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UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN RECENSIÓN MOTIVAR PARA APRENDER EN EL
UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
RECENSIÓN
MOTIVAR PARA
APRENDER
EN EL AULA
Las siete claves de la motivación escolar
Ian Gilbert
uni
CRISTINA ARJONA RAMOS 1º Psicopedagogía
| Psicología de la instrucción. 2012/2013

GILBERT, Ian (2005) Motivar para aprender en el aula. Las siete claves de la motivación escolar. Barcelona: Paidós Educador. (Traducción de Essential Motivation in the Classroom, (2002). Londres y Nueva York:

RoutledgeFalmer, realizada por Roc Filella Escolà.)

Col. Paidós Educador, 178, 231pp.

por Roc Filella Escolà.) Col. Paidós Educador, 178, 231pp. Autor de otras obras de temática pedagógica

Autor de otras obras de temática pedagógica como Librito de Búho del pensamiento: introducción a destrezas del pensamiento (2004); ¿Por qué necesito un Maestro cuando tengo Google? (2011); La motivación esencial en el Aula (2012), entre otros.

Ian Gilbert es fundador de la consultora educativa Pensamiento Independiente, en Gran Bretaña, autor de ocho libros, centrados principalmente en la educación.

Según se ha demostrado a lo largo de los años, la motivación es uno de los procesos bases para que se produzca el aprendizaje. Sin embargo, en los centros educativos han predominado los factores intelectuales frente a los emocionales, olvidando con ello la importancia e influencia que ejerce el profesional docente sobre su alumnado y su desarrollo cognitivo.

Así pues, partiendo de esta base, el autor de este libro refleja en él siete ideas claves por las que motivar a los alumnos/as, así como técnicas para su puesta en práctica, pues son los docentes quienes deben tomar el control de sus clases para guiar al alumnado en la construcción de su aprendizaje (democratización del conocimiento). Pero para poder conseguir esto, primeramente debe ser el propio profesional docente quién debe estar motivado y así enseñar con el ejemplo.

El libro está compuesto por una pequeña introducción donde el autor refleja la situación de la educación del siglo XXI y el porqué es necesario el cambio metodológico. Posteriormente expone siete capítulos, los cuales se corresponden con las siete ideas claves que él considera esenciales para fomentar la motivación. Emplea una estructura sencilla y una gran cantidad de ejemplos y citas de personajes famosos a modo de metáforas, para que la comprensión sea más eficaz y cotidiana.

¿Motivados para qué?, así da nombre al primer capítulo, quizás el más importante de todo el libro, ya que constituye la base para comprender el porqué de la motivación en el aula, partiendo de una visión fisiológica del aprendizaje, explicando que el cerebro humano está preparado para sobrevivir, siendo necesario acceder primeramente al cerebro emocional para poder acceder después al cerebro intelectual, si lo que queremos es generar conocimiento en los alumnos/as. De ésta manera nos centramos en el por qué enseñamos, y no en el cómo lo hacemos. Así pues, una de las primeras técnicas que refleja y de la que deberíamos partir si queremos ser docentes competentes, es la técnica QHEEPM (¿qué hay en ello para mí?), cuyo objetivo es centrar la enseñanza en un aprendizaje útil a lo largo de

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la vida, y no sólo en la adquisición de conocimientos útiles que se reflejen exclusivamente

en el ámbito escolar, como ocurría en la escuela tradicional, modelo que aún nos podemos encontrar en muchos centros educativos. Por consiguiente, Ian Gilbert nos presenta una técnica denominada las 3P de las declaraciones de objetivos eficaces (pp.34), la cual permite desarrollar las habilidades necesarias para conseguir lo propuesto en la vida. Si los objetivos marcado los relacionamos con QHEEPM, conseguiremos la clave de la motivación interior que el alumnado necesita, y siguiendo el esquema que utiliza el autor en el libro, haré referencia a una cita que refleja la finalidad del conjunto de estas técnicas: “No hay viento favorable para el que no sabe dónde va (SÉNECA, Lucio Anneo). En la parte final del capítulo, trata de la necesidad de fracasar para poder aprender de los propios errores y así endurecerse. Esto supone a la vez una enseñanza-aprendizaje por descubrimiento (ejemplo de ello, el modelo de escuela libre, donde a la vez se trabaja partiendo de la Teoría de las Inteligencias Múltiples). Así pues, aconseja que los logros y avances se celebren, pero no se premien, pues los logros de algunos alumnos/as suponen la insatisfacción de otros/as (pp.54).

En el capítulo 2, “El estado del “fluir”, se deja influenciar por la obra de Mihaly Csikszentmihalyi “Fluir. Una psicología de la felicidad”, para explicar el estado idóneo de

la persona si se quiere que se genere el aprendizaje. Así pues, establece que este estado se

consigue con un desafío alto y un nivel de estrés bajo. El conseguir ésto, supone una determinada responsabilidad en la toma de decisiones. Cualquier persona lo puede lograr, al igual que cualquier persona puede llegar a ser más inteligente con su propia inteligencia. Es lo que Ian Gilbert muestra a partir de la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, la cual refleja que todos somos inteligentes en alguna área concreta, pudiendo trabajar partiendo del tipo de inteligencia que se tenga y poder llegar así al “fluir”, pues el ser inteligente no se puede establecer exclusivamente con el conocido coeficiente intelectual (CI) de Alfred Binet. La variedad es la esencia de esta forma de trabajo (pp.102), ya que así se consigue dar una oportunidad a todos y no limitar a nadie.

El capítulo 3 se llama “Centro de control”. El autor refleja que el ser humano busca el placer, el cual se puede conseguir con saber que controlamos nuestra propia persona, llegando al fluir a través de la motivación (pp.114), y en base a esta idea los docentes deben guiar el proceso de aprendizaje de su alumnado. Si no se impone las decisiones de éstos y se les muestra las opciones que tienen a elegir, optarán por la correcta, según su sentido de

responsabilidad (pp.122). Otro aspecto que trata el autor en este capítulo es la influencia que ejerce el docente en su alumnado con tan sólo la palabra. Propone otra técnica de trabajo denominada VAC, donde la enseñanza se centra en los diferentes tipos de aprendizaje que hay (visual, auditivo, cinestésico). Con esta técnica se ofrece la oportunidad de aprendizaje

a todos, a la vez que genera mayor motivación para dicho proceso, puesto que supone variedad y control personal.

Seamos realistases el título que encabeza el capítulo 4. Este capítulo se centra en

comentar los errores que se están haciendo en algunos centros educativos, como la impartición exclusiva de una determinada asignatura en el aula, el estimular sólo la parte izquierda del cerebro y el centrar la enseñanza a contenidos sin tener en cuenta los contextos. Por todo esto, refleja la necesidad de enseñar partiendo de la motivación, de los distintos tipos de memorias que existen y los diferentes tiempos de concentración que ejerce el cerebro

a la hora del proceso de aprendizaje. Refuerza el repaso como una de las técnicas más

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efectivas para asimilar el conocimiento, generando para ello conflicto cognitivo (Teoría de la Gestalt. (pp.163)).

El capítulo 5, Seamos personales, parece uno de los capítulos que menor importancia tiene, pero creo que debería de haber sido uno de los capítulos introductorios del libro, pues expresa la necesidad de cambio de actitud del docente, mostrándose más personal y no conforme al rol educativo que es de esperar. La actitud del docente es la mayor influencia sobre el alumnado y, según el autor, con tan sólo una sonrisa (entre otras técnicas) ya se genera la motivación interna en los chicos/as de la que debemos partir para su enseñanza.

¿Qué se diviertan?” así comienza el capítulo 6, Reptiles en el aula. La diversión es la mejor forma de satisfacer el sistema límbico, el cual abre el cerebro al aprendizaje. Pero antes es necesario satisfacer el cerebro reptil mediante una base emocional, trabajando igualmente la conducta territorial y la conducta ritual. Utiliza una regla para llevar a cabo este proceso: 1. Contenerse; 2. Entretener; 3. Explicar.

El último capítulo, “Motivación es una palabrota”, hace pequeñas menciones a lo que hemos ido viendo a lo largo del libro, incluyendo y profundizando en la necesidad de aumentar y generar la motivación propia del docente, pues si no se parte desde esta actitud, no será posible contagiarla y crearla en el alumnado. Es el único capítulo donde hace referencia a la familia y, creo que, puesto que la educación no es sólo en el ámbito escolar, el trabajar algunas de estas técnicas y principalmente la esencia del libro, la motivación¸ debería ser también un requisito esencial en el ámbito familiar.

Este libro supone un gran apoyo para el profesional educativo, pero también para cualquier persona implicada en el proceso de enseñanza; docentes, alumnado y familia. Aporta una cantidad de técnicas y métodos que se pueden emplear en el aula y que se ajustan a las necesidades y características del alumnado, pues la enseñanza debe partir de esto para poder crear el aprendizaje. Por eso mismo, la exposición que realiza sobre la Teoría de las Inteligencias Múltiples, me ha resultado una línea muy importante y a tener en cuenta para saber cómo generar la motivación y cómo dar la oportunidad de aprendizaje a todos los alumnos/as, pues la educación es un derecho y como tal, debe ser facilitada a cualquier persona, sean cuales sean sus preferencias de aprendizaje, su capacidad intelectual, sus intereses y motivaciones. Pero gracias a este libro, el poder aportar este derecho universal, no debería suponer un problema si se toma conciencia de ello y se desea realmente crear un cambio educativo en nuestro entorno, tanto a nosotros mismos, como a nuestros futuros alumnos/as.

Por último, señalar otra cita que me resulta realmente interesante y que creo que puede definir en pocas palabras la esencia del libro y su finalidad, cita que, igualmente que las citas marcadas por Ian Gilbert, debería ser recordada por cada uno de nosotros/as a lo largo de nuestra vida:

EL FUTURO PERTENECE A QUIENES CREEN EN LA BELLEZA DE SUS SUEÑOS”, Eleanor Roosevelt.

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