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Ta aT Tea LA FORTUNA DE ISABEL PERON? INVESTIGACION ESPECIAL EI riesgo hon sExual en la Argentina EI mundo de los homosexuales en Buenos Aires sigue siendo un mundo misterioso. En los tltimos: tiempos se han hecho més evidentes, SIETE DIAS investigo como viven y cudles son los peligros que corren. Los prejuicios sociales, los edictos policiales, los boliches gay, las parejas: todo un estilo de vida que descubrimos para usted ‘La presencia del homosexual patentiza que la sexualidad humana, a diferencia de Ah sexualidad de [a rana 0 del ledn, no es una sexualidad natural, Que alguien se instituva como hombre 0 como mujer no es algo que esté hereditariamente determinado” rolo, Marica. Mariquita o marion. Tor- T ta. Lesbiana, Bombero yhastaaveces maricona. Manfloro y por qué no man- florén. Puto. Estos y otros epitetos que la calle inventa, se usan, se han usado -y sin duda se inventaran ottos en el futuro- para designar peyorativamente 3 un grupo de personas dentro de la sociedad: los y las homosexuales. Ahora el termine genérico de mods es “gay”, palabra inglesa que ha ‘adquirido prestigio internacional ‘Desde Safo hasta Jean Cocteau y Gertru- de Stein, pasando por Alcibiades, Julio Cé- sar, Adriano y su bellisimo Antinoo, el Almi- rante Nelson y Virginia Woolf y una larga lista que sospecho interminable, hasta nuestros dias en que las paginas policales usan adjetivos tales como degenerados, amorales, invertidos y otfos semejantes, la homosexualidad ha sido objeto de una con- sideraci6n especial. Paralos griegos era par- te de sueducacion ygozeba de prestigio. En «el Antiguo Egipto parece que la aceptacion era lisa yllana. En algunas tnibus de la Sibe~ fia el homosexual goza de privilégios espe- ciales, En otras tribus, esta vez de Nortea ‘meérica, ha sido considerada como una aber rracién infamante. Para la tradicion judia se trata de un pecada abominable, segun las minuciosas prescripciones del Levitico. En la Edad Media el pecado nefando merecia la hoguera. Fue delito punible en Inglaterra hasta mediados de la década de 1960, Entre nosotros es una contravencién prevista en’ los edictos policiales. Aunque nuestros Co gos, siguiendo el ejempio del Codigo Na- polednico de 1807, no la ncluyen como de- ht, En un extremo del espectra del mundo ‘gay, tenemos al sublime Tchaikovsky y 3 us pares (Leonardo da Vinci, Miquel Angel Welt Whitmas}. En e! otto encontramos al homosexual procaz, provocativo, tal vez drogadicto, tal vez prostitudo. Pero, ¢qué hay entre esos dos extremos? ¢No habré algo que no sea ni angel ni demonio, ni ggenia ni delincuente? De la observacién de la realidad y de las numerosas entrevistas realizadas para esta Investigacion (alrededor del cincuenta) sur- ge que hay muchos homosexuales que es: tan muy lejos de tener os talentos de Oscar Wilde o de Alejandra Magno, a la vez que nada tienen que ver con los violadores de la ‘moral publica ‘Ambos extremos sirven para, en un caso ustificar la homosexualidad, en el otro para condenaria. Seguramente la verdad debe festar en un punto intermedia, Niun calvo ni dos pelucas. Ni todas las obras de arte ni todos los deltas son producidas por homo= {CUANTOS SON? No hay estadisticas al respecto, pero las cifras del Informe Kinsey sobre conducta ‘sexual masculina en el mundo, permiten nicular que en la Argentina hay mas de un lon de homosexuales totales, es decir rquellos, que nunca han aecedida a pract: 1s helorosexuales. Kinsey calcula que en- tre un cuatro y un einen por ciento de la poblacion que ha pasado la adolescencia son homosexuales totales. Ademas sefala que el 46 por ciento de los mayores de 16 afios han tenido retaciones o por lo menos Sentimientos homosexuales, En 1970 se informaba en The British Jour nal of Hospital Medicine, publicado en Lon- Ses, que une de cada 46 mujeres ingleses De todas las charlas que mantuve con homosexuales argentinos de distintos nive- les socioculturales y econémicos surgen dos puntos comunes. Uno es obvio y tauto- logico: todos coinciden en preferir como Compania erbtica a individuos del mismo 8x0, El segundo es que de un modo u otro todas sienten miedo. A\indagar por qué algunos individuos pre fieren la relacion sexual y amorosa con ak uien del mismo sexo, Jorge (37 afios, em | pleado en una empresa financiera, con un ‘cargo de cierta importancia) me respondié “Es lo mismo que si me preguntaras por qué me gusta ef color azul o Ia torta de ricotta, No te lo puedo explicar. Lo que sisé 5 que desde chico me senti més atraido por mis amiguitos que por sus hermanas Siempre fui gay. Aunque me di cuenta re ‘ien cuando tenia 28 aflos. Yo estaba casa- do y mi mujer estaba esperando familia. En esa misma época conoci a Horacio y co- ‘menzamos @ hacernos amigos. Yo no sabia nada de su vide intima. Es de esos tipos a Jos que no se les nota nada. Creo que nos ‘enamoramos en el primer momento, pero yo no me ai cuenta. Cuando nacié mi hija ‘Coincidio que Horacio viajdal exteriory estu- ¥o fuera dos afios. Las relaciones con mi mujer empezaron a andar mal y al poco tiempo, después del primer cumpleafos de la nena, nos separmos. Horacio y yo nos escribiamos de vez en cuando, pero no le conte sobre mi separacién. Cuando él volvié 0 Va sabia que lo queria. él. Desde enton- ‘es somos pareja. Creo que mi mujer no lo abe. Y no quisiera que mi hija se enterara, Por ahora las coss estén asi. Cuando ella ‘sea mas grande ya veremos qué hago’ Para Juan (40 anos, ceramista, aunqueno ‘ene una actividad demasiado detinida) sin ‘embargo la experiencia fue otra. “Mi casa era la casa de los juegos. Siempre habia ‘ocho o nueve chicos jugando. Yo hacia todo le,que hacen los chicos. Pero al despertar la Sexualidad en los ultimos tramos dela ninez me senti mas atraido por los roles femeni Nos, apesarde que mi primer impulso.amo- 7080 fue heterosexual pues me enamoré perdidamente de mi compartera de banco en laesucela, Tenia doce aos, Peroalpoco tiempo me senti mas atraido por un compa: ero de juegos. Toda la etapa de miadoles cencia fue de una espantosa soledad. Por ue el contexto social me llevaba a salir con las chicas del barrio, a tratar de it a bailar y todas esas cosas. Pero mi atraccion era por los varones. Ya én esa epoca tenia relacio ‘nes con un chico amigo. Pero fjate vos que cunos0 Aepesar de quie tengo ciertos ras: {gas feminoides en mi-conducta, yo era e! apo de la barra. Era el primero en treparme alos arboles, vivia agarrandome a trompe Que tadavi a Juan Jose S ‘El gay lleva una doble existencia. Una cata para su familia v la sociedad y otra para su grupo de amigos. La familia, debido a los fuertes prejuicios contra la homosexualidad, lo niega. El problema no existe” no es asi. "La represién no es una cosa de este gobiemo, sino de toda la vide. Por el contri, ne podido advertr que desde el 10de diciembre hay mucha mas ibertad en cuanto ala cireulacion de los homosexuales y en cuanto al funcionamiento de lugares gay. Creo que en el contexto argentino la tuacion es liviana como nunea fo a sido” Y haciendo un poco de historia el mismo Sebrellinos recuerda que la represion de la homosexualidad comenzé muy suavemen- te durante el gobierno de Justo ‘porque necesitabe agradecerie a la iglesia el apoyo que le dio en fas elecciones”. La represion Se hace mas intensa a partir del golpe de estado de 1943 y perdura hasta 1954, cuan- do Perén entra en contlictocon la iglesia En ese momento la actitud oficial se hace mas permisiva y perdura hasta que Frondizi es legido presidente. “Cuando él vuelve a buscar apoyo on la iglesia”. explica Sebrell “'se organiza nuevamente ia represion”. En esta época comienza a actuar el célebre ‘comisaro Margande con sus famosas anée- doias de corte de pelo, persecusion de pa- rejes en las plazes,redadas en hoteles eloj- miento y otras cosas por el estilo. Durante el gobierno de Ilia las cosas aloian un poco, pero vuelvenaempeorar en fl gobierno de Ongania, momento en que reaparece Margarde. Hay un breve inter dio de liberaliciad con el gobierno de Lanus- se y la acitud del gobierno peronista os ambigua, con algunos islotes de permisibil dad, Lo que vino despues que la represion indiscriminada Latelacion entre la represién de la homo- sexvalidad y la influencia de la lolesia, en la interpretacion de Sebrell se nace mas evi onteal analiza la stuacién do paises vec! nos. “ZComo se explica que con dictaduras militares sinvestras en Brasil en Uruguay, én Chile no haya ali ringuna clase de repre Sion de la homosexualidad, i de las prost {utas, ade ninguna forma de relacion se- xual na matrimonial? En este sentido, en el Chile de Pinochet hay una libertd absolut, Pero en ese pais fa Iglesia no tiene tanta fuerza Ademés es sabido que los miltares chienos son predominantemente mason cos. En Brasil la ibertad sexual, aun en ios ‘momentos en que se mataba y se torturaba por otras razones, era total. Comcidente ante on Brasil la Iglesia na ejerce dema siada inflyencia y all también los militares Lo cierto es que desde que el Crstianis mo se inserta en el ya decadente Impero Fomano, lahomosexvalidad comienza.a ser desplazada en la escala de valores cultura 3s. Se ha senalado alguna vez", comenta el doctor Amaldo Raskovsky, “que quizas la ‘mayor diferencia entre el monoteismo y el ppaganismo sea la iniolerancia del primero on respecto a la homosexualidad y su ceptacion mas omenos universal por parte 4! paganismo’ LA HISTORIA SE REPITE En a Edad Media el vicio-netando era ‘condenado con la hoguera ola castracion. A principios del siglo XVII, en plana época de caceria de brujas, en Norteamérica se eje- cut6 a Robert Cornish por sus practicas ho: mosexueles, Fue el primero en ser conde- nado por ese motivo en el Nuevo Continen: te. Un par de décadas después de la ejacu cién de Cornish, tambien en las colonias inglesas se realiz6 el primer juicio america- ‘Ng por conducta lesbiana contra Mary Har mon y Goodwife Norman. En 1895 Oscar Wilde fue enviado a la prision de Reading por homosexualidad. Es interesante notar que en esta misma época, cuando Victoria reinaba en Inglaterra, la soberana elimind todo Io relativo a las précticas de lesbianis- mo en una ley que castigaba la homosexus lidad. Seguramente fue un acto de ingenur dad victoriana, El resultde fue que desde fentonces hasta mediados de la década de 1960, en que fue abolida esa ley, sélo los varones homosexuales cometian delito. En una nota sobre el terna que publicé Sebrell se lee que las précticas homosexuales en tre los indigenas de las Misiones Jesulticas ‘eran castigadas con la reclusién de los cul ables en las islas Malvinas. Parece tam- bien que entre los indios era bastante fre- ‘ouente este tipo de relaciones, aunque Castigo era ser arrojado a los perros para que el culpable fuera deshollado vivo Pero los homosexuales no sdlo han sido porseguidos y reprimidos oficialmente. Tambien san victimas de lo que podriamos llamar explotacién o extorsién. En el folklore gay se repite con frecuencia que la misma polcia pone sefiuelos pagados por ella para attaparlos, oqué con una coima dada a tier: po uno puede evitar ser llevado a la comisa fia como infractor. Locierto es que este tipo de extorsion, mas allé del folkiore, existe Julio B. (37 anos, abogad, divorciado, sin hijos) cuenta uno de los padacimientos que ‘acechan el gay que anda por la calle. “Vivo en un edificio, de departamentos, elegante dentro de Villa Gay (mas 0 menos delimita- dda por Pueyrredon, Paraguay, Plaza San Martin, Juncal y Recoleta). “Como tantas veces sali de una reunion familiar cerca de mi casa, Volvi caminando, Debido a la hora, ala. zona y amis ganas terminé haciendo un levante. No soy para nada afeminado y mi ‘casional compariero tumpoco lo era. Mas bien era amable y casi tierno. Despues de ‘caminar un poco me animé a invitarlo a ca Apenas entramos me pidio un trago. 10 volv de la cocina con el hielo, esta: uando me re- ba desnuco sobre e| sofa Coste junto a é| me insto para que yo tam- bien me quitara la ropa. Al quedar desnudo ‘me dio un golpe en la cara. No demasiado fuerte. Si te quedas piola la vas a sacar barata. Agradecé que no soy un sadico. Da: me toda la guita que tengas. Mientras mn decia esto se vistio rapidamente. Cuando intenté ponerme los pantalones dio con violencia. Y no rites. Poraue soy policia y tehago meter en cana. Después de todo vos me trajste aqui enganado. Dio ‘esto ultimo riéndase mientras me mostraba un camet con aspecto oficial que ap pude ver, No me permitio veslizme mien: te tras estuvo en mi casa. Nome agredio ma pero se llevo todo ei dinero que tema, algu- Has alhajas y un par de adornos de valor’. No pocos de mis entrevistados me cuen Yan que al hacer un levanite han tenico que {pagar para no ser detenidos. Nunca se sabe. § es un policiao no, pero el miedo al escan- slo siempre subsiste, JA LEY Estas escenas son posibles gracias a que el homosexual se ve obligado a llevar una Soble Vida. Sihiciera publica su homosexua- lidad seria seralado y marginado saciaimen- te, ademas de las sanciones que la policia ‘uede aplicar. El erticulo 207 del Reglamen: toPolicial de Contraventores de 1948, en el inciso F castiga las reuniones privadas de homosexuales. En 1949 se agrego la con- travencién de escandalo publica, el muy co- nocide 2° H, por elaue se condena “incitary ofrecerse publicamente al acto carnal sin dstincion de sexos”. E12 H se aplica a homosexvales yaprostitutas. Como tqdoel mundo sabe, ningun varon heterosexual que trate de levantarse una chica en la calle ha sido jams sometio a la rigurosa vigen- {ia del temido edicto. La aplicacion de esta isposicién conlleva 30 dias de carcel en e! Pabellon de Contraventares de Villa Devoto, Otras contravenciones, camo la ebriedad, ‘son redimibles por multa, La homosexual ded, no, “AI homosexual hay que considerario desde varios puntos de vista” explica el octor Rafael Sarmiento, ex juez federal "Por una parte como aque! que padece esta aberracidn que puede ser el fruto de una ‘enfermedad transitoriao permanente yque mientras no se exteriorice no tiene por qué 20" bajo el reproche de la ley. Sino, estaria ‘mos volviendo a ls Edad Media, cuando se sencionaba a las bruias sin que cometieran bryerias. No se puede perseguir al homo- sexual por ei solo hecho de serio. Hay que estacar que el sistema castiga los hechos externas de los hombres, es decir todo acto Que sea moraimente imputable y politica- | mente darioso. De manera que un homose- ual que esté en sucasa y con su comporta- Imiento no ofende a la moral ni al orden DBiblcos, tiene derecho ano ser molestado 1pornadié. Lo unico que uno puede hacer es desear que se mejore’ Sibien la nocién de enfermedad que ma- hela el doctor Sarmiento puede ser discut- ids desde el punto de vista cientifico, no teste duda de que desde el punto de vista {urigico el homosexual es tan inocente co- | mo cualquiera hasta que demuestre lo co Hari, es decir que es culpable de algun ‘det, “El problema surge cuando el homo- ual viola el orden juridico preestablecido 2 través de disposiciones penales 0 contra- vencionales. Lo cual nos obliga a distinguir tntre la comision de un delito y la comision de una contravencion, Si colabora para la cotrupcidn, es un delito, Por cierto este del puede sercometido por gente queno sea homosexual” Siguiendo con estas distin ciones es posible darse cuenta de que la Unica violacién al orden juridico que el ho ‘mosexual como tal puede cometer son las contravenciones alos edictos de la policia, Cuando el gay viola algunos de estos edic tos a través de sus actos externos, el acto. entra de inmediato en la competencia del jefe de policia, El juez de la contravencion Comienza sind él y termina siendo el juez ‘er: Jo correccional por apelacién del sancio- nado por sentencia del jefe de policia, “La asprracion de todas las arganizaciones fudi- Ciales de todos fos paises bien administra: dos’*comenta el doctor Sarmiento, “es que incluso en materia de contravenciones el juez originario de ‘a comtravencién sea el ‘organo de! Poder Judicial y no una pareion delpoderadministrativo, como ocurre entre nosotros”. Pera la realidad descamada es ‘que ni siquiera el jefe de policia es el que juzga,’ porque el infractor aterriza en una comisaria y el verdadero juez de su situa: ‘ion no es tampoca el comisario de la sec- ional, sino que termina siendo el principal de la guarcia el que toma conocimiento per- sonal y directo del hecho, “Creo que en asuntos de estas caracteristicas la inmedia- ‘ion’ continua Sarmiento, “es decir el co- rnocimiento personal del juez es fundamen tal. Por otra parte desde e' punto de vista practico es ineficiente que haya un solo juez {de contravenciones para seis o siete millo- 1nes de habitantes que tiene la Capital Fede- val. ¥ esto crea una sensacién de inseguri- dad. Eihomosexual es un personaje que por Sus caracteristicas muchas veces se delata {asi mismo y esta a merced del funcionario olicial que fo quiera detener para identifi- ‘carlo © por averiquacion de antecedents. Lo cual ya supone una pena afliciva, Para una sociedad culta, que una persona esté detenida por 24 horas por averiguacion de antecedentes s6lo porque tengaaspecto de homosexual, aunque con su comporta- ‘miento no haya infringido ninguna disposi (6n, es verdaderamente un abuso de auto- ‘dad y un exceso de poder”. En 1957 estos adictas fueron declarados inconstitucionales. Para legitimarios se dis- puso que [a aplicacion en casos particulares podia ser apelada ante un juez de primera instancia. Lo cual les da un viso de normali dad relativa. Los edictos penan actos no ppenados por las leyes y son juzgados por el Poder Ejecutivo a través de una de sus do- endiencias, la policia. Lo cual ya es una transgresién al principio constitucional de la division de poderes. Ademas me parece ‘portuno recordar acé el articulo 28 de la Constitucién Nacional: “Los principios, ga: rantias y derechos reconocidos en los ante- flores articulos. no padrén ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio” Los articulos anteriores a los que se refiere este texto incluyen, entre muchas otras co ‘sas, el derecho a transitarlibremente (art 14), iqualdad ante la ley (art. 15), el derecho ‘ser juzgado por jusces, el arresto debe sor por orden escrita de autoridad competente, Inviolabilidad del domicilia (art. 18). No esta ‘demas citar las primeras palabras del articu- lo 19: “Las acciones privadas de los hom- bres que de ningin modo ofendan al orden ¥ a la moral publicos, ni perjudiquen a un {ercero, estan reservadas a Dios, yexentes de la autoridad de los magistrados' ¢ENFERMOS O DISTINTOS? Retomemos el tema del homosexual co mo enfermo. No hace muchos dias el minis: tro del Interior, doctor Antonio Troccol se refiné a ello en un renorteje aparecido en la revista "El Porteno”. Dice el ministro: “La homosexualidad es una enfermedad, de ‘manera que nosotros pensamos tratarla co mo tal, Sila policia ha actuado es porque ‘existieron exhibiciones 0 actitudes que comprometen publicamente lo que podria lamarse las regias de! juego de una socie- dad que quiere ser preservada de manifes taciones de este tipo; de madneraquenohay tal persecusi6n, por el contrario creo que hhay que tratarla como una enfermedad. No cabe duda de que el seftorministrono ha recibida la influencia de la Organizacion Mundial de la Salud que excluye a 1a horo- sexualidad de la ndmina de enfermedades mentales. Ni tampoco ha sido afectado por la decisién de la American Psychiatric Asso ciation la American Psychological Associa- tion de eliminarla de sus listas oficiales de diagnéstico. Tal vez sea opartuno recordar también que tanto los estudios biolégicos como los genéticas y los hormonales no smiten establecer a la homosexualidad como enfermedad en esos campos. En cambio su posicion tiende a coincidit ‘con el Moral Majority de Estados Unidos movimiento politico reigioso de ultradere- cha), con la medicine oficial de Ia Union So- viética, de! Iran de Khomeini y seguramente también de la Cuba de Fidel Castro que en 1965 inicié ura vitulenta campana contra los homosexuales que derivé en sonados jur- Sobre este asunto consultamos al doctor ‘Amaldo Raskovsky~ “Que la homosexuall- dad sea una enfermedad es por lo menos discutible. La estructura sexual de un indivi- duo depende de la organizacion familiar de donde surge. Hoy sabemos muy bien que el principal factor de la definicion de la sexuali- dad esta dada por ia existencia de una ma- dre Suficiente o de un padre suficiente, Esto quiere decir que la resultante sexual de un Individuo depende de Is sociedad inicial que lo ha creado. Lo que hay que hacer no es atacar a la homosexualdad, sino ver cudles Son sus causas. E/ homosexual es un inalvi- duo que tiene una desviacién sexual y hay que respetarsela, pero no castigario. Hay {ue tener en cuenta que todos somos bise- xuales originarios y que en determinadas Condiciones sociales la homosexualidad puede desarrollarse Eldoctor lsidoro Vegh, por su parte, expl- ‘ca: “Elcentro de fo que llamamos identidad de un sujeto no hay dudas de que esté en lo ue pademos denominar su identidad se- ‘Contnus eno gna 0 a} “Como los dos hacemos mucha vida social siempre estamos rodeados de chicas en as reuniones y eso nos sirve de pantalla. Pero | cada vez nos importa menos. Después de todo no le hacemos mal a nadie” xual. Mantenerse en una cierta seguridad dentro de esa identidad es fo que todo suje- to anhela, El homosexual viene a hacernos presente que esa identidad en el ser huma- ‘no no esta garamtizada por la anatomia, Si os gobemantes quieren que haya més he- terosexuales ymenos homosexuales, lo pr- ‘mero que tienen que hacer es averiguar ‘como se produce un homosexual y cdmo surge un heterasexual, No es por imitacion {ue alguien puede ser una cosa o la otra Lamento desilusionar a quienes creen que ersiguiéndolos se los va.a eliminar. El ho- ‘moseaual, igual que el heterosexual, 50 ha- ‘ce en el lugar mas intimo, en el lugar donde ‘esta con su padre y con su madre. Y'no por imitacion. Eso se va desarrollando @ partir de ciertas funciones paternas y maternas que se cumplen 0 no” ——| En todas las chrias manterttlas con ho- mosexuales eneebcufso de nuestra invest igacion surgid con claridad que ninguno de ellos asi como ninguna de ellas fueron obi: gados a iniciarse en las practicas de suelec- cién. Tampoco fue porque fo Vieran en sus casas 0 entre sus amigos. Quienes descu- breton sus preferencias siendo ya adultos fecuerdan que fueron tomando conoc: miento de si mismos a traves de diversas situaciones, muchas de ellas no necesaria- mente homosexuals. Quienes desde chi- 0s sintieron la atraccién definida hacia pa- res del-mismo sexo, muchas veces ni re- ‘cuerdan siquiera como comenz6 su activ: dadsexual, aunque por lo general hablan ‘con gran temura de su primer amor, DOBLE VIDA ‘Niatio (45 anos) es abogado y periodista y ‘aungue tiene muy decididamente asumida suthomosexualidad prefiere no dar su nom: bre {como porotra parte no quiso dario nin uno de mis entrevistados) por temor a fender a su familia, aun cuando algunos miembros de ellos lo sepa. El temor a la sancion moral es tan grande o mayor que el temor a la agresion en la calle 0 al hostiga miento que la policia pudiera llegar a ejer- cer. "En general el gay’ a doble exis teneie, Una cara pera su familia yla sociedad y otra para su grupo de amigos. La familia, debido a los fuertes prejuicios contra la ho mosexualiriad, lo niega. EI problema no existe. Todo esto hace que el homosexual palabra que prefieroa gay, megusta lamar ‘cosas por su nombre- no sepa a que ‘atenerse. Al no haber pautas aceptadas de homosexualidad, en un primer momento el iuchacho se desconcierta y como no sabe asumitse como hombre homosexual adop Taactitudes feminoides. Poreso yo siempre f0 en que hay que autoeducarse para var una vida sana. Lo importante es que ‘Se reconozea.a si mismo como homosexual mas alla de que sea panadero, abogado, funcionario cualquier otra cosa. £10 eligid ser homosexual y le foca vivir en un mundo donde serlo est? muy mal visto. Aunque tengo fa sensacion de que fos prejuicios ‘estan disminuyendo. Por supuesto que hay conductas homed seruales que son condenables. Si un fa viene a mi casa y empicza a manosear am hijo de 17 ans. por cierto que es conders ble. Tan condenable como si empezar a ‘manosear 3 mi chica de 15. Las dos son Conductas reprochables, pero noporla else ién del objeto sexual, sino por la agresion que esas conductas significan. El homose ual tiene que considerarse normal. part de 280 debe educarse, acoptarse y quere: ‘se. Con eso se dard cuenta de que no puede tomaractitudes ridicules o oxtremas.Porla sencillarazén de que nadie las toma, Ningin, seforen su noche de bodas abre la venians para que los vecinos aplaudan. Para que todo esto se haga carne en los homasexue- les y en el resto de la gente va a pasar ‘mucho tiempo, Pero se esta avanzando” Muchos de gs homosexuales entrevista dos para esta nota han formado pareie. :Cé- mo Se vive en un hogar homosexual? Mar fa tiene 28 anos yes abogada, Ana tiene 32 Yes psicdloga. Viven juntas desde hace dos aos. "‘Ninguna de las dos es dominante firma Marina, “aungue yo por mi modo de ser tiendo a seguir las decisiones de Ana, Las dos covinamos. Aunque nuestras activ dads nos dejan poco tiempo y muchas ve {es comemas afuera o compramos comida hhecha. Nunca hemos tonido problemas de aceptacion o de rechaz0 social. Pero 25070 ime extrana porque la sociedad acepta més facilmente que un par de mujeres compar. tan una casa. Creo que para los hombres es ‘més difiell Si son jovenes, mas o menos se entiende que por razones econémicas com ppartan un departamento. Pero siya son mas Grandes la gente empieza a sospechar de {ue hay algo raro. A nosotrasjamas nos han molestado por ese tera’. Ana confirma 10 que Marina dice, y agrega: “Ademas pensa que las dos tenemos nuestras profesiones, @siamos perfectamente integradas a nues les y aunque tenemos mur igas y amigas homosexuals, 1a bien a casa vienen amigos y amigas que 70 fo son. No sé si saben o no de nuestras felaciones, pero creo que no les importa demasiado, Fijate que muchas veces aigu nas matrimonios amigas nas dejan los c cospara que seo ss cuando tiene due salirde n salimos poco es que no me gi siempre he preferido pequeras ‘Ana y Marina comparten un departamen- toen Palermo viejo yo tienen decoras artesanias nortenas. El lugar es cor agradable, Hay muchos libros y pocos cen eros. Ninguna de las dos fuma. Gi mente toman las. vacaciones juntas. dosles gusta viajar. “Gusto que ahora mos demos porque tr de Ana es ta como para co- mer y estudiar, pero no alcanzab pare viajes. Yo soy hija unica v mama viene se- {uid a visitainos y a veces a.ayudtarnos ‘algunas cosas de la casa. Con los hermanos de Ana nos vemos menos. ere muchas BOLICHES GAY en hay much ituacion ele! de cruzar sonrisitas malévola desprecios olimpicos, Antonio y Osvaldo: ven juntos de an gay timido, toma la palabra. “Al aba miedo it @ los boliches, @ visto un ma rabailar yalguna A, PerONO agi bares y boliches y algunos de ellos mas de una sroquianos, He tomado mit cuando me encontraba con algun ami {90 hemos charlado. T a muy trato de El modo de establecer contacto, ademas de las presentaciones amistosas, sigue siendo la furtiva mirada en fa calle, una minima sefial de reconocimiento y el encuentro en la ota esquina nayded) no especifique por Un tiempo bas vuelto con cierta ‘paba en la vida gay, lleva aca. Por supuesto que los europeos fambién tienen prejuicios, pero hay mucha onde los homosexuals pueden en- cas, restaurantes, lugares don ‘otro tipo de vide s hablar demasiario de algunos problemas y per cche recibe la visita of !uces, separa la musica veralqunos finos de se upos que: ny con unos pe- trabajo decidié yo he viaiado fuoron hace sbierno frances rmitio vivir en Europa te largo. Después he jencia. Por allé partic n distinta de la que se iedades menos repre- En muchas ciudades 1uchos lugares gay, luga- ser molestados. Bares Se prenden las se pasean de un boliche a por otras razone momentos nist .guramente el pre jonario preferira la tranquiidad de la que siendo’ ale, una n Julio Sierra Must ‘Martin Kovensky