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EL MAESTRO ESPECIALISTA PEDAGOGÍA TERAPÉUTICA

¿Quienes somos?

El maestro de pedagogía terapéutica es un especialista dedicado a


promover la atención y desarrollar la prevención de las necesidades
educativas especiales asociadas a discapacidad ó a trastornos graves
de conducta. La ayuda a prestar al alumnado debe estar en función
de la naturaleza, el grado de discapacidad y su dificultad para el
acceso al currículo. En ningún caso debemos sustituir la
responsabilidad del profesor tutor, ni las intervenciones de otros
profesionales docentes para posibilitar la integración normalizada e
inclusiva del alumnado con n.e.e. La excepción clara de lo
manifestado con anterioridad son las “aulas y unidades específicas”.

Antecedentes

En el año 1978 se creó el Instituto Nacional de Educación Especial


que elaboró el Plan para la Educación Especial. Pero es a partir de la
implantación de la LOGSE, cuando en los artículos 36 y 37 se ofrece
una atención más enfocada a la integración Escolar con un enfoque
más amplio de la atención a la diversidad y del tratamiento de las
desigualdades sociales en las que nos desenvolvemos.

Para dar una respuesta educativa acorde con las características de


tales alumnos, hoy alumnado con n.e.e. - la Administración dota a los
centros que inician la experiencia de integración con profesores de
P.T. (Pedagogía Terapéutica) y profesores de A. L. (Audición y
Lenguaje). Pero es a partir de la implantación de la LOGSE cuando la
presencia de estos especialistas comienza a ser habitual en los
centros ordinarios, lejos todavía de ser mayoritaria.

Funciones:

Entre las funciones básicas del maestro especialista en Pedagogía


Terapéutica se encuentran las de evaluar y valorar la situación
personal del alumnado de modo que, en función de los objetivos, se
renueve el plan de actuación que en todo caso, siempre se regirá por
los principios de normalización y de integración escolar.

Prevención.

El profesor de Pedagogía Terapéutica colaborará con el profesor tutor


en el desarrollo de programas de intervención que permitan prevenir
los posibles problemas que se vayan planteando en el proceso de
enseñanza-aprendizaje. Así mismo se pueden elaborar en
colaboración con el profesorado las adaptaciones de materiales
didácticos para el alumnado con discapacidad sensorial y motora.

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Exploración.

Como criterio general toda demanda de exploración que realice un


tutor debe ser encauzada a través del Jefe de Estudios y el
Orientador del Centro. Una vez realizada la evaluación
psicopedagógica del alumno y de la propuesta curricular y
organizativa, realizadas por el orientador, el tutor/a elaborará el
documento de adaptación curricular.

¿Qué evaluamos?

El profesor de P.T. debe evaluar el proceso de enseñanza aprendizaje


que pueda seguir el alumnado con n.e.e. para adaptar el currículo
ordinario a sus necesidades, para ello se basará sobre todo en el
informe psicopedagógico que haya elaborado el orientador.

¿Cómo evaluamos?

Utilizamos varios tipos de herramientas metodológicas para la


exploración:

• Observación directa, sistematizada o no, del proceso de


aprendizaje.

• Pruebas estandarizadas o no: que nos permitan valorar la


situación real del alumno con respecto al currículo.

Los resultados así obtenidos nos conducen a un proceso de toma de


decisiones para la intervención y sobre la necesidad de derivar a
otros servicios educativos, sanitarios o sociales. Decisión que deberá
tomarse de forma colegiada con resto de los profesionales que
intervienen, el orientador, el tutor y la familia

La intervención.

Pensamos que la intervención debe estructurarse en torno a un


principio básico: el aprendizaje se desarrolla mediante la interacción
del sujeto con su entorno social, con los otros. Esto nos obliga a
saber el contexto, el medio, donde se desarrollará el programa.

• El aula de Apoyo (situación más artificial, pero más


individualizada)

• El aula (contexto habitual de aprendizaje, donde las


interacciones comunicativas son más normalizadas)

• La familia (contexto comunicativo menos estructurado, pero


más natural).

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Otro ámbito a considerar es el Centro en su conjunto: el P.E. y la
Concreción Curricular van a ser instrumentos que favorezcan y
potencien el proceso de enseñanza aprendizaje de todos los alumnos
con especial importancia en los aspectos preventivos.

Todos estos ámbitos no son excluyentes, sino complementarios,


ajustando las actividades del programa de intervención a cada uno de
ellos. Como línea directriz, pensamos que se deben agotar las
posibilidades de intervención en el entorno familiar y de aula del niño,
antes de llevar adelante la atención individual en las sesiones del aula
de Apoyo.

Desarrollo de la labor en el Centro Educativo

Ámbitos de actuación

El profesor especialista en P.T. y el de A.L actúan de forma similar.


Sus ámbitos de actuación son similares. Sin embargo dada la
naturaleza de su especialidad pueden realizarse algunas
puntualizaciones:

En relación con el Proyecto Educativo.

El profesor especialista en P.T., apoyo, interviene en la elaboración


del Proyecto Educativo aportando sus conocimientos en el área del
aprendizaje, respecto a los objetivos generales, a los aspectos
organizativos y a las estrategias de aprendizaje. Es importante que el
proyecto educativo contemple la organización general del apoyo
educativo, al margen de considerarlo como mero profesional que
atiende a los alumnos en cortos periodos de tiempo, con escasa o
nula interconexión con lo que sucede en el aula.

Con relación a la identificación de necesidades educativas


especiales.

• Analizando con el tutor, orientador y demás especialistas


implicados las necesidades del alumno.
• Señalando o elaborando instrumentos apropiados a tal fin.
• Colaborando en la propuesta o realización de ayudas técnicas
necesarias para el acceso del alumno al currículum.

Con el profesor tutor.

• Colaborando y asesorando en la programación de las distintas


áreas del grupo clase, diseñando estrategias de aprendizaje y
material adecuado.
• Participando en la propuesta curricular individualizada de
aquellos alumnos que lo requieran, orientando las adaptaciones

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necesarias y el tipo de ayuda pedagógica y servicios especiales
para acceder al currículo en todos los aspectos referidos al
aprendizaje.
• Colaborar en la evaluación continua del proceso de
aprendizaje, proponiendo en caso necesario adecuaciones de
objetivos y contenidos, así como de las estrategias
metodológicas.
• En los primeros niveles de escolarización, participar con los
profesores tutores en el diseño de programas de prevención
para dificultades de aprendizaje, especialmente en aquellos
alumnos de alto riesgo.

Con los alumnos.


La intervención con los alumnos se realizará siempre teniendo como
referencia el currículum escolar y haciendo especial hincapié en el
objetivo de potenciar el desarrollo del currículo como medio de
interacción social. El especialista en P.T. llevará a cabo su labor
potenciando situaciones y oportunidades de comunicación que para
estas áreas hayan desarrollado en colaboración con el tutor. La
intervención individual se limitará a casos excepcionales y durará el
tiempo en que esté plenamente justificada por los objetivos a
conseguir.

Con los padres.


La familia es el ámbito de mayor potencial educativo en un ambiente
normalizado. Muchos de los problemas proceden de desajustes
emocionales o falta de estimulación familiar. En la medida en que
estos problemas se puedan corregir la intervención de la familia es
fundamental. Se analizarán con los padres las necesidades de sus
hijos y se darán pautas para mejorarlas. Los casos más graves serán
analizados en reuniones de todo el Equipo de profesores que atienden
al niño. Se llegará a compromisos con los padres. Es importante que
esos compromisos se reflejen por escrito. Así mismo se prepararán
listas de actividades y materiales para trabajar en casa sobre el
programa preparado por el especialista en P.T.

En coordinación.
Como hemos visto, el ejercicio de la función de apoyo escolar se
produce, generalmente, más allá del aula de Apoyo, lo cual nos obliga
a establecer unos enlaces de coordinación con otros profesionales, ya
sean los tutores u otros especialistas como la Orientadora del Centro,
profesores A.L., servicios sociales, sanitarios o psicoterapéuticos,
ajenos al centro, etc.

El objetivo de esta coordinación es doble: por una parte desarrollar


programas y estrategias comunes, que posibiliten la prevención de

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trastornos, su temprana detección, y en caso de intervención directa,
seguir los mismos criterios de trabajo; y por otra, rentabilizar los
recursos existentes, evitando la duplicación de actuaciones.

La coordinación con otros maestros de la misma especialidad, que se


supone y recomienda, pero no se regula, facilita la formación
permanente, mediante el intercambio de experiencias, programas,
materiales o estrategias de actuación, en un terreno donde la soledad
de la intervención suele ser la tónica dominante. Esta se materializa,
en este caso concreto, con la asistencia a curso dentro del CFR. Así
mismo con la asistencia a cursos específicos que atañan al
desempeño de nuestra función: Recursos informáticos para apoyo a
ACNEE, Seminarios de logopedia, Congresos.