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PRESENTACION

Hoy me propongo a tratar de escribir en este pequeño libro, sobre la figura, tanto de mi Madre como de mi Padre, dos maravillosas personas, yo diría que ejemplares e inigualables, como personas, como Padres y creo que también puede y debo decirlo, como profesionales, dos grandes Maestros Nacionales, como así se les llamaba en su época. Debido a los años en que realizaron su labor docente, carentes de los medios tecnológicos de hoy día, es difícil encontrar, ya no fotografías, que conlleva su dificultad, si no artículos que en su día se publicaron sobre ellos, ya que muchos archivos o han sido destruidos o no hay acceso a los mismos. Con tesón y con paciencia he podido reunir alguna que otra nota así como cartas de alumnas o alumnos, los mejores testigos para corroborar tanto bueno como atesoraban estos dos excelentes Maestros.

MANUEL MURILLO GARCIA

DEDICATORIA

Quiero dedicar este libro a mis hijos María Jesús, Agustín y Gonzalo.

ELISENDA GARCÍA MARTÍN

Mi Madre

He buscado por todos sitios, la autoría de la frase tan leída y aplicada en infinidad de ocasiones, más que nada llevado por la curiosidad, de tan rotunda y para mi esplendida expresión, pero tengo que terminar reconociendo, no se quien dijo esto: “ Detrás de un GRAN HOMBRE hay siempre, UNA GRAN MUJER “, y en el caso de mis padres, se confirma lo anteriormente expuesto, pero con una variante, la GRAN MUJER no estaba detrás, estaba al lado en paralelo y en comunión con todas sus vivencias.

Profesionalmente, se complementaban se ayudaban, se convertían en uno con dos sensibilidades distintas, ninguno perdía sus raíces, Gonzalo como extremeño, callado, austero en sus planteamientos, pero firme y seguro. Elisenda, no podía ocultar su impronta de andaluza y de andaluza choquera, con un ánimo alegre, dándole vueltas a todo, hasta encontrarle algo bueno, algo aprovechable de donde se pudiese sacar una lección.

Como pareja, no es que fuesen en paralelo, es que iban de la mano, cogidos o abrazados pero dando los pasos al mismo ritmo, y ese ritmo rodeaba de un halo

que arrastraba, que hacía a los que estaban cerca sentirse atraídos, y seguros. Así bajo este esquema se puede ser MAESTROS, es más, yo diría que no hay más remedio que ser MAESTROS.

ser MAESTROS, es más, yo diría que no hay más remedio que ser MAESTROS. Elisenda y

Elisenda y Gonzalo

.

Elisenda García Martin.

Nació en Bonares (Huelva) el 15 de Noviembre de 1.907 Curso sus estudios en Badajoz, con un brillante expediente, culmino su carrera de Magisterio, obteniendo dicho título a los 19 años (agosto 1927) lo que le impedía opositar al cuerpo Nacional de Magisterio, ya que la edad mínima requerida era de 23 años. Su trayectoria profesional la comienza rápidamente ya que en 1928 comienza a ejercer como Maestra Interina en la Escuela Graduada Aneja de Badajoz, permaneciendo en la misma, hasta 1930, que gana sin dificultad la oposición de Maestra Nacional, lo que le lleva a Trujillanos (Badajoz), donde toma posesión de su plaza, en mayo de 1931 y permanece hasta aprobar otra segunda oposición en

1935.

El ganar esta oposición le permite reintegrarse, pero ya definitivamente y con plaza en propiedad, nuevamente a la Escuela Aneja de Badajoz, en aquellos tiempos, situada en la calle Calatrava, en el edificio contiguo al Club Taurino de Badajoz. De ahí se trasladan en el 1936 al edificio de nueva construcción en la zona de la muralla conocida como “Los Pinos”, más tarde pasarán utilizar un edificio de la calle Menacho, junto a Capitanía, ya en los comienzos de los 50 a calle Abril, cerca de Castelar y posteriormente pasa definitivamente al lugar que

ocupan en la actualidad, donde ella permanecerá, hasta su fallecimiento el 27 de Septiembre de 1.970.

Su expediente académico destacado, así como el comenzar a una edad temprana a impartir la docencia, hacen de ella una mujer con una alta formación técnica. A lo que se une una gran formación y arraigados principios religioso, todo ello hacen que destaque y le sea reconocida su valía, tanto por Estamentos superiores como por sus propias alumnas. Algo que destacaba en ella era la gran facilidad que tenía para enseñar la Gramática Española, la Geografía y la Historia asignaturas que dominaba a la perfección, pero a todas sus alumnas e incluso sus propias compañeras, le admiraba siempre esa facilidad que tenia para enseñar estas materias.

Durante su periodo de ejercicio, como Maestra Nacional, es galardonada en reiteradas ocasiones, por su valía profesional y su entrega a sus alumnas y el empeño que por las mismas ponía, tanto para conseguir una formación académica adecuada como para educar e inculcar a las mismas, una serie de valores, que muchas, llegada su edad de adulta, de Madres o en su trabajo han reconocido y aun lo siguen haciendo, tal vez por esa gran escala de valores que Doña Elisenda les inculco.

Como profesora de Prácticas destaca también su gran labor como enseñante.

Por otro lado es de gran valía ser Maestra de este Centro, dado que era donde las futuras Maestras llevarían a cabo sus prácticas como tales, siendo estas Prácticas, una asignatura importante, dentro de su carrera. Por Elisenda García Martin y al llevar esta el último grado de esta escuela, pasaron por ella, aprendieron y bebieron de su sabiduría y su gran capacidad como docente y educadora, las que posteriormente han sido grandes y destacadas Maestras.

Casada con Gonzalo Murillo García, otro ejemplar Maestro de Badajoz ampliamente valorado y galardonado con varias distinciones, cabe destacar la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, y que Badajoz y Trujillanos le tengan hoy puesto su nombre a sendas calles.

Fruto de este Matrimonio nacen Siete Hijos, María Isabel, José María, María Amparo, María Guadalupe, Alfredo, Manuel y María Elisenda.

Todo hace pensar que con este número de hijos y dada las circunstancias de la época, podría en parte desatender su labor como docente. Todo lo contrario, tras ser una Esposa y Madre Ejemplar, en la docencia su trayectoria es siempre ascendente, como así lo demuestran los distintos galardones y menciones especiales que a lo largo de su vida

profesional le han ido otorgando, de los que cabe destacar:

En 1947 Segundo premio Provincial por la labor llevada a cabo en la dirección de la Mutualidad Escolar de Badajoz, conceden el galardón Caja de Ahorros de Badajoz e Instituto Nacional de Previsión.

Sería interesante explicar brevemente en qué consistía esa Mutualidad pues fue algo ideado por Doña Amparo Martin Carrasco, siendo esta directora de la Normal, y que después continuo Elisenda García Martin y que era unas cartillas donde iban aportando las niñas, día a día, el dinero que podían, para al acabar el periodo escolar recuperar esos ahorros. Cada día al final de la jornada de trabajo, Elisenda hacia las anotaciones correspondientes a todas las niñas de cada curso, recogía el dinero y lo depositaba en Instituto Nacional de Previsión quien a su vez lo depositaba en la Caja de Ahorro de Badajoz, creo que ese era el circuito, lo cierto es que se motivaba el ahorro y a su vez a las niñas les venía bien encontrarse ese dinero al terminar el ciclo escolar.

Elisenda, a la derecha y un grupo de Alumnas En 1951 Primer premio Provincial por

Elisenda, a la derecha y un grupo de Alumnas

En 1951 Primer premio Provincial por la dirección desempeñada en la Mutualidad Escolar, otorgada por el Instituto Nacional de Previsión.

1952 Medalla de Bronce Otorgada por la Comisión Nacional de Mutualidades y Costo Escolares de Previsión.

El tema de la Mutualidad Escolar de Badajoz, lógicamente lo llevaba independientemente de su labor puramente docente.

En 1965 El Ministerio de Educación Nacional y en su nombre el Director General de Enseñanza Primaria le otorga el Nombramiento de “Maestra Nacional Distinguida” por su eficiente y gran labor docente y

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educativa,

correspondiente nombramiento.

según

se

hace

constar

en

el

Todo se ve cerrado con un gran broche de oro en el año 1966 ya que le es concedido, por el mismo conducto anterior, el Lazo de Isabel La Católica, nuevamente para resaltar su inmensa labor tanto docente como educativa.

para resaltar su inmensa labor tanto docente como educativa. Grupo de Profesoras y Alumnas, Elisenda segunda

Grupo de Profesoras y Alumnas, Elisenda segunda por la derecha

Elisenda era una mujer con un aplomo y una fe en ella misma impresionante, jamás se alteraba, e infundía una tranquilidad fuera de lo normal, aun cuando interiormente lo estuviera pasando mal. Sabia aparcar muy bien los problemas para centrarse en

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cada momento en lo que estaba haciendo, tenía una gran personalidad y siempre pensaba en positivo, sabiéndole sacar siempre el lado bueno a las cosas.

De todo esto podemos deducir que el matrimonio integrado por Elisenda García Martin y Gonzalo Murillo García, fueron dos personas que han dejado tras si una imborrable huella en el Magisterio Extremeño, han formado a tantas y tantas persona, que aun en la actualidad los que tenemos el Gran Honor de ser sus Hijos, no dejamos de recibir, muestra de cariño y agradecimiento hacia ambos. Hay que pensar que eran dos Maestros que adoraban y sentían su profesión, eran Maestros vocacionales y dado a que Elisenda estuvo en su profesión, durante cuarenta y tres años aun muriendo siete años antes de cumplir la edad de su jubilación y Gonzalo se mantuvo durante treinta y ocho años, imagínense la de alumnos que por ellos pasaron. Dos vidas dedicadas en alma y cuerpo al Magisterio, sin impedir en absoluto el rotundo éxito de su matrimonio y la total y absoluta entrega, sin ningún tipo de reserva a sus siete hijos, a los que dieron todo lo que tenían, que no era poco, y más. Desde estas líneas y mirando hacia arriba, os envío un fuertísimo abrazo a ambos, dando gracias a Dios por el tremendo ejemplo que nos habéis dejado y que nos ha servido para llenar de contenidos nuestras vidas. Gracias Mama, gracias Papa, lo merecéis todo.

A MI MAESTRA, DOÑA ELISENDA

Testimonio de Doña Encarna Rabanal Santander, escrito en este mismo año y con un gran valor ya que relata las vivencias como alumna de Elisenda pero bajo el prisma de ser, hoy una destacada Maestra, lo que le hace saber valorar aún más las cualidades que de mi madre resalta. Quiero desde estas líneas agradecer públicamente a Encarna Rabanal Santander, las palabras que con el mayor cariño le ha dirigido a Elisenda, Gracias Encarna.

Esta son sus palabras:

A MI MAESTRA, DOÑA ELISENDA

Badajoz, años cincuenta, Escuela Aneja de Niñas “Ntra. Sra. de Guadalupe” que estaba en la calle Abril.

La Escuela era una casa normal pero bastante grande. En la llamada “cochera” estaba la clase de las párvulas, como antes se decía.

Mis recuerdos son claros como si hubiera sido ayer y eso que ya han pasado años.

Comenzaba un día cualquiera de la Jornada Escolar. Las niñas hacíamos la fila en la acera. Entrábamos y, en el pasillo, rezábamos y cantábamos el Himno Nacional con una letra religiosa y con la Bandera extendida. A continuación, cada curso, marchaba a sus respectivas clases. Las mayores recorríamos un trayecto más largo ya que nuestra clase estaba situada en el segundo piso, al lado de una azotea.

No era un lugar idóneo para dar clase, en invierno frío y en verano calor pero no tengo la sensación de haberlos sufrido.

Nuestra maestra, DOÑA ELISENDA, en mis recuerdos, la veo no demasiado alta, con gafas y siempre solícita y amable con sus alumnas.

No recuerdo un castigo impuesto por ella sino correcciones razonadas cuando tenía que hacerlo.

DOÑA ELISENDA, era una gran mujer, en toda la extensión de la palabra y una maestra con una formación exquisita.

Lo más importante es que sabía enseñar, sabía transmitir sus conocimientos de una manera amena y siempre nos animaba a continuar nuestros estudios.

En la enseñanza de la Lengua Española era estupenda, ahora lo reconozco ya que yo también he dedicado mi vida a la enseñanza y sé lo complicado que resulta enseñar a los niños y niñas a escribir bien, a redactar.

La Historia, la Geografía y las demás materias, no tenían secretos para ella.

Apuntes y Mapa de España eran los recursos que utilizaba. Nos sabíamos de memoria todas las cordilleras con sus sierras, picos, puertos incluidos, ríos afluentes, lagos…Estos conocimientos me sirvieron siempre en mis estudios posteriores.

Eran los años de la leche en polvo y del queso americano. DOÑA ELISENDA, por la mañana, hacía y nos repartía la leche y por la tarde nos daba el queso de la merienda. Parecíamos una gran familia. DOÑA ELISENDA sabía un rato ya que tenía siete hijos.

El local de la clase nos daba cierta independencia por ser las mayores y por su aislamiento de las demás clases.

Nunca aprecié en DOÑA ELISENDA una mala cara, no alzaba la voz pero sus palabras infundían respeto y se escuchaban con atención e interés.

Fueron para mí unos años felices a pesar de los apuros que se pasaban.

En aquellos años, a la Escuela Pública, iban los niños y niñas con menos recursos, la Escuela Aneja, rompió

los moldes por el prestigio ganado a pulso, debido a

las buenas maestras que tenía y entre las que se

encontraba DOÑA ELISENDA como una de las mejores.

Cuando acabé mis estudios primarios, fui al Instituto, las alumnas de la Aneja teníamos fama de ir bien preparadas, sobre todo, en Lengua y todo gracias a DOÑA ELISENDA.

Lo mismo que ella, yo también he dedicado mi vida

a la enseñanza y puedo decir que, a DOÑA

ELISENDA, debo haberme dedicado a esta profesión.

Mi reconocimiento más sincero a esta gran mujer y

gran maestra que nos transmitió además de los conocimientos, unos valores que ayudaron a todas sus alumnas a ser personas responsables y buenas ciudadanas. GRACIAS MAESTRA

50 aniversario del Colegio Público de Prácticas Arias Montano, de Badajoz

Publico aquí este articulo ya que se cita a la Graduada Aneja de Niñas, Nuestra señora de Guadalupe, aun cuando esta Graduada lleva más de Cincuenta años funcionando, ya que mi Madre, Elisenda García Martin, comenzaría a ejercer, como interina en la citada Escuela Graduada, estando en la calle Calatrava en el año 1928, (hace 81 Años) aun cuando existía ya hacía años como tal Escuela Graduada.

************ Por El Avisador - 16 de Septiembre, 2009, 22:07, Categoría: General

Querido amigo:

Te acompaño artículo que he escrito con motivo de los 50 años del edificio de la las Escuelas Anejas de Badajoz, por si tienes a bien publicarlo en tu blog. Muchas gracias y saludos.

Juan-León Domínguez Martínez Maestro jubilado de la Escuela Aneja juan_leondominguez@yahoo.es

*** Este aniversario, que vamos a comentar, sólo se refiere al edificio, pues estos centros, como las Escuelas Normales de las que dependían, se crearon por la Ley Moyano en la segunda mitad del siglo XIX. El día 1 de septiembre de 1959 se inauguraba el nuevo edificio que, en la confluencia de las Avenidas de Colón y Santa Marina, acogería a las Escuelas de Magisterio Masculino y Femenino, a sus dos Escuelas Anejas y a la Inspección de Enseñanza Primaria.

La Escuela Graduada Aneja de Niños había estado instalada, hasta entonces, en el piso primero de la casa nº 27 de la calle Zurbarán. Un local sin patio de recreo y sin condiciones pedagógicas para ser un centro educativo modélico, pues además de formar a los niños, tenía que servir para que los futuros Maestros hicieran sus Prácticas de Enseñanza, una asignatura fundamental de su carrera. La Escuela Graduada Aneja de Niñas, en parecidas circunstancias, se encontraba en una vivienda de la calle Abril, frente al Centro escolar que siempre hubo en esa calle.

Las Escuelas Anejas dependían directamente del Director(a) de la Escuela de Magisterio correspondiente, por cuyo motivo sus directores se llamaban Regentes. El traslado a la Avenida de Colón supuso un gran avance para las Escuelas Anejas, al

contar con un edificio que reunía las mejores condiciones pedagógicas, aunque el patio de recreo resultara algo pequeño. Eran los únicos centros públicos en la barriada de Santa Marina, Grupos de José Antonio y La Paz, motivo por el cual, el alumnado fue muy numeroso, llegando a rebasar los cincuenta alumnos por aula. Como la demanda fue en aumento, en los años siguientes, hubo que utilizar los locales destinados a cocinas, comedores, etc., para convertirlos en nuevas clases. Algunos años más tarde, se crearían los Colegios "Luis de Morales" y el Centro Piloto "Guadiana". En la década de los años 70, los centros escolares que contaban con ocho o más unidades pasaron a llamarse Colegios Nacionales y las Escuelas Anejas cambiaron su denominación pasando a ser Colegios Nacionales de Prácticas bien Masculino o Femenino, añadiéndoles el nombre de la Escuela de Magisterio correspondiente, "Arias Montano" para los niños, o "Nuestra Señora de Guadalupe”, en el caso de las niñas. Algún tiempo después, cambió también la denominación de Colegios Nacionales por Colegios Públicos y las Escuelas de Magisterio se llamaron Escuelas de Formación del Profesorado de EGB. Unos años más tarde, debido al aumento de alumnos que estudiaban Magisterio, los Colegios de Prácticas se quedaron pequeños y las Prácticas de Enseñanza también podían realizarse en otros Colegios. Las

oposiciones especiales para Maestros y Maestras de Colegios de Prácticas dejaron de convocarse y los centros se cubrían por Maestros en comisiones de servicio, lo mismo pasaba con los Regentes; sus plazas podían cubrirse por el cuerpo de Directores Escolares de los centros corrientes de EGB.

Las Escuelas de Formación del Profesorado se transformaron primero en Escuelas Universitarias y más tarde en Facultades, por lo que se trasladaron al Campus Universitario, dejando sus aulas para ampliar los dos Colegios de Prácticas que se transformaron en mixtos, dejando de ser centros especiales y sus profesores pasaron a ser de régimen especial a régimen normal. En el año 1989 se unificaron en un solo centro, el actual Colegio Público de Prácticas "Arias Montano", que oficialmente sigue denominándose de Prácticas, aunque ya no se utilice principalmente para este cometido.

A lo largo de estos cincuenta años miles de chicos y chicas de nuestra capital, que fueron alumnos de las dos Escuelas Anejas y del actual Arias Montano, ocupan importantes puestos en nuestra ciudad y en nuestra Comunidad: políticos, como Guillermo Fernández Vara o José Antonio Monago, profesores universitarios, médicos, maestros, sacerdotes, militares, funcionarios y empleados de todas las categorías, cuya enumeración sería larguísima, dan fe

de la labor educativa desarrollada por estos centros

y recuerdan, no sólo las enseñanzas recibidas, sino

todas las actividades extraescolares, deportivas y culturales en las que participaron. Cómo olvidar la "Operación Piraña" con los descensos del Nilo y del Guadiana o las exploraciones de la "Cueva del Agua", de Fuentes de León, dirigidas por José Luis Villares, los viajes de final de estudios a las principales ciudades españolas, a París o a Lisboa. Igualmente guardan excelentes recuerdos de las estancias en las Colonias Escolares o en aquellos turnos de campamento celebrados en el "Hernán Cortés" de Chipiona, de las actuaciones del Grupo de Cámara de Flautas Dulces, dirigido por Fernando Domínguez Cadenas, o de las del estupendo Coro que tantos trofeos ganó bajo la dirección de María Gago.

Numerosos fueron los premios conseguidos en los Concursos convocados por la Jefatura de Tráfico, Televisión Española o los de Redacción, instituidos por Coca-Cola. Todos los niveles tenían su

programación para la realización de visitas culturales

a museos, monumentos, etc. Hay que recordar que

estos centros hicieron grandes campañas para promocionar el minibasket, el judo, el balonmano, el ajedrez o la filatelia, sin olvidar que fueron pioneros en la enseñanza de la informática a sus alumnos con su participación en el proyecto Atenea. Sus Asociaciones de Padres fueron de las primeras que existieron en nuestra Comunidad. La revista "Dunia",

en sus suplementos "Los 100 mejores Colegios de España" de los años 1994 y 95, catalogaba al Colegio Público de Prácticas "Arias Montano", de Badajoz, como el mejor de Extremadura.

En último lugar me gustaría recordar a los numerosos maestros y maestras que pasaron en estos diez lustros por las Escuelas Anejas de Badajoz, citando únicamente a los ya fallecidos: Antonio Ayuso Casco, Purificación Hernández Romero, Pedro Pérez Viera, Miguel Leo Lozano, Elisenda García Martín, Ana Sevilla Mora, Pilar Díaz Acosta, Felipe Molina López, Francisco Arranz García, Manuel Cáceres Candela, Inocencia y Casimiro Rodríguez Rubio, Francisco Gómez Bonito, Juanita Delgado Serrano, María Dolores Palmero, Antonio Garzón Garzón, Adelaida de la Villa Varo, José Quintana Gómez, Ángel Utrero Calderón, José Manuel Cacho Amado y Gregorio Cuerpo Rocha.

GONZALO MURILLO GARCIA Mi Padre

GONZALO MURILLO GARCIA Mi Padre Nacido en Calzadilla de los Barros. Curso sus estudios de Magisterio

Nacido en Calzadilla de los Barros. Curso sus estudios de Magisterio en las Escuelas del Ave María de Granada, revalidando dicho título en la Escuela Normal de Magisterio de Badajoz. Comenzó a ejercer como Interino, en Trasierra (Badajoz) en 1927, ese mismo año y tras superar las Oposiciones a Maestro Nacional, es destinado a Villar de S. Pedro (Oviedo). En 1.929 se traslada a Trujillanos donde permanece 11 años. En 1.940 se traslada a Badajoz y es destinado a la escuela Unitaria Nº 3, de esta capital, donde permanece hasta 1942 que es

trasladado a la Escuela Unitaria Nº 1 y después de permanecer unos años en dicha Unitaria, donde también da clases de adultos, pasa a ejercer en el 47 en las Escuelas Graduadas General Navarro, donde permanece hasta que su jubilación, en el 1.965, habiendo quedado una huella imborrable, como fue reconocido en los actos que con motivo del 80 aniversario de la inauguración del citado Grupo Escolar se celebró en el año 2009.

Hombre de gran humanidad, con unas profunda y arraigadas ideas Religiosas, y maestro de gran formación técnica, fue muchos años secretario y tesorero del Colegio de Huérfanos del Magisterio.

Cabe destacar el gran amor y admiración que sentía hacia la figura de La Madre, idea que quedaba bien inculcada a sus discípulos. Se le reconoce igualmente un gran cariño, por sus alumnos a los que sigue ayudando aun acabada la edad y el ciclo escolar. Su mujer Elisenda, otra Gran Maestra y Ejemplar Madre, también galardonada con el Lazo de Isabel La Católica.

Padre de siete hijos a los que entrego todo sin reserva alguna, fue un gran ejemplo de Esposo y de PADRE.

Su galardón más destacado, ya que a lo largo de su carrera fue distinguido con distintos premios, como

reconocimiento a su labor profesional y entrega a su profesión, siendo el más destacado, el conseguido en Noviembre de 1963, en esta fecha,

Le fue otorgada la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio por su labor como docente y proyección social. También reconocen su valía las poblaciones de Badajoz y Trujillanos al poner su nombre a sendas calles.

de Badajoz y Trujillanos al poner su nombre a sendas calles. “Mi Padre y yo, totalmente

“Mi Padre y yo, totalmente delante de él, parece que su barbilla está apoyada en mi cabeza”

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Mi padre con un grupo de alumnos P á g i n a 28 |

Mi padre con un grupo de alumnos

Reseña Aparecida Tras El Día de Su Muerte, en El Diario Regional, Hoy de Badajoz

Reseña Aparecida Tras El Día de Su Muerte, en El Diario Regional, Hoy de Badajoz P

SU AMOR A TRUJILLANOS

Como decimos más adelante el amor

a Trujillanos, queda demostrado con su

renuncia al traslado a Fuente de Cantos, donde

en aquella época vivía gran parte de

su familia.

Nota publicada el 31 de agosto de 1933

En el Diario Regional Hoy

Notas de Enseñanza

TRASLADOS POR EL CUARTO

TURNO

La "Gaceta" del día 27 eleva a

definitivos los nombramientos

provisionales por el cuarto turno de

maestros que afectan a esta provincia.

Son los siguientes:

Don Antonio Bartolomé Aragonés

de Olivenza, que iba a Cádiz,

va a Málaga.

Don Jesús Valentín Sanz, de Magacela,

que iba a Denla (Alicante),

va a Guadasuar (Valencia).

Don Ramón Pieras Castell, de

Cheles, que iba a Vejiga (Jaén), va

a Manacor (Baleares).

Don Antonio Calero Díaz, de Hinojosa

del Valle, trasladado a Sanlúcar

de Barrameda (Cádiz).

Para Don Benito viene nombrado

don Clemente Fernández Pulido,

en lugar de don Constantino Crespo

Miranda.

A Feria, don Manuel Pueblo Perianes,

en lugar de don Manuel

García Tena.

A Santa María de Nava viene

nombrado don Alonso Gallardo Jiménez,

en lugar de don Hipólito

Martínez Grillo.

Se admiten las renuncias presentadas

por don Leoncio Carbajo

Blanco, que venía a Don Benito:

don Justo Núñez Rodríguez, de

Fuente de Cantos, que iba a La Línea

de la Concepción; don Gonzalo

Murillo García, de Trujillanos,

que iba a Fuente de Cantos; don

Francisco Almagro Rodríguez, que

venía a Quintana de la Serena.

El plazo para la toma de posesión

termina el día 26 del próximo

mes de septiembre.

Si por omisión involuntaria subsistiese

duplicidad de nombramientos

para alguna escuela, los maestros

que tuvieren menor derecho

para ocuparla, se dirijan a la Dirección

de Primera enseñanza, con

el fin de deshacer el error.

Se concede un plazo de quince

días para que renuncien los maestros

consortes que no hayan coincidido.

Antes de contratar el seguro

Y ESTE PUEBLO SE LO RECONOCIO

Reseña del Diario Regional

Hoy de 3 Enero 1982

En honor del fallecido maestro

Gonzalo Murillo García

Hoy, jornada cultural

en Trujillanos

Hoy domingo, día 3, se va a

celebrar en el cercano pueblo de

Trujillanos, una jornada cultural,

en la que van a intervenir el Grupo

de Coros y Danzas Nuestra

Señora de la Antigua, de Mérida,

y el Orfeón Provincial de Badajoz,

dirigido por Miguel Pascual

Mellado, jornada que se dedica en

memoria de don Gonzalo Murillo

García, maestro nacional ya fallecido

y al que se le dedicará una

Calle en reconocimiento por su

Labor en el terreno de la docencia.

en reconocimiento por su Labor en el terreno de la docencia. Momento en el que se

Momento en el que se descubre la Placa que da Nombre a la Calle.

GRUPO DE ALUMNOS DE ESA EPOCA Programa oficial de actos ofrecidos por el Excelentísimo Ayuntamiento

GRUPO DE ALUMNOS DE ESA EPOCA Programa oficial de actos ofrecidos por el Excelentísimo Ayuntamiento de Trujillanos en Honor A Don Gonzalo Murillo García

GRAN EJEMPLO DE MAESTRO Y PUEBLO P á g i n a 40 | 98

GRAN EJEMPLO DE MAESTRO Y PUEBLO

Carta de un Alumno enviada al Centro en el año 2008

Mi

nombre es JUAN RODRIGUEZ BARIEGO, tengo

en

la actualidad 71 años, nací en Badajoz en Agosto

de 1937. Fui alumno del Colegio General Navarro entre los años 1945 al 1948. Dicho por cursos Académicos, desde el 1945-46 a1 1947-48. Anteriormente estuve en colegios por la Zona en que vivía, por San Andrés, (Plaza de Cervantes). Estos colegios fueron el llamado de Doña Antonia Soriano, (que era hermana de un canónigo muy conocido en la época, don Eloy Soriano), y el colegio estaba en la planta primera de un edificio situado en la propia plaza de San Andrés, hoy existe este edificio tal y como era entonces. El otro colegio era el llamado de

don Pedro Bala, situado al inicio de la calle Venegas, edificio que también existe actualmente, aunque está

en ruinas. En el curso 1945-46, cuando yo tenía 8

años, pasé al Colegio de San Francisco, por cuyo nombre se conocía entonces más al Centro Genera1 Navarro. Ingresé a partir de Grado 3º en el cual era maestro don Francisco Lozano. Al año siguiente, en el curso 1946-47, pasé a 4º con don Manuel Lozano y el siguiente a 5º con don Gonzalo Murillo Al inicio de1 curso 1948-49 me pasaron a 6º con don Manuel Cabrera, pero estuve muy poco tiempo ya que en septiembre de1 año 1948 había aprobado el ingreso

en el Instituto Bárbara de Braganza y por octubre me marche para hacer el bachiller. En resumen, ingresé en el colegio con 8 años y me fui con 11 años. Recuerdo perfectamente el cuadro de maestros que había y que prevaleció durante todo el tiempo que estuve.

En el Grado lº don Gerardo Ramírez. Lo recuerdo perfectamente, con su pelo y barba blanca, me parecía una persona muy mayor. Era padre de un conocido periodista deportivo de1 HOY.

En el Grado 2º, don Ángel Conejero, hombre grueso, vivía en la calle Madre de Dios en la planta baja de una casa que se conserva tal cual. Yo conocía a sus hijos en especial a Angelito.

En el Grado 3º, don Francisco Lozano, que vivía en la Plaza de Portugal en la primera de una casa cuya escalera salía desde la misma puerta. Fue don Francisco mí primer maestro en el Colegio de San Francisco, Lo recuerdo como una persona, en aquella época, ya algo mayor, muy erguido, con poco pelo y muy canoso, alto muy bien vestido casi siempre de color gris. Paseaba entre los bancos donde estábamos sentados y llevaba en la mano una reglita pequeña que nos dejaba caer cuando alguno no se estaba quieto.

En el Grado 4º, don Manuel Lozano, (no era familia de don Francisco) Lo recuerdo con su mascota negra y su voz muy fuerte y grave. En este curso ni nos movíamos porque Don Manuel tenía encima de la mesa una regla, más bien era una tabla, con la cual de vez en cuando ponía orden. Don Manuel vivía al comienzo de la carretera de Sevilla, en un chalet por encima de la gasolinera de San Roque y por debajo del bar Venero, frente al arroyo Rivilla, (este chalet hoy no existe).

En el Grado 5º Don Gonzalo Murillo García. El espacio de este curso estaba en un aula más pequeña que las de los otros grados En concreto se situaba en lo que hoy es sala de dirección y la ventana daba justo al edificio de Correos. Don Gonzalo fue mi gran maestro, siempre muy querido y permanentemente recordado Nos enseñó y nos educó no solo en la escuela, a mí me dirigía y me aconsejaba en todos los estudios de bachiller, mercantiles, preparación de oposiciones, aspiraciones profesionales, etc. Hasta ya de mayor, casado y con hijos, iba yo a su casa a contarle sobre mis cosas, mi familia, el trabajo, mis ascensos profesionales que lo llenaban de orgullo, etc. Esta actitud de don Gonzalo no era solo conmigo; me consta que con otros muchos alumnos también. Vivía en Pardaleras, en calle Asilo, en un chalet que todavía existe y que hoy

lo habita su hija Lupe. Todos sus hijos, María Isabel, José María, Alfredo, Amparo, Lupe, Manolo y María Elisenda son desde aquella época de los años 1950 excelentes y entrañables amigos míos. Así mismo, recuerdo con gran cariño a su esposa doña Elisenda, que también era profesora en otro colegio Don Gonzalo murió en mayo de 1972 y muy poco antes había muerto su esposa. De don Gonzalo tengo infinidad de buenos y agradables recuerdos de los cuales podría estar hablando muchas horas como ya nos ha pasado cuando en alguna ocasión hemos coincidido alguno de sus alumnos. Por razones de brevedad me limitaré a decir que a todos nos enseñó no solo las asignaturas de su curso, sino algo más importante, nos enseñó a ser personas dignas, responsables, trabajadoras, con honor y con orgullo, entre otras muchas cosas. Recuerdo en este sentido una frase suya que nos repetía constantemente y nos hacía escribir: "El hombre no se debe arrodillar nunca ante ningún hombre, solamente ante Dios". Don Gonzalo apenas reñía a sus alumnos, ni castigaba ni nada de eso, cuando alguno hacíamos alguna travesura propia de la edad, solo miraba al alumno fijamente, durante un rato, sin decirle, apenas nada, pero todo estaba dicho y entendido con aquella expresiva mirada. Qué enorme educador y que gran maestro. Quiero aprovechar para decir, gracias don Gonzalo por

haber tenido la inmensa suerte de conocerle y ser alumno suyo.

En el Grado 6º, don Manuel Cabrera Estuve poco tiempo en su curso debido a que en septiembre de 1948 había aprobado el examen de ingreso en el Instituto Bárbara de Braganza y en octubre pasé a este centro a cursar el primero de bachiller. Era un maestro de mucha personalidad y carácter y ha sido el superviviente de todo el cuadro de profesores que he citado. Le recuerdo no hace mucho, en una de las veces que me lo he encontrado en la calle. Ya estaba muy mayor, me acerqué a él, me identifiqué como alumno del Colegio de San Francisco, (naturalmente que no me recordaba), pero no fue obstáculo para que me diera un cariñoso abrazo y yo, por mi parte, le dije; don Manuel, ¿acepta usted tomar un café aquí al lado? Así lo hicimos, porque con mucho agrado lo aceptó y yo más todavía Durante el tiempo que duró el café, muchas personas se acercaron a saludarle Sin duda también fue un maestro de los que marcan huella. En aquella época, en el Colegio San Francisco no existía la figura del director; del centro. A don Rafael Mellado, que creo fue el primero, lo conocí algunos años después, cuando a menudo, si pasaba por los alrededores del colegio, entraba a saludar a don Gonzalo y a los demás maestros. Recuerdo a todos los maestros, a la hora del recreo, paseando de

un extremo a otros, casi todos juntos, por el pasillo central que por entonces era mucho más ancho que hoy y desde cuyos ventanales veían a los alumnos jugando en el patio.

En aquella época el Colegio de San Francisco tenía horario de mañana y tarde, Si mal no recuerdo por la mañana era de 9 a 13, con media hora de recreo, y por la tarde de 15 a 17. Los muchachos de mi edad, sobre los 8 años, íbamos y veníamos solos, No recuerdo que mi familia me 1levara. Era natural, no existían apenas vehículos ni tampoco los demás "riesgos" a que tanto temen los padres y familiares actuales.

El Colegio era mixto en el sentido de que abajo los niños y arriba las niñas, pero no nos veíamos en todo el día. Al recreo salíamos los niños solos y antes o después las niñas. Hasta las puertas de entrada eran diferentes Las niñas por la puerta cercana a Correos y los niños por el lado contrario Los domingos por la mañana, todos los alumnos íbamos a misa con los profesores, los niños a San Agustín, las niñas no recuerdo donde. Durante todos los días del mes de Mayo, por la mañana, poco antes de salir, todos los alumnos, formados en filas en el pasillo central, cantábamos canciones a la Virgen María, como aquéllas "venid y vamos todos con flotes a María” y

aquella otra de "el trece de Mayo la Virgen María” y otras más.

No recuerdo de haberse producido nunca ningún tipo de incidente o accidente En el recreo jugábamos "empleándonos a fondo", tal cual lo pueden hacer hoy pero a los juegos de ayer: al marro, a la una andaba la mula al rescate, a la trampa, a los platis, a los bolindres. No existían las porterías de fútbol ni baloncesto, el terreno era de tierra y existía más arboleda de moreras. Dentro de las clases imperaba un orden total y e1 mayor respeto y aprecio a los maestros y si estos en algunas ocasiones nos enseñaban la palmeta, no pasaba nada, y si encima contábamos en casa que don Tal nos había dado un palmetazo era seguro que nuestros padres nos daban otro leñazo más o nos castigaban a algo,

Los alrededores de1 Colegio eran casi igual a la configuración que tiene hoy, El edificio de Correos, pero sin la ampliación el Paseo de San Francisco y sus palmeras, pero con otra variantes en suelo y jardines, la avenida de Huelva, apenas trazada y con casi ningún edificio, el cuartel de la Bomba, de Caballería, que ha desaparecido para dar paso a la avenida de Europa y sus alrededores El edificio del Colegio, exteriormente igual y por dentro las aulas antiguas son prácticamente iguales y donde se ve la

variación son en las modificaciones que se han hecho en pasillo, urinarios, la intercomunicación con el piso superior, la casa del conserje.

Y en cuanto a alumnos que yo recuerde en este

momento: Manuel Meléndez Martínez, Santos Ramos García, Juan Antonio y Manuel Dávalos Álvarez, los hermanos Béjar, Luis Tejero, Ángel Royano, Luis y Manuel Cerezo, Florencio, Antonio y Narciso, (no recuerdo sus apellidos) Y de cursos posteriores al mío, mi hermano Manuel, Civantos, los hermanos Cortés, Paco Zambrano, entre otros muchos. De mis actuales cinco nietos, tres están ya en edad escolar Son Pedro Juan García Rodríguez, de 9 años, su hermana Ana, con 6, y Antonio Pepe Álvarez Rodríguez, con 5 años, resultándome muy grato que todos ellos sean alumnos del Colegio General

Navarro, (San Francisco para les de aquella época) y, por supuesto, también me es muy agradable, durante

el rato que espero a que salgan, cuando a menudo voy

a recogerlos a medio día, recordar mi época en el Colegio y por los patios. Me veo, saltando por la terraza y corriendo por el patio delante o detrás de los compañeros y sorteando los varios árboles que entonces existían.

Badajoz, a 8 de abril de 2008.

Este relato lo hace Juan Rodríguez Bariego

GRUPO ESCOLAR GENERAL NAVARRO

Este grupo fue construido bajo la tutela de Dña. Amparo Martín Carrasco Inspectora, siendo tía de nuestra Madre Elisenda García Martín (Maestra Nacional y Parvulita de la Graduada Aneja de Badajoz.

El Claustro de Profesores estaba formado por los siguientes Maestros:

Primer Curso Don Gerardo

Segundo Curso Don Ángel Sánchez Encarnado

Tercer Curso Gonzalo Murillo García

Cuarto Curso Don Manuel Cabrera

Quinto Curso Don Manuel Lozano.

Estos eran los Maestro que había cuando mi padre llega a General Navarro procedente de la Escuela de la calle Dogma (si a aquello se le podía llamar Escuela).

Posteriormente, no puedo concretar fechas, se crea un curso más, o sea un Sexto, al que pasa mi padre y el Tercero que el tenía lo ocupa D. Saturnino Santibáñez, en estas fechas más o menos es nombrado Director del Centro Don Rafael Mellado Fuentes.

Con posterioridad y por jubilaciones de los Maestros anteriormente citados se incorporan al Centro, Don José Romero, Don Primitivo Buencuerpo etc. En estas nuevas incorporaciones llega al centro un Maestro discípulo de mi padre, compañero y amigo nuestro, por su edad, más de José María, (lo especifico ya que por la Escuela pasamos los tres hermanos varones, pues de los siete que formamos “ la saga “ cuatro eran hembras y los otros tres varones, por orden de nacencia, José Mª, Alfredo y Manuel) Don Manuel Meléndez Martínez, como decimos este señor fu alumno de Gonzalo Murillo y posteriormente llego a ser Profesor del Centro.

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UN DIA DE CLASE ALLA POR LOS AÑOS CUARENTA O

CINCUENTA.

La jornada era partida: El horario de mañana era de nueve a doce y el de tarde de tres a cinco a excepción de los jueves por la tarde que teníamos libre. Las clases eran numerosas, pasaban de los treinta y

cinco alumnos, solo niños ya que las niñas tenían sus clases en el mismo edificio pero en distintas plantas.

A los alumnos les impartían las clases Maestros y a

las alumnas Maestras.

Los recreos también se tenían a distintas horas niños de niñas

El mobiliario era justo pero no malo, para los alumnos

pupitres de dos plazas, con el asiento abatible y el tablero con una pequeña inclinación hacia el alumno y en la parte superior una pequeña franja horizontal en

la que tenía alojados dos tinteros, (ya que en estos

tiempos no existía el bolígrafo) por lo cual se

escribía con pluma (Corona) montada sobre un palillero.

Diariamente en la entrada de por la mañana, formábamos en filas una por cada curso, en el pasillo

del interior del centro, donde existía una Bandera Española y un Crucifijo.

El Crucifijo que también presidía todas las aulas del Centro, lógicamente y siendo algo infrecuente, podía existir alguien no creyente, quien era sumamente respetado tanto por los profesores como por los alumnos

Formados cantábamos el Himno Nacional, (no recuerdo de quien era la letra) y posteriormente se rezaban tres Ave Marías y, un Padrenuestro o una Salve durante el mes de Mayo, tras ello cada curso pasaba a su aula, no sé cuál era la razón pero lo cierto es que las clases aun siendo una graduada estaban formadas por alumnos de diferentes edades. Por lo que cada clase parecía una unitaria. Al entrar en el aula, Gonzalo Murillo, lo primero que hacía era escribir en el encerado una jaculatoria siempre dedicada a la Virgen.

Debía de ser de sus años en las Escuelas del Ave María en Granada y al lado del Padre Manjón (Por cierto la escritura en el encerado la hacía con una letra inglesa, que con una tiza es un verdadero arte el hacerla). Nos daba unos minutos para leerla y a continuación comenzábamos el trabajo. Ponía en la pizarra los ejercicios que correspondiese a las asignaturas del día, que copiábamos en los cuadernos.

Había una serie de ejercicios diarios, lectura, escritura al dictado y ejercicios de matemáticas que podían ser operaciones, problemas o cálculo mental. Creo que las asignaturas eran Matemáticas, Lengua, Geografía, Historia, Ciencias Naturales e Historia Sagrada. Matemáticas y Lengua eran diarias y por las mañanas.

El resto alternas y por la tarde. A continuación según

la asignatura que tocase ponía los ejercicios correspondientes a ellas.

Lectura, era una de las tareas bonitas, nos repartían

el

libro de lectura. Estos libros tenían parte en prosa

y

parte en versos, fabulas y muchas partes de

escritores extrémenos como Chamizo, Carolina Coronado etc. (sentimos no acordarnos del nombre de los citados libros), y nos reuníamos todos en torno a la mesa del profesor, haciendo un semicírculo.

Comenzaba a leer el profesor e inmediatamente y según él quería señalaba al alumno que tenía que continuar, cuando lo creía oportuno señalaba a otro y así hasta el final, por lo que tenías que ir siguiendo la lectura pues te podía tocar a ti y te podía incluso tocar dos veces.

Al final el profesor preguntaba a alguno que contase

lo que se había leído, si este no lo explico bien

preguntaba a otro.

Luego a cada uno le iba diciendo por ejemplo dime los tres primeros verbos de lo que has leído, lógicamente con el párrafo que se había leído por delante, a otro le pedía los tres adjetivos, tres pronombres etc.

Otras veces se hacían dos equipos y unos a otros se preguntaban del tema leído, artículos, sustantivos, verbos, adverbios, adjetivos, preposiciones etc. poniendo puntos positivos si se contestaba bien o negativos en caso contrario, de esta forma buscábamos apuntar al equipo contrario el mayor número de negativos.

Dentro de las clases de Lengua los dictados eran diarios algunos días se hacían del célebre Miranda Podadera, cuando eran de este libro, otra vez los dos equipos y el bombardeo de palabras del dichoso librito que se las traía en lata.

Se corregía leyendo el profesor lo escrito e iba indicando la ortografía de las palabras y cuál era la regla ortográfica por la que así se escribía. Cada alumno en su dictado ponía una cruz si había cometido alguna falta, al final del dictado escribían las palabras que tuviesen cruz, haciendo con cada palabra una frase, posteriormente se quedaban los cuadernos en la mesa del profesor para su corrección.

En Matemáticas además de la lección y algún problema referente a ella, se dedicaba un tiempo al cálculo mental ya fuese sumando, restando, multiplicando etc., en este caso volvían a funcionar los equipos.

En

Geografía como no estábamos sobrados de mapas

mi

padre dibujaba en el encerado el mapa de España

e íbamos saliendo para ponerle nombres a los cabos, ríos, lagos, cordilleras etc., al día siguiente había que llevar un mapa hecho por nosotros donde había que reflejar aquello que se había aprendido en clase.

En las clases de Historia además de fijar el siglo del

reinado del que se tratase o el lugar y fecha de una batalla siempre nos contaba alguna anécdota o leyenda referente al tema como por ejemplo:

Cuantos extremeños habían acompañado a Colon en alguno de sus viajes, o una leyenda de la toma de Granada en la que se dice que la reina Isabel tuvo ganas de churros y un noble por la noche entro en la fortaleza cogió a una mora que los hacía, para que de esta manera tuviese a la mañana siguiente cumplido sus deseos.

En esa época no había el Necesita Mejorar, Ni el Suficiente, pero sabias que una vez pasado el ciclo escolar tenías que examinarte de ingreso antes de entrar a estudiar primero de Bachiller que solo lo

podías hacer en el Instituto, hasta la llegada de los Hnos. Maristas, en la calle Comedias de Badajoz.

El citado examen de Ingreso, que se hacía en el Instituto de Enseñanza Media, y constaba de dos partes un dictado, en el que una sola falta de ortografía te eliminaba y una parte oral en la que un tribunal te preguntaba sobre las materias que en tu paso por la escuela habías debido de aprender, la calificación, al menos en nuestra época era Apto o No Apto, había un Septiembre lo que no recuerdo era que hacia el que volviera a suspender en septiembre.

NUESTROS JUEGOS.

El recreo era de media hora, este tiempo como es lógico siempre nos parecía escaso. Los alumnos que formaban un curso eran verdaderos amigos, creo que pocos recuerdos tengo de alguna riña.

En estos tiempos no existían o al menos en nuestra clase diferencia entre las distintas clase sociales, todos éramos iguales y amigos sin tener en cuenta ni familia, ni sitios de residencias ya que en el curso los había de la calle Montesino, de Pardalera, de la calle de la Sal, Menacho o de la calle de las Peñas.

Los juegos aun siendo simples, ponías en ellos toda tu voluntad y te hacían consumir energía. Alguno de los juegos que recuerdo son “el marro”, “los platis”, “los guarros”, “los bolis”, “el salto de la mula”, los cromos, especialmente de futbolistas” etc. Como comentaba antes todos jugaban según sus cualidades a una u a otra cosa, pero si alguno trataba de fastidiar era fácil que al entrar en clase el profesor te lo reprochara ya que desde los cristales de la galería había estado siguiendo los juegos y la forma en que cada uno actuaba. En tiempos posteriores, estando aun algún de los tres hermanos en el Centro, se repartía en esa media hora y a quien lo quería leche y queso Americano, el pan había que traerlo de casa. (La leche que era venia en polvo, se hacía y calentaba allí. El queso era cremoso y de un color amarillo anaranjado.) La última media hora de clase se dedicaba a cosas que necesitasen menor atención o a terminar algo que hubiese quedado pendiente.

Por la tarde se entraba directamente en clase y además de la asignatura que tocase se ponían los ejercicios para hacer en casa, que por cierto no eran muchos.

El sábado En la Escuela:

Los sábados se dedicaban por completo a la Redacción, Caligrafía, y Clases de Religión.

En cuanto a las redacciones, hay que resaltar que muchas de ellas trataban sobre aspectos relacionados con la familia, el amor a los demás, etc. Y eso porque mi padre adoraba a la figura de la madre. Después, la que consideraba la mejor redacción, era leída ante todos los alumnos de la clase.

En la jornada de tarde no faltaba ese día el rezo del Santo Rosario, de nuevo aparece aquí esta constante de su vida: el cariño de mi padre a la Virgen, a la Madre del Cielo. Tanto la quería que disfrutaba hablándonos de Ella. Luego, nos daba una breve explicación del Evangelio que se leería en la misa del Domingo.

Cabe destacar que en aquella época no había como hoy un libro para cada asignatura, existía El Nene para aprender a leer, El catecismo Ripalda como ayuda a la clase de Religión, y la Enciclopedia, compendio de todas las asignaturas con el nivel adecuado para cada ciclo.

EN EL CASO CONCRETO DE GONZALO MURILLO (NUESTRO PADRE)

En la Escuela nuestro padre, transmitía e inculcaba a sus alumnos, una serie de valores además de los conocimientos, pensamos que estos valores, a lo largo de nuestras vidas han sido tan importantes como los conocimientos

Estos valores, o al menos alguno de ellos son: una recia admiración por la maternidad, por ser la madre la que aglutina a la familia. Y no le costaba ningún trabajo admirar a la Madre del Cielo y de la tierra, pues uno de sus principales afanes consistía en imitar esas virtudes de las que las madres y por ende la Virgen están de sobra adornadas: el perdón, la generosidad y la entrega. Otra de las ideas que mi padre nos transmitía era la entrega a tu profesión, el buscar siempre la forma de hacerlo mejor, en una palabra, superarte. El amor y la entrega a los demás, la rectitud, honestidad y el afán de hacerlo lo mejor posible en todas las facetas de tu vida y no abandonar nunca estos principios a cambio de nada.

Pero para nosotros y después de ver a sobrinos, nietos, en edad escolar, vemos que había también

algo que sin darte cuenta ibas asimilando y es la tranquilidad y seguridad. La razón creo que estaba en que ellos, los Maestros con mayúsculas, (ya que como en cualquier otra profesión habría de todo) tenían sus creencias totalmente firmes, no solo en su fe sino en su moral, ética, e incluso en sus conocimientos. Y además vivían de una forma totalmente consecuente con sus ideas en el caso de mi padre, recuerdo que sus clases particulares, había personas que preparaban una oposición y tenían treinta años o el hijo de un amigo que no iba bien, o al que además de las horas de escuela le hacía falta un empujoncito, esta hora fuera del horario que dedicaba a los alumnos que más lo necesitaban, dio paso a lo que posteriormente se llamaba permanencia, y ya pasaron a ser remuneradas, además de sus horas de clase oficiales aun sacaba tiempo para llevar la Secretaria de Huérfanos de Magisterio o llevarle la contabilidad y preparar documentación para presentarla en los organismos Oficiales a las Monjitas de los Ancianos Desamparados.

Como anécdota podría contar una de las muchas, que a lo largo de su vida profesional ocurrieron. Una alumna terminado su bachillerato y para pasar a la Universidad tenía que examinarse en Sevilla de reválida, pero los padres ni podían llevarla ni permitían que se fuese sola, pues bien, mi padre la

acompaño hizo su examen, paso a la Universidad y hoy ejerce orgullosa su Licenciatura. Esto que hoy parece una nimiedad hay que pensar en lo que era un viaje a Sevilla y además los gastos a un Maestro para colmo con siete hijos.

Su vida estaba dedicada totalmente a su profesión su mujer y sus hijos y lo hacía poniendo el alma en ello sin escatimar esfuerzos para nada ni para nadie.

Por todo esto, hoy tan tontamente por nuestra parte, queremos plasmar en unos folios, cuando seguro que en quinientos me quedaría algo importante por decir.

Como reconocimiento a su dedicación honestidad y honda preocupación por enseñar y formar, le fue concedida la Cruz de Alfonso X el Sabio, y si esto tiene algún valor no es menos, que después de treinta años de haber ejercido en Trujillano, se le ponga su nombre a una de las principales calles del pueblo. Es cierto que él tenía un gran cariño a este pueblo y sabía que lo que había sembrado, había caído en buena tierra.

En

nombre.

Badajoz

también

hay

una

calle

que

lleva

su

Permítanos citar solo un párrafo de la reseña que al DIA siguiente de su fallecimiento público el Diario Regional Hoy, refiriéndose a su persona, citamos textualmente:

“Hombre de limpio corazón, vivió entregado a su familia, en la que fue esposo y padre modelo, y a esa otra más ancha familia de sus alumnos, a los que se entregó vocacionalmente y formo tanto con su ejemplo como con su ilusionado y competente trabajo”

Pero con todo esto, creo que su mayor orgullo y verdadero amor era, primero su mujer, Maestra también y con la misma pasión que él por la enseñanza, después sus hijos y otro trozo de ese gran corazón, sus alumnos.

La conclusión a la que llegamos viendo cómo se comporta la mayor parte de la sociedad de hoy, es que dudamos de todo, unas veces porque la ciencia en su avance ha establecido ciertos cambios, pero sobre todo y creo que lo más importante es que la sociedad e incluso la familia ha perdido el referente de sus valores y su ética ha quedado a un lado la fe, pero sobre todo se piensa de una manera y se actúa de otra, lógicamente más cómoda. Mucha gente de hoy llama familia sin saber su verdadero significado, no hay más que ver, que la célula principal de la familia

es el Matrimonio, Sacramento que une a una mujer y

a un hombre, hoy matrimonio es simplemente unión

de dos personas, lógicamente es difícil poder generar una Familia, al menos como se ha entendido a

lo largo de los siglos.

Por todo esto, pierde la persona como tal, su

dignidad, ya que al buscar una fórmula acomodaticia

y fácil ha perdido valor y esta se siente vacía, en

este cambio se necesita algo en que sustentarse y se llega a creer que los signos externos serán los que den fe de nuestro bien hacer, hemos llegado con esta forma de actuar a ser totalmente materialistas solo cuenta lo que tengas, lo que gastes, la ropa que uses, en esto quiere la nueva sociedad convertir nuestros valores.

Esto

pequeños.

es

lo

que

sin

querer

transmitimos

a

los

Creo que nos salimos del tema “UN DIA DE CLASE ALLA POR ESTOS AÑOS CUARENTA O CINCUENTA” perdón, pero es que estos años fueron para nosotros esenciales, unos verdaderos cimientos para que sobre ellos se pudiera montar el entramado que soporta una vida y una Familia, que a veces es una tarea ardua, pero la que de verdad te da alegría y con la que te sientes verdaderamente feliz.

Solo queda agradecer a la Dirección del Centro, Claustro actual de Profesores, y tantos y tantos antiguos alumnos, que aún hoy, siguen dando muestras de cariño y respeto hacia nuestro Padre.

Gracias por la oportunidad de concedernos estas líneas, que nos han hecho revivir años tan felices.

José María, Alfredo y Manuel Murillo García

PERSONAJES ILUSTRES

ALGUNOS PERSONAJES ILUSTRES

Este Póster estaba en la Exposición que se celebró con motivo del 80 Aniversario de la

Inauguración Del Grupo Escolar celebrad en el año

2009.

la Inauguración Del Grupo Escolar celebrad en el año 2009. MANUEL CABRERA VALERIO (1.895-1.989) Maestro Nacional

MANUEL CABRERA VALERIO (1.895-1.989)

Maestro Nacional

Nace en Olivenza. Ingresó en 1.909 en la Escuela Normal de Badajoz, en la que se gradúa en 1.913. Comenzó a ejercer en el Colegio San Luis Gonzaga de Zafra, pasa después al Santo Ángel de la Guarda de

Madrid y posteriormente a la Academia del Sagrado Corazón de Badajoz. Gana las oposiciones al cuerpo nacional de maestros en 1.918, teniendo su primer destino en Fuente del Arco. En 1.920 se traslada a las escuelas de la C/ Abril de Badajoz. En 1.940 es destinado forzoso a Santa Marta de Astorga (León) como consecuencia de su expediente de depuración, el cual es revisado encontrándole sin cargos. Una vez confirmado en su destino de Badajoz ejerce en las Escuelas Graduadas G. Navarro donde se jubilara en 1.965.

Maestro emblemático y querido, hombre estudioso y de excelente preparación, destaco en las materias científicas. En 1.984 a propuesta de la Asociación del Profesorado Estatal de E.G.B. se pone su nombre a una calle en el Polígono de la Paz.

GONZALO MURILLO GARCÍA (1.895-1.972) Maestro Nacional Nacido en Calzadilla de los Barros. Estudio magisterio en

GONZALO MURILLO GARCÍA (1.895-1.972)

Maestro Nacional

Nacido en Calzadilla de los Barros. Estudio magisterio en Badajoz , Trabajó primero en las Escuelas del Ave María de Granada, a los treinta y dos años, ganó las oposiciones y empezó a ejercer en Villar de S. Pedro (Oviedo).En 1.929 se traslada a Trujillanos donde permanece 11 años. En 1.940 se traslada a Badajoz y después de permanecer unos años en la Unitaria de la C./

Montesinos donde también da clases de adultos, pasa a ejercer en el 47 en las Escuelas Graduadas General Navarro donde permanece hasta que se jubila en el 1.965.

Hombre de gran humanidad y maestro de gran formación técnica, fue muchos años secretario y tesorero del Colegio de Huérfanos del Magisterio. Le fue otorgada la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio por su labor como docente proyección social. También reconocen su valía las poblaciones de Badajoz y Trujillanos al poner su nombre a sendas calles.

JESÚS DELGADO VALHONDO (1.909-1.993) Maestro Nacional. Poeta. Nació en Mérida. Maestro nacional en 1.934 es

JESÚS DELGADO VALHONDO (1.909-1.993)

Maestro Nacional. Poeta.

Nació en Mérida. Maestro nacional en 1.934 es destinado a Trebejo, sancionado por ser republicano es trasladado a Gata, en 1.946 pasa a Zarza de Alange, donde en 1.958 recibe la medalla de la Orden de Alfonso X el Sabio por su labor como maestro y su proyección fuera de la escuela. En 1.960 se traslada a Mérida ejerciendo en el C. Trajano. Tras la muerte de su esposa en el 65 se traslada a Badajoz al C. Nuestra Señora de Fátima

posteriormente pasa al C. General Navarro donde se jubilará en el 1.979.

Poeta intimista, es uno de los nombres esenciales de la Literatura española del siglo XX. Entre su dilatada obra podemos destacar: El año cero, La esquina y el viento, La muerte del momento, Aurora. Amor. Domingo, En 1.979 es nombrado “Extremeño del Año”, en el 82 asesor de cultura de la Junta de Extremadura, en el 88 “Hijo adoptivo de la ciudad de Badajoz” y se le concede la Medalla de Extremadura.

JULIAN PEREZ MUÑOZ Alumno. Pintor Nacido en Badajoz en 1.927, cursa los primeros años escolares

JULIAN PEREZ MUÑOZ

Alumno. Pintor

Nacido en Badajoz en 1.927, cursa los primeros años escolares en el colegio General Navarro hasta la edad de 10 años en la que abandona Badajoz para irse con su familia a Madrid. Estudia pintura mural y procedimientos en la escuela Superior de Bellas Artes S. Ramón Stolz. Profesor numerario de Dibujo, ha recibido numerosos premios y medallas. En octubre de 2.004 ingresa en la Academia de Extremadura de las Artes y las Letras. Su obra se encuentra repartida por numerosos Museos Nacionales y Provinciales, pero se le conoce

en la autonomía principalmente por ser el autor de la mayoría de las pinturas murales que decoran las Iglesias construidas en los poblados del Plan Badajoz.

EL TAMBIEN ADMIRABA Y RECONOCIA LA LABOR DE LOS GRANDES MAESTROS.

Hace unos días llega a mis manos un recorte de periódico, muy envejecido por el tiempo, es de Marzo de 1950, conteniendo un artículo escrito por mi Padre Gonzalo Murillo dedicado a ensalzar la labor de D. Pablo García Garrido, Como Maestro, Alcalde, y destacando sus cualidades personales.

Dicho documento me llega de la mano de su nieta Nieves Rodríguez García, a quien desde estas líneas quiero agradecer, dado el gran valor que para mí tiene tal aportación.

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Extremadura el Periódico 80 ANIVERSARIO DE LAS ESCUELAS GRADUADAS 80 años de vida en las aulas

El colegio público General Navarro y Alonso de Celada cumplen ocho décadas y lo celebra con una exposición en la diputación.

03/04/2009 F. LEON

El 1 de abril del 1929 se abrieron las escuelas General Navarro y Alonso de Celada, un colegio de Badajoz que en el periodo de la República se denominó Ginés de los Ríos, pero que pasado el trienio tricolor recuperó el nombre anterior, General Navarro, y estos días celebra su ochenta cumpleaños con sus aulas repletas de escolares y con una exposición en el patio de columnas de la diputación.

Magdalena Villalba Egea, organizadora de la exposición con otras ocho profesoras y con Lourdes Román, responsable de la sala, ha completado "17 hojas con nombres de profesores, pero no los tengo contabilizados; y alumnos, muchísimos. Pero no tenemos datos de la sección de niñas que fue trasladada en el 1968 al Lope de Vega y nos quedamos solo como colegio masculino". El General Navarro es hoy un "centro preferente para deficientes sordos", según Villalba.

La historia del centro se puede seguir a través de nueve paneles con los hechos acontecidos con el devenir del tiempo y las grandes transformaciones operadas en el terreno de la educación. Y con fotos de alumnos y profesores, desde su origen, cuando eran "las escuelas graduadas", según Román, a la actualidad, pasando por el periodo de la dictadura de Primo de Rivera y el interino Berenguer, la II República, la dictadura franquista y la democracia.

El visitante puede ver una colección de libros de textos ordenada por los periodos correspondientes a cada época, y un panel con algunos de los nombres ilustres que pasaron por sus aulas. Uno de ellos fue el poeta Jesús Delgado Valhondo, que impartió docencia en el colegio. Otro, el pintor Julián Pérez Muñoz, autor de la mayoría de los frescos que ilustran las iglesias del Plan Badajoz y que fue un renombrado pintor, miembro de la Real Academia de las Artes y la Letras de Extremadura. O el profesor Gonzalo Murillo García, que obtuvo la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio, entre otros.

También se pueden ver algunos instrumentos utilizados en las clases en diferentes épocas, como magnetófonos, proyectores, una guillotina, una colección de poliedros en madera, otra de unidades de medidas y trabajos de costura y bordados

primorosos. O un mapa de la península Ibérica en relieve del 1920, y un mapa mundi de gran tamaño del 1910, delante del cual hay un pupitre de la época a modo de instalación.

El primer amor

QUIERO AGRADECER A D. JOSE RABANAL SANTANDER, TANTO LA PUBLICACIÓN DEL ARTÍCULO COMO LA FACILIDAD PARA QUE SEA PUESTO EN ESTE BLOG. COMO VERÁN ES UN ANTIGUO ALUMNO.

Hace unos días, mi amigo Pedro Montero, que mantiene con éxito el blog El Avisador de Badajoz, recordaba las hermosas glicinas que lucen sobre los muros del Grupo Escolar "General Navarro", suaves y dulces en esta primavera recién estrenada. Y le decía que no paso por allí o al menos no me detengo, porque siento cierto escozor de los primeros

recuerdos y nostalgias. Mi grupo escolar, mi escuela, con aquel enorme pasillo, donde formábamos por la mañana, antes de entrar a las clases de D. Gonzalo Murillo, maestro enorme y responsable directo de

mi forma de escribir, mucho más que mi padre en

cierto aspecto, maestro que enseñaba cosas que

no venían en el libro y que uno aprendía con perfil

furtivo, como si empezáramos a poseer los secretos de la piedra filosofal, en cierto modo era así, pues todo los compañeros de aquello tiempos salían a la vida con cierta tendencia a las humanidades, aunque fueran físicos o matemáticos. Don Ventura Muñoz, procedente de

Mérida, viejo amigo de mi familia, rectitud y método en una clase elegante, como de universidad. Inefable y vehemente D. Manuel Cabrera, elegante en el porte, erudito y con una gran voz, abrazada al magisterio hasta su muerte, vencido por sus muchos años; Don Manuel Lozano, tan cercano al mudo rural, sencillo y enérgico, por él aprendimos que la capital no es nada sin lo que tiene alrededor. Quedaron lejos las glicinas, las moreras del patio de recreo y las "niñas" de la clase de Doña Nati. Todo quedó dormido hasta que un profesor de Filosofía, D. José de Benito, en los primeros tiempos del Zurbarán, se puso a leer algunos párrafos de la obra de Marcel Proust "A la busca del tiempo perdido" para aclararnos las teorías de Bergson, precisamente los párrafos en los que Proust evoca en el olor de las glicinas del patio de su tía Léonie un mundo perdido, decadente, desvanecido entre roces de sedas, de duquesas y cocottes, a las que extrae el alma como a golpes de escalpelo. No entendí a Bergson, pero me enamoré de la literatura y mi primer amor fueron esas muchachas en flor de Proust, vistas desde las alturas o a ras del suelo. Los demás libros vinieron de la mano de Proust, ese asmático que escribía en la cama, apartado del mundo que magistralmente narraba. Y ese olor a glicinas, me lleva a los propios mundos perdidos. Esas glicinas, como el primer amor, no se olvidan. Y me dan miedo, porque abren la puerta de los secretos. José Rabanal Santander

Los orígenes de la Educación Reglada Obligatoria en Extremadura

FELICIDAD SÁNCHEZ PASCUA

Todo estudio histórico requiere acotar tiempo y espacio, para no perdernos en vaguedades al pretender abarcar contenidos ilimitados temporal y especialmente.

También necesitamos bucear en fuentes que daten y expliquen los hechos, si existen, o humildemente conceder que en cualquier momento hay posibilidades de que afloren nuevos documentos o recursos que avalen o modifiquen lo hasta ese momento aportado.

Partiendo de lo dicho fijamos unos límites a este estudio, cuyo objetivo principal consiste en descubrir las raíces educativas del territorio conocido como Extremadura, hasta donde nos permitan los recursos de los que hoy disponemos y una vez conocida la obligatoriedad dejarlas floreciendo en el movimiento mundialmente conocido por “Escuela Nueva”.

Unos CORTES temporales posibilitarán el mejor entendimiento del estudio.

1. LA CULTURA GRECO-ROMANA IMPACTA EN LA EDUCACIÓN ESPAÑOLA Y, POR TANTO, EN LA EXTREMEÑA … (Continua)

7.2.2. Segunda vía de influencia Avemariana

La segunda vía por la que llega la influencia granadina a Extremadura la forman Escuelas Avemarianas nacidas por iniciativa de mecenas, como Enrique Garanda en la localidad de Don Benito, Manuel Alemán en Olivenza y Gonzalo Murillo en Fuente de Cantos.

Seguidores tanto de la ILE, como del Ave-María, coinciden en colaborar para que los métodos nacidos del movimiento innovador lleguen a la región extremeña y den sus frutos.

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poner

que

en

por

su

motivos

de

totalidad.

COMIENZO DE LAS ESCUELAS DEL AVE MARÍA EN EXTREMADURA

Buscando algo de historia sobre los comienzos de Las Escuelas del Ave María en Extremadura, que fundara en Granada el “Padre Manjon” con quien mi Padre, Gonzalo Murillo García, tubo la inmensa suerte de estar junto a él, en las Escuelas del Ave María del mismo Granada. Encuentro este artículo de Don José Soto Vázquez del que pongo un fragmento, páginas 811 y 812 y cuyo enlace al artículo original, les pongo al final de mi exposición que sin más preámbulo paso a detallar encabezando literalmente el nombre del artículo y su autor y continuando con un fragmento de las paginas ya citadas.

LA PREOCUPACIÓN POR LA ENSEÑANZA DE LA LENGUA Y LA LITERATURA: EXTREMADURA Y EL AVE MARÍA DE GRANADA

José Soto Vázquez

En conclusión, 1918 será un año de gran actividad. En él encontramos la mayor cantidad de peticiones para fundar escuelas en Extremadura. Así mismo, coincide con el año de expansión de las escuelas de Los Santos y, a su vez, converge con la aparición la otra gran escuela de la Provincia: Don Benito. Sin embargo, el compromiso no cesará aquí, según se recoge en un listado de Maestros del Ave María, donde encontramos en marzo de 1919 las siguientes escuelas y maestros:

Bernardino Herrero, N. Cáceres. Losar de la Vera

Ezequiel Fernández, Párroco, A, Director de un colegio parroquial numeroso. Badajoz, Los Santos Gonzalo Murillo, Badajoz, Fuente de Cantos.

José Fernández Higueras, Badajoz, Don Benito.

José Algarra, Badajoz, Puebla de la Calzada.

Juan Margallo, A. Badajoz, Montánchez.

Leocadio Melchor Pando, Cáceres, Plasencia.

Fomentado por este júbilo se intentan nuevas aperturas en otras localidades que hasta entonces no contaban con peticiones. Así las cosas, en julio de 1919 leemos

Y continúa….

SU NOMBRE EN UNA TESIS DOCTORAL

Nuevamente y en este caso dentro de una Tesis Doctoral, presentada por Don José Soto Vázquez, dirigida por el Dr. Francisco Javier Grande Quejigo. Facultad de Filosofía y Letras (UEX) Cáceres año 2007. Y cuya portada y enlace les muestro a continuación, en su página 319, vuelvo a encontrar el nombre de mi Padre, Gonzalo Murillo García, asociado a la fundación de las Escuelas del Ave María en Fuente de Cantos (Badajoz). Escuelas fundadas en Granada por el Padre Manjon, al lado de quien el permaneció algunos años para formarse como Maestro, carrera que luego desempeño el resto de su vida, dejando un gran legado y un gran ejemplo para futuros Maestros que tendrían que sustituirle.

Este es el fragmento de la paga que le cito recogida de la citada Tesis Doctoral.

En conclusión, el año de 1918 será un año de gran actividad. En él encontramos la mayor cantidad de peticiones para fundar escuelas en Extremadura. Así mismo, coincide con el año de expansión de las

escuelas de Los Santos y a su vez, aparece la otra gran escuela de la Provincia: Don Benito.

Sin embargo, la actividad no cesará aquí, según se recoge en un listado de Maestros del Ave María, donde encontramos en marzo de 1919 las siguientes escuelas y maestros:

Bernardino Herrero, N. Cáceres. Losar de la Vera.

Ezequiel Fernández, Párroco, A, Director de un

colegio parroquial numeroso. Badajoz, Los Santos.

Gonzalo Murillo, Badajoz, Fuente de Cantos.

José Fernández Higueras, Badajoz, Don Benito.

José Algarra, Badajoz, Puebla de la Calzada.

Juan Margallo, A. Badajoz, Montánchez.

Leocadio Melchor Pando, Cáceres, Plasencia.

Seguido de este júbilo se intentan nuevas aperturas en otras localidades que hasta entonces no contaban con estas peticiones. Así las cosas, en julio de 1919…”

Y continúa……

Esta es la portada de la Tesis y el enlace a la misma:

Esta es la portada de la Tesis y el enlace a la misma: Enlace a la

Enlace a la Tesis Doctoral: http://biblioteca.unex.es/tesis/97884772

PUBLICACIÓN DEL TRASLADO DE TRUJILLANOS A BADAJOZ, EN El BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO.

PUBLICACIÓN DEL TRASLADO DE TRUJILLANOS A BADAJOZ, EN El BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO.

Página 780 BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO 22 enero' 1.943

P á g i n a 93 | 98

BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO Página 781

D, Miguel Morillo Velarde Barquero, de Casas de

Reina

a Azuaga (Badajoz).

D. Gonzalo Murillo García. de Trujillanos a

Badajoz. D. Eloy Pedrajas Riballo, de Valencia de las Torres a Cabeza de Buey (Badajoz). D. Enrique Cabanillas Ávila, de Zarza de Alange a Don Benito (Badajoz). D. Felipe Malina Álvarez, de Arroyo de San Serván (provisional)

a Fuente del Maestre (Badajoz>.

D, Rodolfo Galán Mantero. Provisional, de Granja de Torréhennosa a Granja de Torréhermosa a

(Badajoz). D. Antonio López López, de Telledo a Montijo

(Badajoz). D. José Martínez Ordoñez, de Tala Rubia a San

Vicente

de Alcántara Badajoz).

D Juan Joaquín Galán Vela500, de Acebo a

Villafranca de los Barros (Badajoz) . D. Julián Garría Guarda, de Villafranca del Panadees·

a Barcelona.

D. Vicente Soler Galoerán, de Hospitales a Barcelona D. Ángel Quevedo García Varela, de Cazalla, de la

Sierra

Y CONTINÚA……

Agradecimiento

Qué difícil es saber expresar lo que uno lleva dentro

y saberle dar forma para que todos lo entiendan, pero voy a intentarlo:

Desde estas líneas quiero agradecer a tantas y tantas personas, antiguos alumnos, padres de alumnos, quienes siempre nos han demostrado una gran admiración y un gran respeto hacia la figura de GOZALO MURILLO GARCIA, MI PADRE.

Para no hacer interminable la lista, quiero destacar, solo algunos nombres, entre ellos, a los Hermanos Béjar, Santos Ramos García, el ya tristemente fallecido, Máximo Parejo, Luis Tejero, Ángel Royano, Manuel Rodríguez Bariego, a mi gran amigo, ya fallecido Frenado Pérez Mancha, Manuel Meléndez, Aurelio Quintanillas. Muy especialmente a José Rabanal Santander.

A todo El Claustro de Profesores que en el año 2009

organizaron con gran éxito el Ochenta Aniversario del Grupo General Navarro y donde la figura de mi Padre fue puesta en lugar destacado, de este claustro quiero agradecer a Doña. Magdalena Villalba

Egea, por su incansable labor en la realización de evento.

Por ultimo una mención muy muy especial al ya citado y fallecido Máximo Parejo y a Juan Rodríguez Bariego, creo que ambos y al cabo de muchos años trascurrido, han seguido honrándonos con su afecto y cariño, llegándolos a considerar a ambos como una prolongación de la Familia.

Gracias a todos, tanto a los que cito, como a los que por no hacer interminable esta lista no he publicado sus nombres, pero sí que están a buen seguro, tanto en mi corazón, como en el de todos mis hermanos. Dios os Bendiga.

Un fuerte abrazo a todos, Manuel Murillo García