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LA GARANTÍA CONSTITUCIONAL DEL DEBIDO PROCESO (Juan Morales Godo)

En el caso que es materia del presente comentario se aborda con acierto el tema del debido proceso, a propósito de la notificación de la demanda judicial. Luego de un interesante análisis de la ejecutoria suprema, el autor privilegia la función de la referida garantía constitucional para salvaguardar el derecho de defensa del demandado.

RESOLUCION - Exp. 1141-90

Corte Suprema de la República.

Lima, 20 de noviembre de 1990.

Vistos; con el acompañado; y CONSIDERANDO: Que el debido proceso contiene, entre otras garantías, la protección del derecho de defensa y ésta se cumple mediante las normas de procedimiento que no son meras formalidades sino que deben constituir actos reales; que en el caso de autos, aparace que el Secretario del Juzgado ha anotado constancias de notificación personal indicando doble dirección; que, en efecto, las constancias de fojas dieciseis vuelta de diez de octubre de mil novecientos ochentiocho y de fojas treintitres, de veinte de diciembre del mismo año, contiene la indicación de que se ha notificado en Huallaga doscientos veinticuatro; que, igualmente, la notificación de fojas cuarentinueve así como las notificaciones por correo; que, sin embargo, la notificación con la sentencia de primera instancia de fojas setentitrés, de veinticinco de enero de mil novecientos noventa, según la constancia de esa foja, se ha realizado en el centro de trabajo de la demandada, es decir, en lugar distinto al recurrido en las anteriores ocasiones; que esta situación es irregular pues de autos aparece que la última es la notificación que surtió efectos ya que la demandada recién salió a juicio y procedió a deducir nulidad de actuados y a formular recurso de apelación; que por otra parte, esa irregularidad queda confirmada con la prueba instrumental presentada por la demandada consistente en el certificado domiciliario expedido por la policía y los formularios para la declaración de autoavalúo de fojas ochenta, ochentidós a ochentiseis en cuyos textos aparece que su dirección domiciliaria es Río Santa trescientos setentinueve; que por consiguiente, es evidente que se ha incurrido en vicio de nulidad conforme a la previsión del inciso décimo tercero del artículo mil ochenticinco del Código de Procedimientos Civiles; declararon NULA la sentencia de vista de fojas noventinueve, su fecha dieciseis de julio del año en curso; INSUBSISTENTE la apelada de fojas sesentiseis, fechada el treinta de noviembre de mil novecientos ochentinueve; NULO todo lo actuado, reponiéndose la causa al estado de notificarse con la demanda a la demandada en forma y modo de ley; en los seguidos por don Geo Tulio Guzmán Hidalgo con don Augusto Guzmán Hidalgo y otra, sobre exclusión de bienes; interviniendo el doctor Montoya Anguerry de conformidad con el artículo ciento veintitrés de la Ley Orgánica del Poder Judicial; y los devolvieron.

SS. Alfaro/ Portugal / Peralta / Silva/ Montoya.

COMENTARIO

1. CATEGORIAS JURIDICAS.

El debido proceso legal, el derecho de defensa y el principio de contradicción

1.1 El debido proceso legal.

1.1.1 La función jurisdiccional del Estado.

La jurisdicción es un concepto fundamental sobre el que se asienta el Derecho Procesal Civil. Es el poder-deber que asume el Estado para la solución de los conflictos entre los particulares, para restablecer el orden jurídico cuando éste ha sido vulnerado. Es poder porque está dotado de coercibilidad; la decisión del Estado se impone sobre la voluntad de las partes; y es deber, porque está en la obligación de brindar tutela a los componentes de la comunidad. (1)

Desde la aparición del Estado moderno éste asume la función de administrar justicia,

y lo hace a través de personas físicas, esto es, jueces que, en conjunto y organizados

conocemos como Poder Judicial. Sin embargo, la actuación de los jueces no puede ser arbitraria, como tampoco la de las partes, por lo que el Estado dicta normas de actuación en el proceso que garantizan el ejercicio de los derechos de los ciudadanos, dotando al juzgador de facultades y deberes que le permitan llevar a cabo su función y cumplir con

la finalidad del proceso.

Este conjunto de garantías que aseguran el ejercicio de los derechos en un proceso, han adquirido rango constitucional y es lo que conocemos como debido proceso que, como señala COUTURE es algo más que la simple garantía de un proceso. Es la garantía misma del derecho. (2)

1.1.2 Principios que informan el debido proceso.

Cuando el ciudadano tiene un conflicto de intereses o cuando tiene una incertidumbre jurídica, debe tener la certeza que acudiendo al órgano jurisdiccional (derecho de acción) logrará que se defina la controversia o la incertidumbre a través de una sentencia en un tiempo razonable. El demandado, por su parte, debe tener la seguridad que puede acudir al Juez (derecho de contradicción), para plantear sus defensas, ser escuchado, presentar y actuar sus medios probatorios, en busca de ser liberado de la pretensión del actor.

Los principios que informan el debido proceso serían:

a) Juez natural. Ninguna persona puede ser desviada de la jurisdicción predeterminada por la ley, ni sometida a procedimiento distinto de los previamente establecidos, ni juzgada por órganos jurisdiccionales de excepción ni por comisiones especiales creadas al efecto, cualquiera sea su denominación (inc. 3, art. 139 de la Constitución Política del Estado de 1993).

b) Defensa en un proceso. Derecho de defensa en cualquier estado del proceso. (inc.

14, art. 139 de la Constitución Política del Estado).

c) Duración del proceso. Los artículos II y V del Título Preliminar del Código

Procesal Civil se refieren al deber del Juez de impulsar el proceso, siendo responsable de cualquier demora ocasionada por su negligencia, y el cumplimiento de los plazos señalados en la ley a fin de lograr una pronta y eficaz solución del conflicto de intereses o incertidumbre jurídica.

d) Motivación de las resoluciones. Los jueces deben motivar, por escrito, sus resoluciones en todas las instancias, con expresión de la ley aplicable y de los fundamentos de hecho en que se sustentan (inc. 5, art. 139 de la Constitución Política del Estado).

e) Pluralidad de la instancia. El inc. 6 del art. 139 de la Constitución Política del

Estado recoge este principio, el que se ve reforzado por el artículo X del Título

Preliminar del Código Procesal Civil.

1.2 El Derecho de Defensa como expresión del debido proceso legal.

a) Traslado de la demanda. Cuando el Juez admite la demanda, corre traslado de la

misma al demandado, para que comparezca al proceso.

Algunas legislaciones hacen el distingo entre la citación y el emplazamiento, desde que teóricamente existe diferencia conceptual entre ambos. En efecto, «citación es convocatoria, llamamiento, avisar a una persona para que concurra un día determinado a un lugar determinado» (3); en cambio, el emplazamiento «es el acto por el cual el Juez fija un espacio de tiempo para la ejecución de un acto procesal» (4).

Para nuestro Código Procesal Civil vigente, la notificación del traslado, implica citación y emplazamiento, por cuanto a la vez que se le pone en conocimiento la demanda, se le convoca para que participe en el proceso, pero a su vez, se le fijan plazos para que haga uso de su derecho de oposición, sea planteando excepciones o defensas previas, sea contestando la demanda o reconviniendo.

Si bien es un derecho del demandado, el que se le notifique con la demanda, los plazos para comparecer y ejercer el derecho de oposición, no constituyen una obligación para él, sino sólo una carga procesal, es decir, en caso de no comparecer o no contestar la demanda, se le declarará rebelde, conforme lo señala el art. 548 del nuevo Código Procesal Civil, debiendo soportar la posibilidad de que provoque en el juzgador la presunción relativa de verdad de los hechos expuestos en la demanda (5).

b) Significado constitucional del traslado.

El traslado de la demanda, puesto a conocimiento del demandado, significa la garantía del debido proceso que se sustenta en la posibilidad del ejercicio del derecho de defensa del demandado, configurando la vigencia del principio de bilateralidad o contradicción. El Juez no podrá resolver sin escuchar a la otra parte (demandado), y para ello debe conferir traslado de la demanda, notificándolo (6).

La Constitución Peruana de 1993, señala como principio y derecho de la función jurisdiccional, la observancia del debido proceso, una de cuyas garantías es el ejercicio de defenssa irrestricto, sin más sujeción que la ley (incs. 3 y 14 del artículo 139).

La garantía es la notificación del traslado, de tal suerte que ella constituye el presupuesto de la carga procesal de comparecencia y contestación de la demanda. Mientras no exista una correcta notificación no existirá la carga de comparecer y contestar la demanda, no corriendo término alguno en contra del demandado, así la demanda haya sido admitida y se haya decretado el traslado respectivo (7).

COUTURE, señala que la garantía que se otorga al demandado es el derecho procesal de defenderse, independientemente de las consideraciones sustanciales, de si es fundada su defensa o no. El célebre procesalista uruguayo argumenta: «pero conviene reparar, desde ya, en que lo que se da al demandado es la eventualidad de la defensa. Esta defensa, en cuanto a su contenido, podrá ser fundada o infundada; podrá ejercerse o no ejercerse; podrá ser acogida o rechazada en la sentencia. El orden jurídico no pregunta si el demandado tiene o no buenas razones para oponerse. Sólo quiere dar a quien es llamado a juicio, la oportunidad de hacer valer las razones que tuviere» (8).

1.3 Principio de contradicción.

Este principio también se le denomina de bilateralidad y significa que las partes sobre las que van a recaer las consecuencias de la sentencia que dictará el juzgador, deben ser escuchadas previamente por éste. Implica ello que el demandado debe ser notificado de la existencia del proceso, a fin de que haga valer sus derechos en la forma

que prescribe la ley. Existe, pues, una estrecha relación entre el principio que comentamos con el derecho de defensa y el debido proceso.

Todos los actos procesales deben ser puestos a conocimiento de las partes, con la finalidad de que expresen lo que consideren conveniente o impugnen las resoluciones que, estimen, perjudican sus intereses o el debido proceso. Sin embargo, repetimos, no existe obligación de defenderse; es una carga procesal.

Son pocas las resoluciones que se dictan sin escuchar a la parte contraria. Ejemplo de ello lo tenemos con las medidas cautelares que se dictan inaudita pars, es decir, sin escuchar a la otra parte, como una forma de brindar celeridad a la medida y, fundamentalmente, seguridad, con lo que se logra la eficacia de dicho acto procesal. Evidentemente que, después de haberse concretado la medida, se notifica al demandado y éste puede hacer valer su derecho de defensa.

2. IDENTIFICACION DEL TEMA DE FONDO EN LA RESOLUCION MATERIA

DE COMENTARIO.

a) Emplazamiento defectuoso al demandado que motivó ignore la existencia del

proceso, hasta que fue correctamente notificado con la sentencia.

b) Al haber ignorado la existencia del proceso, el demandado, no pudo ejercer su

derecho de defensa, constituyendo una transgresión al debido proceso.

3. ANALISIS DE LA RESOLUCION.

a) Hemos indicado, al esbozar el marco teórico, que una de las expresiones del

debido proceso, constituye el derecho de defensa que tiene el demandado. Para que el demandado tenga la oportunidad de ejercer el derecho de defensa en un proceso, debe ser emplazado debidamente, lo que implica una correcta y oportuna notificación desde que el Juez corre traslado de la demanda.

b) El tema de las notificaciones siempre ha sido uno de los aspectos más frágiles en

los procesos judiciales en nuestro medio. Los jueces deben poner especial énfasis en que

se procure que la notificación y, especialmente, la que confiere traslado de la demanda, se realice en debida forma, y como señala la sentencia en comentario, sea un acto real.

c) Al comprobarse que las notificaciones no habían cumplido con la finalidad para la cual estaban destinadas, esto es, poner en conocimiento del demandado la existencia de un proceso, la Corte Suprema declaró la nulidad de todo lo actuado. Sin embargo, es del caso mencionar que, ni el Juez de Primera Instancia, ni la Corte Superior, tomaron

conciencia de esta situación, pese a la nulidad planteada por el demandado al haber sido notificado con la sentencia, lo que motivó recién, su apersonamiento al proceso.

d) La Corte Suprema, para llegar a la convicción de que no se había emplazado

correctamente al demandado, revisó el asentamiento de las notificaciones que realiza el Secretario de Juzgado en el expediente, verificando que se había notificado

aparentemente en dos direcciones y, recién, cuando se le notifica en su centro de trabajo

a la demandada, ésta toma conocimiento de la demanda. Al apersonarse presenta una

constancia policial domiciliaria con un domicilio distinto al señalado en el proceso, a lo que se agrega la declaración de autoavalúo corroborando la constatación policial.

e) La incorrecta notificación al demandado puede deberse al hecho que el demandante haya señalado como domicilio un lugar distinto al que realmente domicilia el emplazado, o al hecho de que no se ha cumplido con la notificación pese a ser el domicilio señalado en autos el correcto. En el caso de autos, se trata de la primera

situación, hecho que debió ser verificado por el notificador y dar cuenta al secretario de

la causa.

f) Es necesario precisar que el actual Código Procesal Civil señala normas precisas

que garantizan una correcta notificación al emplazado, precisamente, tomando

conciencia de la importancia y trascendencia de dichos actos procesales.

g) No es exagerado señalar que en caso de duda respecto a la notificación al

demandado, es mejor conceder el beneficio en favor del emplazado, para asegurar el derecho de defensa, sin que ello sea óbice para que el juzgador adopte una actitud de alerta respecto de las conductas maliciosas de los litigantes.

h) La consecuencia de la verificación que a la codemandada no se le había notificado

debidamente la demanda, no puede ser otra que la nulidad de lo actuado hasta el estado de notificarse con arreglo a ley el auto admisorio. La única posibilidad de continuar con el proceso es que el demandado no haga reclamación alguna respecto a dicho defecto procesal y asuma la defensa en la etapa que lo encuentre. Caso contrario, constituye una flagrante violación del derecho de defensa del demandado y, por ende, al debido proceso.

i) Si bien es cierto, no constituye ninguna obligación el contestar la demanda y/o

defenderse en el proceso, si es un derecho del emplazado el tener la oportunidad de ser escuchado por el juzgador.

j) El derecho de defensa comprende no sólo lo que hemos comentado líneas arriba,

esto es, ser emplazado correctamente, para apersonarse y contestar la demanda para ser

liberado de la misma, sino además, el derecho de ofrecer los medios probatorios que considere necesarios, para acreditar sus fundamentos de hecho y de derecho; estar al

tanto y en conocimiento de todas las resoluciones emitidas por el Juzgador, para velar por el cumplimiento de las normas procesales y sustanciales, con el derecho de impugnar las mismas cuando no concuerden con dichas normas.

4. CONCLUSIONES.

a) El debido proceso es una de las garantías de la administración de justicia,

reconocida constitucionalmente, debiendo entenderse como tal, el conjunto de garantías que aseguran el ejercicio de los derechos en un proceso.

b) Constituyen principios integrantes del debido proceso: la existencia de un juez

natural, el irrestricto derecho de defensa, los procesos con plazos determinados, la motivación de las resoluciones y la pluralidad de instancias.

c) Para garantizar el derecho de defensa, debe notificarse el emplazamiento al

demandado para que tome conocimiento de la existencia del proceso, se apersone, conteste la demanda, reconvenga, ofrezca sus medios probatorios tendentes a acreditar los fundamentos de su oposición o pretensión interpuesta y, el derecho a impugnar las resoluciones contrarias al derecho sustancial o violatorias del debido proceso.

d) La sentencia en comentario, dictada por la Corte Suprema de la República,

interpreta correctamente el significado del debido proceso, en la expresión de uno de sus principios, esto es, el derecho de defensa de las partes, en especial del demandado,

quien debe ser emplazado con todas las garantías de que, en efecto, tome conocimiento de la existencia del proceso.

e) Recalca la sentencia que el derecho de defensa, expresión del debido proceso, se

cumple mediante normas de procedimientos que no son meras formalidades, sino actos

reales. La notificación del emplazamiento al demandado, debe ser expresión de la realidad, de la verdad.

f) La codemandada no fue notificada con el auto admisorio de la instancia y, por lo

tanto, quedó demostrado fehacientemente que no tuvo conocimiento oportuno para apersonarse al proceso y ejercer su legítimo derecho de defensa, transgrediéndose la garantía del debido proceso.