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Enoch de Oliveira

la Iglesia Adventista

frente al movimiento

Enoch de Oliveira

ASOCIACIÓN CASA EDITORA SUDAMERICANA Av. San Martín 4555, Bl604CDG Florida Oeste Buenos Aires, República Argentina

Diseño del

Ilustración de la tapa: Shutterstock

interior y de la tapa: N elson Espínoza

IMPRESO EN LA ARGENTINA Printed in Argentina

Tercera edición

MMXI-1,5M

Es propiedad. © 1976 Asociación Casa Editora Sudamericana.

Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.

ISBN 978-987-567-814-9

Oltveíra, Enoch de

La Iglesia Adventista frente al movimiento carismático - 3 a ed. - Florida:

Asociación Casa Editora Sudamericana, 2011.

32 p.: 20x 14 cm. ISBN 978-987-567-814-9 1. Iglesia Adventista. I. Titulo. CDD 286

Se terminó de imprimir el 08 de septiembre de 2011 en talleres propios (Av. San Martín 4555, Bl604CDG Florida Oeste, Buenos Aires).

Prohibida la reproducción total o parcial de esta publicación (texto, imágenes y diseño), su manipulación informática y transmisión ya sea electrónica, mecánica, por fotocopia u otros medios, sin permiso previo del editor.

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Tabla de Contenido

Introducción

 

4

1.

El movimiento carismáticocomo fenómeno religioso popular en Sudamérica

5

2. Tres peculiaridades del movimiento pentecostal

 

12

3. Cómo tratar con ellos

21

4. La respuesta adventista

;

24

Referencias

28

Bibliografía

30

Introducción

El presente trabajo trata acerca del fenómeno actual de la glosolalia y

la posición de la Iglesia Adventista frente a ella.

Mi propósito es presentar un estudio objetivo del problema en el con-

texto de la realidad que se vive en Sudamérica, territorio en el que resido

y trabajo:

La figura de un hombre que duerme tranquilamente, cubierta su cabeza

con un gran sombrero mejicano, se emplea frecuentemente para describir

a los latinoamericanos como gente libre de cuidados. Pero esta imagen amodorrada ya no revela correctamente la realidad iberoamericana.

Sudamérica está atravesando una etapa deviolentos cambios sociales,

como resultado

nológica. Estos cambios han precipitado la aparición febrily tumultuosa de

doctrinas políticas, sociales, económicas y religiosas. Vivimos en la época de una gran guerra ideológica. Los modernos y multiformes "ismos" salen

a la lucha para conquistar a las masas. En las instituciones de enseñanza

superior los estudiantes reciben la influencia del humanismo, el existencia- lismo, el freudismo y el transformismo. En los sindicatos se adoctrina a los obreros en la filosofía del marxismo y en la dialéctica emparentada con él.

de una sorprendente y repentina revolución industrial y tec-

En el campo dela religión, presenciamos una vigorosa campaña prose-

litistaenla cual están empeñados grupos religiosos heterogéneos. Las mis- mas iglesias que en otros países están dando cada vez menos importancia

a la obra misionera, aquí son muy activas en hacer discípulos.

En este agitado conflicto de ideas, merecen especial análisis los grandes

logros alcanzados porel movimiento carismático, sus métodos,

y la respuesta adventista a sus pretensiones.

su teología,

en el año 1976, cuando el

autorvivía y trabajaba enSudamérica. Actualmente descansa enel Señor, aguardando la bendita esperanza de la resurrección.

* Nota del editor: La presente obra fue publicada originalmente

Capitulo 1

El movimiento carismático como fenómeno religioso popular en

Sudamérica

Hoy día, el movimiento carismático constituye una compleja realidad. Un examen superficial y parcial relaciona inmediatamente este movimiento con el fenómeno dela glosolalia, delfanatismo religioso y elfervor sectario. Sin embargo, este movimiento tiene un significado más amplio. Implica más que el mero hablar en lenguas o la excitación mística. Tiene profundo significado teológico, histórico y social. El movimiento tuvo su fase inicial cuando presentó una cruzada de santifi- cación en las iglesias establecidas. Inmediatamente después vino la segunda fase, cuando sus integrantes rompieron con las iglesias establecidas para formarnúcleos eclesiásticos independientes como sectas separadas. Esta ruptura ha sido definida por algunos historiadores como la tercera reforma. De un libro escrito por Ignacio Vergara, citamos el siguiente párrafo:

"Era un tipode 'reforma' dentro de algunas de las iglesias

tradicionales que habían perdido en parte su vitalidad interna. Ya hemos dicho que los metodistas nacieron de una de estas 'reformas' (la segunda); alaotrapor antonomasia selallamó

la Reforma

del siglo XVI (la primera)".'

Luego, en una tercera etapa, el movimiento pentecostal pasó por un proceso evolutivo en el cual la mayoría de las comunidades pentecostales obtuvo finalmente una categoría eclesiástica equivalente a la de las otras iglesias establecidas. Fueron evolucionando gradualmente desecta a iglesia, sin perder su fervory sentido de misión. Hay aún una cuarta etapa. En nuestros días, el movimiento pentecostal

invade abiertamente las iglesias que representan elprotestantismo histórico -luteranos, bautistas, metodistas, presbiterianos, etc.- ytambién laIglesia

Católica. En esta cuarta fase, hallamos divorciado

tradición sectaria. Ahora aparece en algunas de las antiguas denominaciones

al pentecostalismo de su

históricas. En lugar de permanecer como un grupo religioso separado, lo hallamos implicado en el "ecumenismo", asociado con estas denominacio- nes. Al comentar estafase, John A. MacKay afirmó:

"La fuerza que parece estar haciendo la mayor contribu-

es

el pentecostalismo. Este movimiento, que comenzó hace ya varias décadas, y que en sus primeros años fue de carácter

ción al reavivamiento cristiano actual alrededor del globo

muy sectario, ahora se está volviendo ecuménico en el sentido más profundo. Últimamente ha aparecido un neopentecos-

talismo que incluye a muchos millares de católicos [

]. Ha

La experiencia caris-

comenzado una nueva era del Espíritu.

mática lleva a los cristianos mucho más allá de la glosolalia

[. [

Hay luz en el horizonte. Un renacimiento evangélico se

está haciendo visible a lo largo de la vía cristiana desde las

fronteras de las sectas

nión católico-romana. Este parece ser uno de los momentos

más estratégicos dela historia dela iglesia"."

hasta el elevado asiento de la comu-

Para los que forman

parte de este movimiento, se trata de un retorno

al cristianismo primitivo,

el cual hombres y mujeres se están preparando para la venida de Cristo;

de una reforma de la iglesia en momentos en que se está ahogando en el

institucionalismo." Para otros, es un fenómeno psicológico fácilmente explicable motivado por las tensiones, la angustia y las ansiedades en medio de las cuales vive

el hombre en el mundo moderno.'

Para nosotros, el movimiento carismático constituye un sutil esfuerzo de Satanás para engañar "si fuere posible, aun a los escogidos"." Por los

escritos del Espíritu de Profecía sabemos que habrá un reavivamiento falso antes que venga un genuino reavivamiento del pueblo de Dios que prepare

a la iglesia para terminar la tarea.

de un

reavivamiento del pueblo de Dios, mediante

"Antes que llegue el tiempo para que se produzca tal rno- vimiento, [Satanás] tratará deevitarlo introduciendo una falsa imitación. Hará aparecer como que la bendición especial de Dios esderramada sobre las iglesias que pueda colocar bajo

su poder

como un gran interés por lo religioso. Multitudes se alegra- rán de que Dios esté obrando maravillosamente en su favor, cuando, en realidad, la obra provendrá deotro espíritu. Bajo un disfraz religioso, Satanás tratará de extender su influencia sobre el mundo cristiano"." Satanás "a algunos los engaña de una manera; y a otros, deotra. Tiene diferentes seducciones preparadas para afee- tar diferentes mentalidades. Algunos consideran con horror un engaño, mientras que reciben otro con facilidad. Satanás seduce a algunos con el espiritismo. También viene como ángel de luz y difunde su influencia sobre latierrapor medio defalsas reformas. Las iglesias sealegran, y consideran que

Dios está obrando en su favor de una manera maravillosa, cuando setrata delos efectos deotro espíritu. La excitación se apagará y dejará al mundo y ala iglesia en peor condición que antes".'

seductor; allíse manifestará lo que se considerará

Los adventistas han sido claramente amonestados acerca deesta forma seductora de engaño.

Avances asombrosos

En los últimos años, como hemos visto un crecimiento fenomenal del movimiento carismático en Sudamérica. Su magnitud sobrepasa a la de todo otro movimiento religioso de la historia de la iglesia desde la Reforma del siglo XVI.8 Se calcula que los seguidores de este movimiento constituyen entre el 80% y el 85% de las fuerzas protestantes en l.ati- noamérica. Naturalmente, no incluimos en este porcentaje a los millares que permanecen dentro de las iglesias establecidas, pero que creen en el fenómeno carismático y tratande poner en armonía los ideales de este con su propia fe y sus creencias tradicionales. Aunque el movimiento ha estado en existencia durante alrededor de un siglo, solamente en las últimas décadas comenzó la "explosión pentecostal". Alan Walker, conocido en todo el mundo como notable evangelista, dice en su libro Breakthrough -Rediscovery of the Holy Spirit:

"La Iglesia Pentecostal en Sudamérica se ha convertido

en la iglesia de crecimiento más rápido en todo el mundo

En Chile, desde 1930el pentecostalismo ha doblado su feligresía cada diez años".?

[

].

En 1909 un médico misionero norteamericano que se hallaba en Chile, el Dr. Willis C. Hoover, se interesó en los dones del Espíritu Santo y en el fenómeno de hablar en lenguas que se había manifestado en su iglesia. El Dr. Hoover pronto recibió órdenes de las autoridades de su iglesia para que regresara a su patria. Sin embargo, apoyado porsu congregación, se negó a

obedecer las órdenes y fundó laprimera Iglesia Metodista Pentecostal deChile. Su pequeña congregación tardó veinte años en ganar a los primeros

10.000 miembros, pero estos

se multiplicaron en una forma tan rápida en

las siguientes décadas que para 1970 había unos "750.000 miembros con 1.350 iglesias y 120 pastores. Cada año crece a un ritmo asombroso"." Actualmente, la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile cuenta con más de dos millones de miembros. En contraste con este crecimiento galopante, observamos un melan- cólico estancamiento en la denominación madre, la Iglesia Metodista, que ellos abandonaron, la cual en 1970 tenía apenas unos 6.000 miembros en ese país y hoyes casi inexistente." Este movimiento religioso también tuvo un crecimiento notable en el Brasil. En 1930, representaba el 9,5% dela población protestante; en 1958 alcanzaba el 55%; en 1964 constituía el 73,6% de todos los protestantes de ese país." Aunque actualmente no hay datos confiables sobre el pentecos-

talismo en

del 80% deltotal de la población protestante del país. En otros países sudamericanos, la Iglesia Pentecostal y otros grupos religiosos que abarca el movimiento carismático, están creciendo casi con el mismo vigor que en Brasil y en Chile. Sin embargo, en toda Sudarnérica este

crecimiento cuantitativo nova acompañado por un crecimiento cualitativo y orgánico equivalente.

el Brasil, se estima que los pentecostales representan alrededor

Por qué tienen éxito

La siguiente parábola presentada en Pensamiento Cristiano ilustra hu- morísticamente las razones del éxito pentecostal:

"Había una pequeña ciudad con cinco iglesias. Cuatro de ellas eran de las así llamadas iglesias históricas. Pero la más pequeña, lamás pobre, era pentecostal. Las iglesias históricas tenían hermosos edificios, congregaciones respetables ydegen- te acaudalada, y pastores que ostentaban títulos académicos. "La Iglesia Pentecostal reclutaba a sus miembros entre el elemento más pobre de la ciudad; el pastor no era muy instruido y su templo era una casa vieja. Los servicios de cultode las otrasiglesias eran formales, solemnes, rituales, elegantes, ortodoxos y fuera del alcance de toda crítica en su forma. La mejor gente de la ciudad asistía a ellos. "Las reuniones de la Iglesia Pentecostal eran ruidosas, tumultuosas, desordenadas y demasiado largas. Asistía a

ellas la gente más pobre. "A pesar de todo, los cinco pastores colaboraban en- tre si y se reunían regularmente para celebrar reuniones de oración. En esas reuniones el pastor pentecostal siempre era el 'hermano pobre'. Sencillamente vestido, tímido, muy humilde, sequedaba deslumbrado porlaconversación desus compañeros de ministerio que usaban palabras que éljamás podría entender: 'deontología', 'apologética', 'escatología', 'demitologización', 'hagiógrafos' y muchas más. "Se desquitaba hablando en lenguas, que losotros podían comprender menos aún. "Cierto día llegó ala ciudad un ingeniero católico muy rico que acababa de sufrir una gran tragedia familiar. "Cada ministro trató de ganarlo para su iglesia, usando las mejores técnicas ecuménicas que conocía. Hubo 'diálogos de alto nivel', 'conciertos conferencias' (lecture concerts), 'charlas sobre ética sexual', 'comentarios conciliares y pos- conciliares', 'problemas dela iglesia en América', 'la discrimi- nación racial en Rodesia y el evangelio', 'la guerra en Vietnam'

y muchos otros temas, todos ellos de escasa importancia

real. El ingeniero asistía a todas las reuniones, asentía con

la cabeza y saludaba a todos muy cortésmente.

"Finalmente el ministro pentecostal juntó valor para invi- tarlo a su tumultuosa iglesia. Los otros cuatro ministros se

tomaban la cabeza horrorizados. ¿Cómo podría ir allíel inge- niero? ¿Qué pensaría de los evangélicos? ¡Él, un intelectual, graduado en la Universidad de Milán, un hombre de mundo, un millonario! "¿Lo creerían? Sucedió. El ingeniero llegó a ser pente- costal. Y plenamente convertido también, con lágrimas de gozo y gritos. Ninguno de los otros, con todas sus buenas intenciones, pudo hacer lo que hizo ese pobre pastorcon la oración ferviente y una fe tremenda, gigantesca, monumental.

es miembro de esa pequeña iglesia. Su

diezmo estan grande que el ministro se ha podido comprar una camioneta. Mientras tanto, los otros ministros siguen hablando acerca de 'Jesús enel movimiento obrero', o 'hacia una mejor comprensión entre León Xy Lutero"."

"Ahora el ingeniero

Mientras losministros de las iglesias históricas seocupan decuestiones concernientes al evangelio social y al pensamiento teológico contemporá- neo, los pastores pentecostales están dedicados, a su propia manera y con sorprendente entusiasmo, a proclamara Cristo y los dones del Espíritu.

La estrategia misionera pentecostal no gravita solamente en torno de las actividades profesionales del ministro, sino que es también responsa-

bilidad y privilegio de todos los creyentes,

públicamente su fe dando testimonio en las esquinas de las calles. Cuando los ministros y los dirigentes del Movimiento Pentecostal Sud- americano fueron entrevistados para que dieran a conocer lasrazones del crecimiento de su iglesia, declararon:

que son animados a proclamar

"Creemos que se debe a que nosotros predicamos al aire libre. No esperamos hasta que la gente se interese en ir a la iglesia. Nosotros vamos a ellos para interesarios. Todo aquel que use este método también vaa crecer. Los hombres están interesados en lo que nosotros mismos hemos expe- rimentado. Nosotros les decimos cómo Cristo nos ayudó y nos sanó. Hablamos de la vida victoriosa y describimos el gozo que sentimos. Cantamos himnos alegres que confirman nuestras palabras. Cuando enseñamos a los hombres que Dios prometió hacer lo mismo por todo aquel que lo pida,

muchos de ellos encuentran a Dios. En la reunión siguiente están con nosotros para darsu testimonio"."

Si la iglesia se propone completar su misión de evangelizar a toda cria- tura, debe estar dispuesta a librara sus miembros deltrabajo relacionado con la "súper organización" de sus departamentos y exhortarlos a salir a la calle como los pentecostales y a dedicar más tiempo a representar a Cristo en la comunidad. El problema que está agobiando a muchas iglesias evangélicas -y aquí incluimos también a la nuestra- es que estamos demasiado ocupados organizando nuestros planes de acción en lugar de estar agonizando por las almas como los pentecostales. Esto no debe interpretarse como argu- mento en contra de nuestro programa eclesiástico, sino como llamado a la

para tomar una parte más activa en la difusión del mensaje portodo

el mundo. Melvin L. Hodges estaba en lo cierto cuando dijo en el Congreso

de Evangelización celebrado en Bogotá, Colombia:

iglesia

puede ser una gran bendición cuan-

do proporciona alos hermanos un lugar donde pueden unirse

"Una iglesia cristiana

para

renovar su fuerza espiritual y recibir nueva inspiración

para

servira un mundo necesitado de Dios. El mismo edificio

puede servir como prisión delaiglesia cuando sus miembros

sucumben al espíritu de aislamiento L

a los miembros de sus iglesias y ponerlos en las calles, en los suburbios, en las escuelas, en las universidades, en los grandes edificios urbanos y en los centros comerciales"."

]' Es necesario sacar

En síntesis, podríamos decir que el éxito del movimiento carismático se basa en el sistema usado por la iglesia durante la edad apostólica: el evangelismo personal, todos los días, en todas partes. Este es el modelo que la iglesia necesita recuperar.

Capítulo 11

Tres peculiaridades del movimiento pentecostal

l. Excesos en los cultos. Durante las tinieblas de la Edad Media, el

silencio caracterizó el culto de la iglesia. Los fieles, meros espectadores,

entraban en el santuario, se hacían reverentemente la señal de la cruz, y

asistían al imponente ritual litúrgico en actitud contemplativa. Solamente la voz del sacerdote resonaba en el ámbito de la iglesia en contraste con el taciturno silencio de los adoradores. La Reforma, rompiendo con la tradición medieval, entre otras innova- ciones, introdujo la participación de los fieles en el culto público. Lutero definió su concepto del culto en forma clara y objetiva: "Dios nos habla a nosotros a través de su Palabra, y nosotros le hablamos a él a través dela oración y los himnos"."

Pero la participación de los creyentes en el culto, tal como fue

restaurado

por Lutero, el genio de la Reforma, fue quedando gradualmente relegada a un segundo lugar con el transcurso de los años.

evangélica encontramos dos formas típicas de culto: la

luterana y la calvinista. La primera es más estética y litúrgica. La segunda es

más austera

de su reino. Las otras iglesias evangélicas siguen a una o a otra de estas

formas clásicas de liturgia protestante. Sin embargo, en ambas tradiciones

evangélicas los adoradores actúan como espectadores pasivos.

cánicamente los movimientos determinados por el ritual mientras cantan y

oran. Pero el corazón con frecuencia no participa en el servicio de adoración. Para ellos, el culto no es una actitud de participación colectiva en la cual la adoración se convierte en expresión de su más profunda experiencia y deseo. Rebelándose contra ese rígido formalismo y esa liturgia fría y vacía, los pentecostales desarrollaron una forma de culto caracterizada por la espontaneidad y la ausencia de inhibiciones. Un escritor pentecostal dijo

que un

Sin embargo, esta espontaneidad frecuentemente degenera en desor- den, manifestaciones histéricas, contorsiones corporales, gestos extáticos, fuertes gritos, ruidos estridentes y excesos incontrolables.

Hoy, en latradición

y objetiva, al hacer hincapié en la majestad de Dios y la magnitud

Siguen me-

servicio deculto nunca se repite dos veces.

La exuberancia de este culto concuerda con el temperamento latino propio de un pueblo ardiente en su fe y emotivo para expresarla. Aquí halla- mosotra razón del éxito delos movimientos carismáticos en Sudamérica.

¡Que Dios nos proteja de estos extremos! Jesús vino para librar a su pueblo del yugo del formalismo va-

cío, pero nolollevó alotroextremo. Pablo escribió alos efesios:

"Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia,

y toda malicia"."

No contristemos al Espíritu Santo con gritos histéricos. Estas costum- bres se justifican solamente en el culto de Baal.

"Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos,

diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está medi- tando, o tiene algún trabajo, o vade camino; tal vez duerme,

y hay que despertarle; Y ellos clamaban a grandes voces,

y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre de ellos"."

El creyente en Cristo en su angustia también clama a Dios, pero su clamor

es más el grito del alma que el estallido de algún deseo apasionado. "Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz, como en todas las iglesias de

los santos [

dela iglesia corintia (l Coro

14:26-40), ni la espontaneidad pentecostal en la cual la participación del adorador engendra desorden y confusión. Pero esnecesario que señalemos con énfasis que el servicio religioso enel cual el adorador nohace más que pararse, sentarse y escuchar, no representa exactamente el modelo del

Nuevo Testamento.

Hágase todo decentemente y con orden".'?

l.

Nosotros nopodemos repetir la experiencia

"Cada uno debe sentir que tiene una parte que desem- peñar para hacer interesantes las reuniones del sábado. No hemos de reunimos simplemente por formalismo, sino para un intercambio de pensamientos, para relatar nuestra expe-

riencia diaria, para expresar agradecimiento y nuestro sincero deseo deser iluminados divinamente, para que conozcamos a Dios y a Jesucristo al cual él envió",20

2. Uso y abuso de las emociones. Los pentecostales asignan gran

importancia

a las emociones en la experiencia religiosa. El fallecido educador

chileno José

Gálvez, hablando acerca dela obra protestante en Chile, declaró:

"Estoy convencido de que los protestantes jamás alcan- zarán el alma de los 'rotos chilenos', como allídenominan a las clases más pobres. Los protestantes, con su fría doctrina moralista, jamás podrán tocar sus corazones",

Y añade:

"En los primeros días de nuestra historia llegaron los católicos y con sus impresionantes ceremonias e imponen-

tes ritos lograron suscitar en ellos (los 'rotos') un

sentimiento religioso, Pero todo esto ha pasado, Los 'rotos'

han vuelto a su condición primitiva"."

profundo

Sin embargo, donde las iglesias establecidas fallaron con su mensaje intelectual, los pentecostales triunfaron con su predicación emocional. Con su extravagante excitación mística conquistaron en forma abrumadora a las masas urbanas. ¿Qué lugar ocupan las emociones en nuestra experiencia religiosa? ¿Hay algo de malo en expresar sentimientos místicos? ¿Deberíamos dominar nuestras emociones en nuestro culto a Dios? Jesús noreprimió sus emociones cuando clamó ante laimpenitente Jeru- salén y ante la tumba de su amigo Lázaro. Fue movido a compasión cuando vio lasmuchedumbres que eran como rebaño sin pastor. Sin embargo, sus emociones siempre estuvieron perfectamente controladas, y nunca cegaron su razón y su conciencia, En contraste con la actitud de Cristo, que dominaba sus emociones por medio dela razón, tenemos la experiencia del adorador pentecostal. En su arrobamiento místico es transportado a la cima dela excitación emocional en la cual se manifiesta la pérdida del control consciente, En éxtasis es-

pasmódico trata de expresar su gozo místico, pero sus palabras salen en torrentes, tumultuosos y desordenados, sin lógica ni sentido. Estas extravagancias emotivas evidentemente no son manifestaciones delEspíritu Santo, y aquel que seencuentra bajo la influencia de este poder está equivocado cuando declara que no es responsable de su conducta porque estaba bajo el control del Espíritu de Dios. El Espíritu Santo obra en el hombre plenamente integrado: cuerpo, alma y espíritu. Pero cuando las emociones asumen el control de la persona y las actividades mentales y la voluntad llegan a quedar en estado latente, como frecuentemente ocurre en el culto pentecostal, las manifestaciones sobrenaturales no pueden considerarse como obra del Espíritu Santo. Ale- jandro R. Hay escribió:

"Hemos visto pentecostalismo en el África donde han ocasionado un gran estrago a ese pueblo emotivo. Muchas congregaciones sehan dividido porello. Mientras estábamos ministrando al remanente de una de esas congregaciones, en la jungla, a unos veinte metros de distancia, el grupo que había sido engañado porel pentecostalismo cantaba himnos, bailaba y aplaudía alcompás que marcaban lostambores pa- ganos. Había desaparecido el elevado nivel moral y espiritual que se requería en la congregación que habían abandonado, y se toleraban diversas clases de pecados. La emotividad había tomado el lugar de la realidad espiritual. El Espíritu Santo estaba entristecido yel Señor yanoestaba presente, pero ellos estaban convencidos de que su emotividad era manifestación de la presencia del Espíritu. Era un retorno a lasformas paganas de culto"."

Las manifestaciones genuinas del Espíritu a través del creyente, están sometidas en todo momento al control dela conciencia. Pablo dijo: "Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento"." Para lospentecosta- les, las obras del Espíritu Santo son producto de las emociones, pero para nosotros las emociones pueden ser un producto dela obra del Espíritu Santo.

Las emociones, y nuestra manera de evangelizar

Podemos comparar la conquista de un alma a la toma de una ciudad amurallada. Esta muralla -que rodea el alma- está formada por los pre- juicios, los malos hábitos, la ignorancia religiosa, la indiferencia espiritual, las obligaciones sociales y familiares, etc. Pero en esta muralla hay cuatro puertas. Sus nombres son: razón, sentimiento de necesidad, conciencia moral y emoción. Estas son las cuatro puertas vulnerables de la defensa dela voluntad. El evangelista, con la ayuda del Espíritu Santo, penetra en la fortaleza del alma a través de alguna de estas cuatro puertas. Para mayor seguridad en su misión, no debe descuidar su ataque a ninguna de ellas. Elena de White escribe:

"Debemos tener más que una creencia intelectual en la ver- dad. Muchos de los judíos estaban convencidos de que Jesús era elHijo deDios, pero eran demasiado orgullosos y ambiciosos para entregarse. Decidieron resistir laverdad, y mantuvieron su

oposición. No recibieron la verdad en su corazón así como es en Jesús. Cuando laverdad esconsiderada como laverdad única- mente porlaconciencia; cuando elcorazón noesestimulado y hecho receptivo, tan sólo lamente resulta afectada. Mas cuando

laverdad es recibida

la conciencia y ha cautivado el alma con sus principios puros. Es colocada en el corazón por el Espíritu Santo que revela su hermosura a la mente, para que su potencia transformadora se manifieste en el carácter"."

como verdad porel corazón, ha pasado por

Hace algunos años, uno de nuestros ministros se encontró con un fervien- te pentecostal que no podía ocultar su entusiasmo por los adventistas y su obra. Dijo: "Antes demiconversión asistí adoscampañas deevangelización dirigidas por predicadores adventistas. De ellos aprendí la hermosura y la lógica de la interpretación profética. De ellos aprendí acerca de las bestias de Daniel y el Apocalipsis. Sin embargo, con los pentecostales aprendí acerca de Cristo y los dones del Espíritu". ¡Qué tragedia! En el Espíritu de Profecía hallamos una clara condenación de aquellos que hacen "prominentes las emociones religiosas". "Su religión -dijo Elena de White-, parece tener más la naturaleza de un estímulo que de una fe

permanente en Cristo"." Por otro lado, la pluma inspirada nos exhorta en contra dela predicación completamente intelectual, incapaz de inspirar las emociones y de despertar los sentimientos más íntimos del alma.

"Las escenas del Calvario despiertan la más profunda emoción. Tendrás disculpa si manifiestas entusiasmo por

esteterna"."

serel tema de nues-

tros pensamientos y debiera sacudir las más profundas emo-

ciones de nuestras almas"."

"Cristo, y Cristo crucificado debiera

Debieran evitarse dos extremos. Uno es la predicación que apela so-

lamente a las emociones, como hacen los pentecostales. El otro es la exposición dela verdad en forma glacial, sin vibración y sin vigor, tal como

es presentada por los ministros liberales de las iglesias La sabiduría está en el medio del camino.

establecidas.

3. Curaciones por fe. Hoyvemos un crecimiento a escala mundial del

interés en la curación por fe que tanto recalca el movimiento carismático. Leemos acerca deél en periódicos y revistas. He aquí las palabras textuales de un aviso publicado en una revista acerca de un programa de curación por televisión:

"Ocurren milagros reales delante de sus ojos. Desapare-

cen el cáncer, los tumores y el bocio. Se abandonan muletas,

sillas de rueda y camillas. su posición normal. Esto forman fila para curarse"."

Los ojoscon estrabismo vuelven a ocurre ante miles de testigos que

Los pentecostales levantan carpas en diferentes lugares donde se apiñan centenares y miles de personas llevadas por una ola de emociones. La gente no quiere seguir el consejo de Jesús cuando dijo: "A nadie digas". Hoy la idea es: "Cuéntale a todos acerca de esto". Algunos evangelistas sanadores han convertido su movimiento en un gran negocio con entradas que varían entre quinientos mil y tres millones de dólares al año. 29

Tristes han sido los resultados de esta obra. Ha dejado en pos de sí legiones de personas desesperadas y chasqueadas, que han descubierto que la mejoría física obrada por la excitación emocional noes duradera. Estos sanadores por medio de lafe usan los mismos recursos psicoló- gicosy el poder de sugestión delos curanderos para realizar sus milagros. Generalmente, las enfermedades que el curandero es incapaz de curar son las mismas que el sanador por lafe no puede sanar. Fernando Chaij, al escribir acerca deeste tema, afirmó:

"Sabido es que la neurosis puede darpor resultado toda clase de irregularidades funcionales en el organismo, y hasta puede producir ceguera y parálisis por causas puramente emocionales, y que estas disfunciones pueden desaparecer

en determinado momento

sobre elsubconsciente, donde muchas veces sehunde laraíz

del trauma psíquico"."

sise logra hacer el debido impacto

Pero además delasenfermedades neuróticas, admitimos la posibilidad de que ocurran verdaderos milagros de curación de lesiones corporales. De acuerdo con las Escrituras, estos milagros se verán con más frecuencia en los días finales como resultado de la obra de espíritus engañadores. Elena de White escribió:

"Algunos estarán tentados a recibir estos prodigios como provenientes de Dios. Habrá enfermos que sanarán delante de nosotros. Se realizarán milagros ante nuestra vista. ¿Es- tamos preparados para la prueba que nos aguarda cuando se manifiesten más plenamente los milagros mentirosos de Satanás? ¿No serán entrampadas y apresadas muchas almas? Al apartarse de los claros preceptos y mandamientos de Dios, y al prestaroído a lasfábulas, la mente de muchos se está preparando para aceptar estos prodigios mentirosos"."

En armonía con la Biblia, nuestras enfermedades están sometidas alos propósitos infinitos de Dios. En Romanos 8:28 Pablo afirma: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados".

Silacuración denuestra enfermedad concuerda con sus propósitos, Dios nos sanará; pero sila continuación dela enfermedad sirve para crear en no-

sotros una imagen más clara de Cristo, entonces Dios en su amor y sabiduría

se negará a darnos la curación esperada. Esa fue la experiencia

de Pablo:

"Y para que la grandeza de las revelaciones no me exal-

tase desmedidamente, mefue dado un aguijón en mi carne,

un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me

enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he

rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate

mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.

Por tanto,

bilidades, para que repose sobre míel poder de Cristo, Por

lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en

afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soydébil, entonces soyfuerte"."

de buena gana me gloriaré más bien en mis de-

En su caso, como en muchos otros, la enfermedad tenía un propósito disciplinario y vitalizador, y élse regocijó y benefició espiritualmente cuando comprendió los propósitos de Dios. Dios a veces permite que mueran algunos de los enfermos por los cuales la iglesia ora, y declara en Apocalipsis 14:13: "Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen".

"Algunas veces la restauración del enfermo noes lo me- jor, tanto para los amigos como para la iglesia, sino que tendría como resultado un entusiasmo desmedido y una mani-

festación de fanatismo que llevaría a algunos a concluir que

de nuestra fe. La única

conducta segura consiste en seguir la Palabra escrita. Des- pués de haber hecho todo lo posible por el que sufre, debe colocarse su caso en las manos del Señor. Puede ser que

su muerte sea para su gloria. El Señor permite que mueran

algunas personas que habían estado enfermas durante meses

a esos

y años. Él considera que es conveniente dar descanso hijos suyos que sufren"."

el impulso constituye el fundamento

De acuerdo con las palabras de las Escrituras, la genuina fe sanadora debe ser precedida por la contrición, la confesión y el abandono de los pecados, y también por la disposición del enfermo de abandonar todos los hábitos y prácticas que debilitan el vigor físico. Por ejemplo, sería incon- secuente rogar a Dios por la curación de un enfermo de cirrosis hepática que sigue siendo esclavo del alcohol, como hacen los sanadores por la fe pentecostales. Además, en armonía con el ejemplo de Cristo en el Getsemaní, la oración por el enfermo debe serde naturaleza intercesora. En campañas a las que dan gran publicidad, lossanadores porlafe, con sus oraciones imperativas, se olvidan del modelo: "No se haga mi voluntad, sino la tuya". A las fanáticas pretensiones de los pentecostales sanadores por lafe, nosotros losadventistas respondemos con elesplendor denuestro mensaje, el mensaje del tercer ángel, en su triple aplicación para el alma, la mente y el cuerpo.

Capítulo III

Cómo tratar con ellos

Cuando nos encontramos con miembros delosgrupos carismáticos ellos siempre se colocan en un nivel superior. Se juzgan poseedores de una mente espiritual, y a nosotros como de mente carnal, porque no hemos tenido la

experiencia dela glosolalia. Considerando esta gran diferencia, piensan que notenemos nada que enseñarles. Con aires de superioridad dicen: "Ustedes

tienen lateoría bíblica,

nosotros tenemos una experiencia religiosa personal. Sólo aceptaremos un

diálogo en igualdad de condiciones, cuando ustedes tengan

religiosa". Según ellos, si nose ha hablado en "otras lenguas" no se tiene la plenitud del Espíritu Santo nielderecho dehablar deeste tema odeotros asun- tos relacionados con el mismo. Es inútil tratarde probar que hemos recibido

el bautismo del Espíritu Santo sin la experiencia de la glosolalia. Esta actitud de superioridad, aunque nose exprese en palabras, se manifiesta tácitamente

en su conducta.

Juntamente con su aversión hacia las iglesias cristianas que se oponen al pentecostalismo y a sus pretensiones, manifiestan un espíritu intolerante contra aquellos que tratan de enseñarles algo denuestro mensaje. Hay dos preguntas que, aunque no las hagan, están siempre en su subconsciente alimentando sus reacciones intolerantes: ¿Quién es usted, que pretende ser maestro? ¿Ha experimentado usted el gozo interior (Pneupasmia 34 ) que viene como resultado del derramamiento del Espíritu Santo? Para ellos, nosotros somos fríos tradicionalistas incapaces decompren- derla exuberancia de su culto, su fe y las manifestaciones gloriosas de Dios mediante el Espíritu Santo. Este antagonismo y esta autosuficiencia son resultado delas vicisitudes, la oposición y del ridículo que sufrieron cuando se unieron al pentecostalis- mo, y dificulta mucho la obra de evangelización entre ellos.

Por lasrazones expuestas, es de gran importancia adoptar una actitud cauta y prudente en nuestros esfuerzos en su favor. 1. Es preferible postergar el comienzo delos estudios bíblicos hasta que hayamos ganado su confianza y su intolerancia esté atenuada. 2. Necesitamos un espíritu de humildad. A pesar de la abundante luz que tenemos, debiéramos repetir con el apóstol Pablo: "Ahora conozco en

y el conocimiento dela interpretación profética, pero

esta experiencia

De hecho, esla actitud más objetable de los pentecostales.

Zl

parte"." Debemos recordar que aun la menor evidencia de superioridad o de orgullo denominacional es suficiente para eliminar la posibilidad de un diálogo exitoso.

3. Al acercarnos a ellos debiéramos tener en consideración que cada

individuo tiene sus características peculiares que influyen en sus reacciones

personales. Un inescrutable japonés jamás será tan emotivo como un africa-

noo tan extrovertido como un latino; niel austero calvinista podrá apreciar

la belleza de la liturgia anglicana. ¡Cuán variada es la naturaleza humana!

4. Debemos acercarnos a ellos con un corazón lleno de simpatía, rebo-

sante de amor. "Los obreros de Dios, en cualquier ramo de servicio en que estén empeñados, han de colocar en sus esfuerzos la bondad, la benevo- lencia y el amorde Cristo"." 5.No debiéramos atacar las herejías de su sistema doctrinal. Pablo felicitó

a los ultrapoliteístas de Atenas, diciendo: "En todo observo que sois muy religiosos"." Desde esa base comenzó a hablarles acerca delDios verdadero que en su ignorancia estaban tratando de adorar. Como Pablo, debiéramos

alabarlos porla sinceridad y el intenso fervor con que viven y comparten su fe.

6. Debiéramos evitar las discusiones doctrinales. Fulton J. Sheen, que

ha ganado a muchas personas de influencia para la Iglesia Católica, dice:

"Ganar una discusión es perder un alma". Dale Carnegie escribió: "La mejor manera de ganar una discusión es evitarla".

"El discutir acerca de la verdad meramente para demos-

trar a los oponentes la habilidad de los combatientes, es un mal método; porque favorece muy poco el avance de la

verdad. [

se atacan personalidades y con frecuencia ambas partes descienden al sarcasmo y a los dichos jocosos. El amor por las almas queda eclipsado porelmayor deseo depredominio. Los prejuicios, profundos y acerbos, son a menudo elresultado","

]

Demasiado a menudo se lanzan agudas saetas,

las Escrituras. Los pentecostales

tienen una devoción por las Escrituras más profunda que la de muchos miembros de las iglesias tradicionales. El evangelista personal que se en-

frente con un pentecostal sin llevar su Biblia será como un cirujano sin su bisturí, como un maestro sin su libro, como un marino sin su brújula, como

el soldado de infantería sin su fusilo el pescador sin caña y anzuelo.

7. Debiéramos usar frecuentemente

Felipe, cuando evangelizaba personalmente al etíope, "comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús"." Mediante el uso dela Biblia debemos dejar en ellos la profunda impresión de que no damos

el mensaje simplemente con "palabras [

según la Palabra de Dios. 8. Debiéramos exaltar a Cristo. En nuestro diálogo con ellos debiéramos presentar un evangelio completo: Cristo y nada menos. Un evangelio sencillo:

Cristo y nada más. Un evangelio puro: Cristo y ninguna otra cosa.

de humana sabidurfa?" sino

1

"Muchas más personas de lo que pensamos están an- helando hallar el camino a Cristo. Aquellos que predican el último mensaje de misericordia deben tener presente que Cristo ha deser ensalzado como refugio del pecador. Algunos predicadores creen que noesnecesario predicar el arrepen- timiento y la fe; dan por sentado que sus oyentes conocen el evangelio, y que deben presentarse cosas diferentes a fin de conservar su atención. Pero muchos hay que están en triste ignorancia acerca del plan de salvación; necesitan más instrucción acerca de este tema de suma importancia que en cuanto a cualquier otro"."

9. Debiéramos orar al fin de nuestro diálogo. La oración debe hacerse de rodillas, yaque muchos pentecostales noaceptan ninguna otraforma de oración. Sería útil evitar losgiros comunes en nuestra oración, y la oración elaborada que, aun cuando sea teológicamente perfecta, no satisface las necesidades del alma. La oración debe ser una súplica espontánea de la iluminación divina sobre el tema estudiado y los problemas o dudas parti- culares de la persona con la cual hemos estudiado. En algunos casos la oración podrá ser acompañada por una manifesta- ción de glosolalia, pero debiéramos seguir orando con tanto fervor como podamos. No debiéramos prolongar el diálogo después de la oración. De- jemos que la última impresión sea el sentimiento de haber estado en la presencia de Dios y no con el evangelista. En el siguiente capítulo de este folleto presentaremos algunas consi- deraciones que creemos fundamentales en los diálogos con aquellos que han sido seducidos por los movimientos carismáticos y sus enseñanzas.

Capítulo IV

La respuesta adventista

La falsificación de los dones del Espíritu en algunas de sus manifesta- ciones ha sidola gran obra maestra de Satanás en estos últimos días. Hay quienes pretenden usar los dones de curación en forma peculiar. Al hacerlo, niegan laexistencia del dolor y delaenfermedad y pretenden sanar todas las dolencias con la oración. Aun cuando creemos en los infinitos recursos de la oración, nos negamos a aceptar lo que ellos consideran como "ciencia". Otros pretenden haber recibido una revelación profética especial, escri- ta con caracteres misteriosos sobre planchas de oro. Están aquellos que representan una falsificación del don delainterpretación profética. Crearon una teoría dispensacionalista en la cual aplicaron arbitrariamente los siete tiempos de Nabucodonosor (Daniel 4) a la historia del hombre. Finalmente están aquellos que pretenden haber recibido el bautismo del Espíritu Santo que los capacita para hablar en lenguas desconocidas. Estas son algunas de las falsificaciones más conocidas de los dones del Espíritu Santo. Atodas estas imposturas debiéramos aplicarles las dos pruebas bíblicas:

"iAlaleyy al testimonio! Sino dijeren conforme a esto, es porque noles ha

amanecido"." "Por sus frutos los conoceréís"."

No podemos aceptar como legítimo un don de lenguas que produce escenas de desorden y misticismo histérico. "Pues Dios no es Dios de confusión"." Tampoco podemos aceptar que un sanador por medio de la fe esté dirigido por el Espíritu Santo, cuando en sus enseñanzas proclama la salvación mediante la gracia y anuncia que ha caducado laleyde Dios. Sin embargo, estas imposturas y falsificaciones del poder y delapalabra del Espíritu Santo han hallado gran aceptación en nuestros días y han pertur- bado aun a miembros denuestra iglesia. Deploramos lainterpretación espuria delosdones del Espíritu Santo presentada por losheraldos del movimiento carismático. Pero también deploramos la indiferencia de muchos cristianos

frente a las promesas del derramamiento del Espíritu deDios, indiferencia que

resulta en

la sustitución del fuego del fanatismo pentecostal por la ausencia

del fuego,

hecho que a veces caracteriza a algunas de nuestras iglesias.

Debiéramos hablar más del Espíritu Santo, de su naturaleza y de su obra en favor del hombre. Cierto miembro de iglesia dijo una vez: "Para

mí el Espíritu Santo es algo muy nebuloso". Si se les preguntara, muchos creyentes deberían confesar que el Espíritu Santo es para ellos algo vago, sutil e impersonal. Conocen a Dios como el Padre y a Dios como el Hijo, pero Dios el Espíritu Santo es para ellos un poder abstracto, una mera energía sobrenatural. De hecho, para muchos el Espíritu Santo es el más desco- nocido y olvidado miembro de la Santa Trinidad. Según Samuel Chadwick:

"El credo apostólico contiene diez artículos acerca de la persona y la obra de Cristo, y solamente uno acerca del Espíritu Santo. La proporción de diez a uno representa aproxi- madamente el interés en la doctrina del Espíritu en la historia delpensamiento cristiano. Ninguna doctrina delafe cristiana ha sido tan descuidada. Hay muy pocos sermones e himnos referentes a este tema en particular"."

Al enfrentar esta realidad, ¿cuál debiera ser la respuesta de la iglesia? Noes suficiente condenar la manifestación espuria del Espíritu Santo. De- bemos predicar más acerca de la urgente necesidad de cada creyente de experimentar este poder, tal como lo hizo la iglesia en los días del Pentecos- tés. Cristo prometió: "Recibiréis poder", pero ¿dónde estáhoyeste poder? "Como pueblo -dijo Elena de White-, somos tan áridos como las colinas de Gilboa, que carecían de rocío y de lluvia"." Así como los apóstoles oraron por el derramamiento del poder prome- tido, nosotros también somos invitados a orar:

"Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno"."

El Espíritu Santo fue dado ala iglesia primitiva en respuesta a la oración acompañada por la confesión del pecado y la entrega completa. Como resultado, los apóstoles, que eran tímidos y vacilantes, recibieron valor y se convirtieron en antorchas que alumbraron a las muchedumbres con las llamas del cristianismo. El Espíritu Santo será derramado nuevamente con poder -la lluvia tardía- en respuesta a las mismas condiciones que señalaron la experiencia del aposento alto, yen movimientos rápidos y vibrantes completaremos latarea inconclusa.

Respuesta a la objeción pentecostal

Algunos de los exégetas de la teología carismática rechazan la inter- pretación adventista de las dos grandes visitaciones del Espíritu Santo, representada en el simbolismo de las dos lluvias: la temprana y la tardía. Basan su posición en algunas versiones de Joel 2: 23 que traducen "en el primer mes" la frase final "como al principio".

"Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio". en el primer mes".

Su apresurada conclusión es que las dos lluvias caerán juntas desde el comienzo (del Pentecostés), "el primer mes", hasta el fin. Si aceptamos esta interpretación, el simbolismo de las dos lluvias per- derá su extraordinaria belleza y significado. Además, es importante notar que la palabra "mes"48 no figura en el original, y ha sido añadida por algunos de los traductores para completar el sentido.

la iglesia fue favorecida porla visitación del Espíritu

Santo en una forma maravillosa. Ese fueel derramamiento dela lluvia tem- prana, que fertilizó latierra para la gloriosa siembra del evangelio.

En la era apostólica,

"Sobre los discípulos que esperaban y oraban vino el Espíritu con una plenitud que alcanzó atodo corazón. El Ser Infinito se reveló con poder a su iglesia. Era como si durante siglos esta influencia hubiera estado restringida, y ahora el

Cielo se regocijara en poder derramar sobre la iglesia las riquezas delagracia del Espíritu. Ybajo lainfluencia del Espíri- tu,laspalabras dearrepentimiento y confesión semezclaban con cantos de alabanza porel perdón delos pecados. Se oían palabras de agradecimiento y de profecía. Todo el cielo se inclinó para contemplar y adorar lasabiduría del incomparable

e incomprensible amor.

exclamaron: 'En esto consiste el amor'. Se asieron del don

Extasiados deasombro, losapóstoles

impartido. ¿Y qué

con el poder del cielo y bañada en sus rayos, se abrió paso a través dela incredulidad. Miles se convirtieron en un día".'?

siguió? La espada del Espíritu, recién afilada

Laexperiencia del aposento alto inauguró la así llamada "era carismáti- ca", cuando el Espíritu actuó poderosamente por medio delos apóstoles. Sin embargo, con la llegada de la Apostasía, la "era carismática" sufrió

una solución decontinuidad. Los milagros que fueron realizados porelpoder

del Espíritu Santo y que confirmaron la Palabra (Mar. 16:20) no se repitieron

como durante el período de la iglesia apostólica. En todas las épocas hubo manifestaciones esporádicas del poder del Espíritu, pero sin losgloriosos y estupendos resultados que caracterizaron

alaiglesia cristiana primitiva. Fueron chaparrones ocasionales del Paracleto que refrescaron a la iglesia en algunos reavivamientos históricos. La segunda visitación del Espíritu Santo está en el futuro de la iglesia

de Dios, y bajo su influencia los fieles siervos de Cristo escribirán el último

y más glorioso capítulo dela historia de la iglesia. Elena de White afirma:

"Cuando elpueblo deDios vuelva alafeya las prácticas de laiglesia primitiva, como seguramente lohará bajo lainfluencia

del postrer mensaje, sobrevendrá la lluvia tardía y se reaviva-

rán todos los dones, [

cristiana sobrevenga la lluvia tardía para madurar la áurea cosecha destinada alosalfolíes deDios, entonces sevolverán a manifestar en toda suplenitud los dones del Espíritu Santo",50

]

Y cuando al final dela dispensación

Esta esperada visitación no tendrá características ecuménicas. Pedro,

en su discurso ante el Sanedrín, declaró que el Señor dará el Espíritu "alos

que le obedecen"." El profeta Ezequiel enseña: "Y pondré dentro de vosotros

mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos,

y los pongáis por obra",52 Los que "guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús"53 son aquellos que en los últimos días recibirán el poder del Espíritu y bajo sus operaciones gloriosas y sobrenaturales saldrán "venciendo y para vencer"."

Referencias

1

Ignacio Vergara, El protestantismo en Chile, p. 110.

2

John A. Mackay, "Toward an Evangelical Renaissance", Christianity To- day, t. 16, 9 (4 de febrero de 1972), p. 6.

3

Alan Walker, Breakthrough-'-Rediscovery of the Holy Spirit, p. 58.

4

John P. Kildahl, The Psychology of Speaking in Tongues, p. 68.

5

Mateo 24:24.

 

6

Elena

de White,

El conflicto delos siglos, p. 517.

7

Elena

de White,

Primeros escritos, p. 261.

8

William R. Read, Avance evangélico enla América Latina, p. 289.

9

Alan Walker, ibíd., p. 60.

10

Ibíd., p. 61.

 

11 R. Kenneth Strachan, "La tarea de mañana en la América Latina", El Predicador Evangélico (abril-junio de 1959), p. 283.

12

Waldo A. César, Protestantismo e Imperialismo na America Latina, p. 105.

13

Epaminondas Talero, "Las cartas impublicables", Pensamiento Cristiano, t.19, 73 (marzo de 1972), p. 30.

14

William H. Read, Ibíd., p. 293.

15

Ismael E. Arnaya, "Me seréis testigos", Pensamiento Cristiano, t. 18, 19 (marzo de 1971), p. 32.

16

Guillermo K. Anderson, Espíritu y mensaje del protestantismo, p. 225.

17

Efesios 4:30, 31.

18

1 Reyes 18:27, 28.

19

1 Corintios 14:33, 40.

20

Elena de White, Joyas de los testimonios, t. 3, p. 28.

21 John A. Mackay, "El encuentro con Dios y la idolatría del sentimiento", Pensamiento Cristiano, t. 17, 66 (junio de 1970), p. 84.

22 Alejandro R. Hay, Falsificación del don de lenguas, p. 76.

23 1 Corintios 14:15.

24

Elena de White,

El evangelismo, p. 215.

25

Ibíd., p. 366.

26 Elena de White, Joyas de los testimonios, t. 1, p. 229.

La maravillosa gracia de Dios, p. 175.

27

Elena de White,

28 John S. Bonnell, "Healing by Faith, Fraud, or Reality?", El Predicador Evangélico (julio de 1957), p. 13.

29 lbíd.

30

Fernando Chaij, Fuerzas misteriosas que actúan en la vida humana, pp.

251,252.

31 Elena de White, Joyas de los testimonios, t. 1, p. 101.

32 2 Corintios 12:7-10.

33 Elena de White, Mensajes selectos, t. 2, p. 399.

34 La expresión Pneupasmia (espasmo con el Espíritu) ha sido usada por

escritores pentecostales para indicar el gozo místico del creyente des- pués de haber experimentado el extraño sentimiento religioso que pro-

cede

35 1 Corintios 13:12.

36 Elena de White, El evangelismo, p. 456.

37 Hechos 17:22.

del fenómeno de la glosolalia.

38

Elena de White, Obreros evangélicos, pp. 392, 393.

39

Hechos 8:35.

40

1 Corintios 2:4.

41

Elena de White, Obreros evangélicos,

pp. 166, 167.

42

Isaías 8:20.

43

Mateo 7:16.

44

1 Corintios 14:33.

45

Samuel Chadwick, The Way to Pentecost, p. 9.

46

Citado por Arturo G. Daniells, en Christ Our Righteousness, p. 48.

47

Zacarías 10:1.

48 Bari'shon, "en el principio". La New King James Version, como también varias versiones portuguesas y castellanas, añade "mes". Pero en la

Septuaginta y la Siríaca se lee Jari'shou, que

presión correcta: "como antes" o "anteriormente".

probablemente sea la ex-

49

Elena de White,

Los hechos de los apóstoles,

p. 31.

50

Elena de White,

Testimonios selectos, t. 2, p. 12. (Énfasis añadido.)

51

Hechos 5:32.

52

Ezequiel 36:27.

53

Apocalipsis 14:12.

54

Apocalipsis 6:2.

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