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Alimentación consciente Influencia de la atención y la memoria en la ingesta de alimentos Vamos

Alimentación

consciente

Influencia de la atención y la memoria en la ingesta de alimentos

Vamos al VII Congreso Internacional de Actualización en Cirugía Bariátrica y Metabólica en Mendoza, Argentina.

Año 2 - Nº 004 - Abril de 2013 Medio de difusión del universo bariátrico

INFORMACION: www.congresobariatrica.com.ar e-mail: congbari@gmail.com 2, 3 y 4 de Mayo de 2013 Hotel Sheraton Mendoza,
INFORMACION: www.congresobariatrica.com.ar e-mail: congbari@gmail.com 2, 3 y 4 de Mayo de 2013 Hotel Sheraton Mendoza,

INFORMACION:

www.congresobariatrica.com.ar e-mail: congbari@gmail.com

2, 3 y 4 de Mayo de 2013 Hotel Sheraton Mendoza, Argentina

DESTINADO A:

Médicos Cirujanos, Instrumentadoras Quirúrgicas, Anestesiólogos, Integrantes de Equipos Interdisciplinarios (Nutricionistas, Psicólogos, Psiquiatras, Endocrinólogos, Médicos Clínicos, Kinesiólogos, Prof. de Educación Física y Coordinadores), Pediatras, Cirujanos Plásticos.

INVITADOS:

R. Jaime Ponce (USA), Dra. Higa Kelvin (USA), Dr. Scott Shikora (USA), Dr. Francesco Rubino (USA), Dr. Samer Mattar (USA), Dr. Ariel Feldstein (USA), Dr. Jill Jarrett (USA), Dr. Eduardo Grunvald (USA), Bill Perry (USA), Angela Scocia (USA), Dr. Brendan Kramer (USA), Paul Craig (USA), Luis Arango (USA), Dr. Josep Vidal (España), Lic. Violeta Moize (España), Dr. Antonio Lacy (España), Dr. Manoel Galvao Neto (Brasil), Lic. Blanca Rios (México), Dra. Attila Csendes (Chile), Dr. Lus Ibañez (Chile), Dr. Camilo Boza (Chile), Dr. James Hamilton (Chile), Dr. Juan Eduardo Contrera (Chile), Dr. Cristian Ovalle (Chile).

Directores Dr. Pablo Omelanczuk, Dr. Santiago Horgan.

Dr. Juan Eduardo Contrera (Chile), Dr. Cristian Ovalle (Chile). Directores Dr. Pablo Omelanczuk, Dr. Santiago Horgan.
Dr. Juan Eduardo Contrera (Chile), Dr. Cristian Ovalle (Chile). Directores Dr. Pablo Omelanczuk, Dr. Santiago Horgan.
Dr. Juan Eduardo Contrera (Chile), Dr. Cristian Ovalle (Chile). Directores Dr. Pablo Omelanczuk, Dr. Santiago Horgan.

EN ESTA EDICION

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EDITORIAL

CIRUGÍA BARIÁTRICA

Evaluación y comparación de dos técnicas quirúrgicas bariátricas restrictivas

NOTICIAS Y SOCIEDAD

VII Congreso Internacional de

Actualización en Cirugía Bariátrica y Metabólica

PSICOLOGIA BARIÁTRICA

Trastorno por atracón

en obesos intervenidos de bypass gástrico

CLINICA BARIATRICA

¿La cirugía para adelgazar puede curar la diabetes?

NUTRICION BARIÁTRICA

No Dieta.

Una voz de protesta contra el modelo de hambre

CIRUGIA BARIATRICA

Cambios que debe esperar después

de la cirugía bariátrica

ACTIVIDAD FISICA

Actividad física en personas que padecen obesidad mórbida

AGENDA

editorial

Hola a todos:

Otra vez acercándonos y tendiendo un puente de comunicación a través nuestra BARIATRICA Revista para que los profesionales que han elegido lo bariátrico como especialidad hagan conocer sus propuestas y trabajos.

Ya estamos valija en mano.

Cuando este número 004 llegue a su bandeja de entrada, nosotros estaremos casi emprendiendo rumbo a la ciudad de Mendoza para participar del VII CONGRESO DE CIRUGIA BARIATRICA Y METABOLICA que sesiona desde el 2 al 4 de Mayo en el Sheraton Hotel de Mendoza.

Respondemos a una invitación de los organizadores que ha evaluado nuestro trabajo como positivo e interesante y más aún, merecedor de 30 minutos para presentarlo en el Simposio Redes Sociales de Apoyo a las personas con Obesidad.

Hemos decidido además realizar un número especial de nuestra revista en el que reseñaremos todo lo que va sucediendo día a día, intentaremos realizar entrevistas con diferentes profesionales de cada especialidad y documentar el funcionamiento del congreso.

Nuestra idea es ir realizando y publicando en www.bariatricarevista.com.ar casi al mismo tiempo que vaya avanzando.

Esperamos poder hacer una muestra completa de lo que se trate ya que el programa es muy exigente y lleno de temas interesantísimos.

Mientras tanto ponemos a su disposición esta Edición Nº 004 con la calidad que le imprimimos siempre.

¡ESTAMOS PARA USTEDES!

MONICA VILLARREAL

Editora Responsable

WALTER VEGA

Director Creativo

CIRUGIA BARIATRICA

Evaluación y comparación de dos técnicas quirúrgicas bariátricas restrictivas

Introducción

Actualmente la cirugía bariátrica es considerada

la única terapéutica eficaz, en el tratamiento del

obeso mórbido, disminuyendo el ingreso calórico

por modificación de la anatomía del tracto gastrointestinal (1) .

Los procedimientos pueden ser restrictivos como

la gastrectomía en manga y la banda gástrica

ajustable, ó mixtos (restrictivos y mal absortivos) como el by pass, el swicht duodenal y la diversión biliopancreática (1) .

La gastrectomía en manga laparoscópica (GML)

o sleeve gastrectomy, fue realizada inicialmente

como el primer paso para el swich duodenal. Luego

la GML fue realizada como procedimiento inicial en

pacientes de alto riesgo y pacientes super-obesos con un índice de masa corporal (IMC) > 60 kg/m 2 a los cuales se les realizaría en un segundo tiempo a los 6-12 meses, un procedimiento mal absortivo como ser un BPGYR (2-3) o una DBP-SD (4) . Los buenos resultados obtenidos luego de este primer paso en cuanto a la pérdida de peso y bajo índice de complicaciones hizo que actualmente en muchos centros la GML se realice como un procedimiento bariatrico restrictivo independiente (5-6) . El mecanismo de la pérdida de peso y la mejoría de las comorbili- dades luego de realizar una gastrectomía en manga se puede relacionar con la restricción gástrica y con cambios neurohumorales post cirugía (7) . La banda gástrica ajustable para el tratamiento del obeso mórbido fue introducida en 1993 (8) . Es una técnica puramente restrictiva. Presenta los beneficios de ser una técnica rápida, con pocos riesgos y reversible (9-10) .

Objetivos

Evaluar en los pacientes operados:

1. Descenso de peso.

2. Disminución del índice de masa corporal (IMC). 3. Porcentaje de exceso de peso perdido (%EPP). 4. Complicaciones.

A los 18 meses del posquirúrgico comparando estas dos técnicas quirúrgicas bariatricas restrictivas.

Material y método

Estudio prospectivo, llevado a cabo por el Servicio de Cirugía Bariátrica y Metabólica, del Sanatorio Allende, Córdoba, Argentina. El período que abarco el estudio fue desde junio del 2004 hasta diciembre del 2008. Se establecieron dos grupos; grupo 1: pacientes a los que se le realizó banda gástrica ajustable tipo sueca, grupo 2: pacientes a los que se le realizó gastrectomía en manga. Se comparó el porcentaje de exceso de peso perdido, disminución del IMC, descenso de peso y morbimortalidad a los 18 meses del posquirúrgico, de los pacientes operados por obesidad, utilizando dos técnicas quirúrgicas restrictivas, la gastrectomía en manga y la banda gástrica ajustable tipo sueca. Para determinar los criterios de exclusión se tuvieron en cuenta aquellos relacionados al comportamiento mental y social del paciente, a problemas médicos cardiorrespiratorios, metabólicos, hormonales e inmunológicos que no mejorarían esa pobre calidad de vida con la pérdida de peso. Los criterios de inclusión tenidos en cuenta fueron: ambos sexos, mayores de 18 años y menores de 70 años. Índice de masa corporal (IMC) mayor a 40 kg/m 2 ó IMC de 35 a 39 kg/m 2 con comorbilidades asociadas a la obesidad. Pacientes que tienen el antecedente de que fallaron en reiteradas oportunidades a tratamientos dietéticos para el descenso de peso.

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Todos los pacientes fueron evaluados por el equipo multidisciplinario, que en el análisis de los pacientes, permitió aplicar la mejor indicación, al tipo de paciente en cuestión. Previo a la cirugía se calculo el IMC. Los estudios preoperatorios solicitados fueron:

de laboratorio: generales, metabólicos y hormonales .Evaluación de hemostasia. Se realizó endoscopia digestiva alta, ecografía abdominal, pruebas de función pulmonar y examen cardiovascular ecgr, eccodoppler, prueba de esfuerzo, cámara gamma si es necesario y todos los exámenes complementarios de suficiencia cardiovascular (4) .

Previo a la cirugía se sometió al paciente a una dieta hipocalórica con el objetivo de disminuir en un 10 % el exceso de sobrepeso. Se le indicó kinesia respiratoria tanto pre como post quirúrgica. Todas las cirugías fueron realizadas por el mismo cirujano y abordadas por videolaparoscopía. Ambos procedimientos quirúrgicos se realizaron, según las técnicas operatorias convencionales utilizando como guía una sonda orogástrica de 32 French. En el postoperatorio los pacientes fueron asistidos en Sala común ó UTI ó UC, de acuerdo a la evaluación prequirúrgica e intraoperatoria, establecida por el clínico, el cardiólogo y el anestesiólogo.

A todos los pacientes en el postoperatorio se les

realizó anticuagulación profiláctica, profilaxis antibiótica, analgesia con un opiáceo débil, inhibidor

de la bomba de protones, antieméticos, todos endovenosos.

A las 12 horas postoperatorias se realizó un

tránsito esofagogastroduodenal con soluciones yodadas gastrointestinales con el fin de evaluar la correcta permeabilidad del tubo digestivo. En ausencia de complicaciones los pacientes comenzaron con dieta líquida oral progresiva y fueron dados de alta a las 72 hs. del postoperatorio. Las indicaciones postoperatorias ambulatorias

Tabla 1: Características prequirúrgicas de los pacientes.

que se otorgó a los pacientes fueron: inhibidor de la bomba de protones durante 30 días, polivitamínicos diario. Analgésicos a demanda. Hierro inyectable. Anticoagulantes subcutáneos, durante 10 días. Antibiótico profilaxis durante 8 días. Vendaje elástico permanente en ambas piernas por 15 días. La dieta indicada por el clínico obesólogo y nutricionista. Como actividad física comenzaron con caminatas por periodos cortos hasta llegar a los cuarenta y cinco minutos diarios, cuando el paciente pierde el 30% de su exceso de peso se indica actividad en un gimnasio dos veces por semana con actividades de musculación y control estricto de un profesional en la materia. El control postoperatorio fue realizado por el cirujano y clínico obesólogo. Para el calculo de las variaciones en el peso (IMC, %EPP), se utilizaron las formulas determinadas por el Comité de Estándares de la Sociedad Americana de Cirugía Bariátrica (22) . Los datos obtenidos fueron colocados en una grilla utilizando el programa Excel 2003 ® . El análisis estadístico se llevó a cabo utilizando el programa Epidat 3.1. ® se calculo la prueba de chi- cuadrado de Pearson y la prueba exacta de Fisher, se considero una p < 0.05 como significativa.

Resultados

El número de pacientes comprendidos en el estudio fue de 115. A 55 se les realizó BGA (grupo 1) y a 60 GM (grupo 2). Todas las cirugías fueron realizadas por el mismo cirujano. Todas las cirugías se realizaron por videolaparoscopía. El porcentaje de conversión a vía abierta para el grupo 1 fue de 5.45% (3 pacientes), grupo 2 de 3.33% (2 pacientes). Los pacientes del grupo 1 (BGA) presentaron una edad promedio de 45 años con un rango de 18 a 62 años. De acuerdo al sexo el 55.1 % correspondió al sexo femenino. El rango del IMC fue de 36 a 56 kg/ m 2 con un promedio de 42.6 kg/m 2 . El peso de los pacientes a la consulta inicial oscilo entre 91 y 180 kg. con un promedio de 124 kg. (Tabla 1). Los pacientes del grupo 2 presentaron una edad

entre 91 y 180 kg. con un promedio de 124 kg. (Tabla 1). Los pacientes del

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promedio de 43.2 años con un rango de 21 a 65 años. El 60.5 % correspondió al sexo femenino. El rango del IMC fue de 35 a 58 kg/m 2 con un promedio de 45.22 kg/m 2 . El peso promedio inicial fue de 126.96 kg con un rango de 100 a 160 kg. (Tabla 1). El % de exceso de peso perdido a los 18 meses para los pacientes del grupo 1 fue del 43, 4 % y

para los pacientes del grupo 2 (GM) fue del 63, 4 %

(p <0.05).

El descenso de peso de los pacientes del grupo 1 fue de 35.49 Kg., grupo 2 de 46.93 Kg. La disminución del IMC fue de 12.2 Kg/m 2 para

el grupo uno, en el grupo 2 fue de 16.5 Kg/m 2

(p <0.05). El IMC final promedio para el grupo 1 fue

de 30.43 Kg/m 2 . En el grupo 2 se obtuvo un IMC promedio final de 28.72 Kg/m 2 . (Gráfico 1) El tiempo operatorio promedio en los pacientes del grupo 1 fue de 104 minutos, en el grupo 2 fue de 93 minutos. La estadía hospitalaria en el grupo 1 fue de 3.4 días en el grupo 2 de 3.2 días. Las complicaciones observadas para el grupo 1 fueron: erosión intragastrica en un paciente (1.81%), slipagge en dos pacientes (3.63%) y rotación del

puerto (complicación menor) en un paciente (1.81%). En el grupo 2 un paciente (1.66%) presentó como complicación una fístula gástrica a nivel del ángulo de Hiss. En nuestra serie la mortalidad fue de 0%.

Discusión

La banda gástrica ajustable y la gastrectomía en manga son dos procedimientos bariatricos restrictivos muy utilizados en todas partes del mundo, debido a que presentan menor dificultad técnica que los demás procedimientos, por sus buenos resultados tanto en la pérdida de peso como en la mejoría de las comorbilidades asociadas a la obesidad y menor porcentaje de complicaciones postoperatorias. Respecto a la banda gástrica ajustable, los reportes en la literatura muestran un porcentaje de exceso de peso perdido desde un 34% a un 42% a

los seis meses (11-12) y del 30% al 63 % (13-14) al año postquirúrgico. Un meta análisis realizado por O`Brien en el año 2006 (15) determino que la media del %EPP fue de 52.9 %, 57.9% y 59.3%, a los 2, 4

y 8 años respectivamente. En un estudio mas

reciente realizado por Favretti (12) este demostró que

a los 2 años el %EPP fue de 43.7%, a los 4 años de

Gráfico 1: % de exceso de Peso Perdido (%EPP), disminución del IMC y disminución del peso, a los 18 meses postoperatorios de los pacientes operados de Banda Gástria Ajustable y Gastrectomía en Manga.

los 18 meses postoperatorios de los pacientes operados de Banda Gástria Ajustable y Gastrectomía en Manga.

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38.6% y de 37.7% a los 6 años. En nuestra serie el %EPP a los 18 meses para los pacientes operados de banda gástrica ajustable fue de 43.4%, similar al obtenido por otros autores. Las diferentes complicaciones de la banda gástrica ajustable observadas por distintos autores son slipagge de la banda, agrandamiento del pouch, obstrucción, estenosis, erosión intragastrica de la banda, infección de la banda, perforación de la banda, dilatación esofágica severa, perforación gástrica y esofágica. (16) Las complicaciones presentadas en nuestra serie fueron erosión intragastrica, slipagge de la banda y rotación del puerto en un paciente. En el trabajo realizado por Suter M (17) , este observó que 30 pacientes (9.5%) presentaron erosión intragastrica de la banda. En el estudio llevado a cabo por Vertruyen (18) dentro de las complicaciones presentadas el 4.9% de los pacientes presentaron slipagge de la banda. Nuestro porcentaje global de complicaciones para la banda gástrica ajustable fue del 7.25%. Para la gastrectomía en manga los resultados obtenidos por los diferentes autores muestran un porcentaje de exceso de peso perdido a los 18 meses de 62.02% (19) Langer et.al. (20) obtuvo en su trabajo un %EPP del 56% al año del postoperatorio. El %EPP en nuestra serie fue del 63.4%. En el primer 9 encuentro internacional para lograr un consenso para la gastrectomía en manga (7) se determino que las principales complicaciones de esta técnica eran la fístula gástrica alta (a nivel del Angulo de Hiss), con un porcentaje promedio del 1.6% ±2.8%, fístula gástrica baja 0.8% ±2.5%, hemorragia de la línea de suturas 1.4% ±2.6, injuria esplénica 0.1% ±0.7%, injuria hepática 0.1% ±0.8%, reflujo gastroesofágico postoperatorio 4.7% ±8.9%. En nuestro trabajo solo tuvimos una fístula gástrica alta (ángulo de Hiss) lo que correspondió al 1.66% del total de los pacientes. En un trabajo prospectivo randomizado realizado por Dapri et. al. 21 se comparó la gastrectomía en manga y la banda gástrica ajustable, el %EPP al año fue de 41.4% para la BGA y de 57.7% para la GM (p =0.0004), y a los 3 años fue de 48% para la BGA y de 66% para la GM (p =0.0004). Concluyó que la pérdida de peso al año y a los 3 años es superior en los pacientes operados de GM que aquellos operados de BGA. Similares resultados a los obtenidos en nuestro trabajo, a los 18 meses postoperatorios.

Conclusión

Tanto la banda gástrica ajustable laparoscópica como la gastrectomía en manga laparoscópica son dos técnicas quirúrgicas bariátricas restrictivas técnicamente mas sencillas que otros procedimientos bariatricos, ofrecen buenos resultados en la disminución de peso con bajo porcentaje de morbimortalidad. Para ambas técnicas quirúrgicas los resultados obtenidos en cuanto a tiempos operatorios, estadía hospitalaria, descenso de peso, IMC, %EPP y porcentajes de complicaciones son aceptables comparado con la bibliografía internacional. Podemos decir que la gastrectomía en manga laparoscópica ofrece mejores resultados en cuanto a la pérdida de peso a los 18 meses, comparado con la banda gástrica ajustable, con un porcentaje menor de complicaciones. Creemos que estos resultados deben ser reeva- luados a largo plazo y con una mayor casuística.

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21. Dapri G, Vaz C, Cadière G, et. al. A prospective randomized study between laparoscopic gastric banding and laparoscopic isolated sleeve gastrectomy: results after 1 and 3 years. Obes Surg. 2007;17:1435-41. 22. Oria H, Carrasquilla C, Cunningham P, et.al. “Guidelines for weight calculations and follow-up in baritric surgery”, Surg Obs Relat Dis.

2005;1:67-68.

Autores:

Dr. Esquivel Carlos Martín, Prof. Dr. Martínez Lascano Fernando, Prof. Dr. Foscarini José María. Servicio de Cirugía Bariátrica y Metabólica. Sanatorio Allende. Córdoba. Argentina. dresquivelcm@hotmail.com

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NOTICIAS Y SOCIEDAD

VII Congreso Internacional de Actualización en Cirugía Bariátrica y Metabólica

de Actualización en Cirugía Bariátrica y Metabólica 2 al 4 de Mayo de 2013 SHERATON HOTEL

2 al 4 de Mayo de 2013 SHERATON HOTEL de la ciudad de MENDOZA

Sesión Plenaria Cirugía Metabólica.

Coordinadores:

Dr. Santiago Horgan Dr. Pablo Omelanczuk

Durante la cual se tratarán temas como:

- Condiciones del paciente para su indicación quirúrgica.

- Fisiopatología del síndrome metabólico. Y su impacto sobre la cirugía.

- Cuál es el mejor momento para indicar cirugía en el paciente con diabetes tipo 2.

- Principios de la cirugía bariátrica y su efecto metabólico

- ¿Cómo seguir al paciente luego de una cirugía metabólica? Se transmitirá una cirugía bariátrica en directo desde el Hospital Italiano de Mendoza.

Y los diferentes Simposios que funcionaran simultáneamente en ocho salas.

- Programa Instrumentadores

- Programa Jornadas Transandinas

- Programa Multidisciplinario

- Programa Pediatria

- Programa Sesión Coordinadores

- Programa Simposio Nutrición

- Programa Simposio Redes Sociales de Apoyo a las personas con Obesidad

- Simposio Psicología Bariátrica

Un nutrido plan de trabajo, aprendizaje e intercambio en el que deliberarán la mayoría de los profesionales de la Argentina; Chile; Brasil; México; USA; y España. Y del que tendremos el placer de participar activamente.

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PSICOLOGIA BARIATRICA

Trastorno por atracón en obesos intervenidos de bypass gástrico

Valoración diagnóstica y psicopatológica del trastorno por atracón en obesos mórbidos intervenidos de bypass gástrico

Resumen

Introducción: La presencia de trastorno por atracón (TA) podría influir en los resultados del bypass gástrico laparoscópico (BPGL) en el tratamiento de la obesidad mórbida. En población anglosajona, el TA suele valorarse mediante los cuestionarios Eating Disorder Examination-Questionnaire (EDE-Q) y Questionnaire on Eating and Weight Patterns- Revised (QEWP-R).

encontró una asociación fuerte entre los ítems con interés psicométrico.

Conclusiones: El TA es frecuente en obesos mórbidos intervenidos mediante BPGL y forma un subgrupo de pacientes con más alteraciones psicopatológicas. El QEWP-R y el EDE-Q en español son cuestionarios adecuados para su valoración.

Abreviaturas

BPGL: Bypass gástrico por vía laparoscópica. ECV: Enfermedad cardiovascular. EDE-Q: Eating disorder examination-questionnaire. IMC: Índice de masa corporal. NTA: Sin trastorno por atracón o con menos de 1 atracón a la semana. QEWP-R: Questionnaire on eating and weight patterns-revised. SAOS: Síndrome de apnea obstructiva del sueño. SHO: Síndrome de hipoventilación obesidad. TA: Trastorno por atracón.

Introducción

El bypass gástrico por vía laparoscópica (BPGL), en pacientes obesos mórbidos adecuadamente seleccionados, trae consigo muy buenos resultados cuando se valora de forma conjunta la reducción de sobrepeso, la resolución de comorbilidades y el aumento de la calidad de vida de los sujetos intervenidos, con uno s índices de complicaciones aceptables (1) . La adecuada selección de los candidatos a BPGL requiere conocer los predictores de resultados de esta técnica quirúrgica. Se ha propuesto que uno de estos predictores podría ser la presencia, preoperatoria o postoperatoria, de ciertos trastornos de la conducta alimentaria, como el trastorno por atracón (TA). En la última clasificación DSM-IV se recogen los

Objetivos: Estudiar la validez y concordancia del EDEQ y QEWP-R para el diagnóstico y valoración psicopatológica del TA en población española con obesidad mórbida intervenida mediante BPGL. Métodos: En un estudio transversal se le ha solicitado a 27 obesos mórbidos recién intervenidos mediante BPGL que cumplimentaran el EDE-Q y QEWP-R traducidos al español. Según las respuestas se han identificado los pacientes con y sin TA, evaluando posibles diferencias entre estos grupos en los ítems con interés psicométrico y midiendo la concordancia entre ambos cuestionarios.

Resultados: El QEWP-R permitió diagnosticar un 25,9% de TA y el EDE-Q un 18,5%. Los pacientes con TA tuvieron mayores puntuaciones en los ítems sobre la importancia del peso o figura en la autovaloración, la interferencia en la capacidad de concentración por pensar en la comida, silueta o peso y la frecuencia del sentimiento de culpa después de comer. Entre ambos cuestionarios la concordancia diagnóstica fue escasa, pero se

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criterios diagnósticos de TA: episodios recurrentes de atracones durante 6 meses, con una sensación de

criterios diagnósticos de TA: episodios recurrentes de atracones durante 6 meses, con una sensación de pérdida de control sobre la ingesta durante el episodio y con un profundo malestar al recordar los atracones. Estos se caracterizan por la ingesta en un corto periodo de tiempo de una cantidad de comida definitivamente superior a la que la mayoría de gente podría consumir en el mismo tiempo y en circunstancias similares, y no se acompañan de estrategias compensadoras inadecuadas (purgas, ayuno, ejercicio físico excesivo). Los obesos con TA forman un subgrupo con más alteraciones psicopatológicas, más prevalencia de trastornos del humor, mayor impulsividad y mayor insatisfacción

corporal (2) . La psicopatología de los pacientes con 1 episodio de atracón a la semana (forma "subclínica") es similar a la de aquellos con al menos 2 episodios

a la semana (forma "clínica") (3) . La prevalencia de este trastorno en pacientes candidatos a BPGL varía ampliamente de un artículo

a otro. En el caso del TA "clínico", se han publicado

cifras del 17% y 48% en estudios con cuestionarios,

y entre 4-47% con entrevistas. El TA "subclínico" se

detecta en el 22% y 48%, al usar cuestionarios, y entre el 14-52%, al emplear entrevistas (4) . El amplio

rango de las tasas de prevalencia observadas entre publicaciones se relaciona con diferencias en los métodos de valoración, métodos de reclutamiento, tamaños muestrales y tipo de procedimiento quirúrgico. La literatura ha considerado cuestionarios de referencia para la valoración del TA el Eating Disorder Examination-Questionnaire (EDE-Q) (5) y el Questionnaire on Eating and Weight Patterns- Revised (QEWP-R) (6) . Ninguno de estos

cuestionarios ha sido aún probado en población española candidata a BPGL. Los objetivos del presente trabajo han sido:

1. En una muestra de obesos mórbidos de nuestro medio ingresados para intervenirse mediante BPGL, describir el porcentaje de los mismos con TA según el QEWP-R y el EDE-Q, midiendo la concordancia diagnóstica entre ambos cuestionarios. 2. Evaluar los rasgos psicopatológicos de estos pacientes, estudiando también la concordancia entre los indicadores con interés psicométrico del QEWP-R y del EDE-Q.

Métodos

Se ha efectuado un estudio observacional, prospectivo, transversal y abierto con 27 pacientes obesos mórbidos intervenidos mediante BPGL por el mismo equipo quirúrgico, entre abril de 2010 y junio de 2011, en el Hospital Universitario de Canarias, cuya área geográfica de referencia es el norte de la isla de Tenerife y La Palma. Previamente a la intervención quirúrgica, los pacientes fueron atendidos en la Consulta de Nutrición de este mismo Hospital, con el fin de evaluar el peso y la talla, revisar las comorbilidades y comprobar que los pacientes cumplían las indicaciones para cirugía bariátrica propuestas por la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad en el año 2003 (7) :

1. Indice de masa corporal (IMC) ≥ 40 kg/m 2 , o IMC ≥ 35 kg/m 2 si asociaban comorbilidades mayores: diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, dislipemia, enfermedad cardiovascular (ECV), síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) / síndrome de hipoventilación obesidad (SHO), osteoartropatía grave. El IMC se calculó dividiendo el peso medido en kilogramos entre la talla al cuadrado medida en metros. 2. Fracaso del tratamiento conservador supervisado. 3. Perfil psicológico adecuado. Al tercer día de la intervención quirúrgica, y previa solicitud de consentimiento informado, a cada paciente se le invitaba a cumplimentar los siguientes cuestionarios traducidos al español, aclarando cuántas dudas pudieran surgir en su interpretación:

El QEWP-R (Spitzer, Yanovski, Marcus, 1993). Consta de 28 ítems mediante los cuales se valora la presencia de episodios de atracones, la frecuencia

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de tales episodios, algunos criterios adicionales para

el

diagnóstico de TA tal como se define en el DSM-

IV

y posibles conductas purgativas (vómitos, uso de

laxantes, diuréticos o medicación adelgazante, ayuno durante 24 horas, ejercicio físico compulsivo). Se indaga también sobre la cantidad de comida consumida en un atracón, la duración de este y sobre sentimientos de culpa con respecto a la comida, la dieta y el peso. Este cuestionario ya ha sido validado en nuestro medio en pacientes atendidos por obesidad (8) .

El EDE-Q (Fairburn, Beglin, 1994). Engloba 32 ítems. A través de algunos se miden diferentes formas de sobrealimentación, que incluyen episodios

bulímicos objetivos (ingesta de grandes cantidades de comida con sensación de pérdida de control), episodios bulímicos subjetivos (pérdida de control con respecto a la ingesta, sin que esta sea desproporcionada) y episodios de sobrealimentación objetiva (ingesta de grandes cantidades de comida sin sensación de pérdida de control). Otros ítems se distribuyen en 4 subescalas: restriccióndieta, preocupación por la comida, preocupación por el peso y preocupación por la figura. Como el QEWP-R,

se completa en unos 10 minutos y ha demostrado

validez psicométrica. Ha sido previamente utilizado en nuestro medio en población adolescente (9) . Los pacientes se clasificaron en 2 grupos según los resultados de cada cuestionario: sin TA o con menos de 1 episodio a la semana (NTA) y con TA, cuando estos se producían al menos 1 vez a la semana. Para medir la concordancia diagnóstica entre el QEWP-R y el EDEQ se calculó el coeficiente kappa de Cohen. Considerando la clasificación tanto del QEWP-R como del EDE-Q, se compararon entre estos 2 grupos de pacientes las siguientes variables:

edad, sexo, IMC, presencia o ausencia de diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, dislipemia, ECV, SAOS/SHO, osteoartropatía grave y antecedente de depresión. Por último, se exploraron los resultados en función de cada ítem del EDE-Q y del QEWP-R con interés psicométrico y se midió la correlación entre ítems similares por medio del coeficiente de correlación rho de Spearman. Los resultados de las variables cuantitativas y ordinales se expresaron con las medianas y los percentiles 25 y 75, los de las variables categóricas con frecuencias y porcentajes. Se utilizaron la prueba de Mann-Whitney para los contrastes de hipótesis con variables continuas y ordinales y la chi-cuadrado o exacta de Fisher según

procediera para los contrastes de hipótesis con proporciones. El análisis estadístico de los datos se llevó a cabo con el programa SPSS versión 17.0 (Chicago, Ill). Se fijó para todas las pruebas un nivel de significación de p < 0,05 bilateral.

Resultados

Se analizaron 27 pacientes con edad 41 ± 10

años, proporción de mujeres 66,6%, IMC medio 43,7

± 3,4 kg/m 2 , 22,2% diabéticos, 55,5% hipertensos,

22,2% dislipémicos, 7,4% con ECV, 25,9% con SAOS/SHO, 25,9% con osteoartropatía grave. El 44,4% presentaba antecedentes de depresión.

Con el QEWP-R se identificaron 7 pacientes con TA (25,9%), de los cuales 4 tenían atracones 1 vez a

la semana y en 3 los atracones ocurrían 2 veces a la

semana. Con el EDE-Q se detectaron 5 pacientes con TA (18,5%). La tabla I muestra que la concordancia entre ambos cuestionarios fue escasa (k = 0,362, p = 0,054).

entre ambos cuestionarios fue escasa (k = 0,362, p = 0,054). No se observaron diferencias en

No se observaron diferencias en los pacientes con TA y NTA en edad (mediana: 40 años [P25 = 34,5-P75 = 45,5] y mediana: 40 años [P25 = 34,5-

P75 = 48,2]; p = 0,825), sexo (mujeres: 27,8% frente

a 72,2%, varones: 22,2% frente a 77,8%; p = 0,99),

IMC (mediana: 44 kg/m 2 [P25 = 42,6- P75 = 45,8] y mediana: 45 kg/m 2 [P25 = 41-P75 = 45,8]; p = 0,956). Tampoco se encontraron diferencias entre los grupos con TA y NTA en las siguientes comorbilidades: diabetes mellitus tipo 2 (28,6% frente a 20%; p = 0,633), hipertensión arterial (57,1% frente a 55%; p = 0,99), dislipemia (42,9% frente a 15%; p = 0,29), ECV (14,3% frente a 5%; p = 0,459), SAOS/SHO (0% frente a 35%; p = 0,137), osteoartropatía grave (28,6% frente a 25%; p = 0,853) y antecedente de depresión (28,6% frente a 50%; p = 0,408).

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En la tabla II se muestran las características psicométricas de los grupos con TA y NTA en los cuestionarios QEWP-R y EDE-Q.

los grupos con TA y NTA en los cuestionarios QEWP-R y EDE-Q. En el QEWP-R aquellos

En el QEWP-R aquellos con TA tuvieron mayores puntuaciones en el ítem sobre la importancia de

peso y figura en la autovaloración: p = 0,013. En el EDE-Q aquellos con TA tuvieron mayores

puntuaciones en los ítems de importancia del peso:

p = 0,013, importancia de la figura: p = 0,011, el

deseo de tener un vientre plano: p = 0,033, la interferencia sobre la capacidad de concentración por pensar en la comida: p = 0,014, o pensar en la

silueta o el peso: p = 0,043, finalmente, la frecuencia del sentimiento de culpa después de comer: p =

0,008.

Además, se encontró una asociación fuerte entre ambos cuestionarios en los ítems que hacen referencia a: 1) la importancia del peso (rho = 0,72, p

< 0,001), 2) de la figura (rho = 0,64, p < 0,001), 3) la

frecuencia del sentimiento de culpa después de comer y el grado de disgusto por comer en exceso (rho = 0,344, p = 0,043) y 4) el grado de disgusto por perder el control sobre la comida (rho = 0,494, p =

0,008).

Discusión

En este trabajo se ha evidenciado un modesto acuerdo entre los cuestionarios QEWP-R y EDE-Q para el diagnóstico de TA en pacientes obesos mórbidos sometidos a BPGL. Esta concordancia es más fuerte cuando se comparan algunos indicadores psicométricos, como la influencia de peso y figura en la autovaloración o el sentimiento de culpa después de comer. Los pacientes con y sin atracones se diferencian en estos y otros indicadores (deseo de tener un vientre plano, interferencia sobre la capacidad de concentración por pensar en la comida, silueta o peso), pero no en su IMC basal ni en sus comorbilidades. En nuestro estudio observamos una prevalencia de TA similar a la publicada en población anglosajona (10) . Hasta nuestro conocimiento, se trata del primer trabajo sobre prevalencia de TA en obesos sometidos a BPGL en población española. La modesta concordancia diagnóstica entre el QEWP-R y EDE-Q podría explicarse porque el QEWP-R valora el TA en los últimos 6 meses, tal como se define en la última clasificación DSM-IV, mientas que el EDE-Q pregunta solo por los atracones de los últimos 28 días. En estudios previos el EDE-Q se ha empleado principalmente para la valoración psicológica de estos pacientes (11) , de ahí el interés de la elevada correlación encontrada entre sus ítems sobre la influencia de

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peso y figura en la autovaloración y el ítem correspondiente del QEWP-R, o entre los indicadores de ambos cuestionarios en relación al sentimiento de culpa o disgusto tras la comida. Una limitación de nuestro estudio es que de forma constante se presentó primero el QEWP-R y luego el EDE-Q, lo que puede haber influido en esta alta correlación. Una ventaja es que los cuestionarios se contestaron justo después del BPGL, lo que probablemente contribuyó a evitar que los pacientes ocultaran conductas anómalas, una tendencia referida en los estudios realizados en la fase preoperatoria, ante el temor de los pacientes a ser excluidos de la cirugía bariátrica en caso de detec- tarse mayores alteraciones psicopatológicas (12) . En un ensayo reciente que incluía a 134 pacientes con TA y otros 134 sin TA, se concluyó que el TA podía conferir un riesgo aumentado de desarrollar diabetes, hipertensión y dislipemia, en un análisis ajustado por IMC (13) . El escaso tamaño muestral de nuestro estudio puede haber condicionado que no hayamos encontrado relación estadística entre la presencia de TA y las comorbilidades asociadas a la obesidad en pacientes intervenidos mediante BPGL. Que en los obesos con TA el peso o la silueta determinen en mayor medida cómo se valoran a sí mismos como personas o que pensar en estos, o en los alimentos, les interfiera más en su capacidad de concentración, podría señalar a unas alteraciones psicopatológicas más acentuadas que en los pacientes sin atracones y nos lleva a preguntarnos si esta mayor psicopatología podría influir en los resultados del BPGL. Los estudios al respecto son controvertidos, puesto que en algunos el TA predice pérdidas de peso más pobres (14) , en otros no10 e

incluso alguno encuentra mejores pérdidas de peso en pacientes con TA previo a la cirugía (15) . Esta falta de una asociación consistente entre el antecedente de TA y los resultados del BPGL en términos de sobrepeso perdido deriva de las diferencias entre los métodos de valoración y los periodos de seguimiento propios de cada estudio. Además en estos resultados pueden jugar un papel los desencadenantes del TA (16) . Por el momento, la falta de resultados concluyentes sobre el potencial predictor del TA en los resultados del BPGL condiciona que la práctica clínica actual con los obesos mórbidos que presentan TA sea muy variable: un 20% son intervenidos, en un 27,3% se pospone la cirugía hasta mejoría del cuadro y en un 45,3% la actitud depende de la severidad del trastorno y de otros factores clínicos (17) . Esta variabilidad es preocupante, ya que si finalmente los pacientes con TA no tienen más riesgo de peores resultados, retrasar en ellos la cirugía bariátrica no se justifica, mientras que si este riesgo de peores resultados se confirma, pasaría a ser prioritario integrar el tratamiento psicoterápico de estos trastornos con la cirugía bariátrica (18) . Por tanto, se requiere un mayor esfuerzo investigador que respalde la decisión clínica de aceptar o posponer la cirugía en los pacientes con TA.

Conclusión

El TA es frecuente en obesos mórbidos intervenidos mediante BPGL y forma un subgrupo de pacientes con una probabilidad mayor de presentar alteraciones psicopatológicas. El QEWP-R y el EDE-Q en español son cuestionarios adecuados para su valoración.

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Referencias

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Eduardo García Díaz. Servicio de Endocrinología y Nutrición. Hospital Dr. José Molina Orosa. Tenerife. España.

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CLINICA BARIATRICA

¿La cirugía para adelgazar puede curar la diabetes?

HLA Asociación Estadounidense de la Diabetes evalúa la evidencia de que la cirugía bariátrica pueda curar la diabetes como "E". Cristina Iaboni no era lo suficientemente obesa como para cumplir con el criterio necesario para acceder a una cirugía bariátrica que la ayude a controlar su diabetes tipo 2. Incluso seis años de medicación e intentos por llevar una vida más saludable fracasaron en la búsqueda por reducir su nivel de glucosa en la sangre, lo que la mantenía aterrada de estar en un camino que podía llevarla a la insuficiencia renal y a amputaciones, consecuencias frecuentes de la diabetes sin controlar. Pero a la mujer de 45 años, esposa, madre de dos hijos y cabeza de recursos humanos de una compañía importante, finalmente le llegó su oportunidad. En el 2009 se encontró con el doctor Francisco Rubino del Centro Médico Weill Cornell en Nueva York. El experto acababa de recibir aprobación para estudiar una cirugía experimental en diabéticos con una relación peso-altura, o índice de masa corporal (IMC), normal o casi normal. Iaboni estuvo entre sus primeros sujetos de prueba.

Tres años después, la mujer ha bajado unos 22 kilos para lograr un peso saludable de casi 66 kilos y tiene presión normal sin necesidad de usar medicación. Eso no es lo más sorprendente: la pérdida de peso es el fin de la cirugía bariátrica y suele reducir la presión. Lo más destacable es que Iaboni ya no tiene diabetes. Si bien no es la primera paciente con diabetes -que pudo dispararse por la obesidad, que se cura con una cirugía para adelgazar-, sí es una rareza por lograrlo con un IMC por debajo del famoso umbral de obesidad de 35 puntos o más. Ese es el nivel en el cual la Asociación Estadounidense de la Diabetes dice que "se consideraría" la cirugía y al que Medicare y algunas aseguradoras privadas la cubren. Además, la diabetes de Iaboni desapareció meses antes de que ella bajara la mayor parte del peso adelgazado. Su experiencia ha generado una intrigante posibilidad: que algunas formas de cirugía bariátrica traten la diabetes sin hacer que los pacientes bajen de peso. En cambio, redirigiendo parte del sistema digestivo, se lograrían cambiar las señales que los intestinos envían al cerebro y que éste manda al hígado, alterando las causas subyacentes de la diabetes. Si se confirma, la cirugía bariátrica ayudaría a las personas con diabetes tipo 2 que son menos obesas, que tienen sobrepeso o que incluso tienen un peso saludable. Y sería también efectiva contra la actualmente incurable diabetes tipo 1, o "juvenil".

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"Todos los libros de texto dicen que la diabetes es crónica, irreversible y progresiva", dijo Rubino. "Pero tenemos miles de pacientes que alguna vez tuvieron diabetes y ahora no la tienen", agregó.

Evidencia "insuficiente"

Los cirujanos bariátricos han sido propensos a declarar victorias contra la diabetes demasiado pronto, antes de que datos a gran escala y largo plazo así lo probaran. "La evidencia sobre el éxito de la cirugía bariátrica en pacientes con IMC debajo de 35 no es muy fuerte", dijo Leonid Poretsky, director del Instituto de la Diabetes Friedman, del Centro Médico Beth Israel en Nueva York. "La mayoría de los estudios han sido muy pequeños y no bien controlados", añadió. La Asociación Estadounidense de la Diabetes evalúa la evidencia de que la cirugía bariátrica pueda curar la diabetes como "E", que es el menor de cuatro grados. Considera los datos sobre pacientes con IMC por debajo de 35 "insuficientes" y dice que el procedimiento no puede recomendarse salvo como parte de una investigación. Los riesgos inmediatos de la cirugía bariátrica son escasos, incluido un 0,3 por ciento de peligro de muerte dentro de los 30 días de realizado el procedimiento. Pero una pequeña fracción de pacientes desarrollan infecciones, filtrado desde el estomago a la cavidad abdominal, y deficiencias nutricionales (al haber menos intestino para absorber las vitaminas y minerales, aumenta la posibilidad de osteoporosis y anemia). Pese a estos riesgos, la opción quirúrgica está generando mucho interés porque la necesidad de curar la diabetes se ha vuelto casi desesperada. En la diabetes tipo 1, el páncreas no produce suficiente insulina, una hormona que lleva la glucosa de los alimentos a las células. En la diabetes tipo 2, las células se vuelven resistentes a la insulina. En ambos casos, la glucosa permanece en la sangre, dañando las células y los vasos sanguíneos, a veces de manera lo suficientemente grave como para causar ceguera, insuficiencia renal o gangrena, lo que puede requerir la amputación de extremidades. En el 2010, el 8,3 por ciento de los adultos de todo el mundo tenía diabetes tipo 2 (el 11,3 por ciento en Estados Unidos), lo que generó costos

11,3 por ciento en Estados Unidos), lo que generó costos médicos directos de 376.000 millones de

médicos directos de 376.000 millones de dólares (116.000 millones en Estados Unidos). Para el 2030, se espera que la incidencia global

aumente al 9,9 por ciento, en parte debido al incremento en la tasa de obesidad, y que los costos trepen a 490.000 millones de dólares. La posibilidad de que la cirugía bariátrica pueda curar la diabetes surgió hace casi una década. Un estudio a largo plazo sobre miles de pacientes en Suecia indicó en el 2004 que tanto el bypass como

la banda gástrica mejoraban la diabetes en muchos

sujetos. Un estudio del 2008 sobre 55 pacientes obesos

reveló que el 73 por ciento de los que se sometieron

a la banda gástrica veían desaparecer su diabetes

luego de dos años, comparado con el 13 por ciento de los que seguían la terapia médica estándar, como fármacos, dieta y ejercicio. En el 2009, cirujanos de la University of Minnesota analizaron 621 estudios en su mayoría pequeños sobre cirugía bariátrica en pacientes diabéticos obesos. Su conclusión, publicada en American Journal of Medicine, fue que el 78 por ciento ya no necesitó medicación para controlar el azúcar en sangre y se curó. Pero la mayoría de los pacientes de todos esos estudios eran obesos, muchos de manera mórbida (el IMC promedio era de 48). La mejora en el control de la glucosa podría ser consecuencia de la pérdida de peso de los pacientes, que promediaba los 38 kilos.

Claves del pasado

Para Rubino, algo más estaba pasando en esos casos. Como investigador especializado en diabetes del Hospital Mount Sinai en Nueva York, en 1999 un día estaba revisando la literatura médica para obtener

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una guía sobre cómo realizar mejor la cirugía bariátrica en un hombre con IMC de 80 y halló papeles de la década de 1950 y anteriores que informaban de cirugías para la úlcera péptica que habían curado la diabetes. La cirugía para la úlcera remueve una porción del estómago y reestructura una conexión con el intestino, tal como sucede con el bypass gástrico. Pocos expertos en diabetes habían sabido de esos viejos artículos, ya que estaban publicados en revistas de cirugía, que los endocrinólogos rara vez leen. Así, Rubino llegó a otros textos que describían operaciones del tracto digestivo que curaron la diabetes, algo que -según los libros de texto médicos- era impensable. "Dentro de las dos semanas posteriores a una cirugía y a veces antes, estos pacientes abandona­ ban la insulina, los fármacos para la diabetes y tenían niveles normales de glucosa en la sangre", dijo Rubino. "Eso era demasiado pronto para poder explicarse mediante la pérdida de peso", agregó. El experto comenzó a perseguir la idea de que la cirugía podía mejorar la diabetes de manera directa, en lugar de a través de la pérdida de peso. El científico modificó la cirugía de bypass gástrico popular, llamada Roux-en-Y, para evaluar su idea en ratones de laboratorio diabéticos. En la operación clásica, el estómago se reduce para que pueda almacenar menos alimento. Cortes quirúrgicos evitan que el resto del estómago y la parte superior del intestino delgado, el duodeno, reciban comida. En cambio, el estómago se vacía directamente en la parte inferior del intestino delgado, el yeyuno. En la variación de Rubino, llamada bypass duodeno-yeyunal (BDY), el estómago permanece intacto y el resto del procedimiento es igual. Las ratas que Rubino operó a comienzos del 2000 se curaron de diabetes mucho más rápido de lo que tardó su descenso de peso. Esa fue la primera evidencia rigurosa, de un estudio bien controlado, de que la cirugía intestinal tiene un efecto antidiabético. En el 2006, Rubino estuvo listo para avanzar de los animales a las personas. Dos pacientes, con IMC de 29 y 30, se sometieron al procedimiento. Sus niveles de azúcar en sangre regresaron a la normalidad en días, aunque no bajaron de peso. En su ensayo más reciente, publicado en marzo

en New England Journal of Medicine, Rubino y sus colegas de la Universidad Católica de Roma realizaron el procedimiento estándar de bypass gástrico o un procedimiento similar al BDY en personas con diabetes tipo 2. Después de dos años, 15 de los 20 pacientes con bypass y 19 de los 20 con BDY ya no tenían diabetes. Curiosamente, aunque los pacientes bajaron algunos kilos, no hubo correlación entre el descenso de peso y la glucosa en la sangre, el indicador clave de la diabetes. "La cirugía bariátrica es más efectiva sobre la diabetes que sobre la obesidad", dijo Rubino. "Los pacientes no adelgazan, pero ya no tienen diabetes", añadió.

Del intestino al cerebro

Una investigación de la University of Toronto, publicada este mes en la edición en internet de la revista Nature Medicine, finalmente explicaría por qué. El estudio examinó los efectos de la cirugía de bypass en ratas con diabetes tipo 1, que es conside- rada aún más difícil de tratar que la de tipo 2. Normalmente, el yeyuno recibe sólo una masa digerida, dado que los nutrientes ya fueron absorbi- dos en el duodeno, explicó el autor Tony Lam. Saltear el duodeno permite al yeyuno recibir un influjo de nutrientes por primera vez, señaló Lam. Al hacerlo, el yeyuno envía la señal "¡tengo glucosa!" al cerebro. El cerebro interpreta eso como una señal de exceso de glucosa y ordena al hígado disminuir la producción de glucosa. Resultado: las ratas ya no tienen más diabetes. "Creo que mecanismos similares están teniendo lugar en la cirugía para la diabetes tipo 2", dijo Lam. "Esto fortalece la idea de usar la cirugía para tratar la diabetes, independientemente de la pérdida de peso", agregó. Hace un año, Rubino comenzó el primer estudio amplio para pacientes con diabetes tipo 2 con un IMC por debajo de 26, que es el punto en que comienza el sobrepeso y por debajo del cual alguien es considerado con "peso normal". El costo de la cirugía de bypass es cubierto por una beca de Covidien Plc, que fabrica instrumentos laparoscópicos y otro material quirúrgico. El experto apunta a incluir a por lo menos 50 pacientes y seguirlos por cinco años. Hasta ahora, operó a 20.

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NUTRICIÓN BARIATRICA

No Dieta. Una voz de protesta contra el modelo de hambre

Hemos construido entre todos una cultura con eje en la imagen y la eterna juventud. El resultado, la búsqueda de lo inalcanzable para muchos: un cuerpo delgado y perfecto. Pero lo más interesante y no por ello menos paradójico es que tras más de un siglo de dietas, presenciamos una epidemia global de obesidad. Frente a ello, la ciencia ha respondido con tres tipos de estrategias: guías alimentarias, etiquetas con información nutricional y dietas. Las dos primeras solo han generado exceso de información y por ende mayor confusión entre los consumidores. Las últimas, de tanta restricción y prohibición, dispararon un fenómeno preocupante:

la demonización alimentaria. El acto de comer ya es un ilícito. Es impactante ser involuntaria espectadora de lo que la gente es capaz de padecer para alcanzar un modelo corporal idealizado. Los dietantes son seres sufrientes, pero silenciados. ¿Cómo se genera el silencio? No adhiero a teorías conspirativas. “Pagan para que nadie hable”, “Hay intereses detrás”.No señores! Somos todos nosotros, pacientes, profesionales de la salud, sociedades científicas, universidades, medios de comunicación y entidades regulatorias quienes callamos frente a prácticas no éticas. Existen consensos, pero no se utilizan para validar las prácticas. Lo que me preocupa es la proliferación de propuestas terapéuticas cada vez más riesgosas y carentes de evidencia científica que llegaron para

instalarse como el paradigma terapéutico. Validadas por famosos, por gurúes o por los medios que las difunden; dietas extremas en calorías; dietas de hambre. Dietas extremas en nutrientes; dietas prehistóricas hipertróficas en proteínas o minimalistas en hidratos; Dietas como metarreligiones. Pero lo peor es que este dietismo pandémico no muestra funcionar para la mayoría y sin embargo reina un profundo silencio ¿cómplice? ¿Pecamos de indiferencia? No todos defendemos esas prácticas. Cuando uno escucha a los jóvenes, cuando observa su entusiasmo por cambiar el mundo en el que viven, no puede bajar los brazos. Sabiamente Bernardo Houssay sostenía “Tengamos ideales elevados y pensemos en alcanzar grandes cosas, porque como

la vida rebaja siempre y no se logra sino una parte

de lo que se ansía, soñando muy alto alcanzaremos

mucho más”. Así surge la idea del 1° Encuentro No Dieta. El

propósito es salir del silencio, es juntar nuestras voces de protesta a un modelo de hambre como paradigma terapéutico del sobrepeso. Convocamos

a los que creen que es posible perder peso sin

renunciar al placer primario del alimento y del placer. Será posible sostener nuevas ideas frente a los viejos errores? Los necesitamos para cambiar.

Dra. Mónica Katz www.intramed.net

"Alcanzar un cuerpo cómodo y saludable sin renunciar al placer primario del alimento"

Mónica Katz

Médica especialista en nutrición, Directora de la Carrera de Especialista en Nutrición con Orientación en Obesidad y del Posgrado en Nutrición de la Universidad Favaloro, fundadora del Equipo de Trastornos Alimentarios del Hospital Durand. Además, dirige Núcleo Terapéutico Nutricional (NTN) y Fat-Fit (www.fat-fit.com.ar). Es autora de los libros No dieta y Comer.

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ENTRENAMIENTO BARIATRICO

Alimentación

consciente

Influencia de la atención y la memoria en la ingesta de alimentos

Una intervención de alimentación consciente puede ayudar a las personas a limitar el consumo de alimentos sin tener que restringir la ingesta.

Ya existen estrategias cognitivas para la pérdida de peso:

• Entrenamiento mental

• Comer con lentitud

• Promocionar la habituación a los alimentos

Introducción

Existen varios programas conductuales eficaces para ayudar a perder peso pero con su aplicación la pérdida de peso promedio tarda algunos meses,

debido probablemente a que la adherencia a la restricción gradual de la dieta se desvanece, siendo

la norma la recuperación posterior del peso. Esto

puede deberse en parte a que muchos programas de descenso de peso se basan en mantener el control estricto de la ingesta de alimentos y en la vigilancia de los procesos objetivos. Para ayudar a las personas que tratan de adelgazar o mantener la pérdida de peso lograda es posible desarrollar estrategias simples que no dependen en la estricta vigilancia de la ingesta calórica. Se ha acumulado evidencia que indica que

los procesos cognitivos, tales como prestar atención

a los alimentos y su codificación y recuperar los

recuerdos de los alimentos ingeridos recientemente, tienen un papel importante en el apetito, por su

influencia sobre la cantidad de comida y el intervalo entre las comidas. Esto plantea la posibilidad de que las intervenciones para la “alimentación consciente” dirigidas a esos procesos cognitivos podrían ser eficaces para ayudar al adelgazamiento, sin necesidad de un monitoreo estricto de las calorías. Por ejemplo, evitar la distracción y prestar más atención al alimento que se está comiendo, junto con la simple memorización de los alimentos consumidos en la comida anterior, podrían disminuir

el consumo de alimentos en la próxima comida. Una

teoría es que estos procesos sirven para mejorar la recuperación de los recuerdos de los alimentos consumidos, información que es utilizada luego al decidir cuánto comer.

Pero los autores creen que esto puede ser en parte eficaz porque se incorporan aspectos de la "alimentación consciente”. El entrenamiento de la atención plena se centra en las técnicas y ejercicios que modifican el deseo de experimentar pensamientos, sentimientos y sensaciones difíciles en lugar de tratar de evitarlos o controlarlos. Por lo tanto, la adopción de un enfoque más consciente para comer podría reducir la distracción proveniente de emociones negativas y dejar de lado las conductas que normalmente evitan la alimentación consciente. Del mismo modo, comer lentamente y aplicar las estrategias que reducen la ingesta calórica y que ayudan a la pérdida de peso puede aumentar la atención que se presta a los alimentos y mejorar la codificación del recuerdo de los alimentos, aumentando la exposición a los estímulos alimentarios. Sin embargo, estos enfoques pueden tener efectos adicionales como el aumento de la autoestima en el caso de las terapias de atención plena, el aumento del control externo de la

autoestima en el caso de las terapias de atención plena, el aumento del control externo de

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alimentación en el caso de las intervenciones para una alimentación lenta y las estrategias habitacionales.

Objetivo

El objetivo de este estudio fue examinar si el proceso cognitivo influye en la cantidad de alimentos ingeridos en la comida inmediata o en las posteriores.

Diseño

Revisión sistemática de estudios que examinaron experimentalmente el efecto que la manipulación de la memoria, la distracción, la consciencia o la atención tiene sobre la ingesta alimentaria.

Resultados

Se revisaron 24 estudios. La evidencia indicó que la distracción al comer produjo un aumento moderado de la ingesta inmediata pero dicho aumento fue mayor en las comidas posteriores. El efecto de la distracción sobre la ingesta inmediata pareció ser independiente de la restricción alimentaria. El mejoramiento del recuerdo de los alimentos consumidos redujo la ingesta posterior pero su efecto puede depender del grado en que los participantes tienden a comer en forma desinhibida. La eliminación de la información visual sobre la cantidad de alimento ingerido durante una comida aumentó la ingesta inmediata. Es posible que la mejora de la atención prestada al alimento que se está ingiriendo no afecte la ingesta inmediata.

Comentarios Resumen de las principales conclusiones

A partir de los 24 estudios analizados, la

evidencia de alta calidad recogida indica que la alimentación consciente influye en la ingesta de los

alimentos. Los resultados indican que la reducción de la atención -derivada de la distracción durante las comidas- puede aumentar el consumo inmediato, aunque la magnitud de tal efecto es menor que el efecto que la distracción produce en el consumo alimentario posterior.

El mejoramiento de la memoria de los alimentos

consumidos disminuye moderadamente la ingesta posterior. La menor atención prestada a los alimentos consumidos aumenta en gran medida la ingesta inmediata. No se observó ningún efecto sobre el consumo inmediato derivado del aumento de la atención sobre los alimentos consumidos, aunque esto puede deberse a los métodos utilizados. Los autores expresan que hay que tener en cuenta que las conclusiones provienen de estudios variables y en algunos casos pequeños, aunque sus resultados coinciden con los de todos los tipos de estudios.

Variables moderadoras

Como resultado de la aplicación de estímulos de distracción, tanto los comensales con dieta restrin- gida como los que seguían una dieta no restringida aumentaron la ingesta en la comida inmediata. Esto

gida como los que seguían una dieta no restringida aumentaron la ingesta en la comida inmediata.

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indica que la distracción puede aumentar el consumo, independientemente de los intentos conscientes de restricción. Cierta evidencia indica que, como resultado del mejoramiento de la memoria, los comensales muy desinhibidos tenían menos probabi- lidad de disminuir el consumo de alimentos que los participantes con un grado bajo de desinhibición. Se ha sugerido que esto puede deberse a que esos individuos prestan menos atención a la comida o recuperan menos recuerdos de los alimentos.

Comida y memoria episódica

Los estudios revisados apoyan la hipótesis de que el recuerdo de los alimentos consumidos puede ser la base de la influencia ejercida por la alimentación consciente. Los resultados combinados de los estudios sobre la memoria mostraron que el mejoramiento de la memoria de los alimentos consumidos disminuye la ingesta posterior. Dentro de estos de datos agrupados, los estudios individuales mostraron que la ingesta de alimentos se redujo reforzando la memoria a través de la estimulación de los participantes para que recuperen el recuerdo de las comidas pasadas. Un estudio anterior mostró que la manipulación para mejorar la representación de la memoria mejoró los recuerdos y redujo la ingesta de alimentos. El hallazgo de que la distracción y la disminución de la atención aumentaron el consumo de la comida inmediata también puede ser explicado teniendo en cuenta la representación de la memoria. Ambos escenarios desvían la atención de los alimentos, lo que puede llegar a reducir el recuerdo de cuánto se ha comido en esa comida y provocar el consumo en exceso posterior. Por ejemplo, en un estudio, el aumento de la ingesta fue el resultado de la reducción de la atención asociada a una estimación menos exacta de la cantidad de alimento ingerido. Los autores también comprobaron que la distracción ejerce una influencia mayor sobre la ingesta posterior que en la ingesta inmediata. Esto podría significar que el mayor efecto en la ingesta proviene de la distracción ya que el recuerdo de aquella comida se desvanece. Esto coincide con el hallazgo de que el recuerdo de la comida solo disminuyó la ingesta unas pocas horas después de la comida, cuando la memoria de esa ingesta pudo haberse desvanecido. Los autores sugieren que la memoria episódica alterada de una comida explica

porqué más tarde la ingesta aumenta como resultado de la distracción, pero también deben tenerse en consideración otros procesos. La distracción puede interrumpir la habituación a las cualidades de recompensa de un alimento en particular, posiblemente a través de las alteraciones del recuerdo asociado a los alimentos. Sin embargo,

esta explicación parece poco probable para explicar los efectos de la distracción en la ingesta posterior, ya que durante la distracción y más tarde se consumieron alimentos diferentes. Los autores hallaron también que la medida en la cual los individuos restringen su consumo para evitar

el aumento de peso no modera la influencia que

tiene la distracción sobre la ingesta alimentaria

inmediata. Esto sugiere que la influencia principal de

la distracción no se hace a través de los procesos

que alteran la autorregulación. En conjunto, esto indica que los efectos de los estímulos de distracción como la televisión, que aumentan la ingesta calórica total, están probablemente más relacionados con los efectos posteriores que con los efectos durante una comida, como es ampliamente considerado. Existe evidencia de calidad de que los procesos mnésicos influyen en la ingesta de los alimentos, y

esto coincide con la evidencia de que los individuos que son incapaces de formar recuerdos episódicos por daños en el hipocampo tienen el apetito alterado. Sin embargo, no está claro cuáles son los aspectos importantes de la memoria. La intensidad de las imágenes de la memoria, el recuerdo del alimento ingerido y el recuerdo de las calorías consumidas se asociaron con cambios en la ingesta alimentaria. Una posibilidad es que en la toma de decisiones para comer, las personas aprovechen la información proveniente de la memoria en relación con el poder de saciedad que tienen la mayoría de los alimentos consumidos recientemente. Si se recuerda que la última comida ha conseguido saciar, este recuerdo tiene un efecto inhibidor sobre la ingesta futura. Usando los recuerdos de la comida de esta manera para tomar decisiones informadas en cuanto

a la ingesta alimentaria futura permite a los

individuos aplicar su amplia experiencia en el aprendizaje del poder de saciedad que tienen los alimentos, y predecir las consecuencias de una alimentación adicional.

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Los recuerdos de la comida también pueden ser necesarios para interpretar las señales del estado interno asociado con la ingesta de alimentos, asignando señales interoceptivas a la comida reciente.

Conceptos cognitivos en el control del apetito

Estos hallazgos son importantes porque ponen de manifiesto un papel crítico de los procesos cognitivos en la comida, y el potencial para desarrollar nuevas intervenciones para el control del peso, basadas en la cognición dirigida a los alimentos. Los autores sostienen que los recuerdos de las comidas proporcionan un medio eficaz para utilizar la información sobre los efectos fisiológicos de los alimentos antes consumidos y predecir las consecuencias del consumo adicional, y así evitar los efectos adversos del consumo excesivo. Este enfoque proporciona un puente conceptual entre los mecanismos implicados en la detección y asimilación de los nutrientes y las regiones superiores del cerebro involucradas en la toma de decisiones. Esto es importante ya que los enfoques tradicionales para el control del apetito consideran a los controles fisiológicos y cognitivos de la alimentación como algo separado de los componentes completamente integrados de un mismo sistema, tal vez por la poca comunicación que ha habido entre los investigadores interesados en la comprensión de los controles fisiológicos de la comida y aquellos que trabajan en el control cognitivo. También hay consecuencias para comprender las relaciones entre la comida y la cognición. La evidencia analizada aquí, dicen los autores, sugiere que la ingesta de alimentos está influenciada por los procesos que restablecen la memoria y la atención, y esa evidencia, asociada a la evidencia recientemente hallada de que las dietas occidentales dañan las estructuras cerebrales que son importantes para el aprendizaje y la memoria, se puede pensar que la relación entre la cognición y la comida es bidireccional. El consumo de una dieta con elevado contenido de grasa y azúcar puede tener efectos perjudiciales en el hipocampo, lo que tiene consecuencias en la función mnésica y el control del apetito, estableciéndose un círculo vicioso que mantiene el consumo excesivo de alimentos.

Uso clínico y desarrollo de una alimentación consciente

Estos resultados sugieren que las estrategias conductuales para fomentar que las personas presten más atención a lo que comen podrían ayudar a regular el consumo de alimentos. Los autores no hallaron evidencia en los estudios que probaron el uso de estrategias para una alimentación consciente en una intervención o un marco aplicado. Los hallazgos sugieren cuatro principios que pueden ayudar a controlar la ingesta mediante el desarrollo de estrategias de comportamiento:

1) Comer sin estímulos distractores

La evidencia indica que la distracción influye más tarde en la memoria de los alimentos consumidos y la ingesta de calorías, pero pueden existir algunas cuestiones prácticas relacionadas con la aplicación de este principio. Por ejemplo, comer con otras personas podría ser una fuente de distracción y se ha demostrado que en algunos contextos el consumo de calorías es mayor, sin embargo comer con los demás también tiene beneficios, porque se cree que las comidas familiares son importantes para adoptar hábitos de alimentación saludables. Más realistas pueden ser las instrucciones para evitar comer mientras se mira televisión. Debido a que muchas veces el tamaño de las porciones se planea con anticipación, no siempre la distracción se acompaña de un aumento de la ingesta durante esa comida.

2) Antes de comer, evocar el recuerdo de los alimentos consumidos previamente

En los estudios revisados, los métodos de laboratorio como el repaso mental de los alimentos ingeridos y el mejoramiento de la memoria redujeron

de laboratorio como el repaso mental de los alimentos ingeridos y el mejoramiento de la memoria

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la ingesta de alimentos, pero se debe considerar practicar su uso fuera del laboratorio. Es

la ingesta de alimentos, pero se debe considerar practicar su uso fuera del laboratorio. Es necesario desarrollar estrategias que permitan recordar, antes de comer, los alimentos que se han consumido previamente, siendo esto más conveniente que escribir durante 5 minutos lo que se ha ingerido durante el día.

3) Ser consciente de los alimentos que se consumen y 4) mejorar la memoria de los alimentos consumidos

El repaso mental de los alimentos ingeridos o la aplicación de estrategias visuales de los alimentos antes consumidos podrían mejorar la memoria de los alimentos consumidos. De manera similar, instruir a las personas para que solo dispongan de recipientes de comida u otras señales de los alimentos ingeridos al final de una comida, y no durante, podría ayudar a evitar la disminución de la atención de los alimentos que se consumen.

Los enfoques basados en estos principios pueden requerir el desarrollo de estrategias de comportamiento complejas con el apoyo de técnicas para el cambio de conductas, en el caso de incluirse en un programa clínico o establecer una intervención de alimentación consciente autónoma. Es evidente que algunas de estas sugerencias requieren que las personas se comporten de una manera que, por empezar, puede no ser natural, de modo que esto requerirá que se hallen herramientas para animar a la gente a desarrollar estas estrategias hasta que se convierten en hábitos.

Enfoque combinado

Una intervención de alimentación consciente puede ayudar a las personas a limitar su consumo de alimentos sin tener que restringir la ingesta. Esto puede ser particularmente útil para los individuos

que tratan de mantener su pérdida de peso. Debido a que los datos revisados aquí fueron de estudios experimentales, los autores admiten tener poco conocimiento de los efectos a largo plazo de estas influencias sobre la ingesta de alimentos. Sin embargo, dicen, la magnitud del efecto observado indica que si se replican en el tiempo, estos hallazgos tendrían importancia clínica.

Construcción de la evidencia clínica

Debido a que la mayoría de los estudios incorporaron personas con un índice de masa corporal medio en un rango saludable, es importante examinar si esos efectos también se observan en personas con sobrepeso (porque ésta es la población más importante). La cantidad de comparaciones para algunos subgrupos en el metaanálisis fueron relativamente pocas, de manera que es necesario realizar más estudios para aumentar la confianza en los patrones de los resultados observados. Por ejemplo, el análisis del efecto de la distracción sobre la ingesta posterior se hizo en 4 estudios, contribuyendo con 6 comparaciones. Aunque los autores observaron un gran tamaño del efecto y resultados altamente significativos en muchos análisis de subgrupos, también se requieren estudios adicionales. En los estudios revisados, las pruebas de los mecanismos de acción fueron limitadas. Se requieren más estudios para desentrañar las causas subyacentes y brindar más evidencia del papel del recuerdo de las comidas realizadas para explicar los resultados informados en el presente artículo.

Conclusiones

La evidencia indica que la alimentación consciente puede influir en la ingesta de alimentos y la incorporación de sus principios en las intervenciones puede ayudar a la pérdida y el mantenimiento de peso sin la necesidad de contar las calorías.

Dres. Eric Robinson, Paul Aveyard, Amanda Daley, Kate Jolly, Amanda Lewis, Deborah Lycett, and Suzanne Higgs

Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti http://www.intramed.net

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CIRUGIA BARIATRICA

Cambios que debe esperar después de la cirugía bariátrica

Introducción

La obesidad es una enfermedad que actualmente se encuentra clasificada como epidémica debido a la gran cantidad de personas que la padecen y las graves consecuencias económicas, sociales y de salud que conlleva. La cirugía bariátrica se ha propuesto como uno de los métodos de manejo más efectivos a corto plazo, especialmente para los casos de obesidad extrema que no responde a tratamientos médicos, sin embargo debe realizarse en manos expertas y con el cuidado de un equipo de salud especializado.

¿Qué cuidados se deben tener después de la cirugía? ¿Cómo será la dieta? ¿Qué debo hacer para cuidar mi salud? ¿Qué riesgos se corren si no hay una buena vigilancia?

¿Quiénes pueden someterse a una cirugía bariátrica? Las cirugías para reducción de peso no son para todas las personas. Debe seleccionarse cuidadosamente a los candidatos para evitar riesgos y obtener los mejores resultados.

En Argentina:

1. IMC de 40 kg./m 2 (obesidad mórbida) en adelante. 2. IMC entre 35 y 39 kg./m 2 (obesidad severa) asociado a otras patologías como por ejemplo:

hipertensión arterial, diabetes, trastornos cardiovasculares, trastornos articulares, trastornos del sueño, disfunción sexual, etc. 3. Edad: entre 18 y 65 años. 4. Antecedente de reiterados intentos de descenso de peso bajo un plan completo (dieta, ejercicio, tratamiento psicológico, medicación) supervisado por profesionales, sin obtener buenos resultados, ni tampoco persistentes en el tiempo. 5. Entendimiento por parte del paciente del tipo

el tiempo. 5. Entendimiento por parte del paciente del tipo de cirugía que se le indica,

de cirugía que se le indica, sus beneficios, posibles riesgos y complicaciones. 6. Compromiso con el plan de tratamiento, que implica un profundo cambio de conductas (nutrición, actividad física), tanto en el prequirúrgico como a largo plazo. 7. Paciente considerado apto para operarse por parte de todo el Equipo Multidisciplinario. 8. Sin embargo, esta respuesta se la dará su médico luego de una detallada evaluación por parte de todo el equipo de profesionales.

Una persona que se opera sin cumplir estos criterios corre riesgos arrepentirse, sufrir consecuencias graves en la salud que son irreversibles y potencialmente mortales, por lo que los equipos médicos y pacientes deben cuidar de seguirlos al pie de la letra.

¿Qué cambios se presentan después de una cirugía bariátrica en cuanto al peso?

Los cambios en el peso, las consecuencias en la función del intestino, el tipo de alimentación que se puede tomar, entre otros, dependen del tipo de

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cirugía que se le practique, ya que no todas son iguales. En general, la consecuencia de estas cirugías es el que el reservorio del estómago es demasiado pequeño para llevar una dieta como la que acostumbraba, la cantidad de alimento se reduce drásticamente ya que “no cabe” en el nuevo y reducido estómago. Como consecuencia de la reducción en la alimentación, el cambio en el peso se presenta rápidamente, desde los primeros meses. La cantidad de peso que pierda depende de cuánto exceso tiene al inicio del tratamiento, que tanto se adhiere a la dieta, su rutina de ejercicio, la técnica quirúrgica y otros factores como la edad, sexo, enfermedades asociadas, medicamentos, etc. Se pierde alrededor de un 50 a 80% del exceso de peso inicial. Por ejemplo: una persona que mide 1.70 y pesa 150 kilos, debería pesar 66 kilos, por lo que el exceso de peso es de 84 kilos. Con una cirugía bariátrica puede perder entre 42 y 66 kilos, por lo que a pesar de la cirugía tendría entre 18 y 32 kilos de sobra que deberá perder para lograr su peso ideal.

¿Qué otros beneficios se pueden esperar en cuanto a la salud? Al reducir el peso, muchas enfermedades

cuanto a la salud? Al reducir el peso, muchas enfermedades metabólicas pueden mejorar, como: diabetes, hipertensión,

metabólicas pueden mejorar, como: diabetes, hipertensión, colesterol elevado, asma, dolores osteoarticulares, infertilidad, etc. No siempre se “curan” puesto que el daño puede ser permanente, pero es posible que requieran menos tratamiento para ser controladas. Cuando se mejora la capacidad de movilizarse y hacer ejercicio, éste mejora aun más las condiciones metabólicas.

¿Qué problemas de salud pueden desarrollarse? El riesgo de las cirugías bariátricas radica en dos elementos: afectan la función normal del intestino y pueden ser irreversibles. El estómago e intestino producen sustancias que permiten el aprovechamiento de los nutrientes, además de ser órganos vitales para la producción de hormonas y reserva celular.

En algunos tipos de cirugía estas capacidades se pierden lo cual lleva a situaciones como:

- Malabsorción: el intestino no puede absorber grasas, vitaminas y minerales vitales para la función del cuerpo, por lo que hay que tomarlas de por vida. Asociada a esto, algunas personas padecen diarrea crónica.

- Poca ingesta de alimentos: el estómago pequeño no tolera excesos de alimentos y en ocasiones ni siquiera raciones normales, por lo que hay riesgo de desnutrición y deficiencia de vitaminas.

- Reflujo: el nuevo tamaño y localización del estómago pueden facilitar que el ácido del intestino se regrese a la boca causando “agruras”, dolor y distensión.

- Rebote: a pesar de la importante pérdida de peso, las personas pueden volver a subir si no siguen una dieta adecuada. Muchos pacientes pueden ganar hasta un 20% del peso en los siguientes 5 años.

- Piedras: la pérdida rápida de peso se asocia a piedras en la vesícula (litiasis vesicular) y también se ha reportado un aumento en la formación de cálculos renales.

¿Cómo puedo evitar estos problemas después de mi cirugía? Lo más importante es la prevención. Antes de someterse a la cirugía debe informarse bien respecto al tipo de tratamiento que recibirá y

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cuáles son los posibles efectos adversos. También pregunte sobre las medidas que debe tomar para detectar estas consecuencias y a quién acudir en caso de tenerlas. Los grupos especializados en cirugías bariátricas están formados por varias personas: psicólogos, nutriólogos, endocrinólogo, cirujano, etc. Todos ellos deben dar su aprobación para realizar la cirugía y todos ellos pueden informarle respecto a los efectos adversos potenciales. No se quede con dudas y sométase a la cirugía solo cuando las haya resuelto.

Una vez que la cirugía se ha realizado asegúrese de:

Tener muy claras las indicaciones del médico

para su alimentación durante su estancia hospitalaria

y los primeros días en casa. Su dieta irá cambiando conforme pasen los meses, por lo que estas indicaciones pueden variar. No puede dejar pasar sus citas a laboratorio y consulta médica. Una persona operada debe tener control médico de por vida. Apéguese a la dieta lo más que pueda. Así logrará una mayor pérdida de peso, además de que será más duradera. Pregunte a su médico si va a requerir comple- mentos vitamínicos o suplementos dietéticos, cuando, de qué tipo y por cuánto tiempo los debe tomar. Estas indicaciones pueden cambiar dependiendo del estado de su nutrición. No se automedique, especialmente con vitaminas

o complementos que pueden ser tóxicos.

El apoyo psicológico es de gran importancia para el éxito de la cirugía. Dejar de comer en las cantidades acostumbradas, el cambio de imagen y actividades puede generar alteraciones emocionales. Los grupos de apoyo y terapia individual ayudan

a mejorar su adaptación al nuevo estilo de vida. Espere la aprobación de sus médicos antes de someterse a cualquier intervención cosmética ya que su estado de salud puede ser frágil. Consulte con su médico antes de realizar cualquier cambio posterior a su rutina, alimentos o medicamentos. Su salud a largo plazo depende de la disciplina que usted tenga. Apóyese en el grupo de expertos. No juegue con su salud o su apariencia ni se

arriesgue a las consecuencias de suspender su tratamiento. Recuerde que sus razones para operarse fueron precisamente cuidar de su persona. Permita que su médico le ayude después de su cirugía.

www.endocrinologia.org.mx

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ACTIVIDAD FISICA

Actividad física en personas que padecen obesidad mórbida

La Obesidad mórbida, una enfermedad preocupante. La mayoría de las personas con obesidad mórbida son personas sedentarias, con limitaciones físicas, lo que les determina una baja capacidad física. Tienen dificultad para realizar diferentes actividades, les cuesta moverse, caminar, subir escaleras, sienten que les falta el aire, tienen cansancio muscular y dolores articulares, que les impide la realización de cualquier actividad física. El ejercicio físico es todo movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos y que ocasiona un gasto energético. La práctica regular y sistemática de una actividad permite tener un mejoramiento general de la aptitud física y motriz. La consigna es realizaral durante el tiempo libre, de manera recreacional.

Algunos beneficios que se obtienen con la

práctica de ejercicio físico regular son los siguientes:

• Aumento del gasto energético

• Aumento de la capacidad pulmonar

• Disminución de la presión arterial elevada

• Disminución de los niveles de triglicéridos y colesterol

• Disminución de los niveles de insulina

• Disminución de la masa grasa

• Aumento de la capacidad aeróbica

• Aumento de la fuerza muscular

• Modificación de la conducta de alimentaria

• Mejora la relación con el propio cuerpo.

La obesidad consiste en un exceso de peso corporal por un aumento de grasa, que conlleva una serie de problemas para la salud. La obesidad se origina por una ingesta de alimentos con aporte calórico superior al requerido para las necesidades energéticas del individuo. Tanto para tratar esta enfermedad multifactorial como para prevenirla es necesario un “cambio de hábitos”. ¿Cómo lo vamos hacer? A través de un trabajo en conjunto, interdisciplinario, que va a estar dado por una estabilidad emocional, la práctica de ejercicios físicos programados y dieta equilibrada,

dado por una estabilidad emocional, la práctica de ejercicios físicos programados y dieta equilibrada, bariatrica 28

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estas tres áreas son fundamentales para lograr el objetivo de salud y el bienestar físico,

estas tres áreas son fundamentales para lograr el objetivo de salud y el bienestar físico, mental y social. No es tarea fácil ya que las personas obesas por lo general han realizado múltiples tratamientos para disminuir su peso corporal, con resultados parciales muchas veces, han descendido y han vuelto a recuperar el peso perdido al abandonar el tratamiento, provocando frustraciones y generando autoaislamiento y autodiscriminación producto del estado de ánimo reactivo a la obesidad. Por esto es necesario lograr el compromiso del paciente consigo mismo y con el equipo, más un aliado familiar que “sostenga” la motivación de la persona. Antes de empezar a trabajar se debe realizar una evaluación física inicial, por un médico clínico y cardiólogo, para conocer aquellas enfermedades que puedan impedir la realización de algún esfuerzo físico. De esta manera estamos en condiciones de realizar un programa de entrenamiento “personalizado” de acuerdo al exceso de peso. El objetivo a trabajar es aumentar la capacidad física de la persona obesa y la tolerancia al esfuerzo. La metodología a emplear es: fortalecimiento de la masa muscular, aumentar la capacidad cardiopulmonar, mejorar la movilidad articular, flexibilidad y elongación. Se puede comenzar a trabajar en una silla sentados por ejemplo, utilizando el propio peso del cuerpo, luego agregar bandas elásticas y/o pesitas, realizando ejercicios que fortalezcan la musculatura. El trabajo aeróbico es muy importante, se iniciara con caminatas de distancias cortas, descansando cuando el cuerpo lo pida. Otra alternativa es andar

en bicicleta fija modificando el asiento y pedaleando sentados. La natación es otra muy buena alternativa. Se debe respetar un aumento progresivo en la intensidad y duración del ejercicio, realizando actividades en días alternados de 2 a 3 veces por semana, y aumentando el tiempo de trabajo 10 – 15 minutos. Es muy importante proponer metas cortas

y realizables para que no se abandone la práctica sistemática de ejercicios físicos. Es fundamental que el paciente modifique su

conducta sedentaria e incorpore el ejercicio físico en

la vida cotidiana. Para esto se debe elegir junto con

el profesional la actividad a seguir, y será aquella que proporcione placer, seguridad y sobre todo continuidad.

Fuente de información:

Cecilia Betsabe Penutto, licenciada en Educación Física del Centro Quirúrgico de la Obesidad.

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Hospital Zonal General de Agudos “Dr. C.A.Bocalandro”

Dirección: Ruta 8 Km. 20,5 (Av. Eva Perón) N° 9100 Barrio:Loma Hermosa - Tres de Febrero ; Cód. Post.: B1702 Teléfono: 011-4841.0219

NOS INFORMA DE SUS:

REUNIONES MENSUALES

EL PRIMER JUEVES DE CADA MES, 11.30 hs. En el aula del Hospital. Reunión de pacientes operados y no operados. del programa de PROTOCIM (Programa de Tratamiento de la Obesidad y Cirugía Metabólica) para compartir testimonios e información útil.

CAMINATAS SEMANALES. LOS VIERNES 15 HORAS Caminamos en la Plaza de Villa Bosch. frente al colegio PIO XII. Tener un plan de alimentación saludable y un programa de ejercicio físico son los mejores aliados para lograr los objetivos.

DESDE Cirugía Bariátrica del Sanatorio Allende

AgENDA

DESDE Cirugía Bariátrica del Sanatorio Allende AgENDA 2, 3 y 4 de MAYO. VII CONGRESO DE

2, 3 y 4 de MAYO.

VII CONGRESO DE CIRUGIABARIATRICA Y METABOLICA.

Hotel Sheraton de la Ciudad de Mendoza.

http://www.congresobariatrica.com.ar/index.php?pagina=progra

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Y nos anticipan la CUARTA JORNADA INTERNACIONAL DE

ACTUALIZACION INTEGRAL DE LA OBESIDAD. Que se llevará cabo en el Hotel Sheraton de la ciudad de CORDOBA los dias 2 y 3 de agosto 2013.

Servicio de Obesología Cirugía Bariátrica y Metabólica Sanatorio

Organizan: Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Córdoba

Allende Nueva Córdoba Av. Hipólito Irigoyen 384 – Córdoba (X5000JHQ)

Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba.

Y

sobre la que seguiremos informando.

Servicio de Obesología Cirugía Bariátrica y Metabólica Sanatorio Allende Cerro Pedro Simón Laplace 5749, Esq. Blas Pascal. Villa Belgrano – Córdoba Conmutador Central: 0351- 4269200 Turnos: 0810 555 2553 E-mail: cirugia.bariatrica.sa@gmail.com

Nos comunican que todos los CUARTOS MIERCOLES DE CADA MES a las 20 hs. realizan su CHARLA GRATUITA ABIERTA A LA COMUNIDAD sobre TRATAMIENTO QUIRURGICO DE LA OBESIDAD.

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Los esperamos a todos el jueves 2 de mayo, 9:30 a 11:30 hs. en la

Los esperamos a todos el jueves 2 de mayo, 9:30 a 11:30 hs. en la sala Fader C Hotel Sheraton, Mendoza Mesa: Redes Sociales de Apoyo a las Personas con Obesidad para la presentación de nuestra

las Personas con Obesidad para la presentación de nuestra bariatrica 31 STAFF DIRECCION: Walter Vega EDITORA

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STAFF

DIRECCION:

Walter Vega

EDITORA RESpONSAblE

Mónica Viviana Villarreal

REDACCION publICITARIA

Mónica Viviana Villarreal

ARTE

Equipos creativos de MyW Soluciones y Estudio Pionero

AREA COmERCIAl y publICIDAD

Mónica V. Villarreal

CONTACTO y publICIDAD:

Tel.: 011-4931-8746 / 011-15-6610-9809 info@bariatricarevista.com.ar info@guiabariatrica.com.ar www.bariatricarevista.com.ar

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