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AÑO 11 NÚM. 61 MÉXICO, D. F., MAYO 1º DE 2014. DIRECTOR GENERAL: RAMÓN COUOH

AÑO 11

NÚM. 61

MÉXICO, D. F., MAYO 1º DE 2014.

DIRECTOR GENERAL: RAMÓN COUOH CUTZ

PRECIO: $10.00

¡Contra el Capital y el Imperialismo y por el Socialismo!
¡Contra el Capital y el Imperialismo
y por el
Socialismo!
¡México hipotecado a la órbita imperialista yanqui!
¡México hipotecado a la órbita
imperialista yanqui!
¡México hipotecado a la órbita imperialista yanqui! La Verdad del Pueblo. Núm. 61, México D.F., mayo
EDITORIAL 1886 Por un 1° de mayo de Lucha Proletaria 2014 ¡Contra el Capital y
EDITORIAL
1886 Por un 1° de mayo de Lucha Proletaria 2014
¡Contra el Capital y el Imperialismo
y por el Socialismo!
Abril 26 de 2014

Este 1° de mayo, es muy importante para el proletariado y los pueblos del mundo, así como para el proletariado, to- dos los trabajadores y el pueblo mexicanos, porque ade- más de conmemorar el 128 aniversario de las gestas he- roicas del proletariado estadounidense de Milwaukee y Chicago de 1886, obliga a hacer un recuento histórico de las luchas protagonizadas por el proletariado internacio- nal, desde su surgimiento con la revolución industrial a partir de 1760 hasta ahora, pero sobre todo a preparar las armas para la nueva aurora de la revolución socialista que ya se anuncia, teniendo como objetivo principal desen- mascarar todas las lacras del capitalismo y su infernal en- gendro el imperialismo, que hoy ante su peor crisis en la historia, impone como única alternativa para superarla su

reestructuración, haciendo caer todo el peso sobre las es- paldas de todos los explotados y oprimidos del planeta, cancelando todas las conquistas históricas arrancadas en más de 250 años de luchas, en que el proletariado ha en- tregado la sangre y la vida de cientos de millones de los suyos, por mejorar sus condiciones de existencia, lo- grando arrancar muchas conquistas, siendo lo más por- tentoso los triunfos en la Comuna de París de 1871, la re- volución socialista bolchevique rusa de 1917, la derrota del fascismo por el proletariado durante la II Guerra Mun- dial (1939-45), el triunfo de la revolución de nueva demo- cracia China de 1949, el triunfo de las guerras de libera- ción nacional en África, Asia y América Latina de 1945-75, la soberana derrota asestada al imperialismo yanqui en

2 La Verdad del Pueblo. Núm. 61, México D.F., mayo de 2014.
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La Verdad del Pueblo. Núm. 61, México D.F., mayo de 2014.

Vietnam (1960-75), sin dejar de señalar la sangría impe- rialista en sus invasiones a Irak, Afganistán; siendo un hito imperecedero la gran lección para todos los proletarios y pueblos del mundo, la posibilidad de arribar al comu- nismo, como único modo de producción en que reine la plena igualdad de toda la humanidad, camino sobrada- mente conocido la revolución proletaria mundial, y que en México, se vislumbra en la oscura noche reaccionaria, un nuevo amanecer.

Ofensiva del capital y el imperialismo contra los tra- bajadores y pueblos.

La ofensiva del gran capital en contra de los trabajadores, que persigue nulificar conquistas históricas arrancadas en más de 250 años de luchas permanentes, principal- mente la jornada laboral de 8 horas con 6 días de trabajo

y 1 de descanso obligatorio; la seguridad social, que im-

plica condiciones sanitarias adecuadas en los centros de trabajo, atención médica, pensiones por accidentes de trabajo, jubilaciones determinadas por no más de 30 años de servicio y trabajo, y la protección de la familia; la rela-

ción contractual directa trabajadorpatrón; la contrata- ción colectiva, libre asociación y sindicalización, y el dere- cho de manifestación y lucha política, que incluye como fundamental el derecho de huelga arma máxima de lu- cha democráticay la solidaridad en todas sus formas; así, como en contra de los pueblos, como los derechos económicos, sociales, políticos y culturales, que preten- den acabar con la salud y la educación pública, el respeto

a la libertad individual y la no discriminación por raza, co-

lor y sexo, la autodeterminación, y otras tantas conquistas arrancadas con el sufrimiento y la sangre de millones de nuestros antepasados; son parte de la única alternativa del capitalismo y el imperialismo, de la restructuración, ante sus cada vez más graves crisis, de las cuales no tie- nen salidas, más que hacer recaer todo el peso sobre las espaldas de los trabajadores y el saqueo de los pueblos, que se manifiesta en la eliminación legal y en los hechos de las conquistas, la intensificación de la explotación, el desempleo, la reducción de los salarios cada vez más mi- serables, la represión y el ascenso del fascismo, sin que- rer aceptar las clases dominantes en todo el mundola burguesía y los terratenientes, que las causas de sus crisis radican en su perversa esencia: la propiedad privada, la explotación, la corrupción, la ambición desmedida, la re- presión, el afán de lucro y la holgazanería; precipitando con su política su inminente ruina, pues están atizando la llama de la rebelión proletaria y popular, cuya única alter- nativa es la intensificación de la lucha de clases, que con- duce inevitablemente a la transformación revolucionaria de la sociedad. Las numerosas conquistas arrancadas con el sacrificio

y las luchas de nuestros antepasados, hoy nos han sido

arrancadas, imponiéndose las reformas estructurales, que en el caso de México, incluyen la fiscal y hacendaria, cuyo objetivo es captar más ingresos económicos al erario pú- blico al mismo tiempo que se reduce el gasto público, en beneficio de la delincuencia legalmente organizada que gobierna al servicio del gran capital; a la seguridad social, casos concretos del sector Salud, IMSS e ISSSTE, que li- mita la atención médica y medicamentos, elimina la me- dicina especializada y pone en peligro la salud pública; la

reforma laboral, que aumenta los años de servicio, can- cela las conquistas históricas de los trabajadores: los de- rechos de asociación, sindicalización y huelga, elimina la relación contractual patrón-trabajador e impone la sub- contratación e intensifica la explotación con salarios mi- serables, dejando al proletariado en condiciones de inde- fensión, sometidos a los intereses y caprichos patronales; la reforma energética, que subasta la riqueza pública en petróleo, gas y minerales, entregándose a empresas impe- rialistas y del gran capital nacional, hipotecando la sobe- ranía e independencia nacional; la reforma judicial, para criminalizar la lucha y la protesta social, conocedores los grandes burgueses que el descontento crece y no es le- jano un estallido social; la reforma a comunicaciones, que entrega la clase política y el Estado, en agradecimiento a sus amos capitalistas, sobre todo a Televisa, TV-Azteca, en aparente pugna con capitalistas similares, pero que en el fondo buscan el control sobre la población; la reforma po- lítica, que fortalece el poder del Estado y perfeccionado los mecanismos de control para mantener a los haraga- nes, saqueadores y explotadores del capital financiero, in- conmovibles en el poder; culminando en sus desesperadas ansias de mantenerse, de sacrificar la independencia y soberanía nacional, entregando el país al imperialismo yanqui principalmente, a través de pactos internaciona- les, como el TLCAN, el Plan Mesoamérica-Caribe-Colom- bia, la Alianza del Pacífico, el ASPAN y la Iniciativa Mérida, en que legalizan la traición a la Patria, previendo inclusive una posible invasión militar yanqui, en caso de una gene- ralizada rebelión social. La crisis mundial del capitalismo, detonada en octubre de 2008 hasta hoy no ha tenido y no se vislumbra una pronta solución. Al contrario, remece los cimientos de la putrefacta vieja sociedad capitalista, como se demuestra con la debacle de la mayoría de los países de Europa, por las abultadas deudas estatales que rebasan en la mayoría de los países más del 100% de su PIB, afectando igual- mente al mayor imperio económico y militar del planeta Estados Unidos, profundizando las contradicciones inte- rimperialistas, poniendo poco a poco al mando la contra- dicción capital y trabajo, elevando nuevamente la contra- dicción capitalismo y socialismo. Los conflictos actuales en Ucrania, Venezuela, Palestina, Siria, Irak, Afganistán, reflejan las profundas contradicciones imperialistas, que atizan la llama a una posible tercera guerra mundial, que imponen reacomodos en el contexto mundial, obligando a Estados Unidos a atrincherarse con Canadá y México, bus- cando posesionarse descaradamente de las inmensa ri- quezas latinoamericanas. Las reformas estructurales que el imperialismo aplica en todo el mundo, conlleva la privatización de todas las empresas en manos del Estado, la modificación de todas las legislaciones que permitan legalizar los atracos a los trabajadores y a los pueblos, principalmente los derechos laborales, la educación pública, la salud y la seguridad so- cial. En México, la situación es aún peor. En los últimos 30 años las empresas públicas han sido privatizadas; las es- tratégicas como Pemex y electricidad están en proceso acelerado de privatización; más de 52 millones de hectá- reas de tierras han sido concesionadas a empresas mine- ras afectando a millones de campesinos e indígenas, ade- más de que la industria en más del 75% está en manos

extranjeras; la industria nacional ha sido desmantelada;

el campo mexicano ha sido mayormente abandonado, pro-

duciéndose no más del 50% de la alimentación nacional, lo que implica importarlas de Estados Unidos, principal- mente; de 56 millones que conforman la PEA, hay más de

10 millones de desempleados abiertos y un alto porcen-

taje de subempleados, y los que tienen trabajo la mayoría perciben salarios miserables. La deuda pública y privada externa e interna asciende a más de 7 billones de pesos,

a la que se agrega la contingente, que es aún mayor. Esta situación se ha agravado aún más en el actual se- xenio. La “guerra” iniciada por Felipe Calderón Hinojosa y continuada con otros matices por Enrique Peña Nieto con- tra los narcos, ha atizado la peor violencia reaccionaria del narco y el Estado, que hasta hoy suman más de 150 mil muertos, principalmente jóvenes, exhibiendo la verdadera careta de los gobiernos PRIistas y Panistas de los últimos 5 sexenios. La respuesta popular cada vez se incrementa, de ahí el surgimiento de los policías comunitarios y los co- mités de autodefensa que proliferan por el país. Miles de trabajadores y luchadores populares, aprove- chándose la “guerra” contra los narcos, han sido reprimi-

dos, perseguidos, encarcelados y asesinados. Los trabaja- dores electricistas del SME, que sufrieron la ilegal e ilegí- tima desaparición de la empresa LyFC y el despido de los

44 mil trabajadores, hasta hoy sólo han sido engañados.

Los mineros enfrentan la ofensiva fascista del Estado a su sindicato. Todos los trabajadores mexicanos soportan la mayor agresión a sus derechos y se hunden en la miseria. Los maestros y trabajadores de la educación mexica- nos enfrentan la ofensiva de la burguesía y su Estado, ha-

ciéndolos responsables de la crisis de la educación nacio- nal, siendo la burguesía, su clase política y su Estado los únicos culpables, porque son quienes imponen la filosofía

y política educativa, y el financiamiento, que atendién-

dose a más de 40 millones de estudiantes, maestros y tra- bajadores, sólo se aplica a la educación pública el 3.7% del PIB, que se suma a las condiciones de pobreza y mise- ria en que sobrevive el pueblo y por lo tanto, en las escue- las públicas se refleja es- tas graves condiciones. La mal llamada reforma edu- cativa de Peña Nieto, es anticientífica, antinacio- nal, antidemocrática, que sirve sólo los intereses del gran capital y lleva a mayor dependencia al país.

Los proletarios no tie- nen nada que perder, más que sus cadenas.

nista” y concluye “los proletarios no tienen nada que per- der en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar”. Efectivamente, en los últimos 8 mil años de la historia de la humanidad, desde el surgimiento de la propiedad pri- vada sobre los medios de producción, de las clases socia- les y la consecuente lucha de clases, y su maquinaria de guerra, el Estado, la mayoría de la población mundial, ha sido sometida al esclavismo, el feudalismo y el capita- lismo modos clasistas de producción, sentenciando desde entonces a la más despiadada esclavitud, servidum- bre y explotación, en beneficio de un reducido número de canallas esclavistas, aristócratas feudales y burgueses, quienes se han beneficiado de la terrible explotación y ex- poliación de los miserables. El 1° de mayo, es un día de combate que acerca la fiesta universal de los proletarios, la revolución comu- nista. El proletariado mundial posee una rica historia de luchas, desde las incipientes batallas, como el maqui- nismo, las mutualidades, las tradeuniones, el cartismo y el socialismo utópico, que reflejaron la infancia del proleta- riado, hasta el desarrollo del sindicalismo, auténtica alter- nativa de clase; el surgimiento del marxismo, en sus tres etapas: el marxismo-leninismo y el maoísmo, desarro- llando grandes luchas como la Comuna de París, que aun- que el proletariado francés sólo mantuvo el poder durante 60 días demostró la posibilidad de la clase obrera de ob- tenerla; las grandes revoluciones de Rusia en octubre de 1917, en China en 1949 y el ascenso revolucionario, des- pués de la II Guerra Mundial, abarcando la mitad de la po- blación mundial, la conformación de las Internacionales comunistas (11864-72, 21889-1914, y la 31919-39, confirmó las inmensas posibilidades del triunfo del comu- nismo en el mundo. Las derrotas sufridas por el proleta- riado, son grandes enseñanzas, que inspiran a abrevar en ellas para preparar los nuevos ascensos hasta el triunfo definitivo, aprendiendo de los errores y aciertos. Este 1° de mayo, no sólo rendimos homenaje a la he- roicidad del proletariado de Estados Unidos, que protago- nizaron la huelga de 1886 por la cual sufrieron re- presión, sino es la oportunidad para hacer un re- cuento de nues- tras fuerzas para enfrentar en me- jores condicio- nes de éxito al capital. El mar- xismo revolucio- nario, hoy mar-

xismo-leninismo-

maoísmo, la ciencia, el mé- todo, la posición, la ideología y

arma fundamen- tal del proleta- riado, a pesar de las derrotas su-

tal del proleta- riado, a pesar de las derrotas su- El Manifiesto del Partido Comunista –

El Manifiesto del Partido Comunista Marx y En- gels, refiriéndose a la in- negable fuerza y capaci- dad del proletariado, afirma “que las clases do- minantes tiemblen ante una Revolución Comu-

fridas, constituyen sólo un recodo en el largo andar por la revolución comunista mundial y goza de muy buena salud, puesto que enormes contingentes van sumándose en el mundo. En México, las condiciones son inmejorables, puesto que las masas trabajadoras van comprendiendo que el único camino posible es la lucha, la rebelión social

y la construcción de una nueva sociedad. En estas condiciones la lucha del magisterio nacional democrático y clasista, organizados conscientemente en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educa- ción, que ha demostrado en la práctica ser un auténtico sindicato, alcanza en los hechos mayor relevancia. Las

grandes e intensas luchas recién libradas, que incorporó

a más de un millón de maestros y trabajadores, así como

millones de padres de familia, trabajadores y estudiantes, ante la cerrazón del Estado, la única alternativa es la huelga nacional, a la que apostaremos, en conjunción con todas las luchas del pueblo mexicano. La fecha del esta- llamiento no es voluntarista, pero aceleremos el proceso. En estas luchas, venceremos porque la razón y la fuerza nos asisten. Todos los explotados y oprimidos de la sociedad, nada tenemos que perder, más que las cadenas, en cambio tenemos un mundo que ganar.

¡Vivan las luchas del proletariado internacional y nacional!

¡Vivan las huelgas del magisterio mexicano, dirigidos y organizados orgullosamente por la CNTE!

dirigidos y organizados orgullosamente por la CNTE! Otra vez en el frente de Córdoba Pedro Garfias
Otra vez en el frente de Córdoba Pedro Garfias (poesía de la guerra española)
Otra vez en el frente
de Córdoba
Pedro Garfias (poesía de la guerra española)

Mar de Valencia, desde el campo mío Te mando mi sonrisa Libre de la sirena Que aprisionó mis días

Y como barcas tristes

Los sujetó a tu orilla. Otra vez mi horizonte Con su curva tranquila

Y mis olivos claros, y mis hombres

De sangre roja y de mirada limpia. Sobre el monte sentada La sombra de mi vida Pacientemente inmóvil

Y

tan segura de que volvería

Y

la simple verdad de mis pobres solda-

dos

Bajo la tierra lívida.

Ventaja me lleváis por el sendero Pero yo espero caminar de prisa.

me lleváis por el sendero Pero yo espero caminar de prisa. La Verdad del Pueblo. Núm.
NACIONAL
NACIONAL
La pérdida de la soberanía e independencia nacional: ¡México hipotecado a la órbita imperialista yanqui!
La pérdida de la soberanía e independencia nacional:
¡México hipotecado a la órbita
imperialista yanqui!

Para nuestro país, ha sido muy difícil, desde que lo logró de España en 1821, mante- ner su precaria independen- cia y soberanía, puesto que desde un principio sufrió el acecho permanente de Es- paña que intentó en varias ocasiones la reconquista; de Francia e Inglaterra, que en su afán expansionista colo- nial, no perdían la oportuni- dad de intervenir en la vida interna de nuestro país, en el caso de Francia son inolvida- bles las intervenciones de 1838, conocida como la “Guerra de los Pasteles” y la de 1861-65 que inclusive im- pusieron a Maximiliano de Habsburgo como “Empera- dor” durante el “Juarismo”; pero sobre todo no podemos ni debemos perder de vista las ambiciones imperialistas de los estadounidenses (yan- quis, gringos…), que desde antes de nuestra indepen- dencia ambicionaban el territorio, en 1835-36 fueron artí- fices de la “Separación de Texas” (de lamentable historia para nosotros), y lo peor la invasión yanqui de 1846-48, por la cual nos arrebataron más de 2,400,000 km 2 , que comprendía los territorios de Texas, California y Nuevo México, hoy abarca casi 9 Estados de la Unión americana, y desde entonces hemos tenido que soportar el peso de la intromisión gringa en la vida interna del país, sufriendo permanentemente sus agresiones, contando ellos en to- das las épocas de la complicidad de grupos y partidos trai- dores de la Patria, entre ellos en el pasadoel alto clero, los santannistas, los conservadores, en parte el porfi- rismo, durante la revolución principalmente Carranza y co- rifeos, padres del PRIismo. En la actualidad, sin el interés de hacer historia, la clase dominante mexicana: la burguesía, su clase política de todos los partidos políticos de Estadoy su Estado y

demás comparsas de la falsa izquierda, con las “reformas estructurales” y los Tratados Internacionales, particular- mente el TLCAN, el Plan Me- soamérica-Caribe-Colombia, la Alianza del Pacífico con la peor reacción latinoameri- cana, y sobre todo el ASPAN y la Iniciativa Mérida, han le- galizado la entrega del país al imperialismo yanqui, cul- minando con la reforma ener- gética y la autorización de la invasión yanqui, ante la ines- tabilidad social. Las actuales generacio- nes de patriotas, particular- mente de la auténtica iz- quierda no electorera, los comunistas y todos los pro- gresistas con coraje y digni- dad de clase que somos la mayoría del paístenemos la gran responsabilidad de aportar toda nuestra capaci- dad y energía por el rescate y defensa de nuestra sobera- nía e independencia nacional, de ahí que nuestra estrate- gia anticapitalista, antiimperialista esté al mando, con la aspiración de imponer el triunfo del socialismo, como única opción justa para nuestro pueblo. Por su importancia, se reproduce un documento de Carlos Fazio, que fue publicado en siete capítulos en “La Jornada”…

fue publicado en si ete capítulos en “La Jornada”… “Cronología abreviada de la imposición y la

“Cronología abreviada de la imposición y la en- trega” Carlos Fazio

I

El pasado 22 de noviembre, la 51 reunión interparlamen- taria México-Estados Unidos concluyó con la difusión de

un comunicado conjunto, en el que la delegación estadu- nidense manifestó su interés por una mayor interdepen- dencia y seguridad energética de Norteamérica. En la reunión, Michael McCaul, presidente de la delegación vi- sitante y del Comité de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, elogió el paquete de contrarreformas neoliberales impulsado por Enrique Peña y el Pacto por México y, tras mencionar los acuerdos trans- fronterizos de hidrocarburos de su país con México, abogó por una profundización de la alianza energética entre am- bos y Canadá. En el marco de las privatizaciones en curso de Petró- leos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electri- cidad (CFE) en el Congreso mexicano, las aspiraciones de McCaul y los parlamentarios estadunidenses no fueron para nada inocentes. Abrevan en la histórica ambición anexionista y de clase que desde los tiempos del secreta- rio de Estado William H. Seward, en la segunda mitad del siglo XIX, se expresó en un proyecto de control infraestruc- tural y económico de dimensiones continentales que incluía la absor- ción de México y Canadá; proyecto revitalizado en do- cumentos oficiales del gobierno de Franklyn Delano Roosevelt en 1941, cuando se diseñó la Doctrina de Áreas Ampliadas (Grand Área Doc- trine), plan geopolí- tico de integración vertical imperial para la competen- cia comercial entre bloques, con eje en la noción de seguri- dad nacional esta- dunidense. En su última fase, dicho proceso arranca a finales de los años 70 del siglo pasado, cuando el lobby petrolero texano logró colo- car en la Oficina Oval a Ronald Reagan y George Bush pa- dre. Veamos:

El embargo de la Organización de Países Expor-

y de cara a la pugna interimperialista con los mega blo-

ques económicos de la Unión Europea y el Asia/Pacífico (Japón y los tigres asiáticos) que desafían la hegemonía de Estados Unidos, ese año, cuando el tema del petróleo y

el gas era casi un tabú en las relaciones bilateral y regio- nal, Ronald Reagan promueve en su campaña por la Casa Blanca la desvinculación del petróleo mexicano y el gas natural canadiense del mercado mundial y la regionaliza- ción de los recursos hidrocarburíficos de ambos países bajo la idea de un mercado común energético de América del Norte. Años 80. En el caso de México, los mayores obstáculos para la conformación de un mercomún energético en el área espacial y territorial de Norteamérica eran el nacio- nalismo revolucionario, con su artículo 27 constitucional,

y la noción misma de la soberanía nacional mexicana.

Para librar esos escollos, Washington optó por instrumen- tos no militares (es decir, financieros y monetarios deriva-

dos de las líneas de condicionalidad del Banco Mundial, el FMI y el BID atadas

de condicionalidad del Banco Mundial, el FMI y el BID atadas a la deuda externa) y
de condicionalidad del Banco Mundial, el FMI y el BID atadas a la deuda externa) y

a

la deuda externa)

y

de inteligencia

política (coopta- ción-corrupción de gobernantes, polí- ticos y empresarios

y las presiones de- rivadas de sus eventuales víncu-

los con el tráfico de

drogas y otros ilíci-

tos).

Histórica-

mente, al aparato militar y diplomá-

tico estadunidense

no le ha sido difícil

detectar esas vul- nerabilidades, por- que, como dijo el ex secretario de

de

Woodrow Wilson, Robert Lansing, do- minar a México es extremadamente fácil porque basta con controlar a un solo hombre: el presidente. Labor que han venido desarrollando los emisarios de Washington desde el primer gobierno neoliberal de Miguel de la Ma- drid hasta el presente, con Enrique Peña, pasando por Car- los Salinas (líder de la facción santannista de lo que Ma- nuel Buendía llamó neopolkos), Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón. En abono de lo anterior, y como se- ñaló hace más de dos lustros John Saxe-Fernández en La compra-venta de México, desde 1982 se ha venido gene- ralizando en México el quintacolumnismo, es decir, una quinta columna integrada por un grupo de poder local co- laboracionista, antinacional y entreguista, afín a un ane- xionismo vertical, subordinado y dependiente de Estados Unidos. 1991. Durante el gobierno salinista, en el marco de la primera guerra del golfo Pérsico, Timothy O’Leary dio a co- nocer que en una reunión celebrada en Toronto, el 12 de junio de ese año, Los Pinos y la Casa Blanca pactaron

Estado

1973.

tadores de Petróleo (OPEP) a Estados Unidos, a raíz de su apoyo a Israel en la guerra de Yom Kippur, exhibió su vul- nerabilidad energética y generó un trauma geoestraté- gico. Desde entonces, de cara a cualquier interrupción fu- tura del flujo de hidrocarburos (petróleo y gas natural) del golfo Pérsico, Washington priorizó por razones de seguri-

dad nacional sus políticas hacia fuentes amigables, esta- bles y seguras como Inglaterra, Canadá, México y Vene- zuela.

1979. La vinculación entre la seguridad, la dependen-

cia estratégica y las iniciativas para la inclusión de Ca-

nadá y México en esquemas de integración de América del Norte ingresa como tema central de la seguridad nacional de Estados Unidos. Para dejar de ser rehenes de la OPEP

que sin modificar la Constitución mexicana, el petróleo y las operaciones nacionales e internacionales de Pemex entraran en las negociaciones del Tratado de Libre Comer- cio de América del Norte (TLCAN o NAFTA, por sus siglas en inglés). 1994. Con la entrada en vigor del TLCAN, definido por el ex director de la CIA William Colby como un instrumento importante para desvanecer la soberanía mexicana y reorientar la función y la existencia misma de México como Estado nación, se profundizó el proceso de constitu- cionalización del neoliberalismo disciplinario. Esto es, el ajuste del aparato normativo mexicano con el fin de ga- rantizar seguridad jurídica a los inversionistas privados ex- tranjeros, con especial fruición, la desde entonces furtiva, larvada e ilegal contrarreforma a los artículos 27 y 28 de la Constitución en materia energética: electricidad, agua, petróleo, gas natural y otros minerales considerados críti- cos y estratégicos por el Pentágono.

II

Con la entrada en vi- gor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, Estados Unidos y los organismos finan- cieros internaciona- les (BM, FMI, BID, verdaderos perros guardianes al servi- cio del Departa- mento del Tesoro y las compañías mul- tinacionales), han venido avanzando sin límite de conti- nuidad en el cogo- bierno o manejo conjunto del territorio nacional y sus recursos geoestraté- gicos. Incluida la privatización multimodal de la infraes- tructura (carreteras, puertos, aeropuertos, vías de ferroca- rril, redes de fibra óptica, de electricidad e hidrocarburos), propósito principal del Plan Puebla Panamá (PPP), dise- ñado durante la administración de Ernesto Zedillo y pro- fundizado con Vicente Fox. 2000-2001. Tras la elección de Fox en julio de 2000, Washington arreció en sus propósitos de transformar el espacio territorial mexicano, de adecuarlo con las nuevas mercancías, a los nuevos negocios y tecnologías. De cua- dricularlo, ordenarlo y hacerlo funcional y productivo. Durante su campaña electoral, en un debate televi- sado con Al Gore en octubre de 2000, el entonces gober- nador de Texas, George W. Bush, recuperó la idea de Reagan y su padre (George Walker Bush, ex director de la CIA y vicepresidente de los dos mandatos de Reagan, a quien sucedió en 1988) de formar un mercomún energé- tico de América del Norte. Dijo: Le hablé (a Fox) de cómo sería mejor apresurar la exploración de gas natural en Mé- xico y transportarlo a Estados Unidos para que seamos menos dependientes de fuentes externas de petróleo

crudo. En febrero de 2001, el experto George Baker, direc- tivo de México Energy Intelligence, planteó que Bush po- día ofrecer fondos para convertir a Pemex en la mejor em- presa petrolera del mundo. Por supuesto, tendría que ser una propuesta del presidente Fox, que no corresponde plantear al presidente Bush, dijo Baker. En marzo, Bush no tuvo empacho en afirmar que el gas encontrado en México era hemisférico y debía beneficiar a Estados Unidos. Afirmó entonces: Una buena política energética es aquella que entiende que tenemos energía en nuestro hemisferio y cómo explotarlo mejor y transportarlo a los mercados. Poco antes, con Fox de anfitrión, el secretario de Energía de EU, Spencer Abraham, había logrado introducir en la Declaración de México −suscrita por los ministros de Ener- gía del hemisferio− una frase que abogaba por la integra- ción energética del continente. Allí quedó formado un grupo de trabajo trilateral (integrado por Abraham y los mi- nistros del ramo de Canadá y México).Encontramos que hay dependencia mutua, sin socios minoritarios ni socios mayoritarios, dijo entonces Abraham desafiando la ley que rige la fábula del tiburón y las sardinas. La idea de crear redes o corredores energéticos a tra- vés de ductos trans- fronterizos para el intercambio de hi- drocarburos, así como la integración eléctrica entre Esta- dos Unidos, Canadá y México, fue reto- mada en la Cumbre de Quebec (abril de 2001), donde parti- ciparon 34 jefes de Estado y de go- bierno de América. Uno de los compro- misos de la cumbre fue norteamericani- zar los mercados de energía −ante la de- ficiencia de Estados Unidos en la materia esgrimida por Bush−, para lo cual se requería cambiar el marco legisla- tivo y regulatorio de los países involucrados. En mayo de 2001, el presidente Bush −principal opera- tivo del cártel petrolero-gasero texano conformado por las trasnacionales Exxon Mobil, Halliburton, Enron y El Paso Corporation− dio a conocer su plan energético nacional (conocido como Plan Cheney), donde el combustible ex- tranjero pasó a ser el eje del proyecto. En ese esquema, México fue definido como una fuente primordial para ga- rantizar la seguridad energética de Estados Unidos. Varios meses antes de los atentados contra las Torres Gemelas, el Grupo para el Desarrollo de una Política Ener- gética Nacional, que elaboró el Plan Cheney, había mos- trado un mapa de la República Mexicana que identificaba las cuencas de Burgos, Sabinas y Pedregosas, en el norte de México, frente a Texas (dominios del clan Bush), como las principales reservas de gas no explotado. En esa re- gión, sugería el documento, podría darse una interrelación energética natural. El grupo recomendó a Bush que instru- yera a sus secretarios de Estado y de Energía para que, en

yera a sus secretarios de Estado y de Energía para que, en 8 La Verdad del

consulta con la Comisión Reguladora de Energía, se revi- saran los permisos presidenciales para la construcción de infraestructura que permita el cruce de petróleo, gas na- tural y electricidad, y se propongan las reformas a las re- gulaciones que sean necesarias para hacerlas compati- bles con el comercio intrafronterizo. Cuando en septiembre de 2001 Fox visitó a Bush en Washington, ambos recibieron la propuesta del Consejo Binacional México-Estados Unidos de llevar a cabo, cuanto antes, la integración energética de Norteamérica. El principal destinatario de la solicitud fue Fox: a él le re- comendaron aumentar la inversión privada en Pemex; abrir el sector de refinación de crudo al capital extranjero; dividir en varias compañías la red de oleoductos mexica- nos y acceder a una pronta integración eléctrica con Esta- dos Unidos. Para todo ello, señalaron, hay opciones: libe- ralizando los marcos regulatorios y legales. Es decir, mo- dificando la Constitución mexicana. 2002. El 20 de septiembre de ese año Bush presentó su Estrategia de Seguridad Nacional en la Casa Blanca. Entre las nociones básicas del documento, una de- cía: Debe mejorar la seguridad energética (de Estados Uni- dos). Fortaleceremos nuestra propia seguridad energética y la prosperidad compartida de la economía mundial, co- laborando con nues- tros aliados, socios comerciales y pro- ductores de ener- gía. En buen ro- mance, fue el anun- cio estratégico de la Alianza para la Seguridad y la Pros- peridad de América del Norte (Aspan), suscrita en Waco, Texas, el 23 de marzo de 2005.

Los objetivos claves del nuevo acuerdo −en cuya ela- boración participó de manera activa Andrés Rozental Gut- man, medio hermano del ex canciller del foxismo Jorge G. Castañeda− fueron desarrollar mecanismos de seguridad marítima, aérea y terrestre que permitieran hacer frente a cualquier amenaza en América del Norte; una estrategia energética basada en el incremento de la oferta para sa- tisfacer las necesidades de la región (léase Estados Uni- dos), y facilitar inversiones en infraestructura energética, para las mejoras tecnológicas, la producción y el suminis- tro confiable de energéticos, mejorando la cooperación en la materia. En forma complementaria, un objetivo estratégico de la política petrolera del dúo Bush-Cheney fue persuadir u obligar a México y países productores del golfo Pérsico a que abrieran sus empresas estatales a la inversión multi- nacional privada. En ese sentido, en Waco, Bush aprove- chó la extrema debilidad del presidente Fox y definió la nueva agenda, que los tecnoburócratas locales tratarían de rellenar después con regulaciones, estándares y modi- ficaciones graduales, pequeñas pero sustanciales, de modo de ir armonizando la legislación mexicana con los intereses de Washington y las trasnacionales del sector energético.

A su vez, para garantizar la pro- ducción y el sumi- nistro confiable de energéticos en Nor- teamérica −que co- menzaba ya a tomar forma como nuevo espacio geopolítico y geoeconómico−, los estrategas cas- trenses de Wa- shington impulsa- ron la idea de un pe- rímetro exterior de seguridad, lo que colocó a Canadá y México bajo el manto militar nuclear del Comando Estadunidense de Defensa Aeroespacial (conocido como NORAD, por sus siglas en in- glés), y su extensión al Comando Norte (creado en 2002), ambos bajo el mando del Pentágono, encargados de pro- teger de facto los suelos, mares y cielos trinacionales. La anuencia tácita de Fox al plan de seguridad de Bush, co- locó desde entonces al territorio mexicano como blanco de cualquier contingencia bélica interimperialista. Pero, además, ese proyecto estadunidense que asumió a Mé- xico como problema doméstico, incluyó el sellamiento mi- litar del Golfo de México, desde los cabos de la Florida hasta la península de Yucatán, y el corrimiento de la fron- tera norte al istmo de Tehuantepec para controlar el trán- sito de indocumentados mexicanos, centro y sudamerica- nos, según el diseño original del Plan Puebla-Panamá. La ASPAN (el TLCAN militarizado), que desde su con- creción ha venido funcionando con un gobierno sombra de las élites empresariales y militares de Estados Unidos y sus socios menores en Canadá y México, incluyó una inte- gración energética transfronteriza (petróleo, gas natural, electricidad) subordinada a Washington y megaproyectos del capital trasnacional que subsumieron los criterios eco- nómicos a los de seguridad, justificando así acciones que

nómicos a los de seguridad, justificando así acciones que III Año 2005. Según lo definió entonces

III

Año 2005. Según lo definió entonces la llamada Fuerza de Tarea Independiente (sic) sobre el Futuro de Norteamérica cuyos copresidentes eran el ex viceprimer ministro de Canadá, John Manley; el ex gobernador de Massachusetts, William Weld y el ex secretario mexicano de Hacienda, Pe- dro Aspe−, el nuevo paradigma en las relaciones de Mé- xico con Estados Unidos y Canadá ha sido la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (AS- PAN). El menú del pacto trilateral, definido entonces por la Casa Blanca con el colaboracionismo de tecnoburócratas gubernamentales, asociaciones empresariales y círculos intelectuales conservadores y entreguistas de Canadá y México, incluyó seis puntos básicos de seguridad: militar, interna, energética, global, social y de acceso al agua dulce. No fue casual que los puntos de la agenda definían los intereses geoestratégicos de Washington; subordina- ban el comercio a los asuntos de seguridad definidos en la doctrina Bush de guerra preventiva y lucha contra el terro- rismo, y perseguían una dirección única: la dominación im- perial estadunidense en el siglo XXI.

de otro modo no podrían ser admitidas por ser violatorias de la soberanía nacional, y una normativa supranacional que hizo a un lado el control legislativo (según la Constitu- ción, el Senado es el encargado de vigilar los acuerdos in- ternacionales suscritos por el Poder Ejecutivo), mientras se impusieron leyes contrainsurgentes que criminalizaron la protesta y la pobreza y globalizaron el disciplinamiento social. Año 2007. Ya bajo el mandato espurio de Felipe Calde- rón, la Iniciativa Mérida, anunciada por George W. Bush en Washington el 22 de octubre de 2007, fue diseñada como un paquete de asistencia militar en especie a México por un monto de mil 400 millones de dólares para el trienio 2008-2010. El nuevo paradigma de cooperación entre Es- tados Unidos y México en materia de seguridad estuvo di- rigido a hacer frente a amenazas comunes asimétricas, mismas que fueron identificadas como organizaciones trasnacionales del crimen organizado, en particular las de- dicadas al narcotráfico, el tráfico de armas, las activida- des financieras ilícitas, el tráfico de divisas y la trata de personas. Con un dato adicional: la virtual equiparación desde la óptica punitiva estadunidense de tres términos y sus manifestaciones con- cretas: terroristas, narco- traficantes y migrantes sin documentación válida (in- documentados). Símil del Plan Colom- bia, en su parte sustantiva, el millonario paquete de asistencia militar incluyó aviones y helicópteros de combate, barcos, lanchas; armamento y equipo bé- lico, radares y sofisticados instrumentos paramonito- reo aéreo e intervención de comunicaciones; soft- ware para análisis de da- tos asociados a inteligen- cia financiera, y recursos para sufragar cursos de entrenamiento y asesorías del Pentágono, la CIA, el FBI, la DEA y otros organismos de seguridad estadunidenses a sus contrapartes mexicanas. También incluyó recursos para la instrumentación de reformas judiciales, penales y de procuración de justicia, áreas que de manera paulatina serían homologadas a las de Estados Unidos.

IV

Integrado de facto desde 2002 al perímetro de seguri- dad de Estados Unidos, el territorio de México quedó in- cluido en la zona bajo control del Comando Norte del Pen- tágono. A su vez, en el marco de la ASPAN (el TLCAN mili- tarizado, 2005), la Iniciativa Mérida (2007) llevaría a una desnacionalización acelerada del sistema de seguridad in- terna. Desde entonces, Estados Unidos sería codiseñador de la estrategia de seguridad nacional mexicana, lo que, más allá de juegos semánticos, significó una cesión de so- beranía.

Definida por el entonces embajador de EU en México, Antonio Garza, como el proyecto más agresivo jamás im- pulsado por la Casa Blanca en el hemisferio occidental, la Iniciativa Mérida fue diseñada en función de la agenda de seguridad de Washington. Las prioridades de la adminis- tración Bush fueron: guerra a las drogas (en el territorio mexicano); guerra al terrorismo (ídem); seguridad fronte- riza (en los confines norte y sur de México); control sobre la seguridad pública y las distintas policías de México; pe- netración de las fuerzas armadas locales (Ejército y Ma- rina de Guerra); construcción de instituciones y reglas de ley similares a las de Estados Unidos (homologación de le- yes como parte de la integración silenciosa y subordinada de México). En ese sentido, las contrarreformas calderonistas fue- ron parte de la agenda policial-militar-judicial-penal de EU, ya que se encaminaron no sólo a la adopción de facto de medidas similares a las del Estado de excepción de la era Bush (Ley Patriota, Comisiones Militares, Ley Marcial), sino que también, vía la pretendida modificación o dero- gación de la Ley para Conservar la Neutralidad del País, buscaba permitir la proyección del poder militar del Pen- tágono (aéreo, naval y te- rrestre, incluyendo las fuerzas especiales), en el territorio nacional y los es- pacios marítimo y aéreo (lo que luego ocurrió de ma- nera no tan encu- bierta, drones incluidos), y la creación de bases mili- tares, a la postre denomi- nadas Oficinas Bilaterales de Inteligencia o centros de fusión. 2008. La energía y la política irían de la mano desde comienzos de ese año. En los círculos finan- cieros se afirmó entonces que la privatización de Pe- tróleos Mexicanos (Pe- mex) estaba próxima. Pero para ello se requerían reformas constitucionales y el presidente Felipe Calderón necesi- taba conseguir los votos en el Congreso del Partido Revo- lucionario Institucional (PRI). En ese contexto se reveló que Pemex, la mayor em- presa paraestatal y principal contribuyente fiscal de Mé- xico, había establecido convenios de cooperación con cinco multinacionales: la anglo holandés Royal Dutch Shell; Petrobras, de Brasil; Statoil de Holanda; la cana- diense Nexen y el gigante petrolero estadunidense Che- vron-Texaco. Según autoridades de Pemex, se trataban de convenios sin carácter comercial en materia de investiga- ción científica y tecnológica, apegados a los ordenamien- tos constitucionales y legales vigentes entonces en el país. Sin embargo, en diciembre anterior La Jornada había denunciado que existía un convenio de carácter confiden- cial con la Shell, para realizar actividades de exploración en el campo petrolero de Chicontepec, Veracruz, lo que es- taba vedado por la Constitución. Entonces se especuló que el llamado Proyecto Margarita permitiría posicionar a

que el llamado Proyecto Margarita permitiría posicionar a 10 La Verdad del Pueblo. Núm. 61, México

la empresa anglo holandesa en el país, ante una eventual eliminación de las restricciones constitucionales a la in- versión privada en el sector energético. Pemex clasificó como información confidencial los re- sultados derivados de los acuerdos suscritos con esas cinco compañías, y asumió el compromiso de ocultar los datos al Instituto Federal de Acceso a la Información y Pro- tección de Datos (Ifai). Si Pemex rompía la reserva de los convenios debería pagar una indemnización de 500 mil dólares por evento. Y en caso de una controversia entre ambas partes, ésta se tendría que dirimir en las cortes in- ternacionales de conformidad con el reglamento de arbi- traje de la Cámara Internacional de Comercio, con sede en París, Francia. Calderón dijo que Pemex no se privatizaría, lo que a to- das luces fue una actitud demagógica, ya que en 2003, siendo ministro de Energía en el gabinete de Vicente Fox, había abogado por la apertura al capital privado de la Compañía Federal de Electricidad (CFE), mediante ade- cuaciones al texto de los artículos 27 y 28 constituciona- les, con el fin de otorgar certidumbre jurídica a los inver- sionistas extranje- ros. Ahora sólo era cuestión de cam- biar sector eléc- trico por energé- tico. No era secreto que los distintos go- biernos neolibera- les habían venido suscribiendo acuer- dos inconfesables con empresas inter- nacionales como el firmado con Shell. Entre los trucos se- mánticos que inten- taban ocultar la pri- vatización por par- tes de Pemex al margen de la Constitución, se había llegado a hablar de acuerdos verbales, alianzas sin documento alguno, convenios de colaboración y pactos sin carácter comer- cial. El 4 de marzo, en horario estelar, el gobierno de Calde- rón puso en marcha una millonaria estrategia propagan- dística televisiva dirigida a convencer a la población sobre la necesidad de que Pemex se asociara con empresas pri- vadas, nacionales y extranjeras, para explorar un tesoro escondido a 3 mil metros de profundidad en el golfo de México. En lo que fue descrito como un doble juego guber- namental para abrir el sector de los energéticos al capital privado, se reveló la existencia de dos versiones del spot oficial: en el portal de YouTube, el promocional, que incluía gráficas satelitales e imágenes en tercera dimensión, ha- blaba de alianzas estratégicas con empresas privadas para la exploración en aguas profundas; pero esa palabra fue mutilada en la televisión abierta, lo que constituyó una manipulación intencional para ocultar que la iniciativa era

en pro de una alianza estratégica o de cuates, de la admi- nistración Calderón con los tiburones del sector energé- tico trasnacional.

V

Año 2009. Durante la transición entre George W. Bush y Barack Obama en la Casa Blanca (enero-febrero de ese año), la fabricación mediática de México como Estado fa- llido incluyó la previsión de un colapso rápido y sorpresivo, lo que según el Comando Conjunto de las Fuerzas Arma- das de Estados Unidos (USJFCOM, por sus siglas en inglés) no dejaba más opción que la intervención militar directa de Washington. En plena guerra a las drogas de Felipe Cal- derón, la posibilidad de un colapso repentino fue atribuida al accionar de grupos de la economía criminal y llevó a una acelerada militarización del país, con la injerencia directa en el territorio nacional de especialistas del Pentágono, la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Oficina Federal de Investigación (FBI), la agencia antidrogas DEA, de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, los del Opera- tivo Rápido y Fu- rioso), del Departa- mento de Seguridad Interior y de la Ofi- cina sobre Terro- rismo y Asuntos Fi- nancieros (TFI, que depende del Depar- tamento del Te- soro), todos bajo la mampara de la Ini- ciativa Mérida. En realidad, la falsa guerra a las drogas y la cons- trucción de México como Estado fallido fueron parte de la coartada para la ocupación integral del país. La dominación de espectro completo (full espectrum) abarca una política combinada donde lo militar, lo económico (incluidos los hidrocarbu- ros), lo mediático y lo cultural (ergo, la educación) tienen objetivos comunes. Dado que el espectro es geográfico, espacial, social y cultural, para imponer la dominación se necesita manufacturar el consentimiento; lo que implica manipular a una opinión pública legitimadora del modelo. Desde esa óptica, los aparentes malos resultados de la guerra calderonista, con su estela de muertos y desapa- recidos y el aumento de una violencia caótica de aparien- cia demencial, pudieron obedecer a una política de deses- tabilización y exterminio dirigida a debilitar aún más al país para propiciar una balcanización de México. En parti- cular, el desmembramiento o la refuncionalización del te- rritorio y sus recursos en los estados fronterizos del norte del país y los colindantes con el Golfo de México. 2010. En mayo, México y Estados Unidos emitieron la Declaración para la Administración de la Frontera en el siglo XXI. La franja fronteriza fue definida entonces como

siglo XXI. La franja fronteriza fue definida entonces como La Verdad del Pueblo. Núm. 61, México

área clave de la llamada seguridad energética colectiva, lo que incluía la generación e interconexión de electrici- dad y la exploración y explotación segura y eficiente de hidrocarburos (petróleo, gas) y agua. A 16 años de la en- trada en vigor del TLCAN, cinco de la ASPAN y tres del lan- zamiento de la Iniciativa Mérida, no se entendía que siendo la seguridad energética colectiva la prioridad nú- mero uno de Washington, Tamaulipas reuniera las carac- terísticas de un Estado fallido y fuera denominado “terri- torio zeta”, en alusión al grupo criminal que habría ini- ciado sus andanzas como brazo armado del cártel del Golfo. Rico en hidrocarburos, incluidos los yacimientos de gas natural y shale en las cuencas de Burgos, Tamaulipas limita además con Texas, estado petrolero por excelencia de EU, y con el Golfo de México, asiento de los hoyos de dona (el tesorito en aguas profundas de la propaganda pri- vatizadora de Felipe Calderón) y considerado el mare nos- trum de Estados Unidos. Un caso similar es Veracruz, es- tado considerado tierra santa por los traficantes de dro- gas, donde se incrementó la violencia durante las guber- naturas de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte. 2012. Junto con el Caribe, el istmo de Tehuantepec y el Canal de Panamá, el Golfo de México resulta vital en la planeación militar atlántica de Estados Unidos. En ese contexto, y dado que Tamaulipas, Veracruz y el Golfo son puntos sensibles de la seguridad nacional y energética de Washington, ¿entre 2009 y 2012 habremos asistido en esos estados a una violencia militar y paramilitar provo- cada, cuyo fin fue el desplazamiento forzado de población y una refuncionalización de la tierra y los recursos geoes- tratégicos a ser fagocitadas por empresas trasnacionales una vez modificada la Constitución? ¿Habría obedecido, antes, a esa misma estrategia, la escalada de violencia desestabilizadora y las políticas mi- litares pacificadoras en Baja California y Chihuahua, y la que seguiría en Nuevo León y Coahuila, estados todos fron- terizos con Estados Unidos? ¿Es la misma lógica violenta que se dibuja desde la llegada de Peña Nieto en dos esta- dos ribereños del Pacífico: Michoacán y Guerrero, con la agitación del agua de la pecera −según la terminología de Mao− vía la confrontación entre policías comunitarias in- dígenas, grupos de autodefensa civiles, organizaciones criminales, policías y militares? ¿Tendrá que ver con la desestabilización encubierta y la recién aprobada contrarreforma energética, la llegada al país entre septiembre de 2011 y marzo de 2012 del em- bajador Earl Anthony Wayne y el agregado militar Colin J. Kilrain, ambos pesos pesados de la diplomacia de guerra de Washington, el primero procedente de Kabul, Afganis- tán, y experto en contrainsurgencia y en administrar a la llamada comunidad de inteligencia, y el segundo ex direc- tor del combate al terrorismo en el Consejo de Seguridad Nacional (CNS) en Washington, hasta su nombramiento en México? ¿Habrá respondido a esa variable el abrupto cambio de discurso del presidente valiente (Calderón), quien poco an- tes de culminar su gestión pasó del lenguaje triunfalista de su propaganda de guerra sexenal (“vamos ganando al narco por goleada”) a la aceptación de que grupos crimi- nales han conformado un Estado paralelo en algunas par- tes del territorio e imponen su ley y cobran cuotas? ¿La

tácita admisión de México como Estado fallido fue la coar- tada perfecta para allanar el camino al entreguista Peña Nieto, cuya misión sería profundizar la injerencia directa de EU y abrir a las trasnacionales áreas vitales para la so- beranía nacional?

VI

Cuando el 14 de abril de 2012, durante la sexta Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias, Colombia, el pre- sidente Felipe Calderón le confesó a su homólogo pe- ruano, Ollanta Humala, que en algunas partes del territo- rio nacional el narcotráfico había comenzado a remplazar funciones del Estado, como la recaudación de impuestos, pareció avalar la matriz manufacturada en Washington tres años antes, que definía a México como un Estado fa- llido. Y aunque era admitir el tácito fracaso de su guerra a las drogas después de cinco años de terror y muerte, Cal- derón volvió a redondear la idea en Puerto Vallarta, Ja- lisco, tres días después, en el Foro Económico Mundial para América Latina. Dijo allí: “Los cárteles de la droga han conformado un Estado paralelo al suplir funciones de gobierno. (…) Imponen su ley y cobran cuotas. (…) Estos señores tienen un comportamiento monopólico y no quie-

ren que entre su competencia. En lugar de vencer con pre- cio y calidad, se matan. Eso genera caos en algunas regio- nes (donde) buscan controlar ciudades y territorios”. De hecho, Calderón parecía asumir las matrices de opi- nión del experto en contrainsurgencia y contraterrorismo

y asesor del Pentágono John P. Sullivan, sobre la existen-

cia de una suerte de estado criminal liberado o soberanías paralelas y enclaves criminales en zonas de Tamaulipas, Michoacán, Yucatán, Durango, Nuevo León y Coahuila. 2013. La orden de Enrique Peña, en mayo, de enviar militares a Michoacán dio inicio a una nueva fase en ma- teria de seguridad. Subordinado a la agenda militar/poli- cial de Washington como garantía para la imposición de la contrarreforma energética, el Presidente fue empu- jado a adoptar algunos cambios de forma bajo el monito- reo in situ del embajador Earl A. Wayne y de la entonces secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano. Los encuentros de ambos funcionarios esta- dunidenses con los secretarios Miguel Ángel Osorio, Emi- lio Chuayffet y Luis Videgaray, de Gobernación, Educación

y Hacienda, respectivamente, y con el procurador general

de la República, Jesús Murillo, y el encargado de la Secre- taría de Seguridad Pública federal, Manuel Mondragón, en el marco de la Declaración sobre la Administración de la Frontera en el Siglo XXI (el mecanismo ejecutivo bilateral suscrito por los presidentes Calderón y Barack Obama en mayo de 2010), junto con las filtraciones previas a la de- signación del ex procurador Eduardo Medina Mora como embajador en Washington, formaron parte de los amarres para la continuidad de las agendas privatizadoras y de se- guridad en su nueva etapa. La visita de Barack Obama a México los días 2 y 3 de mayo fue otra puesta en escena de la política como espec- táculo. Publicitariamente, la Iniciativa Mérida, seguridad, inteligencia y el tráfico de armas fueron sustituidos por la colaboración económica y la integración transfronteriza como sinónimo de anexionismo larvado. Con el fantasma

a cuestas del estallido en la torre II de Pemex (una explo- sión con sabor a C-4 típica de las acciones encubiertas desestabilizadoras), en los primeros meses de gestión Peña cumplió con sus patrocinadores, al imponer varias contrarreformas estructurales diseñadas por el Banco Mundial, el FMI, la OCDE y el Departamento del Tesoro es- tadunidense: la laboral, la educativa, en telecomunicacio- nes y la financiera, entonces en curso. Y Barack Obama vino a premiarlo. La novedad fue que Obama asumió la nueva épica del gobierno mexicano. Así, el México de los 150 mil muertos y los 25 mil desaparecidos de una guerra fratricida encubierta, propiciada por Washington, se trans- formó por arte de magia en un país próspero, de clase me- dia urbana en expansión y con jóvenes nacidos para triun- far.

El cambio de diseño y la nueva narrativa propagandís- tica bilateral seguirían obedeciendo a las directrices geo- políticas de Obama y del complejo militar-industrial- energético-mediático de Es- tados Unidos; objetivos plasmados en la Alianza para la Seguridad y Prospe- ridad de América del Norte (Aspan), que opera con un gobierno empresarial en las sombras dispuesto, ahora, a corregir partes del TLCAN a través de un nuevo meca- nismo de coordinación. Para eso, la fracción anexionista del capital tras- nacional local colocó en Wa- shington a Medina Mora como embajador de México. Coordinador del equipo jurí- dico del TLCAN en los años 90, Medina fue uno de los negociadores de la Inicia- tiva Mérida (2007), herra- mienta punitiva para esta- blecer un perímetro de segu- ridad en torno al territorio continental del imperio. Desde entonces, Norteamérica se ha venido consolidando como un espacio geográfico de cara a la competencia in- ter-capitalista con los otros dos mega-bloques subregiona- les: Europa comunitaria y Asia-Pacífico. Al proyecto hege- mónico se sumó la reciente incorporación de México al Acuerdo Transpacífico (TTP), cuyo fin es construir un cerco militar, económico, comercial y financiero en torno a China, y que también intentará frenar el auge del yuan y extender la vida útil del dólar como moneda de referencia, en el marco de una guerra de divisas. De allí, pues, el viraje discursivo cuasi esquizofrénico de Obama, quien pasó de México como un Estado fallido a punto de estallar a la matriz ilusionista de una democracia próspera. Con un agregado: inscrita en la revolución del gas shale (aceites de esquisto y arenas asfálticas no con- vencionales, cuya producción y explotación, según sus pa- negiristas, convertirán a Estados Unidos en primer produc- tor mundial de crudo hacia 2017), la integración silen-

ciosa de México en materia de hidrocarburos y electrici- dad el viejo proyecto de un mercado común energético de América del Norte impulsado por la administración Reagan en los 80 y potenciado por George Bush Jr. a co- mienzos del siglo XXIestaba próxima a consumarse.

VII

El 12 de agosto de 2013, ante el gabinete legal en pleno en el salón Adolfo López Mateos de Los Pinos, el presi- dente Enrique Peña apeló a la figura y los textos del gene- ral Lázaro Cárdenas del Río para justificar su iniciativa de reforma energética, mediante la cual propuso modificar los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, y con ello abrir la puerta a la iniciativa privada a la cadena de producción de los hidrocarburos y la generación de energía eléctrica. No obstante, aseguró que Petróleos Mexicanos y la Comi- sión Federal de Electricidad no se venden ni se privatizan. El administrador-gerente de Los Pinos mentía. Pese a tener asegurados los votos del Pacto por México para consumar el atraco del siglo a la nación, Peña había venido desplegando una demagógica y millonaria cam- paña de intoxicación mediática (que se mantiene hasta el pre- sente), con eje en la falsificación histórica y una distorsión y mani- pulación ideológica informativas. En la jerga orwelliana (donde dice paz leer guerra), había que enten- der su mensaje en el sentido de que los hidrocarburos de la na- ción serían entregados a las tras- nacionales ExxonMobil, Chevron, Shell, BP (ex British Petroleum), Amoco, Arco, Halliburton, Schlumberger, Total y Repsol YPF. Y que igual ocurriría en el ramo de la electricidad, área ya penetrada por las firmas españo- las Iberdrola, Gas Natural Fe- nosa, Endesa y otras empresas extranjeras. Lo anterior sería ratificado por Enrique Peña en Lon- dres, el 18 de junio siguiente, cuando en el marco de una Cumbre del G-8, en una entrevista con Paul Rathbone, del Financial Times, prometió cambios a la Constitución para dar certeza jurídica a los inversionistas privados. Dos días después, el ex embajador estadunidense en México, Car- los Pascual (el del berrinche de Felipe Calderón), volvió a insistir en la necesidad de conformar un bloque energético de Norteamérica. Al participar en el Foro Regional de la Iniciativa Global de Crecimiento Verde, en Bogotá, Colom- bia, el actual coordinador internacional para Asuntos de Energía del Departamento de Estado, declaró a Notimex que su país trabajaba en esa perspectiva para reducir su dependencia del suministro de hidrocarburos. Según Pas- cual, Canadá, Estados Unidos y México poseen abundan- tes recursos energéticos y podrían convertirse en un im- portante centro de abastecimiento para el hemisferio, al tiempo que se garantizaría la seguridad energética futura.

tiempo que se garantizaría la seguridad energética futura. La Verdad del Pueblo. Núm. 61, México D.F.,

El 30 de octubre de 2013, Alfredo Jalife informó en La Jornada que el general retirado de cuatro estrellas y ex di- rector de la Agencia Central de Inteligencia David Pe- traeus dirigiría el nuevo proyecto Advenimiento de las Dé- cadas de Norteamérica, en la Universidad Harvard, cuna de agentes de la CIA. El proyecto sería complemento de la fuerza especial sobre Norteamérica del muy influyente Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), con sede en Nueva York, y sería copresidido por Petraeus y el ex presidente del Banco Mundial Robert Zoe- llick. El comité consultivo estaría integrado también por la directora de geopolítica del Proyecto de Energía en Har- vard, Meghan O’Sullivan, ex consejera de seguridad para Irak y Afganistán en el Consejo de Seguridad Nacional de EU (NSC, por sus siglas en inglés). Cuando el 6 de noviembre siguiente The Wall Street Journal reveló que el gobierno de Peña y el Partido Acción Nacional llevaban negociaciones avanzadas para promo- ver una reforma legal que permitiría al Estado mexicano compartir la producción petrolera, y conceder contratos de licencia diseñados para acceder a depósitos de gas de esquisto y crudo en aguas profundas, parecían próximos a cumplirse los viejos designios de la Casa Blanca, el Pen- tágono y las petroleras trasnacionales en torno a la priva- tización de Pemex. Un día después, en su exposición en el Foro México- Summit 2013, organizado por The Economist, el director de finanzas de Pemex, Mario Alberto Beauregard, insisti- ría en la necesidad de otorgar certeza jurídica a los inver- sionistas privados y abogaría por una independencia ener- gética de Norteamérica. Ya entonces el PRI y el PAN pre-

paraban un albazo en el Congreso. La fast track en mate- ria energética se dio el 11 de diciembre en la Cámara de Diputados: Pemex y la CFE se abrirían al libre mercado. El capital privado entraría a saco en todos los sectores de la energía y las trasnacionales extranjeras tendrían acceso a un botín de 3 billones de dólares. El 20 de diciembre de 2013, al promulgar la contrarre- forma en el patio de honor de Palacio Nacional, Peña Nieto alardeó de que mitos y tabúes habían sido superados. En tiempo récord el Diario Oficial publicó el decreto. Un día antes, el Congreso estadunidense había aprobado el acuerdo México-EU de yacimientos transfronterizos de hi- drocarburos en el Golfo de México, que junto con la En- mienda de Infraestructura Energética de Norteamérica (construcción, conexión, operación o mantenimiento de los oleo/gasoductos de hidrocarburos y la transmisión eléctrica en los límites nacionales de EU) vino a confirmar la victoria geoestratégica de George W. Bush y Barack Obama, que revive los conceptos geopolíticos que en 1942 expuso Nicholas Spykman sobre un Mediterráneo Americano en el Golfo de México y el mar Caribe. Elevado a salvador de México por la revista Time (que aparecerá el 24 de febrero de 2014), el ilusionista de Los Pinos −nada de lo que parece es− se reunirá este miérco- les 19 con Obama y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, para otro show mediático en una Toluca sitiada por los servicios secretos de EU. Allí, Peña, asalariado del gobierno en la sombra de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), ratificará su vocación de cipayo de Washington y con su pandilla de en- treguistas profundizará el destino de México como protec- torado de Estados Unidos.

el destino de México como protec- torado de Estados Unidos. 14 La Verdad del Pueblo. Núm.
MOVIMIENTO OBRERO-POPULAR Es tiempo de luchar por lo que es nuestro: ¡Basta de legalidad burguesa!
MOVIMIENTO OBRERO-POPULAR
Es tiempo de luchar por lo que es nuestro:
¡Basta de legalidad burguesa!

Al pueblo de Jalisco

A los trabajadores

A todos los afectados por las reformas hacenda-

ria, laboral, educativa, energética, de la salud y en comunicaciones

A los periodistas

nio nacional a los grandes capitales nacionales y extran- jeros; la reforma hacendaria que daña a los pequeños co- merciantes, se burocratiza aún más el pago de impuestos

y se precariza a los profesionistas y pequeños empresa-

rios; la reforma en telecomunicaciones que viola la liber- tad de expresión; la reforma político electoral que otorga

a los políticos beneficios económicos, de reelección y per- sonales que facilitan la gestión de la democracia bur- guesa.

Por ello sostenemos, que es tiempo de luchar decidida- mente para defender las conquistas de los obreros de Río Blanco, Cananea y muchos otros que dieron su vida por la Jornada de trabajo de ocho horas, el derecho a huelga, a formar sindicatos, estabilidad laboral, la pensión y jubila- ción digna y a ejercer las libertades políticas y democráti- cas.

EPN llegó al poder por las transnacionales, entre los que destacan los 11 empresarios que poseen la mitad del ingreso anual de todos los mexicanos: Carlos Slim, presidente de Grupo Carso; Ricardo Salinas, presidente de Grupo Salinas; Alberto Bailleres, del Grupo Peñoles; Germán La- rrea, del Grupo México; Emilio Az- cárraga Jean, presidente de Grupo Televisa, entre otros. Son ellos los que impulsan, aprueban o recha- zan reformas.

En tanto imponen un salario mí- nimo de 67 pesos por jornada, EPN saquea por su puro salario 200 mil pesos al mes; los minis- tros de la Suprema Corte de Justi- cia, 350 mil pesos, consejeros del INE, 180 mil pesos; diputados 152 mil pesos, gobernadores alrede- dor de 147 mil pesos y secretarios de Estado 144 mil, esta es la buro- cracia responsable de imponer las contrarreformas. En Jalisco, por ejemplo, Felipe de Jesús Álvarez Cibrián el cuestionado presidente de la CEDHJ, se embolsa 137 mil pesos mensuales, quien además se da vida de rey en francachelas y fiestas gastando a manos llenas los dineros del pueblo.

En el marco del día del trabajo, este 1° de mayo te convo- camos a protestar y repudiar las contrarreformas de Enri- que Peña Nieto y su régimen, aprobadas por los diputados y senadores de todos los partidos a su servicio y quienes han traicionado y vendido a la patria como verdaderos ju- das.

Contrariamente al apoyo que es- tas reformas han recibido de los grandes patrones (COPARMEX, CANACINTRA, CONCAMIN, etc.), de los representantes sindicales y líderes charros (CTM, CROC, SNTE, CNC, UNT y demás neo cha- rros), los trabajadores dignos, li- bres e independientes convoca- mos a la Marcha que saldrá de la Glorieta de la Normal a las 10:00 horas, en Guadalajara para con- cluir con un acto político cultural en la plaza de armas.

Hoy en México, como todos los pueblos del mundo pagamos con sangre, sudor y lágrimas el co- lapso del capitalismo. Los lujos, despilfarro, ineficiencias, corrup- ción, nepotismo y otros vicios que son inherentes al sistema son parte del mal gobierno.

Estas contrarreformas dañan nuestros derechos: la reforma la- boral donde se pierden los dere- chos ganados de los trabajadores; la reforma educativa donde se ini- cia la privatización de la educa- ción pública, la reforma energé- tica, donde se entrega el patrimo-

la reforma energé- tica, donde se entrega el patrimo- La Verdad del Pueblo. Núm. 61, México

Por lo anterior convocamos al pueblo en general a luchar por:

La preservación de los

derechos conquistados hace ya más de 100 años

y que costaron, tan solo

en nuestro país, la san- gre de un millón de vidas.

El rechazo total a los cambios retrógrados im- puestos a nuestra Cons- titución que entregan a

las corporaciones ex- tranjeras, los banqueros

y los hombres más ricos

del mundo, el agua dulce, el oro, la plata y otros metales; el petró- leo, los bosques, las pla- yas y somete a condicio- nes de esclavitud a la clase trabajadora.

El Respeto a los Dere- chos humanos laborales:

al trabajo, la salud, la se-

Dere- chos humanos laborales: al trabajo, la salud, la se- gamiento y represión contra to- dos

gamiento y represión contra to- dos los trabajadores que luchan por mejores condiciones de vida

y de trabajo.

Porque los jóvenes con-

quisten un horizonte de dignidad

y esperanza y se alejen de los vi-

cios que engendra este sistema de opresión: narcotráfico, delin- cuencia, corrupción, alcoho- lismo, drogadicción, prostitución

o a enlistarse en las cuerpos poli-

ciaco-militares para ir en contra

de su propio pueblo.

Hagamos valer el artículo 39 de la Constitución que dice:

La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público di- mana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inaliena- ble derecho de alterar o modifi- car la forma de su gobierno”.

de alterar o modifi- car la forma de su gobierno”. guridad, la vivienda, la educación, la

guridad, la vivienda, la educación, la recreación, la cultura, a un ambiente sano y a la organización democrática e independiente.

Alto a la política de hechos consumados, oídos sordos y autoritarismo del Estado frente a las de- mandas del pueblo trabajador. Tal es el caso de los pueblos de Temacapulín, Tenacatita, Chala- catepec, Mezcala, los pueblos de la Barranca, los pueblos nahua y wixaritari que luchan por la de- fensa integral de sus territorios.

Por la libertad de los presos políticos, la presenta- ción con vida de los desaparecidos y el castigo a los culpables.

Por la preservación de las derechos de los traba- jadores de la educación, de la salud, del campo y la ciudad.

El trabajo es un derecho, despedir es un delito. Por la reinstalación de los trabajadores despedi- dos de Honda de México en Jalisco: José Luis So- lorio, Raúl Celestino Pallares, Juan Manuel Gar- cía, Esteban Acero, Raúl Rojas, Juan Reyes y Ri- cardo Chávez. Exigimos la reinstalación de Aldo Omar Santana en el COBAEJ y por el cese al hosti-

Es tiempo de luchar por lo que es nuestro. Basta de lega- lidad burguesa. Mostremos nuestra indignación, luche- mos por hacer valer el legítimo derecho de transformar la forma de gobierno, sus leyes e instituciones, porque un pueblo callado es un pueblo subyugado.

¡Viva la lucha de los trabajadores democráticos e in- dependientes de Jalisco!

¡Por un sindicalismo clasista, democrático e inde- pendiente!

¡POR UN PRIMERO DE MAYO DE LUCHA COMBATIVA!

Guadalajara, Jalisco mayo de 2014

Movimiento de Trabajadores Democráticos Independientes (MTDI)

(CETIEN, STUHM, MORESISS, TRADOC, MBM/CNTE, TRADOC, JÓVENES LIBERTARIOS, MITE)

No sé por qué piensas tú
No sé por qué piensas tú

Nicolás Guillén (Nuevos Motivos y Sones Nuevos)

No sé por qué piensas tú Soldado, que te odio yo, Si somos la misma cosa Yo, Tú.

Pero no por eso yo He de malquererte, tú; Si somos la misma cosa, Yo, Tú,

Tú eres pobre, lo soy yo; Soy de abajo, lo eres tú; ¿De dónde has sacado tú, Soldado que te odio yo?

No sé por qué piensas tú, Soldado, que te odio yo.

Ya nos veremos yo y tú, Juntos en la misma calle, Hombro con hombro, tú y yo, Sin odios ni yo ni tú, Pero sabiendo tú y yo, A dónde vamos yo y tú…

Me duele que a veces tú Te olvides de quién soy yo; Caramba, si yo soy tú, Lo mismo que tú eres yo.

soy yo; Caramba, si yo soy tú, Lo mismo que tú eres yo. La Verdad del
MOVIMIENTO iNTERNACIONAL Día Internacional del trabajo
MOVIMIENTO iNTERNACIONAL
Día Internacional del trabajo
El Día internacional de los Trabajadores, el Primero de Mayo, es la fiesta del Movimiento
El Día internacional
de los Trabajadores, el
Primero de Mayo, es la
fiesta del Movimiento
Obrero Mundial.

Desde su establecimiento en todos los países por acuerdo del Congreso Obrero Socialista celebrado en París en 1889 es una jornada de lucha reivindica- tiva y de homenaje a los Mártires de Chicago que fue- ron ajusticiados por su participación en las jornadas de lucha por consecución de la jornada laboral de ocho horas que culminaron en la huelga del 1º de mayo de 1886 en los Estados Unidos (EE.UU.), hecho que fue el origen de que dicha celebración se lleve a cabo es esa fecha. Curiosamente en EE.UU. no se celebra esta con- memoración. Allí celebran la Fiesta de los que traba- jan el primer lunes de septiembre que se viene cele- brando desde 1882 a propuesta del dirigente Peter J. Mac Guire de la Central Labor Union. Esta celebración ha sido apoyada e impulsada por los patrones y go- bierno para eclipsar sentido real del 1º de mayo. Los hechos que dieron lugar esta celebración están contextualizados en los albores de la revolución industrial en los Estados Unidos. A fines del siglo XIX Chicago era la segunda ciudad de EE.UU. Del oeste y del sudeste llegaban cada año por ferrocarril miles de

ganaderos desocupados, creando las primeras villas humildes que albergarían a cientos de miles de traba- jadores. Además, estos centros urbanos acogieron a emigrantes venidos de todo el mundo a lo largo del si- glo XIX.

La reivindicación de la jornada laboral de 8 horas

Una de las reivindicaciones básicas de los tra- bajadores era la jornada de 8 horas. El hacer valer la máxima ocho hora para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa. En este contexto se produjeron varios movimientos, en 1829 se formó un movimiento para solicitar a la legislatura de Nueva York la jornada de ocho horas. Anteriormente existía una ley que prohibía trabajar más de 18 horas, salvo caso de necesidad. Si no había tal necesidad, cual- quier funcionario de una compañía de ferrocarril que hubiese obligado a un maquinista o fogonero a traba- jar jornadas de 18 horas diarias debía pagar una multa de 25 dólares. La mayoría de los obreros estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, pero tenía más preponderancia la American Federation of Labor (Federación Estadounidense del Trabajo), de origen anarquista. En su cuarto congreso, realizado el 17 de octubre de 1884, había resuelto que desde el 1 de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de tra- bajo debería ser de ocho horas. En caso de no obtener respuesta a este reclamo, se iría a una huelga. Reco- mendaba a todas las uniones sindicales a tratar de ha- cer promulgar leyes con ese contenido en todas sus ju- risdicciones. Esta resolución despertó el interés de to- das las organizaciones, que veían que la jornada de ocho horas posibilitaría obtener mayor cantidad de puestos de trabajo (menos desocupación). Esos dos años acentuaron el sentimiento de solidaridad y acre- centó la combatividad de los trabajadores en general. En 1886, el presidente de Estados Unidos An- drew Johnson promulgó la llamada Ley Ingersoll, esta- bleciendo las 8 horas de trabajo diarias. Al poco tiempo, 19 estados sancionaron leyes que permitían trabajar jornadas máximas de 8 y 10 horas (aunque siempre con cláusulas que permitían hacer trabajar a los obreros entre 14 y 18 horas). Las condiciones de trabajo eran similares, y las condiciones en que se vi- vía seguían siendo insoportables. Como la Ley Ingersoll no se cumplió las organi- zaciones laborales y sindicales de EE.UU. se moviliza- ron. La prensa calificaba el movimiento en demanda de las ocho horas de trabajo como "indignante e irres-

petuoso", "delirio de lunáticos poco patriotas", y mani- festando que era "lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo".

La convocatoria de huelga

La Noble Orden de los Caballeros del Trabajo (la principal organización de trabajadores en EE.UU.) re- mitió una circular a todas las organizaciones adheri- das donde manifestaba: "Ningún trabajador adherido a esta central debe hacer huelga el 1° de mayo ya que no hemos dado ninguna orden al respecto". Este co- municado fue rechazado de plano por todos los traba- jadores de EE.UU. y Canadá, quienes repudiaron a los dirigentes de la Noble Orden por traidores al movi- miento obrero. En la prensa del día anterior a la huelga, el 29 de abril de 1886, se podía leer: "Además de las ocho horas, los trabajadores van a exigir todo lo que puedan sugerir los más locos anarco-socialistas". El New York Times decía: "Las huelgas para obligar al cumpli- miento de las ocho horas pueden hacer mucho para paralizar nuestra industria, disminuir el comercio y fre- nar la renaciente prosperidad de nuestra nación, pero no lograrán su objetivo". El Filadelfia Telegram decía:

"El elemento laboral ha sido picado por una especie de tarántula universal y se ha vuelto loco de remate:

piensa precisamente en estos momentos en iniciar una huelga por el logro del sistema de ocho horas". El Indianápolis Journal decía: "Los desfiles callejeros, las banderas rojas, las fogosas arengas de truhanes y de- magogos que viven de los impuestos de hombres ho- nestos pero engañados, las huelgas y amenazas de violencia, señalan la iniciación del movimiento".

El día 1 de mayo, la huelga

El 1° de mayo de 1886, 200.000 trabajadores iniciaron la huelga, mientras que otros 200.000 obte- nían esa conquista con la simple amenaza de paro. En Chicago donde las condiciones de los traba- jadores eran mucho peor que en otras ciudades del país las movilizaciones siguieron los días 2 y 3 de mayo. La única fábrica que trabajaba era la fábrica de maquinaria agrícola McCormik que estaba en huelga desde el 16 de febrero porque querían descontar a los obreros una cantidad para la construcción de una igle- sia. La producción se mantenía a base de esquiroles. El día 2 la policía había disuelto violentamente una manifestación de más de 50.000 personas y el día 3 se celebraba una concentración en frente sus puertas, cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spies sonó la sirena de salida de un turno de rom- pehuelgas. Los concentrados se lanzaron sobre los scabs (amarillos) comenzando una pelea campal. Una compañía de policías, sin aviso alguno, procedió a dis- parar a quemarropa sobre la gente produciendo 6 muertos y varias decenas de heridos

Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para hacer un acto a las 19.30 en el parque Haymar- ket. A las 21.30 el alcalde, quien estuvo presente en el acto para garantizar la seguridad de los obreros, dio por terminado el acto. Pero el mismo siguió con gran parte de la concurrencia (más de 20.000 personas). El inspector de la policía John Bonfield consideró que ha- biendo terminado el acto no debía permitir que los obreros siguieran en ese lugar, y junto a 180 policías uniformados avanzó hacia el parque y empezó a repri- mirlos. De repente estalló entre los policías un arte- facto explosivo que mató a un oficial de nombre De- gan y produjo heridas en otros. La policía abrió fuego sobre la multitud, matando e hiriendo a un número desconocido de obreros. Se declaró el estado de sitio y el toque de queda, y en los días siguientes se detuvo a centenares de obreros, los cuales fueron golpeados y torturados, acusados del asesinato del policía. Se rea- lizaron cantidad de allanamientos y se fabricaron des- cubrimientos de arsenales de armas, municiones, es- condites secretos y hasta "un molde para fabricar torpedos navales".

El juicio

La Prensa reclamaba un juicio sumario por parte de la Corte Suprema, y responsabilizando a ocho anarquistas y a todas las figuras prominentes del mo- vimiento obrero. Se continuó con la detención de cien- tos de trabajadores en calidad de sospechosos. El 21 de junio de 1886, se inició la causa contra 31 responsables, siendo luego reducido el número a 8. El juicio fue una farsa del principio al fin, violándose todas las normas procesales de forma y de fondo, mientras la prensa la apoyaba publicando sensaciona- lísticamente que todos los acusados había que ahor- car a los extranjeros. A pesar de no haberse probado nada en su contra, los ocho de Chicago fueron decla- rados culpables, acusados de ser enemigos de la so- ciedad y el orden establecido. Tres de ellos fueron con- denados a prisión y cinco a la horca.

Consecución de la jornada laboral de ocho horas

A finales de mayo de 1886 varios sectores pa- tronales accedieron a otorgar la jornada de 8 horas a varios centenares de miles de obreros. El éxito fue tal, que la Federación de Gremios y Uniones Organizadas expresó su júbilo con estas palabras: "Jamás en la his- toria de este país ha habido un levantamiento tan ge- neral entre las masas industriales. El deseo de una disminución de la jornada de trabajo ha impulsado a millones de trabajadores a afiliarse a las organizacio- nes existentes, cuando hasta ahora habían permane- cido indiferentes a la agitación sindical".

Los proletarios nada tienen que perder, más que sus cadenas.
Los proletarios nada tienen que
perder, más que sus cadenas.