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Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilios de un Poeta Gabriel Bañados Balmaceda 1

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilios de un Poeta Gabriel Bañados Balmaceda Concilios de un Poeta 2
Concilios de un Poeta Gabriel Bañados Balmaceda Concilios de un Poeta 2
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Concilios de un Poeta

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Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilios de un Poeta

Donde la experiencia se transforma en poesía”

Gabriel Bañados Balmaceda

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Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser

reproducida, almacenada, transmitida o utilizada en manera alguna por ningún

medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico,

sin el previo consentimiento por escrito del autor y editor de la presente obra.

© Todos los derechos reservados.

Titulo de la obra: Concilios de un Poeta.

Primera edición chilena: diciembre de 2012.

Impreso, diseñado y empastado en los talleres gráficos TRIUNFOS, Talca, Región del Maule, Chile.

Contacto del autor: gabriel.b.b @hotmail.com

Sitio web: mundoconsciencia.blogspot.com

Impreso en Chile.

~ 4 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Dedicado desde lo más alto de mi alma a la mujer que me entregó la mejor gracia que he recibido jamás. Con cariño, amor y agradecimiento para la señora Celia Estay de Castillo, mi querida abuela.

~ 5 ~

Concilios de un Poeta

Índice

Gabriel Bañados Balmaceda

Agradecimientos…………………………………….……

Notas del autor……………………………………………

Prólogo………………………………………………………

Introducción…………………………………………………

Concilio Primero:

10

12

14

16

Acerca del cosmos esotérico

La Trampa……………………………………………………

………

21

Ases – Los números iniciáticos……………

Transmisión mística…………………………….…….…

25

29

Si Dios llegara a la tierra…………………………………

31

Lapsus sagrado………………………………………………

34

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Aullidos en el tercer camino…………………………… Compañero Real…………………………………………… Por mis sueños y los sueños……………….…………

El Supra-sentido…………………………………

……

37

40

43

46

Concilio Segundo:

Acerca del karma humano

El hombre estúpido………………………………………. Gárgolas del pasado………………………………….… Vivir……………………………………………………..

Familia………………………………………………….…… 58

58

50

54

Dolor……………………………………………………

59

Calle……………………………………………………

59

Cortesía de mañana……………………………….

….

60

Tarde de septiembre……………………………

……….

65

. … …. 60 Tarde de septiembre…………………………… ……… . 65 ~ 7 ~
. … …. 60 Tarde de septiembre…………………………… ……… . 65 ~ 7 ~
. … …. 60 Tarde de septiembre…………………………… ……… . 65 ~ 7 ~
. … …. 60 Tarde de septiembre…………………………… ……… . 65 ~ 7 ~

~ 7 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Quién fuera como tú……………………….…….

68

La noche del poeta………………………….…….

72

La voluntad: vida y muerte……………….…….

76

Alumno y profesor………………………….……

……

79

El último día del año…………………………….…

83

Concilio Tercero:

Acerca del mundo astral

Quizás estaríamos juntos………………………………

90

I will be here…………………………………………………

93

Bésame…………………………………………

98

…………… Compañera…………………………………………………

105

Light; no light………………………………………………

107

Hasta matarte de amor…………………….…………….

113

La mujer que yo amo……………………………………

118

Concilio Cuarto:

~ 8 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Acerca del mundo natural

Arboles dulce compañía………………………….……

………….……

………………. Sensaciones de otra vida……………………………… Tiempo………………………………………………

El sauce – Poesía a mi niñez………… La luz se marchó…………………………

…… La morada entre las sombras……………………….….

Acerca del autor…………………………………

……….

123

128

139

142

145

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154

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Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Agradecimientos

El autor desea expresar su gratitud a todas las

almas y personalidades que contribuyeron con su energía para con la presente obra. Y en éste sentido, se contempla absolutamente a todos los momentos, consejos, perspectivas, comentarios y visiones que éstas facilitaron para estimular el desarrollo artístico y poético del autor. Se destaca y agradece principalmente la participación del escritor y poeta Carlos Castillo, y de la maestra espiritual Madame Marión Castillo, quienes leyeron todos y cada uno de los poemas escritos en la obra, como también, quienes hicieron de un café y de una comida, un real palacio cultural deleitante para el alma humana, donde el autor encontró muchas veces el impulso de cargar su pluma y deslizarse sin tiempos, bañando en tinta las pieles de las paginas vírgenes.

~ 10 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Se agradece de igual manera a todos y cada uno de los lectores del sitio multicultural Mundo Consciencia, quienes entregaron sus opiniones, comentarios y acotaciones para con el progreso de la poesía del poeta maulino.

Finalmente agradecer, al universo en su máxima expresión, por traerme a éste mundo en las condiciones en que me trajo, permitiéndome conocer lo más bello y lo más crudo de lo que es vivir como un ser humano, lo que tuvo efecto en mi modo de ver las cosas, como también en mi modo de describirlas a través de la pluma y el papel. En suma, desde lo más alto que habita en mi, agradezco a lo más alto que habita en todos los que permitieron que la presente obra encontrara lugar en el mundo humano.

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Gabriel Bañados Balmaceda

Notas del autor

La presenta obra ha sido compuesta, diseñada,

y administrada desde una perspectiva conciliadora, en el sentido que, he decidido presentar cada poema en un contexto y atmosfera determinada, donde la energía y vibración de cada uno de éstos, esté en absoluta consonancia con la temática pertinente a tratar en cada capítulo. En base a esto último, preferí referirme a éstos con el nombre de concilios, ya que mi propósito esencial, es invitar al lector a reunirse con la presente poesía, para tratar, comprender, reflexionar, e identificarse con lo que a éste le cause más sentido, permitiéndose ser virtualmente partícipe de lo que sería un concilio entre almas. Por otra parte, es importante mencionar que, algunos poemas han sido originalmente escritos en el idioma anglosajón, esto

~ 12 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

debido a que, fueron inspirados en el transcurso de una hermosa estadía en el Reino Unido, lo que no quiere decir que serán presentados sin sus respectivas traducciones, sino esencialmente que, como los compuse en inglés, serán mejor apreciados desde éste entendimiento, por lo que las traducciones probablemente no gocen de la misma intensidad lírica que los originales.

Por último, y quizás lo más importante, el estilo de

mi poesía aquí presentada, es rica en verso libre, y tiene

un sentido mayoritariamente esotérico y espiritual, lo que se verá reflejado desde el primer concilio, por lo

que probablemente desanimará al lector que quiera encontrar una poesía rigurosamente estructurada, pero

de seguro deleitará al lector que quiera hacer de unas

cuantas páginas un manjar para la mente y el alma

humana.

~ 13 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Prólogo

Tengo el honor de presentar a un gran amigo,

un hombre ambicioso y ávido de conocimiento y de divinidad humana, en ésta su primera publicación pero con seguridad sólo la primera de muchas, Gabriel Bañados Balmaceda, joven psicólogo, músico, tarólogo, poeta libre, y por sobretodo un deseoso de la vida, nos trae éste su libro, como el diría; un compendio, aunque breve, de sus pensamientos, naturalezas, perspectivas, vivencias, y deseos ambiciosos de evolución de consciencia. El libro se encuentra dividido en cuatro concilios, que representan cuatro aspectos de la divinidad y mortalidad del hombre contemporáneo, en su mayor complejidad, como también en su mayor simpleza, para que uno como lector pueda interiorizarse en cada parte de su propio ser en que se pueda ver más reflejado. Además,

~ 14 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

de mostrarnos su poesía libre, el poeta maulino nos muestra con una mística sutil infundida en el contenido de su prosa, el deseo humano de divinidad, de experimentar, de sentir, de vivir con ambición de vida, de percibir las alas interiores que golpean las murallas del hombre interior, de entregarse en plenitud al misterio del karma y del dharma. El presente, es un viaje digno de realizar para todo lector. Entonces, buen destino.

Carlos Castillo. Escritor y Psicólogo chileno, hijo del memorable Poeta Cesar Castillo Bozo. Otoño del 2012, Talca, Chile.

~ 15 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Introducción

Concilios de un poeta, es una obra que presenta

el resultado de un complejo y psicológico proceso intrínseco, donde el autor transforma los espectros de sus experiencias más significativas de vida en un epítome literario lleno de poesía esotérica y enigmática, como también sentimental y espiritual, donde a través de, un proceso de solve et coagula, el poeta maulino ha llevado su pluma al papel, para dejar huellas de su transmutación como individuo.

La presente obra, está compuesta por cuatro concilios. El concilio primero, titulado “Acerca del cosmos esotérico”, donde el autor deja entrever su naturaleza intra-psíquica, declarando su percepción y entendimiento en cuanto al mundo de los misterios del

~ 16 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

alma humana, como también del alma planetaria. Exprimiendo lo más elevado de cada experiencia vivida, manifestando sus inquietudes en cuanto a la consciencia, y del papel del ser humano en el universo.

En concilio segundo, titulado “Acerca del karma humano”, el poeta trata temáticas en lo referente al intrincado camino del hombre contemporáneo, en su proceso obligatorio de liberación del karma, de su relación con el mundo físico, energético, emocional, y kama-mánico, tocando temas profundamente humanos, en cuanto a las relaciones con los demás, con el dinero, con la propia voluntad, entre otras.

El concilio tercero, titulado “Acerca del mundo astral”, refleja principalmente la escuela emocional del poeta, en lo substancial, presentando su poesía del amor, contemplando las más fuertes pasiones y emociones humanas, como también su visión en

~ 17 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

cuanto a las relaciones sentimentales que llevan a cabo los seres humanos.

Posteriormente,

se

encuentra

el

concilio

cuarto,

titulado “Acerca del mundo natural”, donde el autor

describe su relación con el mundo de la naturaleza, tanto en lo intrínseco como en lo extrínseco, dejando al descubierto la real importancia que éste le otorga a los árboles y plantas, a la luz y oscuridad, a los días y las noches, como también a las sensaciones que éstos le generan en ciertos días de introspección.

Finalmente, es importante mencionar que, dentro de la obra del poeta maulino, hay un número considerable de símbolos psíquicos que están intrínseca y profundamente relacionados con la naturaleza y vida del autor, por lo que probablemente sean difíciles de interpretar, aún así, esto no impide estimular y disfrutar de la imaginería que sus poemas desencadenarán en el mundo interior del lector, contribuyendo de ésta

~ 18 ~

Concilios de un Poeta

manera,

agradablemente

paginas.

a

que

éste

literario

Gabriel Bañados Balmaceda

último

a

través

tenga

de

las

un

viaje

próximas

Que los concilios que se presentarán a continuación, le permitan enriquecer su visión del mundo consciencia del que vivimos.

Gabriel Bañados Balmaceda.

~ 19 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilio Primero

“Acerca del cosmos esotérico

~ 20 ~

Concilios de un Poeta

La trampa

Rituales que refractan

los vectores perfectos

de una verdad olvidada.

Algoritmos semánticos

que hipnotizan la voluntad

de lo nacido para ser libre.

Pábulos ricos en ruinas

que estropean la divina

perspectiva del cuerpo.

~ 21 ~

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilios de un Poeta

Muerte disfrazada de vida,

Gabriel Bañados Balmaceda

revestida de un pasar mundano.

Sin inquietud, sin trascendencia.

¡Deseoso de cosmos estoy aquí!

Soberbia universal

por traerme a este mundo

con el cuerpo perfecto,

con el alma perfecta.

¡Deseoso de cosmos estoy aquí!

Con la arquitectura exacta.

Justa en tinieblas, justa en luz,

~ 22 ~

Concilios de un Poeta

para librar del karma

y volver a ser Dios.

Gabriel Bañados Balmaceda

Ideas que queman la mente,

fundiendo los destellos

del antiguo espíritu.

Voces sin voz,

miradas ciegas;

un plan perfecto

Vida: es la posibilidad

de hallar la cúspide

inmortal de la consciencia.

~ 23 ~

Concilios de un Poeta

Muerte: es pasarse la vida

creyendo que se vivió

lo que nunca tuvo vida.

Gabriel Bañados Balmaceda

¡Deseoso de cosmos estoy aquí!

Soberbia universal

por traerme a este mundo

con el cuerpo perfecto,

con el alma perfecta.

¡Deseoso de cosmos estoy aquí!

Con la arquitectura exacta.

Justa en tinieblas, justa en luz,

para librar del karma

y volver a ser Dios.

~ 24 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Número solitario a simple vista,

en él se esconden las estrellas,

es el misterio terminado,

es todas las promesas bellas.

Las primeras veces nos consagran,

más el mundo nos desvelan,

y el alma nos desencadenan

con el mágico poder con el que labran.

Luminoso secreto con el que encantan.

Cuando la esencia se encuentra lista,

llegan dejando la sutil pista.

~ 25 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Extraño símbolo de iniciación,

potencial prana de culminación.

¡Número solitario a simple vista!

Son obsequios de la vida,

que nos hacen aprender,

además de comprender

las escuelas de ésta ida,

la que esconde una salida:

¡el retorno hacia ellas!

las más puras bellas

luces del destino percibidas.

El As siempre estará en nuestras vidas:

¡en él se esconden las estrellas!

~ 26 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Ases de promesas,

de energía iniciadora

que te alaba y que te adora

por tus fuerzas creadoras.

Es el principio de la semilla,

que consigo trae el código sellado

de un destino potenciado,

y de una racha de experiencias,

que dan frutos de esencias;

¡es el misterio terminado!

Te inician con paciencia,

o

en otras de un trancazo,

o

en otras tantas de un balazo;

cada cual con su ciencia.

~ 27 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

¡Pero eso sí! las primeras siempre

enseñan, con cariño o brusquedad,

estando siempre la cabalidad.

Y así el arte del As es la iniciación,

es la fonética de la destinación;

¡es todas las promesas bellas!

~ 28 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Transmisión mística

Violento suspiro fue emitido

al escuchar la idea antigua

que bajó serena las escaleras

de mi mente y cálidamente

se posó en los dos árboles

del apreciado ser joven,

del ser alba de la vida:

¡mi buen alumno y mi buen audiente!

~ 29 ~

Concilios de un Poeta

Y

fue evidente,

el

espasmo consumido

de su mundo interior

al masajear las hojas

de la delicada guitarra,

Gabriel Bañados Balmaceda

al igual que sus paralelas ramas,

haciéndolo con humildad

desde el umbral de su

compañera de seis cuerdas,

y desde su sagrado espíritu,

aquí en mística presente.

(Sergio Bravo y Gabriel Bañados. Alumno y Profesor)

~ 30 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Si Dios llegara a la tierra

Estoy seguro de que si

Dios llegara a la tierra;

nadie le creería.

Que si él se hiciera llamar el Padre;

nadie querría ser su hijo.

Que si él se hiciera llamar el Hijo;

nadie querría ser su padre.

Que si el se hiciera llamar el Espíritu Santo;

nadie…nadie le creería.

~ 31 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

¿Cómo decimos creer en Dios?

¿Cómo recitamos los escritos?

¿Cómo aprendemos los mejores cánticos?

¿Cómo

murmuramos

los

fonemas

de

nombre por las noches?

su

Si substancialmente no le creeríamos si éste

llegara a saludarnos por el alba.

No le creeríamos nada.

Tendríamos que volver a golpearlo,

volver a juzgarlo,

volver a encadenarlo,

y

llevarlo a la crucifixión por los tiempos,

y

por los destiempos.

~ 32 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Y

aún así, volveríamos a escribir cientos

y

cientos de páginas más,

todo en su nombre,

y sin crédito alguno.

Pero estoy seguro, y bien seguro que;

nadie le creería.

Es cierto, lo huelo en la historia.

Si Dios llegara a la tierra;

nadie

nadie

le creería…

~ 33 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Lapsus Sagrado

Se duerme la luz de golpe,

como si le hubieran arrancado

la vida de su vida.

Me hiervo en pensamientos,

me trago las razones,

y viajo en un lapsus sagrado.

Pienso a través del fuego

de la hierba de mi pipa,

me pierdo en sus

montañas de cenizas.

~ 34 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Consagro la luz de mi pálida vela.

Entonces me riego

de las ideas que aterrizan.

Es un lapsus sagrado.

Y me ahogo en ausencia

del venerable maestro oxigeno,

me derrito el cuerpo

en la esperma de la noche.

Corrompo la voluntad del tiempo,

y

lo obligo a sentarse a pensar,

y

lo obligo a pararse a pensar,

y

lo pienso pensando al pensar.

~ 35 ~

Concilios de un Poeta

Es un lapsus sagrado.

Gabriel Bañados Balmaceda

Sólo están invitados el tiempo,

la noche, la sombra y tú,

mi

mayor orgullo:

¡El

Mago!

~ 36 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Aullidos en el tercer camino

Sentado sintiendo silencioso

el mar salino,

es que pienso en ti…

Pensando, cantando e iluminando

la noche dulce,

es que pienso en ti…

De nuestros pactos, de nuestros abstractos,

de nuestros umbrales, de nuestros astrales,

de tu negro color a divino,

y de mi extraña esencia substancial

~ 37 ~

Concilios de un Poeta

que transmuta al destino,

es que pienso en ti…

Descifrando así tus silabas

Gabriel Bañados Balmaceda

al son del altibajo del carácter del mar;

contemplo tu mirada a través

de los haces de luz lunar

que golpean el marco de mis gafas

y me cuentan de tu próxima llegada.

Recordando lo olvidado es que,

me obligo a decirte que no me olvides,

¡que estoy aquí!

~ 38 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Que pintas tu sombra en mi sombra,

que oigo tus afinados aullidos,

que es la hora,

que es el tiempo.

Fusiónate en mi plenitud,

en lo más alto de mi alma,

y que nuestras eras,

nuestros compases,

regresen y resuenen

en el fogón armónico

del Tercer Camino:

¡El Camino del Hombre!

~ 39 ~

(Para Magno Anubis)

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Compañero Real

¿Qué sabes tú?

¿Qué sabes acerca de mí?

¿Qué te enseñaron de mí?

Que no te mientan, que no servirá de nada.

Que las sombras no te ahoguen,

que la arrogancia no te deje sin mi huella,

que el silencio te enseñe mi rostro,

te muestre mis labios, mis vacios

y mis mundos.

~ 40 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

¿Qué te han escrito sobre mí?

¿Qué nombre me han puesto en esta era?

¿Qué te han prohibido en cuanto a mí?

Recuerda que soy los pasos de tus pasos,

estoy en tus mares de olvido,

conozco tus dones, tus dotes, tus dolores…

Además conozco tus traiciones

y de cómo te conocen por estas tierras,

sé lo de tus planes y de cómo

revelas las visiones.

~ 41 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

¿Qué música has compuesto esta noche?

¿Qué barbaridad has dejado de pensar?

¿Qué nuevo puerto será al que llegarás?

Comprende que somos piedra,

somos tierra, somos menta,

somos átomo, somos lo infinito…

Nunca me niegues, nunca me calles,

que los lobos aullarán, se pondrán tensos,

y te podrían llegar a olvidar…

(Palabras del guardián del umbral)

~ 42 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Por mis sueños y los sueños

Por mis sueños sueño,

por mis sueños soñaré,

por mis sueños canto, grito, callo y mudo.

Por mis sueños crecí, y por ellos moriré.

Aunque no me enseñaron, soñé.

Soñé desde niño, desde joven,

desde hombre, soñé.

Soñé porque no temí soñar,

porque no le di valor alguno al miedo,

y a la vez, le di mis mejores besos.

~ 43 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Porque aprendí a cumplir sueños.

Porque soy testigo omnipotente de sus aires,

de sus sonidos, colores y sensaciones.

Por mis sueños no creo en el

que se hace llamar lúcido,

despierto, ni tampoco creo en el que no cree.

¡Pobres de ellos que no saben soñar!,

y dicen tener sueños,

¡pero no saben soñar!,

y juzgan al que abunda en sueños,

pero no

¡ellos no saben soñar!

~ 44 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Que me importa que me traten de soñador,

de loco, de ilusorio, de soñar, de resoñar.

Yo sueño, pero eso sí, ¡yo sé que sueño!,

y me gusta soñar, porque en el sueño huelo,

veo, gusto, siento, y sueño,

soñando, en sueño, soñando…

Por mis sueños doy la vida,

porque amo soñar, me encanta soñar,

porque la vida:

¡es para los sueños!

~ 45 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

EL Supra-sentido

La vida mía me llenó de gestalts.

unas que se abrían de impacto,

otras que se cerraban con alevosía,

y

otras tantas quedaron en contacto

o

entreabiertas como un mago decía.

Me he pasado la vida como discípulo

de un plan completamente desconocido,

transmutando entre lo que decido

y lo que la vida decide para mí.

~ 46 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Exprimiendo los dolores del pasado

hasta convertirlos en elixir sagrado,

dejando el sufrimiento innecesario,

pero sufriendo desde lo más elevado.

Entre lacrimologías y psicologías,

encuentro lo bendito de vivir,

más bien, lo bendito de revivir,

hacerse de la nueva encarnación

con pasión, con propósito, con intención.

Gastarse la vida entera en la evolución.

He sentido a veces un dolor extraño

en el interior de mi interior,

en los límites del universo intrínseco.

~ 47 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Son las alas de mi alma que golpean fuerte

los muros del ego, las rejas de la razón.

He descubierto el sentido último de mi vida,

ese sentido que no depende de otros,

ese sentido que trasciende la dignidad,

ese sentido que recuerda al cosmos,

ese sentido que se disfraza de sin sentido:

“es el espíritu máximo de la encarnación;

es mi mayor aspiración,

mi más grande devoción”

¡He encontrado el Supra-sentido!

~ 48 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilio Segundo

“Acerca del karma humano

~ 49 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El hombre estúpido

El hombre estúpido

es estúpidamente sordo,

se pasa las horas hablando sin pensar,

se traga las ideas sin darles lucha alguna,

se forja de infinitas apariencias sin cesar.

El hombre estúpido no sabe de dignidad,

le pierden el respeto con facilidad,

nunca ve el rostro de la verdad,

tolera en lugar de afrontar la realidad.

~ 50 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El hombre estúpido no cultiva su reputación,

hace de sus actos un chiste para los demás,

hace de su voz delirios sin fundamentación,

hace de su imagen la más torpe difusión.

El hombre estúpido se ha arrancado los ojos,

se ha intoxicado el corazón del alma

gracias a su adicción letal al intelecto.

El hombre estúpido se ha vuelto esclavo de sí.

El hombre estúpido cree soberbiamente

en la razón, como si ésta fuera ley universal.

Desconoce que es la trampa perfecta

~ 51 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El hombre estúpido cree siempre lúcido estar,

cuando realmente duerme desde que nació.

El hombre estúpido teme a la ignorancia,

como si ésta le fuera a devorar ferozmente.

Ignorante es quien justifica su arrogancia

con razones que se cree lo harán más fuerte.

El hombre estúpido le otorga su poder a Dios,

otros estúpidos se lo otorgan al Diablo,

como entes desesperados frente al caos.

~ 52 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El poder está en el hombre…

La debilidad está en la estupidez…

Hombre estúpido desembriágate:

“somos consciencia total”.

~ 53 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Gárgolas del pasado

Calladas y sabias van quedando

las marcas liricas de una historia,

convertidas en poemas van develando

el arte del sufrir sin notoria.

A la vez cantando y cicatrizando

las más tristes penas de una ida

que dejó tierras encarnando

el oscuro dolor de una vida.

~ 54 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Fantasmas allí quedaron delirando

sus viejas y enfermas deudas

de un pasado que fue silbando

los secretos de infinitas mentiras turbias.

Aprendí de los augurios de la noche

que me enseñaron a calibrar el llorar

de lo que no se llevó el coche

del vicioso karma familiar.

Armadura firme hay que llevar

una vez tomada la decisión,

para no volver a llorar

por una mal forjada tradición.

~ 55 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Me he dormido en muchas tierras

desde aquella partida definitiva,

contemplando bellas lunas llenas

que me han iluminado con demostrativa.

¡Comenzó tu propia vida! dijo de repente

una voz sagrada de notable intensidad;

¡cierra el ciclo fuerte y noblemente;

y ve en busca de tu fiel felicidad!

Éstas son las gárgolas de mi pasado

que protegen de los demonios del atrás,

y me drogan del impulso osado

de afrontar los retos del andar.

~ 56 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Ahora huelo los perfumes de mi piel

tan intensos y volados del saber,

tan sublimes y profundos de lo fiel

que ha sido mi alma en la vía del crecer.

~ 57 ~

Concilios de un Poeta

Vivir

Cada día escribo

bellos compases

de mi vida eterna .

Familia

Una alianza de luz

alumbra sin fin

el camino sagrado.

~ 58 ~

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilios de un Poeta

Dolor

Conflicto espiritual.

El cuerpo duele…

La mente no olvida…

Calle

Cielo, tierra, infierno:

escuela vital

del ángel y del diablo.

~ 59 ~

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Cortesía de mañana

Hoy me levanto en calma,

me levanto en silencio,

me levanto dándole la mano al día,

diciéndole que lo comprendo,

que lo entiendo,

más lo contemplo.

Hoy me levanto comiendo la fruta,

sintiendo el soplo matutino.

Hoy lo miro todo,

un poco plomo,

pero lo miro todo,

~ 60 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

lo miro con pena, con humildad

y tranquilidad, pero lo miro.

Hoy me levanto escuchando

los ruidos de ningún auto,

de ningún camión,

de ninguna bicicleta,

de ninguna patineta.

Hoy no escucho nada.

Hoy me rindo ante la belleza

de las cortinas de mi cuarto,

son tan bellas como mis parpados,

que me permiten abrir y

cerrar el portal de las formas,

~ 61 ~

Concilios de un Poeta

y las miro abiertas,

y las miro cerradas.

Gabriel Bañados Balmaceda

Inscribo la mañana en mi enredada.

Estamos en septiembre,

diecinueve de septiembre,

y la gente no se siente,

será por lo temprano,

pero la gente no se siente.

se estarán recuperando quizás,

del movido, célebre,

cautivador, glotón,

fascinador, día del dieciocho

de septiembre.

~ 62 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Y así me levanto hoy,

saludando a mi día,

acompañando al cielo

conmovido, lleno de pena,

que tiene nudos en la garganta,

y más las nubes se atragantan,

no dejándolo respirar.

Pobrecito cielo,

que hasta se le quiebra la voz,

con tanta resaca como no,

no tengas miedo cielo,

llora, llora, llóralo todo…

~ 63 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Y cuando entono éste poema

Los pájaros se alegran,

me lo contestan,

me lo celebran,

habiendo extrañado

la fuerza del poeta.

~ 64 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Tarde de Septiembre

Hago la magia en vivo

dentro de mis sueños.

Construyo el tejado del cielo.

Me lanzo agarrado de las patas de las nubes,

proclamo reuniones con los aires,

con los vientos, y me siento

en el silencio del día,

recordando lamentos de mi madre,

traduciendo jugadas tristes, penosas…

~ 65 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Dicen que estamos de duelo,

el país está dolido,

la gente esta conmovida de la gente,

se respira el aire con sabor a color plomo…

Abriendo los ojos cierro mi mente,

cerrando los ojos mis pensamientos

no se pierden.

Mil pésames y un dolor colectivo

se encienden.

Escuchando las cartas

que se envían las aves de la tarde,

sintiendo las conversaciones entre los perros

libres y los perros esclavos,

y yo aquí haciendo la hora para ir a enseñar.

~ 66 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El día es bueno, la tarde es buena;

los minutos se llevan mis palabras…

¡Tranquilidad! aquí ya estás conmigo,

andas bien vestida,

tus zapatos brillan descalzos,

tu boca tiene las pestañas

un poco sordas, pero largas.

Estas como siempre, igual que mañana,

igual que ayer, pero distinta de hoy.

Llegó el segundo de cultivar historias,

quiero trasladar lo aprendido

al hombre joven,

mis letras y sonidos,

mi tiempo está a tiempo,

y me despido…

~ 67 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Quien fuera como tú

¡Quien fuera como tú!

que te pasas el tiempo viajando,

que conoces hasta el último llanto del hombre.

¡Quien fuera como tú!

Naciste tan bello y dulce,

y al poco tiempo tu esplendor

ya dejaba dependencias,

tu silencio asustaba,

tu presencia alegraba y se festejaba,

tus colores imitaban a la hierba nueva,

y tus raíces se perdían en el tiempo…

~ 68 ~

Concilios de un Poeta

¡Quien fuera como tú!

Gabriel Bañados Balmaceda

Desde pequeño te reconocí, me eras familiar.

Alegrabas a mis padres en la cuarta semana,

como también disputarse en la segunda,

y los ponías en incertidumbre en la tercera.

¡Quien fuera como tú!

Que cuando te encontraba jugábamos,

aunque siempre duraba poco,

te excusabas con compromisos,

o que te llamaban, no sé quién,

ni sé de dónde, pero te marchabas.

~ 69 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

¡Quien tan imprevisible!

¡Quien tan impredecible!

¡Quien tan imprescindible!

¡Quien fuera como tú!

Con el pasar del los años

conocí a tu familia, tu genealogía.

Conocí tus secretos, tus responsabilidades,

tus arrogancias, tus delitos,

tus falsedades, tus bendiciones,

tus pactos con el inframundo,

y de tus cenas con los dioses.

A pesar de todo, déjame decirte algo;

te he aprendido a conocer bien,

hasta me he llegado a enamorar de ti”.

~ 70 ~

Concilios de un Poeta

¡Quien fuera como tú!

que aún así, me eres infiel,

vas y vuelves, te involucras

con otros y con otras…

Pero me da igual,

¡yo te quiero!

Gabriel Bañados Balmaceda

y sin ti nos sucumbimos todos;

“al igual que nuestros bolsillos”…

~ 71 ~

(Versos al dinero)

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

La noche del poeta

Esta noche esta desafinada,

abunda en disonancias,

tiene sus notas perdidas en el sin sentido,

en el ruido.

Esta noche veo lo que los demás no logran ver.

Esta noche converso con la televisión,

aunque la desenchufo, pero aún así,

le obligo a que me cuente cómo está.

~ 72 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Esta noche rompo las clavijas de la mente,

impido la coherencia,

descalibro los pies de la razón.

Y

le doy rienda suelta al loco,

al

loco que crea, al que canta comiendo,

al

que escribe sin escribir,

al

que copia lo que el tiempo le dicta,

pero al mismo tiempo, le cambia sus matices,

sus principios, sus finales.

Esta noche no tiene nudos,

esta sin corbata,

sin cordones ni botones,

está noche piensa, pero piensa bien.

~ 73 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Y ésta se divorcia del día, está soltera,

está inventando escusas para hacerse eterna.

Esta noche comienza cuando el reloj

apunta en la hora 43,

y

con su minutero justo en el minuto rojo,

y

también en el azul, y en el verde también.

Esta noche crea, pero crea bien,

además le esconde las cuerdas a la lógica,

anda traviesa, y le da flujo libre

a la voz de mi planeta,

a la voz de mi Dios,

de mi tierra y de mi pluma.

~ 74 ~

Concilios de un Poeta

¡Buenas noches noche!

muchas gracias a tu gracia.

Ahora estoy condenado

Gabriel Bañados Balmaceda

a nunca volver a ser el mismo,

ahora soy poeta, dulce poeta,

misterioso poeta, mago poeta.

Por otra parte;

¡no me interesa seguir durmiendo!

~ 75 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

La voluntad: vida y muerte

Por la mañana nació una voluntad,

la voluntad tomó consciencia de la vida,

la vida está bendita dijo,

la vida es esto:

“es una mañana que crece,

que con el tiempo atardece, y

más tarde anochece”.

Por la madrugada murió una voluntad,

la vida quedó ausente de luz,

la vida es esto:

~ 76 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

“es una mañana que llega a dormir,

que llega a su propio nacimiento,

a su alba natal”.

La vida también disfruta.

Disfruta del arte del morir.

Por la mañana de la vida lo reconocí;

lo importante de saber

lo que es el vivir.

Me sumergí en las tranquilas aguas

del somnífero del hombre,

me empape del viento del norte,

quemé las hojas del árbol y de la planta,

~ 77 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

y bendije esto: ¡la vida mía!

¡¿Y la voluntad?!

Preguntó el silencio.

“Recuerda; ella observa hasta que,

vuelva a amanecer”…

~ 78 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Alumno y profesor

El alumno se sienta y se concentra,

contemplando las constelaciones

dibujadas en el pizarrón.

El profesor se levanta y comenta

en cuanto al arte de la razón.

El alumno escucha con atención

los mensajes de la experiencia educada,

así el profesor transmite con devoción

la palabra sutilmente adecuada.

~ 79 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El alumno pregunta el ¿por qué?,

como si fuera el alma de toda cosa,

mientras el profesor evita el ¡no sé!

justificando con voz ilustrada.

El alumno viaja por las tierras

fecundadas de conceptos

y abstracciones, en búsqueda

de la anhelada sabiduría.

Mientras el profesor encuentra

la cercanía perfecta para sembrar

las semillas de esperanza.

El alumno sueña con ser feliz,

educando sus atajos hacia la felicidad.

El profesor sueña con poder nutrir

a su alumno en profesionalidad.

~ 80 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Existen alumnos de los buenos

y existen alumnos de los malos.

Unos que escuchan y otros que hablan.

También otros tantos y otros tontos,

y otros que se enamoran del aula.

Existen profesores que cumplen

con su real misión,

y existen otros que cumplen

con su real horario.

Más valen los que en un segundo

enseñan su visión,

que los que horas enteras

pierden a diario.

~ 81 ~

Concilios de un Poeta

Alumno y profesor;

Gabriel Bañados Balmaceda

sacrilegio de divina dualidad,

filosofía artística vital

para enfrentar la vida

con cultura y calidad.

~ 82 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El último día del año

Hoy bendigo la comida

con consciencia total.

Agradeciendo la gracia

de los trescientos sesenta

y cinco platos que me hicieron

de fuerza y buen ánimo.

Fue un año de primeras veces,

mi primera adultez, mi primera casa,

mis primeras cuentas, mis primeros

ahorros, mis primeras ilusiones de

éxito financiero.

~ 83 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

También, fueron mis primeras

cenas; cocinadas por

la improvisación del mago.

Además, las primeras nobles y

fuertes amigas de karma y destino.

Por otra parte, quiero decir que,

también fue el primer amor maduro,

rebosante de sobriedad, impetuoso

de respeto, y ansioso de calma.

Ha pasado un año poético

por mi cuerpo, entre mis manos,

encarnando los símbolos del alma

y manchando mis papeles de tinta

espiritual, de cosmos, de Dios

~ 84 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

He leído tantos poetas como nunca jamás,

devoción de poesía como nunca jamás,

y como nunca jamás he escrito poemas

tan nobles y humildes de magia humana.

El año se llevó mis agonizantes penas

de un trancazo; las aniquiló con un beso

hecho autoridad decretada.

Si algún día lloré, fue de alegría,

de impresión, de impacto poético.

Los meses me robaron los tiempos muertos,

me impusieron el arte de estudiar,

de hacer el amor con los libros;

con cualquiera; desde historia, arte, ciencia,

filosofía, psicología, poesía, pero hacerlo…

~ 85 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Hacerlo con consciencia presente,

con devoción intimada

y rebosante de madurez.

Las estaciones me enseñaron que un amor

de verdad no requiere de locura neurótica,

ni menos de vinculaciones psicóticas;

el amor necesita ser sobrio,

calibrado, melódico y empapado

de confianza, de brillo, de caricias,

de sexo, de miradas, de distancias,

de cercanías

~ 86 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El amor necesita ser amoroso…

Mi primer año

como el Señor Gabriel Bañados.

Como tal, éste año se va calmado, gustoso,

se va caminando al compás de los pasos

que dan los perros negros

de la justicia egipcia…

Mi año se retira en paz con los mundos,

se retira saliendo por la puerta ancha,

por el pórtico sagrado de mi vida…

~ 87 ~

Concilios de un Poeta

El año se me despide

con orgullo y optimismo…

Gabriel Bañados Balmaceda

¡Adiós año! ¡Llévate mis bajezas!

¡Pero coméntale al tiempo de mis altezas!

¡Adiós último día! ¡Adiós último año! ¡Adiós!

~ 88 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilio Tercero

“Acerca del mundo astral

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Quizás estaríamos juntos

El tiempo se me nubla de ti,

los segundos se me mueren sin fin,

y me pierdo entre ilusiones,

desgarrando las razones

que me alejan de un destino sin ti.

Quizás te encontré, quizás te perdí…

Quizás fue el momento justo, quizás no…

Piel rebosante de sublime cultura

tiene nuestra conversación sin ataduras,

que se nos fue haciendo amor,

~ 90 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

que se nos fue haciendo dolor

en las manos de la incertidumbre.

Quizás nos besamos en un momento

para nosotros…

Quizás en un momento para otros…

Luego me dices que lo sientes,

que me extrañas, y me vuelvo estúpido.

Luego siento lo mismo, pero me lo callo…

¡Yo también te extraño!

Me embriago en sueños románticos,

buscando respuestas en las cartas del tarot.

~ 91 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Ya no me quedan cartas para responder:

“¿por qué?” te quiero tanto…

Ya no me quedan cartas para responder:

“¿por qué?” te extraño tanto…

Quizás ahora estaríamos juntos…

Quizás ahora retaríamos al cansancio

por besarnos tanto…

Quizás ahora estaríamos juntos

leyendo este poema que se hace eterno…

~ 92 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

When you feel a shiver,

when you begin to kiss the sacred sighs,

when you sense the colours of my soul,

when you think through the ways of my words,

when you try to know the art of my life,

I will be here;

here, where your gaze

renew lights of my eyes.

When you enjoy the lyrics of the love,

when you are lost in frozen ideas,

when you stop my selfish ego slowly,

~ 93 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

when you can sing my mysterious stories

when you walk through the garden of my

mistakes,

I will be here;

here, where your heart

renew blood of my life.

I will be here;

I will be here as never before

~ 94 ~

Concilios de un Poeta

Traducción al español:

Estaré aquí

Gabriel Bañados Balmaceda

Cuando sientas escalofríos,

cuando comiences a besar

los suspiros sagrados,

cuando sientas los colores de mi alma,

cuando pienses en los modos

de mis palabras,

cuando intentes conocer

el arte de mi vida,

estaré aquí;

~ 95 ~

Concilios de un Poeta

aquí, donde tu mirada

Gabriel Bañados Balmaceda

renueva las luces de mis ojos.

Cuando goces las líricas del amor,

cuando te encuentres perdida

entre ideas congeladas,

cuando detengas mi egocéntrico

ego lentamente,

cuando puedas cantar mis historias misteriosas,

cuando camines por el jardín de mis errores,

estaré aquí;

~ 96 ~

Concilios de un Poeta

aquí, donde tu corazón

Gabriel Bañados Balmaceda

renueva la sangre de mi vida.

Estaré aquí;

estaré aquí como nunca antes

~ 97 ~

Concilios de un Poeta

Bésame

Bésame en el tiempo,

bésame en la razón,

Gabriel Bañados Balmaceda

bésame las muñecas de mi aliento,

bésame el corazón.

Bésame los segundos que te miro,

bésame las letras de mi nombre,

bésame el esmalte de mis ojos

bésame la luz de mi voz.

Bésame con arte;

decórame.

~ 98 ~

Concilios de un Poeta

Bésame alarmante;

devórame.

Desnúdame en pretextos,

Gabriel Bañados Balmaceda

báñame en tus mares de saliva, y

sécame en tus juegos románticos, y

luego bésame en la espalda;

construyendo un escalera a besos, y

bésame desde la primera vertebra;

hasta que me dejes debiendo besos.

Bésame hasta que se te acabe la lengua,

hasta que no puedas hablar, y así;

te enseñaría el lenguaje de mis besos.

~ 99 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Congélame el alma beso a beso,

enciérrame los dedos en tus pechos pálidos,

y bésame, y luego bésame,

para que finalmente me beses.

Bésame en la mañana, en la tarde,

y hasta que se nos haga tarde,

pero en la noche no me beses,

sólo devórame;

hasta volarnos en las horas profundas.

Bésame sin ver; sin imaginar;

sin concentrar; sólo bésame

y siente el besar…

~ 100 ~

Concilios de un Poeta

Y luego hiéreme a besos,

y luego sáname a besos

Gabriel Bañados Balmaceda

y luego bésame a cada instante…

Bésame como tú sabes besar,

bésame con honestidad,

con euforia, con cariño bésame.

Bésame con vida,

para que cuando la muerte

algún día llegue a buscarnos;

se la pase contando nuestros besos, y

más se aburra y prefiera llevarse

a otros menos vivos…

~ 101 ~

Concilios de un Poeta

Bésame desde tu niñez,

Gabriel Bañados Balmaceda

bésame desde tu primer beso,

bésame desde tu fuerza fémina,

bésame hecha hembra,

bésame hecha mujer,

bésame hecha y desecha;

¡pero bésame!

Que no lo pienses dos veces;

y me bese más tres veces;

en un solo beso…

~ 102 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Cuantos mundos de besos y tú,

cuantos libros leídos y tú,

cuantos días y noches y tú,

cuantos fragmentos esperan y tú.

Tú que sabes, sólo besas y me besas,

y me sigues besando.

Bésame hasta que me desbeses los misterios

y descubras los secretos de mi esencia,

de mi amor,

bésame desde tu escuela

del amor,

bésame desde tus errores,

bésame suave,

bésame lento,

~ 103 ~

Concilios de un Poeta

bésame valiente,

bésame precisa,

bésame con éxito,

bésame desde el cuerpo,

bésame hasta el alma,

bésame tú,

bésame amor…

¡Bésame!

~ 104 ~

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilios de un Poeta

Compañera

Gabriel Bañados Balmaceda

Nobleza que nunca preguntó

en cuanto a mi procedencia,

ni quienes fueron mis padres,

ni las mujeres que tuve antes.

Sólo preguntó si podría

entrar en mi vida.

Comprensión esmerada

en comprenderme,

aunque nada se entendiera

de mi vida…nada…

Fuiste tú…mi bella compañera.

~ 105 ~

Concilios de un Poeta

Me tocaste con el alma,

Gabriel Bañados Balmaceda

con la mente, con la intención,

y mi ser te reconoció…

Allí estabas…mi bella compañera.

La compañera de cenas,

de caminatas, de amigos,

de estudios, de penas y fortalezas.

La compañera de los buenos besos,

de la pasión, de lo etéreo,

de lo suyo, de lo nuestro,

de lo mío para vos…

Te recuerdo… mi bella compañera.

~ 106 ~

Concilios de un Poeta

Light; no light

Gabriel Bañados Balmaceda

Light; no light!

Light;

I see you.

I can travel to your hands,

to touch your feelings

and do it with deep feeling.

No light;

I generate you.

I may think about your soul,

to imagine your eyes

and do it without fear.

~ 107 ~

Concilios de un Poeta

Light;

you are here.

You can sedate my gaze,

to kiss my mistakes

and do it with sweetness.

No light;

you are not possible.

Gabriel Bañados Balmaceda

You may invent my intentions,

to create your life in my head,

to kick the possibilities,

to compose my compasses,

to lose the noise of fear,

and do it all without sense.

~ 108 ~

Concilios de un Poeta

Light;

It’s to save the image.

No light;

It’s make it sacred.

Light:

It’s heart.

No light;

It’s love.

But light; no light!

It’s passion’s blood.

~ 109 ~

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilios de un Poeta

Traducción al español:

Luz; sin de luz

¡Luz; sin luz!

Luz;

te veo.

Gabriel Bañados Balmaceda

puedo viajar hacia tus manos,

tocar tus sentimientos

y hacerlo con profundo sentimiento.

Sin luz;

te forjo.

puedo pensar en tu alma,

~ 110 ~

Concilios de un Poeta

imaginar tus ojos

y hacerlo sin miedo.

Luz;

estás aquí.

puedes sedar mi mirada,

besar mis errores

y hacerlo con dulzura.

Sin luz;

no eres posible.

Gabriel Bañados Balmaceda

puedes inventar mis intenciones,

crear tu vida en mi cabeza,

patear las posibilidades,

~ 111 ~

Concilios de un Poeta

componer mis compases,

Gabriel Bañados Balmaceda

extraviar el ruido del miedo,

y hacerlo todo sin ningún sentido.

Luz;

es salvar la imagen.

Sin luz;

es hacerla sagrada.

Luz:

es el corazón.

Sin luz;

es el amor.

¡Pero luz; sin luz!

es la sangre de la pasión.

~ 112 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Hasta matarte de amor

Matarte a besos.

Matarte con la mirada,

matarte a diálogos, a palabras, a letras.

Sumergirme en tu humor profundo,

y matarte a risas y de risas.

Amarte hasta que el mundo termine,

hasta que no exista nada,

hasta culminar la muerte.

Matarte sin matarte,

matarte de soberbia,

~ 113 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

hasta que el amor nos liquide,

hasta que nada tenga sentido.

Matarte de amor,

matarte a mi modo.

Golpeándote a besos,

rompiendo tus máscaras,

Quebrándote el ego,

y besándote el alma.

Hasta matarte en lo falso, y

saber quién eres, y cómo eres, y

si te llegara a matar;

te busco entre los muertos,

~ 114 ~

Concilios de un Poeta

te vuelvo a la vida; y

te vuelvo a matar de amor.

Gabriel Bañados Balmaceda

Matarte de amor,

hasta encontrar lo sagrado,

abrir las cortinas de tu espíritu,

y empaparme del cosmos.

Amarte en el cuerpo,

hasta matarte de amor.

Dándote mis besos a cucharadas,

pero matarte.

Sedándote a orgasmos,

pero matarte.

~ 115 ~

Concilios de un Poeta

Dibujándote a lágrimas,

pero matarte.

Hasta matarte de amor.

Gabriel Bañados Balmaceda

Hasta matarte a vida pura,

matarte al fuego, al agua,

a la piedra, a la hierba,

al mundo y en los mundos.

Amarte y morirte de mi amor,

hasta escuchar los gritos,

los gritos de tu alma,

los gritos de nuestros dioses,

~ 116 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

los gritos del amor, y luego:

matarte de amor.

Matarte hasta encontrarte,

hasta desvelarte en la emoción,

hasta verte en el café,

hasta sentirte en mi pluma,

hasta olerte en mis pasos,

hasta volarte por los cielos y los cielos.

Pero matarte.

Pero matarte con cariño,

matarte con poemas.

¡Hasta matarte de amor!

~ 117 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

La mujer que yo amo

La mujer que me seduce

lo hace sin temor ni vergüenza,

me mira simplemente a los ojos,

y me contempla.

Se acerca cuando pienso en ella,

cuando la extraño por las noches,

y

Y

cuando la veo en cada estrella.

hay otras veces que no se acerca,

no me consiente, nada se de ella.

~ 118 ~

Concilios de un Poeta

Que cuando la amo

ella me ama.

Que cuando la miró

ella me mira.

Que cuando la olvido,

ella me sigue amando.

La mujer que yo amo

Gabriel Bañados Balmaceda

no pierde la cabeza en tonteras,

no se enloquece por la moda,

ni se entroniza como ramera.

No busca vestirse como otras,

sólo es ella, auténtica y verdadera.

~ 119 ~

Concilios de un Poeta

Ella sí que sabe besar.

Me besa con certeza,

con anhelo, con pureza.

La mujer que yo amo

me enriquece,

Gabriel Bañados Balmaceda

me cuenta historias de la historia,

sus relatos son profundos,

su cultura me emociona.

~ 120 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Ella me ama en cada cena,

ella me ama entre las velas,

entre copas, entre señas,

y

entre besos me desvela,

y

entre orgasmos se hace bella,

y

entre roces me despierta.

¡Ay! ¡Qué haría yo sin ella!

~ 121 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Concilio Cuarto

“Acerca del mundo natural

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Arboles dulce compañía

Árboles dulce compañía.

Saludan al infinito desde el suelo,

con la esperanza de tocarlo,

con la esperanza de besarlo,

en un insistente deseo

de unificar la tierra con el cielo.

Árboles dulce compañía.

Te vislumbran con divina paciencia

mientras hospedan a las aves,

~ 123 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

mientras cosquillean con las hormigas,

en una estadía de amena sabia,

con los brazos abiertos desde la esencia.

Árboles dulce compañía.

Se comen tu elixir fundido,

se tragan los soles maduros,

te ofrecen sus sombras,

te huelen los miedos,

y te hacen de papel enaltecido.

~ 124 ~

Concilios de un Poeta

Árboles dulce compañía.

Llegan a viejos y se caen,

Gabriel Bañados Balmaceda

quizás no tan viejos, pero se caen,

quizás aún jóvenes, pero los hacen caer,

y con humildad se dejan abatir fuertes;

ofreciendo su cuerpo al deseo del hombre.

Árboles dulce compañía.

Que me hacen de libros,

y

me construyen mares de buen aire,

y

me fabrican sillas con fragancia a nobleza,

y

me gritan desde las viejas

~ 125 ~

Concilios de un Poeta

tablas abandonadas

Gabriel Bañados Balmaceda

Contemplo sus delirios frescos.

Árboles dulce compañía.

Desde retoños tan territoriales,

fieles a sus cimientos, a sus dioses,

o

quizás sean ustedes los reales dioses,

o

bien los testigos de nuestra

cósmica evolución.

Empero: “son divinidad hecha compañía”.

~ 126 ~

Concilios de un Poeta

Árboles dulce compañía.

Gabriel Bañados Balmaceda

En mis eras bienvenidos serán,

y en cuanto toquen la piel del cielo;

por sus nobles vidas destacarán.

~ 127 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El Sauce Poesía a mi niñez

Cuando encontraba las horas

del alba de mi niñez

advertí que tenía la buena suerte

de gozar de dos hogares:

uno construido por mis padres,

otro construido por el imperio de mi niñez.

El sauce; un gran amigo.

Nos fue de compañía

por toda nuestra joven era.

~ 128 ~

Concilios de un Poeta

Nos reíamos juntos,

nos endulzábamos juntos,

hasta llorábamos juntos.

Cuando el sauce lloraba

le hacíamos de pañuelo.

Gabriel Bañados Balmaceda

Recuerdo que lo dejábamos como nuevo.

Cuantas veces no lo convencimos

de adherirle aretes,

pero tarde o temprano se daba cuenta,

el sabía que en realidad solo eran viejas tablas;

pero tan noble era que se dejaba.

Y a clavo limpio se las incrustábamos,

nuestro buen amigo aguantaba;

~ 129 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

éramos amigos leales, él lo sabía,

y dicha lealtad lo demostraba a limpia savia.

Luego lo escalábamos

a

través de sus nuevos aretes,

y

poco a poco comenzamos a vestirlo.

Con la ayuda de mi padre le hicimos

de unos zapatos, y se los encajamos

como fue posible.

Y así, con mis amigos

fuimos prestándole prendas.

Algunos sacaban de sus casas,

otros salían de excursión, de trastiendas,

~ 130 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

y otros se gastaban los pesos de la mesada

comprándole ropa nueva en la boutique

“Ferretería Covarrubias”.

Inolvidables tiempos fueron

en los que la lluvia se aparecía,

nunca estábamos en casa, sino que

en los brazos de nuestro buen amigo el sauce.

Aunque a veces llegaban algunas mamás

neuróticas, sacándonos de las orejas,

pero siempre nos excusábamos

diciendo que, el sauce nos protegía

de la lluvia apasionada.

~ 131 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

El sauce fue un buen amigo,

nos permitía tirarle de las mechas,

y así, sentirnos como Tarzán en la selva.

El sauce fue un confidente leal,

el sauce nos guardó tantos secretos

como un libro de magia.

Supo de nuestras penas, eras,

y de lo que corría por nuestras venas.

El sauce nunca salía, siempre allí estaba.

Si lo ibas a buscar allí lo encontrabas,

aunque a veces su humor cambiaba.

~ 132 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

En el verano el sauce andaba risueño,

se ponía gozoso de cualquier cosa.

En el otoño era algo reservado, circunspecto.

Se hacia sabio entre pensamientos

viejos. Sus cabellos claros caían en la tierra.

En el invierno se drogaba con somníferos de

inclemencia, y además, se meaba el cuerpo,

como si estuviera en un sueño profundo.

Y también había otras veces,

generalmente en primavera,

que el sauce se vestía tan bonito

que nos llegaba a encandilar

con su hermoso verde de verdad.

~ 133 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Quien como el sauce, era excelente amigo,

y digo era porque ya no está.

Recuerdo que los últimos años de su vida

comenzó a tener problemas sistémicos

con su arrendador.

Al parecer a éste no le gustaba para nada

que lo fuéramos a visitar tan seguido,

ni menos que hiciéramos

nuestras fiestas de niños.

Con dolor recuerdo que llegó

una mañana de color plomo,

y con espasmos en el pecho y en el alma,

me encontré visitando a mi buen amigo

el sauce, pero él ya no estaba,

~ 134 ~

Concilios de un Poeta

lo habían desterrado,

Gabriel Bañados Balmaceda

arrancado sin piedad alguna

de los recuerdos nobles y sensatos

de su madre tierra.

Aquel día lloré,

lloré con concurrencia,

lloré memorable,

lloré vacío,

lloré en solitario,

lloré con mis amigos,

con mi padre, con mi madre,

con mi abuela, con mi pieza lloré,

con mis cuadros, con mis perros de la calle…

~ 135 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Lloré llorando la tristeza del llanto,

lloré sin saber que estaba llorando

el réquiem del imperio

de mi niñez que quise tanto.

Con los amigos de la hermandad imperial

también gritamos, odiamos, maldijimos,

injuriamos, y lo hicimos con fuerza,

pero ahora con una nueva fuerza;

“la fuerza de niños convertidos en hombres

gracias a la gracia del dolor agradecido”.

Sauce, tú nuestro buen amigo,

nuestro buen maestro,

amigo que nunca fue reemplazado,

~ 136 ~

Concilios de un Poeta

amigo leal,

amigo maternal,

amigo fraternal,

amigo natural.

Gabriel Bañados Balmaceda

Gracias por tus momentos,

por tus incontables horas de buen amigo,

de buen compañero, de buen apoyo,

de amigo bienvenido.

Te llevo en mi mente sauce,

te llevo en el alma sauce,

te llevo suave y profundo,

pero te llevo…

~ 137 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Como la nobleza más pura

del crepúsculo de mi niñez,

y de la niñez de todos mis viejos

y memorables amigos.

¡Adiós Árbol Ave!

Lo más alto de mi alma

se despide de lo más alto de tu alma.

¡Descansa en paz buen hermano!

(En memoria de la sagrada niñez de mi vida

y de la de mis primeros y buenos amigos)

~ 138 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

La luz se marchó

Luz despechada te largas y te marchas

mientras el hombre llora divorciado

de tu temple,

y la sombra le retuerce los pulmones

de su vientre,

y lo sucumbe en cuentos de incertidumbre.

¡Por fin dejen a la luz en paz!

Es que grita un alma compañera.

~ 139 ~

Concilios de un Poeta

Y que se largue tranquila,

que reclame sus derechos,

que se vaya de protesta,

que se tome vacaciones,

que se desencadene feliz,

que se marche en cólera,

Gabriel Bañados Balmaceda

que se esfume fumando en fa,

pero que se marche en paz.

¡Y que ninguna voz lo impida!

Y más nadie se deprima,

que nada catastrófico pasará;

sólo es hora de reflexionar…

~ 140 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Que las manos se hagan de las plumas

y

se bañen en la sangre azul,

y

le escriban poemas a la luz,

bellos poemas a la antigua,

para que así; retorne más suave

y más tranquila.

~ 141 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Sensaciones de otra vida

La madrugada viene misteriosa,

con un temple inquietante,

con un escenario antiguo,

¿Cómo explicarlo? ¿Cómo lo digo?

El aire huele a recuerdos perdidos,

y tiene un sabor introspectivo,

tiene vida propia, ¿Cómo lo digo?

Pareciera que mi alma trae consigo.

~ 142 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

La madrugada presenta un contexto

que se vuelve extraño; se vuelve psíquico,

me genera memorias que no encuentro

en los pasares de lo intrínseco.

¿Cómo comprenderlo? ¿Cómo lo asimilo?

Cada vez que ésta madrugada está conmigo

me torno reflexivo, casi invadido

por una fuerza o energía o un sin sentido.

Los segundos se convierten en estaciones,

algo en mi interior revolotea,

quiere salir, o quiere lo que sea,

se manifiesta con un impasible frío.

~ 143 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

¿Cómo explicarlo? ¿Cómo lo digo?

Cuando ésta madrugada vivo

siento que las sombras de otra vida

se hacen presentes, se hacen conmigo,

como buscando lo que no se halló

en los cosmos de otro destino.

~ 144 ~

Concilios de un Poeta

Tiempo

Gabriel Bañados Balmaceda

Buscándole la boca al tiempo.

dándole el brebaje sedante,

durmiendo sus segundos irritantes.

¡Qué más quisiera!…

Sembrarle horas más largas,

y cosechar bosques de nuevas eras.

¡Qué más quisiera!…

Me encerraría en un lapsus

cristalizado de espuma,

inyectando el océano pacifico en mi pluma,

~ 145 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

para que rebalse de poemas, de historias,

y me haría de un gran arco,

para luego lanzarla al infinito…

¡Qué más quisiera!…

Que las huellas hagan ecos más profundos,

y

se vistan de frac,

y

expiren los sonetos del tic-tac.

El tiempo nunca está a tiempo,

es inmaduro, no escucha, no tiene paciencia.

Necesita urgente que un doctor lo drogue,

requiere que le digan donde debe parar…

~ 146 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

¡Qué más quisiera!…

Que el tiempo fuese mío….

Por siempre….

~ 147 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

La morada entre las sombras

Aquella siniestra noche me encontré

haciendo sendero entre pronunciados

matorrales que obstaculizaban los pasos

suscitados por mi cuerpo hipnotizado,

fascinado, inexplicablemente magnetizado,

por una enigmática fuerza inconsciente,

que me arrastraba hacia una ignota región.

La razón se había extraviado en el camino,

mis cogniciones lógicas ya no tenían sentido,

me vi impulsado a conocer lo desconocido.

~ 148 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Caminé horas entre las sombras,

sin saber hacia dónde me dirigía,

el aire pasaba destemplado por mi cara,

las malezas confundían lo que veía,

mientras la incertidumbre se acercaba

susurrándome al oído lo que vendría.

Entre la escasa visibilidad de aquella noche

logré divisar a la distancia una vieja morada,

rodeada de cercas de imponente fachada.

En estas instancias del viaje,

el trance hipnótico era profundo,

el ímpetu osado de entrar allí era rotundo,

nada más importaba en el mundo.

~ 149 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Crucé las cercas y atravesé el umbral

entre los campos de malezas y éste lugar

tan misterioso, tan recóndito, tan sombrío,

entre más me acerco más siento escalofríos.

Tras unos metros de andar escuchó detrás

unos ladridos tenebrosos que se acercan

con una rítmica escalofriante que desencadena

un temor agobiante, un terrible sentimiento

de peligro, de agresividad descontrolada.

Entonces, mi cerebro reacciona, vuelvo

a

la consciencia, mi voluntad se presenta,

y

comienzo a correr frenéticamente,

correr, correr, como nunca lo había hecho,

~ 150 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

mientras las estremecedoras figuras discernía

de dos bestias negras, sendos mastines

que atentaban contra mi vida.

Cada vez estaban más cerca, y más cerca,

cómo explicar ese tétrico terrorífico sonido

que las gargantas de aquellas bestias emitían,

sólo la morada entre las sombras me protegería.

El alivio llegaría con la presencia de una figura

impactante e inimaginablemente imponente

de un hombre que se manifiesta majestuoso

entre las sombras de la misteriosa morada,

y desplegando certeros fonemas desde su

boca hace callar a las temibles bestias de un

~ 151 ~

Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

trancazo, su presencia era tan impresionante

que, se torno realmente amenazante,

sentí que sería terriblemente castigado

por violar la entrada de lo que allí era cuidado .

Tras unos indescriptibles segundos de silencio,

aquel hombre señor y guardián del lugar,

se dejó entrever lentamente, despojándose

calculadamente de las sombras impregnadas

en las terminaciones de su imponente figura.

Entonces, discerní unas extrañas pero

elegantes vestimentas con aires victorianos,

unos guantes opacos que sostenían

delicadamente un bastón,

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Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

luego subí la mirada prestando mayor atención

en cada detalle de la soberbia manifestación,

elevando la mirada revestida de intuición,

una terrible sensación me invadía con lentitud,

todo el escenario convergía en lo que vendría,

y es que cuando subí la mirada vino lo peor,

bajo la sombra de un sombrero de completa

copa, es que le vi el rostro al tenebroso

señor…

Me desplomé en el suelo al ver que

él era yo…

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Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

Acerca del autor

Gabriel Ignacio Bañados Balmaceda, nació el 09 de noviembre del año 1988, en la ciudad de

Talca, Región de Maule, Chile. Es un joven poeta

maulino, que desde el año 2004 se ha dedicado a

escribir poesía, nutriendo su prosa principalmente

desde su inquieta personalidad, siendo un polímata

por naturaleza.

En éste sentido, se destaca su desarrollo artístico en

diversas áreas, desde la composición, ejecución e

interpretación en la guitarra, el dibujo, como

también la constitución de artículos culturales y

poesía propiamente tal. Gabriel Bañados Balmaceda

es el creador y director desde el año 2010 del sitio

multicultural blog Mundo Consciencia, donde

converge todos sus intereses culturales,

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Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

contribuyendo para con el desarrollo de una consciencia humana más integra, así presentando sus múltiples obras a la comunidad, desde sus trabajos musicales, escritos filosóficos y culturales, como también su poesía rica en verso libre y con su estilo particularmente enigmático y espiritual.

Siendo ésta su primera obra titulada Concilios de un poeta, el autor presenta su prosa a modo de compartirla con la comunidad maulina, chilena, y con el mundo propiamente tal, a modo de estimular la composición y lectura de la poesía humana y del lenguaje del alma.

Datos de interés:

Sitio cultural: mundoconsciencia.blogspot.com

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Concilios de un Poeta

Gabriel Bañados Balmaceda

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