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NOMBRE DEL ALUMNO:

OSCAR IVAN FACIO PEREZ

GRADO: 2 SECCION: “B”

ASIGNATURA:

HISTORIA

SALTILLO,COAHUILA 08/FEBRERO/2008
Antes que nada, el concepto de historia en sí misma es un conjunto de hechos
realmente acontecidos, de alcance geográfico y social lo suficientemente amplios como
para servir de base a la comprensión de hechos posteriores.

Ahora una pregunta común que se puede hacer, es ¿Historia , para qué?, en
donde la primer respuesta que nos da el documento al analizarlo es que simplemente
obedece a un interés general en el conocimiento. Esto quiere decir que como cualquier
otra de las ciencias la historia también tiene un propósito u objetivo a cumplir, el cual
sería justificar el interés por aprender .

En al historia también encontramos el interés por conocer cual es nuestra


situación actual, que también es considerada como un objetivo primario. En la
antigüedad en los pueblos primitivos se utilizaban el pensamiento mítico, otros
invocaban leyendas, otros atribuian su origen a un pasado divino y muchos otros
utilizaban el totemismo, esto simplemente para poder poder explicarse la razon de
existir en determinado tiempo.

A menudo la conexión entre el presente y el pasado es interpretada como una


explicación y el antecedente en el tiempo como causa, en donde comúnmente se
confunde el principio y el fundamento en donde el primero, es el primer antecedente
temporal de una secuencia, y el segundo es la base en que descansa la validez de
algo.

Esto quiere decir que simplemente nada pasa por la nada, que todo tiene una
base sobre la cual pueda sustentarse una causa. Como dice Marc Bloch “ la tendencia
a pensar que al hallar los antecedentes temporales de un proceso, descubrimos
también los fundamentos que lo explican”.

La historia nace del intento por explicar y comprender el presente, acudiendo a los
antecedentes que se obtengan o que hayan ocurrido, admite que el pasado da la razon
del presente y supone que el pasado se descubre a partir de aquello que explica el
presente. Cualquier persona que quiera escribir historia debe de partir de una realidad
actual y no imaginaria.
De esta manera, podemos concebir a la historia de dos maneras:
La primera, como un intento de explicar el presente a partir de sus antecedentes
pasados y la segunda como una empresa de comprender el pasado desde el presente.

Las personas que escriben historia siempre tienen un interés en general por
conocer al cual añaden un interés en particular que depende de la situación concreta
del mismo historiador. Benedetto Croce describía la historia como: “el acto de
comprender y entender inducido por los requerimientos de la vida práctica”. En efectivo,
la historia nace de las necesidades de la situación actual, que inducen a comprender el
pasado por motivos prácticos. Esta es la función de los intereses particulares del
historiador.

Algunos ejemplos que se pueden mencionar de la histografía son:


La historia política, La reforma protestante, La historia de México en donde todas estas
tienen un fin en común, pero hay otras obras que tienen fines diferentes como las
historias de los misioneros las cuales están dirigidas a explicar y legitimar la
evangelización.

En fin, la historia intenta dar razón de nuestro presente concreto. En la historia


también se puede sacar un doble interés, en donde el primero es interés general propio
de la especie, y el segundo el interés particular propio de nuestro grupo, clase o
comunidad. Las situaciones que nos llevan a hacer historia rebasan al individuo,
plantean necesidades sociales, colectivas en las que participa un grupo, una clase, una
nacion, una colectividad cualquiera. La historia nos remite a un contexto que nos
trasciende como individuos.

Lo que escribo puede ser onjeto de historia a medida en que se pone en relacion
con esos contextos sociales que lo abarcan y le presentan sentido, “no hay accion
humana que no este conectada con un todo”