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COMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

Edmar Mednis

Gran Maestro Internacional

EDITORIAL

PAIDOTRIBO

Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del "co pyright" , bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcia l o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos.

Título original de la obra: How to play good opening moves

Revisión técnica: Yago Ga ll ach

Traducción: Antonio Gude

Diseño de cubierta: David Carretero

© 2005, Edmar Mednis Editorial Paidotribo Consejo de Ciento , 245 bis, 1o 1a 08011 Barcelona

Tel.: 93 323 33 11 - Fax : 93 453 50 33

http: // www.paidotribo.com / E-mail:paidotribo@paidotribo.com

Primera edición:

ISBN: 84-8019-828-1

Fotocomposición: Editor Service , S. L. Diagonal , 299- 08013 Barcelona Impreso en España por A & M Grafic

A mis hermanas, Aiga e Inita

"

INDICE

Prólogo

..............................................................................................

7

Capítulo l. ¿Qué es la apertura?

..

9

Sección

Sección

l. Consideraciones generales

.

...

9

2. Principios específicos

12

Capítulo 2. Los tres tipos de jugadas que las blancas pueden efectuar en la apertura

.

17

Sección

l.

Jugadas

perfectas

.

17

Sección 2. Jugadas

mediocres

..........................................................

19

Sección

3. Jugadas

deficientes

....

........

21

Capítulo 3. Los tres tipos de jugadas que las negras pueden

efectuar en la apertura

.....................................................................

23

Sección

l.

Jugadas

perfectas

......................

...

23

Sección 2. Jugadas mediocres

..........................................................

32

Sección

3. Jugadas

deficientes

..

.......

33

Capítulo 4. La evaluación de jugadas: el enfoque práctico

..........

35

Capítulo

5. Defensa Siciliana: principios básicos

..........................

57

Sección

Sección

l.

Introducción

....... 2. Principios básicos

..................................

.....................

.

.............

57

60

Capítulo

6.

Defensa Siciliana: juego de alto nivel

......................... Capítulo 7. Gambito de Dama Rehusado: principios básicos

..... Capítulo 8. Gambito de Dama Rehusado: juego de alto nivel

....

73

85

95

Capítulo

9. Jugadas malas: cómo no

realizarlas

............................

Capítulo

tarde?

...................................

105

10. Enroque: ¿temprano o

121

Capítulo 11. Juego de peones: centro, formaciones, debilidades

.........................................................................................

133

PRÓLOGO

Los libros publicados sobre aperturas no escasean precisamente. Las r azones son claras: la apertura es una fase muy importante de la partida , lo que hace que se disponga ya de una enorme cantidad de material técnico. Pero por su propia naturaleza , esos libros son de ca- rácter enciclopédico, ya se refieran a una sola apertura o a un grupo de aperturas. Dado que la teoría de las aperturas se expande muy rá- pidamente , tales tratados invariablemente contienen material que se ha vuelto obsoleto incluso antes de que los propios libros se hayan pu- blicado. Son, no obstante , indispensables para el jugador profesional , tanto como referencia o como el punto de partida de un estudio inde- pendiente. La mejor colección de ese tipo de libros es, sin duda algu-

na , la Enciclopedia de

Ap e rturas de Ajedrez (Informator), integrada

por cinco tomos . Pero ¿de qué forma repercute eso sobre el jugador que disfruta del ajedrez y que quiere mejorar sus resultados competitivos, si bien no tiene tiempo ni ganas para memorizar centenares de variantes? Lo que ese jugador necesita es una guía acerca de cómo lograr buenas posiciones en la apertura sin tener que confiar en cuantiosos análisis memorizados. Este libro va dirigido precisamente a ese tipo de juga - dor y recurre a las técnicas que he desarrollado durante muchos años de fructífero trabajo colectivo y enseñanza privada . A todo lo largo de la obra se hace hincapié en los principios. Desde la primera jugada el lector aprende a elegir buenas jugadas de apertura, simplemente ob- servando los tres principios básicos del juego correcto en la primera fase de la partida . Puesto que el enfoque del libro es original, la mayoría del material de investigación también lo es. El resto se ha obtenido de las fuentes que podemos considerar habituales: contactos personales , prestigio- sas revistas técnicas y libros especializados. Cuando se ha utilizado

7

  • 8 C ÓMO RE A U Z AR BU EN A S J U GADAS E N L A APERTU R A

material o análisis de algún maestro , se le ha acreditado debidamente en el texto. Lo mismo que en mis libros anteriores, mi principal cola- boradora ha sido mi maravillosa rubia, mi esposa Baiba , a quien le de- bo mi mayor gratitud por haber mecanografiado todo el manuscrito y por su continuo apoyo moral. A lo largo del texto se han empleado los siguientes signos conven -

cionales , con sus correspondientes Buena jugada

equivalencias:

!!

?

Jugada muy fuerte, excelente Mala jugada

??

!?

?!

+

+ +

=

G r ave error

Jugada

interesante , emprendedora

Jugada dudosa, por razones teóricas o prácticas Jaque Jaque mate .

Teniendo en cuenta que el libro trata de principios más que de análisis, los errores técnicos deberían ser mínimos . Sin embargo, dada

la complejidad y el carácter inagotable del ajedrez , es casi inevitable

que se produzcan algunos errores. El a u tor

asume la responsabilidad

por todos ellos y de antemano agradece la posible colaboración del

lector por detectarlos y hacérmelos saber.

Edmar Mednis

CAPÍTULO 1

¿Qué es la apertura?

SECCIÓN l. CONSIDERACIONES GENERALES

Se llama apertura a la fase inicial de la partida de ajedrez. ¿Cuál es la importancia relativa de la apertura, en comparación con el medio juego y el final? Aunque la cuestión puede plantearse desde distintos puntos de vista , no hay, sin embargo, una respuesta concluyente , y el jugador de ajedrez completo debería adaptarse por igual a las tres fa- ses. No obstante, puede afirmarse, con razón, que el aprendizaje de las aperturas debería ser la primera materia de estudio. Los alemanes tie- nen una expresión que puede traducirse más o menos así: " Una buena apertura significa que la partida está medio ganada". Una sentencia de este tipo no debe tomarse al pie de la letra , aunque no deja de te- ner su fundamento. Lograr pronto una ventaja de apertura no sólo tiene un valor práctico , sino que también es importante desde el pun- to de vista psicológico . Si usted sabe que está bien, eso puede darle confianza en las acciones que van a producirse . Por el contrario, su ad- versario, al comprender que está mal, puede que no reúna el empuje suficiente para el medio juego que va a producirse. Así, podemos de- cir que una ventaja de apertura puede conducir a una fácil victoria en el medio juego. ¿Qué esperaban conseguir de la apertura los grandes jugadores de la historia? José Raúl Capablanca consideraba que el principio funda- mental debía ser "un rápido y eficiente desarrollo", siendo el corola- rio que las piezas, al movilizarse, "debían ser situadas en los lugares adecuados". También aporta algún excelente consejo acerca de qué hacer cuando nos enfrentamos a una jugada desconocida - ¡como tantas veces nos ha sucedido a todos! - : "Realice aquella jugada que responda a lo que podríamos llamar el sentido común". Con esto no hace más que confirmar el principio general antes formulado. Incluso

9

  • 10 CÓMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

si la jugada efectuada resultase no ser la mejor (para descubrir lo cual se requieren normalmente análisis posteriores a la partida), el plan de movilizar rápidamente las piezas a casillas seguras dará lugar, en la gran mayoría de los casos, a una jugada perfectamente buena.

Larry Evans

aporta una definición técnica moderna al decir: " La

apertura es una lucha por el espacio, el tiempo y la fuerza". Svetozar

Gligoric destaca el factor tiempo, preocupado por la velocidad con que las piezas entran en juego. Según él , "el uso eficiente del tiempo en la apertura requiere normalmente que cada jugada se utilice para desarrollar una nueva pieza". Lajos Portisch ofrece una perspectiva

más filosófica , pintada por así

decir, con un amplio pincel: "Su única

tarea en la apertura es alcanzar un medio juego satisfactorio". Las partidas de Anatoli Kárpov demuestran que desde básicamente está de acuerdo con la tesis de Portisch. La forma en que Robert James Fischer concibe la apertura es muy exigente : si es posible, prefiere ba- rrer a su adversario del tablero desde el mismo comienzo. Naturalmente , los objetivos específicos para blancas y negras son distintos. Para las blancas, el éxito en la apertura significa haber logra- do una pequeña ventaja. Las negras , por otra parte, pueden sentirse completamente satisfechas si lograr igualar. Tanto Fischer como Kár- pov han tenido mucho éxito al saber asegurarse al menos parte de la ventaja natural de las blancas, es decir: jugar con negras contra ellos siempre ha resultado una tarea particularmente ingrata. El objetivo de Kárpov, con negras, ha cambiado de forma considerable desde que se proclamó campeón del mundo en 1975. Antes , cuando se enfrenta- ba a grandes maestros de primera fila, se conformaba con lograr una segura y sólida igualdad y las consiguientes tablas. Pero desde que empuñó el cetro mundial parece interesado en ganar todas las parti- das y, en consecuencia, sus aperturas con negras se han vuelto consi- derablemente más dinámicas. En cuanto a Fischer , las posiciones dinámicas han sido regla inva- riable para él. Por esta razón, sus armas principales, con negras, siem- pre han sido la Siciliana Najdorf contra 1 e4 , y las defensas India de Rey y Gruenfeld contra 1 d4. Estos sistemas de apertura requieren un juego excepcionalmente preciso por parte de las blancas, so pena de que la iniciativa pase a manos de las negras. Fischer disfruta en tales si- tuaciones y siempre está dispuesto a aprovechar cualquier oportuni- dad que se le presente . No obstante, su preocupación esencial es jugar un ajedrez preciso y opta por aquello que la posición requiere. Si el juego de las blancas es perfecto , asume que deberá pasar algún tiempo

¿ QUÉ ES LA APERTURA ?

11

antes de que pueda igualar. Rara vez puede percibirse un exceso injus- tificado de actividad en sus partidas. Como nos cuenta Robert Byrne , mantuvieron una sesión de análisis conjunto a finales de los sesenta, Fischer, al reproducir algunas partidas de Byrne, expresó su sorpresa al comprobar que Byrne se estaba preparando para lanzarse al ataque con las piezas negras. En un gesto de desaprobación, Fischer le aconse-

jó: "Con negras tienes

que igualar antes de buscar otra cosa " .

En general, puede decirse que las blancas deberían buscar, al me- nos, cierta ventaja en la apertura, mientras que las negras deberían procurar conseguir la igualdad. Dependiendo de que la meta final de las negras sea ganar o hacer tablas, éstas deberían buscar una igualdad dinámica o segura respectivamente. ¿Significa esto que no debe plan- tearse otra jugada que aquélla oficialmente reconocida por la teoría como la mejor? Por supuesto que no: otras jugadas y otros planes son a menudo válidos tanto a efectos psicológicos como prácticos. Por ejemplo , el efecto anticipado de alguna jugada sorprendente, ante un adversario conocido porque se siente incómodo cuando lo sacan de la teoría, puede resultar de un gran valor práctico. O bien, un jugador puede conocer, entender y disfrutar jugando una variante que los teó- ricos consideran ligeramente inferior. N o importa: cada jugador debe optar por aquellas aperturas que le gustan y que mejor conoce. Lo que es importante, sin embargo, es mantener una cierta perspectiva lógica en cuanto al propio enfoque . Sería, sencillamente, una estupi- dez que las blancas eligiesen voluntariamente una opción que -con un juego correcto de las negras- entregara la iniciativa al contrincante. La experimentación , por parte de las blancas, debería limitarse a aquellas jugadas cuyo resultado final no es peor que la igualdad. Las negras, por su parte, no deberían arriesgarse en una alternativa en la que -si las blancas juegan correctamente- se quedarán tan inferiores que sus posibilidades de recuperación serán mínimas. La experimen- tación de las negras debería limitarse a jugadas de las que podría deri- varse una ventaja mínima de las blancas, en el peor de los casos, con una inferioridad escasa para las negras, en relación con las mejores variantes teóricas. ¿Cuánto dura la apertura? La línea divisoria entre el final de la apertura y el comienzo del medio juego no está muy definida. Muchos de los libros actuales sobre aperturas ofrecen análisis que , a menudo , llegan a la jugada número 20 o aún más allá. Debe estar claro que en tales casos la partida ya ha entrado en la segunda fase . Una útil vara de medir es que cuando se ha completado el desarrollo, la partida se

  • 12 CÓMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

encuentra en el medio juego. Normalmente , esto sucede entre las 10 y las 15 primeras jugadas. Una alternativa es considerar que la apertura ha finalizado cuando, al menos , unO de los jugadores ha realizado la mayoría de los objetivos concretos del juego en la apertura. Estos ob- jebvos serán comentados en la sección siguiente. La última clave para un juego eficiente es entender el ajedrez. Aunque en la apertura se requiere una buena cantidad de conoci- mientos, sigue siendo de mayor valor entender cómo realizar buenas jugadas de apertura, antes que memorizar cantidades ingentes de complicadas variantes. Capablanca , como él mismo admitía, no era precisamente un experto en la teoría formal de las aperturas. En 1919 se organizó un duelo en La Habana, entre él y el maestro serbio Kas- tic, famoso por su gran capacidad para estudiar aperturas. Como Capa lo describió entonces: "Kostic conoce de memoria cada partida jugada por todos los maestros en los últimos veinte años, así como un consi- derable número de partidas más antiguas". No obstante, Capablanca no estaba en absoluto preocupado y, gracias a su más profundo enten- dimiento del ajedrez, lo barrió en las cinco primeras partidas. A pesar de sus grandes conocimientos de aperturas, Kostic se vio obligado a rendirse .

SECCIÓN 2. PRINCIPIOS ESPECÍFICOS

A medida que una ciencia progresa, pasando de su infancia a una general aceptación, determinados principios que inicialmente pare- cían fundados sobre la brujería son reemplazados por otros basados en la lógica y verificados por medio de la experimentación. En esta fase se encuentra hoy en día el ajedrez. Los principios básicos están formulados y han sido entendidos y aceptados por los principales científicos (es decir, los jugadores de elite). Puede afirmarse, sin te- mor a cometer equivocación alguna, que los principios básicos del juego en la apertura no serán superados por nuevos descubrimien- tos en un futuro previsible. Porque estos principios han alcanzado una suerte de reconocimiento universal. Así , los principios descritos en este libro seguirán siendo válidos durante, al menos, los próximos cien años. Esto no significa, sin embargo, que la edad de los descubrimientos haya llegado a su fin. Si algo es cierto , es precisamente lo contrario. Muchos nuevos esquemas de apertura están por descubrir, y nuestro

¿Q UÉ ES LA A PE RT URA ?

13

conocimiento actual de muchas aperturas se ha incrementado. Cuan- to mejor se conocen algunos sistemas impopulares o insatisfactorios,

resulta más fácil que alguno de ellos sea rehabilitado. La orientación del descubrimiento debería , sin embargo , ser generalmente posit i va. Espero que en un futuro próximo se creen muchos planes nuevos y

buenos. No hay razón , sin

embargo , para pensar que cualquier

varian-

te de juego actual , basada tanto en una estricta lógica como en los éxi- tos prácticos, se revele repentinamente incorrecta. Por consiguiente , las herramientas ofrecidas en este libro para aprender a encontrar

buenas jugadas de apertura seguirán siendo válidas. Las buenas juga- das continuarán siendo buenas y el progreso conducirá al descubri-

miento de más jugadas buenas. Los tres aspectos más significativos en el juego de apertura son: se- guridad del rey, desarrollo de piezas y control del centro. La impor- tancia del rey no es una cuestión polémica , pues la necesidad de que

esté seguro en el

medio juego es bien reconocida . Es importante , por

otra parte , tener presente la seguridad del rey desde la primera juga-

da . Es un falso concepto creer que puesto que nuestro opositor no tie- ne en juego suficientes piezas, nuestro rey debe estar seguro. Por el contrario, tampoco los potenciales defensores del rey han sido movili -

zados. Incluso el rey blanco puede ser ejecutado de forma

rápida , vea-

mos dos ejemplos grotescos: 1) 1 f4 e6 2 g4?? 'iYh5+ + ; 2) 1 d4 tt:'lf6 2 tt:'l d2?! eS!? 3 dxe5 tt:'lg4 4 h3?? tt:'le3!!, y las blancas se rindieron en una partida entre dos maestros franceses , puesto que la " necesaria" 5 fxe3

permite 5

...

'iVh4+ 6 g3

'iVxg3++.

.

Ya nos hemos referido antes a la lógica y a un desarrollo rápido y efectivo, de modo que en este punto no necesitamos insistir sobre ello. El valor y la importancia del centro no son , sin embargo, sufi- cientemente apreciados por la mayoría de los aficionados. El centro y su control son de la mayor importancia, tanto en la apertura como en el medio juego. Si consideramos deportes tan populares como el ba- loncesto, el hockey sobre hielo o el fútbol, podemos ver que la mayor

parte de la acción tiene l ugar en el centro del campo. Las escaramuzas anecdóticas suelen producirse en los rincones y en las bandas, pero el juego significativo generalmente se inicia en el centro o en la zona central. Algo parecido sucede en ajedrez . El centro exacto del tablero

está compuesto por cuatro casillas: 'd4 ' , ' e4 ' ,

'd5' y 'eS' (enmarcadas

dentro del cuadrado pequeño en el diagrama 1), y esas cuatro casillas

revisten la máxima importancia. Se las llama casillas centrales básicas. También de considerable importancia son las casillas adyacentes a

  • 14 CÓMO R E ALI Z AR BU EN AS JUGADA S E N LA A P E RTURA

esas casillas básicas. Reciben el nombre de casillas centrales secunda- rias y forman el cuadrado mayor, cuyos vértices son los puntos ' c3'- ' c6'- ' f6' -' f3 ', tal y como se muestra en el diagrama 1 , en la figura deli- mitada por la línea discontinua.

DIAGRAMA!

a b e d e g h
a
b
e
d
e
g
h

Casillas centrales básicas y secundarias

Consideradas estrictamente desde el punto de vista de su impor- tancia en el centro, las casillas centrales secundarias a lo largo de la columna e son equivalentes a las de la columna f. Por consiguiente, puede parecer lógico emplear los respectivos peones de esta columna para luchar por el centro, lo mismo que los peones de la columna c. Sin embargo, si recordamos el tema fundamental de la seguridad del rey, comprenderemos que eso no es así, ya que mover el peón de f de- bilita la posición del rey. Esto siempre es un factor de peso cuando el rey sigue sin enrocar y puede tener cierta significación incluso aunque el rey se haya enrocado en su flanco. Naturalmente, eso no significa que la utilización del peón de f en la lucha por el centro sea tabú , pero sí que su avance debe ser sopesado cuidadosamente en relación con la seguridad del rey. Esas restricciones no afectan , en cambio , al peón de e , a menos que el rey de ese bando se haya enrocado largo o planee hacerlo. De esta reflexión se infiere que las debilidades de las casill a s de la columna f, si el rey propio está cerca , son potencialmente más

¿QUÉ ES LA APERTURA?

15

peligrosas que las debilidades similares que pudieran ocasionarse en el flanco de dama, es decir: la vulnerabilidad de las casillas ' f2' , ' f3' y 'f4' es más grave que la de las casillas correspondientes 'c2', 'c3 ' y 'c4'. En general, el peón de e es un instrumento dispuesto para la acción central, mientras que antes de hacer lo propio con el peón de f, debe- mos asegurarnos de que el rey está a cubierto. La importancia de controlar el centro es bien conocida por la teo- ría del ajedrez desde que Wilhelm Steinitz comenzó a exponer sus principios estratégicos, a finales del siglo XIX. Por entonces el control del centro era un sinónimo real de su ocupación. Así , por ejemplo, pa- ra controlar el punto 'd4', se consideraba que las blancas debían tener situado en dicha casilla un peón o una pieza. En la década de los años veinte, la Escuela Hipermoderna avanzó considerablemente en la comprensión del juego central. Lo que importaba, según ellos, no era la posesión real del centro, sino su dominio, que incluso podía ser ven- tajoso poseer a larga distancia. Al sintetizar las verdades últimas de los maestros clásicos y de los hipermodernos , hemos podido aprender realmente que el centro y su gobierno son de la mayor relevancia. Lo que nuestro libre pensamiento nos ha enseñado es que la forma en que lo llevemos a cabo es irrelevante. Si volvemos a tomar la casilla 'd4' como ejemplo (véase diagrama 2), cualquiera de los siguientes métodos para controlarla tiene un valor equivalente:

DIAGRAMA2

8 7 6 5 4 3 2 a b e d e g h
8
7
6
5
4
3
2
a
b
e
d
e
g
h

Control del centro

  • 16 CÓMO R E ALIZ A R BUENAS J UG A DAS EN LA A P ERT U R A

1) 1 d4

 

2)

1 e3

3) 1 tt:Jf3

 

4)

1 b3 , seguido de 2

5) 1 c3.

 

Para hacer efectiva la ventaja de l a primera jugada , las blancas pueden optar por mejores alternativas que la 2) y la 5). Sin embargo , para controlar ' d4' las cinco son igualmente válidas. Cuando se desea jugar una apertura concreta que requiere el control de ' d4', entonces cualquiera de estas cinco opciones puede valorarse, en función de los objetivos propuestos, con clara concienci a ajedrecística. Con la info r mación previa como punto de partida , podemos for- mular los tres principios siguientes para un juego correcto de apertu- ra:

1) Ponga su rey a buen recaudo mediante el enroque. 2) Desarrolle sus piezas hacía el centro, de forma que estén dis- puestas para las acciones del medio juego.

3) Domine el

centro, bien 1) por ocupación r eal , bien 2) por acción

de piezas y peones a media o larga distancia.

La calidad específica de las diversas jugadas de apertura será con-

siderada en

los dos capítulos siguientes. Sin embargo , podemos for-

mular ya un principio eliminador : a menos de que una jugada cumpla

con alguno de los objetivos antes enumerados, no será una buena ju- gada de apertura.

CAPÍTULO 2

Los tres tipos de jugadas que las blancas pueden efectuar en la apertura

SECCIÓN l. JUGADAS PERFECTAS

¿Por qué no las mejores? Según nuestra comprensión actual del ajedrez, cinco de las primeras jugadas blancas posibles son absoluta- mente perfectas, y no hay razones válidas para no optar por una de ellas para iniciar la partida. Aunque tales jugadas son de una calidad equivalente, la naturaleza del juego que se puede derivar de cada una de ellas es muy variada, de modo que todo tipo de estilos individuales se pueden acomodar a esas "cinco perfectas". Desde el estilo de juego violento, hasta el seguro y lento, todo jugador puede elegir la jugada y el sistema que mejor le convienen, y lograr así la posición más prome- tedora posible dentro del campo elegido.

DIAGRAMA3

abcde

g

h

Las cinco primeras jugadas perfectas para las blancas

17

  • 18 CÓMO R E ALIZAR BUENAS JU G ADAS EN LA AP E RTURA

Esas jugadas perfectas son las que indican las flechas en el diagra- ma 3. Nos detendremos en todas ellas, desde la más aguda a la menos activa.

le4

La jugada más activa. Las blancas sitúan un peón en la importante

casilla 'e4' , que además ejerce presión en el punto 'd5' .

Al mismo

tiempo , se han abierto diagonales para la dama y el alfil de rey, hecho que posibilita un rápido desarrollo de éste último. La movilización del

caballo de rey y del alfil de rey permite un rápido enroque corto. Por lo general, el juego abierto y activo es característico de las aperturas derivadas de 1 e4, una jugada útil porque, como vemos, contribuye a los tres objetivos del juego en la apertura.

ld4

Esta jugada puede considerarse la equivalente a 1 e4 en el ala de dama. Las blancas sitúan un peón en la importante casilla 'd4' y ejer- cen presión en 'eS'. Al mismo tiempo, se abre una diagonal para el al- fil de dama y se libera parte de la columna d para la dama. El juego in- mediato derivado de 1 d4 suele estar relacionado con el centro y el flanco de dama. De modo que dos de los objetivos de la apertura se cumplen con ese movimiento. Un juego estratégico activo la principal característica de las partidas que se inician con 1 d4 .

1 c4 (Apertura Inglesa)

A primera vista esta jugada no parece ser de gran utilidad puesto

que con ella sólo se facilita el desarrollo de la dama. Su mérito princi- pal radica en el control que el peón ejerce en 'd5 ' , que las blancas

piensan reforzar con 2 tt:J c3 , de forma que este

caballo ejercerá la má-

xima presión central , puesto que el peón de e ya ha sido movido con

ese propósito. Al tener en cuenta la continuación 2 tt:J c3, puede verse que 1 c4 sirve a dos objetivos de la apertura. El juego en la Apertura

Inglesa normalmente

tiene lugar en el flanco de dama , con la dama

blanca desplazándose a las casillas 'a4' , 'b3' y ' c2'. Se trata de una acti- va apertura de corte estratégico.

l tt:Jf3

Esta jugada es ideal desde el punto de vista de los principios de apertura, ya que cumple los tres objetivos. A menos que luego deci- dan trasponer a otra apertura, las blancas proseguirán con 2 g3, 3 .i. g2

LOS TR ES TIPOS DE JUGADAS QUE LAS BLA NC A S PU E D EN EFECTUA

R.

..

19

y 4 0-0 . En sólo cuatro jugadas, las b l ancas habrán enrocado, ejercerán una presión central con su caballo de 'f3' y una presión latente con el alfil de rey. Es cierto que no se trata de un plan agre sivo , pero sí enca- ja perfectamente en los principios de las aperturas modernas. A me- nudo , las partidas que se inician con 1 él::lf3 trasponen a otras apertu- ras. Por ejemplo: siguiendo con 2 d4 , el juego puede derivar h a cia las aperturas de peón dama; mientras que la continuación 2 c4 puede conducir a la Inglesa.

lg3

Esta jugada parece pasiva y sin embargo ayuda a cumplir los tres objetivos de apertura. Después de 2 ~ g2, el alfil domina las importan-

tes casillas centrales ' e4' y 'dS ' .

Como continuación , las blancas pue-

den poner el punto de mira en la casilla dS, jugando 3 c4 y 4 él::lc3 , o pueden completar el desarrollo de su flanco de rey con 3 él::lf3 y 4 0-0.

Como puede verse -aunque no sea activa-1 g3 es una jugada muy fle- xible y puede considerarse perfecta . Hay una sexta jugada que podemos considerar casi perfecta , pues sólo se encuentra una centésima de valor por debajo de las cinco ante-

riores. Se trata de la simétrica a 1 g3 en el flanco de dama , 1 b3. Después

de 2 ~ b2, las blancas ejercerán

una adecuada presión en las casillas 'd4 '

y 'eS'. A finales de los años sesenta y comienzos de los setenta, Bent Larsen tuvo mucho éxito con 1 b3, así que la apertura lleva , merecida- mente, su nombre. Sin embargo, un intensivo trabajo teórico ha demos- trado que 1 b3 es un tanto inferior a 1 g3 , por las dos razones sigu i entes:

1) No contribuye a l a seguridad del rey ni prepara el enroque cor- to. (El enroque largo no es muy atractivo en esta apertura). 2) Es difícil conseguir presión adicional sobre 'eS ', d a do que f4 conduciría a un debilitamiento en la posición del rey.

SECCIÓN 2. JUGADAS MEDIOCRES

Si alguien no quiere efectuar las mejores jugadas, debería , al me- nos, optar por una de las tres posibilidades mediocres, cada una de las cuales tiene características posit i vas. Pero d e bido a sus deficiencias in- herentes , la mejor calificación que merecen es la que hemos adopta- do: " mediocres". Pueden verse gráficamente en el diagrama 4, y a con- tinuación las comentaremos.

  • 20 CÓMO REALI ZA R BUE NAS J UG ADAS EN LA APERT U R A

DIAGRAMA4

8 7 6 5 4 3 2 a b e d e g h
8
7
6
5
4
3
2
a
b
e
d
e
g
h

Las tres primeras jugadas mediocres para las blancas

lb4

Con el plan 2 ~ b2, que apunta a las casillas ' d4' y 'eS'. Además , el peón controla la casilla central secundaria 'eS'. Sin embargo , el peón

no está protegido y - tras respuestas normales, como 1

.. .

e6 ó 1

...

eS-

las blancas pronto tendrán que reforzarlo con 'a3 ' . Obsérvese que 1

b3 sirve al mismo propósito central, pero sin los inconvenientes de 1

b4.

1 ctJc3

El caballo de dama queda situado en su mejor casilla central. La desventaja de este movimiento es que bloquea el avance del peón de e para colaborar en la lucha por el centro, de modo que a las blancas les resultará difícil organizar un desarrollo armonioso de piezas. Es demasiado pronto para poder afirmar " no pienso utilizar el peón de

e".

lf4

Esta jugada no contribuye en nada al desarrollo y debilita ligera- mente el flanco de rey. Su aspecto más positivo es que sirve para ejer- cer presión en la casilla ' eS ' .

LOS TRES TIPOS DE JUGADAS QUE LAS BLANCAS PUEDEN EFECTUAR

...

21

SECCIÓN 3. JUGADAS DEFICIENTES

Todas las demás jugadas de apertura son malas. ¡No las haga! Un breve comentario es todo lo que se requiere para entenderlo:

  • 1 a3, 1 a4. Puras pérdidas de

tiempo .

  • 1 ttJa3, 1 ttJh3. Estas jugadas alejan los caballos del centro.

  • 1 h3, 1 h4. Malgastan tiempo y debilitan el flanco del rey.

  • 1 f3. No contribuye al desarrollo y debilita el flanco de rey.

  • 1 g4. Debilita gravemente el flanco de rey.

  • 1 c3, 1 e3, 1 d3. Innecesariamente pasivas. Son jugadas razonables

para las negras (1

c6, 1

e6, 1

d6), pero no tienen sentido para las

blancas, porque

negras!

Dado que no me gustaría que usted las jugase, no las reproduciré en ningún diagrama.

CAPÍTULO 3

Los tres tipos de jugadas que las negras pueden efectuar en la apertura

En general podemos decir que lo que es bueno para las blancas también debe ser bueno para las negras, y lo que es malo para las blancas puede ser todavía peor para las negras. Por ejemplo, las cinco primeras jugadas perfectas de las blancas son tan buenas que ¡las ne- gras pueden responder, en cada caso, con la jugada simétrica! Por otra

parte, la jugada 1

g5 es sinónimo de suicidio. Por supuesto, la prime-

. .. ra jugada blanca puede inhibir determinadas respuestas y reducir el valor de otras. Las siguientes secciones mostrarán cómo deberían y cómo no deberían jugar las negras. En todos los casos, asumiré que las

blancas han abierto con jugadas perfectas. Si las blancas no lo han he- cho así, las negras deberían realizar las mismas buenas jugadas, pues lo que sucederá en tal caso es que conseguirán una excelente posición en menos tiempo.

SECCIÓN l. JUGADAS PERFECTAS

Las jugadas perfectas son aquéllas que ayudan a realizar al menos uno de los objetivos declarados de la apertura, sin que tengan defec- tos estratégicos o tácticos. Lo mismo que en el capítulo 2, comentare- mos estas jugadas por orden, nos ocuparemos en primer lugar de las respuestas a las jugadas más activas de las blancas.

A) le4

Las negras disponen de siete respuestas perfectas a esta primera jugada blanca, tal y como se indica en el diagrama 5.

23

  • 24 CÓMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

DIAGRAMAS 8 7 a b e d e g h
DIAGRAMAS
8
7
a
b
e
d
e
g
h

Las siete respuestas perfectas de las negras a 1 e4

1

...

c6

1

Aunque libera una diagonal para la dama , el principal propósito de c6 es controlar la casilla clave 'dS'. Las negras piensan seguir con 2

...

...

dS, de modo que después de, por ejemplo, 2 d4 d5 3 exd5 cxd5! , su

influencia en el centro es idéntica a la de las blancas. Así, 1

...

c6 es no

sólo un movimiento fundado, sino que prepara, además, la agresión al activo peón blanco de 'e4'. Es una apertura segura y correcta , llamada

Defensa Caro- Kann , muy popular

entre los estrategas. El ex campeón

mundial Tigrán Petrosián ha sido uno de sus más fieles adeptos y el

campeón actual , Anatoli Kárpov', la eligió para su enfrentamiento con Spasski .

1

...

eS

Las negras e j ercen una presión inmediata en la casilla ' d4 ' y se dis-

ponen a incrementarla

con

...

tt:J c6. Se trata de la famosísima Defensa

Siciliana, que en su día fue la defensa exclusiva de Robert James Fis- cher, en respuesta a 1 e4. Echaremos un vistazo más detenido a esta importante apertura en los capítulos 5 y 6.

1

...

d6

' Lo era cuando se publi có e l libr o original en 1982. Nota de l traductor.

LOS T RES T IPO S DE JUGADAS Q UE LAS NEGRA S PU E DE N E F ECTU AR

...

25

Las negras protegen la casilla 'eS' y abren la diagonal del alfil de

dama. Normalmente, a esta jugada le siguen 2

tt:Jf6 y 3

g6 , para lle-

... gar así en la Defensa Pire. Hasta mediados de los años cuarenta se

...

consideraba una defensa inferior , pero ahora está reconocida como una apertura perfectamente satisfactoria.

l

e6

Este avance puede considerarse análogo a 1

c6 . Las negras pre-

 

dS

-de paso que controlan la casilla 'dS '- para presionar en ' e4'. Con este movimiento quedan abiertas las diagonales de l a dama y del alfil de rey. Se trata de la famosa Defensa Francesa , favorita , entre otros, del excampeón mundial Mijaíl Botvínnik, así como de los prestigiosos

 

grandes

maestros Wolfgang

Uhlmann , Víktor Korchnói y Lajos Por-

tisch, en

cuyo repertorio ocupa un

lug a r preponderant e .

l

e5

Una jugada tan buena como la primera de las blancas: control a eS y ataca 'd4' , de paso que abre sendas diagonales a su dama y a su alfil

de rey. No obstante , dado que este peón no está

protegido, las negras

tendrán que soportar una inminente presión sobre él. Para determi-

nar la apertura se requieren más jugadas.

1

...

tt:Jf6

Lógica desde el punto de vista estratégico , pues el caballo de rey se desarrolla por su mejor casilla y ataca, incluso, el peón blanco de ' e4 ' . Naturalmente , las blancas pueden expulsar el caballo con el avance 2 eS , y que gana tiempo para una nueva jugada. Esta defensa es inven- ción del que fuera campeón del mundo Alexander Alekhine , en los primeros días de la era hipermoderna (años veinte) y, por tanto , lleva su nombre. La defensa consolidó definitivamente su corrección teóri- ca cuando Fischer la introdujo, en dos ocasiones, en su duelo de 1972 contra Spasski.

l

...

g6

  • 26 CÓMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

inicial superioridad enemiga en el centro, de modo que 1

g6 debe con-

... siderarse como una jugada perfectamente buena. No obstante, las ne- gras deben entender muy bien los matices de esta defensa, pues de otro modo el centro blanco puede ahogarlas. Algunos autores llaman a esta

apertura "Defensa Moderna" pero, puesto que tal denominación pare- cerá ridícula dentro de unos años, la genérica "Defensa del Fianchetto de Rey", o su nombre histórico "Defensa Robatsch", por el gran maes- tro austriaco Karl Robatsch, me parecen más apropiados.

B) ld4

Las negras también disponen , en este caso, de siete respuestas per- fectas, tal y como se observa en el diagrama 6.

DIAGRAMA6

8 7 6 5 4 3 2 a b e d e g h
8
7
6
5
4
3
2
a
b
e
d
e
g
h

Las siete respuestas perfectas de las negras a 1 d4

l

...

c6

Se prepara para continuar con la deseable , a efectos centrales, 2 ... d5. Después de 2 c4 d5 , las negras han planteado la Defensa Eslava contra el Gambito de Dama Rehusado, mientras que tras 2 e4 d5 se llega, por transposición , a la Defensa Caro-Kann. Aunque rara vez

puesta en práctica, 1 te perfecta .

...

c6, seguido de 2

.. .

d5, es una jugada ciertamen-

LOS TRES TIPOS DE JUGADAS QUE LAS NEGRAS PUEDEN EFECTUAR ...

 

l

cs

Las negras desafían de inmediato al peón de dama blanco. Des- pués de la respuesta normal, 2 dS, las negras pueden elegir entre 2 ...

eS , que plantea

una antigua formación Benoni, y seguir agrediendo al

peón avanzado blanco, con 2

e6 , lo que conduce a la Defensa Beno-

pectivas, pese a ello, son buenas.

 

l

d6

Esta jugada disputa el control de 'eS' y deja paso al alfil de dama . Después de 2 c4 tt:Jf6, el juego deriva hacia formaciones de la India de Rey, y después de 2 e4 tt:Jf6, normalmente la lucha se encamina hacia variantes de la Defensa Pire (véase, en defensas a 1 e4). La inmediata

1

d6 no es

muy frecuente, pero coincide plenamente con los princi-

pios de apertura.

 

l

dS

Con las mismas ideas que la excelente primera jugada blanca: con- trol de ' dS', ataque a 'e4', apertura de una diagonal para el alfil de da- ma y eventual desarrollo de la dama blanca.

 

l

e6

Esta jugada controla ' dS' y abre líneas tanto a la dama como al alfil de rey. Después de 2 e4, las negras entrarán en la Defensa Francesa

con 2

dS; mientras que en caso de 2 c4 las negras pueden elegir en-

...

dS, y prose-

... tre llevar el juego al Gambito de Dama Rehusado con 2

guir con el desarrollo de su flanco de rey con 2

...

tt:Jf6.

1

...

tt:Jf6

La respuesta más flexible de las negras y, actualmente, la más popu- lar en el ajedrez de competición. Al desarrollar el caballo de rey hacia el centro, las negras cumplen con todos los objetivos de la apertura.

l

...

g6

Con las mismas ideas que cuando esta jugada se realiza contra 1 e4:fianchettar el alfil de rey y preparar el enroque corto. Después de 2 c4 ii. g7, el juego evoluciona según las aperturas cerradas del peón de

dama, mientras que tras 2 e4 !il

..g7,

resulta un juego más característico

de las aperturas del peón de rey.

  • 28 CÓMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

C) lc4

Una vez más, las negras disponen de siete jugadas perfectas, tal y como muestra el diagrama 7.

DIAGRAMA?

8 7 6 5 4 3 2 a b e d e g h
8
7
6
5
4
3
2
a
b
e
d
e
g
h

Las siete respuestas perfectas de las negras a 1 c4

1

...

c6

Las negras piensan atacar el peón de e blanco, con 2

dS, y esta-

... blecer así un firme control del punto 'dS'. Después de 2 d4 dS, resulta la Defensa Eslava, y en caso de 2 e4 dS, queda planteada la no menos

frecuente Defensa Caro-Kann.

l

...

c5

De nuevo, una respuesta simétrica a la de las blancas. Las negras ejercen presión en la importante casilla 'd4', se disponen a desarrollar su caballo de dama por la casilla ideal ('c6'), y le han abierto una dia- gonal a la dama para que pueda jugar en su flanco.

l

...

d6

Protege la casilla 'eS' y abre paso al alfil de dama. Las negras pue-

den seguir con 2

...

eS, 2

...

tl:lf6, o incluso 2

...

g6, según sus propios de-

LOS TRES TIPOS DE JUGADAS QUE LAS NEGRAS PUEDEN EFECTUAR

...

29

seos. Aunque no es lo más habitual, 1 aspectos.

...

d6 es excelente en todos los

1

...

e6

Protege 'd5' y libera dama y alfil de rey. Las negras piensan conti-

nuar con 2

d5 ó 2

tZ:lf6.

  • 1 e5

Un plan activo, con el que las negras ocupan una casilla central cla- ve, atacan d4 y abren paso a la dama y al alfil de rey.

1

...

tZ:lf6

De nuevo, la respuesta más flexible que cubre todos los objetivos de la apertura. Las negras pueden proseguir eligiendo entre un am-

plio número de sistemas, como 2

...

c6, 2

...

eS, 2

...

e6 y 2

...

g6.

1

...

g6

Las negras demuestran de inmediato que quierenfianchettar su al- fil de rey. Se trata de un plan muy flexible y, puesto que con su prime- ra jugada las blancas no han situado su peón en una casilla central bá- sica, las negras no tienen que preocuparse porque las blancas puedan construir un centro anormalmente fuerte.

D) 1 tZ:lf3

Como muestra el diagrama 8, las negras cuentan con las siete juga- das perfectas que siguen:

1)

..

c6

2)

1

c5

3)

..

d6

4)

d5

5)

1

e6

6)

1

tZ:lf6

7) 1

 

g6

(D)

Ya hemos visto anteriormente estas jugadas, y aquí se repiten sus

mismos méritos por las mismas razones. Dado que 1 tZ:lf3 no es un gol-

pe activo, las negras no tienen necesidad de preparar

via 1

...

c6. Sin embargo, 1

...

d5 con la pre-

... c6 no tiene nada de malo y, a menudo, se

  • 30 CÓMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

DIAGRAMAS

8 7 6 5 4 3 2 abcde gh
8
7
6
5
4
3
2
abcde
gh

Las siete respuestas perfectas de las n egras a 1 tbj3

llega a la misma posición después de 1

d5. La popular Apertura Re-

... ti , por ejemplo, puede empezar así: 1 ébf3 d5 2 c4 c6 , o bien en este or- den: 1 ébf3 c6 2 c4 d5.

E) 1g3

Dado qu e ésta es la jugada menos activa de las blancas, las n e gras disponen nada menos que de ocho buenas jugadas posibles, tal y co- mo muestra el diagrama. Son las siguientes:

1) 1

...

c6

2) 1

...

eS

3)

l. ..

d6

4) 1

...

dS

5) 1

6) 1

...

e6

...

eS

7) 1

...

ébf6

8) 1

...

g6

(D)

To das estas jugadas se han com e ntado antes extensamente, y e l mismo razonamiento puede aplicarse aquí en cada caso. Si el lector ha

LOS TRES TIPOS DE JUGADAS QUE LAS NEGRAS PUEDEN EFECTUAR

..

.

31

DIAGRAMA9

a b e d e g h
a
b
e
d
e
g
h

Las ocho respuestas perfectas de las negras a 1 g3

ido estudiando las secciones individuales, estoy seguro de que se ha- brá dado cuenta que las buenas jugadas se repiten. Lo que es bueno contra una apertura suele ser bueno contra otra porque se aplican los mismos principios de apertura. Las ocho jugadas perfectas de las ne- gras, según tales principios, son las mostradas. A menos que haya una

razón clara y concreta por la que alguna de ellas no sea factible, no puede equivocarse si elige uno de estos movimientos, sea cual haya si- do la primera jugada blanca. Hay otra primera jugada para las negras que merece mención es- pecial. A finales de los años setenta, los maestros británicos, liderados

por Anthony Miles y Raymond Keene, comenzaron a jugar 1

b6 ge-

neralmente con éxito. La idea subyacente en la jugada es similar a la

de 1

g6, en cuanto a que el alfil fianchettado dominará

dos impor-

tantes casillas centrales básicas. En el caso de 1 ' d5 ' y 'e4' . N o obstan te, en comparación con 1

b6, concretamente b6 tiene la des-

...

g6, 1

... ventaja de que no hace nada por colaborar con la seguridad de su rey mediante el enroque (puesto que el enroque largo es generalmente inapropiado en estas variantes). La ausencia de enroque significa que el rey negro puede permanecer menos seguro y que el contrajuego de las negras en el centro no está reforzado por el alfil de rey. Como com-

. ..

  • 32 CÓMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

pensación parcial para las negras, el alfil de dama fianchettado puede atacar de forma natural el peón de rey blanco, si es que las blancas op- tan por un fuerte centro con un temprano e4. Es demasiado pronto para dar una respuesta definitiva en cuanto

al valor objetivo de las defensas que se inician con 1

b6. La teoría

ajedrecística, con su interminable búsqueda de la verdad, aportará la

respuesta a su debido tiempo. Mi dictamen es que 1

b6 es un poco

pasiva para ser objetivamente considerada una jugada perfecta. Sin embargo , no es más que muy ligeramente inferior a las jugadas califi-

cadas de perfectas. Es posible que tras la menos activa 1 ét:Jf3, 1 no presente deficiencias teóricas.

b6

SECCIÓN 2. JUGADAS MEDIOCRES

Con tantas jugadas perfectas disponibles para las negras, ¿por qué elegir otras? Realmente, no lo sé. Sin embargo, hay quienes piensan que pueden conseguir más "sacando a su adversario del libro". Las ju- gadas que tienen algunos aspectos positivos y que pueden, por tanto, calificarse de "mediocres", son las siguientes:

A) 1e4

  • 1 ét:Jc6. El caballo de dama se desarrolla por su mejor casilla, pero eso sucede demasiado pronto. Después de 2 d4, las blancas obtienen una considerable superioridad central, tanto si las negras responden con

...

la jugada de Aron Nimzovich, 2

...

dS, como con la alternativa 2

...

eS.

  • 1 ...

dS. Desafiar al peón de rey blanco seguramente es lógico, pero

el problema de las negras es que después de 2 exdS ~xdS 3 ét:Jc3 ~aS 4

d4, han perdido tiempo con su dama y la posición del peón en 'd4' concede a las blancas una clara superioridad central. Ésta es, sin em- bargo, una apertura reconocida, que se llama Contraataque del Cen- tro en los países anglosajones, y Defensa Escandinava en otras partes del mundo.

B)1d4

  • 1 ét:Jc6. Al desarrollar precipitadamente su caballo de dama, las negras tendrán problemas en el centro después de 2 c4, 2 e4 ó 2 dS.

...

  • 1 ...

fS. La Defensa Holandesa. Las negras controlan parcialmente

la casilla 'e4' y sueñan con disponer más tarde de posibilidades de ata-

LO S TR ES TlPOS DE J UGADAS QUE L AS NEGRAS PUE DEN EFE CTU AR ...

33

que en el flanco de rey. N o obstante, los inconvenientes de esta jugada son obvios: no se facilita el desarrollo y se debilita el flanco de rey. A menos que sea usted un gran maestro , le resultará bastante fácil , con negras, caer en una situación estratégicamente desesperada en esta apertura.

  • C) 1c4

De nuevo , las

dos jugadas mediocres son 1

mentario a B) es aplicable aquí.

...

tt:J c6 y 1

...

f5 , y el co-

D)

1 tt:Jf3

Lo mejor que puede decirse de 1

tt:J c6 y 1

f5 en este caso es que

.. . son realmente mediocres. El desarrollo del caballo de dama podría dar buen resultado si las blancas prosiguen con pasividad , pero si jue- gan la activa 2 d4! , entonces la voluntaria obstrucción, por parte de las negras , de su peón de e hará que les resulte imposible oponer una for- mación central satisfactoria.

. ..

E)

1g3

1

...

f5 de nuevo descuida el desarrollo y debilita el flanco de rey.

Contra 1

tt:J c6 las blanc a s deberían aprovechar la ocasión de sellar

centro , con 2 d4!, en cuyo caso lo mejor que pue-

... la superioridad en el

den hacer las negras es optar por algunas variantes estratégicamente insatisfactorias de la Defensa Chigorin. Seguramente el lector habrá observado cómo ciertos modelos de mediocridad se repiten. Contra aperturas cerradas , esos factores son el desarrollo prematuro del caballo de dania (aun admitiendo que sea

desarrollado por su mejor casilla) y la orientada hacia el centro, pero

que no contribuye al desarrollo, 1

...

f5. Contra 1 e4, además de la tan

mencionada jugada del caballo de dama, las negras también pueden

optar por la agresivísima 1

...

d5.

SECCIÓN 3. JUGADAS DEFICIENTES

Las jugadas que son deficientes para las blancas , todavía son peo-

res para las negras. Por consiguiente, no juegue nunca 1

tt:J a6, 1

f6 , 1

g5 , 1

h6, 1

h5 , ni 1

a6 , 1

a5 , 1

... tZ'l h6. Sus contrapartidas

...

... blancas son malas, de modo que éstas lo son todavía un poco más, y eso no se lo pueden permitir las negras.

.. .

. ..

.. .

...

. ..

  • 34 CÓMO R E ALIZAR BUENAS J UGADAS E N LA APERT U RA

Hay dos jugadas que merecen una explicación en cuanto a por qué deben considerarse más deficientes que mediocres. La primera es 1 ... bS en respuesta a 1 d4 , 1 ti:Jf3 ó 1 g3 . Como recordará el lector, b4 la consideramos mediocre en tanto que primera jugada blanca. Sin em- bargo las negras , que van un movimiento por detrás, no pueden per- mitirse debilitar el flanco de dama y perder el tiempo necesario en de- fender el peón desprotegido. Por ejemplo , después de 1 d4 b5 2 e4 il. b7 3 f3, las negras deberán perder una jugada para proteger el peón de ' bS'.

La otra jugada impracticable es 1

dS, en respuesta a 1 c4. Éstas

.. .

... dS es peor contra 1 c4 que contra 1 e4:

son las razones por las que 1

1) Después de 2 cxd5, las blancas han cambiado un peón central secundario (el peón de e) por un peón central básico de las ne- gras, de modo que las blancas están en condiciones de poder for- mar un centro bastante más fuerte que contra la Defensa Escan- dinava , puesto que contarán con sus peónes de d y e, mientras que el de e será el único peón central básico que les quede a las negras. 2) Después de las jugadas normales 2 cxd5 'li' xd5 3 ti:J c3 , las blancas tendrán ventaja en desarrollo , además de un más fuerte centro , tras 4 d4 . Por otra parte , dado que la posición se mantiene relati- vamente cerrada , las negras tendrán menos oportunidades de contrajuego que en la Defensa Escandinava.

CAPÍTULO 4

La evaluación de jugadas:

el enfoque práctico

En la primera jugada todo está bastante claro. Si juega conforme a los principios de la apertura, su elección será excelente. Pero ¿qué ha- cer en la segunda, o en la décima jugada? A medida que la partida va tomando forma, el juego se hace más complicado y, como es lógico, re- quiere una reflexión más concreta para seleccionar las jugadas. En cualquier caso, no está de más asegurar, so pena de repetirnos, que las opciones que elija serán mucho mejores mientras se mantenga fiel a los principios básicos. Concederle preferencia voluntariamente a una jugada que no contribuye al desarrollo, que no influye en el centro y que puede contravenir la seguridad de su rey sería una locura, a me- nos que, a cambio, le ofrezca algunas fantásticas posibilidades. En rea - lidad, posibilidades de ese tipo rara vez se dan en el tablero. La mayo- ría de las jugadas que contravienen los principios de la apertura resultan ser claramente inferiores. De cualquier modo, el deseo por a experimentar puede tentarnos a todos, desde el maestro al aficionado. Con demasiada frecuencia solemos pensar que quizá "en esta posi - ción concreta" podamos optar por una jugada que vulnere los princi- pios fundamentales, precisamente porque se trata de una situación es- pecial. Las estadísticas , sin embargo, demuestran que esas situaciones especiales se producen mucho más raramente de lo que - guiados por un excesivo optimismo- nosotros pensamos. ¿Qué tipo de señales o referencias podemos utilizar para decidir si una jugada es buena o no? Con mucho, la mejor guía es ver si la juga- da cumple los buenos principios de apertura. Debería acercarse al menos a uno de los objetivos básicos. El tipo de pensamiento quepo- demos emplear quedará subrayado en los siguientes ejemplos, que sirven para ilustrar tanto las ideas clásicas como las nuevas. En estas partidas incluiré muestras de todas las aperturas principales con ex- cepción de la Defensa Siciliana y el Gambito de Dama , que serán es- tudiadas en profundidad en los capítulos 5° al 8°.

35

  • 36 CÓMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

Krum Gueórguiev- Yuri Razuváiev

Dubna (Rusia) , 1979 Apertura Ruy López, C92

  • 1 e4 eS 2 tt:Jf3

Desarrolla el caballo de rey hacia el centro con ganancia de tiem- po, es una jugada perfecta y la mejor opción de las blancas aquí.

2

...

tt:Jc6

La respuesta más popular de las negras. El peón de rey negro re- quiere protección y el caballo de dama, movilizándose también por su mejor casilla, la aporta. Puesto que las negras han decidido que su peón de e será su bastión central, no se requerirá en este esquema la colaboración del peón de e en la lucha por el centro, al menos no de inmediato. Por consiguiente, este desarrollo del caballo de dama no tiene ninguna desventaja.

3~b5

Completa el desarrollo de las piezas menores en el flanco de rey y se prepara para enrocar de inmediato. Al atacar el caballo de dama, las blancas ejercen una presión indirecta sobre el peón rey negro. Así, podemos ver que la jugada del alfil forma parte del plan de las blancas para lograr superioridad en el centro. Esta tercera jugada blanca ha planteado la famosa Apertura Ruy López.

3

...

a6

Expulsa el alfil, puesto que las blancas no ganan un peón con 4

.i.xc6 dxc6! 5 ctJxe5?!, debido a 5

~d4, y las negras recuperan el pe-

... ón con un buen juego. No obstante, no es en absoluto evidente que 3 ... a6 sea una buena jugada, y se han requerido numerosas partidas y análisis de grandes maestros antes de que este avance mereciese el respaldo teórico general.

4~a4

Mantiene el statu quo. Un plan alternativo de valor similar es 4 .i.xc6 dxc6 5 0-0!

4

...

ctJf6

Desarrolla el caballo de rey a su mejor casilla central.

LA EVALUACIÓN DE JUGADAS: EL ENFOQUE PRÁCTICO

37

50-0

De esta forma, en cinco jugadas, las blancas han conseguido una

buena presión central y han adelantado mucho su desarrollo, dado

que su rey se encuentra ya seguró. Las blancas no tienen por qué te-

mer S

...

ét:Jxe4 , ya que después de 6 d4! recuperan

el peón de forma

forzosa. Aunque no resulta del todo evidente, a esa conclusión puede

llegarse a causa de la naturaleza abierta de la posición , que obligará a

las negras a preocuparse por la seguridad de su rey. En consecuencia ,

deberán enrocar rápido y las blancas podrán capturar el peón de rey

de las negras mientras éstas se ponen al día en su desarrollo.

5

...

b5

Una jugada polémica. Para prevenir las amenazas a su peón de

'eS ', las negras cortan el ataque a su caballo de dama por parte del al-

fil enemigo , pero lo llevan a una diagonal desde la que apunta a 'f7'. A

menos que las negras puedan enrocar rápidamente, esta casilla puede

resultar muy vulnerable. La alternativa más habitual, que ha resistido

la prueba del tiempo, es la tranquila jugada de desarrollo S

...

il

..

e7.

6 il

..

b3 il

..

e7 7 :

el

Al proteger el peón de ' e4' con la torre, las blancas construyen la

posición normal de la Ruy López Cerrada, que normalmente se pro-

duce después de S

...

il

..

e7 6 :el

bS 7 il b3. La opción alternativa es

..

crear problemas de más difícil solución a las negras, con la agresiva 7

d4!, ya que después de 7

...

exd4 , 8 eS resulta muy molesta.

Nótese que después de 7 : ella torre blanca queda situada en el

centro. Por el momento, su misión principal es defensiva, pero pronto

puede resultar ofensiva a lo largo de la columna e.

7

...

0-0

Ahora el rey negro está seguro.

8c3

Con idea de formar un fuerte centro con 9 d4.

8

...

d6

Protege el peón de rey y abre la diagonal al alfil de dama. Si las

blancas efectúan la inmediata 9 d4, entonces las negras pueden crear

una fuerte presión sobre ese peón con 9

...

il

..

g4.

  • 38 CÓMO REALIZAR BUENAS JU GADAS EN LA APERTURA

9h3!

El único fin de esta jugada es poder realizar el avance d4 sin permi-

tir la clavada. Puesto que las negras no pueden impedir que la jugada

d4 se lleve a cabo y que no disponen de ninguna amenaza inmedi ata,

las blancas pueden permitirse esta pérdida de tiempo. La posición,

después de esta novena jugada blanca ha sido analizada con minucio-

sidad, dado que las negras cuentan con numerosas posibilidades.

Anteriormente era muy habitual la Variante Chigorin (9

...

tt::la5 10

il. c2 c5) , y en la década de los setenta se puso de moda la idea de Bre-

yer, 9

...

tt::lb8 10 d4 tt::lbd7.

9 ..

.lt b7!?

Sólo en los dos últimos años apareció esta jugada en la práctica

magistral. ¿Por qué se ha necesitado tanto tiempo para dar con este

descubrimiento? Lo cierto es que si nos basamos en los principios de

la apertura, esta jugada seguramente merece una seria investigación .

Las negras completan el desarrollo de sus piezas menores y sitúan e l

alfil de dama apuntando dir ec tamente al centro. Si el caballo de 'c6' se

mueve, el alfil estará amenazando el peón blanco de ' e4'.

10 d4 .l:.e8

DIAGRAMA lO

8 7 6 5 4 3 2 a b e d e g h Gu eó
8
7
6
5
4
3
2
a
b
e
d
e
g
h
Gu eó rguiev - Ra z uváie v
Dubna, 1979
D
espués
de la lO a jugada negra

LA E VALUAC N DE JUGADAS: EL E NFOQ UE PRÁ CTI CO

39

La posición básica en esta sub variante. La torre negra queda si-

tuada de forma tal que protege el peón de ' eS' y ataca indirectamen-

te el peón de ' e4' enemigo. Dado que las blancas disponen de cierta

superioridad central , el primer jugador cuenta con una

pequeña

vent a ja derivada de su derecho a mover primero. Su plan más con-

sistente ahora es desarrollar las piezas del flanco de dama, con 11

CZJbd2 . Sin embargo , las blancas

demuestran que se contentan con

hacer tablas contra un bien conocido rival. El gran maestro soviético

(con negras), en cambio, no se contenta con ese resultado y, en con-

secuencia , para proseguir la partida debe realizar jugadas de segun-

da fila , con lo que lo único que consigue es acabar perdiendo: 11

CZJg5 I H812 CZJf3 h6?! 13 CZJbd2 exd4?! 14 cxd4 CZJb415 "if e2 c516 a3

CZJc6 17 dxc5 dxc5 18 eS CZJh7 19 tt:J e4 c4 20 ii

..

c2 l::t e8?! 21

..

ít

f4!

CZJf8 22

"if e3 CZJg6 23 e6! CZJxf4 24 exf7+

~ xf7 25 "if xf4+ ~ g8 26 "iff5!

 

l::tf8

27

"if e6+ l::tf7 28 l::t ad1 "if c8 29 "if g6

l::t xf3 30 CZJd6!

..

ítx

d6 3 1 l::t xd6

 

32

gxf3 "if c7 33 l::t de6 "if f7 34 "ifxf7+ ~ xf7 35 il. g6+. Las negras se rin -

dieron.

Jonathan Speelman- Mihai Suba

P ronda del Torneo de Hastings 1978-1979 ,

(Inglaterra), diciembre de 1978

D efensaAlekhin e, B02

1 e4 CZJf6 2 eS

El peón atacado se convierte en atacant e, pues permitir que el ca-

ballo de rey contrario se mantenga en su puesto actual sería facilit a r a

la s negras un fácil desarrollo.

2

...

CZJdS 3 CZJf3

Desarrollar el caballo d e rey no puede ser malo. Aun así , el av a nce

central3 d4 es, al menos , igual de bueno y considerablemente más fle-

xible. En tal caso, después de 3

. ..

d6 , las blancas podrían optar , por

ejemplo, por el agudo Ataque de los Cuatro Peones, 4 c4 CZJb6 5 f4 , o

por la correcta continuación estratégica 4 CZJf3.

3

...

d6

El único plan lógico : se abren líneas para el desarrollo , a la vez que

se le piden explicaciones al peón avanzado blanco.

  • 40 CÓMO R E ALIZAR BUE N AS J U GADAS EN LA APERT U R A

Un emplazamiento razonable para el

alfil. Sin embargo , es dema-

siado pronto para decidir cuál es el mejor. La normal y flexible 4 d4! es

mejor para conservar la ventaja de salida.

4

...

c6

Mantiene el caballo en el centro sin bloquear la diagonal del alfil

dama , lo que sucedería en caso de 4

...

e6.

S éb c3?!

Con el desarrollo del caballo de dama por su mejor casilla se corre

el riesgo de tener que asumir peones doblados. Puesto que no se con-

sigue nada a cambio, el plan es dudoso. De nuevo , lo mejor para las

blancas era l a natural 5 d4.

5

...

éb xc3 6 bxc3

Capturar de esta forma incrementa las perspectivas de dominio

central de las blancas, mientras que la consecuencia de 6 dxc3?! sería

justo la contraria.

6

...

d5!

Las negras optan por un cambio de planes estratégicamente lógi-

co. Puesto que las blancas han aceptado un par de peones doblados,

con la esperanza de que el superior desarrollo de sus piezas menores

les conceda alguna compensación , las negras, en consecuencia, eligen

cerrar la posición , de forma que puedan completar su desarrollo sin

permitir a las blancas emprender ninguna acción inmediata. Una vez

que su desarrollo esté completo, las negras piensan tratar de explotar

la debilidad estructural enemiga, es decir: los peones doblados .

  • 7 .i. e2 .i. g4!

Las negras necesitan jugar

...

e6 para desarrollar su alfil de rey, pero

de hacerlo ahora quedaría encerrado el alfil de dama . Por tanto , pri-

mero desarrollan esta pieza.

  • 8 .l:í:bl Wic7 9 d4 e6 10 0-0 éb d711 h3 .i. xf3

Puesto que la posición negra no casa bien con su alfil de casillas

blancas , y puesto que la posición está más

bio de las negras se justifica plenamente.

correcto 11

.. .

.it h5.

bien bloqueada , este cam-

Sin embargo , también era

LA E VAL UA CIÓN DE J U G A DA S: E L ENFOQUE PR Á CTICO

41

DIAGRAMA U

8 7 6 5 4 3 2 abcde gh
8
7
6
5
4
3
2
abcde
gh

Sp e elman - Suba

Hastings 1978-1979

Después de 12

...

0-0-0

Las negras han puesto su rey a cubierto, su posición carece de de-

bilidades estructurales y pueden desarrollar a placer su alfil de rey.

Las blancas, en cambio , no tienen compensación por sus peones inmó-

viles de la columna c. En conjunto, las perspectivas de las negras son

ligeramente mejores. En el juego subsiguiente, las negras obtuvieron

una posición ganadora , pero un error suyo en la jugada número 33

permitió a l as blancas salvarse con unas tablas: 13 'ti' d3 tt:J b6! 1 4 ~ e2

 

bS 15 .i. g5 .l:.cS

16 .l:. b3 h6 17 .i

..

h4? eS! 1S dxc5 tt:J d7 19 .l:.b2 tt:Jxc5 20

'ti' d4

g5

21

tt:Je4 22 .l:.fb1

tt:Jxg3!

23

.i. a6

b6 24 .l:.xb6 +

axb6 25

.l:.xb6 + ~ aS 26 .i. b5 'ti' a7! 27 .l:. a6 .i. c5 2S .l:.xa7+ .i. xa7 29 'ti' a4 .l:.c7 30

.it c6+ ~ bS 31 'ti' b5+ ~ eS 32 'ti' a6+ ~ d8 33 .i. xd5! .l:.eS? (el método ga-

nador es 33

 

exd5! 34 'ti'f6+ ~ d7 35 'ti'xhS tt:Je4 36 iVfS ~ xf2+ 37 ~ fl

 

e6, según

análisis

de Suba) 34 .i. c6 tt:J e2+ 35 ~ fl tt:Jxc3 36 'ti' d3+

tt:J d5 37 c4!

.l:. xc6 3S cxd5 .l:. c1 + 39 ~ e2 exd5 40 'ti'xd5+ ~ eS 41 'ti' aS+

bS 42 'ti' a6+ ~ d7 43 'ti' d3+! ~ c7 44 'i!Vd6 + . Tablas.

 

Aleksander Sznapik - Vlastimil Hort

Helsinki (Finlandia) , 1979

Defensa Franc esa, C05

1 e4 e6 2 d4 d5

  • 42 CÓMO REALIZAR BUENAS JUGADAS EN LA APERTURA

La posición básica de la Defensa Francesa. El peón blanco de 'e4'

es atacado y debe jugar o ser protegido. Es fácil de ver que 3 exdS

exdS! permite una completa simetría e igualdad.

3

tt'Jd2

 

La mejor forma de proteger el peón de 'e4' es moviendo el caba-

llo de dama. En ese sentido, parece ideal 3 tt'Jc3, pero en tal caso las

negras dispondrían de la molesta clavada 3

j¿b4. Actualmente es

muy popular la jugada del texto, introducida en su día por el gran ju-

gador alemán Siegbert Tarrasch. Las blancas impiden la potencial

clavada y mantienen libre el peón de e para colaborar en la lucha

por el centro. No obstante, la tercera jugada blanca tiene dos aspec-

tos negativos: queda bloqueada la diagonal del alfil de dama y el ca-

ballo ejerce menos presión en el centro (por ejemplo, 'dS', que

ejercería desde 'c3').

 

3

tt'Jf6

Desarrollo del caballo de rey con ganancia de tiempo, puesto que

ataca el peón de 'e4'. Teóricamente viable, aunque un tanto incon-

sistente en el plano estratégico, es la renuncia inmediata del centro

con 3

dxe4. Después de 4 tt'Jxe4, el peón de dama blanco controla

más espacio que el peón de rey negro, además de que el alfil de dama

negro sigue bloqueado. Una alternativa perfectamente buena, sin em-

bargo, es 3

eS, con cuyo avance las negras tratan de aprovechar el

emplazamiento menos activo del caballo de dama, que plantea una

inmediata agresión a ambos peones enemigos.

4e5

 

Sigue siendo inocuo 4 exdS exdS. Dado que no hay una forma sa-

tisfactoria d~ mantener protegido el peón de 'e4', las blancas deciden

avanzarlo y ganar un tiempo.

4

..

tt'Jfd7

La mejor respuesta. La alternativa 4

tt'Jg8 es una clara pérdida de

tiempo, mientras que con 4

tt'Je4 las negras se arriesgan a quedar

con un peón doblado tras S tt'Jxe4.

5

c3

Puesto que las negras atacarán el peón de dama (o base de la cade-

na de peones centrales blancos), con un inminente avance

...

eS, el pri-

LA E VA LU AC N DE J UGA DA S: EL ENF OQ U E PRÁCTI CO

43

mer jugador refuerza el peón de 'd4'. Equivalentes son 5 ii d3 y 5 f4 ,

..

que refuerzan el peón de ' e5 ' .

5

...

c5

Obsérvese cómo el contrajuego de las negras contra el centro

blanco varía según la situación lo requiere . Primero , presionan el pe-

ón de rey blanco y entonces, cuando este peón está fijado, a tacan e l

peón de ' d4 ' .

  • 6 i& d3

Tiene que ser lógico situar el alfil en una diagonal en la que , ade-

más de colaborar en la lucha por el centro , apunte al flanco de rey ne-

gro. Una importante alternativa es 6 f4 con la que , a costa de un t i em-

po que podrían haber utilizado en desarrollar una pieza , las blancas

refuerzan el control de la casilla 'e5 ' y se preparan para realizar, lleg a -

do el momento , el avance f4-f5.

6 .. • b6
6 ..
b6

En vista de que la formación de peones de la Defensa Francesa ha-

ce que el alfil blanco de casillas claras sea mucho más fuerte que el co-

rrespond i ente alfil negro , el segundo jugador se dispone a cambiar su

alfil de dama con

...

J&a6. Esta idea se basa en correctos principios es-

tratégicos. Su desventaja es que cuesta un tiempo importante, en una

posición en la que las blancas disfrutan ya de una buena ventaja espa-

cial. La jugada más habitual de las negras es el consistente desarrollo

6

.. .

Ci:Jc6 , que lleva el caballo de dama a su casilla ideal , de paso que

ataca el peón de ' d4 ' .

  • 7 Ci:Je2

No hay una forma satisfactori a de impedir la jugada prevista por

las negras,

~ a6, de modo que las blancas deciden completar el desa-

rrollo

de sus piezas menores, seguido , eventualmente , del enroque

corto.

La cuestión es: ¿Adónde debería ir el caballo? Desarrollarlo por

' e2 ' le permitirá dirigirlo luego a ' f4 ' o 'g3 ', maniobra que las blancas

pueden llevar a cabo en combinación con una jugada de dama (nor-

malmente, 'i:Vg4) como acción dirigida contra el flanco de rey n e gro .

Además, también el peón de f puede contribuir a la efectividad de tal

acción , de modo que la textual es realmente buena. Atractiva , pero no

tan eficaz, es 7 Ci:Jf3 , ya que en tal caso las blancas tendrán muchas difi-

44

C ÓMO RE ALI Z AR BU E NAS J U G A DAS E N LA APERT URA

cultades para organizar un ataque contra el flanco de rey enemigo, y

en la Defensa Francesa es en el flanco de rey donde las blancas tienen

mejores perspectivas. No obstante ; según los últimos análisis teóricos,

la jugada más fuerte de las blancas es la lateral 7 '2J h3! Se trata , por su-

puesto , de una excepción

al principio de que

las piez a s deben desarro-

llarse hacia el centro. Las virtudes concretas de esa jugada son :

1) El caballo puede ir tanto a 'f4' como a 'g5', las dos casillas de ata-

2)

que más útiles para est a pieza.

La diagonal d1 -h5 permanece abierta para la dama blanca que ,

por tanto, puede alcanzar fácilmente las casillas ofensiv a s ' g4 ' y

'h5'.

3) El caballo de rey queda desarrollado, lo que permite un inme-

diato enroque.

4) Después de

enrocar, es factible f4 con el plan de

atacar en el

flanco de rey mediante un eventual avance f5 .

7 • .. ii. a6 8 ~ bl?!
7
..
ii. a6 8 ~ bl?!

Que las blancas no quieran cambiar su alfil "bueno" es comprensi-

ble, pero esta retirada cuesta un tiempo y entrega al alfil contrario una

magnífica diagonal. Lo correcto es 8 ~ xa6 '2Jxa6 9 0-0 , y la ventaja es-

pacial de las blancas, junto con su superioridad en desarrollo , les con-

cede mejores posibilidades.

8

..

'2J c6

Desarrolla el caballo de dama, que ataca el peón de ' d4 '.

  • 9 '2Jf3 bS?

Este avance del peón de b negro se ha hecho en dos tiempos sin lo-

grar nada positivo. Las jugadas correctas eran 9

. ..

~ e7, y 9

...

cxd4 pa-

ra abrir el flanco de dama. En cualquier caso , las negras hubieran con -

seguido una igualdad aproximada.

10

0-0 b4 ll l:t el!

(D)

Las blancas han enrocado , han completado su desarrollo en lo

esencial , y mantienen un clara superioridad en el centro. Las negras

no disponen de una forma coherente para hacer frente las ventajas

enemigas de espacio y desarrollo. Aun siendo conducidas por un juga-

LA EVAL UACIÓN D E JUGA DA S: E L E NFOQ