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¿Hani

lasig

Ilam

iento

divino?

Bajo el triple lente investigador de la Escritura. la historia y la cultura. Gene Getz analiza la si- tuación de la iglesia a la luz del testimonio de las iglesias del Nuevo Testamento. El resultado es una eclesiología práctica. actual y bien documen- tada que define claramente la función de la igle- sia y traza una línea entre lo esencial y lo inci- dental. lo funcional y lo estructural. el contenido y la forma. el dinamismo bíblico y la organiza- ción cultural. Este libro. pues. tiene un mensaje que haríamos bien en considerar.

El autor. El Dr. Gene Getz es profesor de Educa- ción Cristiana del seminario Teológico de Dalias (EE.UU.) y reconocido autor y conferencista.

(1)(

editorial

caribe

Refinemos la perspectiva de la iglesia

Refinema la erspeetiva ela iglesia

Por

Gene Getz

editorial caribe

1360 NW 88 Ave

Miami, Florida 33172

© 1982 Editorial Caribe Departamento de ventas:

3934 S. W. 8 St., Suite 303 Miami, Florida 33134, EE. UU. Departamento editorial y de producción:

Apartado 1307, San José, Costa Rica

Título del original en inglés:

Sharpening the Focus oi the Church

© 1974 by the Moody Bible Institute of Chicago

Traductor: Guillermo Serrano

ISBN: 0-89922-156-4

Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra sin la autorización escrita de los editores.

Impreso por: Editorial Presencia Ltda Bogotá, Colombia

Dedicatoria

Dedicado afectuosamente a mis buenos amigos y compañeros creyentes en DalIas, Texas, miembros de la iglesia Faith Bible Church

y de la iglesia FeIlowship Bible Church. Servir como pastor en estas

dos iglesias fue para el autor un gran privilegio. Fue con estos cre- yentes que compartí muchos de los conceptos bíblicos incIuidosen

el presente libro. Como iglesias recientes y en proceso de crecimien-

to, su respuesta a mi ministerio, en palabra y hechos ha sido una con-

tinua fuente de inspiración y motivación en la preparación del mate- rial para esta publicación.

'Contenido

 

Ilustraciones

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9

Prólogo.

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. Cómo sacar el máximo provecho de este

Reconocimientos.

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15

17

l.

Hacia una perspectiva apropiada

 

19

Parte I LA LENTE DE LA ESCRITURA

 

2.

Para qué existe la iglesia.

 

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3.

Del hacer

35

4.

Principios de evangelización

 

49

5.

La edificación de la

 

63

6.

Experiencias vitales del Nuevo

 

75

7.

Principios de edificación del Nuevo

 

91

8.

Liderazgo en la iglesia novotestamentaria '. Fase

 

primera.

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103

9.

Liderazgo en la iglesia novotestamentaria - Fase

 

segunda.

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10.

El cuerpo en funcionamiento

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137

11.

Principios de liderazgo novotestamen

 

145

12.

Ejemplos bíblicos de administración y organización.

 

161

13.

Principios de administración y organización bíblica.

179

14.

Comunicación en el Nuevo Testamento

 

201

15.

Principios de comunicación del Nuevo Testamento

 

217

Parte II LA LENTE DE LA HISTORIA

 

16.

Institucionalismo en la historia

 

235

17.

Institucionalismo en la iglesia evangélica latino-

 

americana

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247

Parte III LA LENTE DE LA CULTURA

 

18.

Entendiendo cultura

 

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261

19.

Autova1oración cultural e implicaciones para la

 

iglesia

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267

Parte IV DESARROLLO DE UNA ESTRATEGIA CONTEMPORANEA

21.

Fonnulación de objetivos, metas y nonnas

:

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297

Apéndice A: Una oportunidad para hacer un estudiO

309

inductivo personal

 

.

Apéndice

B: Actividades Y directrices - Resultados

y objetivos

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347

361

Indice

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Ilustraciones

 

1.

Las tres lentes

 

21

2.

La lente de la Escritura

 

26

3.

Un modelo de comunicación en el ministerio cristiano

207

4.

Comunicación

- efectiva al nivel

humano

218

5.

Comunicación cristiana - distintiva en el proceso de evangelización

218

6.

Comunicación cristiana - más distin tiva aún en el proceso de edificación

219

7.

Niveles de la comunicación bíblica

225

-

8.

La

len te

de la historia

 

234

9.

La lente de la cultura

260

10.

Una estrategia contemporánea

276

11.

Principios y propósitos de la evangelización novo-

testamentaria

279

12.

Principios y propósitos de la edificación novotes-

tamentaria

279

13.

Principios y propósitos del liderazgo novotestamen-

tario

281

14.

Principios y propósitos de la administración y orga-

nización novotestamentaria

281

15:

Principios y propósitos de la comunicación novo-

testam~nÚlria

 

282

16.

Leccione_s' de la historia

 

283

17.

Implicaciones de la cultura

283

18.

Una estrategia contemporánea en una perspectiva total

285

Prólogo

No hay fin en esto de hacer libros. Pero hay pocos que tengan mensajes positivos, orientadores y edificantes. Tales libros son difíciles de escribir. Ellos demandan una mente creadora e ima- ginativa. Esos libros no mueren ante la crítica y la crucifixión. Ellos abren surcos para el pionero y explorador del reino de

Dios. Uno de estos libros es según mi opinión, Refinemos la perspectiva de la iglesia, del doctor Gene A. Getz. Según el Nuevo Testamento, la iglesia de Jesucristo es una iglesia gloriosa. Cristo amó la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. El la edifica. El se mueve en medio de los candeleros de oro. Esta es su iglesia y El se la presentará a sí mismo sin mancha o arruga. Sin embargo, la gloria de la iglesia no siempre se ha reflejado en las iglesias locales a través de la historia. Debemos admitir humildemente este trágico hecho. Como consecuencia de esto, muchas iglesias son criticadas, atacadas cruelmente, tristemente despreciadas, y muchos las rechazan como inoperantes, anticua- das o carentes de propósito. En algunos lugares los edificios de la iglesia no son más que monumentos históricos o incluso mu- seos. Sin lugar a dudas el juicio del mundo es duro y a veces injus- to. Pero, ¿es siempre sin razón? ¿Han sido fieles las iglesias a su llamamiento divino? ¿Han respondido fielmente al propósito que Dios tenía para ellas? ¿No debiéramos decir también a las

? Esta es por

iglesias: Vosotros corríais bien; quién os estorbó lo tanto nuestra situación presente.

12 R e/lllemos la perspee tiva de la iglesia

Pcro nucstro Señor no ha terminado con su iglesia. El se pasca en mcdio de los candeleros en este instante. Por su gracia conducc a algunos dc sus siervos para que usen sus dones y conocimiento en el diagnóstico de las enfermedades de las iglesias y las ayuden a encontrar senderos de renovación y reconstrucción. Creo que Gene Getz ha sido guiado por el Señor en su diagnóstico y también en señalar las soluciones para este dilema. El triple lente investigador y auxiliador de la Escritura, la historia y la cultura se aplica consecuentemente. Se señala el hecho de que las iglesias no deben vivir en la Biblia, sino por la Biblia y en la historia y en el medio ambiente cultural. Y en tanto que la primera -la Biblia- permanece inmutable y es nuestra norma de vida, las últimas dos (historia y cultura) cam- bian constantemente y exigen cambios estructurales y de forma para mantener la relación con el mundo en las que ellas sirven. El proceso de institucionalización puede congelar las iglesias en normas que invitan al estancamiento y la muerte. La solución es la continua metamorfosis de las iglesias sin cambiar el mensaje que es invariable y conformar las reglas, ideales y propósitos a lo que dice la Escritura. La presentación escritural del doctor Getz acerca de las igle- sias del Nuevo Testamento es eclesiología práctica, actual y documentada a partir de la Biblia. Sitúa a las iglesias en el cen- tro de los movimientos cristianoevangélicos; tal como lo hace el Nuevo Testamento. Define claramente su propósito, describe la función y los funcionarios en la iglesia y traza una línea entre lo esencial y lo incidental, lo funcional y lo estructural, el conteni- do y la forma, el dinamismo bíblico y la organización cultural. Hay distinciones y definiciones en palabras tales como predi- cación, enseñanza, evangelización y testimonio; también se definen los cargos y sus dirigentes. El autor hace una distinción entre los ministerios en las iglesias locales y la iglesia universal donde se permiten las diferencias de opinión e interpretación dentro de ciertos límites. Uno podría esperar que el autor ampliara y tratara en la

Prólogo

13

misma profundidad los aspectos históricos y culturales, las expe- riencias y las relaciones de las iglesias, del mismo modo como lo hace con la primera parte, la que tiene que ver con la cuestión bíblica. Sin embargo, se dice lo suficiente como para dar alguna orien tación al lector diligente para que éste pueda continuar la investigación en pos de respuestas más profundas. El libro tiene un mensaje para las iglesias de hoy y haríamos bien en considerarlo.

George W. Peters Profesor de Misiones Mundiales Seminario Teológico de Dalias (EE. UU.J

Reconocimientos

Estoy en deuda con un número de cristianos que me han ayu- dado a hacer realidad este libro. Aprecio mayormente el estímu-

lo de mis estudiantes y hermanos en Cristo del Seminario Teoló- gico de DalIas quienes por un período de siete años han dirigido

mi

pensamiento hacia las necesidades y problemas de la iglesia

del

siglo XX. Sus francas preguntas, sus comentarios y en forma

particular sus respuestas positivas a los conceptos de este volu-

men han sido una fuente continua de inspiración. También estoy en deuda con algunos de mis colegas de facul- tad en el Seminario Teológico de DalIas. El profesor Jim Westgate del pepartamento de Educación Cristiana y el doctor Phil Hook, profesor de Teología Sistemática me han brindado

su apoyo constante y han servido de intérpretes y críticos de

este material en un grupo de discusión. Estoy muy agradecido al doctor George Peters, profesor de Misiones Mundiales, quien ha escrito el prólogo de esta obra. También él participó en la enseñanza del tema y su perspectiva

del

mundo ha sido una contribución significativa que ha influi-

do

en mi propia visión.

Zane Hodges, profesor de Literatura y Exégesis del Nuevo Testamento también contribuyó sirviendo de lector y modera- dor de este ramo junto con el doctor Peters. No obstante él no estará de acuerdo con todas mis conclusiones señalando la diferencia entre lo que es un esquema y lo que es un principio. Especiales palabras de agradecimiento debo dirigir a Mal Couch, presidente de la Fundación Evangélica de Investigación en el

16

Refinemos la perspectiva de la iglesia

campo de las Comunicaciones. Mal y yo probamos primero al- gunos de estos principios en clases bíblicas de hogar y más tar- de en una "casa iglesia". Debo expresar mis agradecimientos a mi amigo y colega el doctor Howard Hendricks por asignarme la responsabilidad de coordinar este esfuerzo de equipo. Le estoy muy reconocido por la libertad que me ha dado para explorar, reconstruir, y reconsiderar la parte fundamental de este curso a la luz de la Escritura, la historia y la cultura contemporánea. Unas palabras adicionales de agradecimiento para todos los pastores, laicos, escritores, y otros amigos que han ayudado grandemente al hacer una evaluación de este material. En la medida que se ha presentado en varias iglesias y conferencias profesionales a través del país sus respuestas han sido de mu- cha ayuda para completar esta obra. Las palabras fmales de agradecimiento son para el doctor Phil Williams, profesor de Literatura y Exégesis del Nuevo Testamento en el Seminario Teológico de Dallas. El doctor Williams evaluó ciertos aspectos técnicos del manuscrito.

Cómo sacar el máximo provecho de este libro

Primero: debe entenderse su objetivo. Está diseñado para ayudar a desarrollar una filosofía del ministerio y una estra- tegia contemporánea basada en la Palabra de Dios. No pro- porciona ideas específicas acerca de la forma y estructura de la iglesia, antes orienta en principios que van más allá de la cultura y que pueden aplicarse a ciertos problemas espe- cíficos. Más que eso, ayudará a traducir estos principios en propósitos, objetivos y metas para una iglesia en particular, no importa donde esté. Y quizá lo más importante es que servirá para interesar a cada miembro del cuerpo de Cristo en el proceso de pensamiento creativo y de renovación cons- tante bajo la guía del Espíritu Santo.

debe entenderse su forma y estructura. Una pre-

sentación desglosada del material ayudará a tener una idea de conjunto.

Las tres lentes de la figura 1 representan el marco de este libro.

La figura 2 prepara el escenario para la SECCIüN PRIMERA. La figura 8 lo hace con la SECCIüN II. La figura 9, con la SECCIüN III. La figura 13, con la SECCIüN IV. Las figuras 14-18 ilustran el proceso por medio del cual se han extraído los principios de las Escrituras y también resumen estos principios.

19 ilustra el proceso por medio del cual se han

extraído lecciones de la historia y resume cinco de esas leccio- nes.

Segundo:

La figura

18

Refinemos la perspectiva de la iglesia

La figura 20 ilustra el proceso por medio del cual se han extraído ejemplos de un estudio de la cultura contemporánea y resume algunos de estos ejemplos. La figura 21 ilustra la estrategia contemporánea en una perspectiva total. Que los conceptos de este libro puedan ayudar a resolver los problemas de cada iglesia local.

Tercero: es necesario aprender a usar esta estrategia contem-

poránea. Para lograr esto hay que leer los capítulos consecutiva- mente. A medida que se lea se experimentará la sensación de ir progresando si se siguen las deducciones que sugiera el propio estudio, según se explica en los Apéndices A y B. Una vez que el material se ha leído y digerido, ya se encuen- tra uno en condiciones de reunirse con los dirigentes de la iglesia y comenzar a trabajar con ellos. Una vez que ellos tienen un cuadro general, se debe usar el capítulo 21 como "libro de trabajo", y juntos, bajo la guía del

Espíritu Santo, se pueden determinar objetivos, metas y normas para la iglesia local. La oración del autor es que este proceso estimule a los cre- yentes de la iglesia local para que se produzca un cambio, una reforma y para que se desarrolle una iglesia tan dinámica en nuestro siglo XX como )0 fue la del Nuevo Testamento.

1.

Hacia una perspectiva apropiada

acerca de la

iglesia. Algunos dicen que la iglesia está pasada de moda y que

pronto será sólo un reflejo en las páginas de la historia.

pero que

no es apropiada. "La iglesia debe cambiar" dicen los escritores que claman por una renovación. "Debe cambiar o morir", al

menos en su forma presente. De esta forma, la mayoría de los cristianos demuestran un interés general y una inquietud acerca de la iglesia, ¡sí, la iglesia evangélica! Algunos escriben en una actitud muy crítica. Sienten que los servicios y reuniones regulares de la iglesia no tienen vida y están vacíos de un propósito y significado real. Algunos han ido marcando sus biblias por afios a medida que oyen buenas expo-

pero toda-

siciones bíblicas en iglesias bíblicamente centradas

vía se siguen haciendo la misma pregunta: "¿Qué hay de malo

En nuestro tiempo se

oye mucho

se lee mucho

Otros dicen que la iglesia es buena

y necesaria

en

mi iglesia?", o más específicamente: "¿Qué hay de malo en

mi

propia vida?"

Una visión limitada

Entre los cristianos evangélicos, probablemente hay tres gran- des grupos cuando llega el momento de discutir acerca de la

renovación de la iglesia. En primer lugar, están los que quieren cambiarlo casi todo, salvo los principios doctrinales (y algunos

no están muy seguros en cuanto a eso). ¡La palabra clave en su

20 Refinemos la perspectiva de la iglesia

vocabulario es cambio! El mundo está cambiando y por lo tanto

la iglesia también debe cambiar. Estos son los que tienen su

forma de pensar arraigada en la cultura contemporánea. Luego están los cristianos temerosos del cambio. El cambio

es una amenaza. Cambio es una mala palabra. En su forma de

pensar, frecuentemente se la clasifica como un sinónimo de la teología liberal.

El pensamiento, las actitudes y forma de vida de estas perso- nas están firmemente enlazados con el pasado. Han desarrollado cierto sentido de seguridad en",hacer las cosas de cierta manera.

A causa de sus temores e incertidumbres, han llegado a igualar

las tradiciones con los mandamientos bíblicos. La asistencia a la iglesia los domingos a las 11 y a las 7: 30 y los miércoles a las 7:30 es tan sagrada para ellos como el "nacimiento virginal" y

la "segunda venida de Cristo".

Están también los "puristas bíblicos". Estudian la Biblia cuidadosamente, sin hacer caso del pasado o del presente. Para ellos la cultura y las necesidades diarias son despreciables, y el estudiar la historia es una pérdida de tiempo. ¡La Biblia es

suficiente! "Enseñemos la Biblia a la gente", dicen "y Dios hará el resto". En un sentido todos estos grupos están diciendo parte de la verdad, ¡importante verdad! Pero en un sentido más amplio, todos están equivocados, ¡fatalmente equivocados! Todos han errado el blanco. Han fracasado en formular una filosofía del ministerio que sea verdaderamente bíblica.

El "gran cuadro"

Los cristianos deben tener "el gran cuadro" si queremos cumplir la Gran Comisión de nuestro Señor. No debemos desarrollar una visión limitada. Debemos formular una estrategia contemporánea que se nutra por 10 menos de tres fuentes. Para decirlo en otras palabras, debemos cumplir con nuestra tarea en

el día de hoy, plantear nuestra estrategia mirando a través de

tres lentes: la lente de la Escritura (10 eterno), la lente de la

Hacia una perspectiva apropiada

21

historia (el pasado) y la lente de la cultura contemporánea (el presente). (Véase la figura 1.) El hacer menos que esto, dará como resultado un caso de severa miopía eclesiástica y una vi- sión confusa en relación con los distintos aspectos del ministe- rio.

ESCRITURA HISTORIA CULTURA

(ETERNA)

(PASADO) (pRESENTE)

PRINCIPIOS LECCIONES IMPLICACIONES Fig. 1. Las tres lentes

La lente de la Escritura

Este concepto es tratado primero por una razón: porque es básico y fundamental para desarrollar una filosofía del ministe- rio que sea verdaderamente cristiana. Sin discutirlo, me pongo al lado de los "puristas bíblicos" en su absoluta dependencia de la autoridad de la Escritura y su fe en la Palabra de Dios para rea- lizar la obra de Dios. En una época cuando todo está cambiando, desde el medio ambiente hasta el estilo de vida, agradezco a Dios porque hay algo en lo que se puede creer que no cambia; que proporciona absolutos para una era cuando en la mente de muchos sólo existen relatividades. Ahora más que en ningún otro momento en la historia, cuan- do nos enfrentamos a un período de cambios, se hace más esen- cial volver a las Escrituras para obtener nuestra base teológica. Si no es así, no importa si somos cristianos evangélicos, nos encontramos en peligro de ser arrastrados por las corrientes

22 Refinemos la perspectiva de la iglesia

contemporáneas que pueden llevarnos en una dirección equivo'- cada.

La lente de la historia

Para evitar una visión distorsionada y estrecha tenemos que

ver a la iglesia de hoya través de una segunda lente: la lente del pasado, la lente de la historia. Para los cristianos es muy importante la historia "inspirada por Dios", es decir, la Palabra de Dios en sí misma. Grandes porciones de la Biblia contienen relatos históricos en que se describe la relación de. Dios con su pueblo. Pablo escribió a la iglesia del Nuevo Testamento en Corinto y dijo: "Estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos

a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos"

(l Corintios 10: 11). Hoy, tanto la historia del Antiguo como

del Nuevo Testamento puede servir a los cristianos para ampliar su forma de pensar. En nuestro tiempo necesitamos echar una mirada a la historia bíblica para saber qué lecciones debemos aprender para ser una verdadera iglesia del Nuevo Testamento en un mundo que cambia todos los días.

Pero también tenemos toda una sección de historia general y en forma particular la historia de la iglesia. Las páginas del pasa- do están repletas con los relatos tanto de los éxitos como de los fracasos de la iglesia. Y estos relatos abundan en lecciones que la iglesia puede aprender en nuestro tielppo. El pueblo de Dios necesita estudiar historia con una nueVa perspectiva, porque conociendo mejor la historia podemos tomar decisiones más

in teligentes.

La lente de la cultura contemporánea

Hay una tercera lente que no podemos ignorar; la lente que nos proporciona una visión clara y precisa del mundo que nos rodea. El mundo está cambiando yeso ocurre también con las mentes de los hombres. La gente piensa diferente hoy de lo que

pensaba hace sólo cinco o diez años. Estamos viviendo una nue-

va era que algunos la llaman poscristiana.

Hacia ulla perspectiva apropiada

23

Existen muchas corrientes de pensamiento que están afectan- do a la gente de hoy. No necesitamos tener buena vista para damos cuenta de los efectos del secularismo, materialismo, sen- sualismo, existencialismo, misticismo e institucionalismo. Nues- tro clima moral ha cambiado y sigue cambiando. La revolución tecnológica está produciendo un impacto de gran magnitud. La iglesia no debe cerrar sus ojos ante la cultura contempo- ránea. Debemos comprenderla, penetrar en ella, y por la gracia de Dios, usarla como un puente para alcanzar a otros para Jesucristo. Debemos también preparar a los cristianos para vivir en el mundo sin llegar a formar "parte de él".

Desarrollo de una estrategia contemporánea

Una vez que tenemos una apropiada perspectiva bíblica, histórica y cultural, debemos desarrollar una estrategia contem- poránea basada particularmente en los principios del Nuevo Testamento. Debemos determinar las necesidades actuales en nuestra iglesia local, formular objetivos y metas concretas, tra- zar formas y estructuras contemporáneas y usar cualquier recurso legítimo para ser una iglesia del Nuevo Testamento en una cultura contemporánea.

En resumen

Esta serie está dedicada a esta tarea. La primera parte es un estudio del Nuevo Testamento y sus principios. La segunda par- te es un estudio de un aspecto muy importante de la historia:

la historia del institucionalismo en la iglesia, del cual se extraen algunas lecciones importantes. La tercera parte es un estudio de la cultura contemporánea de la cual sacamos algunas implicacio- nes para la iglesia del siglo XX. La cuarta parte plantea una es- trategia ilustrando la forma cómo una iglesia puede renovarse, edificándose sobre principios blblicos, lecciones históricas e implicaciones de la cultura contemporánea.

I PARTE

La lente

de la Escritura

26 Refinemos la perspectiva de la iglesia

La primera parte está diseñada para que permita examinar a

la iglesia de hoy

sección más amplia porque es la más significativa. Es un estudio

bíblico, y estos capítulos han sido preparados para plantear y resolver algunos problemas fundamentales con respecto a la iglesia del Nuevo Testamento y luego considerar los principios que servirán de guía a la iglesia del siglo XX. ¿Cuáles eran sus actividades y cuáles fueron los resultados de esas actividades? ¿Cuáles eran sus directrices y objetivos? ¿Cómo se relacionó la iglesia con la cultura y la comunidad del siglo I? ¿Cuáles fueron las experiencias significativas de los creyentes del Nuevo Testamento cuando se reunían para edifi- cación? ¿Quiénes eran sus dirigentes? ¿Cómo fueron elegidos y cuáles eran sus cualidades? ¿Cómo se comunicaban los miem- bros de la iglesia del Nuevo Testamento unos con otros y con el mundo? ¿Cuáles eran sus estructuras y formas? Por supuesto que este estudio no es exhaustivo, porque no hay nadie que pueda explorar por sí solo las profundidades de la eterna Palabra de Dios. Pero se espera que sea comprendido lo suficiente como para que el que lea se confronte en una manera nueva y vital con aquel dinámico grupo de personas que cambió el curso de la historia: la iglesia del primer siglo.

a través de la lente de las Escrituras. Es la

ESCRITURA

HISTORIA CULTURA

(ETERNA)

(PASADO)

(PRESENTE)

PRINCIPIOS

LECCIONES

IMPLICACIONES

Fig. 2. La lente de la Escritura

2.

Para qué existe la iglesia

Cualquiera que intente formular una filosofía blblica del minis- terio y desee desarrollar una estrategia contemporánea, una metodología que esté arraigada en fundamentos bíblicos debe hacerse y responderse una pregunta muy fundamental. ¿Para qué existe la iglesia? En otras palabras, ¿cuál es su propósito principal? ¿Para qué la ha dejado Dios en el mundo? La Biblia no nos ha dejado sin respuesta. Jesucristo, antes de ir al Padre habló directamente de esta cuestión. Un día en un monte de Galilea habló en un lenguaje simple y claro: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; ense- ñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28: 19,20). Ya lo había dicho antes a sus discípulos y específicamente a Pedro: "Edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades (el poder de la muerte) no prevalecerán contra ella" (Mateo 16: 18). Antes de dejarlos para concluir su obra en cumplimiento de sus palabras proféticas, El les dijo lo que tenían que hacer. ¡HACED DISCIPULOS A TODAS LAS NACIONES! ¡El man- damiento es claro, concreto, comprensivo! Primero deberían es- perar en Jerusalén la venida del Espíritu Santo (Hechos 1:4,5). Luego "recibirían poder" y se convertirían en sus testigos, "en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra" (Hechos 1:8). ¡Los discípulos entendieron! El libro de los Hechos lo de- muestra más allá de toda duda. El documento de Lucas es un

28 Refinemos la perspectiva de la iglesia

registro preciso de las actividades y de los logros de los discípu- los en tanto que cumplieron las órdenes de Jesucristo seria y sistemáticamente. Examinemos el contenido de este gran mandamiento. Ellos debían hacer discípulos; un imperativo. En el versículo 19, la palabra "id" es un participio en el texto original; dos participios adicionales aparecen en el versículo 20, "bautizándolos" y "en- señándoles". Pero todas estas formas verbales implican acción y señalan en detalle lo que Cristo deseaba que ellos hi- cieran. En otras palabras, Jesús está diciendo: "Cuando vayan, hagan discípulos, bautícenlos y enséñenles a obedecer lo que les he dado". Cuando se produjo esta declaración, los discípulos de Cristo le oyel'On decir: "Vayan por todas partes y ganen hom- bres para Cristo (esto es lo que significa hacer discípulos), y luego bautícenlos y enséñenles a estos cristianos la verdad que yo les he enseñado a ustedes". Las personas que se convirtieron en seguidores de Cristo, inmediatamente fueron identificadas como "discípulos". Ellos no se llamaron cristianos hasta que se fundó la iglesia de

clara ilustración del cumpli-

Antioquía (Hechos 11 :26). Una

miento de esta instrucción de Jesús de hacer discípulos y de enseñarles, se encuentra en Hechos l4:2l,22a: "Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, confir- mando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que perma- neciesen en la fe'.' 1 En otras palabras, en su primer viaje misionero, Pablo y Bemabé predicaron el evangelio y ganaron a muchos para Cristo (hicieron muchos discípulos). Más tarde, en el mismo viaje, regresaron a Listra, Iconio y Antioquía y animaron a los nuevos cristianos (los discípulos) a un cumplimiento total del mandato de Cristo dado en Mateo 28: 19,20. La iglesia por lo tanto, existe para llevar a cabo dos funcio-

1. Nótese que las palabras "haced discípulos" en Mateo 28: 19 y "hacer discípulos"

en Hechos 14:21 representan la misma forma verbal en cl griego del Nuevo Testamen-

to.

Para qué existe la iglesia

29

nes: evangelización (hacer discípulos) y edificación (enseñanza). Estas dos funciones responden a su vez a dos preguntas: prime-

¿para qué existe la iglesia en el mundo?, y segundo, ¿para

qué existe la iglesia como una comunidad? Cuando uno pregunta: "¿para qué existe la iglesia en el mundo?", ¡está preguntando acerca de lo que Dios espera hacer a través de su pueblo en la medida que los cristianos entren en contacto con el mundo incrédulo! Cuando uno pregunta: "'pa- ra qué existe la iglesia como una comunidad?", está pregun~an­ do acerca de lo que Dios quiere que ocurra a los creyentes cuando se reúnen como miembros del cuerpo de Crist02. Por lo general, estas son funciones separadas en el Nuevo Tes- tamento. Losdos tipos de actividad son muy claros y diferentes, pero no siempre se excluyen. La iglesia como una "comunidad" se describe teniendo distintas actividades y objetivos. La iglesia ministra al mundo que como tal tiene variados intereses. Esto puede ilustrarse mejor con la tabla" ¿Para qué existe la iglesia?". Aunque el espacio no permite una presentación exhaustiva de todo el contenido del Nuevo Testamento que ilus- tra el modo en que la iglesia de ese tiempo llevó a cabo la gran comisión de nuestro Señor, la mayoría de los pasajes y referen- cias de la Escritura son adecuados para que cada uno pueda ha- cer su propio estudio.

ro,

Se notará que las dos tareas de evangelización y edificación se han clasificado en dos columnas. Los textos de la Escritura que se incluyen ilustran tanto las actividades e instrucciones (es de- cir, la manera en que se llevó a cabo la tarea), como los resulta- dos y objetivos que se lograron. En algunos casos la actividad evangelística y la actividad de edificación están relacionadas de tal manera en el relato de Lucas que se confunden. En este caso, los textos bíblicos aparecen en el centro de la tabla. A medida que se estudie el Nuevo Testamento con estas dos

preguntas en mente

(" ¿para qué existe la iglesia en el mundo?"

2. Se mqstrará más !l$lelante qu~ la "iglesia co~o una ~omunidad"existe más que pa-

de ensenanza. La ensenanza sm embargo, es la primera etapa

hbro el de desarrollo los Hechos. del cuerpo maduro de creyentes. Esto se demuestra claramente en el

ra eumphr una funclOn

e.

n

30 Refinemos la perspectiva de la iglesia

y "¿para qué existe la iglesia como una comunidad?") se descu-

brirá que la correspondencia que constituye una gran sección del Nuevo Testamento fue escrita por Santiago, Pablo, Pedro, Juan y Judas teniendo un propósito de edificación. Estas cartas tenían que leerse y estudiarse en las iglesias con el propósito de que se lograra un desarrollo y crecimiento espiritual. Por lo tanto, todo este contenido bíblico debería incluirse en la segun- da columna de la tabla. Esta es la razón de que se identifique cada epístola (tan sólo de nombre) en algunos lugares de la tabla.

Sin embargo, nótese también que muchas de las epístolas incluyen material biográfico y otra información e instrucciones que se identifican mejor con la tarea de evangelización y edifica- ción. De este modo, aparte de incluir el nombre de cada epístola en la columna de edificación, se agregan algunas citas selecciona- das de las epístolas en ambas columnas 3 .

En resumen

Así es como empezamos a estudiar la iglesia del Nuevo Testamento. El mandato de Cristo declara en términos generales

la

razón de ser de la iglesia sobre la tierra. El libro de los Hechos

y

las epístolas demuestran en primer lugar que sus discípulos

recibieron las instrucciones seriamente, y en segundo lugar nos ensefian la manera como cumplieron este mandamiento. Para ponerlo en un lenguaje más claro, diremos que Mateo 28: 19,20 sefiala los deberes básicos, y el resto del Nuevo Testamento desarrolla esos deberes con ejemplos dinámicos e instrucciones adicionales, lo cual nos ayuda a comprender en forma más am- plia lo que Cristo tenía en mente para la iglesia sobre la tierra 4 .

3. Un ejemplo poco común de esto, se encuentra en l Tesalonicenses, particularmen-

te en los capítulos l y 2 donde Pablo reflexiona sobre su ministerio en Tesalónica.lu-

sar donde primeramente se fundó la iglesia. (Véase Hechos 17.) Pablo proporciona Ideas y conceptos en l Tesalonicenses que ilustran muy bien tanto su obra evangelís- tica entre ellos (1 Tesalonicenses 1), como su ministerio entre los nuevos convertidos mediante el proceso de edificación (l Tesalonicenses 2).

4. Para ayudaren el estudio personal inductivo, el Apéndice A incluye una compila-

ción de las Escrituras bosquejadas en la tabla de este capítulo. Se da instrucciones es-

pecíficas acerca de cómo puede efectuarse este estudio, así como un "modelo" visual para anotar los descubrimientos propios.

ira qué existe la iglesia

31

:A QUE EXISTE LA IGLESIA?

a en el

¿Para qué existe la iglesia como una comunidad?

ID; HACED DISCIPULOS

EVANGEUZACION

BAUTIZANDOLOS;

ENSEÑANDOLES

EDIFICACION

Actividades e

Resultados y

Actividades e

Resultados y

instrucciones

objetivos

instrucciones

objetivos

Hechos 1:8

Hechos 2:14

Hechos 2:4142

 

Hechos 2 :46-47

 

Hechos 4: 1, 2, 4 Hechos 4:31 Hechos 5: 12-14 Hechos 5:19-21a Hechos 5:25

Hechos 4:32

La lista de las epístolas en la columna "edificación" no es cronológica ni conse- cutiva. En algunos casos se ha seguido el orden; en otros se ha tratado de seguir el orden del libro de los Hechos. Las cronologías, sin embargo, se basan en el libro de Merrill C. Tenney, Nuestro Nuevo Testamento (Chicago: Editorial Moody, 1973).

Hechos 5 :27 ,28 Hechos 5:42 Hechos 6:4,7 Hechos 8 :lb4 Hechos 8:5 Hechos 8:25 Hechos 8:35 Hechos 9:20

Hechos 10:42,43 Hechos 11: 19-21

Hechos 13:5a Hechos 13:13-16,4244

Hechos 13 :4549

Hechos 14:1

Hechos 14:5-7

Hechos 9:31

Hechos 8:12

Hechos 8:36, 38

I Hechos 11 :22·26

Hechos 12: 24

LA EPISTOLA

DE SANTIAGO

Santiago 3: 1,2

32 Refinemos la perspectiva de la iglesia

Hechos 14:19·2la

Hechos 14:21 b-23

Hechos 14:25

Hechos 14:26-28

Hechos 16:31,32

Hechos 15:24 Hechos 16:33,34,40

Hechos 17:24

LAS CARTAS A

LOS TESALONICENSES

1 Tesalonicenses 1:5·10

2 Tesalonicenses 3: 1 Hechos 17: 10·12 Hechos 17: 16,17

Hechos 17:22,34

Hechos 18:4,5

Hechos 18:8·11

(escritas

Corinto)

1Tesalonicenses 2:7-12 1Tesalonicenses 3: 1-5 1Tesalonicenses 3: 10-13

1 Tesalonicenses 5: 11

lTesalonicenses 5:14,15

desde

LAS CARTAS

Para qué existe la iglesia

Romanos 13:8-10

Romanos 1: 14·16

I

Romanos 16:25·27

33

Hechos 20:22-24 Hechos 22-26 (Testimonio de Pablo en Jerusalén, ante Félix, Festo y Agripa) Hechos 28:23,24 Hechos 28:30,31

Hechos 20:6,7 Hechos 20: 17·21 Hechos 20:25-35

Efesios 3:8,9

LAS EPISTOLAS DE LA PRISION Filemón Efesios 1:15-19a;

3:14-19

Efesios 2: 19-22 Efesios 4: 11-16 Efesios 6: 1·4

 

A LOS CORINTIOS

 

Colosenses 1:25-28a

Colosenses 1:9-12

 

(escritas

desde

Efeso

y

Colosenses 4.:5,6

Colosenses 1:28b,29

Macedonia)

 

Colosenses 2:2·5

1

Corintios 1: 17

1 Corintios 1:10

Colosenses 3: 16

1

Corintios 1:21·24

1 Corintios 4:17

Colosenses 3: 18-23

1

Corintios 2: 1·5

Filipenses 1: 12-14

1

Corintios 5:9,10

Filipenses 1:27,28

1

Corintios 9: 16

Filipenses 2: 14

1

Corintios 11 :26

Filipenses 2: 19-24

1

Corintios 14:23·25 1 Corintios 15:58

 

Filipenses 4:9

2

Corintios 1:29

LAS EPISTOLAS

PASTORALES

2

Corintios 4:5

2

Corintios 5: 18·20

1 Timoteo 2: 1-7

1

Timoteo 1:3·7

 

1

Timoteo 4: 11·16

Hechos 18:19-21

 

Hechos 18:22,23

 

1

Timoteo 5: 17

 

Hechos 18:24·28

 

1 Timoteo 6: 1

1

Timoteo 6:2

Hechos 19:1·7 Hechos 19:9

 

2

Timoteo 1:6-11

Hechos

19:8

 

Hechos 19:23; 20: 1,2

2

Timoteo 2:2

Hechos 19: 10,20

 

2

Timoteo 3: 14-17

2

Timoteo 4: 1,2

LA CARTA

 

2 Timoteo 4:4,5

A LOS ROMANOS

 

Tito 1:5

Romanos 1:8

Romanos 1:9·13

Tito 2:1-15

34 Refinemos la perspectiva de la iglesia

1 Pedro 2: 12

1 Pedro 2: lB

1 Pedro 3: 1,2

1 Pedro 3: 15

1 Juan 1: 1,2

CORRESPONDENCIA

ADICIONAL

Hebreos 3: 12-14 Hebreos 5: 12-14 Hebreos 6: 1 Hebreos 10:24,25

1 Pedro 2: 1-5

1 Pedro 4: 10,11

1 Pedro 5: 1-3

2 Pedro

1 Juan 1:2-4

2 Juan

3 Juan

Judas 3

Judas 20,21

Judas 24

Apocalipsis 1·3

3.

Del hacer

disápulos

Antes de leer este capítulo, complétese el estudio inductivo del Apéndice A; estúdiese luego el Apéndice B. Esto proporcionará la base necesaria para el material que sigue.

Una vista panorámica

Jesucristo cumplió un ministerio de tres años y medio sobre esta tierra. Fue a todas partes predicando el reino de Dios a las multitudes, ensefiándoles a los hombres acerca de El, y demos- trando su deidad por medio de los milagros (Juan 20:30,31). Pero también pasó mucho de su tiempo con los doce hombres que había seleccionado cuidadosamente y a los cuales había instruido no en una ensefianza formal, sino en un aprendizaje a través de la práctica, viéndolo demostrar con su propia vida la manera de trabajar entre los hombres. Los envió por sus propios medios y luego les ayúdó cuidadosamente para que aprendieran de sus éxitos y fracasos 1 . Finalmente, después de estos tres afios y medio, Jesús consi- guió dos grandes metas en términos de estrategia: saturó las mentes de las multitudes con sus enseñanzas, y preparó en pro- fundidad a un pequeño grupo de hombres para que entraran en sus campos y dieran comienzo a la siega (Juan 4:35-38). Des- pués de su muerte y resurrección (su propósito principal al

1. Para realizar un excelente estudio de la manera como Jesús trabajó con los doce,

estúdiese la obra de Robert E. Coleman, The Master PlIln o[Evangelism (El Plan ma- estro de evangelismo) (Old Tappan, N.J.: Fleming Revell, 1963).

36 Refinemos la perspectiva de la iglesia

venir a este mundo), dio a sus seguidores la gran comisión evangelística: " ¡haced discípulos!" ¡y ellos lo hicieron! Construyeron inmediatamente sobre los fundamentos que Jesús había dejado. Comenzaron en Jerusalén donde El había enseñ.ado, muerto y resucitado. Fueron por todos los lugares en el templo, de casa en casa, ante el concilio judío, en las sinagogas y por las calles 2 . Los corazones estaban preparados. ¡El Espíritu Santo obró con poder! La cosecha fue grande. Tan grande que los dirigentes judíos se asustaron y reaccionaron con odio y oposición. Pero esta oposición sirvió sólo para cumplir el plan de Dios, porque los creyentes fueron esparcidos por todas partes a través de Judea y Samaria y hasta las últimas regiones del mundo conocido hasta entonces. Por todas partes llevaron el mensaje de Cristo, de su muerte y de su resurrección diciendo que El era verdaderamente el Mesías prometido; no sólo para los ju- díos, porque éste era Aquel de quien habló Abraham, muchos afios antes, en cuyo nombre serían benditas "todas las familias de la tierra" (Génesis 12:3). "También tengo otras ovejas", dijo Jesús, "que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor" (Juan 10: 16). Tanto los judíos como los gentiles pasaron a formar parte de la familia de Dios, después que la iglesia ampli6 su visión y convulsionó al mundo. Como resultado ocurrió un fenómeno que no se había produ- cido mientras Cristo había estado en la tierra. Comenzó en Jerusalén después de la ascensión y se esparció a través del mundo del Nuevo Testamento. Dondequiera que los apóstoles y los evangelistas hicieron discípulos, comenzaron a surgir las iglesias locales. Las personas que vivían en diversas comunida- des se juntaron en una nueva relación como hermanos y her- manas en Cristo: ahora miembros de la familia de Dios. Se estableció una nueva fuerza activa, no como un "grupo itine-

2. El apéndice B incluye una compilación de las actividades y .:'resultados bíblicos, y de las directrices y objetivos que surgen de un estudio del material bíblico bosquejado en el capítulo 2 y reunidos en el apéndice A.

Del hacer discípulos

37

rante" sino como un pueblo "asentado en una comunidad", donde ellos vivían, trabajaban y llevaban a cabo las responsabi- lidades de la vida. y a medida que aprendían y se edificaban descubrieron que tenían dos responsabilidades básicas: una "hacia el mundo" y la otra "hacia ellos mismos". Llama la atención que las epístolas contengan pocas instruc- ciones que tengan que ver directamente con la evangelización según la practicaban aquellos que "viajaban" en el libro de los Hechos. Ahora el énfasis se pone en la responsabilidad del "cuerpo". El énfasis en la "presentación verbal" del evangelio parece estar subordinado a la "mantención de una responsabi- lidad dinámica dentro de la iglesia" y "el mantenimiento de un amor que sea un ejemplo de relación" con aquellos que están en el mundo. Las oportunidades de presentar el evangelio de Cristo aumen- taban naturalmente debido a la saturación que se produjo en la comunidad, saturación que demostraba "el amor e interés por todos los hombres". Cristo cambiaba de tal manera la forma de vida de los creyentes que los incrédulos no podían evitar tomarlos en cuenta y en preguntarse en qué consistía la diferen- cia. Sobre todo, el amor y la unidad que existía entre los creyen- tes de la iglesia local debía ser tan evidente que las personas que no conocían a Cristo se convencerían de que los cristianos eran gente fuera de lo común: discípulos de Jesucristo. Además se convencerían de que Jesús verdaderamente era quien El decía

que era.

Un día, cuando se acercaba el tiempo de su crucifixión, Cristo dijo a sus discípulos: "Un mandamiento nuevo os doy:

que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros". Nótese el objetivo que perseguía esta orden del Señ.or Jesús: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviéreis amor los unos con los otros" (Juan

13:34,35).

La evangelización comunitaria debía estar precedida por un

38 Refinemos la perspectiva de la iglesia

ejemplo de "amor" entre los creyentes. Esto sería una "prue- ba positiva" de que los discípulos de Cristo residían allí. Porque ninguna otra secta, religión o grupo es capaz de despertar el nivel de amor que hay potencialmente en la verdadera familia de Dios. Y careciendo de él, los esfuerzos evangelísticos se ven frustrados. Pero hay otro factor que es básico en la evangelización comunitaria. Es lo que Francis Schaeffer ha llamado "la apolo- gética final"3. Jesús habló de ello en Juan 17 :21 ,23 mientras estaba orando por sus discípulos. Rogó al Padre "para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me

ellos y tú en mí, para que sean perfectos en

unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado". Cristo habla aquí de los resultados del amor: la unidad. Al ver el amor, los no cristianos se darán cuenta de que aquellas personas son cristianas, seguidoras de Jesucristo. Pero al obser- var la unidad se convencerán de quién es Cristo realmente; que El ha venido de Dios y que verdaderamente El es el Hijo de

enviaste

Yo en

Dios, el Salvador del mundo.

En el libro de los Hechos este fenómeno quedó demostrado visiblemente. Fue el amor y la unidad de los cristianos en Jerusalén lo que proveyó una base para un testimonio efectivo.

Y esta idea, como se ha demostrado, se encuentra una y otra vez

a través de las epístolas. Pero quedará más claro cuando analice- mos el proceso de edificación según el ejemplo de las iglesias

del Nuevo Testamento.

UNA MIRADA MAS DE CERCA

Comunicación evangelística en el libro de los Hechos

Aunque se usan muchas palabras para contar la actividad

3. Francis A. Schaeffer, La Iglesia al final del Siglo XX (Barcelona: 1973 Ediciones

Evangélicas Europeas), p. 185.

Del hacer discípulos

39

evangelística de estos creyentes del siglo 1, Lucas usa varias palabras básicas para describir el proceso de comunicación con los no cristianos. Las que vienen a continuación aparecen con más frecuencia, y aunque son similares en significado, cada una de acuerdo al contexto contribuye a que comprendamos cómo el mundo incrédulo fue alcanzado con el evangelio de Cristo en el siglo I. Hablaban. Una de las palabras más comunes es la que se tra- duce por "hablando" o "hablaban". La palabra Zaleo significa simplemente hablar o decir. Leemos que Pedro y Juan estaban en el templo "hablando ellos al pueblo" (Hechos 4: 1). Más tarde, cuando los discípulos congregados fueron llenos del Espíritu Santo, "hablaban con denuedo la palabra de Dios" (Hechos 4: 31)4 . Aunque esta palabra es la más común para describir la forma en que el mensaje cristiano fue presentado, podemos aprender varias lecciones del contexto en que se usó la palabra. Se nos dice frecuentemente que ellos "hablaban la palabra" (su mensa- je), hablaron "en el nombre de Jesús" (su autoridad), y habla- ron "con denuedo" (su estilo). Ellos habían de anunciar "todas las palabras de esta vida"; y hablaron "de tal manera que creyó una gran multitud". Evangelizaban. Esta frase se traduce frecuentemente como que los seguidores de Cristo "predicaban el evangelio" o "conta- ban las buenas nuevas". A diferencia de la palabra "hablar" ésta (euangelidzo) es una palabra que contiene el significado e~ sí misma. Se refiere al mensaje que se estaba dando así como también al proceso de comunicación. En Hechos 5:42 leemos:

"Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de

enseñar y predicar a Jesucristo", es decir, "ellos siguieron siem-

hablando de las buenas nuevas: Jesús es el Salvador

pre prometido" (Beck)5 . Nótese cuidadosamente al examinar esta palabra que éste fue el proceso que alcanzó tanto a grupos como a individuos;

4. V~ase tamb!~n Hechos 5:20,40; 11: 19,20; 14: 1,25; 16: 13,32.
5.

Vease tamblen Hechos 8:4,25,35; 11 :20; 14:6-7,21; 16: 10.

40 Refinemos la perspectiva de la iglesia

en él participaron todos los creyentes; tuvo lugar en el templo,

de

camino desierto y constantemente expandiéndose para alcanzar las regiones más lejanas. Fueron a todos los lugares para contar a todas las personas de las buenas nuevas. Enseñaron. Aunque didasko (que significa enseñar) es una de

las palabras que se usa más comúnmente en el Nuevo Test~~n­ to para describir el proceso de comunicación entre los .cns~Ia­ nos también se usa para describir el proceso de comumcacIón con' los no cristianos. En este último sentido, la palabra aparece más frecuentemente en los capítulos iniciales de Hechos y en muchas ocasiones en un contexto de desagrado y molestia por parte de los judíos. Ellos estaban "resentidos de que [Pedro y Juan] enseñasen al pueblo" (Hechos 4:2)6. Luego de la excarcelación secreta de los apóstoles, todos ellos "entraron de mañana en el templo, y enseñaban" (Hechos 5: 21). Sorprendido por su aparición, alguien fue donde el sumo sacerdote para decirle que los hombres que habían sido encarce- lados el día anterior, estaban "en el templo, y enseñaban al

pueblo"

¿No os

mente y el sumo sacerdote muy consternado les dIJO:

(Hechos 5:25). Los apóstoles fueron apre~ado,~ nueva-

casa en casa, de villa en villa, de ciudad en ciudad, en un

mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina" (Hechos

5:28)7.

Quizá la observación más significativa acerca del pro~eso de enseñanza con los no cristianos tal como aparece en el lIbro de los Hechos, es que fue usado en un principio por los apóstoles. Esto podría implicar que es un proceso más sofisticado que solamente "hablar" o "evangelizar" y que requeriría más habi- lidad y conocimiento. Es evidente que hay mucho más que simplemente presentar el evangelio de Cristo, e incluye la pre- sentación del mensaje total de las Escrituras (véase Hechos 5:21,22). Los apóstoles estaban en una situación única de co- municar este mensaje, puesto que habían vivido aprendiendo

6. Véase también Hechos 5:41,42; 28:30,31.

7. También se traducc "cnseñanza".

Del hacer discípulos

41

por tres años y medio con el Maestro más grande que ha vivido. Es interesante que antes del encarcelamiento de los apóstoles, los gobernantes, ancianos y escribas "sabían que eran hombres "

En consecuencia, "se maravillaban; y

les reconocían que habían estado con Jesús" (Hechos 4: 13). Nótese que la enseñanza de los apóstoles entre los no cristia- nos trajo resultados positivos y negativos. Los resultados positi- vos fueron las conversiones entre los del pueblo judío. Conse- clJentemente, los resultados negativos se dieron entre los diri- gentes religiosos. Hubo un grupo de dirigentes religiosos contra otro grupo de dirigentes religiosos: falsos maestros que reaccio- naban ante los verdaderos maestros. Los apóstoles presentaban la verdad que sacaba a la luz los pecados y los puntos de vista equivocados de los sacerdotes y dirigentes de Israel. En ellos se despertaba la envidia y la ira y el deseo de resistirse.

Pero es interesante leer en el capítulo que sigue a esta perse- cución que cuando los apóstoles resolvieron los problemas materiales en Hechos 6 y pudieron cumplir con la prioridad de enseñar las Escrituras, "muchos de los sacerdotes" respondie- ron al evangelio (6:7).

Aquí tenemos la verdadera prueba de la enseñanza eficaz entre los incrédulos. Los apóstoles no sólo ganaron laicos para Cristo, sino que también ganaron muchos dirigentes religiosos.

sin letras y del vulgo

significa

exclamar o proclamar como un heraldo. De todas las palabras usadas en Hechos para describir el proceso de comunicación con los incrédulos, ésta es la que se usa con más frecuencia. Es sin embargo, una palabra muy significativa. Leemos que "Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atenta- mente las cosas que decía Felipe" (8:5,6)8. Esta palabra "proclamar" se usa mayormente en relación con las actividades de cierta clase de personas en el libro de los Hechos, específicamente el evangelista Felipe, el apóstol Pedro y el apóstol Pablo. Nuevamente, al igual que la enseñanza, esta

8. Véase también Hechos 9:20; 10:39,42; 20:25; 28:30,31.

Proclamaban

o

predicaban.

La palabra kerusso

42 Refinemos la perspectiva de la iglesia

actividad entre los incrédulos parecía ser la responsabilidad de ciertos individuos privilegiados que habían sido escogidos por Dios para proclamar de una manera particular el evangelio de Cristo. (Véase Hechos 10:40-42.) Todos los cristianos, por su- puesto, hablaron de Cristo y testificaron de El, pero no todos proclamaron a Cristo de una manera oficial. Anunciaban. Una palabra estrechamente relacionada con kerusso es la palabra katangello que significa anunciar pública- mente, o proclamar y decir algo extensamente. Al igual que kerusso ésta es usada en Hechos para describir la comunicación de los apóstoles, particularmente el ministerio de Pabl0 9 . En muchos casos, esta palabra se usa para describir la comu- nicación entre las sinagogas de los judíos. Aquí, en estos centros religiosos de enseñanza y adoración Pablo "anunciaba" y "pro- clamaba" la Palabra de Dios. Testificaban solemnemente. Una palabra común para testifi- car es martureo que significa dar testimonio (Hechos 1:8). No obstante, a través del libro de los Hechos algunas formas del verbo diamarturomai se usan para describir la comunicación con los incrédulos y se traduce frecuentemente como que ellos "testificaban solemnemente". Esto significa "encargar solemne- mente y certificar". Al describir el proceso de comunicación, éste tiene tanto notas intelectuales como emocionales. La Pala- bra de Dios estaba siendo presentada seria, cuidadosamente y con determinación. Si martureo significa "dar testimonio", diamarturomai significa "dar un testimonio completo". Este concepto aparece en primer lugar en Hechos en el ser- món de Pedro en el día de Pentecostés, cuando "con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación" (2 :40). y también aparece finalmente en el último capítulo de Hechos donde encontramos a Pablo en Roma. Cuando él llegó, se le permitió "vivir aparte, con un soldado que le custodiase" (28: 16). Pablo reunió a los dirigentes judíos y les habló de los hechos sucedidos desde Jerusalén hacia adelante. Los judíos

9. Véase Hechos 4:2; 13 :5,38; 15 :36; 17:3.

Del hacer discípulos

43

fijaron un día para que Pablo presentara su caso. Y ese día

"vi~ierona él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les

mañana hasta la tarde, per-

suadlendoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas" (28:23)10. Al investigar esta palabra en el libro de los Hechos vemos qu~ aparece en ese contexto dentro de un síndrome "apologéti- c~, . Tanto P~drocomo Pablo, los dos apóstoles cuya comunica- Clon se descnbe por medio de esta palabra, intentaban conven- cer ~ sus oyentes de que Jesucristo era el verdadero Mesías pro- metIdo en el Antiguo Testamento. Ellos no estaban solamente pr~sent~ndoel evangelio, sino que estaban atestiguando y dando e:lde~cladesd: el Antiguo Testamento y desde su propia expe- nenCla que Jesus era el Cristo.

test1~,caba el reino de Dios desde la

. R.azon~~an. Es in.teres.ante que la palabra dialegomai, que

razonar, dlscutlf o platicar" se use sólo en la comu-

nicación de Pablo con el mundo no cristiano. Y también es inte- resante comprobar que la palabra no aparece en Hechos sino h~st~,que Pa~lo llega a Tesalónica. Aquí encontramos que aSlst10 a una smagoga y "por tres días de reposo discutió con ellos, decla~andoy exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesa~o que el Cristo padeciese, y resucitase" (17: 2,3)1 1. Al ~~ammar el proceso de comunicación que se produjo en es~e.dla~ogo de nueva dimensión, es significativo notar que el mmlsteno de Pablo lo estaba llevando a un medio impregnado d.e la cultura y el pensamiento grecorromano. Judíos y griegos sm lugar a dudas que ignoraban casi totalmente lo que había su- cedido en Palestina hacía algunos años. Para los judíos el Mesías

SIgnIfica

veni?ero ~o.era un nuevo concepto, pero la ubicación geográfica servla qUlza como una barrera para oír más acerca de Jesús de Nazaret. Lo que ellos habían oído sin duda estaba coloreado con significados e interpretaciones prejuiciosas. Los griegos ob- tenían una información mínima, si es que la había, de la comu- nidad judía.

10. V~asetamb!~nHechos 10:42; 18:5; 20:20-24; 23:11.

11. Vease tamblen Hechos

17: 17; 18:4,19; 19:8-10; 24:24,25.

44 Refinemos la perspectiva de la iglesia

Hay que notar también que Lucas señala factores de tiempo en el contexto donde se usa esta palabra. Por ejemplo, él per- maneció en Corinto durante un año y medio (18: 11) y en Efeso por dos años (19: 10).

estos pueblos, su

Tomando

en

cuenta

la

mentalidad

de

trasfondo cultural, su desconocimiento total del cristianismo así como el método de comunicación que ellos usaban, la implica- ción parece obvia. Es evidente que Pablo adoptó una metodolo- gía en comunicación con la esperanza de poder alcanzar más eficazmente a estas personas. El sabía además que no tenía fundamento sobre el cual construir, y consecuentemente se ins- taló en estas comunidades estratégicas para aprender su modo de pensar y poder enseñarles las Escrituras en profundidad y en

una manera que ellos pudieran captarlas.

La comunicación evangelística en las epístolas

Cuando se investiga el proceso de comunicación en el libro de los Hechos, se destaca el énfasis que se pone en las actividades de los cristianos del primer siglo cuando hablaban acerca de Cristo, contaban las buenas nuevas, enseñaban, proclamaban, testificaban y razonaban con los incrédulos. Pero si dirigimos nuestra atención al contenido de las epístolas,vemos que las actividades se convierten en directrices. Esto, es por supoesto, lo que esperaríamos. El propósito de Lucas era registrar los "hechos" de los seguidores de Cristo, y las epístolas fueron escritas para enseñar y alimentar a aquellos que respondían al evangelio.

decidido cambio de énfasis acerca de la

a comunicación en el mundo incrédulo. Las epístolas agregan una nueva dimensión al modo como este proceso se llevó a cabo por las iglesias establecidas. No se puede estudiar estas directrices y objetivos sin concluir que la verdad evangelística introducida en Hechos fue continua- da en las comu'nidades donde se establecieron las iglesias locales. Pablo estaba complacido con el impacto de las iglesias en Tesalónica y Roma (1 Tesalonicenses 1: 9; Romanos 1: 8).

un

Esto

lleva

Del hacer discípulos

45

Dondequiera que iba hacía resaltar el testimonio de estos cristianos. Pero al leer las epístolas con la idea de "evangelización" en mente, pronto se descubre que establecerse en una comunidad significa más que verbalizaci6n. En efecto, la comunicac;ión debe estar sólidamente acompañada con un estilo de vida cris- tiano, tanto a un nivel individual como colectivo. Este estilo de vida cristiano debe demostrarse en los distintos contextos: en los negocios, en el mundo social, en el hogar, en la iglesia y en todo otro aspecto. En los negocios. Pablo exhorta a los tesalonicenses en forma particular que se conduzcan en una manera apropiada en los asuntos financieros. Algunos de ellos no dudaban en usar la doctrina de la segunda venida de Cristo como una excusa para

la pereza. "Trabajad con vuestras manos de la manera que os

hemos mandado" les exhortaba Pablo (1 Tesalonicenses 4: 11)

y a continuación les explicaba por qué: "a fm de que os con-

duzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis nece- sidad de nada" (1 Tesalonicenses 4: 12). Pablo enseñaba que 'si

un cristiano tenía necesidades materiales por causa de su pere- za traía vergüenza sobre el evangelio y la iglesia. Si ellos se pro- ponían evangelizar en una manera eficaz a sus vecinos, no podrían comunicar el evangelio viviendo una vida de irresponsa- bilidad. Tanto Pablo como Pedro se preocupaban de que los cristianos vivieran una vida de buen testimonio delante de los inclédulos. Debían "tener a sus amos por dignos de todo honor, para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina" (1 Timoteo 6: 1). "Estad sujetos con todo respeto a vuestros amos" (1 Pedro 2: 18).

¡Vaya manera de atacar los males de la esclavitud! Muchas veces, sin duda, ganaron a sus amos para Cristo al mismo tiempo que su libertad. Una oposición cerrada en aquellos días habría traído una persecución instantánea y quizá la muerte. Pero lo más importante es que habría sido un obstáculo para la causa de Cristo.

46 Refinemos la perspectiva de la iglesia

Analizando el enfoque de Pablo acerca del problema de la esclavitud, Merrill Tenney observa:

En ninguna de sus páginas se ataca tal institución, ni se la d~fi:nde. Según las cartas de Pablo a las iglesias de Asia, había entre los cnstlanos

esclavos y amos. A los esclavos

éstos que no fueran crueles con aquéllos. Sin embargo'.la potencl~ ~e la fraternidad cristiana hizo que la institución de la esclaVitud se debilitara

gradualmente y por fin desapareciera l2 .

ordenaba obedecer a sus a~os y a

se les

En el mundo social. Vivir en una comunidad día tras día, semana tras semana, en otras palabras, ser una persona .significa mantener ciertas relaciones. Muchos de los convertidos del Nuevo Testamento 10 fueron de una sociedad que implicaba ciertos estilos de vida impropios de un cristiano. Al t~n~r a sus

amigos incrédulos. en. m~nte, ~ablo a~o?,esta a l?s cnst~an?,s~

"no ser tropiezo m a JUdIOS, m a gentIles en su vIda socIal. SI, pues coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para.la glori~ de Dios", para que, según Pablo "sean salvos" (l Conn-

tios 10:31-33). Con la cultura pagana de Corinto en mente, estas palabras no son difíciles de entender. La manera de ganar a los hombres para Cristo no era hablándoles acerca de Je.su~ri~to Y luego participando en sus actividades inmorales y anticnS~lanasya fU~­ ra en la iglesia o lejos de la comunidad. Hacerlo solo ofender~a al incrédulo y crearía una desilusión con el verdadero mensaje del cristianismo. "Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los genti-

glorifiquen a Dios en el día de

la visitación" (1 Pedro 2:12). Dijo también: "teniendo buena

sean avergonzados los que calumnian

les" escribió Pedro, "para que

conciencia, para que

vuestra buena conducta en Cristo" (1 Pedro 3: 16). No todos responderán haciendo una decisión por Cristo, pero cuando el Espíritu Santo comienza su obra en el corazón de un hombre, éste necesita del trasfondo de un estilo de vida cristia- na que sea capaz de evaluar objetivamente los postulados del

12. Merrill C. Tenney, Nuestro Nuevo Testamento (Chicago: Editorial Moody, 1973),

p.75.

Del hacer discípulos

47

cristianismo. Pedro nos dice además que los que no respondan serán "avergonzados" o silenciados. En el hogar. Había personas en los días del Nuevo Testamen- to que estaban casadas con incrédulos. Sus cónyuges no habían venido a Cristo, en particular los maridos. ¿Acaso estas esposas cristianas debían bombardear a sus espo- sos incrédulos con la verbalización del evangelio? ¿Debían for-

zarlos a asistir a la iglesia y escuchar al pastor o evangelista visi- tante? ¿Debían hablar acerca de las virtudes de otros hombres cristianos, mayonnente de los dirigentes de la iglesia?

"Estad sujetas a vuestros maridos",

¡De ninguna manera!

escribió Pedro, "para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas" (1 Pedro 3: 1). ¡El apóstol está declarando una gran verdad! No es la mon- tafia de discursos la que convence a los esposos incrédulos de que ellos necesitan a Cristo, sino el impacto de un continuo estilo de vida que refleja la realidad de la morada del Espíritu Santo en el creyente (1 Pedro 3:2-7). En la iglesia. Muy poco se dice en el Nuevo Testamento acer- ca de la evangelización en la iglesia; es decir, en el lugar donde los creyentes asisten para ser edificados. Esta es por supuesto la nonna del Nuevo Testamento. Generalmente, los incrédulos de-

ben ser alcanzados por la iglesia, no en la iglesia. Pero habrá aquellos que entrarán y si la atmósfera es cordial y

refleja el amor entre los cristianos, será un ambiente impresio-

nante.

Esta fue una de las mayores críticas contra los corintios. Las reuniones de la iglesia eran el caos. Las personas hablaban en lenguas, una tras otra, sin intérprete. Sin duda más de uno

hablaba a la vez, y las mujeres contribuían en esto de hablar. "Si entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?" les pregunta Pablo. Esto es por qué él enfatiza la profecía en las reuniones de la iglesia y que se debe hablar la Palabra de Dios clara y de una fonna ordenada. Los incrédulos deben entender la Palabra para ser salvados (1 Corintios 14:25).

¡Pero Pablo nos dice que debe reflejar algo más: orden!

48

Refinemos la perspectiva de la iglesia

La iglesia debía también comprometerse en otro importante ministerio evangelístico: el de la oración. Debían orar por todos los hombres para que pudieran ser salvos (1 Timoteo 2: 1-4). También debían orar por los que estaban llamados a predicar el evangelio a regiones más allá de la comunidad. En algunas oca- siones Pablo pidió las oraciones por su propio ministerio evan- gelístico "para que la palabra del Seftor corra y sea glorificada" (2 Tesalonicenses 3: 1; Efesios 6: 19). En todo otro aspecto. Aunque las epístolas seftalan situacio- nes especiales y medios en los que los cristianos deben mantener un buen testimonio, también hablan de la vida en general.

conocidas y leídas por todos los

hombres", dijo Pablo a los corintios (2 Corintios 3:2). "Amarás a tu prójimo como a ti mismo", escribió a los romanos (Roma- nos 13:9). "Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo" amonestó a los colosenses. "Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno" (Colosenses 4:5,6). A esto, Pedro agrega: "Estad siempre preparados para presentar defensa

con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros" (1 Pedro 3: 15). Los filipenses fueron exhortados a conducirse "como es digno del evangelio" (Filipenses 1:27).

"Nuestras cartas sois vosotros

En resumen

El libro de los Hechos y la correspondencia del Nuevo Testa- mento no dejan lugar a dudas de que el gran impacto evangelís- tico de un grupo de creyentes en una comunidad determinada se basa primero que nada en un testimonio individual y colectivo delante del mundo incrédulo, reflejando amor, unidad y una buena manera de vivir. Este estilo de vida debe ser el elemento inseparable que acompafte al testimonio verbal en los negocios, en el mundo social, en el hogar, en la iglesia y en todo lugar donde el cristiano proyecte su quehacer y su fe.

4.

Principios de evangelización novotestamentaria

¿Qué podría decir un estudio sobre la evangelización del primer siglo a la iglesia del siglo XX, dondequiera que ésta se encuen- tre? ¿Qué principios podrían extraerse de tal estudio, que puedan establecerse como objetivos para la iglesia de hoy en cualquier cultura o subcultura? A continuación se dan siete principios claves que surgen en forma natural del estudio de las actividades evangelizadoras registradas en el libro de los Hechos, y de las directrices que se establecen en las epístolas. Primero: cada cuerpo local de creyentes debe responsabilizar- se por su propia comunidad. Es responsabilidad suya saturar esa comunidad con amor y demostrar unidad que fije la base para una comunicación verbal; demostrar un estilo de vida cristiano en todas las relaciones humanas, de modo que se cree una base sobre la cual se discuta el Cristo que cambia la vida. Este principio es claro en las actividades del Nuevo Testamen- to y en las directrices dadas a grupos locales de creyentes en las epístolas. Ellos comenzaron en Jerusalén, y luego, cuando las iglesias fueron establecidas en otras comunidades y países, los cristianos fueron instruidos para vivir una vida como Cristo en cada relación humana de modo que fueran capaces de compartir el evangelio con poder. Con frecuencia las iglesias locales se toman negligentes res- pecto a sus propias comunidades. Un enérgico programa misio- nero extranjero se convierte en sustituto del esfuerzo local. Los presupuestos misioneros reemplazan la actividad evangelizadora

50 Refinemos la perspectiva de la iglesia

inmediata. Los misioneros de ultramar se convierten en un susti- tuto de la evangelización local. Esto no debería ocurrir. No hay excusa para que una iglesia local sea negligente de su propia "Jerusalén". El campo es el mundo, por supuesto, pero ·el mundo comienza en nuestro pro- pio patio, o al otro lado de la calle. Esta era la historia de los creyentes del Nuevo Testamento. Es cierto que ellos sentaron el precedente para las misiones extranjeras, pero tenían una apro- piada visión del mundo. Esta incluía "Jerusalén", "Judea", "Samaria" y luego "hasta lo último, de la tierra" (Hechos 1:8). Es verdad que uno de los grandes logros del cristianismo evangélico ha sido su esfuerzo misionero extranjero. ¡Es algo digno de elogio! Y debería continuar extendiéndose. Pero las palabras de Jesús se pueden aplicar a esta coyuntura, "esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello" (Mateo 23:23). Es importante subrayar otra vez que cuando Jesucristo esta-

vio y lo oyó. Sus milagros y su

estilo de vida llegaron a ser los medios por los cuales los incrédu-

los podrían evaluar sus normas (Juan 20:20-31). Pero cuando El regresó al cielo, su cuerpo, la iglesia, se convirtió en el medio por el cual la gente podía evaluar el mensaje de Cristo. (Léase nuevamente Juan 13:13-35; 17:19-23.) y esto nos lleva a un segundo principio del Nuevo Testa- mento. Segundo: la evangelización colectiva es la base de la evangeli zación personal. En el Nuevo Testamento, el cuerpo de Cristo en funcionamiento proporcionaba el escenario para el testimo- nio individual. Esta es la razón por la que Jesús dijo: "Que os améis unos a otros", de modo que "en esto conocerán todos que sois mis discípulos". Por esto Pablo dijo: "Amarás a tu pró- jimo como a ti mismo" (Romanos 13:9), y es la razón por la que Pedro exhortó a los creyentes a que mantuvieran su buena "manera de vivir entre los gentiles" (1 Pedro 2:12). La evange- lización personal cobra un significado especial al contrastarla con la madurez de un cuerpo local de creyentes; cristianos que están haciendo un impacto en sus comunidades a causa de su

ba sobre la tierra, la

gente lo

Principios de evangelización novotestamentaria

51

integridad (1 Tesalonicenses 4: 11 ,12) su comportamiento altruista (Romanos 13 :7), su conducta ordenada (1 Corintios 10:31-33), su sabiduría (Colosenses 4:6), su diligencia (1 Co- rintios 6:1), su humildad (1 Pedro 2:18); y sin embargo, su tes- timonio directo de Jesucristo (1 Pedro 3: 15). Es difícil testificar aisladamente. A veces es necesario, pero el plan general de Dios es que la evangelización de la comunidad debe llevarse a cabo en el contexto de un cristianismo dinámico y de una vida corporal vigorosa. Unida y trabajando en todas sus partes, la iglesia local puede producir un impacto poderoso en una comunidad pagana. Luego, ya no se trata de los individuos extrovertidos que a me- nudo son aclamados como los "más espirituales" a causa de su testimonio, sino que esto se convierte en un ministerio de todo el cuerpo de Cristo, en el cual todos comparten el gozo y la

recompensa de aquellos que han tenido el privilegio de "echar la red" por Cristo. Tercero: la presentación del evangelio a los incrédulos ha de tener lugar principalmente "en el mundo"; no "en la iglesia!'.

Las Escrituras no sugieren que los incrédulos debieran ser excluidos de la "comunidad de la iglesia". Pablo se refiere más bien a los incrédulos que pudieran entrar a las reuniortes de los creyentes e interpretar mallo que ocurre a causa de la falta de orden, pero también él habla de los no cristianos que pudieran entrar y caer bajo la convicción de su pecado y venir a Cristo (1 Corintios 14:23-25)1. Nótese en estas páginas que el incrédulo será "por todos con- vencido" y será "por todos juzgado" (1 Corintios 14:24). He aquí una clara referencia a la "evangelización corporal". Es toda la iglesia en funcionamiento la que es usada por el Espíritu Santo para ganar personas para Cristo. Hay que hacer notar también que él no vino a Cristo a causa de un mensaje de evangelización especial predicado desde un

1. Nótese que esta es la única ilustración que aparece en el Nuevo Testamento de evangelización "en la iglesia".

52 Refinemos la perspectiva de la iglesia

púlpito por un pastor y dirigido a los incrédulos que haya habi- do en la concurrencia. Antes, lo que le impresiona son los cre- yentes mismos, su conducta y el proceso de mutua edificación 2 . Esto me recuerda a un hombre de negocios incrédulo que asistía a una nueva iglesia que yo estaba pastoreando cuando recién se inició. Me preguntó si podía hablarme de su condición espiritual. Después que hubo entrado en mi oficina me informó cuán impresionado estaba con el amor y el interés expresado entre los miembros de esta nueva iglesia. "He estado en muchas iglesias", dijo, "y he formado parte de varias directivas, pero nunca he ex- perimentado la clase de cristianismo que he visto en esta nueva iglesia" . Entonces afirmó abiertamente de que estaba seguro de que no conocía a Cristo personalmente. Es interesante que él no me hablara de lo impresionado que estaba con mis sermones, aunque yo sabía lo que él los aprecia- ba. Lo que a él le había impactado era el "cuerpo". Sí tuve el privilegio de conducirlo a Cristo, pero fue el cuerpo local de creyentes en funcionamient~ lo que Dios usó para traer convic- ción de pecado al alma de este hombre. El Nuevo Testamento, por lo tanto, presenta a la "comunidad de la iglesia" como un contexto en el cual los no cristianos, si están presentes, pueden ver y experimentar las realidades del cristianismo: amor, unidad y una vida como la de Cristo. Y den- tro de este contexto, el Espíritu Santo obra convicción y un de- seo de adorar al mismo Dios y conocer al mismo Salvador. Pero generalmente, la evangelización en el Nuevo Testamento se realizó no en la "comunidad de la iglesia" sino cuando ésta fue "esparcida" en el mundo: en el trabajo, en las comunidades donde vivían los creyentes, en sus hogares, etc.; fue aquí donde los no creyentes fueron confrontados con el evangelio de Jesucristo.

2. Esto no significa que sea "malo" predicar un sermón evangelístico en un servicio de la iglesia. Dios ha usado y continua usando este método. Lo que significa, sin em- bargo, es que el Nuevo Testamento no presenta esto como el plan divino para desarro- llar la evangelización de la iglesia.

Principios de evangelización novotestamentaria

53

Cuarto: el blanco principal para la evangelización deben ser los adultos y en consecuencia las familias completas. En ningún lugar del Nuevo Testamento se dan ejemplos de "evangelización del niño" como se practica generalmente hoy; esto es, ganar a los niños para Cristo en la comunidad aparte de la familia. No interpretemos mal. Esto no significa que no haya impor- tancia en la vida y conversión de un niño. Jesucristo mismo dio el supremo ejemplo en su actitud hacia los niños. Pablo también escribió a Timoteo recordándole de su herencia religiosa: "Des-

de la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pue-

salvación por la fe que es en Cristo

Jesús" (2 Timoteo 3: 15). Las pruebas del Nuevo Testamento también son apoyadas por los grandes ejemplos del Antiguo Testamento acerca de la educación de los niños. En efecto, cuando se habla acerca de la familia en la Escritura, más se dice acerca de los niños, de sus necesidades e importancia que de otros aspectos de la vida familiar 3 . Pero el modelo del Nuevo Testamento es claro. El blanco de la conversión eran los adultos. Jesús escogió a doce hombres maduros, no niños. Habló a las multitudes (los niños, sin duda estaban incluidos en las multitudes), pero su mensaje iba dirigi- do a los adultos. De igual modo, en el libro de los Hechos, los apóstoles gana- ron adultos para Cristo en primer lugar. Ellos no se pusieron como objetivo principal alcanzar a los niños, esperando de este modo llegar a los padres, ni fueron tras los niños porque ellos fueran más accesibles o fáciles de ganar para Cristo. No, ellos invirtieron el proceso; se dirigieron a los adultos, sa- biendo que la conversión de los padres alcanzaría a la familia completa. El doctor George Peters va más lejos en su excelente libro Saturation Evangelism (Evangelismo de saturación) y dice:

den hacer sabio para

la

3. Véase el libro de Gene A. Getz, The Christian Borne in a Changing World (El Hogar Cristiano en un Mundo Cambiante) (Chicago: Moody, 1972).

54 Refinemos la perspectiva de la iglesia

"El evangelismo familiar y la salvación familiar son el ideal bí- blico y la norma en la evangelización y salvación"4. Con esto él no quiere decir que los hijos se conviertan en cristianos como consecuencia de la decisión de los padres. Ni tampoco quiere significar la "idea de un pacto" que ensefíe que los hijos de los padres creyentes experimenten la regeneración a través del "bautismo infantil", o que a través de este rito el nifío se relaciona con Dios en una manera única que lo capacita como un candidato potencial para una conversión posterior 5 . La conversión no es automática para ningún ser humano. Es una cuestión individual basada en una decisión inteligente y res- ponsable al recibir a Cristo como Salvador personal. La salvación de una familia, sin embargo, se refiere en primer lugar a alcanzar a los padres y consecuentemente ganar a la fa- milia entera para Cristo. El Nuevo Testamento proporciona va- rios ejemplos de este proceso. En Filipos, Pablo habló primero a Lidia junto al río. Ella se convirtió y en consecuencia toda su familia vino a Cristo (Hechos 16: 15). Más tarde en la misma ciu- dad de Filipos, el carcelero creyó en Cristo, y como resultado toda su familia se convirtió (Hechos 16: 31-34 ). Otros ejemplos en el Nuevo Testamento incluyen en los evan- gelios, a Zaqueo y al noble (Lucas 19:9; Juan 4:53). En los He- chos y en las epístolas a Comelio (Hechos 10), Crispo (Hechos 18:8), Estéfanas (l Corintios 1: 16), Onesíforo (2 Timoteo 1: 16) y Filemón (Filemón 1). De hecho, las iglesias en la casa a las que hacen mención tanto el libro de los Hechos como las epístolas sin duda fueron el resultado de la conversión de familias enteras. Hay algunas ventajas prácticas en alcanzar los adultos para Cristo y en consecuencia a las familias enteras. En primer lu- gar, es muy frustrante desde el punto de vista sicológico para un nmo, convertirse en un cristiano lejos de la comprensión y

4. George W. Peters, Saturation Evangelism (Evangelismo de Saturación) (Grand Rapids: Zondervan, 1970), p. 160. Dr. Peters, Profesor de Misiones Mundiales en el Seminario Teológico de Dalias, discute esto en profundidad en su libro en las páginas

147-167.

5. ¡bid, pp. 148,149.

Principios de evangelización novotestamentaria

55

la bendición de su padre y madre y de otros miembros de la familia. En efecto, la necesidad básica de un nifío es "acepta- ción" y "amor" dentro del círculo de la familia, y experimentar rechazo noes sólo perjudicial en el sentido espiritual, sino que

con frecuencia produce dafios sicológicos. Un nifío es incapaz de tolerar esta clase de "persecución familiar".

también cristianos

llegan a ser los medios por los cuales los hijos crecen espiritual-

mente seguido del proceso de conversión. Si los adultos necesi- tan edificación y ayuda una vez que se ha producido la conver- sión (y realmente la necesitan), más la necesitarán los nmos. La familia es el seno espiritual natural para lograr un crecimiento y desarrollo espiritual. En tercer lugar, una familia completa alcanzada para Cristo puede crear un tremendo impacto en una comunidad. Cada miembro de la familia a su vez es una influencia cristiana para ganar a otras familias. En cuarto lugar, las "unidades familiares" son el material de construcción para una iglesia saludable. Nuevamente el doctor Peters nos recuerda:

Sólo las iglesias que se construyen sobre la base de una unidad social tienen la verdadera salud y potencia para lograr un crecimiento rápido y una expansión constante. La cuestión decisiva al fundar una iglesia no es la cantidad de personas que estén interesadas en el proyecto, sino cuántas familias forman la base de la iglesia. Las iglesias fundadas por familias tienen la potencialidad para florecer. 6

En conclusión diré sin embargo, que esto no significa que los nifíos no deban ser alcanzados para Cristo antes que los padres lo sean. Aunque los ejemplos blblicos no apoyan esta idea,

ciertamente

en los nifíos yen que ellos lo conozcan personalmente. Pero los ejemplos blblicos sí dicen que cuando un nifío es al- canzado para Cristo a través de un cristiano individual o a tra-

vés de una agencia de la iglesia, debe hacerse todo el esfuerzo necesario para alcanzar también a los padres y en el proceso

En

segundo

lugar,

los

padres

que son

no eliminan tal posibilidad. El Sefíor está in teresa do

6. /bid,

p. 155

56 Refinemos la perspectiva de la iglesia

tratar de no interferir en la unidad y annonía familiar. Esto también podría significar que la iglesia debe proporcionar una especie de "padre o madre sustituto" en los casos donde los padres no cristianos son irresponsables y en fonna particular

si ellos son antagónicos. La misma naturaleza del nifi.o hace

que esto sea imprescindible para cuidar intacta su personalidad,

y para evitar la experiencia traumática de un rechazo paterno

que puede acarrear problemas sicológicos hasta la vida deadul- to, y quizá ocasione que el individuo hasta se rebele contra el cristianismo. Finalmente esto significa que los cristianos no deben pennitir que las dificultades en alcanzar a los adultos y el temor de ser rechazados los lleve a poner todos sus esfuerzos en ganar a los

ilifi.os porque estos son más receptivos y es más fácil "asegurar decisiones". Según las estadísticas, una de las razones por las que más ni- fios vienen a Cristo es porque no estamos ganando adultos. Las estadísticas sólo reflejan nuestros fracasos, no 10 que podría hacerse. Si familias enteras fueron ganadas para Cristo en la comunidad pagana del primer siglo, nosotros podemos ganar familias enteras en el siglo XX. La tarea delante de nosotros es desarrollar la estrategia correcta que funcione en la América pagana. Quin to: la iglesia es responsable de iden tificar a quienes se sienten particularmente llamados por Dios para llevar las bue- nas nuevas en una manera especial en la comunidad y más allá de la comunidad inmediata; incluso "hasta lo último de la tierra ".

Como se enfatizó al principio, la naturaleza única de la igle- sia, con su potencial de amor mutuo y unidad, proporciona una oportunidad ilimitada para un ministerio "apologético" entre los incrédulos. Pero dentro del cuerpo hay ciertas perso- nas que sienten un interés especial por la dbra de evangeliza- ción. Estas personas deben ser animadas para que usen sus talentos y representen al cuerpo local en un ministerio particu- lar de evangelización.

Principios de evangelización novotestamentaria

57

No interpretemos mal. Ellos no deben ser sustitutos de otros miembros del cuerpo, sino que deben cumplir con la función

de presentar a Cristo en una manera especial a varios individuos

y grupos. Vemos este principio demostrado claramente en el

libro de los Hechos. Muchos creyentes "hablaron" del mensaje de Cristo y parece que todos los creyentes tienen pinte en "con- tar las buenas nuevas", pero eran los apóstoles los que se encar- gaban mayonnente en la enseñanza y predicación evangelizan- tes. Fueron Pedro y particularmente Pablo los que se compro- metieron en un ministerio evangelizador que se caracterizó por un "solemne testificar" y "razonar" con los incrédulos. La iglesia es más bien responsable de orar por la bendición de Dios sobre estos individuos y en algunos casos respaldarlos financieramente en la medida que ellos se comprometan en un

ministerio de evangelización y obra misionera tanto si es parcial

o de tiempo completo. Este principio es ilustrado por la iglesia

de Antioquía cuando separó a Bernabé y Saulo y los comisionó

para el ministerio de evangelizar (Hechos 13: 1,2). Pero la iglesia debe ser cuidadosa en este punto. Su tendencia es mirar más allá de su comunidad inmediata y menospreciar a aquellos dentro del grupo de creyentes que no se separan de la comunidad y navegan por los siete mares. Hay personas que deben ser animadas, preparadas y usadas en una manera

particular dentro de la comunidad que rodea la iglesia para que puedan conducir a otros a Cristo. Pero no debería hacerse corno una obra de "pocos individuos" únicamente, sino en una mane-

ra en que todo el cuerpo esté presente al saturar la comunidad

con las realidades del cristianismo y el mensaje del evangelio. No

todos tendrán la habilidad de "echar la red" con resultados , pero todos tenernos la capacidad de amar al prójimo y de "sem- brar la semilla" y preparar el camino para aquellos que puedan hacerlo.

los nuevos creyentes deben integrarse, tan pronto

como sea posible, a la vida de la iglesia local.

Lo que significa fonnar parte de la iglesia del Nuevo Testa- mento será discutido en detalle más tarde, pero en este punto es

Sexto:

58 Refinemos la perspectiva de la iglesia

importante recalcar con énfasis que fuera del con~exto de la iglesia y la experiencia de la relación con los otros mIemb~os.del cuerpo, un nuevo bebé en Cristo no podrá alcanzar el creCImIen- to y la madurez de un discípulo de Cristo. No pued~, porque ~o está interiorizado de las experiencias básicas que DIOS ha desIg- nado como absolutamente esenciales para el desarrollo espiri- tual. Habrá algunos que interpretarán estas ideas como críticas a las organizaciones extraec1esiásticas. iPermítase~e ~c1arar ~l asunto! Creo que Dios ha levantado muchas orgamzacIOnes, pn- meramente para complementar la obra de la iglesia local, y en segundo lugar para hacer 10 que, en muchos casos, las iglesi~s han fracasado en hacer. Pero creo firmemente que estas orgam- zaciones no deben desatender los ejemplos y principios bíblicos; porque. si 10 hacen, las ricas bendiciones de Dios no los alcan- zarán. El ejemplo más evidente y el principio que hay que tener en cuenta es que Dios estableció la iglesia para ser el lugar principal donde los creyentes fueran aliment~dos y edificad?s. Cada nuevo cristiano necesita del cuerpo de Cnsto para ser edIfi-

cado en la vida cristiana. Cada organización cristiana que actúa teniendo presente los principios del Nuevo Testamento, debiera considerar se~ament~ su relación con la iglesia local. Debe enseñar esta doctnna bíblI- ca, promoverla como la base para el desarrollo cris,tiano y .esfo~­ zarse con amor y tino por corregir tanto la teologIa de la IgleSIa como los errores de funcionamiento. No debe llegar a ser susti- tutivo de la iglesia local, pero tampoco debe ser antagónica a la iglesia local. Debe cooperar en todo sentido para cumplir el mi- nisterio y sentido del plan dispuesto por Dios. Séptimo: la iglesia del siglo XX debe desarrollar su propia estrategia contemporánea, así como su propio enfoque de la evangelización utilizando los principios recién declarados como

pautas bíblicas.

Una cosa es evidente del estudio de las actividades de la igle-

sia del Nuevo Testamento. Lo que ellos decían es consecuente; la manera de expresar 10 que decían, así como la forma de

Principios de evangelización novotestamentaria

59

evangelizar varía de una situación a otra. Tenían las directrices

por absolutas, pero sus métodos eran relativos: éstos sirvieron

únicamente como medios para cumplir las metas divinas. Esto es 10 extraordinario de las Escrituras. Dejan en libertad

a los hombres para que desarrollen enfoques y métodos que

sirvan en cualquier cultura y época de la historia. Cuando se estudia la estructura de los sermones de Pedro, o se sigue a Pablo cuando se mueve desde la comunidad judía al mundo gentil, una cosa es cierta. Estos hombres no eran prisioneros de un solo método para presentar el mensaje divino.

Variaron su metodología, dependiendo de las circunstancias. Como resultado, notamos que cuando Pablo entró en el mundo pagano y se alejó más y más del medio que había sido saturado

con las enseñanzas de Jesucristo, cambió sus métodos de comu-

nicación. Lo que previamente había sido "proclamación", llegó

a ser diálogo y participación. En la obra inicial de Pablo, él

podía partir de una creencia en Dios y en la revelación divina, pero en el mundo pagano no tenía ninguna base. Había que utilizar una estrategia evangelizante distintiva y apologética.

De este modo, la nueva cultura, la nueva mentalidad, la diferencia de conocimiento: todas estas cosas sirvieron a Pablo para determinar el método que debía usar para alcanzar a estas personas con el evangelio de Cristo. Es cierto que él comunicó siempre el "evangelio simple" "con humildad", pero esto tiene

que ver con el mensaje y la actitud, no con los métodos.

Uno de los problemas clave con la iglesia evangélica del siglo

XX es que hemos permitido que los elementos no absolutos se

conviertan en absolutos. Hemos permitido que las "maneras de

hacer las cosas" lleguen a ser normas. Por una parte hemos tomado los modelos bíblicos (que

varían considerablemente a través de la Biblia) y nos hemos que- dado con aquel que nos parece el más correcto; quizá con el que

nos parece más cómodo. En lugar de considerar todos los ejem-

plos bíblicos fuentes divinas de la cual emanan principios y guías absolutos, desarrollamos una visión limitada y nos encerramos en un solo método.

60 Refinemos la perspectiva de la iglesia

Más aún, hemos permitido que modelos y formas humanas que se han desarrollado dentro de los últimos cincuenta a cien años lleguen a ser absolutos. Creemos que la manera de hacer las cosas ahora es una norma bíblica. Un ejemplo típico en que un enfoque humano se convierte en absoluto es nuestra forma de pensar con respecto al servicio de evangelización del domingo en la noche (o para el caso, cualquier servicio de evangelización en la iglesia). Muchos cristianos creen actualmente que esta era la manera como fun- cionaba la iglesia en el Nuevo Testamento, aunque no tengamos un solo ejemplo que respalde ese planteamiento, nada que aluda a ello. En efecto, como hemos seftalado, todas las reuniones de la iglesia indicadas en el Nuevo Testamento estaban dedicadas a los creyentes, no a los incrédulos.

¿Es malo, entonces, tener un servicio de evangelización los domingos por la noche? Por supuesto que no. El Nuevo Testa- mento permite esta libertad. Pero recordemos que este enfoque se desarrolló en los Estados Unidos hace casi un siglo y surtió efecto a causa de una situación cultural y de una mentalidad religiosa totalmente diferente. En muchos lugares actualmente los servicios de evangelización del domingo en la noche son un completo fracaso, porque los incrédulos no asisten a la iglesia. y sin embargo algunos pastores siguen predicando sermones evangelizadores a una multitud de creyentes que conocen el tema de memoria; y serían víctimas de un gran complejo de culpa si se considerara siquiera la posibilidad de cambiar el formato y contenido de los servicios. La iglesia evangélica no puede ni debe encerrarse en formas y modelos, sean del primer siglo o del XX, modelos que han sido diseftados como medios para conseguir algunos fines bíbli- cos. Cada iglesia en cada cultura y subcultura necesita desarro- llar sus propios enfoques de la evangelización de la comunidad. Bajo la dirección creativa del Espíritu Santo y usando todos los recursos humanos disponibles, necesitamos desarrollar iglesias dinámicas del siglo XX que creen estrategias evangelizadoras

Principios de evangelización novo testamentaria

61

contemporáneas y que se basen en los principios y directrices del Nuevo Testamento.

En resumen

¡El por qué de la existencia de la iglesia en el mundo está claro! Dios llama a un pueblo para que sea de su propiedad. Algún día Cristo volverá para llevar la iglesia consigo. Pero, ¿por qué no ha vuelto? Esta pregunta la hicieron inclu-

so los escépticos del siglo 1 (2 Pedro 3:4). Nótese la respuesta de Pedro: "El Seftor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 Pedro 3:9). ¿En qué forma está tu iglesia alcanzando personas para Cris- to, primero en "tu propia Jerusalén" y luego "en toda Judea y Samaria y hasta lo último de la tierra"? Los siguientes principios novotestamentarios nos guiarán a se- guir este aspecto de la Gran Comisión:

1. Cada cuerpo de creyentes debe ser responsable primeramente de su comunidad.

2. La evangelización colectiva es la base de la evangelización individual.

3. La presentación del evangelio a los incrédulos debe hacerse "en el mundo", no "en la iglesia".

4. La meta principal de la evangelización deben ser los adultos y en consecuencia las familias completas.

5. La iglesia es la responsable de identificar a los que han sido llamados por Dios para llevar las buenas nuevas en una ma- nera especial dentro de la comunidad y más allá de la comu- nidad inmediata, incluso "hasta lo último de la tierra".

6. Los nuevos creyentes deben integrarse a la vida de la iglesia tan pronto como sea posible.

7. La iglesia del siglo XX debe estructurar sus propios enfoques y estrategias contemporáneas para evangelizar utilizando los principios y propósitos recién declarados como directrices bíblicas.

5.

La edificación de la iglesia

discípulos debían ser enseñados! Esta es la segunda gran

tarea contenida en la comisión de Cristo. Los creyentes debían reunirse como una "comunidad" antes de convertirse en orga- nismo maduro. Así como hay una variedad de palabras para describir las actividades de los discípulos a medida que "evangelizaban", hay también una cantidad de palabras para referirse a su ministerio de "edificación". Por supuesto que bautizaban y enseñaban a los nuevos creyentes tal como Jesús les había ordenado en la Gran Comisión. Pero este proceso de crecimiento y desarrollo significaba también comunión de unos con otros, rompimiento del pan, unir sus corazones en oración, y alabanza a Dios. Fueron animados, fortalecidos, implorados, exhortados, amo- nestados y edificados en la fe. También recibieron informes verbales que describían los resultados de los esfuerzos evangelizadores en otras partes del mundo, y varias cartas (las epístolas) en las que se les indicaba la manera de vivir la vida cristiana. En ocasiones había también disensión y debate cuando los apóstoles y dirigentes amonestaban a otros cristianos que eran culpables de causar confusión entre los hermanos, mediante las enseñanzas falsas e incorrectas. Los resultados de esta actividad se describen en el libro de los Hechos: los discípulos "eran de un mismo sentir", "eran de un corazón y un alma" y "eran edi- ficados". Leemos que "las iglesias eran confirmadas en la fe" y "la palabra del Señor crecía y se multiplicaba". Ellos también

i Los

64 Refinemos la perspectiva de la iglesia

experimentaban "alegría" y "sencillez de corazón". Por ejem- plo cuando los discípulos de Antioquía recibieron la carta de Je~salén,"se regocijaron por el consuelo que les traía" (Hechos

15:31VLA).

Es interesante notar que a medida que uno se traslada del

estudio de las actividades y resultados entre los creyentes en el libro de los Hechos, a un análisis de las epístolas, una vez más las actividades se convierten en directrices, y los resultados a menudo se convierten en objetivos. "Animaos unos a otros", "edificaos unos a otros", "que amonestéis a los ociosos", "que alentéis a los de poco ánimo", "que sostengáis a los débiles", "seguid siempre 10 bueno unos para con otros", todos estos ejemplos son directrices de Pablo para el cuerpo como un todo

(l Tesalonicenses'5: 11-15). Todos los creyentes deben estar

envueltos en este proceso de edificación, ministrando los unos a los otros. Debían "crecer siempre en la obra del Sefior" y "ensefiarse y exhortarse unos a otros con salmos e himnos y cánticos espirituales". A Timoteo como pastor joven, le fueron dadas unas instruc- ciones específicas: "Ocúpate en la lectura, la exhortación y la ensefianza". Se le anima a "que prediques la palabra", "que instes a tiempo y fuera de tiempo", "redarguye , reprende" y "exhorta". A su vez, a Tito se le dice que "corrigiese lo defi- ciente", "y establecieses ancianos", "pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina". Los ancianos debían "apacentar la grey de Dios" y todos los creyentes debían "contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos". Los maridos reciben el manda- miento de "amar a sus esposas" y las esposas deben "someterse a sus maridos". Los padres son instruidos para "no provocar a ira a sus hijos" y "no exasperarles para que no se desalienten". Más bien se les dice que los críen "en disciplina y amonestación del Sefior". Es frecuente que las directrices que se dan en las epístolas con respecto a la edificación sean seguidas inmediatamente con una declaración de los "resultados esperados" u objetivos,

La edificación de la iglesia

65

tal como ocurre en el campo de la evangelización. Pablo escribió

a los corintios, que él junto con Timoteo y Silas les habían

exhortado, animado e implorado de que "anduvieran como es digno del Sefior" que les había llamado. Más tarde dijo que ellos oraban continuamente para que pudieran ver nuevamente a los tesalonicenses para "completar" 10 que faltaba a su fe. Pablo

exhortó a los cristianos de Roma a que se presentaran delante del Sefior para "comprobar la voluntad de Dios", e instruyó

a los colosenses a "llevar buen fruto en toda obra buena".

"Vamos adelante a la perfección", dice el escritor de Hebreos. ¿Por qué, entonces, existe la iglesia como una comunidad reunida? La respuesta a esta pregunta se deduce claramente del Nuevo Testamento. La iglesia debe llegar a ser un organismo maduro ml.diante el proceso de edificación de modo que se con- vierta en un testigo dinámico para el mundo y así honre y glori- fique a Dios. Lucas nos dice que "las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas" (Hechos 9: 31). Pablo nos

informa que a la iglesia le fueron dados dirigentes con dones para equipar a todos los cristianos para el servicio, de modo que

el cuerpo de Cristo fuera edificado (Efesios 4: 11,12,16). "Edifi-

caos unos a otros", exhortó Pablo a los tesalonicenses (l Tesalo- nicenses 5: 11). Algunas formas de la palabra "edificación" aparecen más veces en las cartas de Pablo a los corintios (particularmente en la primera epístola) que en cualquier otro libro del Nuevo Testa- mento (l Co. 8:1; 10:23; 14:4,5,12,17,26; 2 Co. 12:19). Esto no sorprende, porque de todas las iglesias en el mundo del Nuevo Testamento, ésta era la más carnal e inmadura y la más necesitada de un crecimiento y desarrollo espiritual (l Co. 3: 1-3).

La edificación debe llevar a la madurez o perfección en Cris- to. "A quien anunciamos", escribió Pablo a los colosenses, "amonestando a todo hombre, y ensefiando a todo hombre en sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre" (Col. 1:28). El interés principal del Apóstol para el

66 Refinemos la perspectiva de la iglesia

cuerpo de Cristo es que "todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4: 13).

Una iglesia madura: ¿qué es?

¿Cómo puede uno reconocer una iglesia madura? ¿Por qué criterio podemos medirnos a nosotros mismos como un cuerpo para ver si hemos alcanzado la perfección? Nuevamente el Nuevo Testamento es explícito: "Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor" (l Corintios 13:13). La madurez en el cuerpo de Cristo puede identificarse por la permanencia de las virtudes. El grado de perfección puede medirse por la forma en que las iglesias manifiesten fe, esperanza y amor. Esto es evidente en los escri- tos de Pablo, ya que él usó frecuentemente estas tres virtudes para medir la madurez de las iglesias del Nuevo Testamento. Nótense estos párrafos introductorios en sus cartas a varias iglesias.

PRIMERA CARTA A LOS TESALONICENSES Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones, acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra@ del trabajo de vuestro ~y de vuestra constancia en la€Peran~en nuestro Señor Jesucris- tó\Í Tesalonicenses 1: 2,3).

SEGUNDA CARTA A LOS TESALONICENSES Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como

es digno, por cuanto vuestra@va creciendo, y eliíliñQr)de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás; ta~ue nosotros

mismos nos

paciencia

soportáis (2 Tesalonicenses 1:3,4).

~riamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra y ® en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que

CARTA A LOS COLOSENSES Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, habiendo oído de vuestra@ en Cristo Jesús, y del ~que tenéis a todos los santos, a causa de la<€!>e;an3i>que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por a palabra verda- dera del evangelio (Colosenses 1:3-5).

La edificación de la iglesia

67

CARTA A LOS EFESIOS Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra@en el Señor Jesús, y de vuestroCáíñOh para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros,'lra-ékndo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alum- brando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la es- peranza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos (Efesios 1: 15-18). PRIMERA CARTA A TIMOTEO Pues el propósito de este mandamiento es el@nacido de corazón

conciencia, y de@ no fingIda (l Timoteo 1: 5).

limpio, y de buena

También Pedro se refiere a esta trilogía:

ya

destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifesta- .

do en los postreros tiempos por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Di~ quien resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra®y speranz sean en Dios. Habiendo purificado ~~ almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para e~ fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazon puro (l Pedro 1:20-22).

Es evidente el criterio del Nuevo Testamento para determinar el nivel de madurez de un cuerpo local de creyentes. En primer lugar: ¿se manifiesta amor hacia los demás miembros del cuerpo de Cristo? Segundo: ¿existe una fe poderosa y verdadera? Tercero: ¿se ve una demostración de esperanza? Pero estas pala- bras no pueden ser sólo símbolos teológicos. ¿Qué significan? Sólo a medida que reforcemos estas palabras con sus significa- dos y contenido, podremos tener el cuadro completo. Una vez más el Nuevo Testamento habla en forma clara.

Amor

"El mayor de ellos es el amor" concluye Pablo (l Corintios 13: 13). El Apóstol hace resaltar constantemente esta verdad en su correspondencia con las iglesias.

CARTA A LOS COLOSENSES Vestíos, pues como escogidos de Dios, santos y amados, de entra- ñable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de

68 Refinemos la perspectiva de la iglesia

paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os per- d~~í también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos ~~ que es el vínculo perfecto (Colosenses 3:12-14).

PRIMERA CARTA A LOS TESALONICENSES

Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor Jesucristo, di- suestro camino a vosotros. Y el Señor os haga crecer y abundar en

unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos

nosotros para con vosotros (l Tesalonicenses 3: 11 ,12). CARTA A LOS FILIPENSES Y esto pido en oración, que vuestro~abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fm de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo (Filipenses

amo

1:9,10).

CARTA A LOS EFESIOS para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean~astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la ver- dad en ~ crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor (Efesios 4: 14-16).

También el apóstol Pedro pone el amor al "más alto nivel" cuando dice, "Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados" (l Pedro 4:8). Y no hay que investigar mucho acerca del interés de Juan, porque en su primera epístola afirma cuatro veces que los creyentes de- ben "amarse unos a otros" (1 Juan 3: 11; 3:23; 4:7; 4: 11). Pero, ¿qué es el amor? ¿Cómo se manifiesta? ¿Cómo puede reconocerse en el cuerpo de Cristo? El pasaje más importante donde se analizan los distintos aspectos del amor se encuentra por supuesto en 1 Corintios 13. Aquí, Pablo detalla lo que es el amor para la inmadura iglesia de Corinto: es decir, la forma cómo debe manifestarlo el cuerpo de Cristo. Desafortunadamen- te, este "gran capítulo del amor" es a menudo sacado de su contexto y usado aisladamente. Para tener el significado autén- tico, así como para notar el impacto de las palabras de Pablo, uno debe ver esta descripción del amor a la luz de toda la epís-

La edificación de la iglesia

69

tola de Corintios y debe interpretarse esta definición teniendo presente la carnalidad existente en Corinto. Por lo tanto, debe- mos observar las palabras de Pablo en 1 Corintios 13 en relación con el cuerpo de Cristo, y no sólo con cada cristiano en forma individual. Notemos primeramente que los corintios "no tenían necesi- dad de ningún don" (1 Corintios 1:7). No obstante, era una iglesia inmadura. Pablo los clasifica como "nrnos en Cristo"

(3: 1), carnales (3:3). Es obvio que la manifestación de los dones espirituales en una iglesia local no es sinónimo de espiritualidad

y madurez. Por 10 menos, este era el caso con los corintios. En 1 Corintios se encuentra la declaración más contundente de Pablo. Sin duda, había más individuos en Corinto que podían hablar en lenguas que en cualquiera otra iglesia del Nuevo Testa- mento; sin embargo, había una falta de amor y en consecuencia, habían venido a ser "metal que resuena, o címbalo que retine"

(13:1).

Estos corintios también tenían los dones de profecía, sabidu- ría, conocimiento y fe, pero no tenían amor y en consecuencia Pablo deduce que son "nada" (13: 2). Algunos de estos creyentes de Corinto sin duda tenían el don de "repartir" y estaban dispuestos a sacrificarse físicamente en el martirio, pero la afirmación de Pablo es que sin amor, este tipo de conducta es totalmente infructuosa (13:3). El Apóstol, por 10 tanto, ensena cómo reconocer el amor en el cuerpo de Cristo. Si esto no es la manifestación de dones espirituales, entonces, ¿qué es? El amor es sufrido (13:4). En otras palabras, es 10 contrario

de lo que los corintios estaban demostrando. No se toleraban unos a otros y había desacuerdos y divisiones entre ellos (1: 1O).

no tiene envidia (13:4). Al comenzar

su carta, Pablo había escrito acerca de "los celos y contiendas" entre los corintios (3:3).

El amor

es benigno;

no es jactancioso, no se envanece (13:4). Pablo

debió advertir a los corintios contra la falsa arrogancia (1 :29). "Si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase igno-

El amor

70 Refinemos la perspectiva de la iglesia

ninguno se gloríe en. l?s

o qué tienes que no hayas recibido? y si lo recibis-

te, ¿por qU~ te glorías como si no lo hubieras recibido?" (3: 18,

hombres

rante, para que llegue a ser sabio

21;4:7). El amor no hace nada indebido (13:5). Había inmoralidad en la iglesia de Corinto, y Pablo afirma, "tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles" (5: 1; 6: 15-20). Más aún, ellos estaban actuando de una manera indebida con respecto a la Cena del Señor; algunos comían en exceso Y otros bebían en exceso hasta llegar a la embriaguez (11 :20,21).

El amor

no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor

(13: 5). Aquí había creyentes que llegaban hasta los tribunales de justicia contra otros creyentes (6: 1-7). Se agraviaban y defraudaban unos a otros (6:8). Eran insensibles ante los miem- bros más débiles del Cuerpo de Cristo y algunos hacían que su libertad en Cristo se convirtiera en "tropezadero para los dé- biles" (8:9). De hecho, había algunos que participaban en la idolatría (10: 14).

El amor

no se goza

de

la injusticia,

mas se goza

de

la

verdad (13: 6). Resulta difícil formarse un concepto de cristia- nos a los que Dios ha dado dones, pero que se jactan de la inmo- ralidad en la iglesia. Pablo afirma enfáticamente: "Vosotros estáis envanecidos [por esta inmoralidad]. ¿No debiérais más bien haberos lamentado?" (5 :2). Después de defmir el amor y de contrastar sus ingredientes con la notoria carencia de los corintios, Pablo hace algunas afir- maciones positivas acerca del amor (13:7). "Todo 10 sufre" (es decir, sufre y soporta todo tipo de presiones). ''Todo lo cree" (significa que está "siempre dispuesto a creer 10 mejor", Moffatt). "Todo 10 espera" (demuestra una mirada al futuro, no un pesimismo irremediable). "Todo 10 soporta" (es constante y capacita al cristiano para continuar en 10 más reñido de la bata- lla). Los corintios, por supuesto, eran culpables de fallar en cada uno de estos puntos. No se estaban soportando con paciencia unos a otros; estaban dispuestos a creer falsedades, incluso

La edificación de la iglesia

71

acerca del apóstol Pablo (4:3-5; 9:1-3); eran negativos en sus actitudes; y estaban sucumbiendo ante la presión del mundo y

su sistema.

Al llegar ahora a los versículos 8-12 en 1 Corintios 13, encon- tramos que algunos aspectos de las afirmaciones de Pablo son difíciles de entender. Pero en el contexto, algunas verdades son obvias. Pablo concluye en una forma natural y lógica diciendo que "el amor nunca deja de ser" (13:8). Algunos dones cesarán

y específicamente los dones de "profecía", "lenguas" y la

"ciencia" [conocimiento] (13:8). "Porque", dice Pablo, "en parte conocemos, y en parte profe- tizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará" (13:9,10). ¿A qué ~e está refiriendo Pablo? Nótese el contraste de pala- bras y frases que él usa en los versículos citados y en los que si- guen (es decir, en los versículos 9-12):

Parte o incompleto niño de niño vemos por espejo conozco en parte

Perfecto o completo hombre de hombre veremos cara a cara conoceré plenamente

Analizando toda la epístola de 1 Corintios y comparándola con las cartas que Pablo escribió a otras iglesias, se pueden sacar ciertas conclusiones. Estos creyentes no habían alcanzado el grado de madurez y de perfección al que otras iglesias del Nuevo Testamento habían llegado. Todavía eran niños o criaturas. Eran niños en su conducta. Habían logrado un progreso muy li- mitado en cuanto llegar a conformarse a la imagen de Jesucris- tal. Ni siquiera habían alcanzado el desarrollo espiritual para

1. Nótese que Pablo utiliza la misma técnica literaria a través de este capítulo. El usa

el pron~mbr~ personal y se aplica esas frases a sí mismo: "Si yo hablase

vengo a

:. SI tUVIese

nada soy y si entregase

de nada me sirve

Cuando yo

~ra nmo, hablaba como niño mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de ni· Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido". A la

luz. de.l context?, es obvio que él está hablando de las grandes necesidades de los c.onntlOs, pero ilustra estas verdades relacionándolas con su propia vida. Los corin- tios no tuvIeron problema en entender la enseñanza.

no

72 Refinemos la persepctiva de la iglesia

que Pablo pudiera escribirles como lo hizo a los tesalonicenses, a los colosenses, a los efesios y a los filipenses y como para que pudiera dar gracias a Dios por su fe, esperanza y amor. Antes, parece que habían casi evitado estas virtudes como un cuerpo local de creyentes. Estaban viviendo en un estado de "parciali- dad", "niftez" y "oscuridad" en su vida espiritual, y para corre- gir la situación, Pablo les amonesta de modo que puedan fijar su atención en las prioridades. Primero les "muestra un camino más excelente"; ellos debían "seguir el amor" (12:31; 14:l);y luego podrían "procurar los dones mejores" para el cuerpo

(12:31)2.

Fe y esperanza

Fe y esperanza: las otras dos virtudes que Pablo señala como patrones para medir el grado de madurez de la iglesia local, también son descritas en una manera singular en el Nuevo Testa- mento. Aunque no hay un pasaje central que describa estas vir- tudes tal como ocurre con el amor en 1 Corintios 13, existen va- rias palabras y frases usadas por los escritores del Nuevo Testa- mento para ampliar el contenido y significado de estas palabras. Algunas de estas frases aparecen a continuación:

FE

ESPERANZA

Obra de fe (l Tesalonicenses 1:3) Constancia en la esperanza

Coraza de fe (1 Tesalonicenses

5:8)

Fe en Cristo Jesús (Colosenses

1:4)

Fe en el Señor Jesús (Efesios

1: 15)

Fe en Dios (l Pedro La fe va creciendo (2 Tesalonicenses 1:3)

1: 21)

Fe no fingida (l Timoteo 1: 5)

Fe hacia el Señor Jesús y para

(l Tesalonicenses 1: 3)

Esperanza de salvación (l Tesalo- nicenses 5: 8) Esperanza que os está guardada (Colosenses 1: 5) Para que sepáis cuál es la espe- ranza a que él os ha llamado (Efesios 1: 18) Esperanza en Dios (1 Pedro l : 21 ) Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza (Hebreos 10:23) El Señor Jesucristo, nuestra es- peranza (1 Timoteo 1: 1) Esperamos en el Dios viviente

2. El concepto de los "dones mayores" se desarrolIa en profundidad en el capítulo 8.

La edificación de la iglesia

73

con todos los santos (Filemón 5)

(l Timoteo 4: 10) No poner la esperanza en las ri- quezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo (1 Timoteo

6: 17)

La esperanza de la vida eterna (Tito 1:2) Aguardando la esperanza bien- aventurada (Tito 2: 13) Nos hizo renacer para una espe- ranza viva (l Pedro 1: 3) Esperad por completo en la gra- cia que se os traerá cuando J esu- cristo sea manifestado (1 Pedro

1: 13).

Incluso una lectura casual de esta lista revela que la fe y la esperanza están íntimamente ligadas en contenido y significado. El escritor de Hebreos aclara esta relación cuando dice: "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (Hebreos 11: 1). La fe tiene que ver con los cristianos mismos, con sus personalidades, es decir, sus mentes, sus actitu- des, sus voluntades. Esto implica convicciones profundas y seguridad. El objeto principal de nuestra fe es Dios el Padre y su Hijo Jesucristo, pero también incluye fe en nuestros hermanos cristianos (1 Corintios 13:7; Filemón 5). La esperanza, por otra parte, aunque ligada a la fe, tiene que ver con el objeto y contenido de la fe. Se usa con más frecuen- cia para referirse a la salvación y a la liberación de este mundo para ir al encuentro del Señor Jesucristo cuando El venga otra vez. La palabra esperanza se usa también para describir el estado de los cristianos. Se usa en conjunción con palabras y frases tales como "constancia" (1 Tesalonicenses 1:3), "sin fluctuar" (Hebreos 10:23), "esperamos" (1 Timoteo 4: 10; 6: 17; 1 Pedro 1: 13). Se usa para describir "certeza" y "estabilidad". En conclusión, es obvia la razón por la que Pablo se refiere a la fe, esperanza y amor, como las virtudes principales por las que podemos medir el nivel de madurez de la iglesia. El amor tiene que ver con un trato propio de Cristo entre los miembros

74

Refinemos la perspectiva de la iglesia

del cuerpo y con todos los demás hombres; una actitud que cree unidad y unanimidad. La fe se relaciona con la confianza que el cuerpo de Cristo tiene en su Cabeza: el Señor Jesucristo. Hay una convicción y seguridad única que Dios existe, que El responde a las oraciones y que El es la fuente divina de la vida y la existencia. La presencia de la esperanza se manifiesta en la estabilidad, constancia y certeza, y en forma particular en mirar más allá del presente hacia aquel día cuando Jesucristo vuelva nueva- mente por su iglesia y establezca a partir de entonces su reino eterno.

En resumen

¿Por qué existe entonces la iglesia como una comunidad reunida? La iglesia debe convertirse en un organismo maduro a través del proceso de edificación, y esta madurez debe reflejarse primeramente en el grado de amor que existe en el cuerpo de Cristo, y en segundo lugar, por el grado de fe y esperanza colec- tiva que se manifieste. "Pero cada uno mire como sobreedifica" fue la advertencia

de Pablo. Una iglesia puede ser débil e inmadura, edificada sobre madera, heno u hojarasca. O puede ser fuerte y madura, cons- truida de oro, plata y piedras preciosas (l Corintios 3: 10-15). Si la iglesia es inmadura reflejará impaciencia, contiendas, envidias,

divisiones, arrogancia

se destacará por su amor en aumento, una unidad en la fe y una

constancia en la esperanza.

y una conducta in apropiada. Si

es madura,

6.

Experiencias vitales del Nuevo Testamento

Cuando se intenta formular directrices para la iglesia del siglo XX y se establecen propósitos y principios basados en el Nuevo Testamento, es importante examinar las experiencias de los cristianos del primer siglo. Aunque hay una variedad de tales experiencias registradas en el libro de los Hechos e instrucciones adicionales dadas en las epístolas con respecto a estas experien- cias, podemos clasificarlas en tres categorías: experiencias vita- les de aprendizaje con la Palabra de Dios; experiencias vitales de relación con Dios y de unos con otros; y experiencia vital de testimonio ante el mundo no cristiano.

Experiencias vitales de .aprendizaje

La Gran Comisión de nuestro Señor es enfática acerca de la importancia de enseñar la Palabra de Dios a los nuevos creyen- tes. "Haced discípulos", fue la exhortación de Jesús, y luego había que "enseñarles" a estos discípulos.

y los apóstoles hicieron esto, porque los nuevos creyentes en

Jerusalén "perseveraban en la doctrina de los apóstoles

chos 2 :42). Había una penetración inmediata de la verdad y la doctrina bíblicas. "Desead, como niños recién nacidos", escri- bió Pedro, "la lecha espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación" (l Pedro 2:2).

" (He-

Aunque hay una variedad de palabras en el griego del Nuevo Testamento para "enseñar", la más común aparece en Mateo 28:20. Cerca de cien veces se cita la palabra didasko, y su uso

76 Refinemos la perspectiva de la iglesia

se distribuye unifonnemente en los Evangelios, el libro de los Hechos y las epístolas. Es interesante notar que la palabra se usa la mitad de las veces en el libro de los Hechos para describir el proceso de enseñanza y aprendizaje entre los no cristianos y las otras veces en relación con el mismo proceso entre los cristia- nos 1 . Nadie puede negar la importancia de la acumulación de infor- mación cuando hablamos desde el punto de vista de la edifica- ción de la iglesia. Una iglesia que no provee una buena enseñan- za bíblica no puede clasificarse como iglesia neotestamentaria. Hay que notar, sin embargo, que la fonna en que se adopta esta enseñanza varía considerablemente. No hay directrices absolutas o patrones estereotipados. Los métodos y enfoques, tanto si e- ran usados por Jesús, los apóstoles u otros miembros del cuerpo de Cristo, variaban de acuerdo a la situación. Algunas veces el grupo era numeroso; otras era pequeño. En algunas ocasiones la enseñanza la impartía una persona; a veces esto lo hacían dos o más. La presentación podía ser extensa o breve según la oportu- nidad. Podía ocurrir en fonna espontánea o ser planeada. Podía ser un discurso; también podía ser un tema de discusión en grupo. A veces la enseñanza podía ser presentada en una manera verbal; pero otras veces convenía visualizarla. Podía haber mayonnente una transmisión de verdad; pero también podría requerir de todo un proceso. Sin embargo, todo esto tenía un objetivo (cuando sucedía entre los creyentes): su edificación. Los métodos y enfoques eran los medios para lograr este dinámico fin.

Experiencias vitales de relación

El Nuevo Testamento está lleno de ilustraciones e instruccio- nes con respecto a las experiencias de relación que los creyentes tenían unos con otros y con Dios. Además estos dos tipos de re-

1. Para un estudio detallado de los significados de la palabra griega "l~nscñanza" véasc la obra de Roy B. Zuck, "Greek Words for Tcach ", Biblioteca Sacra 122 (April-June

1965), pp. 158·168.

Experiencias vitales del Nuevo Testamento

77

lación están tan integrados que es difícil separarlos, aunque nos encontremos escribiendo acerca de ello. Por ejemplo: los nuevos creyentes de Jerusalén, aparte de ser instruidos en la doctrina, estaban continuamente "en comunión

[koinon(a]

unos con otros, en el partimiento del pan y en las

oraciones". Cuando comían y oraban juntos, experimentaban la comunión dinámica de unos con otros y con Dios. En esta peculiar serie de circunstancias, sin duda estaban literalmente compartiendo su comida unos con otros y recordando al mismo

tiempo el cuerpo quebrantado y la sangre derramada del Señor.

Cuando oraban

en la adoración y las acciones de gracias. Juan reconoció la interrelación de estas dos experiencias cuando escribió: "Lo que hemos visto y oído, eso os anuncia- mos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo" [ el subrayado es mío] (l Juan 1:3).

unos por otros, indudablemen te alababan a Dios

Oración colectiva

Cuando la iglesia comenzó, una de las experiencias más

interesantes para los que estaban esperando en el aposento alto fue la oración colectiva. En unanimidad de espíritu, los ciento

en oración" (Hechos 1: 14),

mientras esperaban que viniera el Espíritu Santo como les había prometido Jesús.

Cuando vino el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, Pedro que se convertiría en el futuro portavoz de los creyentes en

Jerusalén, interpretó esta maravillosa manifestación a las multi- tudes. Y cuando él predicó el evangelio con poder y convicción se agregaron tres mil a los ciento veinte creyentes (Hechos 2:41). Se nos dice que estos nuevos cristianos, dentro del

contexto de enseñanza y comunión, "perseveraban

en las

oraciones" (Hechos 2:42). En muchas de las epístolas se instruye a la iglesia en la ora-

veinte creyentes "perseveraban