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UNIVERSIDAD AGRARIA DE LA HABANA “FRUCTUOSO RODRÍGUEZ PÉREZ”

AGRARIA DE LA HABANA “FRUCTUOSO RODRÍGUEZ PÉREZ” FACULTAD DE AGRONOMÍA Evaluación de impacto de la

FACULTAD DE AGRONOMÍA

Evaluación de impacto de la supresión de endosulfán en el agroecosistema Güira de Melena, Artemisa, Cuba

Tesis presentada en opción al título académico de Master en Agroecología y Agricultura Sostenible

Autora: Ing. Cristina Rosquete Pérez Tutora: Prof Titular Nilda Pérez Consuegra DrC.

Mayabeque

2011

DEDICATORIA

A mis padres, a mis

hijos que son mis tesoros; Laura y Alfre, a ellos

que son la fuerza y el amor de mi vida.

A la memoria del ciencias agrarias.

Dr. Elio Rivas Figueredo, eterno compañero en las

A todos los que luchamos por un mundo mejor y más sano, a los que no han olvidado que aún hay vida que cuidar.

AGRADECIMIENTOS:

A todos los que han contribuido en mi formación profesional y

personal, en especial a mi tutora Dra. Nilda Pérez Consuegra.

A todos mis compañeros de trabajo que me han apoyado y que de una

forma u otra han colaborado.

A

los

miembros

de

la

Red

de

Acción

en Plaguicidas y sus

Alternativas para América Latina (RAPAL), cuyo Proyecto fue el

espacio propicio y apoyo para el desarrollo de este trabajo. Sus

miembros han estado presente a todo lo largo de esta investigación,

por realizar un trabajo pleno de altruismo son para mí fuente de

inspiración y guía.

A todos los que confiaron en mí, muchas gracias.

RESUMEN El uso de plaguicidas es el método principal de protección de plantas desde finales del 40 y principios del 50 del siglo pasado, desde entonces se han

acumulado evidencias de los riesgos que representan para la salud, el ambiente y la sostenibilidad de los agroecosistemas. El trabajo fue realizado en el periodo 2005-2009 en el municipio Güira de Melena, provincia Artemisa, Cuba, que aporta el 3,07% de la producción nacional. Se evaluó el impacto de supresión de endosulfán mediante indicadores de impacto y sostenibilidad. Se realizaron entrevistas individuales y grupales que permitieron caracterizar la actividad fitosanitaria y la percepción y conocimiento que productores, fitosanitarios y facilitadores agrícolas tienen del Manejo Ecológico de Plagas (MEP), los plaguicidas y la elaboración de los programas de MEP; se evidenció que los productores poseen escasa información sobre métodos para el manejo de plagas. Entre 2005 y 2009 se dejaron de aplicar 7 040,3 kg ia de endosulfán. Endosulfan fue sustituido por alternativas biológicas: Beauveria bassiana (Bals.) Vuills, Bacillus thuringiensis Berliner, Trichogramma spp, y Heterorhabditis bacteriophora (Poinar), y por el insecticida thiacloprid + beta cyflutrina 11, 25% SE; esta sustitución se produce en un contexto donde existe la tendencia al aumento de las prácticas agroecológicas, en el periodo la superficie bajo manejo agroecológico creció en un 44 %. En esta experiencia quedo demostrado que la sustitución del endosulfan es tecnológicamente y económicamente factible, sin afectaciones a la producción de alimentos.

ÍNDICE

1

INTRODUCCIÓN

1

2

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

4

2.1

El problema de las plagas

4

2.2

Control químico. Plaguicidas

4

2.2.1

Toxicidad de los plaguicidas

5

2.2.2

Impacto de los plaguicidas en la salud y el ambiente

6

2.2.3

Uso de plaguicidas en Cuba

7

2.3

Enfoques en la solución al problema de las plagas en Cuba

9

2.3.1

Manejo ecológico de plagas

10

2.4

Endosulfán

11

2.4.1

Propiedades físico químicas y biológicas

12

2.4.2

Propiedades toxicológicas y ecotoxicológicas

13

2.4.3

Efectos sobre insectos polinizadores e insectos benéficos

14

2.4.4

Impacto ambiental

15

2.4.5

Impacto sobre la salud humana

15

2.4.6

Impacto sobre la salud animal

18

2.4.7

Regulación internacional al endosulfán

18

2.4.8

Alternativas disponibles en Cuba al uso de endosulfán

21

3

MATERIALES Y MÉTODOS

24

3.1

Caracterización del municipio Güira de Melena

24

3.2

Caracterización de la actividad fitosanitaria en el municipio Güira de Melena

24

3.3

Indicadores relacionados con el uso de plaguicidas

25

3.4

Indicadores relacionados con el uso de medios biológicos

26

3.5

Indicador relacionado con el uso de prácticas agroecológicas

27

3.6

Indicadores relacionados con el uso de endosulfán

27

3.7

Alternativas biológicas implementadas al uso de endosulfán

28

3.8

Alternativa química implementada al uso de endosulfán

29

3.9

Implicaciones económicas de la supresión de endosulfán

29

Evaluación de la aceptabilidad de las alternativas al uso de

29

3.10

endosulfán

4

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

30

4.1

Caracterización del municipio Güira de Melena

30

4.2

Caracterización de la actividad fitosanitaria en el municipio Güira de Melena

30

4.3

Indicadores relacionados con el uso de plaguicidas

30

4.4

Indicadores relacionados con el uso de medios biológicos

37

4.5

Indicador relacionado con el uso de prácticas agroecológicas

39

4.6

Indicadores relacionados con el uso de endosulfán

40

4.7

Alternativas biológicas implementadas al uso de endosulfán

51

4.8

Alternativa química implementada al uso de endosulfán

56

4.9

Implicaciones económicas de la supresión de endosulfán

58

5

CONCLUSIONES

61

6 RECOMENDACIONES

62

7 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

63

8 ANEXOS

1

1. INTRODUCCIÓN El control químico se convirtió en el método principal de protección de plantas a finales de la década del 40 y principios del 50 del siglo pasado. En todo este

tiempo se han acumulado suficientes evidencias de los riesgos que presenta el

uso de plaguicidas para la salud y el ambiente, riesgos que además

comprometen la sostenibilidad de los sistemas agrícolas (Pérez et al., 2010). El aumento en el uso de plaguicidas es más acentuado en los países en desarrollo, tanto en el sector agrario como en el de salud pública. La alta incidencia de intoxicaciones y muertes que se producen cada año; el daño a la salud por sus efectos crónicos (muchos de los cuales no se conocen en toda su extensión) y la contaminación ambiental están entre los principales problemas que estos ocasionan (Pérez et al., 2010). Era de esperar que su uso disminuyera a medida que se hicieran evidentes los

riesgos que estos representan y el daño que ocasionan, pero ocurre todo lo contrario, en los últimos años la tendencia es al aumento de su uso. Un ejemplo documentado de esto es el caso de Costa Rica (Ramírez et al., 2009). A pesar de esta tendencia en determinados países se desarrollan experiencias

que están demostrando que los problemas de plagas se pueden enfrentar desde una perspectiva ecológica y sostenible (Neumeister, 2007; Cannell, 2007). En un informe publicado por PAN Europa (Red de Acción en Plaguicidas de Europa) en el 2007 se presentaron seis casos exitosos de experiencias nacionales en programas de reducción de plaguicidas: Holanda, Bélgica, Dinamarca, Suiza, Italia y Reino Unido (Neumeister, 2007). Este mismo

propósito fue declarado en la estrategia ambiental cubana de 2007. En la Estrategia Ambiental Nacional 2007-2010, quedó establecido como meta para el 2010 que «el 80% del control de plagas y enfermedades en los cultivos del país se efectúa con productos naturales o biopreparados» y «el 100 % de las áreas de producción agrícola del país, se mantienen bajo esquemas de manejo integrado de plagas y enfermedades» (CITMA, 2007). Según Pérez et al. (2010) el caso de Cuba reafirma la conclusión del informe de PAN Europa

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en el 2007, de que la disminución en el uso de plaguicidas no solo es posible, si no que es una realidad. Tecnológicamente es factible, en el país están desarrolladas y disponibles un número suficiente de tecnologías y prácticas agroecológicas que justifican la eliminación progresiva de los plaguicidas. La infraestructura y organización que se requiere para esta eliminación esta creada, y además existe amplia experiencia acumulada en alternativas agroecológicas entre técnicos y agricultores. Entre los plaguicidas que mayores riesgos presentan para la salud y el ambiente se destaca el endosulfán. El endosulfán es un insecticida prohibido en 81 países y no permitido en otros 12, aunque no existe una prohibición legal (Watts, 2011). Este insecticida fue propuesto por la Unión Europea, en agosto del 2007, para que se incluya en el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) con la finalidad de que se restrinja y/o elimine a nivel mundial, debido a que es tóxico, persistente, bioacumulable, y puede desplazarse a grandes distancias. Es así, que en los próximos años se realizará un proceso de revisión técnica y de discusión sobre las políticas y medidas de su eliminación y/o restricción a nivel mundial; lo que plantea a los países de América Latina una oportunidad para evaluar e impulsar alternativas viables de control de plagas que permitan cancelar el registro de este plaguicida y de este modo proteger la salud humana y el medio ambiente (Bejarano et al., 2008). El Comité de Examen de los COPs en el 2009 invitó a los gobiernos y grupos de la sociedad civil a proporcionar información sobre alternativas para su sustitución y viabilidad económica (Bejarano et al., 2009). En ese contexto es que se realiza la presente investigación. En Cuba las provincias Mayabeque y Artemisa (ex-La Habana) se encuentran entre las que mayor uso hacen de los plaguicidas. Al municipio Güira de Melena se le asignan el 9,82% de los plaguicidas distribuidos en la antigua provincia de La Habana, incluido el endosulfán. Dado los riesgos que representa el uso de este insecticida para la salud humana y el ambiente, desde 1997 se decidió no utilizarlo. Güira de Melena es uno de los principales polos agrícolas del país, su

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producción representa es el 3,07% de la nacional y el 15,83% de la provincial, por lo que la decisión tomada durante los últimos 14 años es muy relevante y significativa. La evaluación de esta experiencia es una respuesta de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (RAPAL) en Cuba a la invitación realizada por el Comité de Examen de los COP. Basado en lo antes expuesto se planteó el siguiente problema científico:

Problema Científico:

¿Podrá suprimirse el uso de endosulfán en el agroecosistema Güira de Melena, sin comprometer la producción agrícola y favorecer la tendencia hacia la sostenibilidad? Hipótesis de trabajo:

Para dar solución al problema científico, se formuló la siguiente hipótesis:

Si la supresión de endosulfán es tecnológica y económicamente factible, puede lograrse una producción agrícola más sana, y con tendencia hacia la sostenibilidad en el agroecosistema Güira de Melena. Objetivo General:

Evaluar la experiencia de supresión de endosulfán en el municipio Güira de Melena. Objetivos específicos:

2. Caracterizar la actividad fitosanitaria en el municipio Güira de Melena.

3. Analizar la tendencia en el uso de plaguicidas, agentes de control biológico y prácticas agroecológicas en el municipio Güira de Melena.

4. Evaluar el impacto de la supresión de endosulfán en el municipio Güira de Melena.

4

2. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA 2.1. El problema de las plagas Hoy se estima que las plagas destruyen aproximadamente el 35% de las cosechas en todo el mundo mientras que en post cosecha se encuentran entre 10 y 20%. Los países desarrollados reconocen pérdidas de cosechas que van desde 10% hasta 30%, mientras que en los países en vías de desarrollo éstas alcanzan cifras entre 40% y 75%, aunque globalmente oscilan entre 40 y 50%; ocasionadas entre otros factores por el monocultivo, traslado incontrolado de material vegetal de un lugar a otro, uso reiterado de plaguicidas y fertilizantes de origen mineral. Para la regulación del daño que causan las plagas a los cultivos en general, se requiere según Faz (1983) de acciones con dimensiones más integradoras entre el control natural y el control aplicado. A pesar del reconocimiento de la necesidad de un enfoque integrado en la solución al problema de las plagas y de los avances en Manejo Integrado de Plagas (MIP) y en Manejo Ecológico de Plagas (MEP), el control químico persiste como el método principal.

2.2. Control químico. Plaguicidas El control químico está basado en el uso de plaguicidas. Estas sustancias se usan extensamente en la agricultura y en la salud pública, a pesar de las preocupaciones por el daño que ocasionan, presentando en los últimos años un aumento en su uso; tendencia esta más acentuada en los países en desarrollo; donde se registran intoxicaciones y muertes que se producen por sus efectos crónicos, los cuales no se conocen en toda su extensión (PAN-UK,

2009).

En la actualidad existen a nivel mundial, cerca de 1 500 ingredientes activos de plaguicidas y 60 000 preparados comerciales o formulaciones de los mismos; y se estima que aproximadamente el 85% de los plaguicidas empleados en el mundo se dedican al sector agropecuario donde se consideran valiosas armas para evitar los daños ocasionados por plagas (Jiménez, 2009),

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esto claro está desde la visión de la agricultura industrial y el enfoque reduccionista, que difiere del enfoque agroecológico Chelala (2000) señaló que el desarrollo de los plaguicidas ha sido un avance científico importante que ha favorecido la agricultura, pero que afecta en mayor o menor medida al medio ambiente, los seres humanos y a los animales, especialmente cuando se utilizan de forma inadecuada, ocasionando desbalances ecológicos que favorecen aún más a los organismos nocivos, a la vez que tienen efectos negativos sobre los enemigos naturales y otros organismos benéficos. El uso de plaguicidas es causa del fenómeno de resistencia, resurgimiento y brotes de plagas secundarias, además de alteraciones de la población microbiana del suelo (Elizondo, 2000).

2.2.1. Toxicidad de los plaguicidas La toxicidad es una propiedad que se define en función de la cantidad de productos químicos que han sido administrados o absorbidos, la vía de exposición (inhalación, ingestión, aplicación tópica, inyección) y su distribución en el tiempo (dosis únicas o repetidas), el tipo y la severidad de la lesión, el tiempo requerido para producirla, la naturaleza del organismo u organismos afectados y otras condiciones relevantes (Duffus, 1997). Los efectos tóxicos se dividen en dos grandes grupos: agudos y crónicos, de ahí devienen los conceptos de toxicidad aguda y toxicidad crónica. Desde el punto de vista laboral, existe una gran complejidad en los patrones de uso de los plaguicidas, a la vez que una gran variedad de formas e intensidades de exposición; sin embargo, es la población económicamente activa del sector agrario la que tiene una mayor exposición dado que allí se utiliza el 85 % de los plaguicidas, aunque en general existen afectaciones a comunidades rurales que viven cerca de donde se hacen aplicaciones, familiares de trabajadores agrícolas, especialmente niños y mujeres embarazadas y toda la población que está expuesta a los alimentos y aguas contaminadas por residuos de plaguicidas (Bejarano et al., 2008).

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En muchos países en desarrollo, el empleo de plaguicidas sigue representando un grave riesgo, estimados de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocen que cada año los efectos a largo plazo de la exposición habitual a ellos provocan a menudo enfermedades crónicas como el cáncer (aún en estudio), trastornos neurológicos y del aparato reproductor; casi todos los casos se presentan en zonas rurales donde ocurre el 99% de las muertes por intoxicación con esas sustancias (Pérez y Montano, 2007). En una investigación realizada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para estimar los casos de envenenamiento no reportados en la región, comparando el número de los notificados con la población censada (Murray et al., 2002) se encontró que 98% de los envenenamientos con plaguicidas no se informan, 76 % de los afectados son trabajadores del sector agrícola y 5% de las personas expuestas experimentaron síntomas. La OMS estima que cada año fallecen entre tres y 25 millones de personas por intoxicación con plaguicidas, de ellas más de 40 000 por exposición involuntaria (EPA, 2007). En Cuba el número de casos de envenenamientos por plaguicidas, notificados por el Centro Nacional de Toxicología (CENATOX), en la última década fue como promedio anual alrededor de 290 (CENATOX, 2010); la mayoría de los plaguicidas involucrados en los casos de envenenamiento pertenecen a uno de estos cuatro grupos químicos: piretroides, organofosforados, carbamatos y organoclorados.

2.2.2. Impacto de los plaguicidas en la salud y el ambiente Los plaguicidas se pueden acumular a lo largo de la cadena alimenticia por su uso excesivo, por violar los intervalos de seguridad en la cosecha o por contaminaciones durante el depósito y transporte. Además pueden destruir los agentes naturales que ayudan a controlar las plagas y provocar aumento de la resistencia, necesitándose mayores cantidades de ellos para controlarlas (EPA,

2002a).

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También el empleo masivo de plaguicidas químicos se acompaña de otro problema importante como son los residuos y la acumulación de recipientes; representando estos últimos un gran riesgo cuando se emplean para almacenar agua, alimentos o como utensilios de cocina (Repetto et al., 1996). Grandes cantidades de plaguicidas no utilizados se pueden acumular durante muchos años por mala planificación, entregas tardías, administración deficiente, entre otros factores; en este caso, su desecho puede crear problemas (García,

1998).

2.2.3. Uso de plaguicidas en Cuba Actualmente existe un gran consenso en que quizás los plaguicidas están siendo más peligrosos que las plagas, se crean más problemas que los que se pretenden resolver, su uso en general ha contribuido a la alta incidencia de intoxicaciones agudas y muertes que se producen anualmente (CENATOX,

2010).

Cuba no escapa a esta problemática, aunque la política es impulsar medidas para conservar los recursos naturales, en el empeño por lograr una agricultura con base en el MIP; aunque todavía existan agricultores que emplean agroquímicos como “solución” al aumento de sus producciones sin considerar la importancia del manejo de plagas. En la última década del pasado siglo y la primera de este, se ha concebido en los programas de manejo de plagas, el uso de plaguicidas con toxicidad muy baja hacia los seres humanos, selectivos y en pequeñas dosis de uso. Pero esto no es suficiente pues también hay que considerar los efectos crónicos, plaguicidas con baja toxicidad aguda y aplicados a bajas dosis pueden tener efectos nocivos a la salud humana y el ambiente en el largo plazo. Entre los plaguicidas utilizados en la agricultura cubana, con una toxicidad aguda elevada se encuentran endosulfán, metil paration, monocrotofos, y paraquat, responsables de un elevado número de intoxicaciones así como el metamidofos con un elevado riesgo para la salud de los trabajadores por su acción neurotóxica, mientras que paraquat, zineb, benomil y lindano sobresalen

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por sus efectos sobre la piel, entre otros. Con relación a otros países, existe un nivel de organización y exigencia para su uso, acorde a las demandas del cuidado del entorno, la salud humana y la inocuidad en los alimentos (Fernández y Vázquez, 2004). Unido a esto, un factor importante que provocó la reducción en el uso de estas sustancias; lo constituye el cambio que se presentó después de la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y las importaciones se redujeron a 75,45% produciéndose un desabastecimiento en general de todas las ramas (Rodríguez, 2007). En Pérez y Vázquez (2001) se plantea que la política del estado respecto al manejo de plagas no es una simple sustitución de insumos químicos por biológicos y otras alternativas, sino que se está realizando una preparación para llegar a manejar sistemas de cultivos donde la diversidad biológica juegue el papel principal. Entre los factores principales que han favorecido la reducción de plaguicidas en Cuba se encuentra el interés del estado por el desarrollo de estrategias de manejo de plagas ambientalmente seguras (Anexo 1). La reducción de las importaciones de plaguicidas comenzó en fecha muy anterior a la promulgación de la ley de Medio Ambiente. A partir de 1975 se produce una notable disminución en las importaciones menos del 55% como resultado de la creación y puesta en práctica del Sistema Estatal de Protección de Plantas, que tiene como base de su funcionamiento, las Estaciones de Protección de Plantas (EPP). En comparación con 1974, la media de las importaciones de 2000 a 2007 (8 462,5 toneladas de producto comercial) fue del 79% (Pérez, 2008). Respecto de las EPP Murguido (2002) expresó: «Con su creación se estableció un nuevo sistema para la protección de los cultivos, basado en la observación regular de los campos, la determinación de los niveles de infestación y el aviso a los productores de aplicar o no un plaguicida». La solidez de los logros alcanzados permite asegurar que Cuba no retrocederá al modelo anterior de aplicaciones por calendario de la década del 60 y principios de los 70, o al nivel de dependencia de los 80 del siglo pasado. En el

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sistema de protección de plantas, hay muchos elementos positivos que hacen posible el cambio hacia el paradigma del Ambientalismo, pues están desarrolladas muchas de las técnicas y medidas que hay que implementar para el manejo de plagas dentro del mismo, aunque a pesar de todo lo que se ha avanzado aún falta mucho por hacer para continuar disminuyendo la dependencia de los químicos, ese es el gran reto del nuevo siglo. El grupo de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina-Cuba (RAPAL-Cuba) creado a finales de 1996 promueve, mediante la capacitación, investigación y actividades de divulgación, la reducción y eliminación de los plaguicidas químicos, la implementación de sistemas agrícolas sostenibles y el cambio de paradigma en el control de plagas bajo dos enfoques: MIP y MEP o Manejo Agroecológico de Plagas (MAP), como también se le denomina (Pérez, 2004).

2.3. Enfoques en la solución al problema de las plagas en Cuba Con el desarrollo de la agricultura convencional se han agudizado los problemas de las plagas, pues el monocultivo, el uso intensivo de plaguicidas y el uso indiscriminado de fertilizantes, son tres de las prácticas convencionales en las que se basa la “Revolución Verde” y son consideradas las principales causas de la aparición de plagas (León, 1998; Pérez ,2004). La búsqueda de métodos más eficaces para el control de fitófagos dio lugar al manejo integrado de plagas cuya concepción actual es el producto de su evolución en el tiempo; más recientemente han surgido nuevas tendencias en el manejo de los cultivos, dentro de la concepciones de la agricultura sostenible y la agricultura orgánica (Murguido y Elizondo, 2007). En la solución al problema de las plagas en Cuba se busca una racionalidad, la limitación del uso de plaguicidas químicos, la aplicación de sustancias selectivas, así como técnicas de control cultural que modifiquen el ambiente haciendo que los enemigos naturales sean más eficientes (Murguido y Elizondo, 2007; Vázquez, 2007).

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2.3.1. Manejo ecológico de plagas El MIP se implementa «para los cultivos intensivos donde aún se emplean regularmente plaguicidas sintéticos, como es el caso de la papa, el tomate y otras hortalizas que se siembran a campo abierto y en casa de cultivo» y el MEP «para los cultivos que se siembran en fincas de pequeños agricultores, el programa de agricultura urbana y demás producciones de carácter agroecológico» (Vázquez, 2007). El control biológico es uno de los pilares de MEP en Cuba. El desarrollo alcanzado en la cría y liberación de entomófagos y la producción masiva de entomopatógenos ha permitido disponer de cantidades apreciables de agentes de control biológico, con lo que se ha garantizado cada año las aplicaciones de estos en más del 60% de la superficie cultivada (Pérez y Vázquez, 2001). Las investigaciones en este campo se han estado realizando desde la década de 1960. Este enfoque de manejo de plagas basado en el control biológico es al que se ha dado prioridad en la etapa actual por la que transita la agricultura cubana (Pérez, 2004). Otro componente importante del MEP son las diversas prácticas agroecológicas que se realizan como parte del manejo del sistema de producción, estas han tenido un gran alcance en el país, pues los agricultores las han adoptado de forma generalizada, en muchos casos sin conocer sus efectos fitosanitarios (Vázquez, 2007), dentro de estas prácticas se destacan:

Reducción del tamaño de las unidades de producción.(Vázquez, 2007), dentro de estas prácticas se destacan: Diversificación de las producciones. Rotaciones de

Diversificación de las producciones.Reducción del tamaño de las unidades de producción. Rotaciones de cultivos. Diversidad florística en la finca.

Rotaciones de cultivos.de producción. Diversificación de las producciones. Diversidad florística en la finca. Barreras vivas. Fomento

Diversidad florística en la finca.Diversificación de las producciones. Rotaciones de cultivos. Barreras vivas. Fomento de reservorios de biorreguladores.

Barreras vivas.las producciones. Rotaciones de cultivos. Diversidad florística en la finca. Fomento de reservorios de biorreguladores.

Fomento de reservorios de biorreguladores.Diversificación de las producciones. Rotaciones de cultivos. Diversidad florística en la finca. Barreras vivas.

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2.4. Endosulfán Endosulfán es un insecticida-acaricida genérico utilizado en la agricultura para controlar insectos plagas como moscas blancas, áfidos, langostas, escarabajo de la papa y gusano de la col, entre otros. También en la preservación de maderas, jardinería, y control de la mosca tse-tsé, aunque no es corriente usarlo en salud pública. A continuación se presenta una breve síntesis histórica del desarrollo del producto y las preocupaciones públicas que ha despertado según Ramnarine (2008).

1954. A principios de la década del 50 se desarrolló endosulfán, aprobándose su uso en

1954. A principios de la década del 50 se desarrolló endosulfán, aprobándose su uso en Estados Unidos.

1 956. Comenzó a producirse y utilizarse.

1956. Comenzó a producirse y utilizarse.

2000. Aprobación de su uso en hogares y jardines por la Agencia de

2000.

Aprobación de su uso en hogares y jardines por la Agencia de

Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés).

2002. Se recomienda su prohibición. La EPA determina que los residuos

2002.

Se recomienda su prohibición. La EPA determina que los residuos

de endosulfán en los alimentos y el agua presentan riesgos inaceptables

para la salud y permite que siga en el mercado, pero impone restricciones en sus usos en agricultura.

2007. La comunidad internacional toma medidas para restringir su uso y

2007.

La comunidad internacional toma medidas para restringir su uso y

comercialización.

2008. Grupos ambientalistas, consumidores, y de trabajadores agrícolas

2008.

Grupos ambientalistas, consumidores, y de trabajadores agrícolas

proponen su prohibición.

2009. Nueva Zelandia prohíbe endosulfán.

2009.

Nueva Zelandia prohíbe endosulfán.

2009. Bayer Crop Science (Rama Agroquímica), informa que planifica terminar las ventas para fines de 2010 y principios de 2011 en todos los países donde todavía la misma se encuentra legalmente disponible. Endosulfan es comercializado bajo una cantidad grande de nombres comerciales. Los principales productores son Bayer Crop Science, Makhteshim Agan, Hindustan Insecticides Limited , propiedad del gobierno de la India, Bayer Crop Science, Makhteshim Agan, Hindustan Insecticides Limited, propiedad del gobierno de la India, y Asia Chem Chemical y Jiangsu Anpon Electrochemical Co de la República Popular de China.

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Entre 1954 a 2006 Europa fabricó aproximadamente un billón de litros (Olvera, 2010). La OMS estimó que la producción mundial anual era de cerca de 9 000 t a comienzos de los 80 (Britt, 2008). Desde 198089, el consumo mundial promedió 10 500 t por año, y durante la década del 90 su uso se incrementó a 12 800 t por año (EPA, 2007). Actualmente el mercado mundial es de US $500 millones (Olvera, 2010). La India es el mayor consumidor mundial de este plaguicida, cuyo comportamiento en la historia ha marcado su presencia en todas las regiones agrícolas del mundo.

2.4.1. Propiedades físico-químicas y biológicas Endosulfán es un insecticida organoclorado del grupo de los ciclodienos. Es liposoluble, con baja solubilidad en agua y elevada en la mayoría de los disolventes orgánicos. Tiene estructura cíclica, en general, posee baja presión de vapor, una alta estabilidad química, una notable resistencia al ataque de los microorganismos y tiende a acumularse en el tejido graso de los organismos vivos, en el suelo y las capas subterráneas (Anon, 1984) En forma pura forma cristales incoloros, pero el producto técnico corresponde a cristales de tono café con un leve olor a dióxido de azufre (Anon, 1989). Es una mezcla de estereoisómeros, designados "α" y "β," en una relación 7:3 con una masa molar relativa de 406,9 g.mol -1 y densidad 1,745 g/cm 3 a 20°C, puede además contener pequeñas cantidades de endosulfán sulfato y químicos relacionados (Anon ,1989; Soto y Sonnenschein ,1994) con α- y β-endosulfán que son isómeros conformacionales, y pueden ser interconvertidos sin romper los enlaces; α-endosulfán es termodinámicamente el más estable de los dos, y β-endosulfán se convierte lenta e irreversiblemente a la forma α a lo largo del tiempo (Daniel et al., 1986). Actúa por inhibición de la enzima citocromoxidasa que interviene en el intercambio gaseoso durante la respiración de los animales con circulación de sangre y por inestabilidad del sistema nervioso. Los efectos tóxicos se observan con mayor evidencia después de su ingestión, que por exposición dérmica o inhalación.

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2.4.2. Propiedades toxicológicas y ecotoxicológicas Endosulfán salió al mercado en una época en que la conciencia ambiental y los conocimientos acerca del destino final en el medio ambiente y la toxicología de los productos químicos eran muy escasos y no obligatorios de acuerdo a las legislaciones nacionales e internacionales. Sin embargo actualmente está considerado como causa importante de envenenamientos por plaguicidas en muchos países. Por ello es de preocupación mundial, está clasificado como «altamente tóxico» por la EPA; como «altamente peligroso» por la Unión Europea (UE) y la OMS lo ubica en la categoría toxicológica clase II (moderadamente peligroso) (WHO (2010). Esa clasificación es la adoptada en mayor parte de los países de América Latina. En Cuba, no existe un criterio único de clasificación, pues en distintos momentos este plaguicida ha aparecido en tres categorías toxicológicas diferentes: pasando de la clase Ia, a la Ib y de ahí a la II. En la Resolución N° 23/2000 del MINAG “Procedimiento para la circulación de plaguicidas en el sistema del Ministerio de la Agricultura”, se clasifica en la clase Ia, pero en la Lista Oficial de Plaguicidas Autorizados (2007) aparece clasificado en la clase II y se encuentra entre los tres plaguicidas que más han contribuido a intoxicaciones y muertes. Es un producto que requiere vigilancia extrema si se considera que en Cuba ocurrieron según Llanes et al. (2006) doce eventos de intoxicación masiva de 1999 a 2003; el ocurrido en febrero de 1999 en la localidad El Manguito, municipio Calimete, provincia de Matanzas fue el más impactante, pues fallecieron 15 personas. Sang y Petrovic (1999) informaron que este insecticida daña las células rojas sanguíneas en concentraciones de 1ppb-1ppm, y que tanto el α- como β- endosulfán son genotóxicos para las células HepG28, así como hepatotóxico, mutagénico, clastogénico y provoca efectos en la cinética del ciclo celular adicionándose el daño que causa induciendo aberraciones cromosómicas en el hámster y el ratón, además de mutaciones sexuales en la mosca Drosophila,

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entre otros muchos daños que puede provocar destacándose como un fuerte disruptor endocrino por su alto potencial de bioacumulación hasta llegar a provocar la muerte.

2.4.3. Efectos sobre polinizadores e insectos benéficos La Dirección de Seguridad de los Plaguicidas del Reino Unido y la EPA no reconocen a endosulfán como un tóxico alarmante para las abejas (PAN-UK,

2009).

Sass (2008) informa que debido a que endosulfan que no es específico, puede impactar negativamente en las poblaciones de insectos benéficos considerándose moderadamente tóxico para las abejas. Eisten países donde algunos plaguicidas tienen restricciones de uso, con el fin de minimizar el riesgo para las abejas: por ejemplo, no deben utilizarse en un campo donde las abejas estén recolectando alimento, así los apicultores deben ser notificados 48 horas antes de una fumigación con determinados plaguicidas. Las abejas melíferas constituyen una preocupación especial desde el punto de vista del impacto ambiental ya que polinizan el 40% de los principales cultivos alimentarios del mundo. En años recientes las poblaciones de abejas melíferas de USA y de Europa han disminuido en forma notoria, donde los plaguicidas pueden ser un factor contribuyente junto con los parásitos, las enfermedades y las condiciones climáticas desfavorables. Los que a bajas concentraciones, no matan directamente a las abejas, igualmente pueden tener efectos subletales (como la alteración de la conducta de forrajeo) en una colonia que ya está bajo el estrés de una enfermedad. En el cultivo de la soya, según González (1998) citado por Bejarano et al. (2008), los plaguicidas en general dentro de los que se encuentra endosulfán son capaces de junto a otras prácticas agrícolas modificar la capacidad de supervivencia de los insectos benéficos como Nabis sp., Geocoris sp., Orius sp., Calosoma sp. y Callida sp. entre otros.

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2.4.4. Impacto ambiental

El endosulfán es persistente en el medio ambiente. Este se oxida en las plantas y en el suelo para formar principalmente sulfato de endosulfán y endosulfán-diol (Goebel et al., 1982). En la formación del sulfato de endosulfán actúan esencialmente microorganismos, mientras que el endosulfán-diol se determinó que era el principal producto de la hidrólisis. El término “endosulfán (suma)” incluye los residuos combinados de los dos isómeros de la matriz y el sulfato de endosulfán. Las condiciones anaerobias pueden alargar considerablemente la vida en los suelos (Sethunathan et al., 2002). En dos suelos tropicales de Brasil se determinó que la vida de disipación de endosulfán (endosulfán total) era entre 161 y 385 días (Laabs et al., 2002). La transformación fotoquímica no contribuye a la desintegración ambiental en el agua, puesto que endosulfán no absorbe la radiación solar de la troposfera (longitudes de onda> 290 nm) (EPA, 2002b). Se dispone de abundante información sobre las pérdidas volátiles de suelos con la que se puede corroborar fundamentalmente la presencia de endosulfán en sitios distantes y como contaminante mundial (Balluff, 2001). RAPAL y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) ratificaron la amplia gama de preocupaciones ambientales graves relacionadas con este insecticida que se degrada muy lentamente, permaneciendo años en el medio ambiente y se traslada a grandes distancias arrastrado por las corrientes de aire y de agua.

2.4.5. Impacto sobre la salud humana

Endosulfán se encuentra entre los plaguicidas más tóxicos que se comercializan en la actualidad, y es responsable de muchos accidentes fatales en todo el mundo (Anexo 2). Causa daños agudos (a corto plazo) y crónicos (enfermedades que aparecen luego de años del contacto con el plaguicida) (CENATOX, 2010). Los síntomas de envenenamiento incluyen ataques epilépticos recurrentes e irritación ocular, hiperactividad, excitación, disnea (dificultad para respirar),

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apnea (detención de la respiración), salivación, pérdida del conocimiento, diarrea, anemia, náusea, vómito, insomnio, visión borrosa, cianosis (coloración azulada de la piel, por la falta de oxígeno), formación de espuma en la boca, temblor, sequedad de la boca, falta de apetito, irritabilidad, dolor de cabeza, disminución de la respiración, hematuria, albuminuria, confusión, mareos, falta de equilibrio y de coordinación. Las personas que sufren afecciones asmáticas o convulsivas, forman un grupo de alto riesgo, conjuntamente con las que llevan una dieta deficiente en proteínas (Harikrishnan y Usha, 2004). «La revisión de la literatura científica sobre impacto de endosulfán revela evidencias de los efectos tóxicos crónicos en el sistema nervioso, el sistema inmunológico, su acción disruptora endocrina y evidencias no concluyentes de su acción mutagénica y genotóxica, así como la de provocar cáncer en animales de laboratorio y las poblaciones humanas expuestas» (PANNA, 2006). No se sabe si es un teratógeno humano (un agente que causa defectos de nacimiento), aunque tiene efectos teratogénicos significativos en ratas de laboratorio (Singh et al., 2009). La disrupción endocrina ocurre solo con dosis de endosulfán que causan neurotoxicidad (Silva y Gammon, 2009), los que concluyeron: «los resultados de nuestro estudio sugieren que la exposición al endosulfán en niños varones puede retardar la madurez sexual e interferir con la síntesis de hormonas». Además señalan estos autores que existen evidencias experimentales de efectos adversos en la autopsia realizada en un caso de ingestión intencional (suicidio) revelando daños al hígado, al pulmón, al cerebro y tiroides y que existe una adecuada disponibilidad de información sobre su toxicología aguda. La toxicidad oral aguda es más alta que la toxicidad dérmica. Se ha observado el aumento de la tasa de absorción y de la toxicidad en presencia de solventes como el alcohol y solventes aromáticos. Exhibe propiedades estrogénicas comparables a las de DDT. Compite por el estradiol para unirse a los receptores de estrógeno, inhibiendo de este modo la función hormonal. El potencial estrogénico de endosulfán aumenta en presencia de otros organoclorados estrogénicos y causa la proliferación (in vitro) de las

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células MCF7 de las mamas humanas, sensibles al estrógeno, incrementando así el riesgo de cáncer de mamas. Daña el sistema reproductivo al afectar la calidad del semen, el conteo de espermatozoides, las células espermatogoniales, la morfología del espermatozoide y causar otros defectos en las hormonas sexuales masculinas. Tiene capacidad para alterar el material genético, especialmente los cromosomas, en los cultivos de tejidos de mamíferos. Se ha observado que inhibe la biosíntesis andrógena testicular en experimentos con animales de laboratorio y exhibe un riesgo significativo de daño renal y testicular. Puede tener efectos adversos sobre el sistema nervioso central al inhibir la acetil colinesterasa del cerebro, causando descargas descontroladas de acetilcolina. Se sabe que la ingestión de endosulfán inhibe el sistema inmunológico natural al alterar la protección brindada por los anticuerpos. Endosulfán puede causar mutaciones en los seres humanos si la exposición es grande, además es un potencial promotor de tumores. El Instituto Nacional de Salud Ocupacional de la India (INSOI), estableció una relación entre la mayor prevalencia de los trastornos neuroconductuales, las malformaciones congénitas en las niñas y las anormalidades relacionadas con el sistema reproductivo masculino y la exposición continuada a fumigaciones con endosulfán según estudios efectuados con niños de una de las aldeas del Distrito de Kasaragod (en el Estado de Kerala, sur de la India), donde se efectuaban fumigaciones aéreas con endosulfán lo que corrobora que esta sustancia está implicada en la incidencia de efectos adversos para la salud. A partir de informes de campo se puede sospechar acertadamente que endosulfán tiene propiedades carcinogénicas para los seres humanos, especialmente en los casos de exposición crónica (Santamarta, 2001).

2.4.6. Impacto sobre la salud animal Existen muchos estudios relacionados con la toxicidad aguda y crónica del endosulfan en animales de laboratorio pues causa mutaciones en los

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mamíferos y es altamente tóxico para las ratas y ratones. Algunos sugieren que tiene propiedades teratogénicas y carcinogénicas sobre éstos y les afecta el sistema nervioso central en forma directa, daña el hígado y el riñón (glomerulonefritis crónica). También afecta su sistema reproductivo. Se han observado también cambios conductuales y neurológicos. Hay informes acerca de daño folicular de la tiroides en ratones y se ha encontrado además que, dosis de endosulfán ambientalmente relevantes iguales a las dosis de seguridad de la EPA (0,006 mg/kg/día), afectan la expresión génica en ratas hembras en forma similar a los efectos del estrógeno (Wilson y Le Blanc, 1998; Varayoud et al., 2008). Como evidencia de su potencial de transporte a larga distancia en el medio ambiente se detectó endosulfán en tejidos adiposos y sangre de osos polares en Svalbard. Los promedios de los valores detectados fueron, en el caso del endosulfán- α, de 3,8 ± 2,2 ng/g en el peso mojado y de 2,9 ± 0,8 ng/g en el caso del endosulfán- β (Gabrielsen et al., 2004). También se ha detectado endosulfán en la grasa de rorcuales pequeños (Hobbs et al., 2003) y en hígados de fulmares del norte (Gabrielsen, 2005). Existen numerosos resultados de pruebas sobre los efectos de endosulfán y el sulfato de endosulfán en peces e invertebrados acuáticos y denuncias de mal uso intencional para matar peces (Anon, 2002a, b, c). En estas especies acuáticas la bioacumulación alcanza valores que se han dado a conocer para el factor de bioconcentración medido en diversos organismos acuosos. En publicaciones más recientes se ha indicado el potencial de provocar alguna perturbación endocrina en especies terrestres y acuáticas; en peces secreción reducida de cortisol, en aves problemas de desarrollo del tracto genital y niveles de hormonas, atrofia testicular y reducción de la producción de esperma en mamíferos como consecuencia de la exposición (ATSDR, 2000; EJF, 2002). 2.4.7. Regulación internacional de endosulfán El conocimiento de los daños que endosulfan provoca a la salud de las personas, los animales y el ambiente ha conducido al desarrollo de acciones para su eliminación, por lo que desde hace varios años existe una intensa

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campaña internacional por RAPAL y la Red de Acción en Plaguicidas del Reino Unido (PAN) con el objetivo de crear conciencia y sensibilizar a las personas respecto a la necesidad de su prohibición en todo el mundo. Aunque en la UE se ha prohibido su comercialización y utilización, este se sigue produciendo (la producción mundial se calcula en 10 000 toneladas métricas) y se continúa usando en muchos paises. Existen disímiles razones que motivan la preocupación por su uso dadas las propiedades inherentes al mismo, junto con las concentraciones ambientales demostradas que superan las concentraciones permisibles máximas, y dada su ocurrencia generalizada, incluso en zonas remotas, se llega a la conclusión de que endosulfan, debido a su transporte a larga distancia en el medio ambiente, probablemente provocará efectos adversos tan notables para la salud humana y el medio ambiente que justifican la adopción de medidas a nivel mundial (EPA, 2007). Serias demandas presentadas en nombre de grupos ambientalistas y de trabajadores agrícolas, incluyendo Beyond Pesticides el 24 de julio de 2008, citan una omisión en la decisión de la EPA por su falta de consideración de riesgos para los niños: un estudio de 2007 encontró que los niños expuestos a endosulfán en el primer trimestre del embarazo tenían un riesgo significativamente mayor de desarrollar trastornos del espectro autista. También plantean riesgos para los escolares en las comunidades agrícolas donde se ha detectado en niveles peligrosos en el aire. Además, se ha encontrado en los suministros de alimentos, agua potable, en los tejidos y la leche materna de las madres embarazadas. Una propuesta de prohibición global sobre su uso y fabricación fue presentada ante el Comité de Revisión del Convenio de Estocolmo (Sass, 2008). La gran mayoría de los plaguicidas clorados están prohibidos en todo el mundo, o se incluyeron en la lista inicial de los 12 Contaminantes Orgánicos Persistentes Dentro de ese grupo, endosulfán es uno de los pocos que se continúa produciendo, a pesar de que está identificado como un contaminante importante y cumple con los criterios designados para ingresar a la lista de COP, por lo que fue nominado por la UE como nuevo COP.

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Los COP son sustancias químico-tóxicas persistentes que causan efectos nocivos en la salud humana, en los animales y el ambiente. Las propiedades químico-físicas de los COP que están relacionadas con su alto potencial de daño son: toxicidad (capacidad de causar daño), persistencia (relacionada con su estabilidad), liposolubilidad (permite la bioacumulación y biomagnificación) y movilidad (permite trasladarse a grandes distancias). En diciembre 2009, el Organismo Internacional de COP de Examen (CECOP) recomendó con urgencia "una acción global" para abordar los impactos sobre la salud y ambientales de los plaguicidas mas tóxicos.Otra demanda fue hecha por grupos ambientalistas a la administradora de la EPA, Lisa Jackson, instándola para finalmente prohibir su uso de endosulfán (Bejarano et al., 2008). El Coordinador Regional de RAPAL, Javier Souza Casadinho, en el VIII Encuentro de Agricultura Orgánica celebrado en La Habana en mayo del 2010 afirmó: «En América Latina, endosulfán es uno de los tóxicos más utilizados; desde muchos países se están llevando a cabo campañas de sensibilización y acciones a nivel político para que este producto sea prohibido, a su vez estamos realizando acciones de investigación, difusión y haciendo capacitaciones para reemplazar a endosulfán por alternativas agroecológicas, esto es no requerir más el uso de plaguicidas”. La Dra. Meriel Watts para referirse a la situación legal del endosulfán en el mundo ubica a los diferentes países en tres categorías: 1. prohibido y en retiro progresivo; 2. no permitido, pero no prohibido; y 3. legalmente en uso y no anunciado retiro progresivo. Hasta el 15 de abril de 2011 endosulfán estaba prohibido y en retiro progresivo en 81 países, 49 de los cuales son países en desarrollo y con economías en transición; no permitido, pero no prohibido en 12 países y legalmente en uso y no anunciado retiro progresivo en 27 países (Watts, 2011). El 29 de abril de 2011 fue aprobada la prohibición de su fabricación en la COP 5 (UNEP, 2011).

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2.4.8. Alternativas disponibles en Cuba al uso de endosulfán El endosulfán está autorizado para uso agrícola en 11 cultivos, para el control de lepidópteros, trips, mosca blanca, crisomélidos y broca del café (tabla 1) (Pérez-Consuegra et al., 2009). Entre las alternativas disponibles que sustentan la eliminación del endosulfan está el uso de agentes de control biológico:

entomófagos y entomopatógenos. En la tabla 2 se muestra el uso de entomopatógenos y en las tablas 3 y 4 el uso de parasitoides. El uso de alternativas fundamentalmente biológicas contribuye al manejo de sistemas de cultivos donde la diversidad biológica juegue el papel principal y preserva la idea de un agroecosistema estable que garantice no solo la producción económica sino también la sostenibilidad ecológica como lo abordan Altieri et al. (2007) y Funes (2007).

Tabla 1. Cultivos y plagas para las que está autorizado el uso de endosulfán (Pérez-Consuegra et al., 2009).

Cultivos

 

Organismos plaga

Nombre común

Nombre Científico

Orden y familia

Ajo y cebolla

Trips de la cebolla

Thrips tabaci Lindeman

Thysanoptera: Thripidae

Mantequilla, prodenia verde

Spodoptera sunia (Hübner)

Lepidoptera: Noctuidae

Cafeto

Broca del café

Hypothenemus hampei (Ferrari)

Coleoptera: Scolytidae

Cucurbitáceas

Gusano de los melones

Diaphania hyalinata L.

Lepidoptera: Pyralidae

Forestales

Polilla de los retoños

Dioryctia horneana (Dyar)

Lepidoptera: Pyralidae

Perforador del brote

Rhyacionia frustrana (Comstock)

Lepidoptera: Tortricidae

Taladrador de los retoños

Hypsipyla grandella (Zeller)

Lepidoptera: Pyralidae

 

Ips calligraphus (Germar)

Coleoptera: Scolytidae

Frijol

Saltahojas de los frijoles

Empoasca kraemeri Ross y Moore

Hemiptera: Cicadellidae

Mantequilla, prodenia verde

Spodoptera exigua (Hübner)

Lepidoptera: Noctuidae

Pega-pega de los frijoles

Hedylecta indicata (Fabricius)

Lepidoptera: Crambidae

Papa

Gusano trozador

Feltia subterránea (Fabricius)

Lepidoptera: Noctuidae

Crisomélidos

   

Tomate y

Mosca blanca

Bemisia tabaci Gennadius

Hemiptera: Aleyrodidae

pimiento

Gusano del fruto del tomate

Heliothis zea (Boddie)

Lepidoptera: Noctuidae

Falso medidor

Trichoplusia brassicae (Hübner)

Lepidoptera: Noctuidae

Mantequilla o prodenia

Spodoptera spp.

Lepidoptera: Noctuidae

Minador de la hoja del tomate, minador gigante

Keiferia lycopersicella (Walsingham)

Lepidoptera: Gelechiidae

Minador de la hoja

Liriomyza trifolii (Burguess)

Diptera: Agromyzidae

Tabaco

Cogollero del tabaco

Heliothis virescens (Fabricius)

Lepidoptera: Noctuidae

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Tabla 3. Entomopatógenos disponibles en Cuba para el control de lepidópteros, como alternativa al uso del endosulfán (Pérez-Consuegra et al., 2009).

Plagas

Cultivos

ACB

Dosis 1

Indicador para la aplicación

Spodoptera spp.

Tomate y

B.

thuringiensis

4,0 kg/ha cepa 24 4,0 kg/ha cepa 26

Iniciar las aplicaciones cuando emergen las primeras larvas, en los primeros estadios.

M.

sexta

pimiento

 

H.

zea

 

T.

brassicae

K.

lycopersicella 2

Heterorhabditis spp.

5,0 MM IJ / ha

Aplicar ante la presencia de larvas de cualquier estadio 3

Spodoptera spp.

Papa

B.

thuringiensis

4,0 kg/ha cepa 24

Cuando aparecen las primeras larvas.

Heterorhabditis spp.

5,0 MM IJ / ha

Aplicar ante la presencia de larvas de cualquier estadio 4

D.

hyalinata

Cucurbitáceas

B.

thuringiensis

4,0 kg/ha cepa 24 4-5 L/ha

Cuando aparecen las primeras larvas.

 

Heterorhabditis spp.

5,0 MM IJ / ha

Aplicar ante la presencia de larvas de cualquier estadio 5

B.

brongniartii

2,0 kg/ha

Cuando aparecen las primeras larvas

H.

indicata

Frijol

B.

thuringiensis

4,0 kg/ha cepa 24

Cuando aparecen las primeras larvas.

Spodoptera spp.

Ajo y cebolla

B.

thuringiensis

4,0 kg/ha cepa 24

Cuando aparecen las primeras larvas.

S.

sunia

 
 

Heterorhabditis spp.

5,0 MM IJ / ha

Aplicar ante la presencia de larvas de cualquier estadio 6

H.

virescens

Tabaco

B.

thuringiensis

4,0 kg/ha cepa 24 5-10 L/ha 1-5 L/ha

Cuando aparecen las primeras larvas.

M.

sexta

 

Spodoptera spp.

 

Escolítidos y otros perforadores

Forestales

Heterorhabditis spp.

5,0 MM IJ / ha 7

Aplicar en los órganos perforados

Tabla 3. Uso del parasitoide de huevos de lepidópteros Trichogramma spp., como alternativa al endosulfán (Pérez-Consuegra et al., 2009).

Plagas

Cultivo

Dosis (No individuos/ha)

Indicador para la liberación

Spodoptera spp., M. sexta

Tomate y pimiento

30

000

Presencia de adultos y huevos

H.

zea

 

Spodoptera spp.

Papa

30

000

Presencia de adultos y huevos

D.

hyalinata

Cucurbitáceas

30

000 a 100 000

Presencia de adultos y huevos. Las observaciones comenzaran en la primera semana de germinación del cultivo

H.

virescens

Tabaco

30

000-100 000

Presencia de huevos o adultos

1 Las dosis de aplicación de B. thuringiensis se expresan en Kg/ha o L/ha en dependencia de que el biopreparado se presente en estado sólido o líquido. La dosis para el caso de Heterorhabditis spp., se expresa en miles de miles de infectivos juveniles (MM IJ/ha).

2 En tomate

3 Aplicaciones al follaje

4 Idem 10

5 Idem 10

6 Idem 10

7 Aplicar a los órganos perforados

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Tabla 4. Uso del parasitoide de pupas de lepidópteros Tetrastichus (T. howardi y Tetrastichus spp.), como alternativa al endosulfán (Pérez-Consuegra et al.,

2009).

Plagas

Cultivo

Dosis (No individuos/ha)

Indicador para la liberación

Spodoptera spp.

Tomate y pimiento

De acuerdo con el nivel poblacional de la plaga

Con la aparición de larvas en el ultimo estadio

M.

sexta

H.

zea

   

T.

brassicae

Spodoptera spp.

Papa

en dosis y frecuencia que se correspondan con los niveles de población

Con la aparición de larvas en el ultimo estadio

D.

hyalinata

Cucurbitáceas

15

000

Con la aparición de las primeras pupas, incrementar la dosis en la medida que un mayor número de individuos alcance la fase

S.

sunia

Ajo y cebolla

15

000

Con la aparición de larvas en el ultimo estadio

Como se puede apreciar en Cuba existen, están desarrolladas y disponibles un número suficiente de alternativas biológicas que justifican la eliminación progresiva del endosulfán. La infraestructura y organización que se requiere para esta eliminación esta creada, y además existe amplia experiencia acumulada en el uso de agentes de control biológico entre técnicos y productores.

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3. MATERIALES Y METODOS

3.1. Caracterización del municipio Güira de Melena

El estudio fue realizado en el municipio Güira de Melena, ubicado en la parte sur de la provincia Artemisa, antigua provincia La Habana, limita al norte con el municipio San Antonio de los Baños, al este con el municipio Quivicán, al oeste con el municipio Alquízar y al sur con el Golfo de Batabanó. En la caracterización se tuvo en cuenta su entorno sociopolítico, natural y productivo con la infraestructura que lo conforma, destacando el nivel de representatividad

productiva a nivel provincial y nacional; definiéndose además los parámetros que esclarecen toda su composición.

3.2. Caracterización de la actividad fitosanitaria en Güira de Melena

Para la caracterización de la actividad fitosanitaria se utilizó la técnica de diagnóstico rural rápido. Se realizaron entrevistas semiestructuradas a 65 personas, 15 individuales; que corresponden a fitosanitarios y a facilitadores agrícolas y grupales al 10% de los productores (50 productores). Con las entrevistas se valoró la percepción y conocimiento que estos tienen del Manejo Ecológico de Plagas (MEP), sobre los plaguicidas, sobre la capacitación recibida, la frecuencia de éstas y su calidad, sobre los programas del MEP y su participación en ellos, además de su importancia y la tendencia actual del uso de plaguicidas químicos en el municipio. Además se recopilaron datos en el Centro de Gestión Empresarial (CGE), en la Estación de Protección de Plantas (EPP) y en la dirección municipal de la Asociación Nacional de Agricultores pequeños (ANAP), los tres en Güira de Melena y en el Centro Nacional de Toxicología (CENATOX). Entrevistas sobre el concepto de Manejo ecológico de plagas y su implementación: En las entrevistas se tuvo en cuenta las etapas señaladas por Rohades (1982):

1. Contacto inicial: Se contactó de a fitosanitarios, facilitadores agrícolas y productores para explicar el objetivo del trabajo e intercambiar sobre el tema.

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Los contactos incluyeron preguntas sobre su objetivo social y productivo, plaguicidas, manejo de plagas y otros aspectos de interés.

2. Secuencia de preguntas: En todos los casos en un ambiente de confianza,

posteriormente se explicaba el objetivo de la encuesta en particular y del trabajo en general, resaltando la importancia de la participación del entrevistado y lo valioso de sus respuestas. Se aclaró que la información suministrada por el entrevistado solo se utilizaría para el cumplimiento del objetivo de este trabajo. Finalmente se realizaban las preguntas de una manera clara y pausada,

siempre procurando la buena comprensión por parte del entrevistado.

3. Registro de la información: La información se registró en una guía (una para

cada entrevistado) pregunta a pregunta, en el caso de las preguntas que incluían una definición clara se le pidió al entrevistado un poco de tiempo para

registrar completamente su respuesta, en las demás preguntas se le dio completa libertad para que hablara cómodamente.

4. Despedida: Una vez concluidas las preguntas, se le agradece al entrevistado.

Las entrevistas se desarrollaron teniendo presente los elementos de las entrevistas cualitativas propuestas por Casley y Kumar (1990), específicamente la entrevista semiestructurada abierta. Para realizar las mismas se presentó una lista de preguntas específicas que se hicieron a los entrevistados, que además facilitaron la realización de preguntas adicionales; con el objetivo de valorar la percepción y conocimientos que estos tienen sobre el uso de los plaguicidas, manejo de plagas y aspectos relacionados con la capacitación sobre estos temas y la protección de plantas en general.

3.3. Indicadores relacionados con el uso de plaguicidas

La selección de los indicadores se realizó en talleres del grupo de investigación de RAPAL-Cuba tomando como base la metodología propuesta por Levitan (1999). Se procedió a la adecuación de estos en correspondencia con las características locales y a la búsqueda de la información primaria necesaria. La información recogida abarcó los años del 2005 al 2009. Los datos para el

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cálculo de los cinco indicadores siguientes fueron tomados del CGE, de la EPP y de la Oficina Municipal de Estadísticas. Cantidad de plaguicidas aplicados: Se cuantificaron las cantidades totales de plaguicidas (kg ia por año) aplicados en el municipio, en el 100% de las unidades de producción que lo conforman. Cantidad de plaguicidas aplicados por unidad de superficie sembrada: A partir de la información de la cantidad total de kg ia de aplicados en el municipio y de la superficie sembrada se cálculo la cantidad de kg ia aplicado por unidad de superficie sembrada (ha). Cantidad de plaguicidas aplicados por tonelada de alimento producido: Se calculó la cantidad de kg ia por tonelada de alimento producido en el período, a partir de la cantidad total de alimento producido cada año y la cantidad total de kg de ia aplicado. Cantidad de plaguicidas aplicados por habitante del municipio y por habitante de la población rural: Se determinó la cantidad de kg ia aplicados por habitante del municipio y por habitante de la población rural a partir de los datos de kg ia aplicados y la cantidad de habitantes del municipio y de la población rural en cada año.

1.4. Indicadores relacionados con el uso de medios biológicos.

La información para el cálculo de los dos indicadores que siguen fue obtenida del CGE y de la EPP en el periodo 2005-2009. Cantidad de medios biológicos aplicados: Se cuantificaron las cantidades totales y por años (kg) de cada medio biológico aplicado en el municipio al total de unidades de producción que lo conforman. Cantidad de medios biológicos aplicados por unidad de superficie sembrada:

Expresa la cantidad de medios biológicos total aplicados (kg) por unidad de superficie sembrada (ha) en el municipio.

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3.5. Indicador relacionado con el uso de prácticas agroecológicas Cantidad de hectáreas donde se implementan prácticas agroecológicas: Se refiere a la superficie (ha) que los productores mantienen bajo alguna de las prácticas agroecológicas utilizadas en el manejo de organismos declarados plagas para los cultivos de importancia económica. La información fue suministrada por la dirección municipal de la ANAP de Güira de Melena. Se registro la cantidad de hectáreas en cada una de las categorías de clasificación de fincas que utiliza el Movimiento Agroecológico de la ANAP para su trabajo: finca iniciada en el camino agroecológico; finca en tránsito del camino agroecológico y finca agroecológica. Se expresó el porcentaje que representó cada categoría o tipo con relación al total de superficie agrícola del ecosistema Güira de Melena; indicándose el estado de cada categoría señalada, propuesta y aplicada por la ANAP como metodología de trabajo (ANAP, 2011).

3.6.Indicadores relacionados con el uso de endosulfán La información necesaria para el cálculo de los siguientes indicadores se obtuvo del CGE, de la EPP y de la Oficina Municipal de Estadísticas, en el periodo

2005-2009.

Cantidad de endosulfán dejado de aplicar por unidad de superficie sembrada en los cultivos donde está autorizado su uso:

Se cuantificó la cantidad (kg ia) de endosulfan dejado de aplicar por unidad de superficie sembrada (ha) en los cultivos donde estaba autorizado su uso según lo previsto en la estrategia fitosanitaria. Cantidad de endosulfán dejado de aplicar por tonelada de alimento producido en los cultivos donde está autorizado su uso: Se registró la cantidad de endosulfán (kg ia) dejado de aplicar por tonelada (t) de alimento producido en los cultivos para los cuales estaba autorizado su uso en el periodo. Cantidad de endosulfán dejado de aplicar por habitante del municipio y por habitante de la población rural: Se contabilizó la cantidad de kilogramos de

28

ingrediente activo (kg ia) de endosulfán dejados de aplicar por habitante del municipio y por habitante de la población rural. Cantidad de endosulfán dejado de aplicar por trabajador agrícola, trabajador agrícola directo a la producción y mujer directa a la producción: Estos tres indicadores se refieren a la cantidad de kilogramos de ingrediente activo (kg ia) de endosulfán dejado de aplicar por trabajador agrícola en general, trabajadores agrícolas directos a la producción y mujeres vinculadas directamente a la producción agrícola.

3.7. Alternativas biológicas implementadas al uso de endosulfán Se consideró el uso de agentes de control biológico como alternativa a endosulfán y se registraron los tipos de medios biológicos utilizados y los organismos que controlan. Se consultaron registros históricos para obtener datos de Efectividad Técnica (ET) que permitieran hacer comparaciones antes y después de la eliminación de endosulfan y se comparó el Índice de ocurrencia de enemigos naturales (IOEN), según metodología propuesta por Vázquez (1992). La información fue suministrada por la EPP de Güira de Melena. Cantidad de medios biológicos aplicados en sustitución de endosulfán: Se cuantificó la cantidad de medios biológicos aplicados (entomófagos y entomopatógenos) en el periodo. Cantidad de medios biológicos aplicados por unidad de superficie cultivada en los cultivos donde se suprimió el uso de endosulfán: Se registró la cantidad de medios biológicos (kg) aplicados por unidad de superficie (ha) en los cultivos para los cuales está aprobado el uso de endosulfán. Cantidad de medios biológicos aplicados por tonelada de alimento producido en los cultivos donde se suprimió el uso de endosulfán. Se cuantificó la cantidad de medios biológicos (kg) aplicados por tonelada (t) de alimento producido en los cultivos donde se suprimió el uso de endosulfán.

29

3.8. Alternativa química implementada al uso de endosulfán Como alternativa química se seleccionó a Beta cyflutrina + thiacloprid 11,25% SE, y se comparó su ET con la ET de endosulfan. La selección se hizo basada en la propuesta del Comité Nacional de la Academia de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos (EBPM ,1996).

3.9. Implicaciones económicas de la supresión de endosulfán Se calculó el costo de las alternativas implementadas y se comparó con el de las aplicaciones de endosulfán en el período 2005 2009.

3.10. Evaluación de aceptabilidad de las alternativas al uso de endosulfán Para la evaluación se desarrolló un taller teórico-práctico. Se utilizaron metodologías de educación popular. Participaron 50 productores y 25 fitosanitarios y facilitadores agrícolas.

30

4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

4.1. Caracterización del municipio Güira de Melena

El municipio Güira de Melena posee una extensión territorial de 177,4 km², una población total de 38 629 habitantes y una densidad poblacional de 217,8 habitantes por km 2 , conformada por 22 asentamientos. La actividad fundamental es la agricultura y en menor medida la ganadería. Predominan los cultivos varios, se destacan las hortalizas, raíces y tubérculos

(Anexo 3). El municipio cuenta con 17 entidades agrícolas: tres Cooperativas de producción agropecuaria (CPA), tres Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), ocho Cooperativas de créditos y servicios fortalecidas (CCSF), una Granja urbana (GU), una Granja agropecuaria (GA) y la Empresa agropecuaria (EA) (Anexo 4).

4.2. Caracterización de la actividad fitosanitaria en Güira de Melena

Las entrevistas realizadas y la consulta de documentos permitieron caracterizar y conocer la percepción de fitosanitarios, facilitadores agrícolas y productores sobre la actividad fitosanitaria en el municipio según se refiere más adelante; los entrevistados coinciden en que ésta se sustenta en el control químico, a pesar del uso que se hace de los medios biológicos, pues aún no existe conciencia acerca de la necesidad de reducirlos al mínimo. Resultados de las entrevistas sobre el concepto de Manejo Ecológico de Plagas y su implementación:

En los Anexos 5 y 6 se presenta la composición de los entrevistados. En las entrevistas individuales al preguntar sobre el conocimiento acerca del concepto de MEP se evidenció actualización en un 96,4% de las respuestas. Sin embargo en las entrevistas grupales hechas a productores solo el 46,3% respondió acertadamente, lo que evidencia conocimiento e información insuficiente del concepto; esta situación se extiende a los riesgos y propiedades (toxicológicas y ecotoxicológicas) de los productos que comúnmente aplican;

31

ellos enfocaron cada término por separado sin considerar la relación de estos con la protección del medio ambiente y la salud. Esta concepción es una de las primeras barreras que hay que romper para enfrentar el problema de las plagas (Pérez, 2004). Los resultados de las entrevistas muestran un desbalance en cuanto a la capacitación recibida sobre plaguicidas entre fitosanitarios, facilitadores agrícolas y productores. El 92% de los fitosanitarios y facilitadores agrícolas reciben capacitación a través de la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF), ANAP, MINAG, Centro Nacional de Sanidad Vegetal (CNSV) y EPP y el 7,8% de los productores la recibe a través de talleres o seminarios, literatura recibida, o directamente por personal técnico de sanidad vegetal. Los fitosanitarios y facilitadores agrícolas consideran su capacitación baja, lo que repercute negativamente en la actualización de los conocimientos técnicos que favorecen su desempeño. En particular, el intercambio de experiencias fue señalado por los productores como la vía más frecuente de capacitación (61,6%) y en menor medida la autopreparación (2,37%). Reconocieron además que la frecuencia de las actividades de capacitación no satisface las necesidades del conocimiento, por el cual se interesan para adoptar nuevas conductas con los organismos reconocidos como plagas, a partir de incorporar herramientas para aplicar y promover el MIP y el MEP. Sobre el conocimiento de los programas de MEP orientados por el CNSV, el 83,5% de los fitosanitarios y facilitadores agrícolas reconocen que tienen información actualizada sobre éstos; contrastando con este criterio solo el 6,8% de los productores dijeron que conocen estos programas a través de la EPP, ANAP y comunicaciones entre ellos. Esto es una limitante en el municipio para la implementación de los programas de MEP, pues son los productores el principal eslabón en todo el proceso productivo y en la adopción y concientización de ellos de manera particular como lo señaló Hernández (2010).

32

La participación en la confección de los programas MEP se considera importante, por la oportunidad de aportar criterios, conocimientos y experiencias además de aprender, exponer e intercambiar las que ya se tienen. Particularmente los productores enfatizan que su trabajo aportaría un gran valor al desarrollo de los mismos dándole gran peso a la experiencia acumulada tras generaciones. El 100% de los entrevistados considera que en Cuba la tendencia actual a la disminución en el uso de químicos en la agricultura se debe a la escasez de recursos económicos, a la existencia de problemas medioambientales causados por estos, al desarrollo del control biológico alcanzado en el país, y además a que hoy se conocen mejor los problemas que causan a la salud humana. Los fitosanitarios, facilitadores agrícolas y productores coinciden en la opinión de que la supresión de endosulfán, favorece el manejo de los agroecosistemas bajo un enfoque agroecológico y abogan por la integración de saberes científicos y tradicionales como señala Altieri (1993) y Bejarano et al.

(2008).

4.3. Indicadores relacionados con el uso de plaguicidas

De los 12 indicadores seleccionados cinco están relacionados con el uso de plaguicidas, y el resto (siete) se refieren al endosulfán dejado de aplicar. Según Levitan (1999) la cantidad total de kg ia aplicados en una región dada, o de kg ia aplicados por unidad de superficie por sí solo no constituyen un indicador adecuado, aunque pueden dar una idea de la magnitud del uso de

este método de control. Esto se debe a los cambios profundos que se han producido en la especificidad y toxicidad de los nuevos plaguicidas, de ahí la importancia de disponer de la información de los productos químicos que se aplican, y de sus efectos sobre la salud; aspecto que se tuvo en cuenta en el desarrollo del presente trabajo. Según Benbrook y Groth (1997) los indicadores de impacto seleccionados son funcionalmente equivalentes a los que se necesitan para monitorear la sostenibilidad de los sistemas de manejo de plagas.

33

Cantidad de plaguicidas aplicados:

Se constató que existe una tendencia al incremento en el uso de plaguicidas en el municipio Güira de Melena (Figura 1) (Anexo 7) que creció 1,03 veces.

de Melena (Figura 1) (Anexo 7) que creció 1,03 veces. Figura 1. Cantidad de plaguicidas (kg

Figura 1. Cantidad de plaguicidas (kg ia) aplicados en el municipio Güira de Melena en el periodo 2005-2009. Cantidad de plaguicidas aplicados por unidad de superficie sembrada:

La superficie sembrada en el municipio (Figura 2) fue como promedio en los cinco años de 6 651,9 ha/año. En 2008 y 2009 se alcanzaron los valores más altos (8 163,38 ha y 7 396,84 ha respectivamente). El aumento de la superficie sembrada en los cultivos de papa (Solanum tuberosum L.), boniato (Ipomoea batata [L.] (Lamk), malanga (Xanthosoma spp.) y plátano (Musa spp.) fue una de las causas del incremento en el uso de plaguicidas en estos años, el cual está por encima de la media para el período (31 781,71 kg ia). La cantidad de plaguicidas aplicado por hectárea entre 2006 y 2009 presenta una tendencia casi estable; aunque se muestra que en general decrece para el período (Figura 3); puesto que la aplicación de plaguicidas no resulta equitativa para todos los cultivos, tal es el caso de malanga, plátano, boniato y frutales en general por solo citar algunos; a estos cultivos que representan grandes superficies a sembrar o plantar, se le asignan pocos tratamientos en las estrategias fitosanitarias previstas. A pesar de este particular; al ecosistema

34

Güira de Melena se le señalan porcentajes de plaguicidas más altos que los obtenidos en el municipio de Batabanó en igual tiempo (Hernández, 2010): 78% en 2005, 28% en 2006, 44% en 2007 y 29% más alto en 2008. Esto confirma la necesidad de producir cambios más profundos en los programas de manejo de plagas y en la filosofía y enfoque que los sustenta, de modo que se produzca una reducción gradual y sostenida de estas sustancias.

una reducción gradual y sostenida de estas sustancias. Figura 2. Superficie sembrada (ha) en el municipio

Figura 2. Superficie sembrada (ha) en el municipio Güira de Melena de 2005 a

2009.

(ha) en el municipio Güira de Melena de 2005 a 2009. Figura 3.Cantidad de plaguicidas (kg

Figura 3.Cantidad de plaguicidas (kg ia) aplicados por superficie (ha) sembrada de 2005 a 2009.

35

Cantidad de plaguicidas aplicados por tonelada de alimento producido:

En Güira de Melena se manifiesta una tendencia al incremento de la cantidad de plaguicidas aplicados por tonelada de alimento producido, en valor mayor se alcanzó en 2008, esto a pesar de que en Cuba se trabaja por revertir la situación heredada de la revolución verde.

por revertir la situación heredada de la revolución verde. Figura 4. Cantidad de plaguicidas (kg ia)

Figura 4. Cantidad de plaguicidas (kg ia) aplicados por tonelada (t) de alimento producido de 2005 a 2009.

Cantidad de plaguicidas aplicados por habitante del municipio y por habitante de la población rural:

La cantidad de plaguicidas aplicados por habitante tiene una ligera tendencia al incremento, el valor más alto se alcanzó en el 2008 (0,99 kg ia) (Figura 5). El conocimiento e identificación de esta población en riesgo es importante para el desarrollo de actividades preventivas. Cuando existen zonas con alto consumo de plaguicidas y elevada producción de alimentos, se hace necesario reducir el impacto directo sobre la población rural y el medio en general. La población de la zona rural está más expuesta, este indicador alcanzó en 2008 un valor de 3,96 kg ia/habitante, se incrementó el potencial de riesgo en los asentamientos donde viven esas personas que comúnmente distan escasos

36

metros de las superficies de cultivo donde se realizan las aplicaciones de plaguicidas.

cultivo donde se realizan las aplicaciones de plaguicidas. Figura 5. Cantidad de plaguicida (kg ia) aplicado

Figura 5. Cantidad de plaguicida (kg ia) aplicado por habitante del municipio y por habitante de la población rural.

Según expresó Henao (2002) esta situación desencadena de modo silencioso un estado de riesgo que solo se percibe justo en las zonas donde se aplican muchos productos, este riesgo puede evitarse de concebirse programas de manejo integrado de plagas con alternativas. El Grupo de estadística y Tóxico Vigilancia del CENATOX en su resumen de la década del 2000 señaló que en 2007 los intoxicados por plaguicidas constituyeron el 7,3% del total de intoxicados consultados, muy similar al 2006, predominó el grupo de los adultos (84,0%) y el sexo masculino (70,3%) CENATOX, 2010). Este comportamiento de las intoxicaciones tiene su explicación en que son los hombres los que mayormente desarrollan labores agrícolas y por tanto se encuentran más expuestos a la circunstancia no intencional que continúa ocupando el primer lugar, correspondiendo el 28,3% a accidentes laborales CENATOX, 2010). En Cuba este comportamiento de las intoxicaciones se debe a que está prohibido el trabajo con plaguicidas para las mujeres y niños.

37

4.4. Indicadores relacionados con el uso de medios biológicos Cantidad de medios biológicos aplicados:

La tendencia en la cantidad de medios biológicos (entomopatógenos y antagonistas) aplicados fue al incremento (Figura 6). El valor más alto se alcanzó en 2007 (223 219,2 kg).

6). El valor más alto se alcanzó en 2007 (223 219,2 kg). Figura 6. Cantidad de

Figura 6. Cantidad de medios biológicos (entomopatógenos y antagonistas) aplicados en el municipio Güira de Melena de 2005 a 2009. En la Tabla 5 se muestra la relación de los agentes de control biológico aplicados en el municipio Güira de Melena. A pesar de que estas cantidades pudieran parecer adecuadas se destaca que aún son insuficientes, no cubren la demanda existente, por las extensiones que se siembran y por la complejidad de la implementación eficiente de los programas de protección fitosanitaria con soporte biológico. En Cuba se reconoce el avance hacia MEP con el uso de diversas prácticas agroecológicas, las cuales han tenido una acertada aplicación, pues los agricultores han adoptado su uso de forma generalizada y en muchos casos sin conocer con claridad todas las bondades que se han incorporado a partir de su implementación. En general la adopción de prácticas agroecológicas de manejo de plagas conlleva la incorporación de un alto nivel de uso de agentes de control biológico (medios biológicos) que varía para los diferentes sistemas agrarios Vázquez (2007),

38

Tabla 5. Agentes de control biológico y cantidades aplicadas en el municipio Güira de Melena de 2005 al 2009.

Agente Biológico

UM

2005

2006

2007

2008

2009

Total

Trichoderma harzianum

kg

12 846,8

13 231,7

12 598,4

12 617,9

12 929,1

64

223,9

Trichogramma sp.

MU

1,48

1,21

1,32

1,51

1,02

6,55

Heterorhabditis bacteriophora

MU

916,4

1

208,14

1

416,32

1

003,21

1

108,46

5 653,11

Beauveria bassiana

kg

4

400,12

8

644,02

9

910,0

6

069,96

8

776,91

37

801,01

Bacillus thuringiensis

kg

166 319,2

166 724,1

188 926,3

160 985,7

179 978,2

862 933,5

Lecanicillium lecanii

kg

1 288,0

3

621,04

6

326,3

3 456,8

6

218,5

20

910,64

Metarhizium anisopliae

kg

2 422,4

3

200,0

9

501,24

4 132,7

9

326,8

28

583,14

Cantidad de medios biológicos (entomopatógenos y antagonistas) aplicados por unidad de superficie sembrada. Se observa en la Tabla 6 que este indicador se redujo de 2005 a 2009, con un decrecimiento en 2008 del 33,8%; en 2008 aumentó la superficie sembrada, pero la producción de medios biológicos del Centro Reproductor de Entomófagos y Entomopatógenos que funciona en el municipio no fue suficiente para satisfacer la demanda.

Tabla 6. Cantidad de medios biológicos (entomopatógenos y antagonistas), superficie sembrada y kg/ha aplicados en el municipio Güira de Melena de 2005 al 2009.

Años

Medios biológicos (kg)

Superficie (ha)

Kg/ha

2005

187

459,8

5

416,3

34,6

2006

194

362,6

6

256,4

31,1

2007

223

219,2

6

026,9

37,0

2008

187

463,7

8

163,4

22,9

2009

217

451,2

7

396,8

29,4

39

4.5. Indicador relacionado con el uso de prácticas agroecológicas Cantidad de hectáreas donde se implementan prácticas agroecológicas:

El 31,5% (2 154,0 ha) de la superficie agrícola del municipio está bajo prácticas agroecológicas a pesar de la tendencia histórica en el elevado uso de plaguicidas, donde los “saberes campesinos” se mantuvieron en el tiempo. Entre las prácticas que forman parte de la cultura campesina heredada se encuentran: el uso de abonos orgánicos, laboreo mínimo, asociación de cultivos, uso de residuos de cosecha, rotación de cultivos, tracción animal, cercas vivas y barreras vivas. En el periodo analizado se ha incrementado la superficie bajo diversas prácticas agroecológicas (Figura 7), los valores crecieron de 2 612,90 ha en el 2005 a 4 467,70 ha en el 2009 que representa 44,02% de incremento, los abonos orgánicos y la rotación de cultivos crecieron 2.12 y 2.09 veces respectivamente, siendo las de mayor crecimiento entre las diez prácticas implementadas. Los abonos orgánicos van a ir solucionando uno de los problemas heredados de la agricultura industrial que es la dependencia absoluta de los fertilizantes químicos y con ello los riesgos de empobrecimiento de la calidad de los suelos y en consecuencia todos los problemas de plagas que se derivan de sembrar en suelos empobrecidos y con baja calidad biológica (Altieri, 1993). La rotación de cultivos limita la persistencia de agentes nocivos en el campo, formando parte de las medidas de manejo integrado de plagas que fortalecen estos (Murguido et al., 2000). Todas las prácticas agroecológicas que favorecen el manejo de importantes plagas de los cultivos han influido en la mejora de los programas de manejo de plagas que se desarrollan en el municipio cada año. De las 359 unidades de producción (fincas) que en el municipio aplican los programas de prácticas agroecológicas en 2009, el 58,22% (209 fincas) inició el proceso de conversión agroecológica del ecosistema Güira de Melena con una extensión de 1 254 ha. También, en una etapa más avanzada de conversión agroecológica se encuentran 150 fincas (41,79%), las que ocupan una superficie de 900 ha, el 13,16% de la superficie agrícola del municipio;

40

quedando señalado a su vez que no existe ninguna finca donde ese proceso de conversión haya llegado a su fase final, por tanto no hay ninguna con 100% de su producción agroecológica (ANAP, 2011).

con 100% de su producción agroecológica (ANAP, 2011). Figura 7. Cantidad de hectáreas donde se implementan

Figura 7. Cantidad de hectáreas donde se implementan prácticas agroecológicas en el municipio Güira de Melena de 2005 a 2009.

4.6. Indicadores relacionados con el uso de endosulfán El conocimiento de las potencialidades de riesgo del uso de endosulfán, motivaron suprimir su uso, generalizándose en todas las unidades de producción del municipio esa decisión a partir de 1997. A diferencia de otros países en Cuba no existe la venta libre de plaguicidas, los plaguicidas son asignados a las unidades de producción en cada territorio según necesidades y disponibilidad. Esa es la razón por la cual en este documento se utiliza el

41

término «asignado» y «dejado de aplicar» que significa que se asignó pero que no se utilizó. Cantidad de endosulfán dejado de aplicar por unidad de superficie sembrada en los cultivos donde está autorizado su uso:

La Tabla 7 muestra la cantidad de endosulfán dejado de aplicar entre 2005 y 2009 en los cultivos para los cuales está autorizado su uso. En 2005 se sembraron 577,05 ha, se dejaron de aplicar 574,36 kg ia, a diferencia de 2009 donde se cultivaron 813,38 ha y se dejó de aplicar 813,38 kg ia, porque aumentó la cantidad de superficie sembrada de cultivos, a los cuales se le planifica tratamiento con este insecticida. Se destaca lo ocurrido en 2008, donde solo se sembraron 471,04 ha y se dejó de aplicar 205,86 kg ia, todo lo cual indica que no existe relación entre el número de hectáreas a sembrar y la cantidad de endosulfán asignado; pues la decisión de las cantidades a utilizar depende de las posibilidades económicas del país y no se debe al interés de reducir el uso de plaguicidas aunque la tendencia en la cantidad de kg ia de endosulfán por superficie sembrada fue decreciente en el tiempo entre 2005 y 2009 (Figura 8).

fue decreciente en el tiempo entre 2005 y 2009 (Figura 8). Figura 8. Cantidad de endosulfán

Figura 8. Cantidad de endosulfán dejado de aplicar por unidad de superficie sembrada en los cultivos donde está autorizado su uso en el municipio Güira de Melena de 2005 a 2009.

42

En promedio la cantidad de endosulfán dejado de aplicar cada año es de 502,88 kg ia (Anexo 8), aunque este solo representa el 1,6% del total de kg ia de todos los productos, marca un paso importante en la intención de eliminarlo, pues el riesgo que implica su uso es mayor que el beneficio en el control de las plagas para las cuales está aprobado, además se fortalece el trabajo referido a la inserción de nuevas alternativas de manejo de plagas que permitirán la estabilización de los agroecosistemas. Endosulfán, es considerado por los expertos y las organizaciones medio ambientales como una sustancia que ha generado problemas, la decisión de no usarlo deja clara la evidencia de que la ideología del ser humano puede influir fuertemente en los cambios de la agricultura, como lo hacen también el clima, los desastres naturales, o las plagas según refirió Rohades (1982). La necesidad de su eliminación ha sido reconocida por Bejarano et al. (2008), quienes señalaron que no se debe ver a la agricultura orgánica como una oportunidad comercial sino como una oportunidad para rescatar la biodiversidad y recuperar el equilibrio ambiental afectado por los agrotóxicos, considerándose esta como una oportunidad para evaluar e impulsar alternativas viables de control de plagas que permitan cancelar el registro de este plaguicida y de este modo proteger la salud humana y el medio ambiente; el retiro del mercado se justifica teniendo en cuenta que ya existen varias opciones que van desde la sustitución por productos de menor toxicidad, manejo integrado de plagas y la utilización de prácticas ecológicas. La cantidad de hectáreas sembradas de los cultivos donde se autoriza el uso de endosulfán no tiene relación con la cantidad de hectáreas para la cual se asigna este (Tabla 8). El porcentaje de hectáreas previstas a tratarse varió entre 37,7% en 2008 y 59,0% en 2009. Respecto de la tendencia en la cantidad de hectáreas sembradas se aprecia que en los cultivos de pimiento y otras hortalizas se redujeron, a diferencia de las de ajo y cebolla que se mantuvieron estables en el tiempo, y las de tomate y calabaza crecieron como parte de la estrategia de siembra trazada por el MINAG para estos cultivos.

43

Tabla 7. Endosulfán dejado de aplicar (kg ia) en los cultivos donde está autorizado su uso.

Cultivos

 

2005

 

2006

 

2007

 

2008

 

2009

Total

 

SC ha

NT

EDA

SC ha

NT

EDA

SC ha

NT

EDA

SC ha

NT

EDA

SC ha

NT

EDA

EDA

Tomate

134,2

1

134,2

187,3

1

187,34

134,2

1

134,2

296,58

0,4

118,63

318,32

1

318,32

892,69

Pimiento

50,99

0,5

25,49

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

25,49

Ajo

167,8

1

167,8

251,2

1

251,22

236,19

1

236,19

0

0

0

0

0

0

655,21

Cebolla

134,2

0,5

67,1

184,9

1

184,92

174,46

1

174,46

174,46

0,5

87,23

0

0

0

513,71

Otras Hortalizas

89,91

2

179,82

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

179,82

Calabaza

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

495,06

1

495.06

495.06

Total

577,05

 

574,36

623,48

 

623,48

544,85

 

544,85

471,04

 

205,86

813,38

 

813.38

2761.98

Leyenda: SC- Superficie cultivada (ha); NT- Número de tratamientos; EDA- Endosulfán dejado de aplicar (kg ia).

44

Tabla 8. Superficie sembrada (ha) de los cultivos donde se autoriza el uso de endosulfán y donde se usó.

Cultivos

2005

2006

2007

2008

2009

Total

 

A

B

A

B

A

B

A

B

A

B

B

Tomate

134,2

134,2

187,34

187,34

134,20

134,20

296,58

296,58

318,3

318,3

1070,64

Pimiento

50,99

50,99

17,71

0,00

40,26

0,00

45,63

0,00

13,5

0.00

50.99

Ajo

167,8

167,75

251,22

251,22

236,19

236,19

268,40

0,00

263,6

0,00

655.16

Cebolla

134,20

134,20

184,9

184,9

174,46

174,46

174,46

174,46

248,1

0,00

493.58

Otras hortalizas

89,91

89,91

33,41

0,00

51,80

0,00

61,73

0,00

39,7

0,00

89.91

Calabaza

383,81

0,00

451,18

0,00

381,13

0,00

402,60

0,00

495,06

495,06

495.06

Total

960,86

577,05

1125,78

623,48

1018,04

544,85

1249,4

471,04

1378,4

813,38

2855.34

%

 

60,00

 

55,38

 

53,52

 

37,70

 

59,0

 

Leyenda:

A:

Total de superficie sembrada de los cultivos donde se autoriza el uso de endosulfán (ha).

B: Total de superficie sembrada donde se autorizó según estrategia el uso de endosulfán (ha).

45

Cantidad de endosulfán dejado de aplicar por tonelada de alimento producido en los cultivos donde está autorizado su uso. En la Tabla 9 aparece la producción y el rendimiento de cada cultivo. No es posible establecer una tendencia en el periodo evaluado, pues esta tuvo variaciones que dependieron, en parte, de los recursos asignados (fertilizantes y plaguicidas, entre otros) y a los cambios en la extensión de la superficie cultivada. Esta variación en la producción no guarda relación entre años.

Tabla 9. Producción (t) y rendimiento (t/ha) en los cultivos donde se autoriza el uso de endosulfán.

   

2005

 

2006

 

2007

 

2008

 

2009

Cultivo

Producción

t/ha

Producción

t/ha

Producción

t/ha

Producción

t/ha

Producción

t/ha

 

(t)

 

(t)

 

(t)

 

(t)

 

(t)

Tomate

6

508,74

48

5

106,76

27

4

834,40

36

5

349,59

18

6

149,20

19

Pimiento

111,77

2

189,23

10

193,19

4

565,78

12

263,00

19

Ajo

3 817,85

22

2

315,36

9

1

494,94

6

1

559,34

5

2

114,90

8

Cebolla

4 903,40

36

4

059,38

21

4

052,44

23

4

250,23

24

3

575,30

14

Otras

                   

hortalizas

569,46

6,3

646,39

19,3

579,12

11,1

9 6,42

15,6

248,50

6

Calabaza

4

144,43

10

4

020,84

8

3

431,46

9

3

928,24

9

2

117,00

4

Respecto al orden según la cantidad de endosulfán asignado son el tomate, el ajo y la cebolla los que encabezan la lista de las producciones que hubieran aportado más riesgo a la población, si consideramos que éstos se destinan para consumo fresco y directo, además de producciones industriales en el caso del tomate, como proyección de Cuba en la sustitución de importaciones. González et al. (2004) señalaron la importancia de una producción agrícola sana como base para alcanzar mejores niveles de salud y sustentar una vida ajena a los químicos.

46

Cuando se compara la producción de alimentos en los cultivos de interés antes y después de la supresión de endosulfán se evidencia estabilidad de la misma (Figura 9). La media de la producción para el período fue de 16 413,33 t, con la aplicación de alternativas, ligeramente super a la media histórica de producción (15 811,45 t) obtenida para estos mismos cultivos. Lo que deja demostrada la posibilidad de suprimirlo para el control de insectos plagas y dar fe del criterio que expresara Altieri (comunicación personal) (Anexo 9); quien considera que no es preciso usar este tóxico si se tienen bien conocidas, estudiadas y demostradas tantas alternativas de manejo de plagas que son potencialmente más ecológicas, económicas y viables. Esto no coincide con la intención de los promotores de las prácticas que acompañan los paquetes tecnológicos que no toman en cuenta las consecuencias ecológicas.

que no toman en cuenta las consecuencias ecológicas. Promedio histórico de producción de tomate, pimiento, ajo,

Promedio histórico de producción de tomate, pimiento, ajo, cebolla, otras hortalizas y calabaza con uso de endosulfán de 1992-1997. Produccción de tomate, pimiento, ajo, cebolla, otras hortalizas y calabaza sin uso de endosulfán

de 2005-2009.

Figura 9. Comparación entre el promedio histórico de la producción con uso de endosulfán de 1992-1997 y sin endosulfan 2005-2009.

entre el promedio histórico de la producción con uso de endosulfán de 1992-1997 y sin endosulfan
entre el promedio histórico de la producción con uso de endosulfán de 1992-1997 y sin endosulfan

47

La cantidad de endosulfán dejado de aplicar por tonelada de alimento producido estuvo entre 12,4 g ia/t y 39,2 g ia/t (Figura 10) lo que ha posibilitado una producción menos contaminada. Se reducen los riesgos a la salud humana que derivan en intoxicaciones agudas directas y afectaciones que se denotan en la descendencia (hijos) las cuales no escapan a las secuelas que provocan la exposición de sus padres (Olea et al., 1995). Además de lo abordado, es importante considerar que científicos brasileños basados en parámetros eléctricos de carcinógenos, demostraron que endosulfán y sus metabolitos tienen potencial carcinogénico; concluyendo que este presupone un riesgo a la población general y a los obreros especialmente rurales (Watts, 2011).

38,2

39,2

28,6

37,4

28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
12,4
12,4
12,4
12,4

12,4

28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4
28,6 37,4 12,4

20 080,76

16 337,97

14 585,54

16 619,6

14 467,9

g ia/t 40,0 30,0 Leyenda. Leyenda. 20,0 2005 2005 2006 2006 10,0 2007 2007 2008
g ia/t
40,0
30,0
Leyenda.
Leyenda.
20,0
2005 2005
2006 2006
10,0
2007 2007
2008 2008
0,0
2009 2009

Producción (t)

Nota: DL50 oral de endosulfán 55 mg ia/Kg.

DL50 dermal de endosulfán 359 mg ia/Kg .

Figura 10. Cantidad de endosulfán (g ia) dejado de aplicar por tonelada de alimento producido (t) en los cultivos donde está autorizado su uso.

Cantidad de endosulfán dejado de aplicar por habitante del municipio y por habitante de la población rural:

En la Tabla 10, se observan los kg ia de endosulfán dejados de aplicar por habitante de la población total del municipio y por habitante de la población rural. Si se considera que los valores de la DL 50 oral y dermal del insecticida

48

son bajos (DL50 oral en ratas=55mg ia/kg y DL50 dermal=359 mg ia/kg) es de esperar que la probabilidad de ser afectado por el plaguicida sea alta. La cantidad promedio en cinco años dejado de aplicar por habitante (0,013 y 0,053 kg ia (13 000 mg ia y 53 000 mg ia) es suficiente para afectar en varias veces (236 y 964 veces) la salud de una persona (peso medio 75 kg) y llegar a causarle intoxicaciones agudas, la muerte y en otros casos daños congénitos (teratogénico) que pueden incidir en el estado de salud de su descendencia.

Tabla 10. Cantidad de endosulfán (kg ia) dejado de aplicar por población total del municipio (PTM) y población rural (PR).

Años

kg ia/PTM

kg ia/PR

2005

0,015

0,062

2006

0,016

0,067

2007

0,014

0,058

2008

0,005

0,021

2009

0,015

0,057

Promedio

0,013

0,053

Sobre el tema Chelala (2000, 2004) expresó que endosulfán está considerado un insecticida altamente peligroso, y planteó la idea de suprimir el uso de este en los ecosistemas donde se produzcan alimentos y que sean colindantes a regiones habitadas por poblaciones rurales que en la mayoría de las ocasiones están ajenas a las actividades agrícolas del lugar. Santamarta (2000) apuntó por su parte que una política adecuada para reducir la amenaza de las sustancias químicas que alteran el sistema hormonal requiere la prohibición inmediata, y que esto se logra fortaleciendo las políticas públicas preventivas en materia de seguridad química para crear una sinergia con políticas agrícolas de apoyo a la soberanía y seguridad alimentaria, particularmente hacia las organizaciones que produzcan alimentos sanos y libres de sustancias tóxicas que no pongan en peligro la salud de los trabajadores, comunidades y consumidores.

49

Las cantidades que se dejaron de aplicar después de la introducción de un programa de manejo basado en alternativas biológicas y químicas de bajo impacto ambiental, contribuyen a mitigar el efecto de endosulfán en el ecosistema; reduciéndose el potencial de riesgo de la población, pues como

señaló Harner et al. (2008) tiene la capacidad de contaminar el aire por derivas

o pérdidas durante la aplicación, por evaporación y por erosión eólica.

Cantidad de endosulfán dejado de aplicar por trabajador agrícola total, trabajador agrícola directo a la producción y mujer directa a la producción:

Endosulfán representa un serio problema para los trabajadores agrícolas que lo aplican e incluso para aquellos que desarrollan sus actividades en los lugares tratados, pues la exposición puede ser inhalatoria o dermal y se estima que el 3% de los trabajadores agrícolas expuestos sufren cada año una intoxicación aguda (Wolfe et al., 1967; Fischer y Yates, 1988; Harikrishnan y Usha, 2004). De esta manera, los trabajadores directos a la producción están más expuestos

a una intoxicación. Dosis tan bajas como 35 mg/kg pueden causar la muerte en

humanos, y muchos casos de envenenamiento subletales dan como resultado daños cerebrales permanentes (WHO, 2000). Brunel (2001) reconoció que el sector femenino es el más sensible a los daños que causan los plaguicidas y en particular endosulfán. Las mujeres por su naturaleza están más expuestas a efectos devastadores para la salud; endosulfan provoca daños que se asocian a enfermedades específicas como la endometriosis, cáncer de mama y ovarios, cáncer de sangre y del sistema linfático, amenaza de la capacidad reproductiva (aborto involuntario y disfunción del sistema inmunológico) y daños que se transmiten al embrión y a los hijos a partir de la lactancia. Lo anterior representa un riesgo potencial y es otra razón para eliminarlo, hay que considerar que en Cuba hoy es una realidad la incorporación de la mujer a las actividades directas a la producción agricola, todo lo cual presupone el papel importante de esta en el movimiento agroecológico y con ello el interés de darle la protección que requieren (Ruíz,

2007).

50

El Departamento de Salud Pública de California en 2007 encontró que las mujeres que vivían cerca de campos de granjas fumigadas con endosulfán durante las primeras ocho semanas de embarazo son varias veces más propensas a dar a luz a niños con autismo. Este es el primer estudio para buscar una asociación entre endosulfán y autismo, y se requieren estudios adicionales para confirmar la conexión (Roberts et al., 2007). La toxicidad para el desarrollo o para la reproducción ocurre solo con dosis de endosulfán que causan neurotoxicidad (Silva y Gammon, 2009) y no hay estudios epidemiológicos que asocien la exposición al endosulfán específicamente con el cáncer en humanos, pero en ensayos in vitro se ha demostrado que puede promover proliferación de células humanas de cáncer de mama (Grunfeld y Bonefeld-Jorgensen, 2004). Las cantidades de endosulfán a que se exponen los trabajadores agrícolas totales, trabajadores agrícolas directos a la producción y las mujeres directas a la producción (Tabla 11) representan un riesgo potencial a la salud de estos.

Tabla 11. Cantidad de endosulfán (kg ia) dejado de aplicar por trabajador agrícola total, trabajador agrícola directo a la producción y mujeres directas a la producción.

Año

2005

2006

2007

2008

2009

Promedio

kg ia/TAT

0,31

0,37

0,32

0,11

0,24

0,27

kg ia/TADP

0,53

0,61

0,49

0,16

0,34

0,42

kg ia/MDP

6,83

5,72

4,69

1,88

3,29

4,48

Leyenda: TAT= trabajador agrícola total; TADP=trabajador agrícola directo a la producción; MDP=mujeres directas a la producción.

Todas las cantiadades señaladas en la tabla anterior, incluso hasta el más bajo (0,11 kg ia) son suficientes para matar a una persona o causarle otra afectación cualquiera de las reconocidas o no; por varias veces, lo que hace necesaria la consideración de prohibir el uso de este insecticida a escala global para detener

51

las consecuencias que se desencadenan ante su presencia en las áreas

agrícolas como reconocen Harikrishnan y Usha (2004).

4.7. Alternativas biológicas implementadas al uso de endosulfán

Los organismos declarados plaga sobre los cuales se usaría endosulfán, se

relacionaron con el agente biológico capaz de regular sus poblaciones (Tabla

12); y se aplicaron como alternativas al insecticida, lográndose insertar como

estrategia en el municipio para los cultivos en los cuales estaba previsto el uso

de este, regulándose con ello las poblaciones de plagas que los pueden afectar.

Tabla 12. Agentes de control biológico aplicados como alternativas al uso de

endosulfán en el municipio Güira de Melena en el periodo 2005-2009.

Cultivos

Plagas

 

Alternativa biológica aplicada

Tomate

Crisomélidos Larvas de lepidópteros

Beauveria bassiana Bacillus thuringiensis

Pimiento

Crisomélidos Larvas de lepidópteros

B.

bassiana

B.

thuringiensis

Ajo

Larvas de lepidópteros

B.

thuringiensis

Cebolla

Larvas de lepidópteros

B.

thuringiensis

Otras

Crisomélidos Larvas de lepidópteros

Beauveria bassiana

hortalizas

B.

thuringiensis

   

B.

thuringiensis

Calabaza

Larvas de lepidópteros

Trichogramma spp. Heterorhabditis bacteriophora

Cantidad de medios biológicos aplicados en sustitución de endosulfán.

Considerando que para 2005-2009 el promedio de tratamientos con endosulfán

para los cultivos donde se asignó fue de 0,84 y la superficie promedio a tratar

era 605,96 ha, se estimó que correspondía el tratamiento a 192,7 ha, sobre las

cuales se aplicaron agentes de control biológico en las cantidades señaladas en

la Tabla 13.

52

Tabla 13. Cantidad de medios biológicos aplicados en municipio Güira de Melena como alternativa al uso del endosulfán por años y cultivos en el periodo

2005-2009.

Cultivo

Agente Biológico

UM

2005

2006

2007

2008

2009

 

Total

 

Beauveria bassiana

kg

155,7

217,3

155,7

344,0

369,2

1

241,9

Tomate

Bacillus thuringiensis

kg

577,1

805,6

577,1

1 275,3

1 368,8

4

603,8

 

Beauveria bassiana

kg

58,1

0

0

0

0

 

58,1

Pimiento

Bacillus thuringiensis

kg

211,1

0

0

0

0

211,1

Ajo

Bacillus thuringiensis

kg

744,8

1 115,4

1 048,7

0

0

2

908,9

Cebolla

Bacillus thuringiensis

kg

590,5

813,75

767,6

767,6

0

2

939,4

 

Beauveria bassiana

kg

104,3

0

0

0

0

 

104,3

Otras

               

Hortalizas

Bacillus thuringiensis

kg

374,9

0

0

0

0

374,9

 

Bacillus thuringiensis

kg

0

0

0

0

2 108,9

2

108,9

Calabaza

Trichogramma spp

N°I

0

0

0

0

7 393 721

7 393 721

Heterorhabditis

N°I

         

bacteriophora

 

0

0

0

0

2 648 571 000

2 648 571 000

Leyeda: N°I número de individuos.

Con la aplicación de medios biológicos se alcanzaron efectividades técnicas que fluctuaron entre 80,1% para B. thuringiensis contra larvas de lepidópteros en cebolla, hasta 93,1% para Trichogramma spp contra larvas de lepidópteros en calabaza (Tabla 14). La efectividad técnica obtenida con endosulfán fue de 88,4% para larvas de lepidópteros en el cultivo de cebolla y 96,1% para dicha plaga en el cultivo de tomate (Tabla 14). Se destaca que con menos de un tratamiento de endosulfan (0,84) como se ha señalado con anterioridad para los cultivos donde estaba previsto su uso, no es suficiente para el control de los organismos hacia los cuales se dirige el tratamiento, situación esta que en un programa de manejo con uso de alternativas no ocurre porque cuando se usan alternativas biológicas para regular las poblaciones de plagas en agroecosistemas de cultivos, se logra un fortalecimiento de la biodiversidad funcional de este; que permite con esa concepción de trabajo ejercer una importante presión de

53

manejo sobre las plagas como bien señaló De Bach (1964); capaz de llevarlas a niveles de incidencia por debajo del nivel económico de daño.

Tabla 14. Efectividad técnica (%) de las aplicaciones de medios biológicos utilizados como alternativa al endosulfán y de las aplicaciones con endosulfán.

       

ET-MB

 

Cultivo

Plaga

Medio biológico

Dosis/ha

(%)

*ET-E (%)

 

Crisomélidos

Beauveria bassiana

1

kg

81,4

94,2

Tomate

Larvas de

       

lepidópteros

Bacillus thuringiensis

4

L

89,3

96,1

 

Crisomélidos

B.

bassiana

1

kg

81,9

93,8

Pimiento

Larvas de

       

lepidópteros

B.

thuringiensis

4

L

92,3

95,6

 

Larvas de

       

Ajo

lepidópteros

B.

thuringiensis

1

kg

81,8

90,5

 

Larvas de

       

Cebolla

lepidópteros

B.

thuringiensis

1

kg

80,1

88,4

Otras

Crisomélidos

B.

bassiana

1

kg

82,2

95,4

Larvas de

lepidópteros

       

Hortalizas

B.

thuringiensis

4

L

89,7

93,6

   

B.

thuringiensis

4

L

86,9

 

Calabaza

Larvas de