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CASE STUDY HOUSES

Beatriz GUISADO FERNÁNDEZ

Historia III. Prof. Manuel Calzada Pérez

RESUMEN

Tras la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos, llegó un período de prosperidad y muchos ciudadanos se trasladaron a áreas suburbanas buscando otro modo de vida. Estas zonas evolucionaron hasta ser prácticamente autosuficientes. Por tanto, arquitectos, ingenieros y artistas, faltos de trabajo y ansiosos por diseñar, comenzaron a estudiar cómo debía ser la casa de la posguerra. Numerosas revistas de la época reflejaban las tendencias de esa nueva forma de vida moderna. El director de la revista “Arts & Architecture”, John Entenza, promovió, en 1945, un programa-experimento en el que trabajaron numerosas celebridades, llamado “The Case Study House Program”. Entenza se encargó del proyecto y la construcción de una serie de casas con vocación de “casas modelo” entre 1945 y 1965. Debían ser viviendas de bajo coste, asequibles a una familia media americana. Había cambiado el concepto de “casa”, entendiéndose como un conjunto integral de todos los aspectos de la vida diaria, como un centro de producción de actividades. Eran viviendas “transparentes”, donde primaba la relación de sus habitantes con el exterior. Otro aspecto importante del programa era la integración de los nuevos materiales y técnicas surgidos durante la guerra. Madera, hormigón pulido y vidrio fueron los materiales protagonistas en estas viviendas.

PALABRAS CLAVE

posguerra, revistas, tecnología, materiales, moderno.

INTRODUCCIÓN

¿Por qué surgieron las Case Study Houses? Tras la Segunda Guerra Mundial, Los Ángeles, y Estados Unidos en general, vivió un proceso de prosperidad. La producción automovilística aumentó, la publicidad y los medios de comunicación adquirieron un papel muy importante en la sociedad y el “Baby Boom” de la posguerra creó la necesidad de nuevas viviendas para familias más numerosas, familias que querían vivir el sueño americano. A todo esto se sumaba la falta de trabajo de los arquitectos, que se habían dedicado a la elaboración y delineación de los planos bélicos. No debemos olvidar los

avances en tecnológicos y la aparición de nuevos materiales que trajo consigo

la guerra. Como podemos imaginar, todos estos factores hicieron que surgiera

la necesidad de un nuevo tipo de vivienda moderna que implicara un nuevo modo de vida y que, además, sirviera a artistas y arquitectos para pensar en la nueva arquitectura. Por tanto, podemos decir que las Case Study Houses son el resultado de una serie de circunstancias sociales, artísticas y laborales del período de la posguerra de Los Ángeles.

DESARROLLO

A mediados de los ’40 en Estados Unidos, tras la Segunda Guerra Mundial, se

dio un período de prosperidad y crecimiento económico. Este país contaba con el liderazgo industrial, pues, durante la guerra, se habían invertido grandes cantidades en el desarrollo de nuevas tecnologías y materiales. Este crecimiento se debió, en parte, a la consolidación de empresas multinacionales en sectores como el petrolífero, el comercial y el automovilístico. La calidad de vida estaba aumentando y muchos americanos de la clase baja pasaron a formar parte de estándares superiores. Cada vez más trabajadores pertenecían al sector servicios, quedando fuera de la competencia las pequeñas explotaciones de agricultura. Estos cambios hicieron que algunas diferencias de clase empezaran a desaparecer. Durante la posguerra, se estaba produciendo una gran expansión del oeste y suroeste de Estados Unidos, debido principalmente a los traslados de personas iniciados tras el período de guerra. Ciudades como Houston o Miami

ampliaron considerablemente su territorio. Los Ángeles llegó a ser la tercera ciudad mayor de los Estados Unidos. Pero los movimientos más importantes se dieron desde las ciudades estadounidenses del interior hacia los nuevos suburbios. Grandes familias resultado del “Baby Boom” de la posguerra buscaban una vivienda asequible para comenzar una nueva vida. Entre 1950 y 1970, la población de los suburbios del país se duplicó. El aumento de población en las áreas suburbanas provocó el traslado de empresas a estos nuevos lugares. Los centros comerciales aportaron un carácter de autonomía a estas nuevas zonas apartadas de las ciudades. En consecuencia, los hábitos de compra de los ciudadanos estaban cambiando.

Además, la televisión fue ampliamente comercializada tras la guerra, por lo que las personas comenzaron a estar cada vez más influenciadas por la publicidad. Todos estos cambios buscaban un modelo para la vida moderna. Revistas de jardín como “Sunset”, “House Beautiful” y “House and Garden” mostraban las tendencias de viviendas para esta nueva forma de vida. Este nuevo concepto se basaba en valores tales como la privacidad, la eficiencia y la integración de nuevas tecnologías y materiales. Se pretendía hacer de la vida en los suburbios una vida “ideal” aislada del centro de la ciudad, ya que estos contaban con todos los equipamientos que las familias podían necesitar. Y, por supuesto, el modelo de vida moderna que se quería implantar era el de una típica familia americana, con amas de casa en las cocinas, maridos cuidando las plantas, patios ajardinados y grandes habitaciones luminosas. A diferencia del tipo de vivienda anterior, en las que la vida se realizaba en la parte trasera de una forma más privada, este tipo de casas fomentaba una vida hacia el exterior. Barbacoas y piscinas, elementos típicos de un parque público, pasaron a formar parte de las nuevas viviendas. Numerosos intelectuales pensaban ya en cómo debían ser estas nuevas casas “ideales”. Debían aprovechar los conocimientos tecnológicos adquiridos durante la guerra, por lo que William J. Levitt construyó comunidades de hogares con las técnicas de producción en masa. Eran casas prefabricadas y de bajo coste. Surgió así, en 1946, “La Primera Casa de la posguerra” de manos de Fritz Burns y la empresa de arquitectura de Wurdeman & Becket. Era una vivienda experimental de una planta y con forma de U pensada para las áreas suburbanas. Destacaba por sus materiales, grandes ventanales y espacios conectados con el exterior. Además, integraba elementos que ayudaban a las funciones domésticas, como lavavajillas y congeladores, y aparatos de última tecnología, como radios o equipos de música. Como podemos comprobar, la finalidad era conseguir la comodidad en la vivienda. Cliff May, diseñador y constructor, creó “the one-story ranch house”, otra de las primeras viviendas que estudiaban el nuevo modo de vida. Sin apartarse de la idea de economía, utilizó materiales duraderos como la madera, el hormigón pulido, los bloques de vidrio o el plástico. En cuanto a la organización interior, intentaba conseguir la máxima flexibilidad posible: mobiliario incorporado en paredes, circulación fluida y accesos directos desde el exterior a dormitorios o cuartos de baño. Permitía a la ama de casa vigilar a los niños desde todo punto de la vivienda. Vemos de nuevo que las ideas base del proyecto de Cliff May también tienen que ver con la comodidad y el sueño americano. Todas estas ideas modernistas del prototipo de vivienda de la posguerra se promulgaron a través de revistas como “Progressive Architecture”, “Architectural Forum”, “Interiors” e “Industrial Design”. Una de las que más se centró en el tipo de vivienda de la posguerra fue “California Arts&Architecture”, más tarde llamada “Arts&Architecture”. Durante los ’40, numerosos arquitectos de Los Ángeles contribuyeron en sus columnas, incluyendo personajes como

Neutra, Ain, Alvin Lustig, Julius Shulman (fotógrafo) y Esther McCoy. El director de “Arts & Architecture”, John Entenza, ya había promovido en su revista el progreso de la arquitectura mediante la publicación de una serie de artículos sobre viviendas de bajo coste, titulado “Las pequeñas casas del oeste” (1938). En 1943, Entenza organizó un concurso sobre el diseño de la vida en la posguerra, y fue un éxito para la revista. En este contexto nació el citado programa CSH (Case Study Houses). En principio, se trataba de una iniciativa privada promovida por la revista “Arts & Architecture” y, personalmente, por su director John Entenza. Fue un proceso en el que personas de las diferentes artes y ciencias (arquitectura, ingeniería, fotografía ) se unieron para pensar en casas económicas para una nueva forma de vida. Lo interesante de este programa es que no se quedó tan sólo en la teoría, sino que después de la reflexión y el diseño, llegaron la construcción y la venta. Sin embargo, a pesar del interés intelectual de las viviendas, no estaban exclusivamente enfocadas a clientes de la clase alta y familias típicas americanas, sino que la arquitectura modernista de la época también se interesaba por las viviendas de los trabajadores. No era la primera vez en la historia en que se trataba este tema; como ya sabemos, existían precedentes con las “siedlungen” de Alemania y Austria y las exposiciones sobre la nueva arquitectura y nuevas viviendas. En cambio, la serie de acontecimientos que habían tenido lugar en Los Ángeles en aquellos días y la rápida evolución en el ámbito de la tecnología, hicieron que se desarrollara el tema de una manera más “sensible”. El programa CSH se lanzó en enero de 1945, siete meses antes de que se firmara la paz en la Segunda Guerra Mundial. La construcción y la arquitectura habían pasado por épocas muy difíciles con la depresión y la guerra, y, en consecuencia, los arquitectos. Esther McCoy explicaba el nacimiento del programa CHS de la siguiente manera:

había algo eléctrico en el aire, un tipo particular de excitación que

viene del sonido de los martillos y las sierras cuando han estado en silencio por demasiado tiempo. Los arquitectos habían padecido una espera aleccionadora durante los años 30 cuando la casi total detención de la construcción, y hubo muy pocas oportunidades durante los años de guerra de diseñar otra cosa que no fuera estructuras de subsistencia. Los jóvenes arquitectos estaban dibujando mapas militares en Europa, diseñando plantillas en fábricas de aviones, construyendo barracones en el Pacífico; mientras que el tiempo pasaba, técnicas y materiales, en su infancia al principio de la guerra, estaban siendo objeto de un desarrollo de emergencia. Nuevos plásticos hacían posible la casa traslúcida, la soldadura con arco confería a las uniones del acero una finura que le ganaría al material su admisión dentro de la casa; resinas sintéticas, más fuertes que las naturales, podían impermeabilizar paneles ligeros de

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construcción; nuevos pegamentos de aviación hacían realidad una nueva gama de laminados.

Durante el período de espera, los diseños sobre papel habían

florecido como la mostaza salvaje en los campos tras la lluvia. Frescas aproximaciones a la planta, la forma, la estructura estaban esperando en

el papel para ser puestas a prueba. El día del arquitecto estaba a la

lucía brillante por primera vez desde hacía una

década y media. Una de las personas inusualmente sensibles a esta excitación, así como a la confusión, de aquellos días, era el joven editor de la revista Arts & Architecture – John Entenza (McCoy, 1977: 8)

vista. Su fortuna

] [

En primer lugar, se publicó un anuncio del programa en el que se explicaban las pretensiones de todo aquel trabajo. Principalmente, hablaba de cómo se debía elaborar y pensar la creación de la vivienda de la posguerra, casas que aportaran buenas condiciones de vida a la familia media americana. Comenzaron con la elaboración de ocho viviendas a modo de casas-estudio, cuyos autores fueron Richard Neutra, JR Davidson, William Wurster, Summer Spalding, Ralph Rapson, Whitney Smith, Thorton Abell y Charles Eames. Eran básicamente pabellones de madera, material de bajo costo, con elementos de cristal, hormigón y hasta fábrica de ladrillo. En cambio, el programa no hace tanta mención al presupuesto como creemos, lo fundamental era que las casas estuvieran al alcance de las familias medias americanas. Uno de los aspectos más relevantes era la experimentación arquitectónica en formas, técnicas y materiales. Aprovecharían las nuevas tecnologías y elementos desarrollados durante la guerra y estudiarían su aplicación en las viviendas. Además, se proponía la colaboración con fabricantes y diseñadores de las empresas de la industria militar. Estas “casas modelo” aparecerían en la revista, la cual fue vendida por su director en 1962 y, aunque muchos intentaron continuar con el programa, en 1965, ya hubo finalizado. Es curioso lo que dijo Entenza en 1956, 11 años después del inicio del programa:

Nos gustaría pensar que estas casas han sido responsables de un notablemente lúcido pensamiento en términos de arquitectura doméstica. Mientras que es verdad que no todas han sido la casa de los sueños de cualquier persona, han tenido, sin embargo, una demostrable influencia en la óptima utilización de nuevos materiales y en la reutilización de los viejos, y han intentando, con considerable éxito, sugerir nuevos comportamientos de vida. (McCoy, 1977:10)

Se trazaron veintiocho viviendas en total, pero nueve de ellas no fueron construidas. El diseño de las casas era fiel a los mismos principios en todas ellas. La forma de las plantas debía permitir la relación de los espacios

interiores con el exterior. La CSH nº12, por ejemplo, tiene la planta en forma de X y la nº22, en L. En algunos casos, la “L” se configuraba alrededor de la piscina, de manera que los espacios principales conectaban con la zona más privada de la vivienda. En algunos casos, como en la CSH nº16, se separan las áreas comunes de las más íntimas. La investigación en los materiales y la utilización del acero hicieron posible el uso de pequeñas secciones en los elementos estructurales y carpinterías. Esto permitió ampliar los espacios interiores y una comunicación más directa con el exterior. Eran casas acogedoras, muy iluminadas y de planta sencilla. Aunque encontramos algunas de varios niveles, por lo general destaca la horizontalidad de las mismas. La CHS nº22 es la más conocida del programa. Obra de Pierre Koenig de 1960, se encuentra anclada en una colina de Hollywood. Se organiza en una sola planta en forma de L, lo cual permite la disposición de la zona nocturna en un ala y las zonas comunes en la otra. Destaca por su transparencia, con un solo cerramiento de chapa metálicas que separa los dormitorios de la calle y el garaje. En el interior, un elemento divisorio interrumpe la fluidez de la planta, exceptuando el vestidor. La cubierta de chapa plegada se extiende hacia la piscina y el paisaje. Según contaba Koenig sobre Buck Stahl, el dueño:

El propietario quería gozar de una vista despejada de 270 grados y ésta es la única forma de lograrlo. La casa es toda de vidrio, por todos lados,

excepto la fachada, que es maciza

vidrio, con una vista a 270 grados. La vista es importante. La idea es que la casa se adecúe y relacione con el entorno. Cuando estás dentro, no

ves la casa, sino las vistas, y vives con el exterior, el paisaje Study House n° 22 se proyectó de esta forma y por estos motivos.

La parte trasera también es de

La Case

CONCLUSIÓN

Hemos podido comprobar cómo la situación en la que se encontraba Los Ángeles tras la Segunda Guerra Mundial provocó ciertos movimientos de personas hacia las afueras, creando así la necesidad de un nuevo tipo de vivienda. Numerosos arquitectos, intelectuales y artistas de la época se encargaron de desarrollar este nuevo estilo de vida a través del programa de las Case Study Houses, lanzado por la revista “Arts & Architecture”. Como hemos visto, las viviendas no se alejan demasiado de lo que hoy sería una casa moderna, ¿crees que seguiría funcionando este tipo de vivienda en la actualidad?

Portadas Arts & Architecture (www.artsandarchitecture.com) Charles y Ray Eames con John Entenza Vista exterior de

Portadas Arts & Architecture (www.artsandarchitecture.com)

Arts & Architecture (www.artsandarchitecture.com) Charles y Ray Eames con John Entenza Vista exterior de la

Charles y Ray Eames con John Entenza

Charles y Ray Eames con John Entenza Vista exterior de la casa Eames, CHS Nº8, 1948

Vista exterior de la casa Eames, CHS Nº8, 1948 (Gloria Koenig, 2005: 33)

exterior de la casa Eames, CHS Nº8, 1948 (Gloria Koenig, 2005: 33) Estructura de la CSH

Estructura de la CSH Nº8 (Pérez de Lama, 2008: 19)

Planta CHS Nº 22
Planta CHS Nº 22
Planta CHS Nº 22 Imágenes de la CSH Nº22 Pierre Koenig 1925-2004 (Pérez de Lama, 2008:

Imágenes de la CSH Nº22

Planta CHS Nº 22 Imágenes de la CSH Nº22 Pierre Koenig 1925-2004 (Pérez de Lama, 2008:

Pierre Koenig 1925-2004 (Pérez de Lama, 2008: 26)

Planta CHS Nº 22 Imágenes de la CSH Nº22 Pierre Koenig 1925-2004 (Pérez de Lama, 2008:

BIBLIOGRAFÍA

PÉREZ DE LAMA, JOSÉ (2006) CSH #21 & CSH #22 PÉREZ DE LAMA, JOSÉ (2008) Case Study House #21 y #22 DESIGN LATITUDES “The case study house program” http://artsandarchitecture.com/ [fecha de consulta 02.3.2010] WIKIPEDIA (2010) "Case Study Houses", http://es.wikipedia.org/wiki/Case_Study_Houses, [fecha de consulta 5.3.2010] McCOY, ESTHER (1977)"Case Study Houses 1945-1962" ISBN, Hennessey & Ingalls SMITH, ELIZABETH A.T. (2009) Case study houses: the complete CSH program 1945-1966”, Köln: Taschen SHULMAN, JULIUS (2009) “Modernism rediscovered”, Köln: Taschen JACKSON, NEIL (2007) “Koenig”, Madrid: Taschen