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© Coordinación y edición Dirección de Planeación Nacional Colombia Pérez Muñoz Directora En colaboración con:

©

Coordinación y edición Dirección de Planeación Nacional Colombia Pérez Muñoz Directora

En colaboración con:

Milciades Vizcaíno Docente Investigador Ibeth Nayibe Gachancipá Romero Asistente Planeación Nacional

Responsables Integración Propuestas Estratégicas

Programa 1. Democratización de la Educación Superior Carlos Luis Santos Cabeza Jefe de Planeación, Seccional Bogotá

Programa 2. Innovación y Gestión Curricular Enrique Batista Jiménez Vicerrector Académico

Programa 3. Integración y Articulación de la Economía Solidaria Rymel Serrano Uribe Director Nacional de Economía Solidaria e Indesco

Programa 4. Implementación de un Modelo de Gestión, Basado en la Integración de Procesos Académicos, Administrativos

y de Talento Humano

Adolfo León Palacio Sánchez Vicerrector Administrativo

Programa 5. Diversificación de Fuentes de Financiación César Augusto Pérez Londoño Contador Nacional

Programa 6. Vinculación Universidad y Contexto Ricardo Bendeck Acevedo Director de Relaciones Internacionales e Insterinstitucionales

Programa 7. Implementación de Tecnologías de Información

y Comunicación para la Gestión Universitaria Ancízar Martínez Arroyave Director Universidad Virtual

Programa 8. Fomento a la Cultura de la Autoevaluación

y la Autorregulación

Jorge Mario Uribe Vélez Director Nacional de Autoevaluación

Programa 9. Fortalecimiento de la Investigación Gustavo Quintero Barrera Director Nacional de Investigaciones

Plan Estratégico Nacional 2007-2012 “Sinergia Institucional”

ISBN: 958-8325-38-5

Impresión:

Teoría del Color Carlos Mario Pérez Londoño

UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA UNA UNIVERSIDAD, TODO UN PAÍS CONSEJO SUPERIOR UNIVERSITARIO PRINCIPALES JOSÉ

UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA

UNA UNIVERSIDAD, TODO UN PAÍS

CONSEJO SUPERIOR UNIVERSITARIO

PRINCIPALES

JOSÉ CORREDOR NUÑEZ CÉSAR AUGUSTO PÉREZ GONZÁLEZ MÁXIMO PÉREZ SOTO COLOMBIA PÉREZ MUÑOZ LUIS PÉREZ GUTIÉRREZ CÉSAR PÉREZ GARCÍA PRÓSPERO POSADA MIER

SUPLENTES

RYMEL SERRANO URIBE JORGE MARIO URIBE VÉLEZ JONÁS FLÓREZ ARDILA GLORIA PATRICIA RAVE I. OMAR VARGAS VARGAS ADOLFO LEÓN PALACIO S. MARÍA CONSUELO MORENO

CONSEJO DIRECTIVO

CÉSAR AUGUSTO PÉREZ GARCÍA Rector CÉSAR AUGUSTO PÉREZ GONZÁLEZ Asistente de Rectoría ENRIQUE BATISTA JIMÉNEZ Vicerrector Académico ADOLFO LEÓN PALACIO SÁNCHEZ Vicerrector Administrativo GUSTAVO QUINTERO BARRERA Director Nacional de Investigaciones MÁXIMO PÉREZ SOTO Director Nacional de Postgrados COLOMBIA PÉREZ MUÑOZ Directora Nacional de Planeación JORGE MARIO URIBE VÉLEZ Director Nacional de Autoevaluación HELMAN NARVÁEZ Representante de los estudiantes GUSTAVO MEZA Representante de los profesores GLORIA PATRICIA RAVE IGLESIAS Secretaria General

Directores Académicos Seccionales

Alberto Cardona Jaramillo Roger Alcides Cisneros Parales

Orlando Alfonso Escudero Rivero Alfonso Prieto García Juan Carlos Pérez Soto Rosalba Hurtado Hernández Rafael Augusto Pérez González

Avella

Iván Melo Delvasto Margarita Ligia González Betancur Ignacio Soto Suárez José Apuleyo Torres Maldonado Carlos Folleco Erazo Carlos Alberto Cataño Bedoya Orlando Montenegro Sánchez Dhorton Pino Serna Omar Arturo Vargas Vargas Albeiro Cuesta Meza Alfonso Ortiz Bautista

Mario Fernández

Apartadó Arauca Barrancabermeja Bucaramanga Bogotá Cartago Cali El Espinal y Girardot Ibagué Medellín Montería Neiva Pasto Pereira Popayán Quibdó Santa Marta Villamaría Villavicencio

Directores y Asistentes

Administrativos Seccionales

Eleazar Quejada Palma

Apartadó

Sofía Rojas Caballero

Barrancabermeja

Milkíades Guarín Salazar

Bogotá

Luis Carlos Santamaría Sarmiento

Bucaramanga

Graciela Porras Abadía

Cali

César Augusto Gualteros Galeano

Ibagué

Martha Lucía Arango Gaviria

Medellín

Sandra Lucía Cuartas Rojas

Neiva

Oscar Chávez Rubio

Pasto

Misbad Abad Ton Álvarez

Popayán

Oscar Londoño Montoya

Santa Marta

Carlos Arturo Palacio E.

Villavicencio

Abad Ton Álvarez Popayán Oscar Londoño Montoya Santa Marta Carlos Arturo Palacio E. Villavicencio
© UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA RED DE PLANEACIÓN ELEAZAR QUEJADA PALMA Apartadó HÉCTOR MARTÍNEZ GONZÁLEZ

©

UNIVERSIDAD COOPERATIVA

DE COLOMBIA

RED DE PLANEACIÓN

ELEAZAR QUEJADA PALMA Apartadó HÉCTOR MARTÍNEZ GONZÁLEZ Arauca XIOMARA QUINTERO LÓPEZ Barrancabermeja CARLOS LUIS SANTOS CABEZA Bogotá CARLOS ALBERTO LIZCANO PLATA Bucaramanga SANDRA PATRICIA ORTEGA GUTIÉRREZ Cali CLAUDIA LILIANA BEDOYA ABELLA Cartago MARIO FERNÁNDEZ AVELLA El Espinal y Girardot LUIS GUILLERMO PÉREZ LONDOÑO Ibagué CLARA PATRICIA ARANGO CALLE Medellín FREDYS OMAR MORENO GARAY Montería FABIO ARMANDO BONILLA ESCOBAR Neiva MIGUEL ADALBERTO UNIGARRO ROSERO Pasto CARLOS ALBERTO CATAÑO BEDOYA Pereira RAFAEL MAURICIO PADILLA MORENO Popayán DHORTON PINO SERNA Quibdó FREDY ARMANDO CUERVO LARA Santa Marta ALBEIRO CUESTA MESA Villamaría RUTH EDITH MUÑOZ JIMÉNEZ Villavicencio

Quibdó FREDY ARMANDO CUERVO LARA Santa Marta ALBEIRO CUESTA MESA Villamaría RUTH EDITH MUÑOZ JIMÉNEZ Villavicencio

CONTENIDO

PRÓLOGO

ELEMENTOS PARA SU DIRECCIONAMIENTO ESTRATÉGICO

7

UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA

7

Todo un país… Toda una vida a propósito de los 50 años

7

PRESENTACIÓN

9

INTRODUCCIÓN

11

UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA “UNA UNIVERSIDAD, TODO UN PAÍS”

13

Cobertura con equidad, multidisciplinariedad y presencia regional

14

Democratización de la educación superior

16

Docentes comprometidos con la educación

20

La investigación en la Universidad Cooperativa de Colombia. Ciencias, cultura, creatividad y conocimiento

21

Publicaciones

22

Proyección Social. Servicio a la comunidad

22

Economía solidaria: responsabilidad social universitaria en acción

23

Convenios y redes: alianzas estratégicas

23

LA UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA EN EL HORIZONTE DEL 2012:

25

Universidad y sociedad del conocimiento

28

Un mundo nuevo

34

Una modernidad líquida

38

Sociedad de individuos

42

Solidaridad

44

Globalización

48

Al rescate de la política

53

METODOLOGÍA PARA EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN PARTICIPATIVA DEL PLAN ESTRATÉGICO NACIONAL:

61

UN EJEMPLO DE SINERGIA Fase de visualización

62

Fase de diagnóstico estratégico

63

Fase de direccionamiento estratégico

64

PLAN ESTRATÉGICO NACIONAL 2007-2012 “SINERGIA INSTITUCIONAL”

71

Misión

71

Visión 2012

71

Valores institucionales

72

Objetivos estratégicos

72

Programa Estratégico 1. Democratización de la Educación Superior

74

Contextualización

74

Objetivo general

74

Objetivos específicos

74

Metas, acciones estratégicas y proyectos prioritarios

75

Acciones estratégicas

76

Proyectos prioritarios nacionales

76

Programa Estratégico 2. Innovación y Gestión Curricular

77

Contextualización

77

Lineamientos pedagógicos

78

Innovación y gestión curricular

78

Objetivo general

79

Objetivos específicos

79

Metas, acciones estratégicas y proyectos prioritarios

80

Acciones estratégicas

83

Proyectos prioritarios nacionales

84

Programa Estratégico 3. Integración y Articulación de la Economía Solidaria

85

Contextualización

85

Objetivo general

87

Objetivos específicos:

87

66666

Metas, acciones estratégicas y proyectos prioritarios

88

Acciones estratégicas

92

Proyectos prioritarios nacionales

93

Programa Estratégico 4. Implementación de un Modelo de Gestión, basado en la integración de procesos académicos, administrativos y el talento humano

94

Contextualización

94

Objetivo general

95

Objetivos específicos

95

Metas, acciones estratégicas y proyectos prioritarios

96

Acciones estratégicas

98

Proyectos prioritarios nacionales

98

Programa Estratégico 5. Diversificación de Fuentes de Financiamiento

99

Contextualización

99

Objetivo general

99

Objetivos específicos

99

Metas, acciones estratégicas y proyectos prioritarios

100

Acciones estratégicas

101

Proyectos prioritarios nacionales

101

Programa Estratégico 6. Vinculación Universidad y Contexto

102

Contextualización

102

Objetivo general

102

Objetivos específicos

102

Metas, acciones estratégicas y proyectos prioritarios

103

Acciones estratégicas

105

Proyectos prioritarios nacionales

106

Programa Estratégico 7. Implementación de Tecnologías de Información y de Comunicación para la Gestión Universitaria

107

Contextualización

107

Objetivo general

109

Objetivos específicos

109

Metas, acciones estratégicas y proyectos prioritarios

110

Acciones estratégicas

111

Proyectos prioritarios nacionales

111

Programa Estratégico 8. Fomento a la Cultura de la Autorregulación y la Autoevaluación

112

Contextualización

112

Objetivo general

112

Objetivos específicos

112

Metas, acciones estratégicas y proyectos prioritarios

113

Acciones estratégicas

114

Proyectos prioritarios nacionales

114

Programa Estratégico 9. Fortalecimiento de la Investigación

115

Contextualización

115

Objetivo general

115

Objetivos específicos

115

Metas, acciones estratégicas y proyectos prioritarios

116

Acciones estratégicas

118

Proyectos prioritarios nacionales

118

MECANISMOS DE EVALUACIÓN

119

Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Universidad Cooperativa de Colombia

120

IMPLEMENTACIÓN Y REDES DE TRABAJO EN EQUIPO PARA EL MEJORAMIENTO CONTINUO

121

BANCO DE PROYECTOS UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA (BPUCC)

123

FINANCIACIÓN DE PLAN ESTRATÉGICO NACIONAL 2007-2012 “SINERGIA INSTITUCIONAL”

126

MAPA ESTRATÉGICO

127

Anexo 1 RESOLUCIÓN RECTORAL No. 064 UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA

128

Anexo 2 DECLARACIÓN DE LA CONFERENCIA REGIONAL DE EDUCACIÓN SUPERIOR EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

131

PRÓLOGO

UniversidadUniversidadUniversidadUniversidadUniversidad CooperativaCooperativaCooperativaCooperativaCooperativa dedededede ColombiaColombiaColombiaColombiaColombia TTTTTodoodoodoodoodo ununununun país…país…país…país…país… TTTTTodaodaodaodaoda unaunaunaunauna vidavidavidavidavida aaaaa prprprprpropósitoopósitoopósitoopósitoopósito dedededede losloslosloslos 5050505050 añosañosañosañosaños

C OINCIDIENDO con la celebración de los cincuenta años de vida institucional, la Universidad Cooperativa de Co-

de vida institucional, la Universidad Cooperativa de Co- lombia, en desarrollo de un proceso continuado de

lombia, en desarrollo de un proceso continuado de planifica- ción, inició el camino hacia la “Sinergia Institucional”, como metodología a ser aplicada en el proceso de construcción participativa del Plan Estratégico Nacional 2007-2012. La sinergia suele entenderse como la acción cooperante y concertada de varios órganos, secciones, unidades, etc., para realizar un objetivo o propósito, cuyo resultado es superior a la

suma de los efectos individuales. En este sentido, la sinergia está presente en el origen, en el desarrollo y en la realidad consolidada de la cooperación, en general, y de las organiza- ciones cooperativas y solidarias, en particular, por cuanto éstas se caracterizan por “la acción de poner recursos y desarrollar esfuerzos en común para el logro un mismo propósito”. Después de cinco décadas de vida de nuestra Universidad,

se está evidenciando el carácter sinérgico de su actividad pla- nificadora, y poniendo en ejercicio las energías y capacidades de todos los actores de la comunidad universitaria para enrutar nuestra alma mater hacia el futuro. Creo conveniente relievar que el feliz éxito del Plan Estratégico Nacional 2007-2012 “Siner- gia Institucional”, así como de cualquier proceso de planificación, exige necesariamente ade- cuadas orientaciones políticas; de grandes cambios en los niveles administrativos de la enti- dad y en la mentalidad de los operadores del mismo. El contenido sinérgico del proceso requiere convicciones firmes y voluntad insobornable en sus ejecutores para ejercer su dirección con una firmeza tal que rompa las resistencias atrasa- das y egoístas que suelen obstruir los cambios. Por eso, es aconsejable acompañar el proceso con un persistente esfuerzo educativo que facilite la adhesión entusiasta de todos los compro- metidos en él, tanto a sus objetivos y metas como a las exigencias de trabajo cooperativo e integrante que lo caracterizan. En los umbrales del siguiente medio siglo en la vida fecunda de nuestra Universidad, es justo reconocer que el Plan Estratégico Nacional 2007-2012 “Sinergia Institucional” constituye un esfuerzo idóneo y oportuno, para dinamizar el cumplimiento de su misión y para acelerar el proceso que la conduzca a la realización de su visión institucional.

Rymel Serrano Uribe Fundador Director Nacional Indesco

Rymel Serrano Uribe Fundador Director Nacional Indesco Rymel Serrano Uribe Fundador, 1958 Director Nacional

Rymel Serrano Uribe Fundador, 1958 Director Nacional Instituto de Economía Social y Cooperativismo (Indesco)

88888

PRESENTACIÓN

H AN pasado algo más de cinco años desde el momento en que partió, desde la sede de de Bucaramanga, la nave de

en que partió, desde la sede de de Bucaramanga, la nave de la Movilización por la

la Movilización por la Excelencia 2001-2006. A lo largo de es- tos años se han logrado importantes avances en nuestra cultu- ra organizacional, dando paso a una forma aceptada y estable de interacción y relaciones sociales entre nosotros y entre to- das las sedes del país. Hoy, la Universidad Cooperativa de Colombia pone a consi- deración de la comunidad educativa el Plan Estratégico Na- cional 2007-2012 “Sinergia Institucional” con un horizonte tem- poral al año 2012, en el cual se aplica, desde su formulación, un principio básico de nuestra institución: la participación. Así, durante 2007 se recibieron 17 mil participaciones origi- nadas en nuestras 23 sedes como aportes de estudiantes, egresados, docentes, personal administrativo, directivos y

César Pérez García Rector

miembros de la comunidad externa, quienes se integraron en las mesas de trabajo, la consulta a través de la página web y los foros virtuales con sugerencias

para el mejoramiento de la calidad de nuestros servicios académicos y administrativos. El proceso ha sido sistemático, con ritmos variables, pero organizado. Se han diseñado modelos explícitos de interacción entre los miembros de la comunidad universitaria, la estruc- tura y los procesos organizativos, procurando que la fuerza esté en las relaciones que se esta- blecen entre los diferentes actores, en lugar del funcionamiento de cada uno por separado. En este sentido, el desarrollo y fortalecimiento de los equipos de mejoramiento ha sido notable, en la medida en que sus miembros constituyen la vida de la organización y llevan en su convicción profunda el ideal de prestar un servicio de educación superior alternativo. Somos una universidad que, como las demás que funcionan en Colombia, se regula por las normas del Estado y que tiene entre sus objetivos operacionales, desarrollar con calidad y pertinencia las funciones sustantivas de docencia, investigación y proyección social. Sus pro- gramas tienen reconocimiento en las disposiciones gubernamentales y en las comunidades a las cuales llegan sus servicios. Sin embargo, la Universidad Cooperativa de Colombia tiene también especificidades, en virtud de la manera particular como canaliza la política del Estado, consignada en la Constitución Política de 1991, a través de su misión y de proyección en sus servicios educativos. En efecto, la Universidad no sólo reconoce sino que asimila la educación como un servicio público, afirma y practica la libertad de enseñanza, de aprendizaje y de investigación y establece como finalidad el fortalecimiento de la democracia. Estas especificidades dan a la Universidad Cooperativa de Colombia el carácter de alternativa por los siguientes aspectos. En primer lugar, es una universidad que pertenece al sector solidario, lo cual significa una propiedad social y un sentido social de sus programas y proyectos dirigidos a una población que, por otros medios, no tiene acceso a la educación superior. Su finalidad es el desarrollo de potencialidades en las personas que se benefician de los servicios y de los sectores sociales que tienen necesidades que deben ser satisfechas a través de éstos. En segundo lugar, es una universidad que tiene entre sus objetivos la formación de profesio- nales con criterios políticos, representado en la convicción de que la política es la estrategia para canalizar la participación, es el recurso de expresión de necesidades y aspiraciones, es la posibilidad de hacer parte del poder, es un mecanismo para tomar decisiones colectivas, es, en suma, un camino para repensar y reestructurar la sociedad.

En tercer lugar, es una universidad abierta y flexible, siempre dispuesta a asimilar los cam- bios y a adaptarse a ellos de manera crítica, reflexiva y analítica. La Universidad Cooperativa de Colombia está lejos de unirse mecánicamente a las modas o a las vías inventadas por fuera e impuestas para que sean adoptadas. Por el contrario, en nuestra institución hay espacios para las expresiones individuales y colectivas que vayan en la dirección de su filosofía solidaria. En cuarto lugar, es una universidad que mira hacia el futuro, lo que indica que nuestros servicios procuran anticiparse a los requerimientos de la sociedad mediante estrategias proyectivas. En quinto lugar, es una universidad a la vez nacional y regional, lo que la lleva a conciliar diferencias en las concepciones sobre lo que se debe hacer en este país, lo que se debe atender como prioridad y lo que debe ser adoptado como compromiso solidario. La Universi- dad Cooperativa de Colombia conjuga los ámbitos local, regional y nacional con las tenden- cias internacionales, particularmente derivadas de la globalización y los integra de manera creativa como se expresa en este Plan Estratégico 2007-2012. A la vez, los rasgos de la Univer- sidad aternativa se manifiestan en este Plan para cuyo desarrollo están comprometidos todos los recursos y los medios a nuestro alcance, en función de las estrategias, las metas y los indicadores implicados en su construcción. El Plan Estratégico es la expresión de la participación y la manifestación de voluntad colec- tiva, convertida en política institucional para los próximos años. Es por ello que la Sinergia es nuestro medio y nuestro fin, porque estamos convencidos de que la Universidad Cooperativa de Colombia será un modelo universitario de calidad acreditada con impactos sobresalientes, cuando actúe como sistema nacional unificado. Hago un llamado, entonces, a la comunidad universitaria, para que se una sinérgicamente en la construcción y la implementación del nuevo Plan Estratégico Nacional para crear resul- tados que aprovechen y maximicen lo mejor de nosotros mismos en beneficio de la educación y el país.

aprovechen y maximicen lo mejor de nosotros mismos en beneficio de la educación y el país.

César Pérez García Rector

INTRODUCCIÓN

U NA vez terminada la vigencia del Plan Estratégico Nacional 2001-2006 “Movilización por la Excelencia”, el cual se constituyó en un referente de cambio y transformación organizacional,

la comunidad universitaria de la Universidad Cooperativa de Colombia inició el proceso de construcción participativa del Plan Estratégico Nacional 2007-2012 “Sinergia Institucional”. Inicialmente, se definió la metodología, la cual tuvo en cuenta los aportes de varios miem- bros de la red de planeación, las experiencias de varias universidades nacionales e internacio- nales, el Informe sobre la Educación Superior en América Latina y el Caribe 2000-2005 de la UNESCO y el Plan Decenal de Educación 2006-2015 del Ministerio de Educación Nacional. Posteriormente, con la puesta en marcha del ejercicio, se logró una dinámica que sobrepasó las expectativas de participación que se tuvieron al comienzo. Desde todas las sedes, un grupo significativo de representantes de todos los estamentos se vinculó a cada una de las fases que se recorrieron en el semestre que duró el proceso, aportando su experiencia y sus ideas para la construcción de propuestas estratégicas. En el primer semestre del 2008, se integraron las propuestas buscando la coherencia verti- cal y horizontal que requieren los planes, se afinaron las metas y se definió el mapa estratégico que orientará la construcción de los Planes Estratégicos Regionales (PER), los Planes de Mejoramiento Continuo (PMC) y los Proyectos Educativos de Programa (PEP). Finalmente, el Plan fue aprobado por el Consejo Superior Universitario, el 10 de marzo de 2008. Con la presente publicación se alza la bandera para dar inicio a la búsqueda permanente de la Sinergia como una cualidad necesaria para potenciar el trabajo en redes académicas y de gestión, tanto en cada sede como entre las diferentes sedes, mediante equipos de trabajo colaborativo, siempre en procura de la calidad y su acreditación pública. El prólogo es de uno de los fundadores del proyecto educativo Universidad Cooperativa de Colombia, doctor Rymel Serrano Uribe, un visionario que hace 50 años soñó con una institu- ción que aportara a la consolidación del sector solidario de la economía, mediante la forma- ción, la investigación y la proyección social. Hoy, siendo partícipe del actual proyecto educativo, confirma el cumplimiento de esa visión y lanza nuevos derroteros. En complemento, la presen- tación del Rector de la Universidad, doctor César Pérez García, mostró la concreción de esa realidad al presente con la respectiva proyección al futuro de una institución que busca perma- nentemente la excelencia. Con estos lineamientos preliminares, en los siguientes capítulos se presenta el contexto de la propuesta estratégica que se entrega al final, con el propósito general de que el documento publicado sirva tanto para divulgar a la sociedad el compromiso institucional que se asume, como, también, para informar y formar a los miembros de la comunidad universitaria para que se vinculen activamente con la función que se le ha asignado a la universidad en la sociedad del conocimiento como estructuras axiales, llamadas a asumir un liderazgo participativo en la articulación del sistema educativo, la formación de profesionales, la investigación y la proyec- ción social para afrontar el reto de modernización y cambio que se requiere en cuanto a la competitividad, la capacidad tecnológica y el desarrollo sostenible, con base en estándares locales, nacionales e internacionales. En el primer capítulo, se presentan los datos generales que le dan contexto a nuestra reali- dad educativa, somos “Una Universidad, todo un país”, una universidad de regiones que ejerce autónomamente su responsabilidad social con estudiantes, comunidades e instituciones pú- blicas, privadas y del sector de la economía solidaria brindando servicios de calidad con pro- yección nacional e internacional. En el segundo capítulo, el profesor Milciades Vizcaíno hace una reflexión detallada sobre la Universidad en la sociedad del conocimiento, con lo cual aporta elementos para el direc- cionamiento estratégico.

En el tercer capítulo, se hace un recuento de los resultados de cada una de las fases de la construcción participativa del Plan, un ejercicio que movilizó a la comunidad universitaria, lo cual dejó grandes lecciones para futuros escenarios de planeación, implementación y evalua- ción de actividades académicas y administrativas. En el cuarto capítulo, se concreta la propuesta estratégica con la presentación de objetivos, indicadores, metas y proyectos prioritarios de cada uno de los nueve programas estratégicos. En el quinto capítulo, se precisan los mecanismos de evaluación que permiten hacer un seguimiento permanente de la actividad institucional para verificar resultados o proponer los ajustes que sean necesarios para asegurar el éxito de la implementación del Plan Estratégico Nacional 2007-2012. El sexto capítulo se dedica a las Redes de Trabajo en Equipo para el Mejoramiento Conti- nuo (TREMEC) en cuanto son las estructuras organizativas que han liderado el proceso de “Movilización por la Excelencia” iniciado en el 2001 y por ende seguirán siendo el motor para la

“Sinergia Institucional”. La transparencia de la gestión, la solidaridad y la cooperación para el logro de propósitos comunes, son valores que favorecerán la referenciación, la transferencia,

el aprendizaje y la complementariedad para lograr las ventajas competitivas de ser y pertenecer

a un sistema red universitario nacional. En el séptimo capítulo, se presenta el Banco de Proyectos de la Universidad Cooperativa de Colombia (BPUCC) como una herramienta fundamental para el registro inteligente de proyec- tos de soporte viables, susceptibles de ser financiados con recursos del presupuesto general de la Universidad y como una base de datos que facilita la réplica, la capacitación, la conectividad interna y externa y, con ello, la generación de economías de escala y aprendizaje. En el octavo capítulo, se describen algunos de los aspectos financieros necesarios para asegurar la articulación interna entre el funcionamiento y la inversión que demanda el Plan Estratégico para su implementación. Finalmente, se presenta el mapa estratégico que sintetiza la visión macro que orientará el proceso de implementación del Plan. Éste incluye las metas y los indicadores del Cuadro de Mando Integral como una herramienta que permite motivar el despliegue estratégico y la me- dición de resultados de la gestión académica y administrativa para la autorregulación y la entrega de información a los grupos de interés que la soliciten. Estamos seguros de contar con una cultura organizacional que avanza en una curva de aprendizaje ascendente desde la gestión básicamente operativa hacia la gestión estratégica de calidad, basada en resultados y mejoramiento continuo. En reflexiones recientes, se ha reiterado que la diversidad de nuestras sedes, nuestras regiones y nuestra gente es una gran oportunidad para la innovación y la creatividad. Por ello, la transferencia de las mejores prácticas de las sedes, como las experiencias acreditadas de otras instituciones, debe volverse un proceso sistemático y continuo para agre- gar calidad a la gestión y los servicios que se ofrecen a los estudiantes, la comunidad y la sociedad, en general. En este sentido, la Sinergia se convierte en un medio y un fin, una vez existe un acuerdo comunicativo para asumirla como concepto de cambio que lleva a la acción; con el ejercicio colectivo se irá perfeccionando y aumentando hasta convertirse en la esencia del desarrollo institucional. El presente documento constituye ese acuerdo comunicativo, su desarrollo que- da en manos de todos aquellos que se han comprometido con moldear el futuro y mantener el proceso de cambio que se necesite para lograr la calidad que nos proponemos.

que se necesite para lograr la calidad que nos proponemos. Colombia Pérez Muñoz Directora de Planeación

Colombia Pérez Muñoz Directora de Planeación Nacional “Integración para el Desarrollo”

UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA “UNA UNIVERSIDAD, TODO UN PAÍS”

“Las grandes obras no son hechas con la fuerza sino con la perseverancia.” Samuel Johnson, 1784

L A Universidad Cooperativa de Colombia es una institución de educación superior, auxi- liar del cooperativismo; por su origen y estructura pertenece al sector de la economía

solidaria. Su radio de acción es nacional, con 23 sedes distribuidas en todo el país. Es la segunda universidad más grande del país con 39.931 estudiantes, 3.677 docentes, 1.458 tra- bajadores asociados y cerca de 50.000 egresados. Ofrece programas académicos en las diversas áreas del conocimiento, en los niveles técnico, tecnológico, profesional y de postgrado. Según el escalafón cooperativo, 1 a 2007, la Universidad Cooperativa de Colombia es una de las 20 empresas más grandes del sector sobre un total de 7.349 cooperativas. Además, tiene un papel protagónico en el subsector educativo de la economía solidaria, en tanto es la entidad más grande de las 159 que reportan como su actividad principal la educación. En los últimos años, a raíz del proceso de “Movilización por la Excelencia” que originó el anterior Plan Estratégico, la Universidad Cooperativa de Colombia ha dado pasos contunden- tes hacia la calidad y pertinencia de los servicios de formación, investigación y proyección social que ofrece a la comunidad educativa y a la sociedad, en general. Todo ello con el apoyo de procesos de gestión modernos que implican la participación activa de sus miembros, la implementación de modelos de información y gerencia, la incorporación de las tecnologías de información y comunicación en los procesos de enseñanza y administración, en un ambiente que fomenta la cultura del mejoramiento continuo. En cifras, la comunidad universitaria se caracteriza como se muestra en las gráfica 1.

Gráfica 1. Comunidad universitaria de la Universidad Cooperativa de Colombia 2008-I

de la Universidad Cooperativa de Colombia 2008-I Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia.

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

1

Confederación de Cooperativas de Colombia, 2007. En: http://www.portalcooperativo.coop/rancking.htm.

Cobertura con equidad, multidisciplinariedad y presencia regional

Gráfica 2. Evolución de la matrícula en la Universidad Cooperativa de Colombia 1999-2008

en la Universidad Cooperativa de Colombia 1999-2008 Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia.

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Tabla 1. Matriculados por nivel educativo, según sede 2008-I

No.

Sedes

Técnicos

Tecnológicos

Pregrado

Postgrado

Total

Participación

matriculados

(%)

1

Apartado

0

0

286

26

312

0,8

2

Arauca

0

0

613

0

613

1,5

3

Barrancabermeja

0

19

988

32

1.039

2,6

4

Bogotá (Zipaquirá, Facatativá)

0

398

9.607

903

10.908

27,3

5

Bucaramanga

0

0

4.401

159

4.560

11,4

6

Cali

0

0

2.244

18

2.262

5,7

7

Cartago

0

0

198

0

198

0,5

8

El Espinal

0

0

514

17

531

1,3

9

Ibagué

0

0

2.345

37

2.382

6,0

10

Girardot

0

0

20

0

20

0,1

11

Medellín

44

134

2.265

156

2.599

6,5

12

Montería

0

0

1.139

0

1.139

2,9

13

Neiva

0

0

2.336

97

2.433

6,1

14

Pasto

0

0

1.783

0

1.783

4,5

15

Pereira

0

0

555

63

618

1,5

16

Popayán

0

0

1.365

21

1.386

3,5

17

Quibdó

0

0

211

19

230

0,6

18

Santa Marta

0

0

2.782

484

3.266

8,2

19

Villamaría

0

0

57

0

57

0,1

20

Villavicencio

23

0

3.512

60

3.595

9,0

 

Total

67

551

37.221

2.092

39.931

100

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia,

2008.

Gráfica 3. Distribución matriculados por áreas del conocimiento 2008-I

matriculados por áreas del conocimiento 2008-I Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia.

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Tabla 2. Comparativo de la distribución del total matriculados, por áreas del conocimiento en el país, según últimas estadísticas disponibles en el Ministerio de Educación Nacional

 

Matriculados

 

Participación

Universidad

Total matrícula

porcentual de

Áreas del conocimiento

Cooperativa

país 2006

la Universidad

de Colombia

Cooperativa

2006

de Colombia

Agronomía, veterinaria y afines

924

30.712

3,01

Economía, administración, contaduría y afines

10.234

383.531

2,67

Ciencias de la educación

802

105.904

0,76

Ingeniería, arquitectura, urbanismo y afines

5.984

371.038

1,61

Ciencias de la salud

7.593

110.683

6,86

Ciencias sociales, derecho y ciencias políticas

7.446

197.873

3,76

Matemáticas y ciencias naturales

-

44.273

-

Humanidades y ciencias religiosas

-

10.061

-

Bellas artes

-

47.653

-

Total

32.983

1.301.728

2,53

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2006 -MEN-SNIES. Últimas estadísitcas disponibles.

Gráfica 4. Distribución por niveles de formación 2008-I

Gráfica 4. Distribución por niveles de formación 2008-I Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia.

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida:

Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Gráfica 5. Distribución por programas académicos 2008-I

Gráfica 5. Distribución por programas académicos 2008-I Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida:

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Democratización de la educación superior

Tabla 3. Matriculados por género 2008-I

Nivel de formación

Género

Total

Masculino

Femenino

Técnica profesional

51

16

67

Tecnológica

347

204

551

Universitaria

16.401

20.820

37.221

Especialización

841

1.251

2.092

Total

17.640

22.291

39.931

Participación (%)

44,2%

55,8%

100%

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida:

Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Gráfica 6. Matriculados en primer curso por estrato socioeconómico 2008-I

en primer curso por estrato socioeconómico 2008-I Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia.

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Tabla 4. Créditos para estudio otorgados por Comuna vs. Icetex 2007-II Alternativas de financiación 2007-II

(Cifras en miles de pesos)

 

Créditos Icetex

Créditos Comuna

Comuna con respecto a Icetex

       

Participación

Participación en

Regional

No.

Valor

No.

Valor

en total

cuantía de

beneficiados

créditos

Amazonas

203

443.216

-

-

-

-

Antioquia

6.140

13.612.560

391

631.405

6,37%

4,64%

Arauca

341

680.227

213

446.181

62,5%

65,6%

Atlántico

9.339

23.780.878

-

-

-

-

Cundinamarca

28.631

76.401.866

1.996

3.283.124

6,97%

4,30%

Bolívar

4.553

8.749.908

-

-

-

-

Boyacá

2.583

5.538.120

-

-

-

-

Caldas

1.552

3.267.388

-

-

-

-

Caquetá

712

1.110.785

-

-

-

-

Casanare

877

1.617.054

-

-

-

-

Cauca

1.255

2.535.901

571

866.031

45,50%

34,15%

Cesar

1.758

3.403.189

-

-

-

-

Chocó

467

836.401

42

57.337

8,99%

6,86%

Córdoba

1482

2.915.054

407

428.278

27,46%

14,69%

Guainia

12

34.561

-

-

   

Guaviare

98

194.939

-

-

   

Guajira

1.159

2.737.011

-

-

   

Huila

2.149

3.935.290

489

769.022

22,75%

19,54%

Magdalena

1.789

3.966.880

657

1.222.348

30,81%

36,72%

Meta

1.079

2.287.620

920

1.632.434

71,36%

85,26%

Nariño

2.921

5.988.011

597

1.205.374

20,44%

20,13%

Norte Santander

1.700

3.480.363

-

-

-

-

Putumayo

927

1.990.672

-

-

-

-

Quindío

1342

2.290.618

-

-

-

-

Risaralda

1.378

2.289.226

129

175.860

9,36%

7,68%

San Andrés

169

378.861

-

-

   

Santander

6.052

11.599.776

703

1.066.640

11,62%

9,20%

Sucre

1.484

2.579.135

-

-

-

-

Tolima

2.543

4.522.283

814

1.107.220

32,01%

24,48%

Valle del Cauca

8.097

20.457.093

257

370.198

3,17%

1,81%

Vaupés

17

36.499

-

-

   

Vichada

51

104.431

-

-

   

Total

92.860

213.765.817

8.186

13.261.451

8,82%

6,20%

Fuente: Cooperativa Multiactiva Universitaria Nacional (Comuna) y Oficina Asesora de Planeación del Icetex,

2007.

Gráfica 7. Proporción de estudiantes beneficiados por alternativa de financiación 2007-II

beneficiados por alternativa de financiación 2007-II Fuente: Comuna (2007), Oficina Asesora de Planeación del

Fuente: Comuna (2007), Oficina Asesora de Planeación del Icetex, 2007 y Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia,

2007.

Gráfica 8. Cobertura de la Universidad Cooperativa de Colombia en el país 2007-II

la Universidad Cooperativa de Colombia en el país 2007-II Fuente: Observatorio de la Universidad Colombiana. En:

Fuente: Observatorio de la Universidad Colombiana. En:

www.universidad.edu.co, Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2007.

Colombiana. En: www.universidad.edu.co, Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2007.

Tabla 5. Presencia nacional de la Universidad Cooperativa de Colombia: una alternativa regio- nal, según últimas estadísticas del Ministerio de Educación Nacional.

       

Participación

Departamento

Sede

Total matriculados

Universidad

Cooperativa de

Colombia 2006

Total matricula- dos en el país

2006

porcentual de

la Universidad

Cooperativa de

Colombia 2006

Antioquia

Apartadó, Medellín

2.556

177.040

1,44

Arauca

Arauca

258

1.278

20,18

Caldas

Villamaría

127

27.960

0,45

Cauca

Popayán

1.704

24.630

6,92

Chocó

Quibdó

294

9.464

3,11

Córdoba

Montería

1.192

22.229

5,36

Cundinamarca

Bogotá, Girardot,

     

Facatativá,

Zipaquirá

8.411

471.172

1,79

Huila

Neiva

2.438

19.177

12,71

Magdalena

Santa Marta

2.044

17.168

11,91

Meta

Villavicencio

2.681

14.642

18,31

Nariño

Pasto

1.786

24.838

7,19

Quindío

Calarcá

32

17.641

0,18

Risaralda

Pereira

554

30.235

1,83

Santander

Barrancabermeja,

     

Bucaramanga

4.697

71.165

6,60

Tolima

El Espinal, Ibagué

1.650

34.333

4,81

Valle

Cali, Cartago

2.559

103.796

2,47

Otros

   

234.962

-

Total nacional

 

32.983

1.301.728

2,53

Fuente: Ministerio de Educación Nacional- SNIES. Últimas estadísitcas disponibles.Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2006.

Tabla 6. Total graduados 1999-2008. Profesionales con Criterios Políticos

Áreas de conocimiento

Total

%

Agronomía, veterinaria y afines

353

0,9

Economía, administración, contaduría y afines

19.506

47,0

Ciencias de la educación

1.726

4,2

Ingeniería, arquitectura, urbanismo y afines

8.124

19,6

Ciencias de la salud

4.429

10,7

Ciencias sociales, derecho y ciencias políticas

7.344

17,7

Total graduados

41.482

100,0

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Docentes comprometidos con la educación

Gráfica 9. Docentes según dedicación 2008-I

educación Gráfica 9. Docentes según dedicación 2008-I Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia.

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Gráfica 10. Evolución docentes tiempo completo y medio tiempo

10. Evolución docentes tiempo completo y medio tiempo Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia.

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Gráfica 11. Docentes según nivel educativo 2008-I

2008. Gráfica 11. Docentes según nivel educativo 2008-I Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia.

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

La investigación en la Universidad Cooperativa de Colombia. Ciencias, cultura, creatividad y conocimiento

Tabla 7. Grupos de investigación, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008

Grupos de investigación 2008

Número

Registrados y avalados

253

Clasificados

11

Fuente: Dirección Nacional de Investigaciones, Universidad Cooperativa de Colombia, 2007.

Tabla 8. Grupos de investigación clasificados 2008

Sede

Nombre del grupo

Clasificación actual

en Colciencias

Barrancabermeja

Comisión de Investigación Educativa

 

del Magdalena Medio (CIEMM)

B

Bogotá

Centro de Investigación en Docencia

 

Universitaria (CIDU)

B

Bogotá

Comité de Investigación Facultad

 

de Educación (CIFE)

A

Bucaramanga

KINEPAIDEIA

C

Bucaramanga

Organizaciones de Economía Solidaria

C

Bucaramanga

Investigación Mipyme Organizacional

C

Bucaramanga

Investigación en Ciencias Animales

C

Quibdó

Investigación en Economía

 

Solidaria del Chocó

C

Quibdó

Nuevas Tecnologías en Chocó

C

Pereira

Centro de Investigación

B

Pereira

Grupo Interdisciplinario en Economía Solidaria

C

Fuente: Dirección Nacional de Investigaciones, 2007.

Pereira Grupo Interdisciplinario en Economía Solidaria C Fuente: Dirección Nacional de Investigaciones, 2007.

PublicacionesPublicacionesPublicacionesPublicacionesPublicaciones

Tabla 9. Producción bibliográfica 2004-2008

Colección

No.

Investigación

17

Libros de Texto

46

Economía Solidaria

10

Docencia

2

Arte

6

Resultados de Investigación

1

Actas, Homenajes y Memorias

1

Total

83

Revistas nacionales

29

Documentos Ocasionales

2

Total

114

Fuente:

Colombia, 2008.

Editorial

Universidad

Cooperativa

de

Fuente: Colombia, 2008. Editorial Universidad Cooperativa de Proyección Social. Servicio a la comunidad Tabla 10.
Fuente: Colombia, 2008. Editorial Universidad Cooperativa de Proyección Social. Servicio a la comunidad Tabla 10.

Proyección Social. Servicio a la comunidad

Tabla 10. Consultorios jurídicos

 

Consultorios jurídicos

 

Cobertura

2004

2005

2006

2007

Variación

No. de beneficiarios

35.955

50.320

35.760

38.627

7,43

No. de practicantes

2.585

2.764

2.740

2.653

2,63

No. de docentes

89

92

113

122

37,08

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Tabla 11. Consultorios contables y administrativos

Consultorios contables y administrativos

 

Cobertura

2004

2005

2006

2007

Variación

No. de beneficiarios

3.792

4.285

3.772

7.123

87,84

No. de practicantes

647

658

310

210

-67,54

No. de docentes

36

48

76

58

61,11

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Tabla

12. Consultorios psicológicos, odontológicos y médicos

Consultorios psicológicos, odontológicos y médicos

 

Cobertura

2004

2005

2006

2007

Variación

No. de beneficiarios

22.398

27.823

30.669

36.392

62,48

No. de practicantes

4.913

7.267

990

1.281

-73,93

No. de docentes

163

376

190

214

31,29

Fuente: Sedes Universidad Cooperativa de Colombia. Consolida: Dirección de Planeación Nacional, Universidad Cooperativa de Colombia, 2008.

Economía solidaria: responsabilidad social universitaria en acción

Tabla 13.

Actividades en economía solidaria 2006-2007

Economía solidaria

2006

2007

Total

Organizaciones nuevas constituidas con el apoyo y/o

     

asesoría de la Universidad Cooperativa de Colombia

70

182

252

Población atendida con los cursos de economía solidaria

12.290

12.301

24.591

Población beneficiada con el programa Monitores Solidarios

3.373

2.805

6.178

Cursos en economía solidaria

39

49

88

Cátedras libres de economía solidaria realizadas

108

155

263

Número de estudiantes vinculados al programa

     

Monitores Solidarios

299

425

724

Número de estudiantes vinculados al Consultorio Solidario

254

215

469

Número de estudiantes, docentes y funcionarios

     

en actividades de economía solidaria

3.094

2.394

5.488

Fuente: Departamento de Proyección Social, Universidad Cooperativa de Colombia, Bogotá 2007.

Convenios y redes: alianzas estratégicas

Para tener éxito en una sociedad globalizada, cobra gran importancia realizar alianzas entre grupos de interés y crear redes de carácter académico y administrativo que permitan la transferencia de experiencias y la construcción de propuestas y proyectos comunes que en últimas, se convierten en conocimiento que beneficia a las instituciones participantes. En tal sentido, la Universidad Cooperativa de Colombia ha realizado convenios, participa en redes y hace parte de asociaciones conformadas por entidades públicas, privadas y del sector solidario. Algunas de las instituciones con las cuales la Universidad se vincula son:

– El Consejo Nacional de Educación Superior (CESU)

– Departamento Administrativo de la Economía Solidaria (Dansocial)

– Superintendencia de la Economía Solidaria

– Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA)

– Ministerio de Comercio, Industria y Turismo

– Organización Universitaria Interamericana (OUI)

– Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL)

– Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (ACAC)

– Confederación de Cooperativas de Colombia (Confeccop)

– Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia (ASEUC)

– Red Universitaria de Ética y Desarrollo Social (RED)

– Global University Network for Innovation (GUNI)

– Red Colombiana de Formación Ambiental

– Observatorio de Responsabilidad Social Universitaria

– Universidad de los Andes de Venezuela

– Universidad de los Lagos de Cuba

– Universidad Central de Chile

– Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU) de España

– Universidad Politécnica de Valencia, España

http://www.ucc.edu.co/convenios

http://www.ucc.edu.co/convenios

LA UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA EN EL HORIZONTE DEL 2012: ELEMENTOS PARA SU DIRECCIONAMIENTO ESTRATÉGICO

Milcíades Vizcaíno G. *

“La pregunta es ¿por qué son difíciles ciertos cambios en las universidades latinoamericanas que parecen sin embargo esenciales?” José Medina Echavarría 1

“La historia no tiene sentido, pero debemos tratar de dárselo.” Karl Popper

“Vivimos en una era de riesgo que es global, individualista y más moral de lo que suponemos…” Ulrich Beck

L A Universidad Cooperativa de Colombia ha diseñado una prospectiva, con un horizonte

temporal del año 2012, mediante la construcción participativa, en un proceso ideado en

fases sucesivas con un subproducto en el horizonte consistente en una “Sinergia

Institucional”. La prospectiva no es fruto de cerebros imaginativos sino de la participación de actores en cada una de las unidades orgánicas que mueven la institución. Por otra parte, alcanzar el año 2012 de un tajo no es posible; esta es la razón por la cual, los segmentos anuales organizados de manera sucesiva se dirigen al cumplimiento de metas mediante estra- tegias calculadas racionalmente en la dirección de medios hacia fines. Estos primeros aspec- tos han sido desarrollados en documentos previos por las unidades administrativas seccionales

y por la Oficina de Planeación Nacional. 2 El contenido de los dos documentos, construidos con base en los aportes de las unidades seccionales de la Universidad Cooperativa, señala fortale- zas y debilidades, oportunidades y amenazas, y estrategias para superar unos y afirmar otros campos de operación. Estos documentos son la plataforma desde la cual se genera una visión que engloba los problemas específicos y particulares, expresados por cada sede en cada uno de sus programas. La Sinergia es un logro que se coloca como meta. Ella supone que se consiguen ventajas en

el trabajo colectivo mediante la unión de fuerzas o energías, en la búsqueda de cohesión. No es

un slogan vacío sino un compromiso para compartir la visión hacia el año 2012, compartir promesas autoidentificadas, sacar provecho de las diferencias, diseñar concertaciones y apro- vechar las potencialidades de los individuos y los subgrupos. Comunidad de aprendizaje, con- fluencia de escenarios y construcción colectiva son constantes en el camino emprendido. La búsqueda de sinergia se justifica porque, según el documento de Diagnóstico estratégico 2001-2006, se pone de presente que “si bien es cierto, existen logros de calidad en todas las sedes y dependencias, la transferencia de los mismos o el trabajo intersedes no está en su máximo potencial. Aunque existen algunas experiencias, todas ellas exitosas, la sinergia, esa cualidad propia de los sistemas complejos, no es nuestra fortaleza y estamos convencidos que la

Sociólogo y Magíster en Educación en la especialidad en Investigación Socioeducativa; docente e investigador en las universidades Cooperativa de Colombia y del Rosario, en Bogotá. E-mail: mvizcain@urosario.edu.co

1 ECHAVARRÍA, José Medina. Filosofía, educación y desarrollo. México: Siglo XXI, 1967, p. 143.

2 Universidad Cooperativa de Colombia, Dirección de Planeación Nacional. Diagnóstico estratégico 2001-2006. Bogotá, 1 de octubre 2007; Universidad Cooperativa de Colombia, Dirección de Planeación Nacional. Diagnóstico estratégico 2001- 2006. Consolidado por sede. Bogotá, 1 de octubre 2007.

*

Universidad Cooperativa de Colombia será un modelo universitario de calidad acreditada con impactos sobresalientes,

Universidad Cooperativa de Colombia será un modelo universitario de calidad acreditada con impactos sobresalientes, cuando actúe como sistema nacional unificado, en el cual será evidente que la integración de nuestras sedes, nuestras facultades, nuestras dependencias da como resultado algo más grande que la suma de éstas. Sobresalen los temas de calidad, transferencia, sinergia, sistema nacional unificado, integración. Estos asuntos invitan a buscar elementos unificadores que ayuden a la comprensión de esos elementos y a colocarlos en un marco común. La dirección que toma la planeación estratégica es un reconocimiento de que la Universi- dad Cooperativa, primero como Indesco y luego como organización de educación superior, se ha transformado a lo largo de los 50 años de funcionamiento. Este medio siglo es un testimonio

de su presencia en la sociedad colombiana y de los aportes que a ella ha hecho desde su fundación. A pesar de los vaivenes, las vicisitudes y las dificultades, de crisis de crecimiento y de críticas internas y externas al cumplimiento de su misión, el balance general arroja saldos positivos. Es imperativo afirmar el hecho —y la construcción de un plan estratégico debe tener-

lo en cuenta—, de que el escenario ha cambiado radicalmente desde la acción intencionalmente

orientada por sus fundadores, desde la construcción de sus ofertas en sus primeros programas

y en sus sedes, las cuales abrieron el camino, desde las autorizaciones iniciales por parte del

Estado; y desde su vinculación a las cooperativas como mecanismo de proyección institucional. Todo lo anterior pertenece y está registrado en la primera fase de su historia. Eran los tiempos

del Estado-nación, de una política de progreso, de industrialización con urbanización y de cultivo de un espíritu desarrollista. Ahora, nos encontramos en la escena de la segunda globalización, de la segunda modernidad, del predominio de una ideología neoliberal, de la

reinvención de la política y del papel de los individuos en la construcción de su destino y en los consensos de ciudadanos en la preparación de un futuro deseado. En la geopolítica, antes era la etapa de la guerra fría y ahora la de una seguridad esquiva y de los nuevos ejes del poder, ambos montados sobre Estados-nación fuertes, ahora mezclados con estados fallidos y con expectativas ciudadanas insatisfechas. Este documento presenta, grosso modo, el contexto dentro del cual se comprenden los problemas señalados en los diagnósticos y se proyectan soluciones en función de la dinámica de la Universidad en el contexto de las instituciones de su género en el país y de los procesos que se gestan en el continente latinoamericano como integrantes de un mundo en cambios acelerados, profundos e irreversibles. El análisis va más allá del “presentismo” y se coloca en un panorama de mediana duración, como el Plan Estratégico Nacional 2007-2012 “Sinergia Institucional” mismo. Concentrar la atención en el presente, equivale a estar sobre los hechos, actuar inmediatamente, responder

a las manifestaciones y usar recursos para corresponder a las evidencias. Igualmente, limitar-

se al presente implica desconocer el pasado y el futuro, pasar por alto las tendencias, acomo- darse a las coyunturas, perder el sentido y la orientación, aceptar la falacia de generalizar el tratamiento de un evento a todos los demás y desconocer los procesos históricos. A contrario sensu, una perspectiva de mediana duración se coloca por encima de los acontecimientos

para no dejarse aprisionar por ellos, superar la cotidianidad para extraer de ella las tendencias

y tener un dominio del curso de los hechos. Asimismo, y esto es sustancial, es ejercer control

sobre la dirección de los acontecimientos e intentar superar el azar mediante el mecanismo de la planeación, es decir, del diseño de prospectiva, de la previsión, de la racionalidad del uso de medios orientados a conseguir fines y de la imputación de resultados a acciones intencionalmente elegidas y orientadas. En este nuevo escenario, la exposición está construida sobre una hipótesis: el Plan Estraté- gico que será diseñado resulta pertinente, es factible y tendrá los resultados que le son imputa- dos si, y sólo si, tiene en cuenta la misión institucional dentro de estructuras globalizadas en las cuales tienen juego los individuos y las organizaciones imaginadas, mediante la reinvención de la política. De esta hipótesis se deriva una organización conceptual que administra la presen- tación argumental. Los hilos conceptuales que articulan la presentación son los siguientes: 1)

las universidades definen para sí la misión de operar con el conocimiento en la medida en que ellas lo produzcan y/o lo pongan en circulación; 2) su operación con el conocimiento ocurre en un mundo nuevo que se diferencia radicalmente de las experiencias históricas previas; 3) ese mundo nuevo se caracteriza, entre otros aspectos, por la fluidez de su estructuración como

producto de la “modernidad líquida”; 4) esa modernidad rescata al individuo y lo convierte en actor como condición necesaria para su funcionamiento; 5) para que el individuo no sea un yoico introvertido y autista, la sociedad debe ayudarle a construir para sí la segunda naturaleza social con solidaridad; 6) si esa construcción es exitosa, podrá canalizar los beneficios de la globalización y afrontar sus amenazas; y 7) lo anterior se logrará si los actores reinventan la política y construyen para sí una ética de civilidad que ponga en ejercicio en las instituciones reinventadas. El documento se propone desarrollar la argumentación que se esconde detrás de cada formulación y que da sentido al conjunto del Plan Estratégico en el horizonte del año

2012.

Tres precisiones antes de avanzar. Primera, el documento no se propone sistematizar la información proveniente de los diagnósticos, ni hacer una presentación vis-à-vis de los ítems señalados en ellos; tampoco, establecer tendencias ni realizar una investigación evaluativa del funcionamiento de la Universidad Cooperativa de Colombia. Más bien, el documento recorre los temas planteados y se esfuerza por construir, desde ellos, una cadena argumental que los contiene en la medida en que les construye un marco analítico que cumple la función interpretativa, pero que avanza en dar sentido, direccionalidad y fuerza a las operaciones impli- cadas en la fase de direccionamiento estratégico. Segunda, la exposición no es del todo original. Ella proviene de un análisis sobre la época actual que el autor realizó en años recientes y que ha plasmado en diversas publicaciones. 3 Una característica de estos análisis es que ellos no cierran la búsqueda sino que abren pers- pectivas que permiten incorporar siempre elementos innovadores que sirven de mayores argu- mentos para lograr una comprensión más acabada sobre el cambio de época y sobre el mundo de inicios del siglo XXI. Este nuevo escenario no se localiza en un espacio reducido sino, gracias a su interactividad y a su dinamicidad, a sus convergencias y fracturas, a las globalizaciones múltiples y a las globalizaciones periféricas, en circuitos tanto locales como mesoglobales y, propiamente, en los globales. Tercera, el autor es conciente de que el documen- to no es suficientemente explícito en todos sus apar- tados y en todas sus formulaciones. La razón es do- ble: por un lado, supone una comprensión de los con- ceptos implicados en los hilos argumentales y, se- gundo, deja sentado que el objetivo no es adoctrinar y, ni siquiera ilustrar, sino poner en la mesa de trabajo elementos que contribuyan a fortalecer la sinergia es- perada. En consecuencia, se espera que los plantea- mientos consignados en este documento alimenten los procesos subsiguientes previstos en las fases de construcción colectiva de la prospectiva en los cam- pos de operación a lo largo de los años que median

cam- pos de operación a lo largo de los años que median 3 VIZCAÍNO G., Milcíades.

3 VIZCAÍNO G., Milcíades. La universidad de cara a la sociedad. Bogotá: Universidad Cooperativa de Colombia, 2007. VIZCAÍNO G., Milcíades y AMAYA M., Jaime H. Universidad, exclusión y desigualdad. Bogotá: Universidad Cooperativa de Colombia, 2006. VIZCAÍNO G., Milcíades y AMAYA M., Jaime H. Hacer universidad hoy: compromisos frente a la frente a la exclusión y la desigualdad, Pedagogía y Saberes No. 26, Primer Semestre 2007. p. 19-30. VIZCAÍNO G., Milcíades. Selección/exclusión: dilema de las universidades en América Latina, Pedagogía y Saberes No. 23, Segundo Semestre 2005. p. 47-63. También fue publicado como: La educación superior en América Latina: ¿democracia o plutocracia?, LÓPEZ SEGRERA, Francisco. Escenarios mundiales de la educación superior: análisis global y estudios de casos. Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), 2006. p. 253-282. VIZCAÍNO G., Milcíades. Repensar la universidad frente a la exclusión y la esigualdad, en Pensando Psicología No. 2, Revista de la Facultad de Psicología, Universidad Cooperativa de Colombia. Diciembre 2005-Mayo 2006.p.75-88.

el presente de hoy y el presente del año 2012, atravesa-

dos por futuros convertidos en realizaciones para la organización en su conjunto y para quienes hemos hecho de la vida universitaria un modo de vida.

hemos hecho de la vida universitaria un modo de vida. UniversidadUniversidadUniversidadUniversidadUniversidad

UniversidadUniversidadUniversidadUniversidadUniversidad yyyyy sociedadsociedadsociedadsociedadsociedad deldeldeldeldel conocimientoconocimientoconocimientoconocimientoconocimiento

Es un lugar común afirmar que nos encontramos en la “sociedad del conocimiento”. Por ello, es imprescindi- ble presentar como primer eje de la argumentación anunciada el conocimiento. La universidad trata con el conocimiento; es su objeto principal. Ahora bien, el conocimiento, y quienes lo producen y lo ponen en circulación, forma parte de un tipo particular de estruc- tura social y, por esta vía, tienen sus conectores con la sociedad. En este orden de ideas, se puede compartir con Merton la afirmación de que en tanto el centro de poder social se encuentre en otra institución que no sea la ciencia y en tanto los mismos científicos se sien- tan inseguros de las lealtades que se deben unos a otros, su posición en la sociedad será débil

e incierta. 4 La autonomía relativa que caracteriza la ciencia respecto de subestructuras socia- les localizadas en estructuras mayores se erige en pauta de la actividad central que en la universidad se realiza. Por ello, cuando la autonomía está condicionada por factores

extraacadémicos o extrainvestigativos, queda automáticamente reducida, limitada y dispuesta

a corresponder con intereses distintos al conocimiento y, con ello, se debilita la acción atribui- da para y por este tipo de institución. Los argumentos a favor de esta posición pueden desglosarse. En primer lugar, la ciencia tiene y obedece normas, así como valores y decisiones. A esto se le llama ethos de la ciencia,

el cual se puede entender como “ese complejo, con resonancias afectivas, de valores y normas

que se consideran obligatorios para el hombre de ciencia”. 5 Estas normas se expresan en términos de prescripciones, proscripciones, preferencias y permisos, cuya legitimación está asociada a grados de institucionalización y, por tanto, de internalización. En segundo lugar, un componente del ethos de la ciencia moderna es el cosmopolitismo. Su modo de actuar, su lógica interna y el motor de su actividad no están movidos por intereses particulares sino por criterios impersonales, lo que equivale a decir que el etnocentrismo no es compatible con el universalismo. Por ello, los científicos, y quienes nos dedicamos a producir o a circular el conocimiento, no estamos comprometidos con una instancia particular, con intereses especí- ficos ni con voluntades ajenas al conocimiento mismo. En tercer lugar, otro componente del ethos de la ciencia moderna es el comunismo, en el sentido amplio del concepto, por cuanto la propiedad sobre bienes es sólo parcialmente individual o grupal porque más pertenece al conjunto de la sociedad. La finalidad de la ciencia es contribuir al bienestar del conjunto social, disponer de calidad de vida, usar adecuadamente los recursos naturales y trazar horizontes como expectativas de futuro para todos los seres humanos. La ciencia es un elemento funda- mental del concepto de lo público. Por ello, las universidades cumplen una función pública; es decir, tratan asuntos que competen al conjunto de quienes hacemos parte de la sociedad. Es pertinente formular dos precisiones relacionadas con el conocimiento. La primera es que resulta conveniente, en todo caso, diferenciar entre el conocimiento, y la ciencia en gene-

4 MERTON, Robert K. La ciencia y el orden social, La sociología de la ciencia. Vol. 2. Madrid: Alianza Universidad, 1977.

p.354.

5 MERTON, Robert K. La estructura normativa de la ciencia, La sociología de la ciencia. Vol. 2. Madrid: Alianza Universidad, 1977. p.357. Igualmente, MERTON, Robert K. Las prioridades en los descubrimientos científicos, La sociología de la ciencia. Loc. cit. p.385-388.

ral, como institución, y los hallazgos de ese conocimiento llamado ciencia. Es aceptado que las instituciones ejercen control e incluso determinan dirección y orientación; en este caso, son procesos ajenos y externos a la ciencia misma y se concentran en la forma que ella adopta cuando es objetivada, reconocida, rutinizada, sedimentada y legitimada. Por otro lado, los hallazgos, los procesos de descubrimiento, las fases que van desde la formulación de proble- mas hasta la sistematización de nuevos conocimientos, conforman “la república de la ciencia”, vale decir, una instancia que goza de autonomía pero sólo relativa porque, en todo caso, está orientada a poner ese conocimiento en la esfera pública, en la cual prima el tipo de comunida- des carismáticas, entendidas como valores asociados a los investigadores que generan tales nuevos conocimientos. 6 La segunda aclaración se refiere a la función democrática del conoci- miento y de la ciencia. El concepto de democracia es colindante con el de esfera pública, entendida ésta como el debate abierto e informado para generar políticas públicas. El resulta- do del proceso de diseñar prospectiva es reconocer que la educación es un bien público, destinado al público y regulado y consumido por el público, pero administrado institucionalmente por las universidades que han decidido asumir la tarea de respaldarse y representar al público. 7 Hechas estas precisiones, continuamos con la argumentación. El cambio es uno de los elementos característicos cuando se examinan los procesos de globalización, de modernidad y de universidad. En los últimos diez años, la universidad ha sido considerada como un centro generador y reflejo de cambios en la sociedad y lo hace desde aquello que la caracteriza en su esencia: el conocimiento. En el caso de la educación superior, y en particular en los países de América Latina, uno de los cambios fundamentales consiste en comprender, asimilar e incor- porar esta dinámica a sus estructuras administrativas, académicas y de investigación. Éste es uno de sus retos permanentes elevados a política educacional universitaria en las universida- des de la región. Las organizaciones de su género que lo han hecho, han marcado caminos nuevos en la prestación de sus servicios a diferencia de aquellas que no los han asimilado y que, en consecuencia, se han rezagado, lo cual se expresa en sus prácticas cotidianas. El aislamiento es una deuda que se cobra sin haberla adquirido. La lección es clara: universi- dad que se quede atrás en la dinámica de los cambios es una universidad descontextualizada y en riesgo de perder su sentido. A pesar de que es reconocido ampliamente que los proce- sos señalados son ajenos a la universidad y que ella no tiene porqué sumarse a elementos externos porque cae en la po- sibilidad de perder su autonomía y su razón de ser propias; sin embargo, existe la tendencia a sumarse a la “regla”, 8 se- gún la cual es preciso adoptar, asimilar y convertir en accio- nes los lineamientos señalados. Los temas, los asuntos, los problemas, las propuestas y las soluciones en el interior de la dinámica de la vida académica siguen comportamientos cuya uniformidad descubre fuentes y tesis similares. Este ar- gumento, si lo es, es fácilmente rebatible y no revela sino desconocimiento de la historia reciente. Si los cambios en la sociedad de la información ocurrieron básicamente en el primer mundo, y desde allí se irrigaron al tercero, fueron gestados en universidades. Ejemplos a granel: la Universi- dad de Stanford incorporó, financió y proyectó los trabajos de

Stanford incorporó, financió y proyectó los trabajos de 6 BELL, Daniel. Epílogo de 1996 a Las

6 BELL, Daniel. Epílogo de 1996 a Las contradicciones culturales del capitalismo, BERIAIN, Josetxo y AGUILUZ, Maya (Eds.). Las contradicciones culturales de la modernidad. Barcelona: Anthropos, 2007.p.76.

7 Ídem, Ibídem. p.108-109.

8 El concepto de “seguir una regla”, en este caso, viene prestado de Winch, Peter. Ciencia social y filosofía. Buenos Aires:

Amorrortu, 1972. p.29-36.

Silicon Valley: el circuito integrado, el microprocesador, el microordenador, productos de la actividad de un cuarto de millón de trabajadores en tecnologías de información. Esta área de San Francisco fue también el escenario de ingeniería genética, de software avanzado y de diseño informático multimedia. Un ejemplo adicional de la Universidad de Stanford: el apoyo a los estudiantes doctorales William Hewlett y David Packard para crear una empresa electróni- ca en 1938. Otro evento importante fue la vinculación del inventor del transistor, William Sockley, en 1956, y así sucesivamente. De igual manera, hay que hacer referencia a las universidades de Boston, Cambridge, Harvard, MIT, Duke, Carolina del Norte y Maryland así como la Univer- sidad Johns Hopkins, en el campo de la ingeniería genética. 9 Estos centros se convirtieron en desarrollo de tecnologías de información en donde interactuarían descubrimientos y aplicacio- nes para lo cual se concentraron espacialmente centros de investigación, instituciones de educación superior, empresas de tecnologías avanzadas, redes de proveedores y redes em- presariales de capitales. Este modelo se exportó indistintamente a compañías japonesas, taiwanesas, coreanas, indias y europeas. Estos desarrollos no sólo se mueven en el mundo económico sino también se han transfe- rido al campo social, político y cultural en los cuales las universidades tienen sus nichos de existencia. El papel de los medios de información ha sido crucial en el desarrollo de esos medios y de la sociedad de la información a través de aglomeraciones de conocimiento cien- tífico-técnico, instituciones, empresas y trabajo calificado. Como podría suponerse a primera vista, las entidades no necesitan reproducir el modelo cultural, espacial, institucional e indus- trial experimentado en los primeros centros de generación de las nuevas tecnologías; cada una de ellas encuentra las formas más expeditas para conformar su propio ethos organizacional. Lo que se exporta y adecua no es el entorno institucional y cultural sino la capacidad para generar sinergias basadas en la información transformada en conocimiento. Esto también vale para las universidades que no están presionadas a adaptarse a un único “modelo” sino a construir, ellas mismas, su propia esencialidad como fundamento de su identidad. El nuevo paradigma sociotécnico está integrado por redes de empresas, organizaciones e instituciones dentro de las cuales las universidades tienen reservado un lugar. Si no lo tienen, deben propo- nerse conquistarlo para no quedar descalificadas por la dinámica histórica que puede mostrar asincronismos. El nuevo paradigma de la tecnología de la información constituye la base material de la sociedad de la información cuyas características pueden sintetizarse en cinco rasgos distinti- vos. El primero de ellos consiste en que la información es la materia prima, en tanto son tecnologías, para actuar sobre la información y no sólo información para actuar sobre la tecno- logía como ocurría en las fases anteriores, in- cluida la que medió entre la segunda posgue- rra mundial y los años setenta. El segundo con- siste en la capacidad de penetración de los efectos de las nuevas tecnologías en la vida social y en las existencias individuales y colec- tivas. El tercero es la lógica de la interconexión de todo sistema o conjunto de relaciones bajo la morfología de red. El cuarto alude a la carac- terística de la flexibilidad mediante la cual no sólo los procesos son reversibles sino que las mismas organizaciones e instituciones pueden aceptar cambios, reordenarse en sus compo- nentes, reconfigurarse sin destruir la esencia como organización y sin violentar su vocación original. El quinto es la convergencia creciente

vocación original. El quinto es la convergencia creciente 9 CASTELLS, Manuel. La era de la información:

9 CASTELLS, Manuel. La era de la información: Economía, sociedad y cultura

Tomo I. México: Siglo XXI, 1999. p.79-83.

de tecnologías específicas en un sistema altamente integrado, en el cual, en virtud de la

de tecnologías específicas en un sistema altamente

integrado, en el cual, en virtud de la sinergia que los vincula, un elemento no puede imaginarse sin el otro. Estos rasgos característicos han implicado la con- vergencia tecnológica en una interdependencia cre- ciente de las revoluciones de la biología y de la microelectrónica. En ellas radican los cambios pro- fundos que han articulado procesos históricamente separados. Allí tienen explicación las teorías del caos

y de la complejidad que pretenden integrar el pensa-

miento científico (incluidas las ciencias sociales) bajo el nuevo paradigma centrado en estructuras auto- organizadoras que crean complejidad de la simpli- cidad y un orden superior del caos, mediante diversos órdenes de interactividad. 10 En este orden de ideas, es pertinente dejar claro que el paradigma de la tecnología de la información no representa el cierre de un sistema sino que fluye hacia su apertura como red multifacética.

Tratar del conocimiento en relación con la universidad es acercarse a la esencia de la función de ésta, la cual consiste en ayudar a desarrollar cognoscitivamente a los estudiantes. Obviamente ésta no es una función que agote la definición de universidad; pero sí es un elemento sine qua non de su razón de ser. La tesis que se sostiene aquí es que los procesos cognoscitivos no ocurren espontáneamente sino que ellos son provocados intencionalmente como una condición necesaria para que produzcan los resultados esperados. Como propone

Joseph Ben-David: “las universidades son organizaciones dedicadas a hacer avanzar el sa- ber” .11 Si ésta es su función, la esencia de la universidad está localizada en el terreno académi- co en el que se mueven los conocimientos y los saberes. De no ser así, la institución ha producido, o puede hacerlo, un “desplazamiento de objetivos” 12 que atenta seriamente contra la razón de ser institucional. En un nivel más general, el objetivo de la educación, y desde luego de la educación superior, es ayudar a todos y cada uno de los estudiantes a que realicen su desarrollo intelectual óptimo. 13 De nuevo una idea central: estos procesos, que son esenciales

a la actividad educativa, deben colocarse en la agenda de prioridades ya que no se producen por generación espontánea.

La universidad ha mostrado plasticidad para adecuarse a su entorno cambiante. La europea ha tenido orientaciones que los analistas han sintetizado en tipos como la alemana, la británica

y la francesa, los cuales se han convertido en la base de una clasificación ampliamente reco-

nocida. En las sociedades latinoamericanas, al menos, esta tipología se ha desdibujado por- que su desarrollo histórico-político ha establecido conformaciones híbridas. En efecto, “las universidades nacieron como escuelas vocacionales para la enseñanza profesional. Se crea- ron para canalizar las actividades educativas hacia los requerimientos profesionales, eclesiás- ticos y gubernamentales de la sociedad”, 14 para luego convertirse en formadoras de profesio- nales de alto nivel para tareas especializadas y, finalmente, ampliaron su visión y su responsa- bilidad social en actividades de investigación y de proyección institucional. Las recientes defi- niciones de universidad plantean las funciones básicas de docencia, investigación y proyec- ción social que, debidamente articuladas, son las que identifican el ethos particular de cada universidad. Si bien la universidad es un invento típicamente europeo, 15 del siglo XII, tiene unos

10 CASTELLS, Manuel. La era de la información. Economía, sociedad y cultura. Loc. cit. p.87-92.10 Madrid: Aguilar, 1979.

p.551.

11 BEN-DAVID, Joseph. Universidades, en: Enciclopedia internacional de las ciencias sociales. Tomo 10. Madrid: Aguila, 1979. p. 551.

12 MERTON, Robert K. Teoría y estructura sociales. México: Fondo de Cultura Económica, 1980. 2° edición en español.

p.279.

13 BRUNER, Jerome. El proceso de la educación. México: UTEHA, 1963. p.14.

14 BRUNER, José Joaquín. Educación superior en América Latina: cambios y desafíos. Santiago de Chile: Fondo de Cultura Económica, 1990. p.14.

15 Idem, Ibídem. p.19.

supuestos que posibilitan o impiden su realización como tal. Ellos son: los hombres que se encuentran en ella, el Estado y la sociedad y los recursos materiales que le sirven de apoyo, 16 y sobre los cuales se configura cualquier universidad. De esta manera, la relación entre los procesos dentro y los procesos fuera definen la tarea universitaria. 17 La universidad representa las profesiones que se desenvuelven fuera de ella, pero que se las prepara en su seno. Hoy en día “prácticamente no hay ninguna profesión que no aspire a estar representada en la universidad”. 18 Ésta ha tenido tal desarrollo que ha cubierto los frentes exigidos por la sociedad. Sin embargo, bien es sabido, y ampliamente reconocido, que esto es cierto sólo parcialmente porque hay organizaciones ligadas a grandes empresas que han asumido como una de sus tareas centrales la formación de profesionales tal como tradicional- mente lo hacía sólo la universidad. Éste es el caso de las llamadas “universidades empresaria- les”. Dos retos se vienen, en consecuencia, para la universidad: disputar con otras organizacio- nes una función en la que había sido hegemónica y desarrollar una flexibilidad tal que le permita captar las nuevas necesidades generadas en la sociedad. En el segundo reto puede, sin embargo, aliarse con organizaciones que crean demandas pero que no pueden satisfacer- las por no tener el carácter normativo ni social de otorgar títulos profesionales. Estos retos son advertidos por organismos internacionales como el Banco Mundial en estudios específicos sobre el caso colombiano. 19 Las universidades, por tener su centro de atención en el conocimiento y en los cambios, experimentan la necesidad de su propia transformación. Son instituciones que están involucradas en los cambios que genera su entorno o, en todo caso, de su relación con él. Los conocimientos son dinámicos y alcanzan niveles superiores de explicación y de comprensión de la realidad primaria y de la realidad cons- truida. En este orden de ideas, cada vez nos hacemos cons- cientes de que el modelo newtoniano ha enfrentado severos desafíos que lo han deslegitimado como modelo único apli- cable en la ciencia. Al lado de este modelo se han desarro- llado antilemas que ejemplifican y describen mejor el curso de los acontecimientos de la vida actual. En términos de Wallerstein, esos antilemas son: en lugar de certidumbres, probabilidades; en vez de determinismo, caos determinista; en vez de linealidad, tendencia a alejarse del equilibrio e ir a la bifurcación; en lugar de dimensiones enteras, fractales; en vez de reversibilidad del tiempo, flecha del tiempo; y en vez de la ciencia como fundamentalmente diferente del pensamiento humanista, la ciencia como integrante de la cultura. 20 Los desarrollos en la ciencia hicieron conscientes a los hombres de que las leyes de predicción tienen la limitación de verse enfren- tadas o usadas por errores humanos. 21 En efecto, nuestra vida se desenvuelve en un mundo penetrado por la ciencia en muchos de sus ámbitos. 22 Hay que tener en cuenta que la ciencia encarna valores y que, así como los del Renacimiento y la revolución científica, transformaron la edad media, los propios del siglo XX prepararon la sociedad actual de inicios del siglo XXI.

XX prepararon la sociedad actual de inicios del siglo XXI. 1 6 OROZCO, Luis Enrique. Universidad

16 OROZCO, Luis Enrique. Universidad y proceso cultural, en: OROZCO, Luis Enrique, PARRA SANDOVAL, Rodrigo y SERNA GÓMEZ, Humberto. ¿La universidad a la deriva? Bogotá: Tercer Mundo-Universidad de los Andes, 1988. p.55.

17 VIZCAÍNO G., Milcíades. La universidad de cara a la sociedad. Loc. cit. p.97-102.

18 Intervención del Ministro Secretario General de Gobierno, José Joaquín Bruner Ried, en la inauguración del año académico de la Universidad del Mar, Viña del Mar, Chile el 6 de Junio de 1995, en: Magazín Apuntes Pedagógicos, de la Universidad Pedagógica Nacional. No. 6, octubre-diciembre 1995. p.4.

19 BANCO MUNDIAL. Construir sociedades de conocimiento: nuevos retos para la educación terciaria. Bogotá: Banco Mundial, 2003. BANCO MUNDIAL. La educación terciaria en Colombia: preparar el terreno para su reforma. Bogotá: Banco Mundial, 2003.

20 WALLERSTEIN, Immanuel. El fin de las certidumbres en ciencias sociales. Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1999, p.13.

21 BRONOWSKI, Jacob. El sentido común de la ciencia. Barcelona: Península, 1978. p.126.

22 BRONOWSKI, Jacob. Ciencia y valores humanos. Barcelona: Lumen, 1968, p.20.

Al fin y al cabo, la ciencia no es un mecanismo sino un progreso humano; no es un conjunto de descubrimientos sino la búsqueda de los mismos. Quienes tienden a afirmar que la ciencia es neutra, desde el punto de vista de la ética, tienden a confundir los descubrimientos de la ciencia, que sí son éticamente neutros, con la actividad científica, que no lo es. 23 La ciencia es confirmación por los hechos, mientras que el arte está exento de esta servidumbre y, por tanto, libre para la creación. Las universidades que actúan con el conocimiento no se restringen a él sino que incursionan en los terrenos de la ética y de la política, como se argumentará más adelante. La dinámica del conocimiento presenta innovaciones o transformaciones según la exten- sión y la profundidad de los cambios producidos en ella. A medida que el conocimiento se diversifica, aparecen nuevas denominaciones de campos que no respetan los límites tradicio- nales o, incluso, que se aventuran a crear nuevos. Antes del siglo XIX, las clasificaciones de las ciencias mostraban diferencias entre ciencias naturales, humanidades y ciencias sociales. Ellas agrupaban el conocimiento existente y permitían un diálogo en su interior, en tanto los límites estaban claramente demarcados. Eran disciplinas “autocontenidas” que tenían el fun- damento y los métodos en sí mismas y se justificaban en su interior. Podían ser estudiadas independientemente de lo que ocurriera con las otras; tenían una historia y un comportamiento cuya especificidad estaba por encima de la generalidad entre ellas. Es más, en el campo social, por ejemplo, un elemento esencial en la institucionalización de las disciplinas fue el esfuerzo de cada una de ellas por definir lo que las distinguía de las demás, especialmente lo que las diferenciaba de las más próximas en el estudio de las realidades sociales. 24 Esta misma tendencia era observada en las demás ciencias, en el mismo campo de las ciencias sociales y de las humanidades o en el de las ciencias naturales. En la actualidad, el escenario revela profundas transformaciones. Todo el esfuerzo de dos- cientos años es cuestionado en todos los campos de conocimiento. Este escenario es de gran importancia cuando se enfrenta la misión tripartita de la universidad: docencia, investigación y proyección social. Tenerlo en cuenta es responder a un requerimiento indispensable hoy; pasarlo por alto, es encontrarse por fuera de las dinámicas que guían la actividad universitaria. Por ejemplo, en el campo de las ciencias sociales no sólo se presenta una gran superposición sino también imbricación entre las tradicionales disciplinas y, sobre todo, de las llamadas disciplinas independientes. 25 Los trabajos en las fronteras han dado lugar a nuevos híbridos que han surgido en las intersecciones y han germinado con éxito en la medida en que desarrollan presupuestos epistemológicos y teorías y metodologías de origen va- riado e innovador. Los desarrollos de la ciencia actual están mucho más asociados a estos últimos campos que a disciplinas establecidas. Desde el punto de vista de las tradicionales taxonomías, los escenarios son to- talmente desconocidos para quien no haya sido sociali- zado en la versatilidad y en la capacidad de desplaza- miento más allá de los campos disciplinares convencio- nales. En cuanto es pertinente para la universidad, en la actualidad se abren dos grandes incerti- dumbres: a) cuál es la naturaleza del nuevo sistema social que está en construcción; y b) cuál será la epistemología de las nuevas estructuras de conocimiento que se construyen en el mundo de hoy. Las estructuras modernas del saber, por un lado las ciencias y por el otro las

del saber, por un lado las ciencias y por el otro las 2 3 BRONOWSKI, Jacob.

23 BRONOWSKI, Jacob. Ciencia y valores humanos. Loc.cit. p.106.

24 WALLERSTEIN, Immanuel (Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las ciencias sociales). Abrir las ciencias sociales. México: Siglo XXI, (1996) 1999. p.34.

25 WALLERSTEIN, Immanuel. Las incertidumbres del saber. Barcelona: Gedisa, 2005. p.101.

humanidades, han entrado en crisis. Siendo, como son, las estruc- turas de saber parte integrante

humanidades, han entrado en crisis. Siendo, como son, las estruc- turas de saber parte integrante de los cimientos culturales, ellas existen y sólo pueden sobrevivir socialmente. Por tanto, se requiere una geocultura que acerque las “dos culturas” que se divorciaron a mitad del siglo XVIII: la ciencia y las humanidades. Los desarrollos de dos movimientos del pensamiento pueden ganar fuerza a favor de la tesis de la integración: a) las ciencias de la complejidad, con todas las ramificaciones existentes, desde Ilya Prigogine hasta Edgar Morin; y b) los estudios culturales, como apelación general, con las ramificaciones vigentes. 26 La tarea es acercar, compatibilizar, armo- nizar, sin mirar con desdén una a la otra y trabajando por construir estructuras de pensamiento que den cuenta de las realidades que surgen en el desarrollo histórico del siglo XXI. En esta tarea de la Universidad se superan los riesgos que traen los cambios no sólo porque deje de asumirlos sino porque ellos la colocarían en un lugar secundario en donde no es posible jugar ningún rol, o al menos de trascendencia, para la sociedad. 27 La construcción del plan estratégico es una oportunidad para rescatar estos aspectos y ubicarlos en el lugar que les corresponde.

UnUnUnUnUn mundomundomundomundomundo nuevonuevonuevonuevonuevo

La universidad de inicios del siglo XXI tiene su locus centrado en un mundo nuevo que ha surgido recientemente y del cual no teníamos noticia en años pasados. Si bien la expresión “nuevo mun- do” proviene de la fase histórica de los descubrimientos de nuevos territorios para la centralidad europea, el contenido se ha ampliado y ha migrado a otras connotaciones en la fase de la gran ex- pansión capitalista, especialmente después de la caída del socialismo real. El capitalismo quedó solo en el mundo, a partir de la finalización de la guerra fría, momento histórico en e cual se fraguó un nuevo mapa geopolítico que sirve de referencia para estos análisis. En la medida en que la universidad reconozca este nuevo escenario, su acción tendrá proba- bilidades de éxito; de lo contrario, se generarán desajustes y discontinudiades que impedirán cumplir eficientemente con la tarea asumida. ¿Qué carácter tiene este nuevo escenario? Analistas han bautizado esta nueva época diciendo que sería “la sociedad de redes” o “la era de la información” (Manuel Castells); “la sociedad del conocimiento” (Taichi Sakaiya); “la sociedad postindustrial (Alain Touraine); “la sociedad postmoderna” (J. F. Lyotard), “postmodernidad (Bauman, Lyotard, Harvey, Haraway), “modernidad tardía” (Giddens), “era global” (Albrow), “mo- dernidad reflexiva” (Beck, Giddens, Lash); “la sociedad del riesgo” (Ulrik Beck); “la sociedad de la confianza” (Alain Peyreffite); y, “la sociedad postcapitalista” (Peter F. Drucker), entre otras denomi- naciones. 28 La época que vivimos actualmente es un proyecto humano abierto a nuevas contin- gencias, complejidades e incertidumbres de las cuales no puede escapar la universidad. Al con- trario, ellas se encargan de agenciarla, de ponerla en circulación y de otorgarle imbricación entre el yo y los sistemas sociales entre los cuales están implicados los sistemas mundiales. El mundo en que vivimos es distinto al pasado, es un mundo a la vez único y múltiple, con un marco de expe- riencia unitario y diversificador, que concentra y, al mismo tiempo, genera formas de fragmenta- ción y dispersión. 29 Para entender los cambios en la sociedad que separan a la modernidad de lo que estamos viviendo, se partirá de las definiciones sobre modernidad y modernización 30 para luego compa-

26 Wallerstein, Immanuel. El fin de las certidumbres

Anthropos, 1984.

Loc.cit. p.28-33. Morin, Edgar. Ciencia y conciencia. Barcelona:

27 VIZCAÍNO G., Milcíades y AMAYA M., Jaime. Universidad, exclusión y desigualdad. Loc.cit. p.35-36.

28 BECK, Ulrich. La sociedad del riesgo global. Madrid: Siglo XXI, 2000.

29 GIDDENS, Anthony. Modernidad e identidad del yo: el yo y la sociedad en la época contemporánea. Barcelona: Península, 1995. p.13. También, Thompson, John B. Los medios y la modernidad: una teoría de los medios de comunicación.

Barcelona: Paidós, 1998.

30 BERMAN, Marshall. Brindis por la modernidad, en Viviescas, Fernando y Giraldo, Fabio (comp.). Colombia: el despertar de la modernidad. Bogotá: Foro Nacional por Colombia, 1991. p.44.

rarlas con los riesgos en la segunda modernidad. 31 El concepto de modernidad está referido a la idea de progreso, a la vez definido en términos de racionalidad. El mundo moderno lo es en tanto la razón se ha impuesto sobre la religión, ha aparecido el Estado-nación y la ciencia y la tecnología han promovido el sistema económico capitalista. De esta manera, en un sentido global, el mundo moderno resultó conformado paralelamente con la construcción de una modernidad económica, definida por el capitalismo, y por una modernidad cultural. 32 La modernidad es una experiencia de vida, una forma de conciencia y de reconocimiento del otro y de sí mismo. Ser modernos es vivir en un escenario de “aventura, poder, alegría, crecimiento, transformación de nosotros mismos y del mundo, y que al mismo tiempo amenaza con destruir todo lo que tenemos, lo que sabemos, lo que somos”. 33 Todos los aspectos de la vida son móviles e indeterminados; la política, la economía, la religión y las relaciones entre los hombres son cambiantes. Los cambios se producen mediante la destrucción de lo antiguo, lo cual significa su propia destrucción. Por otra parte, el concepto de modernidad es cíclico, repetitivo, dialéctico. La modernización corresponde a los procesos sociales de cambio que se desarrollaron durante el siglo XX. Son los procesos histórico-mundiales que provocaron una variedad sor- prendente de visiones e ideas para hacer del hombre y la mujer los sujetos y los objetos de la modernización, para darles el poder de cambiar el mundo, los que, a la vez, los cambia a ellos. 34 El poder del agente de cambio aparece con fuerza para destronar las realidades dadas por supuestas, y de ocurrencia necesaria, atribuibles a poderes externos. Por otro lado, Ulrich Beck propone tres principios de la modernidad que se ponen en duda en esta segunda moder- nidad o postmodernidad. El primer principio es el de una territorialidad definida dentro de los límites del Estado-nación, lo cual supone la idea de que los hechos sociales ocurren en un territorio determinado y “que la proximidad geográfica produce proximidad social”. 35 El segun- do principio es el de “la suposición de una colectividad de lo social concreta”; es decir, la suposición de que el individuo está determinado por el entorno social en que se encuentra; no puede elegir porque la sociedad lo sustituye a través de la clase, la familia y la nación. El tercer principio es el de evolu- ción según el cual la sociedad occidental ha conquistado terreno y ha alcanzado grados cada vez más altos de hacer sociedad. Como corolario, tenemos que las principales ca- racterísticas de la sociedad moderna son las de sociedades propias del Estado-nación, sociedades en constante cam- bio, reconocimiento de los otros, sociedades de grupos co- lectivos, clara diferencia entre sociedad y naturaleza y socie- dades laborales o sociedades de pleno empleo. Las sociedades no giran en torno al paradigma de las luchas de clases y aunque estos enfrentamientos continúan, ya no son la característica primordial de las sociedades. La producción de riqueza está acompañada por la producción de riesgos y los problemas de la repartición de la riqueza son sustituidos por los problemas que surgen de la producción, definición y reparto de los riesgos. Desde el punto de vista de la historia social, comienzan a solaparse las situaciones y conflictos sociales de una sociedad que reparte riqueza con las de una sociedad que distribuye riesgos. 36

con las de una sociedad que distribuye riesgos. 3 6 3 1 BECK Ulrich, La sociedad

31 BECK Ulrich, La sociedad del riesgo, el volcán civilizatorio. Barcelona: Paidós, 1998. p. 27, y BECK, Ulrich. La segunda modernidad, libertad o capitalismo: conversaciones con Joannes Willmas. Barcelona: Paidós, 2002. cp. I.

32 MELO, Jorge Orlando, Algunas consideraciones globales sobre “modernidad” y “modernización”, en VIVIESCAS, Fernando y Giraldo, Fabio (comp.). Colombia: el despertar de la modernidad. Loc. cit. p.226.

33 BERMAN, Marshall. Brindis por la modernidad, en Viviescas, Fernando y Giraldo, Fabio (comp.). Colombia. El despertar de la modernidad. Loc. cit. p. 45.

34 Ídem, Ibídem.

35 BECK, Ulrich. La segunda modernidad, libertad o capitalismo: conversaciones con Joannes Willms. Barcelona: Paidós,

2002.cp.I,p.17.

36 BECK Ulrich, La sociedad del riesgo, el volcán civilizatorio. Barcelona: Paidós, 1998. p. 27.

Los riesgos son producto de la modernidad y de la maquinaria del proceso industrial; son globales porque amenazan la totalidad de la vida en la tierra. Sea cual fuere la denominación asignada a estos nuevos fenómenos, lo cierto es que el sistema-mundo moderno está en su fase final; es decir, en una era de transición hacia un sistema histórico nuevo. 37 No conocemos exactamente la configuración de este sistema por- que depende de la construcción que de él se alcance por parte de las fuerzas políticas, socia- les y económicas en juego y en las cuales jugará un rol la universidad en su conjunto y cada universidad en particular. La diferencia con el pasado está básicamente en que los “nuevos sistemas” obedecían a tendencias estructurales como fruto de la inercia misma de las fuerzas que los movían, mientras que el nuevo sistema-mundo, que aparece en la escena pública en años recientes y que aún no tiene su pleno desarrollo, depende de la acción provocada por actores múltiples. Lo que se sabe del sistema-mundo en decadencia, es que ya no es capaz de dominar las presiones estructurales originadas en tres fuentes: la primera es la desruralización del mundo; la segunda es la externalización de los costos, lo cual condujo al agotamiento ecológico; y la tercera, es fruto de la democratización y, por ende, de una mayor conciencia de crecientes demandas e inversiones en educación, salud y garantías de ingresos para toda la vida, de todos los integrantes de una sociedad. Estos tres motores presionan la contracción masiva que convierte al sistema capitalista en poco rentable para los mismos capitalistas. 38 De ser aceptado este postulado, también debe reconocerse que lo que hemos sabido del mundo actual está en sus postrimerías. Nuestro sistema de saber ya no tiene la potencia explicativa reconocida antes. Si en una época diferenciábamos con claridad los modos de saber científi- co y filosófico-humanístico como radicalmente diferentes, ahora se acepta que esas dos cultu- ras se vuelven inadecuadas para comprender el mundo pero también son cada vez más un obstáculo para dar cuenta de la compleja realidad en la cual se desenvuelven los seres huma- nos en el mundo. Este reconocimiento tiene implicaciones intelectuales pero también morales y políticas 39 como quedó planteado arriba. Las consecuencias de estos planteamientos para la actividad universitaria, centrada en el conocimiento, prevé el advenimiento de un nuevo mundo para ella. Esto significa que la univer- sidad debe volver sus ojos sobre su tradición, su misión y su visión y sus valores corporativos para repensarse en su esencia y en las maneras como concibe y como practica sus operacio- nes. Construir una prospectiva supone esta doble reflexión: hacia fuera, respecto del mundo exterior, y hacia dentro, en el seno mismo de su quehacer con el conocimiento, incluido aquel que se considera esencial so- bre sí misma. En estas dos direcciones van los argumentos que se exponen en este documento. Las consideraciones anteriores tienen sus implicaciones. No sólo están en juego la estructura de pensamiento y las posi- ciones éticas acerca de las decisiones que serán asumidas por los actores sociales sino un elemento clave al cual nos referimos enseguida: la confianza concebida como aquello particular que amalgama elementos tan distintos como la reli- gión, la solidaridad o la cohesión social y, en definitiva, los valo- res profundos que hacen crecer y expandirse a una sociedad, la economía o el mercado actúan, en definitiva, sobre estos elementos centrales. El grandioso desarrollo de Occidente durante los tiempos modernos estuvo indisolublemente atado a la superación del conflicto y la amenaza que se habían apode- rado del final del Medioevo, con el advenimiento de valores emprendedores, consolidados en instituciones, que se erigieron en el campo cultural que promovió ese desarrollo. 40 En las

campo cultural que promovió ese desarrollo. 4 0 En las 3 7 WALLERSTEIN, Immanuel. Un mundo

37 WALLERSTEIN, Immanuel. Un mundo incierto. Buenos Aires: Libros del Zorzal, 2005.p.71.

38 WALLERSTEIN, Immanuel. Utopística, o las opciones históricas del siglo XXI. México: Siglo XXI, 1998.

39 WALLERSTEIN, Immanuel. Un mundo incierto. Loc.cit.p.71-74.

40 PEYREFFITE, Alain. La sociedad de confianza: ensayo sobre los orígenes y la naturaleza del desarrollo. Andrés Bello,

1996.

épocas actuales, la competencia salvaje y el fundamentalismo del mercado de

la globalización quiebran la confianza de los actores y debilita sus modos de saber y sus conocimientos dados por supuestos, lo que lleva a rearmar el mode- lo convencional. 41

El caso colombiano es ilustrativo de una crisis que subyace en lo profundo de

es ilustrativo de una crisis que subyace en lo profundo de la sociedad y que afecta

la sociedad y que afecta la definición y el horizonte de acción de la universidad. Los frentes de esa crisis o los núcleos problemáticos que generan o proporcio-

nan combustible para su persistencia pueden resumirse en tres básicos: a) subordinación de lo público a favor de intereses privados y excluyentes que se han arrogado poder político, económico, cultural y social mediante mecanis-

mos legítimos o ilegítimos, b) deslegitimación del Estado, mediante el resquebrajamiento de sus funciones democráticas y sustitución por intereses privados y, c) desarreglo societal producido por el debilitamiento de la conviven- cia ciudadana. A estos tres grandes bloques de problemas habrá que agregar aquellos que subyacen y que sostienen los primeros; hay que hacer referencia al conflicto armado interno y a la narcoactividad que atraviesa la sociedad co- lombiana. 42

A lo largo de los años se ha asumido como una actividad propia de la universidad examinar

los macroprocesos de la globalización y los mesoprocesos propios de las estructuras regiona- les y asociarlos a los roles que debe jugar la organización universitaria. Si antaño las universi- dades tenían su propio ethos que absorbía la totalidad de sus actividades y volcaba su interés hacia adentro, hoy este tipo de organizaciones vuelven su atención al entorno para desprender de él su legitimidad, los criterios de pertinencia y las razones de su existencia y de sus objetivos. Son las mismas organizaciones del pasado, con finalidades similares y formas de presencia en la sociedad, pero con sentidos nuevos, otorgados por el contexto inmediato y mediato en el cual actúan. Su vigencia y continuidad están demarcadas por las conexiones que establecen con el exterior, más que por las fortalezas internas de que son depositarias. La acumulación de experiencia, las trayectorias profesionales y la historia de que pueden hacer gala tienen poca

consideración a la hora de asegurar permanencia en el tiempo. Nada está asegurado; nada sólido se encuentra en las universidades, vistas en y desde su interior. La universidad deriva la justificación de su existencia de las relaciones que establece con la sociedad. En consecuencia, la organización que presta servicios educativos en el nivel supe- rior responde a necesidades que no emanan de su interior sino de las instancias y los niveles de la sociedad. El grado de articulación, la manera como presenta alternativas para afrontar dichas necesidades, el sector poblacional al cual atiende, el carácter de los servicios ofreci- dos, las formas administrativas que practica, la subcultura interna, hacen específico el carácter de cada institución universitaria. 43 Fruto de estas tendencias, aparecen cada vez con mayor claridad los temas de los cambios económicos, educativos y pedagógicos, centrados en la formación integral, la investigación, la evaluación y la autoevaluación e, incluso, la educación virtual. La educación superior hace énfasis, cada vez con mayor fuerza en tendencias ligadas a la ciencia, la tecnología, el capital humano y el desarrollo sostenible, como los frentes prioritarios de los contextos exigidos por la nueva modernidad, centrada en el desarrollo de las individualidades, en la reconstitución de las estructuras sociales basadas en acuerdos y nuevas reglas de convivencia. Con Jacques Delors podemos afirmar que los esfuerzos se centran en cuatro saberes que son: aprender a aprender, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y a aprender a ser y a estar. 44 Con estos saberes están vinculados el pensamiento creativo y crítico y el diálogo de saberes en comuni-

41 BRUNNER, José Joaquín. Un modelo para armar, en A.M. Foxley y P. Halpern (comps.). América en la encrucijada cultural, 1998.

42 GARAY, Luis Jorge. Construcción de una nueva sociedad. Bogotá: Tercer Mundo-Alfaomega, 1999. p.1-10.

43 VIZCAÍNO G., Milcíades. La universidad de cara a la sociedad. Loc. cit.p.43-44.

44 DELORS, Jacques. La educación encierra un tesoro. Madrid: UNESCO, 1999.

dades académicas y científicas, los cuales, al menos desde la óptica formal, han sido incorporados

dades académicas y científicas, los cuales, al menos desde la óptica formal, han sido incorporados a las declaraciones y a los quehaceres de la educación superior. La racionalidad técnica y científica tiende a ser menos operacional y a cubrir zonas de construcción de pensamiento en nuevos ethos culturales en los cuales la educación personalizada, la educación integral, la edu- cación en valores, la educación virtual y el constructivismo se pueden ver como fases, momentos o experiencias enriquecedo- ras de la búsqueda de sentido para el quehacer pedagógico de la educación superior y que corresponde a las tendencias seña- ladas.

UnaUnaUnaUnaUna modermodermodermodermodernidadnidadnidadnidadnidad líquidalíquidalíquidalíquidalíquida

Los dos argumentos precedentes permitieron dejar sentado que la universidad opera con el conocimiento y que este conocimiento está localizado en un mun- do nuevo. Ahora mostramos que este mundo nuevo es inestable, frágil, incierto, contingente, voluble, inasible, perecedero y, en términos de Bauman, “líquido”. La liquidez afecta tanto a individuos como a organizaciones sociales y se corresponde con la fluidez de las instituciones sociales. 45 La vida líquida y la sociedad líquida se alimentan y se refuerzan mutuamente. Indivi- duos y conjuntos sociales se requieren mutuamente en un contexto común. Por otro lado, los individuos son tan pasajeros como las estructuras sociales. Son nómadas que surgen y se presentan en todo su esplendor, pero decaen y se fugan en el horizonte sin dejar huellas. Su transitoriedad y sus destellos obedecen al instante en vez de afirmarse de una generación a otra como sucedía en el pasado. Por esta razón, hoy en día los esfuerzos por elaborar extrapolaciones a partir de hechos pasados con la finalidad de predecir tendencias en el futuro son una práctica no sólo arriesgada sino hasta engañosa. 46 Cuando esa práctica ocurre en el seno de las organizaciones que centran su interés en el conocimiento ese riesgo y autoengaño, pasan por una ingenuidad infinita difícil de entender en medios en donde pulu- lan, supuestamente, diversas formas de la racionalidad. La información que más requieren los practicantes de la vida en la modernidad líquida no se refiere tanto a cómo iniciar sino a cómo terminar. No importa tanto saber que se trata de comienzos nuevos sino de finales sucesivos. Los individuos, tanto como las instituciones here- dadas de la tradición, enfrentan amenazas en un mundo de fluctuaciones e inseguridades. Estas amenazas se encuentran sujetas a las diversas dinámicas de la esfera política, económi- ca y social. Entre las instituciones afectadas se cuenta el Estado, cuya gestión se pone en entredicho porque “lo político no ha muerto en la era global sino que ha emigrado” 47 de la esfera del Estado-nación; esto genera, necesariamente, un cambio conceptual y formal de lo político, en el sentido de que se rompe el dualismo nacional-internacional y se ubica en el espacio ‘glocal’. El desprendimiento de la relación con territorialidad definida, en una geografía restrin- gida, evoca la categoría de cosmopolitismo que rebota al concepto de varios cosmos, a la necesidad de salir del lugar de origen, de trascender los espacios reducidos y abarcar nuevas territorialidades. 48 Esta ‘emigración de lo político’ no se queda en este nivel sino que genera inseguridades que acechan a los individuos. Los individuos no sienten respaldo en ninguna parte. De esta manera, se desboca un senti- miento de miedo al no percibir instituciones tangibles y visibles a las que acudir. Un ejemplo de esto es lo que Michel Wieviorka afirma sobre los movimientos sociales antiglobalización en el

45 Sobre este particular se puede consultar: BAUMAN, Zygmunt. Vida líquida. Barcelona: Paidós, 2006, y BAUMAN, Zygmunt. Miedo líquido: la sociedad contemporánea y sus temores. Barcelona: Paidós, 2007.

46 BAUMAN, Zygmunt. Vida líquida. Loc. cit. p.9.

47 BECK, Ulrich. ¿Quién gana? Hacia el cambio conceptual y formal del Estado y la política en la segunda modernidad, poder y contrapoder en la era global. Barcelona: Paidós, 2004. p. 329.

48 ORTIZ, Renato. Otro territorio. Bogotá: Convenio Andrés Bello, 1998. p.128-129.

sentido de que estos movimientos carecen de objetivos sólidos en tanto no tienen un ‘enemigo’ definido. En otras palabras, ‘no hay contra quién protestar’, nadie se hace responsable, sobre nadie recae la responsabilidad de la culpa por la que se acusa. Si se acusa al Ministerio del Medio Ambiente, por ejemplo, éste responsabilizará al Estado y el éste a la globalización. Es entonces cuando la globalización también deviene en un concepto maleable, difuso, intangi- ble, líquido. Si las fronteras se están derrumbando y se aboga por una política de carácter transnacional, los individuos tampoco confían en la gestión del Estado, son cada vez más débiles los lazos nacionales, el concepto de patriotismo se diluye, y se vuelve recurrente apelar a instancias transnacionales en la búsqueda de seguridad. En este contexto, la premisa de Hobbes puede sufrir una reinterpretación en el sentido de que ‘la humanidad es un lobo para la humanidad’. La legitimidad, en consecuencia, no está fundada en la fe en ‘la comunidad nacional’, sino la fe en evitar los peligros de la humanidad, mediante la representatividad política para la huma- nidad amenazada. Con esta premisa se exhibe la ambivalencia de identificar la posibilidad de un suicidio de la especie, y esta amenaza abre un nuevo comienzo para la humanidad: “el punto en que el orden nacional se derrumba –la percepción de la amenaza a la humanidad– es, al mismo tiempo, el punto en que surge un orden transnacional”. 49 Lo que impulsa a las naciones concientes de sí mismas a compartir su soberanía con otras naciones o renunciar a ella es, precisamente, la percepción de la autoamenaza civilizatoria de la humanidad que rompe los límites de lo nacional pero que también abre las posibilidades a nuevos peligros políticos globales. Esta percepción cuestiona entonces el orden entero de la legitimidad del Estado nacional y, con el ánimo de alejar o reaccionar contra las autoamenzas de la sociedad, los actores (movimientos procedentes de la sociedad civil, consorcios), inmersos en una sociedad de riesgo, promueven que surja una fuente autónoma de legitimación política mundial. Estas asociaciones de carácter transnacional, sin embargo, promueven nuevos peli- gros de tipo político, generando nuevos miedos y nuevas amena- zas. La globalización exitosa ha sido aquella de efectos negativos, en la cual el fantasma de la vulnerabilidad ronda por todo el plane- ta. 50 Las transformaciones recientes han llevado a que la gestión del Estado apunte a ser un guardián del mercado y de las dinámicas comerciales, con lo cual se desplaza su gestión en las esferas sociales y de protección para los individuos. Ellos se sienten im- buidos en una sociedad que cada vez los somete más a los proce- sos y las dinámicas del marcado. Esto no significa que los indivi- duos tengan protección económica; lo que significa es que las dinámicas del mercado les presentan formas de exclusión y una mayor diferenciación entre las heterogéneas esferas de la pobla- ción. Los individuos se ven enfrentados a cambios de empleo constantes, desvinculación de la familia, desplazamiento de lugares, etc. , lo cual les exige transformaciones en su conducta. Esta situación conduce a problemas de identidad, ya que el individuo debe experimentar dife- rentes yo para cada situación y cada rol que deban asumir. De esta manera, los individuos están compelidos a una búsqueda incesante de identidad que, si no tiene realización, aumenta su inseguridad. Esta falta de identidad se traduce en incertidumbre constante. El sistema económico neoliberal ha incentivado esta incertidumbre. Para este modelo “la sociedad no existe” porque los lazos de solidaridad entre los individuos son cada vez más precarios y menos sólidos y porque todas las instituciones han sido transformadas a imagen y semejanza del mercado. Los

han sido transformadas a imagen y semejanza del mercado. Los 4 9 BECK, Ulrich. ¿Quién gana?

49 BECK, Ulrich. ¿Quién gana? Hacia el cambio conceptual y formal del Estado y la política en la segunda modernidad, poder y contrapoder en la era global. Loc. cit. p.335. 50 BAUMAN, Zygmunt. Miedo líquido: la sociedad contemporánea y sus temores. Loc. cit. p.125-166.

lazos sociales han desaparecido y la incertidumbre es su condición necesaria, y su producto inevitable. Si subsiste alguna equidad promovida por el mercado, es una situación casi igualitaria de incertidumbre existencial compartida por triunfadores y derrotados 51 cada uno a su medida. Los seres humanos han creado formas de prolongar la vida y de hacerse inmortales vincu- ladas, en un principio, con las ideas religiosas que representaban la vida como un tránsito hacia la eternidad. Los individuos sufren y se enferman de psicopatologías que se refieren al sufrimiento del alma aunque en la época actual ésta ha sido reemplazada por el ego. El ego se ha convertido en la forma de identificación de las personas. Las preocupaciones actuales de las personas van encaminadas a temas como la salud, la belleza y, en general, el cuidado del cuerpo. La gente se preocupa por cuestiones como las toxinas, las grasas, la celulitis, entre otras. 52 Se crean comunidades que se encargan de reunir a las personas en torno a una preocupación común que, en este caso, es el exceso de peso, pero, finalmente, este problema sólo puede ser manejado individualmente. La perpetuación de los miedos se ‘resuelve’ con la creación de comunidades tipo perchero: asociación para encontrar un perchero en donde colgar simultáneamente los miedos de muchos individuos. 53 Las reuniones que parecen tener un sentido comunitario no pasan de ser una sumatoria de miedos individuales que no corres- ponde a una verdadera conformación de comunidad y mucho menos apuntan a la defensa de la misma. Esto mismo sucede en todos los ámbitos de la sociedad; la gente no conforma lazos durade- ros entre sí, ya no hay una confianza en los lazos comunitarios. Los individuos están tan compenetrados en la vida riesgosa, insegura y llena de incer- tidumbres que les ofrece este mundo globalizado, que ya no confían en amistades duraderas, lazos familiares ni solucio- nes de carácter colectivo. Los individuos, de manera solitaria, van sufriendo constantemente diversos cambios repentinos que de pronto les lanza el mundo. Los desastres no se deben a la maldad de un enemigo a quien sus víctimas puedan nombrar, señalar con el dedo o combatir en conjunto. Están perpetrados por fuerzas misteriosas sin domicilio fijo, que se esconden tras nombres tan curiosos y desconcertantes como ‘mercados financieros’, ‘comercio globalizado’, ‘competitividad’, ‘oferta’ y ‘demanda’. 54 Los sufrimientos no son comunes y, por tanto, no reúnen a sus víctimas. De nada pueden servir los amigos cuando por causas de un “ajuste” en la empresa, por ejemplo, un individuo pierde su casa, debe sacar a sus hijos del colegio y tiene 40 años y no sabe dónde lo pueden contratar. Este tipo de situaciones sumen a los individuos en una agonía individual de la que nadie los puede salvar. En este contexto, los lazos humanos son cada vez más frágiles y las asociaciones que pueden darse son de carácter transitorio y muy volátil. Esta modernidad líquida, de lugares comunes donde los individuos se encuentran para compartir el mismo espectáculo, no lleva a fusionar intereses individuales en un interés grupal. ¿Cuál es el papel de la universidad en estos escenarios? Ronda una inquietud y es la que José Joaquín Brunner explica en su intervención inaugural en la Universidad del Mar cuando dice que “de pronto se requiere una completa revisión del ideal educativo de las universida- des”. 55 En reciente encuentro promovido por Global University Network for Innovation (GUNI), y

por Global University Network for Innovation (GUNI), y 5 1 BAUMAN, Zygmunt. En busca del espacio

51 BAUMAN, Zygmunt. En busca del espacio público, en En busca de la política. México: Fondo de Cultura Económica, 2002.

p.40.