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05- *EL MEDICO GABRIEL OCHOA URIBE. Herman Vargas.

06-07- *LA MECHITA.

08- *SONRISAS EN SEPIA. Herman Vargas.

09- *AGRADECIMIENTOS.

10- *POLAROID FUTBOLERA. Foto, Jamer Calvo.

11- *EDITORIAL. Colectivo Diaboló.

12- *PARABOLA DEL TALENTO. Herman Vargas.

13- *82 AÑOS DE CARNAVAL. TRAUMA Hugo Caicedo.

14-15- *AMÉRICA PASIÓN DE UN PUEBLO DIRIGIDA POR SU PUEBLO. Fernando Sanchez. Foto: Fernell Franco. q.e.p.d.

16-17- *LA FISICA, LAS ESTRELLAS Y EL FUTBOL. Herman Vargas.

18- *CARLOS ALFREDO GAY. Herman Vargas.

19-21- *“EL DUENDE” HINCHA DE MODA. Umberto Valverde. Gráfica: Kontra.

22-23- *TRIBUTO AL VIEJO WILLY. El Zudaca.

24-25- *¡NO FUE UNA DERROTA, SINO UN GOLPE EN EL CORAZÓN! (Extracto) Umberto Valverde.

26- *RICARDO “EL TIGRE” GARECA. El Zudaca.

27- *ALEX “EL PIBE DEL BARRIO OBRERO”. Ruñidera.

América Futbol Club Posando en la mítica cancha de Galilea (1930).

Pasión más que club …

América no nació grande. Como muchos otros hitos de la historia comenzó su trasegar de manera humilde y llena de dificultades. En sus filas alineaba gente del pueblo, gente que llevaba el sol en su espalda y que combinaba su faena diaria con la defensa de la divisa escarlata. Amor más que equipo…

La Primera Copa.

Por: Pipe Garces.

Aunque el registro “oficial” de la fundación del América de Cali dice que sucedió un 13 de febrero de 1927, el trofeo de la Copa de la Independencia jugado en 1919, en memoria a los 100 años de las gestas libertarias, se presenta como prueba física de una fundación anterior. Dicho botín descansa hoy en la sala de la casa del presidente del equipo, el controversial Carlos Puente, quien

28-30- *HOMENAJE A QUIENES CUENTAN LA HISTORIA. Skupa.

32-33- *ETERNO CAMPEÓN 1979.

34-35- *AMERICA 92. Foto: Fernell Franco. q.e.p.d.

36-37- *TODAS LAS CAMPAÑAS QUE VIVI.

38-39- *FESTEJEMOS ESTOS 80+2. Fabián Morales. Gráfica, Servio Bernal.

42-43- *BARRIO OBRERO Y SAN FERNANDO. Fotos: Jamer Calvo.

44-45- *LAS AVENTURAS DE DON DIABLO. Johnnie Walker.

46-47- *MÁS DE 80 AñOS DE PELICULA. Sherpa.

48- *JAIRO “EL TIGRE” CASTILLO. Herman Vargas.

49- *ANTHONY DE AVILA “EL PITUFO” El Zudaca

50-52- *82 AÑOS DE LA PASIÓN DE UN PUEBLO.

52-53- *UN HOMENAJE PARA SU AUSENCIA… “EL PALOMO”. Ilustración, Fabiancho.

54- * JULIO CÉSAR “EL GATO” FALCIONI. Juanito Escarlata.

55- * FREDDY RINCON, EL COLOSO DEL PACIFICO. Herman Vargas.

56-57- *CABAÑAS, EL MAGO DEL PILAR. REYES, EL HOMBRE DE ACERO. Cheo Caicedo, Juanito Escarlata.

58-59- *EL HINCHA VIRTUAL. Ivanosio (La Letra Escarlata)

60-63- *13 LA ESTRELLA DEL CORAZÓN. El Zudaca.

la encontró en medio de una montaña de trofeos viejos en las instalaciones de la sede de Guadalupe.

La Copa de la Independencia fue un torneo multidisciplinario jugado en diferentes regiones del país de manera independiente, por lo cual en cada región se coronaron diferentes campeones en las distintas disciplinas. En el caso del Valle del río Cauca, la final de fútbol se disputó entre el extinto Alférez Real, y el hoy 13 veces campeón del fútbol colombiano, el América con triunfo para la mechita.

¿Pero si el trofeo es de 1919 porque los registros de fundación del equipo hablan de 1927? Según declaraciones del anteriormente nombrado Carlos Puente, lo que sucedió el 13 de febrero del 27 fue la oficialización del América como equipo de fútbol por medio de la cual se definió su junta directiva e integrantes del plantel deportivo, en cuanto a su creación se especula pudo darse a mediados de 1916 .

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gráfica futbolera y amor por la mechita

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A M É R I C A

JURAMENTO OCHOACRATICO (1.979 d.c.)

Por Herman Vargas.

Jamás daré a nadie doping, ni tomaré iniciativa

alguna de este tipo, por el contrario, viviré y practicaré

Juro por Ortiz El Barby, por Gilberto Cuero, Marco Tulio Villalobos y

mi

arte de forma santa y pura.

Cáceres, juro por todos los diablos y todas las diablas, tomándolos

En

cualquier cancha que entre, lo haré para bien de

como testigos, cumplir fielmente, según mi leal saber y entender,

los

hinchas escarlatas, apartándome de toda corrupción,

este juramento y compromiso:

y

principalmente de toda relación vergonzosa con árbitros y

periodistas deportivos.

Venerar a la Mecha, institución donde perfeccioné este arte, impartir en ella mi sabiduría y asistirle en sus necesidades; considerar a sus jugadores como hijos míos, enseñarles este arte gratuitamente si quieren aprenderlo; comunicar los preceptos vulgares y las enseñanzas secretas y todo lo demás de la doctrina a

Todo lo que vea y oiga en el ejercicio de mi profesión, si es cosa que no debe ser divulgada, lo callaré y lo guardaré como secreto de camerino.

todos los rojos comprometidos y que han prestado juramento según

Si

este juramento cumpliere íntegro, viva yo feliz y recoja los frutos

costumbre, pero a nadie más.

de

mi arte y sea honrado por todos los Fanáticos Escarlatas y por la

En cuanto pueda y sepa, usaré de las estrategias en provecho del equipo y apartaré de él, toda probabilidad de derrota.

más remota posteridad. Pero si soy transgresor y perjuro, avéngame

lo contrario.

SONRISAS EN SEPIA

Por Herman Vargas

En sus caras se dibujaba la sonrisa del hombre libre, del héroe anónimo que sabe que ha cumplido. Sus camisetas aún no lucían emblemas de compañías multinacionales, pero por esa mecha roja y sudada, dejaban la vida en las canchas. Ponían el mismo sentimiento en el campo que un pintor en un lienzo, un escultor en un bloque de piedra o un artesano en un trozo de arcilla; jugaban por respeto a una hinchada naciente que llenaba las graderías en busca de nuevos dioses. Idolos de ayer, ídolos de hoy, forjadores de leyendas, protagonistas de epopeyas…

Foto: Jamer Calvo

AGRADECIMIENTOS

A los diseñadores invitados para esta edición, Kontra, Fabiancho, y Serbio Vernal, gracias por sus graficas experimentales, enriquecedoras del espíritu y la pasión escarlata. A Herman por su aguante y resistencia editorial desde la vieja Barcelona. A Umberto Valverde, Pipe, Eskupa, El Cheo, THC Trauma, Ruñidera, Fernando Sanchez, Fabian Morales, Jhonnie Walker, Sherpa, Juanito Escarlata e Ivanosio por sus textos apasionados y comprometidos con la nación escarlata. A doña Amparo Duran por sus fotografias familiares llenas de amor por el rojo. A la Nathy Chavez y su padre Don Sigifredo Chavez por permitirnos usar sus fotografías cargadas de recuerdos y alegrias en esta nueva edicion. A don Fernell Franco q.e.p.d. y a su hija Vanessa por ceder tan valiosas fotografías a esta publicación. A don Ricaurte Becerra por prestar su valiosa colección de boletería a esta edición retro del fanático escarlata. A Jamer Calvo por el ir y venir y su prestación logística y fotográfica para que este trabajo se haya hecho realidad. A Harold Pardey por su autogestion y su valioso apoyo editorial que hacen de este fanático escarlata un producto impecable. A Carlos Carrillo por su dedicación gráfica y su compromiso artístico en este nuevo numero. A la mechita por sus alegrías y tristezas, alentando día a día este amor incondicional por la divisa. A cada una de las personas que colaboraron y tendieron su mano para que este numero fuese una realidad. Gracias América por hacer de tu gente la hinchada mas orgullosa y feliz de este país.

Colectivo Diaboló.

Foto: Jamer Calvo

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POLAROID FUTBOLERA// ARTE Y FUTBOL

Foto: Jamer Calvo

Hace casi ya tres años iniciamos este proyecto. Nuestro deseo era que la Edición Retro, el quinto número del Fanático Escarlata, se editara en el año 2.007, con motivo de los ochenta años de nuestra amada institución, es por ello que en algunos textos se encontrará un cierto tufillo conmemorativo; sin embargo la ubicuidad de los miembros del Colectivo Diaboló (Valencia, Barcelona, Cali) dificultó mucho el proceso creativo de esta revista. Con cada número hemos intentado superarnos, y la edición que ustedes están viendo pretende tener una calidad editorial digna de nuestro equipo y de su hinchada.

Es por ello que dejamos atrás la etapa del fanzine (que tantas satisfacciones nos dio) para evolucionar y convertirnos en una revista, con todo lo que ésto implica. Este número fue proyectado para imprimirse en papel de lujo, a full color y con un formato más maduro. No obstante, los preacuerdos establecidos con algunos de nuestros posibles anunciantes y colaboradores no se cumplieron por asuntos de diversa índole. Lamentablemente el Colectivo Diaboló no cuenta con los recursos suficientes para publicar de manera autogestionada una revista de estas características y por ello, hasta ahora, no se ha podido llevar al papel. De todos modos no queríamos que el trabajo apasionado de todos los fanáticos escarlatas que colaboraron en este número quedara sin difusión y escogimos internet como una forma de darlo a conocer. Esto tiene sus ventajas y sus desventajas: por un lado la visualización de la revista no será la misma en el formato digital, pues como ya se explicó fue concebida para ser publicada en papel, pero por otro lado no tendremos los problemas de distribución que siempre hemos tenido y más personas de la Nación Escarlata tendrán acceso a este número. Desde ya estamos trabajando en la Edición Fetiche, esperamos que la colaboración para ese número sea tan prolija como lo fue para éste; deseamos también que la Edición Retro sea de su entero agrado y que sirva como un ejercicio de recuperación de la memoria, que ayude a ahondar nuestras raíces como hinchas americanos y permita enorgullecernos cada vez más de nuestra nunca bien ponderada Mechita.

Un puesto callejero cualquiera, en el centro de cualquier ciudad colombiana. El Fanático Escarlata y los himnos entonados por los juglares del Rojo comparten espacio con producciones de Hollywood y el resto del mundo. Manifestaciones artísticas y espirituales de la Nación Escarlata surgidas del pueblo para el pueblo.

PARABOLA DEL TALENTO// (ejercicio de fácil respuesta en los años 80):

Por Herman Vargas

Si un cuerpo esférico de 68 cm de circunferencia y un peso de 412 gr, viaja hacia un vértice formado por dos postes, uno horizontal y otro vertical, de 7.32 m y 2.44 m, respectivamente, y en su trayecto dibuja una parábola hiperbólica: ¿qué se necesita para que al pasar por el umbral formado por dicho vértice produzca un sonido superior a los 140 decibelios?

R//. Que la pelota sea pateada por Juan Manuel Battaglia.

114 Goles

82 AÑOS DE CARNAVAL

POR TRAUMA

Hugo Caicedo

Si hoy no me hubiese levantado… en medio de la inconciencia que me agobia, me sentiría fuera de este mundo. Pero la locura futbolera que me invade… al ver el encabezado de la prensa:

82 años de felicidad y carnaval perpetuo.

Si mis venas y mi corazón no fueran ROJOS, moriría de depresión, por no poder amar… todo lo que circula por mi alma, y mi cuerpo que hoy festeja con fulgor y transhumancia.

Viviremos nuevamente un carnaval caleidoscópico donde, los versos y cánticos a tu devoción… harán posesión de nuestros vastos cuerpos guerreros de las místicas milenarias…

El Rojo Escarlata teñirá y bañará todos los 13 de Febrero

la ciudad con su armonía carnavalesca

y nos llevará hasta el cielo donde se dibujala bandera de mi ciudad.

Hoy que volvemos, a las huestes de la experiencia… la disfrutamos con cariño y alegría. Sintiendo que el patrimonio del pueblo, nuevamente volverá a las manos de la gente que por siempre te alienta y seguirá por todos los lugares donde juegues y pongas en alto el nombre Valluno.

Eternamente viviremos muy agraciados por tu existencia siempre lucharemos por tu amor Por que hasta el final y la victoria Te perteneceremos eternamente.

Euforizados al lado del licor y los alucinógenos Festejaremos tu cumpleaños porque así todo el mundo te desee destruir, el odio no podrá con este amor tan fuerte que nunca nos separa y por el contrario forma una cadena indestructible.

Por Fernando Sánchez

La historia de la humanidad ha pasado por eventos que han marcado la línea de nuestra evolución social. Si nos detenemos un poco a mirar el siglo pasado no es difícil recordar dos guerras mundiales, Vietnam, una guerra fría, avances tecnológicos, conquista del espacio, caídas y subidas de gobiernos de toda índole. Colombia, un país multicultural y pluriétnico también ha sido objeto de cambios, transiciones, surgimientos, tristezas y alegrías. Un país enmarcado lamentablemente por la violencia anárquica controlada desde las altas esferas del gobierno, pero manipulada por medios de comunicación sumiéndonos en

la ignorancia y la ceguera de este territorio con más riquezas que pobrezas, pero contradictoriamente con mas insatisfacciones que regocijos.

Foto: Fernell Franco. q.e.p.d.

En este marco aparece la historia de quienes a través de epopeyas han tallado con lágrimas y fuerza el corazón de millones de colombianos, instantes que se perpetúan en el tiempo y siempre serán recordados por generaciones que han vivido o escuchado sus hazañas, y es que cuando hablamos de Colombia o del continente es inevitable no decir la palabra:

AMERICA, pero AMERICA no es una palabra es la historia de un país a través del fútbol. A través de mis años desde 1974 que fui parido en este planeta fútbol, llevo 35 años que representan el 42% de la historia de esta gesta futbolera, los 13 títulos, las participaciones en la Copa Libertadores con finales recordadas del 86 y el 96.

En mi memoria se arremolinan los recuerdos y me hacen sentir responsable de todos y cada uno de sus triunfos, sin embargo también me siento responsable de los fracasos administrativos del equipo que en su afán protagónico y de enriquecimiento me toca ver jugadores fantasmas “extranjeros”, que nunca juegan y nadie conoce. El atropellamiento constante de las directivas hacia su única hinchada fiel que sigue al equipo por todo el territorio oriundo y extranjero, y nosotros teniendo el típico comportamiento de masa sumisa e hipnótica. Recuerdo el primer semestre del 2007 con un equipo eliminado, disputando su partido de la ultima fecha con solo dos tribunas habilitadas, una gratis y otra paga. Lo triste es que donde se sientan los del poder adquisitivo, todos entraron gratis, mientras en la popular sur, sus fieles borregos cancelaban el valor total de la boleta para ver quizá lo único que alegra nuestros corazones por un poco más de 90 minutos, en esta sociedad de mierda que nos ignora como colombianos. El semestre siguiente las cosas no cambiaron mucho, excepto que estuvimos disputando los cuadrangulares y una vez más, “las directivas” violentando la fidelidad con alza en la boletería, aunque el incremento de $2.000 parezca mísero, es el equivalente al transporte, o algo de comer o simplemente a veces 2 lucas no nos caen del cielo y evidentemente no las tenemos.

80 años + 2 … sí, 80 años +2 que el BRS celebró desde el primero de enero del 2009 y los jerarcas del equipo parte sin novedad. Mi sueño en la conmemoración de estos aniversarios es que la popular sur, la masa que acompaña en las buenas y en las malas, la que siempre está en todo lados como digna representante de la pasión de un pueblo, sea precisamente eso:

La expresión de la pasión de la hinchada AMERICANA, y haga respetar su localía de AMERICANO a todo aquel que atropelle su historia; llámese rival deportivo, policía, estado, o directivos. El AMERICA en su historia de aquí a los cien años deberá decir que fue y es dirigida por aquellos que mueren cada 8 días en la tribuna.

AMERICA PASION DE UN PUEBLO DIRIGIDA POR SU PUEBLO.

Por Herman Vargas

“Yo vi los goles que se cuentan a los nietos. Y las pifiadas que dan ganas de olvidar. Rompí el carné cuarenta veces, eso es cierto, pero por eso no me han visto desertar. Porque yo tuve berretines goleadores. Y de este lado del alambre los colgué. En cada grito voy soltando los mejores pedazos de alma, que rodando amasijo”

(DESDE EL TABLÓN. HECTOR NEGRO)

Nunca una hoja de papel estuvo tan

mejor casigol que jamás vi. La jugada,

había sido alineado aquella vez.

blanca. Hasta ahora las letras no me habían resultado tan inútiles para

les expliqué, consistió en un disparo de media distancia ejecutado por Julio

¡PUM¡ -errare humanum est.

expresarme. Pero ¿acaso sirven de algo

Cesara Uribe; fue un tiro alto, altísimo,

En

ese momento fui Einstein y

las palabras cuando lo que se busca

tan alto que por un instante en el

comprendí la paradoja espacio-temporal,

es exaltar más de ochenta años del sentir de un pueblo?, ¿cómo armar

estadio hubo dos lunas. Parecía más un despeje que una jugada de gol. Sin

entendí que el tiempo todo lo comprime (hasta la memoria) y que seguramente

correctamente ese puzzle de fragmentos

embargo, en uno de esos extraños

mi

recuerdo correspondía a otro partido

que constituyen mi realidad subjetiva?.

eventos de la física futbolera el balón

o

quizá la jugada nunca sucedió. Ya no

Trataré de explicarme: El otro día,

descendió súbitamente y se estrelló

me

atrevo a asegurarlo.

después de un partido de la Mecha,

contra el travesaño horizontal de la

Lo

que sí puedo asegurar es que cuando

estaba con unos amigos tomando unas

portería norte, defendida por el arquero

yo

era un adolescente y quería mirar las

cervezas y hablando de fútbol. Yo me

uruguayo.

estrellas no tenía necesidad de elevar la

ufanaba de mis afortunados recuerdos del América de los ochenta. Les contaba como en una lluviosa noche copera

Estaba dispuesto a seguir mi relato, pero uno de mis amigos (quien tiene una memoria impresionante y posee un

vista al cielo, me bastaba con mirar el césped del Pascual. Los astros que iluminaban al América

América derrotó cuatro a cero al Peñarol

archivo sobre fútbol envidiable) dijo que

de

aquella época venían de todo el

de Montevideo y la manera en que, en ese mismo partido, presencié el

se acordaba muy bien de ese partido y que estaba seguro de que el peruano no

continente. Uno incluso venía de brillar con luz propia en el Cosmos

neoyorquino, el paraguayo Roberto Cabañas. Por eso, para mí, las cabañuelas antes que ser una forma centenaria de predicción meteorológica, eran unas espectaculares jugadas patentadas por el Mago del Pilar; fue en la cancha donde me hice testigo de cómo alguien puede ganarse el gol con el sudor de su frente, viendo a Gareca elevar su cabeza por encima de cualquier otra; me instruí sobre el movimiento parabólico y aprendí que ye es igual a equis cuadrado si quien estaba frente al balón era Juan Manuel Bataglia; conocí la inclemencia de ese perro de presa llamado Gerardo Gonzales Aquino y disfruté con la endiablada gambeta del Viejo Willy.

Aunque por encima de todos esos jugadores hubo uno que se constituyó en mi ídolo absoluto: Julio Cesar Falcioni. Aún hoy no he visto un arquero igual, no se amedrentaba ante ningún delantero ni lo asustaba la hinchada más hostil. Por el contrario, en los momentos decisivos se convertía en un gigante que hacía imbatible su portería. Dice el mito que su envergadura (la distancia de sus extremidades superiores extendidas) era mayor que su estatura y que esa peculiaridad le permitía alcanzar balones que ningún otro podía. De las excelentes alineaciones que tuvo América posteriormente no hablé con mis amigos en aquella ocasión, pero sin duda los nombres enunciados hubiesen

sido igualmente notables.

Hoy cuando América cumple más

de ochenta años no puede darse el

lujo de mantener una nómina como aquellas. Y aunque siempre ha tenido

una hinchada numerosa y bullanguera, ahora cuenta con fieles más fervorosos

y comprometidos. Es allí donde reside

el futuro de la institución, en su fanaticada. Si quienes hoy tenemos el honor y el compromiso de defender la bandera escarlata hacemos lo correcto seguramente en los próximos ochenta años alguno de nuestros nietos contará con orgullo su historia particular como hincha americano. Que así sea.

(A mi abuelo Primo Ante, descubridor de América)

1979-1980

61 Partidos

CANCERBERO: Perro mitológico de tres cabezas que guardaba la puerta de los infiernos. (Diccionario de la Real Lengua Española).

El guardián de la primera estrella,

Dos temporadas fueron suficientes para hacer de él, uno de los históricos con la divisa americana.

hizo de la portería roja un espacio inexpugnable.

Por: Umberto Valverde Gráfica: KONTRA

El vago de cancha genuino, personaje histriónico y carnavalesco, precursor de una estirpe que hoy se cuenta por miles. El Duende fue un adelantado a su tiempo, un barrista sin barra, un hincha que hizo de la atorrancia tras la Mecha su causa.

En esta edición conmemorativa, hemos querido homenajear a unos de los hinchas más representativos en la historia de la institución Escarlata. Por eso reproducimos esta entrevista que, en la década del ochenta, el Duende le concedió a Umberto Valverde para la Revista del América.

Casi nadie sabe que se llama Jorge enrique Nuñez. Todos lo conocen como “El Duende”. Es negrito y bajito. Para los partidos viste camiseta roja (dice tener más de 30), sombrerito rojo y medias blancas con el escudo tradicional de la institución. Habla enredado y después de los juegos se le entiende menos porque ha perdido la voz de tanto gritar y se encuentra completamente ronco. Los mismos americanos tratan de mamarle gallo. Empieza a beber en “Los Búcaros”, la tienda frente a occidental, donde se reúne la tertulia americana de José Ramirez, Julio Rojas, Arnold Yepes y Jaime Galarza, entre otros. Bebe porque gana América y bebe porque pierde.

El Duende nació en Palmira hace 28 años. Su padre, Enrique Noel Nuñez es americano. Su madre, Ana Lía Ramos, ya falleció. Desde muy niño lo llevaban al estadio y recuerda al América del 60, aquel de Arcángel Britos, a quien se le llamó el juez 20. Empezó a viajar con el equipo a otras ciudades desde 1969. Pero sólo en los últimos cinco años ha ganado el cariño de la hinchada americana. Fue por allá en 1974, cuando una vez perdió la partida de los buses que acompañaban al América a Medellín. Viajó en flota y entonces “El Mono” Restrepo dijo que parecía un “duende” porque se aparecía como fuera.

Sin embargo este apodo alcanzó celebridad en el año del campeonato. Cuando interrogamos al “Duende” por su sentimiento americano nos responde: “América es como un ser querido para mí, ya que no vive mi mamá el América es todo, no consiento nada, lo defiendo a capa y espada”. Cursó su primaria en la República Argentina. Los primeros años los repitió aunque 3, 4 y 5 los pasó de largo. Aprobó el primero de bachillerato en el Navia Varón. Estudiaba de noche y faltaba mucho, en especial por los partidos, y decidió no seguir estudiando. Cuando estaba más muchacho le decían “Barbi Ortiz” porque a toda hora hablaba de este jugador.

Hace más de siete meses que no trabaja. Antes laboró en un taller industrial. Ahora vive del cachete. En su libreta de apuntes tiene los teléfonos de quienes lo protegen y le colaboran. Tenía un reloj, pero lo perdió porque se quedó dormido en Agapito. Las boletas se las regalan y cuando no consigue entra con toda tranquilidad porque los porteros ya lo conocen. Por su barrio, en la Nueva Floresta, lo admiran porque es conocido y habla en todas las emisoras. Nadie lo hace esperar. Su novia se llama Jacqueline, le hace visitas formales pero todavía no piensa en matrimonio. Los jugadores que más recuerda y aprecia en la historia del equipo son: Carlos Montaño, Carlos Alfredo Gay, Julio Cesar Falcioni, Arcángel Britos, Herrera, Riascos, Volken, Pascuttini, Reyes, Mario Moreno, Dardo Migone, Pedro Nel Ospina, Gilberto Cuero, Barbi Ortiz y Espinoza.

El 19 de diciembre de 1979 bebió desde por la tarde. Gritó todo el tiempo y poco a poco fue perdiendo el sentido de las cosas. Cuando salió del estadio se quedó en Manolete y amaneció tirado entre las mesas. Al otro día se cambió y siguió la rumba en San Antonio, con unos amigos. Cada vez que empieza a tomar siempre va de remate al “Abuelo Pachanguero”. Baila sólo; pide los discos de Eddy Palmieri y la Sonora Matancera. Cuando anda romántico solicita las canciones de Leonardo Favio.

Si el Duende pudiera cumplir un deseo antes de morir es precisamente ver jugando al América. El América por el cual goza, sufre, bebe y llora.

Nunca olvidaré el llanto inconsolable del ñarol de Uruguay,

a escasos 15 segundos de finalizar el segundo tiempo

complementario. En Colombia la transmisión televisiva se interrumpió, y cuando regresó la señal los charrúas celebraban el triunfo frente a la mirada atónita del plantel escarlata. El delantero mirasol Diego Aguirre, con un zurdazo impresionante, derrotaba al gato Falcioni, que custodiaba la valla de los Diablos Rojos, dirigidos por el médico Gabriel Ochoa Uribe. El gol lo escuchamos a través de la radio. Nadie lo podía creer. El escritor del barrio Obrero, Umberto Valverde lo sintetizó magistralmente en una crónica para la revista del América, titulada: ¡ No fue una derrota, sino un golpe en el Corazón ! , y así lo sentía el tumaqueño Willington Ortíz, pues su ilusión era alcanzar la gloria esquiva de la Copa Libertadores, pues nunca había podido ir a un Mundial, a pesar de ser considerado el mejor jugador de Colombia en

decorosas presentaciones en míticas

canchas como Wembley, Giussepe Meazza, La Bombonera

y El Azteca, pero mucho antes de ellos, quien sembró

la semilla de talento y vergüenza deportiva fue sin lugar

a dudas el Viejo Willy, un afrodescendiente nacido en Tumaco,

(Nariño) el 26 de febrero de 1952, un delantero excepcional que se destacó por ser un jugador de gran habilidad y velocidad, con una excelente gambeta y un buen manejo de ambos perfiles. No lo paraba nadie cuando iniciaba su ruta hacia el arco rival, un carasucia del trópico embrujado que rompía cualquier defensa. Willington Ortiz, defendió con alma corazón y vida la remera tricolor, cuando éramos un equipo cenicienta en el mapa futbolero, tanto a nivel de selección como de clubes. El Viejo Willy siempre fue grande frente a los grandes, como lo demostró con esas brillantes definiciones frente al Pato Fillol en el Monumental de Núñez, cuando el Deportivo Cali eliminaba a River Plate por Copa Libertadores de América. Como olvidar su despedida del fútbol, con un partido que le organizó la mechita, el 15 de marzo de 1989. Esa noche enfrentamos al Nacional de Montevideo, flamante campeón de Libertadores y la Intercontinetal, la banda de Seré, Hugo de León y El Pinocho Vargas, y los diablos rojos nos reforzamos con el Loco Gatti, el Beto Alonso y La Polilla Da Silva, ganamos 3 a 2, y el viejo willy marcó el primero, luego fue relevado en el segundo tiempo con una ovación estruendosa. Por eso este reconocimiento del Fanático Escarlata con uno nuestros próceres futboleros, porque así lo demuestra su trayectoria profesional a lo largo de 17 años consecutivos en tres clubes

(

toda su historia futbolística por la FIFA, y por ello sentenciaba lapidariamente: “Mi generación ya no conoció la victoria. Ahora tiene que venir otra para buscarla.”

Y así sucedió efectivamente, pues vino el proceso de Maturana y

Bolillo Gómez, y la generación de Carlos Valderrama, Freddy Rincón, Faustino Asprilla, Adolfo Valencia, Rene Higuita, Leonel Alvarez, Andrés Escobar (q.e.p.d) ,Albeiro Usuriaga ( q.e.p.d ) .

Nunca olvidaré el llanto inconsolable del tumaqueño Willington Ortíz, aquella trágica tarde de halloween en 1987, en el estadio Nacional de Santiago de Chile, luego de perder la final de la Copa Libertadores frente a Peñarol de Uruguay y Oscar Córdoba entre otros, quienes nos llevaron a disputar tres mundiales ( Italia 90, USA 94, Francia 98), conquistar una Copa América (2001) y realizar

Millonarios,

Deportivo Cali y América ) y en los diversos equipos de la selección Colombia y en las “Selecciones Resto de América” y “Estrellas del Mundo” a donde fue convocado varias veces entre los mejores del orbe. Diecisiete años derrochando fútbol en estadios nacionales

y extranjeros, más de 700 partidos jugados, 250 goles anotados, 6 veces campeón colombiano ( dos con Millonarios, cuatro con

América ), subcampeón de la Copa América en 1975 con la selección Nacional, 4 veces subcampeón de la Copa Libertadores de América ( 3 con América y otro con Deportivo Cali ), 4 subcampeonatos en

el torneo colombiano ( dos con millonarios, uno con el Deportivo

Cali y otro con América). En total, media docena de títulos, cinco subtítulos continentales, y cuatro nacionales avalan su carrera deportiva, en la que demostró dignidad y grandeza, creatividad y valor, dentro y fuera de las canchas para superar los rivales en el campo y las adversidades de la vida. Su actuación en la selección Colombia también fue destacada, como lo afirma el mismo Carlos Salvador Bilardo: “Yo a Ortiz lo conocí muy bien y es un jugador excepcional en todo el sentido de la palabra. Como futbolista, todos lo saben, con las cualidades

técnicas que lo convirtieron en insustituible. El sabe hacer todo y con modestia conmovedora. Debe quedar claro que Willington Ortiz significaba para la Selección Colombia que yo dirigí, lo que significó para Argentina la presencia de Diego Maradona”. Después de su retiro se convirtió en técnico de las divisiones menores del América, alcanzando varios titulos en los torneos de la liga Vallecaucana de Futbol.

una

La academia también se ha preocupado por visibilizar el impacto y relevancia cultural que tiene para nuestra región un ícono futbolero como Willington Ortíz, tal es el caso de la publicación en el año 1994, del libro: El Viejo Willy (Una historia contra el olvido), escrito por el Antropólogo Alejandro Ulloa, actual Director de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle. Este texto fue editado por el Centro Editorial de la Universidad del Valle, en la Colección Crónica y Periodismo, y en el se fusionan la

crónica biográfica con la ficción literaria que incorpora al hincha como protagonista inherente a la pasión de multitudes en que se ha convertido esta práctica cultural y popular de nuestra civilización.

(1983-1988)

169 Partidos/ 63 Goles

¡NO FUE UNA DERROTA, SINO UN GOLPE EN EL CORAZÓN!

Tomado del libro “Quitate de la Vía Perico” De Umberto Valverde

En los momentos difíciles, en las más cruciales de la vida, esta vida, uno tiene que volver a sus raíces, a la génesis de la pasión, y es preciso saber que nuestro amor por el América nació en la derrota, en la lucha, buscando la victoria iluminada. Empezamos a ser hinchas con el equipo de Pachequito, Mallarino, Montaño y Shinola Aragón. Ahora es tiempo de tristeza, pero debemos aguantar, saber que América existe y mañana será otro día, que el fútbol te ofrece una revancha cada ocho días, que todavía hay tiempo para hacer diabluras, que las trompetas pueden seguir sonando, y el dale rojo dale se volverá a entonar. Por encima de todo, nos queda el amor al equipo, a la camiseta roja, al escudo con el diablo, y no podemos renunciar a él, ni dudar un instante. Nosotros, los que estuvimos siempre, tenemos que estar en primera línea, como en la esquina del barrio, en la cita ineludible. En la derrota es necesario avivar el fuego, juntar las manos y las voces. Una vieja consigna americana decía: “América, tierra firme “.

A pesar del dolor, de esa inmensa pena que nos sacudió, nuestro amor siguió intacto y seguimos adelante con el sueño, porque al fin y todo, la vida es un sueño. O quizás como dice el poeta Álvaro Mutis en sus versos sabios:

“La noche que respira Nuestro pausado aliento de vencidos nos preserva y protege para más altos designios”

! Ay! César Vallejo, mi corazón quedó herido. Sea como sea, sin poder olvidar esa final desgraciada, esta pasión aberrante y enfermiza que se llama América se abre paso en la sangre y renace con el día, en el hermoso domingo de una ciudad que es nuestro pasado, nuestro presente y futuro. Ahora y siempre, ¡Que viva América, carajo! Ameriquita del alma, América hijueputa.

Por: El Sudaka.

Nacido en Santiago del Estero, Argentina, el rubio centrodelantero debutó en las divisiones menores del Boca Juniors y vistió también las casacas de River Plate, Vélez Sarsfield e Independiente. A su llegada a San Fernando, sedujo a la hinchada con su pinta rockera y temible olfato goleador, que tradujo en acrobáticas chalacas y espectaculares cabezazos , tras los centros precisos del Pitufo, Bataglia, Porras y el Pitillo Valencia. El pueblo escarlata lo recuerda con amor, agradecimiento y cariño por su carácter combativo y profesionalismo absoluto que volvió a confirmar, cuando dirigió al equipo en el 2005, defendiendo a sus jugadores frente a los atropellos laborales de los directivos. Un verdadero gentleman, dentro y fuera de la cancha.

(1983-1996)

505 Partidos/ 73 Goles

POR: Ruñidera.

En el Obrero, barrio proletario, fortín rojo y bohemio de Cali, un mago de la zurda danzaba en los partidos de calle. Su menuda figura y poca talla presagiaban un futuro de asfalto. De su padre, ex jugador de fútbol profesional, heredó el amor por la pelota. En las divisiones inferiores de la Cantera Roja, empezaría a erigirse como líder nato. Sale campeón Nacional de Reservas dirigido por Tucho Ortíz, y con la Selección Valle dirigida por Edgar Mallarino en 1983. Los profes ya le tenían el ojo puesto. Debuta en 1984 y disputa la titularidad con volantes recorridos e históricos como Cesar Cueto y Humberto Sierra. ¡Oh sorpresa! Sobre la grama todo un Crak!!!. Gambeteador, tiro libre: ¡GOL!. De pase gol sorpresivo a izquierda y derecha. Noche inolvidable, tiro de esquina directo a la cabeza del patrón Bermúdez. Fuera Gremio de la final de Copa Libertadores 1996. Al final de su periplo por la escuadra escarlata, Alex Escobar militó en 505 partidos y marcó 73 goles, obteniendo con soberbia roja un pentacampeonato y cuatro finales de Copa Libertadores. Un diez de la vieja escuela, de los que nacen y se consagran con las virtudes de la fantasía.

Por: Skupa

América inspira pasiones, canciones, poemas; y en el devenir de su historia se desarrollan infinitas pequeñas historias individuales que la forman y la enriquecen leyenda, mitologíca. Dentro de la inmensa hinchada americana se destacan algunos de los narradores más lúcidos, dementes y geniales de la bola multicolor que es este planeta fútbol, gobernado por el sentimiento escarlata.

El primero y mas grande es sin duda Alfonso Bonilla Aragón “Bonar”. Cofundador de la escuadra Americana de 1927 y jugador ocasional de último recambio, ya que como muchos de los buenos letrados tenía escaso talento con la pelota, Bonar se destacó en el Valle del Cauca como abogado elocuente, periodista con criterio y credibilidad, y autor brillante de algunas de las piezas de prosa más bellas que se han escrito en esta comarca. Sólo publicó un libro, “El notario de mi pueblo”, pero sus columnas: Bitácora y Birlibirloque, así como sus colaboraciones en periódicos como El Tiempo, Relator, Occidente, El País y El Pueblo, pusieron a pensar y a conversar a muchos colombianos por más de 40 años.

Luego aparece el biógrafo de la salsa en Cali, el maestro Umberto Valverde. De formación autodidacta, Valverde surge de las mismas entrañas de la ciudad brava, de la rumba pesada y aleta, del barrio Obrero. Uno de los periodistas empíricos más productivos del Valle del Cauca, que se ha destacado principalmente por sus columnas y ensayos políticos, sus publicaciones sobre el cine Colombiano (una de sus grandes pasiones) y sobre la mas grande de sus pasiones el América de Cali. Acompañó al equipo por todo el continente, reportando con exactitud poética cada hazaña gloriosa y cada dolorosa derrota, mientras dirigía y escribía para la revista de la institución. En su paso por el cine, de la mano con Carlos Mayolo (otro Americano

innegable), escribió dos de los guiones que mas representaron en

el cine la cercanía de la ciudad con el fútbol; “Rodillanegra” (1976)

basado en su relato “Un foul para el Pibe” de su libro “Bomba

Camará,” (1972), y “Aquél 19” (1985).

En el cine también surgen herederos de esa generación del

Caliwood, que retomando las enseñanzas de la crónica de barrio

y puliéndose a través de la escuela de comunicación de univalle, emprenden toda una nueva era de narradores de historias

audiovisuales. Es el caso de Carlos Moreno y la gente de Antorcha films con “Perro come perro” (2008), que aunque no tocaron el fútbol como tema, se sacaron la espina con los amargos y de paso

les dejaron su maleficio (la escena de la funeraria se grabó en

la Vázquez Cobo). También está Andy Baiz, que dirigió “Satanás”

también ese año, y que en su momento, cuando empezaba a adaptar el libro de Mario Mendoza, nos consultó a Sherpa (co- fundador de Antorcha) y a mi para agregar un personaje barrabrava, que se entregara por completo a su amor por la mecha hasta perder la razón. Finalmente se decidió por no mezclar las dos ideas del diablo que se podrían confundir en la historia.

Pero de la misma barra nacen también narradores de esas historias necesarias y enriquecedoras para la mitología Americana. Y de

los más productivos, creativos y notables, yo destaco sin duda al

Zudaca. Y no quiero con esto desconocer a muchos otros como el

mismo Sherpa o el poeta euforista Trauma. Sólo quiero resaltar este caso que se perfila a las grandes ligas. Se graduó de Univalle con honores, gracias al documental La ciudad de los fanáticos (2001),

y al libro homónimo que también publicó en equipo con Blanco y

Galeano. Pero después ha venido publicando esas historias urbanas

y de viajes por todo el continente y a través de la bohemia, que

en muchas ocasiones siguen la ruta de la escuadra escarlata. Su

chispa para componer improvisados cantos en la barra encontró

en la Banda 105’, un espacio creativo de resistencia y es común

escuchar sus letras coreadas por toda la popular. A través del par

de videocámaras con que mira el mundo, registra la realidad, que

luego retrata en sus textos por medio de alter-egos igualmente o incluso más marginales que los personajes con quienes sostiene su diálogo grabadora-en-mano, ebrios de la rebelde alegría de nuestra

resistencia diaria. Dos libros más, dos documentales más, dos años de coordinador

de redacción del periódico La Palabra, el fanático y otros fanzines, y

todo lo que se viene en el futuro; me hacen creer que seguramente

mi parcerito estará, si no es que ya lo merece, entre los grandes

narradores de la historia Americana.

En

la música es bien sabido que los himnos a la mecha se cantan

en

ritmo de salsa, de currulao, de hip hop y de hard core, y no

tenemos necesidad de adoptar canciones populares que hablan de todo menos de fútbol; en cambio los envidiosos corren a ver que componen a sus equipillos, sin tener historia ni nobleza que

mencionar en esas tristes letras. Pero algunos se preguntarán a qué viene toda esta lora con esto de los contadores y cantadores de historias; pues a esos pocos que todavía no han captado este mensaje se los pongo más claro y directo. Hay que rescatar del olvido a todos los que tengamos, hay que producir mas y mejores, y de todos los lenguajes posibles (incluyo a los gráficos) hay que enorgullecernos de su trabajo, hay que tenerlo siempre presente. El fútbol ha tenido a grandes

juglares y maestros de las letras y la tinta, que sin vergüenza de su origen popular y condición de fanáticos, le cantan o escriben a sus escuadras con la consabida respuesta orgullosa de esas hinchadas, que pueden decir con toda la boca “Serrat es del Barça” o “El negro Fontanarrosa es Canalla”. Y les digo con todo mi corazón, gracias mecha por inspirar a tu pueblo, pues como dijo Bonar:

¡América es la pasión huracanada de un pueblo, que nunca muere!.

mecha por inspirar a tu pueblo, pues como dijo Bonar: ¡América es la pasión huracanada de
mecha por inspirar a tu pueblo, pues como dijo Bonar: ¡América es la pasión huracanada de

Cáceres Jorge Ramón, Quiñónez Wilson Américo, Pascuttini Aurelio José, Reyes Luis Eduardo,Chaparro Gabriel, Gay Carlos Alfredo, Bataglia Juan Manuel, González Aquino Gerardo Sabino, Cañón Alfonso, Lugo Victor, Viafara Ramiro.

Foto: Fernell Franco. q.e.p.d.

Barragán, Maturana, Sanguiovanni, Umaña, Sarmiento, Bernal, Medrano. Pony Maturana, Wilsón Peréz, Alex Escobar, Dinas, El Medico Cruz, Herrera, Carlos Zuñiga, Jhon Obregón. Redin, Jamundi Moreno, Julio Gómez, Villareal, Alexis Mendoza, Condorito Fabbri, Diego Gómez, Cabrera, El Niche Guerrero. Freddy Rincón, Gutierrez, Leonel, Polilla, El Betun Lozano, Usurriaga, Niño Bermudez, El Pipa D’Avila.

Foto: Fernell Franco Plantel que consiguió la octava estrella, derrotando al Deportivo Cali (3 - 1), en diciembre de 1992, aquella noche que Rincón fusiló a Rayo.

Gráfica, Servio Bernal

o todos los días se cumplen más de 80 años; no toda institución logra llegar con orgullo y la cabeza en alto a celebrar más de 8 décadas de vida; no cualquier organización en el mundo, sea cual sea su labor, función o trabajo en el medio que se desempeñe, logra 80 y tantos años de historias, alegrías, triunfos, reconocimientos internacionales, halagos y miles de miles de seguidores por donde quiera que su nombre se menciona.

Me estoy refiriendo a la que hoy día representa para Colombia una de las más grandes instituciones deportivas a nivel histórico, pasando a ser mucho más que un equipo de fútbol profesional, para convertirse entonces en parte de la cultura nacional, de su idiosincrasia, de su legado deportivo y ¿Por qué no? parte de ese reconocimiento internacional que como país, llegamos a tener en muchas partes de la tierra.

Así es, ese reconocimiento al que me refiero no se construyó de la noche a la mañana, ni se hizo con dos ó tres “copitas” gana- das de manera esporádica, ni se constituyó con el levantamiento y aporte único del periodismo parcializado y acomodado de un país mal dirigido por el mismo. Ese reconocimiento surgió desde el mismo momento en el que el 13 de febrero de 1927, en un barrio humilde de la ciudad de Santiago de Cali en Colombia, se fundara el que representa para el país (de lejos) el club de fútbol más grande de toda Colombia.

Digo que no se levantó su reconocimiento solo con la ayuda de periodistas o políticos, pues a pesar de varias crisis por las cuales ha pasado este club, hoy día, luego de 82 años, sigue siendo uno de los más reconocidos y respetados a nivel nacional e interna- cional. El 13 de febrero de 2.007, el América de Cali llegó a su cumpleaños número 80, pero llegó quizá en la situación más difícil de toda su historia: deudas de todo tipo; una paupérrima administración y una gerencia desinteresada y apática a los intereses de los hinchas; una situación deportiva bastante compleja; y una absurda lista Clinton que tiene al club sumido en el ojo del hu- racán, pues las finanzas y el área económica no fluyen de la forma más deseada o como mejor se puede esperar.

Para nadie es un secreto esto, que nuestro amado club, aquel que se hizo grande en Colombia y en todos los países de Sur América, hoy día pasa por una verdadera crisis en muchos aspectos, en áreas antes impensadas o siquiera imaginadas, y se vea comprometido como equipo de fútbol y de la misma forma como organización. Qué mas hubiéramos querido los aman- tes de la “Mechita Roja” que llegar a estos ochenta y dos años de gloria con una mejor situación en lo económico. Pero lastimosa y claramente, las cosas para el Rojo, no son así. ¿Qué hacer entonces? ¿Renunciar?, ¿Abando- nar como lo hicieron los contrarios en situaciones iguales o quizá menos comprometidas?, ¿Irnos y olvidar toda una vida de alegrías, felicidades, gozo y también (como en la vida misma) de dolores, sufrimientos y frustraciones, pero al final una vida entera?.

El América de Cali no es el primer ni el último equipo en el mundo que pasa por una crisis de estas, pues basta recordar la década negra de equipos como Boca Js, que en los 80s, no levantaron copa alguna por más de 11 años, así como no lo hizo River o Racing Club por más de 30 años sin conocer la gloria. Pero ese periodísticamente admirado Boca Js es reconocido hoy como un equipo grande del continente, y ¿quién se acuerda de su década negra?. O acaso clubes de mayor prestigio mundial como Barcelona, ¿no tuvieron de la misma forma en los 90s, momentos de crisis y dificultades que casi lo llevan a desapare- cer como a los equipos anteriormente mencionados?.

Las crisis las viven todas las personas en algún momento de sus vidas, las empresas, las instituciones y las organizaciones, ¿por qué no un club de fútbol también puede pasar por todo esto, que aunque indeseable y desagradable, real?. Pero ¿Cuál es la diferencia entonces?¿Qué es lo que hace grande a una institución deportiva y por qué celebrar estos 80 + 2 años de glorias y alegrías?, he aquí un pequeño recuento para motivar al mayor patrimonio de cualquier club de fútbol en el mundo: su hinchada.

Desde el año 1979 comenzó la era de la gloria en el América de Cali, hasta la fecha, poseedor de 13 títulos a nivel local, acompañado de 8 subcampeonatos en los que de la misma forma salió con la cabeza en alto. América es el equipo colombiano con mayor número de participaciones en la copa Libertadores de América, con un total de 19 apariciones, haciéndose así poseedor de un reconocimiento a nivel mundial, y no en vano siendo el equipo más famoso de Colombia en cualquier parte del mundo donde se mencione.

Ni que hablar de las 4 finales de Copa Libertadores a las que llegó, que aun siendo esquivas, lo hacen el único equipo local con 4 apariciones en la cúspide de este torneo suramericano. De la misma forma una copa Merconorte, y no dejando de lado, pues sería imposible, a una de las hinchadas más numerosas en

todo el país y con simpatizantes aún a nivel internacional. Hace falta darse cuenta de ello en el estadio del Club Atlético Independiente y mirar con agrado a decenas de seguidores del Rojo de Avellaneda con la camisa del diablo colombiano, quienes portan con orgullo la casaca del más grande de la tierra del vallenato y el café, en el país del tango y el mate. Es en esta cancha en donde el América se convierte entonces en “un amigo” para los rojos argentinos, aquellos quienes reconocen la grandeza del rojo colombiano y hacen memoria de victorias inolvidables contra rivales de turno como Racing, Rosario o el mismo River Plate. Ni qué hablar de sencillos censos de opinión entre los aficionados peruanos o paraguayos amantes del buen fútbol, los mismos quienes reconocen sin demora, el que representa para nosotros el equipo más grande a nivel nacional. ¿Como olvidar las fiestas y carnavales realizados por la hinchada americana en Cali, Medellín o Bogotá, en-

frentando a los clubes de dichas ciudades?

cas como aquella “noche de bengalas” en la cual el rojo le ganó 2-0 a los embajadores en una inolvidable tarde de domingo en Bogotá, tiñendo el cielo capitalino de un rojo alucinante con más de 5.000 Bengalas, para que diarios como el Tiempo publicaran en sus titulares: “Noche diabólica en Bogota”…y de la misma forma, partidos contra Nacional, Medellín o Cali, sin olvidar goleadas y festines impresionantes contra el

equipo cardenal. Pero ahí no paran las razones y los motivos para celebrar la fiesta de estos 80 + 2 años, pues cómo dejar de lado a glorias del fútbol no solo nacional sino suramericano tales como Gareca, Falcioni, Bataglia, An- thony el Pipa de Avila, el Palomo Usurriaga, Luis Barbat, solo por mencionar a algunos de los muchos que pasaron por las toldas rojas, vistiendo con orgullo la casaca escarlata, aquellos mismos quienes fueran protagonistas en los equipos de sus seleccionados nacionales en competencias internacionales.

seguramente

que ni ellos mismos pueden olvidar fiestas úni-

Hoy, con un poco de nostalgia por todos estos recuerdos memorables e imborrables, escribo estas líneas en las cuales llegan a mi mente solo todas las cosas buenas y maravillosas que se han vivido con el equipo de los amores, ese que hace llorar, reír, sufrir, pero al final el que de una u otra forma nos da alegrías y motivos para sonreír cada vez que vemos su escudo o lo llevamos puesto en el pecho, como tatuado en el corazón.

Hincha escarlata, cada 13 de febrero no sólo cumple años de vida el equipo más grande históricamente de Colombia y el que quizá tenga más seguidores y simpatizantes a nivel nacional y por qué no, a nivel internacional. Cada 13 de febrero el América cumple un año más, con la cabeza en alto a pesar de la lista Clinton, del Tío Sam…

Por esto y muchas más razones que seguramente y a nivel personal usted tendrá, por las cuales sigue al equipo y se pone la camisa roja cada domingo, o cada vez que así usted lo desea, sin importar los resul- tados, el mediocre y decadente periodismo nacional o los asedios de una prensa que parece ensañarse contra la imborrable e innegable gloria escarlata, ¡vìstase de la camisa del rojo, salga a la calle y celebre, cuéntele a sus amigos y allegados esta gran alegría, y como en todo cumpleaños celebre, salte, grite y conmemore con nosotros el cumpleaños de aquella institución que de uno u otro modo le ha dejado algo a usted y a mi.

Olvídese por un momento de los comentarios morbosos y amarillistas de prensas deportivas débiles y pusilánimes, y súmese a esta gran celebración que en honor del MÀS GRANDE, la hinchada celebrará para demostrar una vez más, que la grandeza de un equipo no está solamente en sus cuentas bancarias, sino que su máximo capital y su mayor patrimonio somos nosotros: sus hinchas.

Así que ¡vìstase de rojo! Salga con su camiseta y acompañe al equipo este año, demostremos que América no es sólo su historia, sus dificultades actuales o sus perseguidores contemporáneos, sino que esta institución de la cual usted y yo hacemos parte, la misma permite que sus hinchas se sientan orgullosos de serlo, acompañándola “EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS…”

Del Barrio Obrero a la 15 un paso es, cantando bajito yo me iba a pie

(Willie Rosario).

San Fernando y Barrio Obrero, dos tradiciones unidas por un color. Un color que no conoce de clases sociales ni de etnias; el color de la sangre y de los atardeceres vallecaucanos.

Barrio Obrero y San Fernando, su vinculo es la pasión escarlata

Amado desde tiempos inmemoriales, Don Diablo arribó con júbilo al Valle a impulsar las almas de la escuadra roja. La ilusión de saborear dos subcampeonatos, el del 60 y 69, se acumuló en los deseos de Don Diablo y en la memoria de las generaciones transitorias…muchos de ellos murieron anhelando la vuelta gloriosa, más el amor se mantuvo floreciente hasta llegar a una noche de eternizada alegría de diciembre de 1979, cuando la ciudad y Don Diablo estallaron en un orgasmo popular, palpitante y reprimido durante 31 años de fútbol profesional… desde esa noche la alegría se ha eternizado 13 veces en los moldes infinitos del alma, y el amor que se lleva a pasear por la calle, florece revitalizándose con cada proeza, la de una épica que otros equipos no pueden contar.

La década de los 80´s arrojó campañas exitosas con una de las mejores nóminas del fútbol nacional: un pentacampeonato inolvidable, tres finales continentales consecutivas. Sin embargo el imaginario del fútbol colombiano ha querido reducir estos logros a una incidencia directa del narcotráfico en la institución, cuando el tiempo y la realidad ha demostrado que no sólo en América se establecían por esos días alianzas con carteles de la droga. Y que los otros equipos untados del dinero clandestino, se regulaban maliciosamente ante la administración pública obteniendo su carné de redención. Aunque suene a disculpa atemporal este argumento consolador, este artículo no trata de exponer las dinámicas oscuras del mercado del fútbol, sino de evidenciar la campaña del América y las vueltas de Don Diablo en casi tres décadas de fútbol colombiano, porque sin ningún atisbo de arrogancia, argumentos en la modernidad es lo que tenemos.

Mientras en las atmósferas del poder institucional se instalaban en la mitad de la década de los 90´s las conspiraciones y las persecuciones en complicidad con los gringos para acorralar

a Don Diablo y sus protegidos, América entrega a sus devotos

seguidores tres títulos nacionales y una final continental. Se empezaba a vislumbrar la sombra de estar inmersos en la lista Clinton. El nuevo milenio se afronta con crisis y se logra ante el acoso de los sabuesos oficiales, un tricampeonato memorable con un equipo soportado en las divisiones inferiores. Caso único en la historia del fútbol profesional colombiano.

Los triunfos logrados en esta difícil etapa donde no se contó con

el flujo de chequeras dudosas y donde le cerraron a Don Diablo

las posibilidades administrativas y económicas para sostenerse en el mercado, marcaron el camino a seguir. Aquí empezó una historia que merece ser expuesta, una historia contra todos los pronósticos, una historia donde nos refugiamos en el tridente

Este balance se le presenta a nuestro miembro honorario y patrocinador oficial:

Salve Don Diablo… fieles, heroicos y altaneros, dejamos en cada grito y cada canto, el más puro amor para nuestra AMÉRICA ETERNA, ese amor que ni la muerte se lo lleva… ¡Río rojo invadiendo las calles, corazón que crepita en Sur!.

Vamos a poner el orden de las cosas y las cosas en orden. Decir con orgullo que America es el equipo más productivo de las últimas tres décadas de nuestro fútbol nacional no es un eufemismo, ni tampoco una pretensión eufórica de hincha obnubilado por la pasión, es realidad sustentada con números y campeonatos ganados, es también una historia con muchas anécdotas, donde Don Diablo y el América sintieron el rigor y la persecución de las instituciones religiosas del poder.

para resistir y aguantar los embates del imperio. Desde el último título en 2002, la hinchada experimentó en seis años y doce torneos, la ansiedad por materializar una estrella en los tiempos más agobiantes de nuestra historia como institución.

Para nadie es un secreto las audacias del equipo a lo largo del milenio. Sin patrocinio corporativo, con los pagos de nómina represados, con las cuentas congeladas, con la incertidumbre latente de la disolución de la plantilla oficial, con la resaca de no haber logrado el título en la final del primer semestre del 2008, América y Don Diablo seguían sin distraerse en la ruta de la victoria haciendo cada vez más palpable a medida que avanzaban las fechas del campeonato, la mítica alianza de tallarlo en nuestros corazones y camiseta para exorcizar los trucos del imperio y los rivales de turno.

Cuando los medios exaltaban las victorias de oponentes y se opacaba con disimulo una campaña sin mancha, cuando un arbitro se inventó un penalti con cinismo perverso, cuando estábamos tan solos que no nos teníamos si no a nosotros mismos en las graderías, percibíamos también la magia y una esperanza arrolladora que nunca claudicó en este impulso por consagrar en una de las campañas más hermosas, la memoria de nuestro ilustre mentor vinculado a LA PASIÓN DE UN PUEBLO desde tiempos inmemoriales… La fantasía de un equipo rápido, seguro y vertiginoso que avanzaba hacía el arco rival como flecha endiablada alentada por

Por Johnnie Walker.

su tribuna, hechizó las triquiñuelas y deseos de los poderosos con un experimento táctico donde la plástica y la física renovaron las ambiciones por instalar un modelo de fútbol ofensivo y vertical, moderno y explosivo.

El 21 de diciembre de 2008 será de las diabluras más recordadas y queridas. América ganó contra todo y contra todos. La actitud, el ímpetu y el hambre de gloria del cuerpo técnico y jugadores, fueron las directrices a seguir para anteponerse a lo extrafutbolístico con una de las nóminas menos costosas del torneo, pero sin duda la más vanguardista y competitiva. Coronándose Campeón 2008, e insertándose en lo más selecto del historial del fútbol colombiano, América no sólo logró el título, sino la condición de ser el más laureado, o al menos el de mayor rendimiento en las estadísticas de las últimas tres décadas. La tan anhelada estrella 13 llegaba con un sabor especial, el de una venganza fría y lapidaria para los oficialistas, los escépticos y los amargos.

Para graficar mi exposición, ahí van algunas cálculos. Tomando en cuenta los números de América y el rendimiento de otros equipos en los últimos treinta años, nos encontramos con el siguiente dato:

América: 13 títulos en 33 torneos, rendimiento del 39.4% en un lapso de 29 años, a todo señor todo honor.

Nacional 7 títulos en 33 torneos, rendimiento del 21.2%, los doblamos en promedio, los títulos no se compran, se arman buenas divisas.

Cali 3 títulos en 33 torneos, rendimiento del 9.0 %, más club que equipo. Y de los socios qué ?…

Millonarios 1 título en 33 torneos, con un paupérrimo rendimiento del 3.0 %, sigan en el dorado, se acuerdan del señor de Pacho?

Aquí van otras perlas: 7 subcampeonatos nacionales. Su participación internacional incluye entre otras, 9 semifinales de Copa Libertadores, de ellas disputó 4 finales. Esta regularidad lo ubica como el 1er equipo colombiano en el historial del ranking oficial de la Copa Libertadores, ocupando la 7 posición a nivel continental. Además de ser el único equipo colombiano en la historia en ubicarse segundo, según la clasificación entregada por la FIFA en el ranking mundial de clubes de 1996.

Señor Don Diablo, de ti hemos aprendido los dones de la inmortalidad. La alegría nos pertenece y nos pertenecerá eternizada, porque contigo hemos aprendido a amar la resistencia, la disidencia y la persistencia… Aguante la Copa Libertadores.

Agradecimientos a Hugo Peludo por nutrirme de información calculada para la realización de esta fábula en rojo.

Por Sherpa

Si existe un equipo cuya historia merezca ser llevada al cine es el América de Colombia. Leyendas de maldiciones, dramáticas derrotas y triunfos en el último minuto, proezas de hinchas que peregrinan por el continente probando su pasión inexplicable, décadas de necesidad mendigante interrumpidas por abundancias sin precedentes, persecuciones al mejor estilo de la inquisición española, hinchas de aquel 19 que fallecen dichosos en la tribuna, pasión y más pasión y en una frase, escenas dramáticas que mantendrían a los espectadores “en el borde de la silla”.

Somos un equipo tan especial que a diferencia de los demás en Colombia, nacimos espontáneamente en la entraña del barrio caleño de comienzos del siglo XX y no fuimos fundados como ese verde cobarde (tal vez buscan camuflarse con el color de la cancha) por unos extranjeros ricachones en una notaría y a las carreras unos días antes de empezar el primer torneo profesional.

Somos tan grandes y despertamos tantos sentimientos que desde esos años de comienzo del siglo pasado, mucho antes de 1927, cuando éramos un puñado de muchachos estudiantes apasionados por el fútbol, ya teníamos barra propia. La primera barra de Colombia y una de

las más antiguas del continente: LOS GUÁSIMOS; precursora del estilo bullanguero y atravesado

de alentar que siempre nos ha caracterizado. Madre de todas las barras escarlatas incluyendo por supuesto a las galladas americanas de los sesentas conformadas para defender al pueblo de la macana policial pagada por la cobardía verde y abuela de la hinchada de lo cantos, la única e indestructible banda del diablo.

Por ese pasado fiel al barrio, al pueblo a la cancha- peladero, al tropel y al aliento incondicional es que somos lo más grande de este país. Porque llevamos la única camiseta que se enorgullece de representar al pueblo-pueblo; ese de tez oscura o cobriza ya sea por genética o por las interminables jornadas de labor bajo el calcinante sol Colombiano. Por algo somos como lo dijo el profe Umaña, “la mitad más uno del país”, porque la mayoría de los colombianos somos gente de barrio, de tienda en

la esquina y picaos los domingos a la vuelta de la casa. Qué lástima de aquellos quienes siendo de extracción popular alientan colores pasteles que nada tienen que ver con su naturaleza.

Desde esos años veinte en los que el América se paseaba por el país con su endiablado juego participando en torneos amateur como único representante del fútbol vallecaucano, pasando por la abundancia de los ochenta cuando confirmamos con estrellas la grandeza que siempre nos fue propia, hasta hoy cuando sobrevivimos heroicamente a la persecución más cobarde que se haya maquinado contra equipo de fútbol alguno, la Mechita ha sido y será lo más grande del fútbol colombiano. No surten efecto los esfuerzos ridículos por desconocer nuestra grandeza. Nos causan risa los argumentos hipócritas que intentan justificar su propia mediocridad. ¿Para qué comprar árbitros cuando la escarlata la vestían monstruos como Cabañas, Falcioni, Willy, Battaglia, Rincón, De Ávila, Uribe, Cueto y Garecca (entre otros) y la de ellos la llevaban con vergüenza jugadores corrientes como Osma, Fernández, Núnez, Rayo, Toninho y Mendoza? De cualquier forma, la Mechita como sentimiento clavado en el corazón de los colombianos es un reflejo fiel de lo que

somos y de las cosas que nos afectan para bien o para mal. En una realidad donde la ley les sirve a los pocos poderosos para atropellar a los millones de necesitados, muchas veces la única opción para sobrevivir es dar la pelea fuera de esa ley creada para oprimir. Somos del rojo y preferimos que digan lo que quieran pero nunca ser como los “azucareros” que le deben su fortuna y sobrenombre a una industria cañera que le engordó la panza a unos pocos vampiros con la sangre de miles de negros esclavizados e indígenas masacrados. Somos la piedra en el zapato de esos pocos que no aceptan que el pueblo tenga alegrías. Por eso nos ataca la voz de su amo con campañas cobardes de desprestigio y con saturación de imágenes de ese otro verde seguido con timidez por las cucarachas montañeras de panadería. Por eso mismo nos dan la espalda las marionetas de Bogotá ante los embates del gringo que les hala los hilos. Porque cada gol, cada triunfo y cada nueva estrella en el escudo del Rojo es un grito que les recuerda que no importa si poseen nuestro tiempo ocho horas al día, si nos obligan a caminar por la ciudad como si no fuera nuestra o si nos mandan al ESMAD para callarnos, aún así, seguimos aquí y cada vez somos más y nuestro carnaval se hace más grande.

Porque somos una hinchada con una historia de película:

¡AGUANTE LA MECHITA QUE VAMOS POR OTROS 80 AÑOS DE PASIÓN!

73 Goles

Por Herman Vargas

El Tigre (Jairus Castellum) es el nombre común del último de los grandes miembros de la familia de los goleadores. Se sabe que el tigre se originó en el pacifico colombiano y que de allí migró hacia la República Escarlata. Su cuerpo es atlético y veloz. Su dieta es variada y consiste principalmente en arquerus voladoris, aunque como muchos otros depredadores suele ser oportunista y no desprecia presas más pesadas y grandes, como los sinister lateralis o los ferrum centralis.

El tigre golea solo y se mueve entre las densas defensas para acercarse sigilosamente a su presa. Cuando el tigre se encuentra a unos 20 m de distancia, se lanza a correr a gran velocidad para vencer a su contrincante. Su especie está amenazada de extinción en todas las canchas, por eso su alta cotización en el mercado.

(1982-1996) 201 GOLES

Las Tardes del domingo y las noches de los miércoles siempre fueron un carnaval de alegría infinita, cuando el pitufo trazaba endiabladas utopías futboleras por cualquier costado del pascual guerrero. Poseedor de una extraordinaria habilidad y malicia para burlar cualquier defensa, el pitufo se cansó de hacer goles en América Latina, y elaborar preciosas paredes con su socio Alex Escobar, una sociedad mágica que hipnotizaba a los rivales con un juego electrizante, punzante y enloquecedor. El Pipa fue una verdadera pesadilla para La panadería del Nacional, el gallinero riverplatense, y la circense retaguardia azucarera. Máximo goleador de la historia Escarlata en el rentado nacional y la Copa Libertadores, una leyenda viviente, un crack fuera de serie que debería ser canonizado en San Fernando.

Yo soy AMERICANO gritan muchos y hasta sacan pecho, pero que es ser AMERICANO? Muy pocos lo saben, ser hincha AMERICANO es compartir las penurias de sus jugadores y directivos, es acompañar el equipo llenando los estadios, es reir cuando AMÉRICA pierde, es llorar cuando AMÉRICA gana. Ahora si puedes decir soy hincha ¡AMERICANO!

AMÉRICA

TIERRA FIRME

foto: Felipe Lerna

Los Gorriones escarlatas, herederos de la pasión por el rojo

>>UN HOMENAJE PARA SU AUSENCIA…

Su gambeta lo definía: no obedecía normas; regateaba como quien no quería hacer el quite, pero a su paso vacilante las defensas más temidas mordían el polvo. Así transitó por la vida, fue ídolo sin proponérselo.

Las tribunas se venían abajo cuando su espigada figura saltaba al césped, pero él parecía no darse cuenta, y sólo su sonrisa franca y el brazo en alto mostraban la satisfacción de la labor realizada. ¡Usu, Usu, Usu…! . Siempre igual, en el Pascual, la Doble Visera o en un potrero del 12 de Octubre.

Albeiro “el Palomo” Usurriaga. Su vida, ciertamente, no constituyó un modelo deportivo (tampoco pretendía serlo), nunca observó la disciplina que se necesita para mantenerse en los más altos niveles del fútbol; pero a pesar de su vida disoluta, nunca le habremos agradecido suficientemente por habernos mostrado otra vez el encanto del fútbol esencial.

Ilustración, Fabiancho

5 Goles

El 20 de julio de 1956, nace en el cono sur bonaerense un ser que se convertirá en un mito suramericano. Debuta en el fortín de Liniers en 1976 y lo acompaña hasta 1980 sin conocer un título, más la vida tenía reservada para él, glorias más sublimes en tierras extrañas y cálidas. A las huestes americanas arriba en 1981 y se queda hasta 1989 consagrándose como el único pentacampeón consecutivo en el continente. El arquero que dejaba dormir plácidamente a don Gabriel. El provocador de la tribuna rival. Nadie olvida su pinta de roquero puro y sus atajadas con posteriores sacadas de lengua al mejor estilo Rolling Stone. Nadie olvidará su dimensión ese domingo de diciembre de 1987, cuando ataja dos penaltis en Medellín privando a los panaderos de un título y metiéndonos de nuevo a la Copa Libertadores. Nadie olvidará en esta tierra, y en el estadio de San Fernando, que sus voladas y atajadas estaban reservadas para el más grande de Colombia. Gato entre los gatos. Predestinación de los héroes. El recuerdo que siempre vivirá.

47 Goles

“somos casi como un astro que gira” (Rilke)

Poseedor de un físico admirable (1.88 m de altura, 82 kilos de peso), de una calidad técnica superlativa y un remate letal. Quizá el jugador colombiano más completo que ha existido. Freddy Eusebio Rincón, fue sin duda una de las estrellas con más brillo en el firmamento escarlata.

40 Goles

Por Cheo Caicedo ¿Y quién no ha soñado algún día en ser el 10 de su equipo amado?, o que la casaca reservada para los mejores, sea lucida por un poeta del fútbol. Nunca olvidaré que un histórico y aguerrido jugador paraguayo Roberto Cabañas, ofrendó en el templo del pascual, un repertorio inagotable de grandes trucos e infinitos malabares que concluían en golazos que sintetizaban la exquisitez de un verdadero número 10. ¡ Oh gran mago! , aquí desde lo más profundo de mi corazón te doy las gracias por haber defendido con valentía, pundonor y coraje la camiseta escarlata, por regalarnos tarde inolvidables, y haber anotado la primera cabañuela en la historia de la mechita, aquella tarde del 86 frente a las gallinas azules y sobre todo por aquel gol en Montevideo que nos tuvo tan cerca al cielo de las grandes constelaciones de estrellas que jugaron en aquel equipo. Una y mil veces gracias Roberto, mago e ídolo de grandes hinchadas.

10 Goles

Bastión del pentacampeonato y de la campaña continental. Desde Candelaria (Valle del Cauca), tierra de corteros de caña, emergió la muralla roja. Espigado, rudo y sin concesiones al rival, el negro hacía valer con propiedad la antiquísima máxima popular: pasa el hombre o pasa el balón. Los rivales siempre comprobaron el blindaje de su piel. Negrura batiéndose en el área chica como tornado salvaje.

Internet ha parido para el fútbol algo mejor que opiniones anónimas y cobardes que se esconden detrás de un teclado, que pontifican de lo que les gusta o echan madres contra lo que no. Ha sido el escenario de encuentro de una nueva generación de hinchas que no tiene más que el desarraigo y la pasión por la escarlata en su corazón, un lugar para los hijos del fútbol sin hogar, para los que emigraron en busca de un mejor futuro.

Allí se entremezclan odios y amores, razón y obstinación; personas sin rostro que solo esperan una respuesta a vagas inquietudes o profundas confrontaciones. Algo no visto en otras épocas.

En antaño, la consigna del escarlata era asistir siempre al Pascual, la única rázon de ser del americano fiel y sincero con su equipo. Alentar, gritar, perder el aliento en una jugada, en un gol. Era la época de estrellas como el mudo Torres, Gilberto Cuero y Lucumí, en la que en cada cuadra del barrio obrero, en discotecas como Honka Monka o La Jirafa Roja se podía vivir la pasión por el mejor equipo de Cali.

Pero apenas pisado un centímetro fuera del Valle la resignación comenzaba a embargar el corazón americano. Los que viajaron, los exiliados, los nacidos escarlatas en otras tierras; la marea roja se comenzó a expandir como polvo por todos los rincones y a permear las fibras de los que aprecian el buen fútbol.

Hoy, los equipos y sus hinchadas no son los mismos. América ya no es de Cali, ni siquiera de Colombia. La hinchada de los cantos revolotea tambien en las calles empedradas de Barcelona, bajo los fríos inviernos en Canadá, cubierta de polvo en desiertos del Medio Oriente, tras un café carioca o un ‘scotch’ puro. Y con ella, para

Por: IVANOSIO Coordinador Blog La Letra Escarlata

nos exige ser conscientes de lo que escribimos, nos obliga a pensar antes de actuar. El sitio propicio para los apasionados de ideas y que defienden a ultranza su posición. Pero no solo para ellos.

Tambien en Internet han nacido para el fútbol otros tantos, a Dios gracias para el América también. Aquellos que se limitaban al TV hoy lo sienten en vivo y en directo, comentan, dicen y hasta se animan a pisar el estadio. Unos que vieron como la violencia en las gradas les opacaba su energía han rescatado su emoción desde las teclas. El barrista organiza y programa, mientras el intelectual y calmado debate. La persona tímida pide ayuda para entender, mientras el experto colabora sin más intención que recibir unas gracias.

Ya sea en blogs, en sitios para ver un partido en directo, en foros, en grupos en línea; tenemos lo mejor del mundo real, el fútbol, con lo mejor del virtual: fotografías, videos, comentarios por doquier, sinnúmero de opiniones e ideas que se entrelazan entre estas dos dimensiones y que con el tiempo pierden los límites entre una y otra. Y más allá de esto ha nacido una comunidad, amigos, una familia unida que no se separa.

fortuna de todos, nació Internet. El don de la ubicuidad que ofrece la Red se ha ido apoderando de cada uno de los futboleros virtuales. Desde los rincones más alejados y los más cercanos se van mezclando todos, uno a uno, en una cita con lo que no existe pero es; momentos en los cuales se comparte un solo sentimiento escarlata con alguien al otro lado del computador, en cualquier lugar del planeta, sin distinción de género, raza o edad.

Muchos americanos hemos cambiado la discusión con cerveza en la mano por otra que nos pide más argumentos y dedicación. Esa que

Pero como toda familia en crecimiento, necesita educarse. El papel del americano en la Red va más allá del insulto y la agresión. La responsabilidad de nuestras palabras sobrepasa nuestras propias expectativas y fronteras. Desde lo inmaterial se construyen amistades, pero también se destruye. Y ahí entramos nosotros, amantes del fútbol, del América, fanáticos de nuestra pasión, para enseñarles a los más pequeños que la nación escarlata vive en cada corazón, con amor por lo propio y respeto por lo ajeno.

Que más allá de una idea contraria está una persona. Y que valemos por lo que pensamos, y que valemos porque estamos vivos. Para en algún momento, así estemos lejos o cerca, tener la posibilidad de enfundarnos en una camiseta y ocupar una grada en el estadio. Y ser felices de nuevo.

La Noche del 21 de Diciembre de 2008, la diosa de la victoria se paseó de

forma exultante por la mítica cancha del Pascual Guerrero. América, la pasión huracanada de un pueblo, el sentimiento afromestizo escarlata del trópico embrujado, regresó a lo más alto del Olimpo futbolero, con la conquista de

la tan esperada y merecida estrella 13. Su pueblo explotó de júbilo y euforia

desmedida, ¡ We are the champions !

Por El Zudaca boy de la Kalikalentura

Esta crónica está dedicada a la memori

a de my brother el gato (q.e.p.d), por compartir mi afición por el rojo y por

tantos partidos que jugamos en las calles de la calicalavera, defendiendo los colores de la barriada, es para vos parcero del alma.

Advertencia

colectivo del triunfo, ser los afortunados

Martes 17 de Diciembre, 7:00 p.m.

El

fútbol es un ritual similar a la religión y a la política autoritaria

elegidos para

pero no propone ni la salvación en el más allá ni la realización del paraíso en este mundo. Es por lo tanto una forma de religiosidad más atrasada que las religiones tradicionales y las religiones políticas. Las masas se sumergen en el fútbol con la emotividad más primitiva y elemental, como en los ritos y en los mitos que caracterizan a la etapa infantil de la humanidad. Tiene una relación íntima, profunda con los mitos lúdicos de la infancia y de los pueblos primitivos, y en ello reside su poderosa atracción. Juan José Sebreli en la Era del Fútbol.

La previa

abrazar la gloria, el ansiado triunfo postergado en julio frente al Chicó F.C, en una final típica de la mechita: infartante e inexplicable por la forma como dilapidamos opciones de gol, para finalmente sucumbir en la maldición de los penales.

El Barón Rojo Sur se encuentra en el parque de las banderas preparando el viaje a la Capital de la Montaña, el optimismo impregna el asfalto y la brisa acaricia nuestras almas. Estamos

Lunes 15 de Diciembre/ 5 p.m, Un torrencial aguacero cubre con furia la ciudad, a una urbe descontrolada y desbordada de amor pasional por la mechita que se da cita en la Sede de la Corporación. Allí en la Avenida Las

parchados en la Cristalina, degustando la cebada y el anís, les vamos a dar por el orto a esos panaderos, vocifera el barrista clon, con su habitual desparpajo, nos dice: Somos negros de barrio y vamos por la trece, aguante rojo capo. Dios te escuche y el diablo la meta negro, le digo mientras

Américas, los habitantes de la Nación Escarlata, los del centro, el norte, el sur y la periferia, aquellos que conviven entre opulencias

le brindo una birra, y seguimos de tertulia futbolera. Parcero necesitamos que la suerte acompañe al equipo de Umaña y

y

miserias, tragedias y alegrías cotidianas, entre represiones

Escobar, quienes con una nómina humilde y hambrienta de

y

libertades condicionadas por la seguridad democrática, sad

gloria a pesar de las dificultades, nos llevaron nuevamente

but

true, buscan desesperadamente una boleta para la gran final. Los revendedores son protagonistas de la escena, especulan con los precios, angustian los bolsillos de muchos. Es una fila interminable, todos quieren participar del orgasmo

a disputar la final. La hinchada los banca porque hay plena identificación con su esencia, ya bien lo había escrito Edgar, un barra ultravieja guardia en el blog del fanático: Son unos negros honestos, que juegan a pesar de la incertidumbre del pago, son dignos, Vallecaucanos, hinchas del América, vienen de los barrios populares, bailan salsa y currulao como Armero, lloran con la derrota, pues es sangre roja la que corre por sus venas, sangre de

Ramos, Córdoba, Valencia, Arango. Berbia. Parra, Tavima, Viafara, Cortes, Armero, Velez.

Africanos que llegaron hace trescientos años como esclavos y lucharon por su libertad hasta hacer esta tierra suya y están dispuestos a golear o ser goleados, practican un fútbol de frente, de norte a sur.

Flash back / El aguante

Cuando el panadero llegó al poder, no volvimos a ser campeones. Los orcos instauraron el terror. De la Pava se fue, se cansó de pelear con la autocracia dirigencial, toda la base de jugadores que alcanzó los tres títulos consecutivos fue entregada al mejor postor, incluso armando a nuestros más acérrimos rivales. La mercenaria economía del mercado futbolero pisoteaba nuestra atribulada pasión, sin embargo la hinchada de los cantos, crecía en su amor incondicional, masoquista y absurdo. Fuimos desmantelados y no había críticas a los piratas que saqueaban el tesoro de nuestro equipo. Un canto underground de la vieja guardia, la que chupa andén con vino termidor o de la morgue y cherrynol, definía con lirismo estoico el momento aciago:

“Pasaron muchos jugadores muchos dirigentes y escaseó la plata Lo único que queda es tu linda gente que a pesar de todo siempre te acompaña Vamos mechita transpiren la camiseta vamos mechita que vamos a dar la vuelta” .

La lista Clinton nos aniquilaba con su arbitrariedad implacable, no teníamos patrocinadores, los nuevos jugadores no tenían sentido de pertenencia, perdimos la mística en la cancha. Los espectros declaraban guerra y en una confusa batalla, perdimos el aguante de la

piltrafa, un exiliado futbolero, víctima de las adicciones. A pesar de todo seguíamos en la tribuna, y trauma en un momento de lucidez creativa, reversionó un track de Héctor Lavoe, y sembró la semilla del aguante libertario con su canto:

“Yo se que la cancha está dura pero ya cambiará Yo se que la cancha está dura pero ya cambiará Por eso yo le pido a la banda que resista, que resista, que resista que la vuelta vamo a dar”

Era la mística. Y era quizá la utopía. Porque América viene

persiguiendo la utopía desde el fondo de la historia, con la esencia de la pasión. Y aunque la utopía parezca inalcanzable, uno va. Y

si va uno, van otros. Y si van otros, van mucho más. Como una

procesión que excede absolutamente todo. Es el milagro de la fe. El milagro que incluso puede gambetear la adversidad.

El elegido

Quizás pocos recuerden que en una lluviosa noche del 2007, la barra eligió al actual D.T. junto al pibe del barrio Obrero, como los conductores de un equipo sin alma que habitaba el limbo y amenazaba con descender, un equipo que no cautivaba a nadie. Caímos en banda a la sede de Guadalupe y exigimos respeto con nuestra historia. La soberbia y arrogante dirigencia nos escuchó,

agresiones e injurias verbales de lado y lado, para finalmente llegar

a un consenso: Diego Edinson Umaña en medio del escepticismo de algunos, la desconfianza de otros y el optimismo de muchos.

gladiadores que representan una ilusión colectiva Es un impulso que brota desde cada costado, desde cada tribuna, desde la malla, desde cada escalón, es el instante en el que la magia nace, es un tiempo ganado a la realidad, es un tiempo claramente existencial,

ese en el que está en juego la ilusión compartida, la gloria esquiva,

la vida.

Salen los diablos rojos a la cancha. Las pulsaciones llegan al límite.

No es para menos.

Hoy alcanzaremos la tan anhelada estrella 13, igualaremos a las gallinas azules y volveremos a Copa Libertadores. El estadio ruge. Rollos, banderas, trapos, extintores inundan la cancha. Espectáculo apoteósico de pólvora y luces. Caras pintadas, mascaras, el aguante es infernal, la revancha ha llegado, en nuestro fortín: “volveremos volveremos volveremos otra vez volveremos a ser campeones como la primera vez”. Mientras el fútbol sea patrimonio de la gente común y corriente que saca plata de donde no tiene para ir al estadio cada domingo, seguirá siendo, por siempre, lo mejor que le pueda pasar a la gente, participar durante 105 minutos en una montaña rusa de sensaciones trepidantes, con una murga tropical repleta de atorrantes dispuestos a inmolarse por el rojo.

Y dicen que los diablos no van al cielo

Lunes 22 de Diciembre/ 1:00 a.m.

El

día del Lanzamiento del CD La Cumbia del Rojo en el Teatro

El kalitrópiko es un sublime manchón rojo, miles de almas se

al

Aire Libre Los Cristales, Diego y Alex fueron a reafirmar su

compromiso con la hinchada, fue amor a primera vista entre el cuerpo técnico y la hinchada de los cantos. El Compromiso con la casaca fue sellado en medio de una noche delirante y carnavalesca donde pintamos de dignidad rebelde una ciudad enmudecida por la

apasionada bienvenida al timonel escarlata, y la explosión sonora

ahogan en el paroxismo. “Palo Palo Palo bonito Palo eh ehh somos campeones otra vez”. El equipo de nuestros amores y desvelos, de nuestros sueños y tristezas derrotó al DIM con goles de Adriancho, ¡GRANDE NEGRO, SOS UN CAPO!, Córdoba ¡AGUANTE SILOCO! y autogol de Jamell Ramos,

se consagró campeón de la Copa Mustang.

El

equipo de Berbia, Vélez, Viáfara, Tavima,

de nuestros cantos afromestizos que contagiaban de alegría a cualquier transeúnte. Quiso la lógica del destino, que fuera un 23 de Junio, en el marco del Día Mundial de la Música, cuando demostramos porque somos la hinchada de los cantos, la legendaria e indestructible banda del diablo, la barra colombiana que más ha visitado canchas en todo el continente, la que nunca calla, la de la tribuna popular sur, territorio libre.

Armero, Valencia, Córdoba, Arango, Ramos, Cortés, Parra, Otalvaro, Valdez y Jersón inmortalizó sus nombres en la galaxia escarlata. La fanaticada del rojo festeja con infinita desmesura, los diablos y las diablas se tomaron las calles de lokombia para celebrar un merecido triunfo contra el Babylon System del Tío Sam, la

Polaroid escarlata/ La salida de los once de la tribu

Es el momento en que todo se detiene en nombre de una bienvenida con pretensiones de inolvidable. Es el segundo en que cada hincha del rojo clava sus ojos en esos once

lista Clinton, el fascismo uribista, el monopolio paisa, el clasismo azucarero, y el canibalismo mentiroso de una mediocre dirigencia que sacó al diablo de nuestro escudo pero nunca podrá borrarlo de nuestro corazón carnavalesco

y libertario.

Es verdad, el corazón tiene razones que la misma razón no entiende, lo confirma el pueblo escarlata lo confirma la hinchada de los cantos y su afonía incandescente que ya va camino hacia la eternidad. Nada le importa a la hinchada del rojo. Le basta con saberse de la mechita, hermanados en el

amor y en los odios. Le sobra con reconocerse barón rojo sur, así como suena, sin artículo y bien adjetivo. Una definición redonda como la pelota, un sentimiento sin doble lectura, una, motivo para seguir viviendo. Simplemente eso, nada menos que eso AMERICA. A ellos no les interesan esos legados de la Ilustración como el civismo o las buenas maneras. Proceden hiperafectivamente, como hordas o tribus, inscriben los colores de sus adherencias en los pies, porque como los estigmas, sólo tienen corazón y cuerpo para ofrecer, es su delito y su virtud como hijos de una sociedad ultraviolenta e injusta.

Bonus track

Yo soy del rojo y no me importa lo que diga RCN y toda la Policía Paso los días esperando la llegada ver al equipo festejando con la hinchada Que más quisiera que pasar la vida entera Seguirte rojo hasta el día que me muera solo me importa este amor por los colores Venir a verte y alentar los jugadores.

Foto: Jamer Calvo / Mural Univalle.

Foto: Jamer Calvo / Mural Univalle.

Foto: Fernell Franco. q.e.p.d.

Foto: Fernell Franco. q.e.p.d.
Foto: Fernell Franco. q.e.p.d.