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Terapia con Geometrías de Obsidiana: un viaje al interior de la psique La terapia con

Terapia con Geometrías de Obsidiana: un viaje al interior de la psique

La terapia con geometrías de Obsidiana nos brinda un camino de aprendizaje, de sanación, de conexión con nuestras emociones, de equilibrio mental y de desarrollo espiritual. La obsidiana que tiene propiedades paramagnéticas debido a su alto contenido ferro magnético, su capacidad de absorción, su frecuencia bipolar y su corte conoidal, ayuda a que el sistema inmune se refuerce y que se mejoren las conexiones neuronales. Gracias a la susceptibilidad y al magnetismo de la hemoglobina de la sangre, la obsidiana en contacto con el organismo, ayuda a incrementar la bioenergía interna. Como piedra volcánica, vibra en la frecuencia del fuego, por ello purifica a nivel energético. Gracias a su capacidad de absorción, la energía densa que está anclada en nuestro cuerpo físico, emocional o mental puede ser liberada. Las distintas geometrías vendrían a ser como “llaves” que abren los registros de nuestra inconsciente, llevándonos a la comprensión de todo cuanto nos sucede desde los aspectos simbólicos y no racionales de la mente.

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Mineral muy venerado por la cultura Olmeca, la obsidiana era una piedra sagrada que se utilizaba como medicina, como moneda de cambio o para la fabricación de armas. Tras las colonizaciones españolas se llegó a su prohibición por considerarla como “la piedra del demonio”. Los Olmecas también la asociaron al Jaguar, con la que comparte sus atributos y color, también, al igual que con la Obsidiana, fue un animal venerado y respetado. El miedo a la obsidiana no era a la piedra en sí, sino a todo lo que representaba o mostraba, ya que su propiedad fundamental es poner a la “sombra” (los aspectos negados o reprimidos de tu psique) delante de uno mismo. Durante mucho tiempo fue una piedra prohibida, quedando restringido su uso a guías espirituales, sacerdotes y gobernantes, en suma, ciudadanos de mayor estatus social, económico y cultural que la utilizaban en sus rituales para

trabajos de apoyo en la dirección que necesitaban para sus tareas de liderazgo. De aquí su aplicación para la evolución personal.

El objetivo de la terapia con Geometrías de obsidiana es la liberación de las memorias arquetípicas que operan en nuestro inconsciente colectivo. Dichas memorias son las causantes de que en lo más profundo de nuestro ser tendamos a sentirnos inconclusos, divididos, con la sensación de no tener el control de nuestras vidas. El origen de esta escisión está precisamente en el sistema de creencias que nos limitan y que están sustentadas en una historia de división y mutilación generada por un movimiento energético que empezó a instaurarse hace 5000 años con la implantación del patriarcado, generando un sistema de creencias basado en "el miedo al amor". Nuestra parte femenina o ánima, nuestra sensibilidad y vulnerabilidad no encuentran espacios donde manifestarse.

Gracias a la propiedad paramagnética de la obsidiana causada por su alto contenido ferro magnético, su gran capacidad de absorción y su frecuencia bipolar ayuda a que el sistema inmune se refuerce y se incrementen las conexiones neuronales. Unida a esta propiedad se encuentra la susceptibilidad y al magnetismo de la hemoglobina de la sangre, por esta razón la obsidiana, en contacto con el organismo, ayuda a incrementar la bioenergía interna. Como piedra volcánica, vibra en la frecuencia del fuego, por ello purifica a nivel energético. Gracias a su capacidad de absorción, la energía densa que está anclada en nuestro cuerpo físico, emocional o mental puede ser liberada.

En el plano mental, Las geometrías de Obsidiana, nos ayudan a detectar conductas o patrones de pensamiento limitantes y nos facilitan la aventura de mirar en nuestro interior, de conocernos a nosotros mismos y de obtener la información que necesitamos para estructurar un sistema de creencias más acorde a nuestro ser esencial. Nos facilita el camino de “reaprender” desprendiéndonos de aquellos aprendizajes que nos mantienen repitiendo las mismas pautas de conducta.

En el plano físico nos ayuda superar y sanar enfermedades ya que al recuperar nuestro potencial anímico va sanando las emociones que sustentan la enfermedad. Gracias al proceso de depuración y limpieza emocional la terapia abre un proceso de cambio y evolución que nos conecta por una parte a la madre tierra y por otra al entendimiento del origen Transpersonal de este dolor, ayudándonos a percibir nuestra voz interior en conexión con el TODO.

Conocer el origen de la enfermedad es adentrarnos en nuestra mente inconsciente, desde donde emergen los patrones de comportamiento limitantes, las actitudes adictivas y todo aquello que desconocemos de nosotros mismos. En nuestro cuerpo físico así como en nuestros sueños, en nuestros actos fallidos, en nuestras relaciones, es donde nuestro inconsciente se manifiesta, y desde cada uno de estos espejos es donde podemos entender el significado de la enfermedad, poniendo la atención en los aspectos sombríos.

El uso espiritual de la obsidiana abre un camino de orden, limpieza y purificación. Un

trabajo arduo de transmutación alquímica en donde los atajos del miedo dan paso a los caminos para el amor mas allá de toda comprensión humana. Al liberar el pasado

se liberan los miedos inconscientes que encadenan e impiden los cambios, desaparece

el victimismo y reaparece la voluntad de cambio y evolución.

La terapia con geometrías de obsidiana es sencilla en su proceder pero necesita de ritmos adecuados, metodología rigurosa y apoyos en su desarrollo ya que es relativamente rápida en acceder a los contenidos reprimidos o negados del subconsciente, estos contenidos pueden llegar a atorar sino son debidamente seguidos y pautados. Por ello se requiere de un compromiso personal para la aplicación y un seguimiento clínico que puede ser quincenal o mensual, en donde se abordan y procesan estos contenidos que van emergiendo del inconsciente; para

abrir estos registros es imprescindible y necesario el apoyo de un profesional clínico

y un gran respeto por los tiempos de aplicación, dosificación y descansos, ya que, como es de suponer, aquello que se “guarda” porque no gusta, tampoco es recibido con agrado al emerger.

La metodología de Ana Silvia Serrano es la primera que se conoce no en cuanto al uso de la Obsidiana en si misma, sino en cuanto que es la única que se ajusta a la investigación y a la supervisión de su creadora. El protocolo de aplicación con las distintas geometrías direcciona el sentido del trabajo del inconsciente y hace emerger una serie de contenidos que pueden ser resueltos con las mismas geometrías. Las distintas formas de las piedras vendrían a ser como “llaves” que abren los registros de nuestra mente inconsciente, llevándonos a comprendernos desde los aspectos simbólicos y no racionales de esta.