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CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA DE LA UNED

ACERCA DEL NOMBRAMIENTO DE


VICERRECTORES Y VICERRECTORAS

Con toda razón, la comunidad universitaria de la UNED reclama definiciones en relación


con quiénes podrían ser las personas que me acompañen como vicerrectores o
vicerrectoras. Por el enorme respeto que ustedes me merecen, y porque sé que esta
inquietud nace de una preocupación genuina en relación con el futuro de la Universidad,
procuraré ofrecerles en esta nota una respuesta que, al mismo tiempo, comporta un
compromiso claro y definido, el cual, como es mi costumbre, rubrico con mi firma.

1) Cada vicerrectoría tiene responsabilidades distintas y, por lo tanto, plantea exigencias


distintas. Eso tiene una implicación de grandísima importancia: el perfil necesario de la
persona que esté a cargo de cada vicerrectoría –es decir, las cualidades y características
que esa persona debe satisfacer- no son idénticas en uno y otro caso.

2) Hay, sin embargo, algunas características que considero indispensables y que


constituyen un mínimo común denominador que debe estar presente en las cuatro
personas que me acompañen en las vicerrectorías. Estas características son las
siguientes:

- Capacidad para diálogar y escuchar.


- Grandísimo respeto por las diversas opiniones y puntos de vista, y por las diversas
formas de ser de las personas en cuanto a religión, ideología, simpatía política,
orientación sexual, etc.
- Capacidad para el trabajo en equipo y la coordinación y cooperación sobre bases
dialógicas.
- Plena disposición para innovar e introducir nuevos proyectos e ideas que
dinamicen y reverdezcan nuestro trabajo.
- Plena identificación con los valores y compromisos sociales fundamentales de
nuestra Universidad, según estos han quedado plasmados en acuerdos de los
Congresos Universitarios, la Asamblea Universitaria Representativa y el Consejo
Universitario.
- Dedicación total al cumplimiento de sus responsabilidades como vicerrectora o
vicerrector.
3) Muy respetuosamente yo les pido a ustedes que comprendan la dificultad que en este
momento conlleva el dar nombres específicos de vicerrectoras o vicerrectores, ya que, de
previo, yo debo conversar con los funcionarios y funcionarias de cada vicerrectoría, oír
sus criterios y poner mucha atención a sus propuestas, para luego analizar toda esa
información a la luz de mi programa de trabajo como Rectora. Asimismo, se me hace
necesario conversar con todas las posibles candidatas y candidatos que podrían ocupar
esos puestos, a fin de profundizar en sus ideas y tener seguridad acerca de su disposición
y compromiso. Esos procesos de diálogo, consulta, estudio y reflexión son un paso previo,
necesario a fin de que las decisiones que yo adopte sean las mejores y más acertadas.

3) No obstante lo anterior, en el caso de las Vicerrectorías Ejecutiva y de Planificación he


propuesto nombres de valiosos compañeros y compañeras. En ambos casos, el proceso
de diálogo está abierto. Estoy en la mejor disposición de escuchar los criterios de las
funcionarias y funcionarios de ambas vicerrectorías. Por ello, invito, de la forma más
cordial y respetuosa, para que por favor conversen conmigo y me hagan llegar sus
sugerencias y recomendaciones.

4) En el caso de la Vicerrectoría de Investigación aún no he tomado decisión alguna. Me


propongo que la persona que ocupe ese puesto sea alguien con amplia trayectoria en el
campo de la investigación, comprometida a profundidad con esa actividad académica
esencial y en capacidad de dar feliz continuidad a las importantes realizaciones que la
Vicerrectoría de Investigación viene acumulando, así como de brindar aportes novedosos
en nuevas áreas y énfasis de trabajo y en nuevos espacios y redes de colaboración,
tanto al interior de la UNED, como hacia fuera de ésta, incluyendo tanto universidades e
instituciones nacionales como del resto del mundo. En lo esencial, la persona que ocupe
este puesto debe ser alguien que tenga un compromiso total con uno de los aspectos
centrales de mi propuesta para la Rectoría: hacer de la UNED un centro dinámico para la
generación de nuevo conocimiento y su democratización. Con el mayor gusto y atención,
escucharé todas las sugerencias y consejos que se me hagan llegar en relación con esta
vicerrectoría, especialmente por parte de quienes trabajan en ella.

5) El caso de la Vicerrectoría Académica es, con seguridad, el más delicado, dada la


importancia, tamaño y complejidad de esta vicerrectoría. La persona que ocupe este
puesto debe ser alguien con un elevado nivel de formación y una sólida trayectoria
académica y en capacidad de integrar, de forma armónica, las distintas facetas de lo
académico: la docencia, la investigación y la extensión. Al mismo tiempo, debe ser alguien
con vasto dominio de la metodología de la educación a distancia, con todas sus
particularidades y exigencias. Y, desde luego, debe ser una persona dotada de gran
capacidad de trabajo y, de hecho, con mucha voluntad de sacrificio, ya que, sin duda, esta
Vicerrectoría comporta exigencias muy especiales, como es la atención de los procesos y
servicios que se ofrecen en los CEU.

6) En relación con el nombramiento del Vicerrector o Vicerrectora Académica, y


atendiendo las particulares exigencias que este caso plantea, me propongo seguir el
siguiente mecanismo de nombramiento:

- Oportunamente, una vez nombrada Rectora, propondré a las distintas unidades y


a los funcionarios y funcionarias de esta vicerrectoría, una lista de cuatro o cinco
personas.

- Esta lista será discutida y analizada en consejos de escuela, así como en los
consejos o reuniones de unidad, según corresponda. En cada caso, y de forma
consensuada, se me recomendarán un mínimo de dos y un máximo de tres
personas.

- Cuando yo tenga en mi poder los dictámenes de todas las escuelas y demás


unidades de la Vicerrectoría Académica, procederé a elegir al Vicerrector o
Vicerrectora Académica, para lo cual tomaré en cuenta, de forma prioritaria, a
aquella persona o personas que lograron atraer a su favor un mayor consenso.

7) Considero que este es el mejor mecanismo al que puedo recurrir para el nombramiento
en la Vicerrectoría Académica, ya que ello me permite conciliar dos cosas: por un lado,
mis prioridades como Rectora, según se desprenden del programa y los compromisos
académicos que estoy sometiendo a consideración de la comunidad universitaria de la
UNED; por el otro, los criterios y opiniones –respetabilísimos y muy fundamentados- de
los funcionarios y funcionarias de la Vicerrectoría Académica.

Cordialmente

Marlene Víquez Salazar


Candidata a Rectora
UNED

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