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X N I V E O UM L Manual de FormaciónPolítica
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X N I V E O UM L Manual de FormaciónPolítica

Manual de FormaciónPolítica

X N I V E O UM L Manual de FormaciónPolítica
Manual de Formación Política ii Programa Valores Democráticos y Gerencia Política - SAP-OEA

Manual de Formación Política

ii Programa Valores Democráticos y Gerencia Política - SAP-OEA

Esta Publicación forma parte de la Serie “Formación Política”, que corresponde a las actividades educativas desarrolladas por el Programa Valores Democráticos y Gerencia Política del Departamento de Modernización del Estado y Gobernabilidad de la Organización de los Estados Americanos.

de la Organización de los Estados Americanos. ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS José Miguel Insulza

ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS

José Miguel Insulza Secretario General

Albert R. Ramdin Secretario General Adjunto

Dante Caputo Subsecretaría de Asuntos Políticos

Departamento de Modernización del Estado y Gobernabilidad

Diego Paz Representante de la OEA en Guatemala

Diego Paz Representante de la OEA en Guatemala PROGRAMA VALORES DEMOCRÁTICOS Y GERENCIA POLÍTICA Roberto

PROGRAMA VALORES DEMOCRÁTICOS Y GERENCIA POLÍTICA

Roberto Menéndez Coordinador General Programa rmenendez@gerenciapolitica-oea.org; rmenendez@oas.org

Douglas Chacón Coordinador de la Serie dchacon@gerenciapolitica-oea.org

almagesto21@yahoo.com

Esta publicación es posible gracias al soporte financiero de los gobiernos de Noruega y Suecia.

Guatemala, Diciembre de 2007.

Manual de Formación Política

Programa Valores Democráticos y Gerencia Política - SAP-OEA

III

Esta Publicación forma parte de la Serie:

“Formación Política”. V. 9.

Autor:

Douglas Chacón S.

Las ideas, afirmaciones, opiniones y criterios expresados en esta publicación, son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan, necesariamente, las posiciones de la Organización de los Estados Americanos ni de sus Estados Miembros.

Se permite la reproducción total o parcial de los materiales publicados, siempre que no sean alterados y se reconozcan los créditos correspondientes.

OAS Cataloging-in-Publication Data

Organization of American States. Democratic Values and Political Management Program. Manual de formación polÍtica/Douglas Chacón S. p. : ill. ; cm. (Programa de Valores DemocrÁticos y Gerencia PolÍtica - Formación Política; v. 9.).

IV

ISBN 0-8270-5141-7

1. Political science--Study and teaching. 2. Political participation--Study and teaching. 3. Political development. 4. Political ethics. I. Chacón, Douglas. II. Title. III. Series. JA86 .F6 v.9

I. Chacón, Douglas. II. Title. III. Series. JA86 .F6 v.9 Impreso en Guatemala, Diciembre de 2007

Impreso en Guatemala, Diciembre de 2007 Esta primera edición consta de 500 ejemplares Diseño, diagramación e impresión: M’ks Comunicación E-mail: mcomunicacion@intelnet.net.gt

Manual de Formación Política

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Índice

Índice General

Presentación……………………………………………………………………………………………3

Introducción…………………………………………………………………………………………5

I Formación Política………………………………………………………………………………………6

1.

La construcción de los saberes.………………………………………………………6

2.

Andragogía.………………………………………………………………………………9

3.

El enfoque pedagógico…………………………………………………………………12

4.

El enfoque metodológico…………………………………………………………………15 4.1.Formación permanente………………………………………………………………22 4.2.La formación política…………………………………………………………………26

4.3.Caracterización………………………………………………………………………29

4.4.Una metodología para la formación política…………………………………………32 4.5.Definiendo la formación política…………………………………………………33 4.6.Tipología de la formación política………………………………………………………35

5.

El formador Político.……………………………………………………………………36

6.

El modelo de formación por competencias.……………………………………………42

7.

Gestión de Procesos de Formación.…………………………………………………53

7.1. La perspectiva de la formación política.…………………………………………53

7.2. El proceso de gestionar la formación en el partido…………………………55

7.3. Implementación………………………………………………………………………67

8.

Formación de formadores: líneas de reflexión……………………………………75

II Herramientas teóricas del Formador………………………………………………………81

9. Teoría de Sistemas.……………………………………………………………………………81

9.1. La definición…………………………………………………………………………81

9.2. Los elementos de un sistema…………………………………………………………83

9.3. Inestabilidad-estabilidad……………………………………………………………84

10. La Dinámica de Grupos.………………………………………………………………87

10.1.Introducción………………………………………………………………………87

10.2.La orientaciones teóricas………………………………………………………………91 10.3.Algunas variaciones……………………………………………………………………92 10.4.Los grupos y su análisis………………………………………………………………93 10.5.La génesis del grupo…………………………………………………………………102 10.6.Grupo de entrenamiento……………………………………………………………105 10.7.Entrenamiento de la organización…………………………………………………108 10.8.Las estructuras del grupo……………………………………………………………110

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1

11. La teoría de la Metacognición……………………………………………………129 11.1.El Conocimiento metacognitivo…………………………………………………129 11.2.Metacognición y otras áreas de estudio……………………………………132 11.3. Metacognición y autopoésis…………………………………….……134 12. Maximice sus recursos formativos………………………………………………135

13. Bibliografía General

140

III Anexos………………………………………………………………………………………………145

1. Taxonomía de métodos de Bloom………………………………………………………145

2. ¿Cómo hacer un programa para el desarrollo de un taller?…………………………147

2

desarrollo de un taller? …………………………147 2 Manual de Formación Política Programa Valores

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Presentación

La Formación Política es un tema recurrente en las preocupaciones de la dirigencia par- tidaria de Latinoamérica. El conjunto de tareas que impone el fortalecimiento de los partidos políticos es extenso y todos tienen su peculiar dificultad, también la formación de militantes.

En esta línea, el Programa Valores Demo- cráticos y Gerencia Política ha desarrollado en Guatemala, durante los últimos cinco años, muchas actividades para apoyar a los partidos en esta tarea de promover y educar políticamente a sus dirigentes y militantes. Más de ochocientas personas se han visto beneficiadas directamente por estas actividades y creemos que más del triple, indirectamente. Dado que ésta es una tarea permanente, no ha sido suficiente para satisfacer todas las necesidades de formación, pero lo consideramos un aporte práctico y teórico a los esfuerzos propios de los partidos.

Como programa de la Organización de los Estados Americanos la formación desarro- llada ha puesto sus énfasis en dos ejes de

Roberto Menéndez Coordinador General del PVDGP/OEA

actuación, los valores democráticos como fundamento axiológico de la política y en la gerencia de procesos políticos como fun- damento orgánico de la actividad partidaria. Ambos énfasis han tenido el mismo peso e interés, buscando con ello no vaciar de fines políticos la actividad partidaria, ni vaciar de efectividad política a la misma práctica.

Esperamos que este Manual sirva para seguir incentivando en los Partidos Políticos, procesos de consolidación interna a través de la formación, así como procesos de reflexión cada vez más ricos sobre la realidad social y política. Después de todo, son la realidad social y las necesidades de la ciudadanía las fuentes más importantes de orientación para la formación misma.

Confiamos que será bien aprovechado por la dirigencia y los formadores políticos y dará insumos para la implementación de actividades de capacitación en todos los niveles de la organización partidaria.

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4 Manual de Formación Política Programa Valores Democráticos y Gerencia Política - SAP-OEA

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Introducción

El Manual que tiene en sus manos pretende ser un documento auxiliar y complementario de los primeros ochos volúmenes de la presente Serie de Formación Política. Auxiliar en el sentido que reúne en un sólo docu- mento bastante de lo dicho ya a lo largo de la serie, pero con un orden que facilita su lectura y comprensión. Complementario, en el sentido que lo no escrito entre la publicación del volumen ocho y el tiempo presente, es recogido a manera de reflexiones y/o ampliaciones de ideas y conceptos.

El texto está dividido en dos grandes segmentos con sus propios capítulos; el primero pretende condensar y cohesionar las distintas orientaciones dadas en materia de formación política. De este modo se incluyen las referencias educativas necesarias para la formación, los enfoques asumidos en materia de andragogía, metodología y gestión de la formación. Se incluyen apar- tados nuevos sobre el formador político y la formación de formadores, así como sobre el modelo de formación por competencias, que esperamos les sea de utilidad.

El segundo segmento atiende a elementos que consideramos fundamentales para el buen desempeño de la formación política:

la teoría de sistemas, la dinámica de grupos y la metacognición son herramientas teóricas que se deben tener muy presentes para el desarrollo de procesos formativos de calidad.

Adicionalmente, se incluyen algunas orien- taciones para aprovechar al máximo los recur- sos disponibles en los volúmenes de forma- ción ya publicados y con ello animar a los formadores y formadoras políticas a ensayar sus propios caminos de formación. Al final encontrarán dos anexos que refuerzan algunos de los temas desarrollados en el primer segmento.

Con este manual deseamos compartir con ustedes un proceso de reflexión de cinco años, que no consideramos concluido. Siendo como es, la formación política ha recorrido muchos caminos y este esfuerzo debe ser entendido como un aporte al forta- lecimiento de la institucionalidad partidaria, siempre necesaria y urgente. A falta de un mejor nombre lo hemos llamado manual, pero no tiene pretensiones universales, bien pudo haberse llamado, Orientaciones Generales u otro más adecuado.

Lo entregamos a los Partidos Políticos, sus dirigentes y militantes, pero especialmente a los formadores y formadoras que están comprometidos con esta vocación silenciosa de acercar la política a los ciudadanos que han decidido salir de la privacidad de sus vidas y servir a su gente, es decir, ser políticos.

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I. Formación Política

1. La Construcción de los Saberes

Venimos de un pasado totalitario, no sólo en referencia a los procesos históricos (conquista -colonia- facismos) sino también en torno a las ideas o a los grandes relatos filosóficos (realismo-idealismo-materialismo, etc.), políticos (monarquías- autarquías - teocracias- democratias) y también científicas (caos-cosmos, geocentrismo- heliocentrismo- espacio - tiempo absoluto o relativo, etc.). Dichos modelos explicativos de lo humano, que han entrado en crisis en el marco de la modernidad, han tenido su contrapartida en el pensamiento postmo- derno, que ha sido definido en términos de “Cultura del fragmento, Cultura del archi- piélago, Pensamiento débil, Cultura de la diferencia“, 1 etc.

Este estado de la cultura que es la post- modernidad, intenta de-construir las bases de la cultura en donde se descubre que los grandes relatos no explican ya nada, que lo que conduce a la humanidad es un conjunto de saberes “regionales“. 2 La concentración abstracta de grandes territorios del cono- cimiento en pequeñas parcelas (fórmulas lógicas) nos han creado la tarea intelectual de parcelar la vida, la historia y todas las relaciones posibles ligadas a éstas.

rado de lo antropológico-social. Así las cosas, la política también sería una isla, pequeña por cierto, en donde conviven con amargura unos cuantos náufragos.

Al respecto, comenta Morin, “ninguna ciencia natural ha querido conocer su origen cultural. Ninguna ciencia física ha querido reconocer su naturaleza humana”. 3

El fenómeno de la especialización (saber lo más posible de lo menos posible) nos ha ido reduciendo cada vez más a capillas también cada vez más pequeñas. No es por ello de extrañar que un físico no sepa nada de antropología o un sociólogo no sepa nada de biología. Los saberes que cada una de estas áreas del conocimiento produce se vuelven autoreferentes y no buscan arti- cularse, antes bien se privatizan en torno a un grupo de gentes especializadas. Se acusa incluso de tener una aspiración soberbia a quien intenta una comprensión mayor.

El conocimiento, permanece así desar- ticulado. No hay posibilidades de unir, conjuntar o articular los
El conocimiento, permanece así desar-
ticulado. No hay posibilidades de unir,
conjuntar o articular los elementos propios
del conocimiento: se separa investigador de
lo investigado, observador de lo observado,
analista de lo analizado y por otro lado se
separa el objeto estudiado de las otras áreas
que lo rodean, a la física no se le reconoce
su carácter social, la política su carácter bio-

Parece haberse desarrollado una especie de xenofobia en el nivel del conocimiento, lo físico separado de lo biológico y esto sepa-

1 Para un análisis extenso y multi-enfoque del tema, ver Jameson F. “Teoría de la Postmodernid@d“ Editorial Trotta,

Madrid.1996

2 Colom, A. / Mélich, J. “Después de la Modernidad”. Nuevas filosofías de la educación. Paidós. Barcelona, 1995. p. 52.

3 Morin. E. “El Método I “La naturaleza de la naturaleza. Cátedra. Madrid.1999. P. 24.

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lógico o de especie, no se le reconoce a la

antropología sus ligámenes con las leyes de

la termodinámica no lineal, la sinergia de los

sistemas o la autopoiésis.

“¿Por qué son también totalmente incapaces de examinar en términos científicos la relación entre saber y poder?“ 4 o mejor dicho la ca- pacidad de articular ciencia y política. Esta incapacidad ha puesto de relieve, por habituación, patrón u opción, que el agente político no logra salir de su túnel del conocimiento, su referente es sólo la política, que desconoce las otras áreas del saber y las implicaciones que éstas áreas tienen sobre su propia parcela, “la política“.

El

conocimiento, su adquisición y distribución,

es

hoy más que nunca un problema político.

A

esto mismo se refería Lyotard en 1994,

cuando se preguntaba:

“¿Quién tendrá acceso a ellos (los bancos de datos)? ¿Quién definirá los canales o lo datos prohibidos? ¿Será el Estado? ¿O bien éste será un usuario entre otros? Se plantean así nuevos problemas de derecho y a través de ellos la cuestión: ¿Quién sabrá?”

Y más adelante agrega. “Se imaginan

paralelamente flujos de conocimientos que pasan por los mismos canales y de la misma naturaleza, pero de los que unos estarían reservados a los decididotes, mientras que los otros servirían para pagar la deuda perpetua de cada uno con respecto al lazo social” 5

Es fundamental en política, poder articular diversos saberes y experiencias, buscar relaciones ocultas en los fenómenos y sus influencias mutuas. Probablemente este tipo de tarea tenga sus propios obstáculos: puede parecer titánico el esfuerzo por abarcar áreas distintas y tener que invertir fuerzas en el conocimiento de áreas ajenas. Por otro lado se puede decir que hacer esto implicaría una dificultad epistemológica, en tanto se requiere de un eje organizador de todos estos co- nocimientos y otra vez podría saltar la tentación totalitaria, la de los grandes sistemas abarcadores y explicadores del todo. La preocupación clave no es el tamaño de la explicación (cuánto abarca) sino su profun- didad (cuánto articula).

La búsqueda de un principio organizador capaz de articular lo diferente, lo disyuntivo, lo que estaba separado; que organice y asocie no sólo la descripción del objeto sino también la descripción de la descripción ha llevado a Morin plantear algunas pistas, para enfrentar este reto:

• Nuestro pensamiento debe investir lo impensado que lo rige y controla.

• Nos servimos de nuestra estructura de pensamiento para pensar.

• Necesitaremos también servirnos de nuestro pensamiento para repensar nuestra estructura de pensamiento.

• Nuestro pensamiento debe volver a su fuente en un bucle interrogativo y crítico.

• Se trata de reorganizar nuestro sistema mental para reaprender a aprender. 6

4 Morin. Op. cit. P. 26.
5

6 Idem P. 35.

Lyotard, Jean-Francois. “La condición postmoderna”. Ed. Cátedra, Madrid. 1994. p. 18

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La política no es una isla y todos lo sabenpero algunos se comportan como si lo fuera. Podría ser en todo caso parte de un archi- piélago, conectado internamente con otras islas, con otros saberes, pero esto nos devela una ausencia de argonautas. En las actuales condiciones de la cultura se requieren buenos navegantes, capaces de articular el máximo de saberes, entendiendo las dinámicas propias de cada espacio cultural y capaz de pensar y producir nuevas realidades socio- políticas y socioculturales.

Lograr el conjunto de cambios mentales, pero también actitudinales que nos pongan en una nueva ruta de comprensión de lo real, incluyendo aquello que está fuera de nuestras “áreas de conocimiento“; no es un ejercicio fácil, antes bien es un proceso doloroso y sólo personas con “espíritus extendidos” suelen lograrlo.

La primera barrera para esta tarea somos nosotros mismos y nuestra incapacidad para dudar de lo aprendido, de lo que conside- ramos verdadero. Ya Descartes había propuesto la duda como método para la ciencia. En el ejercicio de la Política quizás sea este un buen consejo. Si bien se ha dicho con insistencia que en Política la percepción es casi todo, nosotros agregamos que la percepción es importante en Política pero a condición de que no sea el eje único para la toma de decisiones. Superar nuestros propios esquemas de comprensión pasa por superar la comodidad que experimentamos con el conocimiento admitido como polí- ticamente correcto. Se trata de ingresar en el terreno de una duda creativa.

”Es fácil superar el pasado, pero no superar lo que hace superar el pasado”. 7

La segunda barrera que enfrentamos es la que proviene del acuerdo tácito o implícito del conocimiento aceptado social y polí- ticamente. Es difícil ir contra la corriente y más en política, pues la corriente aquí implica la conjunción de ideas y conceptos con la participación, en forma de masas, de ciu- dadanos que son movilizados en nombre de esas ideas y conceptos. El empuje de una idea que ha sido asumida por la corriente social, tiene una fuerza inmensa; la fuerza del consenso que nos da nuevamente una sensación de seguridad.

”La información se encuentra amordazada por el conformismo del consenso que empuja a que cada uno se reconozca en la opinión dominante y rechace el punto de vista minoritario. En consecuencia, en nuestra sociedad es muy probable que aquel que opine con tino y justeza tenga muy pocas oportunidades para ser entendido”. 8

En la base de la tolerancia y el pluralismo está precisamente esta capacidad de considerar
En la base de la tolerancia y el pluralismo
está precisamente esta capacidad de
considerar suficientemente el punto de vista
de las minorías, los excluidos y de aquellos
que incluso consideramos equivocados.
Pero esta consideración no nace de una
concesión graciosa de tipo paternalista, sino
de la convicción de que la verdad se nos
escapa por los intersticios de lo insospechado,
de lo impensado.
Si el mundo se ha vuelto complejo (siempre
lo ha sido, pero ahora nos enteramos),

7 Idem, P. 43.

8 Godet, M. “La caja de herramientas de la Prospectiva Estratégica“. Prospektiker, cuaderno Nº 5. Paris. 2000.

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debemos construir un sistema de apren- dizajes y enseñanzas diferente, un sistema para com-prender lo complejo y la comple- jidad, su estructura y capacidades mutativas, un sistema que mejore nuestras capacidades perceptivas, de manejo de la información, que incremente nuestras competencias analíticas y de toma de decisiones para el ejercicio de la Política, tanto en lo local como en lo global. 9

Si la construcción de los saberes tiene un componente político, tanto como el de la educación de la ciudadanía, la pregunta que nos hacemos es ¿quién y cómo se ejecutará la educación de los ciudadanos (niños, jóvenes y adultos)?. Para los efectos de este texto, nos interesa el tratamiento de la educación de los adultos en el mundo de la política, profesional o no, especialmente en el ámbito de los partidos políticos. Por ello necesitamos una reflexión sobre la andra- gogía política.

2. Andragogía

En América Latina, se pueden reconocer diversos tipos de educación de adultos, aunque no se puede hablar de que haya un concepto “unívoco“, sino análogo de la educación de adultos. 10

Para Knowles, “la Andragogía es el arte y ciencia de ayudar a aprender a los adultos, basándose en suposiciones acerca de las

diferencias entre niños y adultos”. 11 Se usa también la idea de Adultos en situación de aprendizaje.

Existen cuatro formas de educación de adultos:

• La educación de adultos escolar.

• La educación de adultos cultural.

• La educación de adultos social.

• La educación de adultos profesional.

Según Quintana, 12 la Formación Política estaría incluida dentro del rango de activi- dades de la educación de adultos cultural, al menos en su dimensión cognitiva. Sin embargo, es nuestro parecer que dados los objetivos de la formación política, se ubicaría mejor dentro de la educación de adultos social, compartiendo espacios con a) el desarrollo comunitario y b) la investigación participativa.

Siempre que se hacen clasificaciones de este tipo, surge la discusión de si lo cultural abarca lo social y político, o si es la dimensión política lo que abarca a la cultural y social.

No obstante lo dicho, los fines de una educación de adultos política no entra- rían en colisión con los fines de los otros modelos, por lo que intentamos una defi- nición de esta:

La educación de adultos política busca proporcionar a los adultos y adultas de un conjunto de aprendizajes cognitivos,

9 Esto plantea un problema importante en la actual situación de nuestros países, ¿se deben impulsar desarrollos educativos a partir de valores cosmopolitas o nacionales? ¿dónde debemos poner el acento? ¿En lo local o en lo global? Este asunto a su vez está ligado al tipo ideal de democracia que queremos construir.
10

11 Knowls, Malcom. “Angragogía no Pedagogía”. Centro Regional de Educación de Adultos. Temas de Educación de Adultos. Año 1, N° 2, Caracas, Venezuela. 1972.

12 Quintana, J, Op. cit. Pag.5.

En torno a este tema ver “Educación de Adultos” de José Mª Quintana. Magisterio del Río de la Plata. Argentina, 1995.

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actitudinales y de comportamiento, que

les permitan asumir con mayor autonomía

2. Valores que fomenta:

y

efectividad sus acciones ciudadanas en

el

marco de los retos y oportunidades

• Dinamización de la vida social.

que las sociedades les ofrece.

Si pensamos que ser adulto pasa por el desarrollo de un conjunto de actividades que suponen al menos, conocimientos suficientes para comprender y operar en el mundo con autonomía (auto-nomos) y efectividad i.e (con resultados satisfactorios) en sociedades cambiantes y cada vez menos homogéneas; entonces, los procesos de educación política deben apuntar a desarrollar en los adultos modelos de discernimiento para el estudio, análisis y comprensión de situaciones multiformes en las cuales se desarrollan y a su vez, la adquisición de capacidades para tomar decisiones de calidad y con responsabilidad. Todo esto para reconocer y aprovechar las oportunidades del entorno, así como los retos que los problemas sociales traen a las comunidades de personas en todas sus dimensiones.

Antes de profundizar la dimensión política de estos procesos de formación, veamos primero de qué hablamos cuando decimos, educación de adultos.

El proceso de Formación apunta a que los

y las beneficiadas, incrementen progresiva-

mente sus capacidades de incidir en sus propios ambientes y que lo hagan con la adquisición de un conjunto de herramientas

propias de la gerencia política. La adquisición de estas capacidades le permitirá organizar de una mejor manera sus propios proyectos

y actividades partidarias y sociales en general.

• Democratización de todas las esferas de la vida.

El conjunto de valores democráticos que se proponen como orientadores del proceso formativo, pretenden potenciar un conjunto de cambios en las conductas de los y las participantes. Los módulos a desarrollar intentan confrontarles con sus propias actitudes antidemocráticas y promover en ellos y ellas, los ajustes de conducta que les permitan ser portadores y portadoras de nuevas prácticas cotidianas, más demo- cráticas, más inclusivas y más participativas.

• Equidad. Como consecuencia de lo anterior los y las beneficiarias, se enfocarán en la
• Equidad.
Como consecuencia de lo anterior los y las
beneficiarias, se enfocarán en la consecución
de alcanzar objetivos socio-políticos cada
más equitativos. Por lo tanto la equidad se
vuelve un principio político de mucha
relevancia a la hora de plantearse los alcances
de sus propias prácticas políticas, locales,
partidarias o de otro nivel.
• Solidaridad ampliada más allá del ámbito
personal.

En tanto proceso, la educación de adultos sigue unos lineamientos concretos:

1.

Principios:

• El proceso formativo forma parte del Proceso de Educación Permanente de los y las beneficiarias.

• Los adultos tienen un gran capacidad para aprender y por lo tanto para cambiar.

• Está centrado en la satisfacción de sus necesidades e intereses.

10

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La actividad política y especialmente la acti- vidad partidaria busca sacara las personas de su comodidad individual para lanzarlos (as) a superar los niveles vitales y darles contenidos sociales. La capacidad de los partidos para articular intereses pasa por la capacidad de los y las militantes de incorporar en sus agendas particulares, los intereses de los otros y otras.

• Participación creciente.

La participación se desarrolla procesualmente y es deseable que los y las militantes incre- menten progresivamente sus ámbitos de participación y sus capacidades de incidir, superando los niveles puramente operativos. Es decir, se pretende que profundicen los niveles de participación: pasando de lo operativo, a lo programático y luego a la toma de decisiones.

• Reflexión crítica y analítica.

Desarrollar habilidades analíticas y críticas es fundamental para el adecuado desenvol- vimiento de los y las militantes. Ambos son mecanismos mentales de mucha utilidad para el ejercicio de la militancia, especial- mente si se considera la complejidad de las realidades de los pueblos y la necesaria transformación de sus contradicciones.

3. Finalidades

• Desarrollo integral en sus múltiples roles individuales y sociales.

Cada uno y una de los participantes en este proceso, desarrollan un conjunto de roles o papeles, que los ubican en un tiempo y en una sociedad concretos. Elevar la perfor-

matividad de los y las beneficiarias es una consecuencia necesaria del proceso de formación. Se espera que este proceso favorezca a cada una y uno de modo diferenciado, atendiendo a las naturales capacidades y características de los y las beneficiarias.

4. Ámbitos de actuación

• Personal.

Los procesos de formación favorecen la consolidación de un conjunto de valores y aptitudes que los facultan para el desenvol- vimiento en actividades particulares, tanto públicas como privadas.

La formación para que sea transformadora debe afectar positivamente todas las áreas de actuación.

• Socio-cultural.

Se reconoce que los y las beneficiadas de estos programas de formación, accederían

a un conjunto de habilidades que les permi-

tirían operar en diversas organizaciones o procesos de la vida social, en un amplio espectro de actividades, sociales o culturales.

Socio-política.

El

proceso de formación apunta directamente

a

una población de militantes de partidos

políticos que se verían beneficiados con los productos desarrollados, pero que a su vez beneficiarían a las organizaciones políticas que pertenecen, pues son estas últimas, el espacio en el que los y las militantes expresan su compromiso socio-político.

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Presentamos a continuación un esquema que resume lo apuntado en las páginas anteriores en torno a la Educación de Adultos como marco de referencia de la Formación Política.

La Educación de Adultos

(Una caracterización) 13

Caracterización de la Educación de Adultos Formal y no formal Subconjunto de la Educación Permanente
Caracterización de la Educación de Adultos
Formal y no formal
Subconjunto de la Educación
Permanente
Inductiva
Metodología
Principios
Capacidad del Adulto para
aprender
Activa
Participativa
Centrada en satisfacer
necesidades e intereses
Democratización
Equidad
Solidaridad
Finalidades
Desarrollo integral en sus
múltiples roles (individuales y
sociales)
Valores que fomenta
Participación
Reflexión crítica
Educación de Adultos
Conocimientos
Dinamización social
Objetivos del
Capacidades
aprendizaje
Actitudes
Obtención y actualización de
Formación básica y restantes
niveles
Aptitudes
Valores
Personal
Profesional-ocupacional
Ámbitos de Acuación
Socio-cultural
Socio-política
Destinatarios
Toda persona adulta, inserta o no en el
Sistema Educativo que desee iniciar,
ampliar o complementar su educación
Experiencial hace referencia a la experiencia de los y las participantes como el primer insumo
Experiencial hace referencia a la experiencia
de los y las participantes como el primer
insumo o punto de partida del proceso
educativo.
Se parte de la experiencia de los participantes
para considerar sus propias vivencias y re-
flexiones como elementos fundamentales y
no accesorios de su aprendizaje. De este
modo se evita la dicotomía vida-aprendizaje
y muy por el contrario se favorece su inte-
gración dinámica. No hay en este sentido,

3.

El enfoque pedagógico 14

El Programa Valores Democráticos y Gerencia Política de la OEA, ha desarrollado a partir de sus acciones de apoyo a los partidos políticos de Guatemala una propuesta pedagógica para el desarrollo de la For- mación Política. Primero se ha planteado un modo de acercarse a los adultos (una andragogía) que llamamos “experiencial” y se refiere a las múltiples facetas del acto de vivir y aprender.

13 Sarrate, M. Educación de Adultos Evaluación de Centros y Experiencias. Narcea Editores, Madrid, 1997. página 37.
14

Rogamos se nos disculpe el seguir usando este término, sería más correcto decir enfoque andragógico. Pero lo mantendremos sólo para enfatizar que se trata de una relación entre andragogo y adulto.

12

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nadie que no pueda hacer referencia a experiencias políticas, pues la política es una macro-experiencia. Hemos aprendido su lenguaje, tenemos experiencias o juicios sobre la política que pueden ser positivas o negativas, pero es a partir de ellas que podemos comenzar.

intercambio con otras y otros. La socialización del conocimiento permite nuevas explo- raciones, el descubrimiento de nuevos enfoques y más importante aún, descubrir la riqueza de cómo las experiencias de los otros se pueden entrelazar con las mías y lograr nuevas síntesis, más creativas.

Los y las participantes confrontarán sus

El punto de partida del proceso educativo

La Pedagogía Experiencial se mantuvo

experiencias con los nuevos insumos y gracias

se da con base en las experiencias personales

al

proceso de intercambio con “otros mundos

relacionadas con los objetivos del aprendizaje,

o

experiencias“podrán establecer nuevas

los que eran: la obtención y actualización

síntesis que vendrían a enriquecer su perspectiva de las cosas.

de conocimientos, capacidades, actitudes, aptitudes y valores, que genera una dinámica

Una cantidad elevada de conocimientos (insumos teóricos) no asegura el aprendizaje. Los contenidos del proceso de aprendizaje deben ser negociados con los participantes, así los proyectos de formación política se pueden ahorrar muchos esfuerzos con sólo hacer un breve sondeo entre los y las participantes sobre sus intereses. De este modo se aseguran que los contenidos tienen sentido para ellos.

Unos contenidos llenos de sentido logran atrapar la atención y la voluntad de los par- ticipantes, preparando el terreno para el

integral de experiencias adquiridas con insumos teóricos que se socializan y a partir de esto se genera una Nueva Síntesis del aprendizaje, siempre buscando la expe- rimentación de los contenidos para lograr la adquisición de sentido hacia el aprendizaje.

relacionada directamente con la forma en la cual se lograría confrontar las experiencias adquiridas, con los contenidos y la sociali- zación de éstos, con los actores del proceso educativo (facilitador/a, participantes, contenidos, método, institución).

Insumos Teóricos Experiencias Socialización del Personales Conocimiento Nueva Síntesis Manual de Formación
Insumos
Teóricos
Experiencias
Socialización del
Personales
Conocimiento
Nueva
Síntesis
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3.1. Criterios Pedagógicos

Considerando que esta propuesta pretende ser desarrollada fundamentalmente al interior de los partidos se proponen algunos criterios orientadores:

informal que pueda, ni deba, de dar cuenta de todos los conocimientos dispo- nibles.

• En la base de todo el proceso están las experiencias de los participantes, fuente permanente de reflexión y referente último.

• El Proceso educativo planteado busca desarrollar una comunidad temporal de aprendizaje. Los procesos pueden tener diversas modalidades y temporalidades, pero se pretende crear comunidades de aprendizaje.

• Aprendizaje que pretende combinar aspectos teóricos y prácticos, tanto des- criptivos como analíticos. La articulación de los insumos teóricos y prácticos son en realidad elementos que apoyan el éxito de esta pedagogía.

• Por ello se utilizarán varios métodos de enseñanza, aunque todos ellos están signados por la participación activa de los beneficiados. En atención a los dis- tintos procesos educativos de los parti- cipantes, se pretende utilizar diferentes métodos de origen en el campo edu- cativo.

• Existirá por lo tanto una responsabilidad compartida durante el desarrollo del proceso educativo. La responsabilidad radica en que cada actor del proceso educativo asuma la parte que le corresponde en cada momento. De la combinación de compromisos se obtienen resultados globales.

• No se pretenden agotar los temas que se plantean, aunque sí, de conformidad con la dinámica grupal, alcanzar el máximo de aprovechamiento de la experiencia. No hay proceso formal o

Agregamos también los principios de Carl Rogers 15 para el proceso educativo, por considerarlos coincidentes desde el punto de la vista filosófico:

1) El ser humano posee una potencialidad natural para el aprendizaje. 2) El aprendizaje significativo tiene lugar cuando el estudiante percibe el tema de estudio como importante para sus propios objetivos. 3) El tipo de aprendizaje que implica un cambio en la organización del sí mismo - en la percepción de sí mismo - es amenazador y existe tendencia a recha- zarlo. 4) Los aprendizajes que amenazan el sí mismo se perciben y asimilan con mayor facilidad sí las amenazas externas son reducidas 5) Cuando no existe una amenaza al sí mismo, la experiencia se percibe de otra manera y resulta más fácil el aprendizaje. 6) La mayor parte del aprendizaje signifi- cativo se logra mediante la práctica.

7) El aprendizaje se facilita cuando el alumno participa de manera responsable en el proceso
7)
El aprendizaje se facilita cuando el alumno
participa de manera responsable en el
proceso de aprendizaje.
8) El aprendizaje auto iniciado que abarca
la totalidad de la persona, es más
perdurable y profundo.
9) La independencia, la creatividad y la

15

Rogers Carl. “Libertad y creatividad en la educación”. Paidós Educador. México, 1983.p. 126.

14

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confianza en sí mismo se facilitan sí la

autoevaluación y la autocrítica son básicas

y la evaluación de los demás es relegada

a segundo término.

10)El aprendizaje social más útil en el mundo moderno es el aprendizaje del proceso del aprendizaje, que significa adquirir una continua actitud de apertura frente

a las experiencias e incorporar al sí mismo el proceso de cambio.

Para que esta Andragogía pueda lograr sus objetivos necesita de una metodología que le permitiera desarrollar este proceso pedagógico y lo apoyara en el cumplimiento de los objetivos intersubjetivos planteados.

4. El enfoque metodológico

La palabra Método tiene dos raíces griegas:

( + ) = camino hacia

un fin); latín: methodus.

Método indica una acción, un movimiento, una intencionalidad y en tanto intencio- nalidad el método apunta a objetivos predeterminados en una situación particular, con un actor (investigador, político o for- mador) particular. De modo que podemos pensar en que el método de alguien es el procedimiento de otro, siendo que este último ya personalizó el método utilizado.

Según Ferrater Mora: ”El método se contrapone a la suerte y el azar es ante todo un orden manifestado en un conjunto de reglas”.

Por su parte Mayor, 16 define método como “el orden que introducimos en la acción, de

acuerdo con determinados principios, para alcanzar con eficiencia los objetivos prees- tablecidos”.

Se puede y se debe distinguir entre palabras que en apariencia hablan de lo mismo:

Método, en el sentido indicado, de camino o procedimiento racional para llegar a ciertas metas. , en el sentido indicado, de camino o procedimiento racional para llegar a ciertas metas.

Metódica como conjunto de métodos (por ejemplo; en la gestión integral de la calidad, de la como conjunto de métodos (por ejemplo; en la gestión integral de la calidad, de la logística, en la inves- tigación de mercados etc., se emplean no un método o herramienta única, sino conjuntos de métodos que se comple- mentan).

Metodología (de methodos y de logos = logos, razón sobre el método): que se sitúa al (de methodos y de logos = logos, razón sobre el método): que se sitúa al nivel de la meta-observación y que se desarrolla como análisis (meta- teórico) de las condiciones y exigencias de y al método. 17

Así un conjunto de métodos, hacen una metodología. Varios métodos trabajando juntos hacia un mismo fin, es una meto- dología.

¿Qué es la Metodología? La metodología es el modo en que algo es ejecutado, si ello es desarrollado a través de una serie de pasos que llevan al desarrollo de un objetivo. ¿Hay una sola metodología? En realidad no, tantos cuantos espacios del saber consi- deremos, tantas cuantas metodologías producimos. Finalmente y de forma sintética, la metodología esta compuesta de un conjunto de métodos.

16 Mayor, Antonio. “Bases para una metodología didáctica”. Ed. Euned. San José, Costa Rica. 1983, p. 14.
17

Referencia al Dr. José Rodríguez de Rivera / CEPADE - Univ. Politécnica de Madrid / Dpto. Ciencias Empresariales Universidad de Alcalá. Documento electrónico.

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15

Podemos también representar algunas de las tipologías clásicas de los métodos, las primeras de las cuales se refirieron a la filosofía y después a la ciencia en general y luego a las ciencias en particular.

Métodos del pensar puro (filosóficos) - Diferencias básicas

debiera ser adquirido por hipótesis, deducción etc.)

17. En saber y formulación explícitos/En saber implícito

18. Super-teórico/sub-aplicado

19. En orientación a síntesis sistémica/en orientación reduccionista

1. Orientado al análisis lógico/orientado al uso retórico; Inferencias válidas/ Inferencias persuasivas;

2. Orientado a la verdad/orientado a la utilidad

3. Institucional/conductual

4. Inductivo/deductivo

5. Social/mental; y como sub-diferencia:

cultural (popular) /académico (teórico)

6. Marginalismo--determinismo

7. Cheap approach: categorizing-- expensive approach: data-collecting

8. Factorial--holístico

9. Determinístico-libre elección

10. Guiados por datos concretos/guiados por teoría; Guiados por lo fáctico /guiados por lo teórico

11. Orientados a lo formal del método/

O bien, Métodos generales académicos: 18

1. Descriptivos - explicativos/Prescriptivos /Predictivos/Argumentativos/Evaluativos

2. Sobre determinados subsistemas sociales:

Económico/cultural/Político/militar/ societal/tradicional-histórico/legal/ moral, biológico (genérico)/psicológico/ geográfico/ ecológico

3. Positivo (lo que es, lo empírico)/ normativo (lo que debería ser, lo razonable, lo bueno)

4. Cuantitativo/cualitativo; científico/ humanista; técnico/filosófico

5. Lo fáctico/lo teórico

6. Grandes teorías/generalizaciones de alcance medio

7. Realístico/idealista

orientados a lo material del contenido concreto

12. Orientados a pautas generales/orien- tados al detalle, a lo singular

8. Subjetivo/objetivo 9. 10 11 12 13 14 15 16 General (en principios)/específico (en detalles);
8.
Subjetivo/objetivo
9.
10
11
12
13
14
15
16
General (en principios)/específico (en
detalles); abstracto/concreto
Temporal/espacial (cuándo - dónde, qué,
por qué, quién, cómo)
Crónico/reversivo
Planteamiento a nivel de “sentido co-
mún”/planteamiento teórico
Implícito/explítico
Medios/fines o metas
Parsimonia/Irreflexión
De fuera hacia dentro/del interior al
exterior/o “entre” ambos

13. Orientados a la individualidad de la persona (intuición, experiencia personal)/ orientados a lo comunitario, a lo social

14. Market (vote with foot)--politics (vote with hand)

15. Cinismo/Racionalidad (académica)

16. Ex post (como si se dispusiera de puntos ciertos y dados) / ex ante (como si todo

18

Dr. José Rodríguez de Rivera / CEPADE - Univ. Politécnica de Madrid / Dpto. Ciencias Empresariales. Universidad de Alcalá. Mismo documento electrónico.

16

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17

Estratégico/táctico/operacional

Este método es finalmente un método

18 Presentación viva/presentación seca

19 Creencia cognitiva/sentimiento afectivo /acción, conducta realizada

Para alcanzar nuestro propósito formativo, nos referiremos a los métodos de la ciencia de la educación y en particular a los métodos de enseñanza-aprendizaje en espacios no formales. 19 El método por el que hemos optado, considerando el sistema de referencia (los partidos políticos), la población elegida (militantes y dirigentes), así como los objetivos de aprendizaje, lo denominamos: Acción - Reflexión - Acción. 2

Acción hace referencia a la práctica concreta de los participantes, en donde la carga del juicio sobre su actuar es del participante. En esto se coincide con la pedagogía que parte a su vez de la experiencia concreta de los adultos involucrados en el proceso.

Reflexión hace referencia a su vez a la capacidad que tiene el adulto de volverse sobre sí mismo para evaluar, analizar o enjuiciar sus propias experiencias cognitivas, aptitudinales o performativas.

Acción, 2 deberíamos de definirla como un nuevo estado de la persona; estado que estaría dado por la autoconfirmación de una práctica que desea seguir realizando, pero respecto de la cual ha madurado o bien sencillamente se ha convertido en una acción pensada. Sobre esto volveremos más adelante.

formativo y por ello mismo educativo, apunta

a ejecutar adecuadamente procesos de

enseñanza. Para lograrlo se servirá de un conjunto de técnicas lógicamente coor- dinadas, para orientar al militante o al diri- gente hacia determinados objetivos.

“El método es el que da sentido de unidad

a todos los pasos de la enseñanza y del

aprendizaje principalmente en lo que atañe

a la representación y la elaboración de la

materia (contenidos de la formación)”. 20 A partir de la ejecución de las técnicas edu- cativas se concretan e inmediatizan los aprendizajes deseados. Para un examen de las técnicas que se aplican en formación política ver las secciones 6.2 y 6.4., de todos los volúmenes de la Serie Formación Política Teoría y Práctica.

Este esfuerzo formativo a favor de los adultos asume además un enfoque metodológico acorde con los principios planteados ante- riormente y se propone para ello una meto- dología participativa.

Buscando una forma diferente de enseñanza en la cual cada uno de los participantes se involucraran junto a los actores del proceso educativo, en el aprendizaje de los nuevos temas partiendo de sus propias experiencias, como se explicó anteriormente, se buscó una metodología que lograra adecuarse a la pedagogía y hacer que las personas participaran y lograran crear un proceso dinámico de interacción entre cada uno de los factores que rodean su aprendizaje.

19 Con el propósito de ilustrar la gran cantidad de métodos disponibles en educación remitimos al lector al Anexo 1 que presenta la taxonomía de B. Bloom.

20 Mayor, A. Op. cit. p. 65. Los paréntesis son nuestros.

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17

En esta búsqueda se logró ubicar La Meto- dología Participativa, la cual exige que en

La Metodología Participativa conduce hacia

dizaje y además se la enriquece al combinarla

centrado en las necesidades de los participantes.

todo proceso de trabajo sea éste de orga- nización, capacitación, investigación o evaluación, se involucre a los participantes como actores, auto-gestores, co-gestores y

No formal: Permite la participación, colaboración y responsabilidad colectiva que la hace vivencial, crítica, creadora, realista e integradora.

transformadores de su propia realidad. Los participantes deben perder ese papel pasivo, de objeto, receptor de conocimientos, y arribar a tareas colectivas que impulsen su potencial creativo, crítico, comprometido y propositivo. 21

el cumplimiento de los objetivos del apren-

con el enfoque de la Educación de Adultos,

Inductiva: Parte de la vida concreta de los participantes, las analiza para que se tome conciencia de lo que ocurre, y se buscan soluciones apropiadas. Favorece más la creatividad y la participación porque parte de la observación, de la experiencia y de los hechos. Va de lo particular a lo general.

Deductivo: Parte de lo general a lo específico, de lo teórico a lo práctico, de los modelos a las prácticas. Se puede

el

Enfoque no directivo, la Educación Popular

decir que es pasar de lo propositivo a lo

y

la Psicología de Grupos. En el entendido

performativo.

de que los destinatarios de los partidos no son poblaciones homogéneas y se debiera por ello, disponer varios recursos meto- dológicos.

Activa: Permite el intercambio entre teorías y prácticas que ayudan al apren- dizaje y al descubrimiento de los parti- cipantes a través de algunas técnicas

Esta metodología está integrada por carac- terísticas que se relacionaban con la expe-

como; el interrogatorio, la argumentación, solución de problemas y de proyectos.

riencia de las personas y pensando en ellas se optó por que fuera horizontal, es decir que cada uno/a tuviera una visión de igual

a

igual con sus compañeros/as y con el

Esta metodología se mantiene acorde con modelo de educación de adultos la cual apuntó directamente a la formación de las personas en temas sociales, culturales y políticos, así como a la construcción de procesos de identificación, aportaciones teóricas, reflexivas y prácticas en el relacio- namiento de las personas en las diversas dinámicas de trabajo.

de las personas en las diversas dinámicas de trabajo. facilitador/a. Esta metodología hace uso de diversas

facilitador/a. Esta metodología hace uso de

diversas metodologías y tiene las siguientes

características:

Formal: Facilita la transmisión de cono- cimientos a través de la interacción entre facilitador y participante. Se recurre a la conferencia como recurso válido a condición de que el formador esté

21

Dr. José Rodríguez de Rivera / CEPADE - Univ. Politécnica de Madrid / Dpto. Ciencias Empresariales. Universidad de Alcalá. Mismo documento electrónico.

18

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Como toda Metodología, ésta se integraba por una caja de herramientas de trabajo compuesta por Técnicas participativas, reflexivas e interactivas que propician el

cumplimiento de los objetivos de aprendizaje,

y permiten la inducción y captación de los

temas.

Las técnicas se seleccionaron de acuerdo a los contenidos de los módulos, 22 tomando

en cuenta a los actores del proceso educativo

y los restantes elementos de la red de relaciones.

A la base de la metodología y la pedagogía

de adultos se sostienen unas premisas que orientan la práctica de los grupos: Los y las adultos/as pueden aprender y lo harán si el contenido tiene sentido para ellos y ellas y si tienen implicaciones directas en sus prácticas cotidianas, así como si sus expe- riencias personales son consideradas seriamente, con esto podemos establecer que en la medida que aprenden los y las adultas/os el cambio en ellos y ellas se da.

La metodología está en consonancia con los objetivos y finalidades de la Educación de Adultos, pero además pretende combinar dos elementos: la formación y el entre- namiento.

Las Implicaciones Políticas de esta Metodología

Las metodologías son opciones que res- ponden o expresan otras opciones más profundas, estas son de tipo antropológico, educativo, psicológicas y políticas juegan

un papel importante en la elección meto- dológica.

En éste sentido se pueden elegir metodo-

logías que respondan a esquemas autoritarios

o democráticos y aún dentro de estas,

metodologías participativas o paternales. Se supone que al interior de todo proceso educativo hay o debería de haber una

coherencia entre los valores, los fines y las metodologías utilizadas entre otras posibles coherencias internas. De este modo, una opción metodológica autoritaria respondería

al modelo educativo autoritario y siguiendo

esta lógica, una opción metodológica partici- pativa respondería al modelo democrático, pero no es tan simple, de hecho se pueden dar y se dan, modelos contradictorios, como una opción política autoritaria y una meto- dología “participativa “.

Procedimientos de éste tipo se han ejecutado durante muchos años en América Latina y

se siguen aplicando. La pregunta que nos

planteamos es ¿por qué alguien estaría interesado en ocultar el rostro de su auto- ritarismo con una máscara participativa?

La respuesta no es muy difícil, por razones ideológicas. Ocultar los fundamentos de una sociedad autoritaria con procedimientos “aparentemente democráticos“le permite a cualquier régimen político autoritario, exten- der artificialmente su período de vida y sus relaciones de poder por el mayor tiempo posible.

Hay entonces una relación entre metodología e ideología.

22 Se pueden revisar primero ocho textos de la Serie: Formación Política: teoría y práctica, en los apartados que corresponde a la Práctica Educativa: Especialmente las fichas técnicas.

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19

Nuestra propuesta de Formación Política, se ubica ideológicamente en el marco de la democracia representativa, la andra- gogía y la metodología participativa.

”La metodología participativa rechaza esa comunicación vertical, autoritaria, unidireccional y propone vías horizontales,

Cantidad de

contenidos

democráticas que no inhiben el potencial critico y creador de los participantes, sino que, por el contrario, lo estimulan”. 23

Hay una relación inversamente proporcional entre la cantidad de contenidos a comunicar y la cantidad de tiempo invertida para alcanzar dicho logro.

Metodología magistral Metodología participativa Tiempo invertido En la metodología magistral se comunican más
Metodología magistral
Metodología participativa
Tiempo invertido
En la metodología magistral se comunican más contenidos en menos tiempo, aunque su
impacto en las conciencias es menor.
En la metodología participativa se comunican menos contenidos en más tiempo, aunque su impacto en
En la metodología participativa se comunican menos contenidos en más tiempo, aunque
su impacto en las conciencias es mayor.
Comunicación
Tiempo
Metodología
de Contenidos
invertido
Impacto en la
Conciencia
Magistral
Muchos
Poco
Poco
Participativa
Pocos
Mucho
Mucho
Este esquema es una forma de expresar una convicción y una experiencia. Pero este esquema
tiene un supuesto implícito, es verdadero si y sólo si los procesos son exitosos, es decir, si ambas
metodologías desarrollan adecuadamente y con seriedad sus orientaciones.
23 Madriz, R. S/F Fundamentos de la metodología participativa y de la investigación participativa. Mimeo, se desconocen
la editorial y su fecha de impresión.
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20
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Por otro lado, todo método tiene unos presupuestos que determinan al mismo método, ya que el mismo no es aséptico, tiene influencias definidas que provienen de las concepciones generales de la ciencia o actividad a la que sirve y tiene así mismo influencias de la realidad que se desea transformar y de los objetivos que se han planteado como horizonte utópico.

Los presupuestos científicos (concepción del mundo y su epistemología) y políticos (proyectos nacionales e intereses) operan como verdaderos a prioris del método, que hacen presión sobre el método y los resultados de este. Por ello se puede afirmar, dime cuáles son tus presupuestos y te diré cuál es tu método. 24

Presupuestos Científicos
Presupuestos
Científicos

Métododiré cuál es tu método . 2 4 Presupuestos Científicos Presupuestos Políticos Epistemología Intereses M

Presupuestos Políticos
Presupuestos
Políticos
Epistemología Intereses M Concepción del Mundo Objetivos sociales a alcanzar
Epistemología
Intereses
M
Concepción del
Mundo
Objetivos sociales
a alcanzar

Pressing al método

La metodología participativa tiene entre sus propósitos aumentar las capacidades y habi- lidades de los y las participantes, de modo que puedan proceder cada vez con mayor autonomía y libertad en un mundo que exige de ellos respuestas a problemas complejos. Respuestas que pueden ser construidas creativamente junto a otros y otras en ambientes sociales más demo- cráticos.

La metodología participativa no se debe reducir a una serie de técnicas horizontales o dinámicas, no por disponer de muchas técnicas educativas, tenemos más meto- dología, ésta tiene un componente político

ineludible, y debe por la tanto haber cohe- rencia entre los fines y los medios.

Implica, según Colom/Melich “en el nivel de

la praxis una contra-pedagogía, o si se quiere,

de la capacidad que posea de aplicar nuevas formas, nuevas ideologías y sobre todo de implementar nuevos comportamientos y los

valores que a ellos se asimilan, a partir, funda- mentalmente, de la práctica de la libertad, del antiautoritarismo, del discurso crítico- político, del desarrollo de la creatividad y de la capacidad imaginativa no represiva, del logro de la flexibilidad mental, de hacer en suma, personas abiertas a la innovación

y por tanto innovadoras, creando con ello

24 Chacón, D. “Quisiera entender lo que pasa: reflexionar la realidad desde lo juvenil”. Ed Kairós, San José, C.R. p. 57.

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21

una pedagogía que tuviera como objeto el decantamiento de los actuales plantea- mientos y valores sociales, políticos y eco- nómicos”. 25

La democracia requiere por lo tanto de procesos educativos también democráticos y críticos.

Como ya se ha adelantado, la Formación Política hace unas opciones claras en orientación política y educativa, es por ello que en consonancia con lo optado, nos planteamos una metodología que nos permita avanzar hacia esos horizontes políticos y sociales.

4.1. Formación Permanente

El proceso de crecimiento y desarrollo per- sonal, así como los procesos socializadores,

incluidos lo cultural y laboral tienen su punto de arranque en lo que se ha dado en llamar

la Formación Inicial, que abarca desde el

período escolar hasta el Universitario. Completada esta etapa, el grueso de los

individuos se vincula al mundo profesional

y empieza una fase muy interesante, el

período de confrontación práctica de los datos aprendidos. Sin embargo el proceso educativo no ha concluido y a esta expe- riencia se le denomina, Formación Perma- nente. Permanente en el sentido de que el proceso de aprender es un proceso inaca- bado, o como lo refiere B. Schuartz “es la integración de actos educativos en un continuum en el tiempo y en el espacio”. 26 Por ello, la educación de adultos debe tener como punto de partida, no un cúmulo de datos cerrado, sino la experiencia y necesi- dades de los participantes.

Para facilitar el entendimiento de esta propuesta es necesario establecer algunas precisiones conceptuales:

Formación Implica la adquisición de conocimientos, actitudes y conductas frecuentemente asociados a un campo
Formación
Implica la adquisición de conocimientos, actitudes y conductas
frecuentemente asociados a un campo profesional.
Capacitación
Implica preparación y entrenamiento en y para el trabajo calificado
o técnico, normalmente va seguido de un calificativo, atinente al
área en que se capacita.
Actualización
Corresponde al proceso de adquisición de nuevos códigos espe-
cializados sobre una disciplina para el ejercicio de una profesión.
Entrenamiento
Desarrollo de habilidades y destrezas en el desempeño de tareas
concretas, implica el aprendizaje de procedimientos y técnicas.
Adiestramiento
Se asocia con el entrenamiento de animales. Aprendizaje de tareas
mecánicas.
Campo de la acción
educativa
Ámbito concreto en el que se desarrollan las relaciones fundamentales
de la educación: profesor, contenido, alumno,
Institución.
25 Colom, Antoni J. / Mélich, Joan -Carles. “Después de la Modernidad. Nuevas filosofías de la educación”. Paidos,
Barcelona. 1995. p. 40. El subrayado es nuestro.
26
Schwartz, citado por Alanís, A . Formación de Formadores México Editorial Trillas, 1997, p.12.
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22

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El objetivo de la acción educativa docente en la relación básica (campo de la acción educativa) es enseñar de la mejor forma el contenido de la enseñanza y generar, en las mejores condiciones de calidad, el apren- dizaje de los estudiantes.

Toda enseñanza institucionalizada requiere ser evaluada para saber qué se aprendió (evaluación), así las cosas, el trabajo peda- gógico se ve influenciado y determinado por seis relaciones primarias, que incluyen las ya citadas.

múltiples interacciones, lo que nos arroja un total de 15 relaciones proyectadas y por lo tanto, un mapa de relaciones posibles. 27 Aplicaremos el modelo a un proyecto de formación partidaria para explicar mejor sus alcances.

Las relaciones posibles se expresaría así:

1-2, 1-3, 1-4, 1-5, 1-6 2-3, 2-4, 2-5, 2-6. 3-4, 3-5, 3-6. 4-5, 4-6.

 

5-6.

En la propuesta que se está presentando, se pretenden considerar, no sólo para la eva- luación, las relaciones primarias en sus

Total = 15

Campo de acción educativa

1. Formador

2. Contenido

6. Evaluación 3. El Método 5. Partido 4. Militante
6. Evaluación
3. El Método
5. Partido
4. Militante

27 Figura que parte de una idea de Gilbert De Landsheere. “ Introduction 'a la Recherche en Education. Citado por Alanís Op. cit.

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23

Tabla explicativa de las relaciones

(La tabla se lee de arriba hacia abajo y el orden de relaciones de izquierda a derecha)

Formador Contenido Método Militante Partido Evaluación Formador ¿Quién es y qué capacidades tiene?
Formador
Contenido
Método
Militante
Partido
Evaluación
Formador
¿Quién es y
qué
capacidades
tiene?
¿Domina el
¿Los métodos
¿Perciben y
¿Cómo es la
relación?
¿Qué
formador estos
han sido
respetan al
interesa de
contenidos?
probados?
formador?
la
evaluación?
Contenido
El formador
¿Cómo se
definen los
contenidos de la
Formación?
¿Hay
¿El militante
tiene un
coherencia
encuentra
conocimiento
entre ambos?
respuestas a
que
sus interro-
¿Cuáles son
los intereses
del partido en
torno a ellos?
¿Cuál es el
tipo de
evaluación
elegido?
transmitir
gantes?
Método
La acción
educativa se
da a través del
uso de ciertas
estrategias
¿Se adecuan los
métodos a los
contenidos?
¿Cuál es el
mejor
método para
la formación?
¿Los
¿Se aprecian
¿Cómo se
militantes
los métodos
evalúan los
aprenden
como
métodos?
con estos
efectivos?
¿Cuándo
métodos?
son
evaluados?
Militante
El proceso
formativo tiene
un destinatario
¿Se adecuan los
contenidos a las
necesidades?
¿Qué se
considera
para cree que
los elegidos
son
adecuados?
¿Quiénes son
y qué
necesidades
¿Qué espera el
partido de los
militantes?
específico
formativas
¿Dónde se
centra? ¿En
lo cognitivo,
en la tarea?
tiene ellos?
Partido
La formación
se da en el
marco de una
institución
¿Elevan los
¿Expresan el
¿Qué sistema
¿Cuál es la
visión
institucional
sobre la
formación?
¿Las
contenidos las
compromiso
de incentivos
evaluacio-
competencias
político del
tiene el
nes
partidarias?
partido?
militante?
modifican
algo?
Evaluación
Las acciones
¿Son evaluados
¿Se estudia su
formativas
permanente-
impacto?
deben ser
mente?
evaluadas
¿El militante
ve en la
evaluación
un aporte?
¿Se ve en la
evaluación un
mecanismo de
control?
¿Cuál es la
finalidad de
esta?

Elaboración propia

Cualquier proyecto de educación de adultos, deberá considerar en su formulación este sistema de relaciones, que forman una espe- cie de microcosmos socioeducativo. 28 Espe- cialmente cuando se dirige a grupos de adultos o adultas que combinan sus activi- dades profesionales con otras actividades de tipo social o político.

lidades profesionales. Se trata pues de lograr incrementos importantes en la calidad del desempeño profesional y de los productos de dicho desempeño, se incluyen en ellas todo tipo de capacitación, actualización y entrenamiento especializado dentro y fuera de las organizaciones, aquí el individuo no participa en la elaboración de los contenidos propuestos (por la institución, empresa, etc.) Este tipo de formación la podemos llamar formación continua, dado que le asegura la fuente de conocimientos suficiente para mantener su nivel de desempeño en las actividades particulares.

su nivel de desempeño en las actividades particulares. La mayoría de los adultos que están inmersos

La mayoría de los adultos que están inmersos en la actividad productiva, requieren, dadas las condiciones cambiantes del sector productivo (incluido el terciario), de una adecuación de sus conocimientos y habi-

28 Alanís, pag. 23.

24

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Un segundo nivel o enfoque del proceso formativo, lo llamaremos formación perma- nente, en él, el individuo negocia (directa o indirectamente) los contenidos de su forma- ción con la institución o instituciones invo- lucradas. Se participa en el desarrollo, ejecu- ción y evaluación del proceso formativo, considerándose sus necesidades cognitivas, activas y volitivas.

Las actividades formativas que aquí se proponen, se encontrarían dentro del concepto de formación perma- nente.

Tradicionalmente la formación de profesio- nales ha estado ligada a la mera transmisión de información (Educación = Contenidos teóricos), aquí se propone asumir la tarea educativa como formación (Educación = Formación) propia del humanismo, pero además y dadas las necesidades profe- sionales de actualización, capacitación y entrenamiento, asumir la formación como entrenamiento (Educación = Training) propia del conductismo que espera resultados visibles de la educación. 29

Así la propuesta plantearía un proceso educativo en el cual los destinatarios (adul- tos/as) recibirían no sólo información y

conocimiento crítico (formación) sino y

especialmente, entrenamiento en áreas de

su interés. La propuesta entendería la Edu-

cación como el encuentro de la Formación

y el Entrenamiento. (Educación = Formación + Training)

El perfil de los destinatarios de esta propuesta

educativa, plantea el profundo interés de integrar a las respectivas prácticas profe- sionales un componente que cualifique sustancialmente su desempeño, a saber la gerencia política. Los destinatarios/as no sólo se mueven en los ámbitos de las insti- tuciones públicas, sino además deben desarrollar procesos de concertación, incidencia y negociación política; cabildeo, militancia partidaria, etc., lo que agrega a

las tareas del decidor de políticas públicas, una complejidad profesional que demanda

el desarrollo de nuevas habilidades y

destrezas, que sólo mediante un adecuado entrenamiento se pueden alcanzar y que los cursos a desarrollar pretenden ayudar a resolver.

La Formación Política se encuentra a mitad

de camino entre la Formación Permanente

y la Educación de Adultos. Este tipo de

Formación tiene unos criterios que la orientan

y se anotan después del esquema.

29 Asumimos con fuerza la advertencia de Mascort en torno a no reducir la didáctica al training, pero insistimos en que dadas las actuales condiciones y las necesidades concretas de los y las adultas de aprender haciendo, el enfoque Formación + Training es adecuado para los propósitos de esta propuesta.

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25

Tiempo

Formación Permanente Formación Política Adultos Jóvenes Educación de La calle Adultos Universidad
Formación
Permanente
Formación
Política
Adultos
Jóvenes
Educación de
La calle
Adultos
Universidad

Instituciones

4.2. La Formación Política

La consideración de la sociedad como un sistema o un conjunto de sistemas que interactúan permanentemente, nos permite extender dicha consideración también a los partidos políticos, que son en sí mismos un sistema dentro del gran sistema que cono- cemos como Democracia.

La característica más importante de esta idea es que, cada parte de ese sistema está conectado de una forma especial a las otras partes. De modo que lo que le ocurre a una parte repercute directa o indirectamente en las otras. Una imagen que ayuda a entender estas relaciones es la del reloj, que con todos sus mecanismos producen un servicio, darnos la hora. Todas las partes colaboran con el fin propuesto.

Así las cosas, podemos afirmar que los Partidos Políticos son sinérgicos y que gracias al conjunto de sus acciones (u omisiones) la sociedad entera se ve afectada por la dinámica propia de cada partido y de los partidos en general. El desarrollo y ejecución de una serie de tareas, (agregación, inter- mediación y representación) mantienen el sistema funcionando y requiere como cual- quier otro sistema, de ciertos cuidados para darle “mantenimiento”. En otras palabras el conjunto de acciones técnicas que afinan las operaciones del sistema y lo hacen seguir funcionando con eficiencia.

Como las organizaciones partidarias son núcleos productores de ideas y de proyectos que coadyuvan a
Como las organizaciones partidarias son
núcleos productores de ideas y de proyectos
que coadyuvan a la construcción de la Na-
ción, requieren fortalecer constantemente
el factor que llamaremos “renovador” o
“actualizador”.
Este factor juega un papel muy importante
en el diseño de las propuestas partidarias de
cara al proyecto histórico del país, preci-
samente porque los Partidos reciben deman-

Eso es lo que se conoce como sinergia, la cualidad de los sistemas sociales (en este caso) de interactuar (afectar y ser afectados) con los otros subsistemas, es decir, cada parte se entiende en función de las otras.

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das de la ciudadanía y mediante los debidos procesos internos, los núcleos generadores de ideas devuelven a la pobla-ción nuevos productos: proyectos legislativos, consensos políticos, acciones concretas o nuevas orientaciones para entender y/o enfocar los problemas de la población.

Este factor actualizador tiene su fuente generadora más importante en la Formación Política que cada partido les otorga a sus militantes, aunque debe reconocerse que no es la única.

Es en los Centros de Formación que los Partidos reflexionan “en voz alta” con sus militantes sobre los avatares de la Nación y las posibles soluciones que el partido debe ejecutar (Partido de gobierno) o impulsar (Partidos de oposición).

Si se pudiera dar una definición de Escuela de Formación Política, se definiría como “Fábrica de Realidades Posibles”, precisamente porque el objetivo último de cualquier formación política es la preparar, orientar y promover entre los militantes partidarios el uso de un conjunto de recursos (teórico-prácticos) que les permitan fabricar nuevas realidades y proponer a la sociedad los caminos para que ellas sean posibles, mediante acciones directas o indirectas, de corto, mediano o largo plazo.

No pareciera que los Partidos Políticos le dedican muchos recursos a la formación de sus militantes y que la formación dada es más bien capacitación, pues la primera exige reflexionar el mundo en su complejidad y la segunda apunta a la adquisición de ciertas destrezas (discursivas por ejemplo). No obstante, los partidos tienen en la Formación Política de sus militantes un enorme reto.

Nunca como hoy los programas de formación

política se han vuelto “gaseosos” o si se pre- fiere volátil. Las razones se ubican en tres planos, Primero la crisis de las ideologías:

hasta hace una década los planes de formación giraban entorno a lo ideológico

y programático. Segundo, los partidos que

antes eran de “masas” se han vuelto más delgados, en términos orgánicos o si se prefiere, han perdido fortaleza institucional. Y Tercero, ya no se encuentran tantos jóvenes dispuestos a militar en partidos verticales, poco democráticos o ferio- céntricos. Por otro lado un enorme grupo de mujeres quieren mejorar su participación en los partidos, superando lo cuantitativo en favor de lo cualitativo.

De este modo los partidos experimentan no sólo problemas de tipo orgánico (de funcio- namiento) sino de tipo ambiental o de entorno. Hay una creciente llamada de los

y las ciudadanas a exigir participación en los

ámbitos partidarios, pero no sólo en las tareas menores o externas, sino y principalmente en la toma de decisiones así como en aquellas tareas que inciden directamente en la conduc- ción de los procesos sociales.

La modernidad impulsó la emancipación de los pueblos y parece haberlo logrado en cierto grado, los avances en los programas de defensa de los derechos humanos,

protección al consumidor, el habeas data, la probidad y la transparencia en la función

pública, entonces

¿Cómo hacer formación

política en un mundo que ya se ha hecho adulto?

Por otro lado, la disolución de las fronteras políticas de los Partidos hace angustio- samente urgente un replanteamiento de la Formación Política al interior de los Partidos,

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27

especialmente considerando que la ciudada- nía se ha vuelto más exigente y pide de los políticos, más transparencia; algo a lo que los políticos no se terminan de acostumbrar.

Es por ello que los partidos deben avanzar hacia la idea del “Partido Abierto” según la cual el Partido como sistema permite cada vez mayores ingresos (de demandas, ideas,

• Un adecuado proceso de comunicación Partidos-Sociedad colaboraría en la superación de esa percepción de “vacío de sentido” que experimenta la Política en la vida cotidiana.

• Toda formación partidaria, más que ideológica, deberá girar en torno a modelos de discernimiento crítico de los fenómenos sociales.

necesidades y propuestas) las procesa amplia

• Los nuevos militantes deberán tener una

y

profundamente (con la participación de la

comprensión holística (de su entorno),

ciudadanía) en sus centros de pensamiento

pensar en términos estratégicos (las

(Escuelas de Formación y otros) y las regresa

acciones) y ser proactivos, respecto de

a

la sociedad en forma de acciones concretas

las necesidades de los pueblos.

y

viables.

Un Partido Abierto le permitiría a sus mili- tantes seguir haciendo uso de sus facultades de autonomía y libertad de conciencia, para que los acuerdos que se alcancen, se funden en la voluntad general y en la conciencia de las limitaciones impuestas por los procesos sociales; en donde los milagros no suceden, sino, los acuerdos entre ciudadanos respon- sables de sus propios compromisos.

Por último, la Formación Política tiene la tarea fundamental de transmitir a las nuevas generaciones de militantes, que en el futuro serán llamados operadores, un conjunto

de fundamentos ético-prácticos, para resolver con responsabilidad las múltiples decisiones

a las que se encuentran sometidos los que

pretenden conducir los procesos sociales y económicos de nuestros países.

Pero, ¿Qué gana un adulto o adulta con la

Formación Política? Gana en primer lugar,

La Formación Política es sin embargo sólo uno de los múltiples componentes de los Partidos que necesitan ser reformados, pero quizás sea uno de los que se tratan con más ligereza.

al darle continuidad al proceso de educación permanente. En segundo lugar, se le facilita el
al darle continuidad al proceso de educación
permanente. En segundo lugar, se le facilita
el espacio de encuentro y discernimiento de
sus experiencias, que junto a las de los y las
otras pueden convertirse en soluciones con-
juntas. En tercer lugar, un conjunto de herra-
mientas teórico-prácticas para desempeñarse
como militante activo de su partido político
y de la sociedad. Por último, gana, al poder
darle un nuevo sentido a la actividad política
en tanto logra combinar los Valores Demo-
cráticos y la Gerencia política.

La Formación del presente y del futuro en los Partidos se debe orientar por nuevos principios, que temporalmente denomi- namos, complejos.

• El mundo y las sociedades seguirán su camino con o sin partidos renovados.

• Los procesos sociales evolucionan más rápido que la capacidad de las institu- ciones partidarias para responder a las nuevas realidades.

28

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4.3. Caracterizando la Formación Política

Principios de la Formación Política 30

Es un subconjunto de la Educación permanente,Política Principios de la Formación Política 3 0 Capacidad del adulto para aprender. Centrada en satisfacer

Capacidad del adulto para aprender.3 0 Es un subconjunto de la Educación permanente, Centrada en satisfacer necesidades e intereses Busca

Centrada en satisfacer necesidades e interesesEducación permanente, Capacidad del adulto para aprender. Busca construir ciudadanos. Este es el componente

Busca construir ciudadanos. Este es elaprender. Centrada en satisfacer necesidades e intereses componente propiamente político de la formación política,

componente propiamente político de la formación política, pues se parte del prin- cipio de que ser ciudadano es tener la competencia de ser plenamente individual (ejercicio de derechos y obligaciones) y

al mismo tiempo soberano (perteneciente

a una unidad plural).

Finalidades

Desarrollo integral de las capacidades sociopolítica. Este desarrollo está íntima- mente asociado a sus decisiones perso- nales, dado que estas lo pueden llevar a ser un ciudadano común o bien a ser y ejercer algún tipo de participación política orgánica, como miembro de organiza- ciones sociales y políticas o como dirigente de las mismas.soberano (perteneciente a una unidad plural). Finalidades Construcción de operadores políticos. La formación

Construcción de operadores políticos. La formación política en su tipología partidaria, social o institucional, podría requerir la inversión de recursos para impulsar la construcción (desarrollo enciones sociales y políticas o como dirigente de las mismas. la práctica) de operadores políticos capa-

la práctica) de operadores políticos capa-

ces de impulsar proyectos de corto o de largo plazo. La idea de operador político se entremezcla con la idea de ser militante de una organización política, de defen- derla, representarla o liderarla.

Fortalecimiento de la institución partidaria. Este tipo de formación política particular, tiene como finalidad general fortalecer al partido, no sólo como organización sino como institución, reconociendo que el fortalecimiento de cada una de estas dimensiones requiere de competencias diferenciadas.política, de defen- derla, representarla o liderarla. Objetivos (Obtención y actualización de): Conocimientos;

Objetivos (Obtención y actualización de):

Conocimientos; el máximo posible, el mínimo necesario.diferenciadas. Objetivos (Obtención y actualización de): Capacidades; competencias operativas, capacidades

Capacidades; competencias operativas, capacidades multinivel.Conocimientos; el máximo posible, el mínimo necesario. Actitudes; políticas, democráticas e inclusivas.

Actitudes; políticas, democráticas e inclusivas.competencias operativas, capacidades multinivel. Aptitudes; proactivas, flexibles. Valores; políticos,

Aptitudes; proactivas, flexibles.Actitudes; políticas, democráticas e inclusivas. Valores; políticos, democráticos e inclusivos.

Valores; políticos, democráticos e inclusivos.e inclusivas. Aptitudes; proactivas, flexibles. Destinatarios Toda persona adulta con intereses sociales y

Destinatarios

Toda persona adulta con intereses sociales y políticos. Lo que implica que la forma- ción política podría tener una multitud de planes y programas de acuerdo con los diferentes intereses. Mismos que serían ejecutados por distintas instituciones.políticos, democráticos e inclusivos. Destinatarios Militantes y operadores estables de los Partidos Políticos.

Militantes y operadores estables de los Partidos Políticos. Esta es una inversión fundamental para el Partido Político. Sin operadores y militantes formados la organización corre el riesgo de establecer líneas paralelas de actuación, lo que podría ser un incentivo interno para la disgregación.Mismos que serían ejecutados por distintas instituciones. Simpatizantes e inquietos. Este es el nivel más básico.

Simpatizantes e inquietos. Este es el nivel más básico. Hay ciudadanos que deseanque podría ser un incentivo interno para la disgregación. 3 0 Confrontar con los principios de

30 Confrontar con los principios de la educación de adultos en la página 10.

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conocer y se interesan más que otros por la cosa pública. De modo que el partido debería crear un plan de formación que le permita a simpatizantes e inquietos hacer avances en su discernimiento sobre ¿dónde puede ser más útil?, y en donde el concepto de utilidad está ligado a sus intereses y sus valores.

de utilidad está ligado a sus intereses y sus valores. Socio-política. No todo espacio socio- político

Socio-política. No todo espacio socio- político es partidario, pero todo compro- misos partidario es socio-político. Lo que nos lleva a considerar la existencia real de que los militantes no sólo participan de organizaciones partidarias, también participan de otras instancias sociales en las que se desarrollan e impulsan de acuerdo con sus intereses, diversa actividades.

Ámbitos de actuación

Formación básica y restantes niveles. Nos referimos a los niveles de formación que provee el Estado a través de la escuela, la secundaria y la Universidad, supo- niendo que dicha formación básica incluye materias que le permiten a lossus intereses, diversa actividades. Ámbitos de actuación estudiantes reflexiones sobre sus derechos Valores que

estudiantes reflexiones sobre sus derechos

Valores que fomenta

Democratización. En primer lugar del partido y en segundo lugar de las distintas instancias en las que participa. Demo- cratizar es un esfuerzo permanente de todo ciudadano por incorporar a los distintos espacios en los que participa, mecanismos de relación y toma de decisio- nes mediante métodos democráticos. Políticos. Lo que implica que su actuar está orientado por la convicción de toda acción ciudadana, debería considerar no sólo los intereses individuales como fuente dinámica, sino también los intereses de las otras colectividades. Métodos alternativos de resolución de conflictos. Este valor parte de la idea de que es posible y deseable resolver las diferencias sociales y políticas por medios pacíficos y en los que las personas tomen control de dichos procesos. Esto implica aceptar que los métodos legales no son los únicos que nos ayudan a resolver problemas y disputas. Participación. La formación política requiere de que cada ciudadano incre- mente progresivamente sus capacidades para la participación política y ello nos remite a la adquisición de un conjunto de capacidades para manejarnos en dichos espacios. Participar no es sólo

y deberes ciudadanos.

Personal. Desde la formación política,espacios. Participar no es sólo y deberes ciudadanos. este ámbito le facilita al ciudadano una comprensión

este ámbito le facilita al ciudadano una comprensión amplia de su papel en la sociedad en la que le corresponde vivir

y actuar. Por ello toda formación política

debe considerar y desarrollar un conjunto de actividades en las que dicha compren- sión sea posible.

Profesional partidaria. Nos referimos al ciudadano que ha decidido ser militante de un partido y desea avanzar en la ejecución de distintas responsabilidades de tipo partidario, hasta la obtención de un conjunto de competencias que le permitan ser dirigente pleno.de actividades en las que dicha compren- sión sea posible. Socio-cultural. La política como proceso de

de competencias que le permitan ser dirigente pleno. Socio-cultural. La política como proceso de formación

Socio-cultural. La política como proceso de formación requiere de procesos de comprensión de las otras dimensiones de la vida social y en las cuales, los militantes se desarrollan paralelamente. Actividades asociadas a la vida comu- nitaria u organizacional son algunas de ellas. Del mismo modo se puede pensar en actividades de tipo deportivo, cultural, científico o religioso.de competencias que le permitan ser dirigente pleno. 30 Manual de Formación Política Programa Valores

30

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una cuestión de procedimientos, es un imperativo para quien desea una sociedad mejor. Reflexión crítica.

una cuestión de procedimientos, es un imperativo para quien desea una sociedad mejor. Reflexión crítica. La formación política no busca cerrar los horizontes de com- prensión de la realidad, al contrario busca ampliarlos, para que cada militante pueda hacer sus mejores aportes a la solución de los principales problemas con las mejores herramientas a su disposición.

problemas con las mejores herramientas a su disposición. Inclusión social. Se parte del principio de que

Inclusión social. Se parte del principio de que ciudadanía hacer referencia a integración social y no ha homogeni- zación. La inclusión es un imperativo en sociedades plurales y un desafío para sociedades excluyentes. De este modo, la formación pretende incluir en sus esfuerzos a los excluidos, históricos o actuales.

Caracterización de la Formación Política de Adultos Principios Subconjunto de la Educación Permanente Capacidad del
Caracterización de la Formación Política de Adultos
Principios
Subconjunto de la Educación Permanente
Capacidad del Adulto para aprender
Centrada en satisfacer necesidades e
intereses
Busca construir ciudadanos
Metodología
EET
Formal y no formal
Inductiva
Activa
Participativa
Finalidades
Desarrollo integran de sus capacidades
sociopolíticas
Construcción de operadores
políticos
Fortalecimiento de la
institución partidaria
Democratización
Políticos
RAC
Conocimientos
El máximo posible, el mínimo
necesario
Valores que fomenta
Participación
Formación Política
Competencias operativas
Reflexión crítica
Capacidades
Multinivel
Inclusión Social
Objetivos del
Políticas, democráticas
aprendizaje
Actitudes
inclusivas
Formación básica y restantes
niveles
Proactivas
Aptitudes
Personal
Flexibles
Profesional partidaria
Ámbitos de Acuación
Democráticos, políticos,
Socio-cultural
inclusivos
Valores
Socio-política
Destinatarios
Toda persona adulta, con intereses
sociales y políticos
Militantes y operadores estables de los
Partidos Políticos
Simpatizantes e inquietos
(Obtención y actualización de)
Esquema propio sobre la estructura de Sarrate

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31

4.4.

Una Metodología para la Formación Política

entonces los vacíos, la indiferencia y el abu- rrimiento. Se parte entonces de:

Tal y como se plantea en el enfoque meto- dológico, 31 se propone una metodología basada en los pasos: acción - reflexión - acción.

A- Como punto de partida (Acción)

1. La experiencia vital de los participantes.

2. Sus intereses y aspiraciones.

Esto implica que se deben responder algunas preguntas fundamentales, antes de iniciar cualquier proceso de formación.

Cuando se consideran las condiciones que hacen exitoso un proceso educativo con adultos, nos encontramos necesariamente con que los y las adultas tienen una expe- riencia de vida fundamental. No se parte de cero y la materia prima de estos procesos son sus experiencias. Hemos dicho antes que para que un proceso educativo tenga impacto en las conciencias de los y las adultas debe tener sentido. Y el sentido no se enseña, se construye.

Gutiérrez reflexiona, “si el sentido se hace y se rehace en el hacer cotidiano, resulta claro que el sentido, dentro de la práctica edu- cativa, tiene que ser pedagógico, porque requiere de un método; y en consecuencia, de estrategias y procedimientos pedagógicos. O promocionamos un aprendizaje con sen- tido o por el contrario, imponemos un apren- dizaje sin sentido. El aprendizaje con sentido forma protagonistas, seres para los cuales todas y cada una de las actividades, todos y cada uno de los conceptos significan algo para la propia vida“. 32

¿Quiénes son las personas que desean recibir la formación? ¿Cuáles son sus principales datos sociocul- turales? ¿Cuáles son sus motivaciones y aspiraciones? ¿Cuáles son sus interese fundamentales? ¿Cuáles son sus principales necesidades cognitivas, volitivas y activas?

La información que obtengamos de estas preguntas será nuestra “base de datos inicial“, con ella comenzamos a pensar nuestras actividades formativas.

B- Como Punto Intermedio (La reflexión)

Una vez considerados en el nivel vital, las experiencias de los y las participantes, se
Una vez considerados en el nivel vital, las
experiencias de los y las participantes, se
establece un marco de referencia de esas
experiencias, o mejor dicho, se intentan
encontrar los elementos comunes o de
significado grupal, de modo que dichas
experiencias se conviertan en algo “pensado“.
No hacer esto, implicaría dejar las expe-
riencias de los participantes en el nivel de
lo casuístico y no avanzaríamos hacia ciertas
generalizaciones en las que todos y todas
nos podamos sentir reflejados/as.

Una formación sin sentido no les permite a los y las participantes conectar su vida con los conocimientos adquiridos y se dan

31 Ver página 17.
32

Gutiérrez, Francisco. “La educación y Formación de personas adultas”. Cuadernos Pedagógicos, N° 9. Mineduc Guatemala. 2001. pag.12.

32

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Los grupos de adultos cuentan con ese valioso bagaje que es la experiencia acumulada de la vida, pero estamos claros, de que más allá de eso hay un mundo de pensamientos que todavía no me pertenecen, que me son ajenos y que sin embargo puedo conocer.

Son reflexiones e ideas que le pertenecen a toda la humanidad y que si se me ofrece el espacio educativo necesario, podemos conocer.

Es el momento de confrontarse con la reflexiones teóricas de otros y otras, que antes que nosotros han pensado lo social y lo político, han andado los caminos del cono- cimiento y nos lo ofrecen a la manera de libros o informaciones de diversa índole.

No se trata de asumir sin crítica los pensa- mientos de ellos o ellas, sino de, con amplitud mental confrontar mis reflexiones con las de aquellos que han tomado posición sobre temas que hoy nos interesan.

En este punto intermedio, buscamos:

- La reflexión de las experiencias y la asun- ción de nuevos conocimientos.

- El reconocernos como sujetos de nuestro propio aprendizaje.

- Hacer de la discusión un método creativo de construcción de consensos.

Esta fase requiere de un adecuado acompa- ñamiento pedagógico y metodológico para que la reflexión sea madura y llegue a buen término, es decir, a un nuevo conocimiento, que se ha construido en todas y todos.

C- Como Punto de Llegada (La acción enriquecida)

Todo este proceso busca en su final, mejorar la vida de los participantes, su comprensión de ella y especialmente favorecer su transfor- mación hacia formas más elevadas de exis- tencia personal y social.

- La comprensión de una nueva práctica enriquecida.

- Darle sentido a un proceso socioeducativo y sociopolítico.

En este momento es fundamental facilitar el espacio necesario para que los y las parti- cipantes puedan retomar sus experiencias y confrontarlas con los nuevos conocimientos, de modo que pueda encontrar esas áreas de su práctica política que pueden ser mejoradas o reorientadas.

De este modo los destinatarios/as de la experiencia formativa, podrán incorporar a sus vidas la experiencia educativa, como algo cargado de sentido, precisamente porque su práctica fue impactada por la experiencia formativa.

4.5. Definiendo la Formación Política

Definimos formación política como el conjunto de experiencias educativas que una institución provee a sus destinatarios con el propósito de incrementar sus competencias profesionales para ser más autónomos y eficientes en la vida política. Este proceso abarca desde el ejercicio de la ciudadanía hasta la dirigencia partidaria y la conducción de procesos políticos.

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33

Experiencias educativas:

Nos referimos tanto a experiencias en situaciones formales de la educación, por ejemplo el colegio o la Universidad, como a experiencias en situaciones no formales:

cursos, talleres, seminarios y también a experiencias vitales como la militancia en la base, las luchas políticas de todo nivel, procesos de diálogo y negociación o el simple, pero impactante diálogo con dirigentes experimentados.

cimiento adecuado y un conjunto de capa- cidades especiales para el ejercicio de esta actividad. Son esta capacidades (cognitivas, activas, volitivas) las que le dan a la persona la competencia (dotación multifacética) para el ejercicio profesional de la actividad. Aunque la expresión “político profesional” tenga en algunos países una connotación peyorativa, es fundamental que los políticos se desempeñen profesionalmente.

¿No sería razonable, esperar de los políticos un comportamiento profesional del mismo modo que lo esperamos de otros profe- sionales como los médicos, ingenieros y científicos? ¿No requiere la administración de los asuntos de todos, competencias profe- sionales tan elevadas como las de otras profesiones?

Autónomos y eficientes:

Estas dos características expresan o indican que la persona actuante es poseedora de competencias profesionales. Pero no sólo eso. También se refiere a la convicción de que una persona madura (social y profe- sionalmente) se desempeña con autonomía (con arreglo a sus propias normas) y con eficiencia (con arreglo a un criterio de eco- nomía respecto de los recursos que utiliza).

Institución:

Cualquier institución que desee proveer a sus afiliados recursos cognitivos para el desarrollo de la vida política, puede hacer formación política. El Congreso, los Partidos Políticos, las Iglesias y luego la gran cantidad de organizaciones locales o internacionales que apuntan a la formación como un meca- nismo de cambio. No obstante el aspecto formal de las instituciones tendríamos que distinguir entre formación institucional y formación en la institución. La primera se explicará más adelante. La segunda se refiere a todos los espacios psicosociales que nos influencian tan sólo por pertenecer o pasar por la institución, es la dimensión relacional de la institución que nos cubre e impacta. 33

Vida política: La vida política de un ciudadano tiene múltiples niveles de actuación: desde el
Vida política:
La vida política de un ciudadano tiene
múltiples niveles de actuación: desde el
observador indolente hasta el dirigente de
movimientos sociales o políticos. Así la vida
política es amplísima y se despliega de
muchas formas y con muchas intensidades.
En nuestro interés, la vida política se refiere
al conjunto de espacios sociales en los que

Competencias profesionales:

La idea de profesional se refiere a la persona que ha cultivado una actividad particular con conocimientos y capacidades que le autorizan el desempeño de dicha actividad. No estamos hablando de quien recibe un pago por su actividad, aunque no se excluye.

La actividad política puede ser desempeñada con profesionalismo, es decir, con un cono-

33

Ver el Volumen III, apartado 5.4. de la Serie.

34

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se interactúan intereses, necesidades y capa- cidades de actores estratégicos.

Existen en la práctica enormes dificultades para la implementación de procesos forma- tivos en todos los partidos políticos. No siempre se comprende el valor político (¿utilidad?) de la formación política. Si bien todos, digamos una mayoría respetable de dirigentes afirman su radical necesidad, no siempre ésta se encuentra en la lista de los rubros a financiar.

Por un lado, estas dificultades tienen que

ver con la forma en que se ha hecho política

y por otro lado, con el tipo de respuesta que

se le dé a la pregunta ¿se puede formar (dar

forma) a un político (a)? En nuestra experien- cia, esta respuesta está íntimamente asociada

a la idea que se tenga de liderazgo, pues si

el líder se hace entonces es susceptible de ser objeto de la formación, pero si el líder nace, entonces, la alternativa lógica sería por añadidura, que la tradición no lo permite.

Pero ambas respuestas están siendo some-

tidas al análisis y a la crítica de la realidad,

e inclusive, a la crítica de eficacia política.

La cuestión tiene varias aristas y problemas, pero apuntamos a uno sólo que es fundamental. La formación política es un recurso político tan legítimo como cualquier otro. En tanto recurso debería de ser visto como democrático, es decir, estar disponible para todos los miembros de una sociedad.

¿En qué sentido se puede decir que es un recurso político? En el sentido de que el intercambio de experiencias emanadas de la vida política partidaria, por ejemplo, les da a los participantes de estos procesos un

conjunto de síntesis reflexionadas sobre acontecimientos políticos que de otro modo no hubiera re-vivido. Esto es posible, claro, sólo si la dirigencia más experimentada está dispuesta a compartir lo que la vida y la sociedad política en la que ha vivido le ha proporcionado. Adicionalmente, hay otro presupuesto; si se acepta que la política también es un espacio de aprendizaje y no sólo de correlación de fuerzas, entonces la formación es un recurso de primera línea para “dar forma” a las futuras generaciones que se las habrán de ver con nuevos y viejos problemas.

Si política es fundamentalmente un espacio racional y afectivo para dirimir civilizadamente los asuntos públicos, la formación política puede apoyar esta misión de la política, y formar a los agentes que ejecutaran las más altas tareas de mantener unidos los lazos sociales en territorios llamados soberanos y hacerlo además desde una perspectiva democrática. En esta tarea los partidos políticos tienen una función de primera línea, pero debemos considerar la posibilidad que quizás, los procesos formativos que estemos llevando a cabo, se dirigen a un modelo de partido que ya no existe, que desapareció hace tiempo y que sólo queda como un referente afectivo de victorias pasadas. En este caso, la formación está llamada a replan- tearse con serenidad, pero con decisión para adecuar los procesos formativos a las nuevas realidades partidarias.

4.6. Tipología de la Formación Política

La Formación Política puede ser tipologizada en virtud de sus ámbitos de actuación, aunque seguramente se puede hacer desde otro enclave.

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35

Formación político partidaria Se desarrolla en y para el fortalecimiento de las instituciones partidarias. Tiene la característica de contar con unos desti- natarios particulares, llamados militantes y se ejecuta en diversas etapas y momen- tos de la vida de los militantes.Formación político legislativa Se desarrolla en y para el fortalecimiento de las instituciones legislativas. Sus

Formación político legislativa Se desarrolla en y para el fortalecimiento de las instituciones legislativas. Sus destinatarios son tanto los legisladores como los funcionarios de la institución legislativa. Su propósito es fortalecer el pleno desarrollo de las funciones consti- tucionales del Congreso.diversas etapas y momen- tos de la vida de los militantes. Formación político social Se desarrolla

Formación político social Se desarrolla en diversos ámbitos y organizaciones de la sociedad. Sus destinatarios son ciudadanos interesados en aproximarse a la política desde una perspectiva de la Sociedad Civil. Suele concentrarse en el desarrollo de capa- cidades para la incidencia. También podríamos ubicar en este tipo de forma- ción los esfuerzos que hacen las iglesias para formar a sus miembros.desarrollo de las funciones consti- tucionales del Congreso. y por ello está destinado principalmente a los

y por ello está destinado principalmente

a los funcionarios.

Es necesario acotar aquí, que la formación política podría no estar respondiendo a las necesidades del tiempo presente, que quizás estamos formando con modelos anacrónicos

y por ello intransitivos, lo que nos llevaría a plantear la necesidad de preguntarnos en cada experiencia ¿qué pretendemos aportar al presente y al futuro de estos ciudadanos que han confiado en nosotros?

5. El Formador Político

El agente de la formación política, el motor de la misma es el formador propiamente. Si bien no es el único actor en el campo edu- cativo como constatamos atrás, sí tiene una importante tarea de articulador entre la institución, los beneficiarios y los contenidos de la formación.

El Formador Político es una persona que se ha especializado en procesos de enseñanza

- aprendizaje de cara al ejercicio de la política en sus diversas formas. Es un profesional de

la formación, lo que implica que se ha prepa- rado para el ejercicio de la
la formación, lo que implica que se ha prepa-
rado para el ejercicio de la formación en
general y la formación política en particular.
No cabe duda que el formador político ejerce
simultáneamente los siguientes roles:
Un educador
(andragogo de lo político)
Un andragogo de lo político es una persona
que es capaz de acercar la política a la gente,
en el sentido de que tiene la capacidad de

Formación institucional Se desarrolla en el marco de las institu- ciones del Estado, sus funcionarios y los destinatarios de dicha institución. Su propósito es facilitar a través de diversas actividades educativas el desarrollo de una ciudadanía favorable a ciertas polí- ticas públicas, tales como el desarrollo campesino, empoderamiento de sectores de mujeres, jóvenes e indígenas. También se desarrolla en marco de procesos de fortalecimiento institu-cional específicosa la gente, en el sentido de que tiene la capacidad de 36 Manual de Formación

36

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tornar política la mirada del ciudadano común que sólo ve necesidad y no relaciones sociales, que sólo ve acontecimientos y no fenómenos sociales. El pedagogo político acerca la gente a la política, no para agregar nueva masa a los procesos electorales, sino para politizar la vida cotidiana y superar lo meramente electoral, que es sólo un momen- to de la vida política.

Un andragogo es una persona que está ansiosa por ayudar a los otros a descubrir la vena política (el animal político) en cada ciudadano y en tanto esto es posible, cada animal político podría llegar a ser un mejor ciudadano. Por lo tanto, apoyará el desarrollo de destrezas políticas en los ciudadanos: el diálogo, la argumentación, la tolerancia, la mediación social, la capacidad de construir consensos, el desarrollo de virtudes demo- cráticas.

Un andragogo político buscará siempre que los ciudadanos puedan ver políticamente las relaciones sociales, es decir, la capacidad de mantener relaciones humanas pacíficas y civilizadas, que no desconocen la multitud de intereses egoístas, pero sí es capaz de trabajar con ellos en la búsqueda de solu- ciones también pacíficas y civilizadas, es decir políticas.

Un facilitador (de procesos)

Un facilitador tiene la ardua tarea de apoyar a los otros en su proceso de construir sus propios aprendizajes, de hacer sus propios descubrimientos, de aprender sus propias lecciones sociales y políticas. Estos procesos incluyen tanto lo teórico como lo práctico,

lo conceptual y lo empírico, la reflexión y la

acción, por ello se considera importante que sea una persona con experiencia política, en el más amplio sentido de la palabra experiencia.

Un facilitador de procesos, debe ser demo- crático, para no ceder a la tentación de for- mar militantes y dirigentes que sólo estén de acuerdo con su propio esquema mental.

En tal sentido, favorecerá la libre discusión

y el libre intercambio de opiniones, para

facilitar espacios democráticos y maduros en argumentos y opiniones.

Dada su misión de facilitar los procesos para los otros, por ello no puede tener la última palabra, la última opinión. Sus cierres discur- sivos deben señalar tareas pendientes, caminos abiertos y dudas creativas. El facilitador facilita, orienta y acompaña, no pone vendas en los ojos.

Carl Rogers 34 nos ofrece algunas orienta- ciones para el ejercicio de la facilitación:

1)

inicial para las experiencias del grupo o clase. 2) Ayuda a despertar y establecer los propósitos individuales así como los objetivos más generales del grupo. 3) Confía en que el estudiante desea realmente alcanzar estas metas para él significativas, siendo ésta la fuerza motivacional que subyace en todo aprendizaje significativo.

4)

El facilitador crea el ambiente o clima

Organiza y pone a disposición de los alumnos la más amplia y variada gama de recursos para el aprendizaje.

34 Rogers Carl. “Libertad y creatividad en la educación”. Op. cit. p. 131.

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37

5)

para ser utilizado por el grupo. 6) Para responder a todas las expresiones del grupo, acepta actitudes de contenido intelectual o emocional y se esfuerza para dar cada aspecto el grado de importancia que revisten para la persona o para el grupo. 7) Cuando se ha establecido un clima de

comprensión, el facilitador trata gradual- mente de llegar a ser un miembro activo del grupo, expresando sus ideas sólo como un individuo más. Toma la iniciativa de compenetrarse con el grupo, con sus vivencias y su intelecto sin tratar de imponerlos, sino presen- tándolos como un aporte más para compartir con los estudiantes, quienes pueden aceptarlos o rechazarlos.

9) Durante las clases prestará especial atención a las experiencias indicadoras de sentimientos fuertes y profundos. 10)En la función de facilitador del apren- dizaje, el líder debe reconocer y aceptar sus propias limitaciones.

8)

El mismo se considera un recurso flexible

Su trabajo pasa por conocer los proyectos individuales y animar los proyectos de las nuevas generaciones de dirigentes, acotando perspectivas y criticando las aventuras ciegas de los militantes.

El animador anima, no sustituye los esfuerzos

de cada uno.

Como el buen coach (entrenador), observa, intuye y descubre las mejores cualidades por desarrollar en sus destinatarios y por ello pone frente a la conciencia política de cada uno, los rasgos definitorios de sus formandos, para impulsarlos y no para limitarlos.

La tarea de animación política, incluye el

involucramiento en las aventuras y proyectos de sus formandos y no la indiferencia de quienes sienten que ya lo vieron todo, que ya lo saben todo y que por ello, se sientan

a esperar en su cinismo el fracaso de lo nuevo.

Un investigador (Institucional y de la política)

Un animador (de personas y proyectos)

Como investigador, procurará mantener viva la curiosidad del científico social y político. Sus objetos de
Como investigador, procurará mantener viva
la curiosidad del científico social y político.
Sus objetos de estudios serán tanto la
sociedad, los procesos políticos, el partido y
sus relaciones con la sociedad.
Para mantenerse actualizado, el formador
deberá investigar y registrar nuevos cono-
cimientos que le permitan mantener actua-
lizados a su vez a sus formandos. Para ello
estudiará las tendencias y los escenarios en
construcción en materia social y política,
cultura y tecnología, procesos educativos y
creación de conocimientos pertinentes y
adecuados a la teoría política.

Un animador pretende entusiasmar a los militantes y dirigentes para que conserven

viva la fuerza de la convicción, en sus ideales

y principios, en el servicio a la ciudadanía,

a su partido.

En tanto animador, motiva el debate, la libre discusión y el respeto entre iguales. Pero también anima la observación crítica, el análisis profundo y la consideración serena de los cursos de acción; materias primas de la mente del político maduro capaz de considerar todas las opciones antes de tomar decisiones con consecuencias políticas.

38

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Como investigador procurará, acercar la práctica política a las nuevas reflexiones y los nuevos constructos de lo social, para no perder nunca la ruta de la política y del partido. Siendo una idea ya casi establecida, los partidos no pueden seguir ignorando la realidad que los ha llevado ser considerados como una de las instituciones con los índices de menor aceptación entre los ciudadanos de América Latina.

Es posible que la centralidad de los procesos electorales haya tenido mucho que ver con el descuido o abandono de la reflexión sistemática sobre la realidad por parte de los partidos políticos. Hubo una época en la que la mayoría de los partidos tenían sus centros estudios o investigación de la realidad, pero estos fueron siendo abando- nados o dejados de lado, para dar paso a nuevas preocupaciones, la consecuencia, los partidos perdieron paulatinamente sus capacidades analíticas institucionales y por lo tanto los procesos que dieron lugar a fabulosos proyectos nacionales, con visión prospectiva.

Un gestor del conocimiento

La Gestión del Conocimiento (GC) es una disciplina emergente que tiene como objetivo generar, compartir y utilizar el conocimiento tácito (know-how) y explícito (formal) exis- tente en determinado espacio de desa- rrollo. 35

Las dimensiones del concepto incluyen: 36

El proceso de producción del conoci-

El

proceso de producción del conoci-

miento por medio de los aprendizajes organizacionales.

El espacio de conocimiento contextual

El

espacio de conocimiento contextual

(organizacional, institucional, regional)

Las herramientas y tecnologías de GC que guardan y documentan el conoci- miento organizacional.

Las herramientas y tecnologías de GC que guardan y documentan el conoci- miento organizacional.

La sinergia como dinámica del proceso

La sinergia como dinámica del proceso

de desarrollo de un sistema que le otorga

a

las comunidades e individuos una

mayor capacidad de respuesta frente a problemas o desafíos en un medio inestable y cambiante.

Las nuevas tareas y profesionales que se ocupan de este recurso: los profesionales del conocimiento.

Las nuevas tareas y profesionales que se ocupan de este recurso: los profesionales del conocimiento.

En resumen, la GC se refiere a la dinámica que desarrollan las instituciones para aumentar su capacidad de aprender y generar conocimiento nuevo o mejorar el que existe. Este es ciertamente un reto para los Partidos, pero no es algo insupe- rable. Es en este marco de reflexión que vemos al formador como un gestor del conocimiento, como alguien que es capaz de acopiar, organizar y mediatizar pedagógicamente los aprendizajes de un institución partidaria.

¿Por qué se debe Gestionar el conocimiento? 37

La necesidad de combinar el cono- cimiento explícito y el tácito, la inteligencia estratégica, para aumentar la velocidad de producir cambios en las estructuras¿Por qué se debe Gestionar el conocimiento? 3 7 3 5 Más desarrollos de esto en

35 Más desarrollos de esto en el Volumen VIII de la Serie Formación Política: Teoría y Práctica.
36

Peluffo, Marta Beatriz y Catalán Edith. “Introducción a la Gestión del Conocimiento aplicada al sector público”. Boletín del ILPES, N° 10. Agosto 2002. Disponible en http //www.ilpes.cl. p. 7.

37 Vol VIII. p. 110.

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39

de conocimiento y la cantidad de res- puestas efectivas que se hacen a las demandas del entorno y el tiempo en que se producen.

La aumentar la conectividad del sistema, creando los lenguajes facilitadores de la circulación del conocimiento, en donde se aumenta la comprensión del cono- cimiento que es necesario difundir y compartir.a las demandas del entorno y el tiempo en que se producen. La necesidad de administrar

La necesidad de administrar las nuevas formas de producción del conocimientodel cono- cimiento que es necesario difundir y compartir. en redes y en espacios no tradicionales.

en redes y en espacios no tradicionales.

La necesidad de crear una inteligencia colectiva que se apoya en la conformación de un cerebro organizacional que alma- cena y organiza el conocimiento disperso.del conocimiento en redes y en espacios no tradicionales. Para garantizar la circulación del capital intelectual

Para garantizar la circulación del capital intelectual social, dentro de diferentes contextos de una determinada sociedad, favoreciendo así sus procesos de desarrollo.que alma- cena y organiza el conocimiento disperso. Facilitador Animador Formador Político Investigador

Facilitador

Animador Formador Político
Animador
Formador
Político

Investigador

Educador

Gestor del

conocimiento

Esquema propio

Desarrollamos ahora las posibles vincula- ciones entre los distintos roles, considerando que las relaciones posibles son 10:

o perder el tiempo, siempre valioso. El formador deberá organizar sus métodos de acopio, estructuración
o perder el tiempo, siempre valioso. El
formador deberá organizar sus métodos
de acopio, estructuración y análisis de la
información para poder mediarla adecua-
damente, a fin de transmitirla en procesos
educativos horizontales, creativos y
retadores.
3. Animador-Educador
Como educador, el formador tendrá una
tarea constante pero igualmente dura,
la de animar a sus colegas en la adqui-
sición de más y mejores aprendizajes.
Esto sólo es posible si el educador tiene
la capacidad de animarse a sí mismo y

nimo, a la escogencia de rutas equivocas

1. Animador-Investigador Como animador impulsa la curiosidad del conocimiento y la construcción de preguntas que movilicen la búsqueda del saber general y específico. El formador político buscaría en este sentido ser una persona que intenta agregar ciencia política a su práctica política.

2. Animador-Gestor del Conocimiento La búsqueda del conocimiento sin méto- do puede llevar a los formadores al desá-

40

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de poder recoger de la cosecha de sus ejercicios educativos, los motivos sufi- cientes para seguir adelante. El formador en una persona que disfruta sus éxitos al promover éxitos educativos en los otros.

4. Animador-Facilitador El formador tiene una tarea que ronda lo heroico, la de facilitar (promover) el aprendizaje de los otros, aún a costa de su desaparición de la escena. En otras palabras, un formador requiere de un buen grado de humildad para callar cuando lo que se debía de comunicar ya fue dicho por alguien más. Pero esto antes que ser una derrota personal, debe ser visto como el fruto de un esfuerzo personal por crear las condiciones del crecimiento de los colegas.

5. Investigador-Gestor del Conocimiento El formador en su búsqueda de cono- cimientos adecuado para la vida política, investiga y administra el conocimiento adquirido, siempre con la idea de comu- nicar lo aprendido a los militantes que esperan de él, una palabra siempre fundada y validada por el rigor científico de sus investigaciones personales. Un formador no debe de saberlo todo acerca de la política, pero sí debe al menos saber dónde está y quien lo tiene. Por ello, el formador debe ser un militante compro- metido con la verdad y la búsqueda de respuestas a preguntas fundamentales.

6. Investigador-Educador Los conocimientos adquiridos del entorno deben tener tanto peso como los apren- dizajes que él mismo hace de su tarea como formador. Se puede ser un inves-

tigador que aprende de sus propias experiencias como formador o bien,

alguien que hace de su tarea de formador

el objeto de sus investigaciones, en este

caso, pedagógicas, aunque no es el único campo en que se puede desarrollar.

7. Investigador-Facilitados

El formador debe facilitar la construcción

en los formandos del deseo de saber, saber aprender y saber hacer. Como

facilitados de los formándoos debe ayudar

a la ampliación de los horizontes cogni-

tivos de los colegas. Esto se logra con un compromiso permanente con las inquie- tudes de los militantes.

8. Gestor del Conocimiento-Educador El gestor del conocimiento podría que-

darse con la mayor parte de lo conocido

y aprendido, pero es más importante

utilizar los procesos educativos en cursos para comunicar los nuevos retos y las respuestas en construcción a las que el formador tenga acceso.

9. Gestor del Conocimiento-Facilitador El formador como gestor del conoci- miento, orienta y facilita o bien apoya el desarrollo de capacidades de acopio, estructuración y análisis del conocimiento en los colegas partidarios. Facilitar la gestión del conocimiento es transmitir a los militantes, capacidades para aprender de la organización en sus relaciones con el entorno. Se trata de ayudar a hacer explícito el conocimiento tácito.

10. Educador-Facilitador

Por último, pero no menos importante,

el formador en un educador que facilita

el aprendizaje de los otros, ésta es su

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41

misión fundamental. Como educador tiene una responsabilidad ética con la

verdad, con el partido y con la sociedad. El formador debe de cuidarse de educar

y no deformador. No siempre los forma-

ndos estarán de acuerdo con sus plan- teamientos y que bien que así sea. Sin embargo en su lucha por ayudar a construir un partido sano y fuerte, se encontrará con todo tipo de “buenas

razones” para no ser correcto. Frente a ello el formador deberá ser firme en sus convicciones como educador, ciudadano

y político.

Es más fácil caer rendidos ante la fuerza de “la realidad” es decir, la forma en que se hacen las cosas; que mantenerse firme frente a lo que es correcto, aunque no sea lo más popular.

Los procesos de formación política son al mismo tiempo una apuesta y una fe en el capital humano de los partidos, es decir, una fe que se materializa en la ardua tarea de ser ciudadanos comprometidos con el bien común, aquel que se construye en medio de diferendos, desacuerdos e intereses en conflicto, por ello, la formación política no busca hacer ver el mundo mejor o peor, lo que busca es trasformarlo en un mejor lugar, con las fuerzas que tenemos y las voluntades que juntemos.

comunica una necesidad? o es la sociedad en la cual nacimos que nos reclama una respuesta a esta pregunta, ¿podemos tener mejores políticos?

6. El modelo de formación por competencias partidarias

De acuerdo con Peter Drucker, del mismo modo que el ferrocarril modificó la geografía mental del mundo, el comercio electrónico está cambiando la geografía mental de los

contemporáneos. Si la revolución tecnológica ligada al ferrocarril permitió el dominio de las distancias, el comercio electrónico las ha eliminado. Más que una revolución infor- mática, estamos presenciando una revolución del conocimiento facilitado por un desarrollo tecnológico, que ha cambiado todo; nuestra cotidianidad, nuestra forma de comunicarnos

y la forma en que hacemos negocios. “La

clave no es la electrónica: es la ciencia cognos- citiva”. 39

El uso de los computadores y de la Internet

ha impactado de tal modo la vida que se ha impuesto un proceso de reeducación y el aprendizaje de un nuevo modo de aprender

y hacer las cosas. Las empresas que logren articular adecuadamente conocimiento y distribución serán las
y hacer las cosas. Las empresas que logren
articular adecuadamente conocimiento y
distribución serán las que obtengan éxito
en el futuro, así como aquellas que les den
otro tipo de incentivos a sus empleados, más
allá de la participación en las acciones o el
dinero. Para Drucker, será más importante
el incentivo de los retos creativos y la
comprensión de sus sistemas de valores.

La formación política como rol dentro del partido es una vocación, 38 un llamado a secas, ¿pero quién llama?, ¿es mi persona en busca de protagonismo, es el partido que

38 La consideración de la formación política como una vocación, no debe ser entendida en el sentido que es una actividad “artesanal” y por ello no-sistemática. Al contrario proponemos la consideración de la formación política como una actividad profesional, científica y de tiempo completo, a pesar se los múltiples obstáculos que esta idea pueda encontrar.
39

Drucker, Peter. “La Gerencia en la Sociedad futura”. Ed Norma. Colombia, 2002. p. 21. Las siguientes reflexiones se refieren a este texto que nos servirá de introducción al tema de las competencias.

42

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El otro aspecto asociado al acceso de la información que ofrecen las nuevas tecno- logías, es el uso de la información. Qué se hace con ella, resulta más importante que, la cantidad de información que tengamos. La mayor parte del éxito de las empresas en línea tiene que ver no con lo que saben de sus clientes, sino con lo que no saben de los “no clientes”. En otras palabras, del entorno. Siendo este el gran espacio en donde se dan los cambios, obtener infor- mación del entorno es fundamental para el éxito de los negocios. La cuestión funda- mental es tener la información que nos prepare para lo imprevisible en un ambiente siempre cambiante y en el que el conoci- miento mismo se modifica con rapidez.

El autor se concentra en el impacto social e individual de la revolución de la informática, algo con lo que coincidimos, pero a lo que agregamos que dicho impacto toca también los mecanismos lógicos de los usuarios al conducirlos por procedimientos lineales y una lógica difusa, que no favorece la reflexión individual, sino la búsqueda lineal de alter- nativas pre-fabricadas. Siendo la compu- tadora una máquina lógica, no nos ayuda metodológicamente a administrar la infor- mación de modo útil. Pero tampoco lo hacen los procesos educativos formales que tendrían la responsabilidad de hacerlo. El problema que se enfrenta no es la falta de información, sino la falta de modelos de análisis que permita la creación de cono- cimiento a partir de esta información. Ciertamente la geografía mental ha cam- biado, pero hay también más archipiélagos que continentes o bien, conocimientos más fragmentados.

En tal sentido, la afirmación de que la educación de los adultos es fundamental

para el crecimiento del conocimiento en las organizaciones y por lo tanto de la produc- tividad cognoscitiva es verdadera. Lo que no queda claro es si con los actuales procesos educativos, esta brecha se puede cerrar sin marcos de referencia más amplios en el sentido apuntado en el párrafo anterior. Hoy más que nunca es necesario conjuntar lo que ha sido separado y aumentar las capacidades de análisis es más importante que aumentar las capacidades de almacenaje de datos.

Todo esto implica un cambio de actitud hacia el cambio mismo, pues si lo que prevalece es el temor, la innovación se vuelve imposible. Lo que a su vez demanda un nuevo tipo de actor, aquel que es capaz de responder al corto y al largo plazo simultáneamente. En este esfuerzo las organizaciones de la sociedad civil, ofrecen una ventaja de plura- lismo y creatividad frente a la solución de problemas importantes.

El trabajo ha cambiado y cambiará más, su perno, el desarrollo de productos cognitivos, generarán un nuevo capital, ellos serán los nuevos capitalistas. Habrá más libertad pero también más riesgo. Sin embargo, consi- deramos acertada y profunda la idea que la información más importante es la que no se tiene, aquella que proviene del entorno siempre cambiante y de dónde proceden los núcleos de información más sólidos para anticipar el cambio. Esto que Drucker señala como una tarea pendiente para el mundo de los negocios es toral para el mundo de la política y de los decisores. Pues si la tendencia es a mirar el corto plazo, en política es más importante mirar el largo plazo, especialmente para discernir las conse- cuencias de los cambios y los impactos en la población.

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43

Las sociedades en su complejidad requerirán de agentes capaces de enfrentar el cambio con nuevas herramientas y nuevos tipos de relación, probablemente transnacionales, pues se parte de que la respuesta está en algún lugar y quien la tiene puede transferirla de algún modo rentable para muchos.

Una de las ideas fuerza más importantes de Drucker, “innovar o perecer” obedece a una vieja máxima de Edmundo Burke (1770) que fue utilizada en el marco de los sistemas políticos y sus capacidades para “reformar para prevalecer” ante los cambios y las demandas de las sociedades. Esta idea es

clave para entender el carácter no aleatorio, pero sí contingente de las sociedades, aún

la llamada sociedad global que no tiene sino

manifestaciones en lo local. Por ello resulta vital para cualquier microsistema como el empresarial, la consideración del entorno y

la revisión de sus capacidades básicas, pues

son éstas la base estratégica para la toma de decisiones tácticas.

Si en la reforma está un núcleo inteligente

de la existencia, el pensamiento autoritario

o

debería de considerar como un factor de racionalidad pública, el cambio progresivo

solipsista de los sistemas de gobierno,

la educación y la producción de riqueza. La

oposición fundamental no sería entre merca- do o estado, sino entre autonomía ciudadana

o centralización de las soluciones.

Es en este marco de discusiones que se

desarrolla desde la década de los setentas

la relación entre personas, trabajo y orga-

nizaciones, marco a su vez en el que plantea

la cuestión del enfoque de las competencias

personales y organizacionales.

“La organización del futuro se creará en torno a las personas. Se dará mucho menos importancia a los puestos de trabajo como elementos esenciales en las organizaciones. Esto quiere decir que se empezará a poner un mayor interés en la competencias de las personas” 40

Es indudable que el discurso de las compe- tencias ha nacido en un contexto general, planteado en los párrafos anteriores, pero también en otro contexto más específico que

es el de la calidad total, el trabajo en equipo,

la gestión participativa y los procesos edu-

cativos asociados a la transformación pro- ductiva. Finalmente el tema se desarrolla en el marco de la articulación educación - empleo, especialmente en la Europa de la Unión Europea. 41

especialmente en la Europa de la Unión Europea. 4 1 de las reglas que favorecen la

de las reglas que favorecen la innovación,

incorporación de la creatividad individual

y

de la ciudadanía. Visto así, el Estado más que regulador de mecanismos sociales, sería un facilitador de respuestas ciudadanas a toda la enorme cantidad de demanda pública; las pensiones, el trabajo, la salud,

colectiva en la solución de los problemas

la

40 Hooghiemstra, T. “Gestión integrada de recursos humanos”. A. Mitrani, M.M. Daziel e I. Suárez (Eds): Las competencias. Planeta Agostini, Barcelona. 1994, p. 14.

41 Un ejemplo claro de estas iniciativas fue el Proyecto Deseco que bajo los auspicios de la OCDE y ejecutado por la Oficina Federal de Estadísticas de Suiza, realizó en 1997 el estudio “Definición y Selección de Competencias: Fundamentos teóricos y conceptuales.

44

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O

como lo afirman Alaluf y Strobants:

Así por ejemplo, Prieto sintetiza un conjunto de acepciones del concepto, que permiten

“el

concepto de competencia, ya rico en

comprender la amplitud ideas relacionadas:

ambigüedades, se carga de nuevos signi- ficados, despierta la curiosidad, desempeña múltiples funciones y se generaliza en diversos medios…las competencias no son forzosamente más importantes que antes, sino más importantes de los que se pen- saba… constituyen un signo de ruptura, de transformación del sistema productivo” 42

Para nuestros efectos nos concentraremos

en los grandes elementos de significación

que la palabra competencia posee, 43 para

arribar a donde nos interesa llegar, la idea

de la formación para el desarrollo de compe-

tencias partidarias y lo que ello implica. Un ejemplo de definición amplia del concepto

lo encontramos en esta definición de la

BMBF.

“La competencia por lo general se entien- de como el conocimiento multiplicado por la experiencia y el resultado multi- plicado a su vez por el poder de juicio. El conocimiento es la base necesaria de la competencia y la experiencia es la forma habitual con la que uno maneja el conocimiento adquirido y continua- mente cambiante. El poder de juicio es el criterio para la independencia del conocimiento y su uso. Por lo tanto, la competencia siempre es más que sólo conocimiento o sólo experiencia” 44

1) Competencia como autoridad: suele

aparecer cuando se decide qué asuntos

y cometidos quedan bajo la competencia

directa de un profesional concreto o de una figura profesional, i.e. Autoridad competente. 2) Competencia como capacitación: se utiliza para destacar el grado de prepa- ración, saber hacer, conocimientos y pericia de una persona como conse- cuencia del aprendizaje, i.e. Ingeniero competente. 3) Competencia como competición: se utiliza a la hora de fijar determinadas estrategias de explotación y venta de productos y servicios generados para rivalizar, i.e. empresa competitiva. 4) Competencia como cualificación:

suele utilizarse cuando se está aquilatando

si un candidato muestra las cualidades

que se atribuyen como pertinentes para el puesto, i.e. el Sr. Campos está cuali- ficado para el puesto. 5) Competencia como incumbencia:

utilizada a la hora de acotar las tareas y funciones de las cuales son responsables unos empleados en un dominio profe- sional, i.e. esto no es de su competencia, es del director de finanzas. Competencia como suficiencia: suele utilizarse al fijar las especificaciones que se consideran mínimas o clave para el buen hacer competente y competitivo,

6)

42 Alaluf, M. et al. “Moviliza la competencia al obrero”. Revista Europea de Formación Profesional. 1. p.46

43 Competencia es una palabra polisémica y se asocia con una buena cantidad de adjetivos: Habilidades, Capacidades, Acciones, Conductas/comportamientos, Atributos, Cualidades personales, Actuación, y etc.
44

Bundesministerium für Bildung und Forschung. “Kompetenz im globalen Wettbewerb [La competencia en una competencia global]. Bonn, 1998. p. 10. Citado por Franz E. Weinert. “Concepto de competencia: una aclaración conceptual” en Definir y seleccionar las competencias fundamentales para la vida. Dominique Simone Rychen et al. Fondo de Cultura Económica. México, 2007. p.95.

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45

i.e. esta son las competencias requeridas para la tarea anunciada. 45

Considerando la buena cantidad de modelos

explicativos 46 en torno a las competencias, hemos optado por centrarnos uno de ellos,

el de G. Le Boterf. 47

Le Boterf parte de la idea de que la competencia es un proceso, que deriva en un saber hacer, que implica ser capaz de movilizar recursos en un sistema dado. Su planteamiento es típico de la teoría de sistemas en donde se encuentran los elementos básicos del mismo: inputs, procesos, ouputs y feed backs. 48

Las entradas (inputs) están marcadas por las

tareas o situaciones profesionales en las que

la persona se desenvuelve y le retan perma-

nentemente. Imaginen la cantidad de méto- dos y procesos existentes en las distintas organizaciones.

deberá verse a sí mismo en la situación y considerar la confianza que se da a sí mismo para ejecutar dicha tarea. Entonces considerará adicionalmente la activación de los saberes memorizados (conocimientos teóricos, procedimientos, experiencias, etc., como recursos a movilizar). Por otro lado, la activación del saber - hacer cognitivo le permite discernir de entre la información disponible y las situaciones que enfrentan sus capacidades para la ejecución. Si a esto agregamos que ha construido conoci- mientos tanto por la vía de la formación como por la vía de la ejecución de tareas similares, está listo para la acción.

Las salidas (outputs) están dadas por las prácticas profesionales (la decisión de hacerlo) y las actuaciones que son la materialización de las competencias y que son susceptibles de ser evaluadas a fortiriori, como actividades individuales y desagregadas, sino en sus diferentes combinaciones.

La persona inmersa en una organización y

los retos que se le ofrecen, debe desarrollar un conjunto de funciones para que se tienen

o

adecuado desempeño, pero, de todas mane- ras la persona antes de ejecutar dichas funciones deberá hacerse o elaborar representaciones operacionales de las tareas a realizar. Estas representaciones le

no las competencias requeridas para su

Por último, Le Boterf considera los bucles de aprendizaje (feed backs) como funda- mentales, pues incluye las tareas, funciones, actividades y el nivel de las competencias producidas.

Uno de los elementos que quizá no aparece tan claramente en el esquema, pero que
Uno de los elementos que quizá no aparece
tan claramente en el esquema, pero que
cumple un papel fundamental es el entorno,
siendo el enfoque de Le Boterf sistémico, las
condiciones externas al sistema (organización,
partido u otro) son presencias ineludibles en
el desarrollo de competencias profesionales.

permitirán anticipar y seleccionar cuáles son los conocimientos y operaciones pertinentes

a

ejecutar. Para lograr esto, la persona

45 Prieto, J.M. Prólogo a la obra de C. Lévy -Leboyer; “Gestión de las competencias: cómo analizarlas, cómo evaluarlas, cómo desarrollarlas. Ed Gestión 2000. Barcelona, 1997. p. 8-10.
46

Algunos de ellos son: el modelo causal de J.M. Prieto, el modelo sistémico de Le Boterf, el modelo comprehensivo de Cheetman y Chivers y el modelo interpretativo de Velde. Por razones de espacio no los describimos en este texto, pero remitimos al lector a la bibliografía general al final del libro.
47

Le Boterf, G. “De la compétence : essai sur un attracteur étrange. Editions d'Organisation, Paris, 1995.
48

Para profundizar en la teoría de sistemas, ver el capítulo 9 de esta obra.

46

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Entradas Funciones Salidas Activación de los saberes Saber - Decisión y Representa- Imagen hacer puesta
Entradas
Funciones
Salidas
Activación
de los
saberes
Saber -
Decisión y
Representa-
Imagen
hacer
puesta en
Situación y
ciones
de sí
cognitivo
marcha
tareas
operacionales
mismo
profesionales
Construcción
de
conocimiento
Bucles de aprendizaje
Actuaciones

Como puede verse, el concepto de compe- tencia pretende abarcar un conjunto de elementos importantes para la acción profe- sional, ya sea en su espacio individual u organizacional.

La competencias, entonces, abarcan tanto lo cognitivo como lo activo, lo volitivo y lo técnico, las actitudes y las aptitudes y todo esto combinado en el proceso de haberlos adquirido de modo formal o no formal, con el propósito de ejecutar un conjunto de tareas complejas y lograr objetivos impor- tantes.

Competencia, finalmente y para nuestro objeto de estudio, que es la formación polí- tica, tiene un significado muy especial, es la capacidad de movilizar recursos personales y organizacionales para la actualización y adecuación de funcio- nes institucionales.

Capacidad: Nos referimos a una combi-

Modelo dinámico de la competencia de Le Boterf

nación de potencias individuales que abarcan tanto lo que se conoce a fondo, como la ejecución adecuada (techné).

Movilizar recursos personales: Movilizar algún tipo de recurso incluye la cualidad de elegir entre varias opciones la mejor. Los recursos a movilizar son tanto cognitivos (saber) como prácticos (saber hacer) como actitudinales (saber estar) y también exis- tenciales (saber ser).

Y organizacionales: nos referimos a los distintos recursos con los que cuenta una organización: humanos, financieros, técni- cos, sociales y políticos. En el caso de los partidos estamos además señalando unas competencias particulares como son las que le permiten hacer lo que mejor hacen.

Actualización y adecuación: la orga- nización debe tener capacidades adaptativas para permitirle a ésta operar cada vez mejor en su entorno. A esto nos referimos con

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47

actualización, como la capacidad de dejar entrar información relevante a la organización para su procesamiento. Esto proceso permitirá la corrección de tareas y procesos internos para que la organización se desem- peñe mejor en un ambiente cambiante.

Funciones institucionales: para el caso de los partidos estamos definiendo esas funciones como agregación, mediación y representación. Aunque como se ha señalado también se le reconocen otras especificas.

Como se puede notar, la competencia puede expresarse como individual u organizacional, pero ambas se refieren a su vez a la reali- zación de unas tareas, funciones u objetivos.

Por ello se puede desempeñar una compe- tencia individual para la realización de una competencia organizacional. La mayoría de los profesionales ponen sus competencias no sólo al servicio de sus propios intereses; quizás la mayor parte lo mira inversamente, ponemos nuestros talentos y competencias al servicio de objetivos superiores, pero haciéndolo deseamos o aspiramos a recibir beneficios o recompensas individuales (de algún tipo).

tencias: técnica, metodológica, social, parti- cipativa y de acción. Esto lo ampliaremos en el siguiente capítulo.

Posee competencia técnica aquel que domina como experto las tareas y conte- nidos de su ámbito competencia técnica aquel que domina como experto las tareas y conte- nidos de su ámbito de trabajo y los conocimientos y destrezas para ello.

Posee competencia metodológica aquel que sabe reaccionar aplicando el procedimiento adecuado a las tareas encomendadas y competencia metodológica aquel que sabe reaccionar aplicando el procedimiento adecuado a las tareas encomendadas y a las irregularidades que se presenten, que encuentra de forma independiente vías de solución y que transfiere adecuadamente las expe- riencias adquiridas a otros problemas de trabajo.

Posee competencia social aquel que sabe colaborar con otras personas de forma comunicativa y constructiva, y competencia social aquel que sabe colaborar con otras personas de forma comunicativa y constructiva, y muestra un comportamiento orientado al grupo y un entendimiento inter- personal.

Posee competencia participativa aquel que sabe participar en la organización de su puesto de trabajo, es competencia participativa aquel que sabe participar en la organización de su puesto de trabajo, es capaz de organizar y decidir y está dispuesto a aceptar responsabilidades. La integración de estas cuatro compe- tencias parciales da lugar a la compe- tencia de acción, que es en rigor indivisible.

Otras tantas tipologías señalan las siguientes:
Otras tantas tipologías señalan las siguientes:

Por otro lado, las competencias se pueden ordenar en tipos y aunque existen varias tipologías, nos referiremos sólo a una, la de Bunk 49 que propone cinco tipos de compe-

49

Bunk, G.P. “La transmisión de competencias en la formación y perfeccionamiento profesionales de la RFA” Revista Europea de Formación Profesional. 1994. p. 8-9.

48

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Competencias básicas, técnico-profesionales, transversales, claves. Guerrero. 50 Competencias técnico-profesionales, de base,

transversales. Rubio 51

Competencia objetiva y competencia sub- jetiva. Sembill 52

Si combinamos las tipologías con el análisis de las dimensiones tendremos una gran cantidad de conexiones y posibilidades de intercambio, no obstante y para nuestro propósito, señalamos que lo importante es utilizar y adecuar estas orientaciones a las tareas y funciones del partido para obtener un primera aproximación a las competencias partidarias y a partir de ello, la posibilidad de articular la formación política a las compe- tencias partidarias.

Siguiendo a Weinert 53 podemos

el concepto de competencia se refiere:

señalar que

Primero a prerrequisitos (potencias individuales) necesarios de los que puede disponer un individuo o un grupo de individuos para cumplir con éxito exigencias complejas. La estructura lógica de una competencia se deriva de la estructura psicológica de las exigencias.podemos el concepto de competencia se refiere: señalar que Segundo, se debe usar este concepto cuando

Segundo, se debe usar este concepto cuando los prerrequisitos necesarios parase deriva de la estructura psicológica de las exigencias. cumplir con éxito una exigencia com- prenden

cumplir con éxito una exigencia com- prenden elementos cognitivos y (en muchos casos) de motivación, éticos, de voluntad y sociales.

Tercero, el concepto de competencia implica que se necesita un grado sufi- ciente de complejidad para cumplir exigencias y tareas. Esos prerrequisitos, que en principio pueden ser totalmente automatizados, también se pueden definir como habilidades.casos) de motivación, éticos, de voluntad y sociales. Cuarto, los procesos de aprendizaje son una condición

Cuarto, los procesos de aprendizaje son una condición necesaria para la ad- quisición de prerrequisitos para el manejo exitoso de exigencias complejas. Esto significa que hay mucho que aprender, pero que no se puede enseñar de manera directa.automatizados, también se pueden definir como habilidades. Quinto, las competencias clave 5 4 y la metacompetencia

Quinto, las competencias clave 5 4 y la 54 y la

metacompetencia 55 deben diferenciarse

en un nivel conceptual. Sólo se puede hablar de competencias clave cuando se usa una competencia para dominar diversas exigencias igualmente impor-

tantes de la vida cotidiana, en el trabajo

o en la vida social. La meta-competencia

sólo se debe usar para hacer referencia

al conocimiento declarativo o de proce-

dimiento acerca de las competencias de cada persona.

50 Guerrero, A. “El enfoque de las competencias profesionales: una solución conflictiva a la relación entre formación y empleo”. Revista Complutense de Educación. 1999. N° 10, 1. pp 225 y ss.
51

Rubio, F. “Las competencias transversales en los programas de formación ocupacional dirigidos a colectivos en riesgo de exclusión”. Diálogos, 1999. N° 18, 2. pp. 61 y ss.

52 Sembill, D. “Problemlösefähigkeit, Handlungskompetenz und emotionale Befindlichkeit, Gotinga, Hogrefe. Citado por Weinert, Op. cit. p. 103.
53

Weiner, F. Op. cit. p. 122.
54

La idea de competencia clave o básica de basa en el presupuesto de que hay un conjunto de dotaciones físicas, mentales y sociales que nos permiten Operar adecuadamente. De este modo un ejemplo de competencia clave individual, sería la competencia lingüística de Chomsky o la competencia matemática. Depende de la amplitud del sistema de referencia así son las competencias claves.
55

La metacompetencia nos remite al desarrollo de capacidades para el monitoreo, control y modificación de las propias competencias. Parte de la comprensión de los propios límites del conocimiento y el desempeño. Ver el capítulo 11.

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49

Señalaremos de todas formas que una competencia es algo que le pertenece a la organización y la diferencia de otras. Hay una especie de orden que podríamos llamar de género próximo y diferencia específica. Así, todos los partidos comparten las fun- ciones dadas por el entorno y los marcos legales, pero no siempre comparten las competencias que surgen de los recursos

que cada partido logra acopiar y utilizar más

o menos eficientemente.

Hay distintas tipologías como ya vimos, pero no se ha intentado ninguna en materia de partidos políticos, proponemos hablar de tres tipos de competencias: nucleares, funcionales y diferenciales.

1. Las nucleares hacen referencia al conjunto de capacidades de los partidos para ser políticos, democráticos e inclusivos.

2. Las funcionales hacen referencia a las tres funciones principales: agregación, intermediación y representación.

3. Las diferenciales hacen referencia a las capacidades que tiene cada partido para establecer, impulsar e desarrollar:

un proyecto político, una estrategia política y la gerencia política.

Competencias partidarias

Diferenciales Funcionales Nucleares
Diferenciales
Funcionales
Nucleares

Esquema propio

Competencias nucleares:

Nos referimos a la capacidad de un partido de ser plenamente político, en el sentido de que la política es una actividad humana que busca organizar y resolver de manera civilizada y pacífica los conflictos que se generan por la interacción de múltiples intereses y demandas. Así mismo se com- prende que partidos democráticos tienen y han desarrollado capacidades para compor- tarse democráticamente, a saber, el tener como orientación permanente la posibilidad de que distintas opiniones y decisiones puedan ganar en el libre juego de las reglas democráticas. Esto se aplica no sólo a lo

50

procedimental sino también a lo sustantivo. En el mismo sentido se dice que una com-
procedimental sino también a lo sustantivo.
En el mismo sentido se dice que una com-
petencia particular y deseable es la de que
los partidos sean inclusivos, es decir, la
capacidad de superar cualquier tipo de
exclusión e virtud de consideraciones
religiosas, étnicas, etarias o de género.
Especialmente, en su capacidad para incor-
porar plenamente a sectores ampliamente
excluidos.
Entonces la preocupación se expresa así
¿cómo pueden ser y actuar los partidos de
modo más político, democrático e inclusivo?
Y por lo tanto ¿cómo desarrollar más estas
competencias?

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Competencias funcionales:

Por otro lado, las competencias funcionales se refieren a la capacidad de los partidos de saber hacer y realizar unas funciones dadas, tales como la función de agregación ¿Cómo lo hace?, la función de intermediación ¿Cómo lo hace? Y la de representación ¿Cómo la hace?

Ciertamente, los principales señalamientos que se hacen a los partidos provienen de los malos desempeños en materia de fun- ciones, algo que ya es parte de la cultura política ciudadana, lo que nos lleva a plantear en términos operativos la cuestión. Si los partidos ya no realizan adecuadamente sus funciones, ¿qué se puede hacer para mejorar sus competencias partidarias?

Si algunas de sus funciones, como la de inter-

mediación, ya están siendo “usurpadas” por otras organizaciones de la sociedad, ¿se puede recuperar esta función para los partidos o sencillamente debe claudicar?

Y ¿qué decir de la función de representación?

Si en apariencia hay organizaciones que se dicen representan mejor, o bien cada ciu- dadano quiere representarse a sí mismo, sin intermediarios.

Competencias diferenciales.

Estas competencias están asociadas al pro- yecto político, una estrategia política, una organización política y sus planes de for- talecimiento institucional.

Se da como un supuesto (es parte de la cultura política ciudadana) que cada partido debe tener al menos: una visión del mundo

(ideología), una visión de la nación (proyecto político), una idea sobre cómo alcanzar estos objetivos (una estrategia política) y una idea sobre cómo permanecer vigente y man- tenerse fuerte en la sociedad en que se ubica (Gerencia Política) y los planes de forta- lecimiento partidario.

Estos temas sustantivos para la organización partidaria son desarrollados sobre la base de los recursos (humanos, financieros, organiza- cionales) que cada partido logra agregar de acuerdo con la voluntad, esfuerzo, convicción

y sacrificio de todos los militantes y dirigentes.

No cabe duda que hay partidos que funcionan y operan mejor que otros, la cuestión es ¿qué es lo que hace ser más exitosos en estas áreas y no en otras? El desarrollar capacidades para el diagnóstico, el análisis, la toma de decisiones y la ejecución de esas decisiones, es un asunto organi- zacional y no hay ley que pueda obligar el éxito sin no hay primero un compromiso fuerte.

De la misma forma, hay quienes desean

actualizar permanentemente el partido frente

a los cambios en las sociedades y otros que

no lo hacen. De ahí que partidos nazcan y otros mueran.

Sintetizando, los partidos comparten un género de competencias (nucleares y fun-

cionales) y se diferencian en virtud de otras (diferenciales). Grosso modo, todos los partidos tienen las mismas reglas de juego

y las mismas oportunidades de ser exitosos, pero hay competencias que profundizan las diferencias a usarlas unos de modo más eficiente que otros.

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51

La Formación Política es una herramienta para conocer, profundizar y elevar las compe- tencias de los Partidos Políticos para ser y hacer mejor lo que hacen.

Hemos dado todo este recorrido para señalar

la idea de que la Formación Política podría

encontrar en este enfoque de las compe- tencias una extraordinaria herramienta conceptual y técnica para pensar, administrar y ejecutar las tareas formativas.

Las instituciones partidarias para poder ejecutar sus objetivos requieren de un conjunto de capacidades específicas, mismas que podrían ser sintetizadas en dos: se requieren competencias organizacionales y competencias institucionales.

Por un lado, el organizacional, las insti- tuciones agrupan recursos de tipo material, humano, financiero y tecnológico para ejecutar sus operaciones cotidianas. Por otro lado, la competencia institucional agrupa recursos de tipo legal, de legitimidad, con- fianza y transparencia para ejecutar sus operaciones políticas.

De esta cuenta, la existencia y permanencia de la institución requiere necesariamente de competencias que no son otra cosa que las capacidades de ser, saber, saber estar y saber hacer de la institución.

Con este cuarto elemento, las competencias, podernos mirar a la institución desde adentro, desde sus capacidades y a partir de ellas, podremos analizar mejor su situación real.

Competencias
Competencias
Temas sustantivos
Temas sustantivos
Estrategias
Estrategias
Herramientas
Herramientas
organización e institución. El producto sería el inventario de competencias que no tene- mos aún.
organización e institución. El producto sería
el inventario de competencias que no tene-
mos aún. Segundo, la identificación de las
competencias que se desean desarrollar para
alcanzar un estado óptimo de funciona-
miento y presencia en la sociedad de refe-
rencia. Tercero, el análisis de cómo cerrar
la brecha entre el inventario actual y el
deseado, seguido de un análisis de cuáles
de estas competencias podrían ser resueltas
con procesos formativos, porque no todas
la competencias son susceptibles de ser
transformadas a través de la Formación
Política.

A

podría ser una estrategia para el desarrollo

partir de esta idea, la Formación Política

de las competencias organizacionales e

institucionales que le permitan a los partidos políticos adecuar sus competencias presentes

a

nuevos insumos y el mejoramiento de las propias competencias.

las nuevas situaciones que requieren de

Reconocemos que para lograr este cometido se requerirá desarrollar un conjunto de acti- vidades que permitan primero, identificar lo que el partido reconoce como competencias actuales y por ello la identificación de aquellas tareas y operaciones que hace mejor como

52

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Antes de cerrar este apartado, menciona- remos algunas de las ventajas del enfoque:

• Coopera con el formador a reconocer las tareas y operaciones en las que inter- vienen militantes y dirigentes, lo que le da un panorama mayor sobre sus conocimientos, aptitudes y actitudes que se requieren para su desempeño.

• Le facilita al formador el identificar y desagregar los énfasis de los procesos formativos, al entender mejor cada competencia.

• Le aporta a los formadores referentes comunes de análisis y evaluación de competencias, mismo que se tenían con anterioridad. 56

• Buen nivel de practicidad, se puede utilizar para fortalecer el todo o las partes.

• Le permite al formador medir de manera más profesional los avances e impactos de la formación, para ello servirá el sistema de indicadores por construir.

• Es versátil, pues puede ser usado para aumentar tanto las competencias indi- viduales, organizacionales e institucio- nales.

Debemos de reconocer que el enfoque también puede ser objeto de críticas e incomprensiones por parte de quienes desean recorrer sólo los caminos conocidos, aunque ya nadie pase por ahí. No obstante, animamos a los formadores políticos a adentrarse en este enfoque y a reconocer en el, sus alturas y sus limitaciones.

Veremos a continuación cómo se puede aplicar el modelo de las competencias a procesos de Formación Política.

7. La gestión de los procesos de formación

La Sociedad del Conocimiento ha planteado

grandes retos a todas las organizaciones

sociales, entre ellas a los Partidos, espe- cialmente porque el entorno o el ambiente es su fuente de energía, sin estos insumos

el partido sería una organización “autista”.

La información que el partido recibe puede

ser “savia” para la organización en tanto ésta

la asume y transforma en cursos de acción

política. Su impacto depende de las capa- cidades del partido para procesarla adecua- damente.

Estos deben fortalecer las habilidades de sus militantes u operadores para convertirla en conocimiento a través de adecuados procesos de formación.

A continuación ofrecemos algunas pistas

para desarrollar un proceso adecuado de formación política.

7.1 La perspectiva de la formación partidaria

Se entiende formación partidaria como el

proceso de educación de adultos que impulsa

el partido con el fin de construir una mili-

tancia democrática, analítica, estratégica y proactiva de cara a los retos del partido en una sociedad dada.

La formación política en el partido adquiere sentido estratégico cuando ésta llena el vacío de competencias 57 existente entre la situación

56 Belisle, C et al. “Quelles nouvelles compétences des acteurs de la formation dans le contexte des TIC? Education Permanente, 127. 1996. p. 19-47.

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53

actual y la situación deseada, en un tiempo definido.

De este modo, la formación política se preocupa por desarrollar las competencias

Estado actual

del Partido

y sus

competencias

competencias Estado actual del Partido y sus competencias Proceso de formación política existentes o bien crear

Proceso de

formación

política

existentes o bien crear otras nuevas que son requeridas para fortalecer al partido.

Estado deseado

del partido

y sus

competencias.

El proceso de formación política es una respuesta estratégica, entre otras, para abordar el cambio organizacional y la adecuación del mismo a las demandas del entorno. Por ello la formación debe ser un proceso permanente y contar con recursos propios. Es una inversión y no un gasto superfluo.

Algunos de los elementos que deben asegurarse para que la formación sea exitosa: 58

• Ser evaluada.

• Ser participativa.

• Estar coordinada con iniciativas similares.

Nótese que el primer elemento es el apoyo político, sin el cual los procesos de formación no dejarán de ser, “actividades para salvar las apariencias”. Si las autoridades partidarias no pueden considerar la formación política como una estrategia de cambio del partido, entonces éstos seguirán siendo estructuras sin cuadros con capacidades suficientes para adecuar la organización los nuevos retos.

• Tener soporte político.

• Estar planificada.

• Ser continua.

• Partir de un diagnóstico de necesidades a partir de los problemas de la organi- zación.

• Implicar a los formadores.

• Estar estructurada, organizada y con responsables.

• Tener recursos.

• Poseer rigor metodológico y didáctico.

El cambio partidario debe estar unido fuertemente a la continuidad de los procesos de formación,
El cambio partidario debe estar unido
fuertemente a la continuidad de los procesos
de formación, lo que amerita revisiones
periódicas destinadas a mejorar su impacto.
Cuando la formación pasa a ser parte de la
estructura del partido, de sus planes y de la
asignación de recursos, ésta tiene posi-
bilidades de ser efectiva. Cuando se invierte
una pequeña cantidad de recursos sin

57 Podemos definir competencia como la capacidad de una organización para dar respuesta y resolver, los diferentes problemas que enfrenta en el camino de ejecutar plenamente sus objetivos.

58 Tomamos prestada la siguiente lista de Jordi López Campos et al. “Aprender a planificar la formación”. Ed. Paidos, Barcelona. 2002. p. 22.

54

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continuidad, el impacto es insuficiente, la evaluación negativa y en consecuencia se decide no invertir más.

Como toda actividad educativa debe tener rigor metodológico, andragógico y didáctico. Recuérdese que están dirigidas a personas adultas, cuyo proceso de enseñanza apren- dizaje es particular, las estrategias para desarrollar sus capacidades requieren de metodologías adecuadas y lo más impor- tante, la formación es progresiva. No existen

procesos de “formación masivos y de choque” que resuelvan los problemas que durante años a acumulado el partido. En otras palabras, la formación política tiene su ritmo y no hace milagros.

Por último, la formación debe ser considerada desde tres ámbitos básicos, a) el partido y sus necesidades, b) la sociedad y sus demandas y c) los militantes y sus caracte- rísticas.

Militantes
Militantes
Partido Plan de formación Sociedad
Partido
Plan de
formación
Sociedad

Respecto del Partido:

• Su situación general en la sociedad.

• Sus éxitos y fracasos.

• Su estructura y procesos organizativos.

• Sus objetivos estratégicos.

• Sus principios y valores.

• Sus necesidades específicas.

Respecto de los militantes:

• Cantidad y calidad de los mismos.

• Competencias actuales y competencias requeridas.

• Niveles de compromiso y tiempo de dedicación.

• Niveles de motivación y claridad ideológica.

• Vacíos cognitivos y aptitudinales.

• Expectativas e intereses manifiestos.

Respecto de la sociedad:

• Estado de la cultura política.

• Percepción de los partidos y nivel de legitimidad.

• Temas considerados estratégicos.

• Tipo y nivel de relación entre demandas y respuestas institucionales.

• Expectativas y demandas no resueltas.

7.2. El proceso de gestionar la formación en el partido

La gestión de la formación tiene como instrumento principal, un documento estratégico llamado “Plan de formación”, el cual consta de los siguientes elementos:

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55

7.2.1.Análisis de Necesidades de Formación

dades de formación, es reconocer el origen del mandato. ¿De dónde viene la idea? Fue sugerida en una Asamblea Nacional, en el Comité Ejecutivo del Partido, de un análisis interno post-campaña o emana de un proceso de planeación estratégica de la organización; o bien, podría resultar de la identificación de un conjunto de síntomas que llamaron la atención de las estructuras partidarias. Una tarea como la planteada requiere de un mínimo de condiciones (mandato-legitimidad) para su desarrollo, de ahí que el respaldo político sea indispensable.

En este punto, debemos considerar que un buen ANF nos dará, no un conjunto de ideas generales sobre las bondades de la formación política, sino, un análisis realista de la situa- ción. Para ello se desarrollan las siguientes actividades:

1. Determinar las fuentes de información y recopilar la información indispensable. ¿De dónde obtendremos la información necesaria? ¿Son documentos o son tes- timonios? ¿Qué haremos para obtener una información de calidad? ¿Se han hecho estudios anteriores? ¿Quién los tiene?

• Exploración del problema.

• Identificación de las necesidades de formación.

• Toma de decisiones.

El punto de partida de cualquier plan de

formación debe ser el Análisis de Necesidades de Formación (ANF). Este análisis es, según Kaufman, 59 un análisis de discrepancias determinado por dos polos extremos ¿dónde estamos ahora? ¿Dónde deberíamos estar?

Y por lo tanto, se busca especificar la distancia

mensurable entre esos dos polos.

Si se quiere hacer un buen ANF, no se puede

partir exclusivamente de las intuiciones, de los responsables de la formación o de la dirigencia aunque sus opiniones son importantes, no deben constituirse en fuente única. El ANF es un análisis de la realidad de las organizaciones para averiguar qué soluciones tienen un tratamiento forma- tivo. 60 No todos los problemas de la organización tienen en la formación su respuesta más adecuada.

La mayor parte de las veces no tenemos información disponible para realizar esta investigación, probablemente
La mayor parte de las veces no tenemos
información disponible para realizar esta
investigación, probablemente el último
responsable de formación se llevó consigo
toda la existente y su carné de militancia.
¿Qué hacer si no se cuenta con la informa-
ción básica? Debemos crearla y para ello,
estas herramientas nos pueden ayudar para
alcanzar el objetivo.

Así, “el análisis de necesidades es un estudio sistemático de un problema, que se realiza incorporando información y opiniones de diversas fuentes, para tomar decisiones sobre lo que hay que hacer a continuación”. 61

A- Exploración del problema

La primera tarea que se plantea la persona que debe desarrollar el análisis de necesi-

59 Kaufman, R.A. “Planificación de sistemas educativos”. Ed Trillas. México 1998. p. 42.

60 López Campos J. Et al. Op. cit. P.57.

61 Idem p. 25.

62 MacKillip J. “Needs Análisis. Tools for the Human Services and Education. London, 1988.p 32.

56

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1. Inventario de recursos

Según J. McKillip 62 el inventario de recursos

es “una compilación de los servicios dispo- nibles para uno o más grupos objetivos, normalmente en un área específica”. Se

trata entonces de conocer, con qué se cuenta

y quien administra esos recursos (humanos,

materiales, financieros, técnicos y servicios). Es difícil pensar que no hay algún recurso disponible, aunque puede ser que algún partido recién fundado, no cuente ni siquiera con el mínimo indispensable.

Algunos ítems a considerar pueden ser.

• Materiales: instalaciones, salas de reu- niones, bibliotecas, materiales educativos, publicaciones, audiovisuales.

• Financieros: fondos propios, donaciones, programas de asistencia, becas.

• Técnicos: experiencias anteriores, ma- nuales, expertos, conocimiento adquirido.

• Servicios: Institutos, centros de formación, pasantes, cooperación internacional.

Además de obtener la información sobre estos ítems, vale la pena, considerar la ubicación de estos recursos, las personas de contacto, su disponibilidad, accesibilidad y cantidad. La siguiente matriz puede ayudar:

• Humanos: capacitadores o formadores, profesionales, asesores o consultores. Tipo de Ubicación Persona de
• Humanos: capacitadores o formadores,
profesionales, asesores o consultores.
Tipo de
Ubicación
Persona de
Disponibilidad
Accesibilidad
Cantidad
recurso
contacto
Humanos
Materiales
Financieros
Técnicos
Servicios

La consideración de los recursos disponibles ayuda a visualizar las dimensiones de los esfuerzos institucionales enfrentar para la ejecución el plan de formación.

deberían participar: militantes-destinatarios, autoridades del partido y representantes de la sociedad en la que se desarrolla el partido.

2.

Sondeo de problemas

La pluralidad del grupo proporcionará diferentes perspectivas del problema y tam- bién diferentes soluciones. Puede ser que

El

sondeo de problemas es una herramienta

por razones meramente organizativas no se

útil para definir adecuadamente el asunto

pueda invitar a representantes de la sociedad

al

que nos enfrentamos, más allá de nuestras

civil, pero es un asunto que se debiera con-

opiniones iniciales, permitiéndonos profun- dizar en los vacíos que queremos llenar.

siderar, pues al final, es la sociedad la que se beneficiará de una militancia más o menos formada.

Uno de los aspectos más importantes a considerar es, quién debe participar de este análisis. Seguramente ya se ha considerado que al menos tres grupos de personas

El sondeo comienza con la identificación del problema, partiendo de constataciones sobre lo que está ocurriendo y opiniones sobre lo

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57

que debería estar ocurriendo, la distancia entre estos puntos es lo que nos da una comprensión adecuada del problema. El análisis de las discrepancias es el núcleo del sondeo. El grupo de referencia se pregunta:

¿Qué está ocurriendo? ¿Cómo se expresa el problema? ¿Qué hechos concretos podemos citar la comprender el problema? ¿Qué deficiencias se nos señalan al respecto? y posteriormente.

¿Qué debería estar ocurriendo? ¿Cómo serían las cosas si no tuviéramos el problema? ¿Qué

se estaría haciendo si hubiéramos resuelto el problema? ¿Qué dirían de nosotros si no tuviéramos este problema? ¿Qué deberíamos saber y no sabemos? ¿Qué competencias deberíamos poseer? ¿Quiénes deberían recibir formación?

En el tercer momento, el grupo se plantea el área de discrepancias entre un estado y el otro, se intenta descubrir y redactar las discrepancias en términos de factores involucrados y los factores no implicados.

de factores involucrados y los factores no implicados. Situación actual o lo que está ocurriendo Área

Situación actual o lo que está

ocurriendo

no implicados. Situación actual o lo que está ocurriendo Área de discrepancias Vacío de competencias Situación

Área de

discrepancias

Vacío de

competencias

Situación deseada o lo que debería estar ocurriendo

Factores implicados y factores no implicados

A partir de la lista de factores implicados y

no implicados, se elabora una lista de posibles cambios que se podrían aplicar para reducir

la

cambios sólo pueden ser considerados si se han discutido ampliamente las causas que dieron origen a la situación.

brecha en los dos estados. Pero ojo, los

Situación actual o lo que está

 

+

ocurriendo

Una síntesis productiva de estas dos herra- mientas podría ser, la ejecución de una tercera reunión para articular el sondeo de problemas con el inventario de recursos, esto permitiría contrastar la viabilidad de los cambios que hemos sugerido.

Contraste de Inventario + = cambios de sugeridos recursos
Contraste de
Inventario
+
= cambios
de
sugeridos
recursos

Situación deseada o lo que debería estar ocurriendo

58

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En este punto estamos listos para el siguiente paso, la identificación de las necesidades de formación.

B- Identificación de las necesidades de formación

En este momento deberíamos tener los siguientes productos:

• Una descripción de la situación actual.

• Una descripción de la situación deseada.

• Una lista de cosas que creemos podría ser cambiadas con la ejecución de un plan de formación.

• Un inventario de los recursos disponibles.

Pero nos falta un directorio de compe- tencias 63 para mejorar nuestro análisis.

Un directorio de competencias es una descripción de los conocimientos, habilidades y aptitudes necesarias para alcanzar los objetivos del partido. En tal sentido debe- ríamos diseñarlos a partir de:

• Los principios y valores del Partido.

• Las demandas de la sociedad.

• Los objetivos estratégicos del Partido.

• El análisis del comportamiento de los militantes en sus diferentes niveles.

• Los resultados del análisis anterior.

El diseño de este directorio debería arrojar claridad sobre los comportamientos esperados de los militantes en toda la diversidad de funciones, por ejemplo. López Campos nos da una idea de las fichas que integrarían dicho directorio.

Elementos para una ficha de competencias Nombre Determinación de la competencia. Definición de la competencia
Elementos para una ficha de competencias
Nombre
Determinación de la competencia.
Definición de la
competencia
Descripción genérica del conjunto de conocimientos, habilidades
y actitudes referidos a esta competencia.
Comportamientos
asociados
Ejemplos de actuaciones concretas observables que se esperan en
aquellas personas que se desempeñen adecuadamente dicha
competencia.
Recomendaciones
para la formación.
Propuestas genéricas sobre las maneras de abordar la mejora de
la competencia a través de propuestas formativas.

El directorio será tan extenso como aquellas competencias que el partido quiera privilegiar en el momento histórico que le toque vivir. Seguramente que algunas personas en el partido cuando se enfrenten a dicha tarea, rechazarán cortésmente involucrarse en el proceso. Pero así son las cosas, si se quiere

63 Ver López Campos, Op. cit. P 78 y ss.

64 Idem, p. 79.

asumir en serio la reforma partidaria, se deberán ejecutar un grupo de tareas que nunca antes se había impulsado y que sería mejor verla como una inversión de cara al futuro y no como una pesada carga. Siempre encontraremos personas dispuestas a querer resolver viejos problemas con viejas fórmulas.

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59

Ejemplo de ficha:

Ficha de competencia partidaria Nombre Nucleación 65 Definición de la competencia Actividad de agregación y
Ficha de competencia partidaria
Nombre
Nucleación 65
Definición de la
competencia
Actividad de agregación y acreditación de nuevos miembros del
partido. Se debe conocer a fondo los principios y valores del partido,
sus objetivos estratégicos y propuestas políticas para el país. Exige
buenas habilidades para la comunicación con los ciudadanos,
empatía y capacidad de escucha. Deberá poder organizar y conducir
reuniones formales e informales para transferir los mensajes del
partido, así como poder recuperar y transmitir las demandas
ciudadanas al partido.
Comportamientos
asociados
Buenas relaciones interpersonales.
Capacidad para comunicar con claridad y pertinencia.
Puede organizar y conducir reuniones con eficiencia.
Tiene habilidades para dialogar, escuchar y convencer.
Recomendaciones
para la formación.
• Curso básico del partido (Principios y valores)
• Psicología de la comunicación.
• Principios de dinámica de grupos.
• Diseño, conducción y animación de reuniones.

Hasta aquí tenemos material suficiente para identificar las necesidades de formación, pero quisiéramos hacer notar una cosa más. Debemos echar una mirada a los sentimien- tos, que los cambios que todo este proceso puede producir en los actores del Partido.

empujen a los individuos a participar en la solución de sus problemas, es necesario utilizar refuerzos que les hagan ver la importancia de adoptar ellos mismos las estrategias adecuadas para ello”

En efecto, si no se ve con claridad el valor de este esfuerzo, si no hay motivación, o las expectativas son pocas, se requerirá de un conjunto de incentivos particulares para cada uno de los actores. Esto forma parte de la estrategia a desarrollar y por ende debe reflejarse en las actividades propuestas.

Pérez Campero 66 nos hace un sugestivo llamado de atención al reflexionar sobre los motivos que impulsan a las personas a participar en procesos de cambio:

impulsan a las personas a participar en procesos de cambio: “Cuando no hay motivos internos que

“Cuando no hay motivos internos que

65 Partimos de una idea simple. En toda organización se da algún tipo de proceso para incorporarse a la misma. Este proceso se puede plantear muy sintéticamente de la siguiente manera. Una primera etapa en la que el simpatizante es invitado a participar de la organización política y es “nucleado” o incorporado a ella a través de múltiples medios. Una etapa en la cual la persona es “iniciada” o bien, pasa por el proceso de conocer, asimilar y aceptar los núcleos de significado que la organización ofrece y finalmente, el que se ha incorporado plenamente a la organización decide hacer de su pertenencia a esta organización una actividad militante o comprometida, ya sea para el desarrollo de tareas particulares “encomendadas” o bien en su función de dirigente con responsabilidades más o menos permanentes. En esta última etapa que es la más larga el militante asume distintos roles y funciones dentro de la organización y puede llegar inclusive a conducir la organización misma.
66

Pérez-Campero, Mª Paz. “Cómo detectar las necesidades de Intervención Educativa”, Narcea S.A de Ediciones. Madrid, 1994. p. 62.

60

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Por último, es pertinente considerar la utilización de la herramienta de la

entrevista para explorar, las expectativas

y necesidades de los beneficiarios de la formación.

Las entrevistas nos pueden arrojar una gran cantidad de información sobre:

• Las características de los beneficiarios.

• Su estado actual de competencias. (Conocimientos, habilidades, actitudes).

• Las necesidades que expresan en la ejecución de sus tareas partidarias.

• El grado de motivación de los militantes.

• El tiempo disponible para participar en actividades formativas.

• Determinar las áreas en las que se sienten más cómodos, en virtud de sus capa- cidades.

• La geografía humana de los destinatarios. (Sexo, edad, ubicación, profesión)

C- Toma de decisiones

Una vez que se ha definido el directorio de competencias, se le plantea al grupo de trabajo la siguiente tarea, determinar dentro de la lista de posibles respuestas, cuáles serían las prioritarias.

La priorización de las acciones se basa en los siguientes criterios:

• Responden a una reducción de la brecha entre la situación actual y la situación deseada.

• Son viables, es decir, considerando todos los elementos analizados tienen las mayores posibilidades de éxito.

• Tienen impacto sobre las causas que generaron la situación actual y permiten alcanzar el estado deseado.

• Los costos son manejables. Es decir, se contaría con los recursos suficientes para su ejecución.

Una matriz que permita visualizar esta priorización podría ser la siguiente: Acciones Cómo se reduce
Una matriz que permita visualizar esta priorización podría ser la siguiente:
Acciones
Cómo se
reduce la
Viabilidad
Impacto
Costos
Prioritarias
Brecha
Acción Uno
Acción Dos
Acción Tres
Acción Cuatro

Cuando hemos obtenido la priorización de

las acciones, estamos listos para socializar los resultados. Esto puede hacerse mediante

la redacción de un informe, una reunión

específica o bien ambas.

Socializar este producto con otras personas

del partido, permite una discusión más amplia

y razonada de los resultados y además,

permite que mediante la apropiación de sus resultados más personas se asocien a las propuestas, generando así una corriente interna que apoya el cambio de la orga- nización, a través del plan de formación. Después de todo, se debe considerar que este un proceso democrático que busca consensos partidarios.

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61

Un esquema básico para la reunión debería incluir:

• El origen de la preocupación y el mandato de ejecución.

• Los alcances del estudio o informe.

• La metodología utilizada para recopilar la información.

• Los hallazgos realizados en términos de problemas y sus causas.

• Las recomendaciones específicas.

• Tareas a realizar para ejecutar las recomen- daciones.

Una vez que se tenga el respaldo necesario se podrá continuar con el proceso de planificación de la formación.

El análisis de necesidades se hace pensando en un período de tiempo que puede ser, de acuerdo con los planes del partido, dos, tres

o cuatro años. En tal sentido, no es necesario

realizarlo todos los años, pues bastaría hacer revisiones a partir de evaluaciones anuales