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H1dfscLlrsr NMÜLXMKRAtffiür-XVIAI{O y la crisisde suscientíficos s ü c i a l e s FnaxuXEr¡¡Eni-trar.nlcs

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NMÜLXMKRAtffiür-XVIAI{O

y la crisisde suscientíficos süciales

NMÜLXMKRAtffiür-XVIAI{O y la crisisde suscientíficos s ü c i a l e s FnaxuXEr¡¡Eni-trar.nlcs guvnl.zn
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FnaxuXEr¡¡Eni-trar.nlcs guvnl.zn

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EIdiscursoneoliberal boliaianoy lacrisis . I t ,f. desusuentqtcossouarcs F r a n z X a
EIdiscursoneoliberal boliaianoy lacrisis . I t ,f.
EIdiscursoneoliberal
boliaianoy lacrisis
.
I
t
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desusuentqtcossouarcs

FranzXavier BarriosSuvelza

boliaianoy lacrisis . I t ,f. desusuentqtcossouarcs F r a n z X a v i
boliaianoy lacrisis . I t ,f. desusuentqtcossouarcs F r a n z X a v i
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boliaianoy lacrisis . I t ,f. desusuentqtcossouarcs F r a n z X a v i
boliaianoy lacrisis . I t ,f. desusuentqtcossouarcs F r a n z X a v i
indice Prólogo 1. Introducción 13 2. La épocasocialde la Bolivia contemporánea t7 3. Los rasgosdiscursivosdel
indice
Prólogo
1. Introducción
13
2. La épocasocialde la Bolivia
contemporánea
t7
3. Los rasgosdiscursivosdel
neoliberalismoboliviano
j:
21
4. Los capitalessuperestructurales
del desarrollo
5. Variablecrucial de los capitales
espirituales:Las élitesintelectuales
de científicossociales
73

Prólogo

Prólogo El 23 de enero de 1898, George Clemenceap -considerado por algunos el verda{ero autor del
El 23 de enero de 1898, George Clemenceap -considerado por algunos el verda{ero autor del
El 23 de enero de 1898, George Clemenceap
-considerado por algunos el verda{ero autor del
primer manifiesto de lucha intelectual, el "Yo acuso"o
que firmó Émile Zola*-, mientras se alineaba en el bando de quienestomaron partido por el
que firmó
Émile Zola*-, mientras se alineaba en el
bando de quienestomaron partido por el calumniado
Alfred
Dreyfus, echó al ruedo del debate público
a1
fue definiendo
cierto decoro personal y profesional

,

-

,

sustantivo intellectuelslDesde entonces este término '

de quienes "se groupen sur une idéb" para defender -o atacar- razonablemente una causa.

Pero e¡ ese amplio arco de iniquidades que fue el por los medioé,ésteresulta siendo un
Pero e¡ ese amplio arco de iniquidades
que fue el
por los medioé,ésteresulta siendo un individuo
caPaz
de organizar matrices de creencias,discursos e idea$
VerTomásMaldonado, ¿Qué esun intelectual?Aoenturasy
desr:enturasdeun rol,Paidós,Barcelona,1998.

siglo XX,'el concepto se fue bifurcando y de pronto encontramos al intelectuál -despojado ya de sus - atavismos críticoS- convgrtido principalmente en un -

potentado de la opinión) al menos ese es el tipo de * intelectual qge hoy abunda. Arropado y amplificadd

.

El discurso neoliberal boliviano

que ordenan las expectativas,las adherenciasy fidelidadesde susconciudadanos. Desde luego, aún queda esararasaais que se empeña en actuar como intelectual a la antigua Lrsartza,pero no esde él de quiennos vamosaocupar

en este prólogo, sino de ese otro intelectual',

p a r en este prólogo, sino de ese otro intelectual', principalmente proveniente de las cienciassociale.p-,

principalmente proveniente de las cienciassociale.p-,

principalmente proveniente de las cienciassociale.p-,

quefue seducidoy cooptadopor la olaneoliberalde Ios 90,iy que en este libro de Franz Xavier Barrios Suvelzalleva, indistintamente,los apellidos de }l4ayor ga, Tot ar:rzo,Calderón, Lazarte, Fernández, Pacheco,Cariaga,etc.,ese"segmento hegemónico,, que fue responsablede darle un sentido discursivo a la confluenciadevoluntadesdel sistemadepartidos,

la y
la
y

empresaprivada-alineada al capitaltransnacional-

las élitesburguesasy oligárquicaspara, a partir de 1985,proponer una antítesis al intervencionismo estatalque venía de la RevoluciónNacional de 1952. Así fue como Bolivia llegó al neoliberalismo,a las

privatizaciones, a las reformas institucionales, al sometimientoa lasinstitucionesmultilaterales-FMI,

BM- y al dogmatismo de las cifrasmacroeconómicas

BM- y al dogmatismo de las cifrasmacroeconómicas que aún sigue vigente. Curiosamentehastahoy, e l m o

que aún sigue vigente. Curiosamentehastahoy, el modelo neoliberal ha sido combatido con movilizaciones sociales-que pusieronenevidenciasucrisis-,conintentosdecrítica economicist.ay,alo más,conpropuestasteóricasque podríamosllamar "asistémicas"y de relativo impacto socialtodavía-<omoelrenovadodiscursoindigenista,

por ejemplo-, pero prácticamentenadie se había animadoaemprenderunalecturaseriay heterodoxa delos supuestosteóricosdeestemodelo y,lo quecreo másimportante,del estamentointelectualneoliberal.

Prólogo Y la verdad esque, visto desde otra arist4 el intelectual progresista boliviano -que sería
Prólogo
Y la verdad esque, visto desde otra arist4 el intelectual
progresista boliviano -que sería el llamado a
emprender esta crítica- luce acomplejado e inconexo
todavía, afincado también en los postgrados -esa
mercantilización de la educación que también llegó
con los vientos neoliberales-, en las fundaciones, en
las consultorías, escribiendo apéndices a las obras de
otros pensadores o redactando testimonios -cual
periodistas- de las luchas populares; es decir, el
intelectual progresista boliviano persigue con iguales
pasos individualistas -incluso aquellos que apelan a
a conceptos colectivistas- y arribistas, aunque con
menos fortun4 la rutilancia de su homólogo neoliberal.
Considerando tal panorama, estetrabajo de Franz
Barrios Suvelza resulta hasta cierto punto pionero en
la medida en que, alejado de los apetitos de la
polémica coyuntural, emprende una crítica
sustentada a los conceptos culturales y normativos
que sostienen al neoliberalismo y a sus ideólogos. Para
darle mayor eficiencia a su texto, formalmente lo
dispuso en dos frentes que van dialogando y cruzando
sus narrativas: el cuerpo central y convencional del
libro y el esquema de notas que conjuga la lealtad a
las fuentes con la identificación -nombre por nombre-
de los sujetos,los hechosy las obras que el autor pone
en cuestión, como debe ser toda acción intelectual
honesta.
Eso sí -y hay que advertirlo-
quien se asome a
este libro
buscando
"consignas"
y "conceptos
rápidos" para invalidar al neoliberalismo de seguro
que no encontrará nada, pues éste es un ensayo que
repara principalmente en la ética y en la estéticade la
argumentación. Aun dando libertad a una posición

10 El discurso neoliberal boliviano

¡ *

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''

controvertida,el autor se resistióa expresarjuicios definitivosy derivó másbienhaciala exploraciónde hipótesisque ayudana pensarsobrela posiblevía a seguirpara lograr que la tesisestatistapost 52 y la antitesis neoliberal post 85 den paso a una síntesis creativa y realista, que él identifica como un "reformismo consecuente".Aunque, ciertamente, tambiénalertaconpesimismode quequizásno haya potencialpara emprenderestecaminotoda vez que los estamentosintelectuales,tanto de izquierda cor.,o de derecha-los que en términos idealestendrían que aportarideasparacambiarelstatuquo-estánhoycasi completamentedescapitalizados.Tenemos-mantiene

BarriosSuvelza-una"intelectualidad deconsultoría incestuosaen sus citasbiblio gráficas,cohesionadora delmodelo
BarriosSuvelza-una"intelectualidad deconsultoría
incestuosaen sus citasbiblio gráficas,cohesionadora
delmodelo
supoderdedifusiónseexplicaenpartó

por cierta prensaespecializada,poco exigentey qup fomenta en estaélite pensantesu estilo melifluo dp análisib". Con un c.t"ipo intelectual asi las ciencial socialesperdieron su carácterprospectivó-fueron incapacesdepredecirel carácterdel futuro naciona|-

r d e l f u t u r o n a c i o n
r d e l f u t u r o n a c i o n

t" convirtieronen "disciplinas blandas"deanálisjs

socialque,enla prácticaya no producenconocimiento, sino que optan por la autocomplacencia,rivalizandg o complementándosecon las frivolidades del periodismo.

f'

o

Desde el año 2000, Bolivia vive un

clima

generalizadode crisis.Hasta hoy ha sido habitual culpar de los desbarajusteseconómicosy socialesal modeloy al sistemade partidosquelo implementó.

Sinembargo,faltabala críticaespecíficaal estamento guevalidó lasvariablesculturalesy discursivasque abrieronel
Sinembargo,faltabala críticaespecíficaal estamento
guevalidó lasvariablesculturalesy discursivasque
abrieronel caminoala imposición del neoliberalisrrrb.
11 Prólogo Estelibro de Franz Barrios Suvelzaes uno de los aportes más serios sobre el
11
Prólogo
Estelibro de Franz Barrios Suvelzaes uno de los
aportes más serios sobre el tema: reflexivo,
documentadoy, por ello mismo, audaz en sus
obervacionesy en sus juicios críticos;queda como
testimoniode1oqueeseltrabajointelectualentendido
segúnsu viejo y estrictosentido,tal como1oquisoel
"Ti}te"rClemenceau.
WalterChdaez

1.Introducción

1.Introducción EL NEoLIBEReusldr sión fundamentalmente ESUNA variante de la compren- económica de la sociedad y e
EL NEoLIBEReusldr sión fundamentalmente
EL NEoLIBEReusldr
sión fundamentalmente

ESUNA variante de la compren-

económica de la sociedad y

es también un eiercicio práctico {e política públioa global basado en una normatividad.t Su normatividad

se caracteriza por varios elementos, como el de ser

una expansión espectacular dé ta propiedad
una expansión espectacular dé ta propiedad

privadn

¡.ode los medios de producción en oposición central a-1a \-propiedad estatále incluso, por norma, a aquella "cb-

En el neoliberalismo convergen Por supuesto valores "juri

dicos" o "culturales"

reflexión y práctica economicista. Pero incluso valores cen-

trales no eminentemente económicos son usados por el dis- curso neoliberal justamente para cohesionar un sentido fi- nalmente económico. Sobre esto y el neoliberalismo como

que lo convierten en más que una mera

neoliberalismo como que lo convierten en más que una mera "teoría normativa", véase de jürge4 Haberrnas,

"teoría normativa", véase de jürge4 Haberrnas, 1998, "Die Posbrationale Konstellation und die Zuku¡ft der Demokratiq", documento presentado el 5 de junio de 1998 en el Congreso Philosophie und Politik-Die Einbeziehung des Anderen Kulturforum der Sozialdemokratie, Berlíry p. 31. Aquí en

especial obsérvese el tipo de libertad

el neoliberalismo pone en la base de su doctrina, pero sobre una comprensión "disminuida" del concepto normativo del

individuo.

que, según Habermas,

a c o m p r e n s i ó n "disminuida" del concepto normativo

14 El discurso neoliberal boliviano

1 4 El discurso neoliberal b o l i v i a n o munitaria"{ Propendeluego

munitaria"{ Propendeluego a una desregulaciónde lasrelacionesde intercambio,compensandoestocon sistemasde gendarmeríasectoriaf ubicadosenlo que queda del aparato estataf para resguardarun míni- mo respetode topesen precios,calidad de serviciosy "juego limpio" de los actoreseconómicos.2Además glneoli-beralismosedestacaporqueal tiempoquepugf na por un gastopúblico no deficitario, reclamaquedl mismo intensifique su sentido "social" o "humanb". Es por ello el neoliberalismo una normatividad qufu seautoproclamacomo"sensible"y "preocgpada" pol los potencialesprocesosde exclusiónsociáI.Estovie- neunido aotro rasgo:el dequeelneoliberalismoacep- ta"benevolentemente,que el mercado"puede fallar" y por ello no es casualque la épocaneoliberal esté unida aun reclamopor unamayor "institucionalidad" generalquemitigue lasadmitidas "fallas" del merca- do y a la vez deje entrever que no profesauna ene- mistad absolutacon algún grado de Estado.La cohe- sión dogmática final proviene del instrumental analítico que le alcanzael pensamiento económico neoclásicoen su versiónmáspura.3 Ahora bien: estanormatividad no ha dejadode corporizarseenlosmarcosnacionales,y essu aplica-

ciónacríticaydesadaptadaenBolivia,esdecir,unasuer-

c a - ciónacríticaydesadaptadaenBolivia,esdecir,unasuer- 2 Para una visión histórica de la pugna por la regulación

2 Para una visión histórica de la pugna por la regulación esta-

tal y el mercado en la consolidación

mos a la obra reveladora cle Karl Polanyi, The Great Trans-

del capitalismo, remiti-

formation, Beacon Press,Bostón,1.965,pp.I49

economicista y

neoclásico de diversos aspectos de la vida misma se puede

ver en la obra de Gary Becker, The Economic Approach to Human Behaaior,The University of Chicago Chicago, 1.97 g.

ss.

3 Una versión extrema de un entendimiento

"o.di-
"o.di-

dado del neoliberalismo

"o.di- d a d o del neoliberalismo t e d e p r o v i

te de provincialismo en la operativización de políti- .ur públi.us y su respaldo discursivo en una situa- ción qr{e, .o*o Iaboliviana, carece de aquellas

r { e , . o * o Iaboliviana, carece de aquellas c i o n
r { e , . o * o Iaboliviana, carece de aquellas c i o n

ciones socioinstitucionales'' cuyo Previo desarrollo

podría hacer en un momento

algo más plausible,lo que califico como "lo criollo delr neoliberalismo boliviano". El presente ensayo tratará de caracterizat meior este rasgo criollo aprovechando para ello el análisis de las grandes reformas estatalesvividas en Bolivia entre 1993y 1997que debaten los modos de imposi-

ción sutil de la normativa neoliberal. La acriticidad y desadaptación del neoliberalismo criollo debe gran parte de su calidad a las deficiencias de quienes -te- niendo un papel privilegiado en una explicación que ojalá fuera crítica y técnica de la realidad- debieran ser útiles para alejar a la práctica pública de la inge- nuidad y la impertinencia técnica:me refiero a Ios cien- tíficos sociales.aEspor esopor lo que en las líneasque siguery el hilo conductor serála indagación discursb neoliberal y cómo éste encontró en la intelectualidacl

e n c o n t r ó e n l a intelectualidacl b o l

boliviana hegernónica portavoces efectivos de su re- producción doctrinaria. Como los intelectuales de las ciencias socialesson factores que pertenecen al paqub-, te de variables superestructurales que ir¡fluyen a sul modo en el desarrollo de toda sociedaá, la temati- zacióndel rol de intelectualesl'pondrá además sobre la mesael tema de cómo afinar mejor la imputación o "regresión" de los efectosdel atrasonacionál a causas

e f e c t o s d e l atrasonacionál a causas 4 Cuando en
e f e c t o s d e l atrasonacionál a causas 4 Cuando en
L6 El discursoneoliberalboliviano másintangibles,pero por ello menosefectivas,quela merabajadela inversión
L6
El discursoneoliberalboliviano
másintangibles,pero por ello menosefectivas,quela
merabajadela inversión físicaempresarialo de aque-
lla hechapor el Estadoen la infraestructuravial.
2.LaépocasocinldelaBoliaia contempordnea UNA coNDIclÓN sÁstcA,PARAcomprenderlo que si- gue,serátratar de
2.LaépocasocinldelaBoliaia
contempordnea
UNA coNDIclÓN sÁstcA,PARAcomprenderlo que si-
gue,serátratar de descifrarel contenidodel momento
histórico que vive Bolivia. Entre 1952y 198i4Bolivia
atravesóun periodo que,dadala constanciade ciertos
arreglossocialesestablespuede ser analíticamente
encapsulable.Uno de los rasgosunificadoresde este
bloque fue el crecienteintery.gqgionismoestataf.Este
periodo,queempezaraconla grannacionalizaciórÍde
las minas y la reforma agrariay concluyeracon la re-
cuperacióndemocrátic4constifuyóasíuna f¿slssocial
que,a su turno fue confundentementecontestadades-
de 1"985,latravésdeun nuevoperiodo relacionadocon
1oque seconocecomola fasedel ajusteestructur*I.El
diseñode políticaspúblicasqueoperadesde1985sig-
nifica un desmantelamientotan claro de las prácticas
estatalespreviamente asentadas,que Por su
organicidadtambiénpermitesele califiquecomouná
cbmpactaantítesisal periodo previp. Hastaaquí son
pocoslosdisensos.Perocomienzancuandoparaunos,s
5 Éstos estánexpresados enlos trabajos de autores colrto Car-
los Toranzo, Fernando
Calderóry
René Mayorga,
Gustavo

18 El discursoneoliberalboliviano

estaantítesisesel puerto final de una reconstrucción nacional "moderniz adota" , financieramenteestable, de un Estado"jTbarizado" y t)rrapobrezaoficialmen- te lamentada;y paraotro enfoque,lacrecientemise- ria industrial, cierta inercia culfural y una potencial inviabilidad globaf exigeryal contrario,unasíntesis histórica que saldecuentascon los dos anteriorespe- riodos.Elretrasodela instauracióndeeste"saldarde cuentas" puede deberse,entre otras cosas,a que la vigente antítesisque seiniciara en 1985,fue contun- dentefrente ala tesisestatizantequearrancaraenL952, Ha logrado, por ejemplo, refundar con eficaciauná concepcióndel rol del Estadofrente,ala sociedad,peó en especial,frente a la economíd.Y estecontraste propositivo antiestatistaestanto másefectivocuanto mássedescubrelo incompetenteque fue el interven-

f u e e l i n t e r v e n - Fernándezo jorge

Fernándezo jorge Lazarte.Ellosforman el núcleodel

hegemónicointelectual de la faseneoliberal bolivianá. Ál-

gunostextosrepresentativosde estegrupo seránconsidera- dos conforme avanceel análisis.En el casoboliviano esde destacarqueestegrupo estáapenasvinculado acentrosuni-

grupo

versitarios-de hechoirrelevantesenla investigaciónsocial-

y más bien pertenecea centrosprivados de investigación (como el Instituto Latinoamericanode Investigaciones So- ciales,el CentroBoliviano de EstudiosMultidisciplinarios o IaFundaciónMilenio,por nombraralgunos).Adicionalmente seha vuelto normal una relaciónenlre algunos de los cen- tros, el gobierno de turno y agenciasinternacionalesde co- operaciórylo cual posibilitó una estabilidaden el financia- miento de un debatemáso menossistemático.El marco de trabajode los centrosha estadocaracterizadopor una nota- ble aperturay, si bien graciasa estegrupo intelecfualsetie-

ne antesqueun mejor,sóloun mayor conocimientode Boli_

vi4 esseguroquesinellosno hubiesehabidoel

decontinuidad"por ejemplo,editorialqueahoraBoliviatiene.

relativogrado

La época social de la Bolivia

contemporánea

19

cionismo estatal previo. Sepuede decir que debido a su peculiar relación con el rol del
cionismo estatal previo. Sepuede decir que debido a
su peculiar relación con el rol del Estado en la econo-
mía, pero en grosera adaptación al medio, la actual
antítesis social que Bolivia vive puede llamarse un
modelo neotiber;l de carácter criolld. Por cierto, es a
todas luces entendible que ninguna
síntesisantineo-
liberal sea posible sin que el neoliberalismo criollo
mismo'no haya desplegado todos sus atributos, vir-
tudes y defectot dejando percibir por tanto en eseacto,

los aportes y contribuciones que a través de é1y para

el futuro, es contraproducente

en "anti-neollberal",lo "artti" no implica dejar de re- cuperar sabiamente aquello que la fase neoliberal tra- jo como progresista, sea porque hubo "sanaciones" histórico-sociales atribuibles a la misma o porque in- cluso sin serle realmente atribuibles, vinieron adheri- das a ella por circunstancias específicas. Consecuen- temente, un determinado grado de maduración del proceso que nació negando el periodo boliviano en-

no recuPerar. Por eso,

p e r i o d o boliviano en- no recuPerar. Por eso, capsulable entre L952

capsulable entre L952 y L985, parece ser una de las condiciones para entrever mejor posibles opciones de una síntesis alternativa no-neoliberal de latgo plazo.

3. Losrasgosdiscursiuos delneoliberalismoboliaiano

3 . Losrasgosdiscursiuos delneoliberalismoboliaiano 1 " . E l p e s o d e l

1".El pesodela épocano esinmediatamenteperceptible

l a é p o c a n o esinmediatamenteperceptible E n t r e 1

Entre 1993y Dg) el neoliberalismocriollo boliL viano vivió su momentomáslúcidó' En efecto,des- puésdel quefueraun gobiernodepálidaadministra- ción sin aspiracionesprogramáticas (1'989-1'993) Bolivia presenciódesde1993el inicio de un peculiar experimentodepropuestagubernamentalquepor pri- rrreravez,porejemplo,salvabaaun programaelecto- ral de acabarcomomera ofertaproselitista,puesya enel gobierno,suspropulsoresbuscaronuna inéditá conexiónentrepromesás-de contenidosademássor- prendentes-y políticaspúblicas'fEntrelasmásdes-

t e s - y políticaspúblicas'fEntrelasmásdes- Nacio- En efecto, para las elecciones de1993, el Movimiento
t e s - y políticaspúblicas'fEntrelasmásdes- Nacio- En efecto, para las elecciones de1993, el Movimiento
t e s - y políticaspúblicas'fEntrelasmásdes- Nacio- En efecto, para las elecciones de1993, el Movimiento
Nacio- En efecto, para las elecciones de1993, el Movimiento nalista Revolucionario (MNR)ipartido ganador, presentó su
Nacio-
En efecto, para las elecciones de1993, el Movimiento
nalista Revolucionario
(MNR)ipartido
ganador, presentó su
programa
electoral bajo et nombre de "Plan de todop"' Este
prog.u*a hoy se puede decir retrospectivamente, contení¡
prog.u*a hoy se puede decir retrospectivamente, contení¡ y-ralos trazos relaJivamente acabados del inrnenso

y-ralos trazos relaJivamente acabados del inrnenso P1of"19 áe reformas estaiales que hasta 1997 se llevaron a cabé' El "Plan de todos" es producto de un trabajo hecho con antici- pación donde jugaron un rol especialtécnicosvinculados al candidato presidencial Sánchez de Lozada, algunos autoca-

u n rol especialtécnicosvinculados al c a n d i d a t o presidencial Sánchez

Los rasgos discursivos

del neoliberalismo

boliviano

23

Pero aceptando incluso el valor de las medidas mencionadas -avance más patente aún considerando

que

hoy por hoy Bolivia probablemente vive desde

agosto'aéPgz ól gobiernomásdesprovistodepr6-'$ gramadeacciónpúblicá-laprivatizaciónencauzada

gramadeacciónpúblicá-laprivatizaciónencauzada e n a q u e l p e r i o d o

en aquelperiodo gubernamental,contoda la origina- lidad quesele reconoce,esla pruebamásdiáfanade lo inmersosqueaúnestamosenla antítesisneoliberal.

es posible afirmar esto si justamente Ia

Pero ¿cómo

fórmula de privatización empleada fue de corte so-

cialy productivista?Enefecto,lahipótesisesparadó- jicapuesdosrasgosatractivosdela privatizaciónbaio el gobiernode SánchezdeLozadafueron: a)compro- meter todos los recursosdel pago por las empresas estatales,en inversionesen las mismasempresas.O

sea,el socioprivado quedabacon el 50%del nuevo valor total de la empresaahoiá duplicada en capital, perorecibíael derechopleno de administraciónmien- tras el gobierno forzabauna inversión frescaipsofacto en cadauna de lasempresas;b)eI otro 50%quemo- mentáneamentequedabaaún en manosdel Estadose

50%quemo- mentáneamentequedabaaún en manosdel Estadose transferíaatodoslosbolivianosmayoresdeedadcon- r a t i
50%quemo- mentáneamentequedabaaún en manosdel Estadose transferíaatodoslosbolivianosmayoresdeedadcon- r a t i

transferíaatodoslosbolivianosmayoresdeedadcon-

rativa con proyectos sociales y el atractivo del "intelectual- izquierdistá", amén de una fuerte presencia sindical. La ínfi-

t¡etru

cuanütativa

electoral confirma

procuró

el uso cualitativo

^á que Sánchez deLozada

sobre ambos aliados donde recayó 1a titánica tarea de ser

antineoliberales, ahora ya en la práctica estalal, y verse des- de el inicio por ello mismo atrapados en una agria labor de

oportunismo discursivo al creer erróneameante que su Par-

del gobierno caracte-

ticipación en el manejo administrativo

en ambos casos. Pero fue

izába

la época, cuando

era ésta la que les asignaba,

sigilosamente, un rol.

24 EI discurso neoliberal boliviano

virtiéndolos en receptoresde dividendos de sus ac- cionesenforma debonosdeapoyoalaspensionesde vejezcuando llegarana la edad correspondiente;y asídepaso,cadaempresaacababa,casiparalelamente, en el sectorprivado. Estamanera de privatización productivista y social,no sin defectosy una que otra incongruencia, secalificócomoverdaderoaciertopro- positivo.Peroni aunasíselograbaqueBoliviasedes_ conectarade una épocade entendimientosneolibe_ rales,si no esquemásbieryéstaseratificaba. Estoúltimo por doble vía. Primeroporqueinde- pendientementede la necesidady pulcritud de los procesosde enajenaciónde empresasestatales,las privatizacionesrealizadasya seabajoel gobiernode SánchezdeLozada-con la fórmula original anotada- o de su antecesor-en el marcode una gris repetición de esquemasconocidos-,sonun rasgodistintivo de cualquierproyectoneoliberalpor el efectoreductivo del Estadocomo principio de hierro. pero por otro lado, el que estemosinmersosen la plenitud de una fasetodavía neoliberaf también sedejaprobar fácil- mentepor lo sintomáticoque esque los operadores de políticaspúblicaspretendaninducir crecimiento económicojustamente a partir de medidascomolas de privatizacióryun dogma también inequívocode percepciónneoliberal. No en vano, para los últim& gobiernosbolivianos{excepto el actual que carecede programa), granparte si no todaslasfuentesde creci-

rn¡e&úo.de,l,.aeconofflía sefundamentabanenla.enaS- naciónde patrimonio príblico empresarialconrepuÉr- o t
rn¡e&úo.de,l,.aeconofflía sefundamentabanenla.enaS-
naciónde patrimonio príblico empresarialconrepuÉr-
o
t
tesimaginadosdel pm, atribuiblesae1l4del6%ug%.
Cuan ingenuas eran las hipótesis que ni la privá-

Los rasgos discursivos

del neoliberalismo

boliviano

25

u r s i v o s d e l neoliberalismo boliviano 2 5 t i

tización capitalizadora del peri odo 1993-1997 qtrc aca- bamos de calificar de sui generis -Pues implicaba una expansión de inversión fresca,rápida y controlada- selsomó a las promesas oficiales de un crecimiento'

económico del S%hastal997 y de7'2%hasta e12002'
económico del S%hastal997 y de7'2%hasta e12002'
económico del S%hastal997 y de7'2%hasta e12002' 2 . C ó m o e l neoliberalismo impregna

2. Cómo el neoliberalismo

impregna incluso

estructuras socialmente trascendentes

de imposibilitar
de imposibilitar
se pudieran
se pudieran

El neoliberalismo avanzadoy maduro no sólo achi- ca la parte empresarial del Estado, sino que desmdh- tela toda otra forma de intervención estatal al extremo .' '

mente perspicaz.A pesar de las voces que califican lo neoliberal como epíteto propalado por izquierdistas

frustrados, el espíritu neoliberal acaba impregnandd con su tinte muchas medidas gubernamentales gue ,

dar y en algunos casostiñe incluso Pro, '.

cesosque de por sí traspasano "trascienden" los sen- .

la existencia de un Estado míninla-

tidos neoliberales mismos de la época.La cuestión de

la mencionada impregnación

dades de querellasobrelas desembocaduras de medi- das gubernamentales relativamente neutras lo cual es crucial para una izquierda con aspiraciones de gobier-

no de coalición. Efectivamente, la fuetza impregna- dora del neoliberalismo se visualiza con especial in- tensidad justamente en las medidas relativamente neutras. Recordemos que una de las lecciones de las crisis de ideologías que vivimos radica en el redescu- brimiento de que hay momentos, propuestas o reali- dades-todos sociales- que no estánnecesariay fatal-

indica que hay posibili-

26 El discursoneoliberalboliviano

mente "infectados" por un "contenido de clase,,.Co- mo sesabe,hubo enla izquierda durantemucho tiem- po la prácticadedesconocerla posibilidaddequehu- biesen realidades sociales que pudieran ser

relativamenteínclitas en sus efectosy

tendía a tratar de hallar siempre el

trasfondos.Se

,,nervio

oculto,,

tras las ideaso comportamientos sociales.Así tam- biénsucedióenlascienciassocialesdivididas en,'bur- guesas"y "científicas". El "catáctet de clase,,prácti- camenteseconcebíainherenteacasitodo lctiéiádvb a accionessociales.Eneseesquema,Bel gran deiáíio e.a percatarsedel "contenido" de clasea tiempo y con- traponerlela visión de la otra clase.

Por lógica,los procesosneutros,comotales,al ser fuertementetrascendentesa los apetitosideológicos de lasmásdiversasépocas,no diferencianlo quese- ría una izquierda de una derecha,o por lo menos,no 1ohacensiempreni necesariani automáticamente. Un casotípico esla constitución de una estructura esta- ble de poder localo municipal en un país.Estanece- sidad sociales insoslayablepara cualquierpaísque busqueuna modernidadsostenible.La medidapue-

modernidadsostenible.La m e d i d a p u e - 8 El esquemaaludido esel del

8 El esquemaaludido esel del izquierdismo universal -teóri- co y práctico- expresableen formas que van desdelas ver_

sionescrudas del leninismo y la TerceraInternacional,pa_ sanpor versionesmásheréticas,comoel sandinismoestital ensu
sionescrudas del leninismo y
la TerceraInternacional,pa_
sanpor versionesmásheréticas,comoel
sandinismoestital
ensu auge/y acabaenformasmáselaboradas,comola sepa_
ración de aguasde la epistemologíaalthusseriurru
r., élu-
sificación mazdeísta de las cienciaseconómicas.
"rr para un
panorama
general de la evolución doctrinaria del izquier_
dismo universal en susorígenes,véaseLeszekKolakowsky,
& Co. Verlag,

Die Hauptstrdmungende:sMarxismus,R. piper Munich, 1981.

Los rasgos discursivos

del neoliberalismo

boliviano

27

de venir propuesta en sus rasgosbásicosdesde parti-

dos conservadoreso liberales;o desdepartidos de de- recha o izquierda. Lo cierto es que tarde o temprano, la inmanejabilidad de un país sin ciertos niveles de eslabonamiento territorial, se hace patente. Sin em- bargo,tampoco esque 1otrascedente estéabsolutamente libre de 1o"clasista". En otras palabras, si bien en un primer momento debe tenerse el cuidado de enten- der ciertos procesossocialescomo poseedoresde una neutralidad que metodológicamente nos salva de opo- nernos políticamente a algo que puede ser de indis- cutible beneficio para un país, luego, hecho este acto de mesura analítica, debe considerarsela posibilidad de una querellaenel campo de los efectoso deseembo- caduras de tales procesos/disyuntiva crucial en caso de un cogobierno entre izquierda y otros bandos del escenariopolítico y una de lás formas por excelencia para ejercel,desde la izquierda, la diferenciación sin tener que esperar la aplicación plena de todas y cada una de las propuestas propiamente izquierdistas/ en el supuesto claro de que hayan dejado el limbo de 1o fantasioso. Paramejor entende¡,considéreseestenuevo eiem- plo de Bolivia que ya mencionamos como otra de las grandes medidas entre 1993-1997:lainstalación du u+r

d a s e n t r e 1993-1997:lainstalación du u+r nuevo sistema de municipios que
nuevo sistema de municipios que con tareas amplia- das y nuevos recursos financieros, crtbríatodo el
nuevo sistema de municipios
que con tareas amplia-
das y nuevos recursos financieros, crtbríatodo el te-
rritorio, y.en especial,la gran extensión rural hasta
,l-entonces desconectada de vínculos administrativo-td-
i rritoriales; todo en el marco de un proceso de recon6-
:""cimiento jurídico de las organizaciones de base indíi
;. genas y campesinad. Como "Ley de participación
28 EI discursoneoliberalboliviano popular" (LPP),promulgadaenlgg4, seconoceaesta voluminosa afecciónde las
28 EI discursoneoliberalboliviano
popular" (LPP),promulgadaenlgg4, seconoceaesta
voluminosa afecciónde las estructurasadministrati-
vo-territoriales nacionales.Y nuevamente, aquellos
partícipes del gobierno de Sánchezde Lozada que
provenían de vertientesizquierdistasno pudieron
resistirsea exponer la LPPcomo el emblema para
demostrar(se)que habían sido parte de un gobierno
que habría sido todo, menos neoliberal.eOtros más
La LPP, al ser una de las reformas más impactantes de los
últimos
50 años en Bolivia, se hizo
rápidamente motivo no
sólo de acalorados debates, sino también acreedora de múl-
tiples paternidades. Patente es de entrada el hecho de que
los máximos exponentes de Ia intelectualidad hegemónica
no se cuentan entre aquellos
que intuyeron este cambio; es-
tuvieron menos involucrados en su diseño o aplicación y más
bien fueron sorprendidos por una criatura que normalmen-
te debió tenerlos entre los padres. SánchezdeLozadaparece
haber sido el punto dondL de manera decididamente más
espontánea que "cienfficamente" premeditada, se unieron
fuentes de inspiración separadas. Estas fuentes encontraron
campo fértil en la influencia anglosajona que por razones
biográficas tiene en Sánchez deLozada el localgoaernmet,lo
cual se confirma por su insistencia en el control social local
de la escuela y su frustrado intento de desconcentrar educa-
ción y salud cuando fuera ministro de planeamiento entre
1985 y
1989.En él además jugó un papel central su animad-
versión ante el nivel intermedio o regionaMe poder estatal
que había sido el foco de débate y legislación sobre "descen-
tralización administrativa" en Bolivia desde 1982 en espe-
cial. En este marco -y en combinación con su visible inclina-
ción por atender la temática étnica- aprovecha varias
inspiraciones nacionales: las ideas sobre leyes de comunida-
des indígenas que se vinieron forjando en uno de sus alia-
dos, el MBL. Por otro lado, el municipalismo fundamentalista
de personas que luego acabarían ejerciendo cargos ministe-
riales en el momento de aplicar la reforma. Más allá, el papel
de lo local en la práctica de las organizaciones no guberna-
29 Los rasgos discursivos del neoliberalismo boliviano ingenuos sevolcaron a la tarea de implantarla creyen-
29
Los rasgos discursivos
del neoliberalismo
boliviano
ingenuos
sevolcaron a la tarea de implantarla creyen-
do -en el otro extremo- que la medida misma era in-
mune a cualquier tipo de impregnación "clasista" .En"
el caso de aquéllos, resulta que no entendieron que la
LPPen tanto compactación territorial de un Estado en
su nivel local, no era suficiente, por su notable valor
trascendental, para salvarlos de su probable "claudi-
cación" ante las fuerzas de un gobierno "neoliberal".
Al contrario, el gran dilema era que la querella de iden-
tidad izquierdista se produciría una vez dada la me-
dida y que en el caso de la LPP,se resolvía sobre un
de acción social probablemente
teforzó el tema
mentales
de la eficiencia del gasto por la vía de la subsidiarización
del egreso fiscal y el interés por la participación cercana de
la gente en sus asuntos. Pero esto último tiende el puente
haiia el otro y muy discutible lado central de la LPP: el
estímulo del control social de los sindicatos vecinales y agra-
rios sobre el poder municipal. Esto último parece reflejar
también un deseo político de retomar Io que se considera
una experiencia tradicional en Bolivia, desde 1952 en
especial, a sabeq,la injerencia de lo sindical en el manejo
especial, de la aún fuerte susceptibili-
de1 Estado, pero en
dad en ciertos sectores frente a la democracia representati-
va en Bolivia. El carácter práctico, poco "sociologista" y
poco generalista de Sánchez de Lozada explica en parte la
indiferencia con la cual trató en este proceso a los científi-
cos hegemónicos que se limitaron a observar el proceso
concentrándose más bien a una crítica al estilo "encapri-
chado" de aquél de manejar los asuntos públicos. Para dis-
tintas y más detalladas referencias a la LPP en sus orígenes
véase entre otros: Fernando Molina
(comp.), El pulso de la
democracia. Participación ciudadana y descentralizaciónen Bo-
liz¡ia, Ministerio de Desarrollo Humano/Nueva Sociedad,
Caracas, 1997.Yéase también Mario Galindo, "Laparticí'
pación popular y la descentralización administrativa", en
Grehe, op cit., pp.223-282.

30 El discursoneoliberalboliviano

aspecto central: cómo impedir que el municipio aca-

bara sin ningún tipo de connotación productivista,

apoyo a una reactivación microecónomica del agro en

especial.Era en estepunto y no antesni después que

sedaba la oportunidad de distinción izquierdista. Lo izquierdista aquí por tanto no era aceptar la Lpp asi

de

-s

sin nada más, ni peor aún, desentenderse de seme- jante reforma por acusarla de no tener "contenidos,, de clase.Y esla versión de municip alizaciónfinalmen- te implantada en Bolivia que demuestra la capacidad de impregnación aludida del neoliberalismo la que ,acabó, precisamente, por adornar la medida trascen- dente, es decir la Lpp en tanto compactación munici- pal, con un detalle impecablemente neoliberal: en lob

nuevos municipios bolivianos, por principio
nuevos municipios
bolivianos, por principio
e n l o b nuevos municipios bolivianos, por principio f i l o s ó

filosófi-

co, el Estado no debe intervenir en nada que seareal-

mente productivó. Estesegundo casonos enseñaque

si bien no podemos dejar de entender lo transcenden- tal de ciertas macroinstituciones sociales,tampoco po- demos dejar de prever que el neoliberalismo intenta-

de cuanto proceso
de cuanto proceso

rá una permanente impregnación

rá una permanente i m p r e g n a c i ó n exista

exista para demostrar por estavía, una vez más, que

estamos en medio de una fase histórica con deter- minado s"ro.j Ciertamente el tema de la impregnaciónlo seda no sólo respecto de lo que hemos denominado procesos

respecto de lo que hemos denominado p r o c e s o s 10 Por

10

Por impregnación se puede entender el proceso por el cual la lógica neoliberal acaba cualificando
Por impregnación se puede entender el proceso por el cual
la lógica neoliberal
acaba cualificando
relevantes políticas
públicas, indiqtihtamente
de si son de corte civilizaiorio
$e-
neral o de tipo opuesto, sea ganando en el momento
de i¡-
clinar un accionar público que de suyo tiene más alternaü-
vas potenciales de desembocar que la finalmente neoliberat

Los rasgos discursivos

del neoliberalismo

boliviano

31

trascendentales,sino de aquellos que sin serlo,igual- mente encierran la posibilidad de la querella en torno a qué desembocadura darle a determinadas medidas de Estado. Para aclarar esta otra posibilidad, volva-

capitalizadon recién se calificará cualquier

política de privatización de "trascendente" en el sen- tido recién expuesto cuando, como en Bolivia, era una respuesta históricamente coyuntural aladegeneración

del empresarialismo estatal.Sibien su crisis galopan- te hizo del tema de su desmantelamiento un punto

mos al caso de laprivatización analizada. Pues difícilmente

de cualquier agenda sensata, no es difícil

en un proceso inverso, bajo otras circunstancias, com- parable racionalidad. Por un instanteupü€s, esta sen- satezhacía aparecer la solución prívatízadora como

un asunto "tambiét't" fuera de discusión (como si fue- ra "trascendente") cuando en realidad, a diferencia

su sensatez era

del ejemplo de la reforma municipal,

fruto de una coyuntura nacional puntualll

de sustentabilidad civilizatoria general, algo que sí

encontrar

y no tema

afectando de antemano el destino de las medidas gracias 3 sn,yaübien entrenado discurso tecnocrático exptreoto,,corn$

neutrall La capasidqd'. dc,ineplegrr,aciérl,neol,iberalies inve{'

eq,fnq4!,tg'iP{p.porciona,l,en,lo que a ello

crítica e innovativa del intelectual socia{.

foca, a una prácticá

intelectual socia{. f o c a , a una prácticá 1 1 N o s r

11

Nos referimos a una coyuntura

alrededor del complejo empresarial estatal que atravesaba por un momento de crisis terminal en muchos aspectos- a

los sindicatos especialmente fuertes dada su calidad de gre-

mios de industrias

al Estado empresario y el

patrimonialismo que le es típico; los consumidores y/ Por supuesto, los potenciales compradores que acabarían sien- do foráneos.

Estado; los burócratas vinculados

que en lo social enfrentaba -

no sólo de dimensión nacional, sino del

32 El discursoneoliberalboliviano

estáimplícito en el eslabonamientoterritorial de un país. Las querellaspotencialesque existieronpara in- clinarlosdesenlaceshaciala izquierdao la derechaen

el marco de esta privatización capitalizadolzfueron muchas,pero centrémonossólo en una para ejempli- ficar una vez más el tema de la impregnación nefu- liberalf Es el tema del destino qrr" ," debía dar a los recursosdel 50% del paqueteaccionarioque como explicamos,luego del aporteprivado de un equiva- lenteal valor originaldelasempresasestatalesquese invertíaenellasmismas,demanosdelEstadopasaba alosciudadanos,decidiendo-con innegablecreativi-

dad- quelos dividendosfinanciaranun bono vitali-

cio a los bolivianosa partir de los 65 añosde edad.

Peronuevamenteresultabaun procesodeenajenación de empresaspúblicasquebajo determinadoscuida- dosde procedimiento,bien puedeserapoyadoe im-

p u e d e s e r a p o y a d o e
p u e d e s e r a p o y a d o e

72 Entre otras querellas están las que tenían que ver con los gra- dos de facilidades que el Estado ofrecía a los compradores potenciales sentando las bases de exclusividades de media-

con las expectativas

de mejora en los consumidores, algo sensible para el caso de los sectores afectados, como fueron los de telecomunicacio- nes, generación de energía eléctrica o transporte ferroviario. El tema de la transparencia, seaen términos individuales de venta o en el repentino cambio de los mismos en medio del proceso/ fue otro tema de querella. Finalmente, el grado de agudeza de los procedimientos del monitoreo de las prome- sas de inversión de cada comprador que, según dijimos, el modelo supone/ se materializaría en cada empresa compra- da; o en términos más generales, todo el tema de armazón de regulación posterior constituyó otros tantos campos po- tenciales de querella.

c a m p o s p o - tenciales d e querella. no plazo potencialmente

no plazo potencialmente

conflictuadas

c a m p o s p o - tenciales d e querella. no plazo potencialmente

Los rasqosdiscursivosdel neoliberalismoboliviano

33

plantadopor una alternativade izquierda;la opción de un :usoasistencialistade esosdividendos en des- medrodeuna centralizacióndelosmismospara/por ejemplo,dirigir unplan definanciamientoala manu- facturaa travésde la misma emPresaprivada -y no de nuevasempresasestatales-,acabó,en realidad, impregnada-gracias aesteelementodelo asistencial- con el'selloneoliberalde la antítesissocialque Boli- via vive, Tómeseen cuenta el valor total de las em- presasestatalesen cuestiónequivalente al30o/"del pm boliviano del periodo, Pata teneruna idea del volu- men de los dividendos en cuestión.

3. Los institutos discursivospreferidos del neoliberalismoboliviano

discursivospreferidos d e l neoliberalismoboliviano Estedestinoasistencialde losfamososdividendos d e l m

Estedestinoasistencialde losfamososdividendos del modelo privatizador analizadonos remite a es- tructuras discursivasclásicasdel neoliberalismoboli- viano.l3En efecto,un rasgoque distingue en genera$

13

efecto,un rasgoque distingue en g e n e r a $ 1 3 E l g

El grado de indolencia con la gravedad de la crisis estructu- raide Ia economía boliviana, o el grado de conformismo ple- no con la falta de innovación, ha hecho que la peregrinación anual de cada gobierno boliviano a la reunión del Grupo Consultivo en París para solicitar a la comunidad financiera

multilateral

sente como un acto heroico y no como lo que es,un más bien Denoso cuadro de heteronomía nacional. "En ese marco de ielacionamiento con la comunidad -sostuvo en junio de 1999 el vicepresidente boliviano en ocasión de su peregrinación ritual á París- se puede avanzat más rápido en la lucha con- tra la pobreza" (periódico La Razón,28de junio de 1999)'En

esaoportunidad, Bolivia negoció 980 millones de dólares, la

donaciones, regalos y préstamos blandos, sepre-

Los rasgos discursivos

del neoliberalismo

boliviano

35

medida como la de ia municipalización

tada, no esinmediatamente clasificadapor ellos como "social" porque puede -por lo menos teóricamente- no laterar sustancialmente los montos absolutos de inversión pública agregada en la partida "gasto so- cial", conlo que sedesconoceequívocamente los reales efectos de redistribución interrna y subsidiarízación

radical comen-

que, inclusive bajo la premisa de un mismo volumen absoluto de gasto social, ella aporta, por esosimpul-

sos cualitativos, comparados con un mero incremen- to cuantitativo del gasto llamado "social". Estegasto socialestáademás asociadoal segundo .

elemento menclonado: el de la artificialidad

tegorías como "inversién
tegorías como "inversién

de lo$p,(

puntos de ataque. Evidentemente, el neoliberalismo

boliviano se autoentiende como social a través de ca:

social" o 'lcapital humano'f '

Pareciera que la aversión eséncial que el neolibera- lismo carga contra la parte real de la economía, sé pudiera disimular empleando palabras tan "industrior

sas" como "inversión" (social) o "capltal!{ (humano)' Asi "inversión" o "capital" Parecen darle a todo el sistemauna configuración relativamente productivista que libra de culpa al neoliberalismo de la tragedia

y gas-

industrial

tando en "capital". En cuanto a la artificialidad referi-

da, las variables de salud o educación, o de "gasto

de Bolivia, pues estaría "invirtiendo"

ausentes cualesquiera referencias -aunque

torias"- de 1o que habría de ser posteriormente la LPP, que

sí fue una medida social' Pues si no ¿cómo catalogar una

disposición que como la LPP logra que la inversión munici- puihuyu putádo del 3% a más del 30% de la inversión públi- ca nacional? (Cifras tomadas de Galindo, op' cit')'

sean "premoni-

38 El discursoneoliberalboliviano

"inversión de carreteras"-no semencioneya lasideas de usarlos dividendosen saludo educación,locual nos regresaríaal tema del enfoque neoliberal de lo

socialya visto-, afloró otra de las constantesdiscur-

l o socialya visto-, afloró otra de las constantesdiscur- sivasdelneoliberalismoboliviano.Enefecto,glpermd-

sivasdelneoliberalismoboliviano.Enefecto,glpermd-

antiproductivo-
antiproductivo-

nentesubrayadodel gastoen "infraestructula" -otra formaqueusaparaescaparalriesgodesertildado de

es otro rasgo peculiar del enfoqué

neoliberalboliviané.18Una revisión dela composición del gastopúblico desde1985demostraríala fuerte incidenciade estetipo de gastofrente al total del gas-

licio, el nuevo gobierno atacó el método adoptado. Asi

una

de las medidas de su antecesor que el gobiemo del ex dictador

1864,de junio de 1998,fue

Bánzer modificó mediante laLey

justamente

paralavelez

el componente

de distribución

de dividendos

(y gastos funerarios) aprobado por el gobierno

de Sánchez de Lozada en el marco de su modelo de privatización capitalizadora. El débate creció pues Bárver en la campaña electoral sehabía comprometido públicamente a respetar el modelo ya aprobado. Así el "Bonosol" -como se llamaba al pago de dividendos a bolivianos mayores de 65 años elegibles a diciembre de 1995- fue sustituido por el "Bolivida" que implica ahora el uso de sólo 30% áe los "certificados fiduciarios" que se agrupan en el "Fondo de capitalización colectiva" resultante del proceso de privatización/ para personas mayores de S0 años en diciembre de 1995.El70%restante se convirtió en "Acciones populares" que no se encuentran ya necesariamente condi- cionadas en su uso a fines de una anualidad vitalicia, sino a ser redimibles por dinero (art. 9l c), donadas a un fondo asistencial (art. 11) o cedidas a un fondo público que los em- plearía en obras viales (art. 13) o a ser empleadas como garantía para créditos de vivienda (art.23).

18 Del monto negociado en el Club de París comentado más arriba" el gobierno anunció dedicar 40% de los fondos a ca- minos y comunicación (La Razón,28 de junio de 1999).

39 Los rasgos discursivos del neoliberalismo boliviano to público, pero al mismo tiempo la debatible
39
Los rasgos discursivos
del neoliberalismo
boliviano
to público, pero al mismo tiempo la debatible correla-
ción directa de esto con imPulsos de crecimiento eco-
nómico, menos de rebalsesocialdel mismo. Con todo,
valgan dos aclaracionespertinentes: Por un lado -co-
mo en cierta forma vale para los gastos en salud y
educación- no esque una alternativa al neoliberalismo
no gaste en la llamada "infraestructura". Por el otro
lado, no es que durante la tesis estatizante post 1952
no se haya dado tal gasto.leSe trata en realidad de
calibrar el estatus y los eslabonamientos de ese gasto
en el marco de la globalidad de las políticas económi-
casdurante grandes tramos de cada fasehistórica para
entender mejor su organicidad con la época'20Sin men-
cionar que la adopción de determinada configuración
de gasto público implica siempre una opción de gas-
19 En el periodo
de 1960 a1969,''el porcentaje de la inversiÓn
pública en el sistema infraestructural
de transporte fue del
33'/o,o seacontundentemente
mayor frente a las demás par-
tidas individuales. Véase Estrategiasocioeconómicadedesarrollo
nacional, tomol. Ministerio de Planeamiento
y Coordinacióry
LaPaz,1970.
20 Fue así como la acción estatal en pro de la vertebración
fe-
rroviaria desde 1880 hasta 1920 estuvo orgánicamente
articulada alafuerza de la minería exportadora boliviana y
aparecía como sostenedora de un proyecto económico con-
creto. Lo propio
sucedió con otra ola pro "infraestructura",
esta vez en carreteras, propuesta a partir de los años cuaren-
ta del siglo XX y que acabó abriendo el hasta entonces se-
cundario espacio que representaba el oriente boliviano, lo
cual propició un arranque agroindustrial. Aquí también el
tema carretero era soPorte de una estrategia concreta que
como la ferroviaria de fines del siglo XIX, tuvo grados
medibles de efectividad (véase la estrategia diseñada en los
años cuarenta por una misión norteamericana en el Plan
Bohan,Edltorial Carmach, La Paz, 1988).

40 El discurso neoliberal boliviano

to enaezde otras.Setrata por tanto no sólo de

aten_

der lo socialo lo infraestructural, sino de sentarclaras

prioridades de inversión pública de largo plazo alre_ dedordeestasvariablegy lasotrasle sonopcionales. Llegadosaestepunto vale la penamencionarotro

l a p e n a m e n c i o n a r o

precioso "r,

elementorevelador de la

concepción¡eoliberal que

mercadé.Esto g,.r"po_

delmercaia,prr",

"1pu_

de régimende compe_ evolución de estaeco_

tiene que ver con el tema del

t.

dríamos llamar un elogioneuffiico

seidolatraun dispositivoprecisoy

radigma neoclásicode la doctrina económicadomi_

nante2lpero muerto en la realidad pues el mercado

queel neoliberaltotemizaesel tenciaperfecta.z2Perola misma

nafural las posi_

bilidades de una competenciaperfecta y

alta_

mentedespersonalizadade lasdecisionesde los acto_

formas quejustamente atentancontra una guia

nomía degenerade una forma muy

"rrg"rrdru

'" reseconómicos. Es, cierto que los neoliberalesconcg_

,p

{enen voz altaque el mercadopuede sereficienteeh la asignacióneconómica,perono en la soci{l. Esjusto conbaseen estoque,comohaciendouna gran conce_ sióry proclaman entoncessu convicción sobrela ne_

entoncessu convicción s o b r e l a n e _ ,1 P"., " "

,1

P"., """

sistematización de las debilidades es-

tructurales del enfoqueneoclásico en el análisiseconómico

t*eladora

predominante véaseGeoffreyHodgsory

Institucional Economics,,, /o

,,The

urnalofEconomicLiteiiture, mar_

Approach of

zo, 1998,vol. XXXVf núm. 1, pp. 1.66 _192.

páradojasdel ,,mercado,, que

generansu propia negación_ilustrativo

ble angustiadel autor al constatarlo- véaseFriedrich Havek.

TheRoadtoSerfdom_, ]he

Chicágo,

1972.ParaPolanyi (op. cit.,p. 150) el liberalismo económIco

incluso puede oponerseal laissez-faire.

22 Paraun análisisclásicode las

tambiénpor la visi_

press,

University of Chicago

Los rasgos discu¡sivos

del neoliberalismo

boliviano

41

cesidad de instanciasde regulación y, como ya liemos visto, logran así adicional alivio discursivo. Con relación al tema "mercado", no sólo esimpor- tante sistematizar todas aquellas medidas concretas que han significado un mayor margen de operación para el mercado desde 1985en Bolivia con innegables

efectospositivos. En general, el neoliberalismo suele llevar a un mayor sinceramiento de los precios del capital y otros factores productivos. Pero esigualmen- te importante crear conciencia sobre tres elementos

o n c i e n c i a s o b r e tres elementos
centráles:a) la temática del mercado como contrapu6s- ta al tema de la propiedad privada o
centráles:a) la temática del mercado como contrapu6s-
ta al tema de la propiedad
privada
o estatal en lod

medios de produccióh; b) el mercado como tema conL trapuesto a1de h planificación pública y socia{;y c) lá naturaleza del desarrollo mercantil de una economíp como la boliviana. ' En cuanto al primer punto, está demostrado que los efectos nocivos de una economía crecientemente regulada de modo "institucional", como cuando son crecientes formas de competencia imperfecta las que prevalecen en la economía, pueden más que neutrali- zar los efectospositivos de una reducción de la pro- piedad estatal en los medios de producción. Esto se 6

ve en Bolivi4 donde los costospara la sociedad, prove- - nientes de largos acuerdos de
ve en Bolivi4
donde los costospara la sociedad, prove- -
nientes de largos acuerdos de exclusividades para lbs
capitalizadores u otros agentes privados de empresab
pú-blicas ya monopólicas
antes de la capitalización.
privatizadora,
pueden distorsion4r tarifas y poner enr
duda la calidad de ciertos servicios.23

23

de

Telecomunicaciones de Bolivia reconoció oposición de la em-

A principios

de noviembre

de 1999, el superintendente

44 El discurso neoliberal boliviano

y
y

res donde l,amoneda,juegaq1r",rolmarginál o donde gran pafte de la p.rodqgeión'espara el autoconsump,

espaciosdonde restriccios,ms,decarácterfísicoinÉi- ¡o ben relacionesmercánt{les'des¿rrolladds.Una políti- caeconómicaque no dé cuentaconcretade estasrea- lidades opera sobre un porcentaje importante pero parcialde la realidadnacional. Esa la luz de esteúltimo punto quepodemosen- garzarahorael apelativo de "criollo" quehemospro- curado emplear constantementeen estetexto a tiem-

esque

po de hablardel neoliberalismoboliviano.26 y

26

Cuando nos referimos al ideario que el neoliberalismo boli- viano ha ido sistematizando no sólo, pero especialmente me- diante la labor, no exenta de aportes puntuales, de la intelectualidad boliviana hegemónic4 debe tomarse en cuen- ta que no es sólo alrededor de temas de política económica

e m a s d e política e c o n ó m i c a

de estudio.

sobre la ,,diversi-

y métodos

sino más bien por la vía de la sobreaceñtuación de temas cuyo estilo de análisis genera una trivialización del método científico sobre la base, además, de una extravagancia no

innovativa

en la selección de los mismos objetos

De ahí que los afamados textos de Toranzo

dad cultural" boliviana se cuenten entre los paradigmáticos

del periodo

por las conclusiones, afirmaciones

que emplea. Este es un autor que ha pasado de calificar las experiencias de Vietnam o de Cuba como "bofetadas,, a quien

no creyera en las leyes dialécticas de la historia

(véase Car-

los Toranzo. "Marx: La densidad de prologar El Capital,,, Ensayos,vol. II, núm. 5,1,985,pp.3-I4), y a través de un aná- lisis cuestionable aunque/ya que ortodoxo de las clases en

Bolivia (cf Carlos Toranzo, Nueoa derechay desproletarización

enBoliaia,Ildis-Unitas, LaPaz,1989); al estudio de la

sidad" cultural que decíamos cierra esta transicióry pero en especial caracteriza, por su estilo, al clásico intelectual vehí-

culo del espíritu neoliberal que Bolivia vive (para al tema de la "diversidad", véase Carlos Toranzo,

Mulli" en el periódico Presenciadel 6 de agosto de 1993).

,'diver-

su aporte

,,Lo

pluri-

46 El discurso neoliberal boliviano del neoliberalismo como interpretador y oPerador de políticas económicas.Así
46 El discurso neoliberal boliviano
del neoliberalismo como interpretador y oPerador de
políticas económicas.Así pues,la degradación de afa-
nes planificadores,la persecución obsesivade una con-
formación de precios 1omás "higiénica" posible y la
recién mencionada aversión al sector real de la eco-
nomía, aclaran en gran parte la carencia de políticas
industriales seriasen Bolivia.2s
mía real, parece un síntoma más para abrir al fin la esperada
veta de renovación del análisis económico. Véase Ronald
Coase, "The New
Institutional
Economics",
The American
EconomicReaiew,vol. 88, núrr
2, 199I, pp. 72-74.
28 Es justo
el arriba citado Plan Bohan -que está unido a Ia crea-
ción de la Corporación
Boliviana
de Fomento como centro,
entre otras cosas, de incubación industrial- el aislado caso
en esta mitad de siglo en que no sólo se esbozó, si bien no
como elemento central, una política industrial, sino que ésta
comportó una efectividad bruta tal que permitió, en parte,
que en Bolivia la privatización clásica y nada creativa entre
1989y 1993,tuviera del todo qué ptiv attzar' En L965' la por-
ción porcentual de la manufactura
en el PIB era del 13% Gs-
trategia,op.cit.,p.54). Treinta años despuésesdel 16% (véase
Información Estadística,Instituto Nacional de Estadística, La
Paz, \999). Es lógico que entre todas las alternativas que se
debatieron en los últimos años sobre el destino de los recursos
de la capitalización, la eventualidad de centralizarlos para
financiar un fondo de apoyo agresivo a la manufactura na-
cional en manos privadas no haya sido considerada ni de la
manera más remota. En realidad, los parágrafos sobre polí-
ticas industriales existentes en cada uno de los planes estra-
tégicos nacionales mencionados, no deben ser tomados al
pie de la letra en tanto que Ia práctica y, en especial, los lo-
gros concretos en relacióry por ejemplo, con la afección de la
composición sectorial del valor agregado boliviano, no re-
flejan leales capacidades y voluntades de fortalecer el sector
secundario de la economía.

Los rasgos discursivos

del neoliberalismoboliviano

47

4. ¿A quién atribuir finalmente los males?

i é n a t r i b u i r finalmente los males? Llegadosaquípodemos E

Llegadosaquípodemos En efeóto,descubriremos

menteatribuidosal neoliberalismo, le soninjustamen-

te asignados.Existenpor

impoitantes

lo menosotrastan o más

fuentes de explicaciónpara la pobreza'

elsubdesarollo y la exclusiónsocial'Porun lado,todo

aquello cuya forma de funcionar seexplicano ya Por

plantearotro temacrucial' que muchos males usual-

el paquetede

sino por la

cosasque implica lo neoliberal criollo'

estructurade producción (lasrelacionesy

lasfuerzasproductivascorrespondientes) quecarac- terízanuestra economía.En términos más sencillos' no sólo del mercadopueden provenir ciertasinjusti- Scias o desequilibrios sociales,sino delcapitalentendi-

i. do .o-o i
i. do .o-o
i
l e s , s i n o delcapitalentendi- i. do .o-o i reiaciónsociai'El dilema esque

reiaciónsociai'El dilema esque el discurso

neoliberal ecuménico ha tenido la impresionante ca-

pacidad de dar a entenderque todo mal socialno

puedeserya

explicado,por ejemplo, Por razonesde

.upitulittu o por rczagosen el mismo de-

explotación sarrollo capitalista.De estaforr-na'ante los amotiná- mientos socialese ideológicosrecurrentes,
explotación
sarrollo
capitalista.De estaforr-na'ante los amotiná-
mientos socialese ideológicosrecurrentes, seexpone
i
hábilmentelacabezadel "mercado" patapermitir que
el descontento se ttacíesobre éste,eliminando cual-
'
quier
explicación que,comoentiempospasados'hur-
gu.utotp"chosamente másal fondó' No espor tanto
Idirá.r lot.t"oliberales-
quehayacapitalistaso disfun-

cionesendémicasen la reproducción de la estructura

pudieran explicar tal o cual fenóme-

t r u c t u r a pudieran explicar tal o cual fenóme- económicaque n

económicaque

no; es sólo el

mercadoel quó a vecessuelefall¿ir'De

aquí ya

consecuentemente, no hay clasesy menosconfrontá-

no eslargo el trechohastael punto en el cual'

i

'

y'

,l'

+6

El discurso neoliberal boliviano

' y' , l ' +6 El discurso neoliberal boliviano ción entre e l l a

ción entre ellas, sino una mastuareeütade.ciudadanoó consumidores#ePero es de central importancfa que enel futuro sevuelva aindagarrealmentequ=é,p{oblre- nlas vienen del mercadg I su funcionamiento y cu{í- les vienen rnás bien explica$ds por la organiáaci$r social{1ela producciór¡ áigamos,independientemenie de cómoéstasetraduceen la esferamismade la cir- culacióryesdeci{,el mercado.Estacomplejatarease justificapor variasrazones. a) Primeropor razonesprácticasde política eco- nómica3Opuesesuna cosamuy distinta creerque se

29 Incluso en un análisis que puede ser sospechoso de todo me- nos de ortodoxia en el análisis de las clases, puede verse una propuesta que apuesta por una conexión d'e las clases -co- mo agentes en un "espacio social" desplegado "tridimen- sionalmente" en Io económico, social y simbólico- a la tenen- cia de poder sobre diversas formas de capital. Véase Pierre

Bordieu, "What Makes a Social Class?On the Theoretical and Practical Existence of Groups", Berkeley lournal of Sociology,vol. 32, Berkeley, 1987.

30 La política económica boliviana desde 1985está cohesionada alredédor de la estabilidad de los precios, la privatización, la desregulación y la administración de donaciones y crédi- tos blandos de organismos multilaterales para financiar par- tes importantes y predefinidas por estos mismos organis- mos, del gasto fiscal (en especiaf infraestructura, salud y educación) en el marco de la gendarmerización del Estado. Por tanto, se advierte un perfil de política económica centra- do en la esfera de la circulación y la atencióry con recursos no internos, de los índices estándar de pobreza. Heterodoxo fue sin dudael sesgoproductivista del modelo de privatización de las grandes empresas ya anotado. Pero a pesar de este

elemento inversoq, el carácter de limitada

capacidad de afección estratégicay directa de la base productiva que informa todo proceso de privatizacióry pue- de desprenderse del crecimiento del PIB insistemente

-cuando no ínfima-

Los rasgos discursivos del neoliberalismo boliviano 49 puede redistribuir riquezadesdeel Estadobuscando compensaruna
Los rasgos discursivos
del neoliberalismo
boliviano
49
puede redistribuir riquezadesdeel Estadobuscando
compensaruna distribucióndel producto social,así
comoéstaocurredadaslasformascapitalistasdeapro-
piación"y otra muy distinta hacerlocreyendoque ta-
lesmedidaspudieranserrespuestasadeficienciasdel
mercado.En otrostérminos,ciertasmedidasde polí-
tica económicamás que focalizarsecontra el neoli-
beralismo, tendrían que amortiguar al capital y sus
inherentescontradicciones.Puedenseguir los opera-
dorespúblicos bolivianos invirtiendo añosen la ma-
nipulacióndelasvariablesprivilegiadasdel procedi-
miento neoliberal, pero será sólo recombinando las
estructurasde producción que Bolivia puede aspirar
a un cambio por mucho que estarecombinaciónde
variablescapitalistassehagaprecisamentesin preten-
der ya trasponerel capitalismomismo.En todo esto
existeuna palmaria paradoja,pues mientras una Pe-
culiar distribución insatisfactoriadela riquezasedebe
insuficiente y
estable, desde 1989 a 1998-excepto en un año-
debajo del 4J 6% ( cf. Inform ación Estadística, Instituto
Nacio-
nal de Estadísttca, 1999,LaP az, y EstadísticasEconómicas,Ase-
soría de Política Económica, Banco Central deBolivia, 1999,
LaPaz).Paral999 se estima oficialmente un crecimiento in-
cluso por debajo del 3% (La Razón,11 de octubre de L999).
Pero justo entre 1989 y 1999 se produjo
el grueso de las
privatizaciones bolivianas, sean clásicas o no. Y si bien son
PazZamoray el mismo Sánchez deLozada los que dema-
gógicamente evangelizaron con un salto del crecimiento del
PIB como resultado de sus privatizaciones en sus periodos
de gobierno, era obvio que las mismas no sólo requerían un
plazolargo de evaluación, sino que incluso en el hipotético
caso de haberse detectado un tal repunte, éste difícilmente
podía haber sido atribuido finalmente -desde un punto de
vista técnico- a las priv atizaciones efectuadas.
50 El discursoneoliberalboliviano a la lógica del capitalismo, por otro lado, su versión exacerbada de
50 El discursoneoliberalboliviano
a la lógica del capitalismo, por otro lado, su versión
exacerbada de injusticia resulta de la falta de desarro-
llo del mismo. De lo cual se derivan tres conclusio-
nes: i) no esposible proclamar una justicia idílica pues
la injusticia, hasta cierta masa crítica, escondición del
desarrollo social; ii) debe iniciarse una real política de
relanzamiento capitalista en Bolivia secundarizando
los fanatismos "monetaristas" de estabilización; iii)
debe hacerse un sofisticado diseño para amortiguar
los efectos antisociales provenientes de las fallas del
mercado, pero en especial, de aquellos dimanantes del
desarrollo capitalista mismo, cosasdistintas.
b) En segundo lugar porque la discusión nos acer-
canuevamente a un por ahora descuidado análisis de
las clasessocialesen pugna.31 ¿Es posible medir la real
incidencia de los interesesde claseen las diferentes ges-
tiones gubemamentales pasadas? ¿Es serio
sostener que
el ajuste estructural boliviano de 1985fue un proyecto
de la banca, los importadores y la minería mediana? Si
eso es así, ¿no es una opción, pro exportadora, afecta-
dora de la inflexibilidad del interés bancario y de deci-
dida opción por el valor agregado industriaf una po-
tencial confrontación con las anteriores fracciones de
31 Sobre el tema de las clases desde 1985, véase, por ejemplo
Tyronne Henriclu "Apuntes sobre la nueva política econó-
mica" en RepensandoeI país,MBL Editores, La Paz, 1987, pp.
46-60. Véase igualmente las ideas de Toranzo en "Nueva de-
recha ", op. cit.Yolver al tema del capital, de la estructura
económica, produce una conexión natural con el análisis de
las clases,mientras que la monoteización del concepto "mer-
cado" en el análisis tiende a eliminar la necesidad de un
subrayado, por no hablar de un análisis de las mismas.
51 Los rasgos discursivos del neoliberalismo boliviano clasedentro de la misma burguesía?,y finalmente ¿deja de
51
Los rasgos discursivos
del neoliberalismo
boliviano
clasedentro de la misma burguesía?,y finalmente ¿deja
de ser izquierdista el que se apuntale tal opción?
c) La tercera utilidad viene de entender que el
neoliberalismo es una forma más de manifestación del
capitalismo, seaéste desarrollado o no; que eliminar al
neoliberalismo no es sinónimo de eliminar al capitalis-
mo. Sin duda que el discurso neoliberal ha intentado
que creamos que capitalismo essinónimo de neolibera-
1ismo.32El neoliberal abusa de la aplástame y útil con-
32 junto
a Toranzo, el sociólogo Fernando Calderón
es otro de
los esforzados analistas de la escuela que venimos analizan-
do. El análisis indiferenciado que ha fundido el mercado a
lo económico, plantea finalmente el deleznable chantaje ana-
lítico de hacer temer a quien critique a la "economía de mer-
cado" más alla de reconocerle "fallas", el estar poniendo en
duda la economía en su ontolqgía. Esta fundicién es percep-
tible en el prólogo de Fernandb Calderón, Ahora sí quesíy si
no por quéno. Gobernabilidad,competitiztidadeintegraciónsocial,
Cedla/Ceres, LaPaz, 1995. No es que el autor -ya que la
fundición categorial en cuestión es patrimonio discursivo ge-
neralizado- no toque la problemática de la "producción" o
del sector real de la economía, sino que los subjerarquiza
como alimentadores de esa categoría central que es el mer-
cado. Cuando, en el mejor de los casos,abogan por relativizar
el mercado, no es para buscar 1oque pudiera estar "detrás"
del mercado, sino lo que está cotno primus inter pares" allado"
del mercado. Por eso es que entre líneas el par conceptual
para ellos sea "falla de mercado-corrección desde un Estado
reducido" (véase en esa línea Fernando Calderón y Roberto
Laserna, Paradojasde Ia Modernidad, Los Amigos del Libro,
Cochabamba, 1995, pp. 65 y 93) y no por ejemplo, debido a
la fusión cognoscitiva dicha, "falla de mercado-falla/éxito
del capital" o "falIa del mercado-debilidad de otros subsis-
temas" también económicos.Esen Calderón donde también
setiene expuesto otro de los rasgosprepositivos típicos, que
explica mejor la esterilidad proyectiva técnica del científico
52 El discurso neoliberal boliviano vicción finisecular de que el capitalismo es contempo- ráneamente insuperable,
52 El discurso neoliberal boliviano
vicción finisecular de que el capitalismo es contempo-
ráneamente insuperable, al estirar estainsuperabilidad
hacia lo que no pasa de ser una forma más de capitalis-
mo. Con ello alcanza dos logros: imbuir de resignación
ingenua a los potenciales actores contestatarios del