Sei sulla pagina 1di 2
Commission scientifique Claude Léger ( Responsable des journées) brigitte hatat bernard nominé Colette sepel Jacques
Commission scientifique Claude Léger ( Responsable des journées) brigitte hatat bernard nominé Colette sepel Jacques
Commission scientifique Claude Léger ( Responsable des journées) brigitte hatat bernard nominé Colette sepel Jacques
Commission scientifique Claude Léger ( Responsable des journées) brigitte hatat bernard nominé Colette sepel Jacques

Commission scientifique Claude Léger (Responsable des journées)

brigitte hatat

bernard nominé

Colette sepel

Jacques Tréhot

Commission d’organisation Claire Parada (Responsable de l’organisation)

Frédérique Decoin séverine mathelin miyuki oishi Elina sausserde Lina velez vincent Zumstein

EPFCL- FranCE 118, ruE d’assas 75006 Paris 01 56 24 22 56

www.champlacanien.net e-mail : epfcl.secretariat@wanadoo.fr www.champlacanienfrance.net

Formation continue n° 11 75 411 93 75

Formation continue n° 11 75 411 93 75 Journées de l’Ecole de Psychanalyse des Forums du
Formation continue n° 11 75 411 93 75 Journées de l’Ecole de Psychanalyse des Forums du

Journées de l’Ecole de Psychanalyse des Forums du Champ Lacanien

à Paris 30 novEmbrE/1 Er déCEmbrE 2013

Lacanien à Paris 30 novEmbrE/1 E r déCEmbrE 2013 Padres en el siglo XXi maison dE

Padres en el siglo XXi

30 novEmbrE/1 E r déCEmbrE 2013 Padres en el siglo XXi maison dE La ChimiE 28

maison dE La ChimiE 28 bis ruE saint dominiquE 75007 Paris

renseignements

01 56 24 22 56

saint dominiquE 75007 Paris renseignements 01 56 24 22 56 EPFCL-FranCE 118 ruE d’assas 75 006
saint dominiquE 75007 Paris renseignements 01 56 24 22 56 EPFCL-FranCE 118 ruE d’assas 75 006
saint dominiquE 75007 Paris renseignements 01 56 24 22 56 EPFCL-FranCE 118 ruE d’assas 75 006
saint dominiquE 75007 Paris renseignements 01 56 24 22 56 EPFCL-FranCE 118 ruE d’assas 75 006

EPFCL-FranCE 118 ruE d’assas 75 006 Paris www.ChamPLaCaniEn.nEt Formation ContinuE n o 11754119375

Padres en el siglo XXi

Los padres que inauguran el siglo no parecen responder más que a formas dispersas surgidas de manera contingente. Padre biológico, padre jurídico, padre adoptivo… Cada uno de estos atributos puede ser un nombre, pero no una función. Esto es sin duda lo que lleva a algunos, en un llamamien- to angustioso a la familia conyugal, a echar de menos al viejo padre del mito. ¿Cómo no ver que la ciencia y sus aplicaciones en ma- teria de procreación, al igual que el derecho, han producido ra- dicales cambios en las costumbres ? Los significantes, edulco- rados bajo los diminutivos (el papá, la mamá) que hoy suelen oírse en boca de los adultos, van perdiendo inexorablemente su poder. A pesar de la advertencia hecha por Lacan, ya en los años sesenta, hemos de comprobar que a muchos psicoana- listas les sigue costando pensar que el Edipo “ya no está en cartelera”, que se ha producido una “conversión sexual”. No obstante, hace años que se habla de la decadencia del Padre, en singular y con mayúscula.

de la decadencia del Padre, en singular y con mayúscula. Escribir “padres”, en plural, y situarlos

Escribir “padres”, en plural, y situarlos en el siglo XXI, cambia la perspectiva. Se despeja entonces el paisaje de la imago paterna cuya decadencia parece nunca acabar. De hecho, ese padre no ha cesado de declinar y de verse decli- nado en sus distintos componentes o consistencias. (Piénsese en lo trabajado en ciencias humanas…) Lacan mismo lo hizo, con la triplicidad real, simbólica e imaginaria, de la cual extra- jo en los años cincuenta el Nombre-del-Padre como instancia simbólica, convirtiendo así al padre en una función. Sin em-

bargo, al pluralizarlo en 1963, anunciaba la separación entre el Nombre-del-Padre y el complejo de Edipo y, por tanto, lo desligaba también de la familia conyugal durkheimiana.

Era ése el preludio de una depreciación que iba a ser cada vez más manifiesta luego de la introducción de la función de nombramiento. Lacan terminará por conjugar la función del “decir que nombra” con el sujeto-padre, aquel que prodiga los cuidados paternos, sin ser por ello un producto de la familia. La solución al fallo paterno, real o supuesto, no está en una reiterada invocación del Nombre-del-Padre. Tampoco pasa ne- cesariamente por el “padre de familia”, tanto más cuanto que esta familia edípica ya no es el único modelo existente. La solución se halla en una respuesta “sinthomática”, la de una consistencia capaz de enganchar lo real del síntoma a lo simbólico y lo imaginario, es decir, a los semblantes. Lacan le dio la vuelta al problema del llamado al Nombre-del-Padre afirmando que se trataba más bien de “prescindir del padre, a condición de servirse de él”, finalidad de una experiencia analí- tica lograda.

En cuanto a estas jornadas, deberían servirnos para precisar lo que sobre esta experiencia subjetiva nos enseña la clínica psicoanalítica. Porque urge ahora que los psicoana- listas saquen las consecuencias de los avances de Lacan e interroguen el lugar que en su práctica le dan a este cambio de discurso.

Claude Léger (Trad. Sol Aparicio)