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Plan Pastoral

"Corazón Joven"

PRESENTACIÓN: CONTEMPLAR EL CORAZÓN ABIERTO

1. En tus manos tienes este "Plan Corazón Joven", un itinerario formativo para jóvenes. En él encontrarás los
principales elementos de la propuesta para la Pastoral Juvenil de la Provincia Argentina (AR) de los Sacerdotes
del Corazón de Jesús (Dehonianos).
Queremos comenzar este plan contemplando el Corazón abierto de Jesús y desde allí mirar a los jóvenes, a
las comunidades y al mundo en que vivimos.

2. La pastoral juvenil es la preocupación de la Iglesia por los jóvenes en todo tiempo. Por eso cree en el Señor
que ama a los jóvenes, sabe reconocerlo y va a su encuentro.
Somos herederos de una fe que queremos transmitir a partir de aquello que hemos visto y oído llevando a los
jóvenes a ese encuentro personal con el Corazón de Jesús, para hacer la experiencia de fe, fundada en "Aquel
que me amó y se entrego por mi" (Gal 2,20).
La Pastoral Juvenil muestra el paso de Jesús por los caminos de este mundo, descubriendo cada día el Hoy de
Dios (RV 144).

3. El Directorio Provincial hace una opción fundamental por "una pastoral juvenil-vocacional orgánica para una
Iglesia ministerial” (n.42), y recuerda la necesidad de acompañar el crecimiento de los jóvenes según las
distintas edades, asegurando la continuidad formativa (n. 61).

4. El Plan pretende lanzar tres desafíos a la pastoral juvenil; ellos son:


- la Hospitalidad: crear un clima propicio de disponibilidad para descubrir y desear con alegría el llamado de
Dios (DP. 262).
- la Formación: este plan puede ayudar a una formación, esencial y sistemática, coherente con el evangelio y
con verdadera pertenencia al mundo juvenil.
- la Evangelización de la Cultura Juvenil. Llegar verdaderamente a la cultura juvenil es ir en busca de cada
uno de los jóvenes, respetando su diversidad de experiencias, edades y sueños.
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5. Para ello se propone un modelo pedagógico basado en el encuentro y la reciprocidad; un modelo que recoge
desde las ciencias humanas todo aquello que entronque con el Evangelio y con el joven. Esta, que es una
pedagogía de libertad, ha de llevarse con mucha paciencia y humildad, sabiendo que en Pastoral Juvenil
también hay fracasos. Jóvenes, animadores y asesores, todos buscan formarse a la verdadera libertad, que es
apertura y docilidad a la acción del Espíritu Santo.
Nos sentimos invitados a mirar con los ojos del corazón, tanto a los jóvenes que se acercan a Jesús, como a
aquellos que no lo hacen, o bien están a la espera de nuestra presencia e invitación.
Son jóvenes diferentes, ciudadanos de un mundo global, de grandes ciudades o del mundo rural, que necesitan
de la profecía del amor y la reconciliación, de la fuerza de ese amor regenerador, “manantial de crecimiento
de las personas y comunidades" (RV 20).

6. Objetivo general:
Facilitar el encuentro de los jóvenes con la persona de Jesús a través de un proceso sistemático y
coherente de crecimiento y formación personal, suscitando apertura interior a la acción amorosa de Dios
para que respondan así a su vocación bautismal.

1. UN PROCESO GLOBAL Y ORGÁNICO

7. Este “Plan Corazón Joven”, es una propuesta pastoral orgánica que apunta a:
- una pastoral de procesos, que mira con misericordia a todo joven y que conduce al encuentro con el Señor
Jesús, de un modo especial en la imagen de su corazón abierto;
- una pastoral acogedora y formadora de personas, abierta para que todos los jóvenes desde su propia
diversidad puedan encontrar a Jesucristo;
- una pastoral solidaria que invita a tomar opciones radicales en el amor al Señor y al prójimo, especialmente en
los más pobres (DP 53);
- una pastoral comprometida con la historia, que asume los desafíos de la realidad y que ofrece los elementos
necesarios para una toma de decisiones desde el seguimiento de Jesús;
- una pastoral diversa, abierta al Espíritu, que valora y favorece los carismas que Dios da;
- una pastoral que sea vocacional, desde la que surgen sacerdotes y personas consagradas para el pueblo de
Dios, así como opciones para el matrimonio y la constitución de nuevas familias;
- una pastoral eclesial y comunitaria, formadora de jóvenes que vivan en fraternidad.

8. UNA EVALUACIÓN CONSTANTE


Existen diversos tipos de evaluaciones, por lo general, estamos acostumbrados a aquellas que se aplican al final
de los procesos, que valoran la asimilación o el logro de determinados objetivos. En pastoral juvenil, este tipo de
evaluaciones no es la más adecuada. Por el contrario, la evaluación ha de tener siempre un carácter diagnóstico
y de discernimiento, que permita reforzamientos permanentes, cambios de líneas de acción, profundización y
fortalecimiento de la experiencia de fe y vida del joven y la comunidad.

9. La evaluación es siempre proceso de medición, por ello requiere de:


A. Los Criterios. Son los contenidos orientadores de la evaluación. Lo que queremos evaluar. Por ejemplo, la
cohesión y comunicación del grupo.
B. Los Indicadores. Son las marcas que nos permiten reconocer cuanto más o cuanto menos se ha alcanzado
un determinado criterio. Nos permiten objetivar los criterios. Por ejemplo, la asistencia a las reuniones.
C. Los Instrumentos. Son las herramientas concretas mediante las cuales realizamos la evaluación. Por
ejemplo, el diario de reuniones
En cada una de las etapas del Itinerario Formativo se desarrollan los criterios de entrada y salida y los
indicadores que se van a utilizar. Ahora señalaremos criterios e indicadores generales.

A. LOS CRITERIOS METODOLÓGICOS


No son sólo la metodología (= “conjunto de pasos a seguir" en los distintos puntos del proyecto), son opciones
significativa que marcan todo el proceso:
- Criterio básico de coherencia con los contenidos que se pretenden transmitir y con los objetivos a lograr: no
se puede hablar de una Iglesia cordial, desde la indiferencia, ni proponer una comunidad solidaria con actitudes
egoístas.
- Criterio experiencial: buscar la experiencia vital dentro del joven, cualquiera sea el contenido a transmitir.
Leer y formular nuestras propias experiencias es el camino elegido por Jesús, con su enseñanza por medio de

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las parábolas.
- Criterio de maduración como camino de conversión en el que los jóvenes tomen sus decisiones en los
distintos ámbitos de su vida, potenciando su autonomía, valoraciones y opciones; definan criterios para
desarrollar hábitos de madures humana y cristiana.
- Criterio de referencia, en el que el asesor, el animador y la comunidad son referente. En la vida todos
necesitamos modelos, referentes suficientemente desafiantes, motivadores, cercanos y humanos. El asesor y los
animadores serán los primeros referentes en el proceso, por eso en necesario que sepan que están al "servicio de
los jóvenes".
- Criterio de personalización, referido al proceso personal de cada joven. Uno de los riesgos es caer en la
tentación de que los jóvenes asimilen y se amolden a los ideales y estándares que se les propone. Acompañar
una pastoral exige tiempos, delicadeza, cuidados según la evolución de cada joven. Es dejar que también el
Espíritu actué en su corazón.

B. LOS INDICADORES
- que los jóvenes se integren en el proceso: evaluamos positivamente este indicador cuando el joven vive con
interés e ilusión la participación en el proceso; evaluamos negativamente si asiste por que "debe", por que "lo
mandan" o si observamos que va perdiendo interés y participación.
- que haya cohesión y comunicación en el grupo. Evaluamos positivamente según este indicador si el grupo
tiene una buena comunicación y si las relaciones entre todos los miembros son cada vez más sinceras,
profundas y responsables;
- la integración en la comunidad parroquial: evaluamos positivamente según este indicador si el grupo
profundiza su consciencia de pertenecer a la Iglesia. (vida diocesana y congregacional).
- el compromiso con la sociedad y el mundo: evaluamos positivamente si el joven y el grupo toman opciones
concretas por una sociedad más solidaria, justa y por la cultura de la vida.
- que se incorporen los contenidos: evaluamos positivamente si los jóvenes a medida que va avanzando el
proceso incorporan los contenidos en su triple dimensión: conocimientos actitudes y valores, concretándolos en
una vida coherente con el Evangelio.
- el crecimiento personal del joven; evaluamos positivamente si el joven va creciendo en madurez, autonomía,
responsabilidad, libertad y capacidad de tomar opciones en todos los ámbitos de su vida; si hay capacidad de
diálogo y de testimonio progresivo de la fe en el Señor.

C. LOS INSTRUMENTOS
Proponemos algunos instrumentos que pueden servir para registrar estos indicadores:
- Ficha diagnóstico del grupo: observación de los participantes y del grupo
- Diario de reuniones, con planificación de temas…
- Diario de acompañamiento: entrevistas y acompañamiento personal.

2. PROPUESTA ORGANIZATIVA Y DE ANIMACIÓN

10. La aplicación de este plan requiere unas propuestas organizativas que expresen lo que el proceso pretende
transmitir; por ello se propone de un Trabajo en equipo. Es muy importante que los agentes pastorales
desarrollen un estilo de trabajo en equipo, coherente con el modelo comunitario eclesial. Este estilo de trabajo
requiere considerar las distintas sensibilidades presentes en la comunidad, aunar criterios en la búsqueda
común del servicio de los jóvenes, evitar arbitrariedades y personalismos y generar liderazgos necesarios de
acuerdo a las habilidades de cada miembro del equipo y a las necesidades de los jóvenes. Buscar la
complementariedad entre hombres y mujeres en el ejercicio de los diferentes servicios para la pastoral.

11. La Participación comunitaria dentro de la comunión parroquial. En el caso de los grupos parroquiales, la
pastoral juvenil es parte integrante del resto de la comunidad y en muchas ocasiones de un modo muy activo;
no es una pastoral independiente del sentir del conjunto parroquial. Así la pastoral juvenil ha de participar
activamente del ritmo vital de cada comunidad. Las pastorales juveniles no parroquiales han de participar y
celebrar en la pastoral de conjunto.

12. - La Ministerialidad. La autoridad es el servicio que a cada uno le es encargado (DP 42); es preciso que
tanto el Asesor, como el Párroco, religioso o laico que acompaña, el animador y el coordinador asuman con
profundidad, responsabilidad su rol, entendiéndolo al servicio de la comunidad en su conjunto, según el modelo
que Jesús nos enseñó. Es un liderazgo en la línea de la diaconía, que, siendo directivo y no autoritario, propone
líneas de acción, con una comunicación que valora el diálogo, facilitando espacios de autonomía en la toma de

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decisiones y motivando la iniciativa y creatividad según el carisma de cada uno.

13. LOS GRUPOS Y COMUNIDADES DE PASTORAL JUVENIL


El proceso pastoral ofrecido a los jóvenes es fundamentalmente comunitario. Pero ningún grupo de jóvenes se
constituye de por sí y "de la noche a la mañana" en comunidad; por el contrario luego de la convocatoria y la
constitución como grupo estable, el itinerario para desembocar en una comunidad de fe y vida, es largo y con
etapas diferenciadas.

14. Algunas características generales pueden ayudar a los grupos juveniles a madurar el proceso comunitario.
Tendrán un carácter flexible para la necesaria adecuación a cada realidad.
- Una comunidad pequeña; de 10 o 15 integrantes, donde se puedan desarrollar lazos de amistad y camaradería
sin renunciar a la propia singularidad.
- Con integrantes de maduración psicológica homogénea, capaces de poder situarse en el contexto vital del otro.
Sin diferencias demasiado grandes entre las edades, aunque reconociendo siempre la disparidad existente en los
procesos madurativos de hombres y mujeres.
- Con participación estable y encuentros periódicos cada quinces días, o mejor aún, cada semana.
- Con representación ante el conjunto de la pastoral juvenil y a través de ella en el consejo Parroquial y en el
equipo provincial de pastoral juvenil.

3. EQUIPO(S) DE AGENTES DE EVANGELIZACIÓN

15. - El Párroco, los sacerdotes y la comunidad religiosa


La pastoral juvenil es a la acción y preocupación de la Iglesia en su conjunto, por los jóvenes. Por ello es que el
primer responsable de ella a nivel local es el Párroco. Él directamente, y también por medio de los demás
sacerdotes que colaboran en la pastoral, cuidará del crecimiento en la fe y de la integración comunitaria de los
jóvenes; les brindará los ministerios sacramentales (especialmente la Eucaristía y la Reconciliación), el
acompañamiento espiritual y los encuentros formativos que considere oportunos. La comunidad religiosa local
es también responsable de esta pastoral ya que como opción provincial es "asumida como tarea de todos, en el
proyecto comunitario"(DP 46).

16. - El Asesor
El asesor de la pastoral juvenil es una persona adulta "cuya vocación lo lleva a vivir su fe en medio de los
jóvenes". Puede ser soltero/a, o un matrimonio, o un religioso/a, o un sacerdote. Contando con los requisitos de
madurez humana, de formación cristiana y capacitación pastoral, se le confía la misión de asesorar la pastoral
juvenil. Es servidor de los jóvenes, despierta su creatividad, orienta sus búsquedas y los alienta a crecer.
Corresponde al Asesor acompañar e iluminar la marcha de la comunidad juvenil. Su acción se centra en primer
lugar en los animadores y coordinadores, y desde ahí con cada joven, especialmente aquellos con necesidades
más urgentes. Debe privilegiar el diálogo con el Párroco y la acción coordinada con la comunidad scj del lugar.
Es su responsabilidad importante la inserción en la pastoral juvenil de la Iglesia local y la participación en las
reuniones convocadas por el equipo de pastoral juvenil provincial.

17. – Los Coordinadores


El coordinador canaliza la información de los distintos grupos juveniles y procura aunar los esfuerzos entre los
distintos grupos pastorales, bajo la conducción del asesor y en diálogo con los animadores. Existen dos niveles
de coordinación: -con la vida interna del grupo, - con la pastoral de conjunto. El rol del coordinador es para
aunar los esfuerzos y recursos tanto materiales y económicos, como humanos, de los distintos equipos. Por la
necesaria diferenciación de roles y servicios, es recomendable evitar que la misma persona sea el asesor,
animador y coordinador.

18. – Los Animadores


El acompañante inmediato de la comunidad juvenil es el animador. Un joven o una joven con un proceso de fe
en permanente maduración, con aptitudes personales de cercanía a sus iguales y promotor de liderazgos, ha de
ser una persona con autoridad moral que transmita integridad a los jóvenes que va a acompañar, con su vida
coherente con la fe. Debe tener también una comunidad de referencia y estará conexo al conjunto de la Pastoral.
Sus tareas son:
- preparar y animar el encuentro periódico de la comunidad juvenil;
- desarrollar el clima de servicio, que estimule la participación y la corresponsabilidad de todos;
- recoger los intereses, inquietudes, interrogantes de los jóvenes y canalizar las respuestas.

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4. LA INSERCIÓN EN LA IGLESIA LOCAL Y EN LA PROVINCIA AR

19. La inserción se refiere a los niveles de coordinación y de pertenencia de las comunidades juveniles dentro
del conjunto de la pastoral de la Iglesia local y de los lineamientos y prioridades de la animación provincial; esto
no implica descuidar uno a favor del otro sino que supone la complementariedad de los dos ámbitos.

20. A nivel de la Iglesia local (diócesis) es necesario contar con una coordinación básica, apoyada en la
comunión con la pastoral juvenil de la Iglesia local, para focalizar los recursos, fortalecer la identidad de la
Iglesia local y la pertenencia de los jóvenes; en cada diócesis existe una pastoral de juventud que es necesaria
conocer, apoyar y participar.

21. A nivel provincial dehoniano


Las distintas realidades de nuestros jóvenes hacen necesaria la propuesta de líneas de trabajo, de planificación
y de coordinación desde nuestro ser dehoniano (DP 260). El Equipo Provincial de Pastoral Juvenil tiene la tarea
de promover la Formación tanto de los jóvenes como de los animadores y asesores, atender a las necesidades de
cada comunidad local, lanzar la convocatoria a instancias eclesiales provinciales (Misiones, Campamentos,
Colonias de Verano, Veranos Solidarios, Ejercicios Espirituales).
Es importante considerar actividades que fomenten la conciencia del ser dehoniano, la vida de oración y las
opciones solidarias. Se destacan:
* Vivir las fechas dehonianas (14 de marzo; 12 de agosto; Fiesta del Sagrado Corazón …).
* Encuentros zonales o locales de jóvenes.
* Experiencia de misión juvenil y de servicio solidario.

5. ENFOQUES PRINCIPALES (comunes a todo el Proceso)

22. Es importante que el proceso de formación incluya ciertos Enfoques transversales, comunes a todas las
etapas del Proceso. Actualizados oportunamente en temas concretos, estos enfoques marcarán los todos los
itinerarios de este Plan. Señalamos los principales:

23. - Educar para ser personas responsables. Jóvenes maduros, capaces de tomar las riendas de su vida con
responsabilidad. Varones que asumen su masculinidad desafiados a ser hombres de corazón nuevo, mujeres
que viven en plenitud su feminidad para llegar a ser mujeres dadoras de Vida. Que se valoren por lo que son y
se reconozcan hijos de Dios y conozcan su dignidad.

24. Educar al “discipulado” en el seguimiento a Jesús. Jóvenes que se encuentren con Jesucristo vivo,
abiertos a la trascendencia, capaces de asumir la vida de diálogo con el Padre y vivir en Espíritu que los guía.
Jóvenes libres, capaces de asumir opciones radicales, con las renuncias que conllevan, capaces de desprenderse
de las ataduras que les impiden ser amigos y colaboradores de Dios.

25. – Educar a la oración personal y comunitaria: Don de Dios que debe adaptarse a la capacidad y condición
de cada cristiano. La dimensión contemplativa y de adoración es un privilegio y un ministerio para la pastoral
juvenil dehoniana.

26. – Educar al conocimiento de la Palabra de Dios: Aspiramos a que los jóvenes sean capaces de sentirse
interpelados, de descubrir los caminos que Dios les ofrece y desarrollar una lectura orante de su vida
iluminados por la Palabra de Dios, a partir de la narración de Dios en la historia de su pueblo.

27. - Educar para sentirnos Iglesia, llamados a vivir en comunión, en una alianza de paz, de amistad y de vida.
Jóvenes que viven su eclesialidad con conciencia de "ser" Pueblo de Dios. Abiertos a la participación en la
comunidad local y responsables de las necesidades materiales y espirituales de la Iglesia. Que valoran la
presencia del Señor Jesús en los sacramentos, alegres, celebrativos y con constante vida litúrgica y que
reconocen en los santos, y en especial en la joven Virgen de Nazaret, un modelo para su propia vida.
Junto con la centralidad de la Eucaristía, adquieren particular relevancia los sacramentos de la Reconciliación y
de la Confirmación,

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28. – Educar a una mirada histórica, y a una conciencia de pertenencia: aspectos tan queridos por el P.
Dehon. Recoger la historia personal, comunitaria, social en el contexto de la historia de salvación, permite
profundizar en la identificación del joven y su grupo como parte del Pueblo de Dios. Asumir un estilo de vida
cristiano, testigos del Reino, profetas del amor, con conciencia de la dignidad del hermano, solidarios,
comprometidos con los más pobres y con la promoción de la justicia, responsables del mundo que van a
construir y capaces de cuestionar la sociedad desde los valores del Evangelio. Formar jóvenes con un corazón
nuevo, abierto y solidario semejante al corazón de Cristo, para que puedan vivir en plenitud el ser hijos de Dios.

6. LAS ETAPAS DEL ITINERARIO FORMATIVO

29. El itinerario de este Plan Pastoral Corazón Joven, prevé tres grandes etapas, en bloques progresivos. Los
procesos vividos en una etapa no se agotan, ni reemplazan la anterior sino que están pensados en un proceso
continuo.

30. ETAPA DE PEREGRINOS (“El Corazón Inquieto”)


En esta etapa se toma conciencia de iniciar un camino. No pretende agotar los procesos formativos que son
propios de las etapas posteriores, por el contrario, busca generar un espacio de acogida y de bienvenida para
descubrir el encuentro con el Señor Jesús.

31. Objetivo general de la etapa


Incorporar jóvenes al itinerario de crecimiento y formación de la pastoral juvenil, generando espacios de acogida
y propiciando la integración comunitaria que permita acompañar y estimular procesos de integración y
crecimiento en la fe.

32. Objetivos específicos


- Despertar en el joven interés claro y manifiesto por seguir a Jesús y conocer su mensaje.
- Introducir gradualmente en los contenidos y las experiencias fundamentales de la fe.
- Ayudar al joven a profundizar su conocimiento personal, y entender sus inquietudes y búsquedas.
- Desarrollar en el joven la capacidad de relacionarse en grupo (diálogo y comunicación).
- Descubrir la presencia del Reino de Dios en la propia existencia en la sociedad.

33. Tiempos:
- Un tiempo de salir al encuentro: desarrollo de la convocatoria; definición de la organización; experiencias de
convocatoria (avisos, afiches, murales, volantes, visita a los ambientes).
- Un tiempo de acogida: reuniones semanales o quincenales; contenidos del área de integración; actividades
solidarias; jornada de fraternización; jornadas de formación y fiesta de compromiso.

34. - Criterios de entrada: ser joven; deseos de participar y conocer amigos.


- Criterios de paso de etapa:
- Edad mínima 16 años.
- Interés por participar en una comunidad y por descubrir a Jesús y su mensaje.
- Compromiso de permanencia y participación constante.
- Desarrollo de mínimas capacidades de relacionarse en grupo y con los demás.
- Capacidad de reconocer los valores del Reino en la propia vida para seguir el camino de Jesús.

35. ETAPA DE DISCÍPULOS (“El Corazón abierto”)


Optar por el seguimiento de Jesús, "ir y ver"; entrar en el camino de los Discípulos. El discípulo revive la vida
con Jesús en su mirada y en su corazón, con sus manos y sus pies, comprometido en la acción a la que el Señor
lo llama.
A este segundo momento pertenecen los jóvenes que presentan una madurez e integración básica que les
permite incorporarse a una comunidad, descubrir al Señor Jesús y profundizar en sus caminos. Esta etapa es el
núcleo de formación en Pastoral Juvenil. Este es el momento de hacer un primer compromiso por el seguimiento
de Jesús, como opción global de la vida, que se concretará posteriormente. Se busca asentar las bases

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necesarias para el desarrollo de un proyecto de vida maduro y cristiano. Cobra fuerza progresivamente el
acompañamiento personal, manteniéndose un fuerte acompañamiento grupal. Se trata de ir dando forma al
"estilo de vida" de cada miembro del grupo, que le permita desarrollar una experiencia profunda de
espiritualidad y compromiso por un mundo mejor.
El discipulado es una opción por el seguimiento de Jesús como opción global de vida.
Es la invitación a descubrir el llamado de Dios: la propia vocación, la familia, los estudios, la dimensión afectiva
y sexual de la vida, las proyecciones laborales. Es el momento para cuestionarse que tipo de familia y sociedad
se desea construir.

36. Objetivo general


Experimentar a Jesús y su mensaje como opción y sentido de vida plena para el joven. Orientar la vida personal
en su seguimiento: fomentando la experiencia comunitaria y la promoción de la justicia y de la vida humana.

37. Objetivos específicos


- Reconocer la presencia de Dios en la experiencia personal, en la historia y en la realidad, en la Iglesia,
incorporando como actitudes permanentes la oración y la lectura de la Palabra de Dios.
- Descubrir la fe en Jesús como respuesta a la búsqueda de sentido y de proyecto de vida personal y social.
- Desarrollar madurez y conocimiento personal, autoestima, libertad y responsabilidad.
- Establecer relaciones recíprocas y desarrollar el equilibrio afectivo que permita reconocer y expresar los
sentimientos, vivirlos con libertad, siendo capaces de afrontar conflictos.
- Descubrir y valorar la Iglesia como Pueblo de Dios, signo e instrumento del Reino a partir de la experiencia
de la comunidad cercana.
- Integrar fe y vida: descubrir las consecuencias e implicaciones de la fe en la vida cotidiana.
- Estructurar la escala de valores desde Jesús y su Reino desarrollando actitudes evangélicas para ser agente
activo en la transformación del mundo.

38. Actividades comunes al desarrollo de esta etapa


- Eucaristía Dominical.
- Reuniones semanales de comunidad.
- Acompañamiento personal.
- Iniciar la experiencia de oración personal (al menos un retiro al año).
- Al menos alguna experiencia de solidaridad al año.
- Participar en las actividades diocesanas (peregrinaciones, asambleas campamento…).
- Participar de alguna vigilia de Adoración fuerte (Sagrado Corazón, Pentecostés).
- Formación a través de la escuela de animadores.
- Una experiencia de misión.

39. Criterios de paso de etapa


- Opción personal de seguir al Señor Jesús y deseo de continuar profundizando en la fe.
- Conciencia de los desafíos que plantea la fe para la vida cotidiana.
- Deseos de orientar el proyecto de vida desde la experiencia de Jesús.
- Capacidad de reconocer los propios afectos y sentimientos y de vivirlos con libertad.
- Experiencia de oración personal, participación en los sacramentos, servicio y testimonio.
- Estar confirmado.

40. ETAPA DE APÓSTOLES (“El Corazón misionero”)


La etapa de los Apóstoles, última etapa de este itinerario, es el momento para concretar y profundizar la opción
por el seguimiento de Jesús, a partir de una síntesis coherente de la fe y el proyecto vital. En esta etapa es muy
importante la experiencia comunitaria, como lugar donde se comparte y discierne la vida. Esta etapa es el fin
de un ciclo, que implica asumir el crecimiento propio y de la comunidad, haciéndose responsables de los nuevos
caminos que se abren hacia delante. Es importante en esta etapa ayudar a los jóvenes a proyectarse en otras
instancias, especialmente en el ámbito social, político, económico, cultural, laboral, vecinal, deportivos. Un
tiempo de discernimiento y opción ante el mundo, en el que se descubre y fórmula el proyecto de vida, que es
proyecto de Dios y proyecto personal.

41. Objetivo general


Profundizar y sintetizar los contenidos fundamentales de la fe y la experiencia comunitaria asumiendo un
proyecto de vida personal desde el evangelio y coherente con los valores del Reino de Dios: el compromiso con
los más pobres y la profecía del Amor y de la Reconciliación.

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42. Objetivos específicos
- Desarrollar una mirada global y crítica de la realidad a partir de los valores del Reino.
- Integrar fe y vida, asumiendo la oración, el servicio y la solidaridad como actitudes básicas.
- Experimentar y vivir la comunidad como lugar de presencia de Jesús y de pertenencia eclesial.
- Consolidar la madurez personal desde los criterios presentes en el Evangelio.
- Potenciar el compromiso cristiano en el mundo manifestado en opciones concretas.

43. Actividades comunes al desarrollo de esta etapa


- Reunión semanal o quincenal de comunidad.
- Experiencia permanente de servicio. Los jóvenes de esta etapa deberían ser animadores de grupos de 1ª y s2ª
etapa. Se les propone realizar experiencias de carácter solidario o de servicio
- Experiencia de los Ejercicio Espirituales con el Sagrado Corazón.
- Participación del Verano Solidario o Misiones Dehonianas Juveniles…
- Acompañamiento personal y comunitario.
- Celebración de cierre de la experiencia de Pastoral Juvenil y de paso a otra misión pastoral.

44. Criterios de fin de proceso


- Definición de un proyecto de vida personal, asumiendo las exigencias del proyecto cristiano y pertenencia
eclesial.
- A partir del tercer año, debe iniciarse un proceso de discernimiento que permita a la comunidad juvenil dar
pasos adelante. Cuando una comunidad juvenil ha recorrido esta etapa y desea continuar como comunidad
tiene la opción de constituirse en comunidad de vida. Es importante significar también este paso como paso de
crecimiento. En cualquier caso, la permanencia en esta etapa, como comunidad en formación no debería ser
nunca de duración superior a cinco años.

7. ÁREAS DE CONTENIDOS

45. Agrupamos, en cuatro grandes áreas de contenidos, aquellos elementos que son relevantes para el proceso
de crecimiento y formación de los jóvenes.

46. Área: de Integración. Desde una mirada llena de misericordia para cada joven, esta área resalta que cada
uno ha sido creado/a a imagen de Dios para alcanzar la plenitud.
1- El Auto-conocimiento: la maduración de los procesos internos, los afectos, la lectura de la propia
vida, la historia familiar y social. La Integración personal: integración personal y estructuración de sí
mismo a partir de la experiencia de fe; desarrollar y madurar los rasgos de la propia personalidad. La
comunicación interpersonal: temas de dinámicas y animación grupal (roles, liderazgo, organización y
planificación);
2- Ser persona: la maduración sexual, afectiva y en valores, junto a los nuevos roles que va asumiendo;
entender y vivir su historia a la luz del evangelio. Los “otros” y la realidad que nos rodea: un mayor
crecimiento en la relación con Dios, con los demás, con el mundo y con la naturaleza. Los vínculos y
relaciones: mi experiencia familiar, el compañerismo, la amistad, el noviazgo…
3- La revisión de vida (mi proyecto). El proyecto de familia que quiero construir. La Comunidad. La
oración y la experiencia de Fe

47. Área: Encuentro con Jesucristo, agrupa los contenidos fundamentales de la fe, desde el encuentro con
Jesucristo vivo, con el Dios-Abbá y con el Espíritu santificador.
1- La Buena Noticia: Jesús manifiesta el amor del Padre. El Reino de Dios: las actitudes y valores que
Jesús nos invita a vivir. La Creación
2- La persona de Jesús, la encarnación. El misterio Pascual: muerte y resurrección. La acción del
Espíritu y la nueva creación
3- El Dios que Jesús nos revela; el Dios de los pobres. La gracia presencia de Dios y; el Corazón abierto
de Cristo. Las exigencias del Reino y la esperanza cristiana

48. Área: Comunidad cristiana, contenidos referidos a la participación y pertenencia eclesial, a un


conocimiento mayor del magisterio y de la Tradición de la Iglesia en especial de la Doctrina Social.
1- Comunidad fraterna. Comunidad en misión; ministerios. La Historia de las primeras
comunidades.
2- Comunidad de comunidades. La historia de salvación. La iniciación cristiana

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3- El Magisterio y los Carismas en la Iglesia. Participación eclesial; María modelo de vida ofrendada.
Cristianos en el mundo. Eucaristía Celebrada y Adorada (Espiritualidad Dehoniana)

49. Área: Estilo de Vida cristiana. Esta agrupa aquellos contenidos que desarrollan y definen un estilo de vida
evangélico, para desde ahí, desarrollar una mirada crítica sobre las dinámicas sociales y culturales, personales y
familiares, sus signos de vida y de muerte. Es una invitación a reconocer en el acontecer social las
manifestaciones de Dios, el Señor de la historia. Se trata de vincular experiencia de fe con la vida cotidiana. Se
trata de una espiritualidad dehoniana juvenil, en sus aspectos personal y sacramental, de interioridad y de
acción en el mundo.
1- El Encuentro con Jesús: la oración; la Biblia. La vida solidaria. Somos hermanos. Los afectos y la
sexualidad.
2- Seguimiento de Jesús: la Oblación. Solidaridad. Con corazón solidario. Transformación del mundo.
Compromiso sociopolítico (Reparación)
3. Consagración a Jesús. Discernimiento y Conversión. Profesión y trabajo. Austeridad y Pobreza.
Valores y conciencia moral. La reconciliación y la misericordia. El servicio y la vocación
A partir del discernimiento de la vocación a la que el Padre Dios nos ha llamado, tomar opciones
integrales y concretas por la profesión de los consejos evangélicos.

CUADRO DE SÍNTESIS
con las 3 Etapas y las 4 Áreas de contenidos

Etapas Área de INTEGRACIÓN ENCUENTRO COMUNIDAD VIDA CRISTIANA


contenidos con CRISTIANA
JESUCRISTO

Auto- La Buena Comunidad El Encuentro


I ETAPA conocimiento. Noticia. Fraterna. con
Peregrinos Comunidad Jesús, la oración.
Un Corazón Integración El Reino de en La Biblia.
inquieto personal, Dios. La Misión.
procesos Ministerios… La vida
afectivos La Creación. …... solidaria.
Historia de Somos hermanos.
Comunicación las primeras
Interpersonal. comunidades. Los afectos.
Sexualidad.

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II ETAPA Ser persona. La persona de Comunidad El Seguimiento
Discípulos………- Afectividad y Jesús. de de Jesús.
Sexualidad. Encarnación. Comunidades. La Oblación.
La libertad y
los El misterio La Historia de Solidaridad. Con
Valores. Pascual, Salvación corazón solidario.
Muerte y del pueblo de
Los otros y Resurrección. Dios. Transformación
la realidad: del mundo.
ser joven. La acción del La iniciación Compromiso
Espíritu Cristiana. Sociopolítico.
Los vínculos y Santo. (Reparación).
las relaciones La nueva
Un Corazón abierto mi familia, creación.
amigos…

La nueva
creación

Revisión de El Dios que El Magisterio La consagración


III ETAPA vida el Jesús nos Y los a Jesús.
Apóstoles U proyecto de revela. Carismas en Conversión y
Un.Corazón vida. El Dios de los la Iglesia Discernimiento.
misionero Pobres. Participación
La familia que eclesial Profesión y
quiero edificar. La Gracia. Trabajo.
El Corazón La misión de Austeridad y
La abierto de la Pobreza,
comunidad. Cristo. Iglesia. Valores y
María modelo conciencia moral.
La oración y Las de vida.
la experiencia exigencias Reconciliación y
de fe del Reino. Cristianos en la misericordia.
La esperanza el El servicio y la
Cristiana. Mundo. Vocación.

Eucaristía,
Celebrada y
Adorada.

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