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La Cognición como Eventos y como Construcciones Psíquicas J.R. Kantor

Universidad de Chicago

Debido a que el actual resurgimiento de la interpretación mentalista de eventos cognitivos es contrario a las normas científicas, es necesario un análisis exhaustivo de la fuente y la naturaleza del cognitivismo. En cuanto a la fuente, la psicología cognitiva es sin duda una continuación de las formas de pensar espiritistas desarrolladas por los Padres de la Iglesia ya en el segundo siglo a.C. La evidencia de esta continuidad esta bien simbolizada por los escritos anticientíficos de San Agustín.

Lo que el cognitivismo significa básicamente es que las actividades tales como percibir, pensar, razonar, etc. comprenden algún tipo de entidad o proceso interno trascendente no susceptible de ser observado. Evidentemente, los eventos están siendo transmutados en constructos psíquicos místicos. Dichos errores se cometen por las siguientes razones: a) El poder de las creencias tradicionales, b) el mal entendimiento de la doctrina conductista. En conclusión, el artículo también genera la pregunta sobre si el mentalismo va a poder excluirse de la psicología con sugerencias concernientes al tratamiento científico de los eventos cognitivos.

COGNICION Y LA CIENCIA DE LA PSICOLOGIA

En este artículo considero las actividades tradicionalmente llamadas cognitivas, a la luz del reciente movimiento cognitivista. El movimiento cognitivista ha precipitado una serie de problemas que han puesto de nuevo en tela de juicio la naturaleza de comportamientos tales como percibir, pensar, razonar, recordar, y así sucesivamente, así como si la psicología puede ser una ciencia en absoluto. Pero los problemas de las actividades cognitivas son de gran importancia no solo para la psicología, sino para todas las ciencias. Incluso se vislumbran más allá de las ciencias con numerosas consecuencias para la lógica y la filosofía de la ciencia y la apreciación de las intuiciones intelectuales que impregnan toda la escena.

COGNICION Y COGNITIVISMO

La psicología de la cognición y el movimiento cognitivo, se centran en algunas de las actividades humanas más complejas que tradicionalmente llevan los nombres: pensamiento, percepción, imágenes, razonamiento, y así sucesivamente. Abundan las preguntas sobre la naturaleza y el origen de estas conductas y su participación en los ajustes de las personas a su entorno inorgánico, orgánico y cultural.

Por desgracia, un profundo abismo separa a los psicólogos interesados en la naturaleza y el significado de los eventos cognitivos. Por un lado están aquellos que insisten en que la cognición es el nombre de la clase de actos noética de los organismos que, en principio, no es diferente de cualquier otro tipo de adaptaciones a los objetos y condiciones del ambiente, mientras que por el otro lado, se concentraron aquellos que asumen que la cognición involucra

procesos místicos, transespaciales e inmunes a la observación directa. Los últimos componen el movimiento cognitivista. Aunque el cognitivismo actual es sin duda un movimiento regresivo, es considerado por muchos como una dispensación nueva y poderosa en la psicología. Obviamente no se revela aquí un choque de premisas básicas, que separan los eventos del comportamiento, de las creencias y las referencias verbales de los psicólogos sobre el comportamiento de tales. Como se verá a lo largo de mi presentación, un título alternativo para mi artículo podría ser La lucha fracasada de psicología por convertirse en una ciencia.

EL SURGIMIENTO DEL COGNITIVISMO

Como movimiento organizado y definido, el cognitivismo actual surge como un ataque y un rival para el conductismo (Observer, 1977, 1978). Básicamente, el conductismo fue atacado

por haber excluido los estados mentales, presunto sostén de la psicología, del dominio de ésta.

El argumento de justificación es que los acontecimientos psicológicos no pueden ser relegados

a los estudios de condicionamiento. La protesta fue contra el abandono de la investigación

sobre los problemas de la percepción, las imágenes, el recordar y el pensar, aunque esto nunca ha sucedido. Lo que no se puede negar es que tal vez en América del Norte, el comportamiento psicológico reflejo y su desarrollo en el estudio del aprendizaje animal fue extremadamente llamativo. Parecía que los psicólogos hubiesen sido mordidos por los perros salivantes de Pavlov.

El cognitivismo apareció también como un rival del conductismo por su reconocimiento como

un tipo general de la psicología. Sus defensores asumieron el condicionamiento como un método para modificar el comportamiento grueso de organismos infrahumanos, y por mucho que este pudiera servir como un procedimiento naturalista para el desarrollo de algún tipo de

comportamiento psicológico, no seria aceptado como el modelo exclusivo para describir e interpretarlo todo en el dominio psicológico.

Un factor secundario pero importante en el surgimiento del Cognitivismo es una circunstancia semántica. Los psicólogos opositores a la empresa del condicionamiento, asumieron que una gran parte de la actividad psicológica estaba siendo descuidada cuando los términos “cognición” y “psicología cognitiva” fueron evadidos. Esto es por supuesto, un grave error. Considérense los términos "cognición", "cognitiva", "psicología cognitiva". Ciertamente, no hay ninguna objeción a los términos y su uso cuando se refieren a determinados tipos de ajustes de comportamiento. El lenguaje y la terminología son polisémicos y metafóricos y, por lo tanto, el único criterio para el empleo adecuado de la ciencia es la referencia exacta. ¿Por qué no generalizar y categorizar la percepción, el pensamiento, el razonamiento, la proyección de imagen, resolución de problemas como conductas cognitivas?

Sin embargo, el movimiento cognitivista actual existe como una cruzada polémica militante. Quiere contrarrestar el conductismo y su concepción de la naturaleza de la psicología y la ciencia, que los cognitivistas consideran defectuosa. En consecuencia, los términos cognitivos se emplean para la reanimación del psiquismo en la psicología. Qué curiosa manera armonizar la teoría psicológica con los eventos psicológicos. Que procedimiento más engañoso para hacer de la psicología una ciencia, formulando las construcciones no de la observación de los hechos, sino de trascendentalismos tradicionales e históricos.

COGNITIVISMO VS PSICOLOGIA CIENTIFICA

Caracterizar el cognitivismo como algo dañino para la psicología científica obliga a comparar ocupaciones científicas con no-científicas. Puede ser adecuado en este punto, recordar las bases de las empresas científicas. De manera breve, la función primaria de cada disciplina científica es lograr sistemas de proposiciones validos sobre un tipo particular de evento, ya que es evidente que el tema general de todas las ciencias es la interconducta de dos o más cosas. Por ejemplo, en la astronomía, los movimientos de la tierra respecto al sol, en la física puede ser la atracción gravitacional de dos o más cuerpos, o la interconducta de partículas en los átomos; en la química, la interacción de dos o más reactivos, los elementos o más sustancias más complejas; en la biología, la interconducta de los organismos con su medio ambiente, por ejemplo, objetos de alimentos, u otros organismos si es simbiótica, depredadores, parásitos o mutualistas, y en la psicología, la interconducta de organismos con otros organismos, o las cosas inorgánicas, con una acumulación de repertorios de comportamiento.

Estas interconductas de las cosas (cuerpos inorgánicos u organismos) así como las condiciones bajo las cuales se relacionan, constituyen campos con límites definidos, como se indica en las figuras 1, 2 y 3.

bajo las cuales se relacionan, constituyen campos con límites definidos, como se indica en las figuras
Estos campos pueden llamarse datos crudos o eventos preanalíticos. Cuando, como en la figura 4,

Estos campos pueden llamarse datos crudos o eventos preanalíticos. Cuando, como en la figura 4, los observadores manipulan, describen, o interpretan estos campos los consideramos como eventos analíticos. Cualquier cosa que un científico haga con respecto a estos campos, debe armonizar sus resultados con los campos originales. Fracasar en ello resulta en serios desacuerdos sobre las descripciones e interpretaciones del dominio cognitivo o algún otro dominio interconductual.

del dominio cognitivo o algún otro dominio interconductual. LA ESTRUCTURA DE LOS CAMPOS PSICOLOGICOS El análisis

LA ESTRUCTURA DE LOS CAMPOS PSICOLOGICOS

El análisis de un evento o campo psicológico original ilumina los siguientes factores prominentes. Centralmente hay un organismo biológico o la persona en interacción con el objeto estimulo. En campos humanos complejos hay medios de contacto entre el organismo respondiente y el objeto estimulante. Las fronteras del campo incluyen factores de la escena que influyen el patrón de interconducta.

Teniendo en cuenta que el movimiento cognitivista no se conforma a las especificaciones de la ciencia, es nuestra tarea ahora averiguar la fuente de la teoría de que las respuestas diferenciales, el juicio, la imaginación, la toma de decisiones, o algún otro evento psicológico implica factores extraespaciales. Esa fuente seguramente reside en la historia social de la psicología.

LA CARRERA ESPIRITISTA DE LA PSICOLOGIA

Ocurrió una gran desgracia para la psicología desde que, al inicio de su carrera, el organismo que interactúa con otras cosas en los campos específicos del comportamiento fue dividido en dos; la primera parte es la tangible y la faceta táctil fue llamada cuerpo, y la otra, una parte invisible e intangible, el alma, y luego la mente. Esta dicotomizacion de los eventos es la fuente de la teoría cognitivista. (Ver figura 5)

es la fuente de la teoría cognitivista. (Ver figura 5) Los estados internos intangibles supuestamente implicados

Los estados internos intangibles supuestamente implicados en procesos cognitivos se remontan a las doctrinas espiritistas que fueron inventadas bajo los auspicios de la fe y las creencias de los clérigos que vivieron en los albores de la era mentalista, es decir, el II siglo d.C. En tanto la doctrina mentalista o espiritista se desarrollaba, la cognición se hizo consistir en la operación de las propensiones cognoscentes del alma.

La significación fundamental de la perspectiva espiritista o mentalista puede ser contemplada completamente por el escrutinio de los escritos anticientíficos y antinaturalistas de San Agustín, el pionero del espiritismo moderno.

En su famoso texto Confesiones escribe:

Y los hombres viajan para admirar las cumbres de las montañas, las olas poderosas del mar, las mareas amplias de los ríos, la brújula del océano, y los circuitos de las estrellas, y los pasan de largo, tampoco es de extrañar, que cuando me hablaron de todas estas cosas, yo no los vi con mis ojos, pero no podría haber hablado de ellos, a menos que en realidad, entonces, haya visto las montañas, olas, ríos, las estrellas, que yo había visto, y el océano que creo que es, interiormente en mi memoria, y ese, con los mismos espacios amplios, como si los hubiera visto de viaje. Sin embargo, no los dibuje en mi al verlos, cuando con mis ojos los observe, ni ellos mismos están conmigo, sino sólo sus imágenes. Y yo sé por cada sentido del cuerpo, que cada uno estaba impreso en mí. (Agustín, 1949, pp.212-213)

Agustin no solo desprecia a aquellos que aceptan las cosas naturales como conocimiento y realidad en oposición a las grandiosas imágenes del alma o la memoria, sino que deliberadamente rechaza las actividades y hallazgos de los científicos, como en la siguiente cita:

Por tanto, cuando nos preguntamos en qué debemos creer en materia religiosa, la respuesta no ha de buscarse en la exploración de la naturaleza de las cosas [rerum

natura], a la manera de aquellos a quienes los griegos llamaban "físicos". Tampoco hay que desanimarse si los cristianos son ignorantes acerca de las propiedades y el número de los elementos básicos de la naturaleza, o sobre el movimiento, el orden, y las desviaciones de las estrellas, el mapa de los cielos, tipos y naturaleza de los animales,

las plantas, las piedras, manantiales, ríos y montañas, sobre las divisiones de espacio y tiempo, acerca de las señales de las tormentas inminentes, y la miríada de otras cosas que estos “fisicos” han llegado a entender, o creen que lo han hecho. Porque incluso estos hombres, dotados de tal perspicacia superior, con su ardor en el estudio y su abundante tiempo libre, explorando algunas de estas cuestiones por conjetura humana y otros a través de la investigación histórica, aún no han aprendido todo lo

que hay que saber.

(Augustine, 1955, Ch. 3, 9)

EL ALMA SE CONVIERTE EN MENTE CON FACULTADES

Se acostumbra a considerar el gran ascenso y el cultivo de las técnicas científicas y los logros como el Renacimiento de las formas clásicas del pensamiento naturalista, en comparación con el misticismo de las tradiciones teológicas. Y es un punto en común que en el siglo XVIII, la psicología moderna avanzó a la idea de que la psicología debería ser una ciencia autónoma. En ese período, el aspecto teológico de los procesos psíquicos pareció perder la atracción de los filósofos y científicos. Como hemos indicado, el "alma" del vocabulario de la religión, fue cambiada por "mente", "yo", o simplemente "conciencia" como el aspecto interno de los organismos. Algunos autores, principalmente continentales, insistieron en que la mente humana era una unidad en continuidad cercana con el alma, mientras que otros, principalmente británicos, pensaron más en términos de sensaciones e imágenes asociadas que componían las unidades mentales que en conjunto formaban una unión de pluralidades.

No puede pasarse por alto que, si bien un sentimiento de la ciencia se despertó, no se trató de sacar el psiquismo de la psicología. Los estudiantes de la historia de la psicología recuerdan como Herbart (1891) abogó por un tratamiento tanto matemático como metafísico de los estados mentales, y así lo consideran como uno de los primeros constructores de un modelo matemático para la psicología. En este período, también, el interés se desarrolló en hacer al cuerpo orgánico un soporte paralelo y tangible de la mente invisible.

Como una fase del intento aberrante de naturalizar la mente o el alma se especificaba que la mente poseía dos potencias, una relacionada con el conocimiento o el pensamiento, mientras que la otra operaba como el motor primordial de los organismos que actuaban. Durante mucho tiempo prevalecido la opinión de que el alma o la mente poseía sólo estas dos facultades - la cognitiva y conativa. Más tarde, Tetens y Kant (Kantor, 1969) propusieron añadir una sensación o facultad afectiva a los otros dos. Así que el desarrollo de las competencias cognitivas y otras facultades o poderes no es más que un incidente de la filosofía espiritista. Los psicólogos adoptaron estas creencias que se han vuelto muy importantes en la psicología del siglo XX.

Es evidente que el concepto de facultad sólo pertenece a un sistema “alma-mente”. Ciertamente las facultades no tienen sentido a la hora de estudiar los hechos psicológicos que

se producen. Sobre la base del estudio de campo de las interacciones, una clasificación de tipos de conducta requeriría un gran número de factores.

Se tendría que tomar en cuenta las funciones de los objetos de estímulo, el funcionamiento de los medios, las diversas circunstancias del entorno, así como, lo que hacen los organismos particulares con base en las conductas previas en circunstancias similares o distintas.

LA PSICOLOGIA EXPERIMENTAL SE ADAPTA AL ESPIRITISMO

Una lección importante sobre la imposición de la interpretación espiritista de los eventos se observa en la historia de la psicología cuando los psicólogos experimentales instalaron los eventos en las tradiciones espiritistas y psíquicas de los tiempos antiguos.

Una interesante paradoja de la historia de la psicología es que los psicólogos experimentales dataron el nacimiento de la psicología científica en la obra y el pensamiento del místico incurable de Fechner (1860/1966), y la filosofía espiritista de Helmholtz (1866/1962), Wundt (1908 - 11), Kulpe (1909), y Ebbinghaus (1885/1964). Todas estas figuras destacadas consideraron sus manipulaciones como la iluminación de la oscuridad quimérica del alma transformada en conciencia, sensaciones, sentimientos, elementos del pensamiento, y otros procesos psíquicos.

Lo que se destaca aquí especialmente es que el punto de vista trascendental ha servido por muchos siglos como una institución intelectual de base, y una premisa invariable para todo el pensamiento y el razonamiento en la cultura europea occidental. Es precisamente tal reflexión la que constituye la esencia del movimiento Cognitivista actual. Podemos considerar tales creencias trascendentales como los postulados o premisas de la mayoría de los trabajadores en la psicología y en las demás ciencias. Incluso después de la psicología pretendió ser una ciencia experimental, los estudiantes de psicología todavía hicieron que sus proposiciones descriptivas e interpretativas encajaran en un sistema basado en los postulados psíquicos.

La enormidad del desarrollo cultural de las premisas dualistas y su influencia en todas las empresas intelectuales nos deja explicar detalladamente las consecuencias. De las dos influencias sobre el desarrollo psicológico, la existencia de (a) los campos de la conducta y (b)

la tradición espiritista, este último resultó ser el más poderoso. Como debemos señalar ahora,

incluso el elaborado desarrollo de muchas ciencias como actividades para determinar la naturaleza y el comportamiento de las cosas no prevalece ante las intuiciones espiritistas. En la tradición psicológica, por supuesto, el alma y su actividad ha sido simplemente renombrada

como mente, Yo, o consciencia.

INFLUENCIAS ESPIRITISTAS EN LA PSICOLOGIA ACTUAL

A

pesar de los disfraces retóricos empleados hoy en día, la influencia sutil pero desastrosa en

el

pensamiento psicológico actual no se puede ser negada.

La transmutación de eventos: Cuando Agustín, como todos los demás, describe tales tipos de eventos cognitivos puros, como la percepción visual, claramente hace hincapié en el objeto visto, así como el acto visual de ver y por supuesto la atención de la mente. Como indica la siguiente cita, Agustín, como deben hacerlo todos los demás, aprecia tenuemente el carácter de campo de los eventos psicológicos:

Cuando, entonces, vemos un objeto corpóreo, estas tres cosas, que es lo mas fácil de hacer, se deben considerar y distinguirse: En primer lugar, el propio objeto que vemos, ya sea una piedra, o llamas, o cualquier otra cosa que pueda ser visto por los ojos, y

esto, sin duda, puede existir también ya antes de que fuera visto; luego, la visión, o el acto de ver, que no existía antes de que se percibiera el propio objeto que se presenta

a la sensación, en tercer lugar, eso que mantiene el sentido de la vista en el objeto

visto, siempre y cuando se ve, es decir, la atención de la mente. (Agustín, 1887, XI, cap.

2, 2)

Sin embargo convierte todos los factores en esencias o experiencias del alma.

La sensación no procede del cuerpo que es visto, sino del cuerpo del ser viviente que percibe, con el cual el alma se mezcla en alguna manera maravillosa por si sola; con todo, la visión se produce. (Agustín, 1887, XI, Cap. 2, 3)

Organo-centricidad: Una consecuencia cercana de la postulación del alma es el actual principio de que en cualquier sistema de conducta, el factor primario consiste en el acto, el movimiento, el cambio en el organismo en interacción. En el pensamiento psicológico actual, la órgano- centricidad se representa por la noción asimétrica de que el aprendizaje es algo que ocurre en el organismo (Hilgard, 1956). Aquí se tiene una desviación flagrante del dominio de los eventos que ocurren.

El principio solipsista: Como resultado de ello, sin duda, de la derivación del principio del alma de las prácticas de culto y el deseo por la salvación personal, la mente y la conciencia han sido históricamente consideradas como únicas y privadas. Esto no sólo es la base de las nociones de la inmediatez y la ultimidad de la experiencia mental, sino que también, durante siglos ha prevalecido la idea de que sólo la mente de uno está disponible para el conocimiento, las otras mentes no son certeramente existentes, pero presumiblemente inferibles. El ejemplo común es afirmar que el dolor de un diente es absolutamente inaccesible para quien no sea el individuo que está sufriendo el dolor en el momento. Obviamente, es sólo una presuposición espiritista que impide que los escritores modernos aprecien que todos los eventos son privados y únicos. La caída de A no es la caída de la B ni la digestión de A es el proceso digestivo de B, o viceversa.

El principio introspectivo: El énfasis de los actuales cognitivistas en factores internos trascendentales es directamente atribuible a tipo de espiritismo Agustiniano. Una de las manifestaciones de la teoría y práctica básicas epistemológicas es el principio de la introspección de acuerdo al cual el comportamiento cognitivo hace necesaria la investigación de contrapartes extraespaciales para las actividades observables del organismo. Cualquiera

que sea la identidad y la certeza del conocimiento que se puede extraer de la observación de sí mismo, sólo puede obtenerse a partir de la desestimación de los factores trascendentales.

EL ENIGMA DEL COGNITIVISMO

Al examinar el origen y desarrollo del movimiento cognitivista, este puede parecer un resultado inevitable de la historia cultural, aunque el periodo de crecimiento del cognitivismo coincidió con las ambiciones del viejo siglo de los psicólogos de hacer científica su disciplina. Por lo tanto, también debe parecer desconcertante que las doctrinas precientíficas florezcan en el siglo XX. Después de todo, la psicología ha sido una disciplina de laboratorio a lo largo de un siglo y sus devotos han sido conscientes del enorme desarrollo de la tecnología a través de la era de la electricidad. La solución de este enigma puede ser buscada en el malentendido de la revolución conductista, que creó una tormenta en el dominio psicológico después de la asimilación por parte de los psicólogos de la doctrina de la evolución.

IMPLICACIONES DEL COGNITIVISMO

Al principio mencione que el movimiento cognitivista tenía serias consecuencias para las ciencias, la filosofía y otras pretensiones intelectuales. Ahora quiero ilustrar los efectos de mantener factores misteriosos y místicos dentro del trabajo científico. Llamo la atención sobre muestras de pensamiento falaz de los científicos eminentes. Se considera, por ejemplo, el operacionismo solipsista de Bridgman (1936), la confusión del observador con lo observado por parte de maestros como Bohr (1958), Born (1949), Heisenberg (1958), y muchos otros, también la noción creacionista de conferir las leyes a la naturaleza, y muchas otras proposiciones trascendentales.

PUEDE ELIMINARSE EL MENTALISMO?

Tan desastrosos son los principios mentalistas de la psicología y otras empresas intelectuales que eliminarlos parece necesario. Pero las instituciones espiritistas y el idioma en el que están descritas son tan poderosos que surgen las preguntas: si debe hacerse y como debe hacerse. Para el crédito de muchos psicólogos cognitivos se debe señalar que ellos preferirían que la psicología fuera una ciencia, pero no se dan cuenta como se debe llevar a cabo ello. Considero ahora varias medidas para hacerlo, una inválida y la otra efectiva.

EL CEREBRO COMO UN SUSTITUTO DE LA MENTE

Probablemente, el procedimiento más confuso e inútil para aminorar las deficiencias de la tradición mentalista es afirmar que el cerebro es el asiento de la conciencia o la mente. Uno de los muchos intentos de racionalizar la creencia en el alma o la mente es hacer que la conciencia se cierne como un epifenómeno del cerebro. Pero esto claramente hace hincapié

en la presencia de espíritus y no es la solución de cualquier problema mente-cuerpo. En consecuencia, la siguiente sugerencia es sustituir la mente por el cerebro completamente. Así, las facultades del alma se han convertido en centros en el cerebro. Los cognitivistas creen que la psicología puede ser científica igualando fantasmas puros del alma con las funciones de un órgano tangible. Por supuesto, la identificación de todo es puramente verbal e incluye interpretaciones espurias de un órgano importante, cuyas funciones son muy distintas de las que la teoría de la identidad intenta establecer. Las malas interpretaciones de las cosas y los acontecimientos biológicos son ejemplos de graves delitos intelectuales.

COGNICION CIENTIFICA LOGRADA

Propongo que un recurso sencillo pero eficaz para el logro de las proposiciones científicas psicológica está a la mano. Se trata simplemente de aferrarse de manera firme a los eventos puros. Esto significa analizar el interconducta de organismos o personas cuando perciben los acontecimientos, los ven en su ausencia, resuelven problemas, realizan juicios, recuerdan los compromisos, y así sucesivamente. Un nombre conveniente para un estudio de este tipo es la psicología interconductual. Cuando los observadores están libres de postulados espiritistas se encuentran sin necesidad de describir tales campos de comportamiento en términos espiritistas.

tales campos de comportamiento en términos espiritistas. Experimento de Newton sobre el espectro solar. Photo

Experimento de Newton sobre el espectro solar.

Photo courtesy of Bausch & Lomb.

Para demostrar la diferencia entre los abordajes Cognitivista e interconductual a los eventos psicológicos, examinaremos brevemente el gran experimento histórico de Newton sobre la luz y los colores. Como todo estudiante de psicología sabe, Newton sostenía un prisma de vidrio en la vía de un pequeño haz de luz con el resultado de que un espectro de colores apareció en una superficie descolorida.

Newton hizo hincapié en que no hay ningún color presente en los rayos de luz o en la vía óptica, entonces, como dualista afirmó que los colores se producen en la mente o en el sensorium. Los diferentes colores del espectro pertenecen a las diferentes refractibilidades de los rayos de luz o corpúsculos, de cada uno de los cuales hace que su propio espectro aparezca. Lo que él llamaba el sensorium era o un epifenómeno cernido sobre el cerebro o un fantasma homuncular asentado en el cerebro (ver Figura 8).

fantasma homuncular asentado en el cerebro (ver Figura 8). Lo que Newton no podía saber era

Lo que Newton no podía saber era que los colores del espectro fueron producidos por el prisma de modo que el proceso de refracción es el objeto de estímulo del campo, ninguna creación milagrosa en el cerebro o sensorium es parte del evento del espectro original. Si Newton hubiera estado en casa en color y luz, podría haberse dado cuenta de que la gran gama de tonalidades pigmentarias no correspondían con sus interpretaciones psíquicas. Es evidente que Newton estaba transformando violentamente en sensaciones o impresiones de una mente inexistente, un procedimiento que una gran línea de los filósofos en la gran tradición empirista británica, como Locke (1959), Berkeley (1949), y Hume (1896) construyeron en sistemas filosóficos tremendamente anticientíficos. Los cognitivistas de todos los tiempos han adoptado este modo de pensar. Se conoce bien cómo los cognitivistas transformaron las sensaciones en imágenes como estados psíquicos, cuando los objetos de los estímulos primarios estuvieran ausentes. Es la combinación de sensaciones e imágenes lo que para los cognitivistas es el conjunto de ingredientes de lo que ellos llaman la percepción, pero que por supuesto son en realidad campos de percepción.

LA COGNICION EN LOS CAMPOS INTERCONDUCTUALES

Tras el análisis del movimiento cognitivista, una conclusión adecuada es señalar que todo lo que sus partidarios interpretan como conciencia o estados mentales puede ser descrito satisfactoriamente en términos naturalistas. Quizá la crítica más leve que se puede hacer contra los cognitivistas es su ignorancia de que por más de medio siglo la literatura de la psicología pudo jactarse de al menos un tratado que rechazara completamente las suposiciones mente-cuerpo y que presentó los principales tipos de conducta psicológica en forma de campos naturalistas sin siquiera mencionar los estados psíquicos. La futilidad de la psicológica cognitiva puede ilustrarse bien considerando algunos ejemplos de los más sutiles

campos, aquellos en los cuales la imaginería juega un gran papel como en el pensamiento, el recuerdo, y el razonamiento.

La única característica de la conducta imaginativa es la interacción de la persona con un estímulo que no está presente (ver figura 9).

con un estímulo que no está presente (ver figura 9). Un ejemplo es preguntarse qué tipo

Un ejemplo es preguntarse qué tipo de números están en el reloj del Palacio de Justicia en la plaza pública. “están escritos en arábico o en romano?” Generalmente la respuesta será una u otra. Pero de hecho no hay ningún número, solo espacios vacíos. La pregunta en este caso es el estímulo sustituto del reloj. Cualquier objeto o evento, de cualquier forma, puede servir como una función de estímulo sustituto.

La atención adecuada al sustituir los campos de estímulo despeja el misterio de un almacenamiento mental o neural, y una retención y recuperación. ¿Dónde está la acción verbal o el pensamiento que es estimulado por la pregunta, "¿Quién fue el presidente 20 de Estados Unidos?" en ninguna parte, por supuesto. Una descripción válida del suceso entero es que un campo que se ha organizado previamente, ahora es repetido de manera vestigial. La falla al reorganizar el campo original por la ausencia de los estímulos, la respuesta, o los factores situacionales, es el olvido.

La realización de la conducta más sutil debe incluir en su descripción la acción de un individuo. Pero esto ocurre solamente en el contacto con objetos en interacción. Están incluidas también las condiciones en las que se da la conducta. Es solo la influencia de premisas trascendentales que interpreta la acción de la persona como si estuviera tendiendo lugar en partes del organismo como la cabeza o el cerebro.

Todos los campos en los cuales el estímulo sustituto toma lugar son bien llamados comportamiento implícito. Dicho comportamiento pertenece esencialmente a la misma serie de comportamientos que son menos sutiles. Solo los patrones de los campos son diferentes. De manera interesante, cuando el pensamiento es tomado como planeación, juicio, aprobación, o desaprobación, como debe ser, en lugar de sueño diurno, o recuerdo en silencio, el comportamiento puede incluir manejar un lápiz, mirar mapas, u otros tipos de interconducta.

Qué tan bien la hipótesis de estímulo sustituto reemplaza las interpretaciones místicas de almacenamiento, es algo que puede ser juzgado por el suceso cotidiano en el cual una persona se detiene en seco y vuelve a su casa de la que acaba de salir con algún objeto que no llevaba antes. Eso ha sido un acto de recordar. A veces puede ser difícil para el observador estar seguro de cual estimulo sustituto estuvo presente en un caso particular para la persona, pero uno puede estar seguro de que hubo algún objeto o condición que sirvió como estímulo sustituto. Nótese que la actividad o conducta de recordar u olvidar es una actividad totalmente natural, que puede incluir un estímulo sustituto con una composición completamente diferente a la del objeto del estímulo original.

Los estudiantes de psicología pueden asumir, con seguridad, que si se está observando un evento, incluso tan complejo y sutil como pensar, razonar, percibir, recordar, olvidar, la elección, o cualquier mal comportamiento como una ilusión o espejismo, hay un análisis científico disponible para una interpretación racional. La única pregunta es cómo un estudiante es capaz de disponer de las anteojeras de la necia tradición espiritista, con el fin de ver las cosas y los eventos como realmente ocurren.

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