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Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009
Asociación de Profesores de la Universidad de Antioquia Medellín • No. 8 • Diciembre de
Asociación de Profesores de la Universidad de Antioquia
Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009
No. 18 • Diciembre de 2009 Medellín, Colombia ASOCIACIÓN DE PROFESORES DE LA UNIVERSIDAD DE

No. 18 • Diciembre de 2009 Medellín, Colombia

ASOCIACIÓN DE PROFESORES DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

ISSN: 0123 - 3386

Portada Caricatura ganadora en el Congreso sobre Educación y Vida Sostenible, realizado en Sao Paulo.

Comité editoral Jorge Aristizábal Ossa Hernán Mira Fernández Sara Castro Gutiérrez

Editor Victor Villa Mejía

Diagramación y Diseño Somos Gráficos

somosgraficos@une.net.co

Composición de textos, preprensa digital e impresión Producciones Colombianas

producolmedellin@yahoo.es

ASOPRUDEA

Bloque 22, oficina 107 Ciudad Universitaria Teléfonos 2195360 y 2636106 asoprudea@udea.edu.co http://asoprudea.udea.edu.co

JUNTA DIRECTIVA 2009 - 2010 ASOCIACIÓN DE PROFESORES

Víctor Villa Mejía nelo@une.net.co

Presidente

Gonzalo Jaramillo Delgado

Vicepresidente

gonzaloja45@hotmail.com

Jorge Aristizábal Ossa jarist@une.net.co

Secretario

Walter Alonso Santos Abello

Tesorero

walta13@gmail.com

Jasmín Cacante Caballero jasmincacante@tone.udea.edu.co

Vocal 1

Efraín Oviedo Regino eoviedo@udea.edu.co

Vocal 2

Nelson Orozco Alzate norozco@udea.edu.co

Vocal 3

Claudia Marcela Vélez clamavelez@yahoo.es

Suplente 1

Jairo Alarcón Arteaga jjalarcon@quimbaya.udea.edu.co

Suplente 2

Rodrigo Arboleda Sierra rodrigoarboledasierra@gmail.com

Suplente 3

Luis Gabriel Agudelo Viana

Suplente 4

gagudelo127@gmail.com

Hernán Mira Fernández mira@une.net.co

Suplente 5

Jhon Jairo Zapata Vasco

Suplente 6

jzapata970@hotmail.com

Jorge Luis Sierra Lopera jorsierr@une.net.co

Suplente 7

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Jorge Luis Sierra Lopera jorsierr@une.net.co Suplente 7 Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

TABLA DE CONTENIDO

LA PARTICIPACIÓN COMO MÁXIMA EXPRESIÓN DEL EJERCICIO DEMOCRÁTICO: UN PRONUNCIAMIENTO NECESARIO PARA ABORDAR LA UNIVERSIDAD DEL PRESENTE

NECESARIO PARA ABORDAR LA UNIVERSIDAD DEL PRESENTE EDITORIAL 11 - 12 Junta Directiva. Asociación de Profesores

EDITORIAL

11 - 12

Junta Directiva. Asociación de Profesores de la Universidad de Antioquia

Asociación de Profesores de la Universidad de Antioquia CONTROVERSIAL LA FARSA DE LAS PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS

CONTROVERSIAL

LA FARSA DE LAS PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS

LAS PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS:

UN ‘MEA CULPA’

LAS REGLAS ACADÉMICAS

UNIVERSITARIAS: UN ‘MEA CULPA’ LAS REGLAS ACADÉMICAS GRITEN POR QUIENES NO PUEDEN GRITAR ¿CLÍNICA DE LA

GRITEN POR QUIENES NO PUEDEN GRITAR

¿CLÍNICA DE LA MUJER O DEL ABORTO?

SALUD Y VIDA… O MUERTE

LAPIDACIÓN MEDIÁTICA CONTRA LA MUJER

CLÍNICA DE LA MUJER Y ABORTO NO ES LO MISMO

POSICIÓN DE LA FACULTAD DE MEDICINA DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA FRENTE A LA CLÍNICA DE LA MUJER

15 - 24

25

- 26

Pablo Arango

Salomón Kalmanovitz

27

- 28

DOCUMENTAL

31

- 32

Salomón Kalmanovitz

Editorial. El Colombiano

33

35

37

- 34

- 36

- 39

Beatriz Eugenia Campillo Vélez

Martha Lucía Correa Escobar

Juan Guillermo Londoño Cardona

41

43

- 42

- 44

Mario Alberto Duque Cardozo

Élmer Gaviria Rivera

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Cardona 41 43 - 42 - 44 Mario Alberto Duque Cardozo Élmer Gaviria Rivera Medellín •

DE REGRESO AL PASADO

LA CAVERNA ESTÁ CRECIENDO

45

47

- 46

- 48

REGRESO AL PASADO LA CAVERNA ESTÁ CRECIENDO 45 47 - 46 - 48 PUNTUAL Revista Semana

PUNTUAL

Revista Semana

Héctor Abad Faciolince

LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD

51

- 57

Eduardo Domínguez Gómez

PERCEPCIONES DE USUARIOS DEL PROGRAMA DE SALUD EN LA UDEA SOBRE EL SERVICIO DE ATENCIÓN EN SALUD MENTAL

59

- 70

Flor Ángela Tobón Marulanda Carlos Mauricio González Posada

¿ES SIEMPRE LO MATEMÁTICAMENTE VÁLIDO APLICABLE EN LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS SOCIALES?

71

- 78

Grimaldo Oleas Liñan

UNA MESA ES UNA MESA:

79

- 87

Pedro Antonio Agudelo Rendón

SOBRE LAS RELACIONES ENTRE LENGUA Y CULTURA

NO ENTENDÍ NI JOTA

89

- 97

Víctor Villa Mejía

DUAL I

DUAL I

ADMISIÓN DE ESTUDIANTES SORDOS A LA VIDA UNIVERSITARIA

101

- 111

Institución Educativa «Francisco Luis Hernández Betancur»

DIFERENTE VS. DEFICIENTE

113

- 120

Comité de Competencia Lectura

DUAL IIDEFICIENTE 113 - 120 Comité de Competencia Lectura LA SEGUNDA REELECCIÓN DE URIBE 123 - 124

LA SEGUNDA REELECCIÓN DE URIBE

123

- 124

Alfonso Monsalve Solórzano

LOS SOFISMAS DE MONSALVE

125

- 130

Juan Guillermo Gómez García

ANIMAL BURÓCRATA

8

- 130 Juan Guillermo Gómez García ANIMAL BURÓCRATA 8 LITERAL 132 - 140 Wilson Orozco Jiménez
- 130 Juan Guillermo Gómez García ANIMAL BURÓCRATA 8 LITERAL 132 - 140 Wilson Orozco Jiménez

LITERAL

132 - 140

Wilson Orozco Jiménez

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VíCTOR VILLA MEJíA

LOS “MEDIOS PARA EL ACTIVISMO” Y LA AGITACIÓN GREMIAL

LA PARTICIPACIÓN COMO MáxIMA ExPRESIÓN DEL EJERCICIO DEMOCRáTICO. UN PRONUNCIAMIENTO NECESARIO PARA ABORDAR LA UNIVERSIDAD DEL PRESENTE

Junta Directiva Asociación de Profesores de la Universidad de Antioquia

La participación democrática es sin duda aquel actuar conciente que se impone en el seno de una sociedad y su expresión es el resultado práctico de la toma de decisiones éticas, aquellas que se imponen como fruto

Estas dos disposiciones en el seno de la Universidad de Antioquia hoy se debaten entre una postura que asume la democracia como el resultado de un ejercicio representativo, que

a su vez es el responsable de una visión que

o

resultado de nuestro actuar coherente entre

se

apropia de manera exclusiva y excluyente;

pensamiento y acción.

y

la segunda postura que se funda en una

Hecho que a su vez es el resultado de dos grandes disposiciones. La primera, como expresión de un orden social establecido, comúnmente denominado contexto, el cual

valoración de la democracia participativa en clara coherencia con los fundamentos de la Constitución Nacional y el Estatuto General de la Universidad, que abogan por el esfuerzo colectivo, el compromiso y la representación

es el resultado de unas expresiones materiales

efectiva en todos los niveles.

y

sociales, dentro de un juego de interac-

ciones en el que se incorporan los contratos sociales como las normas, los planes, las funciones y las tareas, entre otras. La segunda se da como fruto y resultado del trabajo de los individuos, la cual tiene sus mayores expresiones en el trabajo de los académicos, en ese saber acompañar su trabajo diario

Esta primacía que ostenta hoy el ejercicio representativo en la Universidad se traduce en una serie de vicios, que en el terreno de las disposiciones en el contexto local se expresan en ciertas prácticas que se asumen en el nivel de la representatividad desde posturas clientelistas como la asignación de

desde un hacer virtuoso, que se constituye en el devenir de su pensar y su hacer para sopesar las tensiones entre teoría y práctica, subjetividad y objetividad, texto y contexto, conciencia e inconciencia, paciencia e

cargos en los cuerpos directivos, la elección de decanos, la designación de profesores, todo ello desde una práctica que se sustenta en el pago de favores y dan cuenta de un carrusel burocrático que desdice de las competencias

impaciencia, la palabra y el silencio, y que

y

atributos que se deben tener para ocupar

encuentra su máxima expresión en el trabajo colectivo.

conducir los destinos de la Universidad. Como resultado de este actuar vicioso se

y

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

los destinos de la Universidad. Como resultado de este actuar vicioso se y Medellín • No.

Junta Directiva Asociación de Profesores de la Universidad de Antioquia

tiene que la gobernabilidad en la Universidad profun-diza la sumisión y el desinterés entre sus estamentos.

Estas manifestaciones tienen por lo demás asiento en ciertas políticas ajenas al acontecer universitario que, impregnadas de postulados

Asimismo, el vicio del individualismo hace carrera en la Universidad a través de prácticas que le hacen el juego a los nuevos niveles competitivos bajo parámetros de estándares y competencias que buscan la mercantilización del conocimiento en desmedro del ejercicio colectivo de integración, construcción y deliberación colectiva.

economicistas colonizan los lenguajes universitarios, desvirtuando su naturaleza al equiparar el ejercicio productivo de la enseñanza y el aprendizaje formativo al de los rentables sectores empresariales, los cuales no solo le son ajenos y distantes sino además contrarios a sus fines. Labor que asimismo se afianza desde una serie de comportamientos y despropósitos políticos, como los que en la actualidad se agencian en el acontecer diario de nuestro sistema universitario, como son

De otro lado, la pérdida paulatina de la conciencia crítica y el papel que deben

la

dilación en la definición de los procesos

jugar las profesiones en la sociedad son retos

y

el resquebrajamiento de los espacios

que en la actualidad se diluyen tras falsas disyuntivas que tienen que ver con posiciones que desvirtúan el papel hegemónico que la

directivos, con los cuales se pretende eludir la confrontación y el debate académico responsable, política en cuyo centro resuena

Universidad debe cumplir para producir una

la

univocidad del mayoritario cuerpo adminis-

cultura que dinamice las contradicciones que

trativo que se auto administra y auto regula.

la sociedad necesita para crecer y abordar sus propias circunstancias. Éstas se expresan hoy como resultado de una crisis de hegemonía que en el sistema universitario se manifiesta como productos descontextualizados que

Acompañando tal directriz general en las particularidades académicas dentro de las dependencias, se viene afianzado paulatina- mente una conducta intimidatoria que

la Universidad asume respondiendo a una supremacía de intereses particulares de carácter

excluye y condena las voces críticas en todos los espacios académicos y administrativos,

productivo privado, que tienen como fin el

a

través de mecanismos de señalamiento

lucro económico y que no son los productos que las mayorías empobrecidas de la sociedad reclaman, y que a su vez desvirtúan el papel que las profesiones deben cumplir en su interior como acciones transformadoras.

que pretenden de igual manera eliminar la confrontación mediante conductas que encuentran en el acoso laboral la mejor manera para rebajar y poner en condición de indefensión el actuar crítico del profesorado.

y poner en condición de indefensión el actuar crítico del profesorado.  2 Medellín • No.

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y poner en condición de indefensión el actuar crítico del profesorado.  2 Medellín • No.

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LA FARSA DE LAS PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS

Un montón de papeles arrumados, mal escritos, que no aportan nada nuevo y que nadie lee es la síntesis de la producción académica colombiana en los últimos años. ¿Qué hay detrás de este exceso de nada? Un catedrático y editor universitario escarba entre montañas de pies de página y encuentra unas cuantas verdades.

Según Colciencias, solo en el área de «ciencias humanas» hay actualmente 96 revistas especializadas en Colombia (en esas ciencias incluyen, por motivos bastante misteriosos para mí, la teología). Se supone que estas publicaciones tienen como fin principal mostrar las ideas y descubrimientos de los investigadores, eruditos, críticos y demás miembros de una comunidad académica. Se espera, por lo tanto, que contribuyan al avance de las disciplinas mediante la discusión abierta de cualquier tópico que se presente. También se supone que cualquier neófito o diletante con curiosidad encuentre en ellas ilumina- ciones sobre los fenómenos estudiados, pues tratándose de ciencias humanas puede esperarse que sus materias sean más o menos de comercio cotidiano para todos. Sin embargo, lo anterior solo son pajaritos en el aire. Porque lo que uno encuentra cuando consulta esas revistas es una serie de escritos

Pablo Arango *

contrahechos, triviales, autocomplacientes y, desde luego, casi ninguna discusión o crítica genuinas. Quizá esto explique porqué la mayoría de estas revistas especializadas tiene tan pocos lectores, si es que los tienen.

Con los libros ocurre algo similar: es muy difícil, por lo menos para mí, establecer cuántos títulos publican anualmente las universidades y los profesores universitarios, pero hay claros indicios de que son demasiados. Como en el caso de las revistas, la circulación de estos títulos es muy reducida, y no precisamente por la especialización, sino más bien por un fenómeno similar al de las publicaciones periódicas: los autores no escriben para ser leídos, sino para engrosar su currículo y aumentar su sueldo. El público lector, por su parte, tampoco se interesa por los títulos de las editoriales universitarias. Hace un tiempo, unos amigos decidieron vender libros universitarios, pues creían, con redomada buena fe, que allí debían existir obras de primerísima calidad. Escogieron cerca de 600 títulos atendiendo a lo que podía considerarse de interés para el público general. Después de un año de bregar con toda suerte de promociones, pautas y presencia en ferias del libro, consiguieron vender la exorbitante cifra de 18 ejemplares. ¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué la gente mira con tanta suspicacia cualquier

* Tomado de El Malpensante, Bogotá, No. 97, mayo de 2009, p. 24-33.

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* Tomado de El Malpensante, Bogotá, No. 97, mayo de 2009, p. 24-33. Medellín • No.

PABLO ARANGO

impreso universitario? ¿Qué puede explicar la existencia, en el mundo académico, de tantos escritores y tan pocos lectores? Por increíble que parezca, las respuestas a estas preguntas dependen de dos leyes.

El Decreto 1444

En 1992 el gobierno colombiano expidió un decreto que establecía, entre otras cosas, una serie de estímulos para los profesores de las universidades públicas. La intención de la norma era persuadir a los docentes para que, además de dar clase, hicieran contribuciones al conocimiento, asumiendo ingenuamente que tales aportes no se habían dado por falta de instigación.

El decreto decía que a los profesores que publicaran «trabajos, ensayos y artículos

de carácter científico, técnico, artístico,

libros de

] y materiales

impresos a nivel universitario» se les subiría el sueldo en distintas proporciones. El decreto asignaba puntajes del siguiente modo:

humanístico o pedagógico [ investigación, libros de texto [

]

publicados en revistas

especializadas del exterior de nivel

hasta ocho puntos por

cada trabajo [o], publicados en revistas

nacionales especializadas de circulación nacional, hasta cinco puntos por cada

trabajo [

labor de investigación [ puntos por cada uno [

texto, hasta doce puntos cada uno. Por publicaciones impresas a nivel universitario

Por libros que resulten de una

hasta veinte Por libros de

internacional [

Por trabajos [

]

]

]

]

]

de carácter divulgativo o de sistematización

del conocimiento [ por cada una.

hasta cinco puntos

]

La manera de otorgarle definitivamente los puntos a un profesor consistía en mandar el «trabajo» para que fuera evaluado por un «par académico» –esto es, otro profesor– quien

«par académico» –esto es, otro profesor– quien   lo calificaba, con base en lo cual

lo calificaba, con base en lo cual los comités

constituidos en las universidades para la definición del aumento de sueldo tomaban la

decisión final. Así, para expresarlo en valores actuales, si un profesor publicaba un libro y el comité y los pares académicos lo avalaban, se

le subía el sueldo mensualmente en $182.600,

equivalentes a 20 puntos (un aumento que tiene efectos en las pensiones, cesantías, primas y demás arandelas, lo cual equivale a una suma mayor).

Naturalmente, la avalancha de contribuciones cayó como un tsunami de papel y tinta. Mucha gente a la que nunca en su vida se le había ocurrido poner por escrito lo que se le pasaba por la cabeza, comenzó a publicar y a publicar. No solo se produjeron toneladas de publicaciones en medios tradicionales (libros y revistas), sino que gracias a la infeliz expresión «materiales impresos a nivel universitario» se reclamaron aumentos salariales por la más variada cantidad de majaderías que un nacido de mujer haya visto u oído. A un colega, por ejemplo, le pidieron que le asignara puntos a un profesor por haber ¡redactado el acta de una reunión!

Con semejante incentivo para publicar, no es de extrañar lo que pasó: cundieron las autoediciones, las editoriales que publicaban a un reducido grupo de autores o incluso a uno

solo, las revistas y, desde luego, los escritores. Pasó que áreas en las que anteriormente se publicaba poco, como la educación física, adquirieron una fertilidad insólita (libros sobre epistemología del movimiento, o sobre epistemología de la educación física,

o «materiales impresos a nivel universitario»

que no eran más que notas de preparación de clase). Pasó que el evaluador de un trabajo era después evaluado por el autor de ese trabajo, creándose así un círculo de jueces mutuos. Pasó que gente que nunca antes había

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LA FARSA DE LAS PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS

tenido contacto ni interés por la investigación publicaba artículos sobre «metodología de la investigación» o «refle-xiones sobre la naturaleza de la investigación». Pasó lo que tenía que pasar: los profesores de las áreas más propensas a la charlatanería aumentaron sus salarios muy por encima de otros que trabajaban en disciplinas donde resulta más difícil hacer pasar moneda falsa (una queja común de los profesores de ciencias naturales

o de matemáticas era que para ellos era más

duro publicar un artículo, mientras un poeta

o un pedagogo podían publicar varios libros al año).

Algunos duplicaban su salario en apenas un lustro. También se conformaron carruseles, como en política: un profesor ponía como

coautor intelectual de un artículo a un colega,

y éste le retribuía a su vez poniéndolo como

coautor de los propios, de tal modo que ambos recibían el premio. La tentación de aumentar el sueldo mediante publicaciones era tan grande que algunos no aguantaron: hubo plagios descarados e impunes. Aún hoy, trabajan en la Universidad de Caldas profesores que fueron denunciados por plagiar un libro entero, lo cual no les ha impedido ser decanos y tener registrados en Colciencias dos grupos de investigación clasificados por esta institución en las más altas categorías de calidad.

Durante el gobierno de Andrés Pastrana esta zona de distensión se terminó, o eso creyeron muchos. En 2002 el presidente expidió un nuevo decreto, el 1279, que derogó l’Ancien Régime de estímulos que he venido comentando, e instauró uno nuevo.

El Decreto 1279

El principal cambio que introdujo esta norma consistió en imponer algunas reservas en cuanto a los escritos que un profesor puede presentar para subir su sueldo. Delegó en Colciencias la responsabilidad de establecer

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una jerarquía para las revistas especializadas. Esta entidad creó entonces un índice, denominado Publindex, con las siguientes categorías (en orden descendente): A1, A2, B y C. Para catalogar las revistas, el sistema ordena previamente los artículos según la siguiente taxonomía:

i) de investigación científica y tecnológica («que presentan, de manera detallada, los resultados originales de proyectos terminados de investigación»); ii) de reflexión («que presentan resultados de investigación terminada desde una perspectiva analítica, interpretativa o crítica»); iii) de revisión («resultado de una investigación terminada donde se analizan, sistematizan e integran los resultados de investigaciones publicadas o no

publicadas [

una cuidadosa revisión bibliográfica de por lo menos 50 referencias»); iv) artículo corto («documento breve que presenta resultados originales preliminares de una investigación científica o tecnológica, que por lo general requieren de una pronta difusión»); v) reporte de caso («presenta los resultados de un estudio sobre una situación particular con el fin de dar a conocer las experiencias técnicas y metodológicas consideradas en un caso específico. Incluye una revisión sistemática comentada de la literatura sobre casos análogos»); vi) revisión de tema («resultado de la revisión crítica de la literatura sobre un tema en particular»); vii) cartas al editor («posiciones críticas, analíticas o interpretativas sobre los documentos publicados en la revista»); viii) editorial («documento escrito por el editor, un miembro del comité editorial o un investigador invitado sobre orientaciones en el dominio temático de la revista»); ix) traducción («traducciones de textos clásicos o de actualidad o transcripciones de documentos históricos o de interés particular en el dominio de publicación de la revista»); x) documento de reflexión no derivado de investigación (sin explicación, desde luego); xi) reseña bibliográfica; xii) otros.

Se caracteriza por presentar

]

investigación (sin explicación, desde luego); xi) reseña bibliográfica; xii) otros. Se caracteriza por presentar ]

PABLO ARANGO

Luego se clasifican las revistas según el tipo de artículos que publican. Por ejemplo, para que una revista sea ubicada en la categoría

más alta, la A1, debe cumplir, entre otras, estas condiciones: «Haber publicado mínimo 13 artículos de los tipos i), ii) o iii) anualmente;

haber utilizado [

distintos [los árbitros son evaluadores que

le dan al comité editorial una opinión sobre

los artículos]; el 60% de los autores, como

mínimo, debe ser externo al Comité Editorial

y al grupo de árbitros; el 20% del Comité

Editorial, del grupo de árbitros, o de los autores

de artículos de los tipos i), ii) o iii), debe pertenecer a instituciones extranjeras»; los artículos deben «tener resumen analítico en dos idiomas en cada uno de los documentos

] palabras clave en

de los tipos i), ii) o iii) [y] [

cada uno de los documentos de los tipos i), ii)

mínimo diez árbitros

]

o iii)». Exigen además: «Declarar la afiliación institucional de los autores en el 60% de los documentos de los tipos i), ii), o iii)».

Dada esta clasificación, la norma define la asignación de los puntos de tal modo que, por ejemplo, por «trabajos, ensayos y artículos de carácter científico, técnico, artístico, humanístico o pedagógico» se otorgan hasta quince puntos de aumento si se publican en una revista A1, y tres puntos si es en una revista C. Una carta al editor o una editorial reciben cuatro puntos y medio si se publica en una revista A1 y el 90% de un punto si sale en una de categoría C.

Los artículos publicados en revistas que no

estén incluidas en la clasificación no reciben el premio del aumento de sueldo, pero los autores pueden reclamar una bonificación en metálico por una única vez. Los «materiales impresos a nivel universitario», gracias a Dios, cambiaron de nombre, pero no desapare-cieron. Ahora se llaman «Publicaciones impresas universitarias»

y no sirven para aumentar el sueldo, pero

8

y no sirven para aumentar el sueldo, pero  8 sí, como en el caso anterior,

sí, como en el caso anterior, para recibir bonificaciones. Además, se estipuló que los libros solo serían premiados si son publicados por «editoriales de reconocido prestigio» (un libro de investi-gación puede recibir hasta veinte puntos, uno de ensayo hasta quince, uno de texto hasta doce).

Los problemas

Las reformas del nuevo decreto buscaban suprimir la premiación de basura que fue característica del decreto anterior, pero no lo han logrado. Para comenzar, debo decir que, en lo que concierne a los libros, casi cualquier editorial es considerada de «reconocido prestigio» por los comités que asignan los puntajes. Éste ha sido uno de los puntos de mayor controversia en tales comités. En la Universidad de Caldas, por ejemplo, se han ideado varias fórmulas:

clasificar como editoriales prestigiosas a todas las imprentas universitarias y no universitarias que paguen pauta publicitaria (una medida inocua, ya que el mismo autor puede pagar la publicidad, a sabiendas de que con el aumento salarial recuperará la inversión en pocos meses); pedirles a los editores cartas donde certifiquen el ámbito de circulación del libro (local, nacional o internacional), que es otro recurso inofensivo, ya que los editores de las editoriales independientes son en muchos casos o bien amigos de los autores, o bien simplemente una fachada. En resumen, lo que ha pasado es que editoriales que solo son litografías contratadas por los autores resultan, en virtud de los alegatos de los profesores, ocupando, por lo menos en las decisiones de los comités, la misma posición de prestigio que sellos como Taurus o Random House:

«editoriales de reconocido prestigio». Bien vistas las cosas, es apenas normal: el participio pasado se hace verdadero, como por fiat, con el reconocimiento que hacen los comités.

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LA FARSA DE LAS PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS

Pero, si estoy en lo cierto, lo primero que debería causar sospechas sobre la calidad de una editorial es precisamente que sea universitaria. Todo el problema se reduce a dos factores, en mi humilde opinión. Por un lado, la idea absurda de que los estímulos monetarios son un mecanismo deseable para mejorar la calidad de la producción intelectual, y, por el otro, la fijación de las burocracias académicas en requisitos apenas nominales. A este respecto, las exigencias de Colciencias para catalogar las revistas son sintomáticas. Por ejemplo, el imperativo de que los autores de los artículos digan a qué institución pertenecen constituye una dudosa declaración de principios según la cual la calidad de la publicación probablemente aumente si los autores de los artículos trabajan en su mayoría en alguna universidad o institución académica.

Hay que ver, además, la forma en que presentan sus manuscritos los autores. Debido a que en muchos casos la publicación depende casi exclusivamente de la opinión de los pares y, por tanto, el editor oficia apenas de secretaria, los profesores no tienen los escrúpulos más elementales de cualquier otro escritor, por malo que sea. Hace unos años a un amigo editor se le pidió que revisara una tesis de doctorado –que había sido distinguida con el galardón de «laureada» en la Universidad Nacional–, porque el premio implicaba la publicación. Encontró cerca de 5.000 errores elementales de ortografía, mala sintaxis, fallas de concordancia, notas incorrectas y atribuciones falsas, además de que se repetía cuatro veces una cita bien larga (cómo pueden tan siquiera aprobar esto, y ya no digamos premiarlo, me pregunto). Pobre, no sabía casi nada de la vida todavía.

También ocurre que, en muchas investiga-

ciones, desde el comienzo se aprueba (sin haber todavía ningún resultado, solo una vaga promesa) una plata para la «socialización» del estudio –para publicarlo, sencillamente– . Al finalizar el proyecto, entonces, los investigadores ya tienen la plata para publicar otro libro. Cuando el editor abre el maletín que le han llevado los autores y con su aguzado olfato percibe el hipnótico olor de los billetes, todo el asunto de la evaluación y los pares se agiliza mucho.

Algunos ejemplos

Para simplificar, utilizaré ejemplos de publicaciones hechas durante la vigencia del nuevo decreto en universidades públicas y acreditadas como «de alta calidad» no solo por el gobierno, sino también por el contri-buyente incauto. Después de todo, se supone que esta norma es mucho más rigurosa que la anterior, lo cual permite inferir razonable-mente que en la época anterior las publica-ciones eran por lo menos tan malas como las que comento a continuación.

Muchos de los escritos de ciencia social sobre algunos de nuestros problemas más acuciantes son un ejemplo perspicuo del tipo de escritura pomposa y vacua al que me refiero. Un caso representativo es el de los análisis perpetrados por investigadores universitarios sobre problemas como el desplazamiento forzado. Un ejemplo sobresaliente lo ofrece un libro de investigación que busca hacer una «cartografía semiótica para la comprensión de territorios de migración forzosa» (interesante, además, porque uno de los autores es extranjero: un «par internacional», en jerga). El libro fue publicado por la Universidad de Caldas en 2007. He aquí una de las conclusiones:

La categoría de desplazado se inscribe en el ámbito de la ambivalencia. Por un lado

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de desplazado se inscribe en el ámbito de la ambivalencia. Por un lado Medellín • No.

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PABLO ARANGO

se convierte en instrumento de discrimi- nación positiva mediante el que se busca el resarcimiento estatal para una población que ha sido vulnerada con responsabilidad –por acción u omisión– del Estado. Por otro lado, se convierte socialmente en un estigma que recae sobre una población que se acoge a esta denominación.

Se trata de la evasión seudosofisticada característica de los «científicos» sociales de cierta corriente que ha venido ganando cada vez más fuerza en las universidades. Desde el título el eufemismo campea: «migración forzosa» atrae la imagen de una bandada de pájaros felices buscando tierras más calientes, cuando se suponía que nos iban a hablar de hordas de campesinos amedrentados y desvalijados (¿no fue migrante, si mal no recuerdo, la palabra que usó José Obdulio Gaviria para referirse a nuestros campesinos expoliados y amenazados? ¿Habrá leído este «estudio» el inefable consejero?). Para rematar, en la cita se ve que el «estudio» terminó convertido en un análisis de los eufemismos.

Los autores plantean la fundamental pregunta:

«¿Podríamos afirmar categóricamente que el desplazamiento es una realidad reciente en la historia del país sin incurrir en un acto de negación de la historia?». Obviamente, contestan:

particular a unas condiciones que no son tan novedosas, dentro del fenómeno en sí, aunque se reconocen otros elementos en su objetivación contemporánea.

Noventa páginas y una cantidad de mapas después, esto es lo que tienen para decirnos los investigadores: que el desplazamiento forzado existía aun antes de que hubiera leyes para «castigarlo». Cuatro autores, un proyecto de investigación y un libro para realizar este descubrimiento.

La autora de un libro publicado en 2004 por la Universidad Nacional de Colombia y por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que propone un «nuevo paradigma», el de «pensamiento ambiental», hace las siguientes observaciones sobre las implicaciones que tendría dicho paradigma para la planeación urbana:

La multiculturalidad, la fragmentación y

la llamada desterritorialización, son tres eventos rizomáticos de la vida urbana contemporánea, que intentamos interpretar

y comprender hermenéuticamente con

el ánimo de proponer alternativas ético- estéticas de acción. Para realizar este ejercicio hermenéutico tenemos que partir de que vale todo aquello que vamos a interpretar y a comprender. Este todo vale permite que no despreciemos nada, ningún actor, ningún escenario, ninguna inter-

Esta pregunta necesariamente desemboca

relación, ninguna actuación en la ciudad.

en una disyuntiva fundamentada, por

Este todo vale no descalifica a priori a nadie

un lado, en el reconocimiento de la

ni

a nada. Permite la posibilidad de que todo

similitud existente entre formas de

y

todos los que intervienen sean escuchados

movilidad generadas por las expresiones

y

valorados. Paradójica y contrariamente a

conflictivas importantes, sucedidas –por dar una fecha arbitraria e inexacta– desde la conformación de la República, y, por el otro lado, por la aceptación de la eficacia simbólica inherente a la instauración de una realidad «nueva», realidad que mediante el contundente acto de proclamación de una ley otorga un reconocimiento

los que creen que el todo vale es fuente de impunidad, silencio cómplice o desprecio, el todo vale como momento inicial del proceso hermenéutico, permite que todos y todo tengan un valor, un lugar, un sitio y una importancia semejantes, en las decisiones urbanas. En otro momento del proceso de comprensión e interpretación de estos

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En otro momento del proceso de comprensión e interpretación de estos 2 0 Medellín • No.

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LA FARSA DE LAS PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS

u otros acontecimientos urbanos, cada

escenario, cada actor, cada interrelación y cada actuación, tendrán un valor distinto lo cual significa que todo vale pero de manera diferente. Para llegar a ese momento que es el momento de la diferencia, habrá tenido que transcurrir un intenso proceso comunicativo, donde las racionalidades y el juego de poderes, lo mismo que las fuerzas de las sensibilidades y de las formas de seducción, hayan ejercido una especie de convencimiento que permita priorizar esta cosa (Heidegger) o asunto sobre otros.

Quisiera saber cómo «priorizaría» la autora esta «cosa» que acabo de citar. Le parece a uno que el final de un texto como éste debería ser la frase del parcero del barrio Popular Nº8 de Medellín: «Si me entendieron me explican, tan amables».

He aquí la explicación de lo que se propone el autor de un artículo (otro «par interna-cional») publicado por una revista de la Universidad de Antioquia, clasificada en C por Colciencias:

Contra el orden y el conformismo lingüís-

ticos, para ser, actuar e interpretar de otro modo, hay que ser un filólogo. No en el sentido del especialista ni del literato, quienes pretenden apropiarse de las palabras,

o como la hermenéutica tradi-cional o las

concepciones lingüísticas posi-tivistas, que marginan la materialidad de las palabras o

las reducen en un estudio con pretensiones objetivas, sino en el sentido del cuerpo- amante-enamorado de ellas, quien ama

y siente el cuerpo de las palabras, de ese

cuerpo sensible, maleable, revelador de la alteridad, lugar de la libertad; quien no las utiliza, porque el cuerpo de las palabras no le pertenece al discurso, a la comuni- cación, sino que las ama subvirtiéndolas, explotándolas, colapsándolas hasta el sinsentido mismo.

Creo que es fácil estar de acuerdo en que el autor logró lo que describe en la parte final. Y

si estando enamorado de las palabras las junta de ese modo, no quiero ni pensar lo que haría

si las odiara.

Con el acendrado centralismo de nuestro país,

si mis ejemplos provinieran de una universidad

en una provincia selvática olvidada, sería comprensible que hubieran sido publicados. Pero no, fueron impresos en tres universidades nacionales públicas acreditadas como instituciones de alta calidad.

Moralejas

Un problema con el sistema de evaluación, que persiste con el Decreto 1279, es que los

«pares» lo son en un sentido muy literal: por

lo general escriben tan mal como los autores

que evalúan. Además, debido al reducido

tamaño de las «comunidades académicas»

y a la realización frecuente de foros y

encuentros, lo más probable es que el sistema

de evaluación (que en muchos casos se intenta hacer de forma anónima, de tal modo que ni

el evaluador ni el evaluado sepan sus nombres

respectivos) no logre preservar el anonimato. Es muy común que un autor se refiera, en el cuerpo de un artículo o libro, a otros trabajos que él mismo ha publicado; como en las muestras de escritura que he dado, muchos de los autores tienen, más que un estilo, un modus operandi (a la manera de los asesinos en serie), con lo cual resulta muy fácil saber quién escribió qué después de unos cuantos párrafos; y, finalmente, los profesores pueden conocer por varias vías el nombre de quien está evaluando su escrito: pueden halagar a las secretarias de los comités o, como ha ocurrido en la Universidad de Caldas, simple-mente elevar un derecho de petición para saber el nombre.

No es raro entonces que la mayoría de las editoriales de las universidades públicas se

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

que la mayoría de las editoriales de las universidades públicas se Medellín • No. 8 •

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PABLO ARANGO

preocupe poco o nada por publicitar sus títulos

y autores, puesto que la principal función

de tales sellos es servir de resorte para el

aumento del sueldo de los profesores (hace poco le reclamé a un autor por lo mal escrito que estaba su «libro», y me contestó: «¡Ah!,

es que no soy escritor»). También sucede que

de un libro se publican tirajes de menos de cien ejemplares, apenas los suficientes para cumplirle al profesor –que de otro modo seguiría presionando con el argumento de que su obra fue bien evaluada–, para el depósito legal y la biblioteca. La obra queda registrada,

el autor satisfecho, el comité editorial se quita

un problema de encima y, finalmente, nadie la lee. Por eso, cuando se publican buenos libros, tampoco reciben la atención que se merecen, pues las editoriales universitarias se han marginado a sí mismas del mercado.

Otro indicio de que algo anda mal tiene que ver con la casi total ausencia de crítica escrita. El único síntoma fiable de la existencia de comunidades académicas es la discusión pública. Pero en las revistas especializadas es muy raro encontrar que un colega le conteste a otro. Lo cual podría significar que la mayoría de la gente trabaja en asuntos distintos, o que están de acuerdo en casi todo o, lo más probable, que no se leen. Y recordemos que en ciencias sociales y humanas hay mucho más de noventa revistas, y más de cuatro mil grupos de investigación registrados por Colciencias.

Esta situación parece la parodia de la parodia que hace un capítulo de la novela Asuntos de un hidalgo disoluto, de Héctor Abad Faciolince. En él, el protagonista cuenta la moraleja que le dejó una corta incursión en la política nacional. Siendo candidato al Senado, viajó por todo el país y llegó a la conclusión de que lo que se necesita para triunfar en la política colombiana no es un programa político, sino repartir trago. Dijera

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es un programa político, sino repartir trago. Dijera 2 2 lo que dijera, si repartía la

lo que dijera, si repartía la cantidad suficiente

de licor, lo aplaudían. Siguiendo con la caricatura, en la academia colombiana, por lo menos en lo que Colciencias llama ciencias sociales y humanas, usted puede poner por escrito casi cualquier cosa, y probablemente nadie le dirá nada. En la Universidad de Caldas una vez circuló una «publicación impresa universitaria» sobre el concepto y la práctica de la evaluación, en la que el autor declaraba sin derramar una lágrima que «una mala evaluación es más nociva que la bomba atómica que arrasa poblaciones enteras». La

reacción fue el silencio.

En los grupos de investigación, para los cuales Colciencias tiene una jerarquía similar a la de

las revistas, la situación es un mal chiste. En el caso de las ciencias sociales y humanas, por ejemplo, el escalafón era hasta hace poco una pirámide invertida: la mayoría de los grupos estaba en los niveles más altos de calidad. Actualmente, Colciencias está reclasificando los grupos, con la restricción de que no serán puntuados los libros de investigación a menos que hayan sido reseñados, entre otras medidas. Con esto se espera poner la pirámide al derecho, pero mucho me temo que en pocos años los autores de libros se asegurarán de que algún colega les publique una reseña,

y viceversa: el reseñista cobrará después su

cuota en recensiones de sus propios libros. Con el corolario hilarante de que si un libro recibe una reseña demoledora, o diez, el sistema de Colciencias le aumenta el puntaje ¡solo por haber sido comentado!

Casi sobra decir que el sistema tiene serios problemas para aproximarse a lo que vale la pena. Los evaluadores de una revista son también escritores en otras y, así, hay una motivación mutua para reducir las exigencias. Una consecuencia es que la publicación en revistas de baja circulación y calidad dudosa que logran cumplir requisitos apenas formales

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LA FARSA DE LAS PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS

aumenta automáticamente el sueldo de los autores, mientras que la publicación en medios de más amplia circulación y prestigio, como Gatopardo o, para exagerar, The New Yorker, donde es mucho más difícil publicar, no tiene efectos en el salario. Además, un evaluador puede contar con un currículo estupendo y escribir desastrosamente (las citas que puse son de autores con doctorados realizados en el extranjero). Recurrir a evaluadores extranjeros tampoco resuelve nada, pues no nacer en Colombia puede ser una ventaja en la vida, es cierto, pero no tiene nada qué ver con la buena escritura.

Cuando el gobierno propuso el Decreto 1279 hubo un aluvión de airadas protestas por parte de profesores y sindicatos. El razonamiento que expresaron con más frecuencia para oponerse fue que los problemas con el 1444 estaban en la forma de aplicarlo, y no en su contenido. Agregaban que el nuevo decreto atentaba «contra el futuro de la Ciencia y la Tecnología en Colombia» (así se expresan en una carta, dirigida al ministro de Educación, los miembros de más de diez grupos de investigación de la Universidad de Antioquia).

Todo esto está desencaminado: la sola idea de «estímulos a la producción intelectual» es un error. El resultado más visible de la creación de esa política de estímulos fue una riada de papel, de malos escritores y de publicaciones que nadie lee. Por lo menos en humanidades, con toda certeza lo que se hubiera dejado de publicar si tal política no hubiera existido no vale la pena. Tampoco resulta sorprendente, entonces, que las obras más importantes del siglo pasado publicadas en Colombia, en áreas como literatura y filosofía, hayan sido escritas al margen o a pesar de las academias (las de Nicolás Gómez Dávila, Fernando González, García Márquez, etc). Es cierto que ellos no escribieron lo más importante durante la

época de los decretos, pero también es cierto que sus obras perduran justamente por ser antiacadémicas: no especializadas y, sobre todo, bien escritas). Algunos han argüido que el problema reside en la comparativamente baja remuneración de los profesores univer- sitarios. Pero esto se resuelve aumentando los sueldos, no poniendo un cebo para que un batallón de chapuceros se ponga a publicar.

Una consecuencia adicional de este estado de cosas es que las universidades han resultado incapaces de cumplir una de las funciones sociales que deberían desempeñar: contribuir

a la discusión pública inteligente. No es raro,

por ejemplo, que la mayor parte de la ciencia social académica que se hace en el país sea perfectamente irrelevante para nuestros gobiernos. ¿Qué puede haber de preocupante para un régimen en el tipo de disertaciones que cité sobre los desplazados? En la universidad, la sociedad debería ser capaz de aprender cómo se conduce una discusión de manera lógica e informada. Lo que presentamos, en cambio, es una serie triste y risible de monólogos. No es sorprendente, entonces, que el resultado consista en egresados borregos o frustrados; ni que a casi nadie le importe la ingente cantidad de cosas que publicamos.

Hacen bien, después de todo: en la mayoría

de los casos, son una pérdida de tiempo, plata

y esfuerzo. Mientras tanto, las universidades y

el gobierno siguen cacareando sus discursos ociosos sobre la excelencia académica, el crecimiento de los grupos de investigación y las revistas «indexadas» (así dicen). Lo hacen de buena fe, estoy seguro, no están mintiendo. Es el clímax del simulacro, la farsa en estado puro: una mascarada que no oculta nada, el maquillaje sin rostro, la bufonada de la seriedad.

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que no oculta nada, el maquillaje sin rostro, la bufonada de la seriedad. Medellín • No.

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PABLO ARANGO

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PABLO ARANGO 2  Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

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LAS PUBLICACIONES UNIVERSITARIAS:

UN ‘MEA CULPA’

Salomón Kalmanovitz *

En la Universidad Nacional de los años ochenta no se esperaba que los profesores publicaran. Recuerdo una asamblea donde un dirigente de uno de los sindicatos enarboló su contrato para afirmar que debía dictar clases, mas no investigar ni compartir sus conoci- mientos con la comunidad académica. Con Jesús Antonio Bejarano decíamos que en las universidades anglosajonas la consigna era «publique o muera», mientras que en la UN era «publique y muera».

Iniciamos entonces una «lucha» por el reconocimiento de las publicaciones, pues ambos éramos muy prolíficos, y se nos ocurrió un incentivo positivo, que sería un aumento proporcional al esfuerzo por publicar que entrara al magro salario del profesor. Eso lo discutimos cuando Antanas Mockus era vicerrector académico y se implementó durante su rectoría hacia 1990. Dos años después fue recogido por el Ministerio de Educación en generoso decreto.

Hecho el decreto, saltó la trampa. Muchos profesores publicaron cualquier cosa, pla- giaron, se inventaban revistas, las universi- dades emprendieron editoriales cuyo fin único fin era aumentarle el sueldo a los avivatos que proliferaron. Se llenaron bodegas de papel

impreso, leído por muy pocos, evidencia del mezquino espíritu investigativo de sus profesores.

El Ministerio, alertado de los efectos ventajistas que surgían de la regulación, decidió endu- recerla en 2002. Impuso entonces condiciones de evaluación, clasificación de las revistas según su calidad (indexación), comités editoriales, pares externos y tantos otros requi-sitos que terminó edificando un enorme monumento de trámites engorrosos.

No importó: los ventajistas se volvieron duchos en birlar las exigencias, mientras los que poseían el espíritu inquisitivo y la paciencia del verdadero investigador renunciaban a cobrar los premios que ofrecía el sistema.

Pablo Arango, de la Universidad de Caldas, ha publicado en El Malpensante un incisivo ensayo donde evalúa el impacto que tuvo el decreto en el área de ciencias sociales y el panorama es espantoso, deprimente. Quizás en el área de economía el resultado no sea tan malo, pero cosas se ven

Cuando pensé en la propuesta estaba imbuido del espíritu corporativo de la UN, de los profes que se consideran abusados todo el tiempo,

* Profesor de Economía, Universidad de los Andes. Tomado de El Espectador, Bogotá, 6 de julio de 2009, p.24.

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de los Andes. Tomado de El Espectador, Bogotá, 6 de julio de 2009, p.24. Medellín •

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SALOMÓN KALMANOVITZ

que son el ombligo del mundo y que éste debe reconocerles todos sus esfuerzos, juzgados por ellos mismos. Consideré entonces que primero había que ofrecer incentivos positivos y quizás después complementarlos con exigencias y sanciones.

Hoy tengo una visión externa y, espero, más rigurosa. Hay exceso de politiquería en las universidades públicas, los profesores están demasiado empoderados, trabajan poco y se les paga más de lo que producen. Por ejemplo, no dictan en jornada nocturna ni cursos de vacaciones, desperdiciando buena parte de los recursos públicos.

No hay una buena razón para pagar por los resultados de las investigaciones de los profesores, cuya vocación y obligación es producir conocimiento nuevo, diseminar el existente o desarrollar las mejores prácticas pedagógicas por escrito.

Si no cuentan con el espíritu inquisitivo y la voluntad de entrega, están en el lugar equivocado. Sería bueno demoler todo el aparataje de puntos y en su lugar establecer una medida tan sencilla como drástica: aquel profesor que tras siete años en la Universidad no haya producido una obra de alta calidad, será despedido.

Universidad no haya producido una obra de alta calidad, será despedido. 2  Medellín • No.

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Universidad no haya producido una obra de alta calidad, será despedido. 2  Medellín • No.

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LAS REgLAS ACADéMICAS

Salomón Kalmanovitz *

Existe un interesante debate sobre la pobreza de las publicaciones universitarias que surge de los malos incentivos que permean la actividad académica en la universidad pública colombiana, muchos de los cuales también existen en las universidades privadas. La calidad de la investigación de ambas ha sido pobre, por decir lo menos.

Si la misión de la universidad es la búsqueda de la verdad, entonces la investigación constituye su savia, su actividad fundamental y la mejora de calidad debe ser su meta, por encima de otras consideraciones. Se trataría entonces de una institución meritocrática que dispone de los mejores profesores y estudiantes.

Idealmente, los profesores deben hacer una carrera basada en el logro como investiga- dores y docentes; el Estado o su empleador privado deben pagar unas remuneraciones justas y crecientes que reflejen sus aportes:

investigaciones, consultorías y docencia de buena calidad. Desafortunadamente, los doctores están muy mal remunerados en las universidades públicas, lo cual va a conducir a que los pierdan frente a las universidades de élite y los centros de investigación privados.

quienes deben decidir qué y cómo se enseña. Eso no quiere decir que decidan también sobre su propia estabilidad laboral ni sobre el proceso de contratación. Aunque las razones son obvias, no se aceptan en Colombia. Una estabilidad a toda prueba impide seleccionar a los buenos profesores y salir de los incompetentes, deteriorando la calidad de la educación. El control de la contratación,

a su vez, degenera en el endogenismo, que

reproduce las taras y vicios existentes entre el

cuerpo profesoral de manera exponencial.

El sistema universitario público colombiano se

desarrolló sin ponerle límites a la estabilidad. Hay una visión humanista y sindical que la defiende a ultranza, que impide la conformación incluso de comités de ética o disciplinarios para los profesores que, como están las cosas, pueden cometer abusos contra estudiantes o colegas sin consecuencia.

El período de prueba efectivo no existe y una vez firmado el contrato el profesor sabe que puede jubilarse. No puede darse entonces el llamado «tenure» o contrato vitalicio que se

lo gana el profesor que ha producido una obra

destacada después de un período razonable de tiempo en las buenas universidades del

mundo. Acá todos son vitalicios.

La universidad debe ser gobernada en sus aspectos académicos por sus profesores,

* Tomado de El Espectador, Bogotá, 27 de julio de 2009, p. 24.

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* Tomado de El Espectador, Bogotá, 27 de julio de 2009, p. 24. Medellín • No.

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SALOMÓN KALMANOVITZ

Hay casos de alto riesgo moral en las universidades públicas que ofrecen estudios doctorales a sus profesores; bajo el manto del colegaje, obtienen sus títulos con facilidad sin capacitarse mínimamente. A éstos se les conceden generosas descargas académicas y hay casos en que los títulos se obtienen al borde de la jubilación: la universidad pierde de esta manera sus inversiones en «capacitación» y además incrementa su carga pensional.

También ha habido progresos: la Universidad Nacional y la Universidad de Antioquia

abrieron concursos internacionales de profe- sores que permitieron su diversificación y hacerse algo más cosmopolitas; en ellas, los concursos docentes son más serios que en las universidades públicas de provincia, lamenta- blemente clientelizadas.

La mejor calidad docente y la selección de la crema de los mejores estudiantes del país explican porqué continúan siendo líderes.

estudiantes del país explican porqué continúan siendo líderes. 2 8 Medellín • No. 8 • Diciembre

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gRITEN POR LOS qUE NO PUEDEN gRITAR

¿Es bueno que en Medellín se vaya a construir la Clínica de la Mujer que, además, valdrá 17 mil millones de pesos? La respuesta no es sencilla. Es esencial saber con claridad cuál es su misión fundamental y fundacional. Cuál es su objetivo básico.

Percibimos, analizando la carta que envió a esta casa editorial la doctora Luz María Agu- delo Suárez, Secretaria de Salud de la Alcaldía de Medellín, que se trata de un centro asis- tencial, uno de cuyos objetivos esenciales será facilitar a muchas jóvenes abortar, amparadas en el Decreto 4444 del 13 de diciembre de 2006.

Quizás esta clínica de salud sea legal. Pero no todo lo legal es éticamente aceptable. Así muchos se peguen de la legalidad para dar vía libre a comportamientos, alegatos jurídicos y actos de gobierno carentes de ética.

Y no nos estamos refiriendo a la moral católica, sino a los mínimos éticos que deben guiar a todo ser humano.

El primero, el respeto a la vida. Y nosotros, en esta empresa de comunicaciones, luchamos por la vida de todo ser, especialmente de todo ser humano.

Entonces, ¿cómo podríamos aprobar que se acabe con la vida de un niño en gestación,

* Medellín, 28 de julio de 2009, p. 5a.

Editorial El Colombiano *

un ser que tiene el código genético desde que el óvulo materno es fecundado por el espermatozoide masculino? ¿Que se acabe con la vida de una personita que en el vientre materno siente, se alegra y se entristece? ¿Que desarrolla con prontitud el cerebro y vive alerta, que se comunica por códigos más universales que la palabra?

Este ser humano es indefenso, en especial por cuanto no puede hablar. La palabra es un comportamiento social adquirido dentro del entorno cultural en el que se vive después de nacer. Por no tener la palabra, el bebé abortado no grita que quería vivir, que ese era su derecho.

La Clínica de la Mujer tendrá servicios buenos y podrá valerse de la experiencia de otros centros idóneos que ya manejan las temáticas que también incluirá dentro de sus servicios: la educación preventiva para un manejo responsable de la sexualidad, de los factores de riesgo, la atención ginecológica. Este centro médico seguramente apoyará preferencialmente a todo ser humano de sexo femenino en todo lo que tenga que ver con su salud integral.

Lástima, sí, que sea una clínica en donde se practicarán abortos, en donde trabaje personal de la salud que, por uno u otro motivo,

EDITORIAL EL COLOMBIANO

preten-derá ignorar la esencia de su misión que es buscar la vida de todo ser humano, sin excep-ción alguna. Que olvidará o pretenderá olvidar, por uno u otro motivo, el Juramento Hipo-crático.

Lástima que sectores de nuestra comunidad estén inmersos en un materialismo sin sentido de la trascendencia. Donde prima el placer y el facilismo, para no usar una palabra ya obsoleta pero vigente, el hedonismo. Una comunidad que olvidó ejercer la autoridad con razones pero con firmeza, dentro de un marco de principios éticos esenciales. Una comunidad en la que los padres temen a los hijos y ha olvidado conjugar el verbo dialogar.

Es cierto que hay un inmenso problema social, pero la solución no puede ser una clínica que, pegada a la ley, haga fácil el aborto, tal vez

olvidando que hay otras salidas, además de

la educación preventiva que evite embarazos

prematuros.

Entre ellas, asumir la paternidad y maternidad responsables, porque, del mismo modo que hay derechos, hay deberes. Entregar, en adopción, los niños no deseados. Hay millones de parejas dispuestas a recibir los bebés, cuyos padres biológicos no quieren o no pueden atender debidamente.

Jóvenes: no aborten esos niños que pueden

tener una vida feliz en sus brazos o en los de padres adoptivos, quienes los esperan con sus brazos abiertos. Jóvenes: sean ustedes los que den un grito pacífico pero convocante

y comprometedor a una comunidad que

sustituyó los valores por el vacío de una vida fácil. Griten por esos niños no nacidos que no pueden gritar.

una vida fácil. Griten por esos niños no nacidos que no pueden gritar.  2 Medellín

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una vida fácil. Griten por esos niños no nacidos que no pueden gritar.  2 Medellín

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La «Clínica de la Mujer» (otro eufemismo) es un proyecto que adelanta la actual adminis- tración de Medellín, de la cual en un concepto de audiencia pública (disponible en www. sca-antioquia.org.co) la señora Luz Marina Agudelo Suárez, Secretaria de Salud, explica que la mencionada clínica será «especializada en servicios ginecológicos y con ayudas diagnósticas de alta tecnología», y precisa que tendrá tres ejes de acción: «la salud sexual y reproductiva y los problemas ginecológicos que de ella se derivan, la violencia basada en el género y la salud mental asociada a la condición de género».

Lo curioso es que la clínica que tiene como fachada ser de «ayuda para la mujer», no tendrá servicio de urgencias, así como NO se practicarán ni partos, ni cesáreas, según la funcionaria, porque en la ciudad ya hay varios centros que prestan estos servicios obstétricos. No obstante, aclara en su comunicado que se atenderá el IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo), al parecer servicio principalísimo de la clínica.

Ahora bien, no está demás recordar que el IVE es el mismo aborto, solo que en perfecto uso del lenguaje políticamente correcto, pues es la expresión con la que se denomina a los casos

¿CLíNICA DE LA MUJER O DEL ABORTO? *

Beatriz Eugenia Campillo Vélez *

despenalizados por la Corte Constitucional.

Pero cuidado, fueron despenalizados, NO legalizados, y en esto parece que la técnica jurídica a algunos servidores públicos les ha fallado, y es que cuando algo se despenaliza, no es una conducta que se tenga que promover

o financiar con dineros públicos.

Pero sabemos que políticamente hay un afán por promover los discursos de género, entre

ellos el feminismo, pero no el clásico que trataba de buscar la igualdad de la mujer frente al hombre, sino aquel que busca atacar la vida

y la familia, así como los principios y valores

que han forjado las grandes sociedades. Ya que un verdadero feminismo debería propugnar ante todo porque no se le haga daño a la mujer con prácticas como el aborto, que como sabemos, deja daños físicos y sicológicos fuertes en ellas, que premia a los violadores y castiga a los que quisieran ser padres responsables, todo esto sin contar a la principal víctima, un bebé condenado a muerte (que incluso podría ser una mujer asesinada por el mismo feminismo).

Que la mujer puede destacarse en muchos ámbitos, que no es sólo para estar en la casa, que no siempre tiene que ser madre, es cierto. Pero que la maternidad está ligada a su

* Tomado de El Colombiano, Medellín, 4 de agosto de 2009, p. 2A.

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

a su * Tomado de El Colombiano, Medellín, 4 de agosto de 2009, p. 2A. Medellín

BEATRIZ EUGENIA CAMPILLO VÉLEZ

misma naturaleza, es una cuestión innegable, y que cuando se está en estado de gravidez deja de ser una opción y se convierte en una responsa-bilidad debido a la existencia de un ser humano genéticamente distinto, por muy pequeño que sea, que ha de merecer todo el respeto, tampoco lo podemos olvidar.

Así que llegar a proponer la maternidad como

algo negativo, como una enfermedad, y reducir al ser humano a un puñado de células sin valor alguno, no puede bajo ninguna circunstancia llamarse progreso, y esto es justamente lo que se está haciendo con la «Clínica de la mujer», un nuevo proyecto que se disfraza de progreso.

«Clínica de la mujer», un nuevo proyecto que se disfraza de progreso.   Medellín •

«Clínica de la mujer», un nuevo proyecto que se disfraza de progreso.   Medellín •

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

SALUD y VIDA

O MUERTE

Martha Lucía Correa Escobar *

Con suma preocupación un grupo de mujeres que hacemos parte del movimiento de mujeres de la ciudad de Medellín, aglutinadas en el que hemos denominado «Grupo de las 300», vemos cómo el periódico El Colombiano viene realizando una campaña en contra de la creación de una clínica para las mujeres de Medellín.

La idea de esta clínica propuesta desde este grupo y consignada en la agenda de la Mesa de Trabajo Mujer de Medellín, surge ante las necesidades sentidas de las mujeres y es acogida con entereza y plena conciencia de su importancia por el actual alcalde, doctor Alonso Salazar.

En la actualidad la mortalidad y la morbilidad de las mujeres es bastante alta en la ciudad de Medellín, sin que se cuente con los recursos necesarios para atender en forma oportuna y con calidad su situación de salud.

Los principales problemas que afectan la salud y la vida de las mujeres de Medellín se dan por condiciones estrictamente ligadas a su condición de género, entre ellas, las más destacadas son: 1). El cáncer de mama. 2). El cáncer de cérvix. 3). Los problemas de salud

mental generados por la violencia social, sexual y familiar y el desplazamiento a los cuales es sometida la mujer en mayor medida. 4). El sin número de embarazos no deseados y no planificados. Destacándose en Medellín los embarazos en niñas y adolescentes. 5). El aumento de enfermedades de transmisión sexual en mujeres incluyendo el VIH.

En los últimos cinco años han muerto en la ciudad de Medellín más de 400 mujeres por cáncer de cérvix y más de 700 por cáncer de mama. Una segunda preocupación es que no se cuenta en la ciudad con un servicio de atención psicosocial para las mujeres, que aborde y dé respuesta de una forma integral a la problemática de salud que se genera por los diferentes tipos de violencias a las que están sometidas las mujeres en mayor medida.

Pensamos en una clínica donde se pueda dar una adecuada educación sexual a las mujeres para prevenir el embarazo no deseado, especialmente el embarazo adolescente.

La interrupción voluntaria del embarazo es un tema absolutamente secundario, no solo por su escasísima frecuencia, sino porque es un servicio que se debe prestar en todas las

* Tomado de El Colombiano, Medellín, 6 de agosto de 2009, p. 2a.

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

las * Tomado de El Colombiano, Medellín, 6 de agosto de 2009, p. 2a. Medellín •

MARTHA LUCíA CORREA ESCOBAR

instituciones de salud públicas y privadas, en los casos que contempla la Ley.

La clínica propone generar cambios profundos en el abordaje de los problemas y necesidades

de salud de las mujeres, que repercutan no solo en las mujeres usuarias de los servicios, sino también en el personal de salud, las familias, las comunidades y la sociedad en su conjunto.

de salud, las familias, las comunidades y la sociedad en su conjunto.   Medellín •

«La mujer ha conocido el odio de los inquisi- dores que a nombre de la santa madre iglesia condenaron su cuerpo a su servicio

y a las infames llamas de la hoguera». Sería

de esperar que en pleno siglo XXI, siglo del conocimiento, del desarrollo del hombre, y del respeto por los derechos humanos, todas las formas de discriminación contra la mujer fueran cosas del pasado. Para vergüenza nuestra, en la Medellín de hoy la lapidación no ha desaparecido, simplemente se ha transformado, se ha nutrido de las nuevas tecnologías de la información y ha renacido bajo la forma de lapidación mediática, lapidación en contra de un proyecto que busca proteger la salud y promover el bienestar de las mujeres de la ciudad. La CLíNICA DE LA

MUJER, es un proyecto de la actual admi-

nistración municipal que busca dar respuesta integral a las necesidades más sentidas de la salud de las mujeres como son la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad

y en especial de todas las formas de violencia

conocidas y practicadas en nuestro medio. Este proyecto ha recibido todo tipo de ataques liderados por el periódico El Colombiano y algunos de sus columnistas y todo por el hecho de que en esta institución, además de muchos otros servicios, se practicarán interrupciones voluntarias de embarazo o mejor como

LAPIDACIÓN MEDIáTICA CONTRA LA MUJER

Juan guillermo Londoño Cardona *

prefieren llamarlo sus enemigos, abortos en los casos especiales despenalizados por la Corte Suprema de Justicia en la sentencia C355 de 2006.

Para ubicarnos en la problemática, demos un rápido vistazo a la situación mundial de las mujeres sometidas a aborto inseguro: de los 42 millones de embarazos que se terminan voluntariamente cada año en el mundo, aproximadamente 20 millones se realizan por fuera de los sistemas de salud y son por lo general, abortos inseguros, es decir, practi- cados por personal no capacitado o en condi- ciones inadecuadas. Por esta razón, el aborto inseguro es considerado una pandemia de carácter prevenible.

Son las mujeres pobres de países en desarrollo quienes pagan con su vida la carencia de condiciones y de capacitación del personal de salud responsable de su atención. Las complicaciones del aborto inseguro, como la hemorragia y la sepsis, se encuentran entre las primeras causas de mortalidad materna; en cambio, en los países industrializados, el aborto legal practicado en instituciones habili- tadas y por personal idóneo es un procedi- miento seguro con menos de una muerte por 100.000 procedimientos.

* Profesor de la Facultad de Medicina. Tomado de Co-Respondencia, Nº. 106, suplemento 2, Agosto 10-15 de 2009.

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

Tomado de Co-Respondencia, Nº. 106, suplemento 2, Agosto 10-15 de 2009. Medellín • No. 8 •

JUAN GUILLERMO LONDOñO CARDONA

En los países pobres hasta el 50% de los recursos destinados a la atención de salud sexual y reproductiva se dedica a la atención del aborto inseguro; además, las compli- caciones del mismo tienen un costo social imposible de cuantificar en dinero: la pérdida de un miembro productivo de la sociedad, en muchos casos la cabeza de la familia, un número importante de niños huérfanos expuestos a mortalidad infantil, desnutrición, analfabetismo, violencia, abuso sexual y esclavitud laboral.

Se afirma que la atención de las compli- caciones del aborto inseguro ocupa el segundo lugar en el uso de los recursos para la atención obstétrica en países en desarrollo.

Cada año, cinco millones de mujeres en el mundo son hospitalizadas por complicaciones del aborto inseguro y 220.000 niños quedan huérfanos como consecuencia del mismo.

La OMS considera que el dos porciento de las mujeres que se someten a un aborto inseguro quedan infértiles luego del procedimiento. De las 66.000 muertes maternas como conse- cuencia de aborto inseguro en el mundo, 98% ocurren en países en desarrollo y 28% corresponden a mujeres de 20 a 24 años.

Casi todas las muertes por aborto inseguro son prevenibles si el procedimiento se realiza en condiciones de seguridad y por personal entrenado, con infraestructura adecuada, vigilancia del cumplimiento de la norma. Cuando estas condiciones están garantizadas, la mortalidad por aborto es de 1.7 por 100.000 procedimientos realizados durante el primer trimestre de la gestación. Por estas razones la ONU en su asamblea general de 1999 considero que «en circunstancias donde el aborto no sea ilegal, los sistemas de salud deben entrenar y equipar a los proveedores de

los servicios de salud y tomar otras medidas para asegurar que los abortos sean seguros y accesibles».

No sobra recordarles a los nuevos inqui- sidores, que el Estado colombiano es laico, que el aborto está despenalizado en Colombia en tres circunstancias especiales, que por ley (Resolución 4905 del 14 de diciembre de 2006), es «deber del Estado garantizar la provisión de servicios de salud seguros y definir los estándares de calidad que garanticen el acceso oportuno a los proce-dimientos de interrupción voluntaria de embarazo IVE»; que esta obligación cobija a EPS, entidades de medicina prepagada, entidades departamentales, distritales y municipales de salud. Si estas entidades no ofrecen estos servicios con calidad y oportunidad, serán objeto de sanciones.

Es fácil condenar y lapidar a los promotores de la CLíNICA DE LA MUJER cuando no se conoce la triste y desgarradora historia de miles de mujeres que hace algunos años acudieron a las salas de obstetricia de los hospitales de Medellín con severas compli- caciones derivadas de abortos provocados en condiciones de inseguridad y como conse-cuencia de ello cientos de adolecentes sometidas a abortos inseguros en clínicas clandestinas o en bodegas de farmacias, salían luego de varios meses de hospitalización mutiladas, sin útero, sin ovarios como conse- cuencia de infecciones causadas por la introducción de sondas con alma de alambre con las que les provocaban el aborto o termi- naban pagando con su vida por carecer de dinero para pagar un procedimiento seguro como lo hacían los estratos altos de la sociedad antioqueña. Porque así nos duela el aborto se practica en ricas y pobres, en blancas y negras en solteras y casadas, la diferencia radica en las condiciones en que se practica y en quien

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la diferencia radica en las condiciones en que se practica y en quien  8 Medellín

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

LAPIDACIÓN MEDIáTICA CONTRA LA MUJER

lo hace, y por lo tanto en las complicaciones que el procedimiento conlleva.

Es bueno recordar que el rostro de las madres muertas por aborto inseguro en Colombia es joven, es pobre, es marginado y lleva las huellas de una violencia de género que las acompaña por generaciones desde su propia concepción y hasta el último de sus días y de ello es cómplice una sociedad indolente e hipócrita como la nuestra.

Los huérfanos que dejan estas madres generalmente mueren en la infancia, los más afortunados, los demás se desnutren, son presa de la violencia sexual, de la prostitución infantil, las drogas, la esclavitud laboral o se convierten en insumo para las bandas crimi- nales de todas las pelambres que pululan en nuestra ciudad o terminan en el abanico delincuencial que les ofrece la sociedad

colombiana.

Quienes por más de 25 años hemos visto parir la miseria en la ciudad de Medellín y hemos vivido de cerca las consecuencias sociales del aborto inseguro, le pedimos a los nuevos lapidadores mediáticos responsabilidad en sus escritos y respeto por los derechos de las mujeres, derechos adquiridos luego de años de lucha liderada por quienes ustedes de manera despectiva y grosera llaman «feminista sesentudas».

Puede que sesentudas algunas, pero tienen la satisfacción de haber invertido buena parte de sus mejores años en la lucha por la defensa de los derechos de las mujeres, de sus madres, de sus esposas, de sus compañeras y de sus hijas.

mujeres, de sus madres, de sus esposas, de sus compañeras y de sus hijas. Medellín •

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

mujeres, de sus madres, de sus esposas, de sus compañeras y de sus hijas. Medellín •

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CLíNICA DE LA MUJER y ABORTO NO ES LO MISMO

Mario Alberto Duque Cardozo *

Así lo sostiene la Secretaria de Salud del Municipio, Luz María Agudelo al hablar de los objetivos de esta entidad hospitalaria que se proyecta construir en Medellín para darla al servicio en el primer semestre de 2011

El 54 por ciento de la población de Medellín son mujeres. Es decir, poco más de 1.100.000 personas señalan femenino cada vez que les preguntan por su sexo. Al menos a 350 mil de

estas mujeres, de los niveles 1, 2 y 3 del Sisbén, se espera atender en la polémica Clínica de

la Mujer, que debe entrar en funcionamiento

antes de que termine el primer semestre del año 2011.

Polémica porque el proyecto, aún en creación, ha estado rodeado de detractores y defensores por un tema que, ya discutido legalmente en Colombia, sigue siendo fuente de desen- cuentros entre quienes están a favor y en

contra de la interrupción voluntaria del emba- razo, como lo llama la Corte Constitucional,

o

aborto, como suele conocerse mejor entre

la

gente.

El

Colombiano habló con Luz María Agudelo,

Secretaria de Salud de Medellín para hacer

claridad sobre el proyecto de la Clínica de

la Mujer.

¿Qué es la Clínica de la Mujer?

La clínica es un proyecto estratégico de la Alcaldía de Medellín. Hace parte de una política de salud pública que fortalece las áreas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.

¿Pero por qué de la mujer?

«Las estructuras de prestación de servicio de salud crecen en el mundo de acuerdo a las necesidades y problemáticas de la población.

El papel de la mujer en la actualidad no es solo

de madre. Las mujeres incursionan muchísimo en la vida laboral y eso hace que cambien los perfiles epidemiológicos de la sociedad en general, en especial en las mujeres. Se ha

aumentado su esperanza de vida, alrededor de los 80 años para ellas y 70 para ellos.

Así que las mujeres viven más, pero sufren una doble carga de enfermedad que se representa en cáncer de mama y de cuello uterino, que van en aumento. Pero también los problemas ginecológicos. Además hay un tema de peso

y es el de la violencia. La Clínica aparece entonces para dar respuesta a esas nueva problemáticas de salud de las mujeres.

¿Cómo está Medellín en esas líneas que

* Tomado de El Colombiano, Medellín, 20 de agosto de 2009, p. 1d.

sustentan la atención de la Clínica de la

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

20 de agosto de 2009, p. 1d. sustentan la atención de la Clínica de la Medellín

MARIO ALBERTO DUQUE CARDOZO

Mujer?

Las tasas de cáncer de mama (9,8 por 100 mil mujeres) y de cuello uterino (5,9 por 100 mil mujeres) están en aumento, principalmente porque no hay una atención temprana. Son, además, muertes evitables con procesos de prevención.

En violencia las cifras son abismales, con un alto subregistro. La gente no se atreve a denunciar situaciones como el incesto. En especial en la población desplazada. De, aproximadamente, 2.500 denuncias entre 2007 y 2008, de violencia intrafamiliar, 2.000 son mujeres. Casi un 83 por ciento.

De violencia sexual, el 93 por ciento son de mujeres. Además, hay 21 por ciento de embarazos en adolescentes; infecciones de transmisión sexual (sífilis congénita 3,6 por 1.000 nacidos vivos) y VIH / Sida (20 casos por 100 mil habitantes).

¿Y por qué siendo de la mujer no se incluyen servicios de ginecoobstetricia?

Históricamente estos servicios en la ciudad han sido muy fuertes. El parto institucional en Medellín está en un 99.98 por ciento de cobertura, es decir, ningún niño, salvo casos excepcionales, nace por fuera de un hospital.

Nuestra Unidad Obstétrica, en Manrique, abrirá 35 nuevas camas y el Hospital General tiene una unidad especializada en cuidados neonatales. Y se creará el hospital infantil con aproximadamente 100 camas. El plan de desarrollo ya contempla planes para la atención a la materna y al niño.

¿Por qué incluir el tema de la IVE?

La gente ha juntado dos temas diferentes, lo de la Clínica y lo del aborto. La interrupción voluntaria del embarazo (IVE) siempre ha generado debates y la OMS habla del aborto seguro, es decir, que en caso de esta inte- rrupción se haga en sitios seguros y esto depende de si los países legalizan o no esta acción. En Colombia ya se dio esa discusión

y la Corte Constitucional despenalizó tres

situaciones en el caso del IVE. Dos son absolu-tamente de carácter médico: cuando un embarazo pone en riesgo la salud de la madre y cuando el feto tiene una anomalía

congénita incompatible con la vida. El tercer caso es el de la violación o el abuso sexual

y como consecuencia hay un embarazo. La

Corte también señaló que el Sistema General de Seguridad Social debe garantizar, y las unidades territoriales vigilar, que eso se haga en las redes prestadoras de servicios.

¿Se puede pensar en la Clínica de la Mujer sin ese servicio?

Es que se tiene que ofrecer, pero a las mujeres

que lo quieran hacer. Es decir, no puedo obligar

a las mujeres a hacerlo, porque es violar la

autonomía de ellas. Entonces tengo que ofrecer un servicio que garantice su salud, en el sentido biológico, psicológico y social. Nosotros no vamos a hacer una clínica para el IVE, pero si alguien me pregunta si lo tendríamos que hacer,

la respuesta como Estado es que sí, tenemos que

cumplir con la ley, con la norma. No hacemos abortos, respetamos una ley que consagra la IVE en tres condiciones. Y en cualquier procedimiento en salud se garantizarán los procesos y procedimientos que contempla la ley.

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salud se garantizarán los procesos y procedimientos que contempla la ley.  2 Medellín • No.

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POSICIÓN DE LA FACULTAD DE MEDICINA DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOqUIA FRENTE A LA CLíNICA DE LA MUJER

Elmer gaviria Rivera *

«Ningún país manda sus soldados a la guerra para defenderlo sin procurar que regresen sanos y salvos, pero durante siglos se les ha pedido a las mujeres que luchen para renovar los recursos humanos sin darles protección alguna».

Fred Said, Presidente de la Asociación Mundial de Planificación Familiar.

La comunidad académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, luego de analizar el proyecto de la actual administración municipal de Medellín sobre la creación de la Clínica de la Mujer y de conocer la polémica suscitada por su futura misión, considera un deber manifestar ante la opinión pública su posición.

El panorama de la salud sexual y reproductiva

de la ciudad de Medellín, caracterizado por todas las formas de violencia contra la mujer, reclama de las autoridades compromiso político de largo aliento con uno de los sectores más desprotegidos de la sociedad como son las mujeres. La Clínica de la Mujer es, sin lugar a dudas, un gran acierto y apunta en esta dirección.

En nuestra ciudad, las cifras concernientes

a la situación de las mujeres son altamente preocupantes; según la última encuesta

nacional de demografía y salud, el 16% experimentan violencia física; 26% de los compañeros se refieren a ellas de manera desobligante; el 33% de las mujeres que conviven con su pareja han sufrido amenazas por parte de su compañero; Medellín presenta altas tasas de cáncer de cuello uterino (5,9 por 100 mil mujeres) y de seno (9,8 por 100 mil mujeres); 21% de embarazos en adolecentes; infecciones de transmisión sexual (sífilis congénita 3,6 por 1.000 nacidos vivos) y VIH/ sida (20 casos por 100 mil habitantes).

La Clínica de la Mujer busca dar respuesta integral a las necesidades de la salud de las mujeres, como son la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, en especial de todas las formas de violencia en su contra, además del tratamiento y la rehabilitación de las afecciones de la salud sexual y repro- ductiva.

* Decano de la Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia. Tomado de Alma Máter, No. 580, Medellín, septiembre de 2009.

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

de Antioquia. Tomado de Alma Máter, No. 580, Medellín, septiembre de 2009. Medellín • No. 8

ELMER GAVIRIA RIVERA

La academia, los medios de comunicación y los líderes de opinión tienen una responsa- bilidad ineludible con la solución de los grandes problemas de la sociedad y la salud, entre ellos, la violencia y la falta de equidad con la mujer.

En la polémica suscitada, la intolerancia y el rencor nos marginan de encontrar caminos de paz y convivencia para una ciudad que atraviesa por un período particularmente difícil en cuanto a violencia se refiere.

Es

tarea válida de los medios de comunicación

Si la sociedad deposita en la mujer la responsa-

y

los líderes de opinión reivindicar la huma-

bilidad de renovar el recurso humano y parti-cipar como pilar imprescindible en su

nidad, la convivencia y la vida, y propender por un futuro donde la equidad sea la regla

formación, lo menos que puede hacer es otorgarles los medios y acompañamiento con afecto, compromiso y protección.

las relaciones en general sean más justas. Medellín y las mujeres lo merecen y lo requieren con urgencia.

y

Medellín y las mujeres lo merecen y lo requieren con urgencia. y   Medellín •

Medellín y las mujeres lo merecen y lo requieren con urgencia. y   Medellín •

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El terremoto político que se armó en Medellín por cuenta de la construcción de la Clínica de la Mujer recuerda ciertos pasajes de la Inquisición.

Ni siquiera la guerra que le declaró la mafia al alcalde de Medellín, Alonso Salazar, ha provocado tal estremecimiento en su gabinete como el escándalo que se desató en las últimas semanas en esa ciudad por la construcción de la Clínica de la Mujer.

El lunes pasado decidió pedirle la renuncia

a todo su equipo, y aunque calificó el hecho

como «un ejercicio normal de administración pública», en los corredores de la Alpujarra se sabía que una de las principales razones había sido la construcción de este centro de atención especializado.

La idea era levantar un centro exclusivo para tratar a las mujeres, con un costo de 17.000 millones de pesos. Una idea no sólo

encomiable sino necesaria en una ciudad, que tiene altos índices de embarazo adolescente

y violencia intrafamiliar. El año pasado, por ejemplo, en promedio cada día 23 adoles- centes fueron madres.

Pero esa idea noble terminó siendo interpre- tada por algunos sectores como un engendro

DE REgRESO AL PASADO

Semana *

del mismísimo demonio. Los doce obispos de las diócesis eclesiásticas de Medellín y Santa Fe de Antioquia publicaron un mensaje en el que deploran que se destinen ocho millones de dólares para crear «un centro para realizar abortos». La Curia mandó un boletín interno a los 1.500 sacerdotes del área metropolitana para sentar postura en contra de la clínica, y hasta hace una semana, se recogían firmas en algunas parroquias para prohibir la obra.

Varias organizaciones han creado grupos en Facebook para protestar por el proyecto. Beatriz Campillo, líder de Pro-Vida, ha sido una de las más críticas: «Quiere mostrarse como un ejemplo a seguir en América Latina, lo que busca seguir políticas internacionales de control de natalidad que atacan a nuestros pueblos y que pretende legitimarse bajo el rótulo de derechos humanos», dijo.

Como si eso fuera poco, el 8 de septiembre, el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, en un hecho inusual, decidió integrar por resolución un grupo especial de trabajo para «hacer control preventivo sobre el proyecto de la Clínica de la Mujer». Seis funcionarios de la Procuraduría integran el grupo, liderado por la procuradora delegada para la defensa de la infancia, adolescencia y la familia, Ilva Miriam Hoyos.

* Tomado de Semana, Bogotá, No. 1429, septiembre 21 a 28 de 2009, p. 48.

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

* Tomado de Semana, Bogotá, No. 1429, septiembre 21 a 28 de 2009, p. 48. Medellín

REVISTA SEMANA

¿Qué pasó?, ¿por qué una clínica que busca tratar integralmente a las mujeres terminó como blanco de esta cruzada?

La clínica se ha ganado la imagen de que será un centro para feministas y para practicar abortos. «Lamentablemente las dependencias encargadas de socializarla –como la Secre- taría de la Mujer– han cometido errores», dijo la concejala Regina Zuluaga. Muestra de ello es que el pasado 31 de agosto cuando se realizó un debate sobre el tema por televisión, no hubo ningún representante de la Alcaldía y el 65 por ciento de los televidentes, según una encuesta del canal, quedó con la idea de que sería una «Clínica del Aborto».

Para bajar los ánimos el mandatario salió la semana pasada a anunciar que la clínica no practicará interrupciones voluntarias del embarazo, ni siquiera en los casos estipulados por la Corte Constitucional. Le envió, además, una carta al arzobispo de la ciudad, Alberto Giraldo, con todas las explicaciones del caso.

Y el viernes pasado se confirmó la salida del

gabinete de las dos secretarias relacionadas con el caso: la de salud, Luz María Agudelo,

y la de mujer, Rocío Pineda.

La orden ahora es que la red de salud del municipio practique los abortos. Aunque en realidad no son muchos los que se hacen, pues según las estadísticas en los más de dos años que van desde que la Corte Constitucional se pronunció al respecto, se han realizado 26.

Todo este escándalo, por momentos, hace

pensar que ha vuelto a rondar por Medellín

el fantasma de Joaquín Pardo, famoso obispo

de finales del siglo XIX que ordenaba a los

sacerdotes vigilar a los hombres que besaban

a las mujeres en la calle. Por no hablar de

monseñor Miguel ángel Builes, que ya en el siglo XX decía: «Que el liberalismo ya no es pecado, se viene diciendo últimamente con grande insistencia (…) nada más erróneo, pues lo que es esencialmente malo jamás dejará de serlo».

erróneo, pues lo que es esencialmente malo jamás dejará de serlo».   Medellín • No.

erróneo, pues lo que es esencialmente malo jamás dejará de serlo».   Medellín • No.

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FALLO EN CONTRA

LA CAVERNA ESTá CRECIENDO

Gustavo Petro, que tiene a Dios en la boca y que fue uno de los grandes electores del beato Procurador, tuvo el otro día una amistosa conversación con el periodista radial Fernando Londoño Hoyos, «el héroe de Invercolsa». Celebraban su triunfo sobre el «viejo y caduco» Carlos Gaviria, ese ateo despreciable que legalizó la eutanasia y despenalizó la dosis personal.

No cabe duda de que el senador Petro fue la sorpresa de la consulta del Polo y de que su triunfo fue un golpe saludable a la clientela de la Anapo. Pero oyéndolo hablar el otro día pensé que el gran derrotado en las «primarias» del Polo fue el idioma. Oír hablar a Carlos Gaviria, con su riqueza lexical, su dicción cuidadosa y su perfecta sintaxis, ha sido siempre un placer para la inteligencia. Oír a Petro, en cambio, es asistir a una catástrofe de la gramática. Para muestra esta perla:

«Ahora todo el partido se debe de colocar en campaña». ¡Ay, no me duele la política, pero qué triste derrota para el castellano!

Ese mismo procurador apoyado por Petro estuvo hace poco en Medellín azuzando a la caverna que ha intentado bloquear un bonito proyecto de la alcaldía de Sergio Fajardo:

la Clínica de la Mujer. Un columnista de El Colombiano, apologista de los paramilitares,

Héctor Abad Faciolince *

uno que dice leer mis artículos tapándose la nariz, ha sido el gran abanderado de esta «campaña moral contra la clínica abortista».

Toda la batería, toda la beatería conservadora de la ciudad se metió de lleno contra el alcalde. Y al fin Salazar, en una melancólica carta al Arzobispo, determinó que en la Clínica de la Mujer no se harían abortos. Lo hizo, tengo entendido, para salvar al menos el proyecto donde se dará asistencia a las mujeres violadas y maltratadas, donde se asesorará a las adolescentes para que no se empiecen a embarazar a los trece años, donde se les dirá cómo evitar enfermedades venéreas como el papiloma, el sida o la sífilis, donde se les dirá que aunque el condón sea pecado, si se lo usa bien puede ser una buena medida para evitar embarazos y enfermedades.

La godarria cree que lo mejor sería no hacer esta Clínica de la Mujer, tan peligrosa para las sanas costumbres sexuales de las antioqueñas. Ellos aspiran a que en algunas parroquias se impartan cursos de abstinencia sexual hasta la noche de bodas. Los jóvenes, en vez de aprender a usar preservativo, deberían asistir a retiros espirituales. Y así como apoyan la «seguridad democrática», también aspiran a que la consigna uribista de «aplazar el gustico» sea también una política de Estado.

* Tomado de El Espectador. Bogotá, 4 de octubre de 2009, p. 34.

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

de Estado. * Tomado de El Espectador. Bogotá, 4 de octubre de 2009, p. 34. Medellín

HÉCTOR ABAD FACIOLINCE

La Corte Constitucional sentenció con inde- pendencia y valentía que en Colombia es legal que se practiquen abortos en caso de violación, malformación del feto o grave peligro de vida para la madre. Es una sentencia buena, así sea tímida. Nos acerca un poco a los países civiles de toda Europa y a Estados Unidos. Era obvio que en la Clínica de la Mujer se pudiera prestar asistencia también en este aspecto fundamental de la salud reproductiva. Ya no se hará, por decisión de Salazar, pero al menos las mujeres podrán abortar, porque así lo permite la ley, en el Hospital General.

Pero la caverna trabaja para que esto se caiga y para que las «asesinas de niños» (así las llaman) no sólo sean condenadas por la Iglesia, sino también por la ley. El procurador de Petro ha declarado que la Ley de Dios está

por encima de las leyes de la República. No quiere entender que nadie está obligando a abortar a las católicas. Ellas pueden decidir lo que les dicte su conciencia. Pero otras mujeres, católicas o no, pueden decidir legalmente otra cosa. Es esto lo que está vigente en Colombia.

Lo que pasa es que la caverna está creciendo, la godarria se apodera cada día más de todos los espacios de libertad, y con esta nueva reelección se prohibirá de nuevo fumar marihuana, morirse dignamente si padecemos una enfermedad terminal, usar anticon- ceptivos o condón (si nos parece mejor para evitar el sida o el embarazo), o no dejar que crezca en el cuerpo de la mujer la infecta semilla de un violador violento.

en el cuerpo de la mujer la infecta semilla de un violador violento.  8 Medellín

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en el cuerpo de la mujer la infecta semilla de un violador violento.  8 Medellín

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LIBERTAD, IgUALDAD, FRATERNIDAD

Eduardo Domínguez gómez *

Dijo Sartre: «Castoriadis siempre tuvo razón, pero en el momento equivocado». Respondió Castoriadis: «En cambio Sartre siempre estuvo equivocado en el momento justo».

La utilidad de los emblemas para la conciencia colectiva

Desde mediados del siglo XIX ha crecido el interés por aclarar la dimensión espiritual del ser humano y su modo de intervenir en la toma de decisiones y en las actividades que emprende. El interrogante no era nuevo, ya Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Pitágoras, Heráclito, Parménides, Zenón, Empédocles, Anaxágoras y Demócrito (los «Pre-socráticos») intentaron respuestas. Y desde Platón se configuró un argumento que convenció a media humanidad: los individuos y los colectivos se mueven siguiendo arque- tipos ideales en pos de los cuales moldean sus acciones y delinean sus modos de organi- zación. Y las convicciones religiosas, que combinaban el poder espiritual (el del «más allá») con el poder temporal (el de la tierra), inspirando el «derecho divino de los reyes» así parecía corroborarlo. La historia no era

más que el despliegue de la voluntad divina, prevista ya en los libros sagrados.

Pero las grandes revoluciones y el desencanto por las cosmovisiones religiosas abrieron el camino del conocimiento científico. Liderado por el empirismo, hubo cambio de rumbo:

lo que mueve al hombre son sus intereses circunstanciales en el «aquí y el ahora» (hic et nunc) acatando las leyes de la naturaleza que pueden ser identificadas para predecir los comportamientos de la naturaleza y del hombre mismo. Este enfoque se impuso en Occidente y permitió, en los siglos XVII y XVIII (llamada «Época Clásica» del pensamiento Moderno), separar la ciencia de la Filosofía.

Desde entonces emprendimos un camino ambiguo, esquizoide, que escindió la mente entre dos alternativas: razón con prueba empírica («conocimiento verdadero») o ilusión con sustancia ideal («conocimiento falso»).

* Profesor de la Facultad de Comunicaciones, Universidad de Antioquia. Texto leído en la conmemoración de los 220 años de la Revolución Francesa, Facultad de Derecho, Universidad de Antioquia, 19 de agosto de 2009.

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

Facultad de Derecho, Universidad de Antioquia, 19 de agosto de 2009. Medellín • No. 8 •

EDUARDO DOMíNGUEZ GÓMEZ

Los debates liderados por Immanuel Kant y Georg Wilhelm Friedrich Hegel, por el lado idealista, y Roger y Francis Bacon, por el lado positivista del conocimiento, provocaron nuevas búsquedas como las del materialismo

histórico y la fenomenología, que no se resignaron a la separación tajante. Los desafíos nacientes permitieron la emergencia de nuevas propuestas para entender el papel que juega

la conciencia y cómo se origina.

De un heredero del positivismo, el sociólogo Emile Durkheim, nació la teoría de las representaciones colectivas; y de un heredero del idealismo, Gustav Le Bon, surgió la propuesta de la Psicología colectiva. Ambos autores conocieron la teoría de la Gestalt Psicologie, o Psicología de la forma, que explicó los procedimientos de la mente para percibir el mundo por conjuntos (formas) que sintetizan lo material y lo espiritual, ya no a través de experiencias aisladas y sucesivas sino conexas y concatenadas en tiempos de larga, mediana y corta duración.

A pesar de los riesgos de abolir o subestimar

el papel del individuo en las decisiones sociales (que el Psicoanálisis restaura con

toda fuerza a principios del siglo XX, y hacia la tercera década el existencialismo acaba de perfilar), son las entradas más claras

a una nueva comprensión: la mente, lo

espiritual, en el ámbito personal y en el de los agrupamientos, hacen parte constitutiva

de lo social. Es decir, lo social existe no sólo por la búsqueda de solución a las necesidades naturales, sino también y a la vez, porque el modo de percibir esas necesidades transforma las comprensiones y provoca nuevas pautas de comportamiento. Por eso el ser humano hace consignas, emblemas, se traza metas

y organiza su acción. Es decir, hace uso

de signos que le permiten ir más allá de la satisfacción biológica de los instintos.

2

allá de la satisfacción biológica de los instintos.  2 Es a Cornelius Castoriadis y a

Es a Cornelius Castoriadis y a Edgar Morin a quienes les debemos la renovación de estas tesis y, con sus propuestas de «Institución Imaginaria» y «Pensamiento Complejo», abrieron un nuevo panorama para comprender el valor de las formas simbólicas (tan bien explicadas por Ernst Cassirer), más allá del lenguaje oral o escrito. Hoy sabemos que las ideas, las representaciones colectivas, las ensoñaciones y las ilusiones son tan reales como el trabajo, los objetos, los dispositivos de vigilancia, los premios y los castigos. Es decir, que los modos de ver condicionan nuestras acciones tal como lo hacen la salud o la alimentación. Que estamos entrelazados de tal forma por una red infinita de símbolos, que hasta la ciencia misma ha sido posible gracias a nuestra capacidad humana de crear símbolos (matemáticos, algebraicos, por ejemplo) y los respectivos mitos, ritos y jerarquías.

La trinidad cristiana del mundo pre- moderno

Entre las representaciones colectivas de más trayectoria en la cultura occidental judeo- cristiana está el trinitarismo. Así como el Ser Supremo, el Creador de Creadores o el también conocido como Gran Arquitecto del Universo es el Dios Verdadero, compuesto misteriosamente por Padre, Hijo y Espíritu Santo, su modo de revelarse entre los seres humanos es el conjunto –también misterioso– de «verdad, belleza y bondad» que

Son atributos esenciales e inseparables del ser de Dios y que han sido comunicados a todo lo creado. Por eso, donde hay bondad verdadera hay necesariamente verdad y belleza, y viceversa

(http://www.formacioncristiana.org/forma/ n53/n53.htm. Visitada el 13 de agosto de

2009)

Parte de este misterio trató de ser explicado

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD

por George Steiner, el discípulo de Göethe y promotor de la Teosofía, el Método Waldorf

y la Euritmia. Se expresa en los siguientes

términos:

El cómo sus distintos órganos, la forma y funciones del cuerpo han sido configurados en periodos de existencia anteriores al de la Tierra, son temas totalmente ignorados. En estos periodos pre-terrenales la existencia del hombre se desarrollaba en un mundo puramente espiritual, donde, en comunión con Seres Superiores, se ocupaba en la construcción del prototipo espiritual, la forma espiritual de su cuerpo físico. El cuerpo físico, aquí en la tierra, es la copia posterior del germen espiritual que ha sido elaborado, en cierto sentido, por el hombre mismo en su existencia pre-terrenal.

Es decir, por la existencia del hombre en

condiciones de éter que prefiguró su existencia en la Tierra que después será creada y en ella será formado, le es posible entender lo verdadero, lo bello y lo bondadoso que están en su interior y se expresan como intelecto, emoción y voluntad. Según el teósofo, así lo

percibimos:

Cuando el hombre se confronta con un simple hecho, puede, o bien formarse una idea que armoniza estrictamente con su veracidad, o,

por inexactitud, pereza u aversión a la verdad

se envuelve en una idea que no coincide con

el hecho. Cuando lo que piensa es verídico está en armonía con el sentimiento que tiene de su cuerpo físico, mejor dicho, con su

sentimiento de conexión entre su corporalidad

y su existencia pre-terrenal. Si no es por

pereza o falsedad que se forma una idea no acorde al hecho, es como si cortara el hilo que le une a su existencia anterior a la vida en la tierra. La falsedad es como si cortara esta unión. Una delicada trama espiritual es

tejida en la existencia pre-terrenal, y ello se concentra en su copia posterior en el cuerpo físico. Múltiples hilos son los que conectan este cuerpo físico con la existencia previa

a la tierra, y están separados a causa de la

falsedad. La pura conciencia intelectual, que es una cualidad característica en las etapas tempranas del Alma Espiritual, no se da cuenta (de) que se produce esta separación. Y es por esto por lo que el hombre está sujeto a tantas ilusiones en lo que respecta a su existencia cósmica (ídem).

Para el autor, siguiendo la tradición mística,

el mundo físico en el que nos desempeñamos

no tiene ser propio; es una copia de la verdadera realidad, y si nos damos cuenta de ello lo comprenderemos correctamente. Las fuerzas constitutivas pre-terrenales, etéricas, del ser humano están en su interior, y a partir de su espíritu es que sabe cuándo ejerce lo verdadero, lo bello y lo bondadoso, es decir, cuándo la plenitud de la divinidad de Dios se realiza en cada persona y se manifiesta en sus actuaciones. Esta es la clave mística que acompañó durante milenios a Occidente, desde las fundaciones del Judaísmo y el Cristianismo, hasta el advenimiento de la modernidad, incluido el Humanismo.

El mayor esplendor de este pensamiento lo alcanzó en España durante El Siglo de Oro, cuyo impacto en la configuración de las instituciones políticas de la modernidad europea apenas empieza a entenderse. Las obras de Juan Luis Vives, el humanista; Alonso de Castrillo, el fraile; Antonio de Guevara, el utópico; Bartolomé de las Casas, el estoico; Francisco de Vitoria, el organicista; Francisco Suárez, el pactista; Juan de Mariana, el constitucionalista, vuelven a ser examinadas con otros ojos. El ostracismo en que se encontraban por la primacía de su militancia religiosa cede, y los fundamentos institu-

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

por la primacía de su militancia religiosa cede, y los fundamentos institu- Medellín • No. 8

EDUARDO DOMíNGUEZ GÓMEZ

cionales que propusieron son revelados para probar cómo en el mundo intelectual francés también los tuvo en cuenta.

La segunda trinidad: libertad, igualdad, fraternidad

Un detalle interesante lo revela el historiador Friedrich Heer, en su primer tomo de la obra Europa, madre de revoluciones. (Alianza, 1980. La primera versión en alemán fue en

1964):

En el salón de la duquesa de Borbón, formuló, por vez primera, el Conde de Saint-Martín la salvadora fórmula político-religiosa de la «nueva era» de la revolución: «libertad, igualdad, fraternidad» (p. 27).

El dato llama la atención por venir de quien se trataba: Saint-Martin era el mentor ideológico de José de Maistre, que en trío con Edmund Burke lideraron la postura contrarrevolucionaria. Y se torna más intere- sante porque libertad, igualdad y fraternidad permitió que la herencia escolástica y las

pretensiones revolucionarias se entendieran en

la crítica hacia el mundo católico y el legado

romano. Dice Heer:

Saint Martín… habita en parís en casa de la Duquesa de Borbón, Matilde de Orleans…esta gran dama, «despierta» a los nuevos estímulos

religiosos y políticos, recibe la revolución de 1789 con sus Pensamientos religiosos sobre la revolución. La revolución es para ella el juicio deseado por Dios para sancionar

a un mundo pecador y a una Iglesia caída

en la «soberbia» y en el «ansia de poder». El violento anticlericalismo de la Duquesa de Borbón, procede, en parte no escasa, de Madame Guyon y de aquellos círculos quietistas que en tiempos de Luis XIV habían sido exterminados de Versalles y Roma por el

absolutismo católico-monárquico y la curia romana (ídem).

Pero la consigna que circuló profusamente por los círculos masónicos –que desde los primeros años del siglo XVIII se habían constituido en la formas organizativas sedi- ciosas que inundarían a Europa y América para movilizar a la población en contra de las monarquías– tomó su propio rumbo y terminó sirviendo de fermento a la institución que entre los acontecimientos de 1789 se perfiló como la inauguración más valiosa de la democracia:

el Estado Constitucional.

Tal como nos lo propone Peter Häberle, en su obra, «Libertad, Igualdad, fraternidad. 1789 como historia, actualidad y futuro del Estado Constitucional (Madrid: Trotta, 1998, pág 39), los temas que asociamos con ese año fueron decisivos:

- La Asamblea Nacional francesa se proclama Asamblea Nacional Constitu-yente en nombre de la soberanía popular;

- Proclamación de los derechos del hombre y del ciudadano como programa de una vocación cívica universal, autonomía y emancipación de la persona;

- Nacionalización del patrimonio de la Iglesia, constitución civil del clero;

- Suspensión del orden feudal-estamental, erección de la sociedad de ciudadanos y del mundo político moderno, formulación de los postulados de la ilustración;

- Derechos de autodeterminación de los pueblos;

- legislativa

Potestad

y

fiscal

del

Parlamento;

- Igualdad del ciudadano ante la ley, igualdad de sufragio, igualdad impositiva en función de la riqueza;

- Supresión de los privilegios de nacimiento

en función de la riqueza; - Supresión de los privilegios de nacimiento   Medellín •

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD

y honor (y con ello de la nobleza);

- Constitución escrita representativa de

1791, dominio de la burguesía propietaria

e ilustrada;

- Estado nacional como unidad de pueblo, Estado, Nación.

Conjunto de hechos que si detonaron en Francia, se esparcieron por el mundo bajo la consigna de Libertad, Igualdad, Fraternidad,

y desde entonces ningún país del mundo ha podido mantenerse al margen de su influencia.

Las guerras mundiales del siglo XX y las guerras transnacionales de este siglo XXI se han convertido en nuevos episodios por

consolidar una forma de Estado que garantice

la justicia y la equidad, a la vez que hicieron

identificar los vacíos que la Revolución Francesa no llenó. Citemos por ejemplo la dimensión social del individuo y el modo en

que este rasgo influye en los hechos políticos;

o la ausencia de una explicación acerca del

sentido cultural de las constituciones, más allá de su condición jurídica; y el modo en que las culturas combinadas o multiculturalismo invitan a los estrategas políticos a interpretar la vigencia de las constituciones. Todos, aspectos que ocupan a los analistas contemporáneos.

La tercera trinidad

¿En qué vamos? A pesar del optimismo generalizado en los triunfos del Estado Constitucional, de los balances favorables que presentan los mandatarios del mundo entero, podemos pensar que estamos ante un retroceso visible de los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. Que ni siquiera está pensada la sociedad en términos de verdad, belleza y bondad. No. Las reformas del capitalismo y la consolidación de la industria cultural (que ha

impuesto su lema descifrado por Fr. Lyotard:

se produce para ser vendido y se valora por ser consumido) han integrado una nueva trilogía, que Sigmund Baumann formula así:

seguridad, paridad y uso egoísta de la red. Es

decir, la libertad sacrificada ante la urgencia de vigilancia en los ámbitos públicos y privados;

la igualdad ante la ley sustituida por el reclamo

de acceso al consumo masivo; la fraternidad reemplazada por las citas egocéntricas en el uso de la red electrónica.

Tal sustitución de lemas tiene su etiología. La primera Guerra Mundial marcó el comienzo de la ruptura que los países considerados «del Atlántico Norte», es decir, «del primer mundo», hicieran con su pasado: la moder- nidad capitalista, su idea de progreso, las promesas de resolver los grandes problemas de la humanidad y el anhelo de concordia perpetua entre naciones, se derrumban con este acontecimiento que comprometió todas las energías culturales, sociales, militares, económicas y políticas de la mayor parte del mundo. Y exigió de los países sus recursos naturales, su ingenio y su sangre. Nada quedaría como estaba.

La década de los veinte verá las consecuencias en los países comandantes del mundo capitalista. En particular, en los Estados Unidos, el desborde de creación, el escep- ticismo frente a lo heredado, la inconformidad con los conocimientos, el arte, la política y la conducción de los negocios, forzaron el nacimiento de la masificación de los medios de comunicación, los nuevos medios de transporte, la mecanización del hogar, la producción en cadena y masiva, y la industria cultural que se dedicará a reproducir en serie

la «cultura».

A pesar de la «leve mejoría de un organismo

enfermo» (Roncayolo, Marcel. Nuestros

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

de la «leve mejoría de un organismo enfermo» (Roncayolo, Marcel. Nuestros Medellín • No. 8 •

EDUARDO DOMíNGUEZ GÓMEZ

Contemporáneos. En: El mundo y su historia. Barcelona, Argos, 1972), era evidente el desgaste de las potencias europeas Alemania, Francia, Inglaterra, y la emergencia de dos nuevas: Japón, USA. Agonizaba el

modelo europeo de civilización, ciencia y sabiduría que había pasado con bastantes traumas entre su anhelo cristiano ancestral de «verdad, belleza y bondad» y el modernista

y poco realizado de la Revolución Francesa:

«libertad, igualdad, fraternidad». Se daban las condiciones para que apareciera el nuevo individualismo, la perspectiva del citadino

sin compromisos distintos al de preservarse

y subsistir, sin dolencias por los demás: el

individualismo asocial absoluto, como lo denominó Erik Hobsbawm. (Historia del Siglo XX. Barcelona, Grijalbo-Mondadori, 1995).

Entre tanto, USA camina hacia la «prosperity». Una nueva revolución industrial, con el fordismo a la cabeza, que al final de la década le permitiría al presidente exclamar:

Nunca, hasta ahora, esta asamblea se había enfrentado a perspectivas mejores que las que actualmente existen… Nuestro nivel de vida, que ha superado ya la medida de lo necesario, se eleva a la esfera del lujo.

Nuestra producción, que aumenta sin cesar, se ve absorbida por la creciente demanda en el interior del país y por nuestro comercio exterior, en constante desarrollo. (Presidente Coolidge, ante el Congreso de los Estados Unidos, en 1928, citado por Roncayolo).

El capitalismo se re-estructuró. A pesar de los intentos de formar una comunidad mundial de naciones, surgieron nuevos enfrenta-mientos entre imperialismos; se aceleraron las fusiones financieras (los holding reforzaron a los cartel y los trust); el agro entró en crisis y se impuso una nueva

modalidad impersonal de administración para negocios y empresas. Los cambios sociales irrumpieron: Mientras una gran parte de Asia

y de Europa se debatía entre Bolchevismo,

Fascismo, Nazismo y Nacionalismos, en USA aparecieron nuevas formas de ser ricos y de ser pobres, generalizándose una clase media que combinaba en lo cotidiano sentimientos de opulencia y miseria. La familia empezó a recomponerse con el abandono precoz de los hijos a los padres, y el feminismo empezó a mostrarse como alternativa a los ya odiosos patriarcados machistas.

En Europa floreció la nostalgia. Una «Belle èpoque» sin euforia, expectante, pesimista

y existencial permitió un nuevo descentra-

miento. Si, como lo argumentó Max Weber, la modernidad descentró las cosmovisiones del mundo provenientes de las concepciones espiritualistas, el nuevo siglo re-lanzó la

ciencia («nuevo espíritu científico»), le cobró

a la Filosofía sus pecados positivistas y su

inca-pacidad de previsión (existencialismo y fenomenología). El Psicoanálisis y las Ciencias Humanas (Gestaltheorie, Sociología compre- hensiva, Estructural-funcionalismo) tomaron el mando; nuevos modos de ver el arte y su relación con la vida (cubismo o perspectivas simultáneas; surrealismo o emergencia de lo inconsciente) atraen a los jóvenes estragados de la orgía bélica.

Nuevas pobrezas espirituales hicieron paupérrimo el progreso del nuevo capitalismo:

al ritmo del desprecio por lo tradicional, telúrico, raizal o folklórico auténtico, se consagró la artesanía como objeto de consumo y los tekno empezó a marcar la distinción social. Varios rasgos visibles para las personas con formación cultural en USA empezaron a fastidiar su ambiente y modo de ver la vida: la consigna de «el americano 100%», proclamada por un puritanismo

vida: la consigna de «el americano 100%», proclamada por un puritanismo   Medellín • No.

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LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD

xenófobo, aislacionista y discriminador, se

tornó insoportable; las herencias de Mendel

y Gobineau, los nuevos inspiradores de la

eugenesia, permitieron que de los prejuicios acerca de la tara individual genética se pasara

a los de la tara social: «la mezcla de sangre

conduce a la decadencia», y empezó a aplicarse a eslavos, irlandeses, latinos, negros

y católicos. Para completar la oferta en el

nuevo mundo: Suspender la enseñanza del evolucionismo: ¡fuimos creados! Este prohibi- cionismo y el de los consumos viciosos «que vienen de afuera» impusieron ser bueno «por razón de Estado». La prosperidad metió en circulación tanto dinero que la corrupción reventó cualquier límite; la agresividad del crimen y el gansterismo completaron el cuadro decepcionante para quienes pretendían otros modos de vivir.

No tiene por qué sorprendernos entonces que hoy los sistemas de la moda hayan impuesto su pauta, y la nueva dinámica social de las competencias haya consagrado el valor de

distinción, de diferenciación. Esto quiere decir que ya nada se usa por el servicio práctico que preste, por su carácter seductor como oportunidad lúdica ni por los senti-mientos que represente. Simplemente se le consume, bajo el influjo de una marca que se ha «posicio- nado» como la que otorga mayor prestigio. ¡Y a esto se le llama el triunfo de la democracia! Se pregona desde distintas tribunas que el modelo es adorar la sociedad de mercado, mantener la competencia de poder, resignarse frente

a la corrosión en las relaciones laborales, y

servir de informantes a los gobiernos porque

al Estado hay que protegerlo. Y como si fuera

poco, se le presenta ante la opinión pública como el mejor de los mundos posibles. Lo grave está en que la pobreza de imaginación y de argumentos para oponerse es tan evidente que terminan dándole la razón a los preser- vadores del estado de cosas. ¡Y que viva la felicidad mercantil!

preser- vadores del estado de cosas. ¡Y que viva la felicidad mercantil! Medellín • No. 8

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preser- vadores del estado de cosas. ¡Y que viva la felicidad mercantil! Medellín • No. 8

PERCEPCIONES DE USUARIOS DEL PROgRAMA DE SALUD DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOqUIA SOBRE EL SERVICIO DE ATENCIÓN EN SALUD MENTAL

Introducción

Esta investigación de corte cualitativo es un punto de partida que plantea las percepciones de usuarios del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia, acerca de su estado de salud y su acceso al servicio de atención en salud mental. Se considera que el panorama de la atención y el acceso a los servicios de salud están enmarcados en políticas de poco interés social y solidario. Además están orientadas por «la revolución de tecnologías y de la electrónica actual que soportan redes complejas en donde los individuos son atrapados por el mercado financiero y por los medios de comunicación como el Internet, en donde se incluyen los actores sociales, culturales y políticos» (Giraldo, A. Globalización, gobernabilidad y salud. Rev. Fac. Nac. Salud Pública. 2006, p. 24). Esto se define conceptualmente como globalización contemporánea, en donde la salud ha ingresado como un componente más del mercado bursátil, ubicando a los usuarios del sistema de seguridad social en una situación de franca vulnerabilidad que le impide el acceso y la atención oportuna a los bienes y servicios de la salud, especial- mente a la salud mental en condiciones de una urgencia.

Flor ángela Tobón Marulanda * Carlos Mauricio gonzález Posada **

La situación se agrava, en lo relacionado

con la prevención, el tratamiento integral y la rehabilitación de alteraciones mentales crónicas, así como a su atención oportuna por urgencias, la cual no existe, y si está es muy deficiente. La atención integral en salud mental requiere de políticas públicas de salud estatal ocupacional y de bienestar de la Universidad como del Estado, para disponer de los recursos financieros necesarios que permita el acceso con oportunidad y calidad

a este servicio.

Se parte de la concepción de que la salud mental integral depende del grado de desarrollo

y de cambios ontológicos (procesos mentales

complejos), culturales, políticos, económicos, tecnológicos y ambientales. Es decir, la salud mental se refiere a las capaci-dades con la que cuenta un ser humano para tener unas relaciones armoniosas consigo mismo para poder interactuar con otras personas y con su entorno. Ella incluye los posibles modelos de bienestar que viven los usuarios del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia, por lo que este servicio de atención en salud necesita establecer unos nexos claros y precisos entre los usuarios y la red de las instituciones presta- doras de estos servicios de atención en salud mental. Donde constantemente se establecen

* Profesora de la Facultad de Química Farmacéutica, Universidad de Antioquia. ** Profesor del Instituto de Educación Física, Universidad de Antioquia.

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** Profesor del Instituto de Educación Física, Universidad de Antioquia. Medellín • No. 8 • Diciembre

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FLOR áNGELA TOBÓN MARULANDA / CARLOS MAURICIO GONZáLEZ POSADA

procesos de interacción que se encuentran dinamizados por la oferta y la demanda de servicios y ubicados la mayoría de las veces en el plano de la relación de la salud y la enfermedad.

Por tanto, referirse a qué es atención en salud mental evoca necesariamente el análisis de la estructura, los procesos y los resultados del servicio. Dicho análisis debe evidenciar un proceso interactivo entre la oferta y la demanda o uso de los servicios, involucrando de paso los modelos de atención, organización

El desconocimiento del funcionamiento de un sistema de salud, en donde el usuario sólo

y

gestión de los mismos.

entiende que se encuentra ubicado en una categoría (cotizante, beneficiario o vinculado

El

acceso en el contexto de la salud se relaciona

al sistema) ha traído múltiples e innumerables

situaciones problemáticas alrededor del acceso a los servicios de salud, la mayoría de

tales problemáticas se ubican en la tensión entre la demanda de atención y la oferta de servicio, y en el sistema de salud colombiano, como es el caso del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia, donde la tendencia es el criterio de la economía de mercado y cobra relevancia el proceso de facturación de los servicios, que muchas veces en los casos de alteración mental, son prestados con serias deficiencias y son poco integrales, poniendo en peligro la vida de algunos usuarios del sistema de salud, en especial del régimen vinculado.

Los referentes teóricos del estudio se enmarcan en el concepto de percepción, considerado desde el campo de la fenomenología, como la primera forma de conocimiento, en donde las intenciones unidas con las sensaciones hacen

una completa concreción del acto perceptivo; allí el sujeto conoce y tiene una posición frente

a lo conocido; en otras palabras, se define

como un producto de procesos psicológicos

que relacionan los significados, el contexto,

el juicio, la experiencia pasada y la memoria.

En el campo de la salud, específicamente las percepciones sobre la atención y los servicios de ésta pasan por una serie de valoraciones individuales y colectivas que caracterizan y califican el servicio a partir de la experiencia de interacción de los sujetos con el sistema.

0

de interacción de los sujetos con el sistema.  0 con la medición del servicio en

con la medición del servicio en los principios de disponibilidad, comodidad, accesibilidad, asequibilidad y aceptabilidad. En este caso,

la accesibilidad se mediría por el grado de satisfacción en relación con la distancia o la dificultad para acudir a la atención médica desde la casa al consultorio o centro de atención. Sin embargo, para Londoño y Frenk (cit. Molina, 2009:34), el concepto de acceso representa y relaciona situaciones que él conceptúa como dominios, en donde se evidencia la necesidad de atención, el deseo de la misma, la búsqueda y el inicio de la atención y finalmente, la continuidad del servicio de la atención.

En esta lógica conceptual, existen obstáculos que los autores mencionan como barreras ecológicas y geográficas para acceder al servicio de atención en salud mental, tales como financieras alrededor de los precios y gastos derivados de la atención y barreras de tipo intrainstitucional relativas a un servicio de atención en salud mental integral como se menciono arriba; barreras de solicitud y otorgamiento de citas y de continuidad en la atención. En esta perspectiva, los lineamientos trazados por la reunión de Alma Ata, dimensionan el panorama de la atención en salud y en especial de la atención primaria, en donde las condiciones económicas y políticas del país y sus comunidades; las acciones de servicio en salud orientadas a la promoción, prevención, tratamiento y

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PERCEPCIONES SOBRE EL SERVICIO DE ATENCIÓN EN SALUD MENTAL

rehabilitación; las actividades educativas en la comunidad en saneamiento básico, alimentación y lucha contra enfermedades endémicas; la transdisciplinariedad eviden- ciada en la participación de otras áreas del conocimiento; la autorresponsabilidad y participación del individuo y la comunidad;

y el sistema de referencia y contra referencia

con participación de profesionales de la salud, técnicos y personas con saberes populares. Son lineamientos que en el campo de la salud

y en especial en las alteraciones de salud

mental, deben ser considerados para el trabajo

mancomunado y las interacciones entre las personas y el sistema de atención primaria.

Ello con el propósito de disminuir la brecha y la inequidad en la oportunidad para el acceso

a los servicios y la atención en salud mental, en condiciones de dignidad y ecuanimidad.

El estudio plantea la hipótesis según la cual unas mejores políticas administrativas aumentarían la calidad de la interacción real de la comunidad universitaria (adminis-tradores, estudiantes, profesores, egresados y padres de familia), con el propósito de buscar un mayor impacto positivo en el bienestar de la misma. En esta perspectiva, el Programa de Salud de la Universidad de Antioquia, quienes tienen la responsabilidad de garantizar y mejorar la salud mental, deben tener en cuenta que ésta, no es sólo la ausencia de alteración de los procesos psíquicos, es también la necesidad de que la comunidad universitaria tenga un bienestar integral y puedan disfrutarlo en la cotidianidad de su desempeño de estudiante, docente, investigador, adminis-trador y en acciones de extensión en el escenario de conflictos de la Universidad de Antioquia, cada vez menos humanos, reflejo de un contexto de violencia nacional.

El estudio pretende abordar los interrogantes sobre la percepción de la salud y las condiciones de acceso al servicio de atención en salud

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mental integral que tienen los usuarios del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia, que presentan alguna alteración en

su salud mental o algún problema psicosocial,

y además conocer su satisfacción con el servicio que le prestan.

Metodología

Se diseñó una investigación exploratoria de tipo cualitativo y descriptivo, apoyado en el enfoque hermenéutico y bajo la modalidad de estudios de casos. El instrumento para la recolección de la información fue la entrevista. Acto seguido, el siguiente proceso fue la preparación de los documentos primarios con la trascripción de la información obtenida en las entrevistas y, creación de una unidad explicativa denominada Percepción sobre el Servicio de Atención en Salud Mental. Ello con el espíritu de intentar comprender de una forma más holística el fenómeno en estudio.

Es de anotar que los estudios cualitativos se caracterizan por presentar una realidad

construida que se rige por las leyes sociales. Realidad que es vista por el beneficio humano como una realidad objetiva (que corresponde

al andamiaje institucional, legal y normativo

que sostiene un orden social específico) y una realidad subjetiva (representa el modo como esa realidad es conocida, interpretada y expresada por los individuos que hacen parte

del marco institucional objetivo). De acuerdo con Robert Yin (1985:23), un estudio de caso,

se define y se entiende como una indagación

empírica que «investiga un fenómeno contemporáneo dentro de su contexto real de existencia, cuando los límites entre el fenómeno y el contexto no son claramente evidentes y en los cuales existen múltiples fuentes de evidencia que pueden usarse». En virtud de la definición anterior, es necesario precisar que la investigación de estudios de caso, puede incluir tanto estudios de un solo

anterior, es necesario precisar que la investigación de estudios de caso, puede incluir tanto estudios de

FLOR áNGELA TOBÓN MARULANDA / CARLOS MAURICIO GONZáLEZ POSADA

caso como de múltiples casos. Considerados algunos campos, tales como el de la ciencia política, han probado lineamientos claramente entre estas dos aproximaciones (han usado términos como método de estudio de casos comparativo) como una forma distintiva de los estudios de caso múltiples.

El caso en estudio puede ser una cultura, una sociedad, una comunidad, una subcultura, una organización, un grupo o fenómenos tales como creencias, prácticas o interacciones, así como cualquier aspecto de la existencia humana. Desde esta mirada, la población de estudio se constituyó con usuarios estudiantes, profesores, empleados y trabajadores oficiales, miembros de la comunidad universitaria, a quienes el Programa de Salud de la Univer- sidad de Antioquia les debe garantizar su salud mental, el servicio de ésta y la continuidad de la misma, a través de la institución Prestadora de Salud, la IPS Universitaria.

Los casos del estudio (la muestra de la población) se estableció a conveniencia, con los siguientes criterios de inclusión: 1. Se contactaron personas de la comunidad universitaria que fueran usuarios del servicio. 2. Usuarios que presentaran algún tipo de alteración mental. 3. Consentimiento voluntario, entendido y comprendido para participar en el estudio de casos.

Para el proceso de recolección de información se diseñó un cuestionario semiestructurado de preguntas como una guía durante el desarrollo de entrevista con los usuarios seleccionados. Las preguntas estaban orientadas a indagar sobre aspectos sociodemográficos (edad, escolaridad, ocupación, estrato socioeco- nómico, sexo, número y edad de embarazos, estado civil, tipo de afiliación al programa de salud.); ambiente laboral (espacio físico, comunicación entre compañeros y directivas);

condición de salud (inicios de la enfermedad, busca de ayuda); tratamiento (frecuencia y cumplimiento del mismo, solución al problema con el tratamiento, alternativas de tratamiento); atención en el servicio (establecimiento de un

diagnóstico, profe-sional que lo atiende, estilos

y hábitos de vida); antecedentes de consumo

de medicamentos o sustancias psicoactivas,

sentimientos frente al consumo, influencias de

la publicidad, propuestas del usuario). Con esta

información se crea la unidad hermenéutica, compuesta por los documentos primarios, de donde se extraen citas, de las cuales se establecen categorías, códigos y la creación de una unidad explicativa denominada:

Percepción sobre el Servicio de Atención en Salud Mental.

Hallazgos

El perfil sociodemográfico de los usuarios consultados arrojó los siguientes hallazgos:

el rango de edad de los participantes está en los 20 a 60 años. El estrato económico se encuentra entre el medio y alto. Los casos del estudio en su mayoría son hombres y la minoría son mujeres. Asimismo la mayoría ha tenido una relación de pareja; todos están vinculados al sistema de seguridad social de la Universidad, a través del régimen contributivo. El mayor número de ellos son profesionales, estudiantes de carrera profe- sional y empleados oficiales.

Entre los aspectos que influyen en la manifestación de signos y síntomas de alteración mental, asociada a las proble- máticas de comunicación en el ambiente laboral, los usuarios a quienes se le preguntó al respecto refieren que existen dificultades de orden locativo, en el trato poco humano y poco solidario. Esto se evidencia en lo relatado por LAN, quién manifiesta:

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solidario. Esto se evidencia en lo relatado por LAN, quién manifiesta:  2 Medellín • No.

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PERCEPCIONES SOBRE EL SERVICIO DE ATENCIÓN EN SALUD MENTAL

En la Universidad de Antioquia, un proceso que yo lo viví antes, era muy humano: teníamos trabajadora social, ahora no la tenemos, ahora no hay solidaridad.

Respecto a las condiciones locativas, algunos participantes expresan condiciones ambien- tales no adecuadas para el desempeño laboral. Un usuario del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia, refiere:

Cuando no se daña el aire acondicionado, uno tiene todas las ventajas, pero cuando se daña, uno no se aguanta el sol, eso es un sauna; una la pasa sudando y sudando.

La comunicación laboral se entiende alre- dedor de lo estrictamente laboral, la relación humana no está manifiesta de una forma clara. La comunicación con los jefes, en momentos se torna difícil, mientras que la comunicación entre los pares académicos es fluida y no presenta inconvenientes para los entre-vistados. Sin embargo, el estudio permite entender que existe una contradicción entre la percepción inicial de algunos participantes sobre la comunicación en el ambiente laboral y su posterior justificación, por ejemplo, algunas respuestas se catalogaban como buenas, sin embargo, al justificarla aludían a situaciones contrarias a lo inicialmente expresado.

La percepción que expresan los participantes sobre su estado de salud, evidencia deterioros en lo orgánico (gastritis, artrosis, cáncer) y en lo mental (niveles altos de estrés, diferentes grados de depresión e insomnio). Dicha condición de salud, fue el motivo para buscar ayuda en primera instancia con el médico general y algunos fueron remitidos al psiquiatra. También se revela una cronicidad de los procesos mórbidos, con duraciones desde los 5 años hasta 18 años.

Con relación a las características del tratamiento establecido para resolver la situación de salud del usuario, de los casos analizados de usuarios del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia, se encuentra que se limita únicamente a la farmacoterapia y en pocos casos a la psicoterapia en forma simultánea o independiente. Al respecto, entre los hallazgos, más relevantes, entre otros, están:

- El tratamiento farmacológico fue prescripto por un profesional sanitario de la IPS Universitaria, médico general o psiquiatra, quién estableció el diagnóstico de la alteración mental y se lo expresó al paciente como: estrés, depresión

o trastorno obsesivo compulsivo y miedos. Es

de anotar que se encontró un caso en el cual el profesional no le manifestó al paciente el diagnóstico de su alteración mental, solo se limitó a decirle que tenía que tomar de por vida el medicamento Clonazepam, conocido con el nombre comercial de Rivotril ® en una dosis de dos mg, una en la mañana y otra por la noche. Además es importante resaltar que:

- Los psicofármacos más recetados por los

profesionales sanitarios de la IPS Universitaria para las alteraciones mentales diagnosticadas, después del Clonazepam (Rivotril) son:

Fluoxetina (Prozac), Imipra-mina (Tofranil), Cloimipramina (Anafranil), Levome-promacina (Sinogan) y Carbama-cepina (Tegretol).

- En la mayoría de los casos el profesional

sanitario receta para el tratamiento más de dos psicofármacos simultáneamente. Es decir los pacientes son polimedicados con más de dos medicamentos que deprimen el Sistema Nervioso Central -SNC-, lo que puede

aumentar el riego de los efectos adversos de los mismos.

- Algunos casos son muy complejos,

por sus diversas variables psicosociales y otras enfermedades concomitantes como cáncer,

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

variables psicosociales y otras enfermedades concomitantes como cáncer, Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

FLOR áNGELA TOBÓN MARULANDA / CARLOS MAURICIO GONZáLEZ POSADA

hipertensión arterial y alteraciones digestivas, por lo que el tratamiento, también debiera ser complejo. Sin embargo, el facultativo opta por el tratamiento más simple, la farmacoterapia con psicofármacos, a largo plazo, hasta más de diez años. Además de polimedicar al paciente con un medicamento para cada síntoma y con

la tendencia a aumentar la dosis. Pareciera que

los médicos tienen poca motivación a buscar otras alternativas, que sean menos tóxicas que los psicofármacos, orientadas a dar respuesta

a las variables psicosociales, posiblemente la causa de la enfermedad. En este sentido un paciente expresa:

No tengo con quién dejar a mi mamá, me deprimo por mi cáncer, ya me hizo metástasis en la columna, siento mucho dolor.

- En algunos casos se observa que el trata-

miento de la alteración mental, tiende más

a un tratamiento ensayo error, como si se

tratara de una micromirada simple sobre la

comple-jidad de la psiquis, con sus tensiones

y progresos. Un ejemplo que ilustra este caso, es cuando se le pregunta al usuario: ¿Qué tratamiento le recomen-daron para solucionar su problema? y él responde:

Al principio empecé a tomar Fluoxetina y ensayé con ella, estuve un tiempo cortico con Clonazepam, que leí ahorita que es un ansiolítico, luego estuve con Tofranil y después con Anafranil.

Las percepciones de los usuarios preguntados sobre el servicio de atención en la salud mental, referida en términos de integralidad, frecuencia, alternativas y calidad del trata- miento; si bien, varios de los casos entrevis- tados, muestran satisfacción con la frecuencia del tratamiento farmacológico y con el servicio de atención de la IPS Universitaria; por otro lado, algunos pacientes consideran que podrían recetarles menos dosis del

psico-fármaco en éste momento, pero que como están bajo criterio clínico de un especialista, no pueden objetar el tratamiento. En discrepancia con estas opiniones, otros pacientes sienten inconformidad, porque el psiquiatra no lo escucha lo suficiente o el psicólogo lo deja hablando solo. Solo les recetan medicamentos que están en el POS

y no tienen acceso a algunos medicamentos,

que según algunos médicos piensan que son

mejores, pero no están contemplados en el

POS, ellos no tienen dinero para comprarlos

y el Comité Farmacoterapéutico del Programa

de Salud de la Universidad de Antioquia tiene varias restricciones para aprobarlos.

En los casos analizados se percibe que las personas tienen muy poco conocimiento sobre los efectos farmacológicos de los medica- mentos que usan y sus posibles riesgos, los cuales aumentan cuando se administran conjuntamente con otros depresores del SNC.

Así mismo, las opiniones de algunos, dan lugar a pensar que comprenden poco sobre la complejidad de su alteración mental

y sobre otras alternativas de tratamiento

para disminuirla. Así mismo, no es clara la apre-ciación que tienen los usuarios sobre pará-metros de calidad para valorar de una manera institucional y objetiva el servicio de salud mental integral del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia, con base en

los principios de oportunidad, integralidad, universalidad, y fácil acceso, de acuerdo a Ley 100 de 1993. Tampoco conocen los indica- dores para evaluar la calidad del profesional

y del tratamiento como el riesgo/beneficio,

el costo/utilidad del tratamiento, la calidad del talento humano en el campo de la salud

mental, entre otros. Al respecto, algunos casos,

a pesar que expresan que el servicio está

bien y que mejoraron con el tratamiento, al

expresan que el servicio está bien y que mejoraron con el tratamiento, al   Medellín

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

PERCEPCIONES SOBRE EL SERVICIO DE ATENCIÓN EN SALUD MENTAL

preguntarles: ¿Usted solucionó su problema con el tratamiento recibido?, responde:

No, siento estrés y miedo, he querido medicina alternativa, me metí a unas cosas religiosas, a una comunidad, yo creo que todo es un proceso, el tratamiento no es solo a nivel farmacológico, el tratamiento es integral.

Los casos estudiados muestran un alto consumo de sustancias psicoactivas como el alcohol, entre otras, aprovechando las reuniones familiares y sociales, donde su consumo no tiene restricciones. Este hábito contribuye a

alterar la salud mental o agravarla, al igual que puede aumentar el riesgo del uso de psicofármacos en el tratamiento establecido por el médico. De esta forma lo expresa un

participante:

De pronto así vino, cuando estamos en una fiesta, que es muy difícil yo ir a una fiesta, es muy difícil porque me da como miedo salir a la calle por la noche.

Análisis de los hallazgos

Los análisis de los hallazgos en este estudio plantean la necesidad de la búsqueda de estrategias que faciliten un acceso oportuno

y con calidad a un servicio de salud mental

integral a los usuarios del Programa de Salud de la Universidad de Antioquia, con especial énfasis en los casos de urgencias. Se parte de

la concepción que las políticas públicas de la Universidad en materia de salud mental, se deben enmarcar en fomentar cambios

onto-lógicos (procesos mentales complejos), culturales, sociales, económicos, tecnológicos

y ambientales, los cuales son dinámicos en

permanente transformación. Pero las transfor- maciones dinámicas son las que ayudan a que las personas logren elementos que le permitan adaptarse a nuevos contextos, al tiempo que capte otros modos de vida para enfrentar su

entorno (resiliencia). Bajo este perfil de acceso al servicio de atención en salud mental, no es sólo es necesario el tratamiento farmacológico para antagonizar los efectos de los procesos psíquicos de una manera transitoria.

Por el contrario, es también la necesidad de que los usuarios de dicho servicio, sientan que el tratamiento se dirige a las causas de dominio de su alteración mental para generar un bienestar integral y puedan disfrutar de su calidad de vida en la cotidianidad, en el escenario de conflictos de la Universidad de Antioquia, cada vez menos humanos. Además de desarrollar un plan, con programas y proyectos preventivos de la alteración mental, desde la ecología humana, principalmente de aquellas alteraciones, cuyo origen es por adiciones, como la farmacodependencia, entre otras, dentro del Plan de Desarrollo de la Universidad de Antioquia, pero que sean continuos y dirigidos a contribuir a resolver las causas de los casos específicos, involucrando al núcleo familiar.

La prescripción de tratamientos a largo plazo con psicofármacos, no resuelven las variables psicosociales desencadenantes de la alte- ración mental; debe ser sabiamente evaluada para comprender al ser humano, contemplar una reflexión de los principios éticos y políticos (responsabilidad y solidaridad) para actuar en consecuencia y fijar una postura política integral, clara y precisa; reconocer el daño que se causa por acción y por omisión. Además de tener claridad de los posibles efectos tóxicos de estos xenobióticos sobre las funciones de las células nerviosas del SNC, del sistema periférico y autónomo, sus efectos no se limitan solamente sobre un órgano diana en particular. Por el contrario, los efectos no deseados de un psicofármaco, son inespe-cíficos y obedecen a la variabilidad biológica de cada persona en particular que

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y obedecen a la variabilidad biológica de cada persona en particular que Medellín • No. 8

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es dinámica y constante, dependiendo de múltiples variables, por lo que estos efectos pueden trascender la actividad psíquica, el sistema cardiovascular y el respiratorio, entre otros. Esto justifica la importancia de la necesidad de la amplitud disciplinar en este tema, desde la disposición ética, clínica, teórica y experi-mental.

El médico debe valorar la necesidad real y el uso adecuado de un psicofármaco, y con mayor conciencia la combinación de más de dos sustancias psicoactivas, teniendo en cuenta que varios medicamentos de acción sobre el SNC, también son sustancias psicoactivas para utilizarlos como prueba terapéutica en una alteración mental, y se puede tornar más grave, el utilizarlos de manera crónica. El uso de psicofármacos sin evaluar su real necesidad para solucionar las causas de la alteración mental, da lugar a procesar las posibilidades de efectos no deseados innecesarios de los psicofármacos prescriptos por profesionales de la IPS Universitaria, teniendo en cuenta la variabi-lidad biológica, en la cual influye diversidad de factores endoorgáncios y exoorgánicos que pueden intervenir el efecto deseado o no deseado, de dichos medicamentos.

En consecuencia, para tomar la decisión de

prescribir por períodos prolongados y en dosis significativas en cada caso en particular, es preciso considerar la interrelación estrecha entre la triada epidemiológica: el medica- mento con variables endógenas de la persona

y

variables exógenas de su medio ambiente

y

entorno inmediato. Por lo cual, los efectos

farmacológicos es una respuesta condicionada

que varía en una misma persona y entre personas (reacción idiosincrática). Según estudios reportados para algunos de los psicofármacos más prescriptos por la IPS Universitaria, ellos pueden generar los

por la IPS Universitaria, ellos pueden generar los   siguientes efectos no deseados: El Clonazepam

siguientes efectos no deseados:

El Clonazepam (Rivotril), según estudios reportados, produce dependencia física y sicológica, interfiere con las propiedades

cognoscitivas (perdida de la memoria reciente

y de trabajo; depresión, disminución de la

capacidad de concentración, de atención y de funciones ejecutivas), aumento de irritabilidad, ansiedad, nerviosismo, alteración del sueño, hasta una alteración compleja de la salud mental, cardiotoxicidad y accidente cerebro- cardiaco-respiratorio. Además la Defensoría

del Pueblo y Medicina legal, refieren que esta sustancia psicoactiva, depresora del SNC, se usa para cometer actos delictivos. Según la descripción de algunos usuarios sobre los efectos de este psicofármaco en su organismo es:

Me acelera mucho, me pone de mal genio y me quita el miedo.

La Fluoxetina (Prozac). Entre sus efectos no deseados, reportados por la literatura, están:

confusión, pereza, nerviosismo, temblor incontrolable en las manos, mareos, palpi- taciones del corazón hasta cardiotoxicidad; sentir o ver formas o escuchar ruidos que no existen (alucinaciones); fiebre, desmayos, hasta llegar a un estado inconsciente (coma). Sobre su dependencia física y psicológica no se ha estudiado en animales ni en humanos de manera sistemática. Por lo que no es posible predecir sobre esta experiencia limitada, si este psicofármaco depresor del SNC puede ser utilizado con propósitos terapéuticos o no.

En esta investigación cualitativa de estudio de casos, con un enfoque observacional y hermenéutico, se revela que en la mayoría de las veces cuándo se asiste a una fiesta o rumba se ingiere licor y se consume otras sustancias

psicoactivas. Este hábito, exige tener en cuenta

la posibilidad de interacción farmacológica y

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PERCEPCIONES SOBRE EL SERVICIO DE ATENCIÓN EN SALUD MENTAL

clínica para monitorear el uso simultáneo de más de dos psicofármacos, cuya interacción puede ser aditiva con otros depresores del SNC

y llegar a ser de importancia clínica desfa-

vorable para la persona y de altos costos para el Programa de Salud de la Universidad de Antioquia. Además, la gravedad de la misma, aumenta sobre el Sistema Nervioso, cuando se usa más de un psicofármaco y se consume alcohol, la cual potencia los efectos depresores del sistema cerebro-cardio-respiratorio, acarreando hasta la muerte. Existen estudios que evidencian la potenciación de la toxicidad

psicomotora al utilizar Imipramina, Cloimi- pramina, Clonazepam, Carbamace-pina, entre otros, con alcohol etílico.

De igual manera, de acuerdo a estudios de Farmacovigilancia, el uso prolongado o el tratamiento conjunto de Imipramina (Tofranil) o Cloimipramina (Anafranil) con antipsicóticos como la Levomepromacina (Sinogan) se asocia con producir la enfermedad grave llamada Síndrome Neuroléptico Maligno, potencialmente mortal, el cual evoluciona con signos y síntomas, tales como hipertermia, rigidez muscular, sudoración, alteración de la conciencia, pulso errático, palpitaciones cardíacas, entre otros.

En este mismo sentido, el Clonazepam con se administra junto con la Imipramina, en algunos casos, puede agravar una enfermedad mental de base, como la farmacodependencia,

empeorar una psicosis o precipitar un cambio

a manía o hipomanía en pacientes con enfermedad bipolar.

Por todo lo expuesto, los psicofármacos son elementos químicos complejos, por lo que se deben manejar con mucha prudencia y tener un conocimiento profundo de su farmaco- cinética, farmacodinamia y Farmacoepi- demiología para ser usados de la manera más óptima posible, valorando su eficacia y su

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seguridad en términos de los indicadores de riesgo/beneficio y costo/utilidad. La sabiduría en el uso de psicofármacos, es una necesidad para ajustar la dosis a las características clínicas de cada paciente individual y moni- torearla en el tiempo para lograr un beneficio terapéutico recomendable. A la vez que se debería acompañar de otra alternativa terapéutica para minimizar su uso y por ende sus efectos adversos.

En este contexto, la accesibilidad de los usuarios del Programa de Salud de la Universitaria de Antioquia a los servicios de atención en salud mental, están direccionados por mecanismos centrales de la política de ésta y de Bienestar Universitario, los cuales debieran contribuir a una mejor formación integral de la comunidad universitaria para posibilitar su desarrollo humano y una mejor calidad de vida, mediante el fomento de planes, programas, proyectos y servicios enca-minados a contribuir a mejorar la situación socioeconómica, la proyección personal y colectiva; mediante acciones estratégicas posibles que fortalezcan la salud mental, tales como la promoción de procesos de autocuidado, a través de hábitos y estilos de vida saludables; de manera individualizada de acuerdo a la caracterización de la proble- mática para lo cual se requiere de una política universitaria clara y precisa por el respeto a las normas. En este sentido, es determinante tomar medidas efectivas acordadas con la comunidad universitaria para cumplir los estatutos universitarios y la misión de la Universidad de Antioquia, en lo referente a formar ciudadanos integrales libres y autó- nomos para que superen sus dificultades, las cuales sin duda, no se las resuelve el uso de sustancias psicoactivas, ya sea por prescripción o por automedicación. Se requiere de intervenciones educativas y psicosociales constantes para minimizar las barreras que genera el uso de estas sustancias y que agrava

educativas y psicosociales constantes para minimizar las barreras que genera el uso de estas sustancias y

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las causas de las alteraciones mentales. Además de aplicar disposiciones firmes coherentes con la normatividad vigente de la Universidad en contra de su comercialización, así como apoyar proyectos de investigación que caractericen la intoxicación por el uso de sustancias psicoactivas en cada unas de las unidades académicas, entre otras acciones, que contribuyan a mejorar y a consolidar el servicio de atención en salud mental.

Dichas acciones se deben crear a través del plan de acción de la seguridad social y el mejoramiento del bienestar de la comunidad universitaria, a partir de la responsabilidad individual y social compartida. Si bien existen acciones de bienestar universitario y de la

Universidad, las políticas con relación a la salud mental pareciera que no están impactando de manera significativa ni se han establecido en forma continua e indivi-dualizada, teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:

primero, las encuestas de clima organizacional realizadas, cuya información oficial no ha sido difundida de forma amplia, sus resultados no han sido socializados ni analizados de forma amplia públicamente, considerando las características particulares de cada unidad académica; tampoco se evidencia la realización de acciones de mejoramiento del clima organizacional que, según Circular de Rectoría de septiembre 22 de 2005, tiene contemplado el señor rector en el Plan de Desarrollo de la Universidad de Antioquia. Segundo, no se conocen datos

y el análisis sobre la percepción que tiene la comunidad universitaria del concepto

integral de bienestar y el servicio de atención en diversos subsistemas de la Universidad. Tercero, no se conocen datos y el análisis sobre la observación del control, seguimiento

y evaluación de las principales dificultades

que expresa la comunidad universitaria y la solución que le dan a las mismas, siguiendo los

principios de favorabilidad, proporcionalidad, solidaridad y responsabilidad. Cuarto, no se han realizado estudios que caractericen el grado de intoxicación, tratamiento y rehabilitación de los adictos. Quinto, se requieren estudios que diferencien los enfermos activos de los comercializadores no activos.

Todos estos aspectos, se constituyen en factores que se relacionan con la poca satisfacción de la comunidad universitaria, la cual a su vez, contribuye al aumento de alteraciones mentales como estrés, depresión, desmotivación, miedos, sentimiento de inseguridad, dificultad para expresar lo que se siente, timidez, sensación de rechazo, miedo al fracaso, desmotivación, sensación de soledad, farmacodependencia, actos delic-tivos y violencias. Esta situación, está asociada con variables psicosociales que está enfren-tando la comunidad universitaria en lo cotidiano, tales como: el aumento de las cargas emocionales fruto del deterioro de las

condiciones económicas y físicas para trabajar

y estudiar. De igual manera, la falta de una

adecuada relación psicoafectiva, académica

y administrativa, lo que está contribuyendo

a minimizar y a desconocer las alteraciones

mentales en el marco de la seguridad social en el escenario de conflictos de la Universidad de Antioquia, cada vez menos humanos, reflejo de un contexto de violencia nacional

y local.

A la realidad descrita se le suma otra variable

significativa de alteración mental, el consumo

de sustancias psicoactivas, el cual genera efectos nocivos y complejos para el consu- midor, para su familia, su entorno y la

sociedad. Es por ello que la Universidad debe contribuir a financiar estudios orientados

a diferenciar los enfermos activos de los

comercializadores no activos, como también apoyar la necesaria asistencia estatal para el

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no activos, como también apoyar la necesaria asistencia estatal para el  8 Medellín • No.

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PERCEPCIONES SOBRE EL SERVICIO DE ATENCIÓN EN SALUD MENTAL

tratamiento y rehabilitación del adicto, a corto

y a largo plazo. La penalización del consumo

de sustancias psicoactivas, sin minimizar las variables psicosociales que influyen en dicho consumo, sin caracterizar la intoxicación para educar a los adictos sobre los graves

trastornos para el desarrollo humano integral

y sobre los riesgos que para la salud física y mental implican las adiciones, sólo agravará ésta compleja enfermedad y se convertirá en una bomba de tiempo para las próximas genera-ciones.

La administración universitaria debe pregun- tarse: ¿Será un caso emblemático, el de aquellos que se drogan en la Universidad? ¿Podría ser una de las causas que están contribuyendo a aumentar actos delictivos y de violencias?, situación que solo alimenta un negocio. Es cierto también que, en la mayoría de los casos, el adicto es un enfermo complejo que requiere de un tratamiento de desin-toxicación y rehabilitación persistente por el tiempo necesario que la Universidad de Antioquia como Estado, debiera garantizarle, antes de un remedio irracional, como es la medicina de la prisión, la cual puede generar más violencias.

Conclusiones

Este estudio de casos revela que pareciera que la prescripción de psicofármacos es poco óptima, lo que invita a reflexionar, si la prescripción de psicofármacos por parte del profesional de salud de la IPS Universitaria, se hace con base al conocimiento profundo de la farmacocinética y la farmacodinamia de los mismos, a la valoración de indicadores como riesgo/beneficio y uso/utilidad terapéu-tica para contribuir al mejoramiento de la salud mental del usuario y por ende a mejor su trabajo cotidiano.

Algunos de los casos de usuarios consultados, expresan que los profesionales en salud mental, deben mejorar su actitud humana, hacia la necesidad de escuchar de manera integral al paciente con alteración mental. Al igual que llaman la atención a ciertas personas de la comunidad universitaria que interpretan de forma no óptima la enfermedad mental y los tratan de manera despectiva.

Las alteraciones mentales detectadas en este estudio, pueden estar generando un impacto negativo en la tolerancia, en la convivencia

y en el desempeño de los integrantes de la

comunidad universitaria, lo que a su vez afecta

categóricamente la productividad académica,

investigativa y de extensión de la Universidad

y del país.

Recomendaciones

Se recomienda investigar por qué existe en la Universidad de Antioquia una demanda significativa de servicios en atención en salud mental y cuáles son las posibles causas de las alteraciones mentales detectadas en el estudio.

Es urgente caracterizar los diversos factores relacionados con alteraciones mentales, en especial con la farmacodependencia. Para lo cual se requiere caracterizar el grado de intoxicación con sustancias psicoactivas por automedicación y por prescripción. Al igual que identificar los factores que facilitan la comercialización de éstas.

Se demanda del Consejo Superior, del Rector, de Salud Ocupacional y de Bienestar Univer- sitario de la Universidad de Antioquia, encar- gados de las políticas de bienestar, de salud ocupacional y de los servicios de acceso de atención en salud mental, no hacer caso omiso de esta situación; por el contrario, es

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salud mental, no hacer caso omiso de esta situación; por el contrario, es Medellín • No.

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una necesidad inaplazable que indaguen minucio-samente sobre la prevalencia de los trastornos mentales y la brecha de tratamientos no óptimos, que está dada por la diferencia entre las tasas de prevalencia verdadera y las personas que han sido tratadas, que en algunos casos es significativa y grave.

Se requiere adoptar otras políticas más eficaces para mejorar la salud mental o que se actua- licen las existentes y desarrollar investiga- ciones que tengan en cuenta las características de los usuarios del servicio de salud mental, y con base en sus resultados hacer otras ofertas específicas de servicios de atención, acorde con las necesidades y realidades particulares, procurando incluir en ellas la extensión de los programas para atender la complejidad de las alteraciones mentales en los escenarios y contextos actuales. Al igual que proporcionen un acceso más oportuno a dicha atención mental integral con calidad, en especial el acceso por urgencias, en torno a: 1) garantizar una mejor atención a los usuarios que necesitan ser escuchados. 2) formular programas alternativos de intervención diferentes a los psicofármacos hasta donde sea posible, que busquen el equilibrio entre la mente, lo físico y las emociones y 3) adjudicar recursos financieros, físicos y de talento humano idóneo en conformidad con las necesidades observadas, considerando que el objetivo es mejorar y mantener la salud mental de los usuarios que debe garantizar el servicio de atención del Programa de Salud de la Uni-versidad de Antioquia.

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Universidad de Antioquia. Plan de desarrollo 2006-2016. Tema estratégico 4, Bienestar Universitario, p. 101-103.

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2006-2016. Tema estratégico 4, Bienestar Universitario, p. 101-103.  0 Medellín • No. 8 • Diciembre

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¿ES SIEMPRE LO MATEMáTICAMENTE VáLIDO APLICABLE EN LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS SOCIALES? (II)

grimaldo Oleas Liñán *

Se puede engañar a parte del pueblo todo el tiempo o a todo el pueblo parte del tiempo; pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo.

En relato anterior discurríamos acerca de un país lejano que existió en tiempos remotos, privilegiado por la naturaleza: costas marítimas en el norte y el occidente, ríos caudalosos, riqueza ictiológica, yacimientos petrolíferos, minas de diversa índole, vegetación abun- dante, etc., pero muy especialmente por haber tenido en incontables períodos un mandatario de amplísimo espíritu democrático, patriótico

y católico, quien en una de sus genialidades

concibió la política denominada democracia con seguridad, sin la cual la nación perecería,

y que poco tiempo después de su puesta en

práctica permitió a propietarios de lujosos

y cómodos sitios campestres de recreo y

descanso, regresar a disfrutar de sus predios sin temor a ser asaltados o secuestrados por el, cada vez más creciente en impopularidad, grupo de facinerosos enemigos de la DCS.

Una de esas propiedades, ubicada en una provincia del norte de la nación en tierras apetecidas por lo ubérrimas, hacía parte del amplio patrimonio del Jefe de Estado. Los

autores de un libro que provocó la ira del mandatario la describieron como una mesa de billar, por ser una especie de planicie casi perfecta y de color verde, siempre a salvo de las inundaciones provocadas por el invierno en la región. Según los mismos autores, a uno de los cuales EL MESíAS calificó de farsante de los derechos humanos, muy cerca de la mencionada hacienda se gestó, con el apoyo económico de los terratenientes y ganaderos del lugar, un movimiento conocido como milicia paralela, que pretendía combatir al grupo de facinerosos y que en la práctica cometió crímenes de atrocidad igual o superior a la de aquellos que supuestamente pretendía evitar.

Por su denodado afán de favorecer cada vez más a las clases populares -al menos de ello estaba convencido el pueblo- este mandatario fue conocido como EL MESíAS. Su reelección cada cuatro años se facilitó debido a que los habitantes del país siempre apoyaron mayoritariamente el incremento de la edad de

* Profesor (j) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Antioquia.

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de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Antioquia. Medellín • No. 8 •

GRIMALDO OLEAS LIñáN

retiro forzoso, por el mecanismo de reformar puntualmente la Constitución, ya fuera por actos legislativos, por la vía del referendo o, como estuvo a punto de ocurrir en alguna ocasión, por una Asamblea Constituyente convocada de afán para esos efectos.

En cierta época de uno de los diversos cuatrienios de EL MESíAS, los accidentes de tránsito, provocados en su mayoría por excesos de velocidad en las carreteras, alcan- zaron niveles de frecuencia preocupantes.

Cabe recordar que uno de los principales gestores del éxito del gobernante de ese inefable país fue un preclaro y discreto asesor –persona que sin asomos de rubor pregonaba que EL MESíAS era un ser de inteligencia superior- de cuyos honorarios jamás se conoció la procedencia, y quien en una de sus singulares ideas vio una inaplazable ocasión, tan calva como la diosa romana, de resolver definitivamente el problema con la aplicación en las carreteras de otro teorema matemático. A instancias suyas, el mandatario expidió un Decreto, cuyos principales artículos establecían:

1. Con excepción de las ambulancias y los

vehículos del CICR, la velocidad máxima en las carreteras de la patria será de 80 km/h.

2. En adelante, en todas las carreteras de la

patria la Policía Vial (PV) hará aplicación rigu-

rosa del Teorema del Valor Medio.

3. Los miembros de la PV trabajarán en

parejas de equipos, cada uno de los cuales deberá estar dotado de elementos adecuados:

radioteléfonos, cronómetros, lapiceros con suficiente tinta, señales de pare y numerosos talonarios para comparendos (Así llamaban en ese país al documento mediante el cual se citaba a los conductores vehiculares a

comparecer ante la respectiva autoridad por

la comisión de alguna infracción.

4. Las parejas de equipos de la PV ejercerán su labor con observancia estricta de lo siguiente:

a. Deberán escoger dos puntos estratégicos

en la carretera, llamados: punto de inicio (PI) y punto final (PF), separados exactamente por una distancia de 400 metros (ni un centímetro más y ni uno menos). Para ello deberán contar con la asesoría técnica de agrimensores,

aprovisionados de instrumentos de medida lineal pertinentes.

b. El PI y el PF deberán modificarse periódi-

camente y estar de preferencia en sitios poco

o nada visibles para los conductores y sin resaltos ni huecos cercanos.

c. En el preciso instante en que un vehículo

sospechoso pase por PI, el equipo del lugar informa al segundo, el cual debe sin pérdida de tiempo poner en funcionamiento su cronómetro. A continuación el primer equipo suministra al segundo los datos de las placas del automotor en cuestión.

d. Al pasar el vehículo por PF, el equipo allí

apostado debe detener su cronómetro para observar el tiempo total empleado por el

automotor en el trayecto y tomar una decisión:

si el tiempo es de 18 segundos o más, se

autoriza al conductor a continuar su viaje. Si, en cambio, el vehículo demora menos de 18 segundos, los agentes tienen prueba fehaciente de que excedió en algún punto del trayecto

el límite de velocidad, por lo cual se le debe

hacer el comparendo correspondiente, sin posibilidad de apelación.

e. La sanción por una infracción de este tipo

será, la primera vez, de un SMLMV; la primera

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infracción de este tipo será, la primera vez, de un SMLMV; la primera  2 Medellín

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¿ES SIEMPRE LO MATEMáTICAMENTE VáLIDO APLICABLE EN LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS SOCIALES?

reincidencia ocasionará una multa de cuatro (4) SMLMV; la tercera falta será sancionada con la muerte vial del conductor, lo cual significa que no podrá volver a conducir, en las carreteras de la patria, vehículos de cualquier tipo por el resto de su existencia, so pena de ser encarcelado durante diez (10) o más años.

El Decreto en mención fue acompañado de

la creación en toda la nación de las Redes de

Informantes, coloquialmente conocidas como cadenas de batracios, cuya misión consistía en denunciar a aquellos conductores que

consuetudinariamente excedían el límite de velocidad en sitios con escasa o nula presencia de la PV. Ello permitía montar operativos relámpagos, para sorprender a los señalados,

in fraganti. Huelga decir que los integrantes de

dichas redes recibían atractivas recom-pensas por denuncias efectivas, ya fuera en dinero, o en traslado bajo protección a otros países.

Para despejar dudas acerca del contenido matemático de la medida, EL MESíAS recurrió

a uno de sus Ministros más destacados: el

sucesor en el cargo de quien en su momento hizo claridad sobre el problema de las monedas –cuyo nombre es un palíndromo- y que a la sazón, como premio a su excelente labor, fungía de Embajador en un país del Mediterráneo y ya gozaba de la exoneración por parte de la Procuraduría en un sonado caso de venta de votos en el cual, insólitamente, no hubo comprador, aunque hubo pagos con notarías.

Vale la pena reseñar algunas características de este nuevo personaje. Hacía parte de una familia de destacados políticos, quienes alcanzaron a ocupar innumerables puestos de reconocida importancia en la vida pública regional y nacional. Uno de ellos fue acusado de poner su alto cargo en una de las fiscalías regionales, a disposición de integrantes de la

milicia paralela. A pesar de la insistencia del pequeño polo opositor, el Ministro, siempre con la frente en alto, se negó a renunciar a su investidura, pues estaba convencido de no estar incurso en conflicto de interés por el simple hecho de que él dirigiera la justicia y su hermano estuviera encarcelado, precisa-mente por abuso en la administración de la misma.

Este singular Ministro, a quien es preciso reconocer sus dotes para producir ideas excepcionales, ante el hecho de que un gran número de Congresistas integrantes del Partido de la M –nacido en la primera administración del excelente gobernante, y cuyo ideario político constaba de un solo punto: la reelección indefinida de EL MESíAS– estaban siendo investigados por prevaricación a raíz de sus actuaciones en uno de los proyectos de referendo reeleccionista, ideó una propuesta de gran resonancia internacional: hacer otra reforma de la Constitución aprobada 18 años antes, por la época bastante maltrecha, consistente en revivir la figura conocida popularmente como impunidad congresual, la cual impedía el encarcela-miento de peligrosos delincuentes si ostentaban la credencial de parlamentarios, y que anteriormente había favorecido a un sanguinario narcotraficante, primo hermano del asesor presidencial.

Un dato menos relevante, aunque curioso, es el siguiente: una señora de profunda fe reli- giosa, similar a la de EL MESíAS, acostumbraba declarar con absoluta convicción que tenía visiones de diferentes tipos: el rostro de la Virgen del Carmen en un espejo de su vivienda; el cuerpo del Señor Caído en el tronco abandonado de un árbol; la imagen del Divino Niño en un bonsái… Esta particular señora tuvo en alguna ocasión la osadía de jurar, en entrevistas radiales y televisivas, que había visto patentico, como decían en ese país, el rostro del Ministro que en ese momento

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como decían en ese país, el rostro del Ministro que en ese momento Medellín • No.

GRIMALDO OLEAS LIñáN

administraba justicia, en una cáscara de maracuyá.

Por radio y televisión, el Ministro se dirigió a todos los habitantes del bienaventurado país, en los siguientes términos:

incrementos, velocidad media, velocidad instantánea, recta tangente y, por supuesto, de límites y derivadas.

Prosiguió el Ministro:

El Teorema del Valor Medio (no debe confun- dirse con el Teorema del Valor Intermedio) se debe a Joseph Louis de Lagrange (1736-1813), matemático, físico y astrónomo italiano, quien

El Decreto se refiere a una distancia de 400 metros y a un tiempo de 18 segundos. Si un vehículo recorre esa distancia en el tiempo dado, su velocidad media es de 200/9 (22.222…) metros por segundo, equivalente

antes de cumplir la mayoría de edad mostró

a

80 Km/h. Si el tiempo utilizado es inferior,

sus excelsas dotes para la Matemática.

la

velocidad media es, por supuesto, superior

El Ministro aprovechó para mencionar algunos de los muchísimos trabajos del matemático; entre ellos el Método de los multiplicadores de Lagrange, muy útil en la solución de problemas de optimización de funciones de varias variables.

Continuó el Ministro: El enunciado del Teorema para derivadas es:

Si f es una función contínua en un intervalo cerrado [a, b] y derivable en el intervalo abierto (a, b), entonces existe al menos un punto c en (a, b) en el cual:

f ´( c ) =

f (b ) b

f ( a ) a

.

A continuación, el Ministro dijo:

Una aplicación práctica de este enunciado es:

Si un vehículo se desplaza por una carretera rectilínea desde un lugar A hasta otro B, la distancia entre los cuales se conoce, y si además se puede saber con precisión el tiempo empleado en el desplazamiento entre los dos sitios, es posible determinar fácilmente si el automotor excedió o no un límite de velocidad preestablecido.

El Ministro acompañó lo anterior del dibujo de curvas y de explicaciones acerca de

del dibujo de curvas y de explicaciones acerca de   al límite permitido. En este

al límite permitido.

En este momento de la intervención, el expositor aprovechó para explicar lo que se entiende por decimales periódicos, y exhibió ejemplos acerca de cómo expresar números de este tipo en la forma de racionales, es decir, cocientes de dos enteros: 0.727272… (8/11); 0.123123123… (41/333), entre otros.

El Ministro hizo énfasis en que una de las bondades de la medida consistía en su contribución a reducir el galopante índice de desempleo, pues se requeriría incrementar notoriamente la planta de agentes de la PV e incorporar personas de otros oficios.

Como sucedió con el Decreto referente a las monedas, la validez matemática de su contenido no fue puesta en duda. Además, la decisión no fue enviada a revisión de la Corte Constitucional, lo cual para EL MESíAS siempre era superfluo.

Los integrantes del pequeño polo opositor cuyo jefe, por sus rasgos físicos era comparado con Papá Noel, y cierto columnista de una revista hebdomadaria -de apellido coincidente con uno de los más altos grados militares- a quien EL MESíAS llamó cínico y miserable en una discusión radial dirigida por una periodista de

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¿ES SIEMPRE LO MATEMáTICAMENTE VáLIDO APLICABLE EN LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS SOCIALES?

reconocida obsecuencia ante el gober-nante, descubrieron que con el Decreto se trataba de poner en uso un cargamento de obsoletos aparatos donados por el país más poderoso del mundo en ese momento, rema-nentes de

su participación en una guerra que involucró

a muchas naciones del mundo. Esta denuncia

exacerbó la ira del mandatario, quien, como acostumbraba, los acusó de ser voceros del grupo de facinerosos a los que se proponía

derrotar con su política de DCS.

No faltó quien se atreviera a denunciar, sin que ello ameritara una investigación, que poco antes de la expedición de la controvertida medida, uno de los hijos de EL MESíAS estuvo

a punto de caer en la quiebra, en una distribui- dora nacional de radioteléfonos y cronómetros de su propiedad, y que operaba especialmente en zonas francas.

Pero la crítica de fondo de políticos y perio- distas se refería a que la medida podría conducir a actos de corrupción. En efecto, poco después de su expedición, se emitió una Directiva Ministerial que establecía estímulos a la PV: bonificaciones, ascensos por cada cierto número de comparendos; disminución del número de semanas a laborar para efectos de alcanzar la pensión de jubilación; permisos remunerados, y como en ese país muchos de sus habitantes se caracterizaban por su llamada malicia indígena, algo así como una predisposición natural a violar normas, lo denunciado por los opositores no se hizo esperar: pronto empezaron a conocerse situaciones preocupantes.

Algunos propietarios de vehículos, no pocos integrantes de la llamada fuerza pública, adquirieron sin que se sepa por qué medios, falsas insignias de ambulancias o del CICR, lo que les permitía viajar a velocidades exorbi- tantes, sin peligro de ser molestados por la PV.

Adicionalmente, se hicieron frecuentes las denuncias por abuso de autoridad de la PV: muchos propietarios de vehículos, recono-cidos por su extremo cuidado en la conducción en carreteras, resultaron injustamente sancionados; así nacieron los llamados falsos positivos, por consecuencia de los cuales muchas personas inocentes se vieron afectadas por la muerte vial. Por esta razón, los enemigos de EL MESíAS catalogaban estos hechos como crímenes de estado o ejecu-ciones extrajudiciales.

EL MESíAS, siempre apoyado por el 85% de los habitantes del agraciado país, por esos tiempos considerado uno de los más felices del mundo, minimizaba las denuncias, repitiendo en cada ceremonia de ascenso de militares o en cada una de sus reuniones semanales con el pueblo raso, comúnmente llamadas ilusionismos comunales, que las acusaciones eran falsas y que sus autores carecían de autoridad moral para hacerlas, pues ellos constituían el brazo político del grupo de facinerosos enemigos de la DCS.

Pero el asunto empeoró cuando, no se supo por qué medios, la PV adquirió ciertos aparatos de tecnología avanzada que distribuyó entre algunos agentes especialmente seleccionados por el General que tenía a su cargo la dirección de este cuerpo, quien dependía directamente de EL MESíAS y acostumbraba responder innumerables entrevistas radiales y televisivas en los llamados puentes y en los finales de los períodos vacacionales.

Los sofisticados aparatos permitían detectar, para personajes cuidadosamente escogidos, todo lo relativo a los desplazamientos en vehículos de su propiedad: trayectorias, velocidades, acompañantes, lugares y horas de partida y de llegada; sitios en los cuales se reunían con amigos o familiares; expendios

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llegada; sitios en los cuales se reunían con amigos o familiares; expendios Medellín • No. 8

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en los cuales hacían reabastecimiento de combustible o cambio de llantas; tipos de comidas y de bebidas consumidas. En fin, la PV podía conocer a la perfección todas las actividades y preferencias de los personajes escogidos: Magistrados; precandidatos y candidatos presidenciales, así como Gober- nadores y Alcaldes que no gozaban de los afectos de EL MESíAS; integrantes del pequeño polo opositor; parlamentarios partidarios del entonces llamado intercambio humanitario, periodistas, etc. Este fenómeno fue conocido en todo el mundo con un nombre curioso:

chuzadas vehiculares.

Como parte del modus operandi, la PV progra- maba para los vehículos chuzados, disposi- tivos especiales encaminados a hacerlos víctimas de falsos positivos.

Afortunadamente, la situación irregular fue descubierta por los periodistas de siempre, quienes con el valor civil que los caracteri- zaba, hicieron ante la opinión pública las denuncias correspondientes. La incontrastable evidencia de los hechos descubiertos, obligó a EL MESíAS a destituir a algunos agentes de la PV y al General Director de la misma, lo cual no impidió que la irregularidad conti-nuara.

Fueron cada vez más frecuentes los rumores de que el General a cuyo cargo estaba la PV, actuó a instancias del eximio asesor presidencial, quien en su defensa esgrimió una tesis que hacía honor a su talante: Los falsos positivos y las chuzadas vehiculares son obra del pequeño polo opositor y de la mala prensa; ellos infiltraron la PV con el objetivo de desacreditar a EL MESíAS y su política de DCS.

El 85% del pueblo, en un grado de obnubi- lación sólo comparable a la epidemia de ceguera blanca descrita por el Premio Nobel José Saramago en unas de sus obras, acogió

Nobel José Saramago en unas de sus obras, acogió   la tesis del asesor y

la tesis del asesor y reafirmó su intención de reelegir a EL MESíAS. A propósito, el deseo de reelección indefinida se convirtió en el continente en el que estaba ubicado el país del que hablamos, en una enfermedad contagiosa tan peligrosa como aquella pandemia que en alguna época se conoció como AHN. Dicha peste provocó un golpe de estado al mandatario de un país de la región que pretendió modificar la constitución para favorecer su reelección. Curiosamente, como en el caso de las monedas, se llevó a cabo otra reunión insulza que no produjo resultados positivos en el propósito de retornar dicha nación a la normalidad política.

Ante la gravedad y la tozudez de los hechos, fue necesario que la UNO (Unión de Naciones del Orbe) enviara un relator, cuya misión principal consistía en verificar la fundamen- tación de las denuncias y la veracidad de las afirmaciones del gobierno en el sentido de que se estaba exagerando, ya que, según éste, ya habían sido retiradas de sus puestos las manzanas podridas que se prestaron a la estratagema de la oposición.

No fue posible obtener información bibliográ-

fica que permitiera conocer resultados posi- tivos de la gestión del relator, quien se enteró en detalle de muchos casos concretos de falsos positivos y de chuzadas vehiculares, en entrevistas con familiares de afectados,

a quienes, por cierto, se les amenazaba con

correr la misma suerte de los suyos, a pesar de que carecieran de vehículos.

Se sabe, eso sí, que al relator le llamó mucho

la atención que ante el secuestro por parte del

grupo de facinerosos, de un Concejal de uno de los departamentos del suroccidente de la nación, EL MESíAS ordenara inmediatamente

a sus tropas una persecución sin cuartel hasta

dar con el paradero de esos bandidos y de su

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¿ES SIEMPRE LO MATEMáTICAMENTE VáLIDO APLICABLE EN LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS SOCIALES?

víctima; en cambio, se obstinó en poner trabas

a la liberación unilateral, ofrecida por los

subversivos, de un militar de bajo rango, quien

llevaba más de una docena de años secues- trado y era hijo de un profesor conocido como

el caminante del suroccidente, por el hecho

de que los facinerosos condicionaran la libera- ción a la participación activa en la misma, de

una senadora de raza negra, proveniente de una de las regiones socialmente más depri- midas de la nación.

Coincidiendo con la visita del Relator, en un parque de 16 hectáreas denominado trigésimo centenario, construido en un sector tradicio- nalmente habitado por indigentes, y distante unos 500 metros de la casa de gobierno, se hallaba concentrado un grupo de cerca de 2000 personas, entre ancianos, adultos y niños, víctimas del desarraigo provocado por la violencia de los facinerosos y la milicia paralela. Esas personas recurrieron a la invasión del lugar motivadas por la indife- rencia que, a pesar de la insistencia de la Corte Constitucional, mostraba el gobierno ante su problema social, y habitaban en casuchas hechas de sacos, bolsas plásticas, afiches y trozos de madera inservible. No obstante la indolencia oficial, el sitio se mantenía prote- gido por una cerca de la policía con sus uni- formes verdes y negros, protegidos con cascos, bolillos, escudos y tapabocas, que bordeaban la malla verde y las vallas de protección patrocinadas por una marca de cervezas. No fue posible obtener información certera acerca del desenlace que tuvo la invasión del parque.

En lo atinente a la persecución de los facine- rosos, existen registros periodísticos de que por esa época, en la que el máximo jefe de las fuerzas militares aseguraba insisten-temente que estaba cercano el fin del fin, algunos comandantes se sentían desmoralizadas, pues,

según ellos, si daban de baja a un subversivo, corrían el riesgo de ser acu-sados de producir un falso positivo, y si lo capturaban, EL MESíAS

lo designaba gestor de paz. Infortunadamente

no hay registro acerca del significado de esta

figura, ni de los resultados de la misma.

Por los tiempos en los que EL MESíAS aspiraba a su tercer período, sus magníficas relaciones con los mandatarios de países vecinos se vieron empañadas por el hecho de haber autorizado –sin consultar al Consejo de Estado ni al Parlamento– al entonces país más poderoso del mundo a instalar bases militares en sitios estratégicos de la patria. Algunos gobernantes sintieron amenazados sus territorios, por lo cual decidieron revisar sus relaciones bilaterales. No existe información bibliográfica acerca del desenlace de esta situación.

Cabe destacar, como en el caso del problema surgido con el decreto de las monedas, que

a la matemática no se le puede atribuir el

buen o mal uso que de ella hagan los seres humanos. Como expresó el profesor Fernando Bombal: Las matemáticas constituyen un pilar fundamental de la cultura, no sólo por

ser el lenguaje de la Ciencia, sino por lo que suponen como bagaje necesario para entender

el mundo en que vivimos.

La importancia histórica de la Matemática en el desarrollo de la humanidad jamás ha sido puesta en duda. Bien dicen Stewart y

Golubitsky en su obra ¿Es Dios un geómetra?:

El progreso del conocimiento científico ha ido

paso a paso emparejado con el desarrollo de las matemáticas; ambos van de la mano.

Finalicemos con un pensamiento del mate- mático inglés Godfrey Harold Hardy: La matemática es una ciencia inútil. Entiendo por ello que no puede servir directamente para la explotación de nuestros semejantes, ni para su exterminación.

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para la explotación de nuestros semejantes, ni para su exterminación. Medellín • No. 8 • Diciembre

GRIMALDO OLEAS LIñáN

Referencias

Cepeda, Iván y Rojas, Jorge. A las puertas de El Ubérrimo; Random House Mondadori; Bogotá, 2008.

Collette, Jean Paul. Historia de las Matemá- ticas; Siglo XXI; Méjico, 1986.

Hawking, Stephen. Dios creó los números; Crítica; Barcelona, 2006.

Saramago, José. Ensayo sobre la ceguera; Santillana; Madrid, 2006.

Stewart, Ian; Golubitsky, Martin. ¿Es Dios un

geómetra? Crítica; Barcelona, 1995.

Takahashi, Alonso. Las nociones matemáticas; Universidad de Antioquia; Medellín, 1979.

Números varios de periódicos y revistas: El Espectador, El Tiempo, Semana, Cambio, El País de España, The Miami Herald, The New York Times.

Noticieros de Televisión: CNN, Televisión Española, Telesur.

Times. Noticieros de Televisión: CNN, Televisión Española, Telesur.  8 Medellín • No. 8 • Diciembre

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UNA MESA ES UNA MESA:

SOBRE LAS RELACIONES ENTRE LENgUA y CULTURA

Pedro Antonio Agudelo Rendón *

Toda lengua en sí misma es un arte colectivo de la expresión. Sapir, 1977:251

I

En un cuento de Peter Bichsel («Una mesa es una mesa»), el personaje, un hombre viejo y cansado, decide cambiar el nombre de las cosas. A la cama la llamó retrato, a la mesa alfombra, a la silla despertador… pero esto no haría que su aburrida y monótona vida cambiara, ni que las cosas, llamadas por su nuevo nombre, dejaran de ser las mismas cosas; menos aún, haría que tuviera mejores vecinos, que éstos le quisieran y le entendieran mejor. Todo lo contrario. El hombre de la pequeña ciudad se mete en un abigarrado laberinto cuyas retículas, telarañas y meandros no dejan de hacerle más compleja la vida social. Se convierte en un exiliado de la lengua, la cultura y la sociedad; un ser extraño para quien las cosas siguen siendo las mismas aunque las nombre diferente: el personaje ha creado su propio mundo lingüístico pero aún está atado a la realidad semiótica que hizo

posible que él construyera su nueva lengua. En este cuento, como en otros del mismo autor, se ponen de relieve varios asuntos importantes, los cuales han sido tratados teóricamente por lingüistas, filósofos y psicólogos. Podríamos enumerar algunos de ellos: 1) la soledad absoluta del sujeto que habla, y que al hablar intenta (tiene la intención de) comunicarse 1 ; 2) el carácter convencional de la lengua; 3) el vínculo entre lengua y sociedad; 4) la relación entre comunicación, lengua y cultura.

Hay aquí, en resumen, una teoría sobre la lengua, además de una aguda reflexión sobre cómo la comunicación testimonia y hace palpables las relaciones humanas. En el presente ensayo se verá cómo esta idea, asumida por algunos teóricos contem- poráneos, encuentra un fundamento impor- tante en las aportaciones de Edward Sapir, contribuciones que permiten comprender

* Profesor de la Facultad de Educación, Universidad de Antioquia.

1 Esto se puede apreciar también en el teatro del absurdo, particularmente en Ionesco. Se trata de un intentar inútil: de tanto hablar las palabras no tienen sentido y por tanto no hay una comunicación en la vida cotidiana. Este es el carácter absurdo del lenguaje, esta es la soledad generada por la incomunicación.

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absurdo del lenguaje, esta es la soledad generada por la incomunicación. Medellín • No. 8 •

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mejor las complejas relaciones que se establecen entre el humano y la tecnosfera 2 , pero sobre todo entre aquél y el entorno semiótico como otro tipo de artificialidad.

II

En primer lugar debemos anotar que la comunicación es el nudo gordiano de toda actividad humana, lo que implica asumir que los eventos de la realidad pueden ser interpretados en clave comunicacional y que las relaciones entre señal y signo pueden llegar hasta cualquier manifestación sociocultural. De ahí que en el entramado de relaciones que construye la vida, la comunicación sea un fenómeno peculiar, sobre todo por su esencial dimensión colectiva.

De hecho, ésta es una de las ideas que subyace en una de las concepciones de signo en Eco, según la cual sólo puede haber signo si hay comunidad 3 . Esta condición no sólo es la base de la convención sino también de la comuni- cación, y es además el sustento de la cultura como trama de signos.

Por tanto, semiólogos como Eco no consideran que las sensaciones o percepciones sean signos 4 . Lo que sucede con las percepciones

y los fenómenos naturales en general es que

el sujeto los culturaliza, es decir, los codifica

y les da precisión. Para esto, ante una expe-

riencia personal, lo que el sujeto hace es darle una calificación que le haga similar a otras

experiencias ya expresadas por otros sujetos, socializadas en reuniones, congresos, en libros o artículos. Por otro lado, autores como Carlos París, desde el campo de la filosofía, distinguen entre formas primarias –señales espontáneas– y formas avanzadas –señales codificadas– de comunicación. Un ejemplo de lo primero es la sola presencia de un animal en el campo perceptivo de otro, presencia que comunica en tanto genera una reacción, algo que para el caso de lo humano implica comprender el cuerpo como un mensaje en sí mismo 5 ; un ejemplo de lo segundo es el uso de recursos artificiales como el uniforme o el vestido en general, así como el garbo que da muestra de la gracia o elegancia, o bien el porte que puede ser humilde o majestuoso.

2 La tecnosfera es el conjunto de medios artificiales, en estrecha analogía con la biosfera con la que establece relación. De esta manera soporta –en tanto se trata del acumulado de medios con fines determinados e intencionados– el desarrollo de la sociedad, ya que los seres humanos actúan sobre el ambiente para satisfacer necesidades, fabricar paisajes industriales o urbanos. Carlos París (2000:169) la define como «el conjunto o universo de los artefactos, no sólo de los instrumentos, sino de las múltiples formas de aquéllos, creadas por los humanos», y a continuación agrega que tal conjunto «no define un amontonamiento, una yuxtaposición, al modo de los desguaces, que al borde de nuestras carreteras encontramos. Posee una lógica propia, una sistematicidad que afecta a la identidad de los productos en relación con las necesidades humanas, y a su encadenamiento con el equipo que los produce y la extracción de los recursos». Pensar esta relación entre lo humano y la tecnosfera es fundamental hoy, pues se trata de realidades que inundan nuestro planeta y con las cuales tenemos constante contacto; su presencia no se da en abstracto, antes bien, podríamos decir que se trata de presencias sólidas y en esta medida tejen una zona de lo real. Además, la tecnosfera como espacio y como conjunto de objetos condiciona las economías y políticas de la sociedad, de ahí que posea su propia fuerza, su propia lógica y dinamismo.

3 La cita es la siguiente: «Así, pues, existe signo siempre que un grupo humano decide usar una cosa como vehículo de cualquier otra» (Eco, 2005:36).

4 Esto es lo que pasa con Sigma, el personaje que Eco crea para introducir su estudio del signo. La pregunta básica

sería, para el caso del señor Sigma o de cualquier otro ¿qué pasaría si un sujeto cualquiera, en un lugar cualquiera que

le es extraño, y cuyo idioma apenas ha aprendido, siente un dolor de «vientre»? Cuando este hombre le da un nombre

a los estímulos que siente, hace uso de lo que la cultura le ha brindado, es decir, culturaliza un estímulo físico. Véase el proemio del texto Signo (Eco, 1994).

En el caso de la comunicación animal se hablaría de comunicación intraespecífica e interespecífica. La primera se refiere a la que tiene lugar entre los animales de la misma especie, y la segunda se da entre animales de diferentes especies. Véase el artículo «Comunicación animal. Un punto de vista humano» (Martínez, 2003).

6 Esto desplaza nuevamente la función de la imagen, por lo menos en el sentido en el que la plantea Roland Barthes

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imagen, por lo menos en el sentido en el que la plantea Roland Barthes 5 8

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UNA MESA ES UNA MESA: SOBRE LAS RELACIONES ENTRE LENGUA Y CULTURA

Si

bien esta postura riñe en principio con lo que

veces la imagen o la forma, o cualquier

dice el semiólogo italiano, podríamos afirmar que es el proceso de semiotización, proceso

componente icónico, devora el contenido lingüístico 6 . De ahí que el lenguaje humano,

esencial para comprender el fenómeno de la comunicación, el que se ancla en el centro

que trae de suya la posibilidad de la forma más compleja y desarrollada de la comuni-

de la discusión sobre el signo y la cultura y, de manera más precisa, entre comu-nicación

cación, se pueda entender como un fenómeno cultural.

y

cultura. Esto se debe a que, gracias a la

semiotización como proceso, podemos comprender el devenir de la configuración externa de la acción o expresión espontánea de las emociones en señal. De manera que si el organismo del animal está diseñado por la evolución en relación con su hábitat, la comunicación aparece como el esfuerzo para establecer relación social. Este esfuerzo determina el desarrollo de ciertos recursos que

Ahora bien, la comunicación humana no se

Teniendo en cuenta lo dicho hasta aquí, se pueden caracterizar dos posturas fuertes respecto de la comunicación. Una perspectiva suficientemente amplia y que tiene en cuenta las señales espontaneas como partes consti- tutivas del proceso comunicativo; otra que abarca los fenómenos socioculturales y que, por tanto, se centra en los signos intencionales y en las señales inscritas en códigos culturales.

implican una selección semiótica. Es al interior de esta selección que el lenguaje aparece como la forma más elaborada y precisa de comunicación.

restringe al código lingüístico, sino que en ella intervienen códigos paralingüísticos como las entonaciones, las mímicas, gestos como alzamiento de hombros, levantamiento de cejas, movimiento horizontal o vertical de la

Es en esta última perspectiva que aparece el concepto de entorno semiótico, entendido como una ecología artificial –expresión que resulta adecuada para nuestras actuales condi- ciones de artificialidad– de la existencia, ámbito en el cual el sistema de determina- ciones sociales contribuye a perfilar un complejo entramado de comunicación.

Dicho de otra manera, se trata de la acción

cabeza o gesticulaciones.

y

reacción en la trama de signos artificiales

y

que hacen posible la creación de mundos

Y

esta situación se complejiza gracias a las

reales –como los de la tecnosfera– y posibles

infinitas posibilidades de los medios masivos de comunicación, a tal punto que muchas

–como los de la literatura, el arte y la ciencia–.

en su texto Lo obvio y lo obtuso. Imágenes, gestos, voces. No se trata tanto de la imagen ‘ilustrada’ por la palabra, sino de la palabra, muchas veces, ‘reemplazada’ y representada por la imagen. La cita de Barthes es la siguiente: «era costumbre, en la ‘ilustración’, que la imagen funcionara como un retorno episódico de la denotación, a partir de un mensaje principal (el texto) que se sentía como connotado, desde el momento en que, precisamente, se le hacía necesaria una ilustración; en sus relaciones actuales, la imagen no aparece para iluminar o ‘realizar’ la palabra, sino que es la palabra la que aparece para sublimar, hacer más patética o racionalizar la imagen; pero como estas operaciones se llevan a cabo de modo accesorio, el nuevo conjunto informativo parece fundado de forma principal sobre un mensaje objetivo (denotado), en el que la palabra no es sino una vibración secundaria, casi inconsecuente; antes, la imagen ilustraba el texto (lo hacía más claro); ahora el texto le añade peso a la imagen, la grava con una cultura, una moral, una imaginación; entonces se efectuaba una reducción del texto a la imagen; hoy en día, se efectúa la amplificación de la imagen por parte del texto: la connotación no se vive ya sino como la resonancia natural de la denotación fundamental constituida por la analogía fotográfica; así pues, nos hallamos frente a un proceso caracterizado por la naturalización de lo cultural» (Barthes, 1986:22-23). 7 En este sentido, la semiótica alcanza un momento de autorreflexión que le permite reconocer-se como un producto del devenir social, y que está atada a unas circunstancias y un tiempo histórico precisos, por lo cual tiene un lugar en

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y un tiempo histórico precisos, por lo cual tiene un lugar en Medellín • No. 8

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PEDRO ANTONIO AGUDELO RENDÓN

III

El entorno semiótico implica transmitir la información adquirida por un individuo a otros miembros de la comunidad, lo cual enriquece el campo de percepción y el conocimiento individual; dicho en otras palabras, implica un comunicar la experiencia propia, no tanto como experiencia sino como sentido de experiencia. Este socializar la percepción y convertirla en fenómeno colectivo, constituye una necesidad en la organización de las comunidades, de los grupos, de las socie- dades. Es en este punto que la cultura se soporta en el proceso de comunicación; pero es aquí, también, donde la comunicación aparece como la condición de posibilidad para comprender la cultura, teniendo en cuenta que toda cultura es semiótica y que toda semiosis desemboca en la comuni-cación 7 .

Veamos ahora una perspectiva lingüística que aporta a la discusión. Según Edward Sapir 8 , tanto las formas lingüísticas como los procesos históricos, permiten comprender problemas de la psicología tan difíciles como los relacio-nados con el pensamiento. De ahí que el desarrollo de la teoría de este lingüista se enmarque dentro de lo que se ha denominado, en la lingüística americana, el mentalismo. Uno de los primeros conceptos que desarrolla en su texto más conocido a nivel mundial (Language), es el del habla, entendida como «una herencia puramente histórica del grupo, producto de un hábito social mantenido durante largo tiempo» (Sapir,

1977:10). El habla es, por tanto, una función cultural, es decir, una función que es adquirida gracias a la interrelación subjetiva y los hábitos sociales. Otro concepto, central en toda su teoría, es el de lenguaje. Para él, es éste el que determina el pensamiento: «el lenguaje es un método exclusivamente humano, y no instintivo, de comunicar ideas, emociones y deseos por medio de un sistema de símbolos producidos por los llamados «órganos del habla»» (Sapir, 1977:14). De ahí que hable de dos funciones primordiales del lenguaje:

la de significar y la de expresar. A través de las palabras el ser humano significa el mundo real, lo denomina gracias al empleo de los elementos gramaticales del habla. No quiere decir esto que la palabra sea la etiqueta de la cosa, sino que el lenguaje es un instrumento anterior a la cultura material, y por tanto la determina. Puesto que el lenguaje es un sistema simbólico, no sólo permite conocer la realidad, sino, también, comunicarla.

Lo señalado atrás no significa, en modo alguno, que la lengua esté dada biológi-camente. Si estuviera dada de antemano por la estructura biológica, esto implicaría la existencia de una sola lengua –lengua bíblica–, y Sapir es claro en este punto, pues sostiene que las lenguas varían sin límite.

Tal como señala Anderson, el postulado de Sapir de que la base del lenguaje es cultural antes que biológica, tiene sus raíces en las ideas de Boas. Según Anderson (1990:252), las raíces boasianas están en el empeño que hizo

las actuales discusiones de las ciencias humanas frente a las experiencias de los sujetos sociales: «la semiótica nos interpela con su pregunta por el qué y el cómo significa lo que leemos o escribimos, y también lo que percibimos, sentimos y hacemos: pues en todo ello hay una extraña razón de ser que llamamos sentido» (González, 2002:9).

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La relación lengua-cultura ha interesado a estudiosos de distintos campos, especialmente de la lingüística y la etnografía. La lingüística americana se destaca en esta indagación, sobre todo, dos de sus tres más grandes representantes: Franz Boas y Edward Sapir. Boas se interesó particularmente por el estudio de las lenguas indígenas norteamericanas, y pensaba que en la relación entre la lengua y la cultura, esta última estructuraba la forma de aquélla, y no que la cultura estuviera condicionada por la morfología de la lengua. Será su discípulo, Edward Sapir, quien desarrolle algunas de las ideas que sobre este aspecto dejara esbozadas el lingüista americano.

9 Esto puede ser discutido, sobre todo si se tienen en cuenta algunas concepciones de semiótica como la de Klinkenberg, según la cual la semiótica, en tanto disciplina descriptiva y explicativa, se encargará de explicar según cuáles reglas funciona un determinado fenómeno, o cómo nace el sentido en lo humano y en las cosas. Pero, sea como sea, la

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cómo nace el sentido en lo humano y en las cosas. Pero, sea como sea, la

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UNA MESA ES UNA MESA: SOBRE LAS RELACIONES ENTRE LENGUA Y CULTURA

Sapir «en los fundamentos psicológicos del conocimiento lingüístico, en la medida en que una lengua se puede estudiar a fin de analizar la clasificación inconsciente que subyace a la visión del mundo de sus hablantes; estos objetivos básicos son el resultado básico del modo en que Boas concebía la lengua, como «una ventana al alma»».

Frente a la relación lengua-cultura, lo primero que afirma Sapir es que ninguna de las dos se bastan a sí mismas. La cultura es entendida como el «conjunto de costumbres y creencias que constituye una herencia social y que determina la contextura de nuestra vida» (Sapir, 1977:235). Estos hábitos sociales determinan la lengua, gracias a la cual se puede expresar la realidad cultural; pero es necesario tener presente que sin la cultura no es posible pensar en la lengua. De esto se puede concluir que la lengua no es expresión de la raza, y sí lo es de la cultura; es decir que la lengua puede hablar de lo que es y cómo es una cultura, por ejemplo la germana, pero no de su raza, esto es, del temperamento de los alemanes, del tipo «especial» de seres de esta raza. Pero tanto la cultura como la lengua hacen parte de los factores que producen el sentimiento de unidad de una región o nación determinada. Sapir (1977:241) afirma que la lengua y la cultura tienden a unificarse en aquellos lugares en los que hay un predominio del sentimiento nacional. Pero esto no es suficiente, pues las unificaciones nacionales y culturales están más determinadas por asuntos políticos que por aspectos lingüísticos. Es bien sabido que las culturas se asimilan unas a otras.

Por su lado, las lenguas, determinadas por la cultura, se ven afectadas superficialmente por el choque cultural. El poder político de un país sobre otros no sólo implica una influencia de orden político o cultural, sino también lingüístico. La lengua cambia, a

lo largo de este proceso, en su expresión formal; mientras que la cultura lo hace, a lo largo de su historia, dentro de un conjunto importante de sus componentes, como ciertas ritualidades, modos de vestir, etc. De ahí que Sapir (1977:247) diga que «la cultura puede definirse como aquello que una sociedad hace y piensa. El lenguaje, en cambio, es un cómo peculiar del pensamiento». La cultura es un conjunto de nociones y conceptos que configuran un modo de pensar particular, y que lleva, por tanto, a un hacer que difiere de un grupo a otro. El lenguaje, como hecho cultural heredado, denuncia ese modo de pensar; es una guía de la realidad social, condiciona todo nuestro pensamiento sobre

los problemas y procesos sociales. Así, cultura

y lenguaje no se excluyen: las lenguas no se dan fuera de la estructura cultural.

IV

Estudiar la cultura, en consecuencia, demanda un esfuerzo de enormes magnitudes. No se trata de determinar los imaginarios colectivos desde un punto de vista exclusivamente lingüístico o semiótico, sino de atender a

fenómenos en los cuales, sin remedio, se llega

a la comunicación. Así, por ejemplo, hablar de lo imaginario en las ciencias humanas desde una perspectiva semiótica implica considerar

una teoría de la semiosis, una teoría del texto, una teoría del discurso y una teoría de la acción narrativa, ya que narración, discurso y texto son signos que develan imaginarios en el proceso de semiosis social, formas de accionar el mundo y transformarlo; son los vértices del proceso por medio del cual, gracias a los signos, los seres humanos significamos la vida y le damos sentido a la existencia. El vínculo entre los signos textuales, discursivos

y narrativos constituye el proceso de semiosis

en sí, por este motivo no pueden pensarse de

forma aislada sino como un todo indivisible.

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motivo no pueden pensarse de forma aislada sino como un todo indivisible. Medellín • No. 8

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De igual manera, y tal como afirma Bartolomé (2003:200), comprender las culturas indígenas de Latinoamérica no es un asunto que se dé por terminado con el estudio de un grupo de investigadores particulares, sino que implica un esfuerzo de generaciones completas de investigadores, y esto en cuanto los individuos y las sociedades cambian. El esfuerzo realizado por los lingüistas americanos en este campo no es despreciable, sobre todo si se piensa en las primeras contribuciones de Boas y en los fundamentales aportes de su discípulo Sapir. Este último ha marcado la historia de la lingüística no sólo por sus aportes –originales algunos, controvertidos otros–, sino, además, por ser uno de los primeros lingüistas que se atrevió a construir unas formulaciones distintas en un momento crucial de la lingüística europea, en las entrañas mismas de la naciente ciencia del lenguaje. De este modo, como dice Mounin (1976:90), «las lenguas amerindias desempeñaron ciertamente un gran papel en la elaboración de su teoría de lingüística general, pero es a la teoría en sí misma a quien debe el lugar que ocupa entre los lingüistas del siglo XX».

Pero los aportes de Sapir no sólo han contri- buído a la elaboración teórica, también lo han hecho al estudio de campo, sobre todo si se piensa en los diversos trabajos que realizó sobre lenguas indígenas norteamericanas. Por eso, a pesar del tiempo, lingüistas, sociolin- güístas, etnógrafos, antropólogos y otros, aún se preguntan por esa relación lengua-cultura. «Los estudiosos de lenguas amerindias y en general de lenguas de tradición oral reciente- mente descritas, han hallado indicios de las categorizaciones culturales en las categorías lingüísticas, en la explicación mítica y las ciencias tradicionales» (Montes, 1992:70). El estudio de estos temas requiere de una mirada que implique un conocimiento integral de

la lengua y la cultura, pues tal como señala Montes (1992:71), «se busca contribuir al conocimiento de otros sistemas gramaticales

cuya descripción enriquezca el panorama de los estudios de lenguas naturales y por lo tanto

la teoría lingüística».

Lo anterior no significa que algunas de las

formulaciones de Sapir sean vigentes en su estructuración teórica y en su aplicación práctica. De hecho, como afirma Cristal (1994) respecto

a la hipótesis Sapir-Whorf, ésta difícilmente

encuentra partidarios hoy en día. No obstante, aunque en la actualidad Sapir tenga detractores, algunos de éstos tienen como fuente principal sus estudios. Candau (2003:245), por ejemplo, presenta un siste-mático trabajo sobre el lenguaje natural de los olores, en el que imbrica los conceptos de lengua y cultura:

En todo momento de la vida social creemos compartir las maneras de ser y las signifi- caciones con nuestros semejantes. Esta creencia se alimenta de la interpretación de prácticas y de enunciados. Puede ser perfec- tamente fundada, no serlo más que parcial- mente o nada en absoluto. Determinar la

naturaleza real de este compartir es la tarea esencial de la antropología, si se acepta la siguiente definición de cultura: aquello que los seres vivos comparten de lo que ellos mismos añaden al mundo físico. Atestiguar

la existencia de una cultura es atestiguar, por

tanto, la existencia de una forma particular de

ese compartir.

De acuerdo con esto, la pregunta por el lenguaje está en saber si éste hace emerger los universos culturales de las personas, o si dichos universos adquieren forma y significación gracias a las impresiones sensoriales y a los compromisos cognitivos compartidos. Algunos estudiosos como Pinker (citado por Candau) se inclinan por la primera posibilidad, otros, como

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(citado por Candau) se inclinan por la primera posibilidad, otros, como 8  Medellín • No.

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UNA MESA ES UNA MESA: SOBRE LAS RELACIONES ENTRE LENGUA Y CULTURA

Davidoff, lo hacen por la segunda. Este tipo de soluciones elusivas dejan, sin embargo, más sinsabores que soluciones claras.

V

Estos planteamientos conducen, nuevamente, al problema de la comunicación. Aquí no sólo toma cuerpo el signo, sino también, como ya lo insinuábamos atrás, el discurso. Es desde la perspectiva discursiva, y que por tanto difiere de la teoría sapiriana, que Sherzer aborda el problema de la relación lengua y cultura. Con esto, le aporta al campo sociolingüístico y a la semiótica crítica unos componentes impor- tantes como la focalización del concepto de cultura y de las fuentes discursivas denun- ciantes en la estructura social. Así, este autor considera la cultura como:

Un comportamiento simbólico, como organizaciones pautadas, creencias y percep- ciones del mundo en términos simbólicos. [

La sociedad es la organización de los indivi- duos de diversas clases, grupos que comparten reglas, para la producción e interpretación del comportamiento cultural y que generalmente se superponen e intersectan de modos diversos. Las lenguas es ambas cosas: es cultural y es social. Es cultural en tanto consti- tuye una forma de organización simbólica del mundo, es social por cuanto refleja y expresa pertenencias y relaciones de grupo (Sherzer

2000:33).

La cultura es una realidad estructurada y estructurante, pero es en tanto está contenida

en la lengua y en tanto, a su turno, la

determina, que ella habla de lo social. Es desde esta relación que se amplía el campo de comprensión de lo humano en sus múltiples manifestaciones, desde el trabajo manual hasta el técnico, desde el gesto hasta la palabra, desde los mitos rurales hasta las leyendas urbanas. Hay aquí comunicación, hay aquí lengua; pero sobre todo hay discurso, pues algo acontece cuando alguien habla. Desde esta perspectiva, el discurso es un evento comunicativo cultural, por tanto están presentes la lengua y la sociedad, la cultura y la acción comunicativa.

Ahora bien, autores como Sherzer afirman que el discurso se ha convertido, para la investigación contemporánea en lingüística y campos relacionados, en el punto de partida teórico y metodológico para el análisis lingüístico y cultural. Creemos, sin embargo, que esto sólo es posible si tales análisis tienen una pregunta más amplia: la comunicación. El discurso, en efecto, es corporización –forma concreta o acontecimiento– y por tanto un transmisor de la cultura. Esta perspectiva implica, entonces, asumir los discursos y los textos no como realidades inmóviles, sino como parte fundamental del complejo proceso de la comunicación social. Por este motivo es la comunicación, y no la lengua, el lenguaje, el texto, el signo o el discurso en sí mismos, el centro de la discusión semiótica contem-poránea 9 . Sólo hay textos dentro de actos comunicativos, y es porque la sociedad se construye en sus actos comunicativos que los textos cobran significado. De ahí que la semiótica hoy reflexiona sobre el ámbito semiótico, de ahí que no se pueda hablar

semiótica tendrá incidencia en lo práctico; de ahí que se pueda hablar de tres niveles: semiótica general, semiótica

particular y semiótica aplicada (para ampliar véase Klinkenberg, 2006). Puede verse también la idea de semiótica de González (2002:10), para quien algunos de los problemas actuales de estudio serían «la inscripción del sentido en el cuerpo del sujeto humano, la enunciación como piedra ancilar del discurso y la existencia de enunciaciones colectivas o apersonales, la inserción de la semiótica dentro del paradigma cognitivo […]». Ahora bien, cualquiera sea el objeto de estudio de la semiótica (el signo, el sentido, la significación, la semiosis, el funcionamiento de algo como código), es importante tener claro (algo que Lotman considera en sus trabajos), que no hace semiótico un estudio el hecho de que

Medellín • No. 8 • Diciembre de 2009

en sus trabajos), que no hace semiótico un estudio el hecho de que Medellín • No.

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PEDRO ANTONIO AGUDELO RENDÓN

de comunicación en términos puramente teóricos, pues hablar de comunicación

y de entorno semiótico es hacerlo de las

condiciones –reales– culturales, lingüísticas, tecnológicas y sociopolíticas en las que se gestan hoy los actos comunicativos. Por tanto, se puede afirmar que no hay semiosis social más que en y por la comunicación, así como no hay sujeto más que en y por el lenguaje según Benveniste. Por eso, la idea de Sapir según la cual los hábitos sociales determinan

la

lengua, no puede separarse de la idea según

la

cual gracias a la lengua se puede expresar

la

realidad cultural.

Recurriendo a la metáfora de Bichsel, podría decirse que no hay escapatoria, pues el sujeto está atrapado en una red de discursos que tiende hilos entre los hombres. Así, éstos no sólo establecen una conversación con la tradición y con el presente histórico, también dialogan con las cosas, con las acciones, con los fenómenos, con el entorno semiótico. Es de esta manera que la comunicación testi-monia y hace palpables las relaciones humanas.

Pero cuando la maraña de palabras, como en el personaje del cuento, se vuelve intran-

sitable, entonces cambia la relación con las cosas; entonces la tarea del lenguaje es volver

a contar y establecer relaciones del hombre

con el entorno. Aquí nos encontramos, nueva- mente, en la tumultuosa realidad de la comu- nicación.

p. 249-262.

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la cultura sea entendida como sistema de signos, sino la convicción de que una de las características de la cultura es

la relación con el signo; y esta relación no puede sino darse como comunicación humana. Entendida así, la semiótica estudia los diferentes procesos comunicativos con los que el humano –lo humano– organiza y se organiza en la vida cotidiana y en su relación con la cultura.

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y se organiza en la vida cotidiana y en su relación con la cultura. 8

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UNA MESA ES UNA MESA: SOBRE LAS RELACIONES ENTRE LENGUA Y CULTURA

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cultura centrada en el discurso». En: Forma y Función. Nº 13, p. 31-54. Medellín • No.

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cultura centrada en el discurso». En: Forma y Función. Nº 13, p. 31-54. Medellín • No.

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NO ENTENDí NI JOTA O LA APOLOgíA A LA BRECHA gENERACIONAL

Víctor Villa Mejía *

Mi amor por la palabra comenzó cuando oí hablar a mi abuelo y cantar a mi madre [

Las dos experiencias forman el nudo de que está hecha la convivencia humana: el decir y el escuchar. Por esto el amor a nuestra lengua, que es palabra y silencio, se confunde

]

con el amor a nuestra gente, a nuestros hijos que aprenden a hablar [

]

Somos los

padres y los abuelos de otras generaciones que, a través de nosotros, aprenderán el arte

de la convivencia humana: saber decir y saber escuchar. Octavio Paz, 1987:5

Situados en la primera generación (los abuelos), las hablas de la tercera generación (los nietos) son vistas como exóticas y

esotéricas. Se trata de la oposición (normal en la historia de los idiomas) entre los neolo- gismos y los arcaísmos, frente a la cual el papel de la segunda generación (los hijos-padres) es determinante en el ensanchamiento de la brecha o, por el contrario, en la sincronización

o aclimatación de dichos contrarios. La escuela

y los medios de comunicación, en tanto agen- cias de producción y reproducción cultural,

tienen una tarea crucial frente a las relaciones intergeneracionales: servir de vínculo entre los extremos diacrónicos, mediante la resemanti- zación o pedagogización de los idiomatismos, para que éstos funjan de punto de encuentro

y de escenarización de un venir de distintas

partes pero ir para un mismo sitio: la cultura

en que están inscritos tanto los nietos como los abuelos.

La lengua y el idioma son, sin duda alguna, el gran patrimonio de la humanidad. La conjunción «y» indica que son diferentes el patrimonio lingüístico y el patrimonio idiomático. El uno pertenece a la civilización; el otro a la historia particular de cada comu- nidad, a su cultura. Mientras que la lengua es una abstracción perteneciente a los lingüistas, el idioma es un bien inmaterial poseído por unos hablantes que han adquirido una especie de membresía por hablar desde ese idioma y no desde otro.

Aunque con coberturas diferentes, el idioma español es hispanoamericano y latinoame- ricano. Hispanoamérica y Español son ya redundantes, porque ambos nombran a Hispania, luego a España y finalmente al Español de los diferentes ordenamientos geopolíticos. Los hispanoparlantes somos a la vez América prehispánica, áfrica y Europa.

* Profesor de la Facultad de Comunicaciones, Universidad de Antioquia. 1 La segunda generación –los hijos-padres– está representada por la versión de Sebastián de las Gracias de Arturo

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está representada por la versión de Sebastián de las Gracias de Arturo Medellín • No. 8

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VíCTOR VILLA MEJíA

Y dentro de las coordenadas geográficas y geopolíticas emerge el geolecto, estratificado por los dialectólogos desde el supergeolecto hasta el subgeolecto. De un lado las comuni- dades idiomáticas de las tierras altas (irradiadas por el supergeolecto castellano) y de otro las comunidades idiomáticas de las tierras bajas (recubiertas por el supergeolecto andaluz):

ambas comunidades convivientes en casi todos los países hispanoparlantes. Los -ismos- de colombianismo, peruanismo, mexica- nismo, etcétera, son geolectos herederos de ambos supergeolectos, que a su vez se dejan segmentar en subgeolectos, como sucede en Colombia con el costeño de ambos océanos, el paisa de Antioquia la Grande y el rolo del altiplano cundiboyacense.

En este orden de ideas, el idioma deviene constituyente inmediato de la idiosincrasia de los habitantes de tales comunidades idiomá- ticas. Idiosincrasia, idioma e identidad confor- man la red cultural que autoriza el campo semántico de idios: lo propio, lo singular, lo peculiar.

En esa peculiaridad idiomática se van a instalar los dos grupos génitos o generacionales hablantes de distintos idiomas (por decirlo así: el grupo etáreo de los viejos (primera generación) y el grupo etáreo de los jóvenes (tercera generación). La primera generación es voceada por los abuelos, mientras que la tercera generación