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Proyecto Educativo El libro de nuestra escuela

Una estrategia global para fomentar la participación de los alumnos de Educación Primaria

Introducción de Roger Hart, profesor de la Universidad de Nueva York

participación de los alumnos de Educación Primaria Introducción de Roger Hart, profesor de la Universidad de

Revista gratuita editada por Editorial Planeta Grandes Publicaciones, septiembre 2005 Concepción: P.A.U. Education Impresión: Vigor

 

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN La participación de los alumnos: estrategia global, por Roger Hart

5

CONCEPCIÓN DE LA ESTRATEGIA

Definición de participación

7

I.

EL

CENTRO

8

1.

¿Qué significa la participación en el centro?

8

 

1.1. Ciudadanía democrática

8

1.2. Proyecto Educativo de Centro (PEC)

9

1.3. Consejo Escolar

10

 

2.

¿Dónde se puede participar?

10

 

2.1. Dentro del centro

10

2.2. Fuera del centro: la ciudad

11

 

3.

Herramientas para participar

12

 

3.1.

Métodos de expresión

13

II. EL PROFESORADO

14

 

1. Compromiso e implicación

14

2. Formación continua y específica

14

 

2.1. Nuevas tecnologías y su aplicación en el aula

15

2.2. Programas y recursos para formar en valores

15

 

III. LOS ALUMNOS Y LOS PADRES 1. El entorno familiar 2. Fuera del centro: el ocio y las actividades

16

16

17

EL LIBRO DE NUESTRA ESCUELA: UN EJEMPLO DE PROYECTO PARTICIPATIVO

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Los contenidos y diseños de las páginas Web recomendadas cambian, aumentan y/o mejoran de forma continua, por lo que cuando usted acceda a ellas pueden haber variado respecto a la fecha en que hicimos la recomendación.

INTRODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN

La participación de los niños

Esta unidad didáctica invita al profesorado a reflexionar sobre la participación de los alumnos co- mo uno de los ejes de la estrategia educativa del centro. Mi trabajo en el área de los derechos del niño me ha demostrado la importancia de que los niños se responsabilicen en involucrarse en la formación de su futuro y de sus comunidades.

La capacidad de participación de los niños

La capacidad de participar depende de poseer una buena disposición para pensar en las opiniones

y sentimientos de los demás. La dificultad de los niños para salir de su propia perspectiva tiene que

ser considerada por cualquiera que intente conseguir con ellos un trabajo cooperativo. Incluso du- rante sus primeros años escolares, los niños son intelectualmente aptos para trabajar con adultos, pero éstos deben ser conscientes de las limitaciones de aquellos para comprender las perspectivas de quienes les rodean. Aunque cada vez sean más conscientes de que la otra persona piensa y tie- ne sentimientos, hasta los 5 o 6 años confunden las características subjetivas psicológicas y las ob-

jetivas o físicas del comportamiento del otro. Dicho de otro modo, no diferencian los comporta- mientos voluntarios o involuntarios del otro. Entre los 7 y 12 años, se desarrolla la capacidad de salir de uno mismo para echar una mirada autorreflexiva a las interacciones con los demás, y darse cuen- ta de que otras personas pueden hacer lo mismo. Hay una habilidad cada vez mayor de coordinar la propia perspectiva con la del otro, de forma que se puede anticipar lo que la otra persona puede pensar, hacer o sentir. Al principio, los niños llegan a ser capaces de adoptar secuencialmente una perspectiva diferente a la propia y reconocer su propósito, pero no es hasta los 10 años, aproxima- damente, o más tarde cuando se da el reconocimiento de la relación psicológica entre uno mismo y el otro: esto es, la adopción de una perspectiva mutua. Es entonces cuando son capaces de recono- cer que una persona puede tener sentimientos múltiples o contradictorios, como estar interesado y,

a la vez, atemorizado.

El papel de la escuela

Diversos aspectos de la vida escolar pueden influir en el desarrollo de los niños como miembros de- mocráticamente competentes y responsables de la sociedad:

• La naturaleza de las relaciones de los profesores con los niños, incluyendo el modo en que se es- tablecen las reglas y se administra la disciplina.

• El alcance de la toma de decisiones por parte de los niños permitida por el currículo y los estí- mulos a la colaboración con otros.

• El alcance de la implicación de los niños en el gobierno de la escuela.

• El alcance de la relación del currículo con la vida cotidiana de los niños y de su comunidad.

• La relación de las estructuras democráticas de la escuela con las estructuras democráticas de la co- munidad circundante.

• El contenido del currículo.

Una de las grandes barreras para la asimilación en las escuelas de las estrategias de participación es la ri- gidez de los currículos escolares, a menudo establecida por el estado. Es importante que las personas que se dirijan a una escuela con una propuesta de colaboración, por ejemplo, en investigación medioam- biental de la comunidad aseguren a los profesores que la educación medioambiental no es un tema nue- vo o independiente, sino un centro de interés que puede integrarse en cada una de las asignaturas.

Esto es posible, porque la educación medioambiental no constituye una nueva área de contenidos en el currículo. Por ejemplo, lo que es académicamente “nuevo” en la educación medioambiental es la perspectiva ecológica, que no debería ser enseñada como una asignatura independiente: es dema- siado importante y se comprende mejor si se aplica a las áreas de ciencias, ciencias sociales y arte del currículo. En este sentido, es como las técnicas del lenguaje (lectura y escritura). Como ocurre con és- tas, el pensamiento ecológico se puede aprender en cada área de materias.

En conclusión, nuestro fin último debería ser que el enlace de las escuelas y sus currículos con el desarrollo de la comunidad se convirtiera en un universal de la educación básica.

Roger Hart

Doctor en Geografía, profesor y codirector del Children’s Environments Research Group, en el Center for Human Environments and The Environmental Psychology Program del The Graduate Center of the City University of New York. Su trabajo se centra en el estudio de la relación del niño con su entorno físico. Implicado en la investigación sobre planificación y diseño de los entornos de los niños y sobre educación ambiental, recientemente ha estado dedicado al desarrollo de proyec- tos que permitan la participación de niños y jóvenes, teniendo en cuenta sus intereses, con el fin de promover sus derechos. Roger Hart es autor de numerosos libros y artículos de referencia sobre participación de niños y jóvenes, entre los que destacan:

La participación de los niños: de la participación simbólica a la participación auténtica, Editorial Nueva Gente, Bogotá, 1993. La participación de los niños en el desarrollo sostenible, P.A.U. Education, Barcelona, 2001.

CONCEPCIÓN DE LA ESTRATEGIA

CONCEPCIÓN DE LA ESTRATEGIA

"(…) una verdadera participación (…) profundiza en los objetivos de socialización democrática de los niños." 1

Definición de participación

La participación se puede definir como un reconoci- miento de lo que los niños son capaces de hacer e impli- ca que los niños sean miembros de la sociedad, capaces de pensar y expresar- se por sí mismos. Por tanto,

no sólo tienen algo que decir sobre lo que afecta a su vida como persona, miembro de una familia y de una comuni- dad, sino que deben ser infor- mados, consultados y escu- chados en cuanto a todos esos aspectos.

Convención sobre los Derechos del Niño http://www.unicef.org/spanish/crc/crc.htm

La Convención sobre los Derechos del Niño, a través de varios artículos (del 12 al 17, más el 23, 29 y 31), recoge que:

1. Se debe garantizar a los niños el derecho a expresar su opinión en función de su edad y madurez, y se debe ofrecer la oportunidad de ser escuchado.

2. Asimismo, se debe reconocer el derecho del niño al descanso y al esparcimiento, y promover su participación en la vida cultural y artística.

En La participación de los niños en el desarrollo sostenible, a través del dibujo de una escalera, Roger A. Hart establece lo que puede considerarse participación plena de los niños. La escalera muestra los distintos niveles de implicación de los niños en diversos proyectos, así como la ayuda que los adultos pueden brindarles.

Hart destaca que, en cualquier proyecto, lo más importante es dar al niño la oportunidad de elegir si desea participar o no, y hasta qué punto quiere implicarse.

En este sentido, se puede hablar de auténtica participación cuando:

1. El niño ha sido designado pero informado.

2. El niño ha sido consultado e informado.

3. El proyecto ha sido iniciado por un adulto, con decisiones compartidas con los niños.

4. El proyecto ha sido iniciado y dirigido por niños (juego infantil principalmente).

5. El proyecto ha sido iniciado por niños, con decisiones compartidas con los adultos.

Así pues, la escuela demues- tra que hay una necesidad de participación por parte de los alumnos y no escapa de esta lógica. La innovación pedagó- gica, las nuevas técnicas de aprendizaje, la apertura cre- ciente de la escuela a los pro-

Iniciado por los niños con decisiones compartidas con los adultos. Iniciado y dirigido por los
Iniciado por los niños con decisiones
compartidas con los adultos.
Iniciado y dirigido
por los niños.
Iniciado por un adulto, con decisio-
nes compartidas con los niños.
Consultado e informado.
Designado pero informado.
Actuación simbólica.
Decoración.
Manipulación.
7

blemas de fuera del ámbito escolar requieren una mayor participación de los niños y de los miembros de sus fami- lias; una participación que sea real y factible.

Escalera de participación de Hart

que sea real y factible. Escalera de participación de Hart 1. Hart, Roger A. La participación

1. Hart, Roger A. La participación de los niños en el desarrollo sostenible, P.A.U. Education, Barcelona, 2001, pág. 42.

EL CENTRO

I. EL CENTRO

"Es difícil imaginar cómo puede una ciudadanía interesarse por la participación democrática si no es mediante la experimentación de sus beneficios." 2

1. ¿Qué significa la participación en el centro?

La escuela constituye un marco privilegiado para educar a los alumnos en la democracia par- ticipativa y proporcionarles las herramientas adecuadas para

aprender a elegir y tomar deci- siones, así como para ser res- ponsables, respetuosos, autó- nomos y solidarios. La participación real en la vida

escolar constituirá un trampo- lín para que los niños y las niñas se impliquen en la socie- dad democrática desde diver- sos frentes.

8

1.1. Ciudadanía democrática

Algunos estudios consideran que desde una verdadera educación participativa los niños pueden

"experimentar las ventajas de la ciudadanía de una sociedad de- mocrática" 3 .

¿Cómo implementar la participación en el centro?

La participación del alumnado en la vida del centro está regi- da por tres finalidades educati- vas, recogidas en la LOGSE (ar- tículos 1 y 2) de forma general. Estas finalidades, que cada cen- tro escolar debe adaptar a sus peculiaridades y necesidades, y debe plasmar en el documento de Intenciones Educativas del PEC, caracterizan a toda socie- dad democrática y son las si- guientes:

1. Educar en los principios de- mocráticos, fomentar los há- bitos de comportamiento democrático y preparar para la participación en la vida social y cultural.

2. Establecer un currículo que permita el autoaprendizaje, propiciar una metodología que asegure la participación de los alumnos en los proce- sos de enseñanza y aprendi- zaje, y favorecer la autoeva- luación.

3. Desarrollar el espíritu crítico de los alumnos.

En este contexto, los expertos se plantean la siguiente pre-

gunta: ¿cómo se puede fomen- tar una participación de cali- dad y realmente educadora de los alumnos en la vida escolar? a. Ámbito formal e institucional. A través de los cauces estable- cidos, como la elección de delegado, la asamblea de curso y de delegados, y el Consejo Escolar, se puede enseñar a los alumnos cuá- les son los mecanismos de la participación en las institu- ciones (qué derechos y de- beres tienen, cómo pueden comportarse en una asam- blea o cómo pueden realizar consultas generales a los compañeros); asimismo, se les puede facilitar el tiempo

y el lugar para organizar y

gestionar sus iniciativas. Por lo tanto, es esencial que los maestros y los demás agen- tes de la comunidad escolar

se tomen en serio y respeten

sus propuestas y sus críticas.

LOGSE

(Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo) http://www.mec.es/mecd/atencion/edu

cacion/hojas/E_SistemaEduc/e-1-4.htm

b. Ámbito de la gestión y adminis- tración del centro. Los alumnos pueden implicarse en tareas de mantenimiento de las instalaciones del centro, así como de la gestión de servi- cios, como la biblioteca.

c. Ámbito extraescolar. También pueden contribuir en la pro- gramación de fiestas, salidas y actividades culturales que se llevarán a cabo durante todo el curso.

d. Ámbito curricular. Finalmente, los alumnos pueden partici- par en la concreción de los contenidos de las áreas y materias, en la experimenta- ción de un método pedagó- gico de cooperación con los compañeros y de reflexión sobre el propio proceso de

aprendizaje, y en la evalua- ción de su trayectoria edu- cativa, de la programación, de sus profesores y del fun- cionamiento general del

centro.

2. Hart, Roger A. La participación de los niños en el desarrollo sostenible, P.A.U. Education, Barcelona, 2001, pág. 58.

3. Muñoz, Emili. La participació de l’alumnat, element clau d’un projecte educatiu. Barcelona Educació, núm. 8, mayo-junio 1998, pág. 14.

EL CENTRO

En este ámbito, un proyecto como "El libro de nuestra escuela" permite a los alumnos vivir de forma directa todos los aspectos mencionados: desde la elección y la elaboración de contenidos del libro, al trabajo en colaboración con distintos miembros de la comunidad educativa y hasta la reflexión y difusión del proyecto y su evaluación.

1.2. Proyecto Educativo de Centro (PEC)

Toda estrategia incide sobre distintos ámbitos e implica la presencia de distintos agentes. Además, debe quedar plasma- da en los varios documentos que rigen la vida del centro. La estrategia de fomentar la parti- cipación de los alumnos en Educación Primaria se recoge en los distintos documentos por los que se rige la escuela en concreto y que conforman el PEC:

1. En las Intenciones Educa- tivas se menciona de forma explícita la voluntad de fo- mentar la participación de los alumnos en la toma de decisiones, el mantenimien- to y supervisión de instala- ciones y servicios, en la pro- gramación de eventos y la

concreción de aspectos cu-

rriculares, a través de las vías

y los órganos adecuados.

2. En el Reglamento de Or-

ganización y Funciona- miento (ROF) se establecen las pautas de uso de los re- cursos (materiales y huma- nos) destinados a ser ges- tionados por los alumnos, así como los espacios y tiempos de los que podrán disponer para organizarse, elaborar propuestas, con- trastar ideas, etc. 3. En el Proyecto Curricular de Centro (PCC) se permite

a los alumnos participar en

la concreción de contenidos de los proyectos curriculares de etapa y de ciclo, y de las programaciones de área y

de aula; así como en la elec- ción de los métodos didácti-

cos y en la evaluación del propio aprendizaje, de los profesores, de las programa- ciones y del funcionamiento del centro. 4. En la Memoria Final se re- cogen las conclusiones de la evaluación de la estrategia llevada a cabo en la escuela.

Un aspecto más de la verdade- ra participación de los niños en la vida escolar es la aproba- ción de todos estos documen- tos, bajo la denominación de

PEC, por parte del Consejo Es- colar, donde los alumnos están representados de forma activa tal como se menciona en los puntos anteriores.

Organigrama del Proyecto Educativo de Centro (PEC)

Proyecto Educativo de Centro

Educativo de Centro (PEC) Proyecto Educativo de Centro Reglamento de Organización y Funcionamiento: pautas
Educativo de Centro (PEC) Proyecto Educativo de Centro Reglamento de Organización y Funcionamiento: pautas
Educativo de Centro (PEC) Proyecto Educativo de Centro Reglamento de Organización y Funcionamiento: pautas
Educativo de Centro (PEC) Proyecto Educativo de Centro Reglamento de Organización y Funcionamiento: pautas
Educativo de Centro (PEC) Proyecto Educativo de Centro Reglamento de Organización y Funcionamiento: pautas
Reglamento de Organización y Funcionamiento: pautas Proyecto Curricular de Centro: participación de los alumnos en:
Reglamento de
Organización y
Funcionamiento: pautas
Proyecto Curricular
de Centro: participación de
los alumnos en:
de uso de los recursos,
espacios y tiempos de los
que dispondrán los alumnos
Concreción de los contenidos de los proyectos curriculares de etapa y de ciclo, y de
Concreción de
los contenidos de los
proyectos curriculares de
etapa y de ciclo, y de las
programaciones de área
y de aula
Elección de los métodos didácticos
Elección de los
métodos didácticos
de área y de aula Elección de los métodos didácticos Memoria Final: conclusiones de la evaluación
Memoria Final: conclusiones de la evaluación de la estrategia
Memoria Final:
conclusiones de la
evaluación de la estrategia
Evaluación del propio aprendizaje, de los profesores, de las programaciones y del funcionamiento del centro
Evaluación del
propio aprendizaje, de los
profesores, de las
programaciones y del
funcionamiento del centro

EL CENTRO

1.3. Consejo Escolar

Entre los órganos de gobierno del centro, el Consejo Escolar contempla la presencia de un número determinado de alumnos con una serie de res- ponsabilidades en representa- ción de sus compañeros, por lo tanto anteriormente se ha producido una elección y de- signación del representante. Esto supone una oportunidad para que los alumnos des- arrollen un sentimiento de confianza hacia el sistema de- mocrático.

La LOPEG (Ley Orgánica de la Participación, la Evaluación y el Gobierno de los Centros) esta- blece que en el Consejo Escolar:

1. Participan los distintos miembros de la Comunidad Educativa. 2. Constituye el órgano de go- bierno más importante para representar a toda la Comu- nidad Educativa. 3. Se trata de un órgano de control y gestión, democrá- tico y autónomo, porque sus componentes toman sus decisiones de forma autóno- ma e independiente. 4. Está compuesto por miembros natos (por razón de su cargo, director, jefe de estudios, se- cretario, concejal del Ayunta- miento) y miembros elegidos por votación (profesores, pa- dres de alumnos, alumnos re-

LOPEG

(Ley Orgánica de la Participación, la Evaluación y el Gobierno de los Cen- tros) http://www.mec.es/mecd/atencion/edu

cacion/hojas/E_SistemaEduc/e-1-5.htm

presentantes designados por

la clase, personal de adminis-

tración y servicios). 5. Entre sus competencias se encuentran establecer las di-

rectrices para elaborar el PEC

y aprobarlo, supervisar as-

pectos administrativos y do- centes, vigilar la conserva- ción de instalaciones y equipamiento, informar so- bre las relaciones del centro con el entorno, etc.

2. ¿Dónde se puede participar?

Dependiendo de su edad, capacidad y grado de implicación voluntaria, los niños tienen cabida en las dis- tintas etapas de cualquier proyecto: propuesta de iniciativas, toma de decisiones, gestión de servicios, di- seño de espacios, mantenimiento de instalaciones, planificación de actos, evaluación, etc.

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2.1. Dentro del centro

Ya se han mencionado todos los ámbitos escolares en los que los niños pueden partici- par, desde los institucionales (elecciones de delegado, asam- bleas de curso, tutorías y Con- sejo Escolar) hasta los relacio- nados con la administración del centro, la planificación de actividades o la opinión sobre asuntos curriculares.

En este punto, conviene ocu- parse de forma más concreta de algunos proyectos partici- pativos, que gozan de gran éxito entre los alumnos de Educación Primaria y que es- tán relacionados con el diseño, la gestión y la supervisión de

espacios, así como con la pla- nificación y realización de ac- tividades:

1. Los espacios. Los alumnos pueden tener la oportuni- dad de decidir sobre:

El aula: disposición de los elementos dentro de la clase

para propiciar el trabajo cooperativo y una metodo- logía activa y participativa. • La biblioteca: contribución en la catalogación de obras, servicio a los com- pañeros, petición de nue- vos libros, etc.

biblioteca : contribución en la catalogación de obras, servicio a los com- pañeros, petición de nue-

EL CENTRO

El patio escolar: diseño de ese espacio para que deje de ser un área asfaltada, exce- sivamente abierta y monó- tona, y se convierta en un lugar propicio para jugar li- bremente, esconderse y ex- plorar.

El huerto escolar: creación de un pequeño vergel dentro de la ciudad, donde los alumnos puedan contribuir

a su nacimiento y cuidado. 2. Las actividades.

Los alumnos pueden opinar

y ayudar, según sus intere-

ses, en la programación de las ligas deportivas escola- res, las salidas culturales, las

excursiones, la participación en proyectos educativos, etc. Además, las familias (padres y abuelos) tienen

cabida en todos estos as- pectos en función de su grado de implicación con el centro escolar.

función de su grado de implicación con el centro escolar. El Proyecto Educativo El libro de

El Proyecto Educativo El libro de nuestra escuela permite una amplia participación de los alumnos dentro del centro y fuera de él, reforzando los lazos familiares y los vínculos con la comunidad a la que pertenece la escuela a partir del tratamiento del tema de la ciudad. Así, durante la fase de elaboración, los niños entran en contacto con actores o elementos externos a la escuela (dialogan con los abuelos para intercambiar experiencias, comparten impresiones con los padres sobre lo que están

escribiendo, se entrevistan con responsables del Ayuntamiento o del ámbito asociativo de la ciudad, visitan lugares emblemáticos de la ciudad, recorren distintos puntos del barrio, etc.), y, tras la creación de la obra, ésta sigue vinculada con el exterior gracias a las actividades variadas que puede impulsar (lectura con padres, hermanos o abuelos, nueva visita a los lugares sobre los que se ha escrito, amplia difusión del libro a través de la página Web del colegio, etc.).

2.2. Fuera del centro: la ciudad

La ciudad, entendida como marco donde viven y se rela- cionan las personas, también es un entorno para educar en la participación. Por ese moti- vo, es importante definir el modelo de ciudad en el que queremos vivir y participar. Francesco Tonucci, en su

trabajo "La ciudad de los ni- ños", reflexiona sobre el hecho de que en la actualidad los ni- ños han perdido su espacio dentro de la ciudad, ya que ésta se ha convertido en un lugar peligroso y hostil, pen- sado más para los automóvi- les que para las personas que

sado más para los automóvi- les que para las personas que las habitan. En ella, apenas
sado más para los automóvi- les que para las personas que las habitan. En ella, apenas
sado más para los automóvi- les que para las personas que las habitan. En ella, apenas
sado más para los automóvi- les que para las personas que las habitan. En ella, apenas

las habitan. En ella, apenas cuentan con zonas para jugar, explorar, y encontrarse con otros niños con los que desarrollar sus habilidades y mostrar sus actitudes.

Bibliografía de interés

Tonucci, Francesco. "La ciudad de los niños", Cooperación educativa, núm. 74, año XVIII, septiembre-noviembre 2004, págs. 11-16.

EL CENTRO

Las administraciones locales, con el apoyo de las escuelas, también pueden contribuir al fomento de la participación de los niños en la ciudad y a en-

trenarlos en los valores y reglas propios de la sociedad demo- crática. Los niños pueden cola- borar de forma muy valiosa en

la

transformación de la ciudad

y

su entorno; en ese sentido,

entre las experiencias impor- tantes de participación infantil

se pueden mencionar:

1. Audiencias públicas y Consejos in- fantiles, donde los niños tie- nen la oportunidad de expresar sus opiniones, dia- logar con las autoridades lo- cales e influir en la mejora de aspectos urbanos, como la creación de carriles bici y es- pacios para jugar, la inaugu- ración de bibliotecas infanti- les, la puesta en marcha de

proyectos solidarios y me- dioambientales, etc.

"Pondría más contenedores de vidrio, de papel y de plástico y haría que pu- siesen los tres en cada calle." Zoe

2. Organizaciones locales, a través de las que los niños intervie- nen, junto con maestros, monitores y técnicos, en la planificación y el diseño de diversos espacios urbanos, como parques, áreas de re- creo y otros entornos de su barrio. 3. Agenda 21 Escolar: un proyecto planetario de educación, participación e implicación cívica, que surgió a raíz de la Cumbre para la Tierra cele- brada en Río de Janeiro en 1992 y que invita a las escue- las a trabajar sobre medio ambiente para construir un

mundo más sostenible, em- pezando por la intervención en el entorno inmediato; por tanto, permite fortalecer los lazos entre escuela y ciudad.

Agenda 21 Escolar

http://www.un.org/esa/sustdev/docu-

ments/agenda21/spanish/agenda21spt

oc.htm

4. Ciudades Amigas de la Infancia:

se trata de una iniciativa de UNICEF que trabaja para que los niños encuentren en su barrio, pueblo o ciudad, un entorno seguro y enri- quecedor que le permita desarrollarse física, psíquica, social y moralmente de for- ma plena.

Ciudades Amigas de la Infancia

http://www.ciudadesamigas.org/princi-

pal.htm

3. Herramientas para participar

Para fomentar la participación entre los alumnos de Educa- ción Primaria, los recursos más importantes que se requieren son una ordenación clara de las prioridades dentro de los obje- tivos del centro, una firme vo-

dentro de los obje- tivos del centro, una firme vo- luntad de dar voz a los

luntad de dar voz a los niños, siempre bajo su consentimien- to, una programación correcta- mente temporalizada que les permita implicarse en distintas tareas dentro y fuera de la es- cuela.

Es importante remarcar que no todo está en el reconocimiento formal de la participación. La implementación de la partici- pación a todos los niveles del centro se hace de forma gra- dual y día tras día, y requiere una profunda reflexión sobre los métodos y herramientas idóneas para conseguir una verdadera participación.

La participación se basa en la capacidad de los niños en co- municarse, expresar deseos, ideas que fomenten el debate y

Bibliografía de interés

Brarda, Analía y Guillermo A. Ríos. "De la ciudad educativa a la ciudad educa- dora", Cooperación educativa, núm. 74, año XVIII, septiembre-noviembre 2004, págs. 7-10.

Tonucci, Francesco. Cuando los niños dicen ¡Basta! Fundación Germán Sán- chez Ruipérez, Madrid, 2002.

que lo enriquezcan con sus co- mentarios u opiniones. Aunque con frecuencia la palabra oral o escrita es el único instrumento que se ofrece a los niños para que participen en proyectos donde también intervienen adultos. En esa situación, mu- chos niños se sienten inhibidos y en inferioridad de condicio- nes, debido a que no resulta el medio que mejor dominan a determinadas edades.

EL CENTRO

3.1. Métodos de expresión

Roger A. Hart establece una relación de métodos de expre- sión que pueden mejorar el grado de participación de los niños, puesto que a través de

ellos los alumnos tienen la oportunidad de expresarse y opinar sobre aquellos aspectos que les afectan.

1. El dibujo, sea individual, co- mo storyboard o como collage, constituye un medio estu- pendo a través del cual los niños pueden expresarse y con el que se favorece su implicación en todo tipo de proyectos.

2. Los mapas permiten que los niños proyecten sobre el pa- pel la idea que tienen o có- mo les gustaría que fuera su entorno cotidiano, su mun- do personal y su comuni- dad. De ahí, se puede pasar a la realización de maquetas.

3. La entrevista resulta una for- ma interesante para que los niños inicien una investiga- ción o un estudio y para hacerles entender que las personas pueden tener ideas muy diferentes sobre un mismo tema.

pueden tener ideas muy diferentes sobre un mismo tema. La utilización de los métodos de expresión

La utilización de los métodos de expresión descritos ante- riormente hace necesarios unos materiales, que pueden ir desde los más habituales, co- mo lápices, papel, rotuladores, pinturas, revistas para recortar fotos, etc., hasta los medios tecnológicos más innovadores, como ordenadores, cámaras de fotos, micrófonos, magne- tófonos, cámaras de vídeo, co- nexión a Internet, etc.

tófonos, cámaras de vídeo, co- nexión a Internet, etc. La edición de libros es otro de

La edición de libros es otro de los métodos que requieren de la colabo- ración de distintos agentes y permi- te que todos los niños participen en las distintas fases del proceso, en función de su capacidad y de su gra- do de compromiso con el proyecto.

4. La realización de trabajos periodís- ticos, desde revistas y periódi- cos con fotografías hasta te- levisión y radio, constituye una manera estupenda para educar a los niños en la par- ticipación, pues requiere un esfuerzo en equipo y ofrece un análisis del entorno des- de distintos puntos de vista.

ticipación, pues requiere un esfuerzo en equipo y ofrece un análisis del entorno des- de distintos

13

EL PROFESORADO

II. EL PROFESORADO

"El papel del maestro deja de ser el de dar respuestas para pasar a plantear preguntas." (Robert McClintock)

Hablar de educación en ciu-

dadanía participativa equivale

a hablar de educación en va-

lores cívicos, medioambienta- les, de igualdad, de solidari-

dad, etc., cuya esencia es la re- lación entre profesores y

alumnos en la escuela y en el aula. Este hecho es así debido a que en la práctica educativa

1. Compromiso e implicación

Para transmitir estos valores, que son la base de la sociedad democrática, es necesario con- tar con equipos de profesores que se comprometan con el fomento de la participa- ción y responsabilidad en- tre los alumnos en distintos ámbitos. Por tanto, los profeso- res constituyen un pilar y un referente muy importantes pa- ra ayudar a que los niños lleguen a ser ciudadanos res- ponsables, competentes y par- ticipativos.

La educación para la participa- ción ciudadana y la educación en valores democráticos no son áreas o materias independien- tes, sino centros de interés que se integran perfectamente

en todas las asignaturas y se entienden mejor dentro de ellas: desde las ciencias sociales

a las medioambientales y desde

la historia del arte a la física. La participación, la responsabili- dad o la conciencia medioam- biental se pueden enseñar a través de la práctica educativa, en el día a día de la relación del niño con sus compañeros, con los profesores, con los órganos de gobierno del centro y con su entorno. Por eso, todos los miembros integrantes del Claustro son conscientes de la importancia de la coordinación entre el profesorado de distin- tas áreas y etapas para la con- secución del mismo objetivo.

El reto para estos profesiona- les es asumir una nueva función; puesto que ya no son simplemente conductores de conocimientos, sino guías de los niños, a los que escu- chan y a quienes muestran los distintos caminos que pueden

seguir para dar solución a los

cotidiana los adultos mani- fiestan y transmiten actitudes inconscientemente que los ni- ños asumen como valores fundamentales.

Bibliografía de interés

Fernández Muñoz, R. "La formación inicial y permanente del profesorado en la era de la información y de la comunicación: nuevas demandas, nuevos retos", Actas del I Congreso Internacional de Formación y Me- dios, Universidad de Valladolid, E. U. de Magisterio de Segovia, 1997, págs.

130-137.

posibles dilemas que se les plantean.

El maestro comprometido con la participación de los niños se preocupa por propiciar escena- rios y situaciones para que sus alumnos se ayuden mutua- mente. Esta cooperación permi- te que los niños aprendan a identificar los problemas, a en- contrarles una solución y a re- flexionar sobre el proceso que han llevado a cabo.

2. Formación continua y específica

Los equipos docentes necesi- tan formarse de manera conti- nua para afrontar las situacio- nes que la sociedad y la escuela actuales exigen. No

sólo se trata de adquirir nue- vas estrategias didácticas, sino también de la necesidad de plantearse las nuevas relacio- nes dentro de la escuela y el

aula (alumnos-profesores), así como entre la escuela y los padres, y entre la escuela y la sociedad.

EL PROFESORADO

2.1. Nuevas tecnologías y su aplicación en el aula

Las Tecnologías de la Infor- mación y la Comunicación (TIC) propician cambios en las metodologías, la organi- zación escolar, las infraes- tructuras y en las relaciones entre los alumnos, entre el maestro y sus alumnos den- tro de la clase, y entre los maestros y los padres. Las TIC constituyen una pode- rosa herramienta de partici- pación y permiten implantar nuevas estrategias didácticas, que conciernen a la educa- ción de los alumnos, y tam- bién administrativas e infor- mativas, relacionadas con la comunicación con los padres.

En este sentido, resultan muy eficaces y ágiles en cuanto a la

transmisión de información entre maestros y familias sobre todo tipo de asuntos, ya que, a través de las páginas Web de los centros escolares, por ejem- plo, los padres pueden conocer sus características e idearios, los eventos que se llevan a ca- bo a lo largo del año, las reu- niones, etc. Además, se ha re- forzado el vínculo con los padres, gracias a que las TIC han propiciado una relación más fluida, intensa y cercana entre todos los miembros de la comunidad escolar. Existen di- versos organismos, universida- des e instituciones que progra- man cursos sobre el uso de las nuevas tecnologías así como sobre su aplicación en la edu- cación.

así como sobre su aplicación en la edu- cación. Uso de nuevas tecnologías: 1.

Uso de nuevas tecnologías:

1. http://www.elearningeuropa.info

Plataforma de veinte idiomas que promueve el uso de las nuevas tec- nologías en educación, destinada a profesores, académicos, institucio- nes, etc.

2. http://www.formacion.pntic.mec.

es/index_cursos.php

Servidor del CNICE (Centro de Infor- mación y Comunicación Educativa), dirigido a profesores de cualquier ni- vel educativo.

3.http://www.educared.net/es-

cuelanntt/nntteducared1.htm

Programa orientado a la exploración, experimentación y puesta en prácti- ca de metodologías que incorporan nuevos usos de la red, innovaciones pedagógicas y aprovechamiento de enseñanza virtual.

4. http://cursos.universia.net/app/

es/searchcourse.asp

Cursos por Internet de 842 universi- dades.

5. http://www.rsme.es/rec/cpr/

cpr.htm

Página con las direcciones de los Centros de Profesores y Recursos de todas las comunidades autónomas.

Aplicación de nuevas tecnologías en la educación:

1. www.educa.madrid.org.

Proyecto de futuro que pretende im- pulsar la nueva educación.

2. http://www.iup.es

Máster en nuevas tecnologías aplica- das a la educación, Instituto Univer- sitario de Postgradovel educativo.

2.2. Programas y recursos para formar en valores

Otro aspecto importante de formación del profesorado tiene que ver con la elabora- ción de materiales nuevos de acuerdo con los valores que se desean transmitir. En esta línea, también existen publi- caciones y programas de apo- yo para facilitar a los maes- tros el desarrollo de su tarea.

Educa en la Red

http://www.fuhem.es/portal/areas/paz/E DUCA/ Portal del CIP (Centro de Investigación para la Paz) con artículos, unidades di- dácticas y actividades.

Página del MEC

http://boj.pntic.mec.es/~egoa0010/tic/t

rasnver.htm Dirigida a maestros, con recursos sobre educación en valores.

LOS ALUMNOS Y LOS PADRES

III. LOS ALUMNOS Y LOS PADRES 1. El entorno familiar

El entorno familiar: participación de los niños dentro de la familia

El entorno familiar es el primer contexto de aprendizaje y so- cialización de los niños. Por eso, la forma en que se vive la par- ticipación, las relaciones y la convivencia en el entorno fami- liar determinarán en buena me- dida su educación cívica.

liar determinarán en buena me- dida su educación cívica. Respecto al grado de participa- ción de

Respecto al grado de participa- ción de los niños en su familia, varios psicólogos sociales han

establecido cuatro tipologías de familia: autoritaria, democráti- ca, laissez-faire y negligente. De entre ellas, se considera la de- mocrática como la más acorde con los principios de la partici- pación, ya que contempla la importancia de la escucha, la negociación, el respeto y la consideración de los niños co- mo responsables, según su ni- vel de desarrollo, de sus pro- pias decisiones. Algunas pistas para fomentar la participación dentro de la familia serían respetar las deci- siones de los hijos en los temas que les atañen (elección de amigos, de actividades, de es- tudios), y consultarles e infor- marles cuando no está claro

Participación de las familias en la escuela

Para fomentar esta participa- ción, hay muchos mecanismos que la propia escuela (además de las asociaciones de madres y padres del centro) puede poner

en funcionamiento. Algunos de ellos (reuniones al principio y al final de curso, exposiciones de trabajos de los alumnos, entre- vistas individuales con los

Bibliografía de interés

Rodrigo, M. José y Palacios, Jesús. Familia y desarrollo humano. Alianza Editorial, Madrid, 1998.

que puedan tomar esas deci- siones; también se les puede dar responsabilidades en las tareas domésticas (en función de sus competencias) y en las decisiones colectivas. Por otra parte, para aprender ciudadanía dentro de la fami- lia, una cuestión clave es: ¿có- mo participa la familia en aquello que atañe a sus hi- jos? En este sentido, un tema clave es fomentar la participa- ción de los padres y madres en la escuela.

maestros) son habituales en los centros. Otras propuestas, más innovadoras, se han mostrado exitosas para conseguir esa par- ticipación.

Propuestas innovadoras y participativas

• Pasar a las familias un cuestionario sobre un tema como educación familiar, escuela, etc. y realizar un debate posteriormente donde se pongan en común los resultados y sus opiniones.

• Invitar a las familias para compartir tradiciones culturales en las ciudades o pueblos con mucha diversidad cultural. También se puede implicar a los mediadores culturales de la zona.

• Invitar a padres y madres conocedores de un tema concreto a participar en una clase, como actividad de aprendizaje para los niños. La clase se puede preparar con preguntas y búsqueda previa de información.

• Proponer actividades a los niños que requieran participación de las familias. En muchos proyectos educativos, como "El libro de nuestra escuela", a

menudo se requiere buscar información escrita o incluso preguntar directamente a padres y abuelos por sus conocimientos u opiniones.

LOS ALUMNOS Y LOS PADRES

2. Fuera del centro: el ocio y las actividades

La libre decisión sobre el uso del propio tiempo es, de algu- na forma, aquello que define la propia determinación, la li- bertad. En nuestra sociedad, el uso del tiempo en los niños está constreñido por las posi- bilidades de los padres y ma- dres, y también por la falta de seguridad en las calles y pla- zas para ejercer un uso plena- mente libre del tiempo. No obstante, existen varias cues-

tiones a tener en cuenta para favorecer que ese uso del tiempo sea participativo.

• Considerar el tiempo libre como tal: es tiempo para ac- tividades libremente elegi- das o bien para realizar acti- vidades no estructuradas.

• El niño debería poder tener información de las diversas opciones para realizar du- rante su tiempo libre y elegir libremente sus actividades.

rante su tiempo libre y elegir libremente sus actividades. Asociaciones participativas de tiempo libre Entre las

Asociaciones participativas de tiempo libre

Entre las múltiples posibilida- des de uso del tiempo libre, destacan las asociaciones infan- tiles y juveniles por su valor educativo. En la mayoría de

tiles y juveniles por su valor educativo. En la mayoría de ellas (clubs de tiempo libre,

ellas (clubs de tiempo libre, cen- tros cívicos, grupos scout, etc.), la propia metodología se basa, al menos en parte, en principios participativos. Los propios ni- ños y jóvenes, en función de su edad, adquieren más y ma- yores responsabilidades y ca- pacidad de decisión, en rela- ción con los propios intereses y necesidades. Además, los va- lores de solidaridad y ciudada- nía están siempre presentes en estas propuestas. Estas activi-

• También necesita abundan- te tiempo no estructurado, ya que es en él en el que el niño autorregula muchas de sus necesidades físicas, cog- nitivas y sociales.

• Ese tiempo no estructurado se ve enriquecido si se da en entornos ricos en recur- sos que favorezcan la crea- tividad, la construcción de objetos, la interacción so- cial y con el medio, etc.

• El acceso a las TIC puede realizarse con criterios que permitan potenciar esa interacción social con los iguales, pero también con el adulto.

• En cuanto a las actividades extraescolares, no deben considerarse estas como una continuación o susti- tución del tiempo escolar, sino como usos creativos pero también placenteros del tiempo.

• Las actividades deportivas pueden cumplir también esa función, siempre que no promuevan en exceso el

dades dan recursos y crean ac- titudes en los niños que les ha- cen capaces de construir de manera creativa y rica su tiem- po libre.

Instituto de Juventud http://www.mtas.es/injuve

Dentro de la Administración existe un organismo encargado de desarrollar la política de juventud en nuestro país. Es el Instituto de la Juventud (Injuve), adscrito al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

EL LIBRO DE NUESTRA ESCUELA:

UN EJEMPLO DE PROYECTO PARTICIPATIVO

UN LIBRO COMO INSTRUMENTO DE COHESIÓN DENTRO Y FUERA DE LA ESCUELA

El Proyecto Educativo El libro de nuestra escuela, concebido como un proyecto global, reúne muchos de los requisitos expuestos anteriormente. Su objetivo es fo- mentar los hábitos de lectura y escritura en alumnos de Educación Primaria y, pa- ra conseguirlo, invita a todo el centro a conocer el proceso editorial (creación, pro- ducción y difusión), mediante la edición de un libro colectivo.

Un proyecto que implica a la Comunidad Educativa

El Proyecto Educativo El libro de nuestra escuela es un ejemplo de lo que es un proyecto participa- tivo en un centro educativo, ya que todos los miembros de la Comunidad Educativa (profe- sores, padres y alumnos) son partícipes de un modo u otro de alguna de las actividades promovidas por el mismo.

u otro de alguna de las actividades promovidas por el mismo. Esta iniciativa, principalmente, permite potenciar

Esta iniciativa, principalmente, permite potenciar las habilida- des lectoras y de escritura de los alumnos de un modo parti- cipativo: a través de su propia reflexión deciden el tema a tra- tar y las actividades que se pueden llevar a cabo para ob- tener lo que necesitan. Los alumnos han manifestado que lo que más les motiva es saber que su trabajo se verá plasma- do en un libro; obtienen un li- bro hecho por y para ellos.

Además, muchos profesores han comentado que es un pro- yecto que permite fortalecer los vínculos familiares entre abue- los, padres e hijos, y que du- rante el proyecto los alumnos acuden a su familia para obte- ner información sobre diferen- tes aspectos de su ciudad.

"Una de las cosas que más me ha sor- prendido de este proyecto es que a partir de la temática de la ciudad, se han fortalecido los vínculos familiares entre abuelos, padres e hijos"

CEIP Gerardo Diego Madrid

Asimismo, se considera un pro- yecto comunitario, ya que los distintos actores que integran la ciudad ayudan a construir "El libro de la escuela". El tratamiento de la ciudad co- mo eje transversal del proyecto educativo, es una temática que ofrece a los centros educativos un abanico de posibilidades en cuanto a puntos a tratar rela- cionados con su entorno más inmediato: la ciudad.

Algunas de las actividades que realizan los alumnos, antes de escribir su aportación, para ob- tener información sobre su ciu- dad se basan en: preguntar a

sus familiares más próximos sobre temas de su ciudad, en- trevistas a distintos actores de la ciudad, organización de visi- tas culturales, consulta de libros en la biblioteca y en Internet.

consulta de libros en la biblioteca y en Internet. "Este proyecto es ideal para cohesio- nar

"Este proyecto es ideal para cohesio- nar a todo el centro, tanto a los maestros como a las familias".

CEIP Victoria Kent Madrid

Toda esta búsqueda de infor- mación y reflexión potencia la capacidad reflexiva, analítica y crítica del alumno, elementos indispensables en un proceso que se rige por el principio de la participación. Por lo tanto, la elaboración de "Mi ciudad", El libro de nuestra es- cuela fomenta un sentimiento de pertenencia y cohesión den- tro de la comunidad porque los distintos actores tienen que

interactuar entre ellos para conseguir un mismo objetivo; con el valor añadido de la ob- tención de un libro como resul- tado final. Es decir, se define el libro como el instrumento de cohesión dentro y fuera de la escuela.

Finalmente, El libro de nuestra es- cuela cumple, por todo lo que se ha mencionado, con las exigen- cias de la verdadera participa- ción: los niños están informa- dos en todo momento, sus opiniones son tenidas en cuen- ta y valoradas, pueden colabo-

rar en función de sus capacida- des e intereses y, en definitiva, fomenta los valores de la ciu- dad democrática: cooperación, respeto, responsabilidad, entre otros.

Los profesores participantes en diferentes reuniones de grupo (Barcelona, Madrid y Sevilla) evalúan de forma cualitativa el proyecto El libro de nuestra escuela

• Cohesiona a todo el centro, tanto a los maestros, a los alumnos como a las fa- milias.

• Fortalece los vínculos familiares entre abuelos, padres e hijos, a través de la te- mática de la ciudad.

• Permite conocer y reflexionar sobre todo tipo de actores (alcalde, personajes co- nocidos de la ciudad), entidades (policía, asociaciones de vecinos), historia, tradi- ciones del pueblo y la ciudad.

• Pone atención a la diversidad y a la in- tegración de la población inmigrada, ya que todos y cada uno de los alumnos explica su punto de vista de la ciudad y comparten tradiciones.

• Fomenta el aprendizaje lingüístico me- diante la elaboración de los contenidos del libro que fomentan la lectura y a la escritura.

aprendizaje lingüístico me- diante la elaboración de los contenidos del libro que fomentan la lectura y