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DISEÑO, ESTABLECIMIENTO Y EVALUACIÓN DE MÓDULOS

DE PASTOREO EN GANADERÍA DE CARNE*

Rolando Hernández 1 , Ricardo Betancourt 1 , Carlos Romero 1 y Juan Medina 2 1 Universidad Central de Venezuela, Facultad de Ciencias Veterinarias, Maracay 2 Estación Experimental La Cumaca UCV-FCV, San Felipe

I. INTRODUCCIÓN El pastoreo rotacional es una herramienta del manejo de pastizales que permite darle a la pastura periodos de ocupación y descanso, con la finalidad de mejorar la interacción entre la planta y el animal, es decir, controlar los efectos que el animal en pastoreo tiene sobre el pastizal y al mismo tiempo, el efecto del pastizal sobre el animal. El principal efecto sobre el pastizal es la defoliación por el animal y se controla con el manejo de la frecuencia, intensidad y momento del pastoreo. Mientras que el principal efecto del pastizal sobre el animal es con relación al consumo de forraje y por lo tanto en su respuesta productiva, lo que es determinado por las características del pastizal o pastura (calidad, oferta, altura y heterogeneidad, entre otras). Para lograr este objetivo deben realizarse divisiones en el área a pastorear, éstas se conocen con el nombre de potreros o parcelas. Una manera práctica, económica, versátil y rápida de lograr la división es utilizar las cercas electrificadas. Contrario a la creencia común, las cercas eléctricas permiten un ahorro notable no solo desde el punto de vista económico, sino de tiempo, ya que permiten una mayor capacidad organizativa y de planificación, al compararlas con las cercas tradicionales.

*Los autores desean expresar su profundo agradecimiento a quienes de una manera u otra colaboraron en la realización de este trabajo, en especial al personal de la Cátedra de Nutrición Animal de la FCV-UCV, al personal de la Estación Experimental La Cumaca, a las Bachilleres Stephanie Fuenmayor y Kimberly Ruiz y a la Empresa Nutriservi C.A., en especial al Ing. Francisco Carrera y al Sr. Ronnie Rodríguez.

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El objetivo de este trabajo es transmitir la experiencia y resultados obtenidos en tres años de evaluación, de un sistema de pastoreo rotacional intensivo con la utilización de cercas electrificadas, en un centro de recría (centro genético) como lo es la Estación Experimental La Cumaca de la FCV-UCV (EE. La Cumaca), destinada a la producción de reproductores Brahman puros de alto valor genético y a la generación de información útil para el sector ganadero del país.

II. DISEÑO, ESTABLECIMIENTO Y EVALUACIÓN DE LOS MÓDULOS DE PASTOREO INTENSIVO EN LA EE. LA CUMACA

1. Aspectos Generales sobre Módulos de Pastoreo

El primer paso para establecer un módulo de pastoreo con cercas electrificadas, es conocer el alcance de esta herramienta de manejo dentro del sistema de producción. Un módulo de pastoreo permite organizar la utilización del pastizal y maximizar la utilización del recurso más abundante y económico: el forraje. Modular las superficies de pastoreo es sinónimo de subdividir las mismas, basándose en los principios del pastoreo rotacional (días de ocupación y descanso, manejo de carga animal, etc.) y utilizando, en este caso, la tecnología de las cercas electrificadas. Por lo anterior, se hace necesario conocer algunas generalidades sobre las cercas eléctricas como una herramienta para facilitar el manejo de las pasturas.

2. Aspectos Generales sobre las Cercas Electrificadas

Las cercas convencionales o tradicionales (con alambres de púas) son difíciles de establecer y mantener, aparte de que representan un mayor gasto para los sistemas de producción animal y no permiten flexibilidad al momento de manejar un sistema de pastoreo rotacional, pues como es bien sabido la pastura presenta diferentes tasas de crecimiento según la época del año, por lo que se requiere un sistema de pastoreo dinámico que permita adaptarse a estos cambios. Adicionalmente en nuestras condiciones tropicales, este tipo de barrera tiene poca

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perdurabilidad en el tiempo, pues factores como el clima, presión del rebaño sobre la cerca y el mantenimiento de la misma influyen notablemente en su vida útil. Así, Ruechel (2006) señala que la vida útil promedio de las cercas convencionales es en el mejor de los casos 25 años. Las cercas electrificadas son más económicas, efectivas, con mayor vida útil, son seguras para los animales y las personas que las operan, y es una opción menos dañina para los animales. Por principio, las cercas eléctricas no son una barrera física (a diferencia de las cercas convencionales), son una barrera psicológica que el ganado “teme” cruzar. Este temor a recibir una pequeña, pero efectiva, descarga eléctrica es la razón por la que se utilizan pocos insumos en su establecimiento, en comparación a las cercas tradicionales. Generalmente, sólo se utilizan uno o dos pelos de alambre liso y cumple con el propósito de detener el ganado más efectivamente que con una cerca de alambre de púas (con 5 o 6 pelos). Kingsbery (1989) señala que una vez que los animales han experimentado una descarga por una cerca electrificada, recuerdan dicho evento y evitan en lo posible el contacto con la cerca. En comparación con las cercas tradicionales, las cercas electrificadas son más fáciles y rápidas de instalar, lo que tiene un impacto positivo en los costos de instalación. Además, al no ser una barrera física la vida útil es mucho mayor al compararla con las cercas tradicionales, a pesar de requerir mucho menos actividades de mantenimiento. Equipos de cercas electrificadas portátiles también pueden ser utilizados en sistemas de pastoreo rotacional, éstos permiten planificar subdivisiones a futuro según sea conveniente en la programación del manejo de pasturas. De hecho, combinar cercas electrificadas permanentes y temporales, permite una gran flexibilidad en el manejo de potreros con una alta heterogeneidad en la pastura y da al productor una gran capacidad de respuesta a los cambios estacionales de la misma, pudiendo generar un aporte de material forrajero efectivo durante todo el año (Kingsbery, 1989). Es importante señalar que al momento de establecer un sistema de pastoreo rotacional con cercas electrificadas, se debe considerar las variaciones de conductividad de los diferentes equipos disponibles en el mercado. Todos los

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tipos de alambre utilizados en este tipo de cercas tienen algún grado de resistencia al paso de la electricidad, causando una pérdida de voltaje a medida que se aleje del sitio donde se encuentra el energizador, por regla general mientras más delgado sea el alambre mayor será la resistencia. Se necesita mantener al menos 2 000 voltios en toda la cerca para poder contener a los animales.

La mayoría de los alambres estándar tiene una caída de voltaje de más de 8 000 a menos de 4 000 voltios en una longitud de 91.4 m y tienden a caer por debajo de los 1 000 voltios en menos de 457 m de cerca (Ruechel, 2006), por esto se debe hacer énfasis en la selección de alambres de mejor calidad. Existen en el mercado alambres que tienen mayor cantidad de hilos en el trenzado y pueden tener una mejor conductividad, los alambres de este tipo pueden conducir electricidad mucho más lejos, con solo 2 000 a 2 500 voltios de pérdida por cada 914 m de cerca. El energizador es la pieza central de una cerca electrificada y su potencia se mide en joules (vatios o watt), lo que refleja que tan lejos un energizador puede llevar la corriente a través de un alambre en contra de su resistencia (Ruechel, 2006), por ende, mientras más joules genere mayor distancia será cubierta por el energizador. Los principales factores que afectan la potencia de un energizador son el tamaño del mismo, la longitud de la cerca y el número de alambres utilizados, así como el tipo de suelo y su humedad. También es importante considerar la vegetación que crece debajo de la cerca y que hace contacto con los alambres, debido a que estas plantas pueden ocasionar pérdidas de electricidad en la cerca, reduciendo su efectividad. Generalmente, mientras más cerca esté el alambre electrificado del suelo (línea viva), existe mayor posibilidad de pérdida de potencia. Kingsbery (1989) señala que una línea viva colocada a 15 cm del suelo tiene más pérdidas que una con el mismo alambre colocada a 50 cm, y que una cerca electrificada en una zona de alta precipitación tiene más pérdidas de potencia que la misma ubicada en zonas desérticas. Todas estas consideraciones deben ser tomadas en cuenta al momento de seleccionar la

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potencia del energizador y recordar que mientras más elevadas sean las pérdidas probables, más potencia debe tener dicho equipo. Si se utiliza un energizador de gran capacidad (10 joules o más), cualquier planta que toque los alambres de la cerca morirá y/o puede incendiarse en la medida que el contacto se mantenga, por lo que se recomienda mantener la cerca electrificada libre de vegetación tanto como sea posible (Ruechel, 2006). Una manera práctica de calcular la potencia necesaria del energizador para establecer un sistema de cercas electrificadas, es considerar una relación aproximada de 1 joules por cada 10 km de alambre electrificado (Ruechel, 2006). Por ejemplo, si se requiere construir una cerca de 20 km con dos pelos de alambre electrificados, el energizador debería tener una potencia mínima de 4 joules para 40 km de alambre, ya que son dos pelos de alambre electrificados de 20 km/cada uno.

Otro aspecto importante para que un energizador funcione apropiadamente es la conexión a tierra o “aterramiento”. Un sistema de aterramiento defectuoso o insuficiente es responsable de más del 90 % de los problemas en las cercas eléctricas (Ruechel, 2006). Se debe tener en cuenta que una cerca electrificada es un circuito eléctrico incompleto potenciado por el energizador. El circuito es completado cuando algo, o en este caso un animal, toca la cerca, permitiendo que la carga eléctrica (más específicamente los electrones) en el alambre fluya hacia el suelo. De esta manera, cuando la electricidad pasa a la tierra a través de las patas del animal, el energizador debe rápidamente reponer los electrones en el alambre, tomándolos del suelo a través de las barras de tierra que están conectadas al equipo, y de esta forma se completa el circuito. Si el regreso del voltaje al energizador falla porque el suelo es muy seco, porque existen pocas barras de tierra y/o porque no están a suficiente profundidad, la capacidad de electrificar al animal será reducida significativamente y el fin para el que la cerca fue colocada no se cumplirá. Ruechel (2006) menciona que es muy común encontrase productores gastando altas sumas de dinero, remplazando o reparando energizadores, pensando que sus suelos son muy

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secos, cuando de hecho unas barras de tierra extra habrían solucionado el problema. Kingsbery (1989) recomienda que cada energizador debería tener al menos 3 barras de aterramiento, a 1.8 m de profundidad y separadas 3 m entre ellas.

Una manera práctica para calcular los requerimientos del sistema de tierra del equipo, es considerar una barra de aterramiento por cada 2 joules de potencia del energizador. También se debe considerar que los suelos secos son pobres conductores de electricidad (como los suelos arenosos, rocosos y con bajo contenido mineral), por lo que se requieren más barras de tierra cuando se establecen cercas electrificadas en este tipo de suelo. Las barras de tierra deben estar hechas de un material que ofrezca muy poca resistencia al flujo eléctrico. Considerando que los metales pierden conductividad a medida que se oxidan (Ruechel, 2006), se recomienda la utilización de barras de aterramiento galvanizadas. Otro implemento necesario al momento de establecer una cerca electrificada es el desviador de rayos o también conocido como “pararrayos”. Este accesorio puede estar conectado al mismo sistema de tierra de la cerca y ayuda a proteger al energizador de descargas eléctricas provenientes de tormentas. Otros accesorios a considerar son los aisladores, que pueden ser de diferentes materiales como madera, plástico, entre otros. Los más recomendados son los aisladores de plástico tipo PVC o aquellos de materiales sintéticos, que garanticen protección contra rayos ultravioleta (UV), pues tienen una mayor durabilidad y resistencia a las condiciones ambientales. Los tensores de alambre, kits para puertas o falsos, cintas para puertas y los estantillos son materiales que también deben considerarse. Los estantillos pueden ser de madera o cemento (cercas fijas), sin embargo, también se pueden utilizar estantillos de plástico o metal, los cuales son más recomendados en el caso de cercas electrificadas móviles.

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3. Diseño y Establecimiento de los Módulos de Pastoreo

El presente trabajo se realizó en la EE. La Cumaca, centro genético orientado a la producción de bovinos Brahman puros, perteneciente a la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Central de Venezuela (FCV-UCV) y ubicada en el sector Cañaveral, del Municipio Independencia, en San Felipe, Estado Yaracuy - Venezuela. La estación está ubicada a 130 msnm, en una zona de vida de transición, entre el Bosque Seco Tropical y Bosque Húmedo Tropical, con un periodo lluvioso que generalmente se presenta entre mayo y octubre, y otro de sequía entre noviembre y abril. La precipitación promedio anual es de 1 700 mm, siendo la humedad relativa promedio de 84 %. Las especies de pasto predominante son estrella (Cynodon plectostachyus), pará (Urochloa mutica), brizantha (Urochloa brizantha), swazi (Digitaria swazilandensis) y aguja (Urochloa humidicola). La decisión de establecer los módulos de pastoreo se fundamentó en la necesidad de realizar un manejo eficiente de la pastura, disminuir la utilización de alimentos balanceados, generar facilidades de investigación en el área de alimentación de rumiantes y hacer un uso más eficiente y sostenible de los recursos disponibles en la estación. Adicionalmente, se planteó crear un modelo de sistema de producción, que permita transferir el conocimiento generado a través de las actividades de docencia y extensión, cumpliendo así con todos los ámbitos que le corresponde a la universidad aportar a la sociedad. El diseño de los módulos de pastoreo intensivo (MPI) de la EE. La Cumaca se inició en el mes de junio de 2007, realizando un levantamiento topográfico en un sector de relieve relativamente plano, conocido como La Vega, donde se identificaron las instalaciones presentes, las fuentes de agua (naturales o no) y las subdivisiones existentes según lo recomendado por Betancourt (1998). Para ésto, se utilizó la tecnología GPS (Global Positioning System) que permitió realizar este trabajo de manera más rápida y precisa. El margen de error en la ubicación de los puntos (coordenadas) en este caso fue de ± 2 m, entre la ubicación en el mapa y la ubicación real. Adicionalmente estuvieron disponibles

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las distancias en metros lineales de cada una de las subdivisiones, información

requerida para establecer la necesidad de insumos para la construcción de la

cerca.

Una vez culminado el levantamiento topográfico y con la ayuda del

programa AutoCAD®, se procedió a realizar la redistribución de las áreas de

pastoreo o subdivisiones (potreros), basándose en la ubicación de los puntos de

agua, las especies de pasto y el tipo de animal. Con esta información se definió el

tamaño de los potreros, la carga animal a utilizar, los días de ocupación y

descanso y finalmente el tipo de animal que se utilizaría en los mismos. El objetivo

primordial era proporcionar a los animales con mayores requerimientos

nutricionales del rebaño las mejores condiciones posibles, de manera de satisfacer

los mismos utilizando los MPI. El Cuadro 1 muestra la propuesta inicial para la

utilización de los MPI.

Cuadro 1.

Especificaciones y propuesta de manejo de los módulos de pastoreo intensivo de la EE. La Cumaca

Variable

Módulo 1

Módulo 2

Total

Superficie (ha)

32

36

68

Número de potreros

15

15

30

Tamaño de cada potrero a (ha)

2.1

2.4

---

Días de ocupación

2

2

---

Días de descanso

28

28

---

CA b época de lluvia

2.5

2.5

---

CA época de sequía

2.0

2.0

---

Complementación de la dieta c

Si

Si

---

Vacas de primera lactancia y

Novillas y

Tipo de animal

vacas

---

multíparas

multíparas

a Tamaño promedio; b CA: Carga animal (UA/ha/año); c Minerales.

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Como se observa en el cuadro anterior, no solo se propuso utilizar principios del pastoreo rotacional sino realizar complementación de la dieta. En este caso, se decidió utilizar silaje de sorgo durante la época de sequía, en caso de no ser posible disminuir la carga durante la ausencia de precipitaciones, esto con la finalidad de disminuir los efectos indeseables que tiene la defoliación sobre el crecimiento de la pastura, en un periodo tan crítico como lo es la sequía. Además, se recomendó utilizar suplementación mineral durante todo el año, utilizando una mezcla mineral completa a razón de 50 g/animal/día y que aportara un mínimo de 10 % de fósforo (P). En cuanto al tipo de animal seleccionado para pastorear los módulos, se decidió utilizar el rebaño de hembras que participa en la temporada de servicio, debido a que es el rebaño activo desde el punto de vista reproductivo y por ello, mantener un buen estatus nutricional en el mismo es fundamental. Previo al establecimiento de los MPI, las vacas de primer parto y las novillas (vacas de primer servicio) recibían suplementación estratégica con alimento concentrado durante la temporada de servicio (mayo agosto). En la propuesta de utilización de los MPI, se eliminó el uso de este tipo de suplemento en todas las hembras que pastorearían en ellos. En la Figura 1, se presenta el plano de los MPI (módulo 1: 32.0 ha y módulo 2: 36.2 ha), donde se observan las subdivisiones, las fuentes de agua, el tamaño de cada potrero y las mangas para el traslado de animales. Basándose en este mapa, se realizó el cálculo para determinar los requerimientos en equipos y accesorios, para el establecimiento de los módulos de pastoreo utilizando cercas electrificadas, así como, el requerimiento de estantillos (Cuadro 2). Como se observa en el Cuadro 2, el costo de establecimiento de la cerca convencional es aproximadamente tres veces mayor al de la cerca electrificada (100 vs 33.15 %), es decir, se obtuvo una reducción de 66.8 % en los costos de instalación al comparar el establecimiento de los módulos de pastoreo con cerca electrificada versus cerca convencional. Por otra parte, aunque no se muestran datos referentes a los costos de mantenimiento, es de esperar una

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134 Figura 1. Plano de los módulos de pastoreo intensivo de la EE. La Cumaca Cuadro

Figura 1. Plano de los módulos de pastoreo intensivo de la EE. La Cumaca

Cuadro 2. Comparación entre cerca electrificada y convencional en el establecimiento de los módulos de pastoreo intensivos de la EE. La Cumaca

Cerca electrificada

Cerca convencional a

Total km lineales cercados

10.83

10.83

Total km de alambre utilizado

25.15

54.16

Total de estantillos utilizados

Costo por km instalado (Bs) b

Relación porcentual de los costos

(7.35 km lineales con 2 pelos de alambre y 3.48 km lineales con 3 pelos)

1 083 (Utilizando un estantillo cada 10 m)

7 498.88 c

33.15

(10.83 km lineales con 5 pelos de alambre de

púas)

5 415 (Utilizando un estantillo cada 2 m)

22 615.00

100.00

a Considerando cercar la misma distancia con cerca convencional. b Fuente: UCPC (2010). c Se incluye costo del energizador, pararrayos, aisladores, alambre, sistema de aterramiento, kit de puertas y estantillos.

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reducción en los mismos, ya que la cerca electrificada más que una barrera física

es una barrera psicológica, como fue señalado, por lo que se reducen

notablemente los intentos de los animales por atravesarla, disminuyendo la

necesidad de remplazar alambres y estantillos frecuentemente.

4. Evaluación de los Módulos de Pastoreo

a. Generalidades

Una vez establecidos los módulos de pastoreo en la EE. La

Cumaca, se procedió a realizar la evaluación de los mismos durante un periodo de

tres años (2008-2010). En este sentido, se recolectaron datos referentes a la

pastura y a la respuesta animal y se compararon con los tres años anteriores al

funcionamiento de los mismos (2005-2007) para el caso de la respuesta animal.

En el Cuadro 3, se muestran los indicadores evaluados en los módulos de

pastoreo durante este periodo. Adicionalmente, se realizaron análisis de suelo

Cuadro 3. Indicadores evaluados en la pastura y los animales en los módulos de pastoreo intensivo de la EE. La Cumaca (periodo

2008-2010))

Indicador

Parámetro

Animal

Pastura

Cantidad

na a

Oferta (kgMS/UA/día) b

Calidad

na

PC (%) c P (%) d Ca (%) e DIVMS(%) f

Respuesta

Peso de novillas a inicio de TS g (kg) Peso de vacas de primer parto h (kg) Peso al destete corregido a 205 días (kg) Pérdidas predestete (%)

 

productiva

na

Respuesta

reproductiva

na

Tasa de preñez del rebaño (%) Tasa de preñez de novillas (%) Tasa de preñez de vacas de primer parto (%) Servicios por concepción (n)

a na: no aplica; b Kilogramos de materia seca por unidad animal por día; c PC:

Proteína cruda;

seca; g TS: Temporada de servicio; h Pesos promedio de las vacas de primera lactancia entre los meses enero-abril (época seca).

P: Fósforo; e Ca: Calcio; f Digestibilidad in vitro de la materia

d

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para diseñar el plan de fertilización de los módulos, el cual se realiza dos veces al

año considerando la aplicación de fuentes de nitrógeno, fósforo y potasio (N, P 2 O 5

y K 2 O). Adicionalmente, se estableció un programa de control de malezas, que

incluye la combinación de tratamientos mecánicos, aplicación de herbicidas y en

casos extremos rastreo y resiembra de los potreros.

b. La respuesta en la pastura

Los resultados obtenidos de la evaluación de la pastura para la época seca y de lluvia en los años 2008, 2009 y 2010 se muestran en el Cuadro 4. En el caso de la EE. La Cumaca, se decidió evaluar los meses de sequía desde enero hasta abril y los meses de lluvia desde mayo hasta agosto, basados en la información climatológica de la Estación Naranjal, ubicada en San Javier, estado Yaracuy.

Como se observa en el Cuadro 4, la carga animal se incrementó anualmente hasta llegar a un valor de 2.9 UA/ha en el año 2010. Este resultado favorece el objetivo de incorporar mayor proporción de novillas de reemplazo al rebaño, ya que se pueden levantar más animales de mejor calidad. Por otra parte, debido a la imposibilidad de trasladar los animales a otra zona de la finca la carga se mantuvo estable en ambos periodos (sequía y lluvia) en los módulos de pastoreo, sin embargo, en el año 2009 se complementó la dieta con un silaje de sorgo, que se suministró a razón de 20 kg por animal por día durante los meses de febrero, marzo y abril. Para el año 2010, no fue posible la suplementación con el silaje durante el periodo seco. En cuanto a la oferta, se observa que la misma siempre fue mayor

o igual al valor mínimo (30 kgMS/UA/día), considerado como limitante para el

consumo a pastoreo (Lamela, 1992) indistintamente del año. Además, se observa que durante el periodo seco la oferta fue mayor para los años 2008 y 2009. Este hallazgo deseable, probablemente se deba, a que durante el año 2008 pudo realizarse la fertilización programada y adicionalmente la utilización del silaje en la sequía, estos dos manejos en conjunto con el pastoreo rotacional pudieron contribuir a generar una mayor disponibilidad de forraje en los potreros,

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Cuadro 4. Evaluación de la pastura en los módulos de pastoreo intensivo de la EE. La Cumaca durante las épocas de sequía y lluvia. (periodo 2008-2010)

 

Año

2008

2009

2010

Indicador

Sequía

Lluvia

Sequía

Lluvia

Sequía

Lluvia

Carga animal (UA/ha) a Oferta (kgMS/UA/día) b PC (%) c P (%) d Ca (%) e DIVMS (%) f

2.2

2.2

2.5

2.5

2.9

2.9

35

30

44

33

32

34

6

9

6

11

7

10

0.28

0.31

0.19

0.22

0.21

0.27

0.37

0.34

0.13

0.18

0.12

0.22

52

65

62

70

ne g

ne g

a Unidad animal/hectárea; b kilogramo de materia seca por unidad animal por día; c PC: Proteína cruda; d P: Fósforo; e Ca: Calcio; f Digestibilidad in vitro de la materia seca; g No evaluada.

en una época caracterizada por la poca cantidad de forraje para el consumo de los

animales. Sin embargo, para el año 2010 se observa que la oferta en el periodo

seco disminuyó con respecto a los años anteriores y fue menor a la oferta en la

época de lluvia del mismo año, quizás ésto se deba a varios factores, dentro de

los que se destacan, el incremento de la carga animal, la no fertilización de la

pastura durante el año 2009, y que durante el periodo seco del año 2010 no se

utilizó el silaje de sorgo, entre otros. A pesar de lo anterior el valor de oferta fue

mayor al valor limitante para el consumo a pastoreo.

En cuanto a la calidad de la pastura, se observa que los valores

de proteína cruda y digestibilidad in vitro de la materia seca (PC y DIVMS) fueron

mejorando con el transcurrir del tiempo (en el año 2010 no se evaluó la DIVMS)

obteniéndose los valores mínimos en la época de sequía como era de esperarse.

No obstante los valores de PC de 6 % (2008 y 2009) y de 52 % para la DIVMS

(2008) se encuentran muy cercanos a los niveles que limitan la degradabilidad del

forraje (7 % para PC y 55 % para la DIVMS; Chacón et al., 2007). Además, sería

de esperar que las vacas consumieran un material forrajero de mejor calidad, ya

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que es bien conocida la capacidad de selección del rumiante a pastoreo, que le permite consumir el material de mejor valor nutritivo en la pastura, comportamiento que sería favorecido por los pocos días de ocupación utilizados en los potreros que las vacas pastoreaban (2 días de ocupación/28 días de descanso). Sin embargo, durante el año 2009 se observa un incremento en la DIVMS durante el periodo seco, es probable que ésto se deba a la fertilización aplicada durante el año anterior y al manejo rotacional de la pastura, lo que podría favorecer el crecimiento vegetativo y un mayor contenido de rebrotes (hojas), lo que mejora notablemente la calidad de la pastura. En cuanto al fósforo y al calcio (Ca), se observa como los niveles de P se mantienen por encima o muy cercanos al valor considerado como crítico (0.22 %; Chicco y Godoy, 2005), obteniéndose los mayores valores en la época lluviosa como es de esperarse. No obstante, para el Ca la situación es diferente, observándose una disminución en los niveles de este mineral en los años 2009 y 2010. Aunque no se realizó una evaluación para explicar este hallazgo, se piensa que el programa de control de malezas pudo haber generado este efecto, ya que pudo haberse reducido el porcentaje de leguminosas en la pastura al utilizar herbicidas para especies de hoja ancha (durante la evaluación se utilizó el 2.4-D Amina en la estación para el control de malezas de hoja ancha. En resumen, en esta evaluación se obtuvo un mayor valor nutritivo de la pastura en la época de lluvia como era de esperarse. No obstante, durante la época de sequía no hubo limitaciones en la cantidad de material forrajero disponible para los animales, ni en su valor nutritivo, lo que probablemente permitió a los animales mantener un consumo adecuado y por lo tanto tener la posibilidad de expresar su potencial genético, incrementando los índices productivos en condiciones de pastoreo sin la utilización de alimentos concentrados.

c. La respuesta animal

La evaluación de los MPI de la EE. La Cumaca no solo incluyó la respuesta en la pastura como un factor predominante en la productividad del

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sistema, sino la respuesta animal en términos productivos y reproductivos como una valoración inequívoca de la funcionalidad de esta herramienta alimenticia en nuestras condiciones. En este sentido, el propósito de esta evaluación es comparar el desempeño de los animales tres años previos al funcionamiento de los MPI con los tres años de funcionamiento del mismo. Empero, los resultados de pesos previos al año 2007 para las novillas y las vacas de primera lactancia no fueron considerados para la evaluación. Es importante destacar que durante los años comprendidos entre 2005 y 2007, se utilizó alimento concentrado como suplemento alimenticio para las vacas de primer parto y novillas (2 kg/animal/día) durante al menos 90 días (hasta un máximo de 120 días), comenzando un mes previo a la temporada de servicio. Los resultados obtenidos en peso de los diferentes grupos etarios manejados en los MPI se muestran en el Cuadro 5. Los resultados anteriores muestran una respuesta favorable en el

peso de las novillas al inicio de la temporada de servicio con respecto al año 2007, lográndose un incremento de 18 kg en los años cuando los animales estaban manejados en MPI. En el caso del año 2008, se observa un peso promedio inferior

al del año 2007 para las novillas, sin embargo, las mismas sólo estuvieron en los

módulos de pastoreo un mes antes del inicio de la temporada, a diferencia de los años 2009 y 2010, cuando permanecieron más tiempo (al menos 2 meses) previo

a la temporada de servicio. En el caso de las vacas de primera lactancia se

observa un incremento más notable en el peso promedio a favor de los MPI (37 kg más).

140

Cuadro 5.

140

Evolución de los pesos y la ganancia diaria de peso de distintos grupos etarios en la EE. La Cumaca

Desempeño en los años previos a

MPI a

Desempeño en los años en MPI

Característica

2005

2006

2007

Promedio

2008 b

2009

2010

Promedio

Diferencia

Peso de novillas a inicio de temporada de servicio (kg)

---

---

359

---

345

392

394

377

+ 18 c

Peso vacas de 1 er parto (kg) d

---

---

456

---

472

492

514

493

+ 37 c

Peso al destete (205 días, kg)

183

147

155

162

186

178

178

181

+ 19 e

Ganancia diaria promedio entre nacimiento y 205 días (g/día)

720

560

598

626

749

700

703

717

+ 91 e

a MPI: Módulo de pastoreo intensivo. b Año de inicio del funcionamiento de los módulos de pastoreo; intensivo. c Comparación entre el año 2007, previo a la implementación de los MPI, con el promedio de los 3 años de funcionamiento de los MPI. d Pesos promedio desde enero hasta abril. e Comparación entre el promedio de los 3 años previos a la implementación de los MPI con el promedio de los 3 años de funcionamiento de los MPI.

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Es importante señalar, que este peso representa el promedio de los meses desde enero hasta abril, que no sólo son los meses más fuertes de la época de sequía sino que en ellos se presentan la mayor cantidad de nacimientos. Lo anterior podría sugerir una mejor condición corporal de las vacas de primera lactancia al momento del parto, lo que sería favorable para el desempeño reproductivo en la siguiente temporada de servicio. Por otra parte, estos resultados en los MPI fueron obtenidos solamente utilizando los principios de manejo del pastizal (pastoreo rotacional, fertilización, control de malezas, complementación, etc.) y con suplementación mineral completa, sin utilizar alimento concentrado como se realizaba en los años previos a la implementación de los MPI, lo que podría sugerir que se logra satisfacer los requerimientos nutricionales de un rebaño de alto valor genético con el recurso más económico posible y producido en la estación: el forraje. Adicionalmente, estos resultados permiten evidenciar que garantizar una pastura de buena calidad y en suficiente cantidad logra optimizar el desempeño productivo del rebaño. En el caso de los becerros(as), se observa un incremento de 12 % en el promedio del peso al destete (corregido a 205 días) y de 15 % en la ganancia diaria promedio entre el nacimiento y los 205 días, a favor de los animales manejados en los MPI en comparación con el promedio de los tres años previos a los módulos. Estos resultados podrían sugerir indirectamente una mejora en la habilidad materna general del rebaño, particularmente a lo que producción láctea se refiere. Adicionalmente, estos animales en crecimiento tienen a su disposición un forraje de buena calidad al momento de iniciar el consumo de pasto (época de lluvia), cuando los valores de PC y DIVMS son los más altos, permitiendo a los becerros(as) consumir la pastura de mayor valor nutritivo y en suficiente cantidad. Otro aspecto importante dentro de la evaluación en la respuesta animal, es el porcentaje de pérdidas predestete, que se redujo notablemente desde la puesta en funcionamiento de los MPI. Así, se obtuvo una reducción del 47 % en este indicador (de 6.4 en el período 2005-2007 a 3.4 % en el período

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2008-2010), se piensa que esta reducción se debió a una mejora en el manejo del animal recién nacido y a una mayor facilidad para la detección de partos complicados (distócicos). Lo anterior, se atribuye a la distribución de los animales en los módulos de pastoreo, los cuales al tener potreros de menor tamaño facilita la observación y la supervisión de las actividades de manejo durante la temporada de nacimientos. Además, desde la puesta en funcionamiento de los MPI no se reportan pérdidas predestete ocasionadas por extravíos de animales jóvenes. Por otro lado, al incrementar el número de animales destetados se genera una mayor disponibilidad de reemplazos y venta posterior de reproductores, lo que se traduce en una mayor eficiencia productiva, ya que se incrementa el número de animales y la productividad en la misma superficie de terreno. El desempeño reproductivo del rebaño de hembras de la EE. La Cumaca también fue evaluado y los datos obtenidos se muestran en el Cuadro 6. La eficiencia reproductiva del rebaño se logró incrementar en 15 unidades porcentuales con la utilización de los MPI (86 vs 71 %) y sin la suplementación con alimentos concentrados, como se realizaba en los años previos, lo que no sólo muestra un importante incremento en la actividad reproductiva sino un ahorro en los costos de producción. En el caso de las novillas la tasa de preñez fue muy parecida a la reportada en los años anteriores a la implementación de los módulos, pero en este caso el manejo alimenticio sólo incluye la suplementación mineral y el pastoreo rotacional, por lo que también se genera una mayor rentabilidad al no tener que utilizar el concentrado en la ración. El mayor impacto de los MPI se obtuvo en los animales con mayor requerimiento dentro del rebaño y por tanto más difíciles de preñar: las vacas de primer parto. En este caso, se obtuvo un incremento de 28 puntos porcentuales en la tasa de preñez para este tipo de animales, lo que representa un incremento del 54 % en la tasa de preñez en las vacas de primera lactancia sin la utilización de alimento concentrado, aunque parezca redundante mencionarlo, es importante destacar que no solo se generó un ahorro, sino que se logró obtener valores de

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Cuadro 6.

Indicadores de eficiencia reproductiva general y por grupos etarios en la EE. La Cumaca

Desempeño en los años previos a

MPI a

Desempeño en los años en MPI

Característica

2005

2006

2007

Promedio

2008 b

2009

2010

Promedio

Diferencia c

Preñez del rebaño general (%)

88

80

45

71

84

91

83

86

+15

Preñez de novillas (%)

93

91

78

87

79

85

90

85

-2

Preñez vacas de primer parto (%)

78

51

27

52

67

94

78

80

+28

Servicios por concepción del rebaño (n)

1.7

1.6

2.0

1.8

1.6

1.2

1.6

1.5

-0.3

a Durante los 3 años previos a la implementación de los módulos de pastoreo intensivo (MPI) se suplementaba con 2 kg de alimento concentrado al día en novillas y vacas de primera lactancia, iniciándose en enero hasta final de la temporada de servicio (agosto). b Año de inicio del funcionamiento de los MPI. c Comparación entre el promedio de los 3 años previos a la implementación de los MPI con el promedio de los 3 años de funcionamiento de los MPI.

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hasta 94 % (2009) en animales que en nuestras condiciones generalmente no superan el 30 % en la tasa de preñez (Díaz et al., 2009). Asimismo, la obtención de estos altos índices reproductivos se produjo en animales puros y seleccionados, con alta exigencia nutricional, por lo que se realza el efecto del manejo integral de la pastura y la suplementación mineral completa a través de los MPI como una herramienta alimenticia integral para los sistemas de producción en nuestro país.

En el caso de los servicios por concepción, también se generó una reducción de 17 % en los mismos, lo que hace que un valor aceptable (1.8) se convierta en uno mejor (1.5), lo que se podría interpretar como una mejora en las actividades de la temporada de servicio relacionado al programa de IA, como por ejemplo la facilidad para la detección de celos por parte del personal en potreros más pequeños.

Otros beneficios adicionales generados por los MPI, es el incremento en actividades de extensión con productores, empresas e institutos de educación universitaria de todo el país. Además, ha contribuido a la formación académica de los estudiantes de la Facultad de Ciencias Veterinarias (UCV), permitiéndoles conocer de manera efectiva los principios del manejo de pastizales en un sistema de producción élite y adaptado a nuestras condiciones tropicales, obteniéndose una conexión directa entre los conocimientos impartidos en un salón de clase y la experiencia a nivel de campo.

III. CONSIDERACIONES FINALES

Los MPI de la EE. La Cumaca, se han convertido en una herramienta beneficiosa no solo para el programa alimenticio, sino para los programas genético, reproductivo y sanitario de la estación. Han permitido crear facilidades para realizar trabajos de investigación en el área de la interrelación nutrición- reproducción con alcances nacionales e internacionales y fortalecer los vínculos de investigación con equipos multidisciplinarios de la Facultad de Ciencias

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Veterinarias de la UCV, así como de otras universidades nacionales e internacionales. Estos resultados muestran cómo animales de alto valor genético, alimentados solamente con pasturas tropicales y suplementación mineral, pueden mostrar respuestas productivas y reproductivas muy superiores a las reportadas en condiciones tropicales para ganado de carne. Por lo tanto, los MPI contribuyen de forma notable al incremento de la productividad del rebaño y permiten que los animales muestren su potencial genético, requisito importante en un centro de recría, y a su vez evidencian que con buenas prácticas de manejo de la pastura, se puede disminuir la necesidad de alimento concentrado. Para otras prácticas de suplementación, debe estudiarse la relación costo:beneficio para poder evaluar su implementación.

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