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dando que el pie que avanza mire hacia delante y que el pie de atrás esté orientado en un ángulo de 45º hacia delante. Dobla la rodilla extendiendo el brazo del mismo lado hacia el cielo. Retrocede a la posición inicial. Inspira al extender, espira al recoger. En este ejercicio se estira todo el costado.

Reposo. Haz diez respiraciones con la parte alta del pecho. Nota que al inspirar el vientre retrocede y avanza al espirar. De esta manera empujamos la energía hacia el suelo.

Autora: Rosa Serrano

Cooperadora: Begoña Laka

Ilustración portadas: Cristina Larios

Este pequeño manual de práctica nace de las enseñanzas de nuestro amado y venerado Maestro Thich Nhat Hanh, que una y mil veces nos recuerda que la vida sólo es posible en el momento presente. El presente es la vida: tu cuerpo y el mundo están en él. ¿Estamos nosotros disponibles para la vida?

Comprendemos que para nosotros esto tan aparentemente sencillo nos resulta de extremada dificultad ya que nuestra caprichosa mente nos mantiene aferrados al pasado («si hubiera hecho esto… o lo otro… si hubiera dicho esto o aquello»… etc.) o bien fantasea con un futuro inexistente creyendo ilusoriamente que somos dueños de los millones de variables que influirán en las manifestaciones de nuestro futuro.

«Las memorias del pasado no son reales, son imágenes como las proyectadas en un cine (pero producen sentimientos reales, lloras… sufres una y otra vez recordando…). Algo que no es real puede crear sufrimiento real. Podemos estudiar el pasado pero desde el presente, podemos planificar el futuro pero sin

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perdernos en él, sin miedos, ansiedades, es solo un fantasma, no son la realidad.»

«Cuando nos establecemos en la Plena Consciencia en el momento Presente somos libres.»

la Plena Consciencia en el momento Presente somos libres.» La Plena Consciencia es siempre Plena Consciencia

La Plena Consciencia es siempre Plena Consciencia de algo. Para aprender a practicar la plena consciencia en nuestra vida diaria elegiremos cosas sencillas sobre las cuales poder aplicarla.

Puesto que conocemos la dificultad de trabajar directamente con nuestra mente, a través de este manual se sugieren una serie de prácticas siguiendo las enseñanzas del Sutra de la respiración consciente, comenzando por lo más sencillo: entrar en contacto con nuestro propio cuerpo.

Así pues, cada semana practicaremos la Plena Consciencia sobre algo concreto y la semana siguiente la práctica de compartir el Dharma se centrará en lo que hemos descubierto referido a nuestra práctica semanal.

Cuando pasemos a la práctica de los pensamientos y emociones, con el fin de podernos expresar más

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y emociones, con el fin de podernos expresar más 8. 9. Eleva una rodilla todo lo

Eleva una rodilla todo lo que puedas manteniéndote firme sobre el otro pie. Extiende el pie hacia adelante como si señalaras hacia algo. Vuelve a elevar la rodilla y baja el pie hasta el suelo. Repite con cada pierna antes de cambiar. Inspira al elevar, espira al estirar.

antes de cambiar. Inspira al elevar, espira al estirar. Haz círculos con la pierna estirada. Inspira

Haz círculos con la pierna estirada. Inspira en la primera mitad del circulo, espira en la segunda mitad. Nota todo el trabajo que se realiza en espalda, glúteos y pierna. Haz primero un círculo en unda dirección, otro círculo en dirección contraria con la misma pierna. Después de varias series, cambia de pierna.

contraria con la misma pierna. Después de varias series, cambia de pierna. 10. Da un paso

10. Da un paso amplio hacia un costado, cui-

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26 3 Agáchate hacia el suelo como para coger algo. Las rodillas deben estar flojas, la

Agáchate hacia el suelo como para coger algo. Las rodillas deben estar flojas, la cabeza suelta. Haz con las manos el gesto como de coger algo pesado. Levántalo hasta la altura del rostro, y empújalo hacia el cielo. Baja las manos hasta el rostro y dóblate de nuevo como para recoger algo del suelo. La respiración es como sigue: desde abajo inspira hasta que las manos lleguen a la altura de la cara, y desde ahí hasta que las lleves al cielo espiras, empujando hacia el cielo. Vacía tus pulmones arriba. Coge aire mientras bajas los brazos hasta la cara, y de ahí hasta el suelo espira hasta vaciarte cuando estés agachado.

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7.

el suelo espira hasta vaciarte cuando estés agachado. 6. 7. Junta los talones y pon los

Junta los talones y pon los pies en V. Con las manos en la cintura, ponte de puntillas y, sin bajar los talones, intenta plegar las rodillas. Sube de nuevo y sin bajar los talones vuelve a plegar las rodillas. La espalda debe permanecer recta y sin tensión. No hace falta bajar hasta los talones, cada cual bajará según su capacidad pero es importante que la espalda esté derecha. Espira al bajar, inspira al subir.

libremente los escribiremos en un papel sin poner el nombre y al entrar en la sala de meditación los depositaremos a lado de la campana, se elegirá uno o varios de ellos, se leerá y sobre él se centrará el compartir del Dharma.

cuatro

puntos siguientes:

1) Ser conscientes de la respiración. Identificar la inspiración como una inspiración, la espiración como una espiración:

En

cada

práctica

semanal

trabajaremos

los

Inspiro

Sé que estoy inspirando

Espiro

Sé que estoy espirando

2)Seguir la respiración.

Inspiro

Sé si mi inspiración es larga/corta, superficial/profunda.

Espiro

Sé si mi espiración es larga/corta, superficial/profunda.

3) Ser

consciente

reconocer tu cuerpo.

de

todo

tu

cuerpo.

Identificar,

Inspiro

Siento todo mi cuerpo

Espiro

Sonrío a todas las células de mi cuerpo

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4) Relajar la tensión en el cuerpo.

Inspiro

Soy consciente de esta tensión en mi

Espiro

cuerpo Suelto, relajo esta tensión en mi cuerpo

Con cada respiración enviaré amor y gratitud a todas las células de mi cuerpo, agradeciéndoles su solidario y armonioso funcionamiento.

agradeciéndoles su solidario y armonioso funcionamiento. 4. Imagi na que tienes pinceles en las manos y

4.

Imagi

na que

tienes

armonioso funcionamiento. 4. Imagi na que tienes pinceles en las manos y que pintas grandes círculos

pinceles en las manos y que pintas grandes círculos laterales. Haz los círculos primero en un sentido, luego en el otro. Inspira cuando eleves los brazos, espira al bajarlos. Acompaña el movimiento con estiramiento.

al bajarlos. Acompaña el movimiento con estiramiento. Gira el tronco primero hacia un lado y luego

Gira el tronco primero hacia un lado y luego hacia el otro. Nota cómo se va estirando el cuerpo, siente cómo cambia el peso de una pierna a otra. Inspira al hacer el medio giro por atrás, espira al hacer el medio giro por delante.

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hombros estira los brazos hacia adelante, como queriendo tocar algo, y al descender espira.

2. Alza ambos brazos hasta el cielo, con las palmas mirándose la una a la otra. Al alzar inspira, cuando llegues arriba estira los brazos desde los hombros hacia el cielo, al bajar espira.

brazos desde los hombros hacia el cielo, al bajar espira. El loto que se abre. Pon
brazos desde los hombros hacia el cielo, al bajar espira. El loto que se abre. Pon

El loto que se abre. Pon la punta de los dedos sobre los hombros. Inspira abriendo los brazos hacia los lados, abriendo tu caja torácica; espira trayendo de nuevo los dedos sobre los hombros.

3.

Primera semana

Al

levantarme

respiraciones.

«gatha

del

despertar»

y

diez

Inspiro. Sé que estoy inspirando. Espiro. Sonrío a la vida, a este nuevo día y a mí mismo y a todas las células de mi cuerpo.

Segunda semana

Ampliaré la práctica de la primera semana y sonreiré a las primeras diez personas que encuentre en mi camino.

Tercera semana

diez personas que encuentre en mi camino. Tercera semana Iré al cuarto de baño y con

Iré al cuarto de baño y con cada paso al poner el pie izquierdo sobre la tierra diré: «Paz», al poner el pie derecho diré: «Amor», entregando a la tierra mi deseo profundo de paz y amor para el planeta.

Cuarta semana

Me lavaré los dientes con la mano izquierda, para contrarrestar la ansiedad, el impulso de correr y correr.

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Quinta semana

Sentiré el agua en contacto con mi cuerpo. Al

ducharme sentiré el agua fluyendo hacia abajo de mi cuerpo y me permitiré soltar las preocupaciones de

mi mente y las tensiones de mi cuerpo,

entregándolas al fluir del agua.

Sexta semana

Entraré en contacto con los alimentos de mi desayuno, sintiendo su olor, sabor, colores, y

masticándolos con las dos partes de mi boca hasta que se transformen en líquido, ofreciéndole

este regalo a mi estómago para que no

tenga que trabajar tan duramente (segregando una gran cantidad de ácidos para deshacer y digerir trozos enteros de materia).

ácidos para deshacer y digerir trozos enteros de materia). Séptima semana Elegiré un pequeño recorrido de

Séptima semana

Elegiré un pequeño recorrido de mi mañana (por ejemplo de la casa al trabajo; o dentro del trabajo, de un lugar a otro; o el camino hacia la compra, etc…) y seré consciente del desplazamiento de mi cuerpo en el espacio (está relajado, suelto, rígido, tensionado, flexible, duro…). ¿Qué parte de mi cuerpo está con

DIEZ EJERCICIOS EN PLENA CONSCIENCIA

Antes de empezar, puedes hacer unos ejercicios de

calentamiento suave: gira la cabeza en todos los sentidos, mueve

el cuerpo suavemente

despacio, siguiendo el ritmo de tu inspiración y espiración. Durante los ejercicios busca la respiración abdominal: al inspirar el vientre avanza, al espirar retrocede. La respiración final es diferente.

Los diez ejercicios hay que hacerlos

Primero repite cada ejercicio varias veces según tu capacidad. Cuando hayas acabado los diez, vuelve a realizarlos desde el principio una sola vez, uniendo un ejercicio con otro de manera fluida, relajada. Y recuerda, sobre todo… ¡disfruta!

Posición de inicio. Las piernas separadas a la altura de los hombros, las rodillas algo flojas, no rígidas. Inspira y espira varias veces concentrándote en la respiración.

y espira varias veces concentrándote en la respiración. 1. Extiende ambos brazos, con las palmas hacia

1. Extiende ambos brazos, con las palmas hacia abajo, hasta la altura de los hombros; luego bájalos. Al alzar inspira, al llegar a la altura de los

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Queridos amigos, os deseo una feliz práctica y que a través de ella obtengamos los frutos de la comprensión, la compasión, la paz y la felicidad para nutrirnos de ellas y ofrecerlas al mundo en cada uno de nuestros pasos como verdaderos activistas por un mundo más feliz y en paz.

Como dice nuestro amado y venerable Maestro Thay:

No hay camino hacia la felicidad.

La felicidad es el camino

No hay camino hacia la felicidad. La felicidad es el camino más tensión? Descubriré tensiones que

más tensión? Descubriré tensiones que por haberse convertido en habituales pasan desapercibidas para mí.

Soltaré las tensiones descubiertas, centrando mi atención en esa parte de mi cuerpo.

centrando mi atención en esa parte de mi cuerpo. Inspiro. Sé que esta tensión está en

Inspiro. Sé que esta tensión está en mí. Espiro. Suelto, relajo la tensión en esta parte de mi cuerpo.

Intentaré que mi desplazamiento en el espacio se asemeje a una danza cósmica.

Octava semana

Pondré mi atención en mi forma de estar de pie: ¿Mi cuerpo está relajado?, ¿el peso de mi cuerpo está repartido sobre los dos pies y sobre toda la superficie plantar por igual?, ¿mi columna está recta?, ¿mis hombros abiertos?, ¿mi cabeza es la continuación de mi columna?, ¿está mi cuerpo verdaderamente en equilibrio y relajado cada vez que estoy parado sobre mis dos pies?

de mi columna?, ¿está mi cuerpo verdaderamente en equilibrio y relajado cada vez que estoy parado

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El equilibrio y la relajación de mi cuerpo me llevará al equilibrio y la paz de mi mente.

Mis pies en contacto equilibrado con la tierra, mi cabeza con mi mente serena en contacto con el cielo.

Novena semana

Subiré conscientemente todas las escaleras que encuentre en mi camino.

Inspiro. Un escalón, un pie: «He llegado».

Espiro.

Otro escalón, otro pie: «Estoy en casa».

Llegar, ¿adónde? Llegar a mí mismo, a mi momento presente.

Décima semana

Todos los semáforos en rojo y los pasos de cebra serán mis campanas de atención. Haré tres respiraciones profundas y conscientes.

atención. Haré tres respiraciones profundas y conscientes. Inspiro. Siento la totalidad de mi cuerpo, incluso el

Inspiro. Siento la totalidad de mi cuerpo, incluso el gesto de mi cara. Espiro. Sonrío, relajo, suelto todo mi cuerpo.

Inspiro. Siento mis emociones.

Espiro.

Sonrío y relajo mis emociones.

4. Conciencia – mente

Deseo profundo: corremos detrás de aquello que creemos que nos hará felices…Queremos ser alguien…obtener algo (una casa, un coche, pareja, etc…). Sientes que estás incompleto y corres y corres detrás de algo…pero todo ya está aquí, porque ERES lo que quieres ser… ya ERES. La plenitud es posible cuando dejas de correr… Tienes todo el cosmos en ti, mira tu propio cuerpo.

Escribiremos todo lo que vamos descubriendo que alimenta nuestra ira, con el propósito de alimentarla cada vez menos, todo aquello que no se alimenta muere.

Si la Formación Mental nos da alegría y felicidad, la mantendremos con nosotros el mayor tiempo posible, y la alimentaremos para que crezca.

Si la Formación Mental nos da malestar, sufrimiento, dejaremos de proporcionarle los alimentos que la nutren.

que crezca. Si la Formación Mental nos da malestar, sufrimiento, dejaremos de proporcionarle los alimentos que

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tiempo buscando a la persona que encendió el fuego. No hablar, no escuchar, no hacer nada en absoluto, sino solo concentrar nuestra mente en sentir y seguir nuestra respiración.

a) Identificarla, reconocerla, abrazarla con la Plena Consciencia.

Inspiro. Sé que estoy furioso, que hay ira en mí.

Espiro.

Inspiro. Sé que la energía de la ira está en mí.

Espiro.

Sé que he de hacerme cargo de mi ira.

Calmo, abrazo mi ira.

b) Concentrarnos sobre la Formación Mental que está presente.

c) ¿Cómo ha venido?

¿Qué causas la han originado?

¿Cuáles son sus raíces?

¿Qué alimentos la nutren?

Cuatro clases de alimentos:

1. Comida, bebida.

2. Impresiones sensoriales

3. Deseo profundo, ver si es o no sano

Inspiro. Siento mi mente.

Espiro.

Sonrío y relajo mi mente.

Me instalo con ello en el “momento presente, momento maravilloso”. (Estoy vivo y camino por la tierra, ¡qué gran oportunidad!).

Décimo primera semana

Todos los sonidos de teléfonos, puertas, relojes, etc. serán mis campanas de atención (observaré el impulso que me lleva a coger mi teléfono automáticamente y con ansiedad a veces) y haré una respiración profunda y consciente antes de cogerlo.

una respiración profunda y consciente antes de cogerlo. Inspiro. Sonrío a mi ansiedad. Espiro. Relajo todo

Inspiro. Sonrío a mi ansiedad.

Espiro.

Relajo todo mi ser.

Y después al colgar haré tres respiraciones profundas y conscientes (como en la semana 10ª).

Décimo segunda semana

Seré consciente de que los alimentos que ingiero forman mi propio cuerpo: mi sangre, mis tejidos, mis órganos, mi piel.

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Haré consciencia de su calidad: ¿Llevan mucha química?, ¿son transgénicos?, ¿destruyen mi sistema inmunológico y como consecuencia me debilitan y me exponen a las enfermedades?

¿O son ecológicos, frescos y llevan en ellos la energía directa del sol y me fortalecen, aportándome salud? Quizás, lo que creo que ahorro en una alimentación de baja calidad sea una ilusión y más tarde tenga que gastar mucho más en medicinas.

Voy a aprender a amarme a mí mismo ofreciéndome una alimentación de calidad y saludable, y voy a aprender a amar a los demás seres tratando de reducir el sufrimiento de otros seres con mi alimentación.

La práctica consistirá en hacer tres respiraciones profundas para relajar nuestro estómago antes de comer cualquier alimento. Con ello le aportaré un extra de oxígeno tanto para facilitar la combustión de la digestión, como para cortar la energía de mis preocupaciones, relajando así mi mente y evitando “comer” las preocupaciones junto con los alimentos que ingiero. Seré consciente de su color, sabor, olor,

que ingiero. Seré consciente de su color, sabor, olor, Vigésimo quinta semana Ser consciente de cualquier

Vigésimo quinta semana

Ser consciente de cualquier formación mental (ira, miedo, alegría, depresión, ansiedad…). Cada dos semanas elegiremos una para estudiarla y observarla en nosotros, elegiremos la que más nos hace sufrir. Estar muy atentos a nuestra respiración mientras observamos cómo surge, se mantiene y se desvanece, no para reprimirla o ahuyentarla sino para cuidarla.

La identificaremos, la reconoceremos llamándola por su nombre (hola, ira…) en el mismo instante en que comienza a manifestarse. Nos concentraremos profundamente en ese instante.

Como ejemplo, vamos a estudiar la ira. Cuando surge podemos concentrarnos en la respiración. Evitaremos reaccionar contra la persona que creemos que es la causa de nuestra ira (porque las raíces de nuestra ira están en nosotros).

Sea lo que fuese lo que nos está enfureciendo, tenderemos a poner toda nuestra atención en ello y, al igual que un bombero, hemos de echar agua al fuego inmediatamente y no malgastar el

toda nuestra atención en ello y, al igual que un bombero, hemos de echar agua al

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en mi mente. Les diré cada vez que aparezcan:

«¡Hola! ¡Otra vez aquí! Ya te conozco, te sonrío y te dejo partir, sigue tu camino». Y me centraré en sentir mi respiración, cambiaré ese pensamiento por otro que me dé alegría. (Es como cambiar un c.d. que no nos gusta por otro más agradable).

Vigésimo cuarta semana

Tomaré consciencia de la aceptación: ¿Me comprendo, me acepto y me amo a mí mismo como soy? Consciente de que hay muchas cosas que aún debo transformar, escribiré en una lista las cosas que vaya descubriendo que me gustan de mí, y en otra lista, las cosas que me gustaría transformar. ¿Me comprendo, me sonrío a mí mismo y me permito fluir como un bello río? ¿Comprendo, acepto y permito fluir a los otros seres que me rodean como son? O, ¿deseo que sean sólo como yo quiero que sean y si no es así me enfado? Anotaré todos los enfados que tengo durante cada día por este motivo. ¿Comprendo y acepto las leyes de la naturaleza de nacimiento, madurez, vejez y muerte en mí mismo y en los seres que amo?

madurez, vejez y muerte en mí mismo y en los seres que amo? forma, masticaré hasta

forma, masticaré hasta convertirlos en líquido, soltaré la cuchara, tenedor, de vez en cuando sobre la mesa para practicar el no aferramiento a las cosas. Disfrutaré de este maravilloso regalo del universo sin prisas, sin automatismo.

Inspiro. Llevo un extra de oxígeno a mi cuerpo. Espiro. Sonrío, relajo mi estómago, mi cuerpo, mi mente.

Décimo tercera semana

Intentaré tener muchos momentos de consciencia durante el día, y en cada momento sonreiré a todas las células de mi cuerpo, las llenaré de amor y gratitud, agradeciéndoles su armónico y solidario funcionamiento.

Inspiro. Soy consciente de los millones de células de mi cuerpo.

Les sonrío a cada una de ellas y las lleno de amor y gratitud.

Espiro.

Décimo cuarta semana

Todo lo que el universo nos proporciona para vivir:

aire, alimentos sólidos y líquidos, impresiones sensoriales… son transformados en mi cuerpo y

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devueltos por mí al universo en forma de diferentes manifestaciones: materia de desecho sólida y líquida por una parte y una triple acción en forma de pensamientos, palabras y actos por otra. Estas tres últimas manifestaciones están sujetas a la ley del karma; la ley de causa y efecto. A la primera persona a la que afectan y sobre la cual actúan de forma inmediata es a la persona que las originó, que las creó. A ella pertenecen y llevan su marca. Tú creas tu propia atmósfera.

De la mente procede todo lo que se puede conocer. La mente es la raíz de todos los fenómenos. Debemos cuidar nuestra mente como si fuera el rey.

Si actuamos con la mente corrompida el sufrimiento es el resultado, así como la rueda del carro sigue la pezuña del buey. Si nuestra mente está clara la felicidad es el resultado, tan es así como que nuestra sombra nos sigue a dondequiera que vayamos.

Un pensamiento correcto puede cambiar el mundo, una palabra es un pensamiento oculto manifestado, una acción. Son fuerzas, son energías, el mundo sale de aquí.

acción. Son fuerzas, son energías, el mundo sale de aquí. condiciones necesarias para darme a mí

condiciones necesarias para darme a mí mismo alegría y felicidad.

En mi mente pensaré la mayor parte del día pensamientos que me produzcan bienestar, alegría (tengo unos ojos que me permiten ver las maravillas de la vida, unos pies que me permiten desplazarme libremente por el espacio, etc…). Soy muy afortunado: para un ciego su mayor alegría sería poder ver, para un paralítico poder caminar.

Haré al menos un acto diario que me produzca alegría; llamaré por teléfono a una amiga, veré el atardecer, iré a ver a mi madre… iré a ver una buena película, compraré la planta de la alegría, regaré las plantas hablando cariñosamente con ellas, etc… Y a la noche anotaré estos actos, y si no he hecho ningún acto que me dé alegría, me diré cosas bellas, reales, a mí mismo.

me dé alegría, me diré cosas bellas, reales, a mí mismo. Vigésimo tercera semana Esta semana

Vigésimo tercera semana

Esta semana me comprometo a dar la menor energía posible a los pensamientos que me producen malestar, manteniéndolos el menor tiempo posible

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el contrario, cuando alguien me halaga y dice cosas bellas de mí, me siento feliz.

Anotaré diariamente mis identificaciones con lo exterior a mí y lo que esas identificaciones me producen al dejarme llevar como una hoja que arrastra el viento.

Vigésimo primera semana

Tomaré consciencia y anotaré diariamente, identificaré y reconoceré aquellos pensamientos que ocupan la mayor parte del tiempo en mi mente, y simplemente a su lado escribiré: me produce bienestar, me produce malestar…

¿Qué alimento me doy yo a mí mismo a través de mi mente? ¿Me construyo, me destruyo, me acepto, me culpo, me juzgo, me doy alegría, tristeza, me comprendo y me amo, me desprecio y me odio…me proporciono paz, ansiedad, felicidad, sufrimiento…?

Vigésimo segunda semana

felicidad, sufrimiento…? Vigésimo segunda semana Esta semana me comprometo a crear al menos tres veces al
felicidad, sufrimiento…? Vigésimo segunda semana Esta semana me comprometo a crear al menos tres veces al

Esta semana me comprometo a crear al menos tres veces al día las

Décimo quinta semana

La palabra es un pensamiento oculto manifestado.

La palabra correcta te procura bienestar a ti y a los otros, en el cuerpo y en la mente. Tiene el poder de curar, de sanar. Esta semana trabajaremos con las palabras. ¿Qué creo con mis palabras? Paz, amor, armonía, bienestar… o bien desarmonía, miedo, odio, malestar. ¿Son útiles mis palabras? ¿Salen del corazón? O solamente suponen un bla, bla, bla…, un desgaste automático de energía. ¿Cómo es mi tono, agradable o parezco un perro furioso?

Cada noche anotaré lo que he creado con la mayor parte de mis palabras.

lo que he creado con la mayor parte de mis palabras. Décimo sexta semana Esta semana
lo que he creado con la mayor parte de mis palabras. Décimo sexta semana Esta semana
lo que he creado con la mayor parte de mis palabras. Décimo sexta semana Esta semana

Décimo sexta semana

Esta semana pararemos al menos tres veces al día el impulso automático de hablar. Cuando estemos con otras personas, cerraremos conscientemente nuestra boca y en lugar de hablar, respiraremos y sonreiremos, nos daremos cuenta de que no es tan

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importante dar siempre nuestra opinión sobre todas las cosas.

Décimo séptima semana

Aprenderemos a escuchar cuando alguien nos hable, pararemos lo que estamos haciendo, miraremos a esa persona y en silencio le diremos: «Estoy aquí presente para ti, para escucharte». Centraremos nuestra atención en nuestra respiración, intentaremos reflejar nuestra mente, sin juzgar lo que estamos oyendo. Estaremos totalmente presentes para percibir a esa persona más allá de las palabras, en su totalidad. Dejaremos que se exprese totalmente, no la interrumpiremos. Quizás al final digamos o no alguna palabra que salga de nuestro corazón, no de nuestro intelecto.

que salga de nuestro corazón, no de nuestro intelecto. Décimo octava semana Haré consciencia de lo

Décimo octava semana

Haré consciencia de lo que escucho: ¿Me produce bienestar? ¿Me produce malestar? No me permitiré estar en conversaciones venenosas, o en aquellas en que hablan mal de otras personas. Tendré el valor de decir a los otros: «¡No sigamos generando este

veneno!» Intentaré que la compasión surja de ellos hacia ese ser.

Décimo novena semana

Haré consciencia de mis juicios automáticos sobre todos y sobre todo, dándome cuenta de que no poseo datos suficientes y verdaderos para emitirlos sobre casi nadie y sobre casi nada.

Anotaré diariamente las veces que he emitido o pensado mi juicio automático.

Vigésima semana

Seré consciente de mi identificación con todo lo

exterior a mí y de cómo dejo en manos de los demás

mi propia felicidad o sufrimiento.

Por ejemplo: me levanto, hace sol y me pongo contento; llueve y me pongo triste…

Cómo me afecta lo que creo que piensan los demás

de mí, si me aceptan, no me aceptan, me quieren o

no… Por ejemplo, si alguien en el trabajo, mi jefe, mi compañero, está enfadado y me contesta mal, creo que es por mi culpa y sufro, y quizás sólo ha tenido una mala noche. O por

está enfadado y me contesta mal, creo que es por mi culpa y sufro, y quizás