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Prostitución: ¿Cuestión de estructuras psíquicas o sociales? Un aporte Clínico y Social

Luis Antonio Santos Abarca

Que tal amigo lector, alguna vez todos nos hemos preguntado, el por qué de cierta elección de algunos empleos de las personas que conocemos, hemos pensado que es producto de la casualidad, de las necesidades propias o simplemente por gusto, pero, ¿será posible pensar en la posibilidad de que nuestro propio inconsciente nos dicte sobre nuestros actos? Pensando en esta posibilidad he pensado en redactar este artículo que a bien espero considere interesante, no tedioso, pero sobre todo abra una alternativa a pensar por qué nos dedicamos a lo que hacemos actualmente.

A la prostitución se le ha llamado oficio, y se le ha generalizado como una actividad indebida, en la cual para este artículo se abordará como una actividad más de una mujer con distintas necesidades, que ya sea por cuestiones económicas que encubren los pensamientos inconscientes, están sentenciadas a comerciar de una forma vil y en ocasiones denigrante con su propio cuerpo.

Este tema ha sido abordado en todas las épocas desde diversas perspectivas, se ha buscado una explicación desde las escuelas religiosas, científicas y del sentido común, llegando a ser las segundas las que poseen un fundamento más claro y cimentado, el ejemplo más popular ha sido el de los psicoanalistas, quienes han buscado desentrañar la forma en que la estructura topográfica 1 juega malas pasadas en los individuos, este será nuestro marco de referencia teórica.

Vamos a revisar principalmente dos escuelas o corrientes psicológicas de interés, en primer lugar la Psicoanalítica y en segundo la social. La primera escuela de pensamiento, Psicoanalítica; plantea que existe una estructura en la personalidad, determinada en la infancia que es la que ocasiona el desarrollo de este tipo de conductas en la edad adulta, es ya bien conocido el complejo que Freud citara ya hace dos siglos, el Complejo de Edipo.

Freud denominó así este complejo debido a que como en la tragedia griega 2 , se supone que un niño, literalmente hablando, a edad temprana ve como rival a su propio padre, con el cual, él supone debe competir por el amor de su madre, pero teóricamente éste complejo se resuelve si el niño se da cuenta de que el padre no es un rival, sino una persona que enseña las normas y las reglas, e interioriza de manera adecuada su papel como futuro hombre a su vez. De la misma forma sucede algo similar con las niñas, el conocido complejo de Electra.

La pulsión tanática 3 (opuesta a la ‘erótica’, entiéndase “Eros” como instinto sexual, pero también como instinto de conservación, de vida) persiste en sujetos que necesitan proveerse de estímulos que regularmente ponen su vida en riesgo, casos como el de los toxicómanos o el de las prostitutas, en las cuales prevalece un sentimiento de infravaloración, este es reprimido y asumido como defensa, ya que el ‘cliente’ es visto como proveedor y se le usa

1 Sigmund Freud: Obras Completas (1923) El ‘Yo’ y el ‘Ello’. CD-ROM.

2 Véase: Edipo Rey de Sófocles. Actualmente el texto se encuentra incluso en Internet distribuido gratuitamente.

3 Sigmund Freud: Obras Completas (1920) ‘Más allá del Principio del Placer’. CD-ROM.

para obtener beneficios principalmente un pago por el intercambio sexual, de esta forma la prostituta, lo ve como un remanente de la figura paterna y le explota y le restriega en la cara su promiscuidad. Estas apariencias de la prostituta son más bien de una estructura neurótica con rasgos perversos, ya que se vive como culpable por no haber sido atendida por el padre, aunque no exista culpa conscientemente aceptada, de esta forma se flagelan y castigan al padre al mismo tiempo.

En ciertos casos este trabajo está acompañado por las drogas, su ingesta está regulada por la dependencia a evitar el contacto por la realidad, su sintomatología se puede explicar debido a que la droga se toma en sustitución de otras cosas, la psicosis surgiría si no existe ésta así el dolor psíquico es reducido, Rodríguez (1978) 4 .

La segunda postulación teórica será desde la perspectiva de lo social, esta es más amplia aún, ya que explica de manera clara las causas de la prostitución, claramente desde su inicio, el por qué de ésta, etc.

Diversas son las causas para que una persona se vea involucrada en el ejercicio de la prostitución. También los efectos de mencionada actividad son variados. Se puede ubicar las raíces de esta actividad en las condiciones materiales de existencia de quienes la ejercen, así como en factores de índole psicológica. Se puede observar que las causas entre las que se encuentran que orillan a la mujer a ejercer la prostitución son 5 :

a) Desempleo y subempleo: factores determinantes cuando no existe una preparación adecuada al escenario laboral.

b) Pobreza y condiciones de vida: ya que la pobreza es la incapacidad para satisfacer las necesidades básicas, para que las personas se desarrollen completamente, esto las orilla a buscar mejores condiciones de vida por el camino fácil.

c) Violencia y desintegración familiar: la violencia física es más común en grupos de bajos recursos y es un aliciente para que mujeres jóvenes abandonen el hogar, lo que ocasiona el desmoronamiento del mismo, produciendo así una disfuncionalidad primero a nivel familiar y luego social.

d) Abusos Sexuales: por lo regular estos abusos son efectuados por parientes cercanos y dentro de la familia a un nivel precoz de desarrollo.

e) Madres Solteras: si al interior de la familia, una hija es madre soltera, tiene mayor posibilidad de ejercer la prostitución, debido al rechazo generado por padres y hermanos, le niegan el apoyo emocional y económico.

f) Ninfomanía: las mujeres que son inestables y poseen un apetito sexual desenfrenado, la ninfómana puede aceptar dinero, o puede pagar por el placer así como insistir en que su marido “cumpla su deber conyugal”.

g) Alternamente dentro de otras causas se encuentran.- la estructura familiar valorada en la estabilidad o inestabilidad de la misma, la tensión que se genera al interior por diversos factores, la triangulación (relación padre-madre-hijo), la culpa (reproches y acusaciones recíprocas entre los padres ante determinada situación conflictiva), la dinámica familiar (relaciones entre los miembros y asunción de roles y patrones de conducta predeterminados o la relajación de normas). Además, se reconocen entre estas causas las decepciones amorosas, el abandono del esposo, concubino o enamorado, el bajo nivel de instrucción, valores y normas (pérdida progresiva o afirmación con el grupo primario), y socialización de

4 Rodríguez Piedrabuena, J. A. (1978) ¿Por qué nos drogamos? Biblioteca Nueva, Madrid. 5 Bizarroque Hidalgo, L. (1998) Regulación de la Prostitución en relación a los Derechos Humanos. Se encuentra en: www.monografias.com

los roles sexuales. 6

Otros autores, realizaron un estudio a finales de la década de los años 70 (Romero, Quintanilla, 1977) retomando una perspectiva clínica enfocada también al ámbito de desarrollo social, y encontraron que no importando su proceso evolutivo de desarrollo, ni variables tales como estrato socioeconómico o lugar de procedencia, existe una serie de rasgos psicológicos que comparten estas mujeres y que se describen a continuación:

1. Familia inestable y poco estructurada

2. Ausencia de los modelos de identificación, estos no estuvieron claros ni definidos, por lo tanto no asumieron un rol adecuado dentro del contexto social.

3. Su proceso de desarrollo evolutivo se vio afectado por:

a) Sentimiento de abandono y privación de afecto a edad temprana

b) Intensos sentimientos de minusvalía, de inseguridad que se refuerzan a lo largo de su

vida

c) Integran una identidad confusa por lo que no logran una estabilidad, confusión de roles

d) Las carencias y privaciones de la infancia, materiales y emocionales, ocasionan una personalidad conflictiva, manifestada en los siguientes síntomas:

I.

Necesidad neurótica de afecto

 

II.

Incapacidad de establecer relaciones personales satisfactorias

 

III.

De igual forma incapaces de establecer relaciones heterosexuales profundas y

IV.

estables, debido a una mala identificación sexual, conflicto con la figura masculina y femenina Frustración generalizada ante la vida

V.

Depresión, soledad e insatisfacción por su actual situación

VI.

Problemas en el manejo de la sexualidad

 

i. Rechazo al rol femenino

 

ii. Frigidez, total o parcial

iii. Percepción negativa del sexo, prohibido y pecaminoso

VII.

Falta de controles internos, conducta impulsiva, incapacidad para aprovechar

experiencias pasadas, imposibilidad de proyección al futuro

 

VIII.

Percepción distorsionada de la realidad

 

IX.

Sentimientos de culpa por romper con los valores culturales y familiares

X.

Sentimientos de rechazo por la sociedad

 

XI.

Utilizan

los

siguientes

mecanismos

de

defensa:

racionalización,

desplazamiento, negación, proyección y formación reactiva.

XII.

Consumo de alcohol como inhibidor de los sentimientos de insatisfacción y malestar.

Como se ha expuesto, existe una determinación por la estructura psíquica en los primeros años de desarrollo del niño/a, esta define claramente cuales serán los futuros síntomas que el sujeto manifieste cuando los conflictos no se puedan soportar más. Pero también será definitiva la existencia de un detonante que haga que el sujeto que padeció de ciertas carencias logre llegar a ejercer ciertas conductas que deterioren su forma de vida.

Todos los sucesos de nuestra vida nos motivan de diversas maneras a actuar y a pensar, todo nuestro aprendizaje previo, la relación existente o inexistente con nuestra familia, con nuestras amistades, en la escuela, en el trabajo, en nuestra colonia o vecindario, nos hacen ser lo que somos en este preciso momento y en ocasiones nos damos cuenta de nuestras

6 Hidalgo, Hugo y otros (1991): Hacia el rescate de la menor afectada por la Colombia.

prostitución. Ed. UNICEF.

reacciones, pero en la mayoría de las veces nos dejamos llevar.

Un gran número de casos de violencia (física, verbal, sexual, económica y emocional) y explotación sexual, se explican pero distan mucho de justificarse, es necesario tomar en cuenta nuestro propio desarrollo como individuos e integrantes de un grupo social, para poder tener en cuenta los antecedentes de nuestra propia conducta.

El tener presente que en algún momento podemos necesitar ayuda, más allá del apoyo económico o moral, debe ser una constante en nuestras vidas, sobre todo el poder elegir quién es la persona más adecuada para proporcionárnosla, de igual forma estar abiertos a ayudar a quien nos lo solicite.

BIBLIOGRAFÍA

Bizarroque Hidalgo, L. (1998) Regulación de la Prostitución en relación a los Derechos Humanos. Se encuentra en: www.monografias.com

Sigmund Freud: Obras Completas (1923) El ‘Yo’ y el ‘Ello’. CD-ROM.

Hidalgo, Hugo y otros (1991): Hacia el rescate de la menor afectada por la prostitución. Ed. UNICEF. Colombia.

Rodríguez Piedrabuena, J. A. (1978) ¿Por qué nos drogamos? Biblioteca Nueva, Madrid.

Romero y Quintanilla. (1977) Prostitución y Drogas. Trillas. México.