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Osvaldo Corrales Jorquera

Osvaldo Corrales Jorquera

Osvaldo Corrales Jorquera El Modelo Comunicacional de David Berlo 1
Osvaldo Corrales Jorquera El Modelo Comunicacional de David Berlo 1
El Modelo Comunicacional de David Berlo 1

El Modelo Comunicacional de David Berlo 1

La primera aproximación teórica al proceso de la comunicación humana, propiamente tal, la constituye el modelo desarrollado por David Berlo en la década del sesenta. Este modelo tiene como objetivo identificar y analizar en detalle los diversos factores implicados en dicho proceso, bajo el supuesto de que ello permitirá aumentar la efectividad del hombre para comunicarse. Para esto recoge aportes tanto de la retórica como de la teoría de información de Shannon y Weaver, y desde la perspectiva conductual en psicología, desarrolla un enfoque que busca establecer las bases del proceso ideal de comunicación, el cual se refiere a cómo debería ser la comunicación para ser realmente efectiva.

A continuación, revisaremos algunos de los principales aportes realizados

por Berlo a lo largo del libro "El Proceso de la Comunicación: Introducción

a la Teoría y a la Práctica" (El Ateneo. Buenos Aires, 1971) en el cual expone su planteamiento.

COMUNICACIÓN, ALCANCES Y FINES

Cada uno de nosotros emplea alrededor de 10 a 11 horas diariamente en comunicarse verbalmente. Sin embargo, el habla es tan solo uno de los códigos que empleamos para expresarnos, podemos comunicarnos también a través de movimientos, gestos, etc. La comunicación, además, puede ocurrir a muchos niveles, por muy diversos motivos, con gran número de personas y en múltiples formas.

La importancia creciente de los procesos comunicativos en la actualidad ha provocado que el término comunicación sea utilizado en muchas y muy

1 Texto adaptado de “E Proceso de la Comunicación”. David Berlo

Editorial El Ateneo, 1973.

diversas formas. Por ejemplo, para designar problemas de relación entre la clase obrera y la clase directiva; entre los países y entre gente en general. Algunos de los usos que se hacen del término se refieren a distintas maneras de enfocar estos problemas, en tanto otros sólo cambian nombre a los mismos problemas que existían antes.

La llamada "Revolución Tecnológica" ha ido generando una necesidad creciente de gente competente en comunicación. Los periódicos, las revistas y la escena han sido durante largo tiempo el mercado del "Comunicador Profesional" (y es que, hoy en día, existen comunicadores profesionales).

Lo anteriormente dicho se relaciona también íntimamente con la importancia que, hoy por hoy, se le da a la manipulación de los símbolos, característica que distingue a nuestra época de otras en las cuales lo más importante era la manipulación y el trabajo con las cosas materiales. Un ejemplo bastante gráfico de esto lo podemos obtener de la vida cotidiana, se refiere al manejo de las "imágenes de marca" como estrategia de venta fundamental para los objetos más disímiles desde objetos sumamente sofisticados como lo son los computadores o los automóviles a otros tan simples como lo son las servilletas o el papel higiénico. Esta técnica consiste básicamente en la elaboración y distribución de mensajes que le confieren un valor psicológico al producto (más allá de lo que este es en sí).

Como hemos podido observar a través de estos ejemplos, la amplitud del alcance de la comunicación es perfectamente demostrable y ha permitido una gran parte de la actividad humana. Sin embargo, la interrogante principal sigue en pie: "¿qué es lo que estamos tratando de llevar a cabo a través del proceso de comunicación?".

La respuesta a esta interrogante constituye la primera cuestión a la cual se aboca Berlo. De acuerdo a su planteamiento el objetivo de toda conducta humana es conseguir dominar el entorno, de modo de transformar al hombre en un agente determinante efectivo en su relación con el medio ambiente. La comunicación, en tanto conducta humana, se enmarcaría también dentro de este contexto, y su objetivo sería afectar intencionalmente la conducta de los demás, de modo de entregar al hombre un mayor dominio sobre su entorno

Luego de determinado este "objetivo global de la comunicación humana", Berlo se concentra en evaluar cuál es la mejor forma que un emisor tiene de definir el propósito de su comunicación.

1. Propósitos de la Comunicación

A través del desarrollo de la historia del hombre y de las ciencias se han

ido destacando distintos propósitos en el proceso de la comunicación. Podemos distinguir 3 etapas fundamentales. Aristóteles definió el estudio de la (comunicación) retórica como la búsqueda de "todos los medios de persuasión que tenemos a nuestro alcance". En este caso la meta principal es el intento que hace el orador de llevar a los demás a tener su mismo punto de vista. Esta comprensión dominó durante mucho tiempo la concepción del propósito de la comunicación.

A fines del siglo XVIII los conceptos de la "psicología de las facultades”

invadieron la retórica. De acuerdo con esta premisa la comunicación tendría fundamentalmente 3 objetivos; uno era "informativo", llamamiento hecho a la mente, y otro era persuasivo, que era un llamamiento hecho al alma. Esta división era hecha, como resulta obvio, a partir de la dicotomía mente - cuerpo propuesta por Descartes. Finalmente existía un tercer objetivo que era el de entretener. De acuerdo con esta concepción toda comunicación podía ser clasificada dentro de alguno de estos 3 tipos.

La teoría actual sobre la conducta humana, en tanto, encontró útil el abandono de la dicotomía mente - cuerpo. Desde el punto de vista conductista resulta más útil definir el propósito de la comunicación como la meta del creador o receptor del mensaje, antes que definirlo como la propiedad del mensaje en sí.

1.1. Criterios para definir el propósito de la comunicación

En su trabajo, Berlo trata de establecer ciertos criterios que nos permitan definir en forma efectiva el propósito de la comunicación. De acuerdo a su postura, este debe ser:

1.No contradictorio 2.Centrado en la conducta 3.Específico (de modo de poder relacionarlo con conductas comunicativas reales). 4.Compatible con la forma en que se comunica la gente

La comunicación es la base de la interacción entre los seres humanos. Toda comunicación (desde la perspectiva de Berlo) tiene su objetivo, su

meta, que es, producir una respuesta. Nos comunicamos para influir y para afectar intencionalmente, es decir, tratamos de influir en los demás, en el mundo físico que nos rodea y en nosotros mismos de tal modo de poder convertirnos en agentes determinantes efectivos y sentirnos capaces de tomar decisiones llegado el caso.

Cuando nuestra conducta se torna habitual (y especialmente nuestra conducta comunicativa), a menudo se hace ineficaz. Esta ineficacia puede ser una de las razones que explique el por qué de nuestra falta de habilidad para saber cual es el propósito que perseguimos al comunicarnos.

1.2. Dimensiones del propósito

Una vez aclarada la forma en que el propósito de la comunicación debe ser definido, Berlo distingue algunas dimensiones de este propósito. Estas son básicamente dos:

a) El “Quién” del propósito. Cualquier situación humana, en que intervenga la comunicación, implica la emisión de un mensaje por parte de alguien y, a su vez, la recepción de ese mensaje por parte de otro al cual va dirigido (receptor intencionado). También puede ocurrir que el mensaje sea recibido por alguien que no estaba destinado a ser receptor (receptor no intencionado). Es posible, además que se den ambos casos.

La distinción entre receptores intencionados y no intencionados es importante por dos motivos:

a.1. Porque el comunicador puede afectar a la gente en forma distinta de lo que pretendía, si olvida que su mensaje puede ser recibido por aquellos a quienes no estaba destinado. a.2. Porque es un elemento relevante cuando se quiere analizar y criticar la conducta comunicativa y el nivel de éxito alcanzada por ésta.

Al momento de iniciar una comunicación tanto emisores como receptores tienen ciertos propósitos. Estos propósitos no siempre se corresponden por lo cual, muchas veces, el resultado de la comunicación no concuerda con la intención deseada. Cuando existe total incompatibilidad entre los propósitos de fuente y emisor la comunicación se interrumpe.

b) El “Cómo” del propósito. Es necesario ubicar el propósito de la comunicación dentro de un continuum "Consumatorio - Instrumental". Tanto los propósitos de la fuente como los del receptor pueden ser localizados a lo largo de este continuum.

b.1. Lo consumatorio dice relación con la satisfacción de la fuente o del receptor, se cumple sólo con que se produzca la comunicación. b.2. Lo instrumental tiene como propósito utilizar los mensajes como una herramienta para hacer una cosa distinta.

Cuando existen diferencias entre los propósitos del receptor y la fuente, se pueden producir fricciones en la comunicación. Sin embargo, en algunas circunstancias se ha observado que aún existiendo propósitos diferentes, se pueden llevar a cabo los objetivos que cada uno perseguía.

Como hemos visto hasta aquí Berlo presta especial importancia al tema del propósito de la comunicación debido a que él considera que esto nos permitirá controlar mejor nuestra conducta frente al receptor y determinar si nos comportamos de manera efectiva.

II. UN MODELO DEL PROCESO DE COMUNICACIÓN.

Antes de comenzar nuestra discusión respecto del proceso de la comunicación resultará útil describir el significado que esta palabra tiene en este modelo, de modo de poder comprender bien sus alcances en esta teoría.

1. El concepto de proceso en la teoría de Berlo

Se ha entendido y definido "proceso" como "cualquier fenómeno que presenta una continua modificación a través del tiempo". Al definir algo como un proceso estamos aceptando que carece de principio y de fin o de una secuela fija de acontecimientos. Un proceso es algo dinámico cuyos componentes "interactúan", es decir, cada una de ellos influye sobre los demás.

Este concepto de proceso se halla estrechamente vinculado con el desarrollo actual de las ciencias. No nos es posible observar este concepto dentro del quehacer científico sino hasta el desarrollo, a partir de los trabajos de Einstein, Rusell, Whitehead y otros, del concepto de RELATIVIDAD el cual sugirió que cualquier objeto o acontecimiento sólo

puede analizarse a la luz de otros acontecimientos que se relacionan con él.

La teoría de la comunicación refleja un concepto de proceso ya que sostiene que no es posible hablar de un principio o un fin de la comunicación o de que esta se produzca de una sola manera. Esto no quiere decir que no podamos organizar los acontecimientos; sin embargo, cuando tratamos de describir un proceso tenemos que tener en mente que nos enfrentamos con dos limitaciones:

a) Que para hacerlo debemos detener la dinámica del proceso y que, producto de esto, sólo podremos obtener una representación del proceso y nunca el proceso en sí.

b) Para describir el proceso necesitamos hacer uso del lenguaje. Al hacer uso de éste nos vemos obligados a elegir determinadas palabras y tenemos que "congelar" en cierta forma el mundo físico.

Por lo tanto, al iniciar una discusión y un análisis del proceso comunicativo no debemos perder de vista que nuestra discusión no lo abarcará todo. Es necesario tener en cuenta que las cosas que nosotros separamos no siempre se encuentran separadas ni funcionan exactamente en la forma en que lo describimos. Finalmente hay que tener presente que es vital considerar la dinámica del movimiento que relaciona los elementos para comprender un proceso.

Nuestra discusión será útil en la medida en que nos lleve a un mayor insight y comprensión respecto del proceso.

Hubo ciertos enfoques que no se orientaron hacia el proceso (llamados enfoques tipo aguja hipodérmica o tipo "click-click"). Estos se limitaron a decir que primero el comunicador hace A y luego B y después C. Sin embargo, los estudios llevados a cabo sobre los efectos de la comunicación de masas indican que el que las fuentes de comunicación resulten o no efectivas depende de un complejo de factores, algunos de los cuales pueden ser controlados por este medio y otros no.

Si tenemos bien definido el concepto del proceso en nuestras mentes, podemos sacar provecho de un análisis de los componentes de la comunicación. Para esto debemos prestar atención a las siguientes preguntas: ¿quién se está comunicando?, ¿para qué se está comunicando? y ¿con quién lo hace?. También debemos prestar atención al mensaje, al estilo, al canal etc.

2. Los componentes de la comunicación en las distintas teorías

Existen muchos modelos diferentes que intentan describir el proceso de la comunicación, algunos de éstos son más útiles y se corresponden mejor con los resultados de las investigaciones realizadas al respecto en tanto que otros no. Sin embargo, ninguno de ellos puede ser considerado como completamente verdadero o exacto.

En su Retórica, Aristóteles planteó que debemos considerar fundamentalmente 3 componentes de la comunicación:

El orador o la persona que habla.

El discurso que pronuncia.

El auditorio o las personas que escuchan.

La mayoría de los modelos contemporáneos son similares al de Aristóteles, aún cuando en cierta forma son más complejos. Uno de los modelos más utilizados fue desarrollado por el matemático Claude Shannon en 1947 y puesto al alcance del público por Warren Weaver. A pesar de que su modelo originalmente no estaba destinado a describir la comunicación humana sino la electrónica, fue extrapolado a ella.

Su modelo era compatible con el de Aristóteles. Ellos planteaban que los componentes de la comunicación eran los siguientes:

La fuente.

El receptor.

El transmisor.

El destino.

La señal.

Existen otros modelos de comunicación, tales como los desarrollados por Shannon, Westley y Mac Lean, Fearing, Johnson y otros. Todos estos modelos son muy similares y las diferencias que entre ellos existen dicen relación fundamentalmente con:

1. La adición o sustracción de ciertos elementos.

2. La terminología utilizada.

3. Los distintos puntos de vista de las disciplinas de las que han surgido.

A continuación, presentaremos el modelo que ha sido planteado por el

autor a partir de los resultados de las investigaciones realizadas en comunicación.

3. La propuesta de Berlo

Podemos decir que toda comunicación humana tiene una FUENTE, es decir, alguna persona o grupo de personas con un objetivo y una razón para comunicarse. El propósito de la fuente tiene que ser expresado en forma de MENSAJE (el cual puede ser considerado como una conducta física: traducción de ideas, propósito e intenciones en un código, en un conjunto sistemático de símbolos).

Este proceso requiere de un tercer componente, un ENCODIFICADOR, que es el encargado de tomar las ideas de la "fuente" y llevarlas a un código, expresando así el objetivo de la fuente como un "mensaje".

Un cuarto elemento de este modelo es el CANAL, que puede ser definido como el medio o el portador de los mensajes, o sea, un conducto. La elección de los canales es, a menudo, un factor importante para la efectividad de la comunicación.

Ahora bien, para que ocurra la comunicación es necesario que exista alguien al otro extremo del canal, este alguien será llamado RECEPTOR.

Las fuentes y los receptores de la comunicación deben ser sistemas similares. Si no lo son, la comunicación es imposible.

El último componente de la comunicación es el DECODIFICADOR el cual

permite retraducir el mensaje, decodificarlo, de tal modo de darle una forma que sea utilizable por el receptor. El DECODIFICADOR cumple para en el receptor una función similar a la que cumple el ENCODIFICADOR en

el emisor.

Por lo tanto, los componentes incluidos por BERLO en su modelo son los siguientes:

1. La fuente de la comunicación.

2. El encodificador.

3. El mensaje.

4. El canal.

5. El decodificador.

EL MODELO COMUNICACIONAL DE DAVID BERLO

E D n e c c o o d d i i f f Fuente
E
D
n
e
c
c
o
o
d
d
i
i
f
f
Fuente
i
i
Ideas
Mensaje
Canal
Mensaje
Ideas
Receptor
o
c
c
Emisor
a
a
d
d
o
o
r
r
Retroalimentación
Si
la comunicación es simple, el encodificador puede ser parte de la fuente
y
el receptor respectivamente. En tipos de comunicación más compleja

pueden encontrarse separados (por ejemplo, en la comunicación de noticias). Sin embargo, resulta básico que exista interrelación entre los componentes de la comunicación.

Estos componentes son esenciales para que la comunicación se dé, ya sea en una misma persona, entre dos personas o en una institución. El modelo resulta aplicable a todos los casos ya que representa un punto de vista, una forma de considerar la conducta ya sea individual o institucional.

Una de las consideraciones más importantes de realizar en este modelo es que Berlo no considera a los conceptos de FUENTE, ENCODIFICADOR, CANAL, etc. como unidades separadas. Para él estas unidades son los nombres de las conductas que deben tener lugar para que se produzca la comunicación. Por lo tanto, es necesario tener en cuenta que la comunicación es un proceso cuyos componentes no son separables.

III. LA FIDELIDAD EN LA COMUNICACIÓN: DETERMINANTES DEL EFECTO.

1. Concepto de fidelidad

Por lo general, cuando el comunicador posee un propósito, desea que su comunicación tenga una alta fidelidad. Usada en este sentido comprenderemos la palabra fidelidad orientada hacia que el comunicador logre lo que desea.

Hoy en día la palabra fidelidad posee numerosos usos, fundamentalmente dentro del campo de la electrónica. De esta forma, hablamos de equipos de música de alta fidelidad o de videograbadores que poseen esta característica.

Shannon y Weaver, al hablar de la fidelidad de la comunicación electrónica, introdujeron el concepto de Ruido, definiéndolo fundamentalmente como todos aquellos factores que distorsionan la calidad de una señal y que, por lo tanto, pueden reducir la efectividad de la comunicación.

Ruido y fidelidad son 2 aspectos de una misma cosa. La eliminación o disminución del ruido conlleva a un aumento de la fidelidad en tanto que su aumento la reduce.

Pasaremos ahora a analizar cuáles son los factores que, en cada uno de los componentes del proceso de comunicación, determinan la fidelidad y efectividad según lo postulado dentro de este modelo.

2. Determinantes del efecto

Berlo postula que, cuando hablamos acerca de comunicación humana, la fuente y el encodificador, así como el receptor y el decodificador, pueden ser agrupados y utiliza este modelo en su análisis.

2.1. La Fuente / Encodificador

Existen, por lo menos, 4 distintas clases de factores dentro de la fuente que pueden aumentar su fidelidad:

2.1.1. Habilidades en la comunicación

Existen cinco habilidades verbales en la comunicación. Estas pueden dividirse en:

a) Encodificadoras: Hablar y Escribir.

b) Decodificadoras: Leer y Escuchar

c) Finalmente una 5ª habilidad que es crucial tanto para encodificar como para decodificar que es la reflexión o pensamiento.

Las habilidades comunicativas determinan de 2 formas la fidelidad de nuestra comunicación: afectan nuestra capacidad analítica en lo que respecta a nuestros propósitos y afectan nuestra capacidad para encodificar mensajes que expresen nuestra intención.

Respecto del segundo punto debemos decir que, nuestra capacidad para manejar el código del lenguaje influye no sólo en nuestra capacidad de encodificar pensamientos sino que también sobre nuestros pensamientos mismos. Las palabras que dominamos y la forma en que las disponemos influyen en aquello que estamos pensando, la forma en que lo pensamos, y en si lo pensamos o no. De esta forma, de acuerdo a lo planteado por Berlo, resultaría plausible pensar que la mayor cantidad de unidades de pensamiento está constituido por unidades de lenguaje. Nombrar es esencial para pensar.

2.1.2. Las actitudes

Existen fundamentalmente 3 tipos de actitudes asumidas por las fuentes de comunicación que afectan su proceso.

a) Actitud hacia sí mismo; podemos incluir aquí todo el complejo de variables que se conocen como la "personalidad" de los individuos. b) Actitud hacia el tema que se trata; las cuales se transparentan a menudo en los mensajes. c) Actitud hacia el receptor.

2.1.3. Nivel de conocimiento

Resulta obvio que el grado de conocimiento que posee la fuente con respecto al tema de que se trata habrá de afectar su mensaje. No se puede comunicar lo que no se sabe; no se puede comunicar eficazmente un contenido que uno mismo no entiende. Sin embargo, cuando la fuente se encuentra "superespecializada" en el tema que se esta tratando, sus argumentos pueden ser tan técnicos que su receptor será incapaz de

entenderlos. En resumen, podemos decir que la fuente necesita conocer el tema de que se trata y saber como comunicarlo eficazmente.

2.1.4. Sistema sociocultural.

Toda fuente, al comunicarse, se encuentra influida por la posición que ocupa en un determinado sistema sociocultural, es decir, por los roles que desempeña, por las funciones que debe llenar, por su prestigio y por las expectativas que los demás tienen respecto de ella.

2.2. Decodificador / Receptor

En general, todo lo que se ha dicho con respecto al emisor resulta aplicable al receptor. Debemos recordar en este punto que en este modelo entendemos la comunicación como un proceso que no posee ni principio ni fin. Aquel que en un momento es una fuente, ha sido un receptor. Los mensajes que emite están determinadas por los que ha recibido, por las fuerzas que le fueron impuestas en un momento anterior al de codificar.

Desde esta perspectiva podremos hablar del receptor en términos de sus habilidades comunicativas, de sus actitudes (tanto hacia sí mismo como hacia el tema y el emisor), de su nivel de conocimiento y finalmente de su sistema socio - cultural.

Resulta necesario destacar, además, que si limitamos nuestra discusión a la comunicación efectiva, el receptor es el eslabón más importante del proceso, y en ese sentido, el código, el contenido y el tratamiento del mensaje deberán ser seleccionados en consideración del receptor.

Finalmente debemos considerar el hecho de que existe una interdependencia de la fuente y el receptor. De modo que, por ejemplo, si bien resultan importantes las habilidades comunicativas tanto del receptor como del emisor, resultará vital para la fidelidad la relación existente entre el nivel de habilidad de la fuente y el receptor.

2.3. El Mensaje

Berlo define al mensaje como el producto físico verdadero del emisor- encodificador. Dentro del mensaje debemos considerar 3 aspectos; el CÓDIGO, el CONTENIDO y el TRATAMIENTO, los cuales pueden ser abordados desde 2 perspectivas; la de los ELEMENTOS de cada uno y la ESTRUCTURA que dichos elementos adoptan.

El código se refiere a todo grupo de símbolos organizados de manera que tengan algún significado para alguien. Es decir es todo aquello que posee un grupo de elementos (vocabulario) y es un conjunto de procedimientos para combinar esos elementos en forma significativa (una sintaxis).

Cada vez que codificamos un mensaje debemos de tomar ciertas decisiones con respecto a código a utilizar debemos decidir:

a) Qué código.

b) Qué elementos de éste.

c) Qué método de estructuración de los elementos habremos de usar.

Al analizar los mensajes necesitamos comprender en él las decisiones de la fuente con respecto al código.

2.3.2. Contenido del mensaje

Berlo define el contenido como el material del mensaje que fuera seleccionado por la fuente para expresar su propósito.

2.3.3. Tratamiento del mensaje

Puede ser definido como las decisiones que toma la fuente de comunicación al seleccionar y estructurar los códigos y los contenidos, dicho de otra forma, representa las formas en que la FUENTE elige ENCODIFICAR su MENSAJE seleccionando ciertos elementos del CÓDIGO y del CONTENIDO, y tratándolos de una u otra manera con uno u otro estilo.

Cada uno de nosotros estructura los elementos de su mensaje en cierta forma y no en otras. Nuestras posibilidades comunicativas, actitudes, conocimientos, cultura y la posición que ocupamos dentro de los sistemas sociales determinan algunas de nuestras elecciones. Sin embargo, ante todo, son la personalidad y otras características individuales las que determinan el tratamiento que habrá de dar un emisor a su mensaje.

2.4. El Canal

Dentro de la teoría de la comunicación ningún término ha sido denotado con tantos y tan variados significados como la palabra canal.

En su análisis Berlo contempla fundamentalmente 3 significados;

a) Como formas de encodificar y decodificar mensajes (por ejemplo, palabra hablada/audición)

b) Como vehículos de mensajes (como lo son, por ejemplo, las ondas sonoras y luminosas).

c) Como medio de transporte (que para el caso de las ondas sonoras es

el aire). Al comunicarnos tenemos que elegir que canales habremos de usar. Sin embargo, esta elección a menudo es "inconsciente" o no deliberada.

El contenido, el código y el tratamiento de un mensaje están relacionados con nuestra elección de canales.

No podemos aislar los componentes uno por uno en el momento en que estamos tomando decisiones en la comunicación; todos los componentes de ésta se hallan entrelazados y son interdependientes. Cuando nos comprometemos en la comunicación como proceso, no podemos excluir a ninguno de ellos, o toda la estructura se desmoronará.

IV. APRENDIZAJE,

PERSONAL.

LA

COMUNICACIÓN

EN

UN

CONTEXTO

Podemos definir el APRENDIZAJE como el cambio que se produce en las relaciones estables entre:

a) Un ESTIMULO percibido por el organismo de cada individuo y

b) La RESPUESTA dada por el organismo ya sea en forma encubierta o manifiesta.

Por lo tanto, existen fundamentalmente 2 formas de Aprendizaje:

1. Que el individuo continúe dando algunas de las mismas respuestas pero a estímulos diferentes.

2. Que dé respuestas distintas a los mismos estímulos.

Esta definición de aprendizaje se relaciona con la comunicación en el sentido de que los objetivos de ésta, por parte de la fuente, pueden ser expresados, a partir de esta terminología, de la siguiente forma.

1. Que el RECEPTOR responda frente a estímulos nuevos de la misma forma en que solía hacerlo frente a estímulos habituales.

PROCESOS DEL APRENDIZAJE

Como quedó esbozado anteriormente, el proceso de comunicación se encuentra estrechamente relacionado con el de aprendizaje, por lo cual resultará necesario revisar y comprender las distintas etapas y componentes de éste para alcanzar un entendimiento más global de aquel. El propósito final de Berlo es demostrar que, en última instancia, comunicación y aprendizaje son procesos análogos cuya única diferencia radica en el punto desde el cual parten.

Los COMPONENTES del proceso de aprendizaje, presentados en forma resumida, son los siguientes:

1. Presentación del estímulo.

2. Percepción del estímulo por el organismo.

3. Interpretación del estímulo por parte del organismo.

4. Respuesta de "ensayo" frente al estímulo; el organismo prueba una determinada respuesta para ver qué ocurre.

5. Percepción de las consecuencias de la respuesta de "ensayo"; en general, una respuesta de ensayo es conservada si el organismo percibe que las consecuencias son de recompensa.

6. Reinterpretación de las consecuencias y la posibilidad de futuras respuestas.

7. Desarrollo de una relación estímulo-respuesta estable, es decir de un hábito. Una vez que se ha desarrollado un hábito dejamos de interpretar el estímulo y comenzamos a responder frente a él en forma automática.

La noción de hábito se encuentra relacionada con la de comunicación ya que, cuando queremos producir aprendizaje en un receptor, tenemos que romper algunos moldes de hábitos existentes e instalar otros nuevos; por lo tanto, debemos considerar cuáles son aquellos factores que determinaran la fuerza de los hábitos, en este sentido, podemos aislar por lo menos 5 factores.

1. Frecuencia de la repetición recompensada. Cada vez que se presenta un estímulo, se da una respuesta y, si esta es recompensada, la costumbre se ve fortalecida. Las conexiones E-R frecuentemente recompensadas fortalecen el hábito; las no recompensadas lo debilitan.

2. Aislamiento de la relación E-R. La fuerza de una conexión particular E-R está determinada en parte por el grado en que el estímulo provoca

otras respuestas, o hasta donde otros estímulos emiten la misma respuesta.

3. Monto de la recompensa. Cuanto mayor es la recompensa, tanto más tiende a fortalecerse el hábito.

4. Espacio de tiempo entre la respuesta y la recompensa. Mientras más contingente sea la respuesta, tanto más se fortalecerá la relación E-R.

5. Esfuerzo requerido para emitir la respuesta. Las respuestas que son fáciles de dar tienen mayor probabilidad de ser conservadas que las respuestas difíciles de ser emitidas a igualdad de los demás factores.

APRENDIZAJE Y RECOMPENSA

Como se desprende de lo dicho anteriormente, la recompensa juega un papel determinante en la producción del aprendizaje: los individuos no responden, a menos que esperen que sus respuestas sean recompensadas. La recompensa determina la fuerza de nuestros hábitos, la velocidad y la extensión de nuestro aprendizaje.

Esto resulta también aplicable al proceso de comunicación: como fuentes o receptores de comunicación, queremos satisfacer nuestras necesidades y nuestros impulsos. El propósito básico del hombre en la comunicación es afectar, influir sobre sí mismo y sobre su medio social y físico. Una respuesta es recompensatoria si es que el hombre percibe que sus consecuencias aumentan su influencia, que se hallan dentro de su propio AUTOINTERÉS, de esto se desprende la importancia de que la recompensa se entregue en forma contingente. Mientras más rápido se entreguen las consecuencias recompensatorias de una respuesta, mayor será la probabilidad de que ésta se mantenga definida desde el punto de vista de la persona que está dando la respuesta.

Hemos de incorporar en este punto un nuevo elemento. Uno de los deseos básicos del hombre es reducir la incertidumbre, imponer una estructura al mundo y procurar que esta sea consistente; al hacerlo así se reduce su tensión interna. Cuando la incertidumbre aumenta, aumenta la tensión. El organismo lucha por obtener una disminución de tensión, un estado de equilibrio interno. Sin embargo, el aprendizaje requiere un aumento de la tensión, una disminución de la certidumbre. La única vez que una relación E-R se ve alterada es cuando el organismo interpreta la relación existente como menos recompensatoria que una posible relación alternativa. El aprendizaje exige producción de tensión, reducción de la

certidumbre dentro del organismo; pero la tensión debe ser creadora - en el sentido que el receptor perciba la posibilidad de una reducción de tensión posterior creando un molde de certidumbre más consistente - si se pretende que sea productiva.

SIMILITUD ENTRE COMUNICACIÓN Y APRENDIZAJE.

Hemos planteado anteriormente que el objetivo principal de Berlo es demostrar que los procesos de comunicación y aprendizaje son, en sí mismos, similares o equivalentes y que la única diferencia entre ambos es el punto desde el cual partían. De esta forma, mientras un modelo de aprendizaje comienza generalmente con la función decodificada, los modelos de comunicación por lo común comienzan con una discusión de propósito. Sin embargo, si recordamos que tanto el aprendizaje como la comunicación son procesos, nos resultará más fácil ver su equivalencia. Cada componente del proceso de aprendizaje tiene su equivalente en el proceso de comunicación.

COMPONENTES

APRENDIZAJE

DEL

(1) Organismo (2) Estímulo (3) Percepción del Estímulo (4) Interpretación del Estímulo (5) Respuesta manifiesta al estímulo (6) Consecuencia de la respuesta

COMPONENTES

COMUNICACIÓN

(1) Canal (2) Mensaje (3) Decodificador (4) Receptor-fuente (5) Encodificador (6) Retroalimentación

DE

LA

V.

LA

INTERACCION,

OBJETO

DE

LA

COMUNICACION

INTERPERSONAL.

 

En

toda

situación

de

comunicación

la

fuente

y

el

receptor

son

interdependientes.

El concepto de interdependencia es en sí mismo complejo y puede ser ilustrado definiendo las posibles relaciones entre dos receptores tales como A y B. Estos son independientes sÓlo a condición de que uno no afecte al otro.

Existe una relación de dependencia entre A y B si A afecta a B pero B no afecta a A, o viceversa.

La interdependencia puede ser definida como dependencia RECÍPROCA

o MUTUA. Si A afecta a B y B a A, entonces A y B son interdependientes.

De acuerdo con nuestros propósitos existen cuatro niveles de interdependencia comunicativa (sin embargo, es necesario aclarar que toda situación de comunicación incluye, probablemente, algún aspecto de cada uno de ellos, empero, existen diferencias de intensidad entre una situación y otra):

1. Interdependencia física por definición: Los conceptos de comunicación de fuente y receptor son diádicos. Dependen uno de otro incluso para su propia definición.

Además de su interdependencia por definición las funciones de la fuente y del receptor son físicamente interdependientes, aún cuando puedan ser efectuadas en distintos momentos de tiempo y lugar. Cuando dos personas se están comunicando, una confía en la existencia física de la otra para la emisión o recepción de los mensajes.

En este tipo de interdependencia comunicativa una persona no habla con

la otra, sino simplemente habla. La presencia del otro permite que nos

sintamos cómodos al encodificar ciertos mensajes. Este es un tipo

frecuente de comunicación, somos interdependientes, pero tan solo debido

a la naturaleza diádica de los conceptos de fuente y receptor.

2. Interdependencia de acción-reacción: Se relaciona estrechamente con un término al cual ya nos hemos referido anteriormente: el FEEDBACK.

El término feedback denomina un aspecto especial de la reacción del

receptor. Designa el uso de esta reacción que puede hacer la fuente para

determinar su propio éxito y como guía de sus futuras acciones. La reacción del receptor es una consecuencia de la respuesta de la fuente. Como tal, sirve de feedback para la fuente.

Una de las consecuencias de una respuesta en la comunicación es que sirve de feedback tanto para la fuente como para el receptor.

En resumen, la comunicación implica a menudo una interdependencia

acción-reacción. La acción de la fuente influye en la reacción del receptor

y la de éste influye a su vez en la reacción subsiguiente de la fuente, etc.

Tanto la fuente como el receptor pueden hacer uso de las reacciones de cada uno.

Cuando una fuente recibe un feedback que recompensa continúa produciendo el mismo tipo de mensaje, en caso contrario, cambiará eventualmente su mensaje. Al responder a un mensaje, el receptor ejerce control sobre la fuente.

Podemos distinguir una situación de comunicación de otra, por la facilidad con que es obtenido el feedback. Es evidente que la comunicación de persona a persona permite el máximo de feedback. La fuente tiene oportunidad de modificar su mensaje en el acto, como resultado del feedback recibido. Por otro lado, las formas de comunicación como los medios públicos (diarios, T.V., revistas, etc.) tienen una mínima oportunidad para el feedback. La fuente y el receptor se hallan separados en el tiempo y espacio.

Es exacto decir que se pueden encontrar situaciones de comunicación que se ajustan a este nivel de acción-reacción de interdependencia entre la fuente y receptor. Sin embargo, existen por lo menos dos trampas posibles a las cuales puede conducir este tipo de análisis:

En primer lugar, el concepto de feedback es utilizado generalmente para reflejar la orientación de una fuente hacia la comunicación y no la orientación o proceso orientador de un receptor. Cuando hablamos de las respuestas del receptor como feedback para la fuente, estamos observando situaciones de comunicación desde el punto de vista de dicha fuente, es decir, desde un sólo punto de vista. El término feedback considera la relación fuente-receptor como si tuviera un sentido único a expensas de un análisis sobre una base con dos direcciones.

La segunda "trampa" en el uso del concepto de acción - reacción concierne

a nuestra continua referencia a la comunicación como proceso. Los

términos "acción" y "reacción" niegan el concepto de proceso. Implican que existe un principio de comunicación (el acto), un segundo

acontecimiento (reacción), y acontecimientos subsiguientes, con un final. Presuponen una interdependencia de acontecimientos dentro de la secuencia, pero no el tipo de interdependencia dinámica comprendida en

el proceso de la comunicación.

3. Interdependencia de las expectativas: empatía

Toda comunicación humana implica predicciones por parte de la fuente y del receptor con respecto a la forma en que los demás habrán de responder al mensaje.

Todo comunicador lleva consigo una imagen de su receptor. Tiene en cuenta a éste (tal como imagina que debe ser) al emitir un mensaje. Prevé las respuestas posibles de su receptor y trata de predecirlas antes de tiempo. Estas imágenes afectan las conductas de su propio mensaje.

Como fuentes y receptores tenemos el uno con relación al otro expectativas que influyen en nuestras conductas en la comunicación. La conducta también se ve afectada por las imágenes que tenemos de nosotros mismos. Nuestras expectativas con respecto a nuestra propia conducta influyen, por su parte, en la elección de los mensajes que hemos de atender.

En cierto sentido, los mensajes son todo lo que los organismos tienen a su alcance. Utilizando mensajes llegamos a "conocer" a otros hombres, a conocernos a nosotros mismos.

Cuando afirmamos que "conocemos" a alguien queremos decir algo más que reconocerlo físicamente al verlo. Queremos decir que podemos predecir acertadamente que creerá ciertas cosas y no otras, que se conducirá en cierta forma y no en otra, que reaccionará de determinada manera y sólo así.

Cuando expresamos que "conocemos" a alguien, incluyéndonos a nosotros, estamos diciendo que entendemos la forma en que ese alguien actúa como entidad psicológica, como una persona con pensamientos, sentimientos, emociones, etc.

Cuando desarrollamos expectativas, cuando hacemos predicciones, estamos suponiendo que poseemos habilidad en lo que los psicólogos llaman empatía: la facultad de proyectarnos en la personalidad de otros.

Cabe definir la empatía como el proceso a través del cual llegamos a las expectativas, a las anticipaciones de los estados psicológicos de otros hombres.

Las expectativas exigen decisiones con respecto al no-aquí y al no-ahora. Con el fin de tener expectativas, de poder hablar sobre el no-aquí y no- ahora, creamos símbolos arbitrarios para representar los objetos que no

son asequibles. Necesitamos ser capaces de producir estos símbolos y de saber manipularlos.

El hombre se distingue de los demás animales por el hecho de haber demostrado estos dos talentos.

Como lo expresa Thorndike, el uso de símbolos arbitrarios permite a los "humanos pensar sobre las cosas y no sólo pensar cosas".

Hacemos algo más que accionar y reaccionar. Desarrollamos con respecto a otras expectativas que influyen en nuestras acciones, aún antes de que las adoptemos. Esto es lo que queremos decir con empatía.

TEORÍAS DE EMPATÍA

Existen dos teorías populares con respecto a la base de la empatía, ambas coinciden en lo siguiente:

Los datos básicos de las expectativas son los mensajes.

Las predicciones del hombre sobre sus estados psicológicos internos se basan en conductas físicas observables.

El hombre hace tales predicciones utilizando símbolos para representar las conductas físicas y por medio de la manipulación de los mismos.

A pesar de estos acuerdos, las dos teorías difieren diametralmente, por

este motivo se discutirán cada una por separado.

Teoría de la empatía basada en la inferencia.

Esta teoría sostiene que el hombre puede observar su propia conducta física directamente y relacionarla de manera simbólica con sus propios estados psicológicos internos. Teniendo un concepto de sí mismo, lleva a cabo inferencias sobre los estados internos de los demás es decir, el hombre posee un conocimiento directo acerca de sí mismo y un conocimiento indirecto acerca de los demás. Este planteamiento constituye la primera suposición fundamental de la teoría; sin embargo, no

puede ser ni aceptada ni rechazada utilizando la evidencia de investigación que está al alcance de todos. Como podremos comprobarlo, la otra forma principal de enfocar la empatía contradice directamente este supuesto, por

el momento dejaremos el problema pendiente.

El segundo supuesto plantea que los demás expresan un estado interno

determinado ejecutando las mismo estado.

mismas conductas que uno para expresar el

Hay una evidencia considerable, que contradice la segunda suposición, incluso muchos trastornos de la comunicación surgen de esta creencia. A menudo suponemos que otra persona confiere a una palabra igual

significado que nosotros, que los demás ven el mundo en la misma forma que nosotros, tan sólo porque ejecutan muchas conductas físicas similares

a las nuestras. Con frecuencia dejamos de "conocer" los mecanismos

internos de los demás al suponer que éstos son iguales al nuestro.

Necesitamos un enfoque que no suponga que el conocimiento directo del hombre es siempre de utilidad. Hay que tener presente que las personas no son iguales.

El tercer supuesto dice relación con que el hombre no puede comprender

en los demás los estados internos que él no haya experimentado. No puede comprender emociones que no ha sentido, pensamientos que no ha tenido, etc.

También existe evidencia que contradice este planteamiento; podemos hallar muchos ejemplos de la comprensión (al menos en parte) de emociones que no han sido experimentadas. Por ejemplo, podemos empatizar con una madre que acaba de perder a su niño, con personas que se hallan en un estado de gran felicidad con motivo de su próximo casamiento, etc. La experiencia aumenta nuestra comprensión, pero no parece ser esencial para ella.

Estos son los principales argumentos de la teoría, parecía que cada uno tuviera cierto mérito; sin embargo, no explican la empatía en términos completamente satisfactorios.

Teorías de la empatía basada en el desempeño del rol.

Este punto de vista, popularizado por Mead y considerado generalmente como un punto de vista sociológico plantea que la cuestión es saber cómo hace el niño para desarrollar interpretaciones de sí mismo y de otros basándose en conductas físicas observables.

Los teóricos de la asunción de rol sostienen que el recién nacido no puede distinguir entre él y los demás, ni entre una y otra persona. Para desarrollar el concepto de sí mismos, el niño necesita primero verse como un objeto; tiene que actuar hacia sí mismo en igual forma en que actúa hacia los demás objetos. En otras palabras, el concepto de "sí mismo" no precede a la comunicación sino que se desarrolla través de ésta.

1. En la primera etapa de la asunción de rol, el niño desempeña en realidad, los roles de otras personas sin interpretarlos. Imita la conducta de otros. Al hacerlo es recompensado por estas respuestas y las retiene a causa de ello.

2. A medida que el niño se desarrolla aprende a producir y a manipular un conjunto de símbolos, que tienen significado tanto para él como para los demás. Provisto de símbolos significantes, el niño puede ahora empezar a comprender los roles que asume. Esta es la segunda etapa de la asunción de roles.

3. La tercera etapa es en la cual el niño comienza a colocarse simbólicamente en el lugar de otros, en vez de hacerlo físicamente. Al ponerse en el lugar de los demás el niño desarrolla expectativas sobre su propia conducta, sobre lo que se espera de él en esta situación.

A medida que el niño sigue participando en la actividad de grupo, asume el rol de muchas otras personas. Al hacer esto se considera como receptor, como un objeto de conducta. Gradualmente, comienza a generalizar los roles de los otros. El otro generalizado es un rol abstracto que es asumido, la síntesis de lo aprendido por un individuo referente a lo que es general o común en los roles individuales de las demás personas de su grupo.

Nuestro concepto de sí mismo esta constituido por el conjunto de expectativas que tenemos sobre cómo debemos conducirnos en una situación determinada. Esta teoría sugiere que el concepto del "sí mismo" no determina empatía, más bien, que la comunicación produce el concepto del "sí mismo" y que el desempeño de un rol permite la empatía. En cambio la teoría de la inferencia sugiere que el concepto de sí mismo determina la forma en que empatizamos.

Al llegar a este punto Berlo adopta la posición de que el hombre utiliza ambos enfoques para la empatía (proceso: asunción de rol-inferencia- asunción de rol-infrencia, etc.) A ello se referiere cuando dice que el

hombre es ajustable, adaptable, capaz de modificar su conducta a la situación o al medio social en el cual se encuentra.

Interacción: objetivo de la comunicación humana.

El término interacción designa el proceso de la asunción de rol recíproca,

del desempeño mutuo de conductas empáticas. Si dos individuos hacen

inferencias sobre sus propios roles y asumen al mismo tiempo el rol del

otro y su conducta comunicativa depende de la recíproca asunción de roles, en tal caso se están comunicando por medio de la interacción mutua.

El concepto de interacción es primordial para una comprensión del

concepto de proceso en la comunicación. La comunicación representa el intento de unificar dos organismos por medio de la emisión y recepción de mensajes que tengan un significado para ambos. La comunicación interactiva se acerca a este ideal.

A medida que la interacción crece, las expectativas se hacen

perfectamente interdependientes. Los conceptos de fuente y receptor

como entidades separadas pierden su significado, en tanto que el concepto de proceso se vuelve claro.

VI. SISTEMAS SOCIALES. MATRIZ DE LA COMUNICACIÓN.

El desempeño de un rol, la empatía y la interacción, son herramientas valiosas para mejorar la efectividad de la comunicación; pero aún así tienen por lo menos dos puntos débiles.

En primer lugar la asunción de rol o la interacción exigen el desgaste de

una gran cantidad de energía. El hecho de interpretar continuamente el mundo desde un punto de vista ajeno es una operación que demanda mucho tiempo. Por ello podríamos predecir que el individuo tratará de conservar sus energías y hallar otro medio de prever las cosas utilizando un método que requiera un menor esfuerzo.

El segundo punto débil de las predicciones empáticas es que exigen muchos requisitos que a menudo no se cumplen, tales como:

a) Que no nos estemos comunicando con gran cantidad de gente. b) Que tengamos una experiencia previa con esa gente que nos proporcione una base para hacer predicciones con respecto a ella.

c) Que seamos sensibles a la conducta empática; esto es, que tengamos habilidades empáticas. d) Que estamos motivados para interactuar.

La empatía es un valioso enfoque para la efectividad de la comunicación; sin embargo, existe un segundo tipo de base para el desarrollo de expectativas sobre la conducta humana que se funda en la existencia de sistemas sociales, de grupos humanos organizados. El conocimiento de la composición y los mecanismos de un sistema social es de utilidad para hacer predicciones sobre la forma en que los miembros de ese sistema habrán de conducirse en una determinada situación de comunicación.

FACTORES DE LOS SISTEMAS SOCIALES.

Los sistemas sociales son consecuencia de la necesidad humana de relacionar su conducta con la de los demás para poder llevar a cabo sus objetivos.

Al hablar de sistemas sociales nos interesan los elementos y la estructura del sistema. Los elementos que elegimos son las conductas, las respuestas dadas por la gente a un determinado estímulo.

La expresión “Conductas de Rol” designa un grupo de conductas que han sido clasificadas, reunidas y asociadas con una persona en una posición determinada dentro del sistema social.

Todo conjunto determinado de conductas ocupa una posición en la estructura social. Llamamos a esto “Posición de Rol”. En un sistema dado, cada posición tiene una relación determinada con las otras posiciones.

El término rol es utilizado para designar la combinación de conductas y posiciones de rol. Podemos decir que rol es el nombre que se le da a un conjunto de conductas y a una determinada posición dentro de un sistema social.

Cuando somos dependientes de otros para lograr nuestras metas, nuestras conductas tienden a especializarse y estratificarse.

Las formas en que son especializadas y estratificadas las conductas determinan la forma en que se habrán de agrupar las conductas de rol y

cómo habrán de definirse los roles. La especialización produce los elementos del sistema social, las conductas de rol.

Existen muchos motivos posibles para las formas en que son otorgadas las posiciones y en que son asignadas las jerarquías. Algunas posibles bases serían:

1. Dificultad que implica desempeñar determinado rol.

2. Disponibilidad de gente competente para desempeñar un rol dado.

3. Dependencias relativas entre dos roles.

4. Valores atribuidos a las conductas asociadas con un determinado rol.

Dentro de un sistema existente, el ordenamiento de las posiciones se halla relacionado con el concepto de autoridad. La autoridad puede definirse como un conjunto de derechos prescritos para una determinada posición de rol que permite a quién la ocupa controlar las conductas de otros dentro de una organización. El poder asignado se relaciona con el rango de la posición dentro de un sistema. El poder real de influencia puede corresponder o no al ranking o estructura de autoridad.

Para analizar un sistema podemos utilizar dos términos adicionales:

prestigio y estima. El término prestigio se refiere al valor que le confieren los miembros de un sistema a una determinada posición dentro de este (prescindiendo de la persona que ocupa esa posición). El valor que los miembros de un sistema conceden a determinada persona, prescindiendo de su posición se denomina estima. La estima es a una persona lo que el prestigio es a una posición.

ROLES Y NORMAS.

Podemos

dividir

las

conductas

de

rol

en

dos

grupos;

los

DEBE

(independientes

de

la

persona),

y

los

PUEDE

(que

dependen

del

individuo).

conjunto “DEBE” de conductas está implícito en el rol y es

independiente de la persona que lo desempeña; son conductas fijadas por el sistema.

El

En todo sistema algunas conductas “DEBE” se hallan probablemente especificadas, en tanto que otras no. Una de las primeras tareas a que ha de abocarse todo nuevo miembro de una organización es aprender lo que de él se espera, cuáles son las conductas de rol que deberá ejecutar.

Cuando los sujetos responden a estas presiones, cuando ejecutan las conductas de rol, son recompensados.

Los miembros de un grupo tienen que soportar otras presiones, además de las que se refieren a la conformidad del rol. Dentro de cada grupo existe lo que denominamos “NORMAS DE GRUPO”. Estas pueden definirse como una uniformidad de conductas entre dos o más miembros del grupo, que es mantenida por medio de presiones grupales.

Por lo general, las normas no están explicadas en las descripciones de trabajos o en la distribución de papeles. Las normas se aprenden participando en el trabajo de la organización.

Un último punto sobre roles y normas: ninguno de nosotros puede existir como miembro de un sistema social único. Pertenecemos a muchos grupos, desempeñamos distintos roles, ocupamos muchas posiciones y sostenemos un gran número de normas.

DIMENSIONES DE LAS METAS GRUPALES

Podemos considerar la realización de la productividad, o de una tarea, como una de las dimensiones de los objetivos de un grupo.

El grupo tiene necesidad de mantenerse, de seguir existiendo como sistema. El mantenimiento del grupo es la segunda dimensión de los objetivos que este persigue.

El mantenimiento de un grupo contribuye a la productividad de éste. Sin embargo, el mantenimiento de la relación social puede ser el objetivo más importante y hasta el único perseguido por el grupo.

DEUTSCH, haciendo referencia a esta tercera dimensión desarrolló un continuum limitado en uno de sus extremos por lo que él llamó interdependencia promotora y en el otro por lo que definió como interdependencia limitadora.

Dado un sistema social dos o más miembros de un grupo son interdependientes con respecto a un objetivo hasta el punto de que la realización del objetivo de uno de sus miembros se halla relacionado por la realización del mismo objetivo por los demás miembros. La interdependencia del objetivo es promotora en la medida en que uno sólo de los miembros no puede lograr su objetivo a menos que los demás

también lo logren. La interdependencia es limitadora en la medida en que el que uno de los miembros no pueda alcanzar el objetivo se debe a que los demás tampoco lo alcanzan.

Las dimensiones promotoras-limitadoras y las de productividad- mantenimiento de un objetivo se hallan interrelacionadas.

Utilizando este marco general en cuanto a la terminología los significados básicos de estructura del grupo, podemos intentar relacionar la conducta de la comunicación con el funcionamiento de un sistema social.

LA COMUNICACIÓN Y LOS SISTEMAS SOCIALES

La comunicación se halla relacionada con la organización social en tres formas por lo menos:

1. Los sistemas sociales se producen a través de la comunicación. La comunicación aumenta las probabilidades de semejanza entre las personas y aumenta las posibilidades de que la gente pueda trabajar junta para lograr un objetivo. La asignación de una posición, la especificación de las conductas de rol, la enseñanza de modos normativos de conductas, etc., todo ello se lleva a cabo a través de la comunicación. La organización social limita el campo de receptores para un determinado individuo, es decir, limita el número de personas con las cuales éste intercambia mensajes. El sistema establece también, en parte, qué tipo de contenido tendrán los mensajes transmitidos a alguien. La comunicación influye en el sistema social, y éste a su vez influye en la comunicación.

2. Uno de los campos importantes en que el proceso de la comunicación y el proceso social son interdependientes es el área de la uniformidad de la conducta. La gente que se ha estado comunicando durante cierto espacio de tiempo tiende a tener los mismos moldes de conducta. Al fundir las personas sus propias `personalidades en un sistema, al ser presionadas dentro del tipo de conformidad necesario para el éxito del funcionamiento del sistema, se tornan similares a otros miembros de éste.

3. Los funcionamientos de un sistema pueden ser utilizados para pronosticar de que modo se habrán de conducir los miembros de ese sistema. El conocimiento de un sistema social puede ayudarnos a hacer predicciones acertadas sobre la gente, sin necesidad de empatía,

sin necesidad de interacción, sin conocer sobre las personas más que los roles que desempeñan en el sistema.

La ventaja de conocer el sistema es que nos ayuda a seleccionar receptores, y determinar cuáles son los miembros que se hallan en posición de hacer lo que queremos que se haga.

Las personas que entienden como funciona un sistema, pueden utilizar su conocimiento para mejorar la eficiencia y la efectividad de su comunicación.

INTERRUPCIONES IMPREVISTAS DE LA COMUNICACIÓN:

PROBLEMAS DE LA PREDICCIÓN.

Podemos analizar algunos de los problemas más importantes de la comunicación dentro del contexto de nuestra exposición anterior.

1. Predicción de las conductas de rol. Los roles son estructuras

impuestas a la conducta. La estructura que imponemos puede no corresponder con las que otros imponen. Es decir, se puede considerar a las conductas de rol desde distintos puntos de vista. Todos ellos pueden ser apropiados a una determinada situación.

En el sistema ideal, las prescripciones, descripciones y expectativas de la conducta de rol deben estar estrechamente relacionadas unas con otras:

(a) debería decirse a la gente lo que tiene que hacer, (b) habría que darle una prescripción exacta y, (c) llevarla a suponer lo que va a ocurrir. Cuando éstas difieren radicalmente se producen interrupciones imprevistas en la comunicación dentro del sistema, aumentan las tensiones, la incertidumbre, y disminuye la exactitud de la predicción.

2. Predicción de las posiciones de un rol. Los que ocupan una

posición protegen mucho su autoridad y su prestigio, pues no desean perderlos. La ambigüedad en la autoridad impide la fidelidad de la comunicación. Un sistema efectivo supone que sus miembros están al tanto de la posición que ocupan, de sus responsabilidades y de su autoridad. Demasiada ambigüedad produce inconvenientes, pero la falta de aquella también puede ocasionarlos. A veces es necesario volver a asignar autoridad y poder, para ello tenemos que aumentar temporalmente la ambigüedad y permitir, así, que se hagan innovaciones.

3.

Múltiples roles: Grupo de referencia. Evidentemente actuamos en

forma simultánea en un gran número de sistemas, que nos sirven de puntos de referencia. Cada grupo tiene normas y conductas de rol que son pronosticadores pertinentes de la conducta y de las opiniones. Las preguntas claves son: ¿qué grupos esta usando el individuo como referencia para sus conductas?, ¿qué rol se halla desempeñando?, ¿qué normas le son pertinentes?, etc. Antes de responder a tales preguntas se debe tomar en consideración la situación específica en que se produce la comunicación y tener cautela en nuestras predicciones, controlándolas mediante la comparación con tantos grupos como sea posible.

4. Conflictos de norma y de rol. Cuando el individuo se mueve de un

sistema en otro pueden generarse ciertos conflictos ya que, la posición de rol que ocupa en uno de los grupos puede ser antagónica a la que ocupa en otro. La conducta en la comunicación que implica conflictos de rol o de las normas aumenta las tensiones de las personas complicadas y hace que les sea difícil emitir una respuesta.

5. La comunicación a través de los sistemas sociales. Cuando nos

estamos comunicando a través de sistemas no podemos suponer que las conductas que acompañan a un rol determinado son iguales a lo que serían en nuestro propio sistema. Por más de una razón un sistema puede haber agrupado las conductas en forma diferente. Parece plausible entonces sostener que la conducta humana nunca podrá ser prevista con una exactitud completa, y es precisamente esta característica la que la hace interesante.

VII. SIGNIFICADO Y COMUNICACION.

Hasta ahora hemos enfocado las conductas de la comunicación desde varios puntos de vista; sin embargo, aún no nos hemos concentrado en las verdaderas conductas implicadas en la comunicación, los MENSAJES que transmitimos de una parte a otra o de uno a otro.

Los MENSAJES son eventos de conducta que se hallan relacionados con los estados internos de las personas. Son los productos del hombre, el resultado de sus esfuerzos para encodificar sus ideas.

Al producir o recibir mensajes necesitamos utilizar un CÓDIGO. Al generar un mensaje, lo encodificamos: elegimos símbolos y los disponemos de una manera sistemática. Al recibir un mensaje, lo decodificamos buscamos cuál es su significado.

Los mensajes son la expresión de ideas (contenido), manifestadas en determinadas formas (tratamiento), mediante un código. Existen muchos códigos siendo el mas utilizado el código verbal. EL ORIGEN DEL LENGUAJE:

Existe una multiplicidad de teorías que intentan explicar el origen del lenguaje. Thorndike en su libro "LOS ORIGENES DEL LENGUAJE" plantea que existen fundamentalmente 4 grupos de teorías a este respecto, cuyo principal aporte radica, en los supuestos que las subyacen. Dichos supuestos son:

1. El hombre creó los sonidos con el fin de que significaran algo para él

2. Creó estos sonidos de tal manera que estuvieran relacionados con significados que él ya poseía.

3. La creación fue un acto del hombre, no de Dios.

En este libro Thorndike además plantea su propia teoría a la cual denomina "teoría del balbuceo por azar". Esta teoría parte del supuesto de que la mayoría de las palabras parecen provenir de orígenes arbitrarios. En ella Thorndike postula una analogía entre el desarrollo del lenguaje en el infante y el desarrollo del lenguaje en sí en la historia del hombre.

En líneas muy generales esta teoría plantea que, en un comienzo, los hombres comenzaron a asociar, en forma azarosa ciertos sonidos a ciertos objetos físicos. Después de mucho tiempo, siglos tal vez, estos sonidos comenzaron a hacerse relativamente fijos y gradualmente, los hombres comenzaron a responder en forma similar a ciertos conjuntos de sonidos surgiendo, de esta forma, el lenguaje.

Anteriormente nos referimos a los símbolos significantes, los símbolos significantes son símbolos que producen respuestas similares en más de una persona. El lenguaje incluye un conjunto de símbolos significantes, pero además le da una secuencia a estos símbolos, es decir, le da una ESTRUCTURA.

EL SIGNIFICADO DEL SIGNIFICADO.

Utilizamos el lenguaje para expresar y producir significados.

función.

Resulta muy difícil poder definir lo que el "significado" significa.

Esta es su

El significado es inherente a la propia definición del lenguaje.

Por lo

pronto, podemos decir que este se encuentra relacionado con los códigos que elegimos al comunicarnos.

Como es obvio la palabra "significado" es utilizada de distintas formas y

con distintas acepciones, algunas de las cuales pueden ser contradictorias.

A este respecto se han planteado varias preguntas como las siguientes:

¿qué son significados? ó ¿pueden las palabras tener, realmente un significado?; o bien, ¿el significado es algo que se encuentra en el mensaje

y que es, por lo tanto, ajeno a la gente?. Berlo sostiene que los

significados no están en los mensajes, que no son algo descubrible, sino que más bien son personales y aprendidos. De acuerdo con su planteamiento, entonces, la comunicación es posible gracias a que, generalmente, encontramos a otras personas con significados similares a los nuestros.

Por lo tanto, la comunicación no consiste en la transmisión del significado ya que éstos no son transmisibles ni transferibles. Sólo los mensajes son transmisibles, y los significados no están en el mensaje sino en los usuarios. Las palabras nada significan; sólo las personas, y éstas no quieren dar a entender lo mismo con todas las palabras (hecho a partir del cual se pueden explicar los innumerables malos entendidos que se dan en

la comunicación).

FORMA EN QUE APRENDEMOS LOS SIGNIFICADOS.

Hemos afirmado anteriormente que los significados se encuentran en las personas que las palabras carecen de él. Para demostrar la base de dicha afirmación deberemos revisar la forma en que la gente aprende los significados.

Al momento de nacer las personas no tienen significados. Ningún objeto o

símbolo significa algo para nosotros. Esta "confusión" inicial pronto se ve disminuida, el individuo, en poco tiempo, aprende a ORGANIZAR el mundo, lo ESTRUCTURA. Por ejemplo, el sujeto oye las cosas y las organiza en sonidos. Pronto el sujeto comienza a producir sus propios sonidos, y posteriormente lo hará en forma selectiva. El individuo, por lo tanto, aprende a estructurar sus percepciones, a producir sonidos en combinación y a significar algo con ellos.

Berlo sostiene la hipótesis de que los significados para el lenguaje son

aprendidos a través de un proceso similar al del condicionamiento clásico. De esta forma, podemos observar en el entorno del niño 2 tipos de

estímulos:

a) "Estímulos proximales", en los que el estímulo se halla en contacto con la persona (y que sería equivalente al estímulo no-condicionado en el condicionamiento clásico).

b) "Estímulos distales", en los que el estímulo no está en contacto con el niño y que no producen una respuesta refleja (siendo equivalentes a lo que Pavlov denominó estímulo condicionado, aunque no es exactamente lo mismo).

Los estímulos distales se relacionan con los estímulos proximales de modo tal que, eventualmente, el niño responde a estos estímulos en algunas de las mismas formas en que, originariamente, respondieran a los estímulos proximales. Sin embargo, esta respuesta no es exactamente la misma.

Para explicar este fenómeno Osgood ha desarrollado una hipótesis llamada "hipótesis de la mediación" en la que plantea que ciertos aspectos de las respuestas dadas por el infante frente a los estímulos proximales son separadas e internalizadas de modo tal que cuando el estímulo distal que se ha asociado con el estímulo proximal-particular es presentado, dichas respuestas internalizadas son dadas. De acuerdo al planteamiento de Osgood 3 principios son los que determinan que respuestas son separadas e internalizadas:

a) Respuestas que no requieren mucho esfuerzo para ser emitidas.

b) Respuestas que no interfieran con las que dimos primero al estímulo distal.

c) El menor número de respuestas necesarias para poder discriminar entre este estímulo y otros.

Estas respuestas internas dadas por el organismo llegan a hacerse relativamente fijas con el tiempo y sirven al individuo para dar algún tipo de respuesta abierta.

El punto crucial de toda esta discusión, y que la hace relevante para el proceso de la comunicación, es que, esta respuesta interna - y el estímulo interno que de ella proviene - puede ser definida como el "significado" del estímulo externo, para la persona que está respondiendo.

Lo que hemos sugerido hasta este momento es que, nuestros significados para las cosas consisten en los modos en que respondemos a ellas, internamente, y en las predisposiciones que tenemos para responder a ellas, externamente.

Esta definición de significado tiene una serie de implicaciones entre las cuales las más importantes son:

1. Los significados están en las personas.

2. Los significados son el resultado de factores del individuo y de su relación con factores del mundo físico.

3. La gente puede tener significados similares sólo en la medida en que haya tenido experiencias similares.

4. Los significados no son fijos.

5. No hay 2 personas que puedan tener EXACTAMENTE el mismo significado para algo.

6. Las personas reaccionan frente a los estímulos a la luz de sus propias experiencias.

Todo lo dicho anteriormente respecto de la forma en que aprenden las personas resulta también aplicable a aprendizaje del lenguaje. Luego que el niño ha estructurado su ambiente y ha adquirido ciertos significados, se encuentra preparado para transferir dichos significados a los estímulos del lenguaje.

Primero el niño aprende combinaciones de sonidos a las que podríamos llamar "palabras orales". Enseñamos al niño un significado para estos sonidos capitalizando las paridades proximo-distales para las que ya tiene significado.

Con el tiempo, uno de los significados originales para el estímulo distal no lingüístico, se separa y es asociado a un cierta palabra. Una vez más se ha producido el mismo proceso. Un nuevo estímulo es aparejado a otro para el cual ya teníamos significado. Algo de este significado pasa al nuevo estímulo. Relacionados a su vez con los resultados de otras paridades, este significado se transforma en nuestro significado para el estímulo.

Cuando el niño tiene aproximadamente 4 a 5 años posee muchos significados para las combinaciones de sonido en su idioma natal. Por el mismo proceso aprende también a disponer juntas las palabras y a formar oraciones aceptables. De esta forma, el proceso de aprendizaje del leguaje (oral o escrito) es el mismo que el proceso de aprendizaje de cualquier cosa.

Finalmente una última consideración. Los hombres hemos sido definidos básicamente como animales comunicantes. Sin embargo, esta

característica generalmente nos conduce a muchas situaciones conflictivas, fundamentalmente porque olvidamos.

(1) Que la palabra-símbolo no es la cosa; sólo la representa. (2) Que nuestro significado para cualquier palabra dada es una parte de nuestra respuesta original a la cosa que la palabra representa, parte que ha sido separada por medio del aprendizaje.

VIII. DIMENSIONES DEL SIGNIFICADO.

Hemos afirmado hasta ahora que el significado no radica en las palabras sino que en las personas y que, por lo tanto, son particulares para cada sujeto. Junto con esto hemos afirmado que la comunicación es posible gracias a la existencia de ciertas regularidades interpersonales que dichos significados poseen al interior de ciertos grupos. Sin la existencia de dichas regularidades toda comunicación sería imposible.

A pesar de que no debemos olvidar el que los significados se encuentran en la gente, podemos separar ciertas dimensiones del significado y hablar sobre ellas como si no pertenecieran a las personas.

Analizando el proceso de aprendizaje del lenguaje podemos dar con varias de estas dimensiones:

1) SIGNIFICADO DENOTATIVO.

Las primeras palabras que aprendemos durante la infancia son palabras tales como "mamá", "papá", "perro", etc. Tratando de enseñar a los niños un significado para tales palabras, generalmente expresamos el término cuando el objeto mismo está presente, es decir ayudamos al niño a aprender utilizando técnicas de condicionamiento. De esta forma, las relaciones entre dichos vocablos y los correspondientes objetos adquieren sentido. Para que exista comunicación debe existir un cierto consenso entre las personas respecto de la relación palabra-objeto.

Si alguien tiene dificultad para entendernos cuando nos referimos a objetos, señalamos de alguna forma hacia el objeto que denomina nuestra palabra o al que ésta se refiere (ya sea indicándolo directamente, dibujándolo, etc.). La dificultad para obtener definiciones denotativas es uno de los problemas con los que nos encontramos en la comunicación. Normalmente buscamos dichas definiciones al interior de un diccionario. Debemos realizar aquí un paréntesis para señalar que estos no poseen

mayormente significados o definiciones denotativas, tan sólo nos indican que ciertas palabras, bajo ciertas circunstancias, son susceptibles de ser sustituidas por otras.

Ahora bien, volviendo a nuestra discusión respecto del significado denotativo aún nos queda un punto por resolver y se refiere al dominio o

a la realidad a la que hace referencia dicha dimensión del significado. En

este punto debemos decir que, cuando usamos palabras denotativamente estamos tratando de nombrar algo en el mundo físico, el significado denotativo se encuentra comprometido con la realidad física, la existencia de los objetos en el mundo físico.

2) SIGNIFICADO ESTRUCTURAL.

Abordaremos ahora otra dimensión del significado. A medida que progresamos en el uso de nuestro lenguaje, hallamos que necesitamos más que sólo nombrar las cosas, comenzamos a necesitar hablar en oraciones para así poder hablar SOBRE objetos y procesos, no sólo referirnos a ellos.

Al construir oraciones hemos de valernos de ciertos procedimientos para colocar las palabras en orden de sucesión. La GRAMÁTICA, se refiere al estudio de las relaciones formales entre las unidades del lenguaje, cómo se encadenan, que conjugaciones son usadas, etc.

Dado que nos comunicamos a través de las formas hay una dimensión del significado en lo formal, es decir, podemos abstraer un SIGNIFICADO ESTRUCTURAL, del mismo modo en que abstraemos el denotativo.

Ejemplificaremos esta situación de modo que resulte más clara. Por ejemplo, si decimos:

“Todos los estudiantes de psicología "debe" conocer la teoría de la comunicación"

Esta oración nos parece chocante o incorrecta ¿qué tiene que ver esto con el significado?. Es compatible con el significado que damos a

"significado" decir que cuando vemos una "s" al final de una palabra esto significa que dicha palabra -por lo general- se refiere a más de un objeto (por supuesto dentro del idioma castellano) y, por lo tanto, el verbo que

la sigue se dará de modo que denote más de uno, o sea, en plural.

Esta clase de significado no se refiere a algo, no denota algo, sino que nos ayuda a escoger significados en la comunicación de nuestras ideas y en las comprensión de otras personas. Es a esta dimensión del significado a la que hemos llamado "estructural".

Extraemos significado de las estructuras, cuando una palabra-signo nos ayuda a captar otra palabra-signo, o cuando la secuencia de dos palabras - signo nos enseña algo sobre su relación, que no pudimos extraer de otra palabra que no fuera ésa.

Los significados estructurales aumentan nuestra capacidad predictiva, nos ayudan a predecir lo que sigue sobre la base de lo que leemos que ocurre, en síntesis, reducen la incertidumbre.

El significado estructural no refiere al mundo físico ni a los objetos que nuestras palabras representan, refiere exclusivamente a las relaciones formales que existen entre las palabras, por lo tanto, el dominio del significado estructural es la realidad formal. Existen fundamentalmente 3 clases o tipos de significado estructural en la realidad formal;

1. Predictibilidad signo a signo. Es a la que nos hemos referido hasta este momento. Por ejemplo, en castellano, la letra "q" es siempre seguida por una "u". La probabilidad de una "q" sin la "u" se reduce a cero, no hay incertidumbre.

2. Predictibilidad referida al orden de las palabras. Hay una serie particular de palabras en un lenguaje determinado, y estos órdenes nos ayudan a extraer el significado estructural. Por ejemplo, comparemos las siguientes frases: "Juan vio a Jaime" y "Jaime vio a Juan". Hemos utilizado exactamente las mismas palabras; sin embargo, hemos dicho cosas distintas en ambas frases, es decir, su significado ha VARIADO.

3. Los significados en la puntuación. La puntuación consiste en una serie de símbolos que no tienen significado denotativo, pero que nos enseñan la relación entre las palabras. Observemos las siguientes oraciones:

El maestro dijo: "el estudiante es un necio". "El maestro - dijo el estudiante - es un necio".

No hemos cambiado ninguna de las palabras y ninguno de los significados denotativos. Hemos alterado la estructura de la oración, usando además

guiones y modificando la colocación de las comillas. No hemos alterado ninguna relación palabras-objeto, sino la relación palabra a palabra. Hemos cambiado el significado modificando la estructura.

3. SIGNIFICADO CONTEXTUAL.

Este representa un tipo mixto entre el denotativo y el estructural. Es denotativo en el sentido de que tratamos de extraer significados denotativos para los términos cuando ya no tenemos otros para ellos, y es estructural en el sentido de que predecimos significados denotativos a partir de las relaciones formales entre estos términos y otros para los cuales ya tenemos significado. Por ejemplo, supongamos que nadie tiene un significado para la palabra "EKU". Ahora bien, si le damos un contexto como en la oración:

"Le preguntó al sujeto que estaba apoyado en la fuente cuánto le constaría llegar hasta Artán - su pueblo natal- y éste le contestó que por 10 EKUS encontraría un pasaje en primera clase".

Hemos obtenido, a través de este ejemplo, los indicios para hallar un significado denotativo para una palabra extraña.

También el contexto nos sirve para entregar un significado a palabras a que ya conocemos. Este es un hecho por todos conocido, a pesar de lo cual lo ilustraremos a través de un ejemplo. Tomemos la palabra "caso" y veamos como varía su significado de acuerdo al contexto:

(1) El abogado no pudo ganar el caso. (2) Es importante que le hagan caso al profesor. (3) En todo caso tu opinión no me importa.

4. SIGNIFICADO CONNOTATIVO.

Hemos dicho hasta el momento que los significados se encuentran en las personas y no en las palabras, y que, por lo tanto, serán distintos entre unos individuos y otros. También hemos dicho que la comunicación es posible gracias a que existe una cierta coincidencia interpersonal entre los significados, es decir, estos tienen una cierta dimensión pública. Sin embargo, debemos decir que una buena parte de nuestros significados son bastante personales y particulares, y coinciden muy poco con los de los demás. Pues bien, cuando utilizamos palabras para las cuales tenemos significados vagos o extremadamente personales, llamamos a estos

significados CONNOTATIVOS. Este es un tipo primitivo de significado que queda definido como una relación entre un signo, un objeto y una persona.

El significado connotativo es el más estrechamente vinculado con la experiencia personal. De hecho, no se encuentra comprometido con la realidad física o formal, sino con la REALIDAD SOCIAL. Proviene de la experiencia personal de la gente que utiliza la palabra y está íntimamente vinculado con las características que conforman al usuario.

Existen fundamentalmente 2 tipos de palabras con significado connotativo;

a) Aquellas que nos dicen algo respecto del usuario pero que también nos informan respecto de la realidad física como lo son, por ejemplo, palabras como "alto", "bajo", "grande", etc.

b) Aquellas que informan muy poco del mundo físico, pero que dicen mucho del usuario, indicando incluso sus valores, juicios, etc. A este tipo pertenecen palabras tales como "bueno", "malo", "hermoso", etc.

Los términos connotativos no se refieren a las cualidades o características de los objetos, sino que hacen referencia a la estructura del organismo, a las respuestas del individuo que percibe el objeto. Justamente, una de las razones del carácter privado de los significados connotativos es que describen nuestros propios sentimientos internos privados ante la presen- cia de un acontecimiento u objeto externo. Por ejemplo, cuando decimos:

"Esta es una buena película" no estamos describiendo la película, tan sólo expresamos el que nos agrada presenciarla.

Los significados denotativos y connotativos no difieren en su tipo, sino solamente en el grado. Los significados denotativos corresponden a significados connotativos en los que coincidimos todos. En el caso de los significados connotativos, en cambio, es prácticamente imposible que dos personas coincidan absolutamente respecto de ellos. En lo que a comunicación se refiere debemos decir que al acentuar la atención sobre los significados denotativos y las estructuras consensuales mayores serán las posibilidades de comunicarnos correctamente, en tanto que al aumentar la connotación la fidelidad de nuestra comunicación disminuye, pero a cambio con frecuencia se acrecienta la amenidad de nuestro relato.

Finalmente debemos recordar que las dimensiones del significado no son independientes, sino que se encuentran relacionadas como partes de un proceso.