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Grupo Leyendas Oscuras Traductoras y Correctoras Aicitel – Sonia Blake – Lobrizever – Tesa –

Grupo Leyendas Oscuras

Traductoras y Correctoras

Aicitel Sonia Blake Lobrizever Tesa Crisur 2- Kalary Hecate Roux Maro Pakea ma-petite Yocasuri

Correctora Final

Mausi

Diseño

Madri

2- Kalary – Hecate – Roux Maro – Pakea – ma-petite – Yocasuri Correctora Final Mausi
Laurell K. Hamilton Can He Bake a Cherry Pie?
Laurell K. Hamilton Can He Bake a Cherry Pie?

Laurell K. Hamilton

Laurell K. Hamilton Can He Bake a Cherry Pie?

Can He Bake a Cherry Pie?

El lo
El
lo

conde de Chillswoth era un pervertido y todos lo sabían. Elinore sabía y la sensación de su mano llena de manchas por la vejez

tocando su joven y pálida piel la asustaba como nada lo había hecho antes, porque el conde, un conocido abusador de toda clase de vicios, era rico y estaba bien conectado en la corte. Su padre no era ninguna de esas cosas, por el pequeño detalle de un desacuerdo con el padre del actual rey por la guerra. La guerra había ocurrido hacía mucho tiempo, el padre del rey había muerto hacía tiempo, pero el padre de Elinore, quería recuperar su prestigio en la corte. No sólo era por él mismo según sostenía, también era por sus dos hijos. El precio para salvar la reputación de la familia eran la felicidad, el bienestar y el cuerpo de su única hija, y nada de eso

parecía molestarle. Elinore encontraba

decepcionante.

Él nunca había sido particularmente afectuoso, como lo eran los padres ausentes, pero ella había pensado, de verdad, que la quería como una hija. Él ya había decidido casarla con el viejo conde de ojos hambrientos, labios húmedos y manos demasiado ligeras, sin

importarle mucho lo que ella sentía. Lo que había hecho que Elinore

se diera cuenta que su padre, en realidad no la apreciaba. Ella no

era un varón y por lo tanto sólo era algo con lo que negociar, como un soborno, una tierra o un hermoso caballo. Ella sabía que

legalmente era de su propiedad, pero no se había dado cuenta de que eso era lo que él creía.

Su madre no había querido oír sus súplicas e incluso ahora sonreía en el otro extremo de la mesa del banquete. Era la celebración del

solsticio de verano. Era un tiempo de juegos, baile, colores brillantes

y

hombres se iban. Más de un matrimonio se concertó apresuradamente en el solsticio verano. Elinore siempre había sido

mirar hacia otro lado cuando algunos de las jóvenes y los

en el solsticio verano. Elinore siempre había sido mirar hacia otro lado cuando algunos de las
una buena chica. Había rechazado a todos esos jóvenes hermosos. Había sido obediente, pura y

una buena chica. Había rechazado a todos esos jóvenes hermosos. Había sido obediente, pura y todo lo que una hija debía ser. Ella era como su madre, tenía el cabello largo rubio, y una piel blanca como la leche que nunca había conocido un duro día al sol. Sus ojos eran como los de su abuela, del color de las flores azulinas, de lejos su mejor atributo, por lo que decía su madre. Su abuela había sido una gran belleza en su día, pero por desgracia era muy terca. Elinore fue nombrada así después de que aquélla falleciera. Siempre había sido muy diferente a la abuela muerta. Ella había sido flexible y miren todo lo que el buen comportamiento le había conseguido.

El conde de Chillswoth -―Llámame Donald‖ -, miraba de reojo hacia la parte de la mesa donde estaba ella. Estaba sentado junto a su padre, no porque él tuviera el rango más alto, sino porque era el que tenía más elevado el favor en la distante corte del rey. Ella no quería llamarlo Donald, no quería que su padre anunciara a todos que iba a ser la cuarta esposa del conde. ¿O la quinta?. Dos de ellas habían sido tan jóvenes como Elinore y no habían llegado a los veinticinco. Una había muerto en el parto, pero nadie quería hablar de lo que pasó con la última. Había oído rumores de que el anciano tenía dificultades para cumplir y así su deseo por la carne se había tornado en aficiones por cosas fuertes. Ella no entendía todo lo que quería decir eso, pero entendía lo suficiente como para saber que ella no quería ser la cuarta o quinta esposa del conde.

Elinore había vivido casi como una solterona, cosiendo, cocinando, haciendo en definitiva lo que hace una buena esposa. Su mantenimiento no demandaba mucho, tenía el tiempo suficiente para que de hecho pudiera cocinar y bordar, y hacer todas esas cosas que hacen las mujeres. Muchas niñas nobles eran bastante

que de hecho pudiera cocinar y bordar, y hacer todas esas cosas que hacen las mujeres.
y
y

inútiles. A Elinore le gustaba estar ocupada y ya que deseaba hacer tareas femeninas, nadie se había opuesto.

Ella misma había ayudado a organizar las colas de los pavos reales

le dio gran realismo a la mesa. El jefe de cocina había dicho: -Con

el perdón de la señorita pero tiene un buen ojo y mano para la

cocina.-

Elinore se lo había tomado como un gran elogio y no se sentía insultada en lo más mínimo. Le encantaba la gran cocina y hubiera pasado más tiempo allí si sus padres se lo hubieran permitido. Ella casi había sido olvidada hasta que fue demasiado mayor para ser confundida con una niña. Entonces, de repente, llegó el momento de encontrarle un marido.

Si tan sólo se hubiera ido con Bernie Woodstock el anterior solsticio de verano. Él se lo había pedido primero, pero ella lo había rechazado y ahora estaba casado con Lucía de Aberly y ya tenían su primer hijo. Bernie era el heredero de una finca muy buena, no tan buena como la de ella, pero él y Lucy parecían bastante felices, aunque el bebé lloraba cada vez que los visitaba.

Cuando Elinore vio que su padre pedía que hicieran silencio y comenzó a ponerse de pie, ella deseó tanto pero tanto haberse ido el año pasado con Bernie. Una vez que su padre anunciara su compromiso en forma oficial, no podía ser deshecho sin causar una gran desgracia a su familia.

Elinore se levantó más rápidamente que su padre. Él tenía una rodilla mal debido a una vieja herida de guerra. Se puso de pie en silencio y su padre le dijo: -Elinore, no es necesario que te levantes.-

a una vieja herida de guerra. Se puso de pie en silencio y su padre le
-Quiero nervios.
-Quiero
nervios.

del

solsticio.- Ella habló a toda prisa, por miedo a fallar por sus

hacer

un

anuncio

padre.

Un

anuncio

tradicional

Su padre le sonrió con indulgencia, pensando que iba a hacer el brindis tradicional para esta época del año, ya que ella era todavía una niña en todos los sentidos de la palabra.

-Voy a ir a rescatar al príncipe verdadero.

Eso ya era una leyenda, más antigua que la guerra que le había traído problemas a su padre. Era más bien un cuento de hadas para la mayoría de la gente, porque habían pasado más de cincuenta años desde que él había desaparecido. Pero una vez, el príncipe verdadero había sido el heredero del reino. Sin embargo, como sucede a menudo en los cuentos de hadas, había sido arrogante y cruel con las mujeres. Había declarado que el trabajo de la mujer no valía nada y sólo los hombres y su trabajo tenían valor. Un día, según la historia, una bruja lo escuchó y lo desafió a ir a su cueva. Ella le dijo que iba a mostrarle que una mujer era más fuerte que un hombre. Él se rió de ella. Ella lo acusó de cobardía y siendo un príncipe tonto como lo era, se fue para aceptar su desafío. Nunca más lo volvieron a ver. Muchos hombres trataron de rescatarlo, pero finalmente su cuerpo volvió con una nota que decía:

-Sólo el arte de una mujer puede ganar la libertad de su príncipe.-

Durante muchos años, las casas nobles que tenía dos hijas o más, hacían que una de ellas se educara como un hombre. Se entrenaban con las armas, los caballos, la caza y todas las cosas que hacen que un héroe sea un héroe. Partían a caballo con su armadura y nunca se las volvía a ver con vida. Se podía ir hasta la orilla del foso y mirar hacia abajo y ver los esqueletos completos, hasta con los

a ver con vida. Se podía ir hasta la orilla del foso y mirar hacia abajo
caballos, de las que habían encontrado la muerte en las rocas de abajo. Nadie había

caballos, de las que habían encontrado la muerte en las rocas de abajo.

Nadie había tratado de rescatar al príncipe en mucho tiempo, porque su padre había muerto, su hermano estaba en el trono y

existía el rumor de que si se consiguiera rescatarlo, el rey actual no

le devolvería el reino a su hermano mayor. Pero la idea de que el

príncipe verdadero estaba en cautiverio, eternamente joven y

torturado por una bruja, hacía que de vez en cuando un alma valiente saliera en su busca y muriera.

Elinore había ido a mirar los esqueletos junto con sus hermanos y

había tenido pesadillas durante una semana. Pero ella sabía que en

el momento en que el conde le tocara sus pechos con sus horribles

manos ella querría morirse. Sabía que no podía huir, porque su padre la encontraría dondequiera que fuese y cualquier persona que le ayudara sufriría daño. Había aprendido la lección con su prima Matilda, quien se escapó una vez y aún conservaba las cicatrices en su espalda. Matilda estaba casada y era madre de tres

hijos.

Pero lo que había persuadido a Elinore no eran las cicatrices de su prima, era la muerte del joven pastor que había ayudado a su prima.

Elinore no podría poner en peligro a nadie más que a sí misma y un suicidio echaría a perder el nombre de su familia. Pero si ella fuera a rescatar al príncipe, entonces podría morir, no tendría que casarse con el conde y no deshonraría a su familia. Parecía un plan perfecto

tan perfecto como ella pudo imaginarlo con la tensión del momento.

o

deshonraría a su familia. Parecía un plan perfecto tan perfecto como ella pudo imaginarlo con la
-Elinore, siéntate, - dijo su padre, en un tono que la había acobardado desde la

-Elinore, siéntate, - dijo su padre, en un tono que la había acobardado desde la infancia. Pero ese tono había perdido su capacidad para asustarla. Tenía al conde a la vista y nada que su padre pudiera hacer era peor que eso.

-Voy a rescatar al verdadero príncipe o a morir en el intento, lo juro por mi doncella, madre y anciana. Que la luna me lleve si miento y que el rayo de Dios golpee a cualquiera que trate de apartarme de mis deberes solemnes,- dijo esto último mirando directamente a su padre y por primera vez, la mirada de su abuela muerta estaba en su rostro y en la postura de sus hombros. Elinore la Joven había encontrado finalmente sus agallas.

Elinore no era valiente, pero no era estúpida. Se apartó de la mesa del banquete y se fue hacia la puerta. Ella sabía que si no se iba ahora, delante de todos estos testigos, su padre la detendría. Él no creía en el rayo de Dios abatiendo a los malos. Si eso fuera real o posible, habría matado al conde hace mucho tiempo. Ella se iría ahora, esta noche. Era pleno verano, y el atardecer no llegaría hasta dentro de unas horas más. Fue a buscar su caballo, podía llegar allí para el crepúsculo y estar muerta antes de que oscureciera. Era un plan y era el único que tenía, así que se aferró a él. El truco acerca de ese plan era mantenerse en movimiento y no pensar demasiado, porque si pensaba demasiado, podría decidir que la vida con el horrible conde sería preferible a la muerte.

Todo se convirtió en un desfile. Otros jóvenes nobles se unieron a ella con sus caballos y sus carruajes. Su madre trató de disuadirla, pero Elinore la miró y su madre dejó de insistir. Su madre se había criado con esa mirada y sabía que cuando la abuela miraba así no había vuelta atrás. Elinore montó en su caballo blanco, como una amazona, y su madre comenzó a planear el funeral de su única hija.

atrás. Elinore montó en su caballo blanco, como una amazona, y su madre comenzó a planear
Elinore cabalgaba a la cabeza de la comitiva. Detrás de ella, cantaban las viejas canciones

Elinore cabalgaba a la cabeza de la comitiva. Detrás de ella, cantaban las viejas canciones sobre las otras princesas y príncipes nobles que habían muerto tratando de rescatar al príncipe verdadero. Estaban el Lamento del Príncipe Yosphier, muy alegre. La canción obscena de la Princesa Jasmine. Una que decía que había huido y se había unido a un circo, Elinore pensó mientras crecía y se hacía mayor, que después de todo, no estaba segura de que Jasmine estuviera actuando en un circo. Su favorita, era el himno de Yellen al príncipe. Yellen, era una hija de un noble menor, pero había llegado más lejos que todas y declaró que el príncipe era tan apuesto y joven como el día en que desapareció.

Elinore escuchaba a los músicos y los cánticos. Esperaba que escribieran algo bonito sobre ella. Se aseguró de sentarse bien sobre el caballo y dejó que su largo cabello rubio se librara de las cintas que volaron detrás suyo, con su capa de color amarillo pálido, que ella había teñido, sobre el pelaje blanco de su caballo.

Si no podía ser valiente, esperaba reflejar una imagen agradable.

Llegaron al puente que cruzaba el foso, el cielo se oscureció, justo con el comienzo del crepúsculo, como ella había esperado. Elinore siempre había sido buena juzgando las distancias a caballo. Si hubiera sido más con eran las damas, hubiera pensado que quedaba más lejos. Ahora estaba contenta por ello. Hubiera querido parecer hermosa montada sobre su hermosa yegua blanca bajo el sol, hasta que su piel pálida se curtiera como la de un campesino y los hombres como el conde pensaran que no merecía la pena ni mirarla.

Ella desmontó al borde el puente. No podía creer que fuera posible que hubiera acumulado tantos pesares en sus cortos diecisiete

al borde el puente. No podía creer que fuera posible que hubiera acumulado tantos pesares en
años, ella se había imaginado que tendría tiempo, más tiempo que esto. Los siervos comenzaron

años, ella se había imaginado que tendría tiempo, más tiempo que esto.

Los siervos comenzaron a encender las antorchas para colocarlas en el borde del puente Pudo ver los esqueletos bajo la luz decreciente del sol y bajo las antorchas. De hecho apartó su vista de ello, su entereza flaqueaba. Sin duda, la vida era mejor que esto.

Entonces su padre estuvo allí, susurrándole:-Me has puesto en desgracia con el conde, Elinore. Si vas con él esta noche, antes de la boda, entonces él perdonará todo. Esa boda hará que nuestra familia tenga una mejor posición en la corte.-

-Padre me dijiste una vez que rescatar al príncipe verdadero era otra manera de decir que se prefería morir. Bueno, prefiero rescatar al príncipe verdadero que irme a la cama con el conde esta noche.-

Entonces él la golpeó. Ella sintió el sabor de la sangre en la boca y estuvo al borde del desmayo durante un momento. Cuando pudo ver claramente otra vez, miró a su padre y gritó en voz alta : -Voy a rescatar al príncipe verdadero o a morir en el intento.-

-Eres una niña egoísta y tonta, - dijo él.

-Sí, padre, soy todas esas cosas.-

Ella se puso de pie, tembló un poco, nunca había sido golpeado en la cara. Azotes, sí, pero nunca esto. Enderezó su capa, se colocó la falda, resistió el impulso de tocar la sangre que corría desde la comisura de su boca y dijo:

-Adiós, padre.-

la falda, resistió el impulso de tocar la sangre que corría desde la comisura de su
Se dio la vuelta y se fue directamente hacia el puente. No miró hacia abajo,

Se dio la vuelta y se fue directamente hacia el puente. No miró hacia abajo, a la vertiginosa altura donde pronto yacería su cuerpo. No miró los esqueletos y los de sus caballos, en las rocas afiladas. Mantuvo la vista al frente, con la espalda recta, como debía hacerlo una mujer bien educada.

Su padre la llamó:-¡Elinore!.-

Ella no respondió, porque ya había dicho adiós. Estaba extrañamente tranquila, más tranquila de lo que lo había estado alguna vez fuera de las cocinas. El puente era de madera y no tenía barandas, pero era sólido y lo suficientemente amplio como para que pasara un carro grande. Estaba a mitad de camino, cuando sintió que el puente se movía. De hecho, estaba buscando el otro extremo del puente y la torre pequeña que marcaba el final del foso y el comienzo del segundo. No tuvo tiempo de mirar hacia arriba, o mirar hacia abajo, o de sorprenderse. Miró hacia el camino y vio que un monstruo venía caminando hacia ella, con un palo tan grande como un roble. Era como en las canciones y en las historias. El primer peligro era un gigante con un mazo y cuando peleabas con él, éste te estrellaría contra las rocas.

El puente se movió y ella se arrodilló, no por temor ante el gigante que se aproximaba, sino porque no quería caerse desde el puente. De alguna manera le pareció importante que debería morir por el golpe del gigante y no por una caída tonta. Si esto era lo último que haría, moriría bien y de ser posible, de un modo por el cual su padre lamentara sus acciones. Sí, verla caer sería horrible, pero verla siendo golpeada por un gigante, funcionaría mejor para su padre.

acciones. Sí, verla caer sería horrible, pero verla siendo golpeada por un gigante, funcionaría mejor para
El gigante fue hacia ella, gritando. Levantó el gran palo y en el último momento

El gigante fue hacia ella, gritando. Levantó el gran palo y en el último momento Elinore cerró los ojos. Le pareció que pasaba mucho tiempo. Los abrió con cautela, y se encontró mirando a los tobillos del gigante. Eran los tobillos mas grande que había visto, tan grandes como barriles. Levantó la vista desde los tobillos y se encontró al gigante mirándola. Su mazo estaba a su lado.

Se miraron el uno al otro por un momento, la niña y el gigante. Elinore notó que los ojos del gigante eran marrones y del tamaño de un plato, pero no eran crueles. Eran sin duda más amables que los ojos del conde.

-¿Cuál es tu nombre?, - preguntó el gigante, con una voz como un trueno.

Ella tragó saliva y a continuación habló, de modo que los nobles pudieran oír que había muerto valientemente. -Soy Elinore, la

Joven.-

Se puso de pie, con cuidado, asegurándose de no tropezar con el dobladillo de su falda. El puente no tenía barandas y el gigante ocupaba mucho espacio. Ella pasó fácilmente a su lado, levantando su falda con delicadeza, deseando haberse puesto otro calzado más útil que las zapatillas de baile . Aunque estaban bien para una muerte rápida, pero si iba a ser lenta y en un desafío, debería haber elegido otros zapatos .

Cuando ella llegó al otro lado del gigante y tuvo más margen de maniobra, le hizo una reverencia perfecta. -Gracias, gigante.-

Él apuntó con un dedo del tamaño de un árbol joven. -Vehacia allí Elinore, la Joven. Vete y encuéntrate con mi primo. Tu muerte en

un dedo del tamaño de un árbol joven. -Vehacia allí Elinore, la Joven. Vete y encuéntrate
mis manos hubiera sido rápida. En la siguiente prueba, tu muerte puede ser lenta.- Ella

mis manos hubiera sido rápida. En la siguiente prueba, tu muerte puede ser lenta.-

Ella hizo una reverencia de nuevo. -Prefiero morir rápidamente ¿No podrías matarme y salvarme de una muerte lenta ?.-

-No, no puedo, porque has pasado mi prueba. Ahora ve, Elinore; ve a ver a mi primo y recuerda que la bondad puede ser más fuerte que la ira.-

Ella le nuevamente una reverencia de nuevo- Mi madre dice que es más fácil ser bueno, que pedir disculpas después.-

-Tu madre es sabia. Ahora vete mientras mantengo a la multitud

ocupada.-

Elinore miró hacia atrás y vio que algunos de los jóvenes se habían envalentonado y habían entrado en el puente. Estaban armados con espadas y escudos. Al parecer, habían decidido que el gigante no podía ser tan fuerte como habían pensado , ya que Elinore había pasado tan fácilmente.

Elinore fue hasta el otro lado del puente, hacia la puerta de madera.Cuando salió del puente, en ese momento el gigante se hizo cargo de los jóvenes nobles, gritando y arrojándolos hacia su muerte con su gran mazo.

Elinore llamó a la enorme puerta de madera , mientras escuchaba los gritos de la pelea. Ella no podía luchar contra un gigante o salvar a alguien tan tonto como para intentarlo. Sólo podía seguir adelante.

tonto como para intentarlo. Sólo podía seguir adelante. La puerta se abrió en silencio, con las

La puerta se abrió en silencio, con las bisagras bien engrasadas. Al principio no vio nada, sólo un pasillo de piedra. Entonces hubo un

movimiento en el otro extremo del pasillo. Algo se movió en las sombras. A ella

movimiento en el otro extremo del pasillo. Algo se movió en las sombras. A ella le había parecido que era grande, pero en comparación con el gigante que acababa de ver, el ogro parecía casi pequeño.

-¿Dónde está tu espada, niña?,- gritó el ogro mostrando una boca llena de colmillos afilados, colmillos como los del jabalí que colgaba en la pared del estudio de su padre.

-No tengo espada, - dijo ella.

-Entonces, ¿dónde está tu hacha?.-

Ella frunció el ceño ante el ogro. -No tengo armas.-

-Entonces, será fácil matarte.

Ella asintió con la cabeza. -Supongo que sí.-

El ogro corrió hacia ella, con un hacha brillante y que parecía lo suficientemente afilada para cortar piedra. Elinore esperó y cerró los ojos inmediatamente. De alguna manera morir a causa de una caída, o un mazo, parecía menos terrible que ser despedazada por una hacha. Ella no quería verlo y trató desesperadamente de no preguntarse cuánto le dolería.

Tuvo los ojos cerrados durante un largo tiempo, no sintió el hacha. Abrió los ojos y se encontró mirando fijamente el pecho peludo y verrugoso del ogro. Su gran hacha brillante estaba a su lado. Él la miraba fijamente, con atención, sus ojos eran casi tan azules como los suyos.

-Niña ¿no me tienes miedo?.-

-Sí-, dijo ella.

fijamente, con atención, sus ojos eran casi tan azules como los suyos. -Niña ¿no me tienes
-Entonces, ¿por qué no luchas contra mí o gritas?.- -No soy un luchador y si

-Entonces, ¿por qué no luchas contra mí o gritas?.-

-No soy un luchador y si he de morir hoy, voy a morir sin gritar.-

Se inclinó hacia adelante enseñando sus colmillos y gruñó: -Yo puedo hacerte gritar.-

-Sí, puedes. Estoy seguro de que puedes.-

-Dices que me temes pero no actúas como si fuera así.-

-Soy Elinore la Joven y he venido a rescatar al príncipe verdadero o morir en el intento.-

El ogro se acercó y su aliento no era agradable, como si hubiera comido demasiado ajo en la cena, pero no era el aliento de un monstruo, sólo de un hombre muy grande. Sus ojos no eran tan amables como los del gigante, pero tampoco eran crueles.

-Puedes pasar Elinore la Joven. Mi tía te espera en la habitación de al lado. Yo te habría cortado y comido en la cena de mañana. Mi tía te comerá mientras todavía estás viva.- Y se apoyó en la puerta mientras añadía más amenazas.

Elinore se tocó el cuello , porque el ser comido vivo sonaba aún más terrible que ser descuartizada con un hacha y ser cocinada más tarde o ser arrojada de un puente por un gigante, pero ella no podía volver. Tenía que seguir adelante. Seguramente, con el tiempo, alguien la mataría.

Ella le hizo una reverencia al ogro. -Gracias, ogro. Espero que mañana tengas una cena agradable, pero me alegraría si no fuera

yo.-

una reverencia al ogro. -Gracias, ogro. Espero que mañana tengas una cena agradable, pero me alegraría
tía.-
tía.-

-No estarás tan encantada,- gritó tras ella, -una vez que veas a mi

Elinore fue hasta el final del pasillo de piedra y encontró una puerta mucho más pequeña. Vaciló con la mano por encima de la curva de metal de la manilla de la puerta. Realmente no quería ser comida viva. Parecía un destino peor que casarse con el conde de Chillswoth, ¿no?.

Se quedó allí durante tanto tiempo que el ogro, que estaba a su espalda, le preguntó: -¿Por qué dudas, niña?.-

-Tengo miedo, -respondió. -No quiero ser comida viva.-

-Puedes volver, - dijo el ogro. -Una vez que has pasado por mi primo y por mi puedes volver si quieres.-

Se dio la vuelta y lo miró, y ella no podía ver qué era lo que había en su propia mirada azul y límpida. Estaba llena de una confianza que era raro para su edad. El ogro la miraba

-¿Realmente me dejarás pasar y no me harás daño?.-

-Te he dicho que has pasado nuestras pruebas. Mi primo y yo no te haremos daño.-

-Sin embargo, su tía, detrás de esa puerta, puede comerme viva, - dijo Elinore sin ocultar el miedo de su voz.

El ogro asintió con la cabeza. -Ella lo hará si no pasas la prueba.-

Él tocó su capa amarilla con su dedo sucio dedo . -¿Quién ha teñido esta tela?.-

lo hará si no pasas la prueba.- Él tocó su capa amarilla con su dedo sucio
-Yo misma, con ayuda de mis sirvientes, pero ro recogí las hierbas para el tinte.-

-Yo misma, con ayuda de mis sirvientes, pero ro recogí las hierbas para el tinte.-

Elinore pensó que no era cierto, pero le pareció ver al ogro sonreír alrededor de su boca llena de colmillos.

-Sigue adelante, niña, si tienes el coraje. Vuelve atrás, si no es así, pero lo que te trajo todavía está esperando por ti en el otro lado del

puente.-

Ella asintió con la cabeza. -El conde de Chillswoth. - dijo.

-No conozco ese nombre.-

-Si no consigo pasar la prueba de tu tía, ¿ ella realmente, comerá viva?-

El ogro asintió con la cabeza.

me

- Ya lo ha hecho antes . Le gusta la carne fresca y retorciéndose.-

Elinore se estremeció y tragó con la fuerza suficiente como para que le doliera la garganta. ¿Era el matrimonio con el conde realmente un destino peor que eso?.

Recordó sus manos sobre ella. En el momento del baile, cuando él le no se había limitado sólo a rozarle apenas el pecho, sino que lo agarró y lo acarició. Su padre habría golpeado a un joven noble por tomarse esas libertades o al menos lo habría expulsado del banquete. Recordó cómo su piel se había tensado y había sentido repugnancia por su toque y su mirada. ¿Era ese un destino peor que la muerte?. Tal vez no, pero Elinore había venido a morir antes que casarse con el conde. Ella lo haría. Incluso si la muerte era tan horrible, duraría unos pocos minutos, luego sería libre. Su

con el conde. Ella lo haría. Incluso si la muerte era tan horrible, duraría unos pocos
matrimonio con el hombre podría durar años. Se estremeció de nuevo, pero no por temor

matrimonio con el hombre podría durar años. Se estremeció de nuevo, pero no por temor a lo que había detrás de la puerta.

Ella agarró la manija y le dijo: -Gracias, ogro. Has sido más amable de lo que hubiera soñado.-

-Eres bienvenida Elinore la Joven.-

Soltó la puerta lo suficiente como para hacerle una reverencia y luego la abrió y se encontró en una habitación de piedra , donde la única luz provenía de una gran chimenea en la pared del fondo.

Vaciló sólo un momento, luego caminó con sus zapatillas de baile poco prácticas. Cerró la puerta firmemente detrás de ella y se enfrentó a la habitación iluminada por el fuego . Su momento de miedo había pasado. Estaba en calma de nuevo.

-Su sobrino, el ogro, me ha enviado, - dijo al vacío. -Espero su

prueba.-

-Pareces muy valiente, - dijo una voz de mujer entre las sombras.

Elinore tragó saliva de nuevo y no pudo mantener el pulso calmado, pero respondió con voz lo suficientemente firme. Iba a morir valientemente , iban a escribir una canción sobre ella. Sería una vergüenza que escribieran una balada riéndose de ella como la princesa murió gritando.

-No estoy segura de ser valiente, pero estoy aquí para su prueba.-

Ella apareció entre las sombras, pensó que vería a una mujer o a un ogro, porque no había sitio para un gigante.

mujer o a un ogro, porque no había sitio para un gigante. Había una forma en

Había una forma en la penumbra, pero no era la forma de una mujer. Los ojos de Elinore no podían asimilarlo , en un momento,

la y
la
y

propietaria de la voz apareció en la zona iluminada por el fuego

Elinore grito. Ella se llevó las manos a la boca para acallar el

sonido, pero nunca había soñado con algo como lo que estaba

delante de ella. Valía la pena un grito o dos.

Era un gran felino depredador, del color del trigo, brillante y dorado por la luz. Se acercó hacia ella con unos pies enormes de gato . No era un león o un gato, la parte superior del animal tenía los pechos , brazos y la cara de una mujer con el pelo largo y castaño ondulado. Tenía los ojos amarillos como un gato, pero si no hubiera visto la parte inferior, diría que ella era hermosa.

Elinore de pie, con la mano en la boca, vio como la mujer gato se acercaba, con pasos elegantes que le recordaban a los gatos domésticos.

-¿Sabes lo que soy ?,- le preguntó.

Elinore negó con la cabeza y finalmente, decidió quitar la mano de su boca. Ella trató de mostrarse como una dama, no como una niña asustada.

-Soy una esfinge y a las de mi clase le gusta hacer acertijos y preguntas. Voy a hacerte tres preguntas y si no respondes correctamente, te mataré.-

La voz de Elinore sonaba entrecortada y temerosa, pero no podía evitarlo.

-Tu sobrino, el ogro, dijo que me comerías viva. ¿Es eso cierto?.-

La esfinge sonrió y aunque la sonrisa era la de una mujer también parecía la de un gato, si ellos sonrieran sería así . Elinore supo la respuesta y no era buena.

de una mujer también parecía la de un gato, si ellos sonrieran sería así . Elinore
-Soy en parte gato y nos gusta la carne fresca.- Elinore asintió de nuevo. -Haz

-Soy en parte gato y nos gusta la carne fresca.-

Elinore asintió de nuevo.

-Haz tu pregunta y cundo falle, te pido que me mates antes de empezar a comerme. Sin duda, voy a estar recién muerta y bastante fresca. Te pido sólo eso, querida esfinge.-

-No soy tu querida nada, niña, voy a pensar sobre tu petición.-

Se sentó de nuevo con sus patas traseras dobladas, de modo que su parte superior del cuerpo humano era más visible.

-Esta es mi primera pregunta . Si te equivocas te mataré. Si la respuesta es correcta, tendrás dos oportunidades más para morir.-

-O vivir, - dijo Elinore, con una voz que sonaba como los chillidos de un ratón, incluso a ella.

La esfinge se echó a reír, echando la cabeza hacia atrás. Su cara reflejaba alegría. -Sólo dos de cincuenta han llegado más allá de mí

y no creo que vayas a ser la tercera.-

Elinore asintió con la cabeza.

-Tienes toda la razón. No soy lo suficientemente brillante como para responder a las preguntas. Pero pregunta, esfinge, pregunta y déjame morir.-

La esfinge volvió la cabeza hacia un lado, en la forma en que lo haría un gato tratando de juzgar una cosa. -Pensé que estabas aquí para rescatar al principe verdadero y convertirte en la reina de

todos.-

de juzgar una cosa. -Pensé que estabas aquí para rescatar al principe verdadero y convertirte en
-Eso se supone que es el objetivo, sí, pero con toda honestidad, vine a morir,

-Eso se supone que es el objetivo, sí, pero con toda honestidad, vine a morir, en vez de casarme con el conde de Chillswoth. Si me suicido, mi familia caerá en desgracia, pero si muero en el intento de rescatar al príncipe, entonces estaría muerta y mi familia podría seguir viviendo.-

- ¿El conde es un hombre tan odioso?.-

-Sí, creo que sino no estaría aquí.-

La esfinge la miró. -¿Cuál es tu nombre?.-

- Elinore la Joven.-

-¿Quién fue la primera?.-

-Mi abuela.-

-¿Aún vive?.-

-No.-

-Ah, entonces muy pronto necesitaran otra Elinore.-

La esfinge comenzó a caminar a su alrededor. Trató de mantenerse quieta, pero finalmente comenzó a darse la vuelta para no perder de vista al monstruo Ella no podía luchar, pero al menos la vería venir. Fue lo mejor que se le ocurrió.

-¿Qué se utiliza para hacer el tinte de tu capa, Elinore?.-

Elinore frunció el ceño. Esto no podría ser la primera pregunta, era demasiado fácil. ¿Era una trampa? .

-¿Es la primera pregunta?.-

el ceño. Esto no podría ser la primera pregunta, era demasiado fácil. ¿Era una trampa? .
-Sí, tinte.-
-Sí,
tinte.-

a menos que quieras una diferente.-

-No, esta es una buena pregunta. Milenrama. Con eso se hizo el

-Hmm-, dijo la esfinge, deslizándose alrededor de ella.

-¿Cuáles son los ingredientes para hacer el pan de jengibre?.-

El pan de jengibre era un gusto raro, muy caro, pero la familia Elinore tenía suficiente dinero para tales lujos. -Especias, mantequilla , azúcar , harina, huevos , melaza y leche.-

-¿Supervisas la cocina en tu casa?.-

-No, yo nunca soñé con la supervisión de la cocina . No me lo permitirían, no a mí.-

-Entonces, ¿cómo sabes hacer esa delicadeza? .-

-Me dejaron hacerlo en la última luna de invierno.-

Elinore casi se estiró y tocó la esfinge y luego dejó caer su mano. -

Mi madre no podía enterarse porque si no el cocinero tendría

problemas por dejar que yo manejara ingredientes tan caros, pero el

cocinero opina que tengo una buena mano y ojo para la cocina.

-Cierto, -dijo la esfinge. Miró a Elinore de arriba y abajo y luego le dijo: -Déjame ver tus zapatos.-

Elinore hizo lo que le pidió, porque estaba segura de que ahora

matemáticas, que sería

habría alguna pregunta sobre

demasiado difícil de contestar, aunque ella no podía comprender

que

historia o

de contestar, aunque ella no podía comprender que historia o tenían que ver sus zapatillas con

tenían que ver sus zapatillas con las matemáticas.

Ella levantó su vestido de fiesta y mostró sus zapatillas de baile con sus bordados

Ella levantó su vestido de fiesta y mostró sus zapatillas de baile con sus bordados con piedras preciosas.

-¿Crees que unas zapatillas de baile son lo mejor para luchar contra los monstruos?, - preguntó la esfinge.

Elinore vaciló y dijo: -No, señora, no lo creo.-

-Entonces, ¿por qué las llevas? .-

Elinore casi le dijo que no era una buena cuarta pregunta, pero le pareció de mala idea llevarle la contraria a alguien que podría comerla viva.

-Tuve que salir tan pronto como anuncié que rescataría al verdadero príncipe. Si yo hubiera esperado, incluso para cambiar mis zapatillas, mi padre habría encontrado la manera de detenerme. En verdad, quería estar bastante presentable cuando muriera, para lo que se cantara sobre mí.-

-¿Es mejor ser bonita o valiente, Elinore la Joven?.-

Una quinta pregunta. ¿Debería decirle que ya le había respondido a cuatro preguntas?. -Es mejor ser valiente, pero como yo no lo soy, pensé que sería bonito para los bardos y músicos, llevar unas zapatillas bordadas con joyas que unas botas de montaña.-

-¿Tienes un par de botas de montaña?, - preguntó la esfinge.

-Bueno, sí, no puede usar zapatillas de baile para recoger las hierbas y los ingredientes para los tintes. Además, ¿Cómo sabe si el ayudante de cocina le está dando las mejores verduras a menos que vaya a los campos a buscarlas?.-

-¿Tienes una huerta?-

ayudante de cocina le está dando las mejores verduras a menos que vaya a los campos
Por último, Elinore la desafío diciéndole: -Esta es la sexta pregunta que ha hecho, señora.

Por último, Elinore la desafío diciéndole: -Esta es la sexta pregunta que ha hecho, señora. ¿He aprobado su prueba?.-

La esfinge hizo un gesto con la mano . -Sí, sí, pasaste. Ve por la puerta que está al lado de la chimenea, te queda una prueba más.-

-¿Sólo una más?-, preguntó Elinore.

La esfinge asintió con la cabeza.

-¿Entonces voy a vivir?.-

-¿Ya veremos?.-

-No esperaba tener éxito.-

-Tal vez es por eso que lo estás haciendo tan bien, - dijo la esfinge mientras caminaba hacia las sombras y desaparecía.

Elinore se quedó frente a la puerta, tenía que pasar otra prueba y no tenía ningún indicio de lo que le esperaba, pero ella había sobrevivido y sólo faltaba una. Podría rescatar al príncipe verdadero. Todas las historias decían que era un sinvergüenza mujeriego y un canalla. ¿Evitaría Elinore un mal matrimonio y obtendría otro peor?. Nunca te dicen en los cuentos de hadas que a veces el premio no vale la pena . Pero ella estaba ante la última prueba, ¿qué otra cosa podía hacer?.-

Era una sala del trono, más grande que la del rey. Había un trono al final de la larga sala. Era plateado y estaba cubierto de perlas y piedras preciosas.

plateado y estaba cubierto de perlas y piedras preciosas. Una bella mujer estaba sentada en el

Una bella mujer estaba sentada en el trono. Tenía un largo cabello rubio y liso, era como un manto que adornaba el vestido negro que llevaba. El dobladillo estaba cosido con hilo de plata y cuando

Elinore se acercó, vio los bordados de las mangas y el cuello. Eran de colores

Elinore se acercó, vio los bordados de las mangas y el cuello. Eran de colores brillantes en contraste con el color plata y el negro del resto del vestido.

Espero a que aparecieran guardias o sirvientes o alguien.

La mujer estaba sentada en el trono. Tenía que ser la bruja, ¿no?.

Cuando llegó hasta el trono, Elinore hizo una reverencia como cualquier otra que hubiera hecho en la corte del rey.

-Puedes levantarte, -dijo la mujer con una voz profunda y agradable, como si cantara por lo bajo.

Elinore se puso de pie, con las manos cruzadas delante de ella. - ¿Eres la bruja?.-

-Lo soy.-

-He venido a rescatar al príncipe verdadero.-

-¿Por qué?-, preguntó la bruja. Elinore frunció el ceño y luego respondió con sinceridad. Ella le contó que su padre trataba de casarla con un conde y por eso tomó esa decisión.

-Así que, la verdad Elinore no es desearas rescatar al príncipe en absoluto. Simplemente deseabas morir para liberarte del conde y no deshonrar a tu familia.-

-Eso es cierto, pero he pasado las pruebas y he llegado a preguntarme si tal vez podría vivir, después de todo.-

-¿Así que deseas tratar de rescatar al príncipe?.-

-Si esa es la única manera de liberarme, sí.-

después de todo.- -¿Así que deseas tratar de rescatar al príncipe?.- -Si esa es la única
-Te daré tres opciones, Elinore. Puedo ofrecerte una muerte rápida e indolora. ¿Quieres eso?.- -Dijiste

-Te daré tres opciones, Elinore. Puedo ofrecerte una muerte rápida e indolora. ¿Quieres eso?.-

-Dijiste que había tres opciones. Me gustaría escuchar los otros dos, si está bien. Una muerte rápida y sin dolor no es una mala opción, sobre todo porque en un momento pensé que iba a ser comida viva, pero me gustaría saber mis opciones, por favor. -

-Eres muy educada, niña.-

-Mi madre se alegraría al oír eso.

La bruja sonrió y dijo a continuación: -La segunda opción es mostrarte una salida secreta de mi guarida. Puedes seguir adelante y nunca verás a tu padre o el conde de nuevo. Puedes hacer tu vida,

Elinore.-

-Supongo que podría hacerlo, pero nunca he estado fuera de mi casa. No estoy segura de que pudiera. ¿Cuál es la tercera opción?.-

-Que trates de rescatar al príncipe.-

-¿Qué pasa si no puedo?.-

La bruja elevó las manos y dos jóvenes salieron, una de cada lado de la habitación. Debieron salir por unas puertas que Elinore no podía ver o era el mismo tipo de magia que había hecho que la esfinge apareciera y desapareciera.

Se situaron a ambos lados del trono. Llevaban un plato con fruta, una jarra de vino y una copa. La bruja bebió el vino, pero no tocó la fruta.

del trono. Llevaban un plato con fruta, una jarra de vino y una copa. La bruja
-Esta es la Princesa Meriwether ,- dijo señalando a la mujer con pelo castaño ondulado-

-Esta es la Princesa Meriwether ,- dijo señalando a la mujer con pelo castaño ondulado- y ésta es la baronesa Vanessa, - dijo señalando a la del pelo negro.

Elinore quedó asombrada.-¿La princesa Meriwether y la baronesa Vanessa de las canciones?.-

-Las mismas, - dijo la bruja.

-Las canciones dicen que murieron valientemente.-

-No pudieron salvar al verdadero príncipe y como castigo que me han servido estos largos años.-

-Así que si fallo, ¿entonces me convertirá en su sirviente?.-

-Sí.-

Elinore pensó acerca de sus opciones y luego preguntó: -¿Podría ver al príncipe antes de decidir?.-

La bruja sonrió. -Esa es una pregunta inteligente, Elinore. Deseas ver si vale la pena el riesgo, ¿eh?.-

Elinore asintió con la cabeza. -Si.-

La bruja cogió una cadena de plata de su regazo. De la cadena colgaba un silbato de plata . Ella sopló, una nota clara, como el sonido de un pájaro.

Un hombre salió de la pared, justo detrás del trono. ¿No había puertas normales en esta sala o estaban encantadas por eso Elinore no podía verlas?.

sala o estaban encantadas por eso Elinore no podía verlas?. El príncipe, que aún se parecía

El príncipe, que aún se parecía al retrato de la gran sala de la corte, se arrodilló ante el trono. -Mi señora llama y yo debo responder.-

-Tienes otro rescatador, pero ella quería verte primero.- El príncipe miró sobre su hombro, aún

-Tienes otro rescatador, pero ella quería verte primero.-

El príncipe miró sobre su hombro, aún de rodillas, pero sin duda miraba a Elinore. Su cabello era castaño y con rizos. Sus ojos eran de un azul tan profundo como los suyos. Las cejas que se curvaban por encima de los ojos, eran un poco más oscuras que su pelo. Era pálido, aunque en el retrato estaba bronceado. Pero no había estado fuera de este lugar desde hacía cincuenta años. Había palidecido en sus largos años de cautiverio. Pero más allá de eso, parecía que había entrado recién . Al igual que las dos mujeres que habían entrado anteriormente, que tampoco habían envejecido ni un día.

-Levántate, deja que te vea.-

El príncipe se puso en pie y se enfrentó a Elinore. Su rostro era arrogante , desafiante y parecía casi enojado.

Normalmente, habría bajado los ojos ante su mirada, pero esto era demasiado importante como para mirar hacia otro lado. Estudió su rostro y lo encontró bastante guapo y su espíritu parecía que permaneció intacto. Tantos años y sin embargo, seguía mirando de esa manera. Este era un hombre fuerte, no sólo de aspecto, también de carácter, como su abuela le había dicho.

-¿Puedo hacerle una pregunta al príncipe?.-

-Es posible, aunque responderás a otra pregunta.-

-Su Alteza, ¿ vales la pena como para arriesgar mi libertad y tal vez de mi vida?.-

Él vaciló con arrogancia y ella vio que lo pensaba. No estaba segura de lo que decidía mientras lo observaba.

vida?.- Él vaciló con arrogancia y ella vio que lo pensaba. No estaba segura de lo
-En todos estos largos años nadie me ha preguntado eso. Si logras liberarme, entonces te

-En todos estos largos años nadie me ha preguntado eso. Si logras liberarme, entonces te convertirás en mi esposa y en la reina . ¿No vale por eso la pena arriesgar tu libertad?,.

-Tu hermano ha sido el rey durante veinte años, más de lo que yo he vivido. ¿De verdad crees que simplemente renunciaría a su trono en tu favor y en el de tu reina, así como así? .-

-Por supuesto que lo hará. Yo soy el heredero del trono. Soy su hermano mayor.-

-Príncipe verdadero, tu hermano menor es tan viejo como lo era tu padre cuando desapareciste. Él tiene dos hijos y dos hijas propios,

ahora.-

-Soy el heredero y nuestras leyes le obligan a renunciar al trono por

mí.-

Elinore estudio al guapo, pero, oh, tan arrogante rostro. Miró a la bruja.

-¿Cuál sería el reto si acepto?.-

-Te enfrentarás al príncipe en combate o cocinarás una cena. La prueba es simple: derrotas al príncipe y puedes ganar la libertad. Lo de la comida es más complicado , tienes que preparar el mejor alimento que yo haya probado y si me gusta te daré la libertad. Todavía no he probado mejores que las del Príncipe verdadero.-

Elinore sabía que no elegiría el combate, pero estaba segura con lo del pastel. El cocinero le había dicho que ella era lo suficientemente buena para cocinar en el palacio y sabía que no le había mentido.

le había dicho que ella era lo suficientemente buena para cocinar en el palacio y sabía
fuera?.-
fuera?.-

-¿Si el príncipe finge ser derrotado en el combate, le dejarías que se

-Si él estuviera dispuesto a perder, entonces él habría aprendido la lección y obtendría su libertad.-

-¿Él superó a todas?-, preguntó Elinore .

-Él las mató a todas -, dijo la bruja mirando a Elinore .

-Ellas vinieron a salvarlo, ¿y las mató?.-

-Lo hizo.-

-Si hubiera puesto sal en el pastel en lugar de azúcar, una de las otras mujeres hubieran pasado la prueba y podría haber sido libre,

¿no?.-

-Sí, pero él todavía no quiere perder en nada y definitivamente no ante una mujer.-

Elinore cerró con sus manos, la capa que había tejido y teñido.

-Creo que podría ser mejor que él en la cocina, porque nuestro jefe de cocina me alaba. Nunca delante de mis padres, ellos no entienden que su aprobación significa más para mí que la de ellos.-

-Tu jefe de cocina es un siervo,-dijo el príncipe-, tiene que alabarte.-

-¿Aceptas el desafío?, - preguntó la bruja.

-No-, dijo Elinore.

El príncipe la miró fijamente. -¿Qué?.-

alabarte.- -¿Aceptas el desafío?, - preguntó la bruja. -No-, dijo Elinore. El príncipe la miró fijamente.
-Te he visto y hablado contigo y no creo que tu libertad por la mía

-Te he visto y hablado contigo y no creo que tu libertad por la mía valga la pena

-Pero soy el príncipe verdadero, el heredero del reino.-

-Tú eres el príncipe verdadero, pero creo que tu hermano o sus hijos, encontrarían una manera de negarte el trono. Podrían decir que tus años con la bruja te han enloquecido y encerrarte en la

torre.-

-¡Ellos no se atreverán!-

-Bruja dijiste que había una salida secreta.-

-Sí, pero ¿qué vas a hacer Elinore, sola, en el ancho mundo?.-

-Puedo coser y cocinar, atender el jardín. Sé de hierbas y de sus

usos.-

-Lo que hacen las campesinas, - dijo el príncipe.

-Hago los mejores pasteles de mis tierras.-

-Yo los hago mejor , niña.-

-Propongo un desafío diferente, - dijo la bruja.

-Propongo que los dos hagáis un pastel. Si Elinore hace el mejor pastel, entonces voy a darle una dote para que pueda montar un negocio o casarse con un panadero o ser una tejedora. Si el príncipe es el mejor, entonces Elinore se quedara con las manos vacías, pero se puede ir con mi bendición.-

-¿Y yo qué gano?,- preguntó el príncipe.

-Una lección de humildad, espero.-

pero se puede ir con mi bendición.- -¿Y yo qué gano?,- preguntó el príncipe. -Una lección
La cocina era grande y estaba bien iluminada. A Elinore le gustaría que su cocinero

La cocina era grande y estaba bien iluminada. A Elinore le gustaría que su cocinero pudiera tener una cocina como ésta. En el momento en el que pensó en "casa", sintió una opresión en su pecho y su garganta se volvió seca y le dolió. Ella no volvería a ver de nuevo a su casa, a menos que ella ganara la libertad del príncipe y volviera a ser rey. Elinore había ido a la corte, aunque sólo una vez, con las hijas de otros nobles, a los quince años de edad. Ella había sido presentada ante l rey y su reina. Había bailado con sus hijos, trató de hablar con sus hijas. No pensaba que les sería tan fácil renunciar a su trono a favor de un hermano y tío perdido hace mucho tiempo.

No sentía el perder a su padre, pero sí a su madre y a algunos de los siervos. Ella tenía un amigo o dos, que le importaban , ella nunca hablaría mas con ellos.

Pensó que ella y el príncipe eran los únicos en la cocina, hasta que algo ,que no podía ver, le acercó un delantal y se lo ofreció. Se sobresaltó un instante, pero luego dejó que las manos invisibles le ayudaran a cubrir su traje y lo ataran al cuello . Había dejado su capa en un banco al lado de la habitación para no mancharla con la harina y los otros ingredientes.

Pidió al aire una cinta para atarse el pelo que le molestaba. Las cosas que no podía ver le retiraron el pelo de la cara.

El príncipe verdadero tenía su propio delantal y estaba trabajando. Sus manos eran fuertes y era seguro de sí mismo. Amasaba su masa con seguridad, con fuerza, pero no demasiado. Si presionaba demasiado, rompería la masa.

no demasiado. Si presionaba demasiado, rompería la masa. Elinore se dio cuenta de que estaba perdiendo

Elinore se dio cuenta de que estaba perdiendo el tiempo observando al príncipe y no lo estaba empleando en su trabajo.

Hizo su masa y comenzó a amasarla con cuidado, con un poco de harina sobre

Hizo su masa y comenzó a amasarla con cuidado, con un poco de harina sobre la mesa. No era tan rápida como el príncipe, pero lo hacía bien y con cuidado. No había necesidad de apresurarse, porque no había límite de tiempo. Lo mejor era hacer las cosas bien, sin necesidad de apresurarse.

Elinore pensó que la recompensa monetaria le ayudaría iniciar un negocio y comprar su propia casa. Era una idea aterradora. Era una idea tan novedosa que las manos le empezaron a temblar sobre la masa.

-¿Por qué tiemblas, niña?,- preguntó el príncipe.

Elinore posó las manos en la mesa.

-No tengo miedo, su alteza. Estoy emocionada.-

Se

rescatarme?.-

quedó

mirándola.

-¿Tienes

dudas

acerca

de

tratar

de

-Estaba pensando que tu rescate es la única manera para poder ver a mi familia y amigos otra vez.-

Él sonrió y la miró con arrogancia, Elinore sabía que no había vuelta atrás. No podía estar con este hombre, incluso si su hermano no los ejecutaba a los dos.

-No eres mejor que yo en la cocina, niña. La domino como he dominado todo lo que he tratado de hacer en mi vida.-

Ella asintió con la cabeza.

tratado de hacer en mi vida.- Ella asintió con la cabeza. -Como dices, príncipe verdadero, eres

-Como dices, príncipe verdadero, eres dueño de muchas cosas, pero no eres el maestro.-

Él
Él

frunció el ceño. -¿Qué significa eso?.-

y

-Significa que tú cocines tu pastel veremos

yo cocinare el mío

y

ya

Era pleno verano, por lo que había bayas en la mesa, en cuencos de vidrio de muchos colores. Elinore probó las bayas para asegurarse de que estaban tan maduras como parecían, porque ella había aprendido al hacer pasteles y gelatinas que una fruta bonita no siempre era la más dulce.

El príncipe lo hizo mucho antes que Elinore. Pero ella no se apresuró, ni siquiera por sus burlas.

Sus burlas eran como las de todos los matones. Ella no le hizo caso

y se concentró en la forma de la corteza superior . Un borde

ondulado perfecto que el cocinero le había enseñado desde que tenía edad suficiente para llegar al mostrador subida en un banco.

Ella estaba complacida, sabía que había hecho todo lo posible. Cortó un trozo en forma de luna creciente en el centro, ya que representa

la forma de soltera de la Diosa y Elinore todavía era una doncella en

todos los sentidos. Rezó mientras estaba en el horno por el otro significado de doncella, virgen, que era una mujer completa por sí misma. Una mujer que no dependía de nadie. Ella quería ser una verdadera mujer.

Se dirigió a un salón de banquetes de mármol, más suntuoso que la

sala del trono donde había estado . El mismo rey no tenía una sala así. La bruja estaba en la mesa, pero también estaban el gigante, el ogro y la esfinge. Elinore no pudo ocultar su sorpresa.

el ogro y la esfinge. Elinore no pudo ocultar su sorpresa. El gigante dijo: -No esperabas

El gigante dijo: -No esperabas ver a los monstruos sentados a la mesa, ¿verdad, Elinore la valiente?.-

-No, amable gigante y todavía soy Elinore la Joven.- -No-, dijo el ogro. -Elinore la

-No, amable gigante y todavía soy Elinore la Joven.-

-No-, dijo el ogro. -Elinore la valiente, es tu nombre, otorgado por los monstruos que derrotaste .-

-Sí,- dijo la esfinge, que era la que más cerca estaba de la bruja. - Estoy de acuerdo con ese nombre.-

-Pienso lo mismo, - dijo la bruja.

-A mí no me han dado un nombre, - dijo el príncipe.

-No, -dijo ella -nosotros no.-

Frunció el ceño y puso el pastel, ante ella, con mas ímpetu de lo necesario. El borde de la corteza se rompió y cayó sobre la mesa.

Elinore puso su pastel perfectamente horneado ante la bruja.

-Elinore la Valiente es la ganadora, - dijo ella.

-Pero no has probado los pasteles, - dijo el príncipe.

-Él de ella es el que mejor está y los he juzgado por la apariencia.-

-Pruébalos, - ordenó él.

Ella suspiró. -Después de más de cincuenta años y aunque te has convertido en un buen cocinero, no has aprendido mucho más.-

Todo el mundo cogió un tenedor y degustó los pasteles. La votación fue unánime: el pastel de Elinore era más dulce.

-No, - dijo el príncipe. -No perdí-.

-Lo has hecho ante alguien que no acepto la oferta de tu libertad.-

era más dulce. -No, - dijo el príncipe. -No perdí-. -Lo has hecho ante alguien que
-¿Me darás el dinero suficiente para montar una tienda por mi cuenta?,-preguntó Elinore. -Una tienda,

-¿Me darás el dinero suficiente para montar una tienda por mi cuenta?,-preguntó Elinore.

-Una tienda, muy bien, pero ¿qué venderás?.-

-Creo que lo que cocine.-

La bruja le lanzó una bolsa y el peso de ella hizo que casi se le cayera a Elinore.-

-Nuestra tía, la esfinge, te mostrará la salida, Elinore la valiente.-

-Pero ella me ha ganado. Ella será mi reina y yo seré libre.-

-No quiere ser tu reina, - dijo la bruja.

Él miró a Elinore,

reina?.-

perplejo . -¿Cómo puedes no desear ser mi

-No eres lo bastante amable para casarme contigo.-

-¿Amable?. Un hombre no ha de ser

fuerte.-

bueno. Un hombre ha de ser

-Fue la dulzura la que hizo ese pastel. Fue la fuerza la que rompió tu corteza. Quiero un marido que puede hornear un pastel sin que lo rompa porque se enfada.-

-Eso no tiene sentido, niña.-

-Mi nombre es Elinore , llamada Elinore la valiente por un gigante, un ogro y una esfinge.-

-Libérame , Elinore, - dijo con una mirada de dolor. -Por favor, hazlo-.

valiente por un gigante, un ogro y una esfinge.- -Libérame , Elinore, - dijo con una
Ella lo miró, estudió sus ojos azules. Miró a la bruja. -He ganado el concurso,

Ella lo miró, estudió sus ojos azules. Miró a la bruja. -He ganado el concurso, ¿no es bastante?.-

-Lo es. ¿Lo quieres de marido ahora?.-

-No, ¿pero puedo liberarlo y que cuente la historia de cómo morí valientemente en el intento?.-

-¿Por qué dejarlo en libertad, Elinore la valiente?.-

-Porque él dijo :'por favor".-

La bruja pareció pensar en esto y luego asintió con la cabeza. -Muy bien, será hecho.-

El príncipe fue liberado y contó una historia desgarradora de cómo Elinore estaba locamente enamorada de él, pero murió trágicamente antes de que pudiera convertirla en su reina. Contó que era él quien había vencido l gigante, al ogro y a la esfinge, pero incluso en su versión, ella era Elinore la valiente.

Unos meses después de su regreso triunfal, después de los banquetes y las fiestas que su hermano hizo, el príncipe cayó enfermo. Murió poco después, quejándose del estómago. En su lecho de muerte seguía repitiendo: -Fue el pastel. Fue el pastel.- Es gracioso que haya gente que en el lecho de muerte deliren con que saben que han sido envenenados.

Elinore se hizo pasar por la hija bastarda de un noble. Tenía dinero suficiente para poner un negocio. No quería que se supiera nada más de ella. Compró un negocio familiar de panadería, que pertenecía a una pareja de ancianos, que a pesar de haber tenido muchos hijos, ninguno quería ser panadero. Elinore aprendió el negocio con ellos y encontraron a alguien que amaba su negocio

hijos, ninguno quería ser panadero. Elinore aprendió el negocio con ellos y encontraron a alguien que
tanto ellos. A los poco años Elinore conoció y se casó con un panadero. Sus

tanto ellos. A los poco años Elinore conoció y se casó con un panadero. Sus pasteles fueron la comidilla del reino, pero si alguien alguna vez alguien sospechaba que ella se parecía a la fallecida Elinore, bueno, ella era la hija bastarda de un noble. La gente le guiñaba un ojo y asentía con la cabeza y le creía.

El marido de Elinore era tan suave y firme con su familia como lo era cuando preparaba las masas. Él nunca podría igualar a los pasteles de Elinore , pero ella nunca podría conseguir hacer la corteza del pan como él. Pero no lo veía como algo malo, porque entendía que la vida no era acerca de ser el mejor, sino que se trata de ser feliz. Y en eso Elinore, su marido y sus hijos eran muy buenos por cierto.

de ser el mejor, sino que se trata de ser feliz. Y en eso Elinore, su
Yasmine Galenorn The Shadow of Mist - An Otherworld Novella
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Yasmine Galenorn

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An áit a bhuil do chroí is ann a thabharfas do chosa thú. Tus pies

An áit a bhuil do chroí is ann a thabharfas do chosa thú.

Tus pies te llevarán a donde esté tu corazón.

-Refrán Celta-

El mar da y el mar quita.

-Abuelo de Fionna Conneely en El Secreto de Roan Inish-

Capitulo 1

Miré por encima del agua mientras la llamada de las olas me cantaba. Corrían en mi sangre, atrayéndome para que me despojara de mi humanidad y buceara profundamente, para regresar al corazón de la Madre. La presencia de la Madre del Océanos era fuerte aquí, y ella era una parte de mí ahora, una parte de mi vida como si ella nunca hubiera estado en la lejana costa de mi antiguo hogar. Había vivido lo suficiente en la costa oeste del estado de Washington para darme cuenta de que mi vida anterior lentamente iba retrocediendo hacia el pasado para siempre.

Oh, yo era mucho más vieja que los ciento un años que habían pasado desde que puse el primer pie en la isla de Ellis, eligiendo los Estados Unidos como mi nuevo hogar, pero mi pasado se retiraba, y no estaba triste de ver que los recuerdos se desvanecían, como fotografías viejas. Durante los años siguientes, la vida había cambiado y transformado drásticamente, por lo que yo también lo

hice, pero ahora

que mi verdadero yo. Para adoptar plenamente esta tierra como mi

casa, esta vida como mi destino.

ahora me sentía preparada para instalarme en

Para adoptar plenamente esta tierra como mi casa, esta vida como mi destino. ahora me sentía
Y
Y

aún más, estaba lista para salir del armario y decirles a mis

vecinos, a mi empleador y al mundo, quién era yo realmente. Por primera vez en mi vida desde que huí en la oscuridad de la noche en una embarcación que me esperaba, estaba lista para salir y decir, soy Siobhan Morgan, y soy Selkie, una werefoca si quieres. Soy

parte de la Comunidad Supe y no voy a ocultarlo más.

La vida en este país me había tratado bien. ¡Oh no!, había habido retrocesos y caídas, pero ahora… Me di unas palmaditas en la curva redonda de mi vientre, que hasta los últimos meses había sido siempre plano y tonificado. Ahora había una vida dentro de mí, y yo tenía todo lo que siempre quise.

-Hijita, -le susurré a la presencia en mi interior. -He esperado mucho, mucho tiempo para tenerte. Sólo desearía poder llevarte a un mundo que no sea tan hostil y enojado. -

Como en respuesta, un golpe leve de un pie pequeño contestó. ¿O fue una aleta?. Mitch y yo tendríamos que hablar en poco tiempo

con la comadrona para tener claro todo lo que me pasaría a mí, y a

la niña, durante el parto. Sabía que iba a tenerla en el agua, con las

madres de la manada rodeándome. Pero más allá de eso, no estaba segura. Mitch y yo habíamos intentado durante tanto tiempo que quedara embarazada, y nuestras esperanzas se frustraban una y otra vez. Y ahora, realmente estaba sucediendo, gracias a los

médicos elfos que mis amigas, las hermanas D'Artigo, me habían presentado.

Mientras yo parpadeaba contra las nubes grises que amenazaban con un aguacero durante la tarde de otoño, mi celular sonó. Lo abrí, esperando oír la voz de Mitch, que era el único que sabía dónde

la tarde de otoño, mi celular sonó. Lo abrí, esperando oír la voz de Mitch, que
estaba ahora, pero para mi sorpresa, respondió una voz más profunda. -¿Siobhan?. ¿Siobhan Morgan?.- Mierda.

estaba ahora, pero para mi sorpresa, respondió una voz más profunda.

-¿Siobhan?. ¿Siobhan Morgan?.-

Mierda. Dejé escapar un grito y dejé caer el teléfono, mirando a la pantalla brillante. ¿Debo recogerlo de nuevo?. ¿Podría estar equivocada?. ¿Podría ser para otra persona?. Recé para que hubiera cometido un error, recuperé con cautela el teléfono desde el suelo y poco a poco me lo llevé al oído.-

-¿Quién me habla, por favor?.-

-Tú sabes muy bien quién soy. No te hagas la tonta. -Su acento se había desvanecido, al igual que el mío, pero era el mismo tono duro del que había huido hace tantos años.

-¿Terry?. ¿Eres tú?.-

-Sí, es Terrance. Y antes de que cuelgues, porque sé que estás pensando en ello, deja que te deje con este pensamiento: Te he estado rastreando, niña. Durante cien años, te he estado buscado. Y ahora que te he encontrado, me voy a encargar de que cumplas con tu parte del trato.-

Sostuve el aliento. No podía ser él. No después de cien años. Había cruzado el océano para alejarme de él, y luego crucé el continente. Había corrido tan lejos, tan rápido, dejando todo atrás, que apenas podía recordar los días antes de aterrizar en Nueva York.¿Qué diablos iba a hacer?.

-No fue mi trato, Terry. Yo no hice los arreglos, y no estaba de acuerdo con ellos. De hecho, si lo recuerdas, yo quería que fueras juzgado por el Tribunal, pero por mucho más que por justicia, yo

ellos. De hecho, si lo recuerdas, yo quería que fueras juzgado por el Tribunal, pero por
reclamé mi libertad. Puedo reclamar daños por lo que me hiciste esa noche. Así que

reclamé mi libertad. Puedo reclamar daños por lo que me hiciste esa noche. Así que bien podrías dar la vuelta y volver a tu casa en Cobh, porque nunca voy a poner un pie en esas costas otra vez.-

-Nena, me fui a Irlanda para encontrarte, y juré que haría que eso sucediera no importa cuánto tiempo me llevara. He estado en casa varias veces, pero he pasado la mayor parte de los años peinando la tierra. Y ahora sé dónde estás. Puedes bailar en torno al tema todo

lo que quieras, pero los hechos son simples. A pesar de que te

escapaste y te ligaste a otra manada, tus padres llegaron a un contrato con mis padres, y estás moralmente obligada a cumplirlo. Siobhan Morgan, te vas a casar conmigo. Me perteneces a mí, y voy

a por ti. Así que resígnate a tu destino, porque no vas a alejarse de

mí esta vez. Te voy a localizar en cualquier lugar al que vayas.

Con eso, la línea se cortó. Apreté los nudillos en mis labios. Había pasado el siglo pasado pasando de un lugar a otro, mintiendo acerca de quién era, lanzando miradas sobre mi hombro para asegurarme de que Terry no me había seguido. Después de veinticinco años, sentí un rayo de esperanza. Después de cincuenta años, empecé a creer que había logrado escapar y volví a usar mi propio nombre.

Y después de noventa años, me relajé, y fue entonces cuando conocí

a Mitch y me enamoré. En la mayor parte de los años que habían

transcurrido, la tecnología recién comenzaba, y hasta hace poco, buscar a alguien que no quería ser encontrado había sido mucho más difícil. Hasta la Internet, pensé. Esa debe ser la forma en que

me encontró.

Internet, pensé. Esa debe ser la forma en que me encontró. Cerré el teléfono y lo

Cerré el teléfono y lo metí en el bolsillo cuando una llovizna comenzó a salpicar el suelo y corría por mis mejillas como lágrimas.

El sabor de la lluvia ácida quemaba mi lengua cuando cogí una de las gruesas

El sabor de la lluvia ácida quemaba mi lengua cuando cogí una de las gruesas gotas y me la tragué. El agua se utilizaba por ser pura. El agua se utilizaba por ser sagrada. Ahora, incluso en las profundidades de los océanos, estaba contaminada. Pero aún así, la Madre del Océano perseveraba y rodaba en olas a través de la faz del mundo. Ella cantaba en mi sangre y me recordaba lo que yo era.

El cielo se iluminó con un destello de relámpago vertiginoso y sacudí la cabeza, despejando mis pensamientos me lancé en el coche. Un trueno retumbó sobre mi cabeza mientras estaba sentada ahí, agarrando el volante y sin saber qué hacer.

Mitch lo sabría, si me atrevía a decírselo. Y ahora que estaba embarazada, seguramente los ancianos de la manada vendrían y nos ayudarían. Pero en algún lugar profundo de mi corazón, sabía que había mentido. Les había mentido a todos ellos. ¿Cambiaría eso lo que ellos sentían por mí?. Pasara lo que pasara, nunca me entregaría Terry de buena gana. Antes que eso, me moriría. De hecho, una vez, lo había intentado sin éxito.

-Siobhan Morgan, no desafiarás a tu padre.- Mi madre me empujó de nuevo en mi silla. Se veía agobiada y tensa, y tuve la sensación de que ella no esperaba mi protesta. -Terrance Fell es tu prometido y que te casarás con él. Tu padre y yo dimos nuestra palabra. Estás moralmente obligada a mantener nuestra promesa.-

Cerré los ojos y apoyé la cabeza en el respaldo de la mecedora. Las paredes necesitaban ser arregladas y el techo tenía filtraciones, y mi madre estaba tratando desesperadamente de barrer el suelo, pero la suciedad y la arena eran gruesas.

filtraciones, y mi madre estaba tratando desesperadamente de barrer el suelo, pero la suciedad y la
Nos habíamos mudado a la casa hacía seis años, cuando mi padre trajo a la

Nos habíamos mudado a la casa hacía seis años, cuando mi padre trajo a la familia de las Islas Orkney, en la que no moríamos de hambre, a las calles de Queenstown, en Irlanda. La tierra olía desagradable aquí, a diferencia del límpido olor de la suciedad en nuestra antigua casa. La casa estaba siempre cubierta de polvo y muy cerca de los demás seres humanos. Anhelaba el sonido de las olas golpeando en la costa de las islas, pero aquí teníamos comida,

y mis hermanos y mi padre encontraron trabajo. Vivíamos en las

afueras de la ciudad, cerca de la cala, cuidándonos a nosotros

mismos como la mayoría de los Roane lo hacían

Así era como nuestro pueblo se llama aquí… los Roane, en lugar de Selkies, pero yo seguía tercamente aferrada al nombre con el que yo

había crecido. Selkie era reconfortante y familiar; Roane era extraño

y confuso. Tan confuso como los caminos de la ciudad y el bullicio

de tantos humanos vagando por las calles. Después de seis años, me había adaptado a vivir en medio de ellos, pero ahora deseaba no

haber visto nunca las calles de Queenstown.

-¡No voy a casarme con él!. No lo haré. -Enojada, le tiré el vestido que había cosido al suelo y apreté mis manos en puños. Yo nunca había hablado con mi madre como en ese momento, y parte de mí se sentía avergonzada y apenada, pero había demasiado en juego para dejarlo ir en un largo silencio.

-Recoge ese vestido. Es tu vestido de novia, por lo menos para la ceremonia entre los humanos.- Rhiannon apoyó las manos en las caderas y me miró. -Siobhan, no puedes traicionarnos. Terrance es el príncipe de su pueblo. Él se va a asegurar de que nuestra familia nunca se aleje. Es rico, tiene una buena posición en la sociedad humana y Roane, él ha prometido que nunca te faltará nada.-

se aleje. Es rico, tiene una buena posición en la sociedad humana y Roane, él ha
Apreté los labios y le arrebaté el vestido. Tomé la ropa arrugada en la mano

Apreté los labios y le arrebaté el vestido. Tomé la ropa arrugada en la mano y quería usarla como una soga en lugar de usarlo para el hombre que me había violado. Mi padre lo sabía, y mi madre. Por esa razón, Terrance se había ofrecido a casarse conmigo. Así no tendría que enfrentar el Tribunal de la manada.

Pero yo lo sabría. Siempre sabría que mi marido me había forzado y luego me compró con la promesa de riquezas. La idea de su toque hizo que mi piel se pusiera de gallina y solté un grito agudo.

-No somos Roane. Somos Selkie. Él no es uno de nosotros.- El hecho de que mis padres sabían lo que había hecho no había influido en ellos. Yo ya había abogado porque lo llevaran ante el Tribunal, pero se asustaron por el poder que él tenía en Queenstown y entre los Roane. Ellos trataron de justificarlo, pero yo sabía que no querían hacer escándalos. Yo era el cordero del sacrificio, ofrecido en bandeja de plata para mantener la paz y hacer feliz al príncipe de los Roane.

-Tienes razón… Terrance no es uno de nosotros, y eso es algo bueno para la manada, -dijo mi madre. -Sabes que los ancianos están pidiendo sangre nueva. Nos estamos muriendo, Siobhan. No puedes aparearte con uno de los nuestros. La endogamia está matando a nuestra gente. Es por eso…, -hizo una pausa, y luego después de un momento añadió: -Es por eso que me uní a la manada de tu padre. Para traer sangre nueva en la mezcla. No, está establecido. Te casarás con Terrance y te convertirás en una princesa, y llevaras a sus hijos para el bien de nuestra familia y la

manada.-

a sus hijos para el bien de nuestra familia y la manada.- No dije nada. ¿Qué

No dije nada. ¿Qué podía decir, excepto para arremeter contra ella de nuevo?. Mi madre hizo una pausa, mirándome con el rabillo del

las
las

ojo. Su voz era suave, casi dulce, cuando ella agregó: -Sé cómo te sientes, querida. La manada me trajo a tu padre mayormente de la misma manera. Me sacaron de mi familia y yo no podía resistirme, y así fue que me convertí en Rhiannon de la manada del Norte de

Islas Orcadas. Tu padre se casó conmigo y me trajo a su gente,

mi gente, ahora y hemos aprendido a amarnos uno al otro en los

últimos años. El hecho de que Terrance acordó armonizar su manada con la manada Cobh Selkie es suficiente para lavar todos sus pecados, mi hija. Necesitamos desesperadamente sangre nueva.

-

La

miré por un momento. ¿Era todas las mujeres de nuestra

manada simplemente premios para los hombres?. -Entones somos con los Finfolk¹, ¿las mujeres no cuentan para nada?. ¿Debo dejar que todo siga su curso y y entregarme a cualquier hombre en el

camino si ustedes dicen que es bueno para nuestro pueblo?.-

-Hush. No digas esas cosas. No es así.- Hubo una mirada de dolor

en la cara de mi madre que hizo que me sintiera bien. Le toqué un

punto sensible. Quería retorcer el cuchillo, pero finalmente me

limité sacudir la cabeza.

-Entonces no te importa que me él me violó. Y el Tribunal cierra los ojos. ¿Mis propios padres se limitan a ignorar lo que hizo con el fin

de poner comida en la mesa y traer sangre nueva a la manada?,-

Rhiannon dejó escapar un largo suspiro. -Todos hacemos sacrificios, Siobhan. Todos renunciamos a nuestra libertad para el mejoramiento de nuestras familias. Tu familia es la manada. Tu deber es hacer todo lo posible para garantizar la continuidad de nuestro pueblo. Ahora quita el polvo de tu vestido y vuelve a

coserlo.-

todo lo posible para garantizar la continuidad de nuestro pueblo. Ahora quita el polvo de tu
-Eso es todo, ¿entonces?.- Ella se encogió de hombros para indicar que la discusión había

-Eso es todo, ¿entonces?.-

Ella se encogió de hombros para indicar que la discusión había terminado.

-Vamos a salir esta noche a las aguas, y necesitas terminar el vestido antes de pasado mañana. Te vas a casar, Siobhan. Con un príncipe. Él es rico, y te dará niños y de pie. Y él se unirá a nuestro pueblo. Alégrate al pensar en lo que puedes hacer por los demás, y por el hecho de que él te encuentre atractiva

Mientras ya me acomodaba en la mecedora, con el vestido en la mano, mis pensamientos se adelantaron. Tenía dos días. Sólo dos días para asegurarme de que Terrance nunca me tocara otra vez. Dos días a cambio de mil años de tradición. O… tal vez… tal vez no era necesario cambiar la tradición. Tal vez lo que necesitaba era cambiarme a mí misma para ponerme fuera de su alcance.

Reflexionando sobre esta nueva idea, volví a ponerme coser, pero con cada puntada, me sentía como si estuviera apretando el nudo de mi futuro. Esa noche, de pie en el borde del puerto, miré por sobre las aguas oscuras. La mayor parte de mi familia ya se había deslizado de nuevo en su piel y había vuelto al mar. Los Selkies escondían su piel al tomar forma humana, y cada uno de nosotros tenía un escondrijo seguro para almacenarlos. Ahora llevaba la mía como los demás la tenían, en una bolsa que colgaba debajo de mi cadera.

Contemplé el agua, hipnotizada por el chapoteo de las olas. Luego, lentamente, caminé hacia la rompiente. Miré a mí alrededor. No había nadie a mi lado, nadie que pudiera verme. Seguramente podría cambiar y deslizarme hacia el mar y dejándome ir en forma

nadie a mi lado, nadie que pudiera verme. Seguramente podría cambiar y deslizarme hacia el mar
disimulada con las corrientes. Tal vez debería seguir adelante. Entrar en mar abierto y ver

disimulada con las corrientes. Tal vez debería seguir adelante. Entrar en mar abierto y ver a dónde me llevaba.

Las posibilidades eran que podría terminar como alimento de los tiburones o capturadas por los pescadores, ¿pero que sería peor que una vida ligada a Terrance?, ¿Qué sería pero que tener sus manos sobre mí noche tras noche?. Traté de imaginar lo que sería encontrarme a mí misma en las fauces de un tiburón. Sería rápido, muy pronto, pero sin embargo estaría sola. ¿Podría hacerlo?. ¿Podría enfrentar la muerte por mí misma?. Yo podría vivir sin mi manada, me convertiría en una solitaria… y sabía que era capaz de eso. ¿Pero una muerte dolorosa y sangrienta sola en el mar por la noche?. La idea fue más de lo que podía soportar.

No, no podría hacerlo. Siempre me preguntaría cuándo y dónde llegaría mi fin, porque los Selkies por sí solos no duraban mucho. Y si un Finfolk se apoderaba de mí, sería peor.

Mientras estaba allí, con los tobillos en el agua, otro pensamiento me vino a la mente. Había una opción que había pasado por alto. Podría terminar ahora, vagabundeando en el mar en forma humana. Ahogarse es fácil, dejas que respirar y cierras los ojos mientras estás a la deriva en los brazos de la Madre Océano. Todo habría terminado… toda la preocupación, todo el miedo de decepcionar a todos.

Casarse con Terrance estaba fuera de la cuestión, y mis padres me habían entregado efectivamente a él. La vida en soledad en el mar era muy peligrosa. No podía quedarme en la ciudad… Terrance me encontraría. No podía ir a casa a las Orkneys… también me seguiría hasta allí. Aturdida y sintiéndome traicionada, poco a poco me empecé a meter en el agua, con la falda de mi vestido flotando

allí. Aturdida y sintiéndome traicionada, poco a poco me empecé a meter en el agua, con
en mi
en
mi

la superficie mientras el frío me golpeaba hasta la médula.

Incluso en junio, el agua estaba fría, continué caminando reteniendo

aliento y el agua me llegaba hasta mis rodillas y los dedos de

mis pies se enroscaban en el limo y me deleitaba con la sensación de

la arena suave y húmeda.

Un resonante y fuerte ruido sacó de mis pensamientos y miré a través de la cala. Un trasatlántico estaba siendo remolcado al

interior del puerto, regresaba de América, sin duda, adonde miles

de emigrantes acudían con la esperanza de días mejores y una vida

que podría prometer algo que no fuera la pobreza y el hambre. Un nuevo comienzo. Eso es lo que ellos esperaban.

Por un momento, deseché el casco del barco gigante de mi mente, pero luego… Miré de nuevo. Queenstown o Cobh, como había sido conocida por siglos antes de que algunos humanos idiotas hubieran cambiado el nombre después de que se convirtiera en un importante puerto para el mundo. Y ahora, mientras miraba la nave, una idea comenzó a formarse. ¿Qué pasaba si yo estaba en ese barco cuando zarpara?. El crucero se alejaría pronto e izaría las velas para satisfacer la demanda. ¿Qué pasaría si me reservaba un pasaje en el Umbría y simplemente me desvanecía en una nueva vida?.

Mi estómago se estremeció. Yo estaría abandonando a mi familia,

dejando mi hogar por una costa distante… ¿Qué futuro tendría en Estados Unidos?. Cualquier futuro que deseara tener. El pensamiento resonaba mientras la idea daba vueltas en mi mente.

Realmente no podría hacer esto. ¿Podría?.

tener. El pensamiento resonaba mientras la idea daba vueltas en mi mente. Realmente no podría hacer
Pero si no lo hacía… el rostro de Terrance surgió amenazadoramente en mis pensamientos y

Pero si no lo hacía… el rostro de Terrance surgió amenazadoramente en mis pensamientos y empecé a temblar. No podía dejar que me tocara otra vez.

-Te quiero,- me dijo, extendiendo la mano para acariciar mi mejilla. Me lancé lejos de él. Había algo en él que me ponía la piel de gallina. Le sacudí la mano cuando trató de retener la mía, pero sus dedos en mi cara se sentían mucho más invasivos. Había ido de paseo con él sólo porque mi padre insistió en que saliera de la casa. Toma un poco de aire fresco, me había dicho.

-Terry, no siento lo mismo por ti. -Traté de suavizar mis palabras con el fin de quitarles el aguijón, pero no importa cómo lo dijera, se trataba de un rechazo. -Soy terca, mi familia lo dice. Sinceramente, no sé lo que quiero pero realmente no deseo contraer matrimonio en este momento.-

No era exactamente la verdad, pero estaba lo suficientemente cerca. Estaba buscando el amor, pero sólo con la persona adecuada. Estaba buscando un hombre que hiciera que mi corazón latiera más rápido, que me acelerara el pulso y que hiciera que mi respiración

se quedara atrapada en la garganta porque yo lo querría más de lo que necesitaba a alguien o alguna otra cosa.

Terry soltó un bufido. -No tienes que sentir de la misma manera.-

A medida que él se acercaba, yo bailoteaba hacia al otro lado, a

través de la hierba que llegaba hasta mis rodillas y que corría por el

costado del acantilado que miraba al puerto.

-Mira, los barcos llegan a puerto. - Traté de cambiar de tema, el calculó la distancia entre nosotros cuando me lancé fuera de su alcance. Había algo en sus ojos que me dieron ganas de correr a

la distancia entre nosotros cuando me lancé fuera de su alcance. Había algo en sus ojos
casa y cerrar la puerta detrás de mí. Él era despiadado, un hombre que haría

casa y cerrar la puerta detrás de mí. Él era despiadado, un hombre que haría lo que fuera para conseguir lo que quería.

-No hace falta que me quieras. No me importa. Te quiero, Siobhan Morgan, y eres una tonta si me rechazas. Te puedo dar todo. Te puedo dar riquezas y la seguridad. Puedo hacerte una princesa. Y puedo proteger a tu familia. Todo lo que tienes que hacer es obedecerme. Eso es todo lo que pido a cambio.-

Yo mantuve la boca cerrada. Mi familia había venido de un sitio duro. Hace seis años, habíamos sido obligados a abandonar nuestro hogar en las Orkneys, porque no había suficiente para comer… incluso el mar se había vuelto inestable para nosotros. Habíamos llegado a Queenstown y encontramos una casa. Mis hermanos habían encontrado trabajo en los muelles y mi madre lavaba. Mi padre bebía casi todo el tiempo. Nos las arreglamos y logramos sobrevivir. Pero la vida seguía siendo dura, y la espalda de mi madre siempre estaba dolorida.

Traté de imaginarme aceptando su oferta. ¿Qué es lo qye podía hacer él por nuestra familia…?. Sin embargo, otra mirada en sus ojos aplastó cualquier pensamiento que tuviera de decirle que sí. Mi corazón latía con fuerza una advertencia. Con Terry no estaba a salvo. Él me recordaba a un Finfolk, un hombre mortal y traicionero.

-No, gracias. - Dejé escapar un largo suspiro. -Pero te agradezco la oferta. -No era algo bueno para la manada hacer que uno de la realeza se enojara.

bueno para la manada hacer que uno de la realeza se enojara. Él soltó una risa

Él soltó una risa aguda y saltó hacia adelante, agarrándome de las muñecas. -Entonces estamos en una persecución, -dijo, con su cara enrojecida. Podía sentir las oleadas de emoción que salían desde él

y me encontré tratando de escapar. Pero Terry era más pesado y más alto que

y me encontré tratando de escapar. Pero Terry era más pesado y más alto que yo, y antes de que pudiera romper su agarre, él me tiró al suelo y cayó encima de mí. Mientras empujaba mi falda con sus manos torpes a lo largo de mis muslos, sus ojos brillaban.

-Me alegro de que dijeras que no, -susurró. -Me gustan los desafíos.-Empecé a gritar, pero él puso su mano sobre mi boca y me sonrió en forma maliciosa. -Ahora, ahora, no querrías que un hermano pequeño y dulce de los tuyos desaparezca… para convertirse en comida de tiburones, ¿verdad?.-

A medida que su significado se hizo eco en mis pensamientos, cerré los ojos y pensé en el mar. Ella siempre estuvo ahí, y ella me limpiaría y sanaría cuando él terminase. Pero Terry no quería que me perdiera la diversión, y mientras él se introducía en mí, solté un pequeño grito y me di cuenta de que no importaba cuántas veces me bañara, nunca conseguiría quitarme la sensación de él en mí.

Dejé el coche en frente de nuestra casa y corrí por las escaleras. La casa de dos pisos era modesta, pero nos pertenecía a Mitch y mí, y era nuestro hogar. Mientras cerraba la puerta detrás de mí, todo lo que podía pensar era en el pasado. Pasé la cerradura y comencé a gritar llamando a Mitch, pero luego me detuve. Él estaba fuera en un trabajo. Mitch era un contratista y restauraba casas antiguas para una empresa que pertenece a unos inversionistas. Y otra cosa se me había ocurrido en el camino a casa.

Yo nunca le había dicho a Mitch la verdad sobre mi pasado. Al principio, tenía miedo de que si el la manada de focas de la Bahía Puget Sound descubriera que había estado comprometida con Terry, podrían hacerme volver a casa y afrontar las consecuencias.

Sound descubriera que había estado comprometida con Terry, podrían hacerme volver a casa y afrontar las
Luego, después de Mitch y de enterarme de nuestra hija, eso parecía un punto discutible.

Luego, después de Mitch y de enterarme de nuestra hija, eso parecía un punto discutible.

Me obligué a ir a la cocina donde puse la tetera y para tomar té de manzanilla, tratando de sacar las bolsas fuera de la caja. Tenía que calmarme, pensar con claridad. Cuando ya me deslizaba en una silla en la mesa, esperando a que la tetera silbara, saqué mi teléfono celular. El número de Terrance aparecía como bloqueado. Así que, punto número uno: no tenía ni idea de dónde estaba él, pero él sabía dónde estaba yo. Por lo menos, sabía mi número de teléfono.

Punto número dos: Él me quería de vuelta, lo que significaba que no no estaba a salvo. Y otro pequeño asunto a considerar: ¿Qué haría cuando descubriera que estaba embarazada de otro hombre?. Pero, cuando me hice la pregunta, supe la respuesta. Terrance lanzaría su ira y me obligaría a abortar. Yo lo conocía. Él era el príncipe de su pueblo. Y al tratar con la realeza, especialmente en la Comunidad de Supe, los linajes eran todo. Él no querría un hijo de otro hombre desplazando a los suyos.

Miré el reloj mientras vertía el té. No podía decírselo a Mitch, no hasta que supiera cómo iba a manejar esto. Tenía los pelos de punta. Él lo tendría que saber en algún momento, pero cuanto más lo pensaba, más me daba cuenta de que él reaccionaría precipitadamente y resultaría herido.

Y no me atrevía a acudir a la manada en busca de ayuda, no

todavía. Lo más probable era que me protegieran, pero yp había

sido un problema para ellos durante años porque no podía concebir

y

rompiéramos para que él pudiera estar con otra mujer que pudiera

Mitch estaba enamorado de mí. Ellos habían tratado de que

para que él pudiera estar con otra mujer que pudiera Mitch estaba enamorado de mí. Ellos
tener a sus hijos. Estábamos juntos sólo debido a la gracia de mi hija que

tener a sus hijos. Estábamos juntos sólo debido a la gracia de mi hija que estaba por nacer.

No, sólo había un lugar al que podía acudir. Camille, Dalila, y Menolly D'Artigo eran las únicas mujeres que yo sabía que no dudarían en ayudarme con Terrance. Respirando profundamente, marqué su número y espera a que sonara hasta que contestaron.

en ayudarme con Terrance. Respirando profundamente, marqué su número y espera a que sonara hasta que
Capítulo 2
Capítulo 2

Cuando el Lexus de acero gris se detuvo en frente de la casa, con un Jeep Wrangler justo por detrás, respiré profundamente. Camille y Delilah estaban aquí. Miré de nuevo el teléfono. Se suponía que Mitch debía llamarme. Cuando llegaba tarde a casa siempre me llamaba para hacerme saber cuánto tiempo iba a tardar. Su equipo había estado involucrado en la restauración de una chimenea original y querían terminarlo antes que terminara la semana. Lo que significaba que no iba a estar por aquí durante nuestra conversación.

Me alisé el vestido y miré alrededor de la casa. Nosotros ni siquiera habíamos tenido nuestra inauguración oficial, y yo esperaba posponer las invitaciones hasta después de que la sacerdotisa de la manada viniera a bendecir la nueva casa, pero esto era demasiado importante. Además, las chicas nunca traen nada malo con ellas… al menos no a propósito. Estaban luchando contra un grupo de demonios que estaban tratando de entrar a través de los portales para dominar la Tierra y el Otro Mundo, y me contento con sentarme y dejar que ellas lo manejen. El timbre sonó y las dejé entrar, señalándoles que pasaran a la sala de estar.

-No sé cuánto tiempo tengo antes de que Mitch llegue a casa, -les dije. -Va a llegar tarde, pero quiero ocuparme de esto antes de que llegue aquí, si no les importa.- Me froté los brazos por la sensación de frío y me di vuelta hacia el calor.

-¿Qué ese temblor, nena?. Camille, la mayor, con su cabellera negra como el azabache, parecía un cruce entre un miembro de la ―Sociedad para el Anacronismo Creativo‖ y una anfitriona del Bar ―S y M―. Una verdadera zorra. Luego entró Delilah, de más de un

Anacronismo Creativo‖ y una anfitriona del Bar ―S y M―. Una verdadera zorra. Luego entró Delilah,
metro ochenta de estatura, delgada y atlética, una weregata rubio- dorado. Su hermana Menolly no

metro ochenta de estatura, delgada y atlética, una weregata rubio- dorado. Su hermana Menolly no pudo venir, ella era un vampiro y no salía hasta antes del atardecer.

-¿Cómo empiezo?.- Me volví hacia ellas, mordiéndome los labios. ¿Cómo me iba a sentar aquí a decirles a mis amigas que les había mentido desde el principio, a pesar de que la mentira era para mi propia protección?. Decidí que sería como quitarse los dientes, mejor simplemente tirar de ellos que tratar de escabullirse, respiré profundo, y entonces todo se derramó desahogándome.

Delilah se me quedó mirando, con una mirada atónita de su rostro. Ella lentamente se inclinó hacia adelante, con sus pesadas botas de motociclista en el suelo mientras que apoyó los codos en el pantalón de jean que le cubría las rodillas.

-¿Quieres decir que no fuiste enviada a los Estados Unidos a causa de la endogamia?.-

-No realmente, - sacudí la cabeza. -Me escapé. Me pasé todo el viaje, aterrorizada de que alguien se deslizara a bordo detrás de mí y me arrastrara por la borda de regreso a a casa. Pero no pasó nada. En el momento en que llegué a la Isla Ellis, me di cuenta de lo que había hecho realmente. Me había escapado.

-¿Y tus padres te iban a casar a un violador? ¿Cuán enfermos pueden estar? Aunque… - Camille miró a Delilah y resopló: - Seguro que suena como algunas de las familias en el Otro Mundo. No estamos acostumbradas a las personas así. Fuiste valiente para salir corriendo.-

a las personas así. Fuiste valiente para salir corriendo.- -¿Valiente?. Tal vez. Pero no lo suficientemente

-¿Valiente?. Tal vez. Pero no lo suficientemente sabia como para cubrir mis huellas una vez que me propuse ir para la Costa Oeste.

Diablos, algunos de los estados aún estaban formándose y lidiando con el hecho de ser

Diablos, algunos de los estados aún estaban formándose y lidiando con el hecho de ser estados. Las ciudades eran primitivas e inestables, a diferencia de las ciudades en el este. No creí que alguien jamás sería capaz de encontrarme y cuando pasaron los años, me volví descuidada. -Salté de la cama y me paseé, demasiado nerviosa para sentarme. -Pero ahora Terrance me ha encontrado y estoy aterrorizada.-

-Trata de recordar todo lo que te dijo en el teléfono. ¿Supongo que no tienes su número?.-

Negué con la cabeza. -Él bloqueó su llamada.-

-Genial. Bueno, partamos desde allí.

Camille señaló a Dalila, quien sacó su ordenador portátil y lo abrió para poder tomar notas. -Tenemos que saber todo acerca de Terrance. Acerca de tu huida, y de la manada de la que huiste. No tendrías algún retrato de él, ¿verdad?.-

-No, pero si se ve igual a como lo hacía en aquel entonces, puedo describírselos. Yo luzco bastante parecido a como lucía en ese entonces, por lo que no veo la razón por la que no suceda lo mismo con él. Aunque me tiño el pelo porque me gusta este color, y ahora me pongo maquillaje. Eso fue un gran cambio con respecto a esa época.

-Bueno, listo. Dame una descripción de su aspecto la última vez que lo viste, -dijo Delilah, con los dedos en el teclado. -Cerré los ojos y pensé en la última vez que había visto a Terry. Había sido el día antes de nuestra boda, y había estado enojado. Muy enojado.

la última vez que había visto a Terry. Había sido el día antes de nuestra boda,
-¿Qué quieres decir, que desea cambiar la fecha de la boda?. – Los ojos de

-¿Qué quieres decir, que desea cambiar la fecha de la boda?.Los ojos de Terry parpadeaban, su pelo negro estaba reluciente bajo el sol de la mañana. La niebla se estaba disipando en la cala y parecía que íbamos a tener un buen día.

-Pensé que podías aguantar. Por lo menos hasta el solsticio. Me gustaría casarme en un día de fiesta, -le dije, buscando darle una explicación razonable. Mi objetivo: Posponerlo el tiempo suficiente para reunir el dinero que necesitaba para el billete de barco.

-Eso no va a pasar, -dijo. -Mañana nos casamos, y tú serás mía. Toda mía. Tu familia se mudará de esa choza, y tú te mudarás a mi casa. A mi cama, -añadió, mirándome de reojo. Un ganso se acercó caminando a mi lado y me estremecí, envolví mis brazos alrededor de mis hombros.

-Terry, es sólo un par de semanas. ¿Por qué estás tan enojado?. Vas

a conseguir lo que quieres, ¿por qué negarme esto?. Considera que

es un regalo de bodas. -Me obligué a mirarlo obediente y bajé los ojos para que no pudiera leer lo que estaba pensando. Pero él se acercó y puso su dedo debajo de mi barbilla, inclinando la cabeza

para mirarme de cerca a la cara.

-No te creo, -dijo en voz baja, acercándose. -No te creo por un segundo. Sé cómo te sientes acerca de mí y lo que piensas de casarte conmigo. Lo que no pareces entender es que tus sentimientos no importan. Te quiero y voy a tenerte. Cambiarás, y mientras tanto, me voy a segurar de que lo disfrutes. Confía en mí, - me susurró, con sus labios abiertos a centimetros de los míos. -Te va

a encantar cada momento de cada noche.-

de los míos. -Te va a encantar cada momento de cada noche.- Me aparté, tratando de

Me aparté, tratando de mantener el equilibrio, pero él era un hombre alto y de hombros anchos, con una cintura estrecha. Y como

eran la naturaleza de los Roane, tenía el pelo negro azabache, ondulado y rizado alrededor

eran la naturaleza de los Roane, tenía el pelo negro azabache, ondulado y rizado alrededor de sus rejas. Una cicatriz era la única marca que él tenía, un corte irregular en la garganta que había tenido desde que un tiburón lo había cogido por el cuello. Sus parientes habían nadado para salvarlo y uno de ellos perdió la vida en el proceso. Pero Terry había sobrevivido y sanado, con sólo la cicatriz que se lo recordaba y que permanecía en sus dos formas, foca o humano.

Me sumergí en su mirada, queriendo recordar su cara cuando me fuera y todo esto fuese como un mal sueño. Terrance sería mi recordatorio de que el mal a veces llevaba un cuerpo muy agradable.

-Muy bien. Nuestra será boda mañana, -dije, y me aparté. -Ahora déjame. Tengo que empezar mi preparación para los rituales del

matrimonio.-

Mientras me alejaba, me obligué a centrarme en el hecho de que nunca tendría que mirarlo de nuevo. Nunca iba a hablar con él, a escucharlo o soportar su contacto. Pero para escapar, tendría que robar el dinero. Esperaba posponer la boda hasta que pudiera vender algunas cosas para ganarme el dinero del pasaje, pero no tuve tiempo.

En el momento en que llegué a nuestra casa, todo el mundo se había ido. Como un ladrón común, asalté los escondites secretos donde mis padres y hermanos guardaban su dinero, para terminar con un puñado de dinero cambio que cubrían el costo del boleto y un poco más.

cambio que cubrían el costo del boleto y un poco más. Empaqué dos maletas. El viaje

Empaqué dos maletas. El viaje sería frugal y frío hasta que encontrara una casa y un trabajo, la mayoría de lo que tomé era

ropa, alimentos, y unos pocos artículos de tocador. Me detuve, sin embargo, cuando llegué a

ropa, alimentos, y unos pocos artículos de tocador. Me detuve, sin embargo, cuando llegué a la caja de fotos de mi madre. Las imágenes eran caras, pero mi madre se las había arreglado para pagar una fotografía de toda la familia, y tenía tres copias de la misma. Toqué la fotografía con los labios, besándola suavemente, y luego deslicé la foto dentro de mi mochila, en medio de dos pequeños libros que le mantendrían plana y sin daños.

Después de eso, me metí un pequeño frasco de arena de las costas de las Islas Orkney en mi bolso, junto con mi piel de foca. Me había traído la arena conmigo a Queenstown, y la llevé conmigo a Estados Unidos. Tan pronto como terminé de empacar, escribí una rápida despedida.

Queridos mamá y papá, no puedo seguir adelante con el matrimonio. Simplemente no puedo casarme con Terrance. Sé que no lo entienden. Sé que sienten que debo hacerlo por la manada y supongo que me odiaran por ello. Por favor, no se molesten en buscarme, y no dejen que Terrance me busque tampoco. No me van

a encontrar. Consideren que estoy muerta, si quieren. Renuncio a

mis lazos con la manada. Los echaré de menos a todos. En cuanto a Terrance, puede pudrirse en las más negras profundidades del mar

y me alegraría. Denle mis hermanos de mi parte, un montón de

amor.

Siobhan

Me apresuré a ir hacia el puerto y una hora más tarde con el billete en la mano, estaba caminando apresuradamente por la pasarela. El Umbría estaba a punto de zarpar y me aseguré uno de los últimos asientos. Sería un viaje incómodo, pero en menos de tres semanas en el barco, caminaría a una nueva vida.

los últimos asientos. Sería un viaje incómodo, pero en menos de tres semanas en el barco,
Cuando la sirena del barco sonaba lentamente y se alejó de la orilla, me dirigí

Cuando la sirena del barco sonaba lentamente y se alejó de la orilla, me dirigí resueltamente a la parte delantera de la embarcación. Con las imágenes de mi familia parpadeando a través de mi mente, mantuve mis ojos en las aguas abierta mientras nos dirigíamos hacia el mar.

Miré a Camille. Sus ojos se llenaron de tristeza y me di cuenta que ellas me entendían. Ellas sabían por qué había mentido y me escondí detrás de una capa de medias verdades y engaños, Pero aún así… Tuve que pedirles disculpas.

-¿Pueden perdonarme por haberles mentido?.-

Dellilah lentamente hizo clic en guardar su archivo de notas. Entonces entró en Google e hizo una búsqueda con su nombre para ver si había imágenes en la Web, pero no había ninguna. Presionando sus labios, me tendió la mano y me llevó hasta sentarme en la silla entre ella y su hermana.

-Nosotras entendemos. Y Menolly… ella probablemente va a entenderlo mejor que nosotras, -dijo en voz baja. -La pregunta es, ¿qué hacemos ahora?. ¿Tiene el derecho de exigir que te cases con él?, ¿Hay alguna manera de que se pudiera hacer que lo pague?. Por el lado de la ley humana él no puede hacerte absolutamente nada, pero la Comunidad Supe podría verlo de otra manera. Ellos no podrían obligarte a ir, pero podrían mantenerse al margen y no hacer nada mientras él te toma. O hacerte la vida miserable si te

niegas.-

-No lo sé, -dije en voz baja. -La manada tiene costumbres pasada de moda. Debemos ser los werws que más se aferran a las tradiciones. Muchos de los Selkie y Roane todavía no interactúan con los seres humanos tanto como otras especies de cambia formas

Muchos de los Selkie y Roane todavía no interactúan con los seres humanos tanto como otras
lo hacen, y para ser honesta, ni siquiera somos como la mayoría de otros weres.

lo hacen, y para ser honesta, ni siquiera somos como la mayoría de otros weres. No nos regimos por la luna… no en nuestra transformación, por lo menos. -

Camille dejó escapar un largo suspiro. -La manada podría hacer una vida de perros para tu bebé, y para Mitch. Hablando de eso, ¿dijiste que todavía no le has dicho a Mitch sobre esto?. Craso error. No se lo puedes dejar fuera de esto o se molestara por ello. -

Negué con la cabeza. -No estoy seguro de qué diablos hacer. Se supone que debemos casarnos tan pronto como nazca el bebé. Ahora me pregunto, ¿él me dejará?, ¿ se apartaría él de la manada?.-

-Estas pidiendo prestado problemas. Siobhan, sé que piensa resolver esto sacando a Terrance fuera del camino y antes de que alguien se entere, ¿pero qué pasa si él se mueve antes de que podamos atraparlo?. ¿Qué pasa si él llama a Mitch en el trabajo o se presenta en tu puerta?.-

Sabía que ella tenía razón, pero no podía ni siquiera empezar a pensar en cómo le iba a decir a Mitch que había inventado una gran parte de mi pasado. Cariño, te mentí sobre casi todo lo de mi pasado, pero no es una gran cosa…-No. Si nosotras encontramos Terry primero.-

Delilah se encogió. -Ese un gran Si…. Tienes que darte cuenta que si Terrance conoce tu número teléfono celular, tiene que haber hecho sus deberes. Él te ha estado buscando durante más de cien años, y los acosadores por lo general no se preocupan por los sentimientos de los seres queridos de la víctima.-

por los sentimientos de los seres queridos de la víctima.- Ella me indicó que me quedara

Ella me indicó que me quedara quieta, me detuve sin saber qué hacer. Delilah puso su brazo alrededor de mi hombro y miré

fijamente a la imponente mujer amazona. Cuando la conocí, ella era dulce, un gatito en

fijamente a la imponente mujer amazona. Cuando la conocí, ella era dulce, un gatito en el fondo, pero me di cuenta de que había endurecido en el último año o así. Camille, también. Se veía cansadas, cansadas incluso cuando se estaban riendo.

-Aquí, -dijo, poniéndome delante del espejo en el pasillo. -Mírate. Mira tu vientre. Tienes una niña en el interior, tienes una que viene después de un duro y largo tiempo. ¿Vas a ponerla en peligro?. ¿Vas a dejar a la casualidad la supervivencia de tu hija porque tienes miedo a que tu novio se enoje contigo?.-

Mientras miraba a mi reflejo, solté un largo suspiro. Ella estaba en lo correcto. Ambas lo estaban, y yo tenía que enfrentar los hechos. - Voy a decírselo a Mitch esta noche cuando llegue a casa.-

-Bien. Mientras tanto, vamos a curiosear y a ver qué podemos encontrar. Tenemos que saber todo lo que puedas recordar acerca de los gustos de Terrance, aficiones, cualquier cosa que pueda ayudarnos a conseguir una ventaja sobre él.-

Al regresar a la cocina, me di cuenta de que este problema no iba a desaparecer sólo porque estaba negándolo. Me hundí en mi asiento y comencé a decirles todo lo que podía recordar.

-A Terry le gustaba el pescado, por supuesto, todos nuestros hombres eran pescadores, y la mayoría de los de Roane, también. Después de todo, ¿Quién conoce el mar mejor que un Selkie o Roane o uno de los Finfolk?.-

Les serví el té, con cafeína para Camille, a base de hierbas para Delilah y para mí, y coloqué un plato de galletas de mantequilla. Hago la mejor torta dulce en la ciudad, de eso estaba segura. Mis

mí, y coloqué un plato de galletas de mantequilla. Hago la mejor torta dulce en la
compañeros de trabajo siempre estaban pidiendo que les lleve un montón a las fiestas. -¿Cuál

compañeros de trabajo siempre estaban pidiendo que les lleve un montón a las fiestas.

-¿Cuál es la diferencia entre los Finfolk y los selkies o Roane, -me preguntó Camille.- En Otro Mundo, los selkies se consideran más parte de los weres que en lugar de las hadas. ¿Pero los Finfolk?.-

-Los Selkies y Roane son raros entre los weres, por eso tenemos nuestros trajes de foca. No cambiamos totalmente como ustedes, por ejemplo.-Señalé a Delilah. -Tú, ahora, incluso con la ropa cambias de forma como de collar. Los Selkies no tienen la posibilidad de cambiar ciento por ciento. Y no cambiamos una fase precisa de la luna.-

-Siempre me pregunté por qué.-

-No tengo idea, -le dije. -Nunca he conocido a una criatura de agua que cambie completamente, por lo menos, no un animal de agua, no uno gobernado por otra cosa que la Madre Océano en sí misma. Pero los Finfolk… se transforman completamente, pero también nunca toman forma de un animal por completo. Ellos son en parte pez y parte humanos en su estado natural.-

-Espera… ¿no son esos también llamados Meré?.- Camille se entusiasmó. -Si es así, entonces entiendo lo que estás diciendo.-

-Podría ser. ¿Tritones, sirenas? Ellos pueden tomar forma humana sólo por un corto tiempo en comparación con los selkies… unos días hasta que tienen que volver al mar. Pero ellos son…-

-Malvados. -Camille hizo una mueca. Malvados, repugnantes, y para nada buenos. En el Otro Mundo, los Meré se consideran Fae, pero no son bienvenidos cerca de la mayoría de las ciudades. De

buenos. En el Otro Mundo, los Meré se consideran Fae, pero no son bienvenidos cerca de
hecho, la mayoría de las los puertos de nuestras ciudades tienen guardias que están atentos

hecho, la mayoría de las los puertos de nuestras ciudades tienen guardias que están atentos a ellos, porque los hombres… así… son muy parecidos a Terrance. Tienes razón, hay una semejanza allí. Me pregunto si tiene la sangre mezclada. ¿Será Roane-Meré?. - Ella me dio una mirada que me dijo que no quería oír un sí.

-Eso explicaría mucho, -les dije, agarrándome el vientre. -Y si ese es el caso, incluso si tiene una pizca pequeña de Meré en la sangre, entonces él va a arrancarme a mi hija y la sacrificará sin dudarlo. Los Meré son posesivos, y una vez que deciden que algo, o alguien, es de ellos, hacen todo lo posible para que siga siendo así. Un niño de otro hombre pondría loco de celos a un Meré. Mi bebé sería un blanco fácil.

-¿Crees que hay una posibilidad?. ¿Incluso una muy leve?.- Delilah levantó la vista, alerta. -Si es así, será mejor que tengas algún tipo de protección.-

Me quedé en la mesa. ¿Podría haber sangre Finfolk en sus venas?. No podría ser mucho o tendría que estar en el agua más de lo que recordaba. Pero entonces me di cuenta de que no lo había conocido por mucho tiempo. Habíamos ido a dar un paseo, él me violó, y luego se ofreció a casarse conmigo para igualar el marcador. Había demandado menos de un mes el que mis padres hicieran un acuerdo con él sobre el pago de la boda. En todo ese tiempo, lo había visto por sólo unas horas aquí y allá. Sólo el tiempo suficiente como para saber que quería matarlo, pero no lo suficiente como para saber si pasaba mucho tiempo navegando en las olas.

-No sé, pero es posible. -Miré hacia arriba. -En este momento, estoy dispuesta a creer cualquier cosa.-

en las olas. -No sé, pero es posible. -Miré hacia arriba. -En este momento, estoy dispuesta
-¿Por qué no me muestras tu ordenador?, - dijo Delilah. Le llevé a la sala

-¿Por qué no me muestras tu ordenador?, - dijo Delilah. Le llevé a la sala donde guardábamos el escritorio con la computadora en él.

-Aquí está… ¿pero por qué?.-

-Porque quiero revisar en busca de spyware, troyanos, o gusanos, por todo lo que pudo haberte enviado. Hay tantas maneras de hackear la computadora de alguien que da miedo. Y si él está recolectando toda la información sobre ti que pueda encontrar… - Ella dejó sin terminar la idea, pero vi adonde quería llegar.

Me acurruqué en el sofá, no quería saber hasta qué punto Terry se había inmiscuido en mi vida sin yo haberme dado cuenta. Mientras estaba sentada allí, viendo Delilah tocando las teclas, la realidad de lo que estaba pasando comenzó a golpear mi hogar. Terrance estaba realmente nuevo en mi vida. Miré el reloj. Mitch estaría en casa pronto y tendría que decirle lo que pasó.

-Chicas, ¿pueden quedarse y ayudarme a que le explique?.- Miré a Camille, mientras me mordía la uña de mi dedo pulgar. -Sé que están ocupadas, pero yo sólo…-

-Tienes miedo, -dijo. -¿No Mitch, pero de lo que podría decir?.-

Asentí con la cabeza. -Le mentí. No completamente, pero estoy segura que no se lo dije todo. Y sé que él va a entender, pero ¿qué

pasa si

?

¿Qué pasaría si…?.-

-¿Qué pasa si no lo hace?. -

Una vez más, asentí con la cabeza. -¿Y si decide que me vaya?. ¿Y qué le deje a su hija?.-

pasa si no lo hace?. - Una vez más, asentí con la cabeza. -¿Y si decide
-Eso no va a suceder, -dijo Delilah. - Mitch es…Hola, ¿qué tenemos aquí?. Siobhan, ¿el

-Eso no va a suceder, -dijo Delilah. -Mitch es…Hola, ¿qué tenemos aquí?. Siobhan, ¿el equipo ha estado funcionando un poco lento

últimamente?.-

Fruncí el ceño, pensando en el pasado. Mitch principalmente lo utiliza para jugar a World of Warcraft con sus amigos, pero yo reviso mi correo electrónico, hago un poco de compras en línea y llevo mi diario en él.

-Sí, lo ha hecho. Desde hace aproximadamente un mes. Mitch dijo que tal vez tendríamos que desfragmentarla, pero no estoy segura de lo que eso significa. Puedo utilizar Outlook y puedo escribir en mi diario y navegar por la Web, pero no sé mucho más acerca de cómo funciona un ordenador.-

-¿El correo electrónico?. ¿Tienes un montón de correo basura? -Ella frunció el ceño, golpeando las teclas.

-Dioses, sí. Borro probablemente cincuenta por día.

-Debes obtener Gmail. Es mejor para lo que lo estás utilizando ahora mismo. ¿Dices que haces un montón de compras en línea?. ¿Qué pasa con la banca en línea?. -Delilah parecía preocupada, el tatuaje de la media luna con la guadaña negra sobre su frente se tornaba intermitente de plata.

-Sí, ¿por qué?. Miré para arriba. -¿Qué tiene de malo?.-

-Creo que… -Empezó a decir, luego se detuvo y movió el ratón unas cuantas veces más. - Creo que ha sido hackeado. Hay algunos procesos en marcha en tu administrador de tareas que no reconozco y que para mí se ven sospechosos.-

tareas que no reconozco y que para mí se ven sospechosos.- -¡Oh grandes dioses!. ¿Crees que

-¡Oh grandes dioses!. ¿Crees que Terrance es el responsable?.-

importa?.-
importa?.-

Ella se encogió de hombros. -Podría ser. No estoy segura de que estoy en lo cierto, sin embargo. Me gustaría llamar a Tim Winthrop para el le dé un vistazo. Él sería capaz de decirlo mejor que yo. ¿Te

Tim era un buen amigo de las D’Artigo. Él era un imitador de mujeres, aunque me enteré de que lo había dejado, y recientemente se había casado recientemente con su compañero de hacía mucho tiempo, Jason Binds. Mitch y yo habíamos sido invitados a la boda.

-Claro, adelante.-

Cuando Delilah abrió su teléfono celular, miré el reloj de nuevo. Mitch tendría que haber llamado ahora. Me di la vuelta, de rodillas en el sofá para mirar por la ventana la atronadora lluvia contra el pavimento.

Algo estaba mal. Podía sentirlo en mis huesos. Tuve una urgencia repentina e intensa por salir al Sound, deslizarme en mi piel y bucear profundamente en el agua, buscando refugio en las profundidades del mar. Cada vez que me sentía amenazada, eso era lo primero que me venía a la mente… la piel, correr al seno de la Madre Océano, y dejar que me abrazara fuerte.

-Tim llegará en no más de media hora, -dijo Delilah, interrumpiendo mis pensamientos. Traerá todo su equipo de diagnóstico con él. Si alguien puede averiguar lo que está pasando con el equipo, es él. -

Camille recogió la bandeja del té y la llevó a la cocina. -Voy a hacer un poco más de té, -dijo.

el equipo, es él. - Camille recogió la bandeja del té y la llevó a la
-Gracias. Todo parece tan surrealista. No puedo creer que esto esté sucediendo, - fui interrumpida

-Gracias. Todo parece tan surrealista. No puedo creer que esto esté sucediendo, - fui interrumpida por el timbre del teléfono. ¡Mitch!. Tenía que ser él. Cogí el auricular y marqué el botón para hablar. -¿Hola?. ¿Mitch?. - La voz en el otro extremo era una que no conocía. Una mujer, que sonaba profesional, y sin embargo había algo en su voz que me asustó.

-¿Estoy hablando con Siobhan Morgan?.-

¿Quién llama?. -

La sospecha de repente me golpeó en el estómago. Y si ella estaba trabajando con Terry; que si… -Mi nombre es Amanda Bernard y soy enfermera en el Hospital Interlake. Estoy llamando sobre el Sr. Mitchell Childs. ¿Lo conoce?.-

¿Hospital? ¿Mitch? Oh, infiernos.

-Él es mi prometido. Vivimos juntos. ¿Le pasó algo malo?. ¿Está bien? La sospecha fue reemplazada por el pánico y me puse rígida, tratando de no llorar. Las hormonas de estar embarazada no me estaban ayudando a mantener la calma.

-El Sr. Childs ha sido herido. Necesitamos que venga y nos dé información sobre sus antecedentes médicos. Parece ser parte de la Comunidad Supernatural. Tenemos un curandero de Otro Mundo a la mano… un médico elfo, pero podemos utilizar cualquier información que nos pueda dar. Él necesita tratamiento ahora.-

-Es un Selkie. Informe a su médico. Estaré allí tan rápido como pueda. -Conteniendo las lágrimas, añadí: -es… ¿las heridas son graves?. ¿Qué puede decirme? .-

tan rápido como pueda. -Conteniendo las lágrimas, añadí: - es… ¿las heridas son graves?. ¿Qué puede
Su voz era suave cuando dijo: -Debe estar preparada. Ha sido ampliamente herido. No voy

Su voz era suave cuando dijo: -Debe estar preparada. Ha sido ampliamente herido. No voy a tener pelos en la lengua, Sra. Morgan. Está en estado grave, aunque no estamos seguros hasta qué medida. Está inconsciente por el momento. Hemos encontrado su nombre en la cartera como su contacto de emergencia.-

Colgué, un calor abrasador corrió a través en mí. El hombre del que estaba enamorada estaba en el hospital y tuve la horrible sensación de que no había sido un accidente. Me volví en silencio hacia Camille y Dalila. Camille apagó la estufa.

-Te llevaré al hospital… Delilah, te quedas aquí y espera a Tim, - Ella me pasó mi chaqueta y me dejé meter en ella en silencio, entonces recogió el bolso y me empujó suavemente a la puerta. - ¿Dónde está?.-

-Hospital Interlake, -dije, tratando de encontrar mi voz.

Ella me deslizó en el asiento del pasajero de su Lexus y me buscó a tientas el cinturón de seguridad mientras saltaba en el asiento del conductor.

-Siobhan respira. Él está vivo, y está bajo cuidado médico. Quiero que saques el teléfono celular de mi bolso y busques el número de Chase Johnson en mi lista de contactos. Dile que estás conmigo, y quién eres, y dile que lleve a Sharah al hospital con nosotras.-

Seguí sus instrucciones, pronunciando las palabras, escuchando la voz de Chase en cuestión en el otro extremo, y luego colgué. Camille no dijo nada, ella sólo se centró en conducir a través de la fuerte lluvia, mientras yo miraba por la ventana, recordando la primera vez que me di cuenta de que había caído enamorada de Mitch Childs.

yo miraba por la ventana, recordando la primera vez que me di cuenta de que había
Capítulo 3
Capítulo 3

Era 1998 y me había integrado en el Manada de Focas de Puget Sound Harbor. Me habían aceptado como un miembro, con mi hoja de vida un poco alterada, y una vez más me hundí en la comodidad de pertenecer a una tribu. Habían pasado ochenta y un años desde que había tenido un grupo al que podía llamar mío y en los años intermedios, me abrí camino por mí misma de costa en costa, en soledad.

Me adapté a mi nueva tierra, crecí y evolucioné. Había sido una criada durante mis primeros años, una muchacha vendedora de caramelos y cigarrillos en un club nocturno durante la guerra, una asistente de administración en un bufete de abogados en los años sesenta, una maestra de yoga en los años ochenta.

Pero nunca me había presentado para cualquier trabajo que diera demasiado lugar a la exposición pública, y hasta que después de un tiempo había retornado a mi verdadero nombre, me las había arreglado para navegar por el laberinto subterráneo cambiando licencias y números de seguro social. Volé por debajo del radar, ya que al igual que todos los Fae y los cambiaformas, envejezco más lentamente que los seres humanos. No era prudente tener un perfil alto. La gente comenzaría a susurrar, y luego vendrían los rumores. El tinte de pelo podía hacerse cargo del cabello, pero hasta hace poco, la cirugía plástica y el Botox no eran opciones viables para explicar la piel suave y los ojos frescos.

viables para explicar la piel suave y los ojos frescos. Una vez que encontré la manada,

Una vez que encontré la manada, decidí seguir en el área de Seattle, y solicité un trabajo con el Estado. Tomé la decisión de continuar por el mismo camino, poniéndome pelucas y

maquillándome con cuidado para aparentar la suficiente edad como para ser creíble, hasta llegar a

maquillándome con cuidado para aparentar la suficiente edad como para ser creíble, hasta llegar a la jubilación, tendría unos treinta años antes de llegar a ese momento y tener que reinventarme de nuevo.

entonces, conocí a Mitch. Mitchell Childs, que era un robusto y

musculoso Selkie, con los ojos azules y el cabello castaño ondulado.

Formaba parte de la manada de focas de Puget Harbor, aunque no era de alto rango. Y con una mirada en sus ojos, estuve perdida. En menos de una semana, había caído en un torbellino de romance.

Y

-Siobhan,- dijo él envolviéndome con sus brazos la primera vez que nos quedamos solos en un costado de la ensenada mirando hacia la noche iluminada por la luna. -He estado esperando por ti. Yo no sabía quién sería, o de dónde vendría, pero he estado esperando toda mi vida por alguien como tú.-

Me besó, sus labios suaves presionaron suavemente contra los míos,

tiró de mí hasta colocarme entre sus brazos, y en el flujo de su beso

el mundo se detuvo y yo supe que la vida nunca sería la misma. Yo

nunca sería la misma. Este era el amor que había estado buscando.

Este era mi hombre mágico, mi amor del mar, el que podría barrer mis pies y llevarme lejos y yo nunca, nunca protestaría.

Ningún hombre me había tocado desde Terrance. Me aseguré de eso. Y no había habido uno antes de Terrance. Estaba aterrorizada, pero no pude darle la espalda, invité a Mitch a mi mundo, le permití atraerme a la cama y me dejé amar. Pero yo había guardado mis secretos. Mi pasado quedó sellado con puerta que había cerrado tan fuertemente que pensé que nada podía abrirla y sacarlo de nuevo a la luz.

sellado con puerta que había cerrado tan fuertemente que pensé que nada podía abrirla y sacarlo
Unos años más tarde, cuando los portales de Otro Mundo fueron abiertos, los Supes, los

Unos años más tarde, cuando los portales de Otro Mundo fueron abiertos, los Supes, los Fae, y los vampiros inundaron el mundo, salieron del armario en tropel, y empecé a pensar que Mitch y yo podíamos tener una vida en común, a la vista de todos, y no tendría que ocultarme bajo una fachada.

Hasta ahora.

Y ahora todo era amenazado con ser barrido por la misma fuerza

maligna que había apagado mi vida en Irlanda. La Manada podría revocar mi membresía si querían, podían echarme. ¿Y Mitch me daría la espalda a mí y al niño que tanto había luchado para

concebir?.

Y ahora, ahora Mitch podría morir.

Con las lágrimas corriendo por mis mejillas, las imágenes del pasado pasaban por mi mente como una baraja de cartas al viento. Yo no podía perderlo. Y no dejaría que Terrance ganara.

Entristecida, me di vuelta hacia Camille, cuya mirada estaba fija en

la carretera. - No importa lo que haya que hacer, quiero a Terrance

fuera de mi vida. Yo sé que él está involucrado en esto. Sé que

lastimó a Mitch. Y si estoy en lo cierto, lo quiero muerto y enterrado tan profundamente que nunca saldrá de la tumba para ver el mundo otra vez. ¿Me ayudarás?.-

Ella me echó un vistazo, y luego su mirada volvió a la carretera. - ¿Tú sabes lo que me estás pidiendo, ¿no?.-

Me mordí el labio. Yo no era como Camille o sus hermanas. Mi vida no estaba empapada de peligro todos los días, y no era una luchadora como ellas. Era Siobhan Morgan, una operadora de

no estaba empapada de peligro todos los días, y no era una luchadora como ellas. Era
entrada de datos para el estado. Pero también era una Selkie -una hija de la

entrada de datos para el estado. Pero también era una Selkie -una hija de la Madre Océano- y alguien que amaba estaba en peligro. Era tiempo de subirme a la plancha.

-Yo sé lo que te estoy pidiendo. Lo que me digas que haga, lo haré. Amo a Mitch, y no voy a permitir que Terry arruine mi vida con él,

o la vida de nuestra bebé. No sé mucho acerca de luchar, Camille, pero si me dicen que salte voy a saltar.-

Ella suspiró. -Bueno, entonces, te prometo lo siguiente: Vamos a

hacer todo lo posible para encontrarlo, y ponerlo fuera de servicio.

Y Siobhan, no te equivoques, si vamos a buscarlo y a encontrarlo,

vamos a tener que matarlo. Porque los hombres como él, ya sea que

se trate de humanos o

vencidos. Te estuvo acechando por cientos de años a través de miles de kilómetros. Él no va a desistir. Sobre todo ahora que te ha

encontrado.

o

no se dan por

-Ya lo sé,- dije. -Ya lo sé.-

La enfermera nos llevó a mí y a Camille a la cabecera de Mitch. Yo iba a llamar al líder de la manada y a los padres de Mitch tan pronto como me enterara de lo que estaba pasando, pero en este momento, yo quería ver si estaba consciente, si podía recordar algo. Pero él estaba allí, en silencio e inmóvil, con su cuerpo envuelto en vendas y los ojos cerrados en un sueño profundo.

-¿Qué es lo que le pasa?.- Corrí a su lado, con ganas de sostenerlo en mis brazos y besarlo en la frente, de despertarlo con el sabor de mis labios en los suyos. Pero no se trataba de un cuento de hadas, y Mitch no era la Bella Durmiente. No, él estaba gravemente herido y sólo los médicos podían sacarlo del peligro.

y Mitch no era la Bella Durmiente. No, él estaba gravemente herido y sólo los médicos
Su
Su

―Una pierna está rota en tres lugares, y la otra tiene una fractura.

brazo izquierdo está destrozado y no sabemos si alguna vez será

capaz de recuperar el uso. Creemos que tiene lesiones internas en el bazo y los riñones. Toda el área abdominal está gravemente herida. Vamos a tener que hacer una cirugía exploratoria, y vamos a tener

que abrir también su brazo para reparar el hueso roto.

El médico me miró. -Señorita, yo sé que usted es su novia, pero

necesitamos también a sus padres, si están cerca.-

-Voy a llamarlos de inmediato,- murmuré, mirando fijamente a mi amor. -¿Por qué está inconsciente?.-

―En cuanto al estado de coma, no lo sabemos. Él debería estar despierto, pero no lo está, y su ECG muestra alguna actividad anormal, pero dada su naturaleza, no estamos del todo seguros Por eso hemos pospuesto la cirugía hasta que la médica en jefe del equipo FH CSI llegue para examinarlo, decidimos esperar su opinión antes de hacer algo más. Por ahora lo hemos estabilizado,

así que debería estar bien hasta que ella llegue aquí.

Dejé escapar un largo suspiro. -¿Qué pasó?. ¿Sabe usted cómo se

lesionó?.-

El doctor apretó los labios. -El detective Johnson está en camino, le

sugiero que espere y hable con él. Pero, y esto es sólo una conclusión preliminar, parece que el Sr. Childs fue asaltado.- Se

volvió para hablar en voz baja a la enfermera.

Di un paso rápido hacia Camille, que puso su brazo alrededor de

mi hombro y me dio un pequeño apretón. ―Esto es malo, sé que es malo, pero está vivo. Tienes que aferrarte a eso. Sharah está en

camino y ella es una sanadora brillante.-

sé que es malo, pero está vivo. Tienes que aferrarte a eso. Sharah está en camino
Dejé escapar un gemido, pero sabía que Camille estaba en lo cierto. También sabía que

Dejé escapar un gemido, pero sabía que Camille estaba en lo cierto. También sabía que uno de sus amantes, Trillian, todavía estaba perdido en una misión secreta. Ella estaba enfrentando algunos de los mismos temores que yo.

-Gracias por estar aquí-, le susurré.

En ese momento, Chase se acercó, seguido por Sharah, la médica elfa que me había ayudado a concebir. Yo les sonreí forzadamente y Sharah me dio unas palmaditas en el brazo mientras se deslizaba, centrando su atención en Mitch.

Camille me indicó que la siguiera. Miró a Chase. -Estaremos esperando en la cafetería.-

Él asintió con la cabeza. -Nos vemos en unos diez minutos. Sólo quiero hablar con el médico.-

En el camino al comedor, Camille dijo, -Chase es bueno en lo que hace. Si él puede ayudarnos, lo hará.-

Me quedé mirando los bocadillos que aparecían en la carta del bufet, finalmente elegí uno de masa fermentada de atún. Yo no había comido nada desde el desayuno a excepción de unas galletas, y aunque no tenía ningún deseo de comer, yo sabía que me ayudaría a enfrentar lo que estaba pasando. Añadí una taza de ensalada de gelatina a mi bandeja y vi como Camille apilaba en la suya una albóndiga, una ensalada César, y un par de brownies.

-Si tratara de comer tanta comida a la vez, tendría que vomitar.- Entregué al cajero el billete de diez y él me devolvió el cambio.

al cajero el billete de diez y él me devolvió el cambio. -Todos los Fae de

-Todos los Fae de Otro Mundo tienen un metabolismo alto-, dijo Camile. -Nos moriríamos de hambre si comiéramos como las

mujeres de Earthside. Creo que algo sucedió durante la Gran División a nuestro pueblo. A

mujeres de Earthside. Creo que algo sucedió durante la Gran División a nuestro pueblo. A pesar de que mis hermanas y yo somos medio humanas, esa característica la heredamos de nuestro padre. La desventaja es, que nuestras cuentas por alimentos son una canallada.

Ella me sonrió y me realmente me reí. La liberación me hizo sentir bien, aunque al momento en que me escuché, me puse seria otra vez.

Camille me condujo a una mesa junto a la pared, fuera del alcance de los oídos de la sala principal. A medida que comíamos en silencio, el verde pálido de las paredes del hospital comenzó a afectarme. Era deprimente y gris. Con razón la gente que estaba atrapada aquí no se recuperaba muy rápido. Deberían ser de un cálido color beige, o un alegre color amarillo, algo para animar los espíritus e infundir energía en los pasillos y las salas estériles.

Estábamos terminando cuando Chase entró y corrió hasta la mesa después de tomar una taza de café y una galleta. Cuando Camille apartó la silla para él, se deslizó en ella y con cansancio comenzó a revolver el azúcar en su café cargado de leche.

Camille se inclinó hacia delante. -¿Has encontrado algo?.-

Chase frunció el ceño, mirándome a mí. ―Sí, algo. Pero tengo que preguntarte, Siobhan,¿qué es lo que está pasando?, Al parecer, Mitch se aferraba a la conciencia cuando fue llevado adentro, lo suficiente como para decirle al médico que tenía que llegar a casa… porque tú estabas en peligro. ¿Hay algún secreto que yo debería

saber?.-

al médico que tenía que llegar a casa… porque tú estabas en peligro. ¿Hay algún secreto
Me mordí el labio, no queriendo meter a la policía en esto, pero al parecer

Me mordí el labio, no queriendo meter a la policía en esto, pero al parecer no había otra opción. Con la ayuda de Camille, le conté todo lo que había sucedido, y por qué. Cuando terminamos, Chase estaba sacudiendo la cabeza.

-¿Así que este tipo Terrance, te violó y luego tus padres te iban a casar con él?.-

Asentí con la cabeza. -Es la costumbre en algunas de las manadas. Mientras que las reglas son diferentes entre las diversas tribus Were, los selkies son viejos, muy viejos y no se adaptan bien al cambio social. ¿Tú dices que Mitch le dijo al doctor que estoy en

peligro?.-

Chase asintió con la cabeza. -Estaba delirando, por lo que el doctor no estaba seguro de lo que estaba hablando, pero al parecer seguía insistiendo en que tú y el bebé estaban en peligro. El médico le preguntó quién lo hizo y todo lo que decía era una red de dedos lo atrapó. ¿Alguna idea de lo que eso significa?.-

Cogí mi aliento. ―¿Una red de dedos?. ¿Estás seguro?.-

―Sí. El médico dijo que lo sorprendió con la guardia baja. Él no tiene idea de lo que Mitch estaba hablando. -

Apreté mis sienes con los dedos, tratando de evitar el dolor de cabeza que se avecinaba. ―Oh , Gran Madre, necesito un poco de té.

¿Camille?.-

Ella asintió con la cabeza y se deslizó de su asiento. Mientras se dirigía hacia el mostrador de bebidas, le dije, ―Red de dedos es otro nombre para los Finfolk. Camille y sus hermanas los conocen como los Meré. Ellos son malignos. Pensamos que Terrance podría tener

los Finfolk. Camille y sus hermanas los conocen como los Meré. Ellos son malignos. Pensamos que
ello.-
ello.-

un poco de sangre Finfolk en él. Parece que Mitch se dio cuenta de

―Entonces es una buena suposición que es él a quien debemos buscar. Él realmente dejo en mal estado a tu novio, Siobhan. Y por las leyes de FBH, puedo perseguirlo y atraparlo, pero tengo que advertirte que de acuerdo a los tratados, la Comunidad de Supe puede exigir su extradición para juzgarlo, ya que atacó a un Supe en lugar de un ser humano. Pero al menos podemos tratar de

atraparlo.-

Chase abrió su cuaderno de notas. -¿Vas a trabajar con un dibujante de policía para hacer un dibujo de él?.-

Lo miré. ¿Extradición? Había tenido miedo de eso, y ahora lo último que quería era que Chase encontrara Terrance. Si la Manada de Focas de Puget Sound Harbor exigía la extradición, existía la posibilidad de que Terrance fuera puesto en libertad por considerar que él tenía un reclamo previo sobre mí. Y esas posibilidad, aunque fuera remota, era demasiado peligrosa. No, lo mejor sería que Camille y sus hermanas pudieran ayudarme a encontrarlo antes de que el FH-CSI. De esa manera, le pondríamos fin a esto. Pero yo no quería alejar a los detectives, así que cooperé.

Cuando Camille regresó con el té, prometí que iba a ir a la sede de la FH-CSI después de ver a Mitch, otra vez, y de que llamara a sus padres. Chase se levantó y se marchó, y me hizo una gentil reverencia con la cabeza a modo de saludo. Revolví el té de frambuesa, dejando que el aroma flotara hasta mí, hasta que me consolara, y me pregunté sobre cómo diablos había llegado a esto, y cómo es que había sucedido ahora, cuando yo tenía mucho que perder.

sobre cómo diablos había llegado a esto, y cómo es que había sucedido ahora, cuando yo
Sharah ratificó lo que el doctor nos había dicho acerca de las lesiones de Mitch,

Sharah ratificó lo que el doctor nos había dicho acerca de las lesiones de Mitch, y agregó que su coma era la manera de cerrar su cuerpo para iniciar el proceso de curación. Ella no percibió ninguna pérdida de las funciones en el cerebro, y su cordón de plata estaba intacto por lo que él estaba bien, sólo dormía tan profundamente que no podíamos llegar a él en este momento.

Llamé a los padres de Mitch y a los ancianos de la manada, y les di la noticia, dejándoles mi número de celular y me fui con Camille para hablar con el dibujante. Me pareció extraño, pretendiendo ser cuidadosa mientras tenía la firme intención de darle al hombre una descripción vaga. Yo me debatía si decirle a Camille lo que había planeado con el dibujo, porque ella podía sentirse obligada a decírselo a Chase, y él se enojaría y causaría una gran escena que realmente no necesitaba en este momento.

En su lugar, le pedí que llamara a Delilah mientras yo iba y hablaba con el artista. -¿Puedes averiguar lo que Delilah y Tim han descubierto acerca de mi equipo hackeado?.-

-¿Estás segura de que no me necesita como apoyo moral?.- Ella me miró y tuve la incómoda sensación de que podía ver a través de mí como si yo fuera transparente.

No, estoy bien. Aunque, gracias, por todo.-

Fui a través de los preguntas, dando respuestas vagas que sonaban lo suficiente verdaderas como no levantar sospechas, y al final, quedó un rostro de aspecto común que podría haber sido el de cualquiera de los hombres que caminaban por el centro comercial. Forcé una sonrisa preocupada y dije: ―Es él, está bien. - El dibujante estaba feliz, Chase estaba feliz, y me sentí aliviada.

sonrisa preocupada y dije: ―Es él, está bien. - El dibujante estaba feliz, Chase estaba feliz,
Camille me esperaba cuando salí. Nos dirigimos a su Lexus. Ella me indicó que guardara

Camille me esperaba cuando salí. Nos dirigimos a su Lexus. Ella me indicó que guardara silencio hasta que estuviera a salvo dentro del

-Has sido completamente hackeada. Delilah

coche y luego dijo:

piensa que alguien peinó a través de todos sus archivos. Tim dijo que hay un virus troyano que se coló en ellos. Tú debes haber hecho clic en un archivo adjunto de un e-mail de los que tienes, y ejecutaste un programa que creó un camino directo a tus archivos. Hay una buena probabilidad de que alguien, y creo que podemos apostar a que fue Terrance, se las arregló para descargar una copia

de cada documento y de las imágenes que tienes en tu ordenador.

-Entonces todo lo que

¿Terrance ha entrado en todo lo que

tengo allí?.- Mi diario, nuestras

no podía decir si era por el bebé, la comida, o mi propio sentimiento de ser violada una vez más. Había alguna fotos comprometedoras de Mitch y de mí, tomadas con nuestra cámara digital y no

queríamos correr el riesgo de que alguien más las viera.

.- Mi estómago se sacudió y

-Maldito sea, Terry lo ha hecho de nuevo. Ha invadido mi vida y roto mis límites.- La idea de que Terrance haya visto esas fotos, que tenga todos mis datos de identificación, que tenga acceso a nuestra información financiera y todo lo que Mitch y yo almacenamos en nuestro ordenador, me hizo querer gritar.

Camille hizo una mueca. -Nena, no me gusta decir esto, pero probablemente tiene tus contraseñas, también, al parecer, había un programa espía en el paquete, y así todo lo que escribiste en el equipo estaba conectado a un ordenador central. La ventaja es que Tim cree que podría ser capaz de rastrearlo, porque ese tipo de software espía deja una huella. Debe haber un camino que conduzca de nuevo a la dirección IP donde la información fue

enviada.-

espía deja una huella. Debe haber un camino que conduzca de nuevo a la dirección IP
-Esto se pone cada vez peor.- Incliné mi cabeza contra el asiento, con ganas de

-Esto se pone cada vez peor.- Incliné mi cabeza contra el asiento, con ganas de llorar. -¿Pueden rastrear la dirección IP de dónde vive, por casualidad?.-

Ella se encogió de hombros. ―Eso no lo sé, pero nos da un punto de partida. Y recuerda, tal vez los tecno magos de los elfos puedan ayudar. Ellos podrían ser capaces de seguirle la pista a través la magia, si no podemos hacerlo por Internet.-

-¿Ellos pueden hacer eso?.- Presioné mis sienes, tratando de evitar el dolor que se avecinaba. Hoy habían ocurrido demasiadas cosas, yo estaba preocupada por Mitch, y me sentía como que si fuera a caer enferma por la gripe.

- No sé, pero vale la pena arriesgarnos. Ahora vamos, vamos a casa para ver lo que Tim y Delilah tienen que decir. -Ella arrancó el coche y salió de la plaza de aparcamiento.

-Yo no quiero ir a casa. Quiero quedarme con Mitch.-

Ella negó con la cabeza. -Estás embarazada. Te vas a casa y vamos a hablar con Tim, y luego vamos a tomar una siesta. Necesitas

descansar.-

No me molesté en discutir. Camille y sus hermanas eran difíciles y yo sabía que no debía tratar de hacerlas cambiar de idea. Miré por la ventana, preguntándome qué demonios estaba pasando, si yo había hecho algo para suscitar la ira de los dioses o si sería que la Madre Océano se había vuelto en mi contra.

sería que la Madre Océano se había vuelto en mi contra. -Maldita sea-, murmuró Camille, pocos

-Maldita sea-, murmuró Camille, pocos minutos después de que ella había entrado a la I-5, en dirección al norte.

-¿Pasa algo malo?.- Cuando la miré, ella se mordía el labio y miraba en el

-¿Pasa algo malo?.- Cuando la miré, ella se mordía el labio y miraba en el espejo retrovisor.

Creo que nos están siguiendo.- Ella

-No estoy segura,

cambió de carril y luego aceleró, pasando sin problemas por una línea de coches antes de regresar a nuestro carril original de nuevo.

Después de unos minutos, ella negó con la cabeza. -Y ahí están de nuevo, no te des vuelta porque tienen una buena vista de nosotras, pero hay un Saab plateado a nuestra izquierda, un coche detrás nuestro. Sean quienes sean, han estado en nuestra cola desde poco después de que nos retiramos del hospital. Ellos tienen vidrios polarizados, por lo que es difícil ver quién está detrás del volante.-

-¿No son ilegales los cristales oscuros?.- Di un vistazo a través del espejo retrovisor para captar sólo una imagen del Saab. Los vidrios de las ventanas estaban oscuros, demasiado oscuro para ver a través de ellos, al menos desde este ángulo.

-No si lo están dentro de un rango de porcentaje determinado. Tuve que enterarme por Menolly, porque ella quería ventanillas oscuras en su Jaguar, así que tuvimos que revisar las leyes. Sin embargo, son bastante caros.- Ella lanzó una mirada por encima del hombro, y luego encendió la señal de giro y se movió al carril derecho. - Vamos ver si nos siguen todavía. Sí, aquí vienen. Sean quienes sean, van a la par nuestra, sino irían por el otro carril.-

Ella asintió con la cabeza hacia la señal que estaba por delante. - Estamos haciendo una salida no programada de la autopista-, dijo mientras se desviaba hacia la rampa de salida.

dijo mientras se desviaba hacia la rampa de salida. Mi corazón empezó a acelerar, mientras ella

Mi corazón empezó a acelerar, mientras ella doblaba rápídamente por la rampa de salida, para terminar en la calle Santiago. Llegamos

a un semáforo y tuvimos que detenernos, y Camille se ofuscó mientras veíamos la línea

a un semáforo y tuvimos que detenernos, y Camille se ofuscó mientras veíamos la línea de automóviles pasar desde la otra dirección. Ella miró por el espejo retrovisor y respiró profundamente.

-Él está allí, detrás de nosotras, unos cuatro coches atrás. Tenía la esperanza de que lo hubiéramos perdido, pero de alguna manera se las arregló para cambiar de carril con la suficiente rapidez como para llegar a la salida.- Miró la zona.

―Estamos cerca de la Universidad de Seattle, pero no creo que eso nos vaya a ayudar. Es demasiado tarde para la mayoría de las clases, y no quiero correr el riesgo de conducir en un área que no está a la vista del público. Cualquier sugerencia sería de gran

ayuda.-

Miré frenéticamente por la ventana, mi pensamiento aceleró, tratando de recordar si había alguien que sabía que vivía o trabajaba en la zona. Y, a continuación, hizo clic un nombre en la mente. Crucé mis dedos. -Toma la duodécima y dirígete hacia East Pike. Marion tiene un café allí y permanece abierto hasta tarde. Está siempre lleno, porque es un gran lugar de reunión de Supes.-

Camille giró rápidamente en la duodécima en cuanto el semáforo se puso verde. -¿Quién es Marion?.-

-Ella es una miembro del clan Coyote del noroeste de Seattle. Son coyotes cambiaformas urbanos que permanecen en las ciudades. Muchos de los coyotes lo han hecho, junto con varios de los weres perros y gatos. Y también los lagomorfos.-

de los weres perros y gatos. Y también los lagomorfos.- Hemos tenido que adaptarnos a la

Hemos tenido que adaptarnos a la vida moderna, pensé. Era eso o morir. La naturaleza salvaje se encoge y mientras que algunos de

la
la

los osos, lobos, y las tribus de los grandes felinos aún permanecían en los estados con baja densidad de población y en áreas silvestres,

mayoría de los animales más pequeños habían comenzado

lentamente a familiarizarse con la vida urbana.

A medida que cruzábamos por la duodécima, tratando de no dejar

que el Saab nos siguiera, me di unas palmaditas en el vientre, tratando de calmar mis nervios destrozados. Mi pensamiento se fue

de nuevo a Mitch y lo gravemente que había sido herido. Alguien le había golpeado horriblemente. Terrance debía tener un par de matones consigo para haberle causado tanto daño, porque Mitch podía sostenerse en una pelea. Ya era bastante malo tener que preocuparme de Terrance, pero que me viera obligada a

preocuparme por sus amigos que podrían andar por ahí idea me aterraba.

.La

Camille dobló en East Pike y yo me incliné hacia adelante. -Mira, a

la derecha. El Café Supe-Urban. Hay un estacionamiento al lado,

justo después de pasar el restaurante, así que déjalo ahí y

preparémonos para salir corriendo.-

Me desabroché el cinturón de seguridad y agarré nuestros bolsos cuando Camille paró en el estacionamiento lateral. En el momento en que estacionó y apagó el motor, abrimos las puertas. A medida que corríamos para el restaurante, cerró el coche con la llave electrónica. Nos las arreglamos para deslizarnos en el interior cuando el Saab plateado pasó despacio. Me demoré lo suficiente para ver que entraba en el estacionamiento.

lo suficiente para ver que entraba en el estacionamiento. -Todavía están en nuestra cola. Vamos hacia

-Todavía están en nuestra cola. Vamos hacia atrás. Marion pasa

mucho tiempo en la

Le entregué a Camille su bolso y la

llevé a través del laberinto de mesas. El negocio estaba en ebullición, la mayoría de

llevé a través del laberinto de mesas. El negocio estaba en ebullición, la mayoría de las mesas estaban llenas de gente, comiendo, bebiendo café, hablando, leyendo. Era realmente más un lugar de reunión que un restaurante y Marion me dijo que estaba haciendo lo posible para convertirlo en un centro de reunión de universitarios

Cuando llegamos a las puertas de vaivén que llevaban a los baños y la oficina, las atravesé y me encontré cara a cara con Marion. Ella estaba delgada y demacrada, pero no estaba anoréxica, tenía que ver con la mirada hambrienta que todos los lobos coyotes parecían tener. Parecía que nunca hubieran comido lo suficiente, y muy rara vez parecían estar completamente felices, aunque hasta donde sabía la mayoría estaban bastante contenidos y llevaban una vida plena. Era algo en su naturaleza lo que les llevaba a mirar como niños de la calle, mirando a través de una ventana de la tienda de dulces.

- fijamente, su nariz olfateó. -Tienes miedo. ¿Qué es lo que causó tanto miedo en mi restaurante?.-

-Siobhan, no te he visto desde

Ella se detuvo, mirándome

Camille se interpuso entre la puerta y mi espalda. -Estamos siendo perseguidas por alguien que busca hacerle daño a Siobhan. ¿Tienes un lugar donde podemos ocultarnos?.- La mayoría de los establecimientos de Supes tenían habitaciones de pánico de un tipo u otro.

Marion nos miró a Camille y a mí, luego se volvió de nuevo hacia Camille. Rápidamente se dio la vuelta y nos hizo señas para que la siguiéramos. Nos dirigimos a su oficina, donde cerró la puerta detrás suyo, luego sacó rápidamente una estantería de la pared que

Nos dirigimos a su oficina, donde cerró la puerta detrás suyo, luego sacó rápidamente una estantería
tenía bisagras, aunque no pudimos ver la forma en que se unía a las bisagras,

tenía bisagras, aunque no pudimos ver la forma en que se unía a las bisagras, y un pasillo poco iluminado apareció por detrás .

- Esto lleva a un túnel que sale a pocas cuadras de distancia, en Westmeyer Park. Pueden esperar aquí por mí, o pueden ir allí y voy mandar a uno de mis hombres para que las encuentre allá. Pueden recoger después su vehículo, ¿quién estaba conduciendo?. - Marion me entregó una linterna de su escritorio.

Camile levantó la mano. -Era yo. Tengo un Lexus gris acerado allí.- Ella se volvió hacia mí. -Siobhan, podemos llamar a Chase. Él traerá a sus hombres aquí y posiblemente lo van a atrapar. Debido a que tú y yo sabemos que es Terrance.-

Me mordí el labio, pensando. Podríamos esperar aquí, mientras Chase lo atrapaba. Y entonces Chase lo entregaría al Consejo de la Comunidad Supe y tendría una condenada buena oportunidad de salirse de esta mierda. Por supuesto, si hubiera sido el que atacó a Mitch y yo estaba segura de eso, entonces tal vez podríamos hacer algo, pero con Mitch en estado de coma, no había manera de probar que su atacante había sido Terrance.

Por otra parte, si realmente quería que desapareciera, eso significaba que tendría que encargarme de él sin que nadie se entere. Negué con la cabeza.

-No. Tenemos que jugar de la manera en que estábamos pensando. Marion, gracias por la oferta, pero vamos a llamar a nuestros amigos en el camino para que nos encuentren. Es suficiente con que nos estés dando la oportunidad de escapar. Te lo explicaré todo más tarde. -Me metí en el túnel y le mandé un beso. -Cualquier cosa que pueda hacer por ti, házmelo saber.-

todo más tarde. -Me metí en el túnel y le mandé un beso. -Cualquier cosa que
Ella se echó a reír. -Sólo ponle mi nombre a tu primogénito,- dijo ella, cerrando

Ella se echó a reír. -Sólo ponle mi nombre a tu primogénito,- dijo ella, cerrando la puerta detrás nuestro.

Cuando los sonidos de la barra fueron amortiguados por el espesor de la estantería, dejé escapar un largo suspiro y encendí el interruptor de la linterna. Al ver la luz fija por el pasillo respiré con un poco más de facilidad.

-Tenemos un poco de caminata por delante-, le dije, mirando tristemente hacia mis zapatos bajos de charol.

Camille levantó uno sus pies. Llevaba tacones de aguja. -Ni siquiera me hables de calzados dolorosos-, dijo ella, sonriendo. -Vamos, vamos a empezar a movernos. Me pregunto si podré conseguir señal aquí para el celular. Si no, tendremos que esperar hasta que salgamos a la luz para llamar para que nos recojan.-

Cuando empezamos a caminar a través del túnel sentimos la humedad y una corriente de aire fresco en algún lugar por encima. ¿Cuántas personas habrán utilizado este refugio?. ¿Y para qué?. ¿De quiénes habían estado huyendo?. Pero por más que trataba, no podía conseguir apartar a Terrance de mi mente. Él había decidido hacer su movimiento antes de que yo tuviera tiempo de planificar algo. Su llamada había sido sólo una táctica de terror, y había funcionado. Y yo lo conocía lo suficiente como para saber que no se detendría ante nada para hacerme regresar.

y había funcionado. Y yo lo conocía lo suficiente como para saber que no se detendría
Capítulo 4
Capítulo 4

El túnel parecía no terminar nunca, pero en realidad habíamos caminando durante sólo unos quince minutos. El celular de Camille no funcionaba en el pasaje subterráneo, como tampoco el mío, así que caminamos en silencio, yendo hacia adelante con Camille detrás de mí, vigilando por encima del hombro. Transcurridos cinco minutos, dejé escapar un largo suspiro. Después de diez, comencé a relajarme. Tal vez, después de todo habíamos logrado escapar. Claro que esperaba que Terrance no destrozara el coche de Camille, en su ira por no haber podido capturarnos.

Quince minutos más y estábamos en el final del pasillo, una serie de pasos nos llevaron hasta quedar frente una puerta con una cerradura de un sólo lado. Se cerraba por dentro, así que podríamos salir, pero una vez que lo hiciéramos, no podríamos regresar.

-No dejes que se cierre la puerta-, le susurré. -No hasta que

sepamos que es seguro.-

asomé. Estaba mirando lo que parecía ser un baño de mujeres. No había nadie a la vista. Abrí toda la puerta y salí. Camille me siguió.

Abrí la puerta un poco con cuidado y me

-Espera aquí,- dijo ella, me quedé sosteniendo la puerta mientras

ella corría hacia la puerta que llevara.

bien, a dondequiera que

Eché un vistazo alrededor de la habitación. Había cuatro cubículos de color verde pálido, dos lavamanos con grifos. Y tenían grifos antiguos, no de los que asomas las manos en el fregadero y hacen que el agua salga automáticamente. Un dispensador de papel toalla y un espejo de aspecto espartano colgado en la pared. La iluminación del recinto era con luces fluorescentes. Las ventanas

un espejo de aspecto espartano colgado en la pared. La iluminación del recinto era con luces
alineadas en la pared superior, dejaban entrar un poco de luz natural. Sí, se trataba

alineadas en la pared superior, dejaban entrar un poco de luz natural. Sí, se trataba de un baño utilitario, con toda la regla.

Camille regresó. -Está bien. Estamos en el baño para mujeres del Parque Westmeyer. Vuelve al túnel y mantén la puerta entreabierta. Voy salir y llamaré a Delilah para que venga recogernos.-

Asentí con la cabeza, esperando hasta que ella desapareció por el frente. Un par de minutos después, estaba de vuelta. -Ella está en camino. Dejó a Tim en tu apartamento, él todavía está jugando con el ordenador.-

Dejé escapar un largo suspiro. -Está bien.- Estaba cansada, mi espalda me estaba matando por caminar con zapatos de charol, desde que me había quedado embarazada anhelaba un par de chancletas, y lo único que quería era sentarme en algún lugar y llorar.

Camile se dio cuenta y me envolvió en sus brazos. -Oh, Siobhan, todo estará bien. Espera y verás.- Ella ladeó la cabeza. -Creo que oigo un coche. Vamos, debe ser Delilah. El estacionamiento se encuentra a pocos metros de aquí.

Abrí la puerta del túnel de mala gana. El pasaje oscuro podía ser espeluznante pero nos había proporcionado un refugio, y ahora necesitaba protegerme de los estragos de la tormenta en mi vida.

Cuando Camile abrió la puerta exterior, dejó escapar un grito de

asombro.

-¡Corre!. ¡Siobhan, corre!.-

Alguien golpeó la puerta abierta y lanzó a Camille volando contra la pared. Ella gritó cuando golpeó con la cabeza contra el concreto y se desplomó en suelo, donde permaneció aturdida.

la pared. Ella gritó cuando golpeó con la cabeza contra el concreto y se desplomó en
Di
Di

la vuelta hacia el túnel, pero demasiado tarde, la puerta estaba

cerrada y no había modo de entrar. No había otras salidas en el

baño, así que corrí hacia uno de los cubículos, pensando en encerrarme para tal vez ganar un par de segundos.

El

una explosión rebotó contra las paredes. Me detuve congelada,

Camile gritó de nuevo y luego lo hizo un hombre.

olor de ozono inundó rápidamente el aire cuando Camille gritó y

-Siobhan, bien podrías darte por vencida. Te vienes conmigo.-

Esa voz, yo la conocía.

-¿Terrance?.- Me di vuelta, a sabiendas de que no importara lo que hiciera, sería demasiado poco y demasiado tarde.

Tres hombres estaban allí: Terrance, junto con otros dos que reconocí al instante por su olor como Finfolk de pura sangre.

Terrance les hizo un gesto. -Keith, agarra a esa perra Faerie. Lon,

vigila.-

El llamado Keith agarró a Camille con un abrazo de oso, tapándole

la boca con una mano mientras ella forcejeaba. El otro vigilaba en

la puerta.

Me quedé mirando a Terrance mientras él se diría lentamente hacia mí. Hacía mucho tiempo que no me había mirado en sus ojos, fríos y azules.

-Sólo déjennos en paz. Yo no voy contigo. No puedes obligarme a ir.- Retrocedí hacia la pared, aterrorizada. La expresión de su rostro era maléfica, sus labios se curvaron en una mueca.

Retrocedí hacia la pared, aterrorizada. La expresión de su rostro era maléfica, sus labios se curvaron
-Oh, tú vienes conmigo, y tan pronto como nos deshagamos del cachorro hijo de puta

-Oh, tú vienes conmigo, y tan pronto como nos deshagamos del cachorro hijo de puta que tienes encerrado en ese horno, te voy a llenar con mi propio hijo y eso sellará el trato.- Sus ojos brillaban y él se rió en voz baja. -Te he seguido durante mucho tiempo, por demasiadas millas, para que pienses que permitiré que te vayas

ahora.-

-No, no le hagas daño a mi bebé. Por favor, no dañes a mi bebé.- Crucé las manos sobre mi vientre. Pero entonces, el miedo se convirtió en rabia. Este era mi hijo, hijo de Mitch, y si Terrance intentaba hacerle daño, lo cortaría en pedazos. -¡Fuera de aquí o te juro Terrance, que te voy a matar!.-

Se rió de nuevo. -Bien, sigue pensando en eso. No, querida, vas a venir conmigo y también tu amiga. Conozco mucha gente que pagaría un dineral para darle una montada.-

-Eres en parte Finfolk, ¿no?. ¡Tienes sangre Meré en ti!.-

Mientras él caminaba yo retrocedía hacia la pared, paso a paso, él se acercó y agarró mi barbilla entre sus manos. Me acarició la mejilla con un dedo, acariciando ligeramente mi labio inferior. -Por fin me ves claramente, mi hermosa princesa Selkie. Ahora, es hora de que vuelvas a casa conmigo.- La forma en que dijo la palabra princesa me detuvo en seco. No era por cariño. No, había algo más detrás de sus palabras.

-¿Princesa?.-

- Bueno, ¡que me condenen!. Tu madre nunca te lo dijo, ¿verdad?.-

Terrance se rió.

padre era un montón de patanes del mar, bárbaros y apestosos. Tu

-Ah, bueno, yo no la culpo. El pueblo de tu

se rió. padre era un montón de patanes del mar, bárbaros y apestosos. Tu -Ah, bueno,
madre probablemente pensó que estaba haciendo un favor, pero la verdad saldrá a la luz,

madre probablemente pensó que estaba haciendo un favor, pero la verdad saldrá a la luz, ¿no lo quieres así?.-

-¿Qué verdad?.- Yo había estado mintiendo tanto tiempo que creía en mis propias historias, ¿pero ahora él estaba diciendo que mi madre me había mentido?

-El linaje de tu sangre proviene directamente de la nobleza por la parte de su familia. Tú estás en la línea de sucesión para el trono de la Manada de Selkies de la Isla de Man. Ya que tú te escapaste de la gente de tu padre y les volviste la espalda, tienes la opción de regresar a tu hogar y reclamar tu herencia y tu derecho de

parentesco.-

No podía estar en lo cierto. ¿Mi madre, una princesa? .¿Y ahora yo, en la línea para el trono?.

-¡Espera…mi madre!. ¿No es ella la que debe subir al poder si hay un cambio en el gobierno?. Si le haces daño…-

Me retorció el brazo lo suficiente para lastimarme. -Cálmate. Tu madre está bien. Pero le dio la espalda a su propia manada, deliberadamente y se comprometió a sí misma con el pueblo de tu padre. Ella no puede regresar a su casa ahora.-

-Estoy comprometida con la Manada de Focas de Puget Sound

Harbor

-

-Ah, pero tienes la opción de regresar al pueblo de tu madre, porque ella nunca te ha hablado de ellos. Que es lo que harás. Después, cuando te cases conmigo, voy a tener uno de los grupos más poderosos de selkies bajo mi control, a través tuyo. Tú, querida, eres mi pasaje para regir las olas. Después de eso, será un

de selkies bajo mi control, a través tuyo. Tú, querida, eres mi pasaje para regir las
pequeño paso para que los Finfolk se hagan cargo de tu gente, al igual que

pequeño paso para que los Finfolk se hagan cargo de tu gente, al igual que hicimos con los Roane de Cobh. Mi padre se casó con alguien de la manada. Él era medio Finfolk, y ahora nosotros los controlamos a ellos. Vamos a hacer reinar el terror en los mares. ¿Entiendes finalmente por qué te perseguí durante cien años?. Hay más en juego que un coño. Mi pueblo me espera en casa. Y tu gente espera con temor a que pueda encontrarte. Ellos finalmente deben haber descubierto quién es mi familia.-

-Estás loco,- dije. -Yo no soy una princesa…-

-Pero tú lo eres, por derecho propio. Incluso si nunca te casas conmigo, tendrás sangre de reinas fluyendo a través de tu cuerpo. Tu padre no tenía idea de lo que capturó cuando fue a la búsqueda de una compañera.-

Se me escapó un pequeño grito pensando en mi madre y en lo que ella me había dicho. Así que ella no me había estado mintiendo. Mi padre la había robado de su propio pueblo. No era de extrañar que no tuviera reservas en cuanto a entregarme a Terrance, su pueblo conocía muy bien la violación y el pillaje.

-Oh, sí-, dijo Terrance en voz baja. -Yo sé todo acerca de tu madre y cómo tu padre la encontró, la violó, y la llevó como esposa. Y lo mejor es que nunca le dijo a tu padre que era de la realeza. Probablemente no quería que el viejo la usara como tengo la intención de utilizarte. Acéptalo, pequeña Selkie. Las mujeres en el mundo son una mercancía. Nosotros, los hombres, las podemos comprar y vender a nuestro capricho. Y tú, mi querida, eres un tesoro valioso.-

capricho. Y tú, mi querida, eres un tesoro valioso.- Y entonces él señaló con su cabeza

Y entonces él señaló con su cabeza hacia Camille. -Si no vienes conmigo voluntariamente, ella morirá. No me importa lo mucho lo

garganta.-
garganta.-

que mi hombres puedan fantasear. Ella es fungible, y tú no lo eres. Por lo tanto, depende de ti. Ven conmigo sin luchar, o le rajo la

Sacó un cuchillo de hoja gruesa con bordes aserrados. Me estremecí. Sería doloroso. Yo lo conocía. No iba matarla con rapidez, sino que me obligaría a verlo y ella moriría en un baño de sangre y agua.

-No,- dije en voz baja. -No lo hagas. No le hagas daño. Iré con ustedes.- Me imaginé que habría una manera de escapar, pero por ahora no podía dejar que matara a una de mis amigas más cercanas. Una de las mujeres que dejó todo para ayudarme.-

-Eso está mejor.- Terrance colocó la hoja de nuevo en la vaina junto

a su cinturón. Él soltó un bufido. -Es increíble lo dócil que estás. Si hubiera sido yo, te hubiera dicho que siguieras adelante y te deshicieras de ella. No importa. Tanto mejor para mí.-

-Esa, Terrance, es la diferencia entre nosotros dos,- le dije en voz baja. -Tú dejarías que un amigo muriera para salvarte. Yo entiendo la naturaleza de la lealtad.-

Me estremecí mientras él me arrastraba agarrándome de la muñeca. Sus lacayos agarraron fuertemente a Camille, manteniendo su boca cubierta. La explosión de energía había sido suficiente para advertirles que ella ejercía la magia, y no estaban tomando ningún riesgo.

Y luego se dirigieron a la puerta, bajo la lluvia que una vez más

estaba cayendo, barriendo la ensenada.

que una vez más estaba cayendo, barriendo la ensenada. Los hombres de Terrance empujaron Camille en

Los hombres de Terrance empujaron Camille en la parte trasera de un vehículo tipo casa rodante, que estaba esperando en el

estacionamiento, luego la amordazaran y la ataron. Yo tenía un nudo en el estómago. Los

estacionamiento, luego la amordazaran y la ataron. Yo tenía un nudo en el estómago. Los Finfolk tendrían un día de campo con

ella, y Terrance no levantaría una mano para detenerlos. La usarían, luego jugarían a juegos de agua con ella, dejándola casi ahogarse una y otra vez hasta que se cansaran del deporte y acabarían con ella. Los Finfolk se alimentaban del miedo, y su naturaleza sádica

no se quedaría satisfecha por mucho tiempo.

Cuando Terrance me empujó hacia el vehículo, oí un grito a miré a

mi alrededor mientras Delilah saltaba de su Jeep. Abrí la boca y

dejé escapar un grito agudo, pero Terrance envió su puño silbando contra mi mejilla, y el golpe me sumió en el silencio. Él me llevó a la puerta abierta y me lanzó hacia sus hombres. Tropecé, y me cubrí el vientre con las manos para proteger a mi bebé. El que se llamaba Keith me arrastró hacia dentro y tuve una visión fugaz de Delilah gritando algo mientras corría por el camino frente a la puerta que

se cerró de golpe.

Terrance se subió adelante, en el asiento del conductor.

-¿Debemos atar a ésta jefe?.- Lon se quedó mirándome, muy emocionado por la perspectiva.

-No-, dijo Terrance. -Ella no puede usar magia, y sabe lo que le voy a hacer a su amiga si intenta hacer algo. Sólo vigílenla.-

Y luego, con un chillido de frenos y neumáticos, nos dirigimos

hacia Delilah. Yo podía verla a través del parabrisas delantero. De hecho, Terrance condujo directamente hacia ella y dejé escapar un grito agudo, pero luego ella se zambulló a la izquierda en el último minuto y él pasó a su lado, dejando las marcas en el pavimento de

la playa de estacionamiento.

izquierda en el último minuto y él pasó a su lado, dejando las marcas en el
a y afiladas.
a
y afiladas.

Camille luchaba, tratando de incorporarse. Lon sin ningún miramiento le pegó un buen golpe y ella cayó hacia atrás. Él se echó

reír mientras yacía tendida y se acercó para levantarle la falda. Le

arañé su nariz con mis uñas de acrílico, que eran bien largas, duras

-¡Perra!,- dijo, pero no me tocó y me di cuenta de que a menos que Terrance les diera el visto bueno, no iban a meterse conmigo. Me deslicé junto a Camile, manteniéndola detrás de mí.

-Déjala en paz. - Miré a Lon que a su vez miró por encima del hombro a Terrance, quien estaba centrado en la conducción.

- Estúpida…-

-¡Cállense allí atrás!.- Terrance ni siquiera se volvió para ver cuál

era la conmoción.

dorado que está en nuestra cola.-

-Estoy tratando de sacudirme esa perra de pelo

¡Delilah!. ¡Tenía que ser Delilah!. El hecho de que nos estuviera siguiendo me dio coraje. Miré a Camille, que levantó su mirada hasta mis ojos. Ella se dio vuelta suavemente, para que su espalda estuviera frente a mí. Vi que le habían atado las manos por detrás y me di cuenta de que si me deslizaba más cerca, podría aflojarle los nudos, mientras que ellos no estuvieran mirando. Y eso significaba que tenía que hacerles creer que yo estaba cooperando. Pero no podía ser demasiado evidente sobre eso.

Miré a Lon. -No seré una molestia si sólo nos dejas tranquilas

durante el viaje. ¿Por favor?. Estoy tan mi - dejé que mi voz fluctuara mientras
durante el viaje. ¿Por favor?. Estoy tan
mi
- dejé
que mi voz fluctuara mientras abría mis ojos. Haz que un matón se
sienta poderoso, y a veces él será generoso.
mercado.-
mercado.-

Yo estaba de suerte. Me miró por un momento y luego una sonrisa se formó en su rostro. -Sí, claro, lo que sea. Vamos a tener suficiente tiempo con ella pronto. Me pregunto lo que va a causar en el

Tratando de no hacer muecas, miré a nuestro alrededor. El vehículo había sido reacondicionado. No era un lugar de lujo para una reunión, eso era seguro. Había una mesa y bancos para sentarse, un

armario empotrado, baño, y un par de otros asientos llenaban el interior, pero la mayor parte del espacio había sido destruido para

dar lugar

manchas de sangre en el suelo y tenía la sensación de que esta casa

sobre ruedas había sido el escenario de demasiados accidentes.

para qué, yo no lo sabía, pero había

Camille yacía cerca de la mesa. Me incliné sobre ella, apoyando mi cabeza contra la pared de la casa rodante.

-Voy a descansar por un momento,- dije.

Lon se encogió de hombros y volvió a hablar en susurros con Keith. Tan pronto como él se centró en su conversación, deslicé mi mano derecha hacia abajo por las cuerdas de Camille. No podía arriesgarme a usar las dos manos, eso los alertaría, pero si trabajaba poco a poco, centímetro a centímetro, podría aflojar los nudos. Los Selkies eran buenos trabajando con los nudos, de hecho, el trabajo de nudos celtas era una especialidad de los nuestros, y durante los setenta yo había sido muy buena para eso cuando la moda del macramé causó furor.

Pasé los dedos sobre los nudos. Simples. Prácticos. Anudados de prisa, no para servir a largo plazo. Me ocupé del nudo más grande, utilicé mi pulgar para rodearlo, mientras que excavaba con las uñas de mis dedos índice y el del medio. Las uñas de acrílico eran fuertes

rodearlo, mientras que excavaba con las uñas de mis dedos índice y el del medio. Las
y
y

después de un momento, el nudo se aflojó un poco. Después de

tirar poco más, estaba lo suficientemente flojo como para que

consiguiera pasar mis dedos y hacer palanca.

Camille hizo todo lo posible para emparejarse con mis movimientos

no tensar la cuerda para que yo pudiera aflojarla. Después de un

y

momento, tenía un extremo libre en mis manos y un par de minutos más tarde, desaté el nudo. Camille trabajaba con cuidado en sus muñecas hasta que la cuerda que las unía se cayó. Me deslicé hacia adelante lo suficiente para cubrirla, para que no pudieran ver lo que habíamos hecho. Ella se quedó muy quieta y yo sabía que estaba planeando su próximo movimiento. Cerré los ojos hasta dejar unas rendijas, para que se viera como que estaba dormida,

pero todavía podía ver si alguien se nos acercaba.

Después de un rato, el vehículo hizo una curva pronunciada a la derecha y me tensé. Incluso a través de las paredes, podía oler el agua. Estábamos cerca de la ensenada, con los olores empalagosos a salmuera y a descomposición de algas.

Respiré hondo y le susurré al oído con la esperanza de los hombres

no pudieran oírme:

-Estamos cerca del agua.-

Camille asintió con la cabeza. ―Tómate tu tiempo. Espera hasta que

paremos.-

Le toqué su brazo con suavidad, para hacerle saber que la había escuchado, y volví a reunir mis fuerzas. Yo no estaba segura de qué hacer, pero seguiría el ejemplo de Camille. Ella era la que tenía experiencia en situaciones como ésta.

era la que tenía experiencia en situaciones como ésta. Un minuto o dos y empezamos a

Un minuto o dos y empezamos a reducir la velocidad. Levanté la cabeza y me volví hacia el frente. Terrance estaba concentró en

conducirnos a lo que parecía ser una playa de estacionamiento, aunque no estaba lo suficientemente

conducirnos a lo que parecía ser una playa de estacionamiento, aunque no estaba lo suficientemente cerca del parabrisas para verla. Lon y Keith finalizaron su charla. Keith, se agachó para evitar golpearse la cabeza en el techo, caminó hacia el frente y se deslizó en el asiento de pasajeros.

-Ten el verdín listo-, dijo Terrance, y Keith gruñó y volvió a la parte posterior, donde registró un armario y sacó un frasco lleno de un líquido turbio.

Me encogí. Los Finfolk eran expertos en hacer pociones que permitían vivir bajo el aguar a los que respiraban aire, por lo menos por un tiempo, así podían divertirse con ellos. Cuando la poción empezaba a desaparecer, comenzarían sus juegos de asfixia hasta que se aburrían y dejaban que su víctima se ahogara de verdad.

Cuando aún vivía en las islas Orkneys, había conocido un par de mujeres humanas que habían escapado de los Finfolk , un milagro

en sí mismo, y lograron llegar de nuevo a tierra y escapar antes de que los Mere las arrastraran una última y definitiva vez. Pero habían sido tan torturadas que nunca recuperaron totalmente sus sentidos.

Mi cuerpo se puso en tensión cuando Keith vino hacía nosotras con

el frasco con la poción de verdín. La casa rodante se detuvo y me di cuenta de que teníamos que hacer algo pronto, porque de un momento al otro, se darían cuenta de Camille había conseguido

liberarse de las cuerdas.

Respiré profundo. Camille estaba tensa.

al otro, se darían cuenta de Camille había conseguido liberarse de las cuerdas. Respiré profundo. Camille
a sangre.
a
sangre.

Cuando Keith se arrodilló, me alejé rápidamente para darle espacio

Camille. Ello rodó con los brazos levantados y los dedos en forma

de garra. En un movimiento suave, saltó de la posición en la estaba sentada y arrastró sus largas uñas por la cara de él, sacándole

Keith gritó y dejó caer el frasco al suelo, donde se rompió cuando él mismo lo empujó al escabullirse de su ataque.

Camille se puso de pie de un salto y yo hice lo mismo mientras Lon

se abalanzaba hacia nosotras. Ella se arrojó de cabeza contra él, llevándolo hacia abajo mientras ella atrapaba sus piernas con el pie

y lo tiraba, haciéndole perder el equilibrio. Yo miraba

frenéticamente a su alrededor y vi el frasco roto. Lo agarré por el cuello, donde todavía estaba intacto, y le corté el rostro. La sangre salió a borbotones como una fuente y miré horrorizada cómo él se

retorcía, gritando y tratando de cubrir su rostro.

Camille me lanzó una mirada breve, asintió con la cabeza, y luego levantó los brazos sobre su cabeza. Juntó las manos en un puño sólido, y las llevó con fuerza hacia abajo, justo sobre la nariz de él. Crack. La carne impactando contra la carne hizo que mi estómago se revolviera mientras contemplaba la terrible pasión que embargaba el rostro de ella. Estaba a punto de arrojar la botella, darme la vuelta y vomitar, pero ella me lanzó una mirada.

-¡No te atrevas, Siobhan!. ¡Necesito tu ayuda!.-

Su voz era tan fuerte que me sacó de mi horror, y justo a tiempo. Keith estaba aproximándose nuevamente, esta vez armado con una daga de aspecto repugnante.

mi horror, y justo a tiempo. Keith estaba aproximándose nuevamente, esta vez armado con una daga
No nos quedamos allí. Camille abrió de golpe la puerta, me agarró la mano, y

No nos quedamos allí. Camille abrió de golpe la puerta, me agarró la mano, y tiró de mí hacia fuera, en un estacionamiento cerca del brazo de mar. El agua estaba siendo azotada por la furia del viento que se había levantado, y el atardecer había caído. Apenas podía ver las olas pero yo las oía, y llamaron a mi sangre.

Tan pronto como pusimos un pie en el suelo, Terrance llegó desde el otro lado del vehículo, con una sonrisa lasciva en su rostro.

Camille me empujó detrás de ella y comenzó a murmurar lo que sonaba como un encantamiento. Me apresuré a poner más distancia entre nosotras, sus hechizos eran poderosos, pero a veces salían al revés y los resultados pocas veces eran lindos. Terrance retrocedió con los ojos muy abiertos, cuando la voz de ella se elevó.

En ese momento, Keith aterrizó junto a mí y me agarró, y puso una daga en mi garganta. -Detente ahora o lastimo a la Selkie.-

Camile se dio la vuelta, con una sonrisa encrespada en la punta de los labios. -Yo no lo creo. Terrance te mataría si la golpearas.- Y luego, sin decir una palabra, ella se volvió hacia Terrance y soltó una descarga de energía que iluminó las tinieblas. Terrance gritó y se arrojó en el aire para cubrirse, y en ese momento, Keith me soltó y se lanzó contra Camille rozándola con su daga. Él la hirió en el brazo. La oí gemir y olí la sangre.

En ese momento, el Jeep de Delilah resonó en el patio, seguido de un Jaguar. ¡Menolly venía arriba!. Estuve a punto de estallar en lágrimas. La vampira solita podía hacer picadillos de nuestros atacantes. Cuando me acerqué tambaleando hacia Camille, Keith la soltó y comenzó a retroceder.

picadillos de nuestros atacantes. Cuando me acerqué tambaleando hacia Camille, Keith la soltó y comenzó a
Miré hacia atrás para ver no sólo Menolly, sino también a Ahumado, su amante y

Miré hacia atrás para ver no sólo Menolly, sino también a Ahumado, su amante y esposo dragón casi albino, de 1, 92 cm., de estatura, surgió desde el coche. Su cabello caía hasta los tobillos, y ahora se arremolinaba a su alrededor como un centenar de serpientes silbando. Oh, mierda. Terrance y sus amigos estaban realmente muertos ahora.

Empecé a correr hacia Delilah cuando Terrance de repente se lanzó hacia adelante y me agarró por la cintura. Metió algo en mi boca, una esponja de algún tipo, y comenzó a arrastrarme hacia la baranda. Luché, pero era mucho más fuerte que yo, y aunque Menolly corrió hacia nosotros a una velocidad vertiginosa, él fue capaz de lanzarme por encima antes de que ella llegara allí.

Intenté gritar, pero la esponja comenzó a derretirse y probé el verdín. Oh diablos, él me estaba llevando al agua como una humana. Yo sabía nadar, pero sin mi traje de foca, yo estaría totalmente a su merced. Forcejé duro, raspándome las espinillas en la madera de la baranda, pero en cuestión de segundos estábamos cayendo por el borde.

Mientras miraba las profundidades vidriosas que venían a nuestro encuentro, me di cuenta de que ahora estaba por mi cuenta. Si iba a sobrevivir, tendría que sobreponerme. Y luego caímos en el agua y nos hundimos bajo las olas.

por mi cuenta. Si iba a sobrevivir, tendría que sobreponerme. Y luego caímos en el agua
Capítulo 5
Capítulo 5

Golpeamos fuertemente, cada hueso en mi cuerpo se sacudió, y el mundo quedó en silencio, lo único que podía oír eran las burbujas mientras nos hundíamos en el agua turbulenta. Cuando Terrance me arrastró hacia abajo, luché. Él comenzaba a cambiar y me soltó cuando las convulsiones de la transformación atormentaron su cuerpo. Algunos cambiaformas pasan por mucho dolor cuando cambian, mientras que otros casi no sienten nada. Los Finfolk sufrían; los selkies no lo hacíamos

Di patadas alejándome de él, propulsándome a través del agua. Si

bien yo era una buena nadadora, aunque mucho mejor en forma de foca, una vez que él hubiera logrado cambiar, yo no sería ningún

rival para él.

Los Finfolk eran fuertes, impíos, y sus poderosas colas actuaban semejante a una hélice de una lancha. No podían ir tan rápido como

un barco, pero podían moverse y lanzarse a través del mar, con apenas un abrir y cerrar de ojos.

Traté de no mirar hacia atrás mientras forzaba mi camino hacia la superficie, congelada hasta los huesos por el agua helada. Yo podía respirar, gracias a la esponja de verdín. Pero eso no quería decir que me ayudaría a sobrevivir en las profundidades, a menos que milagrosamente encontrara mi recubrimiento de foca o que las brujas de agua Finfolk me dieran la protección que ofrecen habitualmente a sus víctimas. Los juguetes no eran ninguna diversión si ellos morían tempranamente.

no eran ninguna diversión si ellos morían tempranamente. En que significa que probablemente otros Finfolk estarían

En

que significa que probablemente otros Finfolk estarían en la zona. No era bueno para la manada, y no sería bueno para los bañistas.

cualquier caso, esperaba que Terrance tuviera algo planeado, lo

a
a

Son demasiados los ahogamientos accidentales que ocurrían debido

su interferencia.

El agua hervía mientras Terrance era azotado por la transformación, las corrientes presionaban en mi contra cuando irrumpí en la superficie y grité por ayuda. El verdín no impedía respirar el aire por encima del agua, lo que en ese momento me salvó.

Pero tan pronto como grité, un splash a mi lado me dijo que estaba en problemas. Terrance apareció a mi lado, transformado y salvaje, como alguna cruza primitiva entre los peces y el hombre. Su piel era de plata pálida como la de una trucha, y una cola escamosa se había unido a lo que habían sido sus piernas. Él tenía genitales, sin embargo, y todos sus otros rasgos permanecían intactos excepto su pelo que era más oscuro y sus ojos eran luminosos. Tenía branquias al costado de su cuello y grité cuando él agarró mi muñeca.

- Vamos, nena-, dijo.

-¡Déjala en paz!-. La voz de Menolly resonó desde arriba y miré fijamente hasta ver a Delilah dirigiendo frenéticamente una luz para encontrarme. Oh demonios… Sabía que Delilah podía nadar, pero ella tenía pánico del agua. Y Menolly se hundiría como una piedra… los vampiros no podían flotar.

Y entonces, vi a Ahumado al borde de la barandilla junto con

Camille. Mientras ellos saltaban sobre el borde, Terrance me agarró de nuevo y esta vez envolvió su brazo alrededor de mi cintura. Con

una ráfaga repentina, me arrastró debajo de la superficie y nos fuimos a las profundidades.

debajo de la superficie y nos fuimos a las profundidades. Desde algún lugar detrás de nosotros,

Desde algún lugar detrás de nosotros, pude sentir el splash cuando Camille y Ahumado aterrizaron en el agua. Pero ¿serían capaces de

mantenerse cerca de Terrance?. Este era su mundo. Y sin mi traje de foca, yo

mantenerse cerca de Terrance?. Este era su mundo. Y sin mi traje de foca, yo era tan ajena a este medio como lo eran ellos. Me apresuré a pensar en una ventaja que yo tuviera; entonces se me ocurrió que yo conocía la bahía mejor que Terrance. Yo había vivido aquí desde hacía varias décadas y él acaba de llegar. Si podía escapar de él por el tiempo suficiente, podría utilizar ese conocimiento para esconderme.

Nos deslizamos a través del agua oscura, silenciosa y rápidamente, Terrance me sostenía contra él con un brazo mientras con el otro dirigía. Su cola actuaba como un timón, cambiando nuestra dirección, enviándonos más y más profundo con sus poderosos movimientos. El frío comenzó a filtrarse en mis huesos, y sentí que me estaba entumeciendo. No pasaría mucho tiempo antes de que me desmayara.

El agua era como un velo negro, todo lo que era familiar para mí, todo lo que yo asociaba con montar las olas se había ido, arrebatado por mi forma humana. Podía sentir a mi bebé agitándose, y me pregunté si podría sentir los brazos de la Madre Océano al abrazarnos. Ella sería una selkie, nacida en el océano, y volvería a éste una y otra vez. Ella lo reverenciaría, lo adoraría y lo amaría, pero sólo si yo lograba sobrevivir.

Terrance de repente se detuvo y vi vagamente otra forma cerca de nosotros. Otro Finfolk. La mujer extendió la mano y acarició mi pelo, luego arrastró sus uñas hacia abajo por el costado de mi cara, no lo bastante como para hacerme sangrar, pero sí lo suficiente para que me doliera. Mientras lo hacía, podía sentir una energía rodeándome. El frío entumecimiento se alejó y yo me sentía cálida y confortable. Ella era una bruja de mar, por lo que era peligrosa.

frío entumecimiento se alejó y yo me sentía cálida y confortable. Ella era una bruja de
Tuve un estremecimiento débil y Terrance me aferró más cerca contra su cuerpo y comenzamos

Tuve un estremecimiento débil y Terrance me aferró más cerca contra su cuerpo y comenzamos a movernos otra vez.

Él dejó escapar una serie de chirridos y cacareos. Yo sabía lo suficiente de su lenguaje para reconocer el significado. Aparentemente se dirigían hacia mar abierto, y él le dijo algo a su compañera sobre un barco. Así era como me estaban robando, por medio de un barco. Por lo menos yo no estaría en las crestas de las olas en el océano. En forma humana, no iba a sobrevivir.

Nos deslizamos por las profundidades vítreas, dando vuelta ligeramente cuando la poderosa aleta silenciosa de Terrance nos condujo hacia el norte. Traté de recordar la geografía del lugar. ¿Había allí algo que bloqueara nuestro camino?. ¿Había allí sitios dónde estaríamos obligados a salir del agua y transformarnos?.

Los Finfolk poseen una resistencia excepcional y Terrance sería capaz de nadar durante mucho tiempo antes de tener que descansar. Yo apostaba a que no se detendría hasta que llegásemos a Whidbey Island, que sería el lugar perfecto para tener a un barco esperando si quería navegar a través del Estrecho de Juan de Fuca.

¿Pero él pensaba realmente cruzar el Océano Pacífico?. De ser así, él debía tener un barco infernal.

Traté de averiguar qué tan lejos habíamos llegado, pero mi sentido del tiempo estaba desconectado. El tiempo cambiaba en el agua como si el reloj fuera reducido a velocidad lenta.

Y luego eché un vistazo. La sombra de algo bajo y grande volando pasó rozando a lo largo de la superficie. ¿Qué demonios?. Antes de que yo pudiera parpadear, se produjo un enorme desplazamiento de agua cuando una forma blanca grande se zambulló

Antes de que yo pudiera parpadear, se produjo un enorme desplazamiento de agua cuando una forma
profundamente y nos agarró a Terrance y a mí en una garra gigantesca. A medida

profundamente y nos agarró a Terrance y a mí en una garra gigantesca. A medida que éramos arrastrados fuera del agua, me quedé sin aliento. Un dragón. ¡Ahumado!. Y a horcajadas sobre su espalda, completamente empapada y aferrándose a él para salvar su vida, estaba sentada Camille, mirando aturdida y fría su ropa de cuero y de gasa que goteaba.

Terrance comenzó a retorcerse y Ahumado abrió las garras el suficiente tiempo para que el Meré resbalara y cayera con fuerza en el agua. Me sostuve firmemente a las garras que me agarraban por la cintura, rogando que mi bebé estuviera bien.

Con las alas constantemente deslizándose en la brisa fría, estuvimos

sobre la tierra en cuestión de minutos, de vuelta en el parque desde donde Terrance me había secuestrado. Cuando aterrizamos, Delilah

y Menolly se lanzaron encima nuestro, sacando a Camille de la

espalda de Ahumado y abrigándola con una manta, y abrigándome

a mí con otra. Las contemplé, horrorizada, tratando de entender todo lo que había pasado.

-Ella está en shock-, dijo Delilah, y su voz parecía venir de muy lejos, muy lejos, de abajo de un túnel largo y oscuro.

-Tienes razón. Tenemos que llevarla a la unidad médica del FH-CSI

y mantenerla en observación.- Menolly me miró fijamente, sus ojos

ardientes y brillantes estaban rojos como el fuego, rojos como la

sangre. Se inclinó hacia delante y no podía apartar la mirada.

-Duerme,- susurró.

Y lo hice.

el fuego, rojos como la sangre. Se inclinó hacia delante y no podía apartar la mirada.
a
a

Me desperté con el olor del té y las tostadas, y me incorporé sobre mis codos. Yo estaba en mi casa, y los susurros se filtraban desde la otra habitación. El reloj me dijo que era casi las ocho, y una mirada

la ventana me dijo que la noche había pasado y estábamos en la mañana.

Cuando salí de debajo de la colcha, me di cuenta de que estaba vestida con un vestido flojo… un traje suave que Mitch me había comprado cuando comencé a ponerme demasiado grande para mi pijama. Mis zapatillas estaban al lado de mi cama, y me las coloqué, después me apresuré a ir al cuarto de baño para hacer pis. Mientras me dirigía hacia la cocina, las voces se hicieron más fuertes.

Camille estaba en la mesa, se veía seca y fresca, y Delilah estaba a

su lado, junto con Ahumado. Iris, la elfa doméstica que vivía con ellos, trajo un plato de tocino, huevos y pan tostado. Lo puso frente

a mí, y luego me dio unas palmaditas en el hombro mientras se deslizaba en una silla.

-¿Han llamado del hospital?. ¿Mitch todavía está

Yo no podía decir las palabras. Yo no podía preguntar si él todavía

estaba vivo porque tuve miedo de la respuesta.

?.- Mi voz vaciló.

Iris asintió con la cabeza, tenía las mejillas rosadas y estaba de pie junto a la estufa. No hay duda de que ella había usado mi taburete para llegar a la estufa. -Sí, él todavía está vivo. Se le realizó una cirugía exploratoria ayer. Buenas noticias, el médico dice que no tendrán que quitarle el bazo después de todo. Fue dañado, pero se recuperará. Sus riñones están magullados, pero también se

recuperarán.-

recuperará. Sus riñones están magullados, pero también se recuperarán.- -¿Qué pasa con el brazo?. Fue destrozado.-

-¿Qué pasa con el brazo?. Fue destrozado.-

-Ellos entraron en el quirófano esta mañana temprano. Él debería estar fuera de la cirugía

-Ellos entraron en el quirófano esta mañana temprano. Él debería estar fuera de la cirugía en una hora, pero va a necesitar tiempo para curarse. Estará en el hospital durante un tiempo… un par de semanas por lo menos.-

Presioné mis manos en mis labios. Dos cirugías en dos días. Dos eran demasiado -Terrance va a pagar por esto.-

-Por cierto, te llevamos a la unidad médica del FH-CSI ayer por la noche. Tú y tu bebé están bien, por lo que no debes preocuparte.- Camille se inclinó sobre mi hombro y me dio un abrazo. -Decidimos no despertarte del trance en el que Menolly te puso, tú estabas en shock y necesitabas descansar desesperadamente. Sharah dice que el bebé está bien y ella contrarrestó el verdín en tu sistema. Realmente no debería ser utilizado por mujeres embarazadas, pero ella no cree que haya hecho algún daño.-

Parpadeé para contener las lágrimas. -Gracias-, dije en voz baja, sin querer pensar en las últimas veinticuatro horas. -¿Qué pasó con

Terrance?.-

-Él y sus hombres están todavía por ahí,- dijo Ahumado desde la cabecera de la mesa. -Tuve que dejarlo caer por miedo a que te hiciera daño.-

-Camille nos dijo que Terrance reclama ¿que eres heredera al trono?, ¿eso es cierto?,- preguntó Delilah.

Me encogí de hombros. -Supongo. No creo que Terrance se habría molestado en perseguirme durante todos estos años y sobre todas aquellas millas, sin alguna segunda intención. Él siempre ha sido un maniático del control y ambicioso por el poder. Y soy la llave para acceder a ese poder.-

Él siempre ha sido un maniático del control y ambicioso por el poder. Y soy la
Un escalofrío repentino se apoderó de mí. -Si no lo encuentro, nunca seré capaz de

Un escalofrío repentino se apoderó de mí. -Si no lo encuentro, nunca seré capaz de dejar de mirar por encima del hombro. Mi hija va a estar en peligro; Mitch estará en peligro, debido a Terrance, Él nunca, jamás, se detendrá. Él va a regresar, una y otra vez, hasta que lo mate o me mate. No dejaré que me lleve de nuevo como la llave para esclavizar a la gente de mi madre.-

Los huevos y la tostada amenazaban con volver por mi garganta, pero Camille me acarició el pelo y pasó suavemente la mano por mi frente y mis náuseas comenzaron a disminuir. Su piel era fría contra el calor que quemaba en mi cara.

-Todo va a estar bien.- Ella masajeó suavemente mi cuello, aliviando los nudos que se habían acumulado. -Estamos aquí para ayudarte. No vamos a dejar que te haga daño.-

Miré a tiempo para ver a Delilah con el ceño fruncido.

-No los quiero atar a eso. No obligaré a nadie a mantener una promesa así. Pero les agradezco. Por estar aquí. Por ponerse sobre la línea. Así que…- Inhalé profundamente y exhalé despacio, dándome tiempo para sacarme del fango y enfrentar la realidad. - ¿Qué haremos… haré a continuación?-

-Terrance no es estúpido. ¿Cuál es el modo en que él podría quebrantar tu espíritu, además de dañar a tu hija?.- Ahumado se inclinó sobre la mesa, y me tomó suavemente la mano y puso sus dedos pálidos en mi muñeca. Contemplé sus manos. Eran fuertes, pero sin marcas, tan lejos de las garras que habían sido la noche anterior, y aún… y aún así yo podía sentir la naturaleza del dragón que emanaba de cada poro.

sido la noche anterior, y aún… y aún así yo podía sentir la naturaleza del dragón
-No digo esto para asustarte,- continuó, -sino porque entiendo de machos oportunistas. Comprendo a quienes

-No digo esto para asustarte,- continuó, -sino porque entiendo de machos oportunistas. Comprendo a quienes se aferran y anhelan algo o a alguien que no tienen. Yo me crié en torno a ellos. Si podemos identificar tus vulnerabilidades entonces, habremos identificado los posibles objetivos sobre quién el enemigo fijará su

interés.-

Levanté despacio mis ojos hasta encontrarme con los de él.

sabes cuál es mi vulnerabilidad aparte de mi hija. Mitch. Mitch es

mi vida, mi amor. Me enamoré de él en el primer momento en que

lo conocí, y cuando pensamos que la manada nos separaría porque

yo no podía parir a un niño, estuve a punto de volverme loca con la

pena. Él lo es todo para mí. Lo elegí como mi compañero, y no

puedo imaginarme dejarlo sin luchar.-

-Entonces lancemos nuestros culos hacia el hospital,- dijo Camille cuando Ahumado asintió en silencio y me soltó las manos. -Porque sabes condenadamente bien que Terrance va a estar allí, vigilando para terminar lo que empezó. Él no va a esperar por nosotros.-

Cuando fui de nuevo a la habitación para cambiarme y hacer una llamada rápida al trabajo para hacerles saber que Mitch había sido herido y que no estaría por ahí, me detuve a recoger una foto en la mesita de noche.

Mitch y yo, de pie al borde del Pacífico sobre Ocean Shore. Las dunas se movían con el viento ese día, como ondas de choque laminadas a lo largo de la playa. Ese fue el día en que todo cayó en

lugar. Ese fue el día cuando le dije que por fin podíamos planear estar juntos para siempre.

su

que por fin podíamos planear estar juntos para siempre. su Mitch estaba volando una cometa y

Mitch estaba volando una cometa y reía mientras corría. La cometa, era una quimera que le había tomado cuatro semanas para construir

y
y

ahora el viento la lanzaba por ahí como papel de envolver. Pero él

se estaba divirtiendo y yo lo estaba grabando, esperando el

momento justo para contarle mis noticias.

Él vino corriendo hacia mí, y cayó en la arena, lentamente comenzó

enrollar la cometa cuando la fuerte brisa cayó y el sol comenzó a

a

calentar el aire frío. Abrí la cesta y extendí nuestro picnic… emparedados de atún, pepinillos frescos cortados, patatas fritas y

escabeche, y una tarta de cereza.

-¿Qué, no hay vino?.- Mitch aseguró la cometa para que no se fugara y se recostó en la arena, protegiéndose los ojos mientras miraba hacia el mar. -¿Vamos a ir a nadar después?-. El señaló su mochila. Yo traje mi traje, ¿tú trajiste el tuyo?.-

Asentí con la cabeza suavemente y le entregué un plato de papel

con uno de los sándwiches.

cambiar. Pero come primero. Y no, no traje vino, traje sidra espumante. Es sólo que siento… No me apetece el alcohol en este

momento, ¿sabes?.-

-Sí, siempre y cuando nadie nos vea

Se encogió de hombros, aceptó el plato y amontonó una torre de patatas fritas y pepinillos. -No hay problema. ¿Pero trajiste galletas,

verdad?.-

La nota de esperanza en su voz me hizo reír. Mitch se enloquecía por cualquier cosa con mantequilla de maní. -Sí, traje algunas galletas de mantequilla de maní frescas junto con la tarta, están en el refrigerador.-

Comimos lentamente, escuchando la llamada triste de las gaviotas que se arremolinaban alrededor de nuestras cabezas. Las aves marinas sabían que no éramos humanos, podían sentir nuestra

se arremolinaban alrededor de nuestras cabezas. Las aves marinas sabían que no éramos humanos, podían sentir
conexión con la Madre Océano y acudieron en masa a nuestro lado, esperando que las

conexión con la Madre Océano y acudieron en masa a nuestro lado, esperando que las reconociéramos como aliadas, como compatriotas. Nunca había imaginado la conexión, pero no importaba. Nos gustaban las gaviotas y les gustábamos a ellas.

Saqué un pan de repuesto y comencé a partirlo arrojando algunos pedazos a las gaviotas, que inmediatamente se arrojaron sobre las migas, ignorando toda noción de propiedad.

Mitch se echó a reír y se sentó. Verdaderamente a ellas les gusta la gente-.

-No, les gusta la comida-, le dije, cerrando los ojos contra el calor del sol que bañaba mi rostro besándome suavemente con sus rayos. -Mitch, tengo noticias y quiero que realmente me escuches.-

Dejó caer el libro que había recogido y se volvió hacia mí, envolviendo sus brazos alrededor de sus rodillas y las llevó hasta su pecho. -¿De qué se trata, amor?.-

Respiré profundamente. Eso era todo. O dilataba la cuestión o lo decía de una vez. -¿Tú sabes que la manada sigue tratando de separarnos porque no puedo quedar embarazada?.-

-¡Oh, dioses!-, dijo gimiendo. -No de nuevo, ¿qué han hecho

ahora?.-

Con una sonrisa suave, le dije -Nada.-

-Entonces, ¿qué?.-

-No nos pueden tocar ahora. Estoy embarazada. Me enteré ayer… Sharah me revisó y…-

-Nada.- -Entonces, ¿qué?.- - No nos pueden tocar ahora. Estoy embarazada. Me enteré ayer… Sharah me
No pude conseguir decir más palabras porque Mitch arrojó el plato a lo lejos y

No pude conseguir decir más palabras porque Mitch arrojó el plato a lo lejos y saltó, y tiró de mí poniéndome de pie. Bailaba a mí alrededor y me cubría el rostro con sus besos. Sus labios eran suaves contra mi piel y me fundió entre sus brazos, mientras escuchaba su risa vertiginosa.

-Mi Siobhan, mi amor, ¿es cierto?. ¿Estás segura?.- Él me apartó, y me mantuvo a distancia sosteniéndome por los hombros y mirando fijamente en mis ojos. Parecía tener miedo, como si yo fuera de repente a decirle que todo era una broma.

-Nunca te mentiría sobre algo así, ni siquiera en broma. Es cierto. Estoy embarazada, y voy a tener una niña. Sólo tengo un par de meses de gestación, pero Sharah dijo que el embarazo se ha afianzado, y todo marcha sin problemas.- Comencé a llorar. -Ahora no pueden llevarte lejos de mí. La manada no puede decirte que me dejes y que tomes una nueva amante.-

Él se detuvo entonces, y levantó mi barbilla para encontrarme con su mirada. -Siobhan, no me importa lo que diga la manada. De cualquier manera los dejaría antes que dejarte. Pensé que lo sabías. Tú eres mi alma gemela, mi amor.-

Lloriqueando… no estaba segura si por la forma en que lo dijo o por las hormonas… Asentí con la cabeza y me limpié la nariz con

una toalla de papel. -Ya lo sé la verdad…-

Sé que dijiste eso, pero a la hora de

-A la hora de la verdad, la hubiera dejado atrás. Estoy encantado de que estés embarazada, yo también quería esto, pero te quiero más que a toda otra cosa. Y nada me hubiera hecho dejarte si verdaderamente eras infértil. Ni la manada, ni mis padres, ni la misma Madre Océano.-

Y nada me hubiera hecho dejarte si verdaderamente eras infértil. Ni la manada, ni mis padres,
Y luego él se cayó sobre una rodilla y sacó una caja aterciopelada de su

Y luego él se cayó sobre una rodilla y sacó una caja aterciopelada de su bolsillo. -Yo esperaba para mostrarte esto…hasta ver si tendríamos que escaparnos primero de la manada. Pero ahora no hay nada que ellos puedan hacer para detenerme. ¿Siobhan Morgan, me harías el honor de ser mi esposa y compañera?-

Cuando él abrió la caja, una esmeralda de aguamarina insertada en platino brilló bajo el sol, como la espuma de mar atrapada en un

cristal. Lancé un grito ahogado cuando lo deslizó en mi dedo. favor, por favor, di que sí.-

-Por

-Tú ya sabes la respuesta, Mitchell Childs. Tú sabes la respuesta.- Y entonces, sin nadie más en la playa, me acostó en la manta y me hizo el amor a lado del océano.-

-¿Siobhan?.¿Siobhan?. ¿Estás lista?.-

Eché un vistazo hasta encontrar a Camille de pie en mi puerta, mirando en forma vacilante y a hurtadillas hacia adentro. Me vestí, pero me había perdido en el recuerdo de ese día. Mitch, mi vida y mi alma, quien habría dejado a su familia y su hogar por mí. Mitch, quien se había dado por vencido de ser padre, porque él me amaba tanto. Y ahora él estaba acostado en una cama de hospital, en peligro por un hombre cruel y despiadado de mi pasado.

-Estoy lista-, le dije, recogiendo mi bolso y las llaves. Comprobé para asegurarme que la estufa estaba apagada y me deslicé en un abrigo caliente. -Vamos a buscar a Terrance. No quiero que el sol se ponga otra vez mientras él todavía está vivo-

el sol se ponga otra vez mientras él todavía está vivo- Camille me dio el visto

Camille me dio el visto bueno. -Lo tienes, nena. Lo tienes.-

Capítulo 6
Capítulo 6

Nos dirigimos al hospital en dos vehículos. Fui con Camille y Ahumado en el Lexus de Camille, mientras que Delilah e Iris iban juntas en el Jeep de Delilah. Yo llevaba un par de pantalones vaqueros de maternidad y una camiseta suelta, por lo menos me podía mover, si tenía que hacerlo. No estaba aún en la etapa de andar como un pato, pero el embarazo ya comenzaba a mostrarse y mi ropa común ahora me resultaba un poco incómoda.

Mientras los edificios pasaban con un aspecto borroso, inspiré profundamente. Es asombroso lo que lo que estas penosas veinticuatro horas podían traer. Es asombroso lo que el pánico de una llamada telefónica podía presagiar. La idea de tratar de ocultarme en el mundo actual había sido terrible. En 1907, me mezclé en la muchedumbre y desaparecí. Aquel lujo no existía hoy. Tenía que quedarme cerca de las líneas costeras, lo que disminuye la posibilidad de muchos escondites.

El día estaba nublado, como de costumbre, pero el sol estaba tratando de abrirse paso y lo miraba con sospecha. En este momento yo quería una capa de nubes y de niebla, algo que me hiciera sentir menos expuesta.

-Así que… ¿sólo vigilamos a Mitch?.- pregunté finalmente.

-No, deslizamos una webcam en su cuarto y el resto de nosotros observa desde otra parte del hospital mientras tú te quedas con él, lo que hará que se conviertan en dos señuelos en un mismo lugar. Podemos hacer esto así o puede hacerlo Chase, es tu elección.- Camille se desvió para evitar los restos de un neumático en el

hacer esto así o puede hacerlo Chase, es tu elección.- Camille se desvió para evitar los
camino y cambió de carril suavemente para tomar la siguiente salida que nos llevaría al

camino y cambió de carril suavemente para tomar la siguiente salida que nos llevaría al hospital.

-Chase, no. Él tratará de detener a Terrance y dejarlo en custodia. Y no quiero que Terrance esté en custodia.- Miré la parte de atrás de su cabeza y ella me miró por el espejo retrovisor. -Esto lo haremos nosotros mismos, si todavía estás dispuesta.-

Camille asintió con la cabeza. Otros diez minutos y nos detuvimos en el estacionamiento del hospital.

Se dio la vuelta en su asiento. -Escucha, Delilah va a instalar la webcam, pero ella irá vestida de enfermera. Terrance probablemente me reconocería, y no hay manera de que nadie pueda pasar por alto a Ahumado, entonces vamos a movernos sigilosamente de un modo diferente.-

Ella no dijo cómo pensaban en hacerlo, y tuve la sensación de que necesitaba conocer lo básico.

Asentí con la cabeza. -¿Qué hay de mí?-

-Tú entras en plan de visita. Te diriges a la habitación de Mitch y te sientas con él. Si alguien más está ahí, la manada o sus padres, de alguna manera les recomiendas que se vayan. Delilah llegará en breve, pero no actúes como si la conocieras.-

Camille dejó escapar un largo suspiro. -Terrance probablemente atacará durante la noche, y probablemente pronto, ya que él sabe que estamos tras él. Necesitamos que acuerdes con el hospital para que te permitan quedarte con Mitch. Es tu prometido, no debería ser demasiado difícil que puedas organizar esto. Diles que la noche anterior estabas demasiado angustiada por sus lesiones y tu médico

difícil que puedas organizar esto. Diles que la noche anterior estabas demasiado angustiada por sus lesiones
te hizo quedarte en casa, pero que no puedes soportar estar lejos de él esta

te hizo quedarte en casa, pero que no puedes soportar estar lejos de él esta noche.-

Salí del coche y agarré mi bolso. Cuando cerré la puerta, le susurré de manera rápida, -Gracias. Por todo.-

Me hizo una seña despidiéndose y me dirigí hacia el hospital.

No tuve muchos problemas para convencer a las enfermeras y al médico del Otro Mundo de Mitch que tenía que quedarme con él. De hecho, su médico pensó que sería una buena idea.

-La cirugía en su brazo resultó muy bien, pero en este momento todavía no sé cuánto recuperará de su uso. El hueso fue quebrado y su brazo está lleno de clavos. Para ser honesto, yo no tengo la menor idea de cuánto le afectará cuando cambie en la forma de selkie. Por ahora, necesita de su consuelo y apoyo.-

El doctor elfo hojeó la historia clínica de Mitch mientras entrábamos en el cuarto, sus pasos no hacían ningún ruido en el linóleo brillante. -Todavía está muy aturdido por la medicación para el dolor y la cirugía, pero él sabe que está aquí. Parecía alterado ayer por la noche, como si él tuviera miedo de algo.-

Fruncí el ceño, mirando a su alrededor. Estábamos en el tercer piso, pero eso no impediría que Terrance utilice alguna manera sobrenatural para subir por la pared exterior. Sin embargo, lo más probable, era que Mitch tuviera miedo de que Terry me hubiese hecho daño. Si él advirtió el hecho que yo era el objetivo del Finfolk, y sabía que no podía hacer nada sobre ello, él estaría aterrorizado e indefenso. Y un hombre indefenso se torna en un hombre enojado.

podía hacer nada sobre ello, él estaría aterrorizado e indefenso. Y un hombre indefenso se torna
Me acerqué a Mitch. Su brazo y ambas piernas estaban enyesados con una clase de

Me acerqué a Mitch. Su brazo y ambas piernas estaban enyesados con una clase de yeso que podía ser quitado para cambiar el vendaje y examinar las heridas. Mitch parpadeó, mirándome a través de los ojos vidriosos. Estaba drogado, todo bien. Tomé su mano y me incliné para besarle la frente.

-Está bien-, le dije en voz baja. -Todo va a estar bien. Las hermanas D'Artigo nos están ayudando. No te preocupes, ¿de acuerdo?.- Mantuve mi voz baja, pero olvidé que el médico era de Otro Mundo.

-¿Pasa algo malo, Sra. Morgan?. ¿Tiene problemas con alguien?,- el Dr. Elanya apoyó el portapapeles y se volvió hacia mí.

-¿Por qué me lo pregunta?.-

-Porque alguien lo hirió. Mitch no se golpeó a sí mismo. Y si usted sabe quién lo hizo, entonces es mejor que hable con el detective Johnson para que puedan atrapar al delincuente antes de que lastime a alguien más.-

A pesar de que llevaba ropas terrestres y tenía las letras D y R

plantadas delante de su nombre, aún era un elfo. Y los elfos siempre

parecían empeñarse en seguir las reglas. Me sonrió débilmente y me facilitó el camino a una silla.

-Creemos que puede ser un antiguo novio mío en busca de un poco de venganza. Ya he hablado con las autoridades.- Me encogí de hombros.

El

tenía ningún modo elegante de llamarme mentirosa y salir airoso.

Doctor Elanya me miró y yo sabía que él no me creyó, pero no

modo elegante de llamarme mentirosa y salir airoso. Doctor Elanya me miró y yo sabía que
- Está bien entonces,- dijo él después un momento. -Haré que la enfermera le traiga

- Está bien entonces,- dijo él después un momento. -Haré que la enfermera le traiga una manta. Usted puede usar la cama de al lado. Dudo que tengamos bastantes emergencias para necesitarla. Además, en su condición, usted debe descansar lo más que pueda.- Dicho eso, cerró la carpeta y salió de la habitación.

Lo seguí para asegurarme de que se había ido y luego regresé junto a Mitch. -Cariño, tengo tanto que decirte, pero me temo que no lo recuerdes si te lo digo ahora mismo. Sólo confía en mí. Por favor… Tú confías en mí, ¿no?.- Me esforcé sosteniendo su mano sana, a la espera de una respuesta.

La mirada azul brillante de Mitch se fijó en mí por un momento, las preguntas en conflicto estaban en su mirada, pero finalmente asintió con la cabeza y me apretó la mano. Abrió la boca y luchó hasta que salió un leve -Confío en ti-, seguido de -Te amo.-

Yo deseaba tanto decirle lo que estaba pasando, pero en su estado él necesitaba descansar. Así que lo besé en los labios, le ajusté la colcha y lo miré mientras se deslizaba de nuevo en la droga que lo hacía dormir.

Cuando me senté en la silla y cogí el control remoto, sin saber qué era lo que iba a hacer todo el día, la puerta se abrió y una enfermera alta y rubia irrumpió en el cuarto empujando un carrito con una hermosa planta en una maceta.

-Hey.- Empecé a ponerme en pie, pero Delilah me indicó que me sentara de nuevo en la silla. Ella negó con la cabeza y apoyó un dedo en los labios.

pie, pero Delilah me indicó que me sentara de nuevo en la silla. Ella negó con
-Sra. Morgan, yo sólo vine a entregarle esta planta que uno de los amigos de

-Sra. Morgan, yo sólo vine a entregarle esta planta que uno de los amigos de Mitch ha enviado. ¡Qué hermoso filodendro!-. Miró a su alrededor, y luego hizo un gesto a la cómoda que estaba frente a la cama de Mitch, bajo el televisor montado en la pared. -¿Por qué no lo ponemos allí?. Creo que sería perfecto.-

Al coger el bolso sobre la cómoda, me di cuenta había una pequeña cámara situada en la maceta de cerámica. Enfocaba directamente hacia la puerta y por lo que podía deducir, también incluía la imagen de Mitch. Ella me miró por un momento, luego retrocedió.

-Tiene razón, ese es el lugar perfecto- Le di un guiño rápido a Delilah para mostrarle que lo había visto, y retrocedí. -Gracias. Sé que Mitch se lo agradecerá cuando se despierte.-

-Si eso es todo, entonces me voy. ¿Puedo hablar con usted afuera un momento?-, preguntó. -No es nada importante, pero es necesario que firme un formulario si va a quedarse aquí toda la noche.-

La seguí hasta la sala y ella me hizo señas para que fuera hacia un costado y puso un localizador pequeño en mi mano.

-Camille y Ahumado están en el techo, y yo voy a estar escondida en forma de gato por el pasillo. Hay una habitación que parece que nadie usa y me puedo colar detrás de una de las camas viejas. Camille tiene un monitor conectado con la webcam, y ambas tenemos los buscapersonas conectados al tuyo. Al presionar el botón de alerta, vamos a venir corriendo.-

Examiné el localizador, luego lo metí en el bolsillo lateral superior. - ¿Qué pasa con la webcam?. ¿Wi-fi?-

Examiné el localizador, luego lo metí en el bolsillo lateral superior. - ¿Qué pasa con la
-Así es. Está todo listo. Camille y Ahumado están observando ahora mismo. Estarán aquí todo

-Así es. Está todo listo. Camille y Ahumado están observando ahora mismo. Estarán aquí todo el día, así que lee, descansa, tal vez puedas tomar una siesta, en caso de que Terrance haga esta noche su movimiento, querrás estar fresca.- Miró por encima del hombro a un grupo de enfermeras que estaban pasando. Nos miraron extrañadas pero nos dejaron solas.

-¿Qué pasa si no viene esta noche?.- Temía tanto que él apareciera como si no lo hacía. De cualquier manera sería un caos.

Delilah se encogió de hombros. -Nos ocuparemos de eso mañana.

Pero creo

gato, todavía puedo oler ese olor salobre que había ayer cuando estábamos luchando en el parque. Había algo en él… el olor a sal y algas marinas y a decadencia… y puedo olerlo ahora. Débil, pero está aquí, en el hospital.-

Tengo el presentimiento de que él está cerca. Soy un

-¿Puedes rastrearlo?.- Si ella podía hacerlo, tal vez tendríamos suerte.

Pero ella negó con la cabeza. -No, es demasiado débil. Pero es reciente. Confía en nosotras en este caso. La intuición de Camile es endiabladamente bastante afinada, y tengo una nariz que no

descansa.-

Asentí con la cabeza. -Confío en ustedes. Es por eso que están aquí conmigo ahora y no Chase. A pesar de que ese hombre es tan agradable, no lo entendería.- Hice una pausa, y luego puse una mano en el brazo de Delilah. -Gracias. Gracias por todo.-

Ella sonrió. Agradécenos después de haber terminado. Ahora vuelve allí y trata de no preocuparte.- Cuando se dio la vuelta y se dirigió por el pasillo, regresé a la habitación de Mitch. Es fácil decir

no preocuparte.- Cuando se dio la vuelta y se dirigió por el pasillo, regresé a la
no te preocupes. Seguir su consejo era una cuestión totalmente diferente. Abrí los ojos con

no te preocupes. Seguir su consejo era una cuestión totalmente diferente.

Abrí los ojos con el sonido de alguien entrando en la habitación. Por un momento, me pregunté dónde diablos estaba, no era mi propia cama y luego me acordé. Mitch. El hospital. Terrance.

Poco a poco capté mi entorno, manteniéndome todavía alerta para evitar que el intruso viera que estaba despierta. Y luego, recordando lo que dijo Delilah, respiré profunda y lentamente, tratando de concentrarme en descartar los olores que me rodeaban.

Podía oler el cloro que se utilizaba para limpiar el cuarto de baño, y los medicamentos que tenía Mitch a través de las vías.

Podía oler los intentos de esterilizar el ambiente que hacía el hospital, pero nunca se darían cuenta de lo lejos que estaban de lograrlo, por debajo de la limpieza estaban los olores de las enfermedades y las lesiones, del vómito antiguo y de la orina rancia.

Descendiendo otra capa, dejé que llegara el siguiente nivel de olor flotando sobre mí, obligándome a permanecer inmóvil mientras la puerta se abría otra pulgada.

Y allí estaba. Salmuera. Algas. Mejillones. La decadencia del mar. Terrance estaba aquí.Tomé cada onza de coraje para no saltar y gritar para pedir ayuda. En vez de eso, me esforcé en pretender que dormía mientras furtivamente alcanzaba el localizador que había escondido en mi bata. Pero cuando metí la mano en el bolsillo de algodón suave, el localizador no estaba allí.

había escondido en mi bata. Pero cuando metí la mano en el bolsillo de algodón suave,
¡Mierda!. ¡Debía haberse caído mientras estaba durmiendo!. ¿Qué diablos iba a hacer?. Busqué alrededor, tratando

¡Mierda!. ¡Debía haberse caído mientras estaba durmiendo!. ¿Qué diablos iba a hacer?.

Busqué alrededor, tratando de detectar si alguien estaba cerca de mí, y para averiguar dónde diablos estaba el localizador. Recé para que no lo hubiese botado de la cama mientras dormía. Por supuesto, tenía la webcam, pero no confiaba en que Camille y Delilah llegaran aquí antes que Terrance tuviera la oportunidad de matar a Mitch. Y él lo haría. Yo sabía que lo haría.

Cuando la puerta se abrió totalmente, unos pasos suaves se adentraron en la habitación, seguidos de un segundo par. Si hubiera sido una enfermera, ella habría entrado normalmente. La enfermera de la noche ya me había despertado una vez cuando vino para revisar a Mitch. Y las luces permanecieron apagadas esta vez, por lo que era una apuesta bastante segura que quienquiera que fuese, no andaba en nada bueno.

Y luego sentí el localizador. ¡Maldita sea!. La cosa estaba por mi pie

izquierdo. Si me doblaba hasta alcanzarlo, Terrance se daría cuenta.

Si trataba de traerlo hasta mis manos con mis pies, eso lo alertaría.

¿Qué diablos iba a hacer?. En el minuto en que me diera vuelta, él iría por Mitch y luego por mí. Sólo había una cosa que se me ocurrió, asustarlo como la mierda y luego salir corriendo y rezar

por que él me siguiera y dejara solo a Mitch.

Temía que en el ataque encarara a las enfermeras y éstas llamaran a Chase, pero yo no tenía otra opción. La pregunta era, ¿funcionaría?. ¿Podría asustarlo lo suficiente como para darme tiempo para tocar

el

atrapara?. Sólo había una manera de averiguarlo.

botón del localizador y salir por la puerta antes de que él me

el atrapara?. Sólo había una manera de averiguarlo. botón del localizador y salir por la puerta
Salté tan rá pido como pude, que no tan rápido como esperaba… dejé escapar un

Salté tan rápido como pude, que no tan rápido como esperaba… dejé escapar un grito agudo, y cogí el localizador. Cuando golpeé el botón rojo, esperaba escuchar una conmoción exterior, pero todo lo que oí fue a Terrance dejando escapar un chorro de obscenidades que habrían hecho sonrojar incluso a Camille y Menolly.

-Si tanto me quieres, entonces ven y atrápame,- grité corriendo hacia la puerta.

Terrance… yo podía ver claramente ahora, que estaba con Lon… miró a Mitch, luego a mí, y entonces de nuevo a Mitch. Cuando giré por la puerta, gruñó y le ordenó a Lon.

- Vamos por ella, nos ocuparemos de él más tarde. No podemos tenerla por allí esparciendo la alarma.- Salió en mi dirección y me lancé a la sala, mirando a mi alrededor frenéticamente para usar algo como arma.

Entonces me di cuenta que no había personal de enfermería en la estación de enfermería. Dónde diablos…

-Voy a hacer que desees el infierno por no haber puesto nunca los ojos en mí-, dijo Terrance cuando la puerta se cerró detrás de él. Hazlo fácil para ti y detente ahora mismo. Obedece, y voy a matarlo limpia y rápidamente. Si haces que te persiga, te prometo que esa

foca

estarás allí mirando. Y me aseguraré de que antes de morir, él sepa exactamente lo que te hice allá en Cobh, y lo que voy a hacerte ahora. A ti y a ese cachorro en tu vientre. Tú tendrás un hijo, está bien. Pero mío.-

estúpida sentirá cada corte que pondré en su cuerpo y tú

en tu vientre. Tú tendrás un hijo, está bien. Pero mío.- estúpida sentirá cada corte que
Me puse contra la pared, contando los segundos. ¿Dónde estaban?, ¿Dónde estaban Delilah y Camille

Me puse contra la pared, contando los segundos. ¿Dónde estaban?, ¿Dónde estaban Delilah y Camille y Ahumado?. ¡Ellos prometieron que estarían aquí!.

Lloriqueando ahora que el miedo me atenazaba, me sostuve contra

lo que sea que contuvieran.

un carro lleno de medicinas. Eché un vistazo hacia abajo y vi dos

jeringas totalmente cargadas con

Parecía que la enfermera de la noche acababa de dejar el carro en la

sala mientras estaba haciendo sus rondas.

Me puse delante del carro y deslicé las manos detrás de mí, agarrando una de las jeringas. Podría contener algo de vitaminas o medicamento para dormir. Lo primero serviría sólo para conmocionarlo cuando lo golpeara con la aguja. Lo segundo realmente podría ser algo bueno.

Me apoyé contra la pared al lado del carro, y escondí la jeringa detrás de mí. -Terrance. Por favor, reconsidera esto. No hagas esto… ha pasado un centenar de años. Por todo lo que sabes, la gente de mi madre pudo haber muerto. ¿Por qué molestarse?. Vivimos en una era diferente. Diablos, si tanto quieres gobernar, dirígete al Otro Mundo. El mundo es mucho más rudo allí, y mucho más abierto a nuestra especie.-

Él arqueó una ceja. -Si yo quisiera ir al Otro Mundo, lo haría. Y la gente de tu madre está viva y prosperando. ¿De verdad crees que soy tan estúpido?. Tengo una red de informantes dispersos de aquí hasta Irlanda. Yo soy un príncipe entre mi propia gente, ¿recuerdas? Si bien puede no significar mucho para algunos selkies, la corona aún cuenta para algo entre los Finfolk y los Roane.-

Si bien puede no significar mucho para algunos selkies, la corona aún cuenta para algo entre
Yo Al
Yo
Al

gemí suavemente mientras él rápidamente se puso delante de

mí. -Está bien, perra. Es hora de irse. Vamos a decirle adiós a tu

novio y luego seguiremos nuestro camino.-

acercarse mí, me entró el pánico y le clavé la jeringa

profundamente en el cuello y presioné el émbolo. Gritó y retrocedió, golpeándome contra la pared. Lon me miraba sin decirme nada y luego a su jefe, obviamente sin saber qué hacer.

En ese momento, oí un grito agudo de advertencia y levanté la

mirada para ver a Delilah, a Camille, y Ahumado que venían a toda velocidad por el pasillo. Ahumado pasó justo delante de mí y agarró a Terrance por la cintura apretándolo con un gruñido

poderoso. Terrance se puso azul y se desmayó.

Lon se dio la vuelta, con la intención de correr, pero me sentía envalentonada, y saqué el pie y se tropezó. Él fue tumbándose hasta

los pies de Delilah, que rápidamente le dio una patada tan fuerte

que se oyó la rotura de los huesos. Me estremecí cuando Camille me

tomó de la mano y me movió a un costado.

Ahumado miró a su alrededor. Todavía no había nadie a la vista. Frunció el ceño, luego se volvió hacia mí. -¿Qué quieres que haga con él?.-

Me quedé mirando al dragón. Él me ofrecía lo que yo quería. Lo que necesitaba. Sin embargo, ¿podría pedir a otra persona que matara por mí?.

Si yo dejaba que Terrance viviera, había una posibilidad de que la manada votara para dejarle ir. Todavía había muchos miembros

votara para dejarle ir. Todavía había muchos miembros allí, principalmente hembras, que se ofendieron por el

allí, principalmente hembras, que se ofendieron por el hecho de que

mi

problema de infertilidad había sido curado y que Mitch ahora

estaba fuera del mercado. Algunos selkies se acoplaban con cualquiera, pero Mitch y yo él

estaba fuera del mercado. Algunos selkies se acoplaban con

cualquiera, pero Mitch y yo

él era solo mío. Y yo era sólo suya.

Respiré profundamente sin saber qué decir.

Cuando me arrodillé al lado de su cuerpo que estaba boca abajo, y estaba tratando de darme ánimo para hacer el trabajo yo misma, de repente él entró en convulsiones. Salté hacia atrás, sin saber lo que estaba pasando, y vimos como Terrance tuvo nuevamente unos espasmos y luego se quedó quieto.

Camille le buscó el pulso. -Está muerto-, dijo ella, poniéndose de pie. Cogió la aguja con la que yo lo había apuñalado. -¿Qué es

esto?-

-No sé… yo lo estaba usando para tratar de ganar tiempo para poder escapar. ¿Qué dice en el carro?. Estaba en esa bandeja de allí,- señalé a la bandeja.

Echó un vistazo a la etiqueta de la bandeja, y luego me miró. – Insulina… destinada a una tal Juanita Chalker. Y una buena dosis, por cierto. Debes haberle causado un choque hipoglucémico y eso lo mató.-

Me quedé mirando el cuerpo de Terrance. Estaba muerto. Lo maté. Miré a Lon, que me miraba, pálido y demacrado.

-Llama a Chase,- dije. -Supongo que ahora no hay nada de malo en contarle lo que pasó. Lleven a Lon con él. A todo esto, ¿dónde están las enfermeras que trabajan este piso?.-

Lon gruñó desde el suelo. -Están bajo llave en el armario de la limpieza. Terrance las obligó a entrar allí. No quería ninguna

desde el suelo. -Están bajo llave en el armario de la limpieza. Terrance las obligó a
interferencia y pensó que nos habríamos ido para el momento en que salieran.- Ahumado se

interferencia y pensó que nos habríamos ido para el momento en que salieran.-

Ahumado se agachó y levantó a Lon por el cuello, dejando colgar al hombre con los pies unos treinta centímetros por encima del suelo.

-No sólo pusieron en peligro a los dos selkies, sino también la vida de cada paciente en esta planta. Yo debería sólo crujirte y comerte aquí mismo, pero creo que dejaré que la gente se ocupe de ti. Pero ten en mente esto… si alguna vez estás en libertad, e intentas siquiera alguna vez acercarte a esta Selkie, y a su compañero, te voy a encontrar y a usar tus huesos como palillos de dientes. ¿Entiendes, hombrecito?,-

Lon asintió con la cabeza, con los ojos muy abiertos, y sentí una oleada de calor en mi corazón por ese marido alto y grande de Camille.

El sol se ponía sobre el agua mientras Mitch, en su silla de ruedas, y yo, permanecíamos en el borde de un área cubierta de hierba, justo más allá del Centro de Cultura India Daybreak Star, en Discovery Park, mirando hacia la bahía Shilshole. Camille y Delilah estaban un más poco lejos, sentadas en la hierba. Todos estábamos abrigados. No hacía frío, pero definitivamente algo de frío estaba suspendido en el aire.

Mitch acercó su brazo sano para tomar mi mano. Me incliné hacia abajo y lo besé en la frente. Todavía no se sabía lo que pasaría cuando tratara de cambiar… los clavos en el otro brazo estarían allí para siempre y los ancianos de la manada tampoco pudieron darnos una respuesta.

clavos en el otro brazo estarían allí para siempre y los ancianos de la manada tampoco
Por suerte, los cambiaformas marinos, a diferencia de la mayoría de otros weres, no se

Por suerte, los cambiaformas marinos, a diferencia de la mayoría de otros weres, no se veían afectados por la luna llena. ¿Por qué?, no lo sabía, pero cambiábamos cuando queríamos. Tal vez era porque el mar ya estaba alineado a la luna, con su efecto sobre el flujo y reflujo de las mareas. O tal vez no éramos realmente weres, sino

otro tipo de cambiaformas

tendría que transformarse hasta que se sintiera listo, aunque podía

sentir su deseo de bañarse en las aguas de la Madre Océano.

Pero el resultado era que Mitch no

Camille se quitó el pelo de los ojos y nos miró. -Entonces, ¿todo

bien?.-

Mitch y yo nos miramos el uno al otro, entonces, Mitch asintió. -Sí Comprendo la razón por la que Siobhan mantuvo en secreto su

pasado.-

-Quería olvidar el pasado-, le dije. -Yo casi me había convencido de que todas mis mentiras eran reales, que lo que pasó con Terrance había sido una pesadilla. Pero supongo que no puedes huir de tus problemas. A veces hay que enfrentarlos y derrotar a los demonios que llegan de la oscuridad para apoderarse de ti.-

-¿Qué pasó con los cómplices de Terrance?.- Delilah se levantó y aspiró una bocanada profunda de aire, manteniendo un ojo avizor en el agua. A pesar de que las olas estaban a una buena distancia de nosotros, pude ver que retrocedía. Me pregunté cómo sería tener tanto miedo del agua. Para mí, el océano era el abrazo de una madre, un refugio y un santuario.

-Chase lo escribió como defensa propia, y la manada ha procesado a Lon por tentativa de asesinato y secuestro. También capturaron a la otra, Keith, y los dos estarán ante el Tribunal. Dudo que vayan a salir con vida.-

y secuestro. También capturaron a la otra, Keith, y los dos estarán ante el Tribunal. Dudo
-¡Qué bien!-, dijo Camille. Después de un momento, se volvió hacia nosotros con una sonrisa

-¡Qué bien!-, dijo Camille. Después de un momento, se volvió hacia nosotros con una sonrisa deslumbrante. -Entonces, ¿oí hablar de un viaje a Escocia?.-

-Dentro de poco,- traté de reprimir una sonrisa, pero irrumpió de todos modos. -Pero primero, vamos a ir a Ramsey, en la Isla de Man, donde mi madre se reunirá con nosotros. Su gente todavía vive allí, y así podré conocer a mis parientes de su lado. Esta es la primera vez que he hablado con ella en más de cien años. Ella pensó que estuve muerta todo este tiempo.-

Mitch se echó a reír. -Todavía no puedo creer que en realidad me casé con una princesa.-

-Yo no soy una princesa, tontito.- Sonreí.

-Si lo eres, o lo serás, una vez que tu madre verifique tu nacimiento.- Él se encogió de hombros, y luego hizo una mueca. - Ay, recuérdame no volver a hacer eso.-

-¿Supongo que tú estás reclamando el derecho que por herencia te corresponde?.- Delilah aplaudió con sus manos. -¡Es como un cuento de la Cenicienta!-

-La historia de Cenicienta, mi culo-, le dije, resoplando. El príncipe encantado puede ir a chupar rocas. He conocido a mi verdadero amor y es un contratista.-

Después de un momento, mi sonrisa se desvaneció. -En serio, no tengo ni idea de lo que saldrá de esto. Mi madre puede visitar su tierra natal, pero ella no puede reunirse con su gente, ha pasado demasiado y están enojados con ella por mantenerme en secreto.-

-¿Y sus padres?. ¿Cómo se sienten?.-

gente, ha pasado demasiado y están enojados con ella por mantenerme en secreto.- -¿Y sus padres?.
-Mi abuela insiste en que debo ser incluida en las listas de la manada, a

-Mi abuela insiste en que debo ser incluida en las listas de la manada, a pesar de que nací en el pueblo de mi padre. Ella dice que ya que mi madre fue secuestrada, no tenía la posibilidad de elegir el lugar de nacimiento, y que voy a tener un doble estatus, tanto en la Manada de Focas de Puget Harbor … la manada que elegí… y en la de los selkies de Isla de Man; la gente de mi madre. Vamos a volar cerca de seis semanas antes de que nuestra hija nazca. Y ella nacerá entre la gente de mi abuela, recibiendo también el doble estatus.-

-¿Y si ellos quieren algún día que tú vuelvas a casa para gobernar?,- Camille se sacudió el vestido cuando las nubes comenzaron a llegar.

Me quedé mirando el agua que rompía lo largo de la costa. ¿Qué haría yo?. ¿Podría alguna vez regresar con la gente de mi madre y aceptar la corona?. Me encantaba estar aquí, me encantaba la libertad que sólo Siobhan Morgan me daba.

Reina y Princesa… los títulos requerían una cierta pérdida de libertad. ¿Lo quería?.¿Mitch aceptaría esto?.

-No tengo ni idea. Nuestra hija puede decidirse cuando tenga la mayoría de edad… no la influenciaremos en ningún sentido. Pero

en mi caso

¿quién sabe qué es lo que va a pasar?.-

Creo que me gustaría quedarme aquí, si puedo. Pero,

-¿Qué pasa con la gente de Terrance?. ¿Vendrán tras de ti para vengarse?-, preguntó Delilah.

Negué con la cabeza. -No, si todo sale bien. Ellos creen que murió en un accidente. De esta forma la Manada de Selkies de Cobh y los Finfolk no tomarán venganza sobre la gente de mi madre. Pero algún día, si mi abuela me llama en su auxilio, no tendré elección.-

venganza sobre la gente de mi madre. Pero algún día, si mi abuela me llama en
guerra?.-
guerra?.-

Bajé la mirada hacia a Mitch y él me apretó la mano. -¿Vendrías conmigo si eso ocurriera?. ¿Si me llamaran para liderarlos en una

-Ya te lo dije antes,- dijo en voz baja. -Voy a seguirte a cualquier lugar. Eres mi pareja, mi amor. Si te conviertes en una reina o una princesa guerrera, estaré a tu lado. Tú y nuestra hija están antes que

nada y que nadie

o cualquier otro lugar.-

Una brisa aguda nos cogió y sentí en su interior los azotes de las mareas del cambio. El mundo no era lo que solía ser. Los tiempos cambiaban. Si alguna vez me convertía en la reina de mi pueblo y una de nuestras mujeres fuera robada, haría todo lo posible para rescatarla y con la tecnología, tendríamos una buena oportunidad. No más matrimonios por captura para mí o las de mi tipo.

Los Supes y los Fae del mundo se adaptan junto con los humanos, y nuestras culturas han tenido que adaptarse. Era imprescindible, si esperábamos prosperar.

Una fuerte patada contra mi estómago me sorprendió y me reí.

-Va a ser un luchadora nuestra Marion,- dije, acariciando mi vientre.

-¿Tú la estás llamando así por la dueña del café?.-

Asentí con la cabeza. -Ella nos ayudó en nuestro tiempo de necesidad. Voy a honrar su petición. Nuestra Marion crecerá sabiendo que ella es una nueva generación de Selkie, que las viejas formas están cambiando. Ella estará en la vanguardia de ese cambio, y espero, algún día, que deje su huella en el mundo.-

están cambiando. Ella estará en la vanguardia de ese cambio, y espero, algún día, que deje
Mitch me besó la mano, me incliné y cerré sus labios con los míos, saboreando