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CAPITULO VI

FORMAS DE ESTADO Y SISTEMAS DE GOBIERNO

La forma del estado se deriva de la manera como están organizados y


dispuestos los elementos que lo constituyen, esto es la población, el territorio
y el poder público, y como se ejerce la soberanía en el interior del Estado.

El sistema de gobierno por su parte, se deriva de la organización y estructura


de uno de esos elementos en particular: el poder público.

En cuanto a los sistemas de gobierno, aunque también en su establecimiento


deben tenerse en cuenta consideraciones cuyo objetivo es el de permitirle al
Estado el cumplimiento de sus fines por los medios adecuados.

Algunos pensadores de la Antigüedad se ocuparon del problema del Estado.

HERODOTO en Los nueve libros de la historia se refiere a las diversas formas de


gobierno clasificándolas en monarquía, democracia y aristocracia. Luego PLATÓN,
en La República, describió cinco formas de gobierno: timocracia, oligarquía,
democracia, tiranía y aristocracia. Para él solo esta última es buena, mientras
que de la democracia dice que "nace cuando los pobres, después de haber
obtenido la victoria, matan algunos adversarios, a otros los destierran, y divide
con los restantes, en condiciones de paridad, el gobierno y los cargos públicos,
los que son determinados generalmente por sorteos"; agrega que esta forma
está caracterizada por la "licencia". El propio PLATÓN, por otra parte, reproduce en
El político la tradicional Indivisión tanto de las formas puras como de las formas
degeneradas, y define a la democracia como el "gobierno del número" o "go-
bierno de los muchos" o "de la multitud".

ARISTÓTELES, que se sirvió del método inductivo para establecer sus postulados en
materia política. Examinó las constituciones de 158 ciudades griegas y de este
examen obtuvo los elementos para poder establecer la clasificación de las
formas de gobierno, que dividió en tres. Para hacerlo, tomó en cuenta los
titulares del poder en las diversas polis que estudió, y se dio cuenta de que, en
veces, el poder era ejercido por un solo individuo; a este tipo lo clasificó como
monarquía (de monos: uno). Otras veces el poder era ejercido por un grupo de
individuos; ARISTÓTELES denominó esta forma como aristocracia.

Pero, además, existía otra situación en la cual la titularidad del poder estaba en
el conjunto de los ciudadanos; a esta forma la denominó democracia o politeia.
Consideró él la democracia como la forma de gobierno más conveniente; no
obstante, para él toda forma encaminada a realizar el bien de la comunidad
podía calificarse depura o perfecta. A la inversa, cualquiera de esas formas era
susceptible de corromperse en su ejercicio y desviarse hacia la satisfacción de
los intereses individuales de los gobernantes: así, la monarquía podía
degenerar en tiranía, la aristocracia en oligarquía y la democracia en
demagogia.

POLIBIO(ROMA) consideró que la mejor forma de gobierno para Roma era la


mixta, es decir, aquella en que el poder estaba dividido entre el monarca y el
pueblo, o entre una aristocracia y el pueblo. La aristocracia estaba representada
por el Senado, la monarquía por el Consulado y la democracia por los
Comicios. En esta forma todas las fuerzas del Estado concurren a su engran-
decimiento, encontrándose los tres poderes en un mismo pie de igualdad. Este
pensamiento fue seguido por CICERÓN y por TÁCITO. Luego pasó al cristianismo y, en
la Edad Media, fue recogido entre otros por DANTE. SANTO TOMÁS.

De la monarquía, DE AQUINO exaltaba la unidad como garantía de la paz; de la


aristocracia, la vida virtuosa por medio de la cual se pueden lograr mejor los
fines de la sociedad; de la democracia, el libre movimiento de la persona
humana hacia su propio perfeccionamiento, dentro de los límites impuestos por el
bien común.

MAQUIAVELO, hizo una clasificación bipartita de las formas de gobierno, en el inicio


mismo de El príncipe: "Todos los Estados, todos los dominios que han tenido y
tienen imperio sobre los hombres, han sido y son repúblicas o principados'". Él
trató de fundamentar su clasificación no en razones de orden ético como
ARISTÓTELES, sino en argumentos de tipo político, tomados de la diferente
estructuración del órgano supremo del Estado.

LOCKE entendía por república no una democracia ni cualquier otra forma de


gobierno, sino cualquier comunidad "independiente", y distinguía tres formas de
república (common-wealth): la democracia, la oligarquía y la monarquí5.

ROUSSEAU sistematizaba las estructuras gubernativas, siguiendo la línea clásica,


en la democracia, la aristocracia y la monarquía.

MONTESQUIEU, distinguió tres clases de gobierno: el republicano, el monárquico y


el despótico y definió al primero como "aquel en que el pueblo o una parte del
pueblo tiene el poder soberano"7.
La doctrina moderna recibió notoria influencia de MAQUIAVELO. JELLINEK por ejemplo,
clasifica las formas de gobierno en monarquía y república, KELSEN las distingue
entre autocracia y democracia, sobre la base del número de sujetos que
participan en la producción de normas jurídicas8.

CRITERIOS MODERNOS PARA DETERMINAR LA FORMA DEL ESTADO

Pueden existir Estados con una misma forma pero que tienen distinto sistema
de gobierno; o, al contrario, un mismo sistema de gobierno puede ser común
a Estados de forma diversa.

Para determinar la forma de un Estado pueden seguirse dos criterios


diferentes: un criterio político y un criterio jurídico.
a) Desde el punto de vista político debe tenerse en cuenta, como dice
BURDEAU, la idea de derecho que representa y sirve de impulso al poder del Esta
do, pues todo poder encarna una idea de derecho de naturaleza muy
diferente.
Según el anterior concepto se determinará entonces un Estado como liberal o
socialista, o corporativo o teocrático, etc. Es así como ciertos sistemas de
gobierno operan más efectivamente que otros en determinadas formas de
Estado. Por ejemplo, el régimen parlamentario funciona mejor en un Estado
liberal que en un Estado autocrático.

b) Desde el punto de vista jurídico, el principio que determina la forma del


Estado procede de la structura interna del poder. Según que este poder tenga un
titular único o esté sujeto a centros dispersos, el Estado revestirá formas
diferentes, las cuales se han clasificado tradicionalmente en dos grupos: Esta-
do simple y Estado compuesto. Estas dos formas operan, a su turno, dentro
de la clasificación de Estado soberano, es decir, aquel que puede ejercer la
plenitud de su soberanía tanto interna como externamente, por oposición de
los Estados semi soberanos, que son aquellos que tienen limitado el

CENTRALIZACION POLITICA Y DESCENTRALIZACION


ADMINISTRATIVA
LIBARDO RODRÍGUEZdefine la centralización como "el fenómeno jurídico-político que
consiste en que todas las tareas y funciones públicas se radican en manos de la
persona jurídica Estado. Es decir, que el Estado monopoliza todas las tareas y
funciones públicas".

La centralización política en un Estado unitario no es incompatible con la


descentralización administrativa. Por el contrario, la tendencia en los diversos
Estados unitarios ha sido la de implementar esta última.

El régimen de descentralización administrativa implica, pues, que en el campo


de la administración pública puede haber dualidad de competencias, en la medida
en que las autoridades regionales o locales dispongan de atribuciones de este tipo,
por mandato de la Constitución y la ley. Su objetivo es el de dar a los entes
regionales y locales un cierto grado de autonomía en el manejo de
determinados asuntos, como pueden ser la inversión fiscal, la prestación de los
servicios públicos, la construcción y mantenimiento de vías, la administración de
empresas industriales y comerciales del Estado, etc.

Distinto de la descentralización es el fenómeno de la desconcentración, que


consiste en el otorgamiento de funciones a un agente local del Estado o de otra
entidad de carácter nacional para que las ejerza en nombre de este.
EL ESTADO UNITARIO EN LA ACTUALIDAD
La forma de Estado unitario ha sido adoptada por la mayoría de los países del
mundo. La tienen casi todos los de Europa, Asia y África. Un ejemplo clásico de
Estado unitario ha sido Francia, sobre todo a partir de la época
napoleónica, cuando la organización administrativa, con el gobierno central
como vértice, se-configuró sobre los países rigurosamente jerárquicos, ofre-
ciendo el perfecto y típico ejemplo de "gobierno", de territorios periféricos
("departamentos"), directamente dependientes del gobierno central.
Colombia adoptó definitivamente la forma unitaria, en la Constitución de
1886, cuyo artículo 1° dice: "La Nación colombiana se reconstituye en forma
de república unitaria". En esa misma Constitución se consagró el principio
esbozado por RAFAEL NÚÑEZ, de "centralización política y descentralización
administrativa", habiendo sido esta última implementada en sucesivas
reformas constitucionales, particularmente en la de 1985. La Constitución de
1991, por su parte, mantuvo la forma de Estado unitaria, pero adoptando una
fórmula de acentuada descentralización: "Colombia es un Estado social de
derecho, organizado en forma de república unitaria, descentralizada,-con
autonomía de sus entidades territoriales..." (art. 1°). El término "autonomía",
aplicado a las entidades territoriales resulta un tanto ambiguo, puesto que no
se especifica a qué clase de autonomía se refiere; si se trata de autonomía
política o legislativa —que no es el caso— no se estaría hablando de un
Estado unitario sino federal, como se explicará más adelante. Por otra parte
la misma Constitución prevé formas de semifederalización, al autorizar la
creación de "regiones"16.

EL ESTADO COMPUESTO

Se llaman Estados compuestos aquellos en los cuales la soberanía se ejerce


de manera uniforme y constante sobre todo el territorio nacional, que su
ejercicio está fraccionado en entes diversos, colocados en s i t a c i o n jurídica
y política similar dentro del Estado, y que gozan de una autonomía absoluta
para el manejo de sus propios asuntos y para el ejercicio de ciertas f unciones.

ESTADOS DE UNION PERSONAL

Consisten en la reunión, bajo el poder de un mismo soberano, en donde cada


uno de los cuales conserva su propia organización administrativa y su
legislación interna. Se trata de una forma de asociación transitoria y frágil. Se
fundamenta en la coincidencia respecto de la persona de un monarca
determinado, y se rige, para subsistir, por las disposíciones que reglamentan
la sucesión del trono. Ejemplos históricos de este 1 1 po de Estados compuestos
en la época moderna fueron la unión del reino de Inglatérra con el de Hanover,
asociados por unión personal entre 1714 y 1837, y la de los Países Bajos y el
gran Ducado de Luxemburgo, entre 1825 y 1 890.
ESTADOS DE UNION REAL
Esta forma de Estado consiste en la reunión de Estados monárquicos
caracterizada no ya solamente por la identidad de un rey común, sino por dis-
posición expresa de sus respectivas constituciones. Además de la existencia de
un jefe común, pueden tener también instituciones comunes como un Parlamento
y un gabinete. En la unión personal el vínculo es accidental y temporal, en tanto
que en la unión real el vínculo es contractual y permanente. Esta forma es
también reminiscencia de un pasado no lejano. El ejemplo más sobresaliente es
el de Austria-Hungría, que duró de 1 867 a 191 8. El jefe del Estado tenía el título de
emperador de Austria y rey de Hungría; el gabinete ministerial era también
común y la unión era fruto de convenciones renovables cada diez años.

LA CONFEDERACION DE ESTADO
Esta forma de Estado compuesto surge, generalmente, por el acuerdo entre
diferentes Estados que convienen en su unión, pero conservando cada uno de
ellos su propia autonomía y su propia soberanía interna. Quedan así unidos
solamente por las disposiciones del acta de confederación; en todo lo demás
conservan su libre competencia. Están únicamente sujetos a las decisiones del
poder confederal en los asuntos expresamente previstos en el pacto; entre estos
generalmente se incluye lo relativo a las relaciones internacionales, en lo cual
delegan parte de su soberanía con objeto de que la confederación lleve, ante
los demás Estados, la representación de sus miembros. La confederación no for-
ma un Estado central distinto de los Estados que la integran. De ahí que esta forma
de asociación sea también eminentemente transitoria: o bien los Estados miem-
bros acaban de recuperar la totalidad de su autonomía, o bien deciden integrarse
en una forma más coherente: el Estado federal.

La confederación de Estados ha desaparecido prácticamente también en


nuestro tiempo, aunque puede haber organizaciones semejantes a ella. La
antigua Confederación Helvética (1815-1848), aunque conserva su nombre ofi-
cial, se transformó jurídicamente en el Estado federal suizo que hoy conoce-
mos, hace un siglo. Igualmente la Confederación germánica (1815-1866) dio
nacimiento al Estado federal alemán en 1871. Estados Unidos adoptó origi-
nalmente la forma confederal en 1776, pero solo duró hasta 1787, año en el cual
se organizó en forma federativa.

EL ESTADO FEDERAL
El Estado federal, por su parte, es una asociación de Estados en el cual los
miembros están sometidos en ciertos aspectos aun poder central único, pero
conservan su propia autonomía para el ejercicio de determinadas funciones
internas de carácter administrativo o político. Como características de esta
forma de Estado pueden señalarse las siguientes:
a) el territorio está constituido por la suma de los territorios miembros,
constituyendo una unidad;
b) la soberanía es única; el poder supremo lo ejerce el Estado federal. Los
Estados miembros participan en él pero solo dentro del ámbito de su
circunscripción geográfica y en las materias que les atribuya la Constitución,
expresa o tácitamente;
c) la personalidad del Estado federal es única. Este representa al conjunto de
los Estados en el plano internacional;
d) los Estados miembros se reservan el derecho de manejar los asuntos cuya
competencia escape al Estado federal.

A.) La participación y la autonomía en los Estados federales.  La conci-


liación entre la autonomía que poseen los Estados miembros y su sujeción al
Estado central se cumple mediante el juego de dos principios:
a) Principio de la participación que consiste en que los Estados miembros deben
colaborar en la toma de las decisiones que vayan a tener incidencia y
obligatoriedad para todos ellos en común. De ahí que en toda organización
federativa existan instituciones políticas encargadasmanejodel de las cuestiones
comunes, en las cuales están representados equita tivamente los Estados miembros.
b) Principiode la autonomía, queconsiste en que los Estados miembros o asociados,
se reserv an, como se ha dicho, una considerable independencia en la gestión de sus
propios asuntos. Disponen de autonomía gubernamental que se traducehecho en el
de que poseen, cada uno, su propio sistema legislativo y jurisdiccional
y eligen por sí
mismos su .propio gobierno. Como se señaló atrás, una de las características de esta
forma de Estado es que él aparece como una unidad en sus relaciones internacionales
pero conservando sus miembros ciertas prerro gativas de soberanía.
B) Estados federales y colectividades descentralizadas.  La distinciónentre los
Estados federales y las colectividades descentralizadas de un Estado unitario, radica
en que aquellos participan en la formación de la voluntad Estado
del central. En efecto,
la organización política del Estado federal compor
ta, por lo general, una asamblea que
representa el conjunto de la poblaciónotra y que representa los Estados en cuanto
tales.
El Estado federal presenta, un carácter unitario y federativo. Es unitario en cuanto
posee un territorio propio el cual, aunque repartido entre los diferentes Estados
miembros, está sometido al poder único del Estado federal en el ejercicio de su
competencia; es unitario, también, en cuanto a que los individuos que lo integran
están regidos por la reglamenta ción federal y forman un cuerpo nacional único; es
unitario, en fin, por el hecho
de existir órganos centrales cuya voluntad se impone a la
colectividad entera. El aspecto federativo, por el contrario, se traduce, de una parte,
por la partici
pación de los Estados miembros en la formación de la voluntad de los
órganosfederales, de otra parte, en la competencia reservada a los Estados miembros
para el manejo de los asuntos que le son privativos por la Constitución.demás,Por lo
en la asamblea que representa a los Estados, la igualdad de estos establecida,
está
sin tener en consideración su población ni su territorio.

C) Situación actual del federalismo. Actualmente el número de estados


organizados en forma federal en el mundo no es muy grande. Uno primeros
de los
países en adoptar esta forma fue Estados Unidos de Norteamérica
1787.
en Son
también Estados federativos, la República FederalAlem
de ania, A ustria, la antigua
C hecoslovaquia, Suiza;América
en Latina aparecen como Estados federales Argentina,
Brasil, Méxicoy Venezuela.

SISTEMASDE GOBIERNO
Los sistemas de gobierno, como lo anota BURDEAU, se encuentran aún vinculados
a las interpretaciones susceptibles de hacerse sobre la teoría de la separación
de poderes, con lo cual se da nacimiento a tres sistemas:
a) Aquel en que se intenta dar aplicación práctica a la regla de separación de
poderes, asegurando el equilibrio entre el ejecutivo y el legislativo; es el sistema
parlamentario;
b) Aquel en virtud del cual se establece la preponderancia práctica del ejecutivo:
es el sistema presidencial; y
c) Aquel que favorece la preeminencia de una asamblea representativa sobre el
ejecutivo: es el sistema convencional o de asamblea.
Podria incluirse la monarquía absoluta, ya que aún subsisten algunas en el mundo
contemporáneo.

EL SISTEMA DE GOBIERNO PARLAMENTARIO

El sistema de gobierno parlamentario o de gabinete, es aquel en el cual el


ejecutivo está dividido en dos elementos: un jefe de Estado y un jefe de
gobierno, siendo este último, junto con su gabinete, responsable políticamente
ante el Parlamento, el cual tiene facultades para revocar su mandato o puede,
a la inversa, ser disuelto por el gobierno. Puede agregarse además, que en
este sistema el Parlamento ejerce una influencia directa sobre la composición
del gobierno, y no se limita a ejercer prerrogativas en la legislación,
aprobación del presupuesto y control de la administración.

EVOLUCION HISTORICA DEL SISTEMA PARLAMENTARIO


El sistema de gobierno parlamentario nació en Inglaterra, y allí cumplió la primera
etapa de su evolución, para más adelante extenderse a muchas otras naciones
europeas y de otros continentes. Esta evolución permitió la transición de la
monarquía absoluta a la monarquía limitada y al parlamentarismo metodico, que
ha seguido en líneas generales el modelo inglés.
A) Los antecedentes  El sistema representativo inglés tiene su antece-
dente más importante en la Carta Magna de 1215, al consagrarse en ese docu-
mento, entre otras cosas, el compromiso de que el rey debía consultar con los
i'jamles señores la aprobación de los impuestos. A partir del siglo XI la nstitución
del Parlamento tomó cuerpo, y se consolidó en el siglo xv, como resultado de
los triunfos obtenidos por el Parlamento frente a la corona, en las llamadas
"revoluciones políticas" de la época. Debido a esos triunfos, plasmados en leyes
fundamentales como la Petition ofRighís de 1628, el Habeos Corpus Act de
1679, el Bill of Rigths de 1689 y el Act of Settlement de 1701, se implantó en
Inglaterra la monarquía limitada.

B) La monarquía limitada  Este sistema se consolidó definitivamente a raíz


de la "gloriosa revolución" de 1688-1689, que destituyó al último rey Estuardo y
nombró en su reemplazo al liberal Guillermo de Orange, con el apoyo del
Parlamento. Con el Bill of Rights aprobado entonces por ambos, se alcanzó un
nuevo orden en la relación de fuerzas en Inglaterra, en el que el dualismo entre
el rey y el Parlamento estaba determinado de tal suerte que ambos poderes se
necesitaban mutuamente para realizar sus políticas. El rey, continuaba
gobernando, junto con los ministros que él nombraba y removía libremente. No
existía todavía la responsabilidad política de los ministros ante el Parlamento;
tan solo había una responsabilidad penal, en virtud de la cual este podía acusar
a un ministro ante un tribunal por faltas graves. El rey podía disolver el
Parlamento por su propia voluntad.

C) El parlamentarismo moderno  El sistema parlamentario inglés siguió


evolucionando a lo largo
del siglo xix, siglo de grandes reformas especialmente en materia electoral, con
las cuales se buscó ampliar la base popular para la elección de los
representantes. Esas reformas fueron en gran medida fruto del influjo que
ejerció en Inglaterra la Revolución francesa, con la aspiración de la clase
media burguesa a compartir el poder. La primera de ellas fue la
Representation ofthe People Act de 1832, por medio de la cual se hizo una
redistribución de los escaños en la Cámara de los Comunes, teniendo en cuen-
ta el aumento de la población y la extensión del derecho al voto del estamento
burgués.

La evolución de la monarquía absoluta a la monarquía limitada, de esta al


parlamentarismo orleanista y de este al parlamentarismo moderno, corres-
ponde al desarrollo progresivo de la legitimidad democrática fundada sobre la
elección popular, y a la decadencia correlativa de la legitimidad monárquica,
fundada sobre la herencia. Este fenómeno traduce en sí mismo el paulatino
ascenso de la burguesía al poder y la decadencia de la aristocracia, como re-
sultado de las transformaciones económicas, sociales, intelectuales y políticas.

EL SISTEMA PARLAMENTARIO EN LA ACTUALIDAD


A lo largo de los dos últimos siglos el sistema parlamentario ha sido
adoptado por muchos países, comenzando por los de Europa en los que las
monarquías absolutas fueron sustituidas por monarquías limitadas o por regí-
menes republicanos. Fue así como ese sistema se implantó paulatinamente
en países monárquicos como Suecia, Dinamarca, Bélgica, Noruega, Holanda
y Luxemburgo, en los cuales sigue vigente. Francia lo adoptó primero bajo la
monarquía orleanista, entre 1830 y 1848, y luego bajo la Tercera República, a
partir de 1875.
EL SISTEMA DE GOBIERNO PRESIDENCIAL
Este sistema, como el parlamentario, funciona de ordinario dentro del contexto
del Estado democrático liberal, lo cual no excluye que exista en países
regidos bajo formas de gobierno autocráticas. Se fundamenta, al igual que el
sistema parlamentario, en la participación de los ciudadanos en la elección de
sus gobernantes, mediante el sufragio universal, en la separación entre los di-
ferentes órganos del poder público.
Existe en el sistema presidencial una cierta supremacía del órgano ejecutivo
sobre los demás, en razón de la extensión de las facultades que se otorgan
al presidente. Si se lo compara con el sistema de gobierno parlamentario, el
sistema presidencial tiene características muy definidas, que son las
siguientes:
A) Un ejecutivo monocrático o unipersonal  En este sistema a la
cabeza del poder ejecutivo hay una sola persona ‘’el presidente de la
república’’ quien ostenta a la vez el carácter de jefe del Estado y jefe del
gobierno. En esta doble calidad, no solo representa a la Nación y cumple
funciones de tipo formal y protocolario, sino que es el jefe de la administra-
ción pública, nombra y remueve libremente a sus ministros y demás colaborado-
res inmediatos, preside el Consejo de Ministros, traza la política gubernamen-
tal en los diferentes campos de acción, es el director de las relaciones
exteriores del Estado y el comandante supremo de las fuerzas armadas. En
el sistema presidencial no existe la institución del primer ministro, aunque en
algunos países que han adoptado este sistema se le dé ese nombre a un
miembro del gabinete.

B) Elección popular del presidente.  El presidente de la república es


elegido a través del sufragio universal, directo o indirecto, por todos los ciu-
dadanos.

C) La responsabilidad política del gobierno es limitada.  En el sistema


de gobierno presidencial no existe la institución de la moción de censura, por
medio de la cual, como se ha visto, el Parlamento puede obligar a renunciar a
uno o varios ministros, o al gabinete en pleno, con el jefe de gobierno la
cabeza. En este sistema la responsabilidad política del gobierno ante el
Parlamento se hace efectiva a través de las citaciones y debates que
promuevan en las cámaras a los ministros y otros altos funcionarios
gubernamentales, así como de las comisiones investigadoras sobre actos
administrativos; pero no puede llegar hasta la destitución de dichos
funcionarios por el Parlamento, como resultado de un voto de censura.
Menos aún puede el Parlamento destituir u obligar a renunciar al presidente
de la república, quien es elegido para un período fijo, salvo que se admita
una acusación formal contra él, caso en el cual queda suspendido en sus
funciones, y se produzca una condena, la cual con lleva su separación
definitiva del cargo.
D) No existe el derecho de disolución del Parlamento.  Bajo ninguna
circunstancia el gobierno puede, en un sistema presidencial, disolver el
Parlamento. Ello equivaldría a un golpe de Estado y a la implantación de un
régimen defacto. El Parlamento tiene un período constitucional fijo, durante el
cu'al se reúne, por derecho propio, en las fechas y por el término previsto.
Dentro de las facultades del ejecutivo figura, en cambio, la de convocar al
Parlamento a sesiones extraordinarias fuera del tiempo de sesiones ordinarias.
E) En la práctica no hay un verdadero equilibrio de poderes.  En el
sistema presidencial no existe un verdadero equilibrio de poderes entre el
ejecutivo y el legislativo, dado el cúmulo de atribuciones y prerrogativas que
se confieren a aquel, incluyendo las de colegislador. El principio de
separación entre las ramas del poder existe, pero no con carácter rígido, sino
atenuado con el de la colaboración armónica" entre ellas.

SINOPSIS HISTORICA DEL SISTEMA PRESIDENCIAL

El sistema de gobierno presidencial fue implantado por primera vez en la


Constitución de Estados Unidos de 1787, cuyos autores quisieron hacer del
presidente una especie de "monarca elegible" y temporal. La institución de la
presidencia adquirió particular relevancia desde el comienzo, primero bajo el
gobierno de George Washington (1789-1797) y luego bajo los de sus suceso-
res John Adams (1797-1801), Thomas Jefferson (1801-1809), James Madison
(1809-1817) y James Monroe (1817-1825). Por su parte, a medida que fueron
obteniendo su independencia de España, las naciones hispanoamericanas,
siguiendo el modelo de Estados Unidos adoptaron el sistema presidencial
consagrándolo en sus respectivas constituciones. En algunos países hubo, al
inicio de la era republicana, propuestas de implantar regímenes monárquicos a
la usanza europea, pero tales propuestas fueron desechadas. Y así, desde
su nacimiento, todos los Estados de América Latina, con la sola excepción de
tres países Haití, Brasil y México, han tenido siempre sistema de gobierno
presidencial.

En Colombia el sistema presidencial fue adoptado desde el nacimiento


mismo de la república, en la Constitución de Cúcuta de 1821, por influjo del
Libertador Simón Bolívar y de los proceres fundadores, quienes fueron cons-
cientes de que era el sistema que más se amoldaba a la realidad de una
nación carente de tradición monárquica propia, y a la idiosincrasia de su
pueblo.

En cambio, en Europa la larga tradición monárquica ha impedido que este


sistema se adopte; solamente en Francia, en el breve interregno de la II
República (1848-1851), rigió una especie de sistema presidencial que
culminó con la designación del "príncipe-presidente" Luis Napoleón
Bonaparte, como emperador. El sistema actual de Francia (Constitución de
1958) se ha calificado de "semipresidencial".
EL SISTEMA DE GOBIERNO CONVENCIONAL O DE ASAMBLEA
Contrario del sistema presidencia, el sistema convencional o de asamblea se
fundamenta en la preeminencia del cuerpo legislativo sobre el gobierno, o bien
en la absorción total de las funciones ejecutivas por una asamblea. Los
gobernantes serán entonces delegatarios o agentes de esa asamblea, la cual,
por ser generalmente numerosa, no puede atender directamente las tareas
del gobierno. De esta manera el gobernante o gobernantes estarán a merced
de la asamblea tanto en su nombramiento como en su remoción. La
independencia de los gobernantes resulta, pues, limitada al grado de
ascendiente que ellos tengan sobre el cuerpo colegiado. A su turno, los
miembros de esa asamblea son elegidos por el órgano colegiado que cumple
las funciones de Parlamento y que, por su parte, es elegido por votación
popular.
Este sistema, utilizado con menor frecuencia que los dos anteriores, se
implantó por primera vez en Francia, en plena revolución, con el régimen de
la Convención instaurado en 1793. Durante este régimen el poder ejecutivo era
ejercido por un consejo de 24 miembros nombrados por la Asamblea Nacio-
nal, cuya función era la de hacer cumplir las decisiones tomadas por este cuer-
po. Más adelante el sistema fue adoptado en Suiza, donde actualmente sigue
en vigor. Y, a lo largo del siglo XX, con posterioridad al triunfo de la revolución
bolchevique en Rusia, fue adoptado —aunque con ciertas modalidades—, por
todos los Estados socialistas-marxistas que han seguido para ello el modelo
implantado en la Unión Soviética. En estos Estados se ha buscado, a través
del sistema convencional, mantener en lo político el régimen de partido único,
dándole a este una amplia base popular, al menos en el aspecto formal. En
ellos el Parlamento es elegido por sufragio universal restringido: en principio
solo se vota por las listas oficiales del partido comunista o su equivalente, de
tal suerte que los miembros del Parlamento pertenecen en su totalidad, o por
lo menos en abrumadora mayoría, al partido oficial. A su turno, este Parlamento
designa a los integrantes de la asamblea, entre las más destacadas figuras
del partido.

No obstante en la mayoría de los Estados socialistas-marxistas que han


adoptado este tipo de gobierno, la cabeza visible del Estado y a quien corres-
ponde en última instancia su orientación política es, en la práctica, al secreta-
rio general del partido comunista (o su equivalente), así este no tenga el título
de jefe del Estado o jefe del gobierno. De hecho, la mayor parte de estos Es-
tados han sido regidos de manera omnímoda por un líder que, aunque teórica-
mente dependiente de la asamblea y responsable ante ella, concentra en sus
manos todo el poder, tanto político como gubernamental, en su calidad de
secretario general del partido único. Han sido, pues, dictaduras personalistas
en nombre de un partido. Tal ha sido el caso de los regímenes de José Stalin,
Nikita Krushchev y Leonid Brezhnev en la URSS, el mariscal Tito en Yugos-
lavia, Mao Zedong en China Popular, Kim il Sung en Corea del Norte, Ho Chi
Minh en Vietnam.