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Tacama: jornada de “enoturismo” en el sur

La esencia de la vid. Nuevo circuito turístico en Ica. El desierto

sembrado de campos de cultivo. un paseo por las antiguas

instalaciones de una clásica bodega iqueña. una buena copa de vino y el espectacular vuelo

de halcones. Fotos

Texto y fotos: Miguel Mejía.

Desde lo alto del campanario, el fundo Tacama se percibe como una alfombra verde bañada

por el naranja del tibio atardecer iqueño.

Las doscientas hectáreas sembradas de vid parecen interminables durante la puesta del sol.

La uva, fruto de esta misma planta, produce anualmente un millón de litros de vino,

suficiente para llenar más de cien mil cajas de doce variedades, entre las que se encuentra la

mejor cosecha de la marca conocida como Don Manuel, del cual solo se producen mil cajas

por año.

Con este paisaje, un sorbo de esta copa basta para entender la seriedad con que se maneja

aquí la ciencia y el arte de la vitivinicultura.

El enorme fundo es uno de los principales atractivos turísticos de Ica, y está ubicado a solo 4

horas al sur de Lima . Más precisamente a la altura del kilómetro 296 de la Panamericana

Sur.

Tacama permanece aquí desde que el Marqués Francisco de Carabantes lo fundara en el año

1540. En sus instalaciones aún se puede observar los vestigios de su pasado esplendor,

cuando el vino se añejaba en gigantescas barricas de roble de 5 metros de diámetro, donde

cada una almacenaba alrededor de 15 mil litros de vino.

En la entrada principal de la actual planta de procesamiento reposan en fila estos antiguos

contenedores como reliquias y trofeos de un legado próspero.

“Las primeras cosechas de la época colonial se dieron con semillas importadas de las Islas

Canarias y fueron la quebranta y la albilla. El fundo, la primera viña de Sudamérica, en un

inicio tenía 950 hectáreas de las cuales se sembraban 500”, afirma Jesús Castro, encargado

del turismo en Tacama.


El panorama cambia de manera radical cuando uno ingresa a la moderna planta de

procesamiento en la que todo está a una temperatura estrictamente calculada. “Aquí

almacenamos el jugo en contenedores de acero, solo el Don Manuel lo almacenamos en 40

barricas de roble traídas de Francia, la uva que cultivamos y el roble crean una química que

es incomparable con otra variedad de vino”, comenta el enólogo Frederic Thibaut, un hombre

nacido en Francia llegado a Tacama en el año 2000 e hizo del fundo su laboratorio y su

hogar, donde hoy vive con su pequeño hijo y su esposa.

“Me han dejado experimentar y crear variedades. He creado nueve variedades de vinos, dos

de piscos y una bebida espumosa semejante al champagne, y he implementado doce

variedades nuevas de uvas. He viajado muchas veces a Francia a traer semillas, es un

proceso largo de espera para ver si estas se adaptan y dan sus frutos. Las que ves

embotelladas hoy es el éxito de este trabajo”, afirma el francés.

Otro de los atractivos del fundo Tacama es una decena de halcones domesticados y

entrenados por Jaime Marimón para ahuyentar a los pájaros de las plantaciones de vid y

evitar que dañen las uvas. Se trata de un sistema de control natural de plagas. No es poca

la ayuda que estas aves rapaces ofrecen al fundo. “Antes de incorporar a los halcones

perdíamos alrededor de 100 mil kilos de uva, lo cual se ha reducido solo a unos 25 mil”,

precisa Frederic Thibaut.

El fundo también ofrece eventos-almuerzos para un mínimo de 20 personas a un costo

aproximado de 40 dólares por cubierto.

Esta actividad se solicita mínimo con una semana de anticipación. El grupo que separa la

reserva puede elegir entre música criolla, negra, folclórica o andina.

Otro de los atractivos de Tacama es el magnífico espectáculo que brindan sus caballos de

paso montados por sus chalanes vestidos de poncho blanco y sombrero de paja.

Ahora que viene el verano nada mejor que una copa de vino y una jornada de tradición e

historia en el propio fundo de Tacama.

Visitas guiadas. Durante el recorrido se puede visitar los cultivos, el vivero, la torre del

campanario, la casa hacienda y la planta de procesamiento.

Contacto. Para garantizar una buena jornada de turismo lo mejor es contactar con Jesús

Castro, jefe de turismo de Tacama. Teléfono: 998383175.