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emociones basada en una relacién jerésquica (inferior y/o superior) con el pasado, pero ninguna (con Ja posible excep- cin del aburrimiento) es una emocién politica, Mayo y sus especiadores tiencn el derecho a casi todo, parece, excepto pol Si me he detenido con tanta atencién en “Le proces de Mai” es porque ofrece un inventario de una riqueza asombro- sa de las doxas, estrategias narrativas, recursos ret6ricos y per- sonalizaciones empleadas en la versi6n cevisionista dominante del 68, cuya lenta sedimentaci6n ha ido ganando terreno desde mediados de los setenta, con una forma que s6lo alcanzaria la perfeccién en el ambiente politico de finales de los ochenta, Muchas de las estrategias y expresiones ~“autocritica”, por ejemplo, o el concepto mismo de “generacién”, que sostiene todo el andamiaje del programa televisivo~ se generalizan pri- mero en los génetos escritos: ensayos y prensa, sobre todo. De hecho, “autocritica” y “generacién” suelen emplearse de forma combinada: sélo se recurre a “generacion” como con- cepto en el momento en el que los custodios autodesignados de la memoria de Mayo fo necertan para general rechazo de Mayo en una setie de textos autocriticos colectivos ‘que trazan la transicién desde el entusiasmo ciego basta la denigracién sistematica, Pero el formato documen- tal/conmemoraciéa televisiva facilita sin duda su cult formal. Pot poner un ejemplo, en ningin otro lugar ~al menos tno en forma eserita~ se podria realizar plenamente la “encar- nacién de la verdad” que proporciona la figura del ex izquier- dista radical maduso, portavoz y reliquia de la historia del 68, "Y en ningtin lugar podrian coincidir de forma tan perfecta los intereses y opiniones de los que hasta aquel momento habian > Funcionatios y custodios de la memoria oficial con los 296 intereses y opiniones de las elites del Gobierno y las corpora ciones que poseen los medios de comunicacién. La television cexige que las ideas se expresen de forma coneisa y “Suefio con ser imbécil” y “Yo, Jane, busco Tarzén” son ideas concis: Este tipo de ideas o expresiones, demasiado ficiles y elemen- les, delatan la intensa actividad de un imeginario social que introduce de forma agresiva los simbolos ostensibles de la ortodoxia deseada. Gran parte del poder de la televisién re de, como Noam Chomsky no se caasa de repetis, en actos seneillos como la seleceién inicial de los temas que se van a abordar y Ia forma en que algunos de estos temas se destacan y enmarcan, Por ejemplo, epor qué las mujeres de mediana edad apatecen entronizadas y a los obrcros se los representa negativamente?' Si bien la prioridad concedida a las muje: el género en “Le proces de Mai” es completamente nueva en Ja historia de Jos programas tclevisivos sobre el 68, & quiere decit en forma alguna que el control de la produccié esté a cargo de mujeres o “perspectivas femeninas” de los ochenta, ni tampoco que la cue presente en el 68 de forma consciente 0 exp! de las mujeres y el género no se sitiian en el ce te, oj siquiera se mencionan, en televisivas de 1978, pese a ln proximidad cronolégica mucho mayor con cl movimiento de liberacidn de la mujer de princi- 21, A excepeidn de unas fo 27 pios de los setenta lectura de los documentos de Mayo y Junio del 68 las mujeres activistas en los comités de accion, en as calles 0 en las fébricas, tendian a autoidentificar- se de formas muy diversas ~como obretas, integrantes de dife- rentes grupusculos 0 tendencias politicas, judias alemanas, “pdgre”, activistas o ciudadanas— antes que como mujeres. Ba el repertorio de los aproximadamente 350 carteles que produ jo cl Taller Popular de Bellas Artes durante Mayo y Junio, solo uno contiene una representacidn de una figura femenina, y se trata de Marianne, la encamacién de la Repiblica francesa.” En otras palabras, no parece que durante el movimiento de Mayo-Junio se viviera la diferencia de género de forma cons. ciente. Y cuando se pone en marcha el movimiento de libera- de la mujet a principios de los setenta y las mujeres empiezan a presentar reivindicaciones basadas en el génexo de tuna manera nueva, no esté claro que los militantes del sexo caciones eran compatibles con cl “movimiento” del 68. (Obviamente, mujeres consideraban dichas reivindi- caciones no sélo compatibles, sino “en la linea” del 68).* . 10 onde” (Les Dossicrs de Pécran, A2, Choate Poa 9 De soa doce oto com Le Det “Les Murs ont la parole”, en Range 642 (9 1s primeros momentos del movimiento de liber ciéa de la mujer y su relacioa con el izquietdismo y Ta at ca dl 68, véase Genevitve Fraisse, “La solitude voto propos d'une 298 ‘Todo esto indica una vez mas que con el fia de elaborar en los ochenta una vers wierta al 68 en un momento inau- ural de la ”, es mas conveniente ~y también més efectiva~ una versién muy depurada del movi- micnto de la mujer, insertada en el regreso a la “vida privada”, que un an lucha de clases 6 el antiimperialismo, La no violencia se ubica como caracteristica esencial del movi miento de liberacién de la mujer de igual modo que la violen- cia lo es de los movimientos de insurreccién contea la propie~ dad burguesa o contra la colonizaciéa, De esta forma, las uchas de las mujeres y los homosexuales de los setenta, que de hecho sdlo se convictieron en luchas de masas cuando poli- tizaron cuestiones que hasta entonees babian pertenccido a la esfera “privada” (el aborto, la sexualidad), se recupetan al ser- vicio de Ja ideologfa dominante burguesa contra la cual se habfan alzado en primera lugar. No sélo se ignoran algunos temas, sino que se pretence dee forma activa aplicatles un proceso de amnesia, borrarlas de la memoria. Este es el caso en una de las manipulaciones mis, chocantes de “Le procés de Mai”, que ticne lugar bastante avanzado el programa. Kouchner, que acaba de elogiar con aire satisfecho a la generaci6n del 68 por “atrever ” is de en el colectivo Révoltes Logiques, Les Laver de j 49-58. El historiador de que el sénero es uns eat combate de este te durante Mayo-Junio de 1968; “Un nuevo. de las mujeres, genesado por los grandes ambios del pre-68, esti casi auseate del escenario de 1968, para resurgie posteriormente en un marco modifiado por el 68”. En Michelle Zancatini-Fournel, ed, Les Annis 68, Le tenps de la contestation (Ration Complexe, Broselas, 2000), 16. pasa de manera abrupta a la autocritica. “Pero éramos ombli- guistas, nos olvidamos del mundo exterior, no veiamos lo que pasaba en el resto del mundo, estébamos replegados sobre nosotros mismos”, Después con un tone mucho mas ‘No sabiamos entonces lo que descubrirfamos en los aiios posteriores: tercer mundo, miseria”, De ua solo golpe, Kouchner se arroga el derecho de anular por completo una dimensién del movimiento: Jas luchas anticoloniales y antiimperialistas en lugates como Vietnam, Argelia, Palestina 0 Cuba, que el mismo Kouchner a principios de los sesenta para hacer una entrevista a Castro que se publicasia en la revista de estudiantes comenistas Clarté, Kouchner ha barrido el terreno para que él y sus amigos puedan “desoubsie” el tercer mundo diez afios después, como exploradores que descubren unas islas vitgenes. Desapacece todo un mundo la guerea de Vietnam, la iconografia del Ché, Mao y Ho Chi Minh, los esfuerzos de editores como Maspero-, 6 Jo que es lo mismo, todo un tercer mundo militante y comba- de modo que aéios después se realice el hetoico “descubsi miento” de otro tercer mundo: el que configura el diseurso de Jos derechos humanos, del que a esas alturas Kouchner figura prominente, El término “condenados de la tietta” de Fanon, que se aplicaba a un agente politico emergente, se rein- venta: el nuevo tercer mundo sigue sicndo desposcido 0 “con- denado”, pero su caticter de agente desaparece, quedando sélo u relacién con una ‘como “Le Procés relevisi 25, Se trata de uno de los remas en los que un pros cia politica con respecto a produccion: de guila toda Ia subjetizacién politica que tomé forma entre los feanceses a partic de la guerra de Angelia. Esse es el peligro de un proceso en el que se le entrega la autotidad « unos pocos de los actores de un acontecimiento de masas, precisamente en funcién de su activismo, con el fin de que nicguen o renieguen de aspectos del acontecimiento seguin las necesidades del momento. Bl peligro es atin mayor, claro esté, cuando a esas mismas voces se les ha petmitido también convertirse, en el proceso, en los portavoces més, autorizados del acontecimiento, Ver el 68 a través del marco de las conmemoraciones televisivas que se producen cada diez afios es resignarse al hecho de que no van a tener ningiin peso los viejos principios de Ia izquicrda radical como “In base doit emmener la téte” (literalmente, “la base debe guiar cabeza”) 0 “No de} 108” ~en ambos casos principios determinantes del mo que los altavoces hablen por Jos estudiantes de “abandonar el gueto estud conmemotaciones se concentran de manera pri ‘con sus imrger ‘Vietoam, Sin embargo, ni siguiera los progea- adopean una perspectiva internacionalisea establecen una 1a ene los acontecimicntos del tercer mundo y la rebelién fen Pacis: una produccién belga de I afiemar que us De igual adré Boutsng re de Mai”, que se retra por primera vez en 1978, considera que Vietnam se encontraba entre las casas de los acontecimientos en Francia, Axgelia, Bi mas que