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Jos iltimos pisos del edificio berlinés del grupo Springer. Esta eta ptecisamente la institucion que se paso como objetivo la primera manifestacién violenta en la que Mare y el narrador habian patticipado en febrero de 1968 (las manifestaciones contra Springer que se mencionan en la novela ocurrieron de verdad; el grupo Springer, que Karl Diettich Wolfe, director de la Sociedad Demoeratica de Estudiantes (SDS pot sus siglas en alemén), deseribid una vez como “instrumento de odio y maquina de hacer dinero”, controlaba un 85% de la prensa de la Repiiblica Federal de Alemania en 1968) Obviamente, Ia mayoria de los lectores reconoce instanté- neamente en el personaje de Marc a Serge July, un nombre, tuna personalidad, cuyo éxito profesional contemporineo como director de Likiration ha facilitado la produccién de imagenes o frases contemporineas —‘un idealismo generoso pero ingenuo”, “ individualis- lela revolucidn a la reforma”, in” y, sobre todo, “generaci servido para reescribir el 68. mo”, “comunica Habia renunciado, una a una, a aquellas locuras [de Mayo} y 2 otras. Sin complejos. Sin cinismo. Pasarian a for mar parte de los beneficios y las pérdidas de una “ge cin” ~a Mare le gustaba mucho este concepto. De aquellas tonterfas mayoritatiamente colectivas [..] se podfa destiler y obtener una comprensién de la época. Le Saircta sa expre~ sibn o, al menos, su tsibuna.” Por contra, detris del personaje de Jeanne no se encuen- tra una “personalidad” conocida, En el fragmento aparece 39, News chominons, 1 a4 como una persona que intenta logear una representabilidad sin lograrlo, al no conseguir convertirse en una “figura de Mayo” mas que por azar y a través de su progresiva desfign- racién, Ya en la foto aparece en Ia sombra ya un lado, con los rasgos medio ocultos, como parte de un citculo de amigos y ‘camaradas de aquella 6poca: parejas, amigos, una formacién politica comin, toda una forma alternativa de sociabilidad politica cuyos restos es imposible encontrar ahora. Nadie fuera de esc circulo seria capaz de identificarla en esa foto cuya leyenda no recoge su nombre, Pero ya s¢ han roto el cit- calo, las organizaciones colectivas y las vidas vividas en coléc- tividad, y mientras que Mare se ha convertido en una “fign- de la sociedad post- Mayo, Jeanne no sélo continga vivien imato, sino que de hecho va perdiendo su esta- idad, sus rasgos se van desintegrando en medio de la locu- 1a, el desamparo y el olvido, y pierde su rumbo al disolverse el grupo. Al ver la foto, el narrador llama a Mare para pregun- nalmente, un afio antes Su enfermedad, énicas, es de caricter poll Sufre por no v tantos otros in riesgo”; su muer- tiempo, fuera de durante los afios de Giscard del “cain te no es la de ninguna persona en concreto. Al igual que la mujer de la fabrica que aparece en las ima genes capturadas en La reprise du travail ance usines Wonder, Jeanne podeia interpretarse al mismo tiempo como la figura del fin de la colectividad y de la corrosi6n que acompafia al olvido de esa colectividad, Representa a los militantes anéni- mos de Mayo y 2 los que se perdieron en el petiodo post- Mayo: los suicidios, las depresiones y la desespetacién de los uego com 375 gue se quedaron extraviados, aterrados 0 helados por los reveses y las recuperaciones que tuvieron lugar después de Mayo, los que se vieron inexorablemente atrapados entre él intento de seguit impulsando un movimiento que habia perdido su fuerza y los que procuraron reincorporarse a la sociedad que con tanto empesio habian rechazado y tratado de dersibar.® Y aunque el nartador, a diferencia de algunos de sus compafieros, se niega a atribuir a Marc la responsabi. lidad personal por la enfermedad de Jeanne, el autor, Vilar, une estas dos trayectorias ea un matrimonio, con lo que parece sugctir que el problema de la “tepresentabilidad” en las historias de Mayo ha de entenderse de forma dialéctica, Desde la perspectiva de la representacién, Marc acaba sien- y neutralizacién, Mare, en el centro de la logrado privilegios, ha reforzado su ‘se ha convertido en un gran profe- ejercicio de ce foro, ha triunfado, jén enunciadora de René ala eusstion de eémo vivid ines tna palabra muy grande. Ya no cra una revolueién, otro Mayo del 68 o de que el movimiento con seni y aplcar ideas que no eran mas. Me era imposible integratme e ir al taba tuna sociedad que habia erica ubia querido desteu [1] segui metide en medios anarquistas, pero al final se fueron di do, Como con los comités de aecisn, las cosas iban bien al principio, pero poco a poco se desintegraban, éramos eada vez menos, nuestras activide- des mis espaciadas ¥ as reuniones eran cada vez mis reuniones de ami sional”, pongue ya era ss, a estaba en estrecho con- tacto y proximidad geogeffica con el poder, ya sabia modu lar su voz para hacerse ofr por los altavoces de las asamble- as generales y ahora conserva ese poder al ejercer control sobre la funcién de la representabilidad, Del mismo modo, la aniquilacién de Jeanne no ocurrié s6lo por su fragilidad psi- colégica; se vio prolongada y ampliada por una cantidad ingente de labor narrativa que Hevaron a cabo los que habi- an logeado dominat la representacién del movimiento y por Ja cual fue aumentando su insignificancia © invisibitidad, hhasta teducirla a la nada, El caso de Jeanne es grave porque no pudo sobrevivir, literalmente, a Ia agitacién de mayo y el petiodo que le signid, Pero, cuantos otros, que no murieron, intentaron enfentarse de las mas diversas maneras a la difi- cil negociacién con las limitaciones de lo real, con el aplasta- miento de la esperanza politica y su lento desplazamiento hacia otras iniciativas? ¢Cuntos vieron cémo se les atrebata- ba su propia historia? ¢No sera que las celebridades como Marc, més que la verdad del movimiento, son el arbol que impide ver el bosque? Se puede ostentar el derecho de hablar de ua pasado colectivo sélo por el hecho de que se tiene el reconocimiento mediitico? En 1987 Patrick Rotman y Hervé Hamon publicaron el primer volumen de uno de los libtos que mas contribuyé a imponet la imagen del movimiento de Mayo como un 2Quién es quién?” con patente registrada y que recibié el apropiado nombre de Gérérution. Bin Libération sc le dedicaron cuatro paginas (con biografia y entrevistas) a la presentacion 4. de los autores, dos periodistas progresistas, con una reseiia elogiosa, El reseftador, Laurent Jofirin, elogiaba el retrato que hacia el libro de “una generacin del baby-boon!", “unos indi ndomables” y unos “fanéticos del anticomunis- mo” que, “locos por Ja politica, forman parte, veinte afios después, del mundo de la c én”. BL vidus podria acceder 2 la secreta vida {ni bridades, o al menos enterarse de gouchiste. Ba el libro, escrito con un vigoroso & © de “novela basada en hechos reales”, salta a la vista que los autores no han dedicado mucho tiempo 2 pens: plejidades de representar un movimiento de masas. La deci- sidn de limitar su reparto de personajes 2 los lideres estudian- les de Paris no tiene relevancia politica sdlo por las enormes exclusiones que realiza de partida (de obreros, campesinos y otra gente de las provincias, gente de mediana edad o mayo- res, entre muchos otros). La reduccién de un movimiento social a unos pocos supuestos lideres o tepresentantes paten- tados —lo que Isabelle Sommier llama “tendencia de album de fotos de familia”*-,es una antigua tactica de confiscacién: con la reduccién Ia politica colectiva pierde poder al ser loca- lizable y por tanto controlable. Un editorial publicado en 1969 en Ia revista anarquista Noir et roage explicaba que los mecanismos de esta téctica ya estaban en marcha tan sdlo en Jas com- 42. Laurent Jofftin, "Gncration sm gard inttricer”, en Libération, 23, marzo 1987, 43, Isabel Sommies, “Sous les paves”, 64 378 varios meses después del y Junio. ntos de Mayo [La burguesia} ha Uevado a cabo un escandaloso proce- so de “‘personalizacién”, sabedora de lo rentable que es este método a la larga. Para unos, Mayo fue tinicamente una revuelta estudianti, los estudiantes no eran mis que estu- diantes de Nanterre, Nanterre fue el grupo del Movirmienso 22 de Marzo y en este solo con Para ott0s, la huelga slo tenia un caricter de reivindi salatial, los obreros eran slo la CGT y la CGT exa Seguy As{no hay diseusién posible: algunos seguian faniticamente (o alernn aventurista y otros obede cidn bas ' “jefes sindicales”. No habia ningu- nna mezcla entse los obreros y los estudiantes: mantengamos con firmeza la divisién manual intelectual. gAcaso no fue mejor que todo eso? A finales de los ochenta la decision de Rotman y Hamon. de dedicat a los personajes elegidos (y s6lo a ellos) una exten- sa biografia —un relato de sus vidas que abarca el antes, el durante y el después de Mayo, hasta llegar al presente en forma de epilogo~ adquiere una nueva dimensién politica. Esta consiste en que s6lo a estas personalidades se les conce- de la oportunidad de aportar sentido 0 coherencia a su exis- tencia, tener una vida con etapas y mirar atris, a menudo con condescendencia, desde la perspectiva de los cuatenta afios, a sus lejanas convulsiones ¢ ingenuidades juveniles. De esta forma, Géncration ayudé a fijar esa imagen en virtad de la cual 44, Citado en “L'Extraosdinsixe”, Noir ef age 44 (abrilmayo 1969), L 379