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Página Siete

Página Siete ¡Viva la tele a colores! “Si hay pobreza, que no se note” dijo alguien.

¡Viva la tele a colores!

“Si hay pobreza, que no se note” dijo alguien. Recuerdo que tenía unos cuatro

años y en Argentina la inflación era altísima, eso no lo sabía en ese entonces pero ya con el tiempo mi papá me contó cómo fue esa época. Les decía que para cuando tenía cuatro años mis papás que rentaban una casa, compraron un terreno para construir la suya propia, entonces para que el dinero les alcanzara rentaron durante un año el garaje de la casa de unos viejitos, doña Francisca y don Giorgio. Ya se imaginarán lo apretados que vivíamos ahí ya que en el mismo lugar estaban la cama de mis papás y una cuna donde dormíamos mi hermana de un año

yo. Televisor no teníamos, pero un día, el jefe de mi papá le preguntó que si no quería uno que ya no usaba y obviamente la respuesta fue que sí. Y ahí cayó mi papá una tarde con un armatoste, una caja enorme, pesada. ¡Era la tele… en blanco y negro! Tenía una perilla para sintonizar bien los canales, sintonizar es un decir porque se veía siempre con el efecto “lluvia”. Y otra perilla gigante, qué digital ni qué ocho cuartos, para cambiar de canales y que hacía un ruido como trac

y

– trac, para ver sólo entre dos canales que había en la ciudad, y la programación no era gran cosa, pero eso sí, ya teníamos tele. Esta parte de mi vida la recordé al

entrar a Google el jueves pasado y ver en

la página principal la palabra Google y de

Epigrama Por Luis Gutiérrez Medrano ¡Bravo por las patronas! Su actitud, así lo siento y

Epigrama

Por Luis Gutiérrez Medrano

¡Bravo por las patronas!

Su actitud, así lo siento

y se merecen un diez

por la caridad que es dar de comer al hambriento.

Y qué ejemplar es su acción

¡qué calidad de personas porque estas buenas patronas no esperan retribución.

Estaríamos de gran fiesta con más noticias como ésta.

fondo como una pantallita de televisión

con las barras de colores como cuando en un canal no había programación. Obviamente me dio curiosidad y al pasar el cursor sobre la imagen aparecía

el mensaje “94° aniversario del nacimiento

de Guillermo González Camarena”. Más curiosidad me dio porque esos apellidos son “muy de acá” y no es el

Guillermo González del Partido Verde, ni

el Memo González del ayuntamiento que

lo traen de aquí para allá en su puesto o como decimos en Argentina, lo traen como “bola sin manija”. Volviendo al tema, veo González Camarena y le di click. Qué sorpresa la mía ver que fue el creador del sistema de televisión a color

y que además es mexicano. Quiero creer

que los mexicanos deben sentirse muy orgullosos. El recordatorio decía lo siguiente:

“Google recuerda a Guillermo González Camarena originario de la Perla Tapatía quien inventó en 1940 el sistema tricomátrico secuencial de campos,

en 1940 el sistema tricomátrico secuencial de campos, luego en 1960 inventó un sistema para la

luego en 1960 inventó un sistema para

la generación de color, en 1979 la NASA

comenzó a utilizar su sistema tricolor. Este inventor tendría hoy 94 años, a no ser por su muerte en 1965 donde sufrió un accidente automovilístico en Veracruz, en el cerro de las Lajas. Ese día en señal de duelo se interrumpieron las señales televisivas de transmisión todo el día. Se recuerda a González Camarena como científico, inventor, compositor, como al hombre mexicano que le dio color a la caja de ilusiones”. Qué bonita esa frase final “hombre mexicano que le dio color a la caja de ilusiones”. Y me pregunto qué hubiera sido de la tele sin Guillermo González Camarena, Brad Pitt tendría el cabello de color gris más claro que el cabello de

Leonardo Dicaprio, las camisetas de los seleccionados mundiales de fútbol serían en los mismos tonos “en grises”, el balón “rosado” no se vería como tal, los logos

de la Pepsi y la Coca tendrían los mismos colores o en el video de mis XV años dos de las invitadas que llevaban sus vestidos de distinto diseño pero hechos con la misma tela pasarían desapercibidas, pero eso sí, El Zorro y Batman seguirían con sus trajes negros y el caballo de El Llanero Solitario seguiría blanco.

y el caballo de El Llanero Solitario seguiría blanco. Elemental El dinero tiene sus prioridades A

Elemental

El dinero tiene sus prioridades

A veces hablamos mucho de la

podría pasar algún día (no muy lejano, dicen

y

cuando se plantea la urgente necesidad

importancia que tiene el agua potable en nuestras vidas. Derrochamos mucha saliva y tinta hablando y escribiendo sobre lo que nos

(justicia, reclaman algunos), entonces los beneficiarios amagan con llevar el tema a las próximas elecciones, donde los políticos tienen a su más grande pesadilla. Cuando nos preguntamos en Tepa, por

los

catastrofistas) en que ya no dispongamos

qué no avanzamos en el tema del agua,

de

ese líquido.

también nos topamos con una lacerante

Y

en tanto apreciamos imágenes en la

realidad económica: Cada casa, cada local,

Tele de cómo algunos caminan kilómetros cargando cubetas para bañarse o lavar sus trastes, otros acá sólo abrimos la llave y la dejamos correr, sin mayor problema. Los debates son innumerables sobre

cómo deberíamos cuidar el agua y cuál es el costo que deba tener servir el agua en los domicilios. ¿Cuánto debe pagar el usuario y cuánto debe cobrar el gobierno por llevarnos agua hasta la comodidad de nuestro hogar?, esos son debates profundos que nos pueden reclamar horas y horas de discusión.

Lo cierto es que, en el caso de Tepatitlán,

como municipio, el tema del agua no se circunscribe sólo a tener más, con el proyecto del acueducto de El Salto a Tepa, que por cierto es un tema que les provoca miedo a ciertos políticos y funcionarios.

El agua en Tepa es un tema político que

ha servido para las campañas electorales.

El agua en Tepa, es un tema económico,

pues en tanto hay colonias que no tienen líquido, hay otras en las que se registran fugas durante semanas o meses. El agua en Tepa, es un tema social,

pues las autoridades en turno no se atreven

a dialogar con el pueblo sobre cómo resolver

el abasto, cómo aplicar tarifas justas y cómo

tratar las aguas que ya usamos en el baño y al lavar los trastes.

El agua es pues, un asunto de importancia,

de trascendencia, de sobrevivencia, pero

lamentablemente es un tema más bien de ocasión. Sólo hablamos del agua cuando ya

no la tenemos, cuando nos hace falta, cuando nos suben el costo o cuando comienzan las campañas electoreras. Cuando nos preguntamos, en Tepa, por qué no avanzamos en el tema del agua potable de la población, nos topamos con

nuestra cínica realidad: Las autoridades son inflexibles ante los habitantes de la cabecera municipal para que sean registradas todas

y cada una de las

tomas domiciliarias.

Se expiden recibos de

cobro que luego, de no

ser pagados, se procede

a cancelar la toma. Pero

las mismas autoridades

aplican otros criterios con delegaciones o

rancherías donde el agua se cobra por cuota mínima (pírrica), aunque se consuman toneladas para llevarlas al rancho,

cada escuela, cada hotel, paga una cuota mensual de unos 130 pesos. Es decir, por 4 pesos diarios, tenemos en la llave del fregador, en la lavadora, en el jardín, en la cochera, en la regadera, en el excusado, los litros que queramos (dicen que el mínimo es de 25 metros cúbicos, eso dicen). Y entonces los dioses de éste Pórtico se preguntan: ¿Cuánto nos preocupan 4 pesos diarios para tener el agua suficiente en casa?, Con 4 pesos no pagamos ni un viaje en burra, perdón, camión urbano. Con ese dinero diario no compramos ni un refresco en el recreo de la escuela. Con 4 pesos no vemos la televisión de cable. Con ese dinero no compramos ni medio kilo de tortillas; ni un cuaderno para la escuela, ni las suelas de un zapato remendado. Con 4 pesos diarios, si es que lo pagamos en el recibo cada mes, los usuarios del agua en Tepa tenemos líquido suficiente hasta para derrocharlo lavando carros, cocheras y banquetas a chorro de manguera.

Y aún nos dejan varios meses de

beneficio sin pagarla a tiempo.

Si nos pasamos con la luz, nos la

cortan. Si nos pasamos con el TV Cable, nos lo quitan. Si nos pasamos con la tarjeta de crédito, nos corretean hasta en las noches por teléfono. Si nos pasamos en las cuotas de la escuela, amagan a nuestros hijos… A todo le tenemos miedo y todo lo

terminamos resolviendo, pero que no se trate del vital líquido, porque ahí, entonces sí, ya nos sentimos indignados cuando nos suben la tarifa, cuando nos cierran la llave

o cuando nos dicen que nos cobrarán por contaminarla.

Es un tema pues, el agua en Tepa, que

requiere ser tratado hasta por los psicólogos,

no sólo por los periodistas, los políticos y los activistas.

psicólogos, no sólo por los periodistas, los políticos y los activistas. 7 días Sábado 19 de