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La valorización de los productos tradicionales de origen: Guía para la creación de un Consorcio
La valorización de los productos tradicionales de origen: Guía para la creación de un Consorcio

La valorización de los productos tradicionales de origen:

Guía para la creación de un Consorcio de Calidad

El creciente interés de los consumidores por productos típicos y seguros y su disposición a pagar un sobreprecio por los mismos, ha conllevado un sostenido crecimiento del mercado para artículos certificados en base al origen geográfico tanto en países desarrollados como en los de en vías de desarrollo.

El surgimiento de esta nueva y creciente demanda representa una oportunidad para muchos productores y pequeñas y medianas empresas (PYMEs), ya que les ofrece la posibilidad de acceder a mercados en los que la competencia de precio es menor que para productos estandarizados. Los operadores económicos no tienen que crear un nuevo producto, sino adaptar el ya existente a las exigencias de calidad de un segmento de mercado alto y posicionarlo como bien típico.

Ahora bien, aumentar la calidad y popularidad de productos locales es una tarea ardua para pequeñas empresas. La publicación de la ONUDI “La valorización de productos tradicionales de origen: Guía para la creación de un consorcio de calidad”, detalla cómo el establecimiento de un consorcio de calidad puede representar una estrategia eficaz para valorizar alimentos y artesanías típicos de una región y potenciar su comercialización.

Un consorcio de calidad es una organización colectiva compuesta por productores, empresas o cooperativas independientes de una misma cadena de valor cuyo objetivo es la promoción de un “producto tradicional de origen”. Un consorcio de calidad se encarga de: a) fijar normas de producción y estándares de calidad para el producto; b) apoyar a los miembros para que logren cumplir con dichos requisitos; c) controlar y certificar el cumplimiento; d) registrar y promover el distintivo colectivo de la agrupación: denominación de origen (indicación geográfica), marca colectiva o marca de certificación y e) desarrollar e implementar la estrategia de marketing.

Mientras que para los consumidores un distintivo de calidad geográfico representa una garantía de autenticidad y del vínculo con el territorio por la que pagar un sobreprecio, para los productores y las autoridades públicas supone un mecanismo para incrementar los ingresos, preservar prácticas y saber hacer tradicionales, así como mantener la biodiversidad y el legado cultural. Además los productos típicos pueden convertirse en estandartes de sus regiones y contribuir así a promocionar áreas rurales como destinos turísticos. La preocupación por promover el desarrollo económico inclusivo manteniendo al mismo tiempo el legado histórico, cultural y ecológico de una región representa el hilo conductor del enfoque ONUDI para el fomento de los consorcios de calidad.

Diversos gobiernos e instituciones están mostrando más y más interés en la protección y promoción de los productos típicos. Pero, por lo general, la atención está dirigida ante todo hacia el registro y el uso de las “denominaciones de origen”. Si bien la publicación de la ONUDI aborda la temática de los distintivos colectivos, el documento trata principalmente de las estrategias de valorización conjuntas y los procesos de asociatividad, dado que, en última instancia, son éstos los que sientan las bases para el éxito de los productos típicos y el desarrollo rural. Esta publicación es una herramienta orientada a la acción para los profesionales involucrados en la promoción de “productos tradicionales de origen”. La creación de consorcios de calidad requiere varias competencias en ámbitos tales como las agrupaciones de PYMES, la modernización de empresas, la agroindustria, la calidad y la trazabilidad; todas ellas áreas en las que la ONUDI dispone de amplia experiencia.

la agroindustria, la calidad y la trazabilidad; todas ellas áreas en las que la ONUDI dispone