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EKADASI El Dia Del Seor Hari

EKADASI El Dia Del Seor Hari

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EKADASI

El Día del Señor Hari

Una traducción de Porciones de Diversos Puranas por KrsnaDvaipayana Vyasa La Encarnación Literaria de Dios

KRSNA BALARAMA SWAMI Instituto Bhaktivedanta Bombay San Francisco Tirupati

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Cap, 1

N. Védico

N.Vaisnava * Utpanna E Moksada E

M Védico Margasirsa-krsna

M Vaisnava

Occidental Kesava

Utpanna Ekadasi Nov.-Diciembre 2 Moksada E Diciembre 3 Saphala E Enero 4 Putrada E 5 Sat-tila E 6 Jaya E 7 Vijaya E 8 Amalaki E 9 Papamocani E. 10 Kamada E 11 Varuthini E 12 Mohini E 13 Apara E 14 Nirjala E 15 Yogini E 17 Kamika E 18 Putrada E Agosto 19 Aja Ekadasi 20 Parivartini E. 21 Indira Ekadasi 22 Papankusa E. 23 Rama Ekadasi 24 Haribhodini E. 25 Padmini E. 26 Parama E. •

Margasirsa-sukla Pausa-krsna

Kesava Narayana

NovDic-

Saphala E

Putrada E Pausa-sukla Narayana Dic-Enero Trsprsa-E Magha-krsna Madhava En-Feb Bhaimi E Magha-sukla Madhava En-Feb Vijaya E Phalguna-krsna Govinda Feb-Marzo Amalaki E Phalguna-sukla Govinda Feb-Marzo Papavimocani E. Visnu Marzo-Abril Damanakaropani Caitra-sukla Visnu Marzo-Abril Vaisakha-krsna Madhusud. Abril-Mayo Mohini E Vaisakha-sukla Madhusud. Abril-Mayo Apara E Jyestha-krsna Trivikrama Mayo-Junio Pandava-nirjala E. Jyestha-sukla Trivikrama Yogini Ekadasi Asadha-krsna Vamana Junio-Julio Kamika E. Sravana-krsna Purusottam Julio-Agosto Pavitraropani E. Sravana-sukla Purusottam JulioAnnada E Parsva E Indira E Pasankusa E. Rama E Devotthani E. Visuddha E. Suddha E. Bhadrapada-K Bhadrapada S. Asvina krsna Asvina sukla Kartika krsna Kartika-sukla Hrsikesa Agosto-Set. Hrsikesa Agosto-Set. Padman. Set-Octubre Padman. Set-Octubre Damodara Oct-Nov. Damodara

Estos nombres son tomados del Calendario Vaisnava 1986 de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna (ISKCON). De no encontrarse el Ekadasi deseado, por favor consultar los meses Vaisnava u Occidentales, a los fines de ubicar el capítulo adecuado.

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PREFACIO Srila Prabhupada en una ocasión señaló que una cualidad brillante de la literatura Védica es su variada presentación de los diferentes senderos en relación a las diversas clases de seres humanos. En tal sentido, encontramos dieciocho Puranas, por ejemplo, seis de los cuales se hallan en la modalidad de la bondad, seis para los relativos a la pasión y seis para los de la ignorancia. Además, encontramos los Upanisads filosóficos, los tersos, sofisticados Vedanta-sutras, majestuosas y sojuzgantes obras épicas tales como el Mahabharata y Ramayana así como también muchas otras clases de Escrituras. Todos estos libros Védicos comparten un objetivo común, como se expresa en el Bhagavad-gita (15.15): vedais ca sarvar aham eva vedyah, “A través de todos los Vedas Yo (el Señor Krsna) soy conocido”. De tal modo, las literaturas Védicas se dirigen a todos los seres humanos, en cualesquiera estado de evolución espiritual o decadencia estuvieran, y ocuparlos, progresivamente en el sendero de la perfección humana, culminando en el amor puro de Dios, la conciencia de Krsna. Este libro fascinante sobre el sagrado día de Ekadasi, traducido tan hábilmente por Su Santidad Krsna Balarama Swami,. Ilustra poderosamente los dinámicos trabajos de la literatura Védica. En primer lugar, el libro es autorizado, siendo una traducción de las Escrituras normativas como ser el Bhavisya Purana, Brahmanda Purana y Skanda Purana, en su mayor parte consistente en conversaciones entre el Señor Krsna Mismo y grandes devotos como el Rey Yudhisthira. Cabe hacer notar asimismo que las bendiciones obtenidas por la observación de Ekadasi, claramente convocarán un amplio espectro de practicantes espirituales. Así pues, por ejemplo, las personas interesadas en la vida familiar serán atraídas por los dones de buenos hijos, prosperidad, etc., mientras que quienes hayan trascendido tales apegos, serán motivadas por la oportunidad de obtener rápidamente amor puro por Dios. Obviamente, la verdadera gloria de Ekadasi es que toda clase de seres humanos pueden progresar rápidamente hacia la meta suprema de la conciencia pura de Krsna, observando este día sagrado con propiedad. Sri Caitanya Mahaprabhu Mismo observó estrictamente Ekadasi, demandando que Sus seguidores hicieran lo mismo. Una sincera lectura del libro no solo ayudará sino que incrementará de una manera notoria nuestra comprensión de este importante acatamiento. El autor, Krsna Balarama Swami, sienta un ejemplo ideal al respecto, observando estrictamente Ekadasi, y nos ha brindado una importante e iluminadora literatura consciente de Krsna. Hridayananda das Gosvami Comisionado Organismo Gubernamental para
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La Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna

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PROLOGO Las publicaciones del Instituto Bhaktivedanta abordan las conclusiones teológicas y científicas de los escritos antiguos como ser los Vedas. Los Vedas forman la base de la civilización y la cultura que concede suprema importancia a la edificación del alma, a partir del cautiverio material. En tal sentido, la cultura Védica nos enseña a adoptar un estilo de vida disciplinado, consciente de Dios, de modo que el alma experimente una felicidad ilimitada desarrollando la plena conciencia divina o conciencia de Krsna. En la disciplina de la conciencia de Krsna, se recomienda altamente el ayuno a intervalos regulares, tanto en relación al mejoramiento físico como espiritual. La ciencia de la nutrición enseña que el ayuno periódico beneficia considerablemente al cuerpo, concediendo un descanso a los órganos digestivos y permitiendo la limpieza interna. El cuerpo luego funciona con mucha mayor eficiencia. Sin embargo, para los devotos de Krsna es aún más importante el beneficio espiritual a ser obtenido ayunando en determinados días auspiciosos, siguiendo estrictamente las reglas y regulaciones. En tal sentido, a los devotos de conciencia de Krsna se les ordena ayunar dos veces al mes, el undécimo día de la Luna creciente y menguante. Como se describe en este libro, quien ayuna en ese día, -llamado Ekadasi-, obtiene no solo un beneficio físico sino también un tremendo beneficio espiritual. El Instituto Bhaktivedanta está sumamente complacido de presentar este hermoso libro –Ekadasi, el Día del Señor Hari- por Su Santidad Krsna Balarama Swami, miembro del Instituto. Krsna Balarama Swami es un erudito en sánscrito que posee una amplia experiencia en el acatamiento de las prácticas devocionales desde la niñez. El ha traducido con esfuerzo y dedicación estos capítulos, a partir de diversos Puranas, para nuestra edificación. Tenemos la esperanza que este libro inspire a muchos buscadores sinceros de la Verdad Absoluta, el Señor Sri Krsna, a comenzar a observar Ekadasi formalmente.

Bhaktisvarupa Damodara Swami Director Internacional Instituto Bhaktivedanta

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El MAESTRO ESPIRITUAL PERFECTO Su Divina Gracia A.C.Bhaktivedanta Swami Prabhupada, apareció en una familia de devotos conscientes de Krsna en 1896, en Calcuta, India. Desde la infancia evidenció las señales de un devoto puro del Señor, empleándose en kirtanas y recreaciones conscientes de Krsna en la escuela. Su padre, Goura Mohan De, le brindó un apropiado entrenamiento espiritual. Srila Prabhupada conoció a su maestro espiritual Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Gosvami (1874-1937) en Calcuta, en 1922. Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati, miembro de la cadena Brahma-Madhva-Gaudiya de sucesión discipular, fue un gran exponente y erudito de la filosofía consciente de Krsna y el fundador de sesenta y cuatro Gaudiya Maths en la India. En su primer encuentro, Srila Prabhupada recibió las instrucciones que lo inspirarían a producir una revolución espiritual en el mundo. Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati dijo: “Tú eres un joven educado. ¿Porqué no predicas el mensaje del Señor Caitanya Mahaprabhu por todo el mundo?”. Aunque los seguidores de los Vedas han adorado al Señor Krsna, la Suprema Personalidad de Dios desde tiempo inmemorial, su filosofía genuina y literatura trascendental ha permanecido desconocida afuera de la India. Obedeciendo a su maestro espiritual, Srila Prabhupada se convertiría en un eslabón absolutamente importante en la transmisión de las enseñanzas originales enunciadas por el Señor Sri Krsna Mismo. En 1944, Srila Prabhupada fundó De Vuelta al Supremo, una revista en idioma inglés que expone la ciencia trascendental de la conciencia de Krsna. Con su propio dinero y sin ninguna ayuda, escribió, editó, hizo las pruebas de escritura, imprimió y distribuyó la revista por todo el norte de la India. En los años subsiguientes, Srila Prabhupada soñó varias veces que Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati le decía que abandonara su vida familiar y adoptara la más elevada orden espiritual, la orden renunciada de sannyasi. Cuando Srila Prabhupada volvió a soñar lo mismo en Vrndavana, la tierra sagrada más querida de Krsna, resolvió aceptar el desafío. En Setiembre de 1959, Srila Prabhupada adoptó el voto de renuncia del famoso escolástico Srila Kesava Maharaja en Mathura, y se le concedió el nombre de A.C.Bhaktivedanta Swami. Como sannyasi, Srila Prabhupada estaba en una posición ideal para cumplimentar la orden de su maestro espiritual, mas primero necesitaba libros y ayuda económica para viajar a los Estados Unidos. Dependiendo por completo de la misericordia del Señor Krsna, Srila Prabhupada inició un monumental proyecto literario, la producción de una elaborada traducción al inglés del Srimad-Bhagavatam de Srila KrsnaDvaipayana Vyasa, la encarnación literaria de Dios. El Srimad-Bhagavatam, una Escritura enciclopédica, es llamada con frecuencia “la crema de las literaturas Védicas”, porque trata exclusivamente de la personalidad de Dios y los
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pasatiempos trascendentales. Srila Prabhupada luchó solo, escribiendo y editando la gran obra y colectando fondos para imprimir los tres primeros volúmenes. Tras completar el primero de ellos, presentó un ejemplar al entonces Primer Ministro de la India, Lal Bahadur Sastri, quien apreció la obra erudita de Srila Prabhupada. En 1965, el camino se aclaró finalmente para Srila Prabhupada, al embarcarse en su histórico viaje hacia Occidente. La empresa de buques cargueros Scindia le concedió un pasaje gratis a bordo del carguero Jaladuta, y en Agosto de 1965, Srila Prabhupada partió de la India con una colección de su Srimad-Bhagavatam, un par de karatalas (címbalos) y cuarenta rupias Indias (unos siete dólares). La jornada de cuarenta días fue muy ardua. Al cabo de unos pocos días en el mar, el Jaladuta atravesó tormentas considerables, y Srila Prabhupada no solo padeció de mareos sino que también sufrió dos ataques cardíacos. Los ataques se presentaron en dos noches consecutivas; a los sesenta y nueve años el sabía que podía ser fatal. La tercera noche, soñó que el Señor Krsna Mismo le urgía y ofrecía toda la protección. Los ataques cesaron. Cuando el Jaladuta finalmente ancló en el puerto de Harbor el 17 de Setiembre de 1965, Srila Prabhupada escribió, “Mi querido Señor Krsna, Tú eres muy amable con este alma inútil, pero ignoro porqué me has traído aquí...Cómo haré para que los occidentales entiendan el mensaje de la conciencia de Krsna? Soy muy desafortunado, descalificado y muy caído. Por consiguiente, busco Tu bendición para poder convencerlos, pues carezco del poder para hacerlo por mi propia cuenta”. Luego, con sus libros y un poco de dinero, Srila Prabhupada entró a la ciudad más grande del mundo, Nueva York En el Invierno de 1965-66, se afanó con el rigor del clima frío, vendiendo unos pocos ejemplares de su SrimadBhagavatam a los extranjeros curiosos. Pese a todos los inconvenientes, continuó escribiendo. Eventualmente se trasladó al Lado Bajo del Este de Manhattan, alquilando un departamento y un pequeño local en el 16 de la Segunda Avenida. Pronto se difundió el rumor entre los jóvenes buscadores de la verdad espiritual que había llegado un swami hindú “con un método especial de yoga espiritual”, el canto del mantra Hare Krsna. En Julio de 1966, Srila Prabhupada formó oficialmente la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krsna (ISKCON) con unos pocos discípulos. Pronto llevó a sus primeros discípulos a las cercanías del Parque Washington Square, para su primer canto en público de Hare Krsna. Su localcito comenzaba a concitar la atención en el Bajo Lado Este. Pese a sus reglas estrictas, no comer carne, no al sexo ilícito, no a la intoxicación ni a las apuestas por dinero, pronto atrajo un reducido pero dedicado seguimiento.

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En unos meses Srila Prabhupada abrió Centros en Búfalo, Montreal, Boston, Los Angeles y San Francisco. Fundó la comunidad agrícola de Nueva Vrndavana en Virginia del Oeste e introdujo el sistema Védico gurukula de educación. Srila Prabhupada inspiró asimismo la construcción de diversos Centros culturales internacionales en la India, como ser el Sri Caitanyacandrodaya Mandira en Bengala Occidental, el Templo de Krishna-Balarama y Casa de Invitados en Vrndavana y un gran templo y centro educativo en Bombay. Antes de la muerte de Srila Prabhupada en 1977, vió diseminarse su movimiento Hare Krsna por todo el mundo, con Centros en las principales ciudades de América, Europa, Asia, Africa y Australia. Aunque viajó constantemente, -no menos de catorce giras mundiales en doce años-. Srila Prabhupada nunca dejó de escribir la ciencia de la conciencia de Krsna. Se han publicado más de ochenta volúmenes de sus libros en más de treinta idiomas, y más de 150 millones de obras de su literatura han sido distribuidos por todo el mundo. Estos libros incluyen el Bhagavad-gita Tal Como Es (1968), Las Enseñanzas del Señor Caitanya (1968), Krsna, La Suprema Personalidad de Dios (1970), El Néctar de la Devoción (1970), los 17 volúmenes del Sri Caitanya-Caritamrta (1973-75) y treinta volúmenes del SrimadBhagavatam (1962-77). Dondequiera se quedaba Srila Prabhupada, traducía las literaturas Védicas nutriendo al movimiento y a sus discípulos. Srila Prabhupada concretó estas proezas inconcebibles entre los 69 y 81 años, a través de una fe inconcebible en Krsna, el Señor Supremo y su gran esfuerzo personal. Hemos mencionado solo unos pocos de sus logros. Su biografía completa de Satsvarupa dasa Gosvami está a disposición y se titula Srila Prabhupada-lilamrta. Es claro que Srila Prabhupada no era un espiritualista ordinario; antes bien, era un gran santo elegido y apoderado por el Señor Krsna para llevar a la gente del mundo al reino de Dios, entregándoles el proceso puro de la conciencia de Krsna. La contribución más significativa de Srila Prabhupada al respecto, son sus libros, que son altamente respetados por la comunidad académica en mérito a su autoridad, profundidad y claridad. Ciertamente, ellos sirven como libros de texto normativos en numerosos cursos secundarios. El Fondo Editorial Bhaktivedanta, establecido en 1972 para publicar sus obras, se ha convertido en la editorial más grande del mundo en el campo de la religión y filosofía de la India. Los libros de Srila Prabhupada benefician a toda la humanidad, pues las palabras de este maestro espiritual perfecto pueden rescatar a cualquiera de este mundo miserable e hipócrita y mostrarle el sendero de vuelta a casa, de vuelta con Dios.

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INTRODUCCION “Si una persona ayuna en Ekadasi, Yo quemaré todos sus pecados y dispensaré sobre ella Mi morada trascendental... Ciertamente, Ekadasi es el día más meritorio para destruir toda clase de pecados, y ha aparecido de modo de beneficiar a todos”. (Señor Krsna a Arjuna, Capítulo 1). Como el Señor Krsna, la Suprema Personalidad de Dios refiere en el Bhagavad-gita (15.7), las entidades vivientes que luchan en este mundo material son chispas espirituales eternas, parte y parcela de El, el Espíritu Supremo Absoluto. Dado que la función de la parte es naturalmente servir al todo, la función natural de la entidad viviente es servir al Señor Krsna. Pero esta función ha sido artificialmente tapada por la ignorancia, debido al contacto de la entidad viviente con la naturaleza material. En vez de servir a Krsna, se identifica con su cuerpo y mente y trata de regir sobre la energía material de Krsna. Esta contaminación, conocida como ego falso o identificación falsa con la materia, es el origen de todo el sufrimiento para el alma. Mas así como el agua contaminada puede ser filtrada y destilada, recuperando de tal modo su estado normal de pureza, así la entidad viviente contaminada por el ego falso puede ser purificada por el proceso trascendental de la conciencia de Krsna. Una de las partes principales de este proceso, es la observación del ayuno en Ekadasi. Ekadasi es un día de austeridad, observado regularmente por quienes siguen el sanatana-dharma o la conciencia de Krsna. Eka significa uno y dasi es la forma femenina de la palabra dasa, que significa “diez” . Ekadasi es, en tal sentido, el undécimo día de tanto la quincPeroena clara como la oscura de cada mes. En estos días especiales, los devotos hacen ayuno de granos y habas, realizando un esfuerzo extra por prestar servicio a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna. Como Su Divina Gracia A.C.Bhaktivedanta Swami Prabhupada, el fundador-acarya de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krsna, refiere en el Bhagavad-gita Tal Como Es (9.14, significado), “En el servicio devocional, hay ciertas actividades que se llaman determinadas, como ser el ayuno en días precisos, como el undécimo día lunar, Ekadasi y el Día de Aparición del Señor. El ayuno en Ekadasi no está creado solamente para los brahmacaris y sannyasis, o solo para las viudas, como han expresado algunas personas de mentalidad estrecha. Estos sagrados días de ayuno, ayudan considerablemente a toda alma sincera a obtener la liberación del nacimiento y la muerte, incluso dentro del actual período de vida. Ekadasi nos brinda un verdadero sabor de renuncia, ayudándonos de tal modo a abandonar la gratificación sensual ilusoria de este mundo material. Como escribe Srila Prabhupada en el SrimadBhagavatam (3.27.22, significado), “La renuncia en conciencia de Krsna es tan fuerte que no puede ser desviada por ninguna ilusión atractiva. Se debe hacer servicio devocional en completa tapasya, austeridad. Se debe ayunar en los dos días de Ekadasi, que recaen en el undécimo día de la Luna creciente y menguante y en los días de nacimiento del Señor Krsna, el Señor Rama y Caitanya Mahaprabhu. En este mundo hay dos clases de seres humanos. Unos son los espiritualmente conscientes, que viven por las Escrituras Védicas, y los otros
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son las personas ignorantes, materialistas, que no lo hacen así. Pero el Señor Krsna acepta a todas las almas como Sus hijos. Siendo todo misericordioso, en consecuencia, El ha establecido en este mundo procesos purificatorios como ser Ekadasi, para que todos puedan elevarse espiritualmente. Las almas rendidas, los devotos de Krsna, observan este ayuno para obtener las bendiciones de Krsna, liberarse de las garras de Maya e ir de vuelta con Dios, para servir a Krsna eternamente. Los ignorantes, por otra parte, pueden aprovechar esta ocasión auspiciosa para conseguir beneficios materiales, que también son concedidos por el Señor Krsna. Pero incluso los materialistas pueden eventualmente obtener la liberación, observando continuamente el ayuno de Ekadasi. Tal es la gran potencia de Ekadasi. Para obtener el mayor beneficio de un ayuno Ekadasi, no obstante, el observador debe acatar las reglas y regulaciones descritas en este libro. Si las reglas son apropiadamente acatadas, y si uno observa Ekadasi con plena conciencia de Krsna, esta observancia eleva al alma caída a su posición constitucional original como sirviente amoroso del Señor. Por ello Ekadasi es llamada “la mejor de todas las ocasiones”. Todos están invitados a saborear el maravilloso fruto del ayuno de Ekadasi. En el día del ayuno, se deben evitar los esfuerzos físicos extremos, de ser posible, y realizar solo actividades de servicio devocional al Señor Krsna. Una carta de Srila Prabhupada a Jadurani-devi-dasi de fecha 9 de Julio de 1971, lo confirma: “Porqué justo veinticinco rondas? “-escribe, “Tú debes cantar la mayor cantidad posible. Verdadero Ekadasi significa ayuno y canto y nada más. Cuando se observa el ayuno, el canto se torna más sencillo. Así pues en Ekadasi pueden suspenderse los demás asuntos, tanto como sea posible, a menos que haya algún asunto urgente que atender”. La importancia de Ekadasi se explica en el Caitanya-caritamrta (Adi-lila, 15.9-10) en una conversación entre el Señor Caitanya y Su madre, Saci-devi: “Un día Sri Caitanya Mahaprabhu cayó a los pies de Su madre y le solicitó que le diera algo en caridad. Su madre replicó, “Mi querido hijo, te daré cualquier cosa que me pidas”. Entonces el Señor dijo, “Mi querida madre, por favor no comas granos en el día de Ekadasi”. En su significado, Srila Prabhupada escribe, “Desde el comienzo de Su vida infantil, Sri Caitanya Mahaprabhu introdujo el sistema de observar un ayuno en el día de Ekadasi. En el Bhaktisandarbha, de Srila Jiva Gosvami, hay una cita del Skanda Purana que advierte que la persona que come granos en Ekadasi se convierte en asesino de su madre, padre, hermano y maestro espiritual, e incluso si es elevado a Vaikuntha, cae. En Ekadasi, todo es cocinado para Visnu, incluyendo los granos regulares y el dal, pero se ordena que un Vaisnava no debe siquiera tomar Visnu-prasadam en Ekadasi. Se refiere que un Vaisnava no acepta nada comestible que no esté ofrecido al Señor Visnu, pero en Ekadasi, el Vaisnava no debe tocar siquiera el maha-prasadam ofrecido a Visnu, aunque dicho prasadam puede conservarse para ser ingerido al día siguiente. Está estrictamente prohibido aceptar cualquier clase de grano en Ekadasi, incluso si está ofrecido al Señor Visnu”. Tanto la medicina occidental como la Ayur-védica recomiendan ayunar para mantener la salud y mejorarla. Ciertamente, los biólogos modernos y sabios antiguos concuerdan en que el ayuno de Ekadasi previene y cura
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muchas enfermedades. Srila Prabhupada declara en el Srimad-Bhagavatam (1.17.38, significado): “El Estado que desee erradicar la corrupción mayoritariamente, ha de introducir los principios religiosos de la siguiente manera: 1. Dos días obligatorios de ayuno al mes, si no más (austeridad). Incluso desde el punto de vista económico, dichos dos días de ayuno mensuales en el Estado, ahorrarán toneladas de comida, y el sistema redundará muy positivamente sobre la salud general de los ciudadanos”. En este libro el lector descubrirá que algunas personas que observan Ekadasi, llegan a los planetas celestiales. Esta meta no debe ser mal interpretada como el propósito último de ayunar en Ekadasi. Muchas figuras mencionadas en este libro observan el ayuno Ekadasi eventualmente, pese a no seguir ningún principio y estar en la ignorancia. Ellas no saben que están observando Ekadasi, y sus corazones están llenos de deseos materiales. Empero, tanto estas personas como aquellas que observan intencionalmente Ekadasi por objetivos materiales, alcanzan sus metas. Pero el devoto consciente de Krsna que desea devoción inmaculada e inmotivada por Dios, y que observa Ekadasi en ese espíritu, es naturalmente promovido a Goloka Vrndavana, la morada suprema del Señor Krsna. Ciertamente, el ayuno Ekadasi ayuda considerablemente al progreso individual en el sendero de vuelta a Dios. Como Observar Ekadasi Ayunar generalmente significa abstenerse por completo tanto de la comida como de la bebida, aunque puede beberse agua acamana y caranamrta (solo tres gotas). Si fuera imposible hacerlo, entonces se debe tomar una sola comida sin granos, una vez, por la tarde. Esta comida –llamada nakta o merienda- ha de consistir en raíces que crecen bajo tierra (excepto raíces de remolacha), fruta, agua, productos lácteos, nueces, azúcar y vegetales (excepto setas). No se debe tratar de beber agua más de una vez o tomar más de una comida en Ekadasi. Como refiere el Señor Krsna a Arjuna en el Capítulo Uno de este libro, se otorga un mérito completo a la persona que ayuna completamente en Ekadasi, mientras que aquel que toma solo la merienda acredita la mitad del mérito. Por supuesto, cada devoto del movimiento de conciencia de Krsna considera que la prédica es el deber más importante y si un ayuno completo impidiera dicho deber, no debe ser observado. Pero si el devoto puede acatar todas las reglas del ayuno y de todos modos cumplir con sus responsabilidades, debe hacerlo por cualquier medio. Como sea, se debe evitar estrictamente el ingerir granos o legumbres en Ekadasi. También se debe evitar dormir durante el día; masajes con aceite; el sexo; comer nueces de betel; tocar a una mujer en su período menstrual, un candala, un borracho, un tejedor o un lavador; afeitarse y comer con utensilios metálicos. En caso de comer, además de los granos y legumbres se deben evitar los siguientes: espinaca, miel, berenjenas, comer en la casa de otro, asafetida y sal marina. (Otras clases de sal, como ser la sal rocosa, están permitidas). Solo quienes están enfermos pueden consumir hierbas medicinales en este día sagrado. Aunque al presente el calendario Védico comienza en el mes de Caitra (Marzo-Abril), en los tiempos antiguos el año nuevo comenzaba en el mes de
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Margarisa o Noviembre-Diciembre. Este es un mes muy auspicioso. Como el Señor Krsna expresa en el Bhagavad-gita (10.35), masanam marga-sirso’ham: “De los meses Yo soy Margarisa”. En tal sentido, quien esté comenzando su observancia de los ayunos Ekadasi usualmente comienza durante ese mes. Hay dos Ekadasis en cada mes, uno durante la quincena oscura y una durante la clara; ambas son igualmente poderosas para el avance espiritual. Para comenzar a ayunar, el devoto debe primero determinarse firmemente a ser fiel a su voto. Luego, debe buscar a un devoto erudito, nacido dos veces del Señor Supremo y aprender directamente de él sobre el proceso sagrado de observar un ayuno Ekadasi. Quien sea totalmente incapaz de ayunar debido a una enfermedad grave o edad avanzada, debe buscar un alma altamente avanzada y darle algo en caridad en Ekadasi. Para los Vaisnavas, sin embargo, el mandato de dar caridad en Ekadasi significa que en este día debe hacer un esfuerzo extra por difundir conciencia de Krsna, el mayor de los tesoros. Esto es verdadera caridad. Otra práctica importante es oír y leer sobre cada Ekadasi, a medida que ocurre. El propio Señor Krsna recomienda altamente esta práctica, pues nos ayuda a alcanzar el resultado del ayuno. Si por azar uno olvidara observar Ekadasi en el día apropiado, debe hacerlo al día siguiente, Dvadasi, y luego romper su ayuno en Trayodasi, el día siguiente a ese. Como se expresa en las Escrituras Védicas, ekadasi vipluta cet dvadasi paratah sthita upasya dvadasim tatra yadicched paramam padam “Si una persona que desea sinceramente llegar a la morada de la Suprema Personalidad de Dios, olvida observar Ekadasi, debe observarlo en Dvadasi, porque Ekadasi se traslada al día siguiente”. Durante el Ekadasi de la quincena clara, se debe meditar en los doce nombres sagrados del Señor Visnu, cantando el mantra om kesavaya namah y los otros mantras que los devotos del Señor recitan sistemáticamente al aplicarse el tilaka, la arcilla sagrada en sus cuerpos. Durante el Ekadasi de la quincena oscura, el devoto debe meditar en los dieciséis nombres sagrados de la expansión cuádruple del Señor Supremo y Sus subsiguientes porciones plenarias. El devoto debe cantar om sankarsanaya namah, om govindaya namah, etc. (Por favor, consultar Caitanya-caritamrta, Madhya-lila 20.195-97) Durante cada Ekadasi, se debe meditar constantemente en la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna, dando importancia a Sus expansiones plenarias. También se debe meditar en las apariciones autorizadas del Señor en Su forma Deidad, la cual existe en ocho variedades. En el Srimad-Bhagavatam (11.27.12) el Señor Krsna dice a Uddhava, saili-daru-mayi lauhi lepya lekhya ca saikati mano-mayi mani-mayi pratimasta-vidha smrta

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“La forma Deidad del Señor se refiere aparece en ocho variedades, piedra, madera, metal, tierra, pintura, arena, la mente o joyas”. Si Ekadasi se combina astronómicamente con Dasami, el décimo día de la quincena, no se está obligado a ayunar, pero si se combina con Dvadasi, el duodécimo día, se llama Ekadasi puro o Mahadvadasi, y luego ha de observarse. En la civilización Védica, Mahadvadasi usualmente se sigue llamando Ekadasi. Tras observar cuidadosamente un ayuno en Ekadasi, siguiendo las reglas y regulaciones, se debe romper el ayuno en el lapso de dos horas y media después de la puesta del Sol en Dvadasi. Conforme a las Escrituras, todo mayor de cinco años de edad debe observar el ayuno Ekadasi. Además, todo acarya recomienda que todos los miembros de las cuatro órdenes sociales y espirituales observen Ekadasi fielmente y estrictamente, para alcanzar la morada suprema de Sri Krsna. Sin embargo, hay una instrucción para las mujeres casadas: pattvo jivati ya nari upasya vrtam acaret ayusam harate bhartur narakam caiva gacchati “Una mujer cuyo marido esté vivo, debe solicitar su permiso para observar los ayunos. Si ella lo descuida, reduce la duración de la vida de su esposo y lo envía al infierno”. Una mujer casada, por consiguiente debe obtener un permiso de su esposo antes de ayunar en Ekadasi. En la mañana de Ekadasi, el devoto debe presentarse ante la Deidad de la Suprema Personalidad de Dios –el Señor Sri Krsna o el Señor Rama- y cantar las plegarias Purusa-sukta, a partir del verso cuyas palabras son sahasra-sirsa purusah. El devoto seguidamente debe ofrecer sus humildes reverencias al Señor y meditar en Sus pies de loto mientras canta om damodaraya namah, en Sus miembros al cantar om madhasaya namah, en Sus partes privadas mientras canta om kamapataye namah, en Sus caderas mientras canta om vamanaya namah, en Su ombligo al cantar om padmanabhaya namah, en Su estómago mientras canta om visvamurtaye namah, en Su corazón mientras canta om jñanagamyaya namah, en Su garganta al cantar om srikanthaya namah, en Sus brazos mientras canta om sahasrabahave namah, en Sus ojos de loto mientras canta om paramayogine manah, en Su frente mientras canta om urugayai namah, en Su nariz, al cantar om narakesvaraya namah,en Su cabello, mientras canta om sarvakamadaya namah y en Su cabeza mientras canta om sahasrasirsaya namah. De esta manera, el devoto sincero ha de meditar en la espléndida forma espiritual de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna y ofrecer a El sus humildes reverencias. El devoto debe cantar Sus gloriosos nombres, Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna, Krsna, Hare Hare, Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare – mientras ejecuta diversos instrumentos musicales y debe asimismo cantar en cuentas con total reverencia y afecto. Si es posible, el devoto debe permanecer despierto toda la noche, glorificando al Señor de ese modo.
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Un devoto que siga las órdenes de su maestro espiritual y observe Ekadasi de ese modo, ayunando completamente y glorificando al Señor durante todo el día y la noche, en un temperamento de devoción amorosa, es seguro que se absorberá por completo en la conciencia pura de Krsna. En Dvadasi, el devoto debe primero asear su cuerpo bañándose y su corazón, cantando el maha-mantra. Seguidamente, debe cocinar alimento suntuoso para el placer del Señor y ofrecerlo a El con gran devoción y sinceras plegarias. Tras distribuir la comida a los demás devotos y a los brahmanas, ha de romper su ayuno y disfrutar de la fiesta. Acerca de este Libro Este libro intenta complementar los libros de Srila Prabhupada. Consiste en una traducción de selecciones de diversos Puranas, que fueran escritos por Srila Vyasadeva, la encarnación literaria de Dios. Srila Suta Gosvami narra sobre los ochenta y ocho mil sabios reunidos en el Bosque de Naimisaranya. Saunaka, el principal de todos los sabios, pregunta a Suta Gosvami sobre la forma en que uno se puede liberar de todas las reacciones pecaminosas. A menos que estemos libres de todos los pecados, no podemos realizar servicio devocional puro. Como dice el Señor Krsna en el Bhagavad-gita (7.28): yesam tv anta-gatam papam jananam punya-karmanam...bhajante mam drdha-vratah. “Las personas que han obrado piadosamente en vidas anteriores y en esta vida, y cuyas acciones pecaminosas están completamente erradicadas, se ocupan en Mi servicio con determinación”. Para responder a Saunaka, Suta Gosvami relata diversas narraciones históricas que contienen conversaciones celebradas en los tiempos antiguos. Quizás algunos opinen que las reglas estrictas para observar Ekadasi, dadas en estas narraciones provienen de la sección karma-kanda de las Escrituras, pero todas estas reglas están creadas para ayudar a los devotos aspirantes a obtener la purificación suprema. A menos que éstas fueran las historias más puras, el Señor Krsna, Arjuna, Yudhisthira, el Señor Brahma, Narada Muni, Suta Gosvami y Saunaka Rsi no hubieran perdido su valioso tiempo presentando el hecho tan exhaustivamente. Además, Sri Dvaipayana Vyasa, la encarnación literaria del Señor, no hubiera escrito estos hechos en los Puranas, que están destinados a quienes están en la modalidad de la bondad. Por consiguiente, la persona que tenga inclinación espiritual, debe adoptar estas instrucciones de todo corazón. Todas están creadas para nuestra elevación. Todo el proceso de la conciencia de Krsna como lo enseñara Sri Caitanya Mahaprabhu, se basa en vairagya-vidya, “renuncia y conocimiento”. Esta estricta observancia del ayuno Ekadasi es un acto autorizado y probado de renuncia que realza la pureza del devoto y su amor por Krsna. Como refiere por escrito Srila Prabhupada en El Néctar de la Devoción, pag.63: “En el Brahmavaivarta Purana se refiere que quien observa ayuno en el día de Ekadasi, es librado de toda clase de reacciones a las actividades pecaminosas y avanza en la vida piadosa. El principio fundamental no es meramente el ayuno, sino incrementar la fe individual y el amor por Govinda o Krsna. El verdadero motivo para observar el ayuno en Ekadasi, es minimizar las demandas del
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cuerpo y emplear nuestro tiempo en el servicio del Señor, cantando o realizando un servicio similar. Lo mejor que se puede hacer los días de ayuno es recordar los pasatiempos de Govinda y oír Su santo nombre constantemente”. En tal sentido, uno debe observar el ayuno Ekadasi con gran devoción por Krsna, no con motivaciones materiales. Como expresa Narada Muni a Vyasadeva en el Primer Canto del Srimad-Bhagavatam, debemos tratar de obtener ese algo que no hemos obtenido deambulando por todos los sistemas planetarios superiores e inferiores de este universo, a través de incontables nacimientos en las muchas especies de vida. Por lo tanto, alentamos a todos a aprovechar este gran don de la forma humana de vida civilizadas, adoptando la práctica del servicio devocional puro a Krsna, obteniendo la liberación del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte, e ir de vuelta a casa, de vuelta con Dios. La apropiada observancia de Sri Ekadasi, realza grandemente este servicio devocional puro. En tal sentido, todos están invitados a participar en el festival de ayuno en Ekadasi. Por último, me gustaría ofrecer mis sinceros agradecimientos y más humildes reverencias a los pies de loto de mi amado maestro espiritual, Su Divina Gracia A.C.Bhaktivedanta Swami Prabhupada, quien misericordiosamente abrió mis ojos espirituales, cuando estaba yo inmerso en la oscuridad de la ignorancia. De no ser porque él me recogió, yo no habría podido haber aprendido positivamente sobre la ciencia de la conciencia de Krsna y el mundo espiritual eterno. También ofrezco mi sincero agradecimiento a Srila Bhaktisvarupa Damodara Swami, el director internacional del Instituto Bhaktivedanta, quien publicara este libro, y a mis otros hermanos espirituales por cuya misericordia todavía sigo siendo un devoto. Son ellos quienes me inspiraron a presentar este libro para que los devotos sinceros del Señor Krsna tengan algún conocimiento del ayuno Ekadasi y estudien mejor los libros de Srila Prabhupada. Me agradaría también ofrecer mis sinceros agradecimientos a Sriman Nick Epsilantis por su generosa donación, así como a los siguientes devotos que trabajaron arduamente para elaborar este libro y/o aportaron ayuda financiera esencial: Su Santidad Mahanidhi Swami, Su Santidad Lokasaranya Swami, Sriman Riktananda dasa, Sriman Dravida dasa, Sriman Rohinipriya dasa, Sriman Agnideva dasa y familia, Sriman Bhavahari dasa, Sriman Banabhatta dasa, Sriman Kalpataru dasa, Sriman Kalacandra dasa, Sriman Bopadeva dasa, Sriman Rudradeva dasa, Sriman Gadagraja dasa, Sriman Manohara dasa, Sriman Aniruddha dasa y familia, Srimati Yasodamavi/devi dasi y Sriman Sarvasatya dasa. INVOCACION Suta Gosvami dijo, “Hay doce meses en un año, y dos Ekadasis en cada mes. Así pues, hay veinticuatro Ekadasis en un año completo y en un año bisiesto, hay dos Ekadasis extra. Oh, grandes sabios, tengan la amabilidad de escuchar atentamente a medida que les declaro los nombres de estos Ekadasis
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auspiciosos. Ellos son, Utpanna, Moksada, Saphala, Putrada, Sat-tila, Jaya, Vijaya, Amalaki, Papamocani, Kamada, Varuthini, Mohini, Apara, Nirjala, Yogini, Padma (Devasayani), Kamika, Putrada, Aja, Parivartini, Indira, Papankusa, Rama y Haribodhini (Devotthani). Los dos Ekadasis extra que ocurren durante el año bisiesto, son llamados Padmini y Parama. Oh, sabios, aquel que oiga acerca de estos Ekadasis, aprenderá la forma de observarlos con propiedad. Cada Ekadasi dispensa bendiciones particulares al observador fiel. Aquel que esté físicamente impedido de ayunar en Ekadasi, puede leer las glorias de cada Ekadasi cuando ocurre y recitar todos los nombres de los Ekadasis; así pues, alcanzará el mismo objetivo que la persona que observa el voto completo de Ekadasi”.

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1 Utpanna Ekadasi
Suta Gosvami dijo, “Oh brahmanas eruditos, hace mucho tiempo, el Señor Sri Krsna, la Suprema Personalidad de Dios explicó las glorias auspiciosas de Sri Ekadasi y las reglas y regulaciones que gobiernan cada observancia del ayuno en ese día sagrado. Oh los mejores de los brahmanas, quienquiera oiga sobre los orígenes y glorias de estos ayunos sagrados de los días Ekadasi, va directamente a la morada del Señor Visnu tras disfrutar de muchas clases diferentes de felicidad en el mundo material. Arjuna, el hijo de Prtha, preguntó al Señor, ‘Oh, Janardana, cuáles son los beneficios piadosos del ayuno completo, tomando solo la merienda, o comiendo una sola vez al mediodía en Ekadasi, y cuales son las regulaciones para observar los diversos días de Ekadasi? Ten la amabilidad de narrarme todo esto’. El Señor Supremo, Krsna, replicó, ‘Oh, Arjuna, al principio del Invierno, en el Ekadasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Margasirsa (Noviembre-Diciembre), un novicio debe comenzar su práctica de observar un ayuno en Ekadasi. En Dasami, el día anterior a Ekadasi, debe limpiar bien sus dientes. Seguidamente, durante la octava porción de Dasami, justo cuando el Sol está por ponerse, debe ingerir la merienda. A la mañana siguiente, el devoto debe hacer un voto, de acuerdo con las reglas y regulaciones, de observar el ayuno. A mediodía, debe bañarse apropiadamente en un río, lago o laguna. Un baño en el río es más purificante que el tomado en un lago y un baño en una laguna es el menos purificante. Si no hubiera un río, lago o laguna a disposición, debe bañarse con el agua de un pozo. El devoto debe entonar esta plegaria que contiene los nombres de la Madre Tierra: “Oh Asvakrante! Oh Rathakrante! Oh Visnukrante! Oh Vasundhare! Oh Mrttike! Oh Madre Tierra! Ten la amabilidad de remover todos los pecados que he acumulado a través de todas mis muchas vidas pasadas, de modo que pueda ingresar a la morada sagrada del Señor Supremo”. A medida que el devoto canta, debe untar barro sobre su cuerpo. Durante el día del ayuno, el devoto no debe hablar con quienes se han apartado de sus deberes religiosos, los comedores de perro, los ladrones o los hipócritas. También debe evitar hablar con los matadores; con quienes abusan de los semidioses, las literaturas Védicas o los brahmanas, o cualesquiera otras personalidades malvadas, como ser los que tienen sexo con mujeres prohibidas, (1) los conocidos como saqueadores o los que roban los templos. Si se hablare con cualesquiera de tales personas o si fueran siquiera vistas en Ekadasi, uno debe auto-purificarse mirando directamente al Sol. Luego el devoto debe adorar respetuosamente al Señor Govinda con comida de primera clase, flores y demás. En su hogar, debe ofrecer al Señor una lamparilla en conciencia devocional pura. También debe evitar dormir
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durante el período diurno y abstenerse del sexo por completo. Ayunando de toda comida y agua, debe entonar alegremente las glorias del Señor y ejecutar instrumentos musicales para Su placer durante toda la noche. Tras permanecer despierto toda la noche en conciencia pura, el adorador debe dar caridad a los brahmanas calificados y ofrecerles sus humildes reverencias, rogando su perdón por sus ofensas. Quienes son serios respecto al servicio devocional deben considerar el Ekadasi que ocurre durante las quincenas oscuras tan buenos como los que ocurren durante las quincenas claras. Oh, rey, nunca se debe discriminar entre estas dos clases de Ekadasi. Por favor, escucha ahora mi descripción de los resultados obtenidos por quien observe Ekadasi de este modo. Ni el mérito que se recibe por tomar un baño en el sitio sagrado de peregrinaje conocido como Sankhoddhara, donde el Señor mató al demonio Sankhasura, no el mérito que se recibe al ver al Señor Gadadhara directamente, es igual a una décimo sexta parte del mérito obtenido por ayunar en Ekadasi. Se explica que por dar caridad en un Lunes de Luna llena, se obtiene cien mil veces los resultados de la caridad ordinaria. Oh conquistador de riqueza, aquel que da caridad el día del sankranti (equinoccio) alcanza cuatrocientas mil veces el resultado ordinario. De todos modos, simplemente por ayunar en Ekadasi se obtienen todos estos resultados piadosos, así como cualesquiera resultados piadosos obtenga uno en Kuruksetra durante un eclipse de Sol o de Luna. Además, el alma fiel que observa el ayuno completo en Ekadasi, logra cien veces más mérito que quien ejecute un Asvamedha-yajña (sacrificio de caballo). Aquel que observe tan solo un ayuno Ekadasi perfectamente, acredita el mismo mérito que quien alimente a cien mil mendicantes cada día, por sesenta mil años. Y una persona que observe Ekadasi tan solo una vez, acredita diez veces más mérito que una persona que de mil vacas en caridad a un brahmana versado en los Vedas. Una persona que alimente tan solo a un brahmacari gana diez veces más mérito que quien alimente a diez brahmanas buenos en su propia casa. Empero, mil veces el mérito obtenido por alimentar a un brahmacari es obtenido por donar tierra a un brahmana respetuoso y necesitado, y mil veces más que eso es obtenido por entregar a una muchacha virgen en matrimonio a un hombre responsable y educado. Diez veces más beneficioso que eso es educar a los hijos con propiedad en el sendero espiritual, sin esperar nada a cambio. Diez veces mejor, es aún dar granos alimenticios al hambriento. Ciertamente, el dar caridad a los necesitados es lo mejor de todo, y nunca ha habido ni habrá jamás una mejor caridad que ésta. (2) Oh hijo de Kunti, todos los antepasados y semidioses en el Cielo se satisfacen mucho cuando alguien da granos alimenticios en caridad. Pero el mérito que se obtiene por observar un ayuno completo en Ekadasi, no puede ser medido. Oh Arjuna, el mejor de todos los Kurus, el poderoso efecto de este mérito es inconcebible incluso para los semidioses, y la mitad de dicho mérito es obtenida por quien ingiere solo la merienda en Ekadasi. Por consiguiente, se debe observar el ayuno en el día del Señor Hari, ya sea comiendo una sola vez al mediodía, absteniéndose de los granos y garbanzos; comiendo una sola vez al anochecer, absteniéndose de los granos y garbanzos, o ayunando completamente. Los procesos de quedarse en los sitios
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de peregrinaje, dar caridad y celebrar sacrificios de fuego pueden ser jactanciosos hasta que llega Ekadasi. Por lo tanto, todo aquel que tema a las miserias de la existencia material debe observar Ekadasi. En Ekadasi no se debe beber agua de una caracola, matar entidades vivientes como ser cerdos o peces, ni comer granos ni habas de ningún tipo. Así pues, te he descrito, Oh Arjuna, el mejor de todos los métodos de ayuno, en respuesta a lo que Me preguntaste”. Arjuna entonces preguntó, ‘Oh, Señor, conforme a Ti, mil sacrificios Védicos no equivalen siquiera a un ayuno Ekadasi. Cómo puede ser? Como es que Ekadasi se vuelve el más meritorio de todos los días? El Señor Sri Krsna replicó, ‘Te diré porqué Ekadasi es el más purificante de todos los días. En Satya-yuga vivió una vez un demonio maravillosamente temible llamado Mura. Siempre muy enojado, aterrorizaba a todos los semidioses, venciendo incluso a Indra, el rey del cielo; Vivasvan, el dios-sol; los ocho Vasus; (3) el Señor Brahma; Vayu, el dios-viento; y Agni, el dios-fuego. Con su terrible poder, el los tenía a todos bajo su control. El Señor Indra luego recurrió al Señor Siva y le dijo, Todos hemos caído de nuestros planetas y ahora vagamos indefensos por la Tierra. Oh, señor, cómo podemos hallar un alivio a esta aflicción? Cuál será el destino de nosotros, los semidioses?” El Señor Siva replicó, “Oh el mejor de los semidioses, ve a ese lugar donde reside el Seños Visnu, el conductor de Garuda. El es Jagannatha, el amo de todos los universos y también su amparo. El está consagrado a proteger a todas las almas rendidas a El “. El Señor Krsna continuó, ‘Oh, Arjuna, conquistador de riqueza, luego que el Señor Indra oyera estas palabras del Señor Siva, se dirigió junto con todos los semidioses al sitio donde el Señor Jagannatha, el Señor del universo, el protector de todas las almas, estaba descansando. Al ver al Señor durmiendo sobre el agua, los semidioses unieron las palmas de sus manos y, conducidos por Indra, recitaron las siguientes plegarias: “Oh, Suprema Personalidad de Dios, todas las reverencias a Ti. Oh, Señor de señores, Oh, Tú que eres alabado por los principales semidioses, Oh enemigo de todos los demonios, Oh Señor de ojos de loto, Oh Madhusudana (matador del demonio Madhu), por favor protégenos. Temerosos del demonio Mura, nosotros, los semidioses, hemos acudido a Ti por amparo. Oh Jagannatha, Tú eres el hacedor de todo y el creador de todo. Tú eres el padre y la madre de todos los universos. Tú eres el creador, el sustentador y el destructor de todo. Tú eres la ayuda suprema de todos los semidioses, y solo Tú puedes llevarles paz. Tú solo eres la tierra, el cielo y el benefactor universal. Tú eres Siva, Brahma y también Visnu, el sustentador de los tres mundos. Tú eres los dioses del sol, la luna y el fuego. Tú eres la mantequilla clarificada, la oblación, el fuego sagrado, los mantras, los rituales, los sacerdotes y el canto silencioso de la japa. Tú eres el sacrificio mismo, su patrocinador y el disfrutador de sus resultados, la Suprema Personalidad de Dios. Nada dentro de estos tres mundos, ya sea móvil o inmóvil, puede existir independiente de Ti. Oh Señor Supremo, Señor de señores. Tú eres el protector de quienes se refugian en Ti. Oh místico supremo, oh refugio de los temerosos, por favor rescátanos y protégenos. Nosotros, los semidioses, hemos sido derrotados por
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los demonios y de tal modo hemos caído del reino celestial. Despojados de nuestra posición, Oh Señor del universo, ahora estamos vagando por este planeta terrenal’. El Señor Krsna continuó, ‘Habiendo oído a Indra y a los demás semidioses hablar estas palabras, Sri Visnu, la Suprema Personalidad de Dios, replicó, ‘Qué demonio posee tan grandes poderes engañosos que ha podido vencer a todos los semidioses? Cuál es su nombre y dónde vive? De dónde obtiene su fuerza y amparo? Dime todo, Oh Indra y no temas”. El Señor Indra replicó, ‘Oh Divinidad Suprema, oh Señor de señores, Oh Tú que desvaneces el temor en los corazones de Tus devotos puros, Oh Tú que eres tan gentil con Tus fieles sirvientes, hubo una vez un poderoso demonio de la dinastía Brahman cuyo nombre era Nadijangha. Era extraordinariamente temible y completamente dedicado a destruir a los semidioses que engendró un hijo infame llamado Mura. La gran ciudad capital de Mura es Candravati. Desde esa base, el terriblemente maligno y poderoso demonio Mura ha conquistado todo el mundo y dominado bajo su control a todos los semidioses, apartándolos de su reino celestial. El ha asumido los roles de Indra, el rey del cielo; Agni, el dios-fuego; Yama, el señor de la muerte; Vayu, el dios-viento; Isa, o el Señor Siva; Soma, el dios-luna; Nairrti, el señor de las direcciones y Pasi o Varuna, el dios-agua. El ha comenzado también a emanar luz en el rol del dios-sol, convirtiéndose asimismo en las nubes. A los semidioses les es imposible vencerlo. Oh Señor Visnu, por favor mata a este demonio y concede la victoria a los semidioses”. Al oír estas palabras de Indra, el Señor Janardana se enojó mucho y dijo, ‘Oh semidioses poderosos, avancen ahora todos juntos sobre la ciudad capital de Mura, Candravati’. Así alentados, los semidioses reunidos se dirigieron a Candravati con el Señor Hari abriendo camino. Cuando Mura vio a los semidioses, ese demonio sobresaliente comenzó a bramar muy sonoramente, junto a incontables miles de otros demonios, todos con armas brillantes y relucientes. Los demonios poderosamente armados golpearon a los semidioses, quienes comenzaron a abandonar el campo de batalla, dispersándose en las diez direcciones. Al ver al Señor Supremo Hrsikesa, el amo de los sentidos, presente en el campo de batalla, los furiosos demonios se lanzaron hacia El, con diversas armas en sus manos. Al arremeter contra el Señor, que sostiene una espada, un disco y una maza, El de inmediato hirió todos sus miembros con Sus flechas agudas envenenadas. De tal modo, murieron centenares de demonios por la mano del Señor. Al final, el demonio principal, Mura, luchó con el Señor. Mura empleó su poder místico para inutilizar cualesquiera armas desplegara el Señor Supremo Hrsikesa. Ciertamente, las armas caín como flores sobre el demonio. Cuando el Señor no pudo vencerlo, ni siquiera con diferentes clases de armas –ya sea las que son arrojadas o aferradas-, El comenzó a luchar con Sus manos desnudas, que eran tan fuertes como mazas de hierro. El Señor luchó con Mura por mil años celestiales y luego, en apariencia fatigado, partió hacia Badarikasrama. Allí el Señor Yogesvara, el mayor de todos los yogis, el Señor del universo, entró a una bellísima caverna llamada Himavati para descansar. Oh Dhanañjaya, conquistador de riqueza, esa caverna medía noventa y seis millas de diámetro y solo tenía una entrada. Fui allí por temor y también para dormir.
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(4) No hay duda acerca de esto, Oh, hijo de Pandu, pues la gran lucha Me cansó mucho. El demonio me siguió a esa cueva y, al Verme dormido, comenzó a pensar en su corazón, ‘Hoy mataré a este matador de todos los demonios, Hari’. Mientras el malvado Mura hacía planes de esta manera, desde Mi cuerpo se manifestó allí una joven de tez muy brillante. Oh hijo de Pandu, Mura vio que ella estaba equipada con diversidad de armas brillantes y estaba presta para luchar. Desafiado por esa mujer para la batalla, Mura se preparó y seguidamente luchó con ella, pero se sorprendió mucho al ver que ella luchaba incesantemente. El rey de los demonios dijo entonces, ‘Quien ha creado a esta niña temible y enojada que lucha tan poderosamente, tal como un rayo que cae sobre mí?’ Así diciendo, el demonio continuó luchando con la joven. Súbitamente, esa diosa refulgente acabó con todas las armas de Mura y en un instante lo privó de su carro. El corrió hacia ella para atacarla a mano limpia, mas cuando ella lo vio arremeter, le cortó enojada la cabeza. Así pues, el demonio se desplomó en tierra de inmediato y fue a la morada de Yamaraja. El resto de los enemigos del Señor, por miedo y desamparo, entraron a la región subterránea del Patala. Entonces el Señor Supremo se despertó y vio al demonio muerto delante Suyo, así como a la doncella inclinándose ante El con las palmas de las manos juntas. Con el rostro expresando asombro, el Señor del universo dijo, ‘Quién ha matado a este demonio vicioso? El venció fácilmente a todos los semidioses, Gandharvas e incluso al propio Indra, y sus compañeros, los Maruts, y también derrotó a las Nagas (serpientes), las regentes de los planetas inferiores. Incluso Me venció a Mí, haciendo que me ocultara en esta cueva por temor. Quién es la que Me ha protegido tan misericordiosamente luego que corriera del campo de batalla y viniera a dormir en esta cueva?’ La doncella dijo, ‘Yo soy quien ha matado a este demonio tras aparecer de Tu cuerpo trascendental. Ciertamente, Oh Señor Hari, cuando él Te vio durmiendo, quiso matarte. Comprendiendo la intención de esta espina al lado de los tres mundos, yo maté al maligno bribón, liberando de tal modo a todos los semidioses del temor. Yo soy Tu gran maha-sakti, Tu potencia interna, que infunde el temor en los corazones de Tus enemigos. He matado a este demonio que aterrorizaba al universo para proteger los tres mundos. Por favor dime porqué Te sorprendes de ver que este demonio ha sido muerto, Oh Señor. La Suprema Personalidad de Dios dijo, ‘Oh, pura, estoy muy satisfecho de ver que eres tú quien ha matado a este rey de los demonios. De esta forma has hecho felices, prósperos y llenos de bienaventuranza a los semidioses. Dado que has dado placer a todos los semidioses en los tres mundos, estoy muy complacido contigo. Pide cualquier dádiva que desees, Oh auspiciosa. Te la concederé sin duda, aunque sea muy rara entre los semidioses’. La doncella dijo, ‘Oh, Señor, si Tú estás complacido conmigo y deseas concederme una dádiva, entonces dame el poder de liberar de los mayores pecados a las personas que ayunan en este día. Deseo que la mitad del crédito piadoso obtenido por quien ayune, sea acreditado para aquel que solo come al anochecer (absteniéndose de granos y garbanzos) y que la mitad de este crédito piadoso sea ganada por aquel que solo come al mediodía. Además, que aquel que observe eventualmente un ayuno completo en mi día de aparición,
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con los sentidos controlados, llegue a la morada del Señor Visnu por un billón de kalpas (5) tras haber disfrutado de toda clase de placeres en este mundo. Este es el don que deseo obtener por Tu misericordia, mi Señor. Oh Señor Janardana, ya sea que una persona observe ayuno completo, coma solo a la noche o coma solo al mediodía, por favor concédele una actitud religiosa y finalmente la liberación”. La Suprema Personalidad de Dios dijo, “Oh dama sumamente auspiciosa, lo que has solicitado está concedido. Todos mis devotos en este mundo ayunarán seguramente en tu día, y de tal modo se volverán famosos en los tres mundos y finalmente vendrán a quedarse Conmigo en Mi morada. Dado que tú, Mi potencia trascendental, has aparecido en el undécimo día de la Luna menguante, que tu nombre sea Ekadasi. Si una persona ayuna en Ekadasi, Yo quemaré todos sus pecados y dispensaré sobre ella Mi morada trascendental. Estos son los días de la Luna creciente y menguante muy queridos por Mí: Trtiya (el tercer día), Astami (el octavo día), Navami (el noveno día), Caturdasi (el décimo-cuarto día) y especialmente Ekadasi (el undécimo día). El mérito obtenido por ayunar en Ekadasi, es mayor que el obtenido por observar cualquier otra clase de ayuno o por ir a un sitio de peregrinaje, e incluso mayor que el alcanzado por dar caridad a los brahmanas. Te diré muy enfáticamente que esto es cierto”. Habiendo en tal sentido dado Su bendición, el Señor Supremo desapareció. A partir de ese momento, el día Ekadasi se convirtió en el más meritorio y famoso en todo el universo. Oh Arjuna, si una persona observa estrictamente Ekadasi, Yo mataré a todos sus enemigos y le concederé el destino supremo. Ciertamente, si una persona observa este gran día de ayuno Ekadasi, en cualquiera de los modos prescritos, Yo removeré todos los obstáculos en su progreso espiritual y le concederé la perfección de la vida. Así pues, Oh hijo de Prtha, te he descrito el origen de Ekadasi. Este único día remueve todos los pecados eternamente. Ciertamente, es el día más meritorio para destruir toda clase de pecados, y ha aparecido de modo de beneficiar a todos en el universo, dispensando todas las variedades de la perfección. No se debe discriminar entre el Ekadasi de las Lunas creciente y menguante; ambos deben ser observados, Oh, Partha y no deben ser diferenciados de Maha-dvadasi. (8) Todo aquel que ayune en Ekadasi, debe reconocer que no hay diferencia entre ambos Ekadasis, pues ellos comprenden el mismo tithi. Quienquiera ayune completamente en Ekadasi, siguiendo las reglas y regulaciones, llegará a la morada suprema del Señor Visnu, quien cabalga sobre Garuda. Gloriosos son quienes se consagran al Señor Visnu y pasan todo el tiempo estudiando las glorias de Ekadasi. Quien haga el voto de no comer nada en Ekadasi, sino que solo coma al día siguiente, obtiene el mismo mérito que aquel que ejecuta un sacrificio de caballo. De esto no hay duda. En Dvadasi, el día después de Ekadasi, uno debe orar de la siguiente manera: “Oh Pundarikaksa, Oh Señor de ojos de loto, ahora comeré. Por favor ampárame”. Tras decir esto, el devoto sabio debe ofrecer algunas flores y agua a los pies de loto del Señor e invitar al Señor a comer, cantando el mantra de ocho sílabas tres veces. Si el devoto desea ganar el fruto de su ayuno, entonces
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solo debe beber agua tomada del recipiente santificado en que ofreciera agua a los pies de loto del Señor. En Dvadasi, se debe evitar dormir durante el día, comer en la casa de otro, comer más de una vez, tener sexo, comer miel, comer en un plato de metal, comer urad dal y restregar aceite en el cuerpo individual. El devoto debe abandonar estas ocho cosas en Dvadasi. Si quiere hablar con un descastado en ese día, debe auto-purificarse comiendo una hoja de tulasi o una fruta amalaki. Oh el mejor de los reyes, desde el mediodía de Ekadasi hasta el amanecer de Dvadasi, uno debe ocuparse en tomar baños, adorar al Señor y ejecutar actividades devocionales, incluyendo el dar caridad y la ejecución de sacrificios de fuego. Si uno se hallare en circunstancias difíciles y no pudiera romper el ayuno de Ekadasi apropiadamente en Dvadasi, se lo puede romper bebiendo agua y en ese caso no se hallará en falta si vuelve a comer después de eso. Un devoto del Señor Visnu que atienda día y noche estos tópicos todoauspiciosos concernientes al Señor, de labios de otro devoto, será elevado al planeta del Señor y vivirá allí por diez millones de kalpas. (10) Y aquel que oiga siquiera una línea sobre las glorias de Ekadasi es liberado de las reacciones de pecados tales como matar a un brahmana. (11) De ello no hay duda. Por toda la eternidad, no habrá mejor modo de adorar al Señor Visnu que observar un ayuno en Ekadasi’. Así termina la narración de las glorias de Margasirsa-krsna-Ekadasi, o Utpanna Ekadasi, del Bhavisya-uttara Purana. Notas 1. En la civilización Védica, se prohíbe disfrutar del sexo con la propia hija, madre, hermana, cuñada o cualquier otro pariente femenino. 2. El Mahabharata declara, annadau jaladas caiva aturas cikitsakah/ trividham svargam ayati vina yajñena bharatah: “Oh Bharata, aquel que brinde granos alimenticios, agua potable, medicinas o ayuda médica al necesitado, va al Cielo sin realizar ninguna clase de sacrificio”. 3. El Amara-kosa da los nombres de los ocho Vasus, como sigue: Dhara, Dhruva, Soma, Anila, Anala, Pratyusa y Prabhava. 4. Por supuesto, para el Señor Supremo no hay cuestión de temor o fatiga. El los evidenció como parte de Su pasatiempo en el cual apareció Ekadasi-devi. 5. Un kalpa, que son doce horas del Señor Brahma, dura 4.320.000.000 años. Dado que el Señor Krsna dice en el Bhagavad-gita (8.21) que “quien viene a Mi morada nunca regresa al mundo material”, se comprende que durante un billón de kalpas que el devoto reside en la morada del Señor Visnu, realizará servicio devocional y en tal sentido se calificará para permanecer allí eternamente. 6. Algunos de los muchos días de ayuno del calendario Védico, son como sigue: Trtiya: Hay un Trtiya en el cual uno debe ayunar. Este día ocurre durante la parte clara del mes de Vaisakha (Abril-Mayo). En este día uno debe adorar al Brahman Supremo y bañarse en el océano.

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Astami: Estos días de ayuno incluyen Krsna-Janmastami, Radhastami y Gopastami, cuando se debe ayunar hasta la medianoche, mediodía y puesta del sol, respectivamente. Navami: Estos incluyen Rama Navami y Aksaya Navami. Caturdasi: Estos días de ayuno incluyen Nrsimha Caturdasi, Ananta Caturdasi y Siva Caturdasi. Ekadasi: Entre todos estos días de ayuno, Ekadasi es el más querido para el Señor Krsna, Quien no pueda observar todos estos días de ayuno, puede obtener el mérito de cada uno de ellos, meramente por observar Ekadasi una vez. 7. Las tres vías recomendadas de observar ayuno en Ekadasi, son ayunando completamente, comiendo solo al anochecer, o comiendo solo una vez, en otro momento del día. Si uno come, debe abstenerse por completo de los granos y garbanzos. 8. A veces, por motivos astronómicos, Ekadasi debe ser observado al día siguiente, Dvadasi Este Maha-dvadasi se considera sumamente auspicioso. 9. El mantra de ocho sílabas es om namo narayanaya. 10. Ver nota 5. 11. Quien mate a un brahmana y luego posteriormente oiga acerca de las glorias de Utpanna Ekadasi, será liberado de las reacciones de este pecado. No obstante, uno no debe considerar de antemano que puede matar a un brahmana y que no será castigado simplemente por oír sobre este Ekadasi. Tal acto premeditado de pecado es una abominación.

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2 Moksada Ekadasi
Maharaja Yudhisthira dijo, “Oh Visnu, amo de todo. Oh, delicia de los tres mundos. Oh Señor del universo, Oh, creador del mundo. Oh, la más antigua personalidad, Oh, el mejor de los seres. Te ofrezco mis más respetuosas reverencias. Oh Señor de señores, para beneficio de todas las entidades vivientes, ten la amabilidad de responder algunos interrogantes que tengo. Cuál es el nombre del Ekadasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Margasirsa y remueve todos los pecados? Cómo se observa con propiedad y qué Deidad es adorada ese día sagrado? Oh Señor, por favor explícamelo completamente. El Señor Sri Krsna replicó, “Oh, Yudhisthira, tu inquisición es muy auspiciosa y te acarreará fama. Tal como previamente te he explicado el más querido Utpanna Maha-dvadasi (1) que ocurre durante la parte oscura del mes de Margasirsa, que es el día en que Ekadasi-devi apareció de Mi cuerpo para matar al demonio Mura, y que beneficia a todo lo animado e inanimado en los tres mundos –así ahora te explicaré el Ekadasi que ocurre durante la parte clara del mes de Margasirsa. Este Ekadasi es famoso como Moksada, porque purifica al devoto fiel de todas las reacciones pecaminosas y dispensa la liberación sobre él. La adorable Deidad de este día es el Señor Damodara. Con plena atención, uno debe Adorarlo con incienso, una lamparilla de ghi, flores y tulasi mañjaris (pimpollos). Oh el mejor de los reyes, por favor escucha a medida que te narro la antigua y auspiciosa historia de este Ekadasi. Simplemente por oír esta historia, se obtiene el mérito ganado por realizar un sacrificio de caballo. Por la influencia de este mérito, los propios antepasados, madres, hijos y otros parientes que han ido al infierno, pueden ir al Cielo. Solo por este motivo, Oh, rey, tú debes escuchar cuidadosamente esta narración. Había una vez una hermosa ciudad llamada Campaka-nagara, que estaba adornada con Vaisnavas consagrados. Allí, los mejores de los reyes santos, Maharaja Vaikhanasa, gobernaba a sus súbditos como si fueran sus propios hijos e hijas. Los brahmanas en esa ciudad capital eran expertos en las cuatro clases del conocimiento Védico. El rey, mientras regía con propiedad, una noche soñó que su padre estaba sufriendo los dolores de la tortura en un planeta infernal. El rey se llenó de compasión y derramó lágrimas. A la mañana siguiente, Maharaja Vaikhanasa describió su sueño al Consejo de los brahmanas nacidos dos veces. “Oh, brahmanas” –dijo el rey, “anoche en un sueño, vi a mi padre sufriendo en un planeta infernal. El gritaba, ‘Oh, hijo, por favor líbrame del tormento de este infierno!’. Ahora no tengo paz, e incluso este hermoso reino se ha vuelto insoportable para mí. Ni siquiera mis caballos, elefantes y carruajes me brindan ningún gozo, y mi vasto tesoro no me da ningún placer en absoluto.
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Todo, oh, los mejores de los brahmanas, incluso mi propia esposa e hijos, se ha convertido en una fuente de infelicidad, desde que contemplé a mi querido padre sufriendo la tortura del infierno. Dónde puedo ir, y qué puedo hacer, oh brahmanas, para aliviar mi miseria? Mi cuerpo arde de miedo y pena! Por favor, díganme qué clase de caridad, qué modo de ayuno, qué austeridad o qué profunda meditación puedo realizar para liberar a mi padre de su agonía y dispensar la liberación sobre mis antepasados. Oh, los mejores de los brahmanas, de qué sirve ser un hijo poderoso si el propio padre debe sufrir en un planeta infernal? Verdaderamente, la vida de tal hijo es completamente inútil!’. Los brahmanas nacidos por segunda vez replicaron, “Oh, rey, en el bosque montañoso no lejos de aquí, está el asrama donde vive el gran santo Parvata Muni. Por favor, acude a él, pues el conoce el pasado, el presente y el futuro de todo y seguramente podrá ayudarte en tu miseria. Al oír este consejo, el afligido rey de inmediato partió en una travesía hacia el asrama del famoso sabio Parvata Muni. El asrama era muy grande y albergaba a muchos sabios eruditos, expertos en cantar los himnos sagrados de los cuatro Vedas. (2) Al aproximarse al sagrado asrama, el rey vio a Parvata Muni sentado entre los sabios, como otro Señor Brahma, el creador innaciente. Maharaja Vaikhanasa le ofreció sus humildes reverencias al muni, inclinando su cabeza y luego postrando todo su cuerpo. Luego que el rey se sentara, Parvata Muni le preguntó por el bienestar de los siete miembros de su extenso reino. (3). El muni también le preguntó si su reino se hallaba libre de problemas y si todos estaban felices y tranquilos. A estas preguntas el rey replicó, “Por tu misericordia, oh glorioso sabio, los siete miembros de mi reino están bien. Empero, hay un problema que ha surgido recientemente, y he venido a ti para resolverlo, oh brahmana, por tu experta guía”. Entonces Parvata Muni, el mejor de todos los sabios cerró sus ojos y meditó en el pasado del rey, su presente y su futuro. Tras unos instantes, abrió sus ojos y dijo, ‘Tu padre está sufriendo los resultados de cometer un gran pecado, y he descubierto cual es. En su vida previa, el peleó con su esposa por tratar de disfrutarla sexualmente durante su período menstrual. Ella trató de resistir sus avances y gritó, ‘Por favor, que alguien me salve! Por favor, oh esposo, no interrumpas mi período mensual!’. De todos modos, el no la dejó sola. Es debido a este grave pecado que tu padre ha caído en tal condición infernal’. El Rey Vaikhanasa luego dijo, ‘Oh el más grande de los sabios, mediante que procesos de ayuno o caridad puedo liberar a mi querido padre de tal condición? Por favor dime como puedo remover la carga de sus reacciones pecaminosas, que son un gran obstáculo para su progreso hacia la liberación última’. Parvata Muni replicó, ‘Durante la quincena clara del mes de Margasirsa ocurre un Ekadasi llamado Moksada. Si tú observar este sagrado Ekadasi estrictamente, con ayuno completo, y le concedes a tu sufriente padre el mérito así obtenido por ti, el será librado de su dolor e instantáneamente liberado’. Al oír esto, Maharaja Vaikhanasa agradeció profusamente al gran sabio y luego retornó a su palacio. Oh Yudhisthira, cuando la parte clara del mes de
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Margasirsa llegó finalmente, Maharaja Vaikhanasa observó fiel y perfectamente el ayuno Ekadasi, con su esposa, hijos y otros parientes. El concedió debidamente el mérito de su ayuno a su padre, y al hacer la ofrenda, llovieron hermosas flores desde el cielo. El padre del rey fue entonces alabado por los mensajeros de los semidioses y escoltado a las regiones celestiales. Al pasar al lado de su hijo, el padre dijo al rey, ‘Mi querido hijo, todas las bendiciones a ti!’. Finalmente, alcanzó el reino celestial. (4) Oh hijo de Pandu, quienquiera observe estrictamente el sagrado Moksada Ekadasi, siguiendo las reglas y regulaciones establecidas, logra la completa y perfecta liberación después de la muerte. No hay mejor día de ayuno que este Ekadasi de la quincena clara del mes de Margasirsa, Oh Yudhisthira, pues es un día claro como el cristal y puro. Quienquiera observe fielmente este ayuno Ekadasi, que es como cintamani (una piedra preciosa que concede todos los deseos), obtiene un mérito especial que es muy difícil de calcular, pues este día puede elevarlo a los planetas celestiales y más allá, a la liberación perfecta.’ Así termina la narración de las glorias de Margasirsa-sukla Ekadasi, o Moksada Ekadasi, del Brahmanda Purana.

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1. 2. 3.

4.

Notas Cuando Ekadasi recae en Dvadasi, los devotos de todos modos lo llaman Ekadasi. Los cuatro Vedas son: Sama, Yajur, Rg y Atharva. Los siete miembros del dominio de un rey son el rey mismo, sus ministros, su tesoro, sus fuerzas militares, sus aliados, los brahmanas, los sacrificios realizados en su reinado y las necesidades de sus súbditos. Si una persona observa un ayuno Ekadasi por un antepasado muerto que está sufriendo en el infierno, entonces el mérito así acreditado permite al antepasado abandonar el infierno y entrar al reino celestial, donde puede practicar servicio devocional a Krsna o Visnu e ir de vuelta a Dios. Pero quien observe Ekadasi para su propia elevación espiritual, va de vuelta con Dios personalmente, nunca regresando a este mundo material.

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3 Saphala Ekadasi
Maharaja Yudhisthira dijo, “Oh, Sri Krsna, cual es el nombre del Ekadasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Pausa (Diciembre-Enero)? Cómo se observa y que Deidad es adorada en ese día? Por favor nárramelo completamente, Oh, Janardana”. La Suprema Personalidad de Dios replicó, “Oh, el mejor de los reyes, dado que deseas oír te describiré completamente las glorias de Pausa-krsna Ekadasi. Yo no me complazco tanto por el sacrificio y la caridad como lo hago por la observancia de Mis devotos cuando realizan un ayuno completo en Ekadasi. Luego, uno debe ayunar en Ekadasi, el día del Señor Hari, poniendo lo mejor de sí. Oh Yudhisthira, te suplico que atiendas con la inteligencia fija las glorias del Pausa-krsna Ekadasi que recae en Dvadasi. Como ya te explicara anteriormente, no se debe hacer diferencia entre los muchos Ekadasis. Oh, rey, ahora te describiré el proceso de observar Pausa-krsna Ekadasi para beneficiar a toda la humanidad. Pausa-krsna Ekadasi es también conocido como Saphala Ekadasi. En este día sagrado, uno debe adorar al Señor Narayana, pues El es la Deidad regente. Se debe seguir el método previamente descrito de ayuno. Así como entre las serpientes, Sesa-naga es la mejor, entre los pájaros, Garuda es el mejor, entre los sacrificios el Asvamedha-yajña es el mejor, entre los ríos la Madre Ganges es el mejor, entre los dioses el Señor Visnu es el mejor y entre los seres de dos piernas los brahmanas son los mejores, así entre todos los días de ayuno Ekadasi es el mejor. Oh principal de los reyes nacidos en la dinastía Bharata, quienquiera observe estrictamente Ekadasi se torna muy querido para Mí y ciertamente adorable por Mí en todas las formas posibles. Ahora escucha mientras te describo el proceso de observar Saphala Ekadasi. En Saphala Ekadasi, Mi devoto debe adorarme ofreciéndome frutas frescas de acuerdo al tiempo, el lugar y la circunstancia y meditar en Mí como la todo auspiciosa Personalidad Suprema. Debe ofrecerme fruta jambira, granada, betel, coco, guava, nueces, clavos de especias, mangos y diferentes clases de especias aromáticas. También ha de ofrecerme incienso y brillantes lamparillas de ghi pues tal ofrenda de lamparillas en Saphala Ekadasi es especialmente gloriosa. El devoto debe tratar de permanecer despierto toda la noche. Ahora por favor oye con atención concentrada mientras te refiero el considerable mérito que se obtiene al ayunar y permanecer despierto durante toda la noche. Oh, el mejor de los reyes, no hay sacrificio o peregrinaje que sustente un mérito igual o mejor al mérito obtenido por ayunar en Saphala Ekadasi. Dicho ayuno, especialmente si uno puede quedarse despierto y alerta toda la noche, concede el mismo mérito sobre el devoto fiel que la ejecución de

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austeridad por cinco mil años. Oh león entre los reyes, por favor oye la gloriosa historia de este Ekadasi. Había una vez una ciudad llamada Campavati, que estaba gobernada por el santo Rey Mahismata. El tenía cuatro hijos, el mayor de los cuales, Lumpaka, siempre estaba ocupado en actividades muy pecaminosas, sexo ilícito con las esposas de otros, apuestas y asociación continua con prostitutas famosas. Sus malos actos redujeron gradualmente la riqueza de su padre, el Rey Mahismata. Lumpaka también criticaba mucho a los semidioses y brahmanas y todos los días blasfemaba a los Vaisnavas. Al final, el Rey Mahismata, viendo la condición de su hijo, lo exilió al bosque. Por temor al rey, ni siquiera los parientes compasivos salieron en defensa de Lumpaka, tan enojado estaba el rey y tan pecador era Lumpaka. Desconcertado en su exilio, Lumpaka se decía a si mismo, ‘Mi padre me ha desterrado y ni siquiera mis familiares elevaron una objeción. Ahora qué haré? Maquinó pecaminosamente pensando, ‘Regresaré a hurtadillas a la ciudad, envuelto en la oscuridad y saquearé su riqueza. Durante el día me quedaré en el bosque y a la noche iré a la ciudad’. Así pensando, Lumpaka entró al bosque oscuro. Todos los días mataba muchos animales y a la noche robaba cosas valiosas de la ciudad. Los moradores lo apresaron varias veces, pero por temor al rey lo liberaban, pensando que los pecados de sus nacimientos previos le habían hecho perder las facilidades reales y obrar tan pecaminosamente. Pese a comer carne, Lumpaka también solía comer frutas a diario. Moraba debajo de un viejo árbol baniano que resultaba ser muy querido para el Señor Vasudeva. Ciertamente, había muchos que lo adoraban como el dios de todos los árboles en el bosque. En su debido momento, mientras Lumpaka cometía tantísimas actividades pecaminosas y condenables, llegó Saphala Ekadasi. La noche de Ekadasi, Lampaka debió pasar toda la noche sin dormir debido al frío riguroso y sus jergones raídos. El frío no solo le arrebató toda la paz sino que amenazó con matarlo. Cuando amaneció, sus dientes castañeteaban y se hallaba casi en estado comatoso y durante toda la mañana de ese día, Ekadasi, no pudo despertar de su estupor. Al llegar el mediodía de Ekadasi, el pecaminoso Lumpaka finalmente se las arregló para levantarse de su lugar debajo del árbol baniano, pero a cada paso caía a tierra. Caminaba como un rengo, con lentitud y vacilación, padeciendo inmensamente del hambre y la sed en el medio de la selva. Tan débil estaba que ni siquiera pudo matar un solo animal ese día, y en su lugar se vio obligado a reunir cualesquiera frutas cayeran al suelo. Para cuando volvió al árbol baniano, el sol se había puesto. Colocando las frutas en tierra, cerca suyo, Lumpaka comenzó a lamentarse, ‘Oh, desgraciado de mí! Qué voy a hacer? Querido padre, en qué me he convertido? Oh, Sri Hari, por favor sé misericordioso conmigo y acepta estos frutos’. Nuevamente se vio forzado a quedarse despierto toda la noche, pero mientras tanto la Suprema Personalidad de Dios, Madhusudana, se había complacido con la ofrenda de frutas silvestres de Lumpaka y las aceptó. Lumpaka había observado involuntariamente un ayuno completo Ekadasi y por el mérito cosechado ese día, recuperó su reino sin más obstáculos.

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Escucha, Oh Yudhisthira lo que le sucedió al Rey Mahismata cuando una pizca de mérito germinó en su corazón. En el hermoso amanecer que sucedió al día de Ekadasi, un hermoso caballo se acercó a Lumpaka parándose cerca suyo. A la vez, súbitamente se escuchó una voz desde el cielo azul claro: “Este caballo es para ti, Lumpaka! Móntalo y ve a saludar a tu familia! Oh hijo del Rey Mahismata, por la misericordia del Señor Vasudeva y la fuerza del mérito que adquiriste al observar Saphala Ekadasi, te será devuelto tu reino sin mayores obstáculos. Tal es el beneficio que has ganado en este día auspicioso. Ahora, ve con tu padre y disfruta del lugar que te corresponde en la dinastía’. Al oír estas palabras celestiales, Lumpaka montó en el caballo y cabalgó hacia la ciudad de Campavati. Por el mérito adquirido al ayunar en Saphala Ekadasi, se había convertido en un apuesto príncipe una vez más y pudo absorber su mente en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, Hari. En otras palabras, se había convertido en Mi devoto puro. Lumpaka le ofreció a su padre, el Rey Mahismata, sus humildes reverencias, aceptando nuevamente sus responsabilidades principescas. Al ver a su hijo adornado con ornamentos Vaisnavas y tilaka, el Rey Mahismata le entregó el reino y Lumpaka gobernó sin oposición por muchos, muchos años. Toda vez que llegaba Ekadasi, adoraba al Señor Supremo con gran devoción, y por la misericordia de Sri Krsna, obtuvo una hermosa esposa y un buen hijo. En su vejez, Lumpaka traspasó el reino a su hijo, tal como su propio padre, el Rey Mahismata, había hecho con él, y luego se fue al bosque a servir al Señor Supremo con la mente y los sentidos controlados. Purificado de todo deseo material, dejó su cuerpo y volvió al hogar, de vuelta con Dios, obteniendo un lugar cerca de los pies de loto del Señor Sri Krsna. Oh Yudhisthira, quien se aproxime a Mí como Lampaka, se verá librado del lamento y la ansiedad. Ciertamente, todo aquel que observe con propiedad este glorioso Saphala Ekadasi, incluso sin saberlo, -como Lumpaka-, será famoso en este mundo. El se liberará completamente en el momento de la muerte y regresará a Vaikuntha. De ello no hay duda alguna. Más aún, aquel que simplemente oiga las glorias del Saphala Ekadasi, obtiene el mismo mérito que acredita quien celebra un Rajasuya-yajña, y como mínimo va al cielo en su siguiente nacimiento”. Así termina la narración de las glorias del Pausa-krsna Ekadasi o Saphala Ekadasi del Bhavisya-uttara Purana.

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4 Putrada Ekadasi
Maharaja Yudhisthira dijo, “Oh Señor, Tú has explicado muy bellamente las glorias del auspicioso Saphala Ekadasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Pausa (Diciembre-Enero). Ahora ten la amabilidad de ser misericordioso conmigo y explicar el Ekadasi de la quincena clara de este mes. Cuál es su nombre y qué Deidad ha de ser adorada en ese día sagrado? Oh, Purusottama, Oh, Hrsikesa, por favor dime también cómo se Te puede complacer en ese día?”. El Señor Sri Krsna replicó, “Oh rey, ahora te referiré para beneficio de toda la humanidad cómo observar el ayuno en Pausa-sukla Ekadasi. Como ya he explicado previamente, todos deben observar las reglas y regulaciones de Ekadasi con lo mejor de su capacidad. Este mandato también se aplica al Ekadasi de nombre Putrada, que destruye todos los pecados y eleva a la morada espiritual. Sri Narayana, el Señor Supremo y personalidad original, es la Deidad adorable de ese Ekadasi y El cumple todos los deseos y concede la perfección total a Su devoto fiel. Así pues, entre todos los seres animados e inanimados en los tres mundos, no existe una personalidad mejor que Sri Narayana. Oh, rey, ahora te narraré la historia de Putrada Ekadasi, que remueve toda clase de pecados y convierte a uno en famoso y erudito. Había una vez un reino llamado Bhadravati, que estaba gobernado por el Rey Suketumana. Su reina era la famosa Saibya. Dado que no tenía ningún hijo, pasaba mucho tiempo en ansiedad, pensando, ‘Si no tengo un hijo, quién continuará la dinastía? ‘. Así el rey meditó con una actitud religiosa durante largo tiempo, pensando, ‘Dónde iré? Qué haré? Cómo puedo tener un hijo?’. El Rey Suketumana no encontraba felicidad alguna en ninguna parte de su reino, ni siquiera en su propio palacio, y gradualmente permanecía cada vez más tiempo en el palacio de su esposa, pensando tristemente solo en la manera de tener un hijo con ella. Así pues, el Rey Suketumana y la Reina Saibya estaban muy afligidos. Hasta cuando ofrecían tarpana (oblaciones de agua a sus antepasados), su miseria natural les hacía pensar que era tan desagradable como el agua hervida. Pensaban que no tendrían descendientes que les ofrecieran tarpana cuando murieran. El rey y la reina se preocuparon especialmente al enterarse que sus antepasados estaban a su vez preocupados porque pronto no habría nadie que les ofreciera tarpana a ellos. Tras enterarse de la infelicidad de sus antepasados, el rey y la reina sufrieron en grado creciente y ni los ministros o amigos, ni siquiera los seres queridos podían confortarlos. Para el rey, sus elefantes, caballos e infantería no le proporcionaban ningún solaz y al final se quedó prácticamente desamparado e inerte.

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El rey pensó, ‘Se refiere que sin un hijo, el matrimonio está desperdiciado. Ciertamente, para un hombre de familia sin un hijo, tanto su corazón como su espléndida casa están vacíos y son miserables. Desprovisto de un hijo, un hombre no puede saldar la deuda que tiene con sus antepasados, los semidioses y demás seres humanos. Por lo tanto, todo hombre casado debe esforzarse por engendrar un hijo, para volverse famoso en este mundo y al final alcanzar los reinos celestiales auspiciosos. Un hijo es la prueba de las actividades piadosas efectuadas por un hombre en sus pasadas cien vidas y dicha persona obtiene una larga vida en este mundo, así como buena salud y gran riqueza. El poseer hijos y nietos en esta vida prueba que se ha adorado al Señor Visnu, la Suprema Personalidad de Dios, en el pasado. Las grandes bendiciones de los hijos, la riqueza y la inteligencia aguda solo se obtienen adorando al Señor Supremo, Sri Krsna. Esa es mi opinión’. Así pensando, el rey no tenía paz. Estaba en ansiedad día y noche, desde la mañana al anochecer, y desde que se iba a dormir hasta que se levantaba en la mañana; sus sueños igualmente estaban llenos de ansiedad. Sufriendo tal ansiedad constante y aprensión, el Rey Suketumana decidió terminar con su miseria suicidándose, mas se dio cuenta de que el suicidio arroja a la persona en condiciones de renacimiento infernales, de modo que abandonó la idea. Viendo que gradualmente estaba autodestruyéndose, en mérito a su total ansiedad por la falta de un hijo, el rey finalmente montó en su caballo y partió solo hacia el bosque. Nadie, ni siquiera los sacerdotes y brahmanas del palacio, sabían donde había ido. En ese bosque lleno de venados y aves y demás animales, el Rey Suketumana deambuló desamparado, contemplando las diferentes clases de árboles y arbustos, como ser la higuera, fruto bel, dátil, palmera, bakula, saptaparna, tinduka, tilaka, sala, tala, tamala, sarala, hingota, arjuna, labhera, baheda, sallaki, karonda, patala, khaira, saka y palasa. Todos estaban hermosamente adornados con flores y frutos. Vio tigres, venados, jabalíes, leones, monos, serpientes, enormes elefantes en celo, elefantas con sus crías, etc. Había vacas, chacales, conejos, leopardos e hipopótamos. Contemplando todos estos animales, acompañados por sus parejas y progenie, el rey recordó su propia situación, en especial a los elefantes de palacio y se puso tan triste que vagó sin pensar por entremedio de ellos. Súbitamente oyó el aullido de un chacal a lo lejos, alelado, miró en todas direcciones; al poco rato fue el mediodía y el rey comenzó a fatigarse. El hambre y la sed lo atormentaban. Pensó, ‘Cuál habrá sido la acción pecaminosa que habré realizado para que ahora se me obligue a sufrir de este modo, con la garganta seca y ardiente? He complacido a los semidioses con numerosos sacrificios de fuego y he dado dulces deliciosos en caridad a todos los brahmanas dignos. He cuidado de mis súbditos como si fueran mis propios hijos. Porqué estoy sufriendo así? Qué pecados desconocidos han venido a atormentarme de este modo temible? Absorto en estos pensamientos, el Rey Suketumana avanzó con esfuerzo y eventualmente, en mérito a su crédito piadoso, llegó a un hermoso lago parecido al famoso Lago Manasarovara. Estaba lleno de seres acuáticos, incluyendo cocodrilos y muchas variedades de peces y agraciado con lilas. Hermosos lotos se habían abierto al Sol y los cisnes, patos y garzas nadaban
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felices en sus aguas. En las cercanías había muchos asramas atractivos, donde residían cantidad de sabios y santos que podían cumplir los deseos de cualquiera. Por cierto, ellos deseaban a todos el bien. Cuando el rey vio todo esto, su ojo y brazo derecho temblaron, señal de que algo auspicioso estaba por suceder. Desmontando de su caballo y parándose delante de los sabios sentados a la orilla del lago, notó que estaban cantando los santos nombres de Dios en cuentas de japa. El rey ofreció sus reverencias y los glorificó con las palmas juntas. En su presencia se sentía lleno de gozo. Observando el respeto que el rey les ofrecía, los sabios dijeron, ‘Estamos muy complacidos contigo, oh, rey. Ten la gentileza de decirnos porqué has venido aquí. Qué hay en tu mente? Por favor dinos cual es tu deseo’. El rey replicó ‘Oh grandes sabios, quiénes son ustedes? Cuáles son sus nombres, oh santos auspiciosos? Porqué han venido a este hermoso lugar? Por favor, díganmelo todo’. Los sabios replicaron, ‘Oh rey, somos los Visvedevas; (1) hemos venido aquí a este encantador lago para bañarnos. El mes de Magha pronto estará aquí en cinco días y hoy es el famoso Putrada Ekadasi. Aquel que desee un hijo debe observar estrictamente este Ekadasi’. (2) El rey dijo, ‘Me he esforzado tanto por tener un hijo. Si ustedes, grandes sabios están complacidos conmigo, tengan la amabilidad de concederme un buen hijo’. ‘El propio significado de Putrada’ – replicaron los sabios – es “dador de un hijo”. Entonces por favor observa un ayuno completo en este día Ekadasi. Si así lo haces, entonces por nuestras bendiciones – y por la misericordia del Señor Kesava – seguramente tendrás un hijo’. A sugerencia de los Visvedevas, el rey observó el auspicioso día de ayuno de Putrada Ekadasi, conforme a todas las reglas y regulaciones establecidas y en Dvadasi, tras romper su ayuno, ofreció nuevamente sus reverencias una y otra vez a todos ellos. Poco después que Suketumana regresara a su palacio, la Reina Saibya se embarazó y exactamente como los sabios Visvedeva habían pronosticado, les nació un hermoso hijo de rostro brillante. En su debido momento se volvió famoso como un príncipe heroico y el rey con agrado lo nombró su noble sucesor. El hijo de Suketumana cuidó de sus súbditos muy conscientemente, tal como si hubieran sido sus propios hijos. En conclusión, Oh Yudhisthira, quien desee cumplimentar sus deseos, debe observar estrictamente Putrada Ekadasi. Estando aún en este planeta, aquel que observe estrictamente este Ekadasi seguramente obtendrá un hijo, y después de la muerte, alcanzará la liberación. Todo aquel que siquiera lea u oiga las glorias de Putrada Ekadasi, obtiene el mérito ganado por realizar un sacrificio de caballo. Te he explicado todo esto para beneficio de toda la humanidad”. Así termina la narración de las glorias de Pausa-sukla Ekadasi o Putrada Ekadasi, del Bhavisya Purana. Notas

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1.Los diez Visvedevas, los hijos de Visva, son Vasu, Satya, Kratu, Daksa, Kala, Kama, Dhrti, Pururava, Madrava y Kuru. 2.La palabra sánscrita para “hijo”es putra. Pu es el nombre de un infierno particular y tra significa “liberar”. En tal sentido, la palabra putra significa “persona que libera del infierno llamado Pu”. Por consiguiente, todo hombre casado debe producir al menos un hijo y entrenarlo con propiedad, luego el padre será liberado de una condición infernal de vida. Pero este mandato no se aplica a los devotos serios del Señor Visnu o Krsna, pues el Señor se convierte en su hijo, padre y madre. Además, Canakya Pandita dice: satyam mata pita jñanam dharmo bhrata daya sakha santih patni ksama putrah sadete mama vandhavah “Mi madre es la verdad, mi padre es el conocimiento, mi deber ocupacional es mi hermano, la amabilidad es mi amigo, la tranquilidad es mi esposa y el perdón es mi hijo. Estos seis son los miembros de mi familia”. Entre las veintiséis cualidades principales de un devoto del Señor, el perdón es la más excelsa. Por ello, los devotos deben hacer un esfuerzo extra por desarrollar esta cualidad. Aquí Canakya expresa, “el perdón es mi hijo” y en tal sentido, un devoto del Señor, aunque estuviera en el sendero de la renuncia, debe observar Putrada Ekadasi y orar por alcanzar esta clase de “hijo”.

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5 Sat-tila Ekadasi
Dalbhya Rsi dijo a Pulastya Muni, “Cuando el alma espiritual entra en contacto con la energía material, de inmediato comienza a realizar actividades pecaminosas, como ser robar, matar y el sexo ilícito. Puede que incluso realice muchos otros actos terribles, tales como matar a un brahmana. Oh la más pura de las personalidades, por favor dime como pueden escapar estas almas desafortunadas del castigo de ser enviadas a las regiones infernales de la creación. Ten la amabilidad de informarme de que manera, dando incluso un poco de caridad, uno puede fácilmente liberarse de sus pecados”. Pulastya Muni replicó, “Oh afortunado, me has hecho una buena pregunta confidencial, la cual ni siquiera Brahma, Visnu, Siva o Indra han hecho jamás. Por favor escucha muy atentamente mi respuesta. Con la llegada del mes de Magha (Enero-Febrero), uno debe bañarse, controlar cuidadosamente sus sentidos abandonando la lujuria, la ira, el orgullo, los celos, el hallar defectos en los demás y la codicia, y meditar en la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna. Luego uno debe juntar un poco de estiércol de vaca antes de que toque el suelo y, tras mezclarlo con semillas de sésamo y algodón, formar 108 bolitas. Esto debe hacerse el día en que la constelación de Purvasadha-naksatra llegue. Seguidamente, se deben acatar las reglas y regulaciones de Ekadasi, las cuales te explicaré ahora. Después de bañarse, la persona que intente observar Ekadasi, debe adorar al Señor Supremo. Mientras ora al Señor Krsna cantando Su nombre, debe prometer observar el ayuno Ekadasi. Debe quedarse despierto toda la noche y realizar un homa. Seguidamente el devoto debe realizar el arati del Señor, quien sostiene una caracola, un disco, una maza y demás en Sus manos, ofreciéndole pasta de madera de sándalo, incienso, alcanfor, una lamparilla brillante de ghi y deliciosas preparaciones de comidas. Tras ello, el devoto debe ofrecer las 108 bolitas de estiércol de vaca, las semillas de sésamo y el algodón al fuego sagrado, mientras canta los santos nombre del Señor Supremo Krsna. Durante todo el día y toda la noche, debe observar también el ayuno Ekadasi normativo, el cual en este caso es ayuno de todos los granos y garbanzos. En esta ocasión, se debe ofrecer al Señor calabaza, coco y guava. Si estos artículos no estuvieran disponibles, la nuez de betel puede ser un sustituto. El devoto debe orar al Señor Janardana, el benefactor de todos los seres, de esta forma: “Oh Señor Sri Krsna, Tú eres la sumamente misericordiosa Personalidad de Dios y el liberador de todas las almas caídas. Oh Señor, hemos caído al océano de la existencia material. Por favor, se amable con nosotros. Oh Divinidad de ojos de loto, por favor acepta nuestras más humildes y afectuosas reverencias. Oh protector del mundo, Te ofrecemos nuestros respetos una y otra vez. Oh Espíritu Supremo, Oh Uno Supremo, Oh fuente de todos nuestros antepasados, que Tú y Tu eterna consorte Srimati Laksmi-devi acepten por favor estas humildes ofrendas’.
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El devoto debe seguidamente tratar de complacer a un brahmana calificado con una cálida bienvenida, un pote lleno de agua, un parasol, un par de zapatos y ropas, solicitándole a la vez que dispense sus bendiciones, por las cuales uno pueda desarrollar amor puro por Krsna. De acuerdo a la capacidad individual, también se puede donar una vaca negra a dicho brahmana, particularmente a uno que esté bien versado en todos los mandatos de las Escrituras Védicas. Asimismo, ofrecerle un pote lleno de semillas de sésamo. Oh exaltado Dalbhya Muni, las semillas negras de sésamo son especialmente adecuadas para la adoración formal y los sacrificios de fuego, mientras que las semillas marrones de sésamo, están creadas para ser ingeridas por un brahmana calificado. Quien pueda implementar que ambas clases de semillas de sésamo sean donadas en este sagrado Sat-tila Ekadasi, será promovido a los planetas celestiales por tantos miles de años como cantidad de semillas producidas en caso que fueran plantadas en tierra y desarrolladas hasta convertirse en plantas portadoras de semillas. En este Ekadasi, la persona fiel ha de bañarse en agua mezclada con semillas de sésamo, restregar pasta de semilla de sésamo por su cuerpo, ofrecer semillas de sésamo en sacrificio, comer semillas de sésamo, dar semillas de sésamo en caridad y aceptar donaciones en caridad de las mismas. Estas son las seis ( sat) maneras en que las semillas de sésamo (tila) son empleadas para la purificación espiritual en este Ekadasi. Por consiguiente, se lo llama Sat-tila Ekadasi. El gran Devarsi Naradaji una vez preguntó a la Suprema Personalidad de Dios Sri Krsna, ‘Oh Señor de poderosos brazos, Oh Tú que eres tan afectuoso con Tus devotos amorosos, por favor acepta mis más humildes reverencias. Oh Yadava, ten la amabilidad de referirme el resultado que se obtiene por observar Sat-tila Ekadasi’. El Señor Sri Krsna replicó, ‘Oh el mejor de los nacidos dos veces, te narraré un incidente del cual fui testigo personal. Hace mucho vivía en la Tierra una anciana brahmani que Me adoraba cada día con los sentidos controlados. Ella observaba muy fielmente un ayuno, especialmente en los días que Me honraban, y Me servía con devoción plena, desprovista de todo motivo personal. Su riguroso ayuno la debilitó y adelgazó bastante. Ella daba caridad a los brahmanas y doncellas jóvenes e incluso planeaba entregar su casa en caridad. Oh el mejor de los brahmanas, aunque esta mujer tan espiritual entregaba donaciones caritativas a la gente digna, el rasgo notable de su austeridad es que ella nunca dio comida a los brahmanas o semidioses. Comencé a reflexionar en esta curiosa omisión: ‘Esta buena mujer se ha purificado a sí misma por ayunar en todas las ocasiones auspiciosas y por ofrecerme una estricta adoración devocional. En consecuencia, ella ciertamente se ha vuelto idónea para ingresar en Mi morada personal, la cual es inalcanzable a las personas ordinarias’. Entonces descendí a este planeta para examinarla, disfrazándome de seguidor del Señor Siva, con una guirnalda de calaveras enrolladas alrededor de mi cuello y un cántaro de mendigo en Mi mano. Al acercarme, ella Me dijo, ‘Oh respetable, dime ciertamente porqué has acudido a mí’.

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Yo repliqué, ‘Oh hermosa, he venido a conseguir algunas donaciones sagradas de ti’ – cuando ella lanzó enojada un montón de barro en Mi cántaro de mendigo! Oh Narada, simplemente Me di vuelta y regresé a Mi morada personal, atónito ante esta mezcla peculiar de gran generosidad y mezquindad por parte de la buena brahmini. Al final, esta austera dama llegó al mundo espiritual en su propio cuerpo, tan grandes fueron sus esfuerzos en el ayuno y la caridad. Y dado que ella ciertamente Me ofreció un montón de barro, Yo transformé ese barro en un hermoso hogar. Sin embargo, Oh Naradaji, esta casa particular carecía por completo de todo grano comestible, así como de mobiliario o adornos, y cuando ella entró, solo halló una estructura vacía. Ella entonces se Me acercó y dijo muy enojada, ‘He ayunado reiteradamente, en tantas ocasiones auspiciosas, debilitando y adelgazando mi cuerpo; Te he adorado y orado a Ti de tantas maneras distintas, pues Tú eres verdaderamente el amo y protector de todos los universos. Empero, pese a todo eso, no hay riqueza ni comida a la vista en mi nuevo hogar. Oh Janardana, porqué? Yo repliqué, ‘Por favor, regresa a tu casa. En algún momento las esposas de los semidioses te visitarán por curiosidad, para ver la nueva llegada, pero no abras tu puerta hasta que te hayan descrito las glorias e importancia de Sat-tila Ekadasi. Al oírlo, ella volvió a la casa. Eventualmente arribaron las esposas de los semidioses y dijeron al unísono, ‘Oh hermosa, hemos venido a tener tu darsana. Oh auspiciosa, por favor abre tu puerta y permite que te veamos’. La dama replicó, ‘Oh muy queridas, si quieren que abra esta puerta, tendrán que describirme el mérito que uno obtiene por observar el sagrado ayuno de Sat-tila Ekadasi’. Ninguna de las esposas respondió. Más tarde, sin embargo, ellas volvieron a la casa y una de las esposas explicó bellamente la naturaleza sublime de este Ekadasi sagrado. Y cuando la dama finalmente abrió la puerta, ellas vieron que no era ni una semidiosa, ni Gandharvi, demonia ni siquiera una Naga-patni. Ella era simplemente una dama ordinaria. A partir de entonces, la dama observó Sat-tila Ekadasi, el cual concede disfrute material y liberación al mismo tiempo, como se lo habían descrito. Y finalmente recibió los hermosos muebles y granos que había esperado para su hogar. Además, su una vez cuerpo material ordinario se transformó en una hermosa forma espiritual de bella tez. Así pues, por la gracia y misericordia de Sat-tila Ekadasi, tanto la dama como su nuevo hogar en el mundo espiritual, finalmente fueron espléndidos y brillantes, con oro, plata, joyas y diamantes. Oh Naradaji, una persona no debe observar premeditadamente Ekadasi en mérito a la codicia, con la esperanza de obtener riquezas deshonestamente. Debe simplemente donar desinteresadamente semillas de sésamo, ropas y comida de acuerdo a su capacidad, pues por así hacerlo, obtendrá buena salud y conciencia espiritual exaltada, nacimiento tras nacimiento. (2). En definitiva, la liberación y admisión en la morada suprema del Señor serán suyas para disfrutar. Esa es mi opinión, oh el mejor de los semidioses’. “Oh Dalbhya Muni” –concluyó Pulastya Rsi- “aquel que observe apropiadamente el maravilloso Sat-tila Ekadasi, con gran fe, se libera de toda clase de pobreza, espiritual, mental, material, social e intelectual, así como de
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toda clase de mala fortuna y designios malignos. Ciertamente, siguiendo este ayuno Ekadasi donando, sacrificando o comiendo semillas de sésamo, libera de todo el pecado del pasado, sin duda. No hace falta preguntarse cómo sucede esto. El alma rara que realice con propiedad estos actos de caridad con el humor devocional correcto, acatando los mandatos Védicos, se librará por completo de todas las reacciones pecaminosas e irá de vuelta con Dios, de vuelta al hogar en el mundo espiritual”. Así termina la narración de las glorias de Magha-krsna Ekadasi o Sat-tila Ekadasi, del Bhavisya-uttara Purana. Notas 1. Aunque en el mundo espiritual la ira y el deseo material se hallan completamente ausentes, Sri Krsna dispuso que la dama exhibiera estas cualidades de modo que las glorias de Sat-tila Ekadasi fueran reveladas. 2. Para un Vaisnava, caridad significa dar conciencia de Krsna, especialmente el canto del mantra Hare Krsna. Como dijera Sri Caitanya Mahaprabhu, eka bar to mukhe hari bol bhai...ei matra bhiksa cai: “Oh hermano, por favor canta Hare Krsna tan solo una vez...Eso es lo único que te pido”. Si un devoto jefe de familia puede solventarlo, debe dar algunas semillas de sésamo, ropas o alimento en caridad a una persona digna, pero esto no es obligatorio.

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6 Jaya Ekadasi
Maharaja Yudhisthira dijo, “Oh Señor de señores, Sri Krsna, todas las glorias a Ti! Oh amo del universo. Sólo Tú eres el origen de los cuatro tipos de entidades vivientes, - las nacidas de huevo, las nacidas de la exudación, las nacidas de semillas y las nacidas de embrión. Sólo Tú eres la causa de todo, Oh Señor y en consecuencia, Tú eres el creador, sustentador y destructor. Mi Señor, me has explicado gentilmente el día auspicioso conocido como Sat-tila Ekadasi, el cual ocurre durante la quincena oscura del mes de Magha (Enero-Febrero). Ahora por favor explica el Ekadasi que ocurre durante la quincena clara de este mes. Por qué nombre es conocido, y cual es el proceso para observarlo? Cual es la Deidad que se adora en este día sublime que es tan querido para Ti? “. El Señor Sri Krsna replicó, “Oh, Yudhisthira, te referiré con agrado sobre el Ekadasi que ocurre durante la mitad clara del mes de Magha. Este Ekadasi oblitera toda clase de reacciones pecaminosas e influencias demoníacas que afectan al alma espiritual. Es conocido como Jaya Ekadasi y el alma afortunada que observe un ayuno en este día sagrado es liberada de la gran carga de la existencia fantasmal. En tal sentido, no hay un Ekadasi mejor que éste, pues verdaderamente dispensa la liberación del nacimiento y la muerte. Debe ser honrado muy cuidadosamente y con diligencia. Luego, te pido que Me escuches con mucha atención, Oh Pandava, la explicación de un maravilloso episodio histórico respecto a este Ekadasi, un episodio que ya He relatado en el Padma Purana. Hace mucho, mucho tiempo, en los planetas celestiales, el Señor Indra gobernaba su reino celestial muy bien y todos los semidioses que vivían allí estaban muy felices y contentos. En el Bosque de Nandana, el cual estaba hermosamente adornado con flores parijata, Indra bebía ambrosía toda vez que lo deseaba y disfrutaba el servicio de cincuenta millones de doncellas celestiales, las Apsaras, quienes danzaban en éxtasis para su placer. Muchos cantores, conducidos por Puspadanta, cantaban con voces dulces sin comparación. Citrasena, el principal músico de Indra, estaba allí en compañía de su esposa Malini y su hermoso hijo Malyavan. Una Apsara de nombre Puspavati se sintió muy atraída por Malyavan; ciertamente, las agudas flechas de Cupido horadaron lo profundo de su corazón. Su hermoso cuerpo y cutis, junto con los encantadores movimientos de sus cejas, cautivaron a Malyavan. Oh rey, escucha mi descripción de la espléndida belleza de Puspavati: ella tenía brazos incomparablemente agraciados, con los cuales abrazar a un hombre como un fino lazo de seda; su cara era como la luna; sus ojos de loto llegaban casi hasta sus encantadores oídos, adornados con maravillosos aretes; su delgado y adornado cuello parecía una caracola; su cintura era muy angosta,
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del tamaño de un puño; sus caderas eran anchas, y sus piernas como los troncos de los árboles bananeros; sus rasgos naturalmente hermosos se complementaban con espléndidos ornamentos y adornos; sus pechos eran enhiestos, y mirar sus pies era como contemplar lotos rojos recién brotados. Al ver a Puspavati en toda su belleza celestial, Malyavan fue hechizado de inmediato. Ellos habían acudido con otros ejecutantes para complacer al Señor Indra, cantando y danzando encantados, pero dado que se habían enamorado tanto el uno del otro heridos en el corazón por las flechas de Cupido, la lujuria personificada, ellos eran totalmente incapaces de cantar o danzar con propiedad delante del señor y amo de los reinos celestiales. (1) Su pronunciación era incorrecta y su ritmo descuidado. El Señor Indra comprendió el origen de sus errores de inmediato. Ofendido por la desarmonía en la ejecución musical, se enojó mucho y gritó, ‘Ustedes, necios inútiles! Pretenden cantar para mí mientras se hallan estupefactos por la atracción entre ambos! Ustedes se están burlando de mí! Los maldigo a ambos para que sufran de ahora en adelante como pisacas (duendes). Como marido y mujer, vayan a las regiones terrenales y cosechen los frutos de sus ofensas’. Conmovidos profundamente por estas rudas palabras, Malyavan y Puspavati de inmediato se pusieron serios y cayeron del hermoso Bosque Nandana en el reino del cielo al pico del Himalaya que está aquí, en el planeta Tierra. Enormemente afligidos y con su inteligencia celestial ampliamente disminuída por los efectos de la tremenda maldición de Indra, ellos perdieron los sentidos del gusto y del olfato, e incluso el sentido del tacto. Hacía tanto frío y era algo tan inhóspito en la cumbre de los Himalayas, cubiertas de nieve y hielo que ni siquiera podían disfrutar del alivio del sueño. Deambulando sin rumbo aquí y allá por esas rigurosas alturas, Malyavan y Puspavati sufrían y sufrían, continuamente. Pese a estar situados en una cueva, debido a la caída de la nieve y el frío, sus dientes castañeteaban sin cesar y sus cabellos estaban erizados debido a su miedo y confusión. En esa situación totalmente desesperada, Malyavan dijo a Puspavati, ‘Que abominable pecado hemos cometido para sufrir en estos cuerpos pisaca, en este medio ambiente imposible? Esto es absolutamente infernal! Aunque el infierno es muy terrible, el sufrimiento que estamos padeciendo aquí es incluso más abominable. Por consiguiente, es evidentemente claro que nadie debe cometer jamás ningún pecado’. Y así pues los amantes desdichados caminaron con gran esfuerzo por la nieve y el hielo. Mas hete aquí que para su gran buena fortuna, sucedía que ese día era Jaya Ekadasi, el Ekadasi de la quincena clara del mes de Magha. Dado que en su miseria ellos desestimaban tomar ninguna agua, matar ningún gamo o siquiera comer cualesquiera frutos y hojas estuvieran disponibles a esa altura, observaron Ekadasi sin saberlo, ayunando completamente de toda comida y bebida. Hundidos en la miseria, Malyavan y Puspavati cayeron desmayados a los pies de un árbol pipala sin intentar siquiera ponerse de pie. El Sol para ese momento ya se había puesto. La noche fue aún más miserable y fría que el día. Temblaban por la nieve congelada que caía, y sus dientes castañeteaban sin cesar, y al quedarse entumecidos, se abrazaron meramente para mantenerse en calor. Atrapados

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en su abrazo, no pudieron disfrutar ni del sexo ni del sueño. Así pues, ellos sufrieron durante toda la noche por la poderosa maldición de Indra. Empero, Oh Yudhisthira, por la misericordia del ayuno que ellos habían tenido oportunidad de observar en Jaya Ekadasi, y dado que habían estado despiertos toda la noche, fueron bendecidos. Por favor oye ahora lo que sucedió al día siguiente. Al amanecer de Dvadasi, Malyavan y Puspavati habían abandonado sus formas demoníacas y nuevamente eran seres celestiales hermosos, con brillantes adornos y vestidos exquisitos. Al mirarse el uno al otro asombrados, un aeroplano celestial (vimana) llegó hasta ese lugar. Un coro de ciudadanos celestiales entonaron sus plegarias mientras la pareja ingresaba al hermoso avión y se dirigía directamente a las regiones celestiales, coreados por los buenos deseos de todos. Pronto Malyavan y Puspavati llegaron a Amaravati, la ciudad capital del Señor Indra, y seguidamente se presentaron de inmediato ante su señor y le ofrecieron sus encantadoras reverencias. El Señor Indra estaba atónito al ver que habían recuperado su nivel y formas originales en tan poco tiempo luego que los hubiera maldecido para que sufrieran como demonios, muy, muy debajo de su reino celestial. Indra les preguntó, “Qué extraordinarias y misteriosas acciones han realizado que pudieron abandonar sus cuerpos pisaca tan rápidamente, luego que yo los maldijera? Quién los liberó de mi irresistible maldición? ‘Malyavan replicó, Oh Señor, fue por la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Vasudeva y también por la poderosa influencia de Jaya Ekadasi que hemos sido liberados de nuestra doliente condición como pisacas. Esta es la verdad, Oh amo: Dado que ejecutamos servicio devocional al Señor Visnu, observando Jaya Ekadasi, el día más querido para El, hemos sido felizmente devueltos a nuestro nivel anterior’. Indra dijo, ‘Dado que han servido al Señor Supremo Kesava, observando Ekadasi, se han vuelto adorables incluso por mí y puedo ver que ahora están completamente purificados del pecado. Quienquiera se ocupe en el servicio devocional al Señor Hari o el Señor Siva, se vuelve digno de elogio y adoración incluso por mí. De esto no hay duda’. El Señor Indra seguidamente concedió a Malavyan y Puspavati libertad de disfrutar el uno del otro y deambular por su planeta celestial. En consecuencia, Oh Yudhisthira, uno debe observar estrictamente un ayuno en el día del Señor Hari, especialmente en Jaya Ekadasi, que libera del pecado de matar incluso a un brahmana nacido dos veces. Una gran alma que observe este ayuno con plena fe y devoción, ha en efecto concedido toda las clases de caridad, realizado toda clase de sacrificios y bañado en todos los lugares santos de peregrinaje. Ayunar en Jaya Ekadasi califica para residir en Vaikuntha y disfrutar de una felicidad sin fin por billones de yugas, ciertamente, para siempre. Oh gran rey, quien siquiera oiga o lea estas glorias de Jaya Ekadasi obtiene el bendito mérito de realizar un sacrificio Agnistoma, durante el cual se recitan los himnos del Sama-veda”. Así termina la narración de las glorias de Magha-sukla Ekadasi o Jaya Ekadasi del Notas

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1. Kamadeva, la lujuria personificada, tiene cinco nombres conforme al diccionario Amara-kosa: kandarpa darpako ‘nanga kamah pañca-saraih smarah. “Cupido tiene cinco nombres: (1) Cupido; (2) Darpaka, “aquel que previene los sucesos futuros”; (3) Ananga, “Ananga, “aquel que no tiene cuerpo material”; (4) Kama, “la lujuria personificada”y (5) Pañca-saraih, “aquel que sostiene cinco flechas”. Kandarpa. En el décimo capítulo del Bhagavad-gita (10.28), el Señor Krsna dice, prajanas cäsmi kandarpah: “De las causas de la procreación, Yo soy Kandarpa”. La palabra kandarpa también significa “muy hermoso”. Kandarpa apareció como el hijo de Pradyumna en Dvaraka. Darpaka. Este nombre indica que Cupido puede percibir que es lo que habrá de suceder y evitar que suceda. Concretamente, trata de impedir la actividad espiritual pura, confundiendo la mente individual y obligando al disfrute material de los sentidos. Ananga. En una ocasión, cuando Cupido perturbó la meditación del Señor Siva, ese poderoso semidiós lo redujo a cenizas. De todos modos, Siva le dio a Cupido la bendición de que pudiera actuar en el mundo sin un cuerpo físico. Kama. En el Bhagavad-gita (7.11) el Señor Krsna dice, dharmaviruddho bhutesu kamo ‘ami: “Yo soy la vida sexual que no es contraria a los principios religiosos”. Pañca-saraih. Las cinco flechas con las cuales Cupido hiere la mente de las entidades vivientes son el gusto, el tacto, el sonido, el olfato y la vista. Estos son los cinco nombres de Cupido, que encanta a todas las entidades vivientes y las hace hacer lo que él quiere. Sin recibir la misericordia del guru y de Krsna, nadie puede resistir su poder.

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7 Vijaya Ekadasi
Maharaja Yudhisthira dijo, “Oh Señor Krsna, Oh glorioso hijo de Vasudeva, por favor se misericordioso conmigo y describe la gloria de Ekadasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Phalguna (Febrero-Marzo)”. El Señor Krsna replicó, “Oh Yudhisthira, oh rey de reyes, te referiré con agrado sobre este gran ayuno, conocido como Vijaya Ekadasi. Quienquiera lo observe ciertamente obtiene el éxito tanto en esta vida como en la siguiente. Todos los pecados de quien ayune en este Ekadasi y oiga sobre sus glorias sublimes, son erradicados. Narada Muni una vez le preguntó al Señor Brahma, quien se sienta en un loto, sobre Vijaya Ekadasi. Narada dijo, ‘Oh el mejor de los semidioses, ten la amabilidad de narrarme el mérito que uno obtiene por observar fielmente el Vijaya Ekadasi. El gran padre de Narada replicó, ‘Mi querido hijo, este antiquísimo día de ayuno es puro y anula todos los pecados. Nunca hasta hoy le he revelado esto a nadie, pero tú puedes entender más allá de toda duda, que este Ekadasi dispensa el resultado indicado por su nombre (Vijaya significa “victoria”). Cuando el Señor Rama estuvo en el exilio en el bosque por catorce años, El, la diosa Sita y Su divino hermano Laksmana, permanecieron en Pañcavati como mendicantes. Sita fue raptada por Ravana y Rama, aparentemente se afligió. Mientras buscaba a Su amada consorte, el Señor llegó ante el agonizante Jatayu y seguidamente mató a Su enemigo Kabandha. El gran devoto-buitre Jatayu regresó a Vaikuntha tras referirle a Rama la forma en que Su querida Sita había sido secuestrada por Ravana. Posteriormente, Rama y Sugriva, el rey de los monos, se volvieron amigos. (1). Juntos, organizaron un gran ejército de monos y osos y enviaron a Hanumanji a Sri Lanka, donde pudo ver a Janaki, Sita-devi, en un jardín asoka. El le entregó el mensaje de Rama y luego retornó con Rama con el mensaje de Ella para El, prestando en tal sentido un gran servicio al Señor Supremo. Con la ayuda de Sugriva, el Señor Rama se dirigió a Sri Lanka. Al arribar a la costa del océano con el ejército de monos, pudo comprender que el agua estaba extrañamente profunda. Así pues, dijo a Laksmana, “Oh hijo de Sumitra, cómo podemos ganar el suficiente mérito para poder cruzar este vasto océano, la insondable morada de Varuna? No alcanzo a ver una vía fácil para cruzarlo, temible como es con sus tiburones y demás peces feroces”. Laksmana replicó, “Oh el mejor de los seres, Oh origen de todos los dioses, Oh personalidad primera, el gran sabio Bakadalbhya vive en una isla justo a cuatro millas de aquí. Oh Raghava, el ha visto a muchos Brahmas ir y venir, tan antiguo y sabio es. Preguntémosle como podemos llegar a salvo a nuestro objetivo”.

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Entonces Rama y Laksmana se encaminaron al humilde asrama del incomparable Bakadalbhya Muni. Aproximándose a el, ambos Señores ofrecieron Sus respetuosas reverencias como si se tratara de un segundo Visnu. Bakadalbhya Muni comprendió sin embargo que Rama era ciertamente la Suprema Personalidad de Dios, quien por Su propio motivo había aparecido en la Tierra como un ser humano. “ Oh Rama” –dijo Bakadalbhya- “Oh el mejor de los seres humanos, porqué has venido a mi baja morada?”. El Señor replicó, “Oh gran brahmana nacido dos veces, He venido aquí a la costa del mar con Mi falange de monos y osos de modo de cruzar el océano y conquistar Lanka y su horda demoníaca. Oh el más grande de los sabios, por favor sé misericordioso Conmigo y dime cómo puedo cruzar este vasto océano. Es por eso que He acudido hoy a ti”. El sabio dijo, “Oh Señor Rama, te hablaré sobre el más exaltado de todos los ayunos, observando el cual Tú seguramente conquistarás a Ravana y serás eternamente glorificado. Ten la amabilidad de escuchar atentamente. La víspera de Ekadasi, modela un cántaro de agua de oro o plata, o incluso de cobre. Incluso puede ser de arcilla si estos metales no se hallaren disponibles. Llena el cántaro con agua y luego adórnalo bellamente, con hojas de mango. Cúbrelo y colócalo cerca de un altar sagrado sobre un montículo de siete granos. (2). En Tu baño matutino, decora el cántaro con guirnaldas de flores y pasta de madera de sándalo y en la tapa coloca cebada, granada y coco. Luego con gran amoy devoción, adora a la Deidad del cántaro de agua y ofrécele incienso, pasta de madera de sándalo, flores, una lamparilla de ghi y un plato de suntuoso alimento. Permanece despierto esa noche al lado de este cántaro sagrado. Arriba de la tapa llena de cebada, etc., coloca una murti dorada del Señor Narayana. Al amanecer de Ekadasi, toma Tu baño matutino y luego decora el cántaro de agua con pasta de madera de sándalo y guirnaldas. Seguidamente adora al cántaro con incienso de primera clase, pasta de madera de sándalo y una lamparilla de ghi, y también coloca devotamente muchas clases de comidas preparadas, granada y coco delante de la vasija. Después permanece despierto toda la noche. Al amanecer de Dvadasi, lleva el cántaro a la orilla de un río santo o a la costa de un pequeño lago. Tras adorarlo con propiedad, Oh Rey de reyes, ofrécelo junto con todos los ingredientes antes mencionados a un brahmana puro, experto en la ciencia Védica. Tú y Tus comandantes militares observen Vijaya Ekadasi de este modo, seguramente saldrán victoriosos en todos los sentidos. El Señor Ramacandra, la Suprema Personalidad de Dios hizo tal como Bakadalbhya Muni le instruyó y de tal modo conquistó a todas las fuerzas demoníacas. Similarmente, cualquiera que observe Vijaya Ekadasi de esta forma, siempre saldrá victorioso en este mundo mortal, y tras dejar este mundo vivirá por siempre en el reino de Dios. Oh Narada, hijo mío, a partir de esta historia puedes entender porqué uno debe observar este ayuno Ekadasi apropiadamente, acatando estrictamente las reglas y regulaciones. Este ayuno es lo bastante poderoso

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para erradicar todas las reacciones pecaminosas abominables’. Sri Krsna concluyó, ‘Oh Yudhisthira, historia, alcanzará el mismo gran mérito que sacrificio de caballo’. Así termina la narración de las glorias Vijaya Ekadasi del Skanda Purana. Notas

individuales, incluso las más quienquiera lea u oiga esta el obtenido por realizar un de Phalguna-krsna Ekadasi o

1. Sugriva, un gran mono, era el hijo de Indra y Ahilya. Ella era la esposa de Gautama, uno de los siete sabios que aparecieron de la mente del Señor Brahma. Indra se disfrazó de Gautama y sedujo a Ahilya, quien había sido bendecida para nunca sobrepasar la edad de dieciséis años. Ella era la dama más hermosa de la tierra, y tanto Indra como el dios-sol se enamoraron de ella. Uno tras otro, Indra y el dios-sol llegaron ante ella en la forma de Gautama y se unieron con ella, y Sugriva y Vali fueron el resultado, respectivamente. Al principio, Sugriva y Vali tenían el aspecto de seres humanos, pero cuando Gautama descubrió la infidelidad de su esposa, el lanzó enojado a los dos hermanos al océano, diciendo, ‘Si ustedes no son mis hijos, conviértanse en monos!’. Así pues, ellos se conirtieron en monos. Sugriva ayudó a su amigo Rama a encontrar a Sita y en retribución Rama ayudó a Sugriva a recuperar su reino de Kiskindha, de su hermano Vali. Respecto al hecho de que Gautama poseyera una esposa espectacular y hermosa, Canakya Pandita expresa, makarta pita satruh mata ca vyabhicarini bharya rupavati satruh putra satruh kupanditah “En este mundo, un hombre tiene cuatro enemigos: un padre que sea deudor, una madre que sea como una prostituta, una esposa hermosa y un hijo que no se interese en la ciencia espiritual”. Una esposa hermosa es un enemigo, porque muchos hombres se sentirán atraídos por ella. 2. Los siete granos son: la cebada, el trigo, el arroz, el maíz, los garbanzos, kukani y dal (o habas).

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8 Amalaki Ekadasi
El Rey Mandhata, dijo en una ocasión a Vasistha Muni, “Oh gran sabio, ten la amabilidad de ser misericordioso conmigo y refiéreme sobre un ayuno sagrado que me beneficiará eternamente”. Vasistha Muni replicó, “Oh rey, ten la gentileza de escuchar mientras describo el mejor de todos los días de ayuno, Amalaki Ekadasi. Aquel que observe fielmente un ayuno en este Ekadasi, obtiene una enorme riqueza, se libera de todos los efectos de toda clase de pecados y alcanza la liberación. Ayunar en este día es más purificador que donar mil vacas en caridad a un brahmana puro; entonces por favor escucha con atención mientras narro la historia de un cazador que, aunque diariamente ocupado en matar animales inocentes para su sustento, alcanzó la liberación por observar un ayuno en Amalaki Ekadasi y acatar las reglas y regulaciones prescritas de adoración . Había una vez un reino llamado Vaidisa, donde todos los brahmanas, ksatriyas, vaisyas y sudras estaban igualmente dotados con conocimiento Védico, gran fuerza física y fina inteligencia. Oh león entre los reyes, todo el reino estaba lleno de sonidos Védicos, ni una sola persona era atea, y nadie pecaba. El regente de este reino era el Rey Pasabinduka, un miembro de la dinastía de Soma, la luna. El también era conocido como Citraratha, y era muy religioso y veraz. Se refiere que el Rey Citraratha tenía la fuerza de diez mil elefantes y que era muy rico y conocía las seis ramas de la sabiduría Védica a la perfección. (1). Durante el reinado de Maharaja Citraratha, ni una sola persona en su reino intentó practicar el dharma (deber) ajeno, tan perfectamente ocupados en sus propios deberes estaban todos los brahmanas, ksatriyas, vaisyas y sudras en sus propios dharmas. No se veía en toda la tierra ni miseria ni hambre, como tampoco había sequías o inundaciones. Ciertamente, el reino estaba libre de la enfermedad y todos disfrutaban de buena salud. Las personas prestaban servicio devocional amoroso a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Visnu, como lo hacía el rey, quien también prestaba servicio especial al Señor Siva. Además, dos veces al mes todos ayunaban en Ekadasi. De esta forma, oh el mejor de los reyes, los ciudadanos de Vaidisa vivieron muchos largos años con gran felicidad y prosperidad. Abandonando todas las variedades de religión ritualística, ellos se dedicaban por completo al servicio amoroso del Señor Supremo Hari. Una vez, en el mes de Phalguna, llegó el ayuno sagrado de Amalaki Ekadasi, conjuntamente con Dvadasi. El Rey Citraratha comprendió que este ayuno en particular dispensaría especialmente un gran beneficio y en tal sentido observó junto a todos los demás ciudadanos de Vaidisa este sagrado Ekadasi muy estrictamente, acatando cuidadosamente todas las reglas y regulaciones.
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Tras bañarse en el río, el rey y todos sus súbditos fueron al templo del Señor Visnu, donde crece un árbol Amalaki. Primero el rey y sus principales sabios ofrecieron al árbol un cántaro lleno de agua, así como un fino dosel, zapatos, oro, diamantes, rubíes, perlas, zafiros e incienso aromático. Seguidamente, ellos adoraron al Señor Parasurama con estas plegarias: ‘Oh Señor Parasurama, oh hijo de Renuka, Oh todo complaciente, Oh liberador de los mundos, ten la amabilidad de venir bajo este sagrado árbol Amalaki y aceptar nuestras humildes reverencias’. Luego, le oraron al árbol Amalaki: ‘Oh Amalaki, Oh progenie del Señor Brahma, tú puedes destruir toda clase de reacciones pecaminosas. Por favor acepta nuestras respetuosas reverencias y estos humildes regalos. Oh Amalaki, tú eres realmente la forma de Brahman y en una ocasión fuiste adorado por el propio Señor Ramacandra. Quienquiera te circumbale es liberado de inmediato de todos sus pecados ‘. Tras ofrecer estas excelentes plegarias, el Rey Citraratha y sus súbditos permanecieron despiertos durante toda la noche, orando y adorando conforme a las regulaciones que gobiernan el sagrado ayuno de Ekadasi. Fue durante ese auspicioso tiempo de ayuno y plegaria que un hombre muy irreligioso se aproximó al grupo, un hombre que se mantenía junto a su familia de la matanza de animales. Abrumado tanto por la fatiga como por el pecado, el cazador vio al rey y a los ciudadanos de Vaidisa observando Amalaki Ekadasi realizando una vigilia nocturna completa y adorando al Señor Visnu en el hermoso marco forestal, el cual estaba brillantemente iluminado por muchas lamparillas. El cazador se escondió en las cercanías, preguntándose que era eso tan extraordinario que veía. ‘Qué está pasando aquí?’, -pensó. Lo que vio en ese adorable bosque debajo del sagrado árbol Amalaki fue la Deidad del Señor Damodara, que estaba siendo adorada sobre el asana de un cántaro de agua y lo que oyó fueron los devotos entonando canciones sagradas describiendo los pasatiempos y formas trascendentales de Sri Krsna. Pese a sí mismo, ese matador irreligioso tenaz de animales y aves inocentes, pasó toda la noche muy sorprendido mientras contemplaba la celebración Ekadasi y escuchaba la glorificación del Señor. Poco después del amanecer, el rey y su cortejo real – incluyendo a los sabios de la corte y todos los ciudadanos- completaron su observancia de Ekadasi y regresaron a la ciudad de Vaidisa. El cazador entonces regresó a su choza y comió feliz su alimento. En su debido momento, el cazador murió, pero el mérito que había obtenido por ayunar en Amalaki Ekadasi y por oír la glorificación de la Suprema Personalidad de Dios, así como por haber sido obligado a quedarse despierto toda la noche, todo ello lo capacitó para renacer como un gran rey dotado de muchos carros, elefantes, caballos y soldados. Su nombre era Vasuratha, el hijo del Rey Viduratha, y el gobernó sobre el reino de Jayanti. El Rey Vasuratha era fuerte y valiente, tan brillante como el Sol y tan apuesto como la Luna. En fuerza era como Visnu y en cuanto a la clemencia era como la propia tierra. Muy caritativo y siempre veraz, el Rey Vasuratha siempre prestaba servicio devocional amoroso al Señor Supremo, Sri Visnu. El por consiguiente se volvió muy versado en el conocimiento Védico. Siempre activo en los asuntos de Estado, disfrutaba cuidando con excelencia de sus súbditos como si fueran sus propios hijos. Le disgustaba todo aquel que fuera orgulloso
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y si lo veía lo aplastaba. Realizó muchas clases de sacrificios y siempre se aseguró que los necesitados de su reino recibieran suficiente caridad. Un día, mientras cazaba en el bosque, el Rey Vasuratha perdió su camino. Vagó por algún tiempo hasta que se fatigó, se detuvo a descansar debajo de un árbol, utilizando sus brazos como almohada, y se quedó dormido. Mientras dormía, llegaron hasta él unos indios bárbaro y recordando su enemistad de larga data hacia el rey, comenzaron a deliberar entre ellos sobre la forma de matarlo. ‘Es porque el mató a nuestros padres, madres, cuñados, nietos, sobrinos y tíos que nos hemos visto forzados a vagar desamparados como locos’. Así diciendo, se prepararon a matar al Rey Vasuratha con diversas armas, incluyendo lanzas, espadas, flechas y sogas místicas, mas ninguna de estas armas mortales pudo siquiera rozar al rey que dormía y pronto los indios incivilizados, comedores de perro se asustaron. Su temor disipó su fuerza y en poco tiempo perdieron la poca inteligencia que tenían y casi sumidos en la inconsciencia por la debilidad y la confusión. Súbitamente apareció una hermosa mujer delante del cuerpo del rey, alelando a los aborígenes. Decorada con muchos ornamentos, emitiendo una maravillosa fragancia, usando una excelente guirnalda alrededor de su cuello, con sus cejas arqueadas en un humor de ira feroz y con ojos rojos y ardientes, ella parecía la muerte personificada. Con su ardiente cakra ella mató rápidamente a todos los indios cazadores que habían tratado de matar al rey dormido. Justo entonces el rey despertó y al ver a todos los indios muertos tirados alrededor suyo, se sorprendió. Se dijo, ‘Todos estos son enemigos míos! Quién los ha matado tan violentamente? Quién es mi gran benefactor?’. En ese preciso momento, se oyó una voz desde el cielo, ‘Preguntaste quien te ayudó. Bien, quién es esa persona que por sí sola puede ayudar a quien está afligido? El no es otro que Sri Kesava, la Suprema Personalidad de Dios, Aquel que salva a todos los que se refugian en El sin ningún motivo egoísta’. Al oír estas palabras, el Rey Vasuratha desbordó de amor por la Personalidad de Dios. Regresó a su ciudad capital y reinó allí como un segundo Indra, sin ningún obstáculo en absoluto. ‘Por consiguiente, Oh Rey Mandhata’, el venerable Vasistha Muni concluyó, ‘todo aquel que observe Amalaki Ekadasi llegará indudablemente a la morada suprema del Señor Visnu, tan grande es el mérito religioso acreditado a partir de la observancia de este muy sagrado día de ayuno’. Así termina la narración de las glorias de Phalguna-sukla Ekadasi o Amalaki Ekadasi, del Brahmanada Purana. Notas 1. Las seis ramas de la sabiduría Védica son (1) el sistema de Karmamimamsa de Jaimini; (2) el sistema Sankhya del Señor Kapila, el hijo de Devahuti, (3) la filosofía Nyaya de Gautama y Kanada; (4) la filosofía Mayavada de Astavakra; (5) los Yoga-sutras de Patañjali y (6) la filosofía Bhagavata de Srila Vyasadeva.

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9 Papamocani Ekadasi
Maharaja Yudhisthira dijo, “Oh Señor Supremo, he oído de Ti la explicación de Amalaki Ekadasi, que ocurre durante la quincena clara del mes de Phalguna (Febrero-Marzo) y ahora deseo oír sobre el Ekadasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Caitra (Marzo-Abril). Cuál es su nombre, Oh Señor, y qué resultados se obtienen por observarlo?”. La Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna replicó, “Oh el mejor de los reyes, describiré con agrado para beneficio de todos las glorias de este Ekadasi conocido como Papamocani. La historia de este Ekadasi fue una vez narrada al emperador Mandhata por Lomasa Rsi. El Rey Mandhata se dirigió al rsi de la siguiente manera: ‘Oh gran sabio, para beneficio de todas las personas, por favor dime el nombre de Caitra, y por favor explica el proceso de observarlo. Además, por favor describe los beneficios que uno obtiene observando este Ekadasi.’ Lomasa Rsi replicó, “El Ekadasi que ocurre durante la parte oscura del mes de Caitra se denomina Papamocani Ekadasi. Para el devoto fiel, remueve las influencias de fantasmas y demonios. Oh, león entre los hombres, este Ekadasi también concede las ocho perfecciones de la vida, cumple toda clase de deseos, purifica la vida de todas las reacciones pecaminosas y hace totalmente virtuosa a la persona. Ahora escucha por favor un relato histórico concerniente a este Ekadasi y Citraratha, el principal de los Gandharvas (músicos celestiales). Durante la Primavera, en compañía de las danzarinas celestiales, Citraratha una vez llegó hasta un hermoso bosque repleto de variedad de flores. Allí, se unió con las jóvenes a otros Gandharvas y muchos Kinnaras, además del propio Señor Indra, el rey del cielo, quien disfrutaba de una visita al lugar. Todos opinaban que no había un jardín mejor que este bosque. Estaban presentes asimismo muchos sabios, realizando sus austeridades y penitencias. Los semidioses disfrutaban particularmante de la visita al jardín celestial durante los meses de Caitra y Vaisakha (Abril-Mayo). En ese bosque vivía un gran sabio llamado Medhavi y las sumamente atractivas danzarinas siempre intentaban seducirlo. Una joven famosa en particular, Mañjughosa, ideó muchas formas para fascinar al exaltado muni, pero en mérito al gran respeto que tenía por el sabio y el temor a su poder, el cual había obtenido tras años y años de ascetismo, ella no se le acercaba demasiado. En un sitio a dos millas de distancia del sabio, ella armaba una tienda y comenzaba a cantar muy dulcemente mientras tocaba un tambor. El propio Cupido se excitó al verla y oírla cantar tan bellamente y olió la fragancia de su ungüento de pasta de madera de sándalo. El recordó su propia infortunada experiencia con el Señor Siva y decidió vengarse seduciendo a Medhavi (1).

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Usando las cejas de Mañjughosa como un arco, sus miradas como una cuerda de arco, sus ojos como flechas y sus pechos como un blanco, Cupido se aproximó a Medhavi de modo de tentarlo a romper su trance y sus votos. En otras palabras, Cupido empleó a Mañjughosa como su asistente, y ella también se sintió agitada por la lujuria. Observando que el era altamente inteligente y erudito, que llevaba un cordón blanco de brahmana adosado a su hombro, que sostenía un báculo de sannyasi y que estaba muy apuesto sentado en el asrama de Cyavana Rsi, Mañjughosa se presentó ante él. Ella inició su canto seductor y las campanillas de su cintura y alrededor de sus tobillos junto con el tintineo de sus muñecas producían una encantadora sinfonía musical. El sabio Medhavi estaba encantado; comprendió que esa hermosa y joven mujer deseaba unirse a él y en ese instante Cupido aumentó su atracción por Mañjughosa, concediendo sus poderosas armas del gusto, el tacto, la vista, el aroma y el sonido. Lentamente Mañjughosa se aproximó a Medhavi, con movimientos del cuerpo y miradas dulces para atraerlo. Ella posó graciosamente en el suelo su tambor y abrazó al sabio con sus brazos tal como enredaderas que se enrollan alrededor de un árbol fuerte. Cautivado, Medhavi abandonó su meditación y decidió recrearse con ella, y de inmediato su pureza de mente y corazón lo abandonaron. Olvidando incluso la diferencia entre la noche y el día, el se alejó con ella para recrearse por mucho, mucho tiempo. (2) Al ver que la santidad de este joven yogi se había afectado tan seriamente, Mañjughosa decidió abandonarlo y regresar al hogar. Ella dijo, ‘Oh grande, por favor permite que regrese a mi hogar’. Medhavi replicó, ‘Pero si acabas de llegar, oh hermosa. Por favor, quédate conmigo al menos hasta mañana’. Temerosa del poder yóguico del sabio, Mañjughosa permaneció con Medhavi exactamente cincuenta y siete años, nueve meses y tres días, pero para Medhavi solo le parecía un momento. Nuevamente ella le solicitó, “Por favor, permite que me vaya”. Medhavi replicó, “Oh querida, escúchame. Quédate conmigo por una noche más y luego podrás irte mañana a la mañana. Tan solo quédate conmigo hasta que haya realizado mis deberes matutinos y cantado el sagrado mantra Gayatri. Por favor, espera hasta entonces”. Mañjughosa aún temía el gran poder yóguico del sabio, pero forzó una sonrisa y dijo, “Cuánto tiempo te tomará el terminar tus himnos y rituales matutinos? Por favor sé misericordioso y agradecido por todo el tiempo que has pasado conmigo”. El sabio reflexionó en los años que había compartido con Mañjughosa y luego dijo con gran desconcierto, “Qué, he pasado más de cincuenta y siete años contigo!” Sus ojos se pusieron rojos y emitían chispas. Entonces contempló a Mañjughosa como la muerte personificada y la destrucción de su vida espiritual. “Tú, pícara mujer! Tú has reducido todos los resultados de mis arduamente ganadas austeridades a cenizas!” Temblando de ira, maldijo a Mañjughosa, “Oh, pecadora, Oh dura de corazón, degradada! Tú solo conoces el pecado! Que toda la mala fortuna sea tuya! Oh pícara mujer, te maldigo para que te conviertas en un maligno duende pisaca!”

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Así conjurada por el sabio Medhavi, la hermosa Mañjughosa le suplicó humildemente, “Oh el mejor de los brahmanas, por favor sé misericordioso conmigo y revoca tu maldición! Oh grande, se dice que la asociación con los devotos puros brinda resultados inmediatos, pero sus maldiciones tienen efecto solo después de siete días. Yo he estado contigo por cincuenta y siete años, Oh amo, entonces por favor sé gentil conmigo!”. Medhavi Muni replicó, “Oh gentil dama, qué puedo hacer? Tú has destruído todas mis austeridades. Pero incluso aunque tu has cometido este acto pecaminoso, te revelaré un modo por que puedes liberarte de mi ira. En la quincena oscura del mes de Caitra, hay un Ekadasi todo auspicioso que remueve todos los pecados de la persona. Su nombre es Papamocani, oh hermosa, y quienquiera ayune en este día sagrado, se libera completamente de tener que nacer en cualquier clase de forma diabólica”. Con estas palabras, el sabio partió de inmediato hacia el asrama de su padre. Al verlo entrar a la ermita, Cyavana Muni dijo, “Oh hijo, por actuar ilegítimamente has dilapidado la riqueza de tus penitencias y austeridades”. Medhavi replicó, “Oh padre, ten la amabilidad de revelarme que expiación debo realizar para remover el vergonzoso pecado en que he incurrido por asociarme en privado con la bailarina Mañjughosa”. Cyavana Muni respondió, “Querido hijo, debes ayunar en Papamocani Ekadasi, que ocurre durante la quincena oscura del mes de Caitra. Eso erradica todos los pecados, al margen de cuan graves puedan ser”. Medhavi siguió el consejo de su padre y ayunó en Papamocani Ekadasi. De tal modo, todos sus pecados fueron destruídos y nuevamente se colmó de excelente mérito. Similarmente, Mañjughosa observó el mismo ayuno y se liberó de la maldición del duende. Ascendiendo nuevamente a las esferas celestiales, ella también retornó a su anterior posición. Lomasa Rsi continuó, Así pues, Oh rey, el gran beneficio de ayunar en Papamocani Ekadasi es que quienquiera lo haga con fe y devoción tendrá todos sus pecados completamente destruídos. Sri Krsna concluyó, “Oh rey Yudhisthira, quienquiera lea u oiga sobre Papamocani Ekadasi obtiene el mismo mérito que si hubiera donado mil vacas en caridad, y también anula las reacciones pecaminosas en las que pudiera haber incurrido por matar a un brahmana, matar a un embrión a través del aborto, beber licor o tener sexo con la esposa del guru. Tal es el incalculable beneficio de observar con propiedad este sagrado día de Papamocana Ekadasi, el cual es tan querido y meritorio para Mí”. Así termina la narración de las glorias de Caitr-krsna Ekadasi o Papamocani Ekadasi, del Bhavisya-uttara Purana. Notas 1. Luego que el Señor Siva perdiera a su querida esposa Sati en la arena del sacrificio de Prajapati Daksa, Siva la destruyó por completo. Luego resucitó a su suegro Daksa, dándoles la cabeza de un chivo y finalmente se sentó a meditar por sesenta mil años. El Señor Brahma, sin embargo, dispuso que Kamadeva (Cupido) viniera a romper la meditación de Siva. Usando sus flechas de sonido, gusto, tacto, vista y
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aroma, Cupido atacó a Siva quien finalmente despertó de su trance. Estaba tan enojado por haber sido perturbado que de inmediato redujo a Cupido a cenizas con una mirada de su tercer ojo. 2. La asociación con las mujeres es tan poderosa que el hombre olvida su tiempo, energía, posesiones e incluso su propia identidad. Como se expresa en el Niti-sãstra, striyã caritram purusasya bhabyam daivo vijãnati kuto manusyãh: “Ni siquiera los semidioses pueden predecir el comportamiento de una mujer, como tampoco entienden la fortuna de un hombre o cómo determinar su destino”. Conforme a Yãjñavalkya Muni, “Una [persona célibe] que desee vida espiritual debe abandonar toda asociación con las mujeres, hablar con ellas en un sitio apartado, tomar servicio de ellas o tener intercambio sexual con ellas”.

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10 Kamada Ekadasi
Sri Suta Gosvami dijo “Oh sabios, permitan que ofrezca mis humildes y respetuosas reverencias al Señor Supremo Hari, Bhagavan Sri Krsna, el hijo de Devaki y Vasudeva, por cuya misericordia puedo describir el día de ayuno que remueve toda clase de pecados. Fue al devoto Yudhisthira a quien el Señor Krsna glorificó los veinticuatro Ekadasis primarios que destruyen el pecado y ahora yo les narraré uno de estos relatos. Grandes sabios eruditos han seleccionado estas veinticuatro narraciones de los dieciocho Puranas, pues ellos son ciertamente sublimes. Maharaja Yudhisthira dijo, ‘Oh Señor Krsna, Oh Vasudeva, por favor acepta mis humildes reverencias. Por favor descríbeme el Ekadasi que ocurre durante la parte clara del mes de Caitra (Marzo-Abril). Cuál es su nombre, y cuáles son sus glorias?’. El Señor Sri Krsna replicó, “Oh Yudhisthira, por favor escúchame atentamente mientras relato la antigua historia de este sagrado Ekadasi, una historia que Vasistha Muni relatara una vez al Rey Dilipa, el bisabuelo del Señor Ramacandra. El Rey Dilipa pidió al gran sabio Vasistha, “Oh brahmana sabio, deseo oír sobre el Ekadasi que aparece durante la parte clara del mes de Caitra. Por favor, descríbemelo”. Vasistha Muni replicó, “Oh rey, tu inquisitoria es gloriosa. Con agrado te diré lo que deseas saber. El Ekadasi que ocurre durante la quincena clara de Caitra se llama Kãmada Ekãdasi. Consume todos los pecados, como un fuego forestal consume la leña seca. Es muy purificante y dispensa el mérito más elevado sobre quien lo observe fielmente. Oh rey, oye ahora una antigua historia, que es tan meritoria que remueve todos los pecados individuales simplemente por ser oída. Una vez, hace mucho tiempo, había una ciudad-estado llamada Ratnapura, que estaba decorada con oro y joyas y en la cual serpientes de dientes afilados disfrutaban de la intoxicación. El Rey Pundarika era el regente de este muy hermoso reino, el cual agrupaba a muchos Gandharvas y Apsaras entre sus ciudadanos. Entre los Gandharvas estaban Lalita y su esposa Lalita, quien era una danzarina amorosa especial. Ambos se sentían muy atraídos el uno por el otro y su hogar estaba lleno de gran riqueza y fina comida. Lalita amaba a su esposo y el asimismo siempre pensaba en ella en su corazón. Una vez, en la corte del Rey Pundarika, había muchos Gandharvas bailando y Lalita estaba cantando solo, sin su esposa. El no podía dejar de pensar en ella mientras cantaba y debido a su distracción perdió la métrica y melodía de la canción. Ciertamente, Lalita cantó el final de su canción de un modo inapropiado y una de las serpientes envidiosas que había asistido a la corte del rey se quejó a este de que Lalita estaba absorto en pensar en su
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esposa en vez de hacerlo en su soberano. El rey se puso furioso al oír esto y sus ojos se pusieron rojos de ira. Súbitamente gritó, ‘Oh necio bribón, dado que estuviste pensando lujuriosamente en una mujer en vez de pensar con reverencia en tu rey mientras realizabas los deberes de la corte, yo te maldigo para que te conviertas en un caníbal!’. Oh rey, Lalita de inmediato se convirtió en un caníbal feroz, un gran demonio comedor de hombres, cuyo aspecto aterrorizaba a todos. Sus brazos medían ocho millas de largo, su boca era tan enorme como una cueva, sus ojos tan imponentes como el sol y la luna, sus fosas nasales parecían enormes fosas en la tierra, su cuello era una verdadera montaña, sus caderas medían cuatro millas de ancho y su cuerpo gigantesco se alzaba por una altura total de sesenta y cuatro millas. Así pues, el pobre Lalita, el encantador trovador Gandharva, tuvo que sufrir la reacción de su ofensa contra el rey Pundarika. Al ver a su esposo sufriendo como un horrible caníbal, Lalita se llenó de dolor. Ella pensó, ‘Ahora que mi querido esposo está padeciendo los efectos de la maldición del rey, cuál será mi destino? Qué haré? A dónde iré?’. De esta forma Lalita se lamentaba noche y día. En lugar de disfrutar de la vida como una esposa Gandharva, ella debió vagar por todas partes en la espesura del bosque junto a su monstruoso esposo que había caído completamente bajo el hechizo del conjuro del rey y se ocupaba en terribles actividades pecaminosas. El deambuló audazmente a través de regiones prohibidas, el una vez hermoso semidiós Gandharva, ahora reducido al comportamiento fantasmal de un antropófago. Profundamente afectada al ver a su esposo sufriendo tanto en su condición, Lalita lloraba mientras realizaba su loco recorrido. Sin embargo, por buena fortuna, un día Lalita llegó hasta el sabio Srngi, quien se hallaba sentado en el pico de la famosa Colina Vindhyacala. Se le acercó ofreciendo de inmediato sus respetuosas reverencias al asceta, quien al verla inclinada delante de él dijo, ‘Oh hermosa, ¿ quién eres? ¿ De quién eres hija y porqué has venido aquí? Por favor, dime toda la verdad.’ Lalita replicó, ‘Oh gran sabio, soy la hija del gran Gandharva Viradhanva, y mi nombre es Lalita. Vago por los bosques y llanuras con mi querido esposo, a quien el Rey Pundarika ha maldecido para que se convirtiera en un demonio antropófago. Oh brahmana, estoy sumamente afligida de ver su forma feroz y sus terribles actividades pecaminosas. En nombre de mi esposo, ¿ qué actos piadosos puedo realizar para liberarlo de esa forma demoníaca, oh, el mejor de los brahmanas?’ El sabio replicó, “Oh doncella celestial, hay un Ekadasi llamado Kamada, que ocurre en la quincena clara del mes de Caitra. Pronto llega. Quienquiera ayune en ese día, tiene todos sus deseos cumplidos. Si tú observas ese ayuno Ekadasi de acuerdo a sus reglas y regulaciones y concedes el mérito así obtenido a tu esposo, el será librado de la maldición de inmediato”. Lalita se llenó de alegría al oír estas palabras del sabio. Lalita observó fielmente el ayuno de Kamada Ekadasi de acuerdo a las instrucciones del sabio Srngi y en Dvadasi ella apareció delante de él y de la Deidad del Señor Vasudeva y dijo, “He observado fielmente el ayuno de Kamada Ekadasi. Por el mérito acreditado mediante mi observancia de este ayuno, permite que mi esposo sea librado de la maldición que lo ha convertido

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en un terrible caníbal. Que el mérito que he ganado lo libere en tal sentido de la miseria”. En cuanto Lalita terminó de hablar, su esposo, que estaba parado cerca de ella, fue de inmediato liberado de la maldición del rey. El de inmediato recuperó su forma original como el Gandharva Lalita, un apuesto trovador celestial, adornado con muchos ornamentos hermoso. Entonces, con su esposa Lalita pudo disfrutar de una mayor opulencia que antes. Todo esto fue logrado por el poder y la gloria de Kamada Ekadasi. Finalmente, la pareja de Gandjarvas abordó un aeroplano celestial y ascendió al cielo. El Señor Sri Krsna continuó, “Oh Yudhisthira, el mejor de los reyes, quienquiera oiga esta hermosa narración ciertamente habrá de observar el sagrado Kamala Ekadasi con lo mejor de su capacidad, tal es el gran mérito que dispensa sobre el devoto fiel. Por eso te he descrito sus glorias, para beneficio de toda la humanidad. No hay un Ekadasi mejor que Kamada Ekadasi. Puede erradicar incluso el pecado de matar a un brahmana, y también anula las maldiciones demoníacas y limpia la conciencia. En los tres mundo, entre los seres móviles e inmóviles, no existe un día mejor”. Así termina la narración de las glorias de Caitra-sukla Ekadasi o Kamada Ekadasi, del Varaha Purana.

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11 Varutihini Ekadasi
Maharaja Yufhisthira dijo, “Oh Vasudeva, Te ofrezco mis más respetuosas reverencias. Por favor describe ahora el Ekadasi de la quincena oscura del mes de Vaisakha (Abril-Mayo), incluyendo sus méritos específicos e influencia”. El Señor Sri Krsna replicó, “Oh rey, en este mundo y en el próximo, el Ekadasi más auspicioso y magnánimo es el Varuthini Ekadasi, que ocurre durante la quincena oscura del mes de Vaisakha. Quienquiera observe un ayuno completo en este día sagrado, tendrá todos sus pecados removidos, obtendrá una constante felicidad y logrará toda buena fortuna. Ayunar en Varuthini Ekadasi hace incluso afortunada a una mujer desafortunada. Para cualquiera que lo observe, este Ekadasi dispensa disfrute material en esta vida y la liberación después de la muerte. Destruye los pecados de todos y salva a las personas de las miserias del renacimiento. Por observar este Ekadasi con propiedad, el Rey Mandhata fue liberado. Muchos otros reyes también se beneficiaron por observarlo, -reyes tales como Maharaja Dhundhumara, de la dinastía Iksvaku, quien se liberó de la lepra resultante de una maldición que el Señor Siva le había impuesto como castigo. Cualesquiera el mérito obtenido por realizar austeridades y penitencias por diez mil años, es el logrado por la persona que observe Varuthini Ekadasi. El mérito que se obtiene por donar una gran suma de oro durante un eclipse solar en Kuruksetra, es obtenido por quien observe este ayuno Ekadasi. Ciertamente, aquel que observe este Ekadasi con amor y devoción, ciertamente alcanza sus metas en esta vida y en la siguiente. En resumen, este Ekadasi es puro y muy estimulante y un destructor de todos los pecados. Mejor que dar caballos en caridad es dar elefantes, y mejor que dar elefantes es donar tierras; mejor aún que donar tierras es dar semillas de sésamo y mejor que eso es donar oro. Aún mejor que dar oro es dar granos alimenticios, pues todos los antepasados, semidioses y seres humanos se satisfacen por comer granos. En tal sentido, no hay mejor caridad que ésta en el pasado, el presente o el futuro. (1) Empero, los sabios eruditos han declarado que dar a una joven doncella en matrimonio a una persona digna equivale a donar granos alimenticios. Además, Sri Krsna, la Suprema Personalidad de Dios ha dicho que dar vacas en caridad es igual incluso a dar granos alimenticios. Aún mejor que todas esas caridades es enseñar el conocimiento espiritual al ignorante. De todos modos, el total de méritos que puede acreditarse por realizar todos estos actos de caridad lo obtiene aquel que ayuna en Varuthini Ekadasi. Aquel que vive de la riqueza de sus hijas padece una condición infernal hasta la aniquilación del universo entero, oh Bharata. Por consiguiente, uno debe ser especialmente cuidadoso de no utilizar la opulencia de su hija. Oh, el mejor de los reyes, todo jefe de familia que arrebate la riqueza de su hija en mérito a la codicia, que trate de vender a su hija o que tome dinero del
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hombre a quien le ha entregado su hija en matrimonio -dicho jefe de familia se convierte en un gato en su siguiente vida. En consecuencia se explica que todo aquel que, como acto sagrado de caridad de en matrimonio a una doncella decorada con diversos ornamentos y quien también de una dote perteneciente a ella, obtiene un mérito que no puede ser descrito siquiera por Citragupta, el principal secretario de Yamaraja en los planetas celestiales. Ese mismo mérito, sin embargo, puede alcanzarlo fácilmente aquel que ayune en Varuthini Ekadasi. En Dasami, la víspera de Ekadasi, deben dejarse de lado lo siguiente: comer en platos de metal, comer cualquier clase de urad dal, comer lentejas rojas, comer garbanzos, comer kondo (2), comer espinaca, miel, comer en el hogar de otra persona, comer más de una vez y el sexo. En el propio Ekadasi se debe dejar de lado lo siguiente: las apuestas, los deportes, dormir durante el día, la nuez de betel y su hoja, cepillarse los dientes, difundir rumores, hallar defectos en los demás, hablar a los espiritualmente caídos, la ira y la mentira. En Dvadasi, el día después de Ekadasi, se debe abandonar lo siguiente: comer en platos de metal, comer urad dal, lentejas rojas o miel, mentir, el excesivo esfuerzo o trabajo corporal, comer más de una vez, el sexo, afeitarse, untar el cuerpo con aceite y comer en el hogar de otro”. El Señor Sri Krsna continuó, “Quienquiera observe el Varuthini Ekadasi de esta forma, se libera de todas las reacciones pecaminosas y regresa a la morada espiritual eterna. Aquel que adora al Señor Janardana permaneciendo despierto durante toda la noche también se libera de todos sus pecados y llega a la morada espiritual. En consecuencia, oh rey, quien tema a sus pecados y reacciones concomitantes, y en tal sentido, a la muerte misma, debe observar el Varuthini Ekadasi ayunando muy estrictamente. Por último, oh noble Yudhisthira, aquel que lea u oiga la glorificación del sagrado Varuthini Ekadasi, obtiene el mérito ganado por donar mil vacas en caridad y al final regresa al hogar, a la morada del Señor Visnu”. Así termina la narración de las glorias del Vaisakha-krsna Ekadasi o Varuthini Ekadasi, del Bhavisya-uttara Purana. Notas 1. Dar granos en caridad es muy auspicioso. Una vez, Maharaja Yudhisthira le preguntó al Señor Krsna, “Oh mi Señor, ¿Puede alguien ir al Cielo sin celebrar sacrificios o sobrellevar austeridades? El Señor Krsna replicó, annadau jaladas caiva ãturas ca cikitsakah trividham svargam ayati viña yajñena bhãratah “Oh hijo de Bharata, quienes den granos alimenticios, agua para beber o medicina a los necesitados, van al Cielo sin celebrar ningún sacrificio ni sobrellevar ninguna austeridad”. (Mahabharata). Además, Krsna expresa en el Bhagavad-gita (3.14): annãd bhavanti bhutãni: “Todos los seres subsisten a
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base de granos”. En consecuencia, una donación de granos alimenticios es la mayor caridad. Además, si la comida es prasadam, comestibles santificados preparados para y ofrecidos al Señor Krsna con devoción, entonces concede al receptor la liberación de este mundo material’. 2. Kondo es un grano comido primordialmente por los pobres. Tiene el aspecto de semillas de amapola.

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12 Mohini Ekadasi
Maharaja Yudhisthira dijo, “Oh Janãrdana, ¿ cuál es el nombre del Ekadasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Vaisãkha (Abril-Mayo)? ¿Cuál es el proceso para observarlo con propiedad? Ten la amabilidad de narrarme todo esto”.El Señor Sri Krsna replicó, “Oh bendito hijo de Dharma, ahora te describiré lo que Vasistha Muni una vez contó al Señor Rãmacandra. Por favor, escúchame con atención. El Señor Ramacandra le solicitó a Vasistha Muni, ‘Oh, gran sabio, me agradaría oír sobreel mejor de todos los días de ayuno; ese día que destruye toda clase de pecados y penas. He sufrido ya bastante por la separación de Mi querida Sita y así pues deseo que me digas como puede acabar Mi sufrimiento’. El sabio Vasistha replicó, ‘Oh Señor Rama, oh aquél cuya inteligencia es tan sagaz, simplemente por recordar Tu nombre uno puede cruzar el océano de este mundo material. Tú me has preguntado de modo de beneficiar a toda la humanidad y cumplir los deseos de todos. Ahora te describiré el ayuno que purifica al mundo entero. Oh Rama, ese día es Vaisãkha-sukla Ekadasi, que recae en Dvãdasi. Remueve todos los pecados y es famoso como Mohini Ekadasi (1). Verdaderamente, oh Rama, el mérito de este Ekadasi libera al alma afortunada que lo observa, de la red de la ilusión. Por consiguiente, si Tú quieres liberarte del sufrimiento, observa este auspicioso Ekadasi a la perfección, pues el mismo remueve toda clase de obstáculos del sendero individual y alivia de las mayores miserias. Ten la amabilidad de escuchar mientras te describo sus glorias pues para aquel que tan solo oiga sobre este Ekadasi auspicioso, todos sus pecados serán anulados. En las orillas del Río Sarasvati hubo una vez una hermosa ciudad llamada Bhadravani, que estaba regida por el Rey Dyutimana. Oh Rama, ese rey veraz, estable y altamente inteligente había nacido en la dinastía de la Luna. En su reino había un mercader llamado Dhanapãla, quien poseía una gran riqueza en granos alimenticios y dinero. También era muy piadoso. Dhanapãla dispuso que se excavaran lagos, que se erigieran arenas sacrificiales y se cultivaran hermosos jardines para beneficio de todos los ciudadanos de Bhadrãvati. También era un excelente devoto de Visnu y tenía cinco hijos: Sumãna, Dyutimãna, Medhãvi, Sukrti y Dhrsabuddhi. Desafortunadamente su hijo Dhrstabuddhi siempre se ocupaba en grandes actividades pecaminosas, como ser dormir con prostitutas y asociarse con personas degradadas. El disfrutaba del sexo ilícito, las apuestas y muchas otras variedades de gratificación de los sentidos. Faltaba el respeto a los semidioses, brahmanas, antepasados y demás mayores, así como a los invitados de su familia. El malvado Dhrstabuddhi gastó la riqueza de su padre

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indiscriminadamente, siempre ingiriendo alimentos intocables y bebiendo vino en exceso. Un día, Dhanapãla echó a Dhrstabuddhi de la casa tras verlo caminando del brazo de una prostituta. A partir de ese momento, todos los parientes de Dhrstabuddhi lo criticaron muchísimo y se distanciaron de él. Tras haber vendido sus ornamentos y haber sido destituído, las prostitutas también lo abandonaron y lo insultaron en mérito a su pobreza. Dhrstabuddhi entonces se llenó de ansiedad y también pasó hambre. Pensaba, ‘Qué haré ahora? ¿ A dónde iré? ¿ Cómo haré para mantenerme?’. Seguidamente, comenzó a robar. Los alguaciles del rey lo arrestaron, mas al enterarse de que su padre era el famoso Dhanapãla lo liberaron. Fué apresado y liberado en muchas ocasiones, pero finalmente el avieso Dhrstabuddhi fue apresado, esposado y luego golpeado. Tras azotarlo, los alguaciles de rey le advirtieron, ‘ Oh malvado! Aquí no hay sitio para tí’. No obstante, Dhrstabuddhi fue liberado de su tribulación por su padre e inmediatamente después se adentró en la espesura. Deambulaba aquí y allá, con hambre y sed, padeciendo muchísimo. Eventualmente comenzó a matar leones, venados, jabalíes y lobos para comer. En su mano siempre había un arco dispuesto a la acción, sobre su hombro el zurrón lleno de flechas. También mató a muchos pájaros, como ser cakoras, pavos reales, kankas, palomas y tórtolas. Mató sin vacilar a muchas especies de aves y animales y en tal sentido sus pecados aumentaban día a día. Debido a sus pecados previos, ahora estaba sumergido en un mar de gran pecado. Dhrstabuddhi estaba siempre ansioso y sintiéndose miserable, pero un día, durante el mes de Vaisãkha, por fuerza de algún mérito del pasado, llegó oportunamente hasta el sagrado ãsrama de Kaundiya Muni. El gran sabio acababa justo de bañarse en el Río Ganges y chorreaba agua. Dhrstabuddi tuvo la buena fortuna de tocar algunas de estas gotas que caían de las ropas del sabio. Instantáneamente Dhrstabuddhi fue liberado de la ignorancia y se redujeron sus acciones pecaminosas. Ofreciendo sus humildes reverencias a Kaundiya Muni, Dhrstabuddhi le oró con las manos juntas: ‘Oh gran brãhmana, por favor describe alguna clase de expiación que pueda yo realizar sin demasiado esfuerzo. He cometido muchos pecados en mi vida los cuales ahora me han empobrecido mucho’. El gran rsi replicó, ‘Oh hijo, escucha con gran atención, pues por oírme te liberarás de todos tus pecados remanentes. En la quincena clara de este mes, Vaisãkha, ocurre el sagrado Mohini Ekadasi, que tiene el poder de anular pecados tan vastos y pesados como el Monte Sumeru. Si tú sigues mi consejo y observas fielmente un ayuno en este Ekadasi, que es tan querido al Señor Hari, serás liberado de todas las reacciones pecaminosas de muchísimos nacimientos’. Al oír estas palabras, Dhrstabuddhi prometió con gran alegría observar un ayuno en Mohini Ekadasi, conforme a las instrucciones del sabio. Oh el mejor de los reyes, oh Rama, por ayunar completamente en Mohini Ekadasi, el una vez pecador Dhrstabuddhi, el hijo pródigo del mercader Dhanapãla, fue puro. Después obtuvo una hermosa forma trascendental y, libre al fin de todos los obstáculos, montó sobre Garuda, el transportador de Visnu, hacia la morada suprema del Señor.
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Oh Rãma, el día de ayuno de Mohini Ekãdasi remueve los más oscuros apegos ilusorios por la existencia material. En tal sentido, no hay mejor día de ayuno en los tres mundos’. El Señor Krsna concluyó, ‘Y así, oh Yuddhisthira, no hay sitio de peregrinaje, sacrificio o caridad que pueda dispensar un mérito igual a siquiera una décimo sexta parte del mérito que un devoto Mío fiel obtiene por observar Mohini Ekadasi. Y Aquel que oiga o estudie las glorias del Mohini Ekadasi, obtiene el mérito de donar en caridad mil vacas’. Así termina la narración de las glorias de Vaisãkha-sukla Ekãdasi o Mohini Ekãdasi del Kurma Purãna. Notas 1. Si el ayuno recae en Dvãdasi, de todos modos es llamado Ekãdasi en las literaturas Védicas. Además, en el Garuda Purãna (1.125.6), el Señor Brahma declara a Narada Muni: Öh brahmana, este ayuno debe ser observado cuando hay un Ekãdasi completo, una combinación de Ekãdasi y Dvãdasi, o una combinación de los tres (Ekãdasi, Dvãdasi y Trayodasi) pero nunca en el día que se mezcla Dasami con Ekãdasi”.

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13 Aparã Ekãdasi
Mahãraja Yuddhisthira dijo, “Oh Janãrdana, ¿ cuál es el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Jyestha (MayoJunio)? Deseo oír las glorias de este día sagrado. Por favor nárramelo todo”. El Señor Sri Krsna dijo, “Oh rey, tu pregunta es muy hermosa porque la respuesta beneficiará a toda la sociedad humana. Este Ekãdasi es tan sublime y meritorio que incluso los mayores pecados pueden ser borrados por su potencia. Oh gran rey, el nombre de este Ekãdasi infinitamente meritorio es Aparã Ekadasi. Quienquiera ayune en este día sagrado se vuelve famoso en todo el universo. Incluso pecados tales como matar a un brãhmana, una vaca o un embrión; la blasfemia o tener sexo con la esposa del prójimo, se erradican por completo al observar Aparã Ekãdasi. Oh rey, las personas que pronuncian falso testimonio, son sumamente pecaminosas. La persona que glorifica a otra con falsedad o con sarcasmo; aquel que engaña mientras pesa algo en una balanza; quien fracasa en la ejecución de los deberes de su varna o ãsrama (un hombre descalificado que pose de ser brãhmana, por ejemplo, o una persona que recite los Vedas incorrectamente), aquel que inventa sus propias Escrituras; quien engaña a los demás; aquel que es un astrólogo charlatán, un contador que engaña o un falso doctor ãyurvédico, todos estos son seguramente tan malos como la persona que es testigo falso, y todos están destinados al infierno. Empero, simplemente por observar Aparã Ekadasi, todos esos pecadores se liberan por completo de sus reacciones pecaminosas. Los soldados que caen de su ksatriya-dharma, huyendo del campo de batalla, van a un infierno feroz. Pero, oh Yudhisthira, incluso tal ksatriya caído, si observa el ayuno en Aparã Ekãdasi, es librado de ese gran pecado y va al cielo. El mayor pecador es aquel discípulo que, tras recibir una apropiada educación espiritual de su maestro espiritual, se vuelve contra él y lo blasfema. Tal supuesto discípulo sufre infinitamente. Pero incluso él, si simplemente observa Aparã Ekadasi, puede llegar al mundo espiritual. Escucha, oh rey, Mi descripción de las demás glorias de este Ekãdasi. El mérito obtenido por aquel que realiza todos los siguientes actos piadosos, equivale al mérito alcanzado por aquel que observa el Aparã Ekadasi: bañarse tres veces al día en Puskara-ksetra (1) durante Kãrtika (OctubreNoviembre); bañarse en Prayãga en el mes de Mãgha (Enero-Febrero) cuando el sol está en el Zodíaco; prestar servicio al Señor Siva en Vãrãnasi durante el Siva-rãtri; ofrecer oblaciones a los antepasados en Gayã; bañarse en el sagrado Río Gautami cuando Júpiter transita por Leo; tener el dãrsana del Señor Siva en Kedãranatha; ver al Señor Badrinãtha cuando el sol transita por el signo de Acuario y bañarse en el momento de un eclipse solar en Kuruksetra y donar vacas, elefantes y oro en caridad. Todo el mérito que uno obtiene por realizar
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estos actos piadosos, es obtenido por la persona que observa el ayuno en Aparã Ekãdasi. Además, el mérito alcanzado por aquel que dona una vaca preñada, junto con oro y tierra fértil, es obtenido también por quien ayuna ese día. En otras palabras, Aparã Ekãdasi es un hacha que corta el árbol completamente maduro de las acciones pecaminosas, es un fuego forestal que quema los pecados como si fueran leña, es el sol ardiente delante de las malas acciones oscuras individuales, y es un león que caza al acecho al humilde venado de la impiedad. En consecuencia, oh Yudhisthira, quienquiera tema verdaderamente sus pecados pasados y presentes, debe observar Aparã Ekadasi muy estrictamente. Quien no observe este ayuno debe nacer nuevamente en el mundo material, como una burbuja entre millones en un enorme organismo acuático, o como una hormiguita entre todas las demás especies. (2) Por consiguiente, uno debe observar fielmente el sagrado Aparã Ekãdasi y adorar a la Suprema Personalidad de Dios, Sri Trivikrama. Quien así lo haga, se libera de todos sus pecados y es promovido a la morada del Señor Visnu. Oh Bhãrata, te he descrito de este modo la importancia del santo Aparã Ekãdasi para beneficio de toda la humanidad. Oh rey, todo aquel que oiga o lea esta descripción, es ciertamente liberado de toda clase de pecados.” Así termina la narración de las glorias del Jyestha-krsna Ekãdasi o Aparã Ekãdasi del Brahmanda Purãna. Notas 1. Puskara-ksetra, en India occidental, es el único lugar de la Tierra donde se puede encontrar un templo genuino del Señor Brahmã. 2. Los Vedas declaran, narãh budbudã samãh: “La forma humana de vida es como una burbuja en el agua”. En el agua, se forman muchas burbujas y súbitamente se deshacen unos segundos después. En tal sentido, si una persona no utiliza este singular cuerpo humano para servir a la Suprema Personalidad de Dios, Sri Krsna, su vida no tiene más valor ni permanencia que una burbuja en el agua. Por consiguiente, como el Señor recomienda aquí, debemos Servirlo ayunando en Hari-vãsara o Ekãdasi, Al respecto, Srila Prabhupãda escribe en el Srimad-Bhagavatam (2.1.4 significado), “El gran océano de la existencia material se sacude con las olas del tiempo y las así denominadas condiciones de vida son algo parecido a burbujas de espuma, que aparecen ante nosotros como el ser corporal, la esposa, los hijos, la sociedad, los compatriotas, etc. Debido a la falta de conocimiento del ser, nos volvemos víctimas por la fuerza de la ignorancia y de este modo desperdiciamos la valiosa energía de la vida humana en una búsqueda vana de condiciones de vida permanentes, que en este mundo material son imposibles”.

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14 Nirjalã Ekãdasi
En una ocasión, el hermano menor de Mahãraja Yudhisthira, preguntó al gran sabio Srila Vyasadeva, el abuelo de los Pandavas, si era posible volver al mundo espiritual sin haber observado todas las reglas y regulaciones de los ayunos Ekãdasi, Bhimasena dijo “Oh abuelo inmensamente inteligente, mi hermano Yudhisthira, mi querida madre Kunti y mi amada esposa Draupadi, así como Arjuna, Nakula y Sahadeva, ayunan completamente en Ekadasi y acatan estrictamente todas las reglas y regulaciones de ese día sagrado. Siendo muy religiosos, ellos siempre me dicen que yo también debo ayunar ese día. Pero, oh abuelo, yo les digo que no puedo vivir sin comcer, porque el hambre es insoportable para mí. Doy ampliamente en caridad y adoro a Sri Kesava con propiedad, pero no puedo ayunar en Ekãdasi. Por favor, dime ahora como puedo obtener el mismo resultado sin ayunar”. Al oir estas palabras, Srila Vyãsadeva replicó, “Si tú quieres ir a los planetas celestiales y evitar los planetas infernales, debes ciertamente observar un ayuno tanto en el Ekãdasi claro como oscuro”. Bhima dijo, “Oh abuelo sumamente inteligente, por favor atiende mi ruego. Oh el mayor de los munis, dado que no puedo vivir sin comer si solo como una vez al día, ¿ cómo puedo vivir si ayuno completamente? Dentro de mi estómago arde un fuego especial llamado vrka, el fuego de la digestión. (1) Solo cuando como a mi entera satisfacción ese fuego de mi estómago está satisfecho. Oh gran sabio, quizás yo solo sea capaz de ayunar solo una vez, luego te ruego que me digas si hay un Ekadasi que incluye a todos los demás Ekãdasis. Yo observaré fielmente ese ayuno, con la esperanza de ser idóneo para la liberación”. Srila Vyãsadeva replicó, “Oh rey, tú me has oído referir las diversas clases de deberes ocupacionales, como ser las elaboradas ceremonias Védicas. En Kali-yuga, sin embargo, nadie puede observar todos estos deberes ocupacionales con propiedad. Por consiguiente, ahora te referiré la forma en que, prácticamente sin esfuerzo alguno, uno puede sobrellevar determinada austeridad y obtener el mayor beneficio y felicidad resultante. La esencia de lo que está escrito en las literaturas Védicas conocidas como los Purãnas, es que no se debe comer en la quincena oscura o clara de los Ekãdasis (2). Quien ayuna en Ekãdasi es salvado de ir a los planetas infernales”. Al oír las palabras de Vyãsadeva, Bhimasena, el más fuerte de los guerreros, se asustó y comenzó a sacudirse como una hoja en un árbol baniano, movida por un fuerte viento. El atemorizado Bhimasena dijo, “Oh abuelo, ¿qué he de hacer? ¡ Soy completamente incapaz de ayunar dos veces al mes durante todo el año! Por favor háblame de ese día de ayuno que me dispensará el mayor beneficio!”.

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Vyãsadeva replicó, “Sin beber siquiera agua, debes ayunar en el Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Jyestha (Mayo-Junio), cuando el sol viaja por el signo de Géminis y Tauro. Conforme a las personalidades eruditas, en este día uno debe bañarse y realizar ãcamana para la purificación. Empero, mientras se realiza el ãcamana, solo se puede beber la cantidad de agua equivalente a una gota de oro o la cantidad en que puede sumergirse una semilla de mostaza. Solo esta cantidad de agua debe ser colocada en la palma de la mano, cuya forma debe ser semejante a la oreja de una vaca. Si se bebe más agua, es como haber bebido vino. Ciertamente no se debe comer nada, pues si así se hace, se rompe el ayuno. Este rígido ayuno tiene efecto desde el amanecer de Ekãdasi al ocaso de Dvãdasi. Si una persona se esfuerza por observar este gran ayuno muy estrictamente, fácilmente obtiene los resultados de observar los veinticuatro ayunos Ekadasi durante todo el año. En Dvãdasi, el devoto debe bañarse temprano a la mañana. Luego, de acuerdo a las reglas y regulaciones prescritas y dependiendo de su habilidad, debe dar algo de oro o agua a los brahmanas dignos, Finalmente, debe honrar el prasadam con un brahmana. Oh Bhimasena aquel que ayune en este Ekãdasi especial, cosecha de ese modo los beneficios de haber ayunado en cada Ekãdasi durante el año. De ello no hay duda. Oh Bhima, oye ahora el mérito específico que se obtiene por ayunar en este Ekãdasi. El Señor Supremo Kesava, quien sostiene una caracola, un disco, una maza y un loto, me lo dijo personalmente, ‘Todos deben refugiarse en Mí y acatar Mis instrucciones’. Luego me dijo que quien ayune en este Ekãdasi, sin beber agua ni comer, se libera de todas las reacciones pecaminosas, y que quien observe el difícil nirjala en Jyestha-sukla Ekãdasi, cosecha ciertamente el beneficio de todos los demás ayunos Ekãdasis. Oh Bhimasena, en Kali-yuga, la Era de riña e hipocresía, cuando todos los principios de los Vedas estén sumamente destruídos o considerablemente minimizados, y cuando no exista la apropiada caridad u observancia de los antiguos principios Védicos y ceremonias, ¿ cómo habrá algún medio posible de purificar el ser? Pero existe una oportunidad de ayunar en Ekãdasi y liberarse de todos los pecados pasados. Oh hijo de Vãyu, ¿qué más te puedo decir? No debes comer durante los Ekãdasis claro y oscuro, y también debes abandonar el beber agua en el día particularmente auspicioso de Jyestha-sukla Ekãdasi. Oh Vrdodara, quienquiera ayune en este Ekãdasi, recibe los méritos de bañarse en todos los lugares de peregrinaje, dar toda clase de caridades y ayunar en todos los Ekãdasis claros y oscuros. De ello no hay duda. Oh tigre entre los hombres, quienquiera ayune en este Ekãdasi, ciertamente se convierte en una gran persona y obtiene toda riqueza, granos, fuerza y salud. Y en el temible momento de la muerte, los terribles Yamadutas, cuya tez es negro-amarilla, y que esgrimen enormes mazas y sogas místicas pãsa en el aire, se rehusarán a acercarse a él. Antes bien, un alma fiel será llevada de inmediato a la morada suprema del Señor Visnu por los Visnudutas, cuyas formas trascendentalmente hermosas están vestidas con lujosas ropas amarillas y que sostienen un disco, una maza, una caracola y un loto en sus cuatro manos. Es para obtener todos estos beneficios

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que uno debe ciertamente ayunar en este Ekãdasi tan importante, incluso de agua”. Cuando los otros Pandavas oyeron sobre los beneficios a ser obtenidos por seguir el Jyestha-sukla Ekãdasi, resolvieron observarlo exactamente como Srila Vyãsadeva lo había explicado a su hermano mayor, Bhimasena. Todos los Pandavas lo observaron, absteniéndose de comer o de beber nada, y en tal sentido, este día es conocido como Pãndava-nirjalã Ekãdasi. (3) Srila Vyãsadeva continuó, “Oh Bhima, por consiguiente, tú debes observar este importante ayuno para remover todas tus reacciones pecaminosas del pasado. Debes orar a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna, de este modo: ‘Oh Señor de todos los semidioses, oh Suprema Personalidad de Dios, hoy observaré Ekãdasi sin tomar siquiera agua. Oh infinito Ananta, romperé el ayuno al día siguiente, Dvãdasi’. De ahí en más, para remover todos sus pecados, el devoto debe honrar este ayuno Ekãdasi con absoluta fe en el Señor y con absoluto control de sus sentidos. Ya sea que dichos pecados sean tan voluminosos como el Monte Sumeru o la Colina Mandarãcala, si el o ella observa este Ekãdasi, todos los pecados son anulados y reducidos a cenizas. Tal es el gran poder de este Ekãdasi. Oh el mejor de los seres humanos, aunque una persona debe dar asimismo agua y vacas en caridad durante este Ekãdasi, si por algún motivo no pudiera hacerlo, entonces debe dar a un brãhmana calificado alguna ropa o un recipiente lleno de agua. Ciertamente, el mérito obtenido solo por dar agua, equivale al obtenido por dar oro diez millones de veces al día. Oh Bhima, el Señor Sri Krsna ha dicho que quienquiera observe este Ekãdasi, debe tomar un baño sagrado, dar caridad a una persona digna, cantar los santos nombres del Señor en una japa-mala y realizar alguna clase de sacrificio recomendado, pues por hacer estas cosas en este día, uno recibe beneficios imperecederos. No hace falta efectuar ninguna otra clase de deber religioso. La observancia de este ayuno Ekãdasi por sí sola, promueve a la morada suprema de Sri Visnu. Oh el mejor de los Kurus, si uno dona oro, ropa o cualquier otra cosa en este día, el mérito obtenido es imperecedero. Recuerda que quienquiera coma granos en Ekãdasi, se contamina por el pecado y ciertamente solo come pecado. En efecto, ya se ha vuelto un comedor de perro, y después de la muerte sufre una existencia infernal. Pero aquel que observe este sagrado Jyestha-sukla Ekãdasi y de algo en caridad, ciertamente alcanza la liberación del ciclo del nacimiento y la muerte repetidos y llega a la morada suprema. Observando este Ekãdasi, que está combinado con Dvadasi, libera del horrible pecado de matar a un brãhmana, beber licor y vino, llegar a envidiar al maestro espiritual e ignorar sus instrucciones y decir mentiras contiuamente. Además, oh el mejor de los seres, cualquier hombre o mujer que observe este ayuno con propiedad, y adore al Señor Supremo Jalasayi (Aquel que duerme en el agua) y que al día siguiente satisfaga a un brãhmana calificado con buenos dulces y una donación de vacas y dinero, tal persona ciertamente complace al Señor Supremo Vasudeva, tanto, que cien generaciones anteriores de su familia van indudablemente a la morada del Señor Supremo, aunque hayan sido muy pecadores o de mal carácter y culpables de suicidio.

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Ciertamente, quien observe este Ekãdasi, asciende en un glorioso aeroplano celestial (vimãna) a dicha morada. Aquel que en este día de a un brãhmana un vaso de agua, una sombrilla o zapatos, seguramente va al cielo. Ciertamente, aquel que simplemente oiga estas glorias, también llega a la morada trascendental del Señor Supremo Sri Visnu. Todo aquel que realice la ceremonia srãddha a los antepasados en el día de la luna oscura llamado amãvasya, particularmente si ocurre durante el momento de un eclipse solar, indudablemente obtiene un gran mérito. Pero este mismo mérito es obtenido por quien simplemente oiga esta sagrada narración, tan poderoso y tan querido al Señor es este Ekãdasi. Uno debe asear sus dientes apropiadamente y sin comer o beber, observar este Ekãdasi para complacer al Señor Supremo, Kesava. El día después de Ekãdasi, uno debe adorar a la Suprema Personalidad de Dios en Su forma como Trivikrama, ofreciéndoLe agua, flores, incienso y una lamparilla brillante ardiente. Luego el devoto ha de orar con el corazón: ‘Oh Dios de dioses, Oh liberador de todos, Oh Hrsikesa, amo de los sentidos, ten la amabilidad de dispensar sobre mí el don de la liberación, aunque yo no pueda ofrecerTe nada más que este humilde vaso lleno de agua’. Seguidamente, el devoto debe donar el recipiente con agua a un brãhmana. Oh Bhimasena, después de observar este Ekãdasi y donar los artículos recomendados de acuerdo a la capacidad individual, el devoto debe alimentar a los brãhmanas y seguidamente honrar el prasadam en silencio”. Srila Vyãsadeva concluyó, “Te ruego encarecidamente que ayunes en este Dvãdasi auspicioso, purificante y devorador de pecados, tal como te lo he delineado. En tal sentido, serás librado por completo de todos los pecados y alcanzarás la morada suprema”. Así termina la narración de las glorias de Jyestha-sukla Ekãdasi o Bhimaseni-nirjalã Ekãdasi, del Brahma-vaivarta Purãna.

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Notas 1. Agni, el dios del fuego, desciende del Señor Visnu a través de Brahma, de Brahma a Angirasa, de Angirasa a Brhaspati y de Brhaspati a Samuy, quien era el padre de Agni. El es el portero a cargo de Nairtti, la dirección sudeste. Es uno de los ocho elementos materiales y al igual que Mahãraja Pariksit, es muy experto en examinar las cosas. El examinó una vez a Mahãraja Sibi, adoptando la forma de una paloma. (Para más información ver Srimad Bhagavatam de Srila Prabhupada (1.12.20 significado) Agni se divide en tres categorías: Dãvagni, el fuego en la madera, Jatharãgni, el fuego de la digestión en el estómago y Vadavãgni, el fuego que crea niebla cuando se mezclan las corrientes cálidas y frías en el océano. Otro nombre para el fuego de la digestión es Vrka. Fue este fuego poderoso el que moraba en el estómago de Bhimasena. 2. Como se declara en el Srimad-Bhagavatam (12.13.12 y 15), el propio Bhagavatam es la esencia de toda la filosofía Vedanta (sara-vedanta-sãram) y el mensaje inequívoco del Bhagavatam es la completa rendición al Señor Krsna y la prestación de servicio devocional amoroso a El. Observar estrictamente Ekãdasi, es una gran ayuda en dicho proceso de ahí que Srila Vyãsadeva está simplemente remarcando a Bhima la importancia de Ekãdasi. 3. Aunque astrológicamente el ayuno recae en Dvãdasi, en la civilización Védica es de todos modos conocido como Ekãdasi.

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15 Yogini Ekadasi
Mahãraja Yudhistira dijo, “Oh Señor Supremo, he oído las glorias de Nirjalã Ekadasi, que ocurren durante la quincena clara del mes de Jyestha. Ahora deseo oír sobre el Ekadasi que ocurre durante la parte oscura del mes de Asãdha (Junio-Julio). Ten la amabilidad de describírmelo en detalle, oh matador del demonio Madhu. El Señor Supremo Sri Krsna, replicó, “Oh rey, te referiré lo mejor de todos los días de ayuno, el Ekãdasi que viene durante la parte oscura del mes de Asãdha. Famoso como Yogini Ekãdasi, remueve toda clase de reacciones pecaminosas y concede la liberación suprema. Oh el mejor de los reyes, este Ekadasi libera a las personas que están ahogándose en el océano de la existencia material y las transporta a la orilla del mundo espiritual. En todos estos tres mundos, es el principal de los días sagrados de ayuno. Te revelaré esta verdad narrándote una historia relatada en los Puranas. El rey de Alakãpuri -Kuvera, el tesorero de los semidioses- era un devoto resuelto del Señor Siva. El empleó a un sirviente de nombre Hemamãli como su jardinero personal. Hemamãli, un Yaksa, estaba muy atraído lujuriosamente por su vistosa esposa, Svarupa-vati, quien tenía grandes ojos encantadores. El deber diario de Hemamãli era ir diariamente a visitar el Lago Mãnasarovara y traer flores para su amo Kuvera, las que luego eran utilizadas en la adoración del Señor Siva. Un día, tras recoger las flores, Hemamãli regresó con su esposa en lugar de ir directamente a su amo y cumplir con su deber. Absorto en asuntos amorosos con su esposa, se olvidó de volver a la morada de Kuvera. Oh rey, mientras Hemamãli estaba disfrutando con su esposa, Kuvera comenzó a adorar al Señor Siva en su palacio y pronto descubrió que allí no había flores listas para la puja del mediodía. La falta de un artículo tan importante enojó al gran semidiós, quien preguntó a un mensajero Yaksa, “Porqué el sucio de corazón Hemamãli no ha venido con la ofrenda diaria de flores? Ve y averigua el motivo exacto y vuelve personalmente a informarme”. El Yaksa regresó y le dijo a Kuvera, “Oh querido señor, Hemamãli está disfrutando libremente del sexo con su esposa”. Kuvera se enojó muchísimo al enterarse y de inmediato mandó llamar al bajo Hemamãli. Sabiendo que había sido indolente en el cumplimiento de su deber, Hemamãli se acercó a su amo con gran temor. El jardinero primero ofreció sus reverencias y luego permaneció de pie delante de su señor, cuyos ojos se habían puestos rojos de ira y cuyos labios temblaban. Airado, Kuvera gritó, “Oh bribón pecaminoso! ¡Oh destructor de los principios religiosos! ¡Tú eres una ofensa para los semidioses! ¡Por lo tanto te maldigo a que padezcas la lepra blanca y a que seas separado de tu amada esposa! ¡Solo te mereces un

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inmenso sufrimiento! ¡Oh necio mal nacido, abandona este sitio de inmediato y encamínate a los planetas inferiores!”. Y así Hemamãli cayó de inmediato de Alakãpuri y se enfermó con la terrible aflicción de la lepra blanca. Se despertó en una selva espesa y temible, donde no había nada para comer o beber. Así pues, pasaba sus días miserablemente, incapaz de dormir por la noche debido al dolor. Sufría tanto en Invierno como en Verano, pero dado que continuaba adorando al Señor Siva fielmente, su conciencia se mantuvo pura y estable. Aunque implicado por un gran pecado y sus reacciones concomitantes, recordó su vida pasada en mérito a su piedad. Tras vagar por algún tiempo aquí y allá, sobre las montañas y a través de los llanos, Hemamãli eventualmente llegó hasta la amplia cadena de los Himalayas. Allí tuvo la buena fortuna de encontrar al gran santo Mãrkandeya Rsi, el mejor de los ascetas, cuya duración de vida, se refiere, se extiende a siete días de Brahma. (1). Mãrkandeya estaba sentado pacíficamente en su asrama, tan refulgente como un segundo Brahmã. Hemamãli, sintiéndose muy pecaminoso, permaneció parado lejos del sabio magnificente y ofreció sus humildes reverencias y plegarias. Siempre interesado en el bienestar de los demás, Mãrkandeva vio al leproso y lo llamó, “Oh tú, ¿qué clase de acciones pecaminosas has hecho para ganar esta aflicción temible?”. Al oírlo, Hemamãti replicó, “Querido señor, yo soy un sirviente Yaksa del Señor Kuvera y mi nombre es Hemamãli. Mi servicio diario era recoger flores del Lago Mãnasarovara para la adoración del Señor Siva por parte de mi amo, pero un día me retrasé en regresar con la ofrenda porque me abrumé de pasión por mi hermosa esposa. Cuando mi amo descubrió el motivo de mi tardanza, me maldijo con gran ira. Así pues, ahora estoy desprovisto de mi hogar, esposa y servicio. Por fortuna, he llegado hasta tí y ahora tengo la esperanza de recibir de tí una auspiciosa bendición, pues se que los devotos del Señor Supremo se interesan en el corazón por el bienestar de los demás. Esa es su gran naturaleza. ¡Oh el mejor de los sabios, por favor ayúdame! (2) Mãrkendeya Rsi replicó, “Dado que me has dicho la verdad, te hablaré sobre un día de ayuno que te beneficiará grandemente. Si tu ayunas en el Ekãdasi que aparece durante la quincena oscura del mes de Asádha, seguramente serás librado de esta terrible maldición”. Al oír estas benditas palabras del renombrado sabio, Hemamãli cayó al suelo completamente agradecido y le ofreció sus humildes reverencias. Pero Mãrkendeya se puso de pie e hizo levantar a Hemamãli, colmándolo de una indescriptible felicidad. Así pues, como el sabio le había instruído, Hemamãli observó debidamente el ayuno Ekãdasi y por su influencia se convirtió nuevamente en un apuesto Yaksa. Luego regresó a su hogar, donde vivió muy felizmente con su esposa”. El Señor Krsna concluyó, “Luego puedes apreciar prestamente, oh Yudhisthira, que ayunar en el Yogini Ekãdasi es muy poderoso y auspicioso . Cualesquiera mérito se obtenga por alimentar a ochenta y ocho mil brãhmanas piadosos, se obtiene simplemente por observar un ayuno estricto en Yogini Ekãdasi. Aquel que ayune en este Ekãdasi sagrado destruye cúmulos de reacciones pecaminosas pasadas y se vuelve muy piadoso. Oh, rey, así pues te he explicado la pureza del Yogini Ekãdasi”.
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Así termina la narración de las glorias del Asadha-krsna Ekãdasi o Yogini Ekãdasi, del Brahma-vaivarta Purãna.

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Notas 1. Un día de Brahmã (doce horas) se refiere tiene una duración de mil ciclos de las cuatro yugas: Satya, Tretã, Dvãpara y Kali. Dado que estas cuatro eras duran 4.320.000 años, un día completo de veinticuatro horas de Brahmã, son 8.640.000.000 años, y siete de esos días son 60.480.000.000 años. Este es el asombroso período de vida de Mãrkandeya Rsi, el más prolongado de la tierra. 2. La literatura Védica declara. pibanti nadyã svayam eva nã jalam svayam na khãdanti phãlañi vrksã nãdanti sasyam khalu pãrivãhã paropakãrãya satãm vibhutayah “Tal como los ríos no beben su propia agua, sino que fluyen para beneficio de los otros, tal como los árboles cargados de frutos no comen de su propio fruto sino que los sustentan para los demás, tal como las nubes no beben su propia lluvia sino que la derraman para los demás, así los santos viven simplemente para los demás”. Cãnakya Pandita dice, sãdhunãm darsanam punyam tirtha-bhutãr hi sãdhavah kãlena phalate tirtha sadyah sãdhu-samãgamah “Meramente ver a un devoto puro de Krsna es más purificante que visitar un sitio sagrado de peregrinaje, pues mientras un sitio sagrado purifica solo después de largo tiempo, la visión de un devoto puro purifica de inmediato”. 3. Puesto que Hemamãli deseaba regresar al plano celestial y con su esposa, su observancia de Ekãdasi resultó en su obtención de este objetivo material. Pero un devoto de Krsna observa Ekãdasi solo con el deseo de incrementar su devoción por el Señor, y en tal sentido, obtiene un resultado espiritual.

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16 Padma Ekãdasi
Mahãraja Yudhisthira dijo, “Oh Kesava, ¿cuál es el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Asãdha (Junio-Julio)? ¿Quién es la Deidad adorable para este día auspicioso y cuál es el proceso de observarlo?” El Señor Sri Krsna replicó, “Oh cuidador de este planeta terrenal, te referiré con agrado una maravillosa historia que el Señor Brahmã narrara en una ocasión a su hijo Nãradji. Un día Narada le preguntó a su padre: “ Cómo se llama el Ekãdasi que ocurre durante la parte clara del mes de Asãdha? Ten la amabilidad de decirme cómo debo observar este Ekãdasi y en tal sentido, complacer al Señor Supremo Visnu”. El Señor Brahma replicó, “Oh gran orador, oh el mejor de todos los sabios, oh devoto purísimo del Señor Visnu, tu pregunta es excelente. No hay nada mejor que Ekãdasi, el día del Señor hari, en este o cualquier otro mundo. Anula incluso el peor de los pecados si es observado apropiadamente. Por este motivo, te hablaré sobre el Asadha-sukla Ekãdasi. Ayunar en este Ekãdasi purifica de todos los pecados y cumple todos los deseos. Por consiguiente, quienquiera descuide la observación de este sagrado día de ayuno, es un buen candidato para entrar al infierno. Asãdha-sukla Ekãdasi es también famoso como Padmã Ekãdasi. Tan solo para complacer a Harikesa, el amo de los sentidos, uno debe ayunar en este día. Escucha cuidadosamente, oh Narada, mi relato de una maravillosa historia de las Escrituras concerniente a este Ekãdasi. Meramente por oír este relato, se destruye toda clase de pecados, junto con todos los obstáculos en el sendero hacia la perfección espiritual. Oh hijo, había una vez un rey santo en la dinastía Sol cuyo nombre era Mãndhata. Dado que siempre honró a la verdad, fue designado emperador. El cuidó de sus súbditos como si fueran sus propios hijos. Debido a su piedad y gran religiosidad, en su reino no había pestilencia, sequía ni enfermedad de ninguna clase. Todos sus súbditos no solo estaban libres de toda clase de perturbaciones, sino que también eran muy ricos. El propio tesoro del rey era ajeno a cualquier dinero mal habido y de tal modo reinó felizmente por muchos años. Una vez, sin embargo, debido a algún pecado en su reino, hubo una sequía que duró tres años. Las personas se morían de hambre. La falta de granos alimenticios les imposibilitó la ejecución de los sacrificios Védicos, el ofrecer oblaciones a sus antepasados y semidioses, ocuparse en la adoración ritual o siquiera estudiar las literaturas Védicas. Finalmente, todos se presentaron ante su amado rey en una gran asamblea y dijeron, “Oh, rey, tú siempre velas por nuestro bienestar, de modo que ahora solicitamos humildemente tu ayuda. Todos y todo en este mundo necesita del agua. Sin
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agua, prácticamente todo es inútil o está muerto. Los Vedas llaman al agua nãra y dado que la Suprema Personalidad de Dios duerme sobre el agua, Su nombre es Narãyana. Dios hace Su propia morada en el agua y descansa allí. (1) En Su forma como las nubes, el Señor Supremo está presente por todo el cielo y vierte el agua, de la cual crece el grano que mantiene a toda entidad viviente. Oh rey, la severa sequía ha causado una gran falta de granos valiosos por lo que todos somos miserables y la población está mermando. Oh el mejor de los regentes en la tierra, por favor encuentra alguna solución a este problema y devuélvenos la paz y la prosperidad”. El rey replicó, “Decís verdad pues los granos son como el Brahman, la Verdad Absoluta, que vive dentro de los granos y en consecuencia sustenta a todos los seres. Ciertamente, es debido a los granos que vive el universo entero. Ahora bien, ¿porqué hay una terrible sequía en nuestro reino? Las Escrituras sagradas analizan este tema muy acabadamente. Si un rey es irreligioso, tanto él como sus súbditos sufren. He meditado en la causa de nuestro problema por mucho tiempo, pero después de indagar en mi pasado y presenta, digo honestamente que no encuentro ningún pecado. Empero, para bien de todos ustedes, trataré de remediar la situación”. Así pensando, el Rey Mãndhata reunió a su ejército y entorno, me ofreció sus reverencias y seguidamente se adentró en la espesura. Deambuló aquí y allá, buscando los grandes sabios en sus ãsramas y preguntándoles la forma de resolver la crisis en su reino. Finalmente llegó al ãsrama de uno de mis otros hijos, Angirã Muni, cuya refulgencia iluminaba en todos los sentidos. Sentado en su ermita, Angirã parecía un segundo Brahmã. El Rey Mãndhata estaba muy complacido de ver al sabio exaltado, cuyos sentidos estaban perfectamente controlados. El rey de inmediato desmontó de su caballo y ofreció sus respetuosas reverencias a los pies de loto de Angira Rsi. Luego el rey oró por sus bendiciones con las manos juntas. Ese santo personaje a su vez bendijo al rey con mantras sagrados, seguidamente le preguntó sobre el bienestar de los siete miembros de su reino. (2) Tras referir al sabio la condición de los siete miembros de su reino, el Rey Mandhãta preguntó por la felicidad del mismo. Luego Angirã Rsi preguntó al rey porqué había emprendido un viaje tan difícil y el rey le relató la aflicción que estaba padeciendo su reino. El rey dijo, “Oh gran sabio, estoy gobernando y manteniendo mi reino siguiendo los mandatos Védicos por lo que no comprendo el motivo de la sequía. Para resolver este misterio es que he venido hasta tí por ayuda. Por favor ayúdame a aliviar el padecimiento de mis súbditos”. Angirã Rsi dijo al rey, “La era actual, Satya-yuga es la mejor de todas las eras, pues en esta era el Dharma se sustenta en cuatro patas. (3) En esta era todos respetan a los brãhmanas como los miembros más excelsos de la sociedad. Además, todos cumplen con sus deberes ocupacionales y solo los brãhmanas nacidos dos veces tienen permiso para realizar las austeridades y penitencias Védicas. Aunque esta es la norma, oh león entre los reyes, hay un sudra que está celebrando ilegalmente los ritos de austeridad y penitencia en tu reino. Es por eso que no llueve en tu tierra. Tú debes en consecuencia
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castigar a este obrero con la muerte, pues por así hacerlo, removerás la contaminación y restaurarás la paz para tus súbditos”. El rey replicó, “ Cómo matar a un ejecutor inofensivo de austeridades? Por favor, bríndame alguna solución espiritual”. El gran sabio Angirã replicó, “Oh rey, tú debes observar un ayuno en el Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Asãdha. Este día auspicioso es llamado Padmã Ekãdasi y por su influencia es seguro que las lluvias copiosas volverán a tu reino. Este Ekãdasi concede la perfección a sus fieles observadores, remueve toda clase de malos elementos y destruye todos los obstáculos en el sendero hacia la perfección. Oh rey, tú, tus parientes y tus súbditos deben todos observar este sagrado ayuno Ekãdasi. Luego, todo en tu reino volverá indudablemente a la normalidad. “ Al oír estas palabras, el rey ofreció sus reverencias y luego regresó a su palacio. Cuando llegó Padma Ekãdasi, el Rey Mandhãtã reunió a todos los brãhmanas, ksatriyas, vaisyas y sudras de su reino y les ordenó que observaran estrictamente este importante día de ayuno. Después que lo hubieran observado, cayeron las lluvias tal como el sabio había pronosticado y en su debido momento hubo abundantes cultivos y una rica cosecha de granos. Por la misericordia del Señor Supremo Hrsikesa, el amo de los sentidos, todos los súbditos del Rey Mãndhãtã fueron sumamente felices y prósperos. En consecuencia, Oh Narada, todos deben observar este ayuno Ekãdasi muy estrictamente, pues concede toda clase de felicidad, así como la liberación última sobre el devoto fiel”. El Señor Sri Krsna concluyó, “Mi querido Yudhisthira, Padma Ekãdasi es tan poderoso que quien simplemente lea u oiga sus glorias, se vuelve completamente puro. Oh Pãndava, quien desee Complacerme, debe observar estrictamente este Ekãdasi, que es también conocido como Deva-sayani Ekãdasi. (4) Oh león entre los reyes, quienquiera desee la liberación debe observar regularmente un ayuno en este Ekãdasi, que es también el día en que comienza el ayuno Cãturmasya”. Así termina la narración de las glorias del Ãsadha-sukla Ekãdasi también conocido como Padmã Ekãdasi o Deva-sayani Ekãdasi del Bhavisya-uttara Purãna. Notas 1. Se explica que hay tres cosas que no pueden subsistir sin agua: las perlas, los seres humanos y la harina. La cualidad esencial de una perla es su brillo y el mismo se debe al agua. La esencia de un hombre es su semen, cuyo principal constituyente es el agua y sin agua la harina no puede ser convertida en masa para luego ser horneada e ingerida. A veces se llama al agua jalanãrayana, el Señor Supremo en la forma de agua. 2. Los siete miembros de un dominio real son: el propio rey, sus ministros, su tesoro, sus fuerzas militares, sus aliados, los brãhmanas, los sacrificios realizados en su reino y las necesidades de sus súbditos.

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3. Las cuatro patas del Dharma son la veracidad, la austeridad, la misericordia y la limpieza. 4. Deva-sayani o Visnu-sayani indica el día en que el Señor Visnu va a dormir con todos los semidioses. Se explica que después de este día, uno no debe realizar ninguna nueva ceremonia auspiciosa hasta Devotthãni Ekãdasi, que ocurre durante el mes de Kãrtika (Octubre-Noviembre), porque los semidioses, estando dormidos, no pueden ser invitados a la arena del sacrificio y porque el sol está viajando por su curso sur.

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17 Kãmikã Ekadasi
Mahãraja Yudhisthira dijo, “Oh Señor Supremo, he oído de Tí las glorias de ayunar en Deva-sayani Ekãdasi, que ocurre durante la parte clara del mes de Asãdha. Ahora me agradaría oir sobre el Ekãdasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Srãvana (Julio-Agosto). Oh Govinda. por favor sé misericordioso conmigo y explica sus glorias. Oh Vasudeva, Te ofrezco mis humildes reverencias”. El Señor Supremo Krsna replicó, “Oh rey, por favor escucha atentamente mientras te describo la auspiciosa influencia de este día de ayuno sagrado que remueve todos los pecados. Narada Muni le preguntó una vez al Señor Brahma sobre este mismo tópico. ‘Oh regente de todo’-dijo Nãradji-. ‘Oh tú que te sientas sobre un trono de loto, por favor dime el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Srãvana. Por favor, dime asimismo qué Deidad es adorada en ese día sagrado, el proceso que se debe seguir para observarlo y el mérito que concede’. El Señor Brahmã replicó, ‘Mi querido hijo Nãrada, para beneficio de toda la humanidad te relataré felizmente todo lo que deseas saber, pues meramente por oir las glorias de Kãmikã Ekãdasi se obtiene el mismo mérito que el concedido por un sacrificio de caballo. Ciertamente, gran mérito es el obtenido por aquel que adora y quien asimismo medita en los pies de loto del Señor Gadãdhara de cuatro brazos, quien sostiene la caracola, el disco, la maza y el loto en Sus manos y quien es también conocido como Sridhara, Hari, Visnu, Mãdhava y Madhusudana. Y las bendiciones alcanzadas por una persona que adora al Señor Visnu exclusivamente, son mucho más grandes que las alcanzadas por aquel que toma un baño sagrado en el Ganges en Kãsi (Vãrãnasi) en el bosque de Naimisãranya o en Puskara, donde se me adora. (1) Pero aquel que observa el Kãmikã Ekãdasi y también adora al Señor Sri Krsna obtiene un mérito mayor que aquel que tiene el dãrsana del Señor Kedãranãtha en los Himalayas o quien se bañe en Kuruksetra durante un eclipse solar o quien donde toda la tierra en caridad, incluyendo sus selvas y océanos o quien se bañe en el Río Gandaki o el Río Godavari en un día de luna llena que recae en Lunes, cuando se unen Leo y Júpiter. Observar Kãmika Ekãdasi dispensa el mismo mérito que donar una vaca lechera y su ternero, junto con su sustento. En este día, quienquiera adore al Señor Sridhara-deva, Visnu, es glorificado por los semidioses, Gandharvas, Pannagas y Nãgas. Aquellos que teman a sus pecados del pasado y estén completamente inmersos en la vida material pecaminosa, deben observar este excelente Ekãdasi conforme a su habilidad y en tal sentido, obtener la liberación. Este Ekãdasi es el más puro de todos los días y el más poderoso para remover los pecados. Oh Nãrada, el propio Señor Hari dijo en una ocasión sobre este

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Ekãdasi, ‘Aquel que ayune en Kãmika Ekãdasi obtiene mucho más mérito que quien estudia todas las literaturas espirituales’. Todo aquel que ayune en este día particular y permanezca despierto durante toda la noche, nunca experimentará la ira de Yamarãja, la muerte personificada. Quienquiera observe Kãmikã Ekãdasi no tendrá que padecer futuros nacimientos y en el pasado muchos yogis que ayunaron en este día fueron al mundo espiritual. Por consiguiente, uno debe seguir las huellas auspiciosas de sus pasos y observar estrictamente un ayuno en este Ekãdasi. Quienquiera adore al SeñorHari con hojas de tulasi, es liberado de todas las implicancias del pecado. Ciertamente, vive sin ser tocado por el pecado, como la hoja del loto que aunque está en el agua, no es tocada por ella. Quienquiera ofrezca al Señor Hari una sola hoja de un árbol de tulasi, alcanza tanto mérito como quien entrega en caridad doscientos gramos de oro y ochocientos gramos de plata. La Suprema Personalida de Dios se complace más por quien Le ofrece una hoja de tulasi que por aquel que Lo adora con perlas, rubíes, topacios, diamantes, lapislázulis, zafiros, piedras gomedã, esmeralfas y coral. Aquel que ofrezca al Señor Kesava mañjaris recién brotados de la sagrada planta tulasi, vence todos los pecados que haya cometido ya sea en la vida actual o en cualquier otra anterior. Ciertamente, el mero darsana de tulasi en Kãmikã Ekãdasi remueve todos los pecados y meramente por tocarla y orarle, remueve toda clase de enfermedades. Aquel que riega la tulasi no ha de temer jamás al señor de la muerte, Yamarãja. Quien plante o trasplante tulasi residirá eventualmente con el Señor Krsna en Su propia morada. Se debe ofrecer diariamente a Srimati Tulasi-devi, quien concede la liberación en el servicio devocional, las completas reverencias. Incluso Citragupta, el secretario de Yamarãja, no puede calcular el mérito obtenido por aquel que ofrece a Srimati Tulasi-devi una lamparilla de ghi perpetuamente ardiente. Tan querido es este sagrado Ekãdasi a la Suprema Personalidad de Dios que todos los antepasados de aquel que ofrece una lamparilla de ghi al Señor Krsna en este día, ascienden a los planetas celestiales y beben el néctar allí. Quienquiera ofrezca ya sea una lamparilla de aceite de ghi o sésamo a Sri Krsna en este día es liberado de todos sus pecados e ingresa a la morada de Surya, el dios del sol, con un cuerpo tan brillante como diez millones de lamparillas’. (2) “Oh Yudhisthira”- concluyó el Señor Krsna- “estas fueron las palabras que el Señor Brahmã habló a Narãda Muni respecto a las glorias incalculables de Kamikã Ekãdasi, que remueve todos los pecados. Este día sagrado anula incluso el pecado de matar a un brãhmana o de matar en el vientre a un niño no nacido, y promueve al mundo espiritual concendiendo un mérito supremo a la persona. (3) Quienquiera oiga estas glorias de Kãmikã Ekãdasi con fe, se libera de todos los pecados y regresa al hogar, de vuelta a Visnu-loka”. Así termina la narración de las glorias de Srãvana-krsna Ekãdasi o Kãmikã Ekãdasi, del Brahma-vaivarta Purana. Notas 1. En Pyskara-ksetra se halla el único templo de la tierra donde se adora formalmente al Señor Brahmã.
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2. Este Ekãdasi es tan poderoso que si alguien incapaz de ayunar simplemente sigue las prácticas aquí mencionadas, es elevado a los planetas celestiales, junto con sus antepasados. 3. Quien mate a un brãhmana, etc., y posteriormente oiga sobre las glorias de Kãmika Ekãdasi, será liberado de la reacción en relación a este pecado. Sin embargo, no se debe considerar de antemano que se puede matar un brãhmana y seguidamente ser impune, simplemente por oír sobre este Ekãdasi. Tal pecado cometido a sabiendas es una abominación.

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18 Putrada Ekadasi
Mahãraja Yudhisthira dijo, ‘Oh Madhusudana, oh matador del demonio Madhu, por favor se misericordioso conmigo y describe el Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Srãvana (Julio-Agosto)’. El Señor Supremo Krsna replicó, ‘Sí, oh rey, te narraré feliz sus glorias, pues meramente por oír sobre este Ekãdasi sagrado, se obtiene el mérito de realizar un sacrificio de caballo. En el amanecer de Dvapara-yuga vivía un rey llamado Mahijita, quien gobernaba el reino de Mãhismati-puri. Dado que no tenía un hijo, todo su reino le parecía profundamente infeliz. Un hombre casado que no tiene un hijo no es feliz ni en esta vida ni en la siguiente. (1) Este rey trató por largo tiempo de obtener un heredero, pero sin éxito. Viendo que pasaban los años, el Rey Mahijita se ponía cada vez más ansioso. Un día le dijo a sus consejeros reunidos en asamblea, “No he cometido ningún pecado en esta vida y en mi tesoro real no hay nada mal habido. Nunca he usurpado las ofrendas a los semidioses o brãhmanas. Al emprender una guerra y conquistado reinos, he seguido las reglas y regulaciones del arte militar y he protegido a mis súbditos como si fueran mis propios hijos. He castigado incluso a mis propios parientes si infringían la ley, y si mi enemigo era amable y religioso, yo le daba la bienvenida. Oh almas nacidas por segunda vez, aunque soy religioso y un fiel seguidor de las normas Védicas, de todos modos a mi casa le falta un hijo. Tengan la amabilidad de decirme porqué’. Al oír esto, los consejeros brãhmana discutieron el tema entre ellos y con el propósito de beneficiar al rey, visitaron diversos ãsramas de los grandes sabios. Finalmente llegaron ante un sabio que era austero, puro y autosatisfecho y quien observaba rigurosamente un voto de ayuno. Sus sentidos estaban completamente bajo control, había conquistado su ira y era experto en realizar su deber ocupacional. Ciertamente, este gran sabio era experto en todas las conclusiones de los Vedas y había extendido la duración de su vida hasta la del propio Brahmã. Su nombre era Lomasa Rsi y conocía el pasado, el presente y el futuro. Luego de la terminación de cada kalpa, se caía un cabello de su cuerpo. (2) Todos los consejeros brãhmana del rey se acercaron uno por uno para ofrecer sus humildes respetos. Cautivado por esta gran alma, los consejeros del Rey Mahijita le ofrecieron reverencias y dijeron muy respetuosamente, ‘Solo debido a nuestra gran buena fortuna, oh sabio, es que se nos ha permitido verte’. Lomasa Rsi los observó inclinarse ante el y replicó, ‘Tengan la amabilidad de referirme el motivo de su presencia. ¿Porqué me están alabando? Debo hacer todo lo que esté a mi alcance para resolver sus problemas, pues los sabios como yo tienen un único interés, ayudar a los demás. No lo duden’. (3) Los representantes del rey dijeron, ‘Hemos acudido a tí, oh sabio exaltado, para solicitar tu ayuda en la resolución de un problema muy serio. Oh
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sabio, tú eres como el Señor Brahmã. Ciertamente, no hay un sabio mejor en todo el mundo. Nuestro rey Mahijita no tiene un hijo aunque nos ha protegido y mantenido como si nosotros lo fuéramos. Al verlo tan infeliz debido a ello, nos hemos entristecido mucho. Oh sabio, en consecuencia hemos entrado al bosque para realizar severas austeridades. Por nuestra buena fortuna te hemos encontrado. Todos los deseos y actividades se tornan exitosas tan solo por tu darsana. Por eso te pedimos humildemente que nos digas de que manera nuestro rey puede obtener un hijo’. Al oír este ruego sincero, Lomasa Rsi se sumió en una profunda meditación por un instante y comprendió la vida previa del rey. Luego dijo, ‘Vuestro monarca fue un mercader en su vida pasada y considerando insuficiente su riqueza, cometió acciones pecaminosas. Viajó por muchas ciudades para comerciar con sus mercaderías. Una vez, al mediodía del día después del Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Jyestha, mientras viajaba de un sitio a otro tuvo mucha sed. Llegó hasta un hermoso lago en las afueras de la ciudad, pero justo cuando se disponía a beber llegó una vaca con su ternero recién nacido. Estas dos criaturas también estaban muy sedientas debido al calor, pero cuando se disponían a beber el mercader las ahuyentó rudamente y satisfizo egoístamente su propia sed. Esta ofensa contra una vaca y su ternero ha resultado en el hecho de que vuestro rey ahora no tenga un hijo. Pero las buenas acciones que realizara en su vida previa le han otorgado el gobierno sobre un reino imperturbable’. Al oír esto, los consejeros del rey respondieron, ‘Oh renombrado rsi, sabemos por los Vedas que se pueden anular los efectos de los pecados del pasado adquiriendo mérito. Ten la suficiente amabilidad para brindarnos alguna instrucción por la cual los pecados de nuestro rey puedan ser destruídos; por favor concédele tu misericordia de modo que naza un príncipe en su familia. ‘Lomasa Rsi dijo, ‘Hay un Ekãdasi llamado Putradã, que ocurre durante la quincena clara del mes de Sravana. En este día todos ustedes, incluyendo a vuestro rey deben ayunar y quedarse despiertos toda la noche, observando estrictamente las reglas y regulaciones. Luego deben conceder el mérito obtenido, cualesquiera fuere al rey. Si acatan mis instrucciones, es seguro que será bendecido con un buen hijo’. Todos los consejeros del rey se complacieron mucho al oír estas palabras de Lomasa Rsi y le ofrecieron sus agradecidas reverencias. Luego, con los ojos brillantes de felicidad, regresaron al hogar. Cuando llegó el mes de Sravana, los consejeros del rey recordaron el consejo de Lomasa Rsi y bajo su dirección todos los ciudadanos de Mãhismati Puri, así como el propio rey, ayunaron en Ekãdasi. Y al día siguiente, Dvãdasi, los ciudadanos ofrecieron debidamente su mérito a él. Por la fuerza de todo este mérito, la reina quedó embarazada y oportunamente dio a luz a un hijo muy hermoso. “Oh Yudhisthira”-concluyó el Señor Krsna, “el Ekãdasi que aparece durante la quincena clara del mes de Sravana se ha vuelto debidamente famoso como Putradã [‘dador de un hijo’]. Todo aquel que desee la felicidad en este mundo y en el próximo debe ciertamente ayunar de todos los granos y legumbres en este día sagrado. Ciertamente, todo aquel que oiga las glorias del

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Putradã Ekãdasi se libera por completo de todos los pecados, es bendecido con un buen hijo y seguramente asciende al cielo después de la muerte”. Así termina la narración de las glorias de Srãvana-sukla Ekãdasi o Putrada Ekãdasi, del Bhavisya-uttara Purãna. Notas 1. La palabra sánscrita para “hijo”es putra. Pu es el nombre de un infierno particular y tra significa “liberar”. En tal sentido la palabra putra significa “la persona que nos libera del infierno llamado Pu”. Por consiguiente, todo hombre casado debe al menos tener un hijo y entrenarlo con propiedad, luego el padre será liberado de una condición infernal de vida. Pero este mandato no se aplica a los devotos serios del Señor Visnu o Krsna, pues el Señor se vuelve su hijo, padre y madre. Además, Cãnakya Pandita dice, satyam mãta pitã jñanam dharmo bhratã dayã sakhã sãntih patni ksamã putrah sadete mama vãndhavãh “La verdad es mi madre, el conocimiento es mi padre, mi deber ocupacional es mi hermano, la amabilidad es mi amigo, la tranquilidad es mi esposa y el perdón es mi hijo. Estos seis son los miembros de mi familia”. Entre las veintiséis cualidades principales de un devoto del Señor, el perdón es la suprema. Por consiguiente, los devotos deben hacer un esfuerzo extra por desarrollar esta cualidad. Aquí Canakya dice, “el perdón es mi hijo” y en tal sentido, un devoto del Señor, aunque pudiera estar en el sendero de la renuncia, debe observar Putradã Ekãdasi, y orar por obtener esta clase de hijo”. 2. Un kalpa o doce horas del Señor Brahmã, equivale a 4.320.000.000 años. 3. Lomasa Rsi tenía todas las buenas cualidades porque era un devoto del Señor. Como se declara en el Srimad-Bhagavatam (5.18.12(, yasyãsti bhaktir bhagavaty akiñcanã sarvair gunais tatra samasate surãh harãv abhaktasya kuto mahad-gunã manorayhenãsati dhãvato bahih “En aquel que presta servicio devocional estable a Krsna, todas las buenas cualidades de Krsna y los semidioses se manifiestan constantemente. Sin embarho, aquel que no tiene devoción por la Suprema Personalidad de Dios no posee buenas calificaciones porque está ocupado en la invención mental en la existencia material, que es el rasgo externo del Señor”.

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19 Ajã Ekãdasi
Mahãraja Yudhisthira dijo, “Oh Janãrdana, protector de todas las entidades vivientes, por favor dime el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Bhãdrapada (Agosto-Setiembre)”. El Señor Supremo Sri Krsna replicó, “Oh rey, óyeme atentamente. El nombre de este sagrado Ekãdasi que remueve el pecado es Ajã. Toda persona que ayune completamente en este día y adore a Hrsikesa, el amo de los sentidos, se libera de todas las reacciones por sus pecados. Incluso aquel que simplemente oiga sobre este Ekãdasi se libera de los pecados pasados. Oh, rey no hay mejor día que éste en todos los mundos terrenales y celestiales. Esto es verdad sin duda alguna. En una ocasión vivió un famoso rey llamado Hariscandra, quien era el emperador del mundo y una persona de gran veracidad e integridad. El nombre de su esposa era Candramati, y tenía un hijo llamado Lohitãsva. Por la fuerza del destino, sin embargo, Hariscandra perdió su gran reino y a su esposa e hijo. El propio rey piadoso se convirtió en un sirviente doméstico de un comedor de perro, quien lo puso a custodiar un crematorio. Empero, si bien realizaba ese servicio doméstico no dejó de lado su veracidad y buen carácter, tal como el soma-rasa, aún cuando se mezcla con algún otro líquido, no pierde su propiedad de conceder la inmortalidad. El rey pasó muchos años en esa condición. Luego un día pensó con tristeza, ‘ ¿ qué haré? ¿ A dónde iré? ¿ Cómo puedo ser liberado de esta condena? De este modo se sumía en un mar de ansiedad y pena. Un día sucedió que pasó por ahí un gran sabio y cuando el rey lo vio, pensó feliz, ‘Ah, el Señor Brahmã ha creado a los brãhmanas tan solo para ayudar a los demás’. Hariscandra ofreció sus respetuosas reverencias al sabio, cuyo nombre era Gautama Muni. Con las manos juntas, el rey se puso delante de Gautama y narró su penosa historia. Gautama Muni se sorprendió al oír el relato del rey. Pensó, ‘ ¡ Cómo es que este rey poderoso ha sido reducido a colectar ropas de los muertos!’. Gautama sintió mucha compasión hacia Hariscandra y lo instruyó sobre el proceso de ayuno para la purificación. Gautama Muni dijo, ‘Oh rey, durante la quincena clara del mes de Bhãdrapada, ocurre un Ekãdasi especialmente meritorio llamado Ajã, que remueve todos los pecados. Ciertamente, este Ekãdasi es tan auspicioso que si tú simplemente ayunas en ese día y no realizas otra austeridad, todos tus pecados serán anulados. Para tu buena fortuna, viene en solo siete días, de modo que te apremio a que ayunes en este día y te quedes despierto durante toda la noche. Si así lo haces, todas las reacciones de tus pecados pasados llegarán a su fin. Oh Hariscandra, he venido aquí a causa de tus acciones piadosas pasadas. Ahora, ¡toda buena fortuna será tuya en el futuro!’. Así diciendo, el gran sabio Gautama desapareció de inmediato.

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El Rey Hariscandra siguió las instrucciones de Gautama respecto al ayuno en el día sagrado de Ajã Ekãdasi. Oh Yudhistgira, puesto que el rey ayunó en ese día, las reacciones a sus pecados fueron completamente destruídas de inmediato. Oh león entre los reyes, tan solo observa el poder de este ayuno Ekãdasi! De inmediato desvanece cualesquiera miserias uno pueda estar sufriendo debido a las actividades pecaminosas del pasado. En tal sentido, todas las miserias de Hariscandra fueron aliviadas. Tan solo por el poder de este maravilloso Ekãdasi, el se reunió con su esposa e hijo, que habían muerto y volvieron a la vida. En el cielo los semidioses comenzaron a redoblar sus tambores celestiales y a derramar flores sobre Hariscandra, su reina y su hijo. Por las bendiciones del ayuno Ekãdasi, recuperó su reino sin dificultad. Además, cuando el Rey Hariscandra dejó este planeta, sus parientes y todos sus súbditos fueron con él al mundo espiritual. Oh Pãndava, todo aquel que ayune en Ajã Ekãdasi, es seguramente librado de todos sus pecados y asciende al mundo espiritual. Y todo aquel que oiga y estudie las glorias de este Ekãdasi logra el mérito obtenido por realizar un sacrificio de caballo”. Así termina la narración de las glorias de Bhãdrapada-krsna Ekãdasi o Ajã Ekãdasi del Brahma-vaivarta Purana.

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20 Parivartini Ekãdasi
Maharãja Yudhisthira le preguntó al Señor Sri Krsna, “ ¿ Cual es el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la parte clara del mes de Bhãdrapada? (AgostoSetiembre). ¿ Quién es la Deidad adorable para este Ekãdasi y qué mérito se obtiene por observarlo? Ten la amabilidad de revelarme todo esto”. El Señor Supremo Sri Krsna replicó, “Este Ekãdasi, oh Yudhisthira, se llama Vãmana Ekãdasi, y dispensa un gran mérito y la liberación definitiva del cautiverio material. Por consiguiente, dado que remueve todas las reacciones pecaminosas individuales, es también llamado Jayanti Ekãdasi. Tan solo oír sus glorias libera a uno de todos sus malos actos pasados. Tan auspicioso es este ayuno que observarlo dispensa el mismo mérito que se obtiene por realizar un sacrificio de caballo. No hay un Ekãdasi mejor que éste, porque concede la liberación tan fácilmente. De tal modo, su uno desea verdaderamente la liberación del mundo material, debe ayunar en Vãmana Ekãdasi. Mientras observa este ayuno sagrado, un Vaisnava debe adorar amorosamente al Señor Supremo en Su forma de Vãmanadeva, la encarnación enano, cuyos ojos son como pétalos de loto. Por así hacerlo, el adora asimismo a otras deidades, incluyendo a Brahmã, Visnu y Siva, y en la hora de la muerte va indudablemente a la morada del Señor Hari. En los tres mundos no hay un ayuno más importante para observar. La razón de que este Ekãdasi sea tan auspicioso, es que celebra el día cuando el Señor durmiente gira sobre Su otro costado; en tal sentido, es también conocido como Parivartini Ekãdasi. Mahãraja Yudhisthira luego preguntó al Señor, “Oh Janãrdana, por favor aclara una pregunta que tengo. ¿ Cómo es que el Señor Supremo duerme y luego gira sobre Su costado? Oh, Señor cuando Tú estás dormido, ¿ qué le sucede a todas las otras entidades vivientes? Por favor dime también como complacer a los brãhmanas. ¿Cómo se observa Cãturmasya? (1) Ten la amabilidad de ser misericordioso conmigo y responde estas preguntas”. La Suprema Personalidad de Dios replicó, “Oh Yudhisthira, león entre los reyes, te narraré con agrado un evento histórico que simplemente por oírlo, erradica todas las reacciones pecaminosas individuales. En Tretã-yuga vivíam una vez un rey llamado Bali. Aunque nacido en una dinastía demoníaca, estaba muy consagrado a Mí. El Me cantaba muchos himnos Védicos y realizaba el ritual homa solo para satisfacerme. Respetaba a los brãhmanas nacidos por segunda vez y los empleaba en realizar sacrificios a diario. Esta gran alma tuvo una pelea con Indra, no obstante, y lo venció en la batalla. Bali se apoderó de todo su reino celestial, el cual Yo Mismo concedí a Indra. Por consiguiente, Indra y todos los demás semidioses, junto con muchos grandes sabios, se aproximaron a Mí y se quejaron de Bali Mahãraja. Inclinando sus cabezas a tierra y ofreciendo muchas plegarias sagradas de los Vedas, ellos Me adoraron junto con su maestro espiritual Brhaspati. Así pues, Yo accedí a aparecer en bien de ellos, como el enano Vãmanadeva, Mi quinta encarnación”.
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El Rey Yudhisthira preguntó, “Oh Señor, ¿ cómo Te fue posible conquistar a un demonio tan poderoso en un cuerpo de enano? Por favor, explica esto claramente, pues soy Tu fiel devoto”. El Señor Supremo Sri Krsna replicó, “Aunque un enano, Yo era un brãhmana, y me acerqué a Bali Mahãraja para solicitarle dádivas en la forma de tierra. Dije, “Oh Bali, por favor dame tan solo tres pasos de tierra en caridad. Tan pequeña porción de terreno será tan buena para Mí como los tres mundos completos”. Bali accedió a conceder Mi pedido sin mayor consideración, pero en cuanto se inclinó para darMe la tierra, Mi cuerpo comenzó a expandirse en una forma trascendental gigantesca. Abarqué toda la tierra con Mis pies, todo Bhuvarloka con Mis miembros, los cielos Svarga con Mi cintura, Maharloka con Mi estómago, Janaloka con Mi pecho, Tapoloka con Mi cuello y Satyaloka con Mi cabeza y cara. Cubrí toda la creación material. Ciertamente, todos los planetas del universo, incluyendo el Sol y la Luna, fueron comprendidos por Mi forma gigantesca. Viendo este asombroso pasatiempo Mío, todos los semidioses, incluyendo a Indra y Sesa, el rey de las serpientes, comenzaron a cantar himnos Védicos y a ofrecerMe plegarias. Luego tomé a Bali de la mano y le dije, “Oh puro, he abarcado toda la tierra con un paso y a todos los planetas celestiales con el segundo. Ahora bien, ¿ dónde colocaré Mi pie para medir el tercer paso de tierra que Me prometiste? ". Al oír esto, Bali Mahãraja se inclinó y Me ofreció Su cabeza. Oh Yudhisthira, Yo coloqué Mi pie sobre su cabeza y lo envié todo el trayecto hacia Patãloka. Al verlo de ese modo tan humilde, Me sentí complacido y le dije a Bali que de allí en adelante Yo residiría permanentemente en su palacio. Posteriormente, en Parivartini Ekãdasi, que ocurre durante la parte clara del mes de Bhãdra, Bali, el hijo de Virocana, instaló una forma Deidad de Mí en su residencia. Oh rey, hasta Haribodhini Ekãdasi, que ocurre durante la parte clara del mes de Kãrtika, Yo continúo durmiendo en el océano de leche. El mérito que uno acumula durante este período es particularmente poderoso. Por lo tanto, se debe observar Parivartini Ekãdasi cuidadosamente. Ciertamente, es especialmente purificante y en tal sentido limpia de todas las reacciones pecaminosas. En este día, el devoto fiel debe adorar al Señor Trivikrama, Vãmanadeva, quien es el padre supremo, porque en ese día Yo me doy vuelta para dormir sobre Mi otro costado. De ser posible, en este día uno debe dar a alguna persona calificada algo de yogur mezclado con arroz, así como algo de plata, y seguidamente permanecer despierto toda la noche. Esta simple observancia liberará del condicionamiento material. Quien observe este sagrado Parivartini Ekãdasi de la forma que he descrito, seguramente obtendrá toda clase de felicidad en este mundo y el reino de Dios más adelante. Aquel que simplemente oiga esta narración con devoción, irá a la morada de los semidioses y brillará allí como la propia Luna, tan poderosa es la observación de este Ekãdasi. Ciertamente, equivale en poder a la celebración de mil sacrificios de caballo”.

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Así termina la narración de las glorias de Parivartini Ekãdasi o Vãmana Ekãdasi, que ocurre durante la parte clara del mes de Bhãdrapada, del Brahmavaivarta Purãna. Notas 1. Todo aquel interesado en observar el ayuno Cãturmasya, debe consultar el capítulo titulado “Caturmasya-mahãtmya”, en el Bhavisya-uttara Purana.

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21 Indirã Ekãdasi
Mahãraja Yudhisthira dijo, “Oh Madhusudana, oh matador del demonio Madhu, ¿cuál es el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Asvina? (Setiembre-Octubre) Por favor, descríbeme sus glorias”. El Señor Supremo Sri Krsna replicó, “Este día sagrado se llama Indirã Ekãdasi. Si una persona ayuna en este día, todos sus pecados son erradicados y sus antepasados que han caído en el infierno son liberados. Oh el mejor de los reyes, quien simplemente oiga sobre este Ekãdasi obtiene el gran mérito ganado por realizar un sacrificio de caballo. En Satya-yuga vivía un rey llamado Indrasena, quien era tan poderoso que había destruído a todos sus enemigos. Su reino se llamaba Mahismati-puri. El glorioso y altamente religioso Rey Indrasena cuidaba muy bien de sus súbditos y por lo tanto era muy rico en oro, granos, hijos y nietos. Asimismo, estaba sumamente consagrado a Sri Visnu. Disfrutaba especialmente del canto de Mi nombre, profiriendo ‘ ¡Govinda! ¡Govinda!’. De esta forma, el Rey Indrasena se autodedicaba sistemáticamente a la vida espiritual pura y pasaba mucho tiempo meditando en la Verdad Absoluta. Un día, cuando el Rey Indrasena se hallaba presidiendo tranquilamente una asamblea, se vio descender del cielo al orador perfecto, Nãrada Muni. El rey ofreció a Devarsi Nãrada, el santo entre los semidioses, un gran respeto saludándolo con las manos juntas, invitándolo al palacio, ofreciéndole un asiento confortable, lavando sus pies y hablando dulces palabras de bienvenida. Luego Nãrada Muni le dijo a Mahãraja Indrasena: “Oh rey, ¿prosperan los siete miembros de tu reino? (1) ¿ Se halla tu mente absorta en pensar en la forma de realizar con propiedad tu deber ocupacional? ¿ Te consagras cada vez más al Señor Supremo Visnu?”. El rey replicó, ‘Por tu gentil gracia, oh el mayor de los sabios, todo está muy bien. Hoy, meramente por tu presencia, todos los sacrificios en mi reino son exitosos! Por favor muéstrame misericordia y explica el motivo de tu visita aquí’. Sri Nãrada, el sabio entre los semidioses, dijo seguidamente, ‘Oh león entre los reyes, escucha mis sorprendentes palabras. Cuando descendía de Brahmaloka a Yamaloka, el Señor Yamarãja me alabó muy graciosamente y me ofreció un asiento excelente. Mientras glorificaba yo su veracidad y maravilloso servicio al Señor Supremo, observé que tu padre estaba en la asamblea de Yamarãja. Aunque él había sido muy religioso, dado que rompió un ayuno Ekãdasi prematuramente, debió ir a Yamaloka. Tu padre me dio un mensaje para tí. El dijo, ‘En Mãhismati vive un rey llamado Indrasena. Por favor cuéntale sobre mi situación aquí, que debido a mis acciones pecaminosas del pasado he sido de alguna manera obligado a residir en el reino de Yamarãja. Por favor, entrégale este mensaje de parte mía: ‘Oh hijo, ten la amabilidad de observar

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Indirã Ekãdasi y entrega la mayor cantidad posible en caridad, para que pueda yo elevarme al cielo’. (2) Nãrada continuó, ‘Tan solo para entregar este mensaje, oh rey, es que he venido a tí. Debes ayudar a tu padre observando el ayuno de Indirã Ekãdasi. Por el mérito que acredites, tu padre irá al cielo’. El Rey Indrasena preguntó, ‘Oh gran Nãradji, por favor se misericordioso y dime específicamente como observar un ayuno en Indirã Ekãdasi y también dime durante que mes y día ocurre’. Nãrada Muni replicó, ‘Oh rey, por favor escucha mientras te describo el proceso completo de observar Indirã Ekãdasi. Este Ekãdasi ocurre durante la quincena oscura del mes de Asvina. En Dasami, el día antes de Ekãdasi, debes levantarte temprano a la mañana y luego hacer algún servicio a Dios con fe completa. Al mediodía, has de bañarte nuevamente en una corriente de agua y luego ofrecer oblaciones a tus antepasados con fe y devoción. Asegúrate de no comer más de una vez al día y a la noche duerme en el suelo. Cuando te despiertes en la mañana de Ekãdasi, lava tu boca y dientes muy bien y luego con profunda devoción por el Señor, toma este voto sagrado: ‘Hoy ayunaré completamente y abandonaré toda clase de disfrute de los sentidos. Oh Suprema Personalidad de Dios de ojos de loto, oh Infalible, por favor dame refugio en Tus pies de loto”. Al mediodía, párate delante de la Sri Sãlagrãma-sila (3) y adórala fielmente, siguiendo todas las reglas y regulaciones; seguidamente ofrece oblaciones a tus antepasados. A continuación, alimenta a los brãhmanas calificados y ofréceles algo en caridad, conforme a tus medios. Entonces, toma la comida ofrecida a tus antepasados, huélela y ofrécela posteriormente a una vaca. Después, adora al Señor Hrsikesa con incienso y flores y finalmente, permanece despierto toda la noche cerca de la Deidad de Sri Kesava. Temprano en la mañana del día siguiente, Dvãdasi, adora a Sri Hari con gran devoción e invita a los brãhmanas a un suntuoso banquete. Luego alimenta a tus parientes, y finalmente toma tu comida en silencio. Oh rey, si tú observas estrictamente un ayuno en Indirã Ekãdasi de este modo, con los sentidos controlados, tu padre seguramente será elevado a la morada del Señor Visnu’. Tras decir esto, Devarsi Nãrada desapareció de inmediato. El Rey Indrasena siguió las instrucciones del gran santo a la perfección, observando el ayuno en asociación con sus parientes y sirvientes. Al romper su ayuno en Dvãdasi, cayeron flores desde el cielo. El mérito que Indrasena ganó por observar este ayuno, liberó a su padre del reino de Yamarãja y le hizo obtener un cuerpo completamente espiritual. Ciertamente, Indrasena lo vio elevarse a la morada del Señor Hari, montado sobre Garuda. El propio Indrasena pudo reinar sin ningún obstáculo y en su debido momento cedió el reino a su hijo y también fue a Vaikuntha. Oh Yudhisthira, estas son las glorias de Indirã Ekãdasi, que ocurre durante la quincena oscura del mes de Asvina. Quienquiera oiga o lea esta narración, ciertamente disfruta la vida en este mundo, es liberado de todos sus pecados del pasado y en la muerte regresa al hogar, de vuelta con Dios, donde vive eternamente”.

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Así termina la narración de las glorias de Asvina-krsna Ekãdasi o Indirã Ekãdasi, del Brahma-vaivarta Purãna. Notas 1. Los siete miembros del dominio de un rey son, el rey mismo, sus ministros, su tesoro, sus fuerzas militares, sus aliados, los brãhmanas, los sacrificios realizados en su reino y las necesidades de sus súbditos. 2. Toda entidad viviente es un individuo y todos deben individualmente practicar la conciencia de Krsna para ir de vuelta con Dios. Como se declara en el Garuda Purãna, alguien que vive en el infierno no puede practicar conciencia de Krsna porque esto requiere de cierta paz mental, que las torturas del infierno tornan imposible. Si un pariente de un pecador que esté sufriendo en el infierno da algo en caridad en nombre del pecados, éste puede salir del infierno y entrar a los planetas celestiales. Pero si el pariente del pecados observa este ayuno Ekãdasi por su familiar doliente, éste va directamente al mundo espiritual, como se declara en este capítulo. 3. Sri Sãlagrãma-silã es una Deidad del Señor Visnu en la forma de una piedra oscura, lisa y redondeada. Los devotos La adoran para obtener la liberación. El origen de la Sãlagrãma-silã es descrito en el Padma Purãna, Uttarã Khanda.

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22 Pãpãnkusã Ekãdasi
Mahãraja Yudhisthira dijo, “Oh Madhusudana, ¿cuál es el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Asvina? (SetiembreOctubre) Por favor se misericordioso y dímelo. El Señor Supremo Sri Krsna replicó, ‘Oh rey, por favor escucha mientras explico las glorias de este Ekãdasi -Pãpãnkusa Ekãdasi-, que remueve todos los pecados. En este día, uno debe adorar a la Deidad de Padmanãbha, el Señor de ombligo de loto, de acuerdo a las reglas y regulaciones. Por así hacerlo, uno alcanza cualesquiera planetas celestiales desea en este mundo y al final, logra la liberación. Simplemente por ofrecer las reverencias humildes al Señor Visnu, el jinete de Garuda, uno puede lograr el mismo mérito ganado por realizar grandes penitencias por un largo tiempo, con los sentidos completamente controlados. Aunque una persona haya cometido pecados ilimitados, aún puede escapar al infierno tan solo ofreciendo sus reverencias al Señor Hari, quien remueve todos los pecados. Los méritos acreditados por ir en peregrinake a los tirthas de este planeta terrenal, también pueden ser logrados simplemente por cantar los santos nombres del Señor Visnu. (1) Todo aquel que cante estos nombres sagrados, como ser Rãma, Visnu, Janãrdana o Krsna, -especialmente en Ekãdasi, nunca contempla la morada de Yamarãja. Como tampoco quien ayune en Pãpãnkusa Ekãdasi, que es tan querido para Mí, contempla esa morada. Tanto los Vaisnavas que critican al Señor Siva y los Sivaítas que Me critican van al infierno. El mérito obtenido por realizar mil sacrificios de caballo y cien sacrificios Rãjasuya, no equivale siquiera a una décimo-sexta parte del mérito que obtiene la persona por ayunar en Ekãdasi. No hay mérito más elevado al cual se pueda llegar que el obtenido por ayunar en Ekãdasi. Ciertamente, nada en los tres mundos es tan meritorio o idóneo en relación a la purificación del pecado como Ekãdasi, el día del Señor de ombligo de loto, Padmanãbha. Oh rey, hasta tanto la persona observe un ayuno el día del Señor Padmanãbha, llamado Pãpãnkusã Ekãdasi, es pecaminosa y las reacciones de sus acciones pecaminosas pasadas nunca la abandonan. No hay mérito en los tres mundos que pueda competir con el mérito que se obtiene por observar un ayuno en este Ekãdasi. Quienquiera lo observe fielmente, nunca tiene que ver a la muerte personificada, el Señor Yamarãja. Aquel que desee la liberación, el cielo, la buena salud, hermosas mujeres, riqueza y granos alimenticios, debe simplemente ayunar en este Ekãdasi. Oh Rey, ni el Ganges, Gayã, Kãsi o Puskara, ni siquiera el sitio sagrado de Kuruksetra, conceden tanto mérito como Pãpãnkusã Ekãdasi. Oh Yudhisthira, protector de la tierra, tras observar el Ekãdasi durante el día, el devoto debe permanecer despierto toda la noche, pues por así hacerlo, llega fácilmente a la morada del Señor Supremo, Sri Visnu. Diez generaciones
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de ancestros por la rama materna, diez generaciones por la rama paterna y diez generaciones por la rama de su esposa, son todas liberadas por una única observancia de un ayuno en este Ekãdasi. Todos estos ancestros obtienen sus formas originales trascendentales de cuatro brazos. Usando ropas amarillas y hermosas guirnaldas, ellos se dirigen al mundo espiritual sobre la espalda de Garuda, el enemigo de las serpientes. Esta es la bendición que Mi devoto obtiene simplemente por observar un Pãpãnkusã Ekãdasi con propiedad. Oh el mejor de los reyes, ya se trate de un niño, un joven o una persona mayor, el ayunar en Pãpãnkusã Ekãdasi lo libera de sus pecados y lo inmuniza contra el sufrimiento de un renacimiento infernal. Todo aquel que observe un ayuno en este Ekãdasi se libera de todos sus pecados y regresa a la morada del Señor Hari. Quienquiera done oro, semillas de sésamo, tierra fértil, vacas, granos, agua para beber, una sombrilla o un par de zapatos en este día sumamente sagrado, nunca tendrá que visitar la morada de Yamarãja, quien siempre castiga a los pecadores. Mas si un residente de la tierra fracasa en la ejecución de actos espirituales, en especial respecto a la observancia de un ayuno en los días sagrados como ser Ekãdasi, se refiere que su aliento no es mejor que el resoplido de un herrero. Oh el mejor de los reyes, especialmente en Pãpãnkusã Ekãdasi, hasta el pobre debe primero bañarse y luego dar algo en caridad y realizar otras actividades auspiciosas conforme a su capacidad. Todo aquel que realice sacrificios o construya lagos públicos, sitios de descanso, jardines o casas, no sufre los castigos de Yamarãja. Ciertamente, uno debe entender que la persona ha realizado tales actividades piadosas como las citadas en su vida pasada, si es de edad avanzada, rico, de cuna alta o libre de todas las enfermedades. Pero la persona que observa el Pãpãnkusã Ekãdasi, va a la morada del Señor Supremo”. El Señor Krsna concluyó, ‘Así pues, oh santo Yudhisthira, te he narrado las glorias de Pãpãnkusã Ekãdasi. Por favor, sigue preguntando si deseas saber más acerca de Ekãdasi”. Así termina la narración de las glorias de Pãpãnkusã Ekãdasi o Asvinasukla Ekãdasi del Brahma-vaivarta Purãna. Notas 1. De acuerdo al Srimad-Bhãgavatam, Visnu es una encarnación purusa de la cuádruple expansión de Sri Krsna.

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23 Ramã Ekãdasi
Mahãraja Yudhisthira dijo, “Oh Janãrdana, oh protector de todos los seres, ¿cómo se llama el Ekãdasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Kãrtika? (Octubre-Noviembre). Por favor, impárteme este conocimiento sagrado. El Señor Supremo Sri Krsna replicó, “Oh león entre los reyes, escucha por favor: El Ekãdasi que ocurre durante la parte oscura del mes de Kãrtika es llamado Ramã Ekãdasi. Es sumamente auspicioso, pues erradica de inmediato los pecados más grandes y concede la vía a la morada espiritual. Te narraré su historia y glorias. Una vez vivió un famoso rey llamado Mukucunda, quien era amigo del Señor Indra, el rey del cielo así como de Yamarãja, Varuna y Vibhisana, el hermano piadoso de Rãvana. Mucukunda siempre decía la verdad y Me prestaba servicio devocional constantemente. Dado que regía conforme a los principios religiosos, en su reino no había perturbaciones. La hija de Mucukunda llamada Candrabhaga, en honor a un río sagrado, fue dada por el rey en matrimonio a Sobhana, el hijo de Candrasena. Un día, Sobhana visitó el palacio de su suegro en el día auspicioso de Ekãdasi. Esta visita puso bastante ansiosa a la esposa de Sobhana, Candrabhãga, pues ella sabía que su esposo estaba físicamente muy débil e incapaz de soportar la austeridad de un ayuno completo de un día. Ella le dijo, “Mi padre es muy estricto respecto a seguir Ekãdasi. En Dasami, el día antes de Ekãdasi, el bate un gran tambor y anuncia: “ ¡Nadie debe comer en Ekãdasi, el día del Señor Hari!” Cuando Sobhana oyó el sonido del tambor, le dijo a su esposa, ‘Oh hermosa, ¿ y ahora qué haré? ¡Por favor dime como puedo salvar mi vida y a la vez obedecer la rigurosidad de tu padre! Çandrabhãgã replicó, ‘Mi querido esposo, en la casa de mi padre nadie -ni siquiera los elefantes y caballos, qué decir de los seres humanos-, come en Ekãdasi. Ciertamente, ninguno de los animales recibe su ración de granos, hojas o heno, ¡ni siquiera agua! en Ekãdasi, el día del Señor Hari. Así pues, ¿cómo puedes escapar al ayuno? Amado mío, si es que debes comer algo, entonces debes irte de aquí ahora mismo. Decide con firme convicción lo que harás’. El Príncipe Sobhana replicó, “He decidido ayunar en el sagrado día Ekãdasi. Cualesquiera sea mi destino, seguramente sucederá”. Con esa decisión, Sobhana intentó ayunar en ese Ekãdasi, pero se perturbó en exceso debido al hambre y la sed. En su momento, se puso el Sol en el Oeste y la llegada de la auspiciosa noche puso muy felices a todos los Vaisnavas. Oh Yudhisthira, todos los devotos disfrutaron la adoración del Señor Hari y permanecieron despiertos durante toda la noche, pero en el caso del

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Príncipe Sobhana, esa noche fue absolutamente insoportable. Ciertamente, cuando el Sol salió en Dvãdasi, Sobhana estaba muerto. El Rey Mucukunda observó el funeral de su yerno, ordenando se reuniera una considerable provisión de madera para el fuego, pero ordenó a su hija Candrabhãgã que no se uniera a su esposo en la pira funeraria. Así pues Candrabhãgã, después de realizar todos los procesos purificatorios honrando a su esposo fallecido, continuó viviendo en la casa de su padre”. El Señor Krsna continuó, ‘Oh el mejor de los reyes, aunque Sobhana murió debido a que observó Ramã Ekãdasi, el mérito adquirido le permitió, después de la muerte, convertirse en el regente de un reino en la cima de la Montaña Mandarãcala. Este reino era como una ciudad de los semidioses; muy brillante, con infinitas joyas incrustadas en las paredes de sus edificios. Las columnas estaban hechas de rubíes y el oro incrustado con diamantes brillaba por todas partes. Cuando el Rey Sobhana se sentaba en un trono debajo de un dosel blanco puro, los sirvientes lo abanicaban con escobillas de yak. Sobre su cabeza descansaba una imponente corona, hermosos aretes adornaban sus orejas, un collar agraciaba su garganta y brazaletes y pulseras enjoyadas rodeaban sus brazos. Era servido por los Gandharvas (los mejores trovadores celestiales) y Apsarãs (danzarinas celestiales). Verdaderamente, parecía un segundo Indra. Un día, un brãhmana llamado Somasarmã, que vivía en el reino de Mucukunda, llegó hasta el reino de Sobhana mientras viajaba por diversos lugares de peregrinaje. El brãhmana vio a Sobhana en toda su gloria resplandeciente y pensó que debía ser el yerno de su propio rey, Mucukunda. Cuando Sobhana vio al brãhmana que se acercaba, de inmediato se levantó de su trono y le dio la bienvenida. Luego que Sobhana hubiera ofrecido sus respetuosas reverencias, preguntó al brãhmana por su bienestar y por la salud y bienestar de su suegro (de Sobhana), su esposa y todos los residentes de la ciudad. Somasarma replicó, ‘Oh rey, en el reino de tu suegro todos están muy bien y Candrabhãgã y demás miembros de tu familia también lo están. La paz y la prosperidad reinan en toda la tierra. Pero, oh rey, ¡me sorprende encontrarte aquí! Por favor cuéntame sobre tí. ¡Nadie ha visto jamás una ciudad hermosa como ésta! Ten la amabilidad de decirme como la obtuviste’. El Rey Sobhana dijo, ‘Dado que observé Ramã Ekãdasi, se me entregó esta espléndida ciudad para reinar en ella. Mas pese a toda su grandeza, es solo temporal. Te ruego que hagas algo para corregir esta deficiencia. Ya lo ves, es solo una ciudad efímera. ¿Cómo puedo hacer permanentes su belleza y glorias? Ten la amabilidad de instruirme’. El brãhmana preguntó, ‘ ¿Porqué este reino es inestable y de que manera ha de volverse estable? Por favor, explícamelo completamente y trataré de ayudarte’. Sobhana respondió, ‘Dado que ayuné en Ekãdasi sin nada de fe, este reino no es permanente. Ahora oye como puede volverse permanente. Por favor vuelve con Candrabhãgã, la hermosa hija del Rey Mucukunda y dile lo que has visto y comprendido sobre este lugar y sobre mí. Seguramente si le dices eso, mi ciudad pronto se volverá permanente’.

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Así pues, el brãhmana volvió a su ciudad y relató todo el episodio a Candrabhãgã, quien estaba tanto sorprendida como feliz al saber estas noticias. Ella dijo, ‘Oh brãhmana, ¿lo has visto en un sueño o es una realidad? ‘Somasarma replicó, ‘Oh princesa, ciertamente que he visto a tu último esposo cara a cara en ese maravilloso reino, que parece uno de los reinos de los semidioses. Mas el dice que todo su reino es inestable y puede desvanecerse en el aire en cualquier momento. Por lo tanto, tiene la esperanza de que tú encuentras una vía para hacerlo permanente’. Candrabhãgã dijo, ‘Oh sabio entre los brãhmanas, ¡por favor llévame con mi esposo de inmediato, pues deseo muchísimo verlo de nuevo! Seguramente yo haré que su reino sea permanente con el mérito que he adquirido ayunando en cada Ekãdasi durante mi vida. Por favor reúnenos nuevamente. Se dice que quien reúne a las personas separadas obtiene un mérito muy grande’. El brãhmana Somasarmã luego condujo a Candrabhãgã al refulgente reino de Sobhana. Antes de llegar a él, se detuvieron a los pies del Monte Mandarãcala, en el sagrado ãsrama de Vãmadeva. Al oír su historia, Vãmadeva cantó himnos de los Vedas y roció agua sagrada sobre Candrabhãga. Por la influencia de los ritos de ese gran rsi, el mérito que ella había obtenido por ayunar en tantos Ekãdasis, convirtieron su cuerpo en trascendental. Extática, con sus ojos maravillados, Candrabhãgã continuó su viaje. Cuando Sobhana vio a su esposa aproximándose a él, en lo alto de la Montaña Mandarãcala, se abrumó de alegría y la llamó con gran felicidad. Luego que ella llegara, el la sentó a su izquierda, y ella le dijo, ‘’Oh muy querido, por favor escucha mientras te narro algo que te beneficiará grandemente. Desde que tenía ocho años de edad he ayunado regular y fielmente en cada Ekãdasi. Si te transfiero todo el mérito que he acumulado en tal sentido, tu reino seguramente se volverá permanente y su prosperidad aumentará hasta la venida de la gran inundación!’. El Señor Krsna continuó, “Oh Yudhisthira, de esta forma Candrabhãgã, que estaba hermosamente adornada con los ornamentos más bellos y tenía un exquisito cuerpo trascendental, finalmente disfrutó de la paz y felicidad con su esposo. Por la potencia de Ramã Ekãdasi, Sobhana descubrió que su reino en la cima de la Colina Mandarãcala, podía cumplir todos sus deseos y dispensar sobre el la felicidad duradera, como la que se obtiene de la vaca Kãma-dhenu. Oh el mayor de los reyes, así pues te he narrado las glorias de Ramã Ekãdasi. Todo aquel que observe el sagrado Ekãdasi durante tanto la quincena clara como oscura de cada mes, es indudablemente liberado de las reacciones al pecado de matar a un brãhmana. No se debe distinguir entre los Ekãdasis de la parte clara y oscura del mes. Como hemos visto, ambos pueden conceder placer en este mundo y liberar incluso a las almas más caídas y pecaminosas. Tal como las vacas negras y las vacas blancas dan leche de la misma calidad, los Ekãdasis de la quincena oscura y clara conceden el mismo alto grado de mérito y eventualmente liberan del ciclo del nacimiento y la muerte. Todo aquel que simplemente oiga las glorias de este día sagrado, Ramã Ekãdasi, se libera de toda clase de pecados y llega a la morada suprema del Señor Visnu’.

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Así termina la narración de las glorias de Kãrtika-krsna Ekãdasi o Ramã Ekãdasi, del Brahma-vaivarta Purãna.

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24 Haribodhini Ekãdasi
El Señor Brahmã le dijo a Nãrada Muni, “Querido hijo, oh el mejor de los sabios, te narraré las glorias de Haribodhini Ekãdasi, que erradica toda clase de pecados y dispensa un gran mérito, y finalmente la liberación sobre las personas sabias que se rinden al Señor Supremo. Oh el mejor de los brãhmanas, los méritos adquiridos por bañarse en el Ganges son significativos solo hasta la llegada de Haribodhini Ekãdasi. Este Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Kãrtika, es mucho más purificante que un baño en el océano, en un lugar de peregrinaje o en un lago. Este Ekãdasi sagrado es más poderoso para anular el pecado que mil sacrificios Asvamedha y cien sacrificios Rãjasuya’. Nãrada Muni, el santo entre los semidioses preguntó, “Oh padre, por favor describe los méritos relativos de ayunar completamente en Ekãdasi, tomando la cena (sin granos o garbanzos) o comiendo solo una vez al mediodía (sin granos ni garbanzos)”. El Señor Brahmã replicó, “Si una persona come una vez al mediodía en Ekãdasi, los pecados de su nacimiento anterior se borran, si solo toma la cena, los pecados adquiridos durante dos nacimientos son removidos y si ayuna por completo, los pecados acumulados durante siete nacimientos previos son erradicados. Oh hijo, lo que fuere que se alcanza raramente dentro de los tres mundos, es obtenido por aquel que observa estrictamente Haribodhini Ekãdasi. Una persona cuyos pecados se equiparen al Monte Sumeru en volumen, los ve reducidos a la nada si simplemente ayuna en Pãpaharini Ekãdasi (otro nombre para Haribodhini Ekãdasi). Los pecados que una persona ha acumulado en más de mil nacimientos previos, son reducidos a cenizas si no solo ayuna sino que permanece despierto durante toda la noche de Ekãdasi, tal como una montaña de algodón puede ser reducida a cenizas si se enciende en ella un pequeño fuego. Oh el mejor de los sabios, Narada, la persona que observe estrictamente este ayuno, obtiene los resultados que he mencionado. Incluso si uno hace un poquito de actividad piadosa durante este día, siguiendo las reglas y regulaciones, pronto gana un mérito equivalente al Monte Sumeru en volumen; sin embargo, la persona que no siga las reglas y regulaciones dadas en las Escrituras puede realizar actividad piadosa igual al Monte Sumeru en volumen, pero no acreditará siquiera una pequeña cantidad de mérito. Quien no cante el mantra Gayatri tres veces al día, que descuide los días de ayuno, que no crea en Dios, que critique las Escrituras Védicas, que considere que los Vedas solo traen la ruina a quien sigue sus mandatos, quien disfrute de la esposa de otro, quien es profundamente necio y malvado, quien no aprecie ningún servicio que se le presta o quien engaña a los demás, tal persona pecaminosa, oh hijo, nunca puede realizar alguna actividad religiosa efectivamente. Ya sea un
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brãhmana o un sudra, quienquiera trate de disfrutar de la esposa de otro, en particular de la esposa de una persona nacida dos veces, se dice que no es mejor que un comedor de perro. (1) Oh el mejor de los sabios, todo brãhmana que disfrute del sexo con una viuda o una dama brãhmana casada con otro hombre, acarrea la ruina a su familia y a sí misma. Todo brãhmana que disfrute del sexo ilícito no tendrá hijos en su siguiente vida, y cualquier mérito pasado que pudiera haber acreditado, se estropea. Ciertamente, si tal persona exhibe cualquier arrogancia hacia un brãhmana nacido dos veces o un maestro espiritual, pierde todo su avance espiritual inmediatamente, así como su riqueza e hijos. Estas tres clases de hombres arruinan sus méritos adquiridos: aquel cuyo carácter es inmoral, el que tiene sexo con la esposa de un comedor de perro y el que aprecia la asociación con los bandidos. Todo aquel que se asocie con la gente pecaminosa y visite sus hogares sin un propósito espiritual, irá directamente a la morada del SeñorYamarãja, el superintendente de la muerte. Y si alguien come en tal hogar, su mérito adquirido se destruye, junto con su fama, la duración de la vida, los hijos y la felicidad. Todo pícaro pecaminoso que insulte a una persona santa, pronto pierde su religiosidad, progreso económico y gratificación de los sentidos y al final arde en el fuego del infierno. Todo aquel que gusta de ofender a las personas santas o que no interrumpa a alguien que está insultando a las personas santas, se considera no es mejor que un asno. Tal hombre malvado contempla la destrucción de su dinastía con sus propios ojos. La persona cuyo carácter no es limpio, que es un bandido o un estafador o que siempre halla faltas en los demás, no logra un destino superior después de la muerte, aunque de caridad en abundancia o realice otros actos piadosos. En consecuencia, uno debe abstenerse de realizar actos inauspiciosos y realizar solo actos piadosos, por los cuales adquiere mérito y evita el sufrimiento. Sin embargo, los pecados de aquel que, tras una debida consideración, decide ayunar en Haribodhini Ekãdasi, son borrados a partir de cien vidas previas, y todo aquel que ayune y permanezca despierto toda la noche en este Ekãdasi, alcanza un mérito ilimitado y después de la muerte va a la morada suprema del Señor Visnu y diez mil de sus ancestros, parientes y descendientes también llegan a esa morada. Incluso si los antepasados estuvieran implicados en muchos pecados y estuvieren sufriendo en el infierno, de todos modos obtienen cuerpos espirituales hermosamente adornados y van felizmente a la morada de Visnu. Oh Nãrada, incluso quien haya cometido el pecado más horrendo de matar a un brãhmana, se libra de todas las manchas en su carácter ayunando en Haribodhini Ekãdasi y permaneciendo despierto toda la noche. El mérito que no se obtiene por bañarse en todos los sitios de peregrinaje, realizar un sacrificio de caballo o donar vacas, oro o tierra fértil en caridad, se obtiene fácilmente por ayunar en este día sagrado y permanecer despierto durante toda la noche. Todo aquel que observe Haribodhini Ekãdasi es celebrado como altamente calificado y hace famosa a su dinastía. Así como es segura la muerte, asimismo es segura la pérdida de la riqueza propia. Sabiéndolo, oh el

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mejor de los sabios, uno debe observar un ayuno en este día tan querido del Señor Hari, Sri Haribodhini Ekãdasi. Todos los lugares de peregrinaje en los tres mundos de inmediato acuden a vivir en la casa de la persona que ayuna en este Ekãdasi. Por consiguiente, para complacer al Señor, quien sostiene un disco en Su mano, uno debe abandonar todos los empleos, rendirse y observar este ayuno Ekãdasi. Aquel que ayune en este día Haribodhini, es reconocido como una persona sabia, un verdadero yogi, un asceta y alguien cuyos sentidos están verdaderamente bajo control. Solo él disfruta de este mundo con propiedad y ciertamente que obtiene la liberación. Este Ekãdasi es muy querido al Señor Visnu y en tal sentido es la propia esencia de la religiosidad. Siquiera una observancia del mismo dispensa la más alta recompensa en los tres mundos completos. Oh Nãradji, todo aquel que ayune en este Ekãdasi, definitivamente no volverá a entrar nuevamente a un vientre y de tal modo los devotos fieles del Dios Supremo abandonan todas las variedades de religión y simplemente se rinden ayunando en este Ekãdasi. Para esa gran alma que honra este Ekãdasi ayunando y permaneciendo despierto durante toda la noche, el Señor Supremo Sri Govinda, termina personalmente las reacciones pecaminosas que el alma haya adquirido por las acciones de su mente, cuerpo y palabras. Oh hijo, para todo aquel que se bañe en un sitio de peregrinaje, de caridad, cante los santos nombres del Señor Supremo, sobrelleve austeridades y realice sacrificios para Dios en Haribodhini Ekãdasi, todos los méritos así ganados se vuelven imperecederos. El devoto que adore al Señor Mãdhava en este día con parafernalia de primera clase, se libera de los grandes pecados de cien períodos de vida. La persona que observe este ayuno y adore al Señor Visnu con propiedad, es librada de un gran peligro. Este ayuno Ekãdasi complace al Señor Janãrdana, tanto que El lleva a la persona que lo observa de vuelta a Su morada, y mientras va allí, el devoto ilumina las diez direcciones universales. Todo aquel que desee belleza y felicidad debe tratar de honrar el Haribodhini Ekãdasi, en especial si recae en Dvãdasi. Los pecados de cien nacimientos previos, los pecados cometidos durante la niñez, la juventud y la vejez, en todos esos períodos de vida, ya sea que los mismos estén secos o húmedos, son anulados por el Supremo Señor Govinda, si se ayuna en Haribodhini Ekãdasi con devoción. (2) Haribodhini Ekãdasi es el mejor Ekãdasi. Nada es inalcanzable o raro en ese mundo para quien ayuna en este día, pues el mismo concede granos alimenticios, gran riqueza, y alto mérito, así como la erradicación de todo pecado, el terrible obstáculo para la liberación. Ayunar en este Ekãdasi es mil veces mejor que dar caridad en el día del eclipse solar o lunar. Nuevamente te digo, oh Nãradji, cualesquiera mérito se acredite por aquel que se baña en un sitio de peregrinaje, de caridad, cante la japa, recite los mantras Védicos, realice sacrificios y estudie los Vedas es solo una diezmillonésima parte del mérito ganado por la persona que ayuna siquiera una vez en Haribodhini Ekãdasi. Cualesquiera mérito se haya adquirido en la vida por algunas actividades piadosas, se vuelve completamente infructuoso si no se observa el ayuno Ekãdasi y se adora al Señor Visnu en el mes de Kãrtika. Por consiguiente, oh Nãrada, siempre debes adorar al Señor Supremo, Janãrdana y

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prestarLe servicio. En tal sentido, alcanzarás el objetivo deseado, la perfección más elevada. En Haribodhini Ekãdasi, el devoto del Señor no debe comer en la casa de otro ni comer alimento cocinado por un no devoto. Si así lo hace, solo alcanza el mérito de ayunar en un día de Luna llena. La discusión filosófica en el mes de Kãrtika complace a Sri Visnu más que si uno da elefantes y caballos en caridad o realiza un sacrificio costoso. Quienquiera cante u oiga las descripciones de las cualidades y pasatiempos del Señor Visnu, aunque fuera solo la mitad o un cuarto de un verso, obtiene el maravilloso mérito derivado de dar cien vacas a un brãhmana. Oh Nãrada, durante el mes de Kãrtika, uno debe abandonar toda clase de ocupaciones ordinarias y consagrar todo el tiempo y la energía, en especial mientras ayuna, a discutir los pasatiempos trascendentales del Señor Supremo. Tal glorificación de Sri Hari en el día tan querido al Señor, Ekãdasi, libera a cien generaciones anteriores. Aquel que pase su tiempo disfrutando de tales discusiones, en especial en el mes de Kãrtika, alcanza los resultados de realizar diez mil sacrificios de fuego y quema todos sus pecados, reduciéndolos a cenizas. Aquel que oye la maravillosa narración respecto al Señor Visnu, en particular durante el mes de Kãrtika, gana automáticamente el mismo mérito que el dispensado sobre alguien que dona cien vacas en caridad. Oh gran sabio, la persona que canta las glorias del Señor Hari en Ekãdasi, alcanza el mérito obtenido por donar siete islas’. Nãrada Muni preguntó a su glorioso padre, “Oh señor universal, oh el mejor de los semidioses, por favor dime ahora como observar este muy sagrado Ekãdasi. ¿Qué clase de mérito dispensa sobre el fiel?”. El Señor Brahmã replicó, “Oh hijo, la persona que quiera observar este Ekãdasi debe levantarse temprano en la mañana de Ekãdasi, durante la hora brahma-muhurta (una hora y media antes de la salida del sol hasta cincuenta minutos de anterioridad). Seguidamente, ha de lavar sus dientes y bañarse en un lago, río, laguna o estanque o en su propio hogar, como la situación lo permita. Tras adorar al Señor Sri Kesava, debe escuchar cuidadosamente las sagradas descripciones del Señor. Debe orar al Señor de este modo: ‘Oh Señor Kesava, ayunaré en este día que es tan querido para Tí, y mañana honraré Tu sagrado prasãdam. Oh Señor de ojos de loto, oh infalible. Tú eres mi único refugio. Ten la amabilidad de protegerme’. Habiendo proferido esta solemne plegaria delante del Señor con amor y devoción, uno debe ayunar con alegría. Oh Nãrada, todo aquel que permanezca despierto toda la noche en este Ekãdasi, cantando hermosas canciones que glorifican al Señor, danzando en éxtasis, ejecutando encantadores instrumentos musicales para Su placer trascendental, y recitando los pasatiempos del Señor Krsna, como los refieren las literaturas Védicas genuinas, es segurísimo que tal persona morará allende los tres mundos, en el reino espiritual eterno de Dios. En Haribodhini Ekãdasi uno debe adorar a Sri Krsna con alcanfor, frutas y flores aromáticas, especialmente la flor amarilla agaru. Uno no debe absorberse en hacer dinero en este día importante. En otras palabras, la codicia debe ser intercambiada por la caridad. Este es el proceso para convertir la pérdida en un mérito ilimitado. Uno debe ofrecer muchas clases de frutos al Señor y bañarlo con agua de una caracola. Cada una de estas prácticas devocionales, cuando
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se realizan en Haribodhini Ekãdasi, es diez millones de veces más beneficiosa que bañarse en todos los sitios de peregrinaje y dar en todas las formas posibles de caridad. Incluso el Señor Indra une las palmas de sus manos y ofrece sus reverencias al devoto que adora al Señor Janãrdana con flores agastya de primera clase en este día. El Señor Supremo Hari se complace mucho cuando es adornado con bellas flores agastya. Oh Nãrada, yo doy la liberación a quien adora al Señor Krsna en este Ekãdasi en el mes de Kãrtika, con hojas del árbol bel. Y para quien adora al Señor Janãrdana con hojas frescas de tulasi y flores aromáticas durante este mes, oh hijo, yo personalmente reduzco a cenizas todos los pecados que haya cometido por diez mil nacimientos. Aquel que meramente contemple a Tulasi Mahãrani, la toque, medite en ella, narre su historia, le ofrezca reverencias, le ore por su gracia, la plante, la adore o la riegue, vive en la morada del Señor Hari eternamente. Oh Nãrada, quien sirva a Tulasi-devi de estas nueve formas, obtiene la felicidad en el mundo superior por tantos miles de yugas como raíces y sub-raíces crezcan a partir de una planta de tulasi madura. Cuando una planta completamente desarrollada de tulasi produce semillas, muchas plantas crecen de esas semillas y esparcen sus ramas, retoños y flores, y estas flores producen a su vez numerosas semillas. Por tantos miles de kalpas como semillas se produzcan de esa manera, los antepasados de aquel que sirve a tulasi en estas nueve formas, vivirán en la morada del Señor Hari. (3) Quienes adoran al Señor Kesava con flores kadamba, que Le complacen mucho, obtienen Su misericordia y no contemplan la morada de Yamarãja, la muerte personificada. ¿De qué vale adorar algo más si todos los deseos se cumplen complaciendo al Señor Hari? Por ejemplo, un devoto que Le ofrece flores bakula, asoka y pãtali, se libera de la miseria y la aflicción por tanto tiempo como existan el Sol y la Luna en este universo, y finalmente alcanza la liberación. Oh el mejor de los brãhmanas, una ofrenda de flores kannera al Señor Jagannãtha trae tanta misericordia sobre el devoto como la obtenida por adorar al Señor Kesava por cuatro yugas. Quien ofrezca flores tulasi (mañjaris) a Sri Krsna durante el mes de Kãrtika, recibe más mérito que el que se obtiene por donar diez millones de vacas. (4) Incluso una ofrenda devocional de brotes recién nacidos de hierba trae consigo cien veces el beneficio obtenido por la adoración ritualística ordinaria del Señor Supremo. Aquel que adora al Señor Visnu con las hojas del árbol samika es liberado de las garras de Yamarãja, el señor de la muerte. Quien adore a Visnu durante la estación lluviosa con flores campaka o jazmines, nunca regresa de nuevo al planeta tierra. Quien adora al Señor con una simple flor kumbhi, obtiene la bendición por donar un pala de oro (doscientos gramos). Si un devoto ofrece una sola flor amarilla del árbol ketaki al Señor Visnu, quien monta sobre Garuda, es liberado de los pecados de diez millones de nacimientos. Además, quien ofrezca flores al Señor Jagannãtha y también cien hojas untadas con pasta de sándalo roja y amarilla, ciertamente llegará a morar en Svetadvipa, muy allende las coberturas de la creación material. Oh el mayor de los brãhmanas, Sri Nãrada, tras adorar de tal modo al Señor Kesava, el dispensador de toda felicidad espiritual y material, en Haribodhini Ekãdasi, uno debe levantarse temprano al día siguiente, bañarse en
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un río, cantar la japa (5) de los santos nombres de Krsna y prestar servicio amoroso devocional al Señor con el máximo de su capacidad. Para romper el ayuno, el devoto debe primero ofrecer algún prasãdam a los brãhmanas y solo entonces, con su permiso, comer algunos granos. Seguidamente, para complacer al Señor Supremo, el devoto debe adorar a su maestro espiritual, el más puro de los devotos del Señor, y ofrecerle comida suntuosa, buena ropa, oro y vacas, conforme a los medios del devoto. Esto ciertamente complacerá al Señor Supremo, el sostenedor del disco. Después el devoto debe donar una vaca a un brãhmana y si el devoto ha descuidado algunas reglas y regulaciones de la vida espiritual, debe confesarlo ante los devotos brãhmana del Señor. Luego el devoto debe ofrecerles algún daksinã (dinero). Oh rey, quienes han cenado en Ekãdasi deben alimentar a un brãhmana al día siguiente. Eso complace mucho a la Suprema Personalidad de Dios. Oh hijo, si un hombre ha ayunado sin pedir permiso a su sacerdote, o si una mujer ha ayunado sin pedir permiso a su esposo, él o ella deben donar un toro a un brãhmana. La miel y el yogur son asimismo regalos apropiados para un brãhmana. Quien haya comido solo frutos en Ekãdasi debe donar frutos al día siguiente. Quien haya ayunado del aceite, debe dar ghi en caridad, quien haya ayunado del ghi debe donar leche, quien haya ayunado de los granos, debe donar arroz, quien haya dormido en el piso debe donar una cama con un cobertor, quien haya comido en un plato de hoja debe donar un pote de ghi, quien haya permanecido callado debe donar una campana, y quien haya ayunado del sésamo debe donar oro en caridad y alimentar a una pareja brãhmana con suntuosa comida. El hombre que desee prevenir ka calvicie debe donar un espejo a un brãhmana, quien tenga zapatos de segunda mano debe donar zapatos, y quien haya ayunado de sal, debe donar algo de azúcar a un brãhmana. Durante este mes, todos deben ofrecer regularmente una lamparilla de ghi al Señor Visnu o a Srimati Tulasi-devi en un templo. Un ayuno Ekãdasi es completo cuando se ofrece a un brãhmana calificado un recipiente de oro o cobre lleno de ghi y mechas de ghi, junto con ocho cántaros de agua conteniendo oro y cubiertos por ropas. Quien no pueda solventar estos regalos debe ofrecer al menos unas palabras dulces a un brãhmana. Quien así lo haga seguramente obtendrá el completo beneficio de ayunar en Ekãdasi. (6) Tras ofrecer sus reverencias y pedir permiso, el devoto debe comer su alimento. En este Ekãdasi termina Cãturmasya, de modo que lo que sea que uno deje de lado en Cãturmasya ahora debe ser donado a los brãhmanas. Quien siga el proceso de Cãturmasya recibe un mérito ilimitado, Oh rey de reyes, y va a la morada del Señor Vãsudeva después de la muerte. Oh rey, cualquiera que observe el Cãturmasya completo sin una interrupción obtiene felicidad eterna y no recibe otro nacimiento. Pero si alguien rompe el ayuno, se vuelve ya sea un ciego o un leproso. Así pues, te he narrado el proceso completo para observar Haribodhini Ekãdasi. Si alguien lee u oye acerca de este Ekãdasi, alcanza el mérito ganado por donar vacas a un brãhmana calificado”.

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Así termina la narración de las glorias de Kãrtika-sukla Ekãdasi también conocido como Haribodhini Ekãdasi, del Skanda Purãna. Notas 1. Los Vedas expresan, sudrãnnam südra-samparkam südra-stri-maithunam yathã iha janmani südratvam cãndãlah sata-janmani “Quien coma en la casa de un südra, haga amistad con un südra o tenga sexo con mujeres südras, ya se ha vuelto un südra en esta vida. Sus próximos cien nacimientos serán en las casas de los comedores de perros”. 2. El Padma Purãna expresa, nãmno balãd yasya hi pãpa-buddhir na vidyate tasya yamair hi suddhih: “Si una persona comete pecados a sabiendas, amparada en la fuerza del canto del santo nombre del Señor, no hay manera de que se purifique”. Los pecados cometidos a sabiendas se explica son “mojados”mientras que aquellos cometidos sin saberlo, se denominan “secos”. Aquí el Señor Brahmã dice que por observar Haribodhini Ekãdasi uno erradica todos los pecados, tanto secos como húmedos. 3. Un kalpa, que son doce horas del Señor Brahmã, dura 4.320.000.000 años. Dado que el Señor Krsna dice en el Bhagavad-gita (8.21) que, “quien viene a Mi morada nunca vuelve al mundo material”, se comprende que durante el billón de kalpas que el devoto mora en la morada del Señor Visnu, realizará servicio devocional y en tal sentido se calificará para permanecer allí eternamente. 4. Las mañjaris ofrecidas al Señor deben ser recién brotadas y muy suaves. Las mañjaris más viejas, duras, no deben ser ofrecidas al Señor. 5 y 6: (Incompletos en el original. N del T)

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25 Padmini Ekãdasi
Suta Gosvami dijo, “Mahãraja Yudhisthira dijo: ‘Oh Janãrdana, ¿cual es el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes del año bisiesto? ¿ Cómo se lo observa apropiadamente? Por favor nárramelo”. La Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna replicó, “Oh Pãndava, el meritorio Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes del año bisiesto es llamado Padmini. Es muy auspicioso. El alma afortunada que lo observe con gran fe y determinación retornará a Mi morada personal. Este Ekãdasi extra del mes es tan poderoso como Yo lo soy en anular los pecados. Incluso el Brahmã de cuatro cabezas no lo puede glorificar lo suficiente. Hace mucho el Señor Brahmã le habló a Nãrada sobre este Ekãdasi liberador, removedor de pecados”. El Señor Krsna de ojos de loto se complació mucho por la pregunta de Yudhisthira y le habló las siguientes palabras agradables: ‘Oh rey, por favor escucha cuidadosamente mientras te narro el proceso de ayunar en Padmini Ekãdasi, que es raramente hecho incluso por los grandes sabios. Uno debe comenzar su ayuno en Dasami, el día antes de Ekãdasi, no comiendo nada de ural dãl, dãl rosado, habas, espinaca, miel o sal marina, (1) y tampoco cenando en los hogares de otros o en platos que no sean de metal. Estas ocho cosas deben evitarse. Se debe comer una sola vez en Dasami, dormir en el suelo, y permanecer célibe. En Ekãdasi el devoto debe levantarse temprano a la mañana pero no debe cepillarse los dientes. Luego debe bañarse muy bien en un sitio de peregrinaje, de ser posible. Mientras canta los sagrados himnos de los Vedas, debe untar su cuerpo con estiércol de vaca mezclado con arcilla, pasta de semilla de sésamo, hierba kusa y el polvo de los frutos ãmalaki. Luego el devoto debe tomar otro baño completo, tras el cual debe entonar las siguientes plegarias: “Oh arcilla sagrada, tú has sido creada por el Señor Brahmã, purificada por Kasyapa Muni, y levantada por el Señor Krsna en Su forma como Varãha, la encarnación jabalí. Oh arcilla, por favor purifica mi cabeza, ojos y otros miembros. Oh arcilla, te ofrezco mis reverencias. Ten la amabilidad de purificarme de modo que adore yo al Señor Supremo Hari. Oh estiércol de vaca, tú posees cualidades antisépticas y medicinales porque provienes directamente del estómago de nuestra madre universal, la vaca. Tú puedes purificar todo el planeta Tierra. Por favor acepta mis humildes reverencias y purifícame. Oh frutos ãmalaki, por favor acepten mis humildes reverencias. Ustedes han nacido de la saliva del Señor Brahmã y así pues por su propia presencia todo el planeto es purificado. Tengan la amabilidad de asear y purificar los miembros de mi cuerpo.

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Oh Señor Supremo Visnu, oh Dios de dioses, oh amo del universo, oh sostenedor de la caracola, el disco, la maza y el loto, por favor permítanme bañarme en todos los lugares sagrados de peregrinaje”. Recitando estas excelentes plegarias, cantando mantras al Señor Varuna y meditando en todos los lugares santos de peregrinaje ubicados en las orillas del Ganges, uno debe bañarse en cualesquiera cuerpo de agua tenga al alcance. Luego, oh Yudhisthira, el devoto debe restregar su cuerpo, purificando así su boca, espalda, pecho, brazos y cintura, como preludio para adorar al Señor Supremo, quien usa brillantes ropas amarillas y da placer a todas las criaturas. Por así hacerlo, el devoto destruye todos sus pecados. Posteriormente, debe cantar el sagrado mantra Gayatri, ofrecer oblaciones a sus antepasados y luego entrar a un templo de Visnu para adorar a Nãrãyana, el esposo de Laksmi-devi. De ser posible, el devoto debe después modelar murtis de Rãdha-Krsna o Siva-Pãrvati de oro y ofrecerles una bella adoración devocional. Debe llenar un pote de arcilla o cobre con agua pura mezclada con esencias perfumadas, y luego cubrir el pote con una tela de lino y una tapa de oro o plata, preparando de esta forma un ãsana sobre el cual pueden sentarse las murtis de RãdhaKrsna o Siva-Pãrvati, para la adoración. Conforme a su capacidad, el devoto debe luego adorar estas murtis con incienso aromático, una lamparilla clara de ghi y pasta de madera de sándalo, junto con alcanfor, almizcle, kunkuma y otros perfumes, así como flores aromáticas selectas como ser lotos blancos y otros brotes de estación, y también comidas muy bien preparadas. En este Ekãdasi especial, el devoto debe danzar y cantar extáticamente delante de la Deidad. Ha de evitar la prajalpa a toda costa y no debe hablar ni tocar a personas de bajo nacimiento o a una mujer en su período menstrual. En este día debe tener especial cuidado de decir la verdad y no debe criticar a nadie delante de la Deidad del Señor Visnu, los brãhmanas, o el maestro espiritual. Antes bien, con otros devotos debe escuchar a los Vaisnavas leer las glorias del Señor Visnu de los Puranas. No se debe beber ni siquiera tocar el agua con los labios en este Ekãdasi, y quien sea incapaz de realizar esta austeridad, debe beber solo agua o leche. Caso contrario, el ayuno se considerado roto. Se debe permanecer despierto toda la noche, cantando y ejecutando instrumentos musicales para el placer trascendental de la Persona Suprema. Durante el primer cuarto de la noche Ekãdasi, el devoto debe ofrecer jugo de coco a su murti adorable; durante la segunda parte debe ofrecer fruta, durante la tercera parte una naranja y cuando la noche se acerca a su fin un poco de nuez de betel. El quedarse despierto durante la segunda parte de la noche dispensa el mismo mérito que el ganado por celebrar el Agnistomayajña. Quedarse despierto durante la segunda parte de la noche, dispensa el mismo mérito que el obtenido por celebrar Vãjapeya-yajña. El quedarse despierto durante la tercera parte, concede el mismo mérito que el obtenido por un Asvamedha-yajña. Y aquel que se quede despierto durante toda la noche, recibe todo el mérito antes mencionado, así como el gran mérito de haber realizado un Rãjasuya-yajña. Así pues, no hay mejor día de ayuno en el año que Padmini Ekãdasi. Nada se compara al mismo en relación al mérito, ya se trate de un sacrificio de fuego, conocimiento, educación o austeridad.

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Ciertamente, quienquiera observe este sagrado ayuno Ekãdasi, recibe todo el mérito obtenido por bañarse en todos los lugares de peregrinaje en el mundo. Tras permanecer despierto durante toda la noche, el devoto debe bañarse al amanecer y seguidamente adorarMe bellamente. Luego ha de alimentar a un brãhmana calificadoy concederle respetuosamente la murti del Señor Kesava y el jarro lleno de agua perfumada. Este regalo garantizará el éxito del devoto en esta vida y la liberación en la siguiente. Oh inmaculado Yudhisthira, he descrito a tu solicitud las reglas y regulaciones, así como los beneficios respecto al Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del año bisiesto. Ayunar en este día Padmini dispensa un mérito igual al ganado por ayunar en todos los demás Ekãdasis. El Ekãdasi que ocurre durante la parte oscura del mes bisiesto, conocido como Paramã Ekãdasi, es tan poderoso para remover el pecado, como este Padmini. Ahora escucha por favor cuidadosamente mi narración de un relato fascinante relacionado con este día sagrado. Pulastya Muni en una ocasión recitó esta historia a Nãradji. Pulastya Muni una vez tuvo la oportunidad de rescatar a Rãvana de la prisión de Kãrtaviryãrjuna, y al enterarse de ello, Nãrada Muni preguntó a su amigo, “Oh el mayor de los sabios, puesto que Rãvana venció a todos los semidioses, incluyendo al Señor Indra, ¿ cómo pudo Kãrtaviryãrjuna derrotar a Rãvana, quien fue así muerto en la batalla?” Pulastya Muni replicó, “Oh gran Narada, durante Treta-yuga, Kãrtavirya (el padre de Kãrtaviryãrjuna) tomó nacimiento en la dinastía Haihaya. Su ciudad capital era Mãhismati y el tenía mil reinas a las cuales amaba muy queridamente. Ninguna de ellas, sin embargo, había podido darle el hijo que anhelaba fervorosamente. El realizó sacrificios y adoró a los semidioses y antepasados, pero debido a la maldición de algunos sabios, era incapaz de engendrar un hijo, y sin un hijo, un rey no puede disfrutar de su reino, tal como un hombre hambriento nunca disfruta realmente de sus sentidos. El Rey Kãrtavirya consideró cuidadosamente su apuro y decidió realizar severas austeridades para alcanzar su objetivo. Así pues, donó a sus ministros una tela de lino hecha de tramado teñido y entregó las reinas de su reino a sus ministros. Una de sus reinas, Padmini, -que había nacido en la dinastía Iksvãku, quien era la mejor de todas las mujeres, e hija del Rey Hariscandra-, observó al rey que partía. Ella consideró que, dado que era una esposa casta, su deber era seguir los pasos de su amado esposo. Quitándose todos los adornos reales a su hermoso cuerpo y quedándose solamente con un trozo de tela, ella siguió a su esposo al bosque. Finalmente Kãrtavirya llegó a la cumbre del Monte Gandhamãdana, donde realizó severas austeridades y penitencias por diez mil años, meditando y orando al Señor Gadãdhara, quien lleva una maza. Pero así y todo no tuvo un hijo. Al ver a su esposo reducido a piel y hueso, Padmini pensó en una solución para el problema. Acudió a la casta Anasuya (2). Con gran reverencia, Padmini dijo, ‘Oh gran dama, mi querido esposo Kãrtavirya ha estado realizando austeridades por los últimos diez mil años, pero el Señor Kesava, quien es el único que puede remover los pecados del pasado y los problemas actuales, aún no se ha complacido con él. Oh muy afortunada, por favor dime sobre un día de ayuno que podamos observar para así complacer al Señor Supremo con nuestra

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devoción, tanto que El nos bendiga con un buen hijo que más tarde gobernará el mundo como emperador’. Al oír las palabras de Padmini, que era muy casta y profundamente dedicada a su esposo, la gran Anasuya le contestó en un humor muy alegre: ‘Oh hermosa, dama de ojos de loto, usualmente en el año hay doce meses, pero al cabo de cada treinta y dos meses, se añade un mes extra y ambos Ekãdasis que ocurren durante este mes reciben el nombre de Padmini Ekãdasi y Paramã Ekãdasi. Ellos recaen en los Dvãdasis de la parte clara y oscura del mes, respectivamente. (3) Tú debes ayunar en esos días y quedarte despierta toda la noche. Si así lo haces, la Suprema Personalidad de Dios, Hari, te bendecirá con un hijo’. Oh Nãrada, de este modo Anasuyã, la hija del sabio Kardama, explicó la potencia de estos Ekãdasis especiales. Al oírlo, Padmini acató fielmente las instrucciones para cumplir su deseo de un hijo. Padmini ayunó completamente, incluso de agua, y permaneció despierta toda la noche, cantando las glorias de Dios y danzando en éxtasis. El Señor Kesava, estando por ello muy complacido con su devoción, apareció ante ella montado sobre el gran Garuda. El Señor dijo, ‘Oh hermosa, tú Me has complacido muchísimo ayunando en el Ekãdasi especial del mes extra. Por favor, pídeme una bendición’. Al oír estas palabras sublimes del supervisor de todo el universo, Padmini ofreció al Señor Supremo plegarias devocionales y Le pidió el don que su esposo deseaba. El Señor Sri Krsna replicó, ‘Oh gentil dama, Estoy muy feliz contigo, pues no hay mes más querido para Mí que éste, y los Ekãdasis que ocurren durante este mes son los más queridos para Mí, entre todos los Ekãdasis. Tú has seguido las instrucciones de Anasuya perfectamente, y en consecuencia Yo te complaceré en lo que desees. Tu esposo y tú tendrán el hijo que desean’. El Señor, que remueve el dolor del mundo, seguidamente dijo al Rey Kãrtavirya: ‘Oh rey, por favor pídeme cualquier dádiva que cumpla el deseo de tu corazón, pues tu querida esposa Me ha complacido grandemente’. El rey se puso muy feliz al oír esto. Naturalmente, pidió el hijo que había deseado por tanto tiempo: ‘Oh amo del universo, oh matador del demonio Madhu, ten la amabilidad de concederme un hijo que nunca sea conquistado por los semidioses, seres humanos, víboras, demonios o duendes, sino que solo Tú puedas derrotar’. El Señor Supremo replicó de inmediato, ‘ ¡Así sea!’ y desapareció. El rey se complació mucho con su esposa y volvió al palacio en su compañía. Padmini pronto quedó embarazada y apareció Kãrtaviryãrjuna de poderosos brazos como su hijo. El era la persona más poderosa en los tres mundos, por lo que ni siquiera Rãvana de diez cabezas pudo vencerlo en la batalla. Excepto por el Señor Nãrãyana que sostiene una maza, un disco y otros símbolos en sus manos, nadie pudo superarlo. Por el mérito resultante de la estricta y fiel observancia de su madre de Padmini Ekãdasi, pudo derrotar incluso al temible Rãvana. Esto no es para nada sorprendente, oh Nãradji, pues Kãrtaviryãrjuna fue la concreción de la bendición de la Suprema Personalidad de Dios”. Con estas palabras, Pulastya Muni partió. El Señor Supremo Sri Krsna concluyí, ‘Oh inmaculado Yudhisthira, en respuesta a tu pregunta He explicado el poder de este Ekadasi especial. Oh el
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mejor de los reyes, quienquiera observe este ayuno, seguramente llegará a Mi morada personal. Y asimismo, si tú quieres que se cumplan todos tus deseos, debes hacerlo también”. Al oír estas palabras de su amado Kesava, Dharmarãja (Yudhisthira) se llenó de gozo y cuando llegó el momento, observó fielmente el Padmini Ekãdasi. Suta Gosvami concluyí, “Oh sabio Saunaka, te he explicado todo acerca de este meritorio Ekãdasi. Todo aquel que devotamente ayune en los Ekãdasis que ocurren durante los meses extra del año bisiesto, siguiendo cuidadosamente las reglas, se vuelve glorioso y regresa felizmente con Dios. Y aquel que meramente lea u oiga sobre estos Ekãdasis también obtendrá gran mérito y al final entrará a la morada del Señor Hari”. Así termina la narración de las glorias de Padmini Ekãdasi, el Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes extra del año bisiesto del Skanda Purãna. Notas 1. De acuerdo a las Escrituras, en los días de ayuno se debe evitar la sal marina porque Agastya Muni una vez bebió el océano y después lo orinó. Se permite la sal rocosa. 2. Anasuya es la esposa del gran sabio Atri y la madre de Dattãtreya, la forma de tres cabezas de Brahmã, Visnu y Siva combinadas. 3. Toda vez que hay un mes extra, las quincenas de este mes se dividen y agregan a los meses normales.

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26 Paramã Ekãdasi
Mahãraja Yudhisthira dijo, “Oh Señor Supremo, ¿ cuál es el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la quincena oscura del mes extra del año bisiesto? Además, oh amo del universo, ¿cuál es el proceso para observarlo con propiedad? Ten la amabilidad de narrarme todo esto”. La Suprema Personalidad de Dios, el Señor Sri Krsna, replicó, “Oh Yudhisthira, este día meritorio se llama Paramã Ekãdasi. Dispensa la gran bendición de una vida disfrutable y la liberación definitiva del nacimiento y la muerte. El proceso para observarlo es similar al observado en el Ekãdasi que ocurre durante la parte clara del mes de Kãrtika. Esto es, en este Ekãdasi se Me adora a Mí, el mejor de todos los seres vivientes, con pleno amor y devoción. Al respecto, ahora te contaré una maravillosa historia, tal como la oí de los grandes sabios en la ciudad de Kãmpilya. Había una vez un brãhmana piadoso llamado Sumedhã que vivía en Kãmpilya con su esposa Pavitrã, quien era en extremo casta y dedicada a su esposo. Debido a haber cometido cierto pecado en su vida previa, Sumedhã se hallaba sin nada de dinero o granos alimenticios, y pese a que mendigaba alimento a muchas personas, no conseguía una cantidad sustancial. Apenas si tenía comida adecuada, ropas o un refugio para sí mismo y su hermosa y joven esposa, quien tenía un carácter tan excelente que continuaba sirviendo a Sumedhã fielmente, pese a su pobreza. Cuando llegaban invitados a la casa, Pavitrã les daba su propia comida y aunque a menudo se quedaba con hambre, su hermoso rostro cual loto nunca desaparecía. Este ayuno la debilitó, pero su afecto por Sumedhã continuaba. Viendo todo esto y lamentando su mala suerte, Sumedhã un día le dijo a Pavitrã, ‘Mi querida esposa, oh muy hermosa, colecto donaciones de los ricos pero recibo solo una pizca. ¿ Qué haré? ¿Cual es el remedio posible para nuestro apuro? ¿ A dónde ir por un alivio? Oh muy obediente y amorosa esposa, sin suficiente riqueza, los asuntos domésticos nunca son exitosos. (1) En consecuencia, por favot permíteme que vaya al extranjero para conseguir algo de riqueza. Si hago un esfuerzo semejante, ciertamente obtendré cualesquiera fortuna esté destinado a disfrutar. Sin hacer algún esfuerzo, la persona no puede satisfacer sus deseos o cumplimentar sus necesidades. Por eso los hombres sabios han dicho que el esfuerzo entusiasta siempre es auspicioso’. (2) Al oír estas palabras de su esposo, Pavitrã unió las palmas de sus manos y con los ojos brillantes de lágrimas, le habló con gran respeto y afecto: ‘Pienso que no hay nadie más grande o erudito que tú, querido mío. Quien pese a estar en la miseria se interesa en el bienestar de los demás, habla tal como tú lo has hecho. Sin embargo, las Escrituras dicen que cualesquiera riqueza una persona obtiene en esta vida, se debe a haber dado caridad en vidas previas, y que si uno no ha dado ninguna caridad en vidas previas, entonces, aunque se siente
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encima de una montaña de oro tan grande como el Monte Sumeru, permanecerá pobre (3). Cualesquiera caridad una persona de en la forma de educación, dinero, tierra fértil y demás, se le reintegra en un período de vida futuro. Obtenemos lo que hemos dado. Ciertamente, lo que sea que el Señor del destino, el creador, ha escrito como nuestra fortuna, eso ciertamente ha de suceder. Nadie obtiene alguna riqueza si no ha dado caridad en su vida anterior. Oh el mejor de los brãhmanas, dado que ahora somos pobres, en nuestras vidas previas ni tú ni yo habremos dado caridad a las personas dignas. En consecuenia, oh gracioso esposo, debes quedarte aquí conmigo. Sin tí, yo no puedo vivir ni por un momento. Desprovista de su esoso, una mujer no es bienvenida por su padre, madre, hermano, suegro o cualesquiera otros miembros de la familia. Todos dirán, “Has perdido a tu esposo; ¡tienes mala fortuna!” ¡Así pues, seré criticada severamente! (4) Por favor, por eso, quédate aquí conmigo y conténtate con lo que sea que consigamos. Lo que sea que esté destinado, lo obtendremos en su debido momento y disfrutaremos aquí la felicidad perfecta”. Al oír estas francas palabras de su esposa, Sumedhã decidió quedarse en su pueblo natal. Un día, el gran sabio Kaundinya llegó a su casa y al verlo, el brãhmana Sumedhã y su esposa le ofrecieron respetuosas reverencias. Con la cabeza inclinada, Sumedhã le dio la bienvenida: “Somos muy afortunados de verte hoy aquí, oh el más sabio entre los sabios. Mi vida se ha tornado un éxito y me siento muy endeudado contigo’. Sumedhã le ofreció a Kaundinya Muni un cómodo asiento y alabó altamente sus austeridades y erudición, ‘Tan solo por tener hoy tu darsana’-dijo Sumedha, ‘me he vuelto muy afortunado’.La pobre pareja brãhmana alimentó al sabio tan suntuosamente como sus medios lo permitían y después Pavitrã preguntó al mendicante, ‘Oh muy sabio, ¿qué proceso podemos seguir para ser aliviados de nuestra pobreza? ¿Cómo puede una persona que no ha dado nada en caridad en su vida anterior, obtener una buena familia, mucha riqueza y una buena educación en esta vida? Mi esposo quiere dejarme aquí y partir lejos para colectar donaciones, pero le he suplicado honestamente que se quedara conmigo. Le dije humildemente que si a uno le falta riqueza en la vida actual se debe a no haber dado suficiente caridad en las vidas previas. Y así pues, el ha consentido en quedarse aquí. Solo se debe a mi gran fortuna que hayas venido misericordiosamente aquí hoy. Ahora estamos seguros que nuestra pobreza se terminará muy pronto. Oh el mejor de los brãhmanas, por favor dinos ahora como podemos liberarnos de esta miseria constante acarreada por la pobreza. Oh misericordioso. ten la gentileza de describirme algunos medios, -un sitio de peregrinaje que podamos visitar, un día de ayuno que podamos observar, o una austeridad que podamos realizar- por la cual nuestra mala fortuna llegue por siempre a su fin’. Al oír esta sincera súplica de esa dama paciente, el gran sabio Kaundinya reflexionó en silencio por un momento y luego dijo, ‘Hay un ayuno muy querido a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Hari. Ayunar en ese día anula toda clase de pecados y remueve todas las miserias causadas por la pobreza. Este día de ayuno, que ocurre durante la parte oscura del mes extra del año bisiesto, se conoce como Paramã Ekãdasi. Es el más excelso día del Señor
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Visnu. Esta quincena oscura del mes extra Ekãdasi, dispensa todas las necesidades de la vida como ser dinero y granos alimenticios y al final concede la liberación. Cuando llega el anochecer de ese día, uno debe comenzar a cantar las glorias del Señor y a danzar en éxtasis y continuar durante toda la noche. Este ayuno sagrado fue una vez observado fielmente por el Señor Kuvera. Cuando el Señor Siva observó lo estrictamente que había ayunado, se complació mucho y convirtió a Kuvera en el tesorero del cielo. Además, el Rey Hariscandra ayunó en este Ekãdasi luego que su querida esposa e hijo fueran perdidos y el rey pudo recuperarlos. Seguidamente, reinó sin impedimentos. Por ello, oh dama de grandes ojos, tú también debes observar el sagrado ayuno de Paramã Ekãdasi, acatando todas las reglas y regulaciones apropiadas y permaneciendo despierta durante toda la noche”. El Señor Krsna continuó, “Oh Yudhisthira, hijo de Pãndu, de esta forma, Kaundinya Muni misericordiosa y afectuosamente instruyó a Pavitrã sobre el ayuno de Paramã Ekãdasi. Luego le dijo a Sumedhã, ‘En Dvãdasi, el día después de Ekãdasi, debes hacer el voto de observar el ayuno Pañcarãtrika, conforme a todas las reglas y regulaciones. Tras tomar un baño a la mañana temprano, tú y tu buena esposa, junto con tus padres y los de ella, deben ayunar por cinco días conforme a su capacidad. Luego se volverán idóneos para volver al hogar, a la morada del Señor Visnu. La persona que simplemente use un solo asiento durante estos cinco días, va a los planetas celestiales. Quienquiera alimente bien a los brãhmanas calificados en estos cinco días, ha en efecto alimentado a todos los semidioses, seres humanos e incluso a todos los demonios. Todo aquel que done un cántaro de agua para beber a un brãhmana nacido dos veces, durante este período de cinco días de ayuno, obtendrá un mérito igual al ganado por donar todo el planeta Tierra en caridad. Todo aquel que de a una persona erudita un pote lleno de semillas de sésamo, reside en el cielo por tantos años como haya semillas en el pote. Quien done un pote lleno de ghi dorado, seguramente irá a la morada del dios del sol tras disfrutar completamente los placeres de este planeta terrenal. Quienquiera permanezca célibe durante estos cinco días, alcanzará la felicidad celestial y disfrutará con las doncellas de Indraloka. Por consiguiente, ambos, Sumedhã y Pavitrã, deben ayunar durante estos cinco días de Pañcaratrika de modo de ser recompensados con amplios granos y riquezas por el resto de su vida en este planeta. El mundo espiritual será su morada después’. Al oír este consejo sublime, la pareja brãhmana, Sumedhã y Pavitrã, observaron apropiadamente Paramã Ekãdasi y el ayuno del Pañcarãtrika y muy pronto después, vieron a un apuesto príncipe proveniente del palacio real que se aproximaba a ellos. Por órdenes del Señor Brahmã, el príncipe les entregó una casa hermosa, exquisitamente amueblada y los invitó a vivir en ella. Elogiando su austeridad y paciencia, también les dio toda una villa para su sustento. Luego regresó al palacio. De esta forma Sumedhã y su esposa disfrutaron de toda clase de facilidades en este mundo y al final fueron a la morada de Visnu. Todo aquel que observe un ayuno en Paramã Ekãdasi y también el ayuno de Pañcarãtrika, se libera de todos sus pecados y tras disfrutar de la vida aquí,
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regresa a Visnuloka, como lo hicieron el brãhmana Sumedhã y su fiel esposa Pavitrã. Es imposible, oh Yudhisthira, calcular el alcance del mérito que uno obtiene por ayunar en Paramã Ekãdasi, pues tal observancia equivale a bañarse en sitios de peregrinaje tales como el Lago Puskara y el Río Ganges, dar vacas en caridad, y realizar toda suerte de demás actividades religiosas. Aquel que ayune en este día ha completado asimismo las ofrendas de oblaciones a sus antepasados en Gayã. Ha, en efecto, ayunado en todos los demás días auspiciosos. Puesto que en el orden social el brãhmana se consideran el mejor, entre las criaturas de cuatro patas, la vaca es la mejor y entre los semidioses el Señor Indra es el mejor, así entre todos los meses, el mes extra del año bisiesto es el mejor. El ayuno Pañcarãtrika -el ayuno de cinco días en el mes extra del año bisiesto, se refiere que anula toda clase de pecados abominables. Pero el ayuno Pañcarãtrika, junto con los ayunos en Paramã y Padmini Ekãdasis, destruye todos los pecados de la persona. Si la persona es incapaz de ayunar en todos estos días, debe observar los ayunos durante el mes extra conforme a su capacidad. La persona que, habiendo recibido un nacimiento humano, no toma un baño apropiado durante este mes extra y luego observa estos Ekãdasis que son muy queridos al Señor Hari, comete suicidio y sufre en el ciclo de 8.400.000 especies. El raro nacimiento humano está creado para acumular mérito y finalmente lograr la liberación. En consecuencia, uno debe por todos los medios observar el ayuno en este auspicioso Paramã Ekãdasi”. El Señor Sri Krsna concluyó, “Oh inmaculado Yudhisthira, a pedido tuyo He descrito el maravilloso mérito que se obtiene por ayunar en el Ekãdasi llamado Paramã, que ocurre durante la parte oscura del mes extra del año bisiesto. Debes observar este ayuno de ser posible”. El Rey Yudhisthira hizo exactamente como el Señor Krsna había instruído y asimismo todos sus hermanos y su esposa Draupadi. Tras disfrutar de los placeres raramente obtenidos en el mundo material, ellos regresaron al hogar, de vuelta con Dios. Todo aquel que, tras tomar un baño apropiado observe un ayuno en estos dos Ekãdasis del mes extra, irá al cielo y finalmente llegará a la morada de Sri Visnu y mientras viaja hacia allí será alabado y elogiado por todos los semidioses. Así termina la narración de las glorias de Paramã Ekãdasi, el Ekãdasi que ocurre durante la quincena oscura del mes extra del año bisiesto, del Skanda Purãna.

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Notas 1. Cãnakya Pandita dice, na vandhu madhye dhanahina jivanam: “Sin riqueza, la casa de un jefe de familia es inútil”. 2. Las Escrituras reveladas declaran, udyoginah singham upaiti laksmi daivena deyati ka purusãh vadanti: “Aquel que se esfuerza con entusiasmo, ciertamente alcanza el éxito, pero aquel que meramente dice, ‘Acepto mi sino en la vida’es un hombre indolente”. 3. Las Escrituras Védicas declaran, purva-janmãrjitam vidya purva-janmãrjitam dhanam purva-janmãrjitam kanyã agre dhãvati dhãvatih “El conocimiento trascendental, la educación espiritual, la riqueza complaciente, y los miembros agradables de la familia, son adquiridos por una persona que ha dado abundante caridad. Lo que sea que una persona haga, le vuelve multiplicado”. En el Manu-niti, Mahãraja Manu dice, bhãgyam phalanti sarvatra na ca vidyã na ca paurusam: “Lo que sea que esté predestinado por Viddhãtã, el hacedor de la fortuna, seguramente ha de suceder. La así denominada buena educación, talento y entusiasmo no traen el éxito”. 4. El Niti-sãstra dice, vinã ãsraye na tisthanti panditãh vanitã latãh: “Sin un apropiado refugio y sustento, los siguientes tres no pueden sobrevivir: un hombre erudito, una mujer y una enredadera”. En consecuencia, el actual movimiento para la liberación femenina es un fracaso total. Además, el Garuda Purãna declara, pati dharma pati sarga pati hi paramam tapah patiri pritim ãpanne priyante sarva devatã “Una mujer casta siempre piensa que complacer a su esposo espiritualmente situado es su placer celestial, su deber supremo y su mayor austeridad. Si su esposo está complacido, ella piensa que el Señor Supremo y todos los semidioses están complacidos. El Señor Supremo incluye a todos los semidioses”.

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Acerca del Autor
Krsna Balarama Swami (Balarama Sharma) nació en una familia de Vaisnavas el 1 de Julio de 1956, en Vrndãvana, el sitio más sagrado en la India. Apareció en una familia iluminada Gauda-brãhmana, descendiente de Kasyapa Muni (uno de los siete hijos mentales de Brahmã), especializada en el Yajur Veda. El lugar de nacimiento de Balarama Sharma se hallaba en la sombra de un antiguo templo de Krsna-Balarãma en Nandagrãma, la aldea principal de Vrndãvana y el sitio donde Krsna disfrutó Sus primeros pasatiempos infantiles hace unos cinco mil años. Balarama y sus cuatro hermanos menores trajeron gran alegría a su padre, Sri Hare Krishna Pãndeya, quien es un brãhmana ortodoxo y un famoso erudito y astrólogo, así como el maestro espiritual de cientos de personas en el área de Vrndãvana. Habiendo calculado el horóscopo de Balarama, Sri Hare Krishna Pãndeya anunció a todos los invitados ocasionales: “Este hijo será el primero en nuestra familia que predique la cultura Védica en idioma inglés”. Y la madre de Balarama también hizo una predicción, tras leer la palma de su mano: “Este niño será un distinguido sannyãsi (renunciante)”. Ambas predicciones se han cumplido. Incluso antes de la edad escolar, Balarama fue llevado por toda la India por su padre, cuando visitaba los centros espirituales y templos más importantes del mundo. En Vrndãvana, Balarama exhibió una espontánea atracción por tocar el tambor mrdanga y las karatãlas (címbalos) durante los Krsna bhajanas y kirtanas. A menudo acompañaba a su padre durante sus visitas regulares a los famosos templos de Krsna y otros lugares sagrados de Vrndãvana, como ser el bhajana kutir de Lokanãtha Gosvãmi en el Rãdhãkunda. Sri Hare Krishna Pãndeya no quería que Balarama fuera influenciado por el materialismo de las escuelas públicas, de modo que instruyó personalmente a Balarama en el hogar, concediendo una especial atención a que desarrollara el talento para memorizar los versos sánscritos del diccionario Amara-kosa que versaba sobre las muchas escuelas de la filosofía India. Cuando Balarama tuvo ocho años, su padre lo inscribió en el famoso Nimbãrka Sánscrito Mahã-vidyãlaya de Vrndãvana, donde aprendió las materias básicas en solo seis años y se destacó en gramática sánscrita y literatura. Tras su traslado a un Colegio inglés, Balarama dominó por completo el idioma inglés y completó su educaicón en 1973. Antes de dejar el Colegio, leyó muchos de los libros de Srila Prabhupãda, incluyendo el Sri Isopanisad, El Néctar de la Devoción y El Bhagavad-gita Tal Como Es. Atraído e impresionado por estos libros, Balarama decidió unirse a la recién abierta rama de ISKCON en Vrndavãna. Mientras aún asistía al Colegio, se mudó a un rústico albergue temporal en el sitio de construcción del templo Krishna-Balarama, en la tranquila zona de Ramana Reti de Vrndãvana. En 1975, en la gran inauguración del Templo Krishna-Balarama, Srila Prabhupãda aceptó formalmente a Balarama como su discípulo, dándole el nombre de Krsna Balarama dãsa. Tras recibir segunda iniciación, seguidamente, Krishna Balarama comenzó a predicar la conciencia de Krsna
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por toda la India y en 1977, por orden de Srila Prabhupãda, se embarcó hacia Sri Lanka para difundir la ciencia de Krsna en ese lugar. Cumpliendo la profecía de su padre y los deseos de su maestro espiritual eterno, Srila Prabhupãda, Krsna Balarama ha continuado diseminando las enseñanzas de Krsna por toda Europa, Canadá y los Estados Unidos. Su exhaustivo conocimiento de las Escrituras, combinado a su pureza espiritual, su “encanto Vrndãvana”y su peculiar aunque claramente entendible inglés. han atraído a muchos recién llegados a la sociedad ISKCON de Srila Prabhupãda. Luego que Krsna Balarama recibiera iniciación sannyãsa en 1983, muchos devotos eruditos lo animaron a traducir las obras Vaisnava en sánscrito al inglés. Este primer libro, Ekãdasi, el Día del Señor Hari, es de esperar complacerá a la comunidad de Vaisnavas y alentará a los no devotos que lo lean a embarcarse en el servicio devocional puro al Señor Krsna, la Suprema Personalidad de Dios.

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INDICE Prefacio Prólogo El Maestro Espiritual Perfecto Introduccion Invocación Utpannã Ekãdasi Moksadã Ekãdasi Saphalã Ekãdasi Putradã Ekãdasi Sat-tilã Ekãdasi Jayã Ekãdasi Vijayã Ekãdasi Amalaki Ekãdasi Pãpamocani Ekãdasi Kãmadã Ekãdasi Varuthini Ekãdasi Mohini Ekãdasi Aparã Ekãdasi Nirjalã Ekãdasi Yogini Ekãdasi Padmã Ekãdasi Kãmikã Ekãdasi Putradã Ekãdasi Ajã Ekãdasi Parivartini Ekãdasi Indirã Ekãdasi Pãpãmkusa Ekãdasi Ramã Ekãdasi Haribodhini Ekãdasi Padmini Ekãdasi Paramã Ekãdasi Acerca del Autor INDICE

1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 17. 18. 19. 20. 21. 22. 23. 24. 25. 26.

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