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HANNAH ARENDT LOS ORIGENES DEL TOTALITARISMO taurus U ‘Titulo ofiginal: The origins of the tofaiiaranten @ 1551, 1958, 1966, 1968, 1975 by Hannah Arendt Editor: Hereourt Brace Jovanovich, fre, Nocra York ISBN 0.15:670355- edieién original Versidn espafoia de Gutteeno SoLANa © de exta adlelée, TAURUS EDICIONES, 8. A. (97 Plaza del Marqués de Sslomanca, 7, Maaan.é ISBN 843061122 Depésito Legal: M. 39595-1974 PRINTED IN SPAIN A HEINRICH BLUCHER PROLOGO A LA PRIMERA EDICION. NORTEAMERICANA No someterse a fo pasado ni a to futuro. Se trata de ser enteramente presente, Kart Jaspsns Dos guerras mundiales en una sola generacién, separadas por una inin- — 3 fercumpida serie de gverras locales y de revolucisnes. 7 la cacencia de un ; Tratado de paz para Jos vencides y de un respito pare ef venseder, han ( decembocado en la anticipaciéa de una iercera guerre mundial entce las | os potencias mundiales que todavia existen, Este instante de anticipacién ¢ gs como [a calma que sobreviene iras Ja extinciGn de tedas las esperanzas, : ‘Ya no esperemos una eventual resiaucactén del antigue orden del mundo, con todat sus tradiciones, ni la reintegracién de [ay masas de doe cinco i continantes, acrojadas a un caos producido por ie violencia de las guertas ¥ do fag revoiusiones y por fa creciente decadensia de t0do 19 que queda Bajo las més diversas condiciones y en las més diferentes eitcunstansios, contemplamos el desarrollo del mimo fendmenc: expattiaciéa. ent escala sin precedentes y destaizamicnto en una profundided asinismo sin precedente, : Jamas ha sido ter impcevisible nuestro futuro, jamés hemos dependido tamio de fas fuerzas politicas, fuerzas que parecen puta insania yen les que no puede conficese si se atiene uno al sentido comén y al propio inte. és, Es como si la Humenidad se hubiesa dividido a sf misma ene quienes screen en la omnipotenele humana (los que piensen que todo es posbie si uuno sabe organiza ias masas para lograr ese fin) y entre aquellos para los ue la impoteacia hs sido la experiencia més impavtante de sus vieas Al nivel de fa percopcién historiea y del penser co provalece calizada y mal def ciara exencial de waciones ha alcanzedo su punto de rupture, Aunque en algun vras partes del mundo parezcon hallasse mejor preservedes que en ottas, lugar alguno pueden proporcioner esa pezcepcién y est pensamiento unt ula para las povibilidades del siglo o una respuesta adecuada a sus herre- es, La esperanza y el temo: desbecados parecen a menoco més pedvioes ee al efe de estos acomecimientss que ef juicio equilfbrado y la culdadosa 8 ____ea_unas_po percepeién. Los acontecimientes centrales de nuestra época no son menos Olvidados efectivamente por los comprometides en fa fe en un destino {inevitable que por fos que se ban entregedo a un infatigable optimism, “Este libro ha sido escrito con ua fonds de incansable optimismo y de incanzable desesperacidn. Sostienc qué el Progreso y el Hato son dos caras de [a misma moneda; ambos son articulos de supersticida, no de fe. Fue escrito por el coavencimiento de que setfa posible descubsir les mecanis- ines ocultas mediante los cuales todas los eferasntos tradiconales de nues- tro mundo politico y espiritual se disolvieron en ua conglowserado donde todo parece haber perdido su. valor especifico y tornddose irreconocible para fa comprensién humana, inGtil para los fines humanos. Someterse at Elmple proceso de desintegracién se ha coavertido en una tentaciéa levesis tible no s6lo porque ha azumido Ia false grandeza de wna «necesidad hist6- ream, sina porque todo lo que Je era ajeno comenzd a parecer desprovisto de vida, de sangre y de realidad. Ta conviccia de que todo fo que sueede en la Tierra debe ger com- prensible para ol hombre puede conducle a interpretar fa Historia, como tna sucesion de lugares comuncs. La comprensién no significa negar fo que resulta afrentozo, deducir de precedentes lo que no tiene tales o explicar fos fendmenos por tales analogies y generalidades que ya no pueda senticse el impacto de la realidad y ef shock de Ia experiencia, Significa, mas bien, examinar y soportar consciontemente le carga que nusstro siglo ha colocado sobre nosotros — y no niegar su existencia ni sometetse mansamente @ su peso. La comprensién, en suma, significa un atento ¢ impremedizado en- frentamienta a la realidad, un soportemiento de ésta, sea como fuere, En este sentido es posible abordsr y comprender el afvenioso hecho de que un fendmeno tan pequeto (y en el mundo de la politica tan carente de Hmportancia) como el dz la cuestién judia y el antisemitismo Hegera & convertirse ea el agente cataliica del movimiento cari en primer logar, Ga una guesa mundial poco més tarde y, finatmente, de las fébzicas de ta muerte, O también le grotesea disparidad entre causa y efecto que inteodujo Ia epoca de! imperialism, euande los dificuleades econémaicas determinaron seas. décadas tuna, profunda _transformaciéa, de Jas condiciones politicas en todo el mundo. G la curiosa contradicc ado J cinico , ¥ evendo tenia raxones para sealir temer sa.» ‘bia que Bujarin Je babla comparado con Genghis Khan y que estaba con vencido de que le politice de Stalin cestaba conduciando al pals al hamabce, a la rufa y a un régimen policiaco» ®, como ast fue—, sino en 1934, cuando todos sus antiguos oponentes habian «confesado sus erroress y ef mismo Stalin, ea ol XVIE Congreso del Pactido, tambiéa denominado por € «Congreso de tos Triunfadores», declaré: «En este Congreso ... no hay nada mis que demestrar y, parece, adie con qhien lucharo ™, No es que se ponga en duda el casécter sensational y Ja decisive importancia pcli- ica que ei XX Congreso del Partido tuve para la Rusta soviética y para el movimiento comunista en general. Peto tn imporiancia es politica: I luz que las fucnies oftieles del pesiodo poststaliniano atcojan sobre to sucedido antes no debe ser confundida con ta luz de la verdad. Por lo que a nutstro conocimiento de le era de Stalin se ref publicacién por Fainsod del Archivo de Smolensko, que he mencionado menie, sigue siendo, con mucho, la mas importante, y resulta de- plerable que [a primera seleccién af szar no haya sido seguida por una més emplla publicactéa dei material, A fuzger por cl libro de Fainsod, queda mucho por saber del periods de le lucha de Stalin por el podk mnadiados de [os afics 20: sabemos ahora cudn precacia era Ta postetdn eel aa 0p Bes aetinetas nay betcherigue parczean Sin mus vateienoe det mists mo or hata qué grado Asura Sento de (a opevclon feta! fos matonate an mace dee era galinione, exane Senda el proves de Sirateky ¥ Dane pos fp iipotente eleccioa puslicada en Tie aw Wonk iby afapesine de 11 ce'abrd oe 1986, #1 que sit saul Rassias Rate Carat, cigs of Statin, publica Bais en £883 en Londces) habla de una reunion seoeta dat ‘ ido on i858 tay fos primecos proseecs expectacutares, ca la que dujarin, agin el informe, evusé a Stolin de teamaformer el Partido do Lone et felsieo y fas spovade por ris dz tos dev career parse de Ios mice neo eee referent a farts spoye pbtnido por Bani es te parece my. plausisle, pero sangis fusse cect, tenleade @ Sue" eaua scunsen se celebiaoe eutneo te Gran Purgé ye ee habs is “ia,Sebtensia de una cpoeieié> orgenizada, sina reée bien to ely Gestun, ie “easi Faiued eoctanens parce 3 de las tmaston cra ya muy corientg, especial hs, Rasta Ha, cal ccmteao del Peer Bl lp. buelgas ousntesy, pero que somajantes wtendoneias Ce nis i ise en cualguir forma de desafie organized al Reginege- y que pata 1518 61050 stods aliernativa de orgenizacisn se habia exft~ Trile e la’ etna, ai que habia llegade 9 extir angesiormante, (Vine Smlerste Under Sowet Rats, pp. 419°) #6) euenie ef hecho 34 diol Partide’, nolo Porque prevelecia en el pals un talents de franca opsicidn, sino porgue $ encontraba agobiado pot Ia corrupsién y la cin Pogpuer! saben tainbién que un manifiesto antisemitisee acompaiaba @ cad todas las demendas de liberaciéa *; que ei afin por [a colectivizacién y Pe geskulakizectén a partir de 1928 interrumpid Is NFP, fa naev2 pa! ondmica de Lenin, y con ella un comienzo de reconciliacién entre el Srebio y su Gobizrao"%; conocemes euda fieramente se opuso a tales mee Ridge to solidarided de toda la clase campesins, que devidié que wes mejor fo haber nacido que unirse at kolidsy ™y se nogd a se: dividida em cam. pesioos ricos, medlanos y pobres, para ser lancada contra Jos kulaks Pehay alguien que €3 peor que estos kulaks, y es ef que esté peasando Tree ee gentes Hy que Ja situneldn no era mucho mejer en las ciudades, donde los trabajadores se negsben a cooperar con fos sindicatas reledos por el Partido y que denominaban a sus directores adiablos bien afimentedes», ebizeos hipdcritas» y cosas por el estilo“, Falnsod sofiaia certecamente que estos documentos muésiran ¢oa clari- dal 20 s0le también ta cecal on en conjunto. ferte, 2 opinion resu gualmente probado, es chvia alternative a fa captura del poder por parte do Stalin y a fs transformacion de Ia divtaduca de Partido Enica en dominacién (oral v que ésta ers la continuacién de ts NEP, tal iniciede por Len tas medidas adapiadas por Stalin seeoeuecién del, Pe Finguenal en 1928, cusnda sw co: roses, como indica Fasson, op. cf L Pastida renylaeo Wonfacce, sico que at fin yal: Phd, 9p. #2 ¥ 35. Un informe veqilss Goran ung seam; 103 alludes La impresicn que podia ret con tee deelaracionss antjudtarm los vislzntos astallides axi- 3s de Komsommel «prasentes permanesieroa ye era [ac gus tod: estaban de sever igo eielive ees sg temporal que ef Régime ie 1996 les fnfarrses 9 Fante de BatTE ‘UEKER, OD. city BXYLy que wSialin Ulend esos Sie Soncercs, eg = Hp. distntarsnes salina. Ta cafacteristica ands, distin eve por cescolctg no leninista otcrgado a fa conspiracidn, que Hea’ a convertisse en ef selle de te pecan. trol det Partido era casi completo, demuestran que Ia transforracisn de las clases en masas y le concomitante elintinecide de cualquice solideridad de grupo eran la condicidn size qua non de toda dominacién total. Con respecto # la indisputeda dominacién de Stalin a pertir de 1529, al Archivo de Smolensko tiende a confirmar lo que ya sabiamos de fuen- tes menos Irrefutables. Esto es incluso clesio en el caso de algunas de sus ccuriosas lagunas, especialmente lag refereates a fos datos estadisticos, Por que esta ausencia demuestra simplemente que, como en otros aspectes, el végimen de Stalin era implecablemente consecueate: todos fos hechos que no estuviesen conformes 0 que ofrecieran la posibilided de no ocincidic con la ficcién oficial —datos sobre cosechas, erlminalided, auténticos inciden tes de actividades , sin enibargo, trep276 con la oposicidn d2 los juristas sovitticas y fue dest de antes siguiere de que hubiera podido ser ensayada™. En otras. palo- bras, ef pueblo de fa Unidn Soviética ha pasado de le pesaditla de la do- inaeléa totalitaria a los milltiples peligros, diftcultades ¢ infusticias de Ja dictadura de partido dnico, y aunque es enieramente cierto que esis mo- dema forma de tirania no’ ofrece ninguna de las garantias del Gobierno constitucional, qde. «incluso aceptande los presupuestos de la ideologte samuniste, toda ef poder en la URSS es, en defizitiva, flegitimo» * y que, per elfo, el pais puede volver a caer en el totalitarisno de un dia pata otro sin gue se produzcan revuelias importantes, tambige es cierto que fa més hortible de todes Ios nuevas formas de gobiemo, cuyos elementos y genes histéricos trato de anslizar, concluys en Rusia con la muerte de Stalin de fe misma manera qué el totalitarismo acabé en Alemaniz con !a muecte de Hider. Este libro estudia ef totalitarismo, sus origenes y sus elementos, esi coma sus consectienclas, tanto en Alemania como en Rusia, pertinentes en tanto que puedan arrojar algune luz sobre Jo sucedide antes. Por es0, en hnugstro contexta no es el perfodo que siguié a fa muerte ds Stalin, si mis bien fos afos de su dominacién de ia posguerea fos que reselten im sortantes. Y esas ocho afios, desde 1945 a 1955, conirman y protongan, Yéase ibid._p. 325, % bids pp. 358 y ss 41 no conmadicen ti aiiadsn nuevos elementos, Jo que ya se hsbia tomado manifeno dade mediados de Jos afios 30. Los acontccimfentos que si guerca ala vicorfa, lar medidas para reefirma: [a dominaciéa total tras la relajeciéa temporal del perfodo de In guerza, adopiadas en la Uniéa Soviddce, texio como aquellas por las que se introdujo la dominacién to- talitaria ex los paises satélites, se helleban todas conformes con las normas ol foego, como habiamos de'lleger 2 saber. La bolchevizaciéa de los sa- sélites comenzd con las tcticas del Frente Popule: y un fingido sistema patlmmenatio, proslguid répidamente hacia el claro establecimiento de dic- taduras de paride Gnico, en fas que los jefes y los miembros de los parti- dos anerformente tnleredes fueron liquidados, y después alcanzé la vitima fase cuando los dirigentes comunistas nativos, de quienes Mosc, con ra- 26a 0 sin ells, desconficba, fueron brutelmente acusades, tumillades en procesos espectaculares, torturados y muertos bajo la direccidn de los mis corrempides ¥ despreciables elementos del Partido, especialmente de quiz- es ea tm priccipio a0 eran comunisias, sino agentes de Mosci, Sucedi6 como si Mescd tratara de repstit ¢ toda prisa las distintas fases de fa Re voluciéa d= Qctabre hasta Ja aparicién de la dictzdura totalitarla, Por e30 toda Ts Binoria, aunque indeciblemente horrible, carece d> gran interés por si miens y ofvece escasns variaciones; Jo que pasaba en an pats saté- Tite sucedia casi en el mismo momento en ctros, desde ef Baltica al Ads tice. Las accotecimientos fueron diferentes en las segiones no incluidas en el sisema de satdlites. Los Estados balticos fueron directaments incorpo- rades 2 la Uoiin Sovietica, y su suerte fue considarablemence peor que la ge lee pass saiélites: m43 de medio miliéa de personas fueron depor- tadas de Jos tres pequetios pases, y une eencrms marea de colonizadezes ruses coteazd a amenazet a Jas pablaciones natives con el siclus de norias ca sus propies potrias™, Por otra parte, slo tras Ia ereccién dal Muro de Berlin comenzs Alemania oriental a ser incorporada af sistema de satilites, puesto que anteriormenie era més biea considerada como te mittorie ccupado cen un «Gobierno Quisling» Eo wuerzo contento resultan de wportancia las evotuciones regi cates ca lz Unidn Sovigtica. especialmente a partir de 1948 —el afio de Ja mineriosa muerte de Zhdanov y del eaffaire de Leningredo». Por vez primera después de le Gran Purga, Stalin ejecutd a gran nimero de alter y altsimos foncionarios, y tenemcs la certeza de que estas ejecusio- nes fueron proyectadas como preliminares de otra purga que alcanzaria ‘Si no hubiera sobrevenido la muerte de Stalin, esa purga a toda le aac habria sido deseacadenada gor el «complot de los médicosy. Un grupo de ceswzcados médicas judfos fue acusado de haber conspicada pare eaci cedide en Rusia » el ucomplot waza com bar con les cuadres direstivos de fz URSS»®, Todo lo entre 18 ¥ exero de 1953, fechs en que fue «descubl de lee médicose, presenta una sorprendente y emenazadora 1 View, de Stasiey Vaanvs, aHow the Bole Republics fare ia Unions, en Foreign affairs, abe de 1956, 8 AasstmasG, op cil, pp. 259 38 a2 Jos preparativos de la Gran Purga de fos aiios 30: In muerte de Zhdenov y Ja purga de Leningrado se correspondian con la nc meacs misteriosa iuusrie de Kirov en 1954, que fue seguida inmediatamenta por una es cic de purga preparatoria de todos los antiguos adversatios que per- tmaneefan dentro del Partidos®, Es mds, el mero contenido de la absurda acusaciéa Formulada contra los médieos, es decir, que pensaban matar a todos los que ceuparan posiciones destacadas en toda al pals, debid sus. citar faebres presentimientos en todos aquellos que estebsn’femiliariza- dos con los métodos de Stalin de acusar a un Scticio enemigo del erimen que él estaba protimo a cometer. (El sjemplo mejor couccidd es, desde luego, se acusacién de que Tajachevski conspizeba con Alemaai2, en el mismo momento en que él estudiaba la postbilidad de una atianza con los, nazis.) Es obvic que en 1952 quienes rodcaban a Stalin comprendian me jor de lo que hubieraa podido comprender en fos after 30 fo que sig ficaban sus palabras y que Is simple formulacién de ts acusavién debis extender el pénico enire todos los altos funcfonarios del régimen, Este ps puede seguir siendo [a explicacién ands plausible a fa muerie de S Tin, 2 las misteriosas citcunstancias que le rodearon y a la répica solide rided de quienes ccupaban Ios més altos puestes del Partido, notoriameate debilitados por las rivalidades y las intrigas, durante fox primetos meses de la crisis de sucesién, Per poco que sepamios, sin embargo, de los detar Iles de esta historia, lo que conocemos basta para conBrmar ml conviecién original de que tales copereciones destructorasy como In Gran Purga no eran episodios aislados ni excesos del regimen prevoeadss por cirvunstar eins extrzordinarias, sino que constifuten une instirucién det terror, cuya aparicion se esperaba a iniervaios regulares —a menos, desde luego, q cambiara la verdadera naturaleza del Régimen, El nuevo elemento mis dramitico de esta nueva purza, que Stalin pla nad en Jos dhiieos aos de su vida, fue un cambio decisiva en Ia ideotog la iniroduccién de ta idea de une conspiracién mundial judia, Duraat aiies se habian colocado cuidadosemente los cimientos de este cambio ea cjetto ndmero de proceses reallzados en fos pafses satélites —el proceso de Rajk en Hungria, el asunto de Ana Pauker en Rumania y, en 1952, af proceso de Slansky en Checoslovaquia—. En estas medidas’ prelirainares altos funcionarios del Partido fuecon singularizads por su pracedencia de le aburguesia judiar y acuzedos de sionismo; esta acusaciSn fue tran formada gradualmente para poder implicar en ella a entidades po sfonis. tas (especistments al «American Jewish Joint Distribution Commiztee»), objeto de indicar que todos los judios evan sionistas ¥ todos los grupos tas «mercenarios del imperiafismo americanos*. No signifcaba, des- 5g0, en del ssionismor, pero a medida que ls campaiia p 76 a cent 5 d2 Ja Unién Sov tiea, se produjo otto cambio significa A ahiora acusedos de «cosmopoli A Fatnsca, op, oft, p. 36. 3 ARuistuoNG, op. cts, p. 256, surgica de este slogen siguid adn més de cerca el modelo nazi de una conspiraciéa mundial de los judios en el sentido de los Sabiog de Sidn. Entonces se hizo asombrosamente evidente cudn profunda debia haber sido la impresién que en Stalin hizo este punto crucial de Ja ideologia nazi —y cuyas primeras indicaciones st tornarca visibles tras el pacto HitlerStalia—, en parte, ex realidad, por su obvio valor propagandistico tanto en Rusia como en todos los paises setélites, donde estaban muy ex- tendides los sentimientos antijudios y donde la propagands aniijudfa babla disfrotado siempre de uaa gran popularidad, pero en parte también po: que este tipo de ficticia conspieacidn mundial proporcioncba une justif- cacién ideoldgicamente més conveniente @ las reivindicaciones totelitarias de dominacién mundial que las que pudieran dar Wall, Street, el capita- smo o ei imperialism. La franca y déscarade adopcida de fo que se habia convertida para todo et munda en el més destacedo simbola del narismo fue el uitimo cumplido a su difunto colege y rival en la dominacidn totel, con el que, con gran disgusto por su parte, no habia sido capaz de estable- eee un acuerdo duradera. Stalin, camo Hitler, murid a la mitad de una hovrible tarea. Y cuando sobrevino su muerte, la historia que este fibro tiene que narvar ¥ los acon- tecimientos que tata de comprender Hegaton a un final al menas provi- sional. Hangiat ARcxpt Junio de 1966. at a4 TERCERA PARTE TOTALITARISMO Los hombres normates no sabon que todo es posible, Davin Rovsser Carittzo & UNA SOCIEDAD SIN CLASES. i. LAS Masas Nada resulta més csractertstico de los movimientes totalitarios en ge- eral y de le calidad de fa fama de sus dicigentes en particular como fa sorpeendente celeridad con la que son olvidadas y la sorprendeate faci- Iidad con que pueden ser reemplazados. Lo que’ Stalin logré leboriosa- mente despus de muchos ailos y a través ‘de ésperts luchas pattidistas y de vastas concesiones al menos al nombre de su predecesor —prineipal- mente, para autolegitimarse como heredero polftico dé Lenin—, los suce- fores de Stalia procuraton lograclo sin concesiones at nombre de su pre. decesor, aunque Stalin habia tenido treinta afos para la tarea y pado mangjae un aparato propagandistico desconceido en tigupos de Lenin para Inmottalizer su nombre. Lo mismo cabe decir de Hitler, que durante su Vids ejercid una fascinaciéa aateTa que,.segin se dice, nadie se ballaba incuse !, y que tras su derroia y muerte ha quedado hoy iat profunde- TEI chechizo magioan que Hitler ejercia sobre quienes fe excuchsban ba sido reconocide eruchas veces: emtre ove, par Tos. les Hitlers Tichzesprt- GierHons, (951 [ibers Table Telae, eaicién americana, Nuova York, 1953; clas Seta dleiin original alemang), Esta fascinack’n —wel exicatig magaetiems que Hradiste de Hier de forma tan apromianten.— 2 apoyabs, desde Iuegd, eem le fe faniica en este tsro howbren {Intaduetion = Gerber Ritec, p. iy ge sus reudosuicrizadse juicios soare todo Jo que exisita bolo el sol y co el hecho do ase Eis opinlonss “toate si ae seferfon a les efectos gesjudicstes dot habito de fursar gua i poca ae Napoleon potian ee ena} es woe ideologia que fo abacese 1a Fascinacién es un fenémena social, 9 fa fascinacisn que Hider elereié sobre sg saicone tiene que see comprendiga atendienda a quienss [= rodeabon, La s0cie- flag se muteren sempre inelinada @ aeepiar inmedistemente @ ona persone por 10 tor paecende vet, de focmn tal quo up chillado que se foga pasar pot genid, tere its lortas peabaailidades de see exelde, En la sceiedad moderac, com st earacte- 385 mente olvidado que escasamente desempeiio papel alguno eatre los grupos neofoscistas y neonazis de la Alemania de la posquerra. Esta impermanen. cia tiene, sin duda, algo que ver con Ia proverbial volubilidad de las masas ¥ de le fasta que al zespacto se fe atribuye; pero muy probablemente puc- de remontarse a la mania del desplazarsiento perpetuo de los movimientos totalitarios, que solo pueden hallarse en el poder mientras estén 20 marcha ¥ pongen en movimiento a tado fo que haya en tomo de ellos. Por eso, gn un clerto sentido, esta misma impermancncia es un testimonio més bien fralagador para los dirigeates muertos en cuanto que lograron contenainay a us subdices con el virus especificamente totalitario; sf existe algo seme. Janie a und personalided o mentalided totalitarias, esta extraordinaria aviap- tabilidad, esta ausencia de continuided, son indudablemente sus caract Uisticas relevantes. Por ello puede ser erdneo suponer que fa inconstancis y el olvido de fas aassas significan que se hallan curadas de la ilusion tora: litaria, ccasionalmente identiGcada coa ef culto a Hitler 0 a Stalin; lo cisrto puede ser todo To contrario. Seria otis més ernineo elvidar, por cbea de esta impermanencia, que los regimenes toralitactos, mienttas que se hallan en el poder, y los dit gentes totalitarios, mientras que se allan con vide, egobieman y se afr man con ef apoyo de las mesase hasta ef final‘. Le elevacién de Hitler af poder fue [egal en ténminos de Gobierno de ts mayoria’, y ni él ni Stalin hubleran podido mantener st dominio sobre tan enormes poblactones, so- brevivide a ° svioves y oxterlores y desafiade @ los pumescsos peligree de fas iuplacables luchas partidisias de #0 haber con fs coafianza de les tasas, Ni los peacesss de Mosed ni fa lig én de Rehm hubicran sido posibles si esas masas fencin ha side seforeada do manera que sino gee Tas preseate en un tono de com Su pratizo aunque faye isa mano cone!a af came de las dif literada det caos de of os Giante le aplitasicn dat eediga fomecl Legal eaters en ef meneate de fe songquala ce in Bares! 386 eve simplemente un agente de los emupresarios alemenes y fa de que Star lin Joge6 Ie vietoria ela Jucha sucesoria tras 12 muerte de Lenin sdlo me diante una sinizstra cqnspiracién son leyendas que pueden ser refutadas por muchos hechos, .pera sobre todo por la indiscutible popularidad de os dirigentes 4. Ni puede otribuirse st popularidad a Ja victoria de una propaganda dominante y mentirosa sobre la ignorancia y la estupidez, Por- gut la propaganda de los movimieates tetalitarios que precede y compe: ia. 2 los regimenes totalitarlos es invariablemente tan franca conto mendaz y tos futucos dirigentes totalitaries comenzan usvalmente sus carreras jac- iindose de sus delitos pasados y porflando sus dclites futuros. Los nazis eestaban convencidos de-que eo nuestro tiempo ef hecer et mal poses uaa reorbosa fuerza de atracciéne’. Las afirmaciones betcheviques, dentro y fucra de Rusia,-de que.no reconocian a las normas moreles ordinatias se couvistigcon en eje de la propagenda comunists, y la experiencia ha demos. trado una y otra vez. que el valor de Ia propaganda de hechos canallescos y el desprecto general por las normas morales es independiente del simple interés propio, supuestamente el mas poderoso factor psicoldgico oa pa inca, No es nada nueva ia airaccién que para la mentalidad del populacto supone el mal y el delito, Ha sido siompze cierto que el popuiacho ecogerd satisfecha Tes chechos de violencia con ta siguiente observacién adaicx Eva: serin malas, pero ton muy hibilesy &. Ef facior inguietante en el éxito dei totalitarismo es mie bien el verdadero alicuismo de sus seguido: puede ser comprensibic que un nazi o un bolckevique no se sientan ap en Sus coaviceiones por los delitos contra Lés personas que no per nai movimiente 0 que incluso sean hestiles a éste; pero el hecho sorprendente es que no es probable que ni uno ri otra se conmuevan cunts doe! monstmus comienza a devorar a sus propios Hjos y nl siquiera. si ellos sxismos se convierien en viotimas de Ie persecutidn, si son acusados y condenados, si son éxpulsados det pertido o enviagos a un campo de con- entracida, Al contrario, para sorpvesa de todo el mando civilizado, -pue- den incluso m: dispucsies 2 coleberar con sus propics acusadores ten: 4 mejor Hider y de su carers es Je avers bio tier de Aus Buitece, Miter, A Srily bi Tiranny, Lanews, 1992, Siguiends ta tradielsn 19 mrelicutase de todas las fuentes ale ule polftio contempordaea. Esta sn siendy impartantes para la interpre excelenies libros de Kowa Heiben, Pa Rive 19 Powir. Po 10 ous 42 rohote a Ta certs ical Survey of Bolsheviom, da Boris Sovyancns, Nus Shes ba weds Sislin, Stal York, 1939, zoe i. ha obra de Tsiac Devrsckes, Stalin: a Politic Biegesehy, ‘Nucwa Yo 938, = cybl2 por (WaRvea Seon Doe deuscie Dotan, YSEl, p89) Tia tae sepia ta Atemaria de la posguera ofrece muy leminosos ejentot Bue fa Gua siping oe toes amevegas aopee u gers lg Sbtovieran una eeagees ost, & Geipos ou nats Peso iguamente sorprondente fue wel Reeho de que en los Ura dling de fs recetonsia demons contra Jor alados Los Wallen SS no. huchaean ‘hasta Ube nomi y qa ee Uae cpa oat de cont Sas ess Suction de To oft prasedenten, qos supersron con emees las perddas progorcl PES'SS ‘is Wenemceh en lus lias cemanae scans como suaiguiar tra entdad Eonsisds poe pasones y se ioelinara arts la devmperonaa de fa sityacioue (KAR CG" pictal, WDis Soe, en Wiereiahreshafie fur Zetigescihte, ene dz 1959. 388 Los movimientos totalitarios pretexden lograr organizar a las mases no a las clases, como los antiguos partidos de intereses de las Naciones- Fetados continentales; no a los ciudadanos con opiniones acerca de la gobernacidn de los asuntos pibliecs y con invereses en, dstos, como tos artidos de los patses anglosajones. Mientras que todos fos grupos politi fos dependen de usa fuerea proporcionada, Jos movimlentos tataitarlos Gependen de le pura fuerza del ndmero, hasta tal punto que los regime- thes fotalitarios parecen imposibles, incluso bajo cecunstancias por lo de- fais favorables, en pafses con poblacionss relotivamente pequeftas ". Des- puis de la primera guerra mundial barrié Europe una ola infensamente Entidemocrética y prodictatorfal de movimientos semitotalicarios y, totaix farios, los movimicntos fascistas se extendieron desde Halla a casi todos fot paises de la Europa centrsl y orfental (ia parte checa de Checoslova- iis fue une de las excepciones notables); sin embargo, incluso Musso- flak, que tan orgulloso se mostrabs del témino «Estado totalitarlon, no intents establecer un completa réginien totalitario', y se content6 con daa dictedure y un xégimen unipartidista, Dictaduras similares no totali- arias eursiaron_on la Ramenia de fa preguerra, en Polonia, fos Estados falticos, Hungria, Portugal y la Espafia de Franco. Los nazis, que poseioa un infalible instinto para advertir semejantes diferencias, acostumbrabas 2 comentar desdefiosamente Ios imperfecciones de sus eliados Ensciatas, nieatras que su genuina adasizaciéa por el régimen botchevique de Ru- siz (9 el partido comunista en Alemania) slo admitfa parangéa y er@ equilierada por su despresio a [es razes de Europe crlental®. El tivo © Los Goblemes de Europe, orental bajo dominio de Sse operon an faves, Je rats de Komintara;. conten ejeraplos de La difuisn Pigted'ne de evolucloncs natives. La, unc eliig, que puede ue romplers con Mosse pio que ios eedccdos totatiarios de insgizasiém rasa le castarfan on Eau pore de Is poblac ‘pugoslava. $500, Boreas je fa naturdiees no fealoata dz ie dictagura fascista ex al timero socmechdentSnaeeepoquess, y os sentenciae telatvanieae. sunyes.imucsae a for demteipets, Roliicas, Ducaods 1s etapa particslarteente activa de 1026 a 19 Iie nano spe panes de es S Ties o nbs aoe ae tee! L860 de meng de diez aes y s28te 9 Gaslor Adonis (veto cele 9 ecderados mocens fovcomaitiomente inconcebibie bala fas ecndicianes del emor Teve Vance fp che de £. KoibeBnanstanr, Deettorshigs aid Po- BE? Alice the Bichatgue of Contral by Fear, Loncces, 1945, pp. 51 ¥ ses, 15: febsteos de Ta pales a atiso' de Mussiini 7 ol “estado ie Sen see ciencionados conjuntom: jortrauen Nessse, «Di ‘ Geathtng der Binparely, en Zetec fir ale getante Slaatwissensche tema 93) Gohels, scbee ta difmensia entre el ° cisnol, oo Gs. eg absolute como al qacionalsaciatie, Mientras, que Son tae'oatees, Gl fascimo ex s8l0 algo superhciain (The Goaabets Dirk TED. Gf Jor outs Locelnce, Nuova York 4543, 9. 70. (El Duce} no 2 un ce (etasnacl come tl Pinter 9 come Stalin. So halla fan Ugade a si prepio pueblo ‘he de Tas suplias cualgader de un revotuetanaria y de un agiador Geclararoa slempre con éafosis que el w Estado Feat de Midge (Weltanschaxtngstazt) 0p ratiliche 1955, verforus scisme ¥ ol ssclenatevctalitse: & 389) hombre por guien Hitler sent tn «incalffcado reapotos era «Stalla, el gealos ™, y aunque en el caso de Stalin y del réjimen ruso no poseeraee Gy presumdblemente jaaufs poseeromes) al rico material documental de que disgonemos en el easo ds Alemania, sabemos, sin embargo, desde el Ce, curso de Krusebey ante el XX Congreso del Partido, que Stalin confeba Unleamente en un hombre y que este hombre era Hitler" Et hecho es que en todos estos pequetics palses europees las dictadue yas no totolitarias fueron precedidas por movimileains totalitarios, de form tal que parecis como si el totalitarismo fuera un objetivo domesiado ame bicloso que, aunque babfa servido bastante bica para orgenizar las maces esta que ef movimiento se apoderzra del poder, el tamago ebsoluto del pals habla forzado al posibie jefe totalttario de las masas a marcos mds faniliares de dictaduras de clase o de partide, La verdad ¢s que sencilla, 5 Ja misma opinfin en un discurce proiiunciade en 1343 en uoa ltaces: «El fascismo y ot nacionalaosialisma gon dos cosas fun: fetatelmewte diferentes; no existe en mbsolulo eampariiga posible nee ah Lae islisme como mavimientos eipintualss ¢ ideoligices.+ Vase i epsadice Ex ios primsros afins'de Te. déedda de fos 20, Hitler reconocié fa afinidad entre fos mmovimibniss nazi y comunista; «En muestra movimiento a3 tinea foe uae Cae pos: Jos comunistas do ia izquierda’y log ofilales y los estudiantes de Ie dey Fstos dos han sido siempre fer etemenios més actives. Los eomuuistas oraa ioe Istas del sociattme..n Wéase HsibB, op, tt, p. 147, Rohm, a jefe de tat Sh, cae repesle ua opinién coments evondo’ abd a cal dea decade do ton 20, eke Buches costs ese nosotras y Tos comuistas, pore nosotros tessetames Te Fincent de sacrificarse poe su) propia eauza, y este Bor ne Geschicie vines Hastuarnsters, 1955, elieién pooulen guerra ies nstis se mostraron mis dispuestes a rezonover como. let ciza mucin, Hier, on mayo de 1943 y ane ty Giulesors, ecoments con’ a hecho ds que eh ee mtande mire si la burguaeia y [og Estados sovdluclouarion, Noa tear 2 fos Bstados buraueses poet eran comelstamene thie es 2 2050K5 fn $4 Prepatacidn y en a4 aclu, hos. paises com una Peabo seal superiores a Lat Estados burguesés... [En el Este] ot enfeamtaros con an oe ind ideslogiae va eauivecsda,..» (Goebbels 2 hallabs based er aciones.ao_niiitares “Gorsraias Nets, la versign oficial dels lucha de lop movientes ePare nosotros al frente vn ‘cigeal Alemada tea seriies. ED pastids. eonsnt los primetes meses do 1933, cuando el des. ov quedabs por librar wna’ datalia devisiva 2 det cusads excrbi Pardo Poputar Wy 8) 2 tes social ra del sistema. Pox oso. durant sistema estaba ye selleds, toda conte ef B Riders Fchzerpricite, p15, AME enconramae ‘ass ss0s08 ejemplos : ‘ ndss de la posguetsa, ous Hider ward laid Ce Dolcheviome, sing qua siempre ertuve elepaesto sicwecida de Gesidente, aun a mitad de la lucha 95, OE 113 y sigs, 158 y 385. Sere diene dete inihiencia dai augue de clus cuando el upregada militar z0vidtico en Best cl dia del ataque navi, Stalin se aagé a cceer due Hitler viol a e] Bacto. (Véose et «Discurso sobre Sinlins, de KRuScuey, texte proportion ie por el Depsrisimento de Estado, The New York’ Times, § do foele de Vio) 390 lg sovisioa, Véanee capes! "Ahora. subemes mente estos pales no contofaben sfiinte material humano para perm tir na dominasién total y Ins graves pérdidas de podlacion inhorentes Sin gron esperazza ea Ja eonguiste ee territoxion mas densamente pobla: dos, los tirauos de etos pequefies paises se vieron forzados a una determi- sds 9 esa mowarecen grt ob pater nie peters hermes eas aque domizas, Por ello, tambiéa el nazisi, haste el esalico dea guacre ¥ su expansion por Europa, so mantuvo retrasodo respecto de 1 equiva lente susp en consistency erueldad; incluso el pueblo slemin no era suffcientemente momereso para permaltit ¢} deserrolie completo de esta no- Ysima forma de gobiecno, Sei H hublete-gunado la guerra baba conocido Alemonia una domtiaacién tctalitacia completameate evolucionada, y [os ‘ecrfclos aban eleanaade, no sélo a Jas eras iferosesn, sao a les raismos alemanes, tal como cebe dedscir y estimar del egado de tos planes de Hider, Eu cualquier esse, slo durante la guerra, después de que les congusas an et Este proprcionaron grandes meses de poblacine hice ren posibles los campos ¢: extermixic, pedo Alemania establece: uns doe crscuassr cna, convene clr, se : . Toe'5, que bobia See RSET Me ae dee ee ers, Washington, 1846, 9.180. sens cna, pn bo Brdvisine dle ie zine, d2 Leow Bc UL, gp 8 (edition ee eane ‘ba ef nio‘ee Herotr of ee prem a Theta Slgea'faecee, foe a an fiape JetrnAS Sty, eapilt, 4 lye elem iaco EL hate és goes guna jesiruccidn no Je in deteniee era ante al pusble ce be ute “isa stn sic deer iui ripe sore glo Hit Panwa ‘be dt ete de pbigcn sods i Flay gut oe tec. goe ase eeone cura © panos coy ioe a Ese coon fleas [ucts provers an Veen foros de un infrine aubre an eebste eta de-trseeddar que inert sion Go's gunn. > hae oly aed appacin, Wohin, fa oete Toe Vil go: Al mismo senno eepopende i pores Po Bee eee aE Solis le wouended Intiuctaale do pelea po goss nubear comeie dio gure or QED bake Wests, SeSeandartentehsor, en Dewechoe iB 9 doce say es importante eveordar gue tuna pousto (Hasuen, ele se as ee ee eae wes ae a fede! phase sl ye de eras do 195 RSfe destott devtomenars (onene Ger bautcian Getcintons oo esse mainacién verdaderamente tolelitaria, (A ta foversa, les posibilidadss de domizacién totslitaria son aterradoramente altas en las tlerras del teadicio. zal despotisiao oriental, ea la India y en China, donde existe un material casi inagotable para allimentar la maqutuatia de’ dominacién total, acumu- Jadora de poder y desteuctora dz hombres, y donde, ademés, el tlpico sen- timiento masivo de le superiiuidad det Nombre —fendmeno enteramente nuevo en Europe, donde es concomitante con el desempleo en mase y al crecimiento de poblacién de Jos wiltimos ciento cincuenta afios— ha pre- valecido durante siglos en el desprecio por el valor de la vida humana) La moderacién o les métodes menos hontleidas de dominacidéa eran difi- cilmonte atribuibles al temor del Gobierno e una rebelida popular, La des- poblscida de su propio pats covstituia una amenaza mucho mds seria. Sélo donde existen grandas masas superfluns o donde pueden ser derrochadas sin desasteosos resultados de despoblacidn es postble usa dominacisn tota- litovia, difevonciada de un movimiento totalitario, ‘Los movimientos totatitarios son posibles alli donde existen masas que, por une razén u otra, han adquirido et apetito de la organizaciéa polttice Las masas no se mantienen unidas por 12 conciencia de un interés comin y carecen de esa clase espectfica de diferenciacin que se expresa en ob- jetivos Himitados y obtentbles. El término da masa se aplice s6io cuando res referimos a personas que, bien por su puro némero, bien por ladife- renela, 0 por ambos motives, ne pueden ser integradas en ninguna orga- cin basada en ef inter&s comin, en las partidos politicos, en 1a go- raacién municipal o en las argasizaciones peafesionales y tos sindicatos. sten en eads pais y consiftzyen la mayorla de esas muy numerosas personas, neutrales y politicamente indiferentes, que jamés 53 aghieren aun pattido y diffciiments acuden 2 voter. Fue caracteristice del auge deb movimiento nazi en Alemania y del de les movimientos comunistas en Europa después de 1950" et hecho de que reclutaran @ sus miembros en esta mase de personas aparentemente indi- ferentes, a quienes todos los demas partidos habfan renuaciada por ¢o: sierarias demasiado apatices 0 demasiado estipidas paca merecer su ater cidn. EF resultado fue que la mayoria de sus afliedes eran personas que nunce habian eperecido anteriormente en la escena politica, Esto permitla fa inteoduccién de métodos enteramente nuevos en la propaganda politica ¥ Ja jaciferencia s los atgumenios do fos adyersarios polices; estos mo: imienios no sélo se situsban ellos mismos al margen y contra el sistema de partidos como tal, sino que hallabaa unos seguidares a los que Jamés hablen Hegado los pactidos y que munca habian side aechados a perdare por el sistema de partidos. Por e:9 no necesitaban refutar los argementos Opuesios, y, consecuentemente, preferfan fos métodos que concluian en ei Potercislmente, STF, Boakevar describe covtestemente atta siwugeldn: «Los comunistas obtuvle: roa solaments unos éxitor muy madestes cuando tataran de logear inflvoncia entee fas smaae dota lage tabaadoray au bate ge masse por wo, a © gue Ip tenia, goad aia ver mis de probetarisdos (Die neve Kemicerin, en Der sont, Bev 392 fa muerte mas que en la persuasiéa, que difundian ef terror més que fa conviceiéa. Presentaban les desacuerdos como originados invariablemente fon profundas fuentes naturales, sociales o psicoldgices, mas allé del con- {rol del individuo y per ello més alld del poder de Ix razdn, Esto hubiera constituida una desventaja st hubiesen entrado sinceramente en eompeten- ia con los demas partidos; no lo era si estabon seguros de tratar con per- sonas que tenfan razones para seatlise igaalmente hostifes a todas los par- tides, _. Fl éxito de Jos movimientos totaliterios entro les masas significd ef final de dos espefismes de los patses gobernados democréticaments, en ge neral, y de los Naciones-Estados europeas y de su sistema de partidos, en patticular, Et primero cousistia en creer que el pueblo en su mayoria hex Bia tomada una parte activa ex el Goblerna y que cada individuo si patizaba con st propio partido o con otro. Al contrario, los movimtentos frostraren que fas masse polfticamente neutrales @ indiferentes podfan ser facilmenta mayoria en ua pals gobernado democriticamente, que, Or es2, una demecracis pedia funcioner segin normas activaments: reconocidas solo por una micoria, Ek segundo espelisma democrddica, explotada por fos movimientos totalitarios, consistia en suponor.que estas masus politica _ mente indiferentes no importaban, que eran verdaderamente neuteales y no constitufar més que un fondo indiferenciado de ‘a vida politica de fe pactén. Entonces hicieron evideats lo que ningtn otro érgano de ta opi- rida pablice habia cido capaz de mostrar, es decir, que ei Gobierno de- fa descaaseda tento én la aprobecin técita y en la tolerancie Ge secciones indilerentes ¢ indiferenciadas det pueblo como en fas inst fuciones ¥ organizaciones diferenciadas y visibles dal pais. Asi, cuando los movimisntos totalitarics [nvadieron | Parlamento con su desprecio por H Gobierno parlamentatio, parecleron, sencillamente inconsecuentes; pero realidad lograrea convencer al pueblo en general de que las mayorias rlamentarios eran espdzeas y mo correspondian necesariamente a fas res inando ast el respetc propio y ls confianza de Ins Ge- cerefan en la segle de ia mayoria mds que en sus cons- E 2 ‘ttuciones Se ha sefolado frecuentemente que los movimientos totaliterios usan y abusan de las libectades democedticas con el fin de abotirlas, Fsta noo simplemente maligna asticia por parte de los dirigentes o estupidez infas por parte de les masas, Las libertades democtiticas pueden ballarse be- sada en {2 igualdad de todos fos ciudadanos ante Ie ley; sin embergo, adquiecen se significado y funcionan orgdnicamente sélo alli donde for chudadanos perienecea 3 grupcs y son representades por éstos 0 donde forman una jererguia social y politica. La ruptura del sistema de closes, Ja tinica esteatifcacién social y politica de les NacionesEstades europess, fue, ciertaments, cuno de Jos acontectmientos més draméticos de la re- Ciente historia alemanen # y tan favorable para el auge del nazismo come Ja ausoncia de estratiicacién social en fa inmense peblecisn rural de Ro- rau Bgenerers, The Noxl State, 1945, 9. 287. 393 sia (ese gran cusrpo Adceido, desprovisto ds educacién politica, casi in- accesible 2 Tas ideas capaces de eonoblecer la accidne ™) fue para el rrocamienio del Gobierno democtitica de Kerensky a manos de los bolcheviques. Las condiciones en la Alemania prehitleriana son indicativas de los peligros implicitos en el desarrollo de Ia parte oceldental del mundo, dado gue, con cl finel de Ie segunda guetre mundial, ef mismo dramético acontecimlento de ruptura del sistema de clases se ha repetido en cask to- dos Jos paises europeds, micntras que los acontechmieatos de Rusia indican claramente Ta direcciSn que pueden tomar Jos inevitables cambios revolu- cionarios en Asia. Précticamente kablando, seré de escasa diferencia el que los movimientos totalitarios adopten el marco del nazismo o et det Bolchevismo, organicen las masas cn nombre de fa reze 0 de Ia clase, pre~ tendan seguir las leyes de 1a vida y de la Naiuralera o las de tn dieléetica y la economia. La indiferencia ante los asuntes publicos, Ia newtralidad en Tos asun- (@s politicos, no son en sf mismas cavisa suficiente para el auge de los mo- vyimientos totaliterios. La sociedad competitiva y adquisitiva de la’burguesia ha producido t apatta, incteso Ja hostilided, hacia fa vida pOblica no s6io, y nf siquiera primariemente, en los estratos sociales que fueron ex- plotados y excluldos de Ja participacisa activa en Ja dominacién del pais, sino, en primer lugat, dentro de su propia clase. El largo petiodo de falsa modestia, cuando 1a burguesia se conteataba con ser !a clase dominante en fa sock irar a la domfnacién politica, que de buena gena de- jaba a ta fue seguido por le era impérialista, durante la cuat Ja burguesfa se tornd creciemtemente hostil a fas insiliueiones nacionales enies y comenzé a reclamar el efercicio del poder politico y @ oxgani+ aarse para ejeccerto. Tanto la primitiva apatia como la ulterior exigencia de direecién dictatorial monopolista de fos asuntes exteriors de ta nuct tenfan sus rafces en un estilo y en una Blosof’s de vida tan insistente y ex eantrados en el éxito y el {racaso del individuo, en Ja iste le competencia que lor deberes y responsabilidades de un ciudadano sdlo podizn considerarse como un innecesario drenaje de su tiempo y sve encrgias forzosemente limitados. Estes actitudes burgveses resultaa muy wiles para aquellas formas de dictadura en las que ua: chombre fuertes sume por si Is inquictente responsabifided de los asunios piblicos; cons: fituyea va obstéculo positivo a los movimientes totalitarios, que no pued tolerar al individualisiao burpués més que a cualquier otto tipo de indi- vidualisime. Les scotionss apéticas d= una sociedad dominada por la buc- guesta, por poeo deseosas que puedan estar de asumir las resporvabilidedes de los ciudadanos, mantiencn incactas sus personslidades aunque s6lo sea porque sin ellas diffcilmente podrian esperar sobrevivir en lz lucha com- Petitiva por la vide. Las diferencias decisivas eatre las crganizaciones del populache del siglo xix 9 los movimientos de mases del siglo xx son difictles de pereibir, porque los modemnos dirigentes totalitatins no differen macho en psicologia 29 Come Ta daserlbis Maxbno Gorkt, Vésse Sesvanins, op. cfty ps 290. 394 y mentelidad do los primeros dirigentes del populacho, cuyas normes rales y cuyos medios politicos tanto se parecian a los de Is burguesia. embaigo, mientras que el individualismo caracterizabs tanto a la ac 2 le burguesfa como a [a del populacho, los movimientos totalitarios pue- den justamente aficmar que son los primezcs partidas verdaderamente anti- burgueses; ninguno de sus predecesores decimondnicos, ni la Sociedad Gel 10 de Diciembre, gue ayudé a acbir al poder a Luis Napole6n, ni lat brigades de camicercs del affaire Dreylus, ni los Clen Negros de los pox groms roses, ni los pen-movimientos, implicaron e sus miembros hasta el punto de llegar a una completa pérdida de las ambiciones y reivindicacio- ries individualss ni logarcn 2 comprender que una organizaciéa podia lo- grdr estingvir permenentemente la identided individual y no tan s6lo du- rante e! momento de le accién heroica colectiva, La relacién enize ta sociedad de clases dominada por la burguesia y las fs que emergieron de sv ruptura no es la misma que fa relacién entre ucguesia y el populacho, que fe ua subproducto de la produ capitalicta, Las masas compacten con el populacho solamente una carac- terfstiea, La de que ambas se ballan sf mergen do todas les remificaciones ies y de Ja representacién politica normal. Ls masas no heredan, como el populacho —aungue en forme pervertida— las normas y actity des de Io clase dominante, sino que resin en alguna forma y de alguna ‘tmenara pervierton tas nonmas y actitudss hacia Ios asuntos pablices de del hombremasa sc hallaban determinadas or la clase espectfice a tn que pertenecté ienencia a una clase, aunque mis rilajads y jams tan inevita- jinaca par el origen social como en tos érdenes y estamen- dad feudal, evstia gentralmente por necitmiento, y s6lo unas insta, Ei status’ social resul- vo en politica, y exe en los casos de €1 conal en fos que se suponfa que este indi- viduo habla de actuar solamente como un nacional, sin atenciéa @ su clase oa su afiliacién a ua partido, jamés se enttenteba cirectamente con los © se sentia ditsctements responsable de su diteccién. La , hasta adquicie a impatada por le educecién y Ie preparcién de clecto £ para ia politica como proftsiin, para el servicio ado (o, si podia permitirsels, no remunerada! en el Gobierno y on srtaciin ce te clase ea el Parlamento. El hecho de que la aay sen de todos los partidos o de toda otra mis cierto pera uns que para otra la pertenencia una s de grupo ¥ sus actinides tradicionales hae eh cesarvolle de une cladidania que se sintiena ble de la gobemacién del pais. Este sus fimitadas obtig cia el Gobierno impedicn individaat y petsonalmente respons 395 cardcter apolitico de las poblaciones de la Nacidn-Estado su sélo cuando se quebré ¢l sistema de class, Hevéndose consigo todo el wiido de hilos visibles e invisibles que ligan al pueblo con el cuerpo poli tico. La ruptura del sistema de clases significaba autométicamente la rup- tura del sistema de partidos, principalmente porque estos partidos, siendo pettidas de intereses, ya no’ podian representar los intereses de clase. Su continuidad era de alguna importancia para los miembros de les antiguas clases, que esperaban, contra toda esperanza, recobrar eu antigua status secfal y que permanecieron unidos no porque siguieran teniendo intereses comunes, sino porque esperaban resteurarlos, Los partidos, ex consecuen cle, se tOmaron cada vex mds psicoldgicus e ideoldgicos en su propaganda, cada ver mis y mds apologétices » nostélgicos en su forma de abordar Iss cusstioes politicas. Hablan perdido, ademés, sin ser conscientes de ello, a Jos neutrales que les habiaa apoyado y que jamds se hebfon interesado en Ia politica, porque consideraban que Ho existian partides que pudieran cufdarse de sus interases, De esta forma, los primeros signos de la ruptura del sistema continental de partides no fueron las deseccioues de los anti- guos miembros de los partidos, sino el fracaso ¢n él reclutamiento de los tuicrobras de fa nueva gencracién y la pérdida del ascatimiento y del epoyo técitos de les masas inotganizadas que repentinamente se despojaron de su apetie y acudleroa sllf donde vleron una oportunidad de proclamar su neeva y violenta oposi La caida de los tabiques qué protegtan a las clases transformé a les dotmidas mayories existentes tras todos los partidos en wea masa inorg2- hizada ¢ inestreotursda de furiosos individuos que no tenfan nada en €o- min excepto su vaga apreasién de que las esperanzas de los miembros de los partidos se hallsban condenadas, de que, en consecuencie, loz mlem- bros mas respetades, diferenciados y representatives de la combnidad eran unos imbéciles y de que tedes los poderes existentes eran no tanto malos como igualmente estipidos y fraudulentes, Para el nacimiento dz esta so- Jidacidad negative, nueva y aterredore, no tuvo gran consccuencia el he cho de que el trabajador parado odiara cl statu quo y los poderes existea- tes bajo la founa del partido socialdemderata; que el pequede propietario expropiade lo odiara bajo le forme de un partido centrista o decechista ¥ fos antiguos miembros de Tas clases media y alte fo odiaran bajo fa fore na de [a extrema dececha tradicional. Las dimensiones de este masa de hombres generalmenie insatisfeckos y desespecados aumentaron répidamen- te én Alemania y Ausizia después de La primera guerra mundial, cuando a inflacién y ef para st somaron @ las quebrantzdaras consecuencies d& fn derrotn melitary efa masa existis ent amplia proporeisn an todos fos Es tados sucesores, y apoyd todos los movimientos exiremistas en Francia € Belia a partie de la segunda guerra mundial. En esta eundsfere de ruptura de le sociedad de clases se desarrollé la pelcologie del hombre-masa eutopeo. El hecho de que com uniformidad rondtena, pero na abstracts, sobreviniera el mismo desting a una mesa de individuos no impidié que éstos lo jurgacen en téeminos de fracaso in- 396 dividual y al mondo entero en términos de injustice espeottica. Esta emar- gura centrada en s{ misma, empero, aunque repetida una y otra vez eu €l aislamiente individual, no constituia ua lax comin, a pesar de su tex dencia a extinguir Jas diferenciss individuales, porque no se hallaba bosada fen el interés comin, econémico, social o politico. Su conceatracién, por es0, co:rid parejas con un decisive debllitemiento del instinto de autecon- servacién. La abaegacién, en el sentido de que uno mismo no importa, el sentiiiento de ser gastable, ya no era la expresién de un ideelismo indi- vidual, sino un fenémeno d@ masas. El viejo adasio segin el cual los pobres y los opritnides no tienen nada que perder més que sus cadenas no se apli- @sba a fos hombres-mesa porque eran privados de mucho més que las ca- Genas de Ia miserla quando perdian el interés por sa propio benestar: abla desaparecido a fuente de todas Jas preocupeciones y euidados que hacen a la vida humena inguicta y ongustiada, En comparacido con su nusencia de materialismo, un monje cvstianc parecie ua hombxe absorbido por fos asuatos mmundanos. Himmler, que ten bea conocia ia mentalidad Be aquellos a los que organiz6, desctibi6 no sdle 2 sus hombres SS, sino f amplios estratos de donde les recluté, cuando dijo que no $2 hallabon interesacos en los «problemas cotidianos», sino slo «en cuestionss ideo agicas importantes durante éécades y siglos, de forma tal que el hombre sabe oue estd trabajando para una gran taree que solamente se presente una vex cada dos mil afoss®, Le gigantesca concentracién de individuos ‘produjo una mentalidad que, camo Cecil Rhodes unos euacente aflos antes, ‘pensabe en continentes ¥ sentia en siglos. Eminentes investigadores y politicos europees hablan predicho desde comieazes del siglo xix la aparicién del hombremasa y la tlepide de ana Epoca de las massa. Todo una Siterature sobre el comportamiento de Jas asas y ta psicologie de las masas habia demosttade popularizada el co- nockmlento, ten familiar a los antigus, de ta afnidad entre democracia y dictaduts, entre [2 dominacida del pogulacho y ta tirenfa, Habla pre- Parsdo a ciertos gectores politicamente conscientes y superconscieates: dal Frundo instswigo occidental para la emergencia de demagogos, para la cre- Gulidad, la superstici6n y la brotalidad. Sin embergo, aunque todas estas jones llegeton a cumplirse en algin sentido, perdicrog mucho de Ercignifcado a la vista de fenémevos tan inespseedos ¢ imprevisibles como Ia pérdida radical del interés por sf mismo de cada uno, ta indiferencia cinica 0 aburrida frente a la muerte u otras eatisiro‘es personales, 1a nacidn apasionada hacia Jas nociones més abstractes como gufas de la vida i desprecio peneral incluso por las aozmas més ebvias del seatide comin. Las mases, contca a que se predifo, no fueron resultado de 12 creciente pred 5 Diccuise_de Henmucit Hisnuen sobea lo sOtgantzocida y obligaciones de tay $5 yl Poison peal en Netoatpatcer, Laeging, dey Neto vom {525 Jauuar, 1959, Cea de Nazi Conspiezey and Aggrosion ‘sel for the Proweution of AX Ceminallyy, U. S. Gover , 616 7 se 'a Péyelrologie de fotles, 1885, raonsiona Ta abnegactdn pecu: el enp. 1, pésrafo 5. 307 igualded de condicién, de ta difusin de la educasigén general y su ineyi: teble reduecién de niveles y de Is popslacizacién de su contenido ( rica, In fevta elisica de le igualded d= condiciones y de la educecién ge eral, con tedos sus cefectos conges menos acerca de la moderna psivoloeis de mosss que tal vez cualquier oto pafs del mundo.) Pronto se vio coe claridad que las personas muy cultas se centéan pacticulatments atralties hacia los movimientos de masas y que, goneralments, un individualisme y una complejidad altamente diferenciados no impedian, e incluso a veces favorecian, el abandono de sf mismo en Ja masa que fecilitaron los move, mientos cle masas. Como fuz tan inesperado el hecho obvio de que le in dividualizaciéa y la edueactén no impedion la formacién de las actitudes de masas, se ba culpedo frecuentemente a la morbosidad o al nibilisme de fa intelligentsia moderna de un odio hacia si misma, supuestaments tf pico de tos inteleotuales, de una chostilided a Ia vida» del espirist y af Eniagonismo respecte de la vite!idad. Sin embargo, los muy calumaiados intelectuaies eran sélo el ejemplo més iusteative y los mas clatos porta. veces de tn fenéaneno mucho més general. La atomizacién social y ta tadi- vidualizaclda extremada precedieron a los movimientos de masas que, mucho més fécilmente y antes que a los siembres sociables y no indi dualistas d# los pactidos tradicionales, atrajeron 2 los iplcos «no aflia. dos», complcismente deserganizedes y que, por razones indlvidvalistas, stempre se habian negado a reconocer lazcs'y obligaciones sociales, La verdad es que Jas masas surgiczon de ios fragmentas de sna’ socie dad muy atomizada cuya estructura competitiva y cuya concomitante sole. dad sélo habian sido refrenades por fa pertenencia a una clase. La cat terfstica principal del home dad y el atzaso, sino su ailemiento y ou falta de relacionss sociales normales, Procedentes de la sociedad estructucada en clases de 1a NaciénEstado, cuyas grietss habian sido colmadas por el sentimienso nacionalista, eta sélo natural que estas moras, en el primer memento cz desarpare dz su nueva experiencia, ten: disran hacia un nscionalismo especisimente violento, por el que los dicie gentes do les masas habica clamado contra sus propios instintes y fines pot tazones puramente demagdgioas ™. Ni al nacionatisme tribe! ai ef nihillsmo cebelde resultan cacacter(st gos de tes masas o aprepiados @ éstes como lo fueron para el populacho. Pero los mejar dotedes entre los dizigentes de masas de nuestro tiempo procedea del populacho mis que de ies mosas*. La © Los funda ido nazi ee refecisn a ello ocastanslmente {ne ds que Fier ee , 2 Mausice Donn, en In Encyclopedia of Sosiel Sciences A. Rosewneea, ex & History of Bolsheviem, Londres, 133¢, cap. V1, describe de- tatladamente edro fog miembros de Jor soviets, que perenectan al partida, destru- yeron al sistema sovicieg desde denizo, volando xconforme a las initruccionss que esiblan de [op funcionaries permanentes cl partido 401 nacionalidades reclantemente emancipadas o incluso por ¢! desarrollo de una nueva burguesie surgida de las clases media y campesioa tecientemeu- te establecidas. No hay duda de que Lenin sufris su mayor derrota cuando, con el estallide de Ia guerra civil, el poder supremo, que otiginariamente habia proyectado él gue se concenirara en los Soviets, pasd defintivamente fa las manos de [2 buroetacla dal partido; pero incluso esta evatucién, teé- gica como fue para of curso de Ia revolucién, no hubiera conducida nece- mente al cotalitarismo. Una dictadura unipartidista atadis solamente tuna clase mf3 a ta estratificacién social del pais ya en desarvolla, es decit, a berocracia, que, segiin los eriticos socialistas de Js revolucida, «poscle 2 En 18 400 hablan sido hasta extonces potencialmente la clase mét poderosa de la Unién. Su liquidacin fue, en consceuencia, més dura y més cruel que la de cualquier otro grupo y se Uevd a cabo mediante el hambre artificial y ta deportacion bajo al protexto de la exproplacién de los kulaks y de la coleee tivizacion, La liquidacién de Jas clases media y campesina qued$ comple tada a comienzos da In década de los 50; aquellos que no figuraban entre ins muchos millones de muertos o entre [os millones de trabsjadores depot. tados y esclavizados habian aprendido «quién manda aqui»; hebjaa apren- dido que sus vidas y las vidas de sus familiares no dependian de sus seme. jantes, ciudedanos, sino exclusivamente de los caprichos de un Gobiecno al que se entrenteban completamente solos, sin ayuda alguna del grupo at gue resultoban petenceer, No puede deietminarse por las estadisticas 0 Las fuentes documentates el momento exacto en que ta colectivizasiéa produio tua auevo campesinado, igado por fnteceses communes que, en razén de su pasieién numérica y econdmica, clave en la economia del pals, represents de nueva un pallgto potencial para le dominacién tolaliteria; pero, para aquellos que saben leet fa fuente material totalitaria, este momento tuvo que Hegsr dos aiios antes de Ja mutcte de Stelin, cuando propuso disolver las colectividadss y iransformarlas en unidades més grandes. No vivid paca realizar su plan; sia vez los sacrificios hubieran sido atin mayores y las 8s cadticas para toda Ta economia, ain mds catasteéficas que cia de fa primera clase camypesina, pero no hay rezones para du- dar de que pudiera haberlo logrado; no hey elase que no pucda ser barcide sf son asesinados aus miembros en mimero suficiente La sixulents clase en ser liquideds como grupo fue Ix obters. Como sa mucho mis debi y oftecia une resistencia menor que fa de jos campesinos, porque su expropizeida ésponténa de las fabrics durante te revolucisn, @ diferencia de Ia expropfacién de los | 3 realized por Ios ca habie sido frustrada ea el acto por el Gobiemo, que con: fiso6 Jos fabricas como propiedad del Estado bajo el pretexto de que en cualanier caso el Estedo pertenecfa al proletariado. Ef sistema de Staja- nov. adoplado a comienzos de la década de fos 30, rompié toda fa solida- Hided y Ja conciencia de clase entte fos trebejadores. En primer lugar, por una feroz competencia, y en segundo iugar, por Ia solidificacién temporal de fa sristocracia stajanovista, cuya distancia social respecto del trabajador i iS navuralmente coa mayor agudeza que [a distancia entre los trabojadores y le direccidn. Este proceso quedé completade en 1938 con la introducciéa del Cédiga del Trabajo, que transformé oficialmente a toda ‘ organizaciée de trabajos forzados. medidas sobrevino la Hiquidecién de aquella buco cla que habia contribuido 2 realizar las anterlores medidas de liquidacis Ste 16 unos dos afios, desde 1956 « 1938, en desembarazarse de toda lu aristocracis admin{stretiva y militar de fa sociedad soviética; cact todos los organismos, fabricas, entidades econdmices y culturales, el Gobierno, al Partido y tos deportamentos militares, pasarca 2 nuevas manos cuando ecasi quedd barrida la mitad del persona! administrativo, del Partids y fuera del Partido», y cuando mis del 50 por 100 de todos Ics miembros deF 402 Partido, y «al menos ocho millones més», fueron liquidados ¥, La introduc: cién de un pasaporte interior, en el que habian de registrarse y autorizarse todas las salidas d= una cludad en dizeceién a ota complaté la destruccion de Ja burocracia del Partido como clase. Por lo que se refiere a su status jus vidico, Is burecracis, junto con fos funcionarios det Pattido, se hallaba ahora ai mismo nivel que los trabajadores: también ésta se habie couvertido abo ye en parte de la vasta multitud de los trabsjadores forzadas rusos y su status congo clase privilegiada de le sociedad soviétion era ya algo del pa: ido. Y coro esta purga general acabé con fa Hquidaeién de les tnds altos funcionsrios de {a Policia —los mismos que habiaa realizado en primer lugar Ia purga general—, ni siqutera los altos cargos de fa GPU que habfaa puesta en préctica el terror podian ya sentir como grupo que representaba algo, que pad a] poder. Ninguca de esios inmensos sacrificios ea vides humanas fue motivado por una raison d'état, en el antigua sent de] sSrmino, Ninguno de los estratos sociales liquidedos era hostil al régi- sien @ resultsba probstlemente hostil en ua furate previsible, La opestcida activa organizada habla dejado de existic hacia 1930, cuando Staifa, en su discurso al XVE Congreso del Partido, declarS ilegales tas desviacionss derechistas © izquierdistas en el seno dei pastido, e incluso estas débiles oposiciones apenas habfon sida capaces de basarse en cualquiera de las slases existentes . El terror dictatorial —diferenciads del tertot totalitario ex tanto que coastituye solamente una amenaze para los auténticos advere i we para los civdadanos inofensives sin oposiciones politicas— jente fuerte como para sofocar toda la vida polltica stina, incluso antes de fe muacte de Lenin, Las interven clones del exterior, que pedien allarse con algunas de las socciones ins Usfechas de la poblacién, ya no eran un peligro cuanto, hacia 1950, el & soviético habia sido reconceida por una mayoria de Gobiemos concertedo acuerdes comerciales in‘emnacionales y de otto tipo con suuchos pa(ces (ai elimin6 ef Gobierno de Stalin semejante posibitidad por lo que @ Jas personas implicodas concernfa: sebemos ahora que Hiter, sf hublese sido un conquistador ordinario y no en jefe totalitacio rival, podia 3 Es cath tomadas del libro de Vicron Keavewesna { Chose Freedom: The Personal and Poieal Life ef @ Sovist Offisil, Nutra Yorks 145, pp, TR eutitle, Fera, come en el caso de sia, deeds luegg, de una fuente, muy idles s6io podemes recucrir bésicamente a fucnts disewtibles —es dacis, ‘gee contentamos con repettajes periaditicns, informes.o eatinadletes stza—, todo lo gue podemes hacer ex vin’ cutkauier inlormaciea engs partaca poseet ua ao grado do veresimlitud, Algunes Eistorlse toda op: sit; le uullaaciéa exclusiva Jo 2 el Gobiemo ruse results mds Gable, pero éte ja ex al cus s6lo contiene propagands, i infosme 2 Stalin of XVI Congrs:o deminciaha ‘les desviationes coma él vucilsjon de Ie cisse campesina y de lo burguesia entre Tap flat del pee do, (Véase Leninisre, (933, voll, csp. TIE) Lo opesisien re hallaba curicsemeate Iiuisiznsa contea ests ataque, porgus tambisn ellos, y aepedlamente Trotsky, extsbaa wsiampre ansiosoy de deseudrs una lucha se eiatss (eas lar fuchas de camarilase (Scovaans, op, sit, 9. 4103. 405 haber tenido una extraordinatia posi nas Ja poblacién de Ucrania), 2 Si Ta liguidacidn de las clases carects de sentido politico fue posttiva- menie desastrosa paca la economia soviética. Las consecuencias del hambre articfel de 1933 fueron sentidas durante affes a to latgo del pata; a in- troduccida del sistemia.de Stajanov en 1935, con su arbitraria aceleracisn de Ia produccién individual y se completo desprecio de las necesidades det trabajo en equipo en fa produccidn industrial tuvieton como consecuencia un edesequilibrio Vince «Die SSe, de Guyren D'ALOUEN, Bn Selvifion wer Hochschute fr Politi, 1953, Loa Folletos publicados por. las SS exclusivamente pata Uso interno réeslecan una yctra, ver alt absoluta necesidad de romprender [2 fuulidad de todo lo qu fir S$ und Cho} der doulscher: Po I policies) in ha cna tuamor (Nese Dor Releslte i in Guha, aaa pars intzme dentro eo 404 i { 1 Giatamente en sus més feroces enemigos; para salvar sus propias pieles pro-- porcionan informeciéa Yoluntsriamente y $= apresuran a formulas demu Bas que corroboran 10s pruebas igenistentes contra 61, Este, obviameate, Wa Gnico camino de probar gue son merecedores de confianza. Retro pectivamente, frataréa de demostrar que, 4 conocimienta o amistad con Brusado eva 6l0 un pretexto para esplarle y pata revelarle como sabo- teador, como troiskysla, como espfa extranjere © come fescista. Como ef trite se agstima en funcidn de las denuncias de los més fntios cama- yadase 3, og obvio que Ts precauciéa més elemental exige que no evice Todos log contactos intimos si es posible —-no para impedir el descubri: Talento de los propios pensarulentos secretes, sine mis bien para elin wth caso casi seguro de males futures, a todas las personas que puedan fever ao slo un interés ea denunciatle @ uno, sino una izresistible neces dad de prodecir le nina de uno simplemente porque se fallen en peligro Sus propias vidas. En su cltimo andlisis, gracios al desarvollo de este fone hasta sus més lejanios'y fantdsticos extremes, fos dirigentes bolehesi- + ‘ques fograron creat una socledad atomizada = individualizada como nunca Mabe conocido entes ¥ que difictlmente hubiera producido por st mis ma acontecimientos 0 catastrotes. _ Los movimfentes-totatitarios son organizaciones de masas de individucs alomizsdoe y aslados. En comparaciéa coa todos los demés partidos y ouimientos, su ids conspioua caracteristica extemaa es se exigencia de une tad total, irrestriogida, inccndicional e inalterable del miembra indi- Vidusl, Esta crigencia es formmulada por los dirigeates de los movimientes fotalitecios incluso antes de fa llegade al poder, Precede usualmente @ fa Segnnizacién total del pals bajo su dominio y se deduce de Is afismaciéa Gesus idectogias de que su orgaaizacidn atercacd 2 su debido tiempo toda la raza Bumand, Sin embargo, allt donde fa dominacién totalitacia a0 fa side preparade por an movisniento totalitarle (y este, a su vez, en con teadiseign con lo Alemania nazi, {ue el caso de Busia), et movimienta que ser crganizado después y les condicloces para su desarzollo Que ste ertiticialmente creadas pars hacer en d2 ie a fesftad Set base psicolipica de la dominactén total, Sélo pueds esperacse 9 secionte Ieslied provenga del ser humano conpletementa disledo, Sin cites lazes sociates con Ia familia, Tos anmiges, los csmsradas @ incluso los simples conceides, deriva su senfido d ido de tener un lugar en ef mundo solo de su pertenencia a un movimiento, de su sfiliacién al Partido, La leatiad total es posible s6lo cuando fa fidelidad se halla desprovista de todo contenido conereto, del que surgen naturalmente los cambios, de opinida, Les tovimientos totalitartos, cada une en su propio esto, kan echo todo fo que an podido para desembarazarse de los programas pat- fidistas que especifican un cotienido coneteto y que heredaron de ante Gi barwisms préctica he sido abundantemente documestada, W, KAIvITset, em su Hog Ea Stal’? Seevet Services (Nueva York, (959), la hace proceder dieectemente Ge Seal, 405 Hiores fases no totsliterias de su desarrollo, Por radicalmenie que pudie- run haber sido expresados, todo objetivo politico definida que simplemente go prochams 9 que ne se limite 2 reinvindicar una dominecién mundial. toda programa politico gue se refiera a temas més especificos que las -rcusstiones ideoldgicas de importancia duraute siglos» es una obstruccién af totaliterismo. Ei mayor logro de Hitler eu fa edificaciéa del movimiento nazi, que construy6 graduatmente partienda del oscuro grupo de Faniticos Hipico de un pequeno partido nacionalista, fue que aligeré al movimlento del primitive programa del partido no cambigndolo o aboliéadola oficial. mente, sino ton s6lo nogéndose a hablar de ese programa o a discutir sus puntes, cuya relativa moderaciGa'de objetives y de frescologia qued6 muy Pronto antievada *. Lo tarex de Stalin, en éste como en otros aspeotos, fue mucho més formidable; el programa socialista dal Partido Bofchevique era tuna carga nacho rags. incdmeda®* que los 25 puntos de un economista amateur y de_un potitica fznético™. Pero Stalin, tras haber abolido las Faociones del Partido ruso, jogsd eventualmente el mismo resultado a tra. ‘wis del consiante zigeagucd de las lneas del Partido Comunista y ta cons ante interpretacién y aplicacign de} marxismo, que vencié a toda Ia doc- trina de todo su cozieaide porque ya no eva posible predecir qué curso © qué acelén insp . EL hecho de que una perfecta instruscién sob: el morsisaio y el feninismo ya no fuera gula alguna del comportamiento feo —es decie, que, al contrario, sSIo pueda seguirse la lines de! Partido si se repite cada mafiana fo que Stalin ha enunctado la noche anterior— determing, naturalmente, el mismo estado mental, la misma concentrada no dividida por intento alguna de comprender fo que uno : gue exnzeseba 1a ingosiosa cosigna de Himmler paca sus hombres de les SS: «Mi honos es 1! lealtade 3, La avsencia e Is ignorsnela de un programa de pertide no es necesae Mein Kanto! (2 volgy primera gdisign slemana, 1925 sin no expergade, Nueva York, 1959) qus ets rela sind quo peemitir va dissusidn del programa (libra 1, eap. rociarser publica ‘ver que congulwarcs el Gobie por ai misma... Lo primero que habed que realizar tebe leads de propegdads, Exta es una gccién. paliriea abe. tlent poco orb cop Wise Hts. 0p. i 5 265) ente, sugier= que Lenin ye Kable 200° Nees polla postr mi Wane fina excepto en ef eerdora dy ben ‘onado a si mismo s8 aparsaba co "Ia lines’ de au foecicn. ug grey perbees se fllaban unidoe puy eu terprason y per el svendicnty de SP BE Programe de! Partico Naot ba de 1827, 8 25 puntos satura acerea del movimiento queen @f 2 de la consign, formuiada poe al propio Heine Birs host fo fe cevotian y as 9 eo ene ae, Pe tambien, por deel Mi Rance sighea eotiads GV, 310. oS. Homente en sf aiisma un signo de totalitarismo, Bl primero en conciderar 8 fos programas politicos como inrecesarias pedlazos de papel, y las pro- meses embarazosas, § entes con el extilo y el Engetu de un movi Iniento fue Musselini, con su filosofia fascista del activismo y Ia inspiracién f@ través del mismo momento bistécico™, La simple ansia ds poder, com ‘inada con el desprecie por ia especificacién aparlanchinan de lo que pien~ ca hacer, es carasteristica de todos los jefes del populacho, pero no alcanza 2 los aiveles del totabitarismo, El verdadero objetivo del fascismo era. sélo spoderarse del poder instalar 2 In élite fascista como dominadora indis- qutida dal pais. Bl totalitarismo nunee se contents con domiaar por me Gos externas, es decir, a través del Estado y de una maquinaria de vio- Tenciay gracias 2 sa ideologia peculiar y al papel asignado a éste en ese aparato db coaccién, el totelitarismao ha descubierto unos medias de dominar J de oterorizar a los seres humanos desde dentro. En este sentido, elimina fa gistarci entce fos domsinadores y los dominados y logee una condicin ea Ta que of poder y fs voluntad de poder, tal como nosotros los comprende- thos, no deseznpafisn papel algune o, en el mejor de fos casos, desemncfion tin papel secundacio, En sustancia, el der toiaiftario no es nada més nf nada menos que el funcionario de tas mases a les que conduce; no ¢s-un jndividuo hembriento de peder y que impone una tirdnica y avbittaria vo~ intad sobre sus sibditos. Siendo un mero fugcionaro, puede ser reem- pluzado en cusiquier momento y tento deperde 2 de Ja wvoluntad» de fas motes las cue encerna como dependen de al las masas a las que en- cama, Sin ¢| eazecerfan de yepresentacién externa y segvitiaa siendo una hada amorfa; sin les masas, el itder es une entidad inexistente, Hitler, quia era completatsente cossciente de esta interdependeacia, la expresé una Yor en un clscurso dirigido 2 les SA: «Todo lo que sois me lo debis a mf; odo fo gur soy sdlo a vosotes Lo debon ®, Nos mostramos demasiado in- clinadas @ despreciar semejantes declaraciones @ entenderlas erréneamen- te en el sensilo de que la actuacidn es aqui definida en términos de dac y coro ha sucedido demasieds a menudo en Ja tradicida Ngee ecidente # idea ba presupsesto sicm- ‘olitica y en [a historia de Oecidente *, Pero esta idea ha py m bre alguien que mande, que plense y que quiera y que luego imponge su Pensomiento y sa voluniad a un grupo privado de peusamicnte y de velun- Reo le pone Gree Hitter, ‘sin emt por [a persunsidn, 14 autoridad o Je violexcla PTE : Sailne ue ms oe Cats Ge Sorte Weste fmol te s ss. El programa 2 192t 5 cel Se in * Prinet- paride contabe dos afce de existencia y centenin, ins 1858, Cha de Nasi Conspicacy, V, 785. do, de Pratds, donde Ta scluacidn Cx iniecpretnda mee erdeast ef eamiame de una serio y de fog Torauinde 2 PQS Essie Base 407 go, era de Ia opiaiéa de que incluso et epensamiento... (existe) sélo en Vistud de dar o de ejecutar ordenes» ®, y por eso elimind incluso teéri- camente la distribucién entre ef pensamiento y la acclén, por una parte, y entte los dominadares y los domiades, por otra. Niel nacionalistao vi el bolchevismo Hegaron a proclamar una nueva forma de Gobiemo 0 afirmaron que sus objetivos habfan quedado logra- dos con fa conguista def poder y el control de la maquinaria del Estado. Su idea de ta dominacidn era atgo que ningin Estado, ningiin simple aparato de violencia, puede munca lograr, sino que sélo puede conseguir ua tovi miento que se mantiene constantemente en marcha: es decir, [a dominaciéa pemanente de cada individuo en cada una de fas esferas de Ta vida ®, La conquista del poder por Ios medios de la violencia unca es un fit en sf misnio, sine sdlo ef medio para un fia, y la conquista del poder en un pais determinado es slo una grata fase iransitoria, gero nunca la conclu del movimiento, El objetivo préctien del movimiento consiste ea erganizar fa tantos pueblos como te sea posible dentro de se marco y ponerlos y rlos en marcha; un objetiva politico que constituyeca ef final det movimiento simplemente no existe. LA ALIANZA ENTRE BL, POPOLACHO'Y LA futTE Més amenaradorn pora nuestra paz mental que la lealtad incondicional Ge los miembros de tos movimientos totaliterios y et apoyo popular a los imenes totdlitarles es Ja indiscuttble atracciéa que estos movimientos gjeteen sobre la élite y no sélo sobre Jos clementos det populacho en la sociedad. Serie temerario trater de dicmiauir la importancia de la terrible liste de hombies pceclaros a los que el totalitarisms puede contar entre sus simpatizaatas, compatieros de viaje y miombtos inscrilos del partido, atri- dolo a extravaganciss artisticas © 2 una ingenuidad profesoral Esta atraccign expetimentada por ta élito es una clave tan importante para la compreasioa de los movimientos totalitarios (aunque diffcitmente de la de fos regimens totalitaries) coma lo es su mds obvia conexida con at populacho. Revels la atmésfera especifice, el ctiera generat en donde tiene ugar el auge del totalitarismo. Tendrfa ‘que recordass2 que los jefes de los movimlentes totalitarles y sus simpatizantes son, por asf decirlo, mis viejos que fas masas que organizan, de forma tal que, cronoldgicament: hablando, tas masus no tienen que aguardar desamparedas la apavickin de sus propies lideres ex medio de une decadente sociedad de clases de ta # Hiders Tischgesprtche, p. 198. © Mein Kamsof,liteo 1, cap. Xf. Wéaso también, par elemplo, de Deeven ScuwAne. ‘fe au} die rsitcneisasialsische Welisischatiang: Aus dom Schwareen Korps, hnuiseto 2, 1956, en respuesta 2 las chvias eriieas del hecho ce que los naciceal: sovialistas, despats de {2 conqtisis det poder, siguieran hablands acerca de ana lushas; EL sationatacetstisme como Iéeclouts (Weltenrctauung) no abandonard st ucts hasta que... el estilo de vids de esds slemén, haya quededa conformed por sus valores fUssdamentales y hasta que éstes ecan vetdadsramente sealizados cade Als AS sue son ef més sobresaliente producto. Aquelles que voluntarfamsente aban- Goneron le sotledsd antes de que se produjera Ia ruptura de las clases, junto cen el populucho, que era un primitive subpraducto de la dominacién Go la burguesfa, estaban dispuestos 2 recibistes. Los disigeotes rotalitarios contemporéneos y los Lideres de los movimentss totaliterios todavia. pre- Sentan ios rasgos caracteristicos de! pogulacho, cuya psicologia y cuya Blow Sofia politice son bastante bien conocidas; ne sabemos todavia lo que sucederé cuando lore iraponers ef nulétiso Rombre-rasa, cungus_ puede esse fundadamente que tends més en contin con le meticulosa y Salads presisgn de Tlinuuze gue con el fanatizmo histérico. de Hite, que se parcoerd mis a Js testaruda feeldad de Molotoy que a fa cruelded sensual ¥ vengativa de Stalin, . "A. este respecto, la situacién en Buraps después de la segunda guerra mundial no difiere esencialmente de Ia situacidn en Ja primera postguerra, En la déceda de los 20, las ieologias del fascismo, ef nazismo y el bolchevisme fueron formmulades y dirlgidos sus movimientos por la Hamada generacion del frente, por aquellos que hebien sido educados ea Ia época anterior 2 la guezra y la recordabar claramente, de forma tal que la po- iitica general y et clima general det rotalitarismo de Jz postgustra estaban Siendo coterminados por una generaclén que coneca intimamente el tiem- po y la vida que habian precedido a este verioce. Esto es espacificamente Eerlo en el cet0 de Francia, donde Ia rupture del sistema de clases se pro- dujo daspuss de Ja segunda gua fal y ne en fe primers postguersa. Como fos hombres det pupulacko y los aventureros de ta era imperialists, los ates de fos movimnienies totalitarios tienen en coméa con sus simpa- Gzantes intolectueles ef hecho de haberse halledo al margen del sistema G2 clases ¥ del sistame nacicnal de le sociedad respetable europea incluso antes de que este sistema se quebrara. - . Fete quebrentamients, cuando fa presuaeién de una espiirea respetabi- lidad dig pose a une descaperacisn andrgitica, pareots ser In primere gran oportunidad tanto pata Ja elite come para el populsche. Esto resulta abvio fen log quevos Lderes de masas, cuyas carceras reproduoen Tas caractesisti- cas de los primeres jefes dot populacho: fragasy en Ia vida profesional y Social, perversida y desastre en In vids privada, El hecho de que antas de Gue s inieiaran sua cacreras politicas fueran sus vidas un fracaso, por lo que resultaron ingenuerente censuredos por los jefes mds respetabiss de Jor vielos partides, constimys ef factor mds fuetle de su atcactivo peta das masas, Parocia demostrar que individvalmente encarabas el destino de fe masa de sv tiempo y que su deseo de sactifieasio tedo al moviesien‘o, exuricdad de su devocida a aquellos que hablan sido aleanzados por Ja catéstrofe, su deteminacidn de no retroceder nunca a le seguridad de ia vida nomial y st desprecio por le respeiabilidad exan completamente since- ros ¥ no inspirados por ambielones pasajerss, _ La élite do le posiguerra, por ota parte, em sélo ligeramente mis jo- ven que la genzrasién que habla side urilizade y explotads por ef impe- rialistto cn cacrecas gloriosas al margen de la rspetabilidad, como las de jugadores, eapias y aventureres, coma caballeros de resplande, 808 dura y como matadores de dragones, Compacting con Lawrence de Arabia cl anhelo de «perdcr su ego» y fa violenta repulsidn facia todas las notroas existenies, hucis euslguier poder. Si recordaboa la wiidad de Oro de la seguridad», (ambign recordebax céma ta habien cdiado y cuén real fue su entusiasmo en el momenta en que estalié fa primera guetra mundial. No solo Hitler ni sélo los fracasades dieron gracies @ Dios de rodilles cuando Ja movilizacién se extendis por Europa en 1914, Ni siguiera tonfen que reprochatse a si mismos el haber sido presa facil de la propagonda chau- vinista © de fas felaces explicaciones acerca del cardeter puramente defen- sive de la guerra, La élite fue a la guerea cou la alegre esperanza de qu: todo Jo que conoeia, toda Ia cultura y el contexto de la vida, podrfa de- srumbarse entre «tormentes de acero» (Ernst Junger). Ea palabres cuida- dosnmente clegidas de Thomes Mann, fa guerra era ecastigos y eputifl. caciéas; efue la guerre en sf misma, més que ies victorias, Ia que ins. pird al porte». O en palabras de un estudiante de la époea: «Lo que cuenta cs siempre la prontitud para hacer um sacrificio, no el objeto con el que se haco un sactificion; 0 en palabras de wn joven obrero: «No imporia vivir unos pocos ages més o menos. A uno le gustarfa tener en su vida algo que mosirars ©. Y mucho tiempo antes de que uno de los simpati zantes intelectuales del nazismo anunciara: «Cuendo oigo la palabra cul- ‘ura, saco el revélvers, los poates haben proclamedo su repugnagcia por le scultara de basurerom y apelada poéticamente a los «bdrbaros, escitas, nggros © indios, para que Jn pisotesran ¥. implements coms 10 esta violenta in- isfaccién por fa éz0ca do le pteguerra y por los subsiguientes intentos de resteuracls (dasds Niewsche a Sorel y Pareto, de Rimbaud y T. E. Lawrence Brecht y Malraux, de Baukia y Nechayey a Alexander Blok) sig- in fustif fa hallacse ta repulsién hacia woa sociedad completamente penetrada por la perspective ideoldgica y les nor as racasles de la burguesia. Sin embargo, tambiéa es cierto que la «ge i frente», ex mercado contrast con les propios padres espiritue les que eligié, esteba completemente absorbida por su deseo do ver it ruina de todo ese mundo do felsa seguridad, falsa cultura y falsa vida. Exe deseo era ten grande que superaha en impacto y conerscién a todes s anteriores inientos de una wteansformacién de valores», tal como habia ide Nietasche, o de una reorganizacidn ds le vida politica, tel como estd indéeado en las obras de Sorel, o de una resurroccidn de Ia autenticidad wunin, ode una en fs pureza is exéticas de Rimbaud. La destruccién cin mitigaciéa, el ante al extaido de I 2 la descrlpclia que Himes have de su goers mundial. en Mabe Kam: ‘8 Wesco [2 coleccidn ce moterigl cobre la eriniea intema de fa primera quctea als de Ho Hagens, Crown Gorman. Nev Haran, 18, po. 5, 48 Ei ran vitor Sate fos igom 2 ada mids deplorable fa fala de estudies simi ia, Inglaterra e Teale. SL, carpe dovabies de ls atm Tres con eslacign a F eid, pp, 20° 2, aos, y Ia rina como tales asumieron ta dignidad de valores supremos © Puede advertisse la autenticidad de estos sentimientes en ef heck de qué fusran muy poves los de ests generacicn que se cureran de su entusitere bélico aaté {a experiencia real de los horrores. Los supervivientes de las incheras no se coavirticron en pacifistas, Cantaron ¢ vga experiencia que, pensat dia servir pata alejartes definitivamente de la odiada proxiai, dad a la respetebilidad. Se aferraroa a sus recuerdos de cuatro aftos de yida en las trincheras como si hubieran constituide un criteric objetivo para el establecimlento de una nueva élite, Y no cayeron tampoco ea la jeniacién de idealizar este pasado; al conttario, los adoradiores de fa gus- ea fueron los primeros en seconocer que en la era de Jas méquinas la guc- ra no podia posiblemente incubar virtudes como el sentimieato caballates co. el valor, el honor y te vitiidad ®, gee Ia guerra slo imponia a los hombres le expeciencia de Ja simple destrucelén junio con lz humillecién de ser silo pequefes disntes ca le mafestuosa rueda dz la matanza. Esta geaecacién recorde Ia guerra como ef gran preludio de la rup- tort de fas clases y de su transformacién on masas. La guetta, com su a biaviedad constadte y hemicids, s¢ convictis en simbolo de [a miterte, Ia «gran igualadoras ®, y por es0, tn ef verdadero padre dz un nusvo orden mundial. La pasiéa por la igualdad y Ia justicia, el aahelo por superar les cstrechas lineas de ciase, carentes de significado, per ebandonar privite tiempos de misaria y de desampare fadividual parece tan fist a 1a pitded cuando se transforma en una pesién que lo devora todo como ro sentir su mhisma iafinitud, que parece mater fa dig lara con una certeea sads mortal cué fa misma miseria, éa del statu quo sabiciones del popula 6 casi exclusivamente eatos seniimfentos de la gene- in del foente, La abnegacién peculiar del hombremasa aparecia ahora Be 3 con un co de flf Binding, por slemplo, excribis: 5 posi de ie generis sma de slecciiny pars ce seleccida es ef de Enveite ress 0 fronre en ta dowrigcién que le Taorsnitasiin de sz SS eat recminds por is guste, 3 fla vsloe gis a Iearsr de tow Ise utstecigetcezelont tenemos gon Sass. po sep, Ss Harsesbr Jha. por 12. vid 3 (gor slemplc, durance al Ruhepesehy fe salto que Alemania 2 eta bus var ef éxito 2 ssestra movimiento’ (p (67), a Hependia del colupso de in lucha en et Ruby. como un enhelo de anonimato, por ser justamente ua ndimera y funcion, solamente coma un engransje que, por todas las transformiaciones, en suma, que barrieran les expsireas identificaciones con tipos especificos o funciones predeterminadas dentro de le sociedad, La guerra habia sido experimentada amma la emés poderass de todas las acciones dé masasy que borraba Tay diferencias individuales de forme tal que incluso fos suftimientos que tradicionalreente habian diferenciado 4 fas individuos a través de destinos ‘inices e indlterubles, podian sec ahota interpretedos como «un instro- mento de progreso histérico» *. Y fas distinciones nectonales no frenaron les masas ent las que deseabo sumergtrse fa élite de Ja posguerca, La pri mera guerca mundial, igo pacadéjieamente, casi habla extinguido 103 aw sentinientos ‘acionates en Europa, donde, entse las dos guerras, resultebe touch mas importunte baber pertenccido @ la generacién de Ins ttincheras, sea cual fuste el lado en el que se hublera luchado, que ser alemén 0 francés, Los navis basaron (ode su propagenda en esta commaraderia indistinin, en este ecomunidad de destino» y conquisteron 2 gran admero de organizaciones de veteranos en tades las paises de Europe, probando asi cudn esrentes de significado se hablan tornado los slogans nactonales, incluso en las filas do la lamads derecha, y los utllzaron més por su connotacidn de violencia que por su expecifico contenide nacional “en este clima intelectual, generel en fa Europa de Ja postgverra, no existia un solo elemento verdaderamente nuevo. Bakunin ya habla con- fesado: aNe dt Yo. quiera sar Nosotrom 3, y Nechayew hab quiero ser Nosotros» *, y Nechayer hable pre- ee oe tore Ele hembon condensin eidacses personaly, gun. tos, sentimientas, fares, g% combre propion , Les instintos entinumanistas, antitberles, antiindividualisas y anticleurales de {a generacién de! frente, su brillante ¢ ingentoso elogio de la violencia, del poder y de In crvsided, fuecan precedides por las pruebas, dificites y pom. posemtate