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LA TEORIA POLITICA HOBBESIANA Alberto Granda Marin* INTRODUCCION Woo sess mis svete de la sociedad colombiana de hoy, es la Conflictiva concepcién y expansion de la tica y de lo politico. Entendiendo la po- rica como el conjunto de practicas de los actores sociales destinados. a. preservar, arstorma o susie tad, yo polio 2 la capacidad propiamente del del Estado 0, lo que es 10 mismo, el Estado visto como aparato y su mismo poder. Es en ese doble campo donde se encuentran fen buena medida las rafces y razones de la crisis, expresados en forma de Estado débil, contra-estados y para-estados, difciles a ve- cces de reconocer y de diferenciar. Durante la década de los 80 la crisis se expres6 en forma mayormente violenta que on pasados afios, pero también fueron evidentes los es- fuerzos de numerosos actores sociales y po- Ikicos por entenderla y formular composi- clones o recomposiciones. Universidad. Los estuerzostercos también han sido i porate yon de os mis sista se traducido en la rlecura de los clsicos en teortapotics, procurando ampli la a: ima de inirumenios anaicos y hacer as tndseicaz Ia lecura y comprension dela tUaclén colombiana, en Is perspectiva de Setalar paula de convivenca chizada, En ese sentido ha sido saludable releer a Rousseau, Locke, Montesquieu, Tocqueville, entre ots, reconaciendo ls. particolres cexperiencias y épocas en las cuales desarto- Hlaron sus estudios e interpretaciones y la di- ferencia con las condiciones actuales de la sociedad colombiana, Sin embargo, su uilidad es innegable. En un fs con Un corto recorrido en materia de {eoria politica y donde los clasicos han teni- do lecturas de segunda mano 0 muy some- fa, Su Feencvenito bre nuevas te ‘vas analticas y aumenta la capacidad para dliscemir y comprender la compleja trama dea teora y aon dela cincia la Mlosota politica, sde.Docente Dpto. de Formacian Humanist UPB y de varias unidades académicas de esta 51 Es en este marco en el que queremos rese- far el pensamiento politico de Tomas Hob- bes con la idea de continuar en préximos ensayos con otros pensadores. 1, TOMAS HOBBES (1588 - 1679) Escribié su Leviatén en pleno perfodo repu- biicano de inglaterra, es decir, cuando ocu- rre la instauracion del Commonwealth de Cromwell, el ajusticlamiento de Carlos I y la abolicién de la Cémara de los Lores. La pri mera edicion aparece en el aio 1651. El autor declara que lo escribe influfdo por los desdrdenes del tiempo que vive y con el Sinico propésito de poner ante los hombres la relacién mutua entre proteccién y obe- diencia. Entre 1640 y 1660, ocurre el perio- do de las guerras civiles en Inglaterra. Dis- puta constitucional entre el Parlamento y la Corona sobre quién era el auténtico titular de la Soberania.. Hobbes, en tanto que te6- rico politico no tuvo un objeto distinto que evitar la guerra civil La esencia de la teorfa politica Hobbesiana, puede decirse que obedece al siguiente es- calonamiento Kigico: a. En la resohucion del método resoluti- se "3 compost, el andisis ee cota sobre el hot los principios que le go- bieman. A parti‘ éstos se engazard toda la cadena causal hasta llegar al Estado. Se trata fundamentalmente de una teorta de las. ppasiones, la raz6n y el poder, en tanto que atributo humano.. b. Laanterior descripci za humana debe cumplit la fancion de llustrar a las personas sobre las conse- ‘cuencias de imaginar un estado o situacion sin el sometimiento a leyes firmes y efica- ‘ces. AS se introduce la ficién del ESTADO DE NATURALEZA, destinado a resaltar las consecuencias desestabilizadoras y destruc tivas de los rasgos inmutables de la naturale za humana. . Hobbes presenta ahora las LEYES DE LA NATURALEZA, en tanto “articulos de la paz". Son los preceptos de racionali- 52 dad moral que nos dictan “aquellos deberes ‘que es preciso cumplir con respecto a los ‘otros en orden a garantizar la propia super- vivencia® (Leviatén). Impone, pues, el s0- metimiento racional y consciente ‘de los hombres a determinadas pautas de coopera- cci6n social. Sirven de coto y disciplina- miento de ese "derecho a todo de que go- zzan en el estado de naturaleza, mostrando- les las pautas que han de seguir para evitar ‘caer en toda amenaza ala paz social. d.Laconvicci6n de que, dada la natura- leza humana, no existe ninguna segu- ridad de que las personas se sometan a las, leyes de la naturaleza, leva a Hobbes a pre- sentar al Estado o Leviatén como la insttu- ida necesaria para resolver el problema hhumano de la convivencia y el orden social. El poder del soberano debe completar ahora lo que fos seres humanos son incapaces de conseguir por s{ mismos. La anterior esencia de la teorfa politica de Hobbes se puede entender mejor si analiza ‘mos més detenidamente su concepciin so- bre el hombre, el estado de naturaleza, el concepto de obligacién moral y la Ley natu- ral y, por dltimo, el poder del Leviatan, 2. TEORIA DEL HOMBRE La dependencia de Hobbes del nuevo para- digma de las ciencias naturales se hace par- ticularmente manifiesta cuando nos eniren- tamos a su concepcion de fa naturaleza hu- mana. Sélo lo que acontece en et cuerpo es real; Jos fenomenos mentales son meras aparien- provocadas por nuestro cuerpo mate- rial. EI movimiento espectfico presente en cl ser humano reside en su intento por con servar su vitalidad a través de un impulso dialéctico de atraccion y repulsion, Los deseos 0 “apetitos" son las respuestas a estimulos placenteros que nos suscita un de- terminado objeto. Cuando éste nos produce la reaccién contraria estamos ante un im- pulso de "aversidn®o rechazo. En la antropologia Hobbesiana tiene un ca- récter central el vinculo entre AUTOCON- 'SERVACION-TEMOR-ANSIEDAD-PODER, 3. ESTADO DENATURALEZA Generalmente se suele identificar la teoria del hombre de Hobbes, su antropologia, Com la ion del ead de naturalera, Fe: lustar al- ro lo que sirve en realidad e ‘unas de las consecuencias fas de la naturaleza humana. Esta rig ofrecer una descripcién de io Sino existiera una autoridad efectva invest- da con todos los poderes necesarios. El es- tado de naturaleza es por ello una mera fc- lon o sivacion hipoteticadiigida a sacar a fa luz To que quiza no sea sino algo ltente, soterrado, pero no por ello menos real. £! estado de naturaleza sirve como mecanis- ‘mo legitimador del poder. £1 estado de guerra generalizado es aquel en el cual no existe un poder soberano que ‘mantenga a los hombres atemorizados y hay tuna voluntad de confrontacién violenta sufi cientemente declarada. *. la argumentacién que conduce del esta- Se nurs lead de guna sie siguiente escalonamiento logico: La igual did (do dotes naturales y facitades menta- led conduce a una igualdad er za de obtener nuestros fines; esta igualdad en las esperanzas -dada la escasez de medios- sitda a las personas en una situacion de ‘competencia generalizada y las convierte en ‘enemigos. potenciales; esta competencia, ante Ia falta de certeza respecto de las pre tensiones de los demas y las estratagemas ‘que pudieran estar urdiendo con otros, en. nuestra contra, siembra la desconfianza; es- ta desconfianza, a su vez potenciada por la posibilidad de que otros se dejen arrastrar por su ambicién y deseo de gloria, y de que ingtin pacto sea capaz de dotarnos de la suficiente seguridad, les lleva a la convic- clon de que una actividad predatoria es qui- 128 més rentable que la propia actividad pro- ductiva, y que bajo circunstancias favora- bles, un ataque anticipatorio permite gozar de una may ridad, siempre relativa. Cuando este estado de cosas se generalza todos se encuentran por igual en esta situa- Cin latente 0 expresa de conflicto generali- ado, estamos ya en pleno estado de guerra* (Tomas Hobbes y la Teoria Polttca de la Re- volucién Inglesa, Vallespin, Femando. To- mado de: Historia de (2) la Teorta Politica Vallespin, Fernando, editor, Alianza Edito- ‘ial, Madrid, 1990). la vida de cada hom- bre'es solitaria, desagradable, brutal y cortat (Ceviatan, Cap. XID. En el estado de naturaleza el hombre es egolsta, no posee un deseo original de aso- ciarse con otras personas, no tiene senti- ‘mientos de simpatfa hacia los demas, se de- [zwar por lol ta vanaglor, sco foca en una situacion de competencia, 4. QBLIGACION MORAL Y LEY NATURAL La descripcién del estado de naturaleza es lo suficientemente desoladora como para estimular a los hombres a abandonar las ar- mas y dedicarse a una actividad productiva ya libres de la inquietud por la vida. Y ef Medio adecuado para lograrlo lo encuentra Hobbes en el concepto de LEY NATURAL. ‘Su primera ley consiste en un precepto 0 re- Ja general encontada por la RAZON, por fa cual se prohibe al hombre hacer aquello que sea desiructivo para su vida o le arreba- te los medios para preservarla; hacer la paz Y manteneria. Las leyes naturales (unas 18), son por tanto “articulos de la Paz", y como tales imponen el sostenimiento racional y Gonscinte de los hombres cienaspautss c social. Estas pautas raclo- tales conminan al hombre a abandorar el derecho natural que en el estado de natura- leza tienen todos atodo. Las tres principales leyes de la naturaleza son: 4.1. La primera define el fin o ta obliga- clon principal: Al hombre se le prohi- be hacer aquello que sea destructive para su 53 ito le abate los medios para preservar 4.2. No hacer uso de su derecho a todo, y 2 contentarse con tanta libertad en Su relacién con los otros hombres como la que 61 permitrfa alos otros en su trato con él. El Contato 4.3. Los hombres han de cumplir los con- venios que han hecho. Sin esta ley, fos convenios se hacen en vano y s6lo son palabras vactas ‘Ahora bien, tiene que existir un poder coer- Citivo que obligue a todos los hombres por igual al cumpliminto de sus conveios, por terror a algin castigo que sea mayor que los, beneficios que esperartan obtener del infin- simiento de su acuerdo (Leviatén, Cap. XV). Esa realidad poltica esa instancia de poder que haga efectivas las leyes dela naturaleza se, obviamente el Estado. 5. EL PODER DEL LEVIATAN El pacto debe tener la siguiente formula: "Autorizo y concedo el derecho de gober- narme a mf mismo, dando esa autoridad a este hombre 0 a esta asamblea de hombres, con la condicién de que ti también le con- cedas tu derecho de igual manera, y les des sa autoridad en todas tus acciones* (Levia- tin, Cap. XViD, Esla formula ests lejos de contemplar la tip «a bilateralidad del contrato de gobiemo. Se da la peculiaridad de que una serie de personas contratan entre sa favor de un ter- ero. Esto porque se pretend no dar més el rminimo pie a caer de nuevo en el estado de anarquifa.Una vez "autorizado" el soberan dispone ya de un poder irevocable capaz de protgereautomticarente frente a po- sibles intentos por parte de los contratantes para recuperar los derechos a é! enajena- dos. Lo importante es que los sibditos se sometan a la discrecionalidad del soberano. 54 "El simil que Hobbes utiliza para caracteri- zar a esta criatura no puede ser mas grafico: Leviatén, el mostruo marino de que nos ha- bia la Biblia en el Libro de Job. Con ello se ere hacer referencia tanto a la desmesura su poder cuanto a una de las finalidades basicas que debe cumplir:obligar ‘por el te- ror que ese terror y esa fuerza produce” (Le- iatén, Cap. XVII} a que se mantenga la paz intema y se genere la ayuda mutua contra los enemigos de fuera. Pero su naturaleza 10s la de un ser animado; es ante todo un automaton 0 maquina, un artifcio creado o Producido por el hombre y que responde a tun disefo racional... Una lectura del capftu- lo XVIII del Leviatén sobre los derechos de ‘que dispone deja bien claro qué es lo que se evitar: el fraccionamiento del po- der, la quiebra del prin visible de fa soberanta (Vallespin, Fernando. Op. cit, pp. 291-292), Le faculta ademds para establecer las reglas basicas de la convivencia. El Leviatén 0 Deus Moralis requiere de todo este poder hiperbdlico para enfrentarse a Behemoth, la ‘encamacién (bajo el nombre de otro mons- ‘uo biblico) de fa guerra civil. ‘Aunque parezca que se le ha atribuldo de- masiado poder al Leviatin, éste no es sino el indispensable para poder evar a gue ci vil. Cuando se aborda el problema del absolu- tismo en Hobbes se suele pasar por alto el capitulo en el que este autor consagra LOS DEBERES DEL SOBERANO (Cap. XXX, Lae ma la atencion que éstos se comesponden a ces go con os comin dlc fulo XVIll, y prescriben algo que podriamos Caliear como fas "Condiciones minimay™ de la funcién del gobierno (Office). Deli tar este offcium es una de las principales ta- reas de la obra hobbesiana. Estos "deberes" buscan promover un gobierno justo dirigido al interés comin, nite otras cosas se enco- mienda al soberano la promulgacion de le- yes buenes, asegurar el reparto proporcional e los impuestos, la educacion politica, la justa y equitativa aplicacion de los castigos Y recompensas, un sistema judicial impar- al, etc. En cierto modo constituyen la otra ‘ara de sus derechos. Si hubiera que reducir este officium del soberano a una Gnica for- ma, ésta podré concretarse en dos princi- ppios bisicos: Primero, en velar porque no disminuya sv poder soberano, por mante- nerlo firme y unitario; y en segundo térmi- no, por garantizar la paz civil y el bienestar ral del pueblo (Salus populi suprema ey Lt, 91) alles, pct p. 294 295). 6. LAESPADA Y EL BACULO. tro importante aspecto a tener en cuenta a la hora de delimitar las funciones del so- berano, pero también los contenidos libera- Jes dela terfa de Hobbes, ese relativo asa postura sobre la religién. A este tema dedi- a Hobbes la tercera y cuarta parte del Le- viatén, casi la mitad del libro y, curtosame te, es l aspecto menos estudiado de su teo- fa. Por qué Hobbes dedica tanto espacio a ccomplejas argumentaciones teoldgicas que ‘no afladen mucho a sus argumentaciones ccentrales? En primer lugar, hay que tener en ‘cuenta la época que vivié et autor; ésto lo evo no s6lo a argumentaciones flos6ficas sino a recurrir a fuentes biblicas, #1 ore argent tee que vet ‘mor de Hobbes por la guerra civil; y ya se She del papel que las spurts rligi {aron en fa guerra civil inglesa, Por tanto, la linea argumental de Hobbes va dlirigida a eliminar uno de los mayores obs- ‘culos que se interpontan entre las preten- slones absolutas del poder civil y sus subdl- tos. Los deberes de los hombres para con Dios no deblan ser impedimento. para su chligacon de shediencia al sberao, Ura Sola persona debia.entonces representar la y el béculo. De ahi que lo fundamental para alcanzar la salvacién, sea: — Creencia de que Jess es el Cristo, el Sal- vador — La obediencia a los dictados del sobera- no. 7. Por timo, es necesario considerar a Hobbes como el padre de la moderni- dad, desde la teor’a politica, en tanto en él se rant a paradoja entre emancipa: ‘clon y sumision de un modo extraordinario. Este es uno de los principales atributos de su teorfa. Hobbes es el primero en despren- derse de un modo radical de las bases meta- fisicas y ontologicas, y el primero en ofrecer tuna teorfa de la legitimidad racional, aun- es también el iniciador de la “cultura de iso" Liberacion y disciplinamiento son los dos jes sobre los que desde sus inicios ha dis- ccurrido la modernidad. Por eso Hobbes hay gue entendero en el umbral dela modem BIBLIOGRAFIA BOVERO, Michelangelo. Lugares clésicos, y [perspectivas comtemporaneas sobre poder Ypoltica. En: Origen y fundamento del po- {er poltico. BOBBIO, Norberto y BOVE- RO,” Michelangelo. México, Grijalbo, 1990. HOBBES, Tomés. El Leviatn. Barcelona, Orbis, 1983, TOUCHARD, Jean. Historia de las ideas polti- as. Madrid, Tecnos, 1984. VALLESPIN, Fernando. Tomés Hobbes y la teo- tla poltica de la revolucion inglesa. En: Historia de (2) la teorfa poltica, VALLES- PIN, Fernando, editor. Madrid, Alianza Edi- torial, 1990. 55