Sei sulla pagina 1di 588
\ y Ya ¥ i} a Manuel Se Ta Geolog Th rate ea} __ Ingenieria Civil a a} 4, =~ Rare 3 “8 2 PREMIO AL MEJOR LIBRO-DE TEXTO N wae et raevranle g MADRID oe ee ea nae eke tlia es profesor de la Escuela de Ingenieria Técnica de Obras Fee ee oe a Pee coy Mae Yc) Rae toca ct eae cor Teer re cers eae Teen ere elec) De Name ems uk et cach Fe eur Ve ane Rented Ue Mace REC Meera cna car) Publicado en esta misma editorial Glosario y Vocabula- rio Espanol, Inglés y Francés de términos habituales en Geologia Aplicada a la Ingenieria Civil, Netcool eterettos goose eee ata eee i tamento de Geomorfologia y Geotect6nica de la Facul- Re nC ERC ele a MCU T ere AC Ra Met ER recat Boomers Reece Cn Cee uen eS eg acc MeN etic 0) Oe Bee lek cece ee ene eee ee ae cea ad CaS eRe re CH cRums mee tie gi tc) cau Mee os ouee nsec Nc OM ia eae yreouet ory See eRe ECR Mi Rec eee er cy Se eee ee ea ee CNet eee me Sn eeeeca FCN Rei anemic eae Nees OR pM Men ee Rem ueeeel eel slerleecR=y COSMOS eee ect mest ecm lee et SS ems se Uk orks ea oo ae eck a Eee onC RM cami ct pod eee ENT ea eco eterno ener Tae eee ties ke) Deen ate Laue ence aoe tigacion de terremotos historicos, encaminados al es Ree eRe em Re ele a] Ieee Ore Ma aR ool CUR a en eee Saeed el Instituto Geografico Nacional GEOLOGIA APLICADA A LA INGENIERIA CIVIL JUAN MANUEL LOPEZ MARINAS Profesor Titular de fa E.U1.T. de Obras Publicas de Madrid GEOLOGIA APLICADA A LA INGENIERIA CIVIL 2° EDICION Disefo cubierta: abarro No esta permitida la reproduccién total o parcial de este libro, ni su tratamiento informatico, ni la transmisién de ninguna forma © por cualquier medio, ya sea electrénico, mecénico, por fotocopia, por registro u otros metédos, sin el permiso previo y por escrito de los titulares del Copyright. © 2002 Juan Manuel Lopez Marinas © 2002 Cie Inversiones Editoriales Dossat 2000 Avda. Pio XII, 57. 28016 Madrid (Espafa). http://www.ciedossat.com ‘e-mail: comercial @ciedossat.com ISBN: 84-95312-96-4 Depésito Legal: M-38179-2002 Imprime: Graficas Blonde, S.A. - Avda. de San Pablo, 31 (Costada) Madrid Impreso en Espafia ~ Printed in Spain A Clemente Saenz Ridruejo que me descubrid la geologia aplicada y la ensefanza: con el agradecimiento y carifio del discipulo y amigo PROLOGO En 1993 publiqué la primera edicién de este libro para que los alumnos de a Escuela de Ingenieria Técnica de Obras Publicas de Madrid tuviesen un texto para la asignatura de Geologia Aplicada. Hoy, agotada esa primera edicion, sale ésta con bastantes afiadidos motivados por el uso del primer libro, no sélo entre los alumnos sino también entre numerosos profesionales. Como ya indicaba en el prélogo de la primera edicién, puede parecer excesivo el contenido de este libro para una asignatura cuatrimestral, pero el objetivo es que el texto sirva de consulta para el ejercicio profesional: los datos, casuistica y la bibliografia incluidos pueden ser una gran ayuda en el trabajo del dia a dia. No es un texto para especialistas sino una aportacién elemental sobre temas de geologia aplicada. El objetivo mencionado, y el que sea un libro para estudiantes, limitan for- zosamente su contenido, y a ello hay que unir la existencia de otra asignatura, Mecdnica del Suelo y Geotéenia, que se imparte en el segundo cuatrimestre, como continuacién de la Geologia Aplicada. Por ello muchos lectores echaran en falta determinados contenidos que el autor no ha querido abordar, por ser pro- pios de la otra asignatura. En otros casos se opinaré que se han traspasado los limites propios de la Geologia Aplicada y esto hay que admitirlo, pero el autor piensa que tales limites no son netos, en caso de que existan. {Puede entender- se la existencia de la Geotecnia al margen de la Geologia? ¢Puede hablarse de Geologia Aplicada olvidandose de los materiales sueltos, que los geotécnicos denominan suelos?, Afortunadamente la aparicion de una nueva titulacién, la de Ingeniero Gedlogo parece borrara esos limites. La estructura del libro, creo que original, no es fruto de la improvisacién sino de muchos afios de dedicacién a la docencia y al ejercicio profesional, siempre en el campo de la Geologia Aplicada a la ingenieria civil. Es posible que bastantes lectores no estén de acuerdo con esta estructura pero, por lo general, la forma de abordar una materia suele ser algo muy personal. El libro comienza con un capitulo en el que se repasa, de forma muy breve, como son tratadas las cuestiones del terreno en la normativa general de la inge- nieria civil. La intencidn es que los alumnos tomen conciencia de que el terreno no es un aspecto ajeno a la ingenieria civil, cosa que suele ser bastante habitual, pues mientras les queda claro que el hormigon, las estructuras metalicas o las obras hidrdulicas, por citar tres materias muy del ingeniero civil, son fundamen- vil tales para el ejercicio de su profesién, albergan serias dudas con respecto al terre- no. Este capitulo no existia en la edicién anterior. En los capitulos 2, 3 y 4, partiendo del concepto de macizo rocoso se abordan sus aspectos: la matriz rocosa y sus caracteristicas geomecanicas, las disconti- nuidades, y su influencia en las obras y finalmente la incidencia de la presencia de agua. Con respecto a la edicién anterior se han ampliado los tres aspectos y en especial los dos primeros. Accontinuacién en tres capitulos, los cinco, seis y siete, se trata la utilizacién y comportamiento de las rocas igneas, sedimentarias y metamérficas, habiendo experimentado el capitulo dedicado a las segundas un notable incremento, prin- cipalmente por la casuistica que se ha incorporado. Igualmente se ha ampliado el capitulo 8 dedicado a la investigacién del terreno, quedando igual el ultimo, que se centra en las clasificaciones de los macizos rocosos. Se ha procurado, en lo posible, que las referencias utilizadas sean de autores espafioles. Algunos lectores opinaran, con razon, que faltan textos fundamenta- les y que sobran algunos de los incluidos. El autor est de acuerdo con esta apre- ciacién, pero la ingente cantidad de informacién que se puede manejar en la actualidad hace problematico el poder abordarla, y lo que es peor, seleccionarla, ya que resulta del todo imposible poder revisarla al completo. Lamento profundamente que tenga que repetir lo ya dicho en el prélogo de la primera edicién: el libro sigue siendo el Unico sobre Geologia Aplicada escrito, con cierta extensidn, por un autor espaiiol. Alguno, editado recientemente, parece hecho pensando Unicamente en su utilizacién en los centros docentes. Otros, como la Guia sobre "Estudios Geolagicos-Geotécnicos y de prospeccién de materiales” editada por el Comité Nacional Espariol de Grandes Presas, en cuya redaccién ha participado et autor, o las “Recomendaciones geotécnicas para el proyecto de obra maritimas y portuarias”, se limitan a ese tipo de estructuras, bien es verdad que con profundi- dad. Seria deseable que pronto se publiquen otros textos, escritos por especialistas con mas conocimientos cientificos y profesionales que el autor. Juan Manuel Lopez Marinas Madrid, octubre de 2000 vill COMENTARIO A LA SEGUNDA EDICION Al cumplirse dieciséis meses de la primera edicién de "GEOLOGIA APLICADA A LA INGENIERIA CIVIL", con magnifica acogida por profesionales y estudiosos, hemos preparado esta segunda edicién, corregida y aumentada, intentando subsanar las lagunas de la primera edicién, poniendo al dia normas que se mencionaban en el Capitulo “uno”: Incluimos referencias en el Capitulo “dos” a los ensayos granulo- métricos y en la parte de investigacién del Capitulo “ocho hablamos del georadar, ampliando la parte referente a los ensayos de penetracidn, Hemos de resefiar con orgullo que la Fundacion General de la Universidad Poli- técnica de Madrid ha otorgado al libro en su primera edicidn, uno de los tres pre- mios que cada curso concede a los mejores libros de texto. El autor agradece la distincidn, debida mas a la generosidad del jurado que a los méritos de esta obra. EI deseo expresado por el autor en el prologo de la edicién anterior, que se edi- tasen mas textos sobre la materia, se ha visto hecho realidad con la publicacion reciente de otros excelentes textos. Creo que esto no dafia en absoluto a este libro, pues es de sumo interés conocer los puntos de vista de otros autores, que permi- tan, a los lectores interesados, un mayor conocimiento del tema. Es de esperar que en el futuro esta tendencia continde, enriqueciendo la bibliografia sobre la Geolo- gia Aplicada con nuevas aportaciones. De nuevo el autor tiene que agradecer a CIE Dossat 2000 la confianza puesta en la obra para lanzar esta nueva edicién, esperando que, tampoco en esta ocasi6n, sus esperanzas queden defraudadas. Lopez Marinas Madrid, septiembre de 2002 AGRADECIMIENTOS Detras de cada libro hay una serie de trabajos que no suelen tener reflejo en sus paginas. No me es posible mencionar, de forma individual, a todos los que me han ayudado en su elaboracién o con sus comentarios, como mis compafieros de trabajo de! Departamento de Ingenieria Civil de Iberdrola e Iberinco, a los que transmito mi agradecimiento. Sin embargo, es de justicia resaltar la labor de los que me han ayudado mas directamente. En primer lugar, debo expresar mi agradecimiento a Claudio Ola- lla, que me ha proporcionado documentacién para esta segunda edicién con una extraordinaria amabilidad a pesar de lo reiterado de mis peticiones, A José Dominguez Sanchez y José Luis Suela, sin ellos muchas de las figuras incluidas no lo estarian,- son casi tan autores como yo. También he recibido una gran cola- boracién por parte de Carlos Esparza y Alvaro Sanchez que me adentraron en algunos "misterios" de los ordenadores. Nuria y Marisa Gomez Lopez fueron de gran ayuda mecanografiando parte de los originales y recomponiendo todo el texto para esta segunda edicidn. Mi especial agradecimiento al personal de la Biblioteca de la Escuela de Inge- nieria Técnica de Obras Publicas de Madrid. Carmen Prieto ha navegado a través de Internet a la “pesca” de informacién, ha rebuscado en bases de datos y me ha ordenado las listas de figuras, con una eficacia y entusiasmo que no podré agra- decer suficientemente. Carmen Romo también ha indagado en busca de infor- macion en los fondos de la Escuela y en el de otros centros de la UPM. Pilar Sén- chez Manzanares igualmente me ha proporcionado documentacién de la exis- tente en la Biblioteca de nuestro centro. Finalmente quiero agradecer a Cie Dossat 2000 la confianza que ha puesto en el libro, ya que su decisién de publicarlo fue répida. Espero no quede defraudada por la aceptacién que pueda tener esta segunda edicién en el ambito docente y profe- sional. PROLOGO MI CAPITULO 1 | EL TERRENO EN LA NORMATIVA DE LA INGENIERIA CIVIL 1 1.1 INTRODUCCION 2 1.2 LEY DE CONTRATOS DE LAS ADMINISTRACIONES PUBLICAS 2 1.3 NORMATIVA DE OBRAS HIDRAULICAS. LA INSTRUCCION PARA EL PROYECTO, CONSTRUCCION Y EXPLOTACION DE GRANDES PRESAS. EL REGLAMENTO TECNICO SOBRE SEGURIDAD DE PRESAS Y EMBALSES. 3 1.4 NORMATIVA DE COSTAS Y PUERTOS. LEY 22/1988, DE 28 DE JULIO, DE COSTAS (B.O.E. N° 181) Y REGLAMENTO GENERAL DE COSTAS Y RECOMENDACIONES PARA OBRAS MARITIMAS. 5 1.5 NORMAS DE FERROCARRILES 6 1.6 NORMATIVA DE HORMIGONES. 8 1.7 NORMATIVA DE CARRETERAS 9 1.8 LA NORMATIVA SOBRE AEROPUERTOS 12 1.9 LA NORMA SISMORRESISTENTE (NCS-94) 12 1.10 LAS DIRECTRICES BASICAS DE PROTECCION CIVIL 13 1.11 NORMAS DE EDIFICACION 13 1.12 LOS CODIGOS EUROPEOS 15 1.13 REFERENCIAS Uc} CAPITULO 2 MATRIZ ROCOSA. CARACTERISTICAS GEOMECANICAS. ALTERACION 19 2.1 MATRIZ ROCOSA 0 ROCA, ROCA ALTERADA Y SUELO 20 2.2 MACIZO ROCOSO, MASA ROCOSA O MEDIO ROCOSO 20 2.3 CLASIFICACION DE LAS ROCAS 22 2.4 CARACTERISTICAS DE LA MATRIZ ROCOSA Y DEL MACIZO 27 2.4.1 Mineralogia de la roca matriz, textura y estructura 32 2.4.2 Granulometria 35 2.4.3 Densidad 37 2.44 Porosidad 38 2.4.5 Permeabilidad al 2.4.6 Hinchamiento 43 2.4.7 Dureza 45 2.4.8 Abrasién 46 2.4.9 Resistencia a compresion AT x! 2.4.10 Resistencia a traccién 2.4.11 Resistencia al esfuerzo cortante o cizalla 2.4.12 Velocidad de ondas elasticas 2.5. METEORIZACION 2.6 REFERENCIAS CAPITULO 3 DISCONTINUIDADES DEL MACIZO 3.1 INTRODUCCION 3.2 LA TEORIA DE LA TECTONICA DE PLACAS 3.3 LAS DEFORMACIONES DEL MATERIAL DE LA CORTEZA TERRESTRE 3.3.1 Diaclasas 3.3.2 Fallas 3.3.3 Fallas y terremotos 3.3.4 Pliegues 3.3.5 Domos, cubetas y diapiros 3.3.6.Mantos de corrimiento 3.4 REFERENCIAS CAPITULO 4 EL AGUA EN EL MACIZO 4.1, INTRODUCCION 4.2.EL CICLO DEL AGUA. BALANCE HIDRICO. ACUIFEROS 4.3 PERMEABILIDAD. TRANSMISIBILIDAD 4.4 MEDIDA DE LA PERMEABILIDAD 4.5 LA CIRCULACION DEL AGUA EN EL MACIZO 4.6 LA INFLUENCIA DEL AGUA EN EL TERRENO Y LA OBRA 4.6.1 Efectos debidos a la presencia de humedad 4.6.2 Alteracion de los materiales de! macizo 4.6.3 Efectos adversos por la presencia de flujo 4.6.4 Efectos causados por la existencia de presién hidrostatica 4.7 EL TRATAMIENTO DE LAS AGUAS DEL MACIZO 4.8 ACCION INCRUSTANTE Y CORROSIVA DE LAS AGUAS 4.9 REFERENCIAS CAPITULO 5 ROCAS IGNEAS. UTILIZACION Y COMPORTAMIENTO 5.1 INTRODUCCION 5.2 ROCAS IGNEAS 5.3 COMPOSICION MINERALOGICA DE LAS ROCAS IGNEAS 5.4 TEXTURAS DE LAS ROCAS IGNEAS xi Geologia aplicada a la ingenieria civil 50 54 58 60 67 n 72 74 80 80 112 124 132 139 142 144 5.5 ESTRUCTURA DE LAS ROCAS IGNEAS PLUTONICAS 5.5.1 Masas subyacentes 5.5.2 Cuerpos tabulares 5.5.3 Chimeneas 5.6 MATERIALES Y ESTRUCTURAS VOLCANICOS 5.7 CLASFICACION DE LAS ROCAS iGNEAS 5.8 GRANITO Y ROCAS DE LA FAMILIA DEL GRANITO 5.8.1 Composicion mineralogica 5.8.2 Alteracion de las rocas graniticas 5.8.3 Utilizacién y comportamiento del granito Paisaje Obtencién de agua Edificacién Canteras Arido para hormigones. Balasto y macadam. Escolleras Cimentacion Embalses Excavaciones a cielo abierto Excavaciones subterrdneas Otras utilizaciones 5.8.4 Utilizacion y comportamiento de la aplita 5.8.5 Utilizacién y comportamiento de la pegmatita 5.8.6 Utilizacion y comportamiento de la sienita, diorita y gabro 5.8.7 Utilizacion y comportamiento de la diabasa o dolerita 5.8.8 Utilizacién y comportamiento del pérfido 5.9 UTILIZACION Y COMPORTAMIENTO DE LAS ROCAS VOLCANICAS 5.9.1 Utilizacién y comportamiento de las cenizas y tobas blandas 9.2 Utilizacin del lapilli y escorias 5.9.3 Utilizacion y comportamiento de la riolita 5.9.4 Utilizacién y comportamiento de la traquita y la fonolita 5.9.5 Utilizacion y comportamiento de la dacita 5.9.6 Utilizacion y comportamiento de la andesita 59.7 Utilizacion y comportamiento del basalto 5.10 RIESGO VOLCANICO 5.11 REFERENCIAS CAPITULO 6 . ROCAS SEDIMENTARIAS. UTILIZACION Y COMPORTAMIENTO 6.1 INTRODUCCION 199 199 199 200 200 203 204 204 206 212 212 212 214 215 216 217 217 218 219 219 220 221 222 223 223 224 226 227 227 229 230 231 232 232 232 234 235 237 238 xi Geologia aplicada a la ingenieria civil 6.2 COMPOSICION MINERALOGICA DE LAS ROCAS SEDIMENTARIAS 238 6.3 TEXTURA DE LAS ROCAS SEDIMENTARIAS 240 6.4 ESTRUCTURA DE LAS ROCAS SEDIMENTARIAS 240 6.5 CLASIFICACION DE LAS ROCAS SEDIMENTARIAS 247 6.6 UTILIZACION Y COMPORTAMIENTO DE LAS ROCAS SEDIMENTARIAS ....249 6.6.1 Rocas detriticas 249 Gravas y arenas 249 Limos 265 Arcillas 269 Conglomerados 282 Areniscas 285 Cuarcita (Ortocuarcita) 286 Arcosa 288 Molasa (subgrauvaca) 290 Grauvaca 294 Limolita 294 Arcillita 295 6.6.2 Rocas intermedias 295 Marga 295 6.6.3 Rocas no descritas 301 Rocas carbonatadas 301 Caliza 302 Dolomia 320 Evaporitas 321 Yeso 322 Cloruros 329 Otras rocas sedimentarias 330 6.7.REFERENCIAS 331 CAPITULO 7 ROCAS METAMORFICAS. UTILIZACION Y COMPORTAMIENTO 337 7.1 METAMORFISMO. CLASES 338 7.2 GRADOS DE METAMORFISMO 339 7.3 LOS MINERALES DE LAS ROCAS METAMORFICAS 339 7.4 TEXTURA DE LAS ROCAS METAMORFICAS 340 7.5 ESTRUCTURA DE LAS ROCAS METAMORFICAS 342 7.6 GEOMORFOLOGIA DE LAS ROCAS METAMORFICAS 346 7.7 CLASIFICACION DE LAS ROCAS METAMORFICAS 347 7.8 UTILIZACION Y COMPORTAMIENTO DE LAS ROCAS METAMORFICAS ...... 347 Rocas de metamorfismo dindmico 348 Milonitas y cataclastitas 348 XIV 8 0 0 7 9 9 9 5 9 2 5 6 8 0 4 A 5 5 5 ] 1 D ) , ) ) indice Rocas de metamorfismo de contacto Corneanas Pizarras moteadas Rocas de metamorfismo regional o de contacto Marmol Cuarcitas metamérficas (metacuarcitas) Rocas de metamorfismo regional Pizarras Filitas Esquistos Gneis Anfibolitas Granulitas Eclogitas Migmatitas 7.9 REFERENCIAS CAPITULO 8 ; INVESTIGACION Y AUSCULTACION DEL MACIZO . 8.1.INVESTIGACION DEL MACIZO ROCOSO. INTRODUCCION 8.2 OBJETIVOS DE LA INVESTIGACION DE UN MAZIZO 8.3 LOS FACTORES DE LA INVESTIGACION 8.4 INTENSIDAD DE LA INVESTIGACION 8.5 ETAPAS DE LA INVESTIGACION 8.6 LOS MEDIOS DE LA INVESTIGACION 8.6.1 Documentacién previa 8.6.2 Levantamiento geoldgico 8.633 Investigaciones Profundas Investigaciones directas Calicatas y zanjas, Pozos Galerias Sondeos Sondeos a percusién Sondeo a rotacién Analisis del testigo obtenido y presentacién de resultados Desviacién de un sondeo Testificaciones o Diagrafias Diagrafias instantaneas Diagrafias diferidas Testificacién eléctrica 425 425 XV eapieaiay Geologia aplicada a la ingenieria civil Diagrafias eléctricas resistivas La testificacién de Polarizacién espontanea Diagrafias radioactivas Rayos gamma Neutrones Diagrafias sénicas Desviacion Calibre Temperatura Investigaciones indirectas Métodos eléctricos Método sismico Método Sismico de Refraccién. Caso de dos capas Utilizacién del metodo sismico de refraccién Métodos de Cross-Hole y Down-Hole Método Cross-Hole Método Down-Hole Comparacién de ambos métodos Georadar 8.6.4 Medidas de tensiones in situ Medidas de liberacién de tensiones Medidas en el fondo de! sondeo Doorstoper Medidas con Células transversales Medidas con Células triaxiales Método de restablecimiento de tensiones 8.6.5 Medidas de deformabilidad Ensayo de deformabilidad con gatos de placa flexible Medida de deformabilidad mediante ensayos de carga con placa rigida Medida de la deformabilidad en sondeos. Presiémetro y dilatémetro Medida de deformabilidad con gatos radiales Medida de deformabilidad en camara 8.6.6 Medidas de presién transmitida por el terreno 8.6.7 Medidas de desplazamientos del terreno Medidas de deformacién del sostenimiento y revestimiento de una excavacion Métodos que permiten la determinacién de tres componentes Métodos que permiten la determinacién bidimensional de las deformaciones Métodos que permiten la determinacién segin una direccién: medidas de convergencia Xvi 425 427 428 428 429 431 432 432 432 433 435 439 4a4i 446 449 449 455 456 458 459 460 460 462 463 463 465 465 466 470 an an 473 478 475 476 477 478 vil oa indice capitulo 1 Medidas de los movimientos del mazizo 480 Medidas topogrificas 480 Extensometros. 480 Medidor de asientos 482 8.6.8 Ensayo de resistencia al corte 488 8.6.9 Ensayos de penetracion 489 Penetrémetros estiticos 490 Penetrometros dindmicos 490 Ensayo de penetracién estandar (SPT) 493 8.9 REFERENCIAS 496 CAPITULO 9 CLASIFICACION DE MACIZOS ROCOSOS 499 9.1 INTRODUCCION 500 9.2. CLASIFICACION EN BASE AL iNDICE R.0.D. (ROCK QUALITY DESIGN) .. 502 9.3 CLASIFICACION BASADA EN EL INDICE 506 9.4 CLASIFICACION BASADA EN EL INDICE RMR (ROCK MASS RATING) .....519 9.5 ALGUNAS CLASIFICACIONES BASADAS EN LA DE BIENIAWSKI 524 9.6 CONSIDERACIONES ACERCA DE CLASIFICACIONES DE MACIZOS ........525 9.7. REFERENCIAS 528 ANEJO 1 . CONVERSION DE UNIDADES DE TENSION Y PRESION 531 ANEJO2 — CARACTERISTICAS DE ALGUNAS ROCAS 533 BIBLIOGRAFIA 539 INDICE TEMATICO 559 XVII CAPITULO 1 El terreno en la normativa de la ingenieria civil apuint Geologia aplicada a Ja ingenieria civil El ter 1.1 INTRODUCCION textu obra, Con el paso del tiempo la importancia que se le ha dado a la influencia los qt que tiene el terreno sobre el proyecto y construccién de una estructura no ha hecho sino crecer, de tal manera que de no incluir dato alguno sobre las 1.3 caracteristicas de los materiales en los que se iba a cimentar, su estructura y Y discontinuidades se ha pasado a dedicar una parte apreciable del costo de los n proyectos a la investigacién del terreno. El convencimiento de que los recur- sos empieados en tal menester tenian un rendimiento evidente ha hecho que la sea una exigencia del proyectista y el constructor el conocer lo mejor posible se ap los materiales que va a utilizar. tey: envi Hoy en dia, todo tecnico implicado en el proyecto 0 construccién de obras recai iviles hara suya la frase que figura en el Volumen Berkey de la Sociedad Geo- de él logica Americana del afio 1950, que, aunque referido a presas, puede exten- nistr derse a todo tipo de estructuras: L “No organizar la investigacién del emplazamiento de una presa paga proye mayores dividendos en proporcién al coste de tiempo y dinero inverti- culos do"(1) a raex No existen datos abundantes, al menos publicados, sobre el porcentaje del gues coste de la investigacién con respecto al del total de una obra, pero hay que ee afirmar que el gasto producido por una investigacién adecuada, y hay que pozo insistir en lo de adecuada, se paga con creces. En algunos casos la transcen- ed dencia de la obra, que no su importancia como estructura, puede exigir su cent emplazamiento en un determinado lugar de gran complejidad geolégica que kh obligue a una investigacion muy costosa. ea Esta necesidad de los técnicos se ha visto reflejada en mayor o menor medi- E da en las normativas generales de la ingenieria civil. En lo que sigue se hard un tisti repaso breve a la espafiola y a la de la U.E. especifica del terreno. No debe olvi- gee darse que en muchos casos esta normativa es de obligado cumplimiento y por tanto es menester conocerla. E cons 1.2 LEY DE CONTRATOS DE LAS ADMINISTRACIONES PUBLICAS prox deci La ley 13/1995, de 18 de mayo de Contratos de las Administraciones Pabli- cas (2), norma puramente administrativa, hace una minima referencia al E terreno. En el articulo124, "Contenido de los proyectos", en el punto n° 3 dice dec El terreno en la normativa de la ingenieria civil textualmente: “Salvo cuando resulte incompatible con la naturaleza de la obra, el proyecto deberd incluir un estudio geotécnico de los terrenos sobre los que la obra se va a ejecutar” 1.3 NORMATIVA DE OBRAS HIDRAULICAS. LA INSTRUCCION PARA EL PRO- YECTO, CONSTRUCCION Y EXPLOTACION DE GRANDES PRESAS. EL REGLA- MENTO TECNICO SOBRE SEGURIDAD DE PRESAS Y EMBALSES. La normativa sobre presas es doble: La Instruccidn (3), que data de 1967, se aplica a todas las presas cuyo titular no sea el Ministerio de Medio Ambien- te y su concesion haya sido otorgada con anterioridad a la fecha de entrada en vigor del Reglamento (4). Este afecta a todas las presas cuya titularidad recaiga en el Ministerio de Medio Ambiente y en los organismos autonomos de él dependientes, asi como a aquellas que sean objeto de concesién admi- nistrativa a partir de la entrada en vigor del Reglamento. La Instruccién es un documento extenso y detallado que da normas sobre el proyecto, construccion y explotacion de todo tipo de presas. Consta de 100 arti- culos, siendo abundantes los referidos al terreno. Asi, en el Capitulo Il-A, el arti- culo 15 es Estudio del terreno” y en él se indica que “el estudio del terreno debe- ra extenderse a la cerrada, al vaso y a la zona aguas abajo afectada por los de: glies de la obra’, Pero el estudio geolégico no debe limitarse a la superfici ino que se precisaran “reconocimientos directos en profundidad, mediante galerias, 1p0z0s, sondeos y otros medios de prospeccién’. Tambien se solicitan ensayos geo- técnicos que deberan ser llevados a cabo “en colaboracién con un laboratorio o centro especializado de reconocida solvencia" Incluso deberan estudiarse las caracteristicas sismicas del emplazamiento para tener en cuenta sus efectos en caso de que sea necesario. El articulo 16 aborda el estudio de los materiales analizando sus caracte- risticas, su situacién y el volumen disponible, que debe ser suficiente “para ¢jecutar, con amplitud, toda la obra". Enel articulo 17, "Eleccién del tipo y caracteristicas de la presa”, se dice: " Las consideraciones geolagicas y la clase de materiales naturales disponibles en las proximidades de la obra habran de tener, en la mayoria de los casos, un peso decisivo en la eleccion" En el 22, “Sistema de auscultacion y vigilancia. Aforos", precisa la necesidad de conocer en todo momento el comportamiento de la presa y el terreno. El ter ena” Geologia aplicada a Ia ingenieria civil En el capitulo II-B el terreno es incluido en los articulos 30, “Presion inters~ Geol ticial, Subpresién*, 34, “Efectos sismicos", 37,"Otras solicitaciones" y en espe- Prove cial en el 42, “Resistencia de Cimientos", en el que se menciona debe tenerse a en cuenta la naturaleza y estructura del terreno, sus discontinuidades y con- diciones de permeabilidad, debiendo realizarse ensayos “in situ” cuando su ann calidad no es evidente. Finalmente también se menciona el terreno en el 49, a “Sistemas de auscultacién’. \ Igual sucede con el Capitulo II-C, referente a las presas de materiales suel- : tos, no haciendo mencién detallada de los articulos que en mayor 0 menor con medida tratan del terreno para que no resulte reiterativo, El tector interesa- 7 do puede consultarlos en la citada Instruccién. ea , algo En el capitulo Ill, que aborda la construccién de la presa, se refieren al ae terreno los articulos 64, "Excavaciones’, 65, “Pruebas y ensayos", 66, “Inyec- a ciones", 70, “Canteras*, 71, “Aridos", 87, “Tierras, 88, “Escollera’, 89, “Ejecucion wp de las presas y niicleos de tierra apisonada” y 91, "Ejecucién de la escollera" nd EI Reglamento por el contrario es un documento muy breve en donde se : dan unas normas generales dejando gran libertad al tecnico ala hora de pro- oT yectar, construir y explotar una presa. Sin embargo el terreno y los materia~ bee les son mencionados en diversos articulos y en especial en la Seccién Cuarta del Capitulo tercero, denominada “El terreno y los materiales", que consta de : dos articulos, el 19, “Embalse y cerrada® y el 20, "Materiales’. En el primero se aa solicita el estudio de las caracteristicas morfolagicas de la cerrada y el embal- v9 se, que pueden afectar a la seguridad de la presa, comprobando la estabilidad es del conjunto presa-terreno asi como la inestabilidad de las laderas. En el 20 se pide la definicién de los materiales y su control durante la * construccién y explotacién cuando su evolucién pudiera afectar a la seguri- @ dad de la obra. aa . . . mat El articulo 21, “Auscultacién*, de la Seccién Quinta, habla del control, entre Fal otros, del cimiento, En la Seccién segunda del Capitulo IV, y concretamente en 4 el articulo 26, "Proyecto", se da la relacién de los estudios a efectuar estando Pe légicamente entre los que se mencionan tos relativos al terreno. , cus Como complemento del Reglamento se estin redactando por parte del os Comité Nacional Espafiol de Grandes Presas nueve guias, “Guias Técnicas de a Seguridad de Presas", la tercera de las cuales, que lleva por titulo “Estudios 4 al ion El terreno en la normativa de la ingenieria civil Geolégicos-Geotéenicos y de Prospeccién de Materiales”, estd consagrada por entero al andlisis de terreno, aunque otras guias como la 2 sobre "Criterios de Proyecto”, 6, “Construccin de presas” y 7, “Auscultacién de las presas y sus cimientos", abordan temas relacionados con él. 1.4 NORMATIVA DE COSTAS Y PUERTOS. LEY 22/1988, DE 28 DE JULIO, DE COSTAS (B.0.£. N° 181) Y REGLAMENTO GENERAL DE COSTAS Y RECO- MENDACIONES PARA OBRAS MARITIMAS. La Ley de Costas (5) es puramente administrativa y por tanto las men- ciones a aspectos técnicos son minimas, por lo cual no cabe extrafiarse de que no existan referencias al terreno, o mejor, a la ingenieria del terreno. Unicamente en el articulo 44, que se refiere a los proyectos, se menciona algo en los puntos 3 y 4, cuando solicita que en determinados casos se debera hacer un estudio de dindmica litoral, punto 3, 0 cuando habla de la regeneracién, punto 4, pero se trata de menciones muy de pasada. También se podria considerar alguna mencién en el articulo 63 referente a extrac ciones y dragados. EI Reglamento General de Costas de 1 de diciembre de 1989 (6) que desa- rrolla la Ley es bastante parco por lo que se refiere al terreno, ya que esta cen- trado primordialmente en temas administrativos. En el articulo 92 sefiala los aspectos que comprendera el estudio basico de dinamica litoral entre los cuales se cita e) Naturaleza geoldgica de los fondos y g) Recursos disponibles de aridos y canteras y su idoneidad, prevision de dragados o trasvases de arenas. Posiblemente para paliar la falta de los aspectos tecnicos se han publicado las “Recomendaciones para Obras Maritimas", que son, como su nombre indi- ca, unas recomendaciones “que pretenden ser la base de una futura Instruc- cién espafiola” en el campo de la ingenierla maritima, es decir, no es una nor- mativa de obligado cumplimiento, pero la voluntad de sus creadores, Puertos del Estado, es que lo sea y de hecho se dice “es de aplicacién a cualquier tipo de obra maritima”, aunque se puntualiza que se trata de una "Guias de Buena Practica” que no eximen del cumplimiento de Normas y Cédigos. Se comenzaron a publicar en 1990 y hasta el momento han aparecido cuatro. La referida al terreno, la ROM 0.5-94, "Recomendaciones geotécni- cas para el Proyecto de obras maritimas y portuarias" (7), consta de cuatro partes que son las siguientes: Geologia aplicada a la ingenieria civil El ter 1° General NI 2+ Investigacion geotécnica NI 3* Criterios geotécnicos Nl 4° Aspectos geotécnicos particulares de las distintas tipologias de obras NI maritimas y portuarias. NI Ni Se trata de una guia muy detallada sobre la forma de actuar, desde el punto Ni de vista del terreno, en el proyecto y construccién de obras maritimas, y resul- ta de gran utilidad para todo profesional que vaya a abordar una estructura 0 de ese tipo. Su caracter de guia la hace muy asequible a cualquier técnico que grad tenga necesidad de emplearla. Las partes mas extensas son la 3° y 4°. terre La primera da una serie de informaciones utiles como el sistema de uni- N dades empleado, las notaciones usadas, las definiciones de los términos come caracteristicos, ete. 3-44 traza La Investigacién Geotécnica define los estudios preliminares y la programacién tent de los reconocimientos, para posteriormente dar titiles recomendaciones sobre coy poz0s, calicatas, zanjas sondeos mecanicos y procedimientos geofisicos, para pasar é a tratar de los ensayos “in situ", toma de muestras y ensayos de laboratorio. 2 3 La parte 3, mas extensa que las dos anteriores, después de abordar las pro- 4 piedades del terreno y los criterios de seguridad, trata de los distintos tipos 5 de cimentaciones y de los problemas de filtraciones, consolidacién, estabili- 6 dad de taludes, mejora del terreno y los efectos dindmicos. 7 La cuarta parte se centra en la problematica especifica de las obras mariti- C mas: muelles de gravedad, pantallas, recintos de tablestacas y de pilotes, panta~ cad lanes, diques secos y esclusas, dique de abrigo y plataformas marinas, asi como tint otras obras de menor entidad. También se ocupa de los dragados y rellenos. deci 1.5 NORMAS DE FERROCARRILES s geo Renfe tiene numerosas normas que son de obligado cumplimiento para la realizacién de sus proyectos y obras. Varias de ellas tratan en mayor 0 menor I medida del terreno y su problematica, tales como: obj NRV 1-0-1.0 Estudio geolégico previo par NRV 1-1-0.0 Anteproyectos. Anejo geolégico det NRV 1-2-0.0 Proyectos. Anejo geolégico tua NRV 1-2-4.0 Proyectos. Tuneles ens 6 ivil yrs nto sul ura que ini- nos ‘ion bre sar rO- pos ili- ta- mo ala nor El terreno en la normativa de la ingenieria civil NRV 0.1 Obras de tierra. Capas de asiento ferroviarias NRV .0 Obras de tierra. Tratamiento de la plataforma NRV 3.0 Estabilidad de taludes NRV 4.0 Obras de tierra. Vigilancia de la infraestructura NRV 2-1-5.0 Obras de tierra. Perforaciones horizontales NRV .0 Obras de tierra. Trabajos de reparacin NRV 3-4-0.0 Balasto. Caracteristicas determinativas de la calidad Otras muchas normas estan relacionadas con éstas en mayor 0 menor grado, por lo que se las podria considerar que abordan la problematica del terreno. No es posible hablar de todas ellas dado su elevado numero, por lo que se comentaran sdlo dos: la N.RV(Norma Renfe Via) 1-0-1.0 (8) y la Norma Renfe Via 3-4-00 (9). La primera define el contenido del informe geolégico previo para los trazados nuevos de ferrocaril o para el saneamiento y consolidacién de los ya exis- tentes. Aborda los problemas desde tres puntos de vista: Geolégico, Hidrogeolégi- co y Geotécnico. Da un indice para estos estudios que es el siguiente: 1° Introduccién 2° Geologia general de las posibles zonas de ubicacién 3° Estudio de los dominios morfoestructurales 4° Estudio de los materiales aprovechables 5° Conclusiones 6 Recomendaciones sobre ensayos y sondeos 7° Anejos Da indicaciones sobre la metodologia a seguir y define los contenidos de cada uno de los apartados anteriormente definidos. Finalmefte incluye dis- tinta clasificaciones del los materiales. En funcién de su contenido puede decirse que est a mitad de camino entre una norma y una guia, Similares a esta norma son la N.RV.1-1-1.0, Anteproyectos - Estudios geolagicos y la N.RV. 1-2-0.1, Proyectos - Anejo geolégico. La N.R.V.(Norma Renfe Via) 3-4-00, editada en Junio de 1985, tiene por objeto definir “las cualidades geoldgicas y fisicas que ha de tener la piedra partida que constituye el balasto” Después de definir las caracteristicas determinativas de la calidad del balasto sefiala los ensayos que deben efec- tuarse para tal fin. Son: ensayos de compresion simple, dureza Schmidt 0 ensayos de carga puntual, ensayos para definir la resistencia a la helada, al El terre! ee Geologia aplicada a la ingenieria civil : 7 1.7 NOE choque y al desgaste de la piedra partida. También sefiala las exigencias en cuanto a la limpieza y forma del material. Dedica un apartado a la vigi- EPI lancia del suministro de balasto y a los ensayos de comprobacién de la cali- : Meee ° caciones dad. Incluye una serie de clasificaciones y Abacos relacionados con los =i ensayos propugnados. cédigo Al igual que se ha dicho con la norma anterior, es intermedia entre tal documento y una guia. 1.6 NORMATIVA DE HORMIGONES. — La norma “EHE. Instruccién de Hormigén Estructural” (10), es decir, de obligado cumplimiento, para el proyecto y ejecucién de obras de hormi- lero gon, tiene algunos articulos, escasos dada su tematica, que abordan los la uNE7 requerimientos de la roca que va a emplearse para arido. a 7 | Material Dedica el articulo 28, Aridos, a definir las caracteristicas de los materiales de pes a emplear en tal menester. En el apartado 28.1 se sefiala la posibilidad de eota une emplear arenas y gravas naturales 0 rocas machacadas, no debiendo ser acti- cones vas frente al cemento ni descomponerse por la accion de agentes exteriores, ‘o ni contener sulfuros oxidables. Quedan proscritos los procedentes de rocas Saha blandas, friables 0 porosas. En el 28.2 se definen los tamafios maximo y mini- deterring mo a emplear. eae indo ve ito El apartado 28.3.1 define las condiciones fisico-quimicas de los materiales vee a utilizar sefialando las limitaciones en contenido de terrones de arcilla, par- i ticulas blandas, material retenido en el tamiz 0.063 UNE EN 933-2:96, y de los compuestos de azufre, sulfatos solubles en acidos y cloruro, seftalando ademas los ensayos adecuados para su determinacién. Los valores dados se muestran en la Tabla 1.1 __ Fab El punto 28.3.2 aborda las caracteristicas fisico-mecanicas de los ari- eu dos indicando las limitaciones de friabilidad de la arena, resistencia al oan desgaste, absorcién de agua y pérdida en peso, sefialando igualmente los ae ensayos pertinentes. En la tabla 1.2 se sefialan las limitaciones de estas — condiciones. ine En el articulo 81, "Control de los componentes de hormigén”, se dedica el [— apartado 81.3 a los dridos, refiriéndose a los puntos antes mencionados para su aceptacién rechazo. civi sen vigi- cali- 1 los e tal 1, de rmi- 1 los iales d de acti- ores, ocas nini- iales par- y de indo IS Se > los stas ca el para El terreno en la normativa de la ingenieria civil Teapot = 1.7 NORMATIVA DE CARRETERAS. EI Pliego de Carreteras (11), que data del afto 75, ha sufrido muchas modifi- caciones que se encuentran dispersas en diferentes numeros del B.0.E. El que no se haya editado una nueva version es debido a que se esta a la espera del nuevo cédigo curopeo. Tabla 1.1 Condiciones fisico-quimicas Limitaciones a las sustancias perjudiciales Canad Tanna on Baal peso SUSTANCIAS PER,UDICIALES total dea musta i ro Tie griese Taanes de ara Daltrinaoa con area al maioda de saya Paicado eh Ia UNE 719958 1.00 028 arial Bandas Dolrravadaa Can atgio iBtods de eraayo Waieade oh IaUNE 719458; 5,00 ‘Wart eri pore ara 0063 UNE EN SBS-TE6 y que fale en on Tau de peso expect 2, deterinado con areplo at método de ensayo indicado 00 100 en faUNE 1748199 Cornpesos Wai Ge Suva expansion an S05" y Wlaidos wi So wee, determinados con atregle al método de ensayo indicado en fa UNE EN 1744 1900 1.00 198 -Saflce SUES er BeiGos, epresados on SOV eetaas a Bido wee, eterminados setn ei métedo de ensayo indcado ena UNE EN 17441:98 080 080 | Gonsree-ecpresados en CI y efedos ai] Ham@an armadoo Foimigén es | sito seco, deerminados con arreio ai|mase que contenge armaduras rrétod de ensayo idcado en la UNE EN | para educa surecién. 098 005 srae159 Tiernan peteraado aps 003 Tabla 1.2 Condiciones fisico-mecdnicas. Limitaciones [ Frabindad de la arena (FA) Determinada con areglo al méledo de ensayo indicado en la UNE EN 1097-197 (ensayo micro-Deval) <40 Resistencia al desgaste dela grave, Delerminada con arreglo al mélodo de ensayo indicado en {a UNE EN 1097-2:9963 116 (ensayo de Los Angeles) <40 | | Absorein de agua por los aridos.‘Delerminada con arvegie al m@tod de ensayo incicado en fa UNE 8313390 y 8313490 <5% Tuidos Pérdida de peso con sullato magnesico Finos an) ~ Gruesos 18% Geologia aplicada a la ingenieria civil Elte Al tratarse de un pliego para obras, aborda los temas desde el punto de ras r vista constructivo, dejando en el olvido toda la parte relativa al proyecto. Los pleni aspectos de la ingenieria del terreno se refieren al empleo de suelos y rocas orier como materiales para las distintas partes de las estructuras o de diferentes estructuras y la incidencia del terreno en excavaciones y cimentaciones. A truck Trata en numerosos articulos de las limitaciones y exigencias de los diver- 98)" sos materiales que se utilizan para la construccién de carreteras, como filtros, logic subbases, macadan, suelos estabilizados, aglomerados bituminosos, etc. De fi cons No hace hincapié en los estudios generales geolégico-geotécnicos para el a trazado de la carretera, obras especiales o puentes ni aborda el estudio de las posibles zonas de abastecimiento de materiales. Cabe esperar que el cédigo 6 europeo trate también de los aspectos del terreno relacionados con los estu- dios de viabilidad, anteproyecto y proyecto. Existe una orden circular de 1990 sobre la normalizacién de los estudios geolégico-geotécnicos a incluir en anteproyectos y proyectos (12). Es de gran d brevedad, 3 paginas, y en esencia dice: e “Todos los estudios y anejos Geoldgico Geotécnicos que se realicen para su f inclusion en Anteproyectos o Proyectos tengan como base los correspondien- tes Estudios Previos de Terreno desarrollados por el Servicio de Geotecnia de g esta Direccion General.” P La orden se refiere a los estudios de los pasillos o corredores por los que sigu circularian carreteras, que se publicaron desde los primeros aftos setenta por a la entonces Seccidn de Geotecnia y Prospecciones de la citada Direccién. Son documentos de gran interés de los que a continuacion comentamos su con- t tenido, ya que da idea de como debe estructurarse un estudio geolégico- geotécnico para carreteras, ¢ El corredor se divide en tramos, y de cada tramo se estudian sus caracteres ¢ generales, que incluyen: geomorfologia, estratigrafia, geologia historica, edafo- logia y tecténica. A continuacién se analizan las distintas secciones 0 subtra~ ‘ ‘mos, considerando: geomorfologia y tecténica, columna estratigrafica, grupos geotécnicos y resumen de los problemas geotécnicos de la zona. Se dan tam- bién unas conclusiones geotécnicas, un estudio de yacimientos y bibliografia. f Igualmente hay diversas publicaciones de la Direccion General de Carrete- 10 civil ) de Los cas ntes ver- ros, ael las. ligo stu- dios yan a su jen- ade El terreno en la normativa de la ingenieria ‘capitulo 1 ras relativas a temas relacionados con el terreno, como terraplenes y pedra- plenes, muros, escolleras, proteccién de desprendimientos, etc., que pueden orientar sobre estos temas pero que no son normas. A finales de 1998 se ha publicado la “Instruccién para el proyecto, cons- truccion y explotacién de obras subterréneas para el transporte terrestre. (IOS 98)" (13). El apartado III.3, de su Titulo Ill, esté dedicado a los "Estudios geo- légicos y geotécnicos", comprendiendo en ellos los estudios hidrogeoldgicos. De forma breve sefiala los aspectos a estudiar y los métodos a utilizar para conseguir los objetivos siguientes: a) Determinacion del perfil geoldgico del tunel, con definicién litolégica y tecténica de todos los terrenos y accidentes atravesados por aqueél. b) Caracterizacién geotécnica cuantitativa de los terrenos, que sirva de base para la utilizacion de las “clasificaciones geomecanicas" adecuadas y posterior sectorizacién del tunel c) Recomendaciones sobre tipos de sostenimiento a adoptar para los dis- tintos sectores establecidos. d) Recomendaciones orientadas a definir los sistemas de ejecucién. ¢) Determinacin de los parametros que indirectamente pueden servir de base también para el proyecto de la seccién tipo. f) Calculo de subsidencias 0 movimientos del terreno, inducidos por el tuinel, en caso de entornos susceptibles a las deformaciones de aquél. 4g) Analisis especifico de las areas de emboquille y posibles estructuras especiales. Por su parte los estudios hidrogeolégicos deben abordar los aspectos siguientes: a) Establecimiento del o de los niveles freaticos y su eventual variacién estacional. b) Existencia de fuentes, manantiales, captaciones de agua, etc., que pue- den influir en el tunel, o ser influidos por éste. ©) Permeabilidad 0 transmisividad de los diferentes terrenos que pudieran ejercer su influjo en los aportes de agua al tunel durante la vida de la obra. d) Factores que influyen en la eleccién del drenaje o impermeabilizacin del tdinel. ¢) Influjo del eventual drenaje de! tdinel en la posible variacion de las con diciones hidraulicas de los niveles freaticos, afloramientos 0 aprovecha- mientos indicados en a) y b). f) Posibilidad de que el tunel suponga una barrera total 0 parcial a las corrientes subdlveas naturales y la correspondiente variacién de las cir- cunstancias indicadas en a) y b). W Geologia aplicada a la ingenieria civil Curiosamente no se menciona en este apartado sobre “las tensiones natu- rales existentes en el terreno”, que es una de las acciones a tener en cuenta, junto al efecto sismico, sein se dice en el apartado II.1, en el cual si se hace algiin comentario sobre el ultimo aspecto seffatado. E117 de febrero de 2000 la Direccién Gral. de Carreteras emitié la Orden Circular 326/00 (14), cuyo contenido son cambios de 33 articulos del PG3/75, referentes a aspectos geotécnicos como pedraplenes, terraplenes, pilotajes, pantallas, geotextiles, inyecciones y anclajes entre otros. La moti- vacién para esta orden circular es doble: la experiencia adquirida en deter- minadas materias y el desarrollo técnico experimentado en la investigacién de suelos. 1.8 LA NORMATIVA SOBRE AEROPUERTOS f No existe normativa oficial espaftola sobre aeropuertos en que se mencio- : nen aspectos relacionados con el terreno. En realidad el proyecto y la cons- truccién de aeropuertos estin muy relacionados con la técnica de carreteras, aunque las exigencias en cuanto a las pistas son mayores que en el caso de la o grandes vias. S m La normativa que se utiliza es la emanada de la Organizacién de Aviacion et Civil Internacional (OAC!) y coneretamente el Manual de Disefio de Aerédro- s mos. Dentro de éste los aspectos del terreno son tratados en la Parte 3 (15), que aborda los pavimentos y mas concretamente en los capitulos 3, Evalua~ ee cidn de Pavimentos y 4, Practica de los Estados para el proyecto y la evalua- - cién de los pavimentos. En el primero se habla de los distintos métodos de! calculo de pavimentos indicando los ensayos a efectuar para conocer las m caracteristicas de los materiales que constituyen el cimiento. En el segundo se expone la metodologia seguida en Canada, Francia, Reino Unido y Estados a Unidos y por supuesto se vuelve a hablar de las investigaciones a efectuar en fi el terreno, y 1.9 LA NORMA SISMORRESISTENTE (NCS-94) ge La Norma de construccién sismorresistente (Parte general y edificacién) ib NCS-94 (16), aunque centrada en la edificacidn, proporciona los criterios que han de aplicarse para la consideracion de la accidn sismica. En los capitulos 1 ce y 2 define el ambito de aplicacion, la aceleracién sismica de calculo y el cit espectro de respuesta a utilizar. la 12 he civil atu- nta, hace rden del “nes, roti- ster- cidn ncio- ons- reras, dela acion sdro- (15), alua- alua- 1s del er las undo tados jar en acion) 5 que ulos 1 sy el El terreno en la normativa de la ingenieria civil Incluye un mapa de peligrosidad sismica en el que se muestran diver- sas zonas de Espafia en funcién de la aceleracion sismica basica (un valor caracteristico de la aceleracién horizontal de la superficie del terreno, correspondiente a un periodo de retorno de 500 afios). Como complemento de este mapa se incluye una lista de municipios, situados dentro de las zonas de mayor sismicidad con la aceleracin basica que les corresponde. En funcién de esta aceleracién basica se puede obtener la de cdlculo. 1.10 LAS DIRECTRICES BASICAS DE PROTECCION CIVIL Aunque no se trate estrictamente de normas de ingenieria civil, la rela~ cin que con ella tienen obliga a mencionar a las Directrices de Proteccion Civil y entre ellas a las dos mas relacionadas con el terreno: las de Riesgo Sismico (17) y Riesgo Volednico (18). La primera de ellas hace referencia, en cuanto a la definicion de las caracteristicas de los terremotos, a la Norma Sismorresistente antes men- cionada, apoyandose en ella para determinar las dreas de peligrosidad sis- mica en Espafia. E| mapa de peligrosidad sismica que incluye esta desfasa~ do con respecto al de la Norma Sismorresistente aunque la publicacién de ésta en el B.O.E. es anterior a la Directriz. Menciona también la necesidad de evaluar los dafios producidos en las edificaciones e infraestucturas y la aportacién de ayudas y abastecimiento de agua y por consiguiente el establecimiento de planes para el restableci- miento de agua, energia eléctrica y combustible. La Directriz de riesgo volcdnico es similar a la anterior definiendo el Plan de Proteccién Civil ante este riesgo, el cual incluye, en lo que afecta a inge- nieria civil, la evaluacién de dafios, retirada de piroclastos, abastecimiento y control y reparaciones de las estructuras basicas. Logicamente, el ambito de aplicacién de esta directriz es el archipiélago canario. 1.11 NORMAS DE EDIFICACION Aunque el objetivo principal de este libro es correlacionar la geologia con la ingenieria civil, se menciona, especialmente al tratar de la utiliza- cién y comportamiento de los distintos tipos pétreos, bastante a menudo la edificacién. Por este motivo parece adecuado mencionar la normativa 13 Geologia aplicada a la ingenieria civil BL terre general de esta materia que trata explicitamente del terreno o lo hace de 1.12 forma notoria. ; lak . Edificacis ' Europes La Norma Basica de la Edificacién (NBE-AE/66) (19) dedica los capitulos eo VIl, VIII y IX a temas relacionados con el terreno, concretamente a las accio- ee nes sismicas, presiones en terrenos de cimentacion y empujes. Saar yecto d El capitulo VIl remite a la Norma Sismorresistente PDS-1, no vigente y sus~ fet tituida por la NCS-94, de la que hemos hablado anteriormente. El capitulo Vill _ Am clasifica los terrenos en cuatro grupos en funcién de! comportamiento fren- ene E tea las cargas que debe soportar en una cimentacién, pasando a tratar luego de las distintas presiones que pueden generarse, de los asientos a que pueden wal dar lugar y de el reconocimiento del terreno. El capitulo IX aborda los empu- cédigo jes del terreno en distintos tipos de situaciones. - EI Mini : cr 2, "Pro inisterio de Fomento ha publicado numerosas normas téenicas de Edi 2, ficacidn (20). Las relacionadas con el terreno se exponen en la tabla 1.3 eal Tabla 1.3 ciales d Normas Tecnoldgicas de la Edificacién relacionadas con el terreno Le Fasha BOE lay ‘A Acondicionamiento [AD Desmontes ‘ADD Demoliciones 1Sy 2.2.75 los son dal terreno —)ayearr aie —| OV Vaeiados By IRATE OZ Zanjosy pos By IST 77 AS Saneamventos | ASO Oreraes y BywaTT renames Cimertaiones [EC Contenciones | COM Maras a OP Panialias 76488 oor Taes TTF [CE Estudios | CGE Geotécnicos By 7.1275 GP Pies TPE Encepads BI 78 Lay bor meas} ogra} Eo | a7 de los CPP Praabrcados 5879 dividic 5 Supertaaies OSC Caras 151084 Ci Loses W858 Los CSV Vis Weartes 13a a 161286 14 ‘ivil ulos cio- sus- VIL ren- lego eden ipu- Edi- El terreno en la normativa de la ingenieria civil capitulo 1 1.12 LOS CODIGOS EUROPEOS. La légica tendencia a homogeneizar toda la normativa de la Comunidad Europea ha dado lugar a la aparicién de los eurocédigos, muchos de ellos en fase de prueba. Los relacionados con el terreno y la ingenieria civil, son de momento los nimetos 7, "Proyecto geotécnico” y 8, Disposiciones para el pro- yecto de estructuras sismorresistentes’. ‘Ambos son normas europeas de cardcter experimental con vigencia de tres afios, pasados los cuales podran convertirse en Norma Europea. El Eurocédigo 7 se encuentra en fase de revision, pus como dice el propio cédigo "algunos apartados han sido cuestionados” De momento se han publicado dos partes, la 1, "Reglas generales" (21) y la 2, "Proyecto asistido por ensayos de laboratorio” (22), aunque cabe la posibi- lidad que se editen otras que traten, segtin la propia norma afirma, “aspectos particulares de las obras de edificacién, de ingenieria civil, a métodos espe- ciales de construccién y a otros aspectos del proyecto” (23). La parte primera consta de nueve capitulos y siete anexos. Los capitu- los son: 1 Generalidades. 2 Condicionantes geotécnicos del proyecto. 3 Datos geotécnicos. 4 Supervision de la construccién, instrumentacién y mantenimiento. 5 Rellenos, agotamientos, mejora y refuerzo del terreno. 6 Cimentaciones superficiales. 7 Cimentaciones por pilotes. 8 Estructuras de contencién. 9 Terraplenes y desmontes. La parte 2 aborda la utilizacién de los ensayos para el proyecto geotécni- co, y atiende a fa ejecucién de los ensayos, con el fin de asegurar la calidad de los resultados. Consta de quince capitulos y un Anejo, que a su vez esta dividido en otros quince apartados. Los capitulos son: 1 Generalidades. 2 Requisitos para todos los ensayos de laboratorio. 15 Geologia aplicada a la ingenieria civi El ten 3 Calibracién de los equipos de ensayos. 4. 4 Preparacién de las muestras de suelos para ensayos. cién 5 Ensayos para la clasificacién, identificacion y descripcién del suelo. segur 6 Ensayos quimicos de suelos y de agua freatica. 5. 7 Ensayos de compresibilidad de los suelos. 1988. 8 Ensayo de indice de resistencia de los suclos. 6. 9 Ensayo de resistencia de los suelos. De 28 10 Ensayos de compactacién de suelos. 7. 11 Ensayos de permeabilidad de suelos. cione 12 Preparacion de muestras para ensayos de materiales rocosos. 446 | 13 Ensayos de clasificacion del material rocoso. 8. 14 Ensayos de hinchamiento del material rocoso. Norn 15 Ensayos de resistencia del material rocoso. 9. NRW Del cédigo 8 se han publicado cinco partes, Parte 1-1 Reglas generales. 1 Acciones sismicas y requisitos generales de las estructuras (24); Parte 1-2 Instr Reglas generales para edificios; Parte 2, Reglas generales de los puentes; Parte n 3, Disposiciones especificas relativas a las torres, mastiles y chimeneas; Parte cion 5 (25), Disposiciones especificas relativas a las cimentaciones, a las estructu- 1, ras de contencion y a los aspectos geotécnicos. Se anuncian las partes 1-3, 1- Tran: 4y4. cién 19/1 De todas las partes de este eurocddigo, las mas interesantes desde el punto 1 de vista del tema que aborda este libro, son las 1-1 y 5. Gen 1 De momento, estas normas no prevalecen sobre las normativas nacionales “Gee habiendo de esperar a que sean declaradas normas europeas para que se con- naci viertan en obligatorias. 1 Dise 1.13 REFERENCIAS edic 1 1. Geological Society of America (1950) “Geology in Dam Construction’: Gen Application of Geology to Engeeneering Practice. Berkey Volume. Citado por Sisn Arnold en "Geologic Happing” en Golzé (Ed.) (1977). "Handbook of Dam Engi- 1 neering” Van Nostrand Rinhold Company. p. 24. fica 2. Ley 13/1995, de Mayo, de Contratos de las Administraciones Puiblicas. 1 3. Ministerio de Obras Publicas. Direccién General de Obras Hidrduli- ior cas. (1967). “Instruccién para el proyecto, construccién y explotacién de 1 grandes presas" Direccién General de Obras Hidrdulicas. También en B.O.E. Vivi 27.10.67, pp. 14716-14738. AC/ 16 a civil suelo. rales. 1-2 Parte Parte ictu- 3, 1- unto ales, on- El terreno en Ja normativa de la ingenierfa civil Sapitniolt 4, Ministerio de Obras Publicas, Transportes y Medio Ambiente. Direc- cién General de Obras Hidrdulicas (1996) "Reglamento Técnico sobre seguridad de presas y embalses" Serie Legislacién. 32 pp. 5, Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas. B.0.E. n° 181, de 29 de julio de 1988. 6. Reglamento General. Para desarrollo y ejecucién de Ja ley 22/1988. De 28 de julio, de Costas. B.0.E. n° 297, de 12 de diciembre de 1989. 7, M.O.P.IM.A. Puertos del Estado (1994) "ROM 0.5-94.Recomenda- ciones geotécnicas para el proyecto de obras maritimas y portuarias” 446 pp. 8. RENFE (1985) “Estudios. Estudio previo geoldgico. N.R.V. 1-0-1.0" Normas Renfe-Via. 9. RENFE (1985) “Balasto. Caracteristicas determinativas de calidad. N.RV. 3-4-0.0" Normas Renfe-Via. 10. Ministerio de Fomento. Secretaria General Técnica (1997) “EHE. Instruccién de hormigén estructural” 11. M.O.P.LU. Direccién General de carreteras. (1975) "Pliego de prescrip- ciones técnicas generales para obras de carreteras y puentes. P.G. 75" 12. Ministerio de Fomento. Secretaria de Estado de Infraestructuras y Transportes. (1998) “Instruccién para el proyecto, construccién y explota- cién de obras subterrdneas para el transporte terrestre Orden 19/11/1998. B.0.E. 1/12/1998. 13. Ministerio de Fomento (1997) *Ordenes circulares de ta Direccién General de Carreteras. Vol. VI. 1990" 14. Ministerio de Fomento. Direccién General de Carreteras (2000) "Geotecnia vial en lo referente a materiales para la construccién de expla- naciones y drenajes. Orden circular 326/00" 15. Organizacién de Aviacién Civil Internacional (OACI) (1983) “Manual de Disefio de Aerddromos. Parte 3. Pavimentos. Doc. 9157-AN/901" Segunda edicién. 16. Ministerio de Obras Publicas, Transporte y Medio Ambiente. Direccién General del Instituto Geografico Nacional (1995) “Norma de Construccién Sismorresistente (Parte General y Edificacién). NCS-94." Madrid. 17. Ministerio de Justicia e Interior (1995) "Directriz Basica de Plani- ficacién de Proteccién Civil ante el Riesgo Sismico’ B.0.E. n° 124, 25.5.95. 18, Ministerio de Justicia e Interior (1996) "Directriz Basica de Planifica- cién de Proteccién Civil ante el Riesgo Volednico" B.0.E. n° 55, 4.3.96. 19, Ministerio de Obras Publicas y Transporte. Direccién Gral. para la Vivienda y Arquitectura (1988) “Norma Bdsica de la Edificacién. NBE- AE/88. Acciones en Ia Edificacién’: capitulo Geologia aplicada a la ingenieria c 20. Ministerio de Fomento (1998) ‘Acondicionamientos del terreno. Cimentaciones. Disefio, cdlculo, construcci6n, valoracién, control y man- tenimiento". 493 pp. 21. AENOR (1999) “Furocédigo 7. Proyecto geotécnico. Parte 1: reglas generales. UNE-ENV 1997-1. Marzo 1999’: 124 pp. 22, AENOR (2001) “Eurocédigo 7. Proyecto geotécnico, Parte 2: Proyecto asistido por ensayos de laboratorio" UNE-ENV 1997-2 Marzo 2001" 107 pp. 23. AENOR (1999), 0.c., p.14. 24, AENOR (1998a) “Eurocédigo 8. Disposiciones para el proyecto de estructuras sismorresistente. Parte 1-1: Reglas generales. Acciones sismicas y requisitos generales de las estructuras. UNE-ENV 1998-1. Marzo 1998": 25 1p. 25, AENOR (1998b) “ Eurocédigo 8. Disposiciones para el proyecto de estructuras sismorresistente. Parte 5: Cimentaciones, estructuras de con- tencién de tierras y aspectos geotécnicos. UNE-ENV 1998-5. Marzo 1998" 36 Pp. CAPITULO 2 Matriz rocosa. Caracteristicas Geomecanicas. Alteracion Geologia aplicada a la ingenieria civil 2.1 MATRIZ ROCOSA O ROCA, ROCA ALTERADA Y SUELO La roca 0 matriz rocosa puede definirse como un agregado de minerales que presenta los mismos caracteres de conjunto en un Area de cierta exten- sién de la corteza terrestre 0 como un material formado naturalmente, con- solidado 0 no (pero no suelo}, compuesto de dos o mas minerales, ocasional- mente de un mineral, teniendo un grado de constancia mineralégica y qui- mica Glossary of Geology, 1974) (1). Para el gedlogo todos los materiales de la corteza son rocas, igual da que sea consolidado 0 no, duro o blando. No ocurre igual para el ingeniero civil, y en especial para el ingeniero del terreno que establece una distincién entre roca y suelo. Terzaghi y Peck (1971) (2) definen el suelo como "todo agregado natural de particulas minerales separables por medios mecdnicos de poca intensidad' Segiin esta definicién, la arcilla, por ejemplo, seria un suelo y no una roca. Sin embargo, la cuestién no queda clara si se piensa en una roca con una muy densa fracturacion 0 en una roca alterable como el granito, cuya des- composicién va aumentando hacia la superficie hasta convertirse en una arena de grano grueso. Hasta qué profundidad se puede considerar un suelo?. Una obra situada sobre tal material Zesta construyéndose sobre un suelo 0 roca?. Que la cosa no esta clara lo pone de manifiesto la Tabla 2.1, dada por Goodman (1976) (3), que es la guia que Terzaghi proporcionaba a sus alumnos para distinguir la roca de la roca alterada y del suelo. Aunque est muy arraigado en las practicas de la ingenieria civil hablar de rocas y suelos, no parece procedente. Lo ldgico es hablar de rocas con unas caracteristicas determinadas por su constitucién y por su contenido de agua. Han surgido ciencias como la Mecanica de Suelo y la Mecdnica de las Rocas de forma independiente, lo que ha motivado Sociedades Internacionales separadas, con organizacion de reuniones independientes. Seria mejor hablar de una Mecanica del Terreno que englobase a ambas, pues tanto el suelo como las llamadas en ingenieria rocas, son rocas. 2.2 MACIZO ROCOSO, MASA ROCOSA 0 MEDIO ROCOSO Se define el macizo rocoso 0 masa rocosa 0 medio rocoso, al conjunto constituido por una o varias matrices rocosas que presentan una determina~ 20 dae de civil 20, deb Matriz rocosa. Caracteristicas Geomecanicas. Alteracién Tabla 2.1 Guia de Terzaghi para distinguir la roca de la roca alterada y el suelo ales ‘en. | een despa de ‘cambio a ‘repetida desecactin, ‘volumen con- Se oto | tne y raion precio por nal- | cprooegeisenpesinstrsimintrn | stonciin | = rmpo ; Feagentoe con [seme et a qui- __} satoe conse = | 2 Roce cn Stk conerie i cud | | ‘selegaipes con ef martiiode F | Seearags poate tare aon con | yma aerate que oon | supers impos ‘amente faired 0 civil, | Imowcae | cen entre | Se ese peat rages can ©) cera | ssperie tte vc de re towramerte ' | de ateractén de grano fino | descompuesta, | eras Aree oon tural ee oine carts nese dad". — 7 | ‘Se dearieys on paavtostagrerton | haemo we eay ca. } angulares sin seviai de akeracion quimica | acila con caracteristicas 1 una | des- | stisoconsontoopaco | Setanctona gainer ane ne | ctanosetegopen const | sapanetin de periuece melo oe | mare de gesioge | | recorinantes dela oun | ] | | pamera re un | ‘Se vansierna radars en una | 9) Roce completamente | a 2.1, ssn Ge Patin econ enon | cecoroueda aba a ssérero draperies de ‘Setanta compsetoreste en una Arca, we y rena suepeete yo samen maatemnato | imperaptle | mya eed co © lar de . smoyconpacta jane trpotate agua. - Rocas Ta e Gander, 178 p21 . ~ onales ablar da estructura, esta afectado por un cierto grado de alteracién y por una serie suelo de discontinuidades, pudiendo contener o no agua. El interés de la ingenieria civil con relacién al terreno es tanto por la matriz rocosa como por el maci- zo, el cual se analizaré_ mas a fondo en otro capitulo. En funcién de las definiciones dadas, queda clara la distincién entre matriz njunto y macizo. Es evidente que una estructura se situa en un macizo, es decir, se mina- debe tener en cuenta la existencia de diferentes familias de discontinuidades | 21 Geologia aplicada a la ingenieria civil Y su disposicién espacial respecto a la obra que va a levantarse, la alteracién que presenta la roca, tanto en superficie como en profundidad, y la existen- cia de agua que marque un nivel freditico, 2.3 CLASIFICACION DE LAS ROCAS Existen numerosas clasificaciones de rocas dependiendo de las caracteris- ticas utilizadas. Comenzaremos por exponer una clasificacién geolégica ya tradicional que atiende al origen de las rocas. Su evidente sencillez y claridad ha hecho que se haya mantenido y convertido en una clasificacién de uso generalmente aceptado. Segiin esta clasificacion las rocas se dividen en igneas, metamorficas y sedimentarias. Las rocas igneas son el resultado del enfriamiento y cristaliza- cién del magma, ya en el interior de la corteza, ya en la superficie. Las rocas metamorficas son resultado de cambios estructurales, quimicos y mineralagi cos de rocas preexistentes debidos a acciones de presidn, calor y fluidos qui- micamente activos, ocurridos bajo la superficie. Las rocas sedimentarias son el resultado de la consolidacion de sedimentos en capas. Estos sedimentos estan constituidos por fragmentos de rocas (igneas, metamorficas y sedi- mentarias), minerales, restos organicos, etc. Existe una relacién entre los tres grupos de rocas, de manera que una roca de un tipo determinado puede llegar a convertirse en otra. Graficamente esta relacion queda expresada en la figura 2.1 Esta clasificacién, segiin se ha dicho admitida universalmente, serd la que adoptemos para exponer los aspectos aplicados que interesa resaltar de cada tipo litolégico, lo que no es dbice para que se haga alguna alusion a otras cl sificaciones tanto geolégicas como de caracter ingenieril. La ISRM (1980)(4) recomienda la utilizacién de una clasificacién genética que fue publicada en el Boletin de la IAEG (1979)(5) y que incluimos en la tabla 2.2. Logicamente el tecnico desea contar con clasificaciones de rocas que den una orientacién aplicada a las necesidades propias de la ingenieria civil. Varias han sido las propuestas aunque ninguna ha llegado a impo- nerse, ni siquiera a obtener una aceptacion relativa. Cosa distinta ha ocu- rrido con las clasificaciones de macizos rocosos (serén tratadas en otro 22 Matriz capitu nes de ee eee En Deer presi una t ra se cocie sion : (bajo sem Tu de la 5930 lizar lo el nuev punt recta cion ten- eris- aya ‘idad uso ‘as y liza- rocas l6gi- -qui- s son entos sedi- roca > esta a que cada s cla- nética en la s que nieria impo- 1 ocu- 1 otro rocosa, Caracteristicas Geomecénicas. Alteracién gapitiie'2 capitulo), que en ocasiones se han asimilado erréneamente a clasificacio- nes de rocas. Taal i ROCA METAMORFICA }-—Metaworrismo—[ ROCA SEDIMENTARIA ~ z af ™ 5 p) \ \. eo 3 umncscon fee 2, 2 oerosicion x Cy, B Teenstonte » 5 %, 3 % ‘SEDIMENTO \ \ w ROCAS IGNEAS it &R ones “* MAGMA Fig. 2.1 Relaciones existentes entre los distintos grupos de rocas. Entre las clasificaciones ingenieriles de rocas se expondra la debida Deere y Miller (1966)(6). Esta clasificacion se basa en la resistencia a com- presién y el modulo de elasticidad (médulo tangente que corresponde a una tensidn mitad de la resistencia a compresién). En funcidn de la prime- ra se sefialan cinco grupos, denominados con las letras A a E. Seguin el cociente entre el médulo elastico tangencial, E,, y la resistencia a compre- sin simple, 6g, las rocas quedan agrupadas como H (alto), M (medio) y L (bajo). La clasificacién se hace con dos letras AH, AM, ete. En la tabla 2.3 se muestran los valores de los distintos grupos. Turk y Dearman (1985)(7) han dado una nueva clasificacién ingenieril de la roca matriz basada en la de Deere y Miller y en la British Standard 5930 (1981)(8). La principal diferencia introducida es que, en lugar de uti- lizar la relacion modulo elastico/resistencia a compresion, emplean modu- lo elastico tangencial/ médulo de Poisson. En la figura 2.2 se muestra esta nueva clasificacién. Se supone que la relacién E,/o, es constante en el punto de rotura de rocas sometidas a carga uniaxial. La pendiente de la recta obtenida es la deformacion horizontal critica a rotura. 23 Geologia aplicada a la ingenieria civil Tabl: la 2.2 Clasificacién de la IAEG oar eee - SEOIMENTARIA DETRITICA PIROGLASTICA Sennen ‘Setncingy corn: ESTRATICAGION, ee Amance eS de os ‘Compesiton Fragmantoe dooce, sro, feldaspatoy minerals arcilorce | Almanos «150% dels granossonde | rates weNSe Ss fatten paces Los granos sn fagmenos de rocas ranomy | [BLOGUES ‘oueco Boles, Granosredondeados 6 CONGLOMERADO oravace | catciRuDITA rane oRAvAS CGrinos anguares CARBONATOS arueso 2 | BRECHA LapLLt ROCK SALINAS Los anos son principales agentosminrales ARENISCA Tos — anos oan ata prcpaimente fagmertos merle. anda Grane medio ARENA DE TOBA VOLCANICA ‘eso CARBONATOS | CALCIARENITA CALA ARENAS. 0.0m dart fre, tegen dere oe | 0.06 pat init: 6 de TORR VOLEANICR cranofine | fumo | paneuiae ce Lume ae catetintta |e ere tho 9002 suex ceanomy | [ARCILLA cates TOBA VOLCANICA PEDENAL no de grana may to TORBA i AwoRros uNrro TREO HULA Ld 24 25 o mi ; SOSINVSTON SOOT roan 3 ViTOyE WINONA VAVIOSHO gos VLINOWN ‘ouy Anus oueIS) | ouwsva vuisaaNy varror vauvzld wo | _ vartoatany uy 19 | & varus | = | vunviennuoo 0 = | 5 | wowvno sousinosa 5 pos cue g vununzewas | vurnsnioa | vunioicouom | oumvwoouow vAuLwwo 2 valboarsa vannnvws a a _ soseloyk samp z 3 vunNaxould ‘uf saesousap | oser.8 vein z ouaye vateota ounves Soweiye sede> s | rome | (ead-ouo} sian « 3 VILWROR nan kn cup 2 =e ERTS | apa] — aE _ s som eauh OUI seunoso sgeiouy | Ksoinaso soeisuy| ojeds9p9) ‘200 uve Slee Bo} 81 : ‘valgyan ‘upwoo emma ‘03ND ODILaNaS OdNHD 93VI el 9p uo!DeDHISe!D enunUoD) ZZ eI9eL, Matriz rocosa. Caracte! Tabla 2.2 -acion de la |AEG Tabla 2.3 Clasificacion de Deere y Miller (1966, Clases de rocas segimn la resistencia a compresién Clase Deseripcién 2 (Kglem’) A Resistencia muy alta 2.250 8 Resistencia alta 1.120- 2.250 c Resistencia media 560 - 1.120 D Resistencia baja 280-580 E Resistencia muy baja 280 Clases de roca segiin Ey oe Clase Deseripein Bloc 4 Elevado méduo elaivo 500 M Mécil relative medio 250-500 L Médulo relative bajo 200 & mp Toa eae ; 2 hoot \ ieee 2 ! ' , ot 7 es! 1 ' { © sacl! \ i 3 1 1 1 i vs! too 1224 |-+ - — ET i ob Boos T+ 6-----+--- 8 ! ° ws! H i 053 —- — - Boe ly wo [0 | ve _ 1 2 owe woe 63 810~I2ee 2346 10.200 10" a/emt Fig. 2.2 Clasificacion de Turk y Dearman. (W: débil; MS: medianamente fuerte; S: fuerte; VS: muy fuerte; ES: extremadamente fuerte; ED: extremadamente deformable;VD: muy deforma- ble; MD: medianamente deformable; SD: ligeramente deformable; VSD: apenas deformable). 26 Matriz En le dament xial. Co do aim dran en Lo q cia del les, ete atendie racién. cada zc terreno 2.4 CA Com de los n constru caracte! Las | ensayo: situ". La dad de geneid: una mu trario, | abunda roca, ni yos rea la e macizo. dar resi zando ' conseg Enr cuadan ria civil te; VS: eforma- mabe). Matriz rocosa. Caracteristicas Geomecanic: En la tabla 2.4 extraida de Lama y Vatukuri (1978)(9) se exponen resumi- damente distintas clasificaciones basadas en la resistencia a compresién unia- xial. Como ya hemos dicho anteriormente, estas clasificaciones no han llega- do a imponerse en beneficio de las de macizos 0 masas rocosos, que se expon- dran en otro capitulo. Lo que es conveniente y suele ser habitual en obras en las que la influen- cia del terreno suele ser determinante (cimentacin de grandes presas, tuine- les, etc.), es crear una clasificacién propia adecuada a las rocas presentes, atendiendo a una o varias caracteristicas geomecanicas 0 a su estado de alte- raciOn. Esta clasificacién permite tener una idea rapida del tipo de roca de cada zona o tramo, lo que propicia el entendimiento, cuando se habla del terreno, entre los distintos técnicos que actuan en la obra. 2.4 CARACTERISTICAS DE LA MATRIZ ROCOSA Y DEL MACIZO Como se desprende de lo dicho en el apartado anterior, el conocimiento de los materiales donde se ubicara una estructura o que se utilizaran para su construccién es totalmente indispensable. Pero hay que distinguir entre las caracteristicas de la matriz rocosa y el macizo o masa rocosos. Las propiedades de la matriz rocosa por lo general se estudian mediante ensayos de laboratorio, mientras que los analisis del macizo deben hacerse "in situ’ La eleccidn de los primeros 0 segundos es funcién de la representativi- dad de los ensayos de laboratorio. Asi, en un macizo granitico de gran homo- geneidad petrografica, nula meteorizacién y fracturas escasas y muy cerradas, una muestra de la matriz pétrea puede ser totalmente representativa. Al con- trario, un conjunto constituido por alternancias de calizas y margas, con abundantes plegamientos, densidad elevada de fracturas y alteracién de la roca, necesitara para el conocimiento de sus caracteristicas una serie de ensa- yos realizados “in situ" Ver figura 2.3. la escala es condicionante maximo para definir las propiedades de un macizo. Asi, una muestra obtenida de un testigo de un macizo calcareo puede dar resultados que por lo general tengan poco que ver los obtenidos anali- zando “in situ" una parte del macizo, e incluso éstos pueden diferir de los conseguidos estudiando el macizo completo. En realidad ambos tipos de ensayos son complementarios si se eligen ade- cuadamente en funcidn de la obra a realizar y del macizo en que se ubica. En 27 | Geologia aplicada a la ingenieria civil eapitiio 7 Resumen de las clasi Tabla 2.4 -aciones hechas en funcién de la roca matriz conpresisn, Kg/ca? 2» 0 wD i 200 300 400 $00 600 709 1000 700 — 1. 4 al i Muy ei [ Huy Fuerte ‘COATES (1964), re a] ay a imonitane [tow [Mim ec rs spn Tay 6étil oi IL Hoderadanente Fuerte | fuerte | Fuerte | fuerte 2 Sea = Roca muy dora Roce extremadamente dora sa [eee Jes f T TT Tonsdo de Lona y Yatulurt, 1978 aa. 073) ens ru, 0”) 28 vil Matriz rocosa. Caracte isticas Geome as. Alteracion | "Qiieaig’2 la Tabla 2.5 (Descoeudres, 1977) (10) se sefialan las ventajas de los ensayos de laboratorio y de los realizados “in situ’, En los ensayos de laboratorio, de los que nos ocuparemos en este capitulo, la forma en que ha sido tomada la muestra es muy importante y esta en funcién MUESTRA Fig. 2.3 a) Muestra representativa de un macizo granitico, sano y compacto. b) Muestra no representativa de un macizo sedimentario constituido por arcillas, margas, calizas y areniscas. Tabla 2.5 Ventajas de los distintos tipos de ensayos para la definicién de un macizo rocoso Ensayos de laboratorio. Ensayos “in sit Coste reducido Posiblidad de ensayar zonas con meteorizacién elevada_ en donde Ia toma de muestras resuta iii Positilidad de tomar muchas muestras punta pospiidad de ensayar vokimenes importantes de les que permiten analizarla heterogencidad i9ca engiobada en el macizo del macizo y la dispersion delos resultados Determinacion de propiedades ligadas al macizo: tensiones naturales, permneablidad, etc ‘Tomado de Descoeudres, 197 de lo que queramos averiguar de las matrices rocosas 0 rocas que constituyen la masa rocosa. Si queremos estudiar la roca sana, probablemente una muestra muy superficial no sirva: habré que profundizar incluso empleando un martillo picador, pues el simple uso de un martillo de gedlogo no seré suficiente. Si la muestra procede de un testigo de sondeo se puede elegir mejor el tipo de rocas 29 Geologia aplicada a la ingenieria civil capitulo 2 Tabla 2.6 Tipo de tomamuestras en sondeos en roca El tercer tubo es el mas interior. Esta cromado lo cual permite estigo Testificacion de todo tipo de Usualmente no es necesario en rocas, focas cuando es necesaria una de buena calidad. Tubo mas complicado que en los casos ant No es necesai tiores en rocas de buena 0 y complicado que Calidad sup alidad. convenciona obtener una _len rocas ft No més eficiente que una perforacion normal 2 profundidades de unos 30 m. | Precedimiento lento y costoso Requiere recuperacion completa Procedimiento lento y costoso | Tubs portatestigo orientado Tubo portatestigo para testificacion integral __ geologicas: Método Aplicaciones Uimitaciones 7 | Tubo portatestigo de pared _| Testificacién de roca dura, homogénea La circulacién del agua erosiona la simple cuando no es neceseria una recuperacion roca blanda, la alterada o la alta altamente fracturada | Tubo portatestigo de pared | Teslificacién para la mayor parte de las En rocas blandas y fracturadas la | doble rocas cuando no es necesaria una recuperacién puede ser en ocasiones baja recuperacién alta y la roca no es blanda nj esta fracturada | Tubs portatestigo de pared | Rocas en las que es muy dificil Tas coronas @ emplear son de descarga triple recuperar el testigo frontal, La retirada del testigo no es sencila Tubo portatestigo para ‘Obtencién de testigos en rocas de Lento y costoso. Dificultades en zonas blandas perforacién con granalla media y buena calidad con 2m de didmetro | y apizarradas Método de recuperacién de testigo en sondeos muy profundos, que permite extraer el testigo con un cable, sin necesidad de elvariliaje Tomado de Hunt (1983), p95, con alguna adenda 92 eIqey Matriz rocosa, Caracteristicas Geomecdnicas. Alteracién —'¢apitato’2 a analizar. En la tabla 2.6, tomada de Hunt (11), se indican los tomamuestras empleados en sondeos en roca, sefialando sus aplicaciones y limitaciones. Las muestras que se tomen deberdn quedar bien referenciadas, indicando el tra~ bajo al que pertenecen, ntimero, lugar (paraje, superficial, cata, sondeo, zona de la obra, etc), fecha de la toma, quien hizo la toma, asi como una descripcidn de "visu’ su Cuando procedan de sondeos se indicara la profundidad. Se guardaran en envases adecuados al tipo de muestra (tubo o bolsa de plastico, tubo de metal, etc). Para rocas blandas 0 sueltas (suelos) existen procedimientos mas comple- jos, ya que las muestras a ensayar pueden ser inalteradas y alteradas o remol- deadas. Para las tomas superficiales existen normas como la UNE 7 371-75. Los tipos de tomamuestras son muy variados y no todos se utilizan de forma habitual, al menos en nuestro pais (12). Algunos estan incluso normalizados, ASTM D 1452-80, ASTM D 1586-84, ASTM D 1587-83, ASTM D 3550-84. Todo lo dicho anteriormente para las muestras de rocas competentes refe- rente a identificacién puede aplicarse aqui. El embalaje y transporte hasta el laboratorio debe ser adecuado a fin de que las muestras no sufran deterioro y queden invalidadas. Existe norma para tal proceso ta ASTM D 4220-83. Aunque al hablar de cada ensayo en la mayoria de los casos se citaran las cantidades necesarias, en la tabla 2.7, tomada de la norma ASTM D 75-87, se sefialan las que se deben tomar en campo para hacer ensayos de aridos Tabla 2.7 Cantidades necesarias para los ensayos Tamario méxino nominal | Cantidad minima aprosimada —] | de tos aridos: de la muestra tomada (kg) 31 capitulo 2 Geologia aplicada a la ingenieria civil También debe cuidarse el proceso de desembalaje y manipulacién en el laboratorio a fin de no confundir unas muestras con otras e invalidar los ensayos hechos 0 crear confusidn en los resultados de un conjunto de mues- tras de un emplazamiento. Debe tenerse en cuenta que muchas veces la obtencién de muestras es un proceso muy costoso, ya sea por los medios empleados 0 por la inaccesibilidad del lugar. Por este motivo, no es gratuito el que se exija el maximo cuidado en actividad que puede parecer sencilla. Las normas UNE 103 100-95, NLT 101/72 y ASTM D 421-85 cubren este proceso. La ISRM (1975)(13) sefiala las siguientes propiedades a estudiar en un emplazamiento: ~ Las resistencias caracteristicas de las rocas en sus varios grados de mete- orizacién caso de que existan en el emplazamiento (relacién entre esfuerzos, cohesion, angulo de rozamiento, dureza y otras). ~ Las caracteristicas de deformabilidad de la roca en sus varios grados de alteracién, incluyendo la deformabilidad instantanea y a largo plazo. - Velocidad de propagacién de la onda elastica en la roca, teniendo en cuenta los distintos grados de meteorizacion. - Densidad, porosidad, contenido de agua y otras _propiedades. ~ Anisotropia con vistas a conocer la resistencia y deformabilidad de la roca. En la tabla 2.8, tomada de Hunt (14), se exponen los ensayos a realizar para hallar los valores de las propiedades de rocas y suelos. En lo que sigue se daran unas nociones ligeras acerca de las caracteristi- cas de la matriz rocosa y de los ensayos a efectuar para obtenerlas, ya que las pruebas in situ seran tratadas en otro capitulo. 2.4.1 Mineralogia de la roca matriz, textura y estructura Seguin se desprende de la definicién de roca, ésta est constituida por minerales. Aunque el ntimero de minerales es de unos 1.700, sdlo alrededor de 50 forman las rocas y de ellos 30 son los mas comunes (Huang, 1968) (15). Es evidente que esta circunstancia favorece enormemente el andlisis petro- grafico de las rocas. El estudio ¢ identificacion de la matriz rocosa, que se hace mediante andlisis petrograficos empleando metodologias distintas, puede parecer innecesario desde el punto de vista del ingeniero civil, pero en muchas ocasiones es la Unica manera de poder averiguar con exactitud qué roca es la presente en un empla- Matriz rocosa. Caracteristicas Geomecénicas. Alteracién Gapitulo 2 Tablas 2.8 Medidas de las propiedades de rocas y suclos a | Ressteniascompresinsinpe [x | zamiento o la que vamos a aprovechar. Conocer la composicién mineralagica, tamaiios de los minerales constituyentes, textura y orientacion que presentan, tamafio de grano, alteracién, porosidad y microfisuracién a tan pequefa escala 33 capitulo 2 Geologia aplicada a la ingenieria civil no parece aporte dato alguno para la utilizacién de la roca en trabajos de inge- nieria civil. Tal supuesto es erréneo. En primer lugar un estudio petrografico nos da la identificacién exacta de la roca, en muchos casos dificil de hacer de visu, la existencia de minerales que pueden ser perjudiciales para ciertos usos (p.e. para la fabricacién de cemento, hormigones, etc.) 0 ser alterados por fluidos inyecta- dos en el macizo, recristalizaciones que cambian la composicién mineralégica de la roca y pueden afectar a sus caracteristicas mecanicas (dureza, abrasividad, etc.), grado de alteracién, aspecto que puede tener una gran influencia en el compor- tamiento resistente o permeable de una roca, etc. EI estudio petrografico sera realizado por un especialista mediante el anilisis de una lamina delgada con microscopio petrografico, rayos X u otras técnicas. Parece conveniente apuntar la necesidad de una simplifica- cidn en la exposicién de los resultados, a fin de que éstos sean admisibles al tecnico y se centren en los aspectos que le interesan. Por ello una comu- nicacin previa entre el petrégrafo y el ingeniero puede simplificar en grado sumo el trabajo a realizar y clarificar los datos obtenidos. La muestra de roca para un ensayo petrografico debe tener un tamafo adecuado para poder obtener de ella varias laminas. Como minimo parece recomendable fragmentos de 10x10x10 cm. Debe ser adecuada para el fin propuesto; por ejemplo, si se quiere analizar la alteracién de la roca es inne- cesario tomar muestras de roca sana, salvo que se quieran comparar ambos estados. Si se quiere tomar una muestra de superficie con garantias de nula alteracion habra que recurrir al empleo de medios mecanicos enérgicos como un martillo picador, tal como ya se ha comentado. Es recomendable obtener una fotografia de la situacién de la muestra en el terreno que permite conocer su ubicacién relativa con respecto a los rasgos estructurales y tecténicos. Al tratar cada uno de los grupos generales de las rocas profundizaremos sobre su composicién mineraldgica. La textura es la apariencia fisica general o caracter de la matriz rocosa, incluyendo los aspectos geométricos y las mutuas relaciones entre las par- ticulas 0 cristales componentes (16). No debe confundirse con la estructura, que es el aspecto megascdpico de una roca 0 mejor del macizo rocoso, es decir la roca estudiada en el Matriz rocosa. Caracteristicas Geomecdnicas. Alteracién gapitule 2 afloramiento, no con una pequefia muestra o seccidn delgada. Conviene advertir que ambas definiciones son las utilizadas por autores anglosajo- nes. Algunos autores europeos pueden emplear estos términos cambiados. De las dos caracteristicas sefialadas, evidentemente la estructura es la que tiene mayor interés para la ingenieria civil, ya que su influencia sobre una obra puede ser muy grande, En proximos capitulos se trataré mas extensamente el tema. 2.4.2 Granulometria Las rocas sueltas 0 cementadas muy débilmente, en general las rocas sedimef- tarias detriticas de las que se tratara en el Capitulo 6 0 Suelos para los ingenieros civiles, se clasifican atendiendo al tamafio del grano de la siguiente manera: Tamajio superior a 256mm Gravas (Bloques) Tamafio entre 256mm y 2mm Gravas (Cantos) Tamafio entre 2mm y 1/16mm Arenas Tamafio entre 1/16mm y 1/256mm_ —_Limos Tamajio menor de 1/256mm Arcillas No todos los autores sefialan estos tamafios para definir los distintos tipos de rocas detriticas o suelos. Asi, el Instituto Teenolégico de Massachusetts (IMT), marca el tamaiio de las arcillas como inferior a 0,002mm y las arenas entre 0,06mm y 2mm. La American Society for Testing Materials (A.S.T.M.) supone que la arcilla tiene particulas inferiores a 0,005mm y las particulas de la arena estan comprendidas entre 0,05mm y 2mm. Algunas de las propiedades de estas rocas o suelos estan ligadas al tama- fio de grano, por lo que resulta necesario conocer el porcentaje en que tama- fio esta presente. Esto se consigue mediante un ensayo granulométrico. Hay dos tipos de ensayos granulométricos, por tamizado, cuando las par- ticulas son superiores a 0,080mm, y por sedimentacidn, cuando son inferio- res a dicho tamajio. Ambos estan normalizados, UNE 103 101 (16 a) y UNE 103 102 (16 ), respectivamente. En el primero, la muestra se hace pasar por una serie de tamices pesando- se la fraccién retenida en cada uno, expresindola en 9% del total de la mues- tra. Con los datos obtenidos se dibuja una curva tamafio de las particulas - 9% del material que pasa por ese tamafio, que se denomina curva granulométrica. 35 “capitulo 2 Geologia aplicada a la ingenieria civil En el ensayo por sedimentacion la muestra se dispersa en un vaso de precipi- tado y posteriormente se pasa a uno de agitacién, en donde se agita durante un minuto. La muestra asi preparada es colocada en una probeta graduada en la que se introduce un densimetro, haciendo al menos siete lecturas en los tiempos que marca una secuencia normalizada. Se calcula el diémetro equivalente y el por- centaje de masa de particulas mas pequetio que el diametro equivalente corres- pondiente. Los datos permiten calcular la curva granulometrica % que pasa ~ tamafio de las particulas, igual a la dibujada en el ensayo por tamizado. En muchos casos, para un material determinado, mezcla de tamafos grue- sos y finos, habré que hacer los dos ensayos para obtener una curva Unica. En la figura 2.3.a se muestran tres curvas de ensayos por tamizado y sedi- mentacién correspondientes a suelos. La primera por la izquierda presenta un porcentaje de grava y arena del 94,5 %; 3,5 % de limo y 2,5 % de arcilla por lo que se puede clasificar al suelo de grava. La del centro muestra un 20 % de gra~ vas; 51 9% de arena; 16 % de limo y 10 % de arcilla y por lo cual su definicion es de arena limosa. Finalmente, la tercera en la que se aprecia un 119 de arena; 58,5 % de limo y 30,5 de arcilla se puede clasificar de arcilla limosa. a8 8 conazgmorenra sr Fig. 2.3.a Curvas granulomeétricas de dos terrenos Matriz rocosa. Caracteristicas Geomecénicas. Alteracién © ¢apitaig’2 Los ensayos granulométricos, a parte de permitir la clasificacion del suelo, incluso para su utilizacién en ingenieria civil, son indispensables para definir los filtros para nuicleos de presas, pozos 0 piezdmetros, con la finalidad de evi- tar la migracién del material al producirse filtraciones. También para conseguir materiales, mezclando suelos distintos, para su uso como arid para hormigones 0 capas para carreteras, con maxima com- pacidad, el contar con las curvas granulométricas es necesario por completo. El criterio para determinar la susceptibilidad ante la helada de un suelo, ya sea porque se va a construir sobre él 0 porque va a ser utilizado como mate- rial, se basa en su curva granulométrica. 2.4.3 Densidad Se llama densidad a la relacion existente entre la masa y el volumen de una roca. Pueden definirse diferentes densidades: Densidad aparente = p, = a ; Ms Densidad real = p, = ——~— Vs + V; Ms Densidad absoluta = p= s ae Ms + My Densidad héimeda = py= ———* ; Mg + Vw Densidad saturada = pgx= —— Siendo: M,= masa de la parte sélida M,= masa del agua que ocupa parte de los huecos V= V,+V, = volumen total de la muestra 37 aiez Geologia aplicada a la ingenieria civil V, /, = volumen de la parte sdlida olumen de los huecos (accesibles e inaccesibles V;, = volumen de los huecos accesibles V; = volumen de los huecos inaccesibles La densidad puede hallarse con el método del picnémetro, el método Buo- yancy 0 midiendo el volumen directamente cuando tenemos una muestra de forma geométrica (cilindro, cubo, etc). Estos métodos pueden consultarse en Lama Vatukuri(1978)(17) y en ISRM(1981)(18). En la tabla 2.9 se exponen las distintas normas utilizadas para obtener la densidad 2.4.4 Porosidad Porosidad es la relacion entre el volumen de huecos de la roca y su volu- men total. Se expresa en %. WwW n= —100% v En la relacion con la porosidad hay que considerar otros conceptos: el indi- ce de huecos, el grado de saturacién y el contenido de agua. Tabla 2.9 Normas mas utilizadas para la obtencién de la densidad "Tipo | CUNE | Ast Cantidad (Deakin) 108 301-84) — 2887) Base) 0g 1 | 103 302-94 | Dariec4 | | [Densidad maxima y} 103 108-83 | ~ 20072 ~~ Oaasa-er | 130K | minima | 103 106-93 | 20801 | | | Densidad de aridos |] —-a1ai7@ — | | _compacacos | | Densidad relate | Toes-ea | — e502 2000-5000 9 | | de | as12¢00 | tswe2 | 612688 | siendo Dtamaomax.en mm | | 500-1000 9 | faridos | de 7 140-58 16/04 629.91 | aridos | il Matriz rocosa. Caracteristicas G omecanicas. Alteracion | “eapitule 2 Vy Vs V; “100% (1) Wy + 100% en donde My = masa del agua contenida en los poros de la roca. M, = masa de la parte solida. V, olumen de agua contenida en los poros de la roca, volumen de los poros, volumen de la parte sélida, V=V +V, = volumen total de la muestra, El efecto de la porosidad sobre las caracteristicas mecanicas de la roca pueden resumirse en (Lama y Vutukuri, 1978)(19): - La concentracién de esfuerzos causada sobre las paredes de los poros reduce la resistencia. ~ La reduccién del area de sustentacién da lugar a la reduccidn dé la resistencia. - Los poros pueden estar Ilenos con agua o algun otro liquido, el cual puede ayudar en la propagacién de la ruptura con la reaccién en los puntos de concentracion de esfuerzos. En la figura 2.4 se incluyen dos ejemplos de la influencia de la porosidad sobre la resistencia a compresién en rocas carbonatadas, La sociedad Internacional de Mecanica de las Rocas sefiala cuatro méto- dos para obtener la porosidad y densidad de una roca (ISRM, 1981)(20): - Determinacién utilizando la saturacién y técnicas de calibrador. - Determinacién utilizando la saturacion y técnicas de Bouyancy. - Determinacién utilizando desplazamientos de mercurio y peso especifi- co de la parte solida. 39 oe kat /em® ‘capitulo’? Geologia aplicada a la ingenieria civil - Determinacidn utilizando desplazamiento de mercurio y técnicas basa- das en la ley de Boyle La explicacién de estos métodos pueden encontrarse en el texto mencio- nado, asi como ensayos especificos para la obtencién del contenido de agua yel indice de huecos. La norma del ensayo es la UNE 7045-52. Existe un apa- \ rato de toma para suelos no coherentes, mientras que para los coherentes se necesita una muestra de unos 20 cm lo mas cercana a la forma esférica. El ensayo se realiza al menos con tres muestras de la misma probeta, conside- rando los resultados defectuosos si difieren un 5% de la media aritmética. ss00 aoe teoee2770(1-2n)* a B-s2770(1-5n)? 1% Fig. 2.4 Relacién entre la porosidad y la resistencia 2 compresidn segiin Smorodinov et al, 1970 y Rzhevsky y Novik, 1971. (Lama y Vutukuri, 1978.) La porosidad influye notablemente sobre la permeabilidad de la roca, pues légicamente a mayor porosidad hay mayor permeabilidad. Puede interesar conocer la porosidad para utilizar rocas como repositorios de fluidos 0 rechazar materiales cuya alta porosidad los haga inadecuados para su uso, como es el caso de los aridos para hormigones. EI grado de saturacién se obtiene por las formulas (J) conociendo n y w. El ensayo mas sencillo para conocer el contenido de agua de una roca o suelo es el de secado en estufa, UNE 103-300-93 (para suelos) 6 ASTM D2216- 80 (suelos y rocas). Matriz rocosa. Caracteristicas Geomecinicas. Alteracién capitulo 2 EI % de humedad en este ensayo queda definido de la forma siguiente: ; masa de agua que pierde la muestra al secarla % humedad = ‘masa de la muestra seca En la tabla 2.10 se indican las cantidades necesarias de muestra para este ensayo en funcidn del tamafio maximo de particula segiin la norma UNE 7-050. Tabla 2.10 Cantidades de muestra para el ensayo de humedad por secado en estufa [Tamafio particula] Cantidad minima] (mm) de muestra (g) a a peas 300 2.4.5 Permeabilidad Permeabilidad es la facilidad de paso de un fluido a través de un material. Como ya se ha dicho anteriormente esta propiedad esta ligada a la porosidad ° 20 30 40 n, % Fig, 2.5 Relacion entre la porosidad, n,y la permeabilidad k, para: 1) areniscas, 2) depésitos de carbonatos y 3) calizas cretosas. (Tomado de Lama y Vutukuri, 1978). 41 ‘eaplnio? Geologia aplicada a la ingeni pero puede no ser una relacién cuantitativa, para algunas rocas, por ejemplo arcillas y gravas. En la figura 2.5 se muestra esa relacién para areniscas, depd- sitos de carbonatos y calizas cretosas. Hay que indicar que la permeabilidad a a que nos referimos es la de la roca y no el macizo rocoso, en el cual las fracturas, fallas y otros tipos de dis- continuidades influyen de forma notable sobre ella. La permeabilidad de la roca matriz se obtiene mediante ensayos de labo- ratorio en un aparato llamado permedmetro, figura 2.6, utilizando la formu- la siguiente: q I ke 2 A Pir Po en donde K = coeficiente de permeabilidad en darcy (el darcy es la permeabili- dad de un terreno en el cual un liquido, con una viscosidad de 1 centipoise se mueve 1 cm, por segundo bajo gradiente de presion de 1 atm. por cm, cm,/s atm). 1) = viscosidad del fluido a la temperatura del ensayo en centipoise. q = volumen del fluido que pasa a través de la muestra en cm2/seg | = longitud de la muestra en cm. A = superficie de la muestra en cm? pj= presién en el punto de entrada del fluido en la muestra en atm. Po = presidn en el punto de salida del fluido en la muestra en atm MEDICION CAPILAR ~—MANOMETRO DE MERCURIO AIRE A PRESION OBTURADOR DE ~——~—~~—~~—~*REGULADO. MERCURIO Fig, 2.6 Esquema de un permeametro ( tomado de Lama y Vutukuri, 1978). Mattriz rocosa. Caracteristicas Geomec cas. Alteracién apituio 2 Como puede apreciarse la permeabilidad se expresa en las mismas unida- des que la velocidad. Las normas de los ensayos para obtener la permeabilidad son las siguientes: Suelos: UNE 103403-99 (para la célula de 75mm de didmetro se pre- cisa tomar 3,5kg. y para la de 100 mm, 8kg.), ASTM D 4511-92 y D2434-94. Rocas: UNE 83310-90EX 8 (en realidad es para hormigén), ASTM D 4225-90. En la Tabla 2.11, resumida de Serafim (1968)(21), se indican los coeficien- tes de permeabilidad de varias rocas. Tabla 2.11 Coeficiente de permeabilidad obtenido por ensayos de laboratorio Roca K (omJsea, Arenisca 4,6 10'- 10" Limolita 10 - 10 Granito 540-240 Granito alterado 06 -1,510 Pizarra 740"-1,210" Caliza 4610 -1,210" La permeabilidad de la matriz rocosa obtenida en el laboratorio puede ser una caracteristica esencial para su utilizacién en nucleos de presas de mate- riales sueltos. 2.4.6 Hinchamiento El hinchamiento es una caracteristica tipica de ciertas rocas blandas (arci- llas, margas) o de ciertas rocas duras con un alto grado de alteracidn. Este fendmeno puede dar lugar a presiones de tal naturaleza que pueden produ- cir daftos de consideracién en las estructuras que se asientan sobre ellas. En acasiones esto es debido a la presencia de determinados minerales hidrdfilos, que absorben agua aumentando de tamaiio, 43 eapitato’2 Geologia aplicada a la ingenieria civil Naturalmente conviene tomar la precaucién de realizar un ensayo cuando sospechemos la presencia de alguna roca propicia el hinchamiento. La ISRM (1981)(21) propone tres tipos de ensayos para determinar si una roca presenta hinchamiento. Estos son: - Método para la determinacién del indice de presién de hinchamiento sin cambio de volumen. - Método para la determinacién del indice de deformacién de hincha- miento para muestra confinada radialmente y con carga axial. - Método para la determinacién de la deformacion de hinchamiento para muestra libre. Informacion mas detallada de estos ensayos puede encontrarse en el libro de la ISRM reiteradamente citado. El indice de hinchamiento es: indice de hinchamiento (MPa) = F (N)/A(mm2) Siendo F la fuerza axial maxima registrada durante el ensayo y A la sec- cién de la muestra. Es una forma rapida de identificacin de suelos y rocas blandas que pre- sentan expansividad. la deformacién de hinchamiento o hinchamiento libre en una direccion para una muestra libre viene dada por: D —100% a Siendo D el maximo desplazamiento de hinchamiento registrado en una direccion durante el ensayo, y L la distancia inicial entre puntos de medida de la misma direccién de una muestra saturada, confinada lateralmente y some- tida a una presion vertical de 10 KPa. La muestra a ensayar puede ser inalte- rada, obtenida por tomamuestras o tallada, 0 alterada remoldeada. El % de hinchamiento en cada escalén de carga es: Ah % 100 44 Matriz rocosa. Caracteristicas Geomecanit s. Alteracién — 600 la roca a favor de la fractura. bla 3.3 del espaciamiento Descricin Extremadamente cerrado | Muy cerrado Cerrado Moderado ‘Amplio Muy amplio Extremadamente amplio Fourmaintraux (1975)(11) sefiala que aperturas superiores a los 5 cm. influ- yen desfavorablemente, aumentando | las roturas de las herramientas de corte de las tuneladoras, especialmente cuando sobrepasan los 30 cm, lo que obliga a cambios muy frecuentes. Igualmente | to de excavacién, segiin se aprecia en Tabl la influencia es negativa en el rendimien- la figura 3.15, tomada del mismo autor. la 3.4 Continuidad de fracturas Clasificacion Persistencia (m) Muy baja continuidad Baja continuidad Continuidad media Alta continuidad Muy alta continuidad Cuando las aperturas de las fractu cia y su densidad favorecen la excava 88 <1 13 340 10-20 >20 ras son menores a los 5 cm., su existen- cidn, segun andlisis realizados por Four- Discontinuidades del macizo maintraux (1975)(12). También la presencia de fracturas en gran numero favorece la explotacion de una cantera si el arranque se efectéa con maqui- na y las fracturas no tienen rellenos que ensucien el producto final, lo que obligaria a un lavado del material, anulando las ventajas obtenidas por una facil excavacién. Cuando el arranque es con explosivo, debe estudiarse el que debe emplearse y el dispositivo de los taladros, ya que parte de la energia puede perderse a través de las fracturas. La ISRM (13) da una "guia" para la descripcién de las medidas de apertu- ra que fugura en la tabla 3.5. La utilidad de emplear estos términos es que, al mencionarlos todos los que intervienen en los trabajos, saben que indican exactamente. Se insiste en que puede utilizarse una guia mas adecuada a las necesidades concretas de la zona en estudio. RENOIMIENTO | TIEMPOS PARA EXCAVAR (37m) tm DE GALERIA DE B 4,60 m. 18) 305 oR t ABERTURA MEDIA DE LAS DISCONTINUIOADES @,, (m) Fig. 3.15. Influencia de discontinuidades muy abiertas en el rendimiento de perforacién de una maquina. Tomado de Fourmaintraux, 1975, En numerosas ocasiones las fracturas muestran relleno de naturaleza diversa, que puede tener una influencia acusada en el comportamiento del macizo. Cuando las fracturas estan rellenas de minerales, bien inyectados (cuarzo) bien neoformados (calcita), se les da el nombre de diques, filones o venas. Hay discrepancias a la hora de definir estos términos. Algunos autores asignan el nombre de filones y venas a roturas rellenas de minerales de neoformacién y reservan la palabra dique para cuando son de origen volednico. La realidad es 89 Geotogia apli da a laingenieria civil que en muchos casos, por no decir la mayoria (Mattauer, 1973)(14), se les da a los tres conceptos un caracter cuantitativo, de manera que vena se reserva para los rellenos minerales milimétricos y dique para los de gran tamafio y extension. De esta ultima manera se considerara aqui, Este tipo de rellenos tienden a soldar la roca y en ocasiones son puntos més resistentes que la pro- pia roca. Tabla 3.5 \cidn de aperturas segin la ISRM Apertura ~<0,imm | Muy estrecho 0,1 ~0,25mm | Estrecho Aspecto “cerrado” | 0,25 ~ 0,5mm | Pateiatmente abuento | 0.5mm Abierto | Moderadamente abieto | Aspecto resquebrajado" | Amplio | _ | | 10-1000m |Extremadamente amplio | Aspecto “abierto | | >im | cavernoso | En muchos casos las fracturas suelen encontrarse rellenas de materiales de alteracion, ya sea por la descomposicién de la propia roca ya sea porque hayan sido situados alli por las aguas, variando sus tamafios, en funcion de la apertura de la rotura, desde la arcilla hasta el bloque. Los rellenos de las fracturas pueden ser muy diversos y generalmente complejos, pues en muchas ocasiones en las roturas aparecen dos 0 mas materiales o un material con distintos grados de consolidacion. Los facto- res que influyen en el relleno son: mineralogia, tamaiio del grano, la alte- racién, la consolidacién, la cementacién, el contenido de agua y el espesor, a los que habria que afiadir la fracturacién ligada a los bordes rocosos, la rugosidad de los mismos y el hecho de que se hayan producido movimien- tos a su favor. Todos estos aspectos deben ser considerados al hacer la toma de datos en campo y el posterior estudio de la fracturacion de un macizo rocoso. En las figuras 3.16 y 3.17 se muestran fracturas rellenas en dos tipos de rocas. La primera es en margas, y el relleno, una arcilla cementada, es mas duro que la roca y da resalto. En la figura 3.17 la roca es un granito, y el relleno es un material grosero constituido por arcillas y fragmentos de Discontinuidades del macizo capitulo 3 granito. Al ser un material blando se ha erosionado con facilidad y da lugar a oquedades. Brekke y Howard (1972)(15) han sefialado siete tipos de discontinuidades de acuerdo con el material de relleno: 1° Discontinuidades "soldadas". 2° Dis- continuidades limpias, es decir, cerradas pero sin relleno o recubrimiento. 3° Rellenos de calcita. 4° Recubrimiento o relleno de clorita, talco y grafito. 5° material arcilloso inactivo. 6° Arcilla expansiva. 7° Material alterado hasta formar material no cohesivo tipo arenoso. Por su parte Ladanyi y Archam- bault (1977)(16), con un enfoque geomecanico, reducen los tipos de fractu- ras a cuatro: a) discontinuidades sin relleno o recubrimiento; b) discontinui- dades recubiertas; ¢) discontinuidades con relleno arcilloso y d) discontinui- dades con relleno arenoso. Fig. 3.16 Fractura en margas con relleno arcilloso cementado. (Fotografia de Lopez Marinas) o1 Geologfa aplicada a laingenieria civil Los ensayos de corte directo muestran que la resistencia de una fractura rellena esta comprendida entre la resistencia del relleno y la de la junta lim- pia. Disminuye a medida que aumenta el espesor de aquél, llegando a estar muy proxima a la resistencia del relleno cuando el espesor excede en un 50%, aproximadamente, a la altura de las irregularidades de la superficie, (Ladanyi y Archambault, 197)(17). Fig. 3.17 Fractura en granito con un relleno més blando que la roca. (Fotografia de Lopez Marinas) EI relleno es un factor importante en la estabilidad de bloques definidos por sistemas de fracturas, los cuales tienden a deslizarse al alterar con las excavaciones su situacién, Cuando hay rellenos de naturaleza arcillosa, clori~ tica y grafitosa, incluso con espesores milimétricos, las posibilidades de desli- zamiento son mayores. La tabla 3.6, obtenida de la LS.R.M. (1981)(18), da valores aproximados de la resistencia a compresion para rellenos de naturaleza arcillosa, Para conocer las caracteristicas mecdnicas del rellenos ser preciso tomar muestra, siempre que ello sea posible, para efectuar un ensayo al corte y en su defecto un ensayo a compresion simple. continuidades del macizo La rugosidad del plano de rotura tiene una influencia decisiva en el esfuerzo a cortante, que se desarrolla cuando uno de los labios de la fractu- ra est sometida a un esfuerzo, especialmente cuando se trata de una dis- continuidad limpia. La superficie puede mostrar aspectos muy diversos, plana, ondulada, esca- lonada, ete. En estas Ultimas, al encajarse los escalones de las superficies de rotura y al desarrollarse el esfuerzo al corte, no sélo existird rozamiento sino que habrd una cohesién. El Angulo de rozamiento de pico para fracturas limpias oscila entre los 30° y 702, siendo una media comiin los 45°, El angulo de rozamiento residual varia entre 25° y 35%, siendo un valor corriente los 30°. Cuando los labios de la frac- tura estén muy alterados, el angulo de rozamiento puede ser de 15° (1S.2.M., 1981)(19). Tabla 3.6 Valores de resistencia a compresién de rellenos arcillosos Descripcién Identificacién en el campo Resistencia a compres | MPa | Areita muy banda | Fécimente penetrable varias 0.025 pulgadas con el puto ‘Arcilabianda Fécimente penetrable varias 0.025-0.05 | pulgadas con el dedo | Arcila consoidada | Puede ser penetrada varias 0.05-0.10 pulgadas con el dedo haciendo un esfuerzo moderado I Aroila time Facimente holada con el dedo 0.10025 pero solo penetrada con gran estuerzo Arcila muy fime | Facilmente notada con ta ufia 0.25- 0.50 Arcila dura Hollada con dfcultad con ta mas de 0.50 uta Tomado LS. RM. (196%), p28. | 93 Gpituio 3 Geologia aplicada a laingenieria civil Cuando la fractura es limpia y la roca se apoya contra la roca, Barton y Choubey (1977) (20) han sefialado como valor de la resistencia a cortante - JCS T = G, tag} JCS Log (———] + ¢, o, Siendo r= resistencia pico a cortante; o, = resistencia normal efectiva; JRC = coeficiente de rugosidad de la fractura; JCS = resistencia acompresion de la fractura; ¢, = angulo de rozamiento interno. En la figura 3.18 se muestra la forma de obtener la resistencia a cortante en funci6n de la resistencia normal, JRC y JCS. En la misma figura se muestran perfi- les de rugosidad que pueden mostrar las diversas fracturas y que nos permiten cal- cular el coeficiente de rugosidad, que se amplian en la figura 3.19. La resistencia a compresion, JCS, se obtiene del grafico de la figura 3.20, que relaciona medidas de rebote hechas con el martillo de Schmidt con aquélla. Hay que sefialar que el gré- fico es para posiciones verticales del martillo y hacia abajo, de manera que en con- diciones distintas hay que corregir las medidas seguin se indica en la tabla 3.7. El estudio de la fracturacién de un macizo tiene distintos niveles de analisis Para una investigacién general, en la que se pretende conocer las distintas fami- lias de fracturas, determinar su orientacién, densidad e importancia, las medidas se realizan con briijula, extendiéndose al area de interés sin necesidad de locali- zacién, 0 apoyéndose en los rasgos topograficos que proporcionen los planos. En este Ultimo caso influird, en las fracturas a medir, su representatividad. La toma de datos para este tipo de estudios se puede realizar en los aflora- mientos rocosos superficiales, en galerias de investigacion excavadas para tales fines, en las excavaciones realizadas por necesidades de la obra o existentes con anterioridad, ete. EI levantamiento debe ser lo més exhaustivo posible, sin olvidar en ningtin momento la escala del trabajo. A titulo orientativo, en la figura 3.21 se muestra un estadillo para faena de campo, que puede ser utilizado para cualquier tipo de dis- continuidad Los resultados de las medidas de fracturas, ademas de sefialarse, en plano, cuando sea adecuado, se exponen en proyeccién esterografica, lo que permite un conocimiento espacial de cada fractura. La proyeccion estereografica consis- te en proyectar puntos, lineas y planos contenidos en el hemisferio sur desde el 94 (gd *Z261'Aaqnouy A uoweg) “{L861) WAS! “e!dtUH) eMDeY eUN UD aqUeYE s1sas e| ap upIIUAGO BLE “Bl 95 ° g Twwuow worewal z saw semis wwt08 saw semit ryiws0N saw renes Wwton : os ke ° ee ° ee sour ou foc+our] Vv 2 : a s % 7 . $3 x ‘ 38 © e 23 ni ae {oo} | , . z — . . L g e g e » “i “9, 3 tar (ore Ge "eersdume = (er (oe Gz) Seren) wea = g = z pores 7 arr g g > a =er =a wer Scmnecan wart ne Free Tesoom nor INNS Geologia aplicada a laingenieria c Fig. 3.19 Perfiles de rugosidad para obtener el JRC. SRM (1981) polo norte, utilizando como plano de poyeccién el ecuatorial, En la figura 3.22a se muestra la proyeccién de un punto. Toda fractura con un determinado buza- miento puede asimilarse a un circulo maximo y ser representada en el plano ecuatorial punto, a punto segin se indica en la figura 3.22b. Las fracturas verti- cales se proyectan como didmetros del plano ecuatorial y la proyeccién de las horizontales coincide con ese plano. Teniendo esto en cuenta, una fractura con fuerte buzamiento, o dicho de otra manera casi vertical, tendra una representa- cién que sera un arco de circulo cercano al didmetro. Por el contrario, una frac- tura de buzamiento suave quedard representada por un segmento de circulo casi coincidente con el circulo ecuatorial. En la figura 3.23 se muestran ejemplos de la representacién estereografica de distintas fracturas. El inconveniente de esta representacién se da cuando el numero de fracturas es muy elevado, ya que el dibujo puede resultar confuso. Por este motivo se ha convenido la representacién de cada fractura por su polo, entendiendo por tal el punto interseccién de la perpendicular a cada fractura con la esfera. En la figu- ra 3.23 se indica el polo de cada fractura representada. A partir de esa represen- tacién se dibujan los graficos de densidades que posibilitan el determinar las dis- tintas familias de fracturas existentes, su direccidn y buzamiento, su dispersion 96 Discontinuidades del macizo capitulo 3. [RESISTENCIA A COMPRESION (Je) DE LA SUPERFICIE MPa ‘% DE DISPERSION DE LA RESISTENCIA PARALAMAYORIADELASROCAS —_DENSIDAD DELAROGA= MURTILO VERTICAL HAC ABO 18 —— 10 tn ° 10 2 0 0 ° « DUREZA SCHMADT ()_L-MARTILLO Fig. 3.20 Cortelacion del rebote del martillo Schmidt, la densidad de la roca y la resistencia a compresion (Miller, 1965)(21), Tabla 3.7 Correcciones de las medidas hechas con el martillo Schmidt cuando no se hace vertical hacia abajo Rebote] iaabajo | Haciaarriba ‘| Horizontal r X= 4" +80 Xe +45 x=0 10 0 a - =o wD 0 “28 32 [30 rn a) [34 ~ a4 40 0 OF “66 “27 50 0 06 53 ~ ~ “22 | 0 05 -40 AT | ‘Tomado de Barton y Choubey, 1977, p. 11 97 ‘il NOROELECTRICA ESPAROLA, 8. A SERVICIO DE GEOLOGIA~ SEGUIMIENTO DE DISCONTINUIDADES EN ROCA ria civ RELLENO aplicada a laingenie cologia G capitulo 3 Discontinuidades del macizo itulo 3 a) b) Fig. 3.22 Proyeccién estereogrdfica; a) de un punto, b) de un plano. FRACTURA 1 N 30°W - 20°SW TeRerUna 'N 60°E - 70° SE PS Fig, 3.23 Proyeccién de distintas fracturas en proyeecién estercografica equiareal, con indicacién de sus polos y su importancia relativa. Estos graficos son el resultado de un contaje de los polos incluidos en un circulo cuyo diametro es la décima parte del circulo de pro- yeccin, que se desplaza la distancia de su radio de arriba abajo y de izquierda a derecha. En la figura 3.24 se muestra un grafico de polos y el consiguiente gré- fico de densidades obtenidos por ordenador. Estos graficos, junto con las medidas de espaciamiento, permiten definir el bloque-tipo de un macizo para calculo de estabilidades, la posicién mas favo- 99 Geologia aplicada a laingenieria civil rable de una estructura respecto a los sistemas de fracturacidn, el ajuste de pantallas de impermeabilidad, la posible incidencia de un accidente tectoni- co 0 estrato sobre una estructura superficial o subterranea, ete. Menor utilidad tienen los graficos de direccién tipo rosa de los vientos, en lo cuales, salvo que se haga explicito, no se puede apreciar el buzamiento. En la figu- ra 3.25, se muestra una "rosa" de direcciones con dos métodos de representacién. Para realizar un estudio estadistico de fracturacién conviene que los con- ceptos a definir de cada rotura sean muy claros para los miembros del equi- po 0 equipos que hace el trabajo conjuntamente, lo que evitara confusiones por interpretaciones distintas. No siempre es facil llevar a cabo la toma de datos, especialmente en zonas de mucha vegetacidn, y mas si el clima es cali- do y humedo, ya que entonces los suelos suelen ser espesos. Puede no haber afloramientos extensos, abundantes y con acceso relativamente facil donde hacer la medicién de la fracturas, por lo cual en muchos casos hay que utili- zar las trincheras o taludes de obras lineales (carreteras, ferrocarriles, cana- a Bem or] Fig. 3.24 Grafico de polos y grafico de densidades de las fracturas de un macizo obtenidos con ordenador. Discontinuidades del macizo capituie3 Fig. 3.25. Grafico de roseta mostrando las direcciones de fracturas segiin dos métodos de representacin. La densidad viene expresada en el diémetro, de los circulos, pudiendo ser numérica 0 porcentual. les), tuneles sin revestir 0 canteras. En bastantes ocasiones, estas zonas de tra- bajo tienen ventaja sobre los afloramientos naturales de lo reciente de su apertura, por lo que la roca aparece fresca y relativamente limpia, La investigaci6n de la fracturacion de un macizo se puede realizar también mediante galerias o sondeos, como complemento a los trabajo de campo 0 como andlisis fundamental cuando los afloramientos son escasos, resultan inaccesibles 0 se encuentran cubiertos por derrubios y vegetacion. Las galeri- as, como se dir4 en el capitulo de investigacién, son_zonas privilegiadas para la obtencién de datos, pero su excesivo costo retringe su uso a obras de gran envergadura con presupuestos altos. Un estudio basado exclusivamente en sondeos requerira la orientacién de éstos seguin se expondra en el capitulo correspondiente. La ventaja de utilizacién de galerias y taladros sobre las medidas en afloramientos es que en caso de obras subterrdneas permite el acercamiento a la zona exacta donde se ubicard la estructura y evita el extra- polar las observaciones hechas en superficie a la zona de emplazamiento, lo que puede dar lugar a errores. En los taladros puede estudiarse la fracturacion mediante métodos acusti- cos (Myung y Baltosser, 1971)(21), lo cual es de gran interés cuando hay esca- sa recuperacién y el testigo no aporta los datos necesarios. 101 capitulo 3 Geologia aplicada a laingenieria civil Terzaghi (1965)(22) ha alertado sobre los errores que pueden cometerse en este tipo de anilisis, provenientes de utilizar sondeos con la misma orienta~ cién o superficies de afloramientos igualmente dispuestas. Es claro que en una galeria de investigacién una familia de fracturas puede pasar desaperci- bida o ser minorada si su direccidn coincide con el eje de la galeria El estudio de fracturacién puede tener un nivel mas detallado para zonas muy concretas: anilisis de la estabilidad de un desmonte, levantamiento de la cimentacién de una presa, desprendimientos de bloques en una excavacién, ete. Requerira apoyo topografico, y en base a él se calcularan las orientacié- nes de las distintas fracturas. Respecto a los rellenos de las fracturas, se procederd a tomar muestras de ellos para realizar ensayos que nos proporcionen sus caracteristicas mecanicas. Incluso puede Ilegarse a efectuar algtin ensayo "in situ” del comportamiento al corte de alguna superficie de rotura. Uriel (1968)(23), en ensayos “in situ” rea- lizados en el emplazamiento de la presa de Canelles, constituido por caliza y dolomias cristalinas, en donde existen varios sistemas de fracturas, siendo espe- cialmente importante la familia paralela al rio, con buzamiento vertical, gran- des aperturas y rellenos arcillo-carbonaticos, ha obtenido los resultados que se exponen en la tabla 3.8, procedentes de tres pruebas de corte. Tabla 3.8 Parametros obtenidos por ensayos realizados en fracturas rellenas de arcilla en un macizo calcdreo. Tomado de Uriel (23), p.192 + — Ensayos | %CO, | LL | LP | Cohesion | Angulode | Kglem? | rozamiento | | | fo = += — | in situ 73 249 | 068 278 | Wo | 274 | 719 209 o7e | 384 um 25.2 202 25.2 82 | 346 | Laboratorio I 49 | 73 ao | ome | 4s I Sa aos —_— 4" aa | m9 | 206 | ost | 300 | Es evidente la importancia de la influencia que tiene la fracturacion en la ejecucién de una obra. En principio, su existencia supone una alteracién de la masa rocosa, tendente a debilitarla y rebajar su resistencia. Su influencia esta Discontinuidades del macizo capitulo 3 en funcidn de su densidad, disposicion respecto a los esfuerzos que actian, rellenos que pueden presentar, posicidn de la obra, ete. EI diaclasamiento existente en la masa rocosa que sirve de estribacion a una presa puede dar lugar a una serie de bloques cuya estabilidad necesita estudiar el proyectista. (Londe, 1975; Londe y Viagier, 1969, 1970; John, 1968; Goodman, 1976)(24, 25, 26, 27, 28). Esa misma red de fracturas, en el caso que comentamos, puede ser camino facil de filtraciones y dar lugar a proble- mas graves. Las correcciones necesarias pueden ser de tal magnitud que sobrepasen el costo de la propia obra. A la vez, el retraso que puede produ- cirse en la puesta en marcha de la instalacién o las interrupciones necesarias para las reparaciones afiade un costo adicional que sobrepasa en mucho la inversi6n que se haga en una investigacion geolagica profunda, que si no eli- mina el problema, alerta, con suficiente antelacion, sobre él, y permite estu- diar sin premuras las variantes posibles o las correcciones mas efectivas. En excavaciones superficiales de grandes dimensiones, cimentaciones, carreteras, canales, ferrocarriles, etc,, es evidente que la existencia de familias de roturas puede dar lugar a deslizamientos importantes, que obligue a tra~ tamientos costosos (anclajes, cubricién con gunita, muros) y sobreexcavacio- nes no previstas. Todo ello se ve agravado si la disposicién de la superficie del desmonte es desfavorable con respecto a la situacién espacial de las familias de diaclasas. Un estudio previo del trazado, en caso de una estructura linea 0 del emplazamiento, si se trata de una excavacion puntual, permite mejorar, caso de que sea posible introducir alguna variacién, la disposicién de la obra con respecto a la orientacién de las fracturas. En excavaciones subterrdneas, tuneles 0 cavernas la presencia de la frac turaci6n es un factor importante en la marcha de la obra. Las zonas con densa rotura son puntos débiles que obligan a una excavacion cuidadosa y a pos- teriores sostenimientos, en algunos casos de envergadura. Anteriormente se ha comentado la influencia de la apertura en el rendimiento de excavacién. Asimismo, las zonas muy fracturadas son puntos en que el aporte de agua suele ser superior al resto de la excavacion. Si uno de los sistemas de fracturacién es claramente dominante sobre el resto de las familias presentes, convendra que el eje del tiinel o la dimension mayor de la excavacion subterrnea sea normal a esa direccién de fractura- cin. En el caso de dos sistemas de fracturas de similar densidad, el eje se situard en la bisectriz del Angulo definido por los rumbos de ambas familias. 103 capitulo 3 Geologia aplicada a laingenieria civil Caso de que tal disposicién no sea posible por imperativos de otro tipo, hay que huir siempre de coger las fracturas al hilo. Cuando la investigacién de una obra subterrdnea no se ha llevado a las zonas profundas donde se emplaza la excavacién, la extrapolacién de los datos exte- riores puede inducir a error. Logicamente, las fracturas tienden a cerrarse en pro- fundidad, pero en rocas con tendencia a la disolucién o alteracién pueden pro- ducirse sorpresas. De ahi el interés y la conveniencia de realizar sondeos y gale- rias de investigacién para el estudio de emplazamientos subterréneos. Un efecto secundario, desde e! punto de vista de la ingenieria civil, de la fracturacién en la homogeneidad y resistencia del macizo, es la de servir de via de alterabilidad de la roca. En materiales como el granito y demas igneas, la descomposicién y degradacién de las propiedades geomecanicas se produ- ce a través de las fracturas debido a las aguas que circulan por ellas. Asi, las zonas de cruce de dos sistemas son las que presentan una mayor alteracion. Por tanto, para la ubicacién de una obra, especialmente si es subterrinea, se deben evitar en principio las zonas que presenten superficialmente una fractu- racién densa, sobre todo cuando tal circunstancia coincide con puntos topogra- ficamente bajos en los que se producen acumulaciones de agua y charquizales. Entre los ejemplos de influencia negativa de la presencia negativa de una fracturacién acusada, puede citarse el de la presa de Ricobayo, arco gravedad con 93m. sobre cimientos, situada en el rio Esla (Blanco 1992)(29). Cuenta con un aliviadero lateral en el estribo izquierdo, un gran canal de 580 m. de longi- tud, excavado en la roca, que desaguaba directamente en la ladera con una caida de 80m. hasta el lecho del rio. Nada mas finalizada la presa en el afio 33 comen- zaron los vertidos. Una avenida con un caudal de 1200m3/s a principios del afio 34 produjo una fuerte erosién de la ladera por la que vertian las aguas. En marzo del mismo afio se vuelven a producir desprendimientos y una erosién remontante, que alcanza a la estructura del cajero derecho a la que deja sin cimiento. Nuevos vertidos en el afio 35, en especial en el mes de marzo, provocan nuevos derrumbes, dando lugar a que el final del aliviadero se convierta en una angosta garganta. En las figuras 3.26 y 3.27 se muestran dos vertidos en los afios 1933 y 1935. A pesar de las reparaciones efectuadas, las avenidas de 1936 producen la ampliacién de la poza que se habia formado al final de la zona de vertido, asi Discontinuidades del macizo aes como nuevas erosiones en el frente. En 1939 un caudal de mas de 4000 m3/s. dio lugar a que el pozo se profundizase 40m. por debajo de ta garganta de Fig. 3.26 Aliviadero de Ricobayo, Vertido del 27.12.1933. (Fotografia de Iberdrola). 105, capitulo 3 Geologia aplicada a laingenieria civil Fig. 3.27 Aliviadero de Ricobayo. Vertido de 24.1.1935. (Fotografia de Iberdrola), salida. En la figura 3.28 se muestra un perfil del aliviadero con las erosiones producidas hasta 1936 Estudios posteriores, realizados a lo largo de bastantes afios, ensayos en mode- lo reducido y reconstrucciones del aliviadero y del cuenco formado han conduci- do al estado actual. La ultima innovacién, en el afio 1962, consistié en la implan- tacidn, en el labio de vertido, de dientes deflactores. Desde entonces no se han Fig. 3.28 Presa de Ricobayo. Perfil por el aliviadero mostrando las erosionesproducidas hasta 1936, 1. Enero de 1934. 2 y 2: Marzo de 1934, 3. Marzo de 1935 4y 5. Marzo de 1936, (Tomado de Blanco 1992, p. 2.25). Discontinuidades del macizo capitulo 3 notado cambios en el sistema de vertido, a pesar de haber desaguado puntas superiores a los 3000m?/s, La figura 3.29 muestra el plano de planta del estado actual del aliviadero. Se observa perfectamente el enorme agujero creado por el vertido, convertido hoy en un cuenco amortiguador. La figura 3.30 permite apre- ciar la situacién actual del aliviadero y la 3.31 un corte longitudinal por el eje. Fig, 3.29 Planta de la presa de Ricobayo en su estado actual Con puntos se indica el canal primitivo, (Tomado de Iberduero 1973 (30), p. 62). Fig, 3.30 Aliviadero de Ricobayo. Situacién actual. (Fotografia de Lopez Marinas) 107 capitula3 Geologia aplicada a laingenieria civil Es evidente que la conflanza puesta en el macizo granitico en que se sen- taba el aliviadero quedé defraudada. La fracturacién que le afectaba era muy densa. Existian tres sistemas de fracturas principales y tres secundarios con los valores siguientes: Direccion Buzamiento —_Direccién Buzamiento Principales Secundarios N 50° W 90° - 75°S N 60° E 45°S NS. 90° - 75°W N 70° W 50°S N 50°E Vertical N 30° W 25° NE y cuatro familias de fallas A N 145° - 165° E B NN2°E Cc N 45° E D EW Fig. 3.31 Perfil por el aliviadero mostrando su estado actual. (lomado de Blanco, 1992, p. 2.36). Todo este conjunto de discontinuidades trocean de tal manera al macizo que cambian por completo sus caracteristicas resistentes. El agua, que no se limito a limpiar la superficie alterada como se pensaba, al penetrar por las roturas mueve los bloques, los desprende y provoca una erosion remontante. A la vez utiliza los bloques arrancados (ver figura 3.32) como elementos de desgaste al ser movidos por las aguas que vierten. A todas estas acciones hay que unir las presiones intersticiales que se producen en las fracturas rellenas de agua, que colaboran a la disgregacion del macizo. 108 Discontinuidades del macizo pito 3 Fig. 3.32 Presa de Ricobayo. Bloques arrancados por los vertidos. (Fotografia Lopez Marinas). Otro ejemplo de la influencia de la fracturacién en una estructura lo constituye la boquilla sur del Tunel de San Nicolas (Pancorbo, Burgos), en el tramo Burgos-Malzaga de la A-1 (Rodriguez-Miranda, Gutiérrez Majén, 1982)(31). Se trata de dos tuneles de 150m. de longitud, separados 10m. en planta y 6m. en alzado, con una seccidn de 105m2. Los tuneles se atacaron por su boca norte y en el de la calzada mas superficial; cuando sdlo faltaba la destroza de la boveda de la boquilla sur, se produjo una rotura con movimiento de 10,000m3 de roca que corté CN- 1 y ocasioné destrozos en varias casas del pueblo. La estructura geolégica es un sinclinal en calizas nodulosas cretacicas, que en la boquilla afectada cabalgan sobre conglomerados oligocenos (ver figura 3.33). Las calizas son duras con resistencia a compresion de 1.000 kg/cm2. Existian dos sistemas de fracturas de direccién y buzamiento N 70° E-7° y N70° W, verticales respectivamente, continuas y con separaciones entre 5 y 10m., que trocean el macizo en grandes bloques. La excavacién del tunel descalzé un bloque de 6.000m? que quedo apoyado en el hastial externo, Su rotura provocé la caida del bloque men- cionado y arrastré a otros. En la figura 3.34 puede seguirse la secuencia 109 capitulo 3 genieria civil Fig. 3.33 Corte longitudinal del tune! mostrando la estructura gcoldgica, (Tomado de Rodriguez-Miranda y Gutiérrez Majén, 1982, p. 2) en que se produjeron los deslizamientos de los bloques a favor de las frac- turas. En la figura 3.35 se muestra la solucién adoptada en el emboquille de un tunel en granito, debido a los desprendimientos que se producian a conse- cuencia de los sistemas de fracturacién presentes. En la figura 3.36 se expone el caso de un deslizamiento en el talud de la carretera de Utiel a Tuejar, provocado por la densa fracturacion que afecta a unas calizas muy tableadas. Ambos factores influyeron notablemente para que se produjera el movimiento. Como ya se ha apuntado en parrafos anteriores, la presencia en un maci- zo de una densa fracturacién no siempre es un factor negativo. Tal circuns- tancia hace que el arranque se pueda realizar con maquina, cuando en con- diciones normales habria que emplear explosivos. Esto puede ser muy favora- ble cuando se trata de rocas de gran dureza como la cuarcita, La presencia de fracturacién, unido a la accién del hielo y del agua, crea al pie de los cantiles, especialmente en las cimas, grandes pedreras. Estas zonas en algunos casos pueden servir de aprovechamiento para escollera y aridos con apenas transformaciones posteriores. Sin embargo presentan grandes problemas, debido a su inestabilidad, para la ubicacién de estructuras, espe- cialmente de caracter lineal, como carreteras 0 canales, cuyo paso por estas areas viene obligado en muchos casos por el trazado de los tramos adyacen- tes. En ocasiones es preciso hacer variantes en tiinel para evitar el paso por tales formaciones, evitandolas, por supuesto en los emboquilles. 110 Discontinuidades del macizo JUNTA, aX JUNTAS 2. CAIDA DEL. BLOQUE DELIMITADO s POR LAS JUNTAS 8, 10 12 DeLHasTAL , °/:% ~ 1. SITUAGION ANTES DE LA CAIDA, sUNTAS 5, CAIDA DEL BLOQUE DELIMITADO POR 4. ESTADO FINAL. HUNDIMIENTO EN EL ones mcs cuamtecon “She eS SIRES a Fig. 3.34 Reconstruccién del proceso de calda de los bloques, (Tomado de Rodriguez-Miranda y Gutiérrez Majon, 1982, p. 7) Fig. 335 Central de Gabriel y Galan. Boca del tiinel de toma, (Fotografla de Lopez Marinas), PARALELAS 10, it capliaie 3 Geologia aplicada a laingenieria Fig, 3.36 deslizamiento en el talud de la carretera de Utiel a Tuejar (Fotografia de Lopez Marinas) 3.3.2 Fallas Es una rotura de la roca a lo largo de la cual se producen movimientos relativos. En una falla hay que considerar los elementos siguientes, reflejados en [a figura 3.37: el plano de falla (P), que es el plano de rotura y se define por su direccidn y buzamiento, al igual que se ha dicho al hablar de las frac- turas. No siempre la falla es un plano perfectamente definido; por lo general depende del tipo de rocas a ambos lados de la falla, después del plano de falla sensu estricto y el posible relleno; los bordes de los bloques separados pre- sentan roturas diversas y alteracién, hasta tal punto que pude haber desapa- recido todo rastro de estructura geolégica. Segin nos vamos alejando de la falla, mejora paulatinamente el estado de la roca. Por ello, en ocasiones, mas que hablar de falla o plano de falla habria que considerar una zona de falla, que puede tener una evidente repercusién en la obra a la que afecte. En la figura 3.38 se ve con claridad lo dicho. Se trata de la falla de Cortés de Pallas, que se desarrolla en clizas y dolomias con un salto de 200m. No existe un plano de falla de gran nitidez, pero se aprecia claramente que la roca de la izquierda es més clara que la de la derecha. En la zona de falla se ha difumi- nado la estructura de ambos labios, que se recupera al irse separando de ella. En el labio de la derecha se aprecian otras. fallas de menor entidad. En la 112 Discontinuidades del macizo capituie 37 superficie del plano de falla, por tratarse de un material mas débil, se ha pro- ducido erosion que ha dejado un pequefto depésito cuaternario. PLAKO DE MEDOA (rnenre O€ UNA ExcAVACON) osstocan0 PLANO DE FALLA Fig. 3.37 a) Elementos que caracterizan a una falla. P: plano de falla; (: direccién{(: buza~ miento;|: labio elevado; 2: labio hundido; AB:salto neto; AC: salto horizontal; AD: salto ver~ tical.b) Separacién producida por una falla. MN: separacién segiin el buzamiento; RS: sepa- racién segtin la direccién; TV: separacién segtin el plano de medida utilizado Habitualmente es lo que se toma como salto. En muchas ocasiones las failas con salto grande suelen ir acompafiadas de otras menores paralelas a ellas. En otros casos existe un conjunto de fallas muy proximas, de pequefio salto, que en conjunto pueden dar lugar a un desplazamiento notable y que por su proximidad, a efectos practicos, pueden ser consideradas como una Unica. En la figura 3.39 se esquematizan tres posibles tipos de fallamiento. Suele haber una serie de fracturas li das a las fallas que son las fracturas en pluma. Aparecen junto al plano de falla al que cortan con un Angulo agudo cuyo vértice sefiala el sentido del movimiento relativo de los bloques. El conjunto constituido por la falla principal, las asociadas, las fracturas relacionadas con el fallamiento y los posibles rellenos constituyen la zona de falla, que puede ser muy reducida 0 alcanzar gran espesor. En ocasiones el plano de falla presente una superficie pulida, mas o menos brillante, que suele conocerse con el nombre de espejo de falla. Estos espe- jos muestran unas estrias y acanaladuras paralelas a la direccin del movi- miento y unos escalonamientos normales a esa direccién, ¢ incluso coloracion distinta a la de la roca, En rocas homogeneas la existencia de espejo de falla, 113 Geologia aplicada a laingenieria civil Fig, 3.38 Aspecto de la falla de Cortes. {Fotografia de Lopez Marinas) estriamientos y brechas 0 milonitos puede ser el unico factor que permite reconocer a la discontinuidad y el sentido del movimiento. En la figura 3.40 se muestra un espejo de falla en donde se aprecian los aspectos mencionados. Fig. 3.39 Tipos de fallamiento. a) Un Unico plano de rotura con fracturas en pluma, ') Falla principal con otras menores paralelas (zona de fallamiento). ©) Conjunto de fallas de pequefio salto (zona de fallamiento) 114 Discontinuidades del macizo Fig. 3.40. Espejo de falla mostrando acanaladuras, estrias y escalones. Al igual que en las fracturas, en las fallas se encuentran rellenos. Estos suelen estar constituidos por material fragmentado mas 0 menos cementa- do 0 recristalizado, con espesor variable, que recibe el nombre de brecha, fragmentos angulosos de roca de tamafio grueso o medio cementados por una matriz de materiales mas finos, 0 milonito, constituido por polvo de roca 0 roca triturada finamente cementado por una matriz, que presenta veteado o laminacién. La formacidn de brechas y milonitos depende del tipo de roca, profundidad del tramo de falla que se considere y el campo de esfuerzos. Por lo general en rocas cristalinas los milonitos estan mas gene- ralizados, siendo mas finos cuanto mas profundos. En rocas sedimentarias las brechas suelen predominar, teniendo grano mas grueso cuanto mas superficial es el tramo de falla que se considera. Asi, en calizas en zonas proximas al terreno se forman brechas, mientras en profundidad pueden aparecer marmoles. En rocas mas blandas, como pizarras 0 margas, el relle- no de falla puede ser de caracter arcilloso. Estas brechas y milonitos, al tra~ tarse de rocas rotas, pueden permitir la circulacién de las aguas superficia- les, que asi pueden alcanzar puntos profundos, dando lugar a disoluciones, alteraciones y coloraciones de la roca de los labios de la falla, Pueden ser también zonas de almacenamiento de agua. Los bordes de los dos bloques de roca individualizada de una falla reciben el nombre de labios, elevado el que ha ascendido en el movimiento relativo a ambos, hundido el que ha bajado. También se suele definir como techo y piso a los bloques situados por encima y por debajo de la falla respectivamente. 115 Geologia aplicada a laingenieria civil La distancia medida sobre el plano de falla entre dos puntos situados en los labios, que antes de! movimiento coincidian, se conoce como salto real o salto neto. AB en la figura 3.24, Las componentes segun la direccién y el buza- miento, AC y AD, se denominan salto horizontal o salto segtin direccién y salto vertical aparente o salto seguin el buzamiento. La distancia entre las dos par- tes de un estrato separadas por la falla se llama separacién. Cuando se mide segiin el buzamiento MN, se conoce como separacién vertical aparente 0 segiin buzamiento, mientras que cuando se mide segiin direccién es la separa- cidn seguin la direccién. En la figura 3.37 se indican ambos conceptos. El movimiento de una falla puede ser enormemente complejo y haberse producido en etapas distintas. Sia esto se une la accién erosiva que tiende a unificar la superficie, se comprende que sea muy dificil encontrar puntos cuya situacién antes y después del movimiento sea conocida. Por ello resul- ta problemdtico medir el salto de una falla. En la practica, los valores que suelen darse como salto es la separacién, medida en fa interseccion del plano de falla con aquel en el cual se est estudiando la discontinuidad (Frente de excavacidn, perfil de sondeos, galeria, etc., etc). Utilizar los con- tactos que aparecen en los planos de planta, interrumpidos por la traza de una falla, para medir el salto de falla, suele ser engafioso, pues los puntos situados a ambos lados no son los que estaban en contacto antes del movi- miento. La identificacién de una falla en el campo puede ser facil cuando se trata de rocas sedimentarias y tenemos un buen punto de observacién como el talud de una carretera, un cantil, etc, La interseccién del plano de falla con la superficie de observacién, la falta de continuidad entre las capas a ambos lados del plano de falla o el relleno, permiten determinar su existencia y situacién espacial. Cuando se trata de zonas con vegetacién abundante 0 rocas igneas el reconocimiento puede ser algo complicado. Si no existen superficies claras de observacion hay que recurrir a otros aspectos de la falla, La fotografia aérea puede dar buenas indicaciones no apreciables en el campo. En ocasiones el plano de falla da lugar a un escarpe muy notorio, aunque hay que advertir que no todos los escarpes estan liga~ dos a failas. También las facetas triangulares, que se forman en los escarpes de falla, pueden ser un indicio para identificarla. Al igual que lo dicho para los escar- pes, no todas las facetas triangulares tienen su origen en la presencia de un 116 Discontinuidades del macizo capitulo accidente tectonic. La ruptura brusca de corridas rocosas duras que forman resalto puede ser indicio de una fala. Igualmente, los adosamientos de con- glomerados brechiferos en escarpes, residuo de la actividad tecténica, puede servir para identificarla, Finalmente, la alineacin de manantiales al pie de un cantil puede indicar, aunque no siempre, la presencia de un accidente. Basarse en un Unico rasgo de los mencionados tiende a crear equivocos en la identificacién de una falla, por lo que es recomendable buscar Ia presencia de varios de los citados. En la figura 3.41 se muestran esquemas de un escar- pe y de facetas triangulares. Existen numerosas clasificaciones de fallas atendiendo a diversos criterios (Billings, 1965)(32) que no tienen excesivo interés desde el punto de vista de la ingenieria civil. En la tabla 3.9 se presenta una clasificacién geométrica tomada de Agueda et alt. (1977)(33). El andlisis y estudio de una falla se realiza de la misma manera que una frac- tura, por lo que no afiadiremos nada més al respecto. Conviene sefialar, sin embargo, que hay que tener cuidado al extrapolar los resultados de la investi- gacién. El aspecto que puede presentar un plano o una zona de falla esta en fun- cién en muchos casos de su importancia, pero también, como ya se ha comen- tado, de las rocas que constituyen los labios, es decir, puede variar a lo largo de su desarrollo, Por ello, el aspecto que presenta cuando se analiza en una zona en que las rocas puestas en contacto son plasticas y poco competentes puede dife- Fig. 3.41 Escarpe de falla y facetas triangulares, (Tomada de Billings, p. 167). 117 Geologia aplicada a laingenieria civil capitulo 3. Tabla 3.9, Clasificacién geométrica de las fallas Tomado de Agueda ct alt. (1977), p.233. Plano de fata ‘Salto Movimiento relativo | Denominacién Exquema Labio saliente baja Normal Le? Inclinado | En la direccién del buzamiento Labio saliente sube Inversa kv del plano de falla | 1 shio saliente sube buzamiento < 10 Cabalgamiento KGL Labio opuesto ala Desgarre - derecha dextral. f ZY De Inclinado | En la direccién traslacion | o vertical | de la falla Labio opuesto ala Desgarre f 2 izquierda sinistral Ambos labios se sete [Eamtomne | |_“Z7) un marco de referen- 2 [eset] —— cia comin, labio Vertical | En ladireccién | cpuesto a la derecha Transformante n, lab sinistral ala izquierda Bje normal a la superficie de 1a falla: En tijera ae} ca De h Totacién | Bje paralelo ala superficie de la falla: Cilindrica re Eje inclinado respecto a la superficie de la falla: Cénica ee eIgeL Discontinuidades del macizo capitulo 3 rir mucho de otra en que las rocas enfrentadas sean duras. Esto da lugar a que la primera impresin obtenida sea excesivamente pesimista 0 demasiado positi- va. Esto acaecié al cruzar con una galeria de investigacion la Falla de Cortes, al aparecer una brecha grosera que necesité sostenimiento y que aportaba un cau- dal continuo de agua. Pensando que toda la falla se presentaria con iguales caracteristicas, al realizar los tlineles de restitucién, que también atravesaban la citada falla, se tomaron las precauciones adecuadas y se prepararon los elemen- tos de sostenimiento requeridos. Sin embargo el cruce de la falla se produjo sin enterarse y sin problema alguno: los labios de falla estaban constituidos por rocas distintas a las que aparecian en la galeria de investigacién y el comporta- miento habia sido distinto. Esto indica que los datos aportados por un dnico son- deo o galeria son puntuales y pueden dar una impresion engafiosa, que si fue de resultado feliz en el caso comentado, podria haber ocurrido de forma contraria, Por este motivo conviene tener datos diversos de la falla que se tenga que atra- vesar para tener una idea mas acertada de sus caracteristicas En general la presencia de una falla en un emplazamiento o lo largo de la traza de una obra lineal puede provocar recelo, en muchos casos injustificado. No hay que olvidar que una falla puede tener dimensiones que van desde los centimetros a los cientos de kilmetros, que puede tener un plano limpio o presentar una zona de falla de gran anchura, que su relleno puede ser minimo o de gran potencia, estar constituido por materiales sueltos o ser una formacién cementada 0 mine- ralizaciones, en algun caso de superior dureza a la roca que constituyen los labios. Por ello no deben sacarse consecuencias a priori ni generalizar acerca de la influencia de una falla sobre una estructura. Solamente en base a un estudio pro- fundo y detallado del accidente es cuando pueden obtenerse conclusiones, No debe olvidarse que la problematica de una falla no puede aislarse: hay que tener en cuenta que la presencia de fracturaci6n, la estructura y el tipo de los materia~ les pétreos condicionan de forma sustancial el comportamiento de una falla. La influencia de una falla de sobre una estructura puede considerarse doble: una directa, derivada de su presencia en el emplazamiento y otra indi- recta resultante de la accién de terremotos generados en una falla activa, En términos generales una falla representa una zona de debilidad en el macizo, lo cual implica una serie variada de problemas: un posible cambio del tipo litoldgico y un camino para filtraciones o surgencias de agua. En una cimentacién una falla, caso de presentar un potente relleno bre- chitico competente 0 una ancha zona de falla, implica una area de peor 119 capitaig’a Geologia aplicada a laingenieria civil calidad en el cimiento. Se debe o bien puentear o bien sanear cubriendo con hormigén y una malla. Si el relleno esta bien cementado no sera necesario realizar esa operacidn. Si se trata de la cimentacién de una presa habria que asegurarse de que la falla no es vehiculo de filtraciones. En caso afirmativo deberd inyectarse la zona afectada por la discontinuidad hasta una profun- didad que asegure al menos que el gradiente hirdulico de una posible fil- tracién hace que ésta se minima o de un caudal sin importancia, siempre y cuando la circulacién no tienda a agrandar el conducto. Esta labor, en el caso de una presa que necesite una pantalla de impermeabilizacion, puede hacerse al realizarla pero teniendo la precaucién de intensificar el trata- miento en la zona de falla. Por lo general, la presencia de una falla vertical en una cimentacién, salvo que presente un relleno de muy mala calidad y gran anchura o se trate de un apoyo puntual, no suele implicar un grave problema, si se procede de la forma descrita. La mala prensa que tiene este tipo de accidentes suele motivar que se tomen pre- cauciones exageradas, No deben confundirse con el relleno la zona de los labios, que puede presentarse bastante rota, lo que podria dar lugar al equivoco. Mayor incidencia tiene la presencia de una falla en la excavacién de una talud o en los estribos de una presa, ya que puede dar lugar a cufas inesta- bles que necesitardn ciertas correcciones a base de anclajes, cubriccién con gunita, 0 incluso eliminacién. En una obra subterrénea, si ésta atraviesa una falla los problemas que se pro- duzcan dependeran de la importancia de la discontinuidad. Evidentemente influ- yen sobremanera la forma de ctuzarla, es decir, el ngulo que formen la direccién de la falla y el eje de la estructura. La brecha y los labios mas 0 menos fractura- dos representan zonas de mayor debilidad que requeriran un tratamiento de excavacién mas delicado que otros tramos y evidentemente revestimientos espe- ciales. Suele ser corriente el uso de cerchas ya que los bulones pueden trabajar mal si el relleno es muy brechitico 0 de material arcillo-arenoso, Cuando las investigaciones han detectado una zona de falla importante, con un relleno muy fragmentado y presencia de agua abundante ligada a la falla, es recomendable que el frente de excavacién vaya precedido por un taladro de investigacién que sobrepase generosamente el avance que se realice. Hay que tener en cuenta que por muy bien estudiado que esté un acci- dente siempre puede deparar sorpresas. Conviene no olvidar que los retrasos 120 Discontinuidades del macizo ‘capituia 3 y accidentes que pueden producirse por falta de previsién justifican sobrada- mente los gastos de investigacién detallada y la realizacidn de un sondeo en cabeza, Por lo general, el cruce de una zona de falla obliga a una seccién algo mayor que la necesaria, tanto para colocar los revestimientos, (cerchas, ani- llos de hormigén, etc.), como para prever las fuertes convergencias que pue- den producirse disminuyendo notablemente la seccién tedrica. Los procedi- mientos para atravesar la zona de falla son los usualmente utilizados en las zonas de roca alterada. Uno corriente y suficientemente conocido es el de atacar el frente en bataches usando alguno de los métodos convencionales. El precorte armado consiste en situar varios redondos casi paralelos al eje en la zona de boveda por encima de la seccidn tedrica (en realidad algo diver- gentes para poder prolongar el procedimiento). Esto crea un “paraguas” de proteccién en la parte alta de la excavacién que permite un avance seguro. En la figura 3.42 se esquematiza el procedimiento. Fig, 3.42 Procedimiento de precorte armado. Cuando el frente de excavacién ha llegado hasta la zona de falla y el esta- do en que ésta se encuentra ¢s tal que impide el avance, puede recurrirse a una galeria lateral de pequefia seccidn que permite el ataque a la zona de boveda. Una vez conseguido el refuerzo de esa zona se puede continuar el avance. En la figura 3.43 se indica la forma de proceder. En ocasiones habra que recurrir a tratar toda 1a zona de falla mediante inyecciones. Previamente convendra drenar el area sometida a inyeccién mediante taladros miltiples de diametro 40-60 mm., procediendo posterior- mente a la inyeccién segiin se ve en la figura 3.44. 121 Geologia aplicada a laingenieria civil [-GALERIA LATERAL | auxiviar Fig. 3.43. Procedimiento de avance mediante galeria lateral. FRENTE FSeiGa/ oF ecoNGCOMENTO Fig. 3.44 Cruce de una zona de falla mediante drenaje e inyeccién. Mas sofisticado es el procedimiento, del que se hablara en otro apartado, de congelar la zona de falla siempre que exista agua en el terreno, Excepcio- nalmente puede desviarse la traza o variar la situacion de la excavacion, aun- que tal opcién suele tomarse como recurso final. Son interesantes los casos expuestos por Marin (1978)(34), Bruni (1978)(35). Cualquiera que sea el procedimiento empleado, acciones de caracter general como el avanzar con un taladro piloto o drenar totalmente o rebajando ligera- mente la capa freatica, son actuaciones que mejoran notablemente el rendimien- to de la excavacién. Los abundantes ejemplos que se encuentran en [a literatura sobre el tema ponen de relieve los importantes retrasos que pueden sufrir las exca- vaciones al encontrar zonas de falla. No existe receta para aplicar los procedi- mientos someramente expuestos. Cada caso habra que ser estudiado atentamen- 122 Discontinuidades del macizo te aplicando el método mas conveniente, que no tiene por que ser el mas costoso 0 el mas sofisticado, pues muchas veces los recursos con que se cuentan son limi- tados. Una obra subterranea, aunque no se vea afectada directamente por una falla, puede verse influida por su proximidad. No debe olvidarse que una falla es una zona descomprimida cercana a la apertura realizada, en la cual los tra bajos de extraccién dan lugar a también descompresiones. La suma de ambos efectos provoca desprendimientos y sobreanchos cuya posicién en la excava- cién dependerd de la situacién relativa estructura-falla. En la figura 3.45 se esquematizan algunos casos. POSIBLE POSIBLE DESPRENOIMENTO. DESPRENDIMIENTO, y Oy - - Fig. 3.45 Influencia de la falla sobre una excavacién subterranca. No siempre una falla influye negativamente en una obra. En ocasiones su presencia puede ser provechosa. Tal es el caso de la caverna del aprovecha- miento hidroeléctrico Cortes-La Muela en el rio Jicar. El macizo, constituido por calizas, calizas margosas y margas era permeable, lo que obligaba a llevar la central subterrdnea hacia el interior del macizo lo més alejada posible del embalse para evitar las filtraciones 0 al menos alargar lo mas posible su reco- rrido. Entre el emplazamiento de la caverna y el embalse existia una falla con unos 200m. de desplazamiento segiin el plano de rotura (ver la figura 3.38). Al proceder a su investigacién mediante sondeos mecanicos inclinados, se observé que por ellos surgia agua a presién una vez cruzada, lo que demos- traba que actuaba como una pantalla impermeable reteniendo las aguas del interior del macizo. Aprovechando esta circunstancia se pudo acercar la cen- tral al embalse, lo que acortaba las galerias de acceso y toma, a la vez que evitaba otros problemas de indole geolégico. (Navalén et alt, 1979)(36)(Nava- lon, 1986)(37). La figura 3.46 muestra un esquema del emplazamiento de la central. De puntos figuran los sondeos y galeria de investigacién 123 Ge logia aplicada a laingenieria civil Fig, 3.46 Corte mostrando la estructura geoldgica en la Central de Cortes-La Muela, También, como ya se ha dicho al hablar de fracturacién, la zona brechifi- cada, tanto del relleno como de los labios, puede ser aprovechada para ta obtencién de drido, haciendo la extraccién incluso sin necesidad de explosi- vo, siempre que el material no esté contaminado, lo que obligard a un inten- so lavado. La tremenda prevencién existente respecto a la presencia de una falla en un emplazamiento esta justificada en cierta medida, pues alguna de las grandes catastrofes ocurridas estan ligadas a la presencia de fallas, tales es el caso de la presa de Malpasset. Aunque alguno de estos hechos resultan imprevisibles, una investigacion, detallada puede dar la verdadera dimension del accidente tecténico y cual puede ser su influencia, evitando colocar una estructura en zonas peligrosas. 3.3.3 Fallas y terremotos Otra forma de influir una falla sobre una estructura son los terremotos. Ya se indicé al hablar de placas tectdnicas cémo en sus bordes se producian terremotos debidos a la friccién existente entre ellas. Asi, las areas de gran sismicidad existentes en la Tierra estan ligadas a las zonas de subduccién y a tas dorsales ocednicas como se muestra en la figura .47 tomada de Bolt(38). Por lo que se refiere a la Espafia Peninsular y su entorno, la figura 3.48 mues- tra la distribucién de terremotos. 124 Discontinuidades del macizo capita’ 3 Fig, 3.47 Zonas de sismicidad relacionadas con los bordes de las placas. Tomado de Bolt. 1981(38) Fig, 3.48 Sismicidad del area Ibero-Mogrebi entre 1920 y 1980. (Tomado de Mezcua et alt, 1991, p. 22) No todos los terremotos estan ligados a las grandes lineas de fracturacién. En muchos casos son debidos a movimientos de fallas de menor importancia, algunas relacionadas con los bordes de placa, con hundimientos provocados por disoluciones en zonas diapiricas de yesos y sales 0 con grandes desliza- mientos de ladera. Otros son debidos a acciones del hombre, como los hundi- mientos en minas, 0 la explosiones en canteras 0 en ensayos nucleares. Sin 125 Gpaiey Geologia aplicada a laingenieria civil embargo, los mas numerosos, persistentes ¢ importantes son los de caracter tecténico, que serd en los que se centraran los parrafos que siguen. El terremoto se produce por la liberacién brusca de la energia acumulada en una falla sometida a tensiones. En el momento de desplazarse los labios de la falla, al superar las resistencias que impide el movimiento, se produce un auténtico "mazazo” que libera energia en forma de calor y ondas elisticas. Estas tiltimas son las causantes del terremoto. Las caracteristicas de un terremoto que se mencionan con mas frecuencia en los informes sobre sismicidad, que conviene conocer, estan definidas en la tabla 3.10. Tabla 3.10 Caracteristicas de un terremoto ‘Aceleracion sismica. Aceleracion del movimiento del terreno producto por las] ondas sismicas generadas por un terremoto Epicentro. Proyeccién del hipocentro sobre la superficie terrestre Hipocentro. Punto del interior de la corteza terresire donde se produce el terremoto. |Intensidad sismica. Nimero escalado que indica los dafios o efectos de un terremoto en un lugar determinado sobre las personas, estructuras y terreno. La escala intemacional utiizada para meditia es la MSK. Algunos paises utiizan la Mercalli modificada algo distinta que la anterior. Las escalas de intensidad se expresan en nimeros romanos, del | al Xil, sin decimales. Isosista. Linea que une en un plano puntos de igual intensidad sismica, Magnitud. Cuantificacdn de la energia liberada por un terremoto, basada en la medida instrumental de la amplitud de las ondas sismicas, exstiedo diferentes escalas de ella. La més utiizada es la de Richter. Las escalas de magnitud se expresan en niimeros rabes pudiendo tener un decimal | Profundidad focal. Profundidad ala que se produce el teemoto. Riesgo sismico. Nimero esperado de vidas perdidas, personas herdas, dafios @ la propiedad y alteracién de la actividad econémica debides a la ocurrencia de un terremoto. La sismicidad que puede afectar a un emplazamiento obliga al andlisis de los terremotos que se han producido en la regidn circundante y de las fallas consideradas activas. Diversos autores han definido la falla activa (Cluff y 126 Discontinuidades del macizo ‘capitulo 3 Brogan, 1974)(39). La Nuclear Regulatory Commission de E.E.U.U: (1978)(40) supone que una falla es activa cuando: - Se ha movido al menos una vez én 35.000 afios o mas de una vez en los pasados 500.00 afios. = Cuando instrumentalmente se ha determinado macrosismicidad ligada a ella. - Cuando esta ligada a una falla activa y razonablemente puede suponer- se que el movimiento de ésta implicaria el de la que nos ocupa. Las cifras que figuran en la definicién pueden parecer extrafias y exagera- das, pero son los limites a que pueden determinarse edades absolutas median- te el empleo de isdtopos (Curtis, 1981)(41) y apoyandose en los cambios hasta ahora conocidos que ha sufrido el polo magnético terrestre. La investigacion de una falla activa puede realizarse de formas muy diversas, apoyandose en datos estratigraficos, rasgos fisiograficos, 0 con métodos geo- cronoldgicos como los sefialados en el parrafo anterior, realizados sobre el relle- no de la falla. (Saenz Ridruejo et alt, 1978)(42), (Cluff y Brogan, 1974)(43). La actual norma sismorresistente, NCS-94, de la que se ha hablado en el capitulo 1, de obligado cumplimiento, esta muy desarrollada con respecto a la edificacién pero no a las construcciones propias de la ingenieria civil, aun- que las afecta todo lo dicho en el capitulo 2 de informacién sismica. La norma clasifica las construcciones en de moderada importancia, normal importancia y especial importancia, y en estas ultimas pueden incluirse prac- ticamente todas las realizaciones de ingenieria civil. No es obligatoria la apli- cacion de la norma en las primeras y en el resto cuando la acelaracion sismi- ca de calculo sea inferior a 0,06g, siendo g la aceleracién de la gravedad. La norma muestra peligrosidad sismica de cada zona de Espafia mediante un mapa donde se sefialan tres zonas en funcién del valor de la aceleracion sismica basica, que puede consultarse en la figura 3.49, y un listado de pobla~ clones que proporcionan dos factores: el primero ap = aceleracién sismica basica que define como " un valor caracteristico de la aceleracién horizontal de la super- ficie del terreno, correspondiente a un periodo de retorno de 500 afios" (44). Esta 127 capitulo 3 Geologia aplicada a laingenieria civil Want Fig, 3.49 Mapa de Peligrosidad Sismica para un periodo de retorno de 1000 afos. (Tomado de IGN, 1991). relacionada con la intensidad (MSK) del terremoto de la forma siguiente: Jog,9@ = 0,30103 I - 0,2321 (a, en cm/s?), El segundo K = coeficiente de contribucién “que tiene en cuenta la influencia en la peligrosidad sismica de cada punto de los distintos terremotos considerados en el calculo de la misma". El mapa mencionado marca tres zonas de peligrosidad sismica " aylg < 0,04 2° 0,04