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PI|\IIX?UCADO

EL MUNDO DE LO EXTRAÑO,INSOLITO

Y MISTEB,IOSO

Publicado por Editorial Delta, S.A.-Barcelona y comercializado en exclusiva por

Distribuidora Olimpia, S.A. - Barcelona

Vol. lV - Fasc. 40

Director:

.Jefe de Redacción:

José Mas Godayol

Gerardo Romero

Coordinacióneditorial: GloriaGutiérrez

Redactores y colaboradores:

Prof. A. J, Ellison, Dr. J. Allen Hynek, Brian lnglis, Colin Wilson, Beatriz Podestá, José Lorman.

Para la edición inglesa:

Editorial Director:

Editor:

Brian lnnes

Peter Brookesmith

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Editorial Manager:

Asesor para la edición española: Julio Peradejordi

Realización gráfica:

Luis F. Balaguer, con la ayuda de C. Esteruelas llustración: Orbis. Atlas y agencias Bedacción y administración:

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LO INEXPLICADO, EL MUNDO DE LO EXTRAÑO, INSÓLITO Y

MISTERIOSO se publica en forma de 120 fascículos de apari-

ción semanal, encuadernables en diez volúmenes. Cada fascícu- lo consta de 20 páginas interiores y sus correspondientes cubier- tas. Con el fascículo que completa cada uno de los diez volúme- nes de que se compone la obra, se pondrán a la venta las tapas

para su encuadernación. Además, coleccionando la tercera y cuarta páginas de cubierta, se obtendrá un interesante dossier sobre |os MAESTROS DE LO INSÓLITO.

El editor se reserva el derecho de modificar el precio de venta del

fascículo en el transcurso de la obra, si las circunstancias del

mercado así lo exigieran.

Los fascículos atrasados podrán ser adquiridos, sin incremento

alguno en el precio de venta, en todos los quioscos y librerías.

c 1980 Orbis Publishing

Ltd. London

O 1981 Editorial Delta. S.A. Barcelona

ISBN: 84-85822-35-8 (tomo) 84-85822-1 5-3

(obra complefa) 84-85822-1 6-1 (fascículo) Depósito legal: B-1263/1 982

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Tecfa, S.A. Pedro lV, 160 - Barcelona-S

lmpresión:

Cayfosa, Santa Perpétua de Mogoda (Barcelona) 16826

lmpreso en España - Printed in Spain junto 1982

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todas sus sucursales en el interior del país.

TECN()L()GíN OVruI

Un ingeniero aficionado residente en Antequera (Málaga, España) patentó, en 1978, una máquina-OVNI para viajar por el espacio.

SALTOS EN EL TIEMPO

Dos mujeres que veraneaban cerca de

Dieppe (Normandía) en 1951, oyeron con toda claridad el ruido inequívoco del ataque que los Aliados habían lanzado

contra aquella localidad

en 1942.

fascículo

MISTERI()S DE EGIPTO

La sobrecogedora grandeza de las pirámides suscita todavía las dos eternas preguntas: ¿cómo y por qué fueron construidas?

ESTIGMATIZAD()S

¿Cuál

es el mecanismo que permite a los

estigmatizados "révivir" la pasión de

Cristo?

EXPL()S!ÓN DE TUNGUSKA

La enorme explosión que en 1908 devastó una amplia zona

Foio cubreña: Biblioteca de Catalunya-Barceiona

de Siberia, ¿fue una explosión nuclear nuclear?

antes de la era

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Las predecesorasdg'los objeios volantes,no'' :'

identificados de hoy.fueron misteriosas «áeronaves» que aparecían con gran frecuencia a fines del,siglo xrx,'Hay,,:

qu¡eñ sugiere que esas naves

posteriores

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algunos OVNIS l

"

eran creaciones de pioneros de la aviación,

LA§ EXPLICACIONES. ACERCA de ios ob.Jetos vo-

lantes no identificados son numerosas y varia-

das,' En épqcas, pasadas han sido' considerados

iisitantes o-,señales sobrenaturales. divinos o dernoniacos. En nuesfra,edad tecnológica se ¡upoq§, que. son visitante;r de lejanas eiviliza- c-io¡,es,{el espacio;.v¡4¡qrc. en.el tiqmpo o emi- sário§,{e:serés que habitan e¡:el inte¡io¡ dela

Tier.ra,.'Q.¡li€ngs@§esperqn,de'

hallar pruebas

p,ara esta--njetU¡ag:qo§pqchan que lcs OV- NI§ puedelt,§er,form¿s;entales,¿readas,por

quienes logpercibqn,o ¡ssultad-o de,manipula'

eionqs,déla'psiiólqgía-,de,.r¡r4sis.r,Los:cienÍfi.

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naturaliss rq'al'l.i,tr1e,ip. tttáito§,,éraé¡o.¡iáves :cón-

Arriba: una aeronave no rígida , :

construida por Santos Dumont en

Francia; afinales desiglo, ' Estados Unidos no'eÍi§iía nada r

tan avanzado como esto, al

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A la derecha: un obieto volante visto en California en 1896, tal como apareció en un periódico Iocal. Los testigos vieron un cuerpo oscuro sobre una luz brillante que parecía descender (foto Mary Evans P.L.).

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veneioñales¡ PéIo cuando,los portavocés mili-

tare.s' cornentán,el:,fenómeno, siernpre ex-

. c-luyen: la'posibilidad' de

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'tryldas.aqul , e-n la.Tierto:

Las primeras observaciones «mo:demas» de

OVNIS fueron las .«aeronavesl misteriosas>>

,que

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,

miles de personas,vieron en l-os'Estados

noviémbfe de 1896,y mayo de

'Unidos'entre

1897,' F.n aquella. épgca;,los inventores euro-

que sus

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'pecs,estaban lnucho rmás,adelantados

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mucho rn4s. que flo-

:roiavé.que

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'tar,inúlilmente .en el ai¡e, El,p-rimer d.iiigible

C,alifgraia Arrow, de Tltómáq Baldwin-

lno' volé

En-conseeüencia- las,mis.

teriosas aeronaves de 1896 y 1897 parecían en:

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tonces tan inexplicables y::terribles como-'los

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OVNIS en la actualidad l

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significalivo,que la§, aeronayes m.is.

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de puro y movidas por un motor que estaba

conectado con una hélice

;

en una palabra,

eran exactamente como las que volaron des-

pués. Y eran tripuladas por seres humanos, no por criaturas de otro mundo.

Aterrizaje en una pradera

El Post de Houston (Texas) del 21 de abril de

1897 publicó un relato del primer incidente

con Wilson. Había ocurrido en Beaumont dos días antes, cuando J. B. Ligon, representante

local de las cervecerías Magnolia, y su hijo,

vieron unas luces en la pradera de un vecino, a pocos cientos de metros de distancia. Fueron a

investigar y se encontraron con cuatro hom-

bres, de

ro», que ninguno de los testigos pudo ver con

claridad. Uno de los hombres pidió a Ligon un

cubo de agua. Ligon se lo dio y el hombre se

presentó como «el señor Wilson». Después

dijo a Ligon que é1 y sus amigos estaban viajando en una máquina volante, que habían

hecho una excursión «por el Golfo» y que aho-

ra regresaban al «tranquilo pueblecito de Io-

wa» donde se había construido esa aeronave y otras cuatro más. Interrogado, Wilson explicó que las alas de la nave eran propulsadas por electricidad. Después, él y sus amigos volvie- ron a la cabina de pasajeros, en la parte infe-

rior de la nave, y Ligon y su hijo los vieron

ascender y alejarse.

Al día siguien te, 20 de abril, el sheriff H. W .

Baylor, de Uvalde, también en Texas, fue a

investigar luces y voces extrañas detrás de su casa. Encontró una aeronave y tres hombres;

uno de ellos dijo que era Wilson, de Goshen (Nueva York), y preguntó por-.un tal Akers,

antiguo sheriff del condado de Zavalia, dicien-

pie junto a un «objeto grande y oscu-

Arriba: a principios de siglo la concepción de los transportes aéreos todavía estaba dominada por la imagen de la aeronave. Aquíel artista imaginó una nave acorazada del año 2000, colgada de una vulnerable bolsa de gas, batallando con aeroplanos y barcos (foto Mary Evans P.L.).

Abalo: uno de los aeroplanos sin piloto de Samuel Pierpont Langley; era impulsado por un pequeño motor de petróleo. Algunos de sus modelos funcionaron, pero en 1 903 dos de sus aviones se estrellaron (foto Mary Evans P.L.).

do que le había conocido en Fort Worth en 1877 v que deseaba verle de nuevo. El sheriff

Baylor, sorprendido, replicó que Akers estaba

en Eagle Pass, y Wilson, al parecer desilusio-

nado, pidió que Baylor le transmitiera sus sa-

ludos la próxima vez que le visitara. Los hom- bres de la aeronave pidieron agua y rogaron

que su visita no se hiciera pública. Después

treparon a la barquilla, <<sus grandes alas y

ventiladores se pusieron en movimiento y se

alejó hacia e1 norte, en dirección a San Ange- lo.» Un empleado del condado también afirmó haber visto la aeronave mientras se alejaba.

Dos días más tarde, en Josserand, Texas, un

.zumbido, despertó a un granjero, Frank Ni-

chols, quien miró por la ventana y vio «luces

brillantes que surgían de un enorme bajel de

extrañas proporciones» en su campo de maí2. Nichols salió a investigar, pero antes de llegar adonde estaba el objeto se le acercaron dos

hombres preguntando si podían sacar agua de su pozo. Nichols asintió y los hombres le invi-

taron a que viera la aeronave. Observó que

había entre seis y ocho tripulantes. Uno de

ellos le dijo que la fuerza moftiz de la nave era

«electricidad muy condensada», y que era uno de los cinco ejemplares que habían sido cons- truidos en <<un pueblecito de Iowa», con el res- paldo de una gran compañía de Nueva York.

Al día siguiente,23 de abril, testigos descri- tos por el Post como «personas responsables», informaron que una aeronave había descendi-

do cerca de su casa en Kountze, Texas, y que

dos de los ocupantes habían dicho llamarse

Jackson y

Wilson.

El 27 de abril, el Daily l{ews de Galveston

publicó una carta de C. C. Akers, quien decía

haber conocido en Fort Worth a un señor lla- mado Wilson, de Nueva York, y que.era una persona «con buena cabeza para la mecánica, que estaba trabajando en la navegación aérea y en algo que iba a sorprender al mundo».

Avistamiento en Deadwood

Poco despué s, el Post de Houston informó que

en Deadwood (Texas),

un granjero llamado

H. C. Lagrone había oído a su caballo corco- vear, como si estuviera muy nervioso. Al salir,

vio una luz que giraba sobre los campos cerca-

nos e iluminaba toda la zona antes de descen- der y aterrizar en uno de los campos. Mientras

se dirigía hacia allí, Lagrone encontró a una

tripulación de cinco hombres, tres de los cua- les hablaron con él mientras los otros llenaban de agua unas bolsas de goma. Los hombres contaron a Lagrone que su aeronave era una de las cinco que habían volado recientemente por el país, que ésta era la misma que había aterrizado en Beaumont y que todas ellas ha- bían sido construidas en <(un pueblo del inte-

rior de Illinois» (que tiene frontera

No quisieron decir nada más porque todavía

no habían patentado su máquina.

con lowa).

En mayo no se produjeron más observacio-

nes de naves misteriosas.

ellas? ¿Acaso esas aeronaves habían sido fi-

¿Qué

había detrás de

El ingeniero alemán Otto Lilienthal, volando en uno de sus planeadores biplanos. Lilienthal fue el primer ¡nventor que construyó e hizo volar con éxito aeronaves controlables. Las dirigía impulsando su cuerpo colgante hacia uno u otro lado, mecanismo parecido al que rige la técnica del vuelo libre, del que Lilienthal se puede considerar precursor y que se ha popular¡zado tanto en la última década. Murió en un acc¡dente de aviación en 1896. Su éxito inspiró a otros pioneros, incluidos los hermanos Wright (foto Museo de Ciencias-Londres).

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La oleada norteamericana de aeronaves

misteriosas empezó en noviembre de

1896, cuando los habitantes de Sacramen-

to (California) observaron una

luz que se

movía por el cielo nocturno. Dentio del mismo mes se produjeron observaciones

parecidas en toda California, y algunas

más al norte, en el estado de Wáshilgton

y en Canadá.

forma oscura por

debajo de la luz: tenía forma

de puro, de

barril o de huevo. El movimienio de la

aeronave era siempre lento; sugería una

A veces se veía una

nave impulsada por el viento.

Algunos pe-

riódicos nombraron a los inventóres que,

según suponían, podrían ser

responsaúes.

Otros lanzaron 1a idea de que las aerona-

ves eran visitantes de Mar1e. Ocasional- mente, se vio alguna aeronave en tierra;

OVNIS terrestres

nanciadas por una poderosa compañía de Nue- va York y construidas secretamente en las ex-

tensiones solitarias de Iowa o Illinois? Ciertamente, es posible. A fines de los años 1890, numerosos inventores de Estados Uni-

dos obtuvieron patentes para aeronaves que planeaban construir. Pero como a la mayoría

les preocupaban enormemente las posibilida- des de robo o plagio de sus diseños, también

guardaban silencio. Sabiendo esto, muchos

americanos llegaron a creer que Wilson y sus amigos habían logrado inventar aeronaves que funcionaban. La experimentación con la aerodinámica es-

taba muy avanzada en esa época, particular-

mente en Massachusetts (zona donde hubo muchas observaciones de aeronaves misterio-

sas) y en Nueva York, ciudad de donde era

en uno de esos casos dos pastores meto-

distas vieron «un objeto inflamado>, que despegó cuando se acercaron. AI parecer, extraños seres. muy altos y calvos. inten-

taron secuestrar a dos hombres en un ca- mino rural. y después huyeron en una na-

ve en forma de puro. Al cabo de dos meses volvieron a pro- ducirse muchísimas observaciones en to-

dos Ios Estados Unidos y Canadá, hasta el

punto que, en un momento dado, cada día llegaba una docena de informes. Un ciu- dadano de Michigan informó que una voz

procedente de las nubes le había pedido

cuatro docenas de sandwiches de huevo v una jarra de café. que fueron izados hastá la invisible nave por una grúa. Esta extra-

ña e intensa oleada terminó a mediados

de 1897.

171

l"

OVNIS terrestres

oriundo Wilson. En el Instituto Tecnológico

de Massachusetts (MIT) se impartían semina- rios sobre la propulsión y el comportamiento de los fluidos, temas fundamentales en aerodi- námica. En 1896, profesores y estudiantes del MIT construyeron un túnel de viento y estaban experimentando con él para aumentar sus co-

nocimientos prácticos de aerodinámica. Wil-

haber asistido a esos cursos y des-

son podría

pués haber ido a la Universidad de Ithica, Nueva York. donde a mediados de los años

noventa era posible obtener el título de licen- ciado en aeronáutica.

Los pioneros famosos

La Universidad Cornell era famosa por sus

cursos de aerodinámica. Uno de los que dieron conferencias allí, en 1897 y 1898, fue Octave Chanute, el mundialmente famoso ingeniero. En 1896 había emulado las experiencias con

planeadores manuales del ingeniero alemán Otto Lilienthal. Los cursos abarcaban ingenie-

ría experimental, ingeniería mecánica y eléc- trica y diseño y construcción de máquinas. En-

tre los libros de texto figuraban, seguramente, Experimentos en aerodinámica (1891) del

Smithsonian Institute. los informes de sir Hi- ram Maxim acerca de sus experimentos con

máquinas, hélices y diseños de aviones (1893),

y el Aeronautical Annual, que publicaba artí- culos innovadores de los principales hombres de ciencia dedicados a la aeronáutica.

En 1896 tuvieron lugar los primeros vuelos

de las máquinas de S. P. Langley en Washing- ton. Un año después habían sido registradas numerosas patentes para otras máquinas vola- doras.

Los adelantos científicos de la última década

del siglo xIx fueron de enorme magnitud, y

sentaron las bases de la experimentación aero- náutica avanzada. Si un equipo adelantado de

hombres de ciencia estaba trabajando en se-

creto en el proyecto de una aeronave, es muy

posible que las observaciones realizadas en to-

do el país durante ese período hayan sido de

--:

Arriba: el F/yer, construido por los hermanos Wright, despega en su breve primer vuelo e inaugura una nueva época. Ese día, el 1 7 de diciembre de 1903, realizó cuatro

vuelos

-los

primeros con

motor- reconocidos por la

historia. Quizá otros inventores, trabajando en secreto, se anticiparan a los Wright y fueran los responsables de las observaciones de "aeronaves"

anteriores-

A la derecha: Louis Blériot en la máquina voladora número Xl sobre los acantilados de Dover, al culminar el vuelo sobre el Canal de la Mancha, el 25 de julio de 1909 (foto Mary Evans Picture Library).

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máquinas volantes construidas en secreto por el hombre. Nunca más se oyó hablar del misterioso se-

ñor Wilson. Pero los años siguientes vieron

progresar rápidamente la aeronáutica. En

Francia, en 1901, Santos Dumont voló en una

aeronave desde Saint-Cloud hasta Ia torre Eif- fel, y volvió en menos de 30 minutos. Dos años

después, en Kitty Hawk (Carolina del Norte), los hermanos Wright hicieron el primer vuelo

tripulado en un aparato más pesado que el ai- re, y en 1906 el norteamericano Robert God- dard ya había empezado sus experimentos de cohetería. El último día de diciembre de 1908.

Wilbur Smith voló 123 km en dos horas treinta

minutos. Siete meses después, el aviador fran- cés Louis Blériot cruzó volando el canal de la Mancha, de Calais a Dover.

Todas estas hazañas recibieron mucha publi-

cidad, pero

¿es

posible que adelantos aún

mayores tuvieran lugar de forma más discreta? Las numerosas observaciones de OVNIS a co-

mienzos del siglo xx y el veloz ritmo del desa- rrollo tecnológico sugieren que bien pudo ha- ber sido así. En 1904 el teniente de la Armada

de los Estados Unidos Frank H. Schofield

llegó a ser comandante en jefe de la

norteamericana del Pacífico- informó

oficialmente haber visto. desde la cubierta de

su barco, tres luces brillantes que viajaban en formación, se mantenían por encima de las nu-

bes y ascendían antes de desaparecer. En 1909 hubo numerosos informes acerca de aeronaves

no identificadas en Massachusetts. El 30 de

agosto de 1919, a eso de las 9 de la noche, un

objeto negro alargado voló a baja altura sobre Madison Square, en la ciudad de Nueva York, y fue observado por cientos de personas. La nafuraleza y el origen de ese objeto nunca fue- ron determinados.

-que

flota

Aviones fantasma en Escandinav¡a

En 1933 y 1934 se produjo una ola de OVNIS

en Escandinavia. Los «aviones fantasma» apa-

recían o eran oídos con frecuencia volando en condiciones «imposibles» para las aeronaves de la época. Fueron descritos como monopla- nos, generalmente de color gris. A veces resul- taba posible ver a la tripulación. Con frecuen-

cia apagaban los motores, y planeaban durante

períodos largos antes de volver a conectar el

motor

convencionales. A veces dirigían brillantes fo-

;

unahazaña improbable para aviones

cos al terreno que tenían debajo. En 1934, la Fuerza Aérea sueca comenzó

una cuidadosa búsqueda por las zonas remotas

donde eran vistos esos aviones. Veinticuatro

aviones tomaron parte en la investigación, y dos se estrellaron en el transcurso de ella. No se encontraron rastros de las bases que hubie- sen necesitado los intrusos para sus activida-

des. En 1934 un oficial sueco de alta gradua-

ción declaró a la prensa:

El estudio de estos informes demuestra

sin lugar a dudas la existencia de un trán-

sito aéreo ilegal sobre nuestras áreas mili-

tares secretas. En todos los casos se ha hecho la misma observación: no había in-

signia ni marcas de identificación en las

máquinas. (

el fenómeno por la imaginación. El pro-

Resulta imposible explicar

)

blema es: ¿quiénes son? ¿Por qué invaden

nuestro territorio aéreo?

Las mismas preguntas se planteaban en No-

ruega y Finlandia, donde también se veían

aviones desconocidos. Pero nunca se encontró

una respuesta satisfactoria. La «edad aeronáutica» maduró en unas po-

cas décadas. La aeronáutica avanzó desde los

primeros experimentos con túneles de viento,

en Massachusetts, hasta la compleja investiga-

ción sobre cohetes de Peenemünde, que llevó

a los V-2. Partiendo del principio de que la

investigación científica se parece a los icebergs décimas partes permanecen ocultas-

-nueve

surge la posibilidad de que en América o en

Sólo 40 años después del primer vuelo de los hermanos Wright, la guena aérea había progresado hasta el punto que los primeros misiles balísticos de largo alcance estaban listos para atacar c¡udades. Aquí, tres V-2 exper¡mentales en Peenemünde, el centro de investigaciones aeronáuticas de los nazis (foto Ullstein).

Europa (o en ambos continentes) se hubiesen llevado .a cabo investigaciones encaminadas a

construir máquinas mucho más poderosas y

menos ortodoxas en su diseño que las úlliza-

OVNIS terrestres

das oficialmente. Desde luego, se sabe que

desde la primera guerra mundial una parte ca- da vez mayor de la investigación tecnológica es

financiada y controlada por los gobiernos, a

quienes interesan sobre todo las aplicaciones militares de esa investigación.

¿Será posible que los ciudadanos de Estados

Unidos

y algunos países europeos hayan sido

testigos de experimentos aeronáuticos clandes- tinos de sus propios gobiernos?

El ritmo del desarrollo de la aviación se ace- leró durante la segunda guerra mundial. Avio-

nes a reacción, radares de navegaeión y detec-

ción, misiles balísticos y bombarderos de ta- maño sin precedentes aparecieron como res-

puesta a las

batientes. Y

urgentes necesidades de los com-

las observaciones de <<aviones>>

misteriosos alcanzaron a una nueva fase en los cielos alemanes.

En la página 822: platillos volantes con patente nazt.

773

En el siglo

xx, la ciencia ha convertido en realidad el alquimista; la transmutación de los elementos.

a pesar de las decisivas aportaciones

sueño del

Sin embargo,

de la física nuclear, los modernos alquimistas todavía utilizan métodos tradicionales en sus

experimentos.

rooo pan¡cÍe rREDECIR el final de la alquimia:

la evolución de la ciencia experimental duran-

te los siglos xvrrr y xrx; la labor de químicos de

la talla de Lavoisier, Priestley y Davy; la de-

mostración de la teoría atómica de Dalton, y los descubrimientos subsiguientes de una le- gión de científicos en todos los campos de la física y de la química. Y, sin embargo, la alqui-

mia no ha desaparecido.

Ciertamente, durante el siglo xx y princi-

pios del xx, los alquimistas se replegaron en

los aspectos místicos y espirituales de sus estu-

dios. Se refugiaron en el ocultismo a lo Rosa-

cruz de sociedades tales como la Golden Dawn

y la Ordo Templi Orientis (oro), que consi-

guieron combinar retazos mal digeridos de fi-

losofía oriental con la tradición mágica de la

Europa occidental. Después, en 1919, el físico británico Ernest

Rutherford anunció que había logrado la

transmutación de un elemento en otro: había

convertido nitrógeno en oxígeno. Aunque la

técnica empleada, basada en radiación de alta

energía, no tenía el menor parecido con los

procedimientos de los alquimistas, este experi- mento desmentía la insistente afirmación de la mayoría de los científicos en cuanto a la impo- sibilidad de las transmutaciones. En realidad, se sabía ya que en la naturaleza tenían lugar transmutaciones. Los elementos radiactivos se «gastan» gradualmente, al emitir radiación y producir otros elementos radiacti-

vos «hijos», que a su vez se consumen tam-

bién. Tras una serie de desgastes, se forma el

producto final: plomo. Lo que hizo Rutherford fue invertir el pro-

ceso. Había bombardeado gas nitrógeno con una radiación consistente en núcleos de movi- miento rápido procedentes del gas helio, y ha- bía producido oxígeno e hidrógeno. El experi. mento puede ser expresado simplemente en función de números atómicos (las propiedades de cada elemento vienen determinadas por su

número atómico, que es el número de proto-

nes de su núcleo):

N(7)+He(2):o(8)+H(1)

Lo que entonces se preguntó todo alquimis-

ta fue si cabía utilizar un tipo de suma similar

como guía para la conversión de plomo (82) en

oro (79). ¿,Y si había otro elemento que fuese

mejor punto de partida?

Uno de los que obtuvieron renovada inspi-

Alquimia

Al{uirnia atómica

T,os trabajos de Rutherford reforzaron la

convicción de los científicos ortodoxos en el sentido de que los métodos de los alqui- mistas jamás podrían conducir a la trans-

mutación de los elementos. Se averiguó

que el átomo posee un núcleo central con- sistente en partículas llamadas protones, con carga eléctrica positiva, y un número igual o'mayor de neutrones, carentes de

carga. Unos electrones con ligera carga

negativa orbitan alrededor del núcleo y

fijan las propiedades químicas del átomo.

6

,s

nitrógeno

El número de electrones es igual al núme-

ro de protones del núcleo, de modo que

las cargas eléctricas se equilibran. Por tanto, para transformar un elemen- to en otro es necesario cambiar el número de protones en el núcleo de cada átomo. El núcleo debe ser bombardeado con par-

tículas de movimiento rápido, ya sea para introducir protones adicionales, o para

romper el átomo a fin de que pierda pro-

tones. Actualmente, los físicos utilizan

partículas artificialmente aceleradas por

máquinas «trituradoras de átomos», e in- sisten en que los procesos químicos sólo afectan a los electrones exteriores.

oxígeno

Arriba: un moderno acelerador de partículas.

A la izquierda: Rutherford bombardeó átomos de nitrógeno (siete protones, siete electrgnes) con partículas alfa (dos protones unidos a dos neutrones), formando átomos de flúor (nueve protones, nueve neutrones). Éstos perdieron un pTotón, formando un tipo de oxígeno (ocho protones, nueve neutrones).

En la página anterior, arriba: los directores de la Société Alchimique et Astrologique de France en su laborator¡o, en 1 903. A pesar de los descubrimientos de la química y la física en el siglo xtx, la alquimia se negaba a morir. La revista que publicó esta fotografía decía:

"Convertir la astrología en una verdadera ciencia, en la que no haya lugar para la fantasía, eso es lo que predican en su

periódico, rot, 4¡"¡6¡¡¡ea" (foto

Jean-Loup Charmet).

En la página anterior, abalo: el ioven Adolf Hitler (izqu¡erda) con su jefe, Erich Ludendorff. Asociado con Franz Tausend (centro), Ludendorff creó la

Compañía 164 para "fabricar"

oro; como resultado, pudieron engrosar con 400 000 marcos las arcas del partido naz¡. Tausend instaló su laboratorio productor de oro en una cantera cerca de Munich (derecha) [fotos Robert Hunt Library, Süddeutscher Verlagl.

ración a partir de los resultados de este experi-

mento fue un trabajador de una empresa quí-

mica de Munich; tenía 36 años, y se llamaba Franz Tausend. Tenía una teoría sobre la es-

tructura de los elementos que consistía en una

peculiar mezcla entre las creencias de Pitágo- ras, quien había considerado el Universo como

una combinación de armonías musicales, y los

descubrimientos de la química moderna. Tausend había publicado un opúsculo deno- minado 180 elementos, su peso atómico y su incorporación a un sistema de períodos armó-

nicos. Creia que todo átomo tenía una fre-

cuencia de vibración característica de un ele- mento, relacionada con el peso del núcleo del átomo y con la agrupación de electrones en

aros orbitales alrededor de é1. Ulteriores in-

vestigaciones demostrarían que esta parte, al menos, de su teoría era básicamente cierta. Sin

embargo, Tausend siguió sugiriendo que la

materia podía ser «orquestada», es decir, que añadiendo la sustancia apropiada a un elemen- to, era posible cambiar su frecuencia de vibra-

ción y convertirla en la de otro elemento.

E¡ 1924, Adolf Hitler fue encarcelado por

tratar de organizar un levantamiento armado; uno de los que conspiraron con é1, el general

Erich Ludendorff, fue absuelto, y al año si- guiente se presentó a las elecciones para la

presidencia

de la República alemana. Tras su-

frir una resonante derrota ante Hindenburg,

héroe nacional, dedicó sus actividades a la re-

caudación de fondos para el partido nazi, de

reciente formación. En círculos gubernamen-

tales circulaban rumores de que un tal Tau-

send había conseguido obtener oro por trans- muta<