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EXCAVACIONES EN EL NORTE DE CHILE JUNIUS B. BIRD Conservador Emérito Departamento de Antropolog a American Museum of Natural History New York, USA MARIG A, RIVERA Editor Arqueologta Traduccion y Notas Profesor de Antropolagia Universidad de Tarapacd Arica, Chile. Bess 1988 PRESENTACION Los trabajos arqueolégicos Hevados a cabo en ef Norte de Chile por ef arquedlogo Junius Bouton Bird realizados entre los aftos 1941-1942, constituyen un aporte trascendente para fa Investigacion de esta ciencia en nuestro pais. Los resultados de tan extensa, laboriosa ¢ importante camparia se publicaron en el Volumen XXX VII, Parte 1V del Museo Americano de Historia Natural de New York en ef aio 1943, bajo et titulo *Excavaciones en et Norte de Chile*. A su obra original, Junius Bouton Bird Ie introdujo algunos aportes complemen- farios con el propésito de aclarar y enriquecer contenidos. Por su connotacién cientifica estos han sido incluidos en la presente traduccién incorporados af texto, indicdndose ello en ef pie de pagina correspondiente, La Unwersidad de Tarapacé, consciente de la importancia que para ef conoci miento de la Prehistoria de Chile tiene ta investigacion arqueolégica en general, a ta cual le otorga ‘prioridad en sus politicas de desarrolia académico, otorgé en concurso interno ef financiamiento y patrocinio de Ja presente publicacién, traduccion del académico, arquedlogo investigador, Dr. Mario A. Rivera Diaz. Esta obra, vastamente conocida en lengua inglesa, considerada un clasico de la literatura arqueolégica sud-americana, con esta traduccion, sin duda, contribuird en gran medida a una mejor comprensién de la arqueologia del Norte de Chile. INDICE COMENTARIOS DEL EDITOR EXCAVACIONES EN EL NORTE DE CHILE (Junius B. Bird) INTRODUCCION CLIMA y TOPOGRAFIA EXCAVACIONES EN LOS ALREDEDORES DE ARICA AZAPA ISLA ALACRAN PLAYA MILLER. CEMENTERIO LOS GENTILES CEMENTERIO PLAYA DE LOS GRINGOS EXCAVACIONES EN QUIANI EXCAVACIONES EN PUNTA PICHALO EXCAVACIONES EN TALTAL CULTURA DIAGUITA, COQUIMBO y LA SERENA CONCLUSIONES . BIBLIOGRAFIA . . - APENDICE La Problematica Arqueoldégica Actual en el Norte de Chile Espacio y Tiempo. (Mario A. Rivera) Pagina 5 9 9 12 15 15 18 18 44 45 60 80 106 126 130 138 141 COMENTARIOS DEL EDITOR Lo idea de fograr una traduccibn de “Excavaciones del Norte de Chile” de /.B. Bird, que a la vez significara un aporte para Ja literatura arqueolégica en espanol ha estado flotando en el ambiente por mds de 20 aftos. Diversos investigadores se han sentide atraidos y hasta cierto punto, comprometidos, en esta tarea. Sin embargo, slo después de tanto tiempo, tenemos por fin la versién en espanol que esperamos pueda estar al alcance de! arquedlogo investigador, del estudiante, de los Centros de Investigacion, bibliotecas y centros de consultas. “Excavaciones en ef Norte de Chile” se ha transformado en una obra de consulta obligada y mécesaria por cuanto representa el primer trabajo estratigrafico y comparativo de diversos sitios arqueologicos del Norte de Chile. Ademés, Bird presenta un panorama comprehensive de la situacién del desarrollo cultural hacia la década del 40 en ef Norte de Chile y, con su experiencia de otros lugares de paises vecinos, relaciona y ubica estos eventos dentro de la situacién del desarrotlo cultural andino meridional. Sélo en las altimos anos de vida de Junius Bouton Bird tuve el privilegio de asumir ta tarea de traducir y editar la obra ‘de Bird, obteniendo de 61 la autorizacion correspondiente, no sin antes advertir de fa necesidad que informacion tan necesaria estuviera al alcance de investigadores y estudiantes de habla hispana. Pero solamente después de su Fallecimiento y por especial encargo del Comité Junius B. Bird de! Museo Americano de Historia Natural de New York @s gue asumi oficielmente ta resportsa~ bilidad de sacar adelante este trabajo. La idea original del Comité era realizar una traduccién fo mds fiel posible al original en inglés, fo que esperamos cumplir a través de Ja presente entrega. La obra se completa con un apéndice, sobre ta “Problemdtica Arqueologica Actual en el Norte de Chile: Espacio y Tiempo” que contiene una vision mds reciente de la situacién arqueolégica del Norte dé Chile y ha sido escrita por quien edita y traduce esta obro. A través de este corto ensayo, queda de manifiesto la vigencia de muchos de los problemas, producto de tos andtisis efectuadds por funius, su apreciacién de fa problematica ‘cireundante, asi como su interpretacién cronolégica culturales que permanecen corrio hitos importantes en fa consideracién de los nuevos trabajos arqueolégicos. Creo que et deseo original del Comité J.B. Bird se ha mantenido en el sentido que esta version refleja en toda su magnitud ta completa obra realizada por Junius Bird. Cortes estratigraticos, andlisis textiles, andlisis distribucionales, andlisis comparativos, Cronolégicos, estudios ecalégicos, geolégicos v climatolégicos fueran parte de ta variedad de especialidades por los que tanto interés y dedicacién mostré. Agregado a ello todo el enorme esfuerzo que significé el trabajo de terreno en un momento tan dificil [pot N3 TWLTVIN3 OGNWAWOXE Calg “8 SANA as El amplio trabajo desarrollado por Junius 8. Bird en ta costa Norte de Chile se enmorcé en ei Programa del Instituto de Investigaciones Andinas, que también se extendiera a /a costa y sierra del Pert, La serie de vicisitudes y anécdotas, muchas de las cuales solia narrar ejemplarmente nuestro buen amigo Junius en noches interminables, en une époce en que fa sityacién mundial era excepcionalmente conflictiva, hicieron de la reatizacién de este trabajo una tarea inconmensurable, Hena de obstdculos por salvar, y de dificultades que superar, Pero Ia conviccién clentifica a toda prueba de Bird, asi como Ja compaiifa perfecta de Peggy, fograron transformar en exitosa una camparia que se inscribiria como un hito importante en la historia de la investigacion cientitica antropolégica en esta parte del continente. Junius, Peggy y sus hijos, salieron de New Yark el 6 de Junio de 1941, en barco, hacia Pera, para desembarcar en El Callao el 18 del misma mes. Entre el 18 de Junio ¥ el 17 de julio estuvieron en Lima con William Duncan Strong y Gordon R. Willey realizando trabajos preparotorios para ia empresa del Norte de Chile, El 17 de Julioa ordo del barco “Santa Lucia’ salieron de EI Callao, para desembarcar en Arica af atardecer del dia 19 de Julio. A partir de ese momento y hasta el 7 de octubre Junius Bird trabajé en Arica, a excepcién del periodo entre el 8 al 22 de Agosto en que viajé a Iquique y Pisagua para conocer los trabajos de Anker Nielsen. Del 8 de Octubre al 30 Ge Noviembre trabajé en Pisagua, fundamentalmente en Punta Pichalo y en Junin, Del 7 al 12 de Diciembre regresé nuevamente o Iguique para conocer de cerca los trabajos de Nielen ent Alto Molle. Del 13 al 23 de Diciembre realizé prospecciones en Antofagasta, Punta Jorge, Caleta Abtao y Mejillones. Del 25 de Diciembre at 10 de Febrero de 1942 realiz6 trabajos en Taltal v alrededores, despues de lo cual, vias mas aj sur. Se establecié en La Serena entre el 13 y 18/de Febrero y hasta ef 18 de Marzo acampé en La Herradura, en Coquimbo. Realizé una intensa prospeccién al sector comprendido entre Punta Teatinos hasta Lengua de Vaca FI 22 de Marzo tego ¢ Santiago con ef objeto dé integrarse a estudiar material proveniente de trabajos arqueolégicos en el Norte de Chile, especialmente ef material de Max Uhle de Arica, Pisagua y Taltal, En Ia realizacién de este trabajo, que realmente ha constituide una ensenanza para mi, quisiera agradecer la voluntad, interés y dedicacién de Margaret Mc Kelvy Bird, nuestra querida Pegay, que con liderazgo éjemplar nos sehald siempre ta necesidad € importancia de esta tarea. Jgwalmente estimulante ha sido la colaboracién de Bérbara Conklin, Craig Morris, Robert, Larry y Tom Bird, John Hyslop, Peter Kvietok. En la tarea de traducir, conté invariablemente con la colaboracién de Ximeno Gamer y de Jéssica Penailillo, Laura Droguert, Gladys Catipa y Rosa Elena Ortiz en ef trabajo mecanogratico, y en el trabajo artistico de dibujos y planos, de Nicholas Amorosi, del Museo Americano de Mistoria Natural de New York. Mario A. Rivera Diaz Arquedlogo Investigador Universidad de Tarapaca Arica - Chile Septiembre, 1987 = Pisagua so | PERE RS © \quique “s f LP ( i 1 4 a Taltal 4 Fig. 1: Mapa del Norte de Chile ubieanao os sitios, ete EXCAVACIONES EN EL NORTE DE CHILE Junius D. Bird. INTRODUCCION Las excavaciones de las que aqui se informa, fueron patrocinadas y financiadas por el Instituto de Investigaciones Andinas, como una unidad en su programa de América del Sur y México y llevadas a cabo bajo los auspicios de la Oficina del Coordinador de Asuntos Interamericanos con la direccién det Doctor Duncan Strong. El plan proyectado inicialmente. consistia en hacer estudios estratigraficos en dreas distantes de Chile desde la frontera sur peruana hasta Concepeisn, cubriendo una distancia de unas 1.300 millas (2,000 kms). Sin embargo, cuando se obtuvieron muestras de los antiguos conchales—basureros estas representaron una cantidad escasa de material de estudio, y fue ecesario madiicar este plan, Para obtener conclusiones mas confiables fue aconsejable realizar tests de pruebas én cada sitio; por consiguiente, el verdadero trabajo en tev¥ena se concreté al area entre la frontera peruana y Coguimbo. ‘Al -concluir el trabajo de campo, nos queda una deuda de gratitud para con muchas personas, tanto empleados oficiales como ciudadanos particulares, quienes con su espontine2 benevolencia, buena voluntad y cooperacién ayudaron considerablemente en ocasiones diversas a Hevar a cabo el proyecto, Cualquier expresin de nuestra apreciacién por la ayuda prestada, no alcanza a manifestar Jo que sentimoas, Estamos especialmente agradecidos al Dr. Ricardo Latcham, Director del Museo Nacional de Historia Natural de Chile, cuyos largos arios de estudios de la arqueologia chilena lo han convertida en una autoridad en la materia. No solo nos dio su aprobacién oficial y buenos consejos, sino que nos dedics mucho de su tiempo con gran interés en un momento que lo afectaba una severa enfermedad. Ademas, el Dr. Latcham nos facilité espacio en ef Museo Nacional para el estudio y almacenaie de nuestras colecciones. $i puestras abservaciones y datos difieren de sus conclusiones en el estudio subsecuente, lo hacemos sin querer ofenderlo y sin dnimo de critica También estamos agradecidos al Dr. Aureliano Oyarain, Director def Museo Histérico Nacional de Chile, que nos suministré todas (as facilidades para examinar y fotogeafiar especimenes de sus colecciones, Al Jefe de la Seccidn Prehistoria del Museo, Sr. Leopoldo Pizarro, también queremos anifestarle nuestra gratitud por su interés y ayuda, Habiamos confiado en conseguir durante el tiempo del trabajo de campo Ia ayuda de algunos estudiantes chitenos de antropologia para darles la oportunidad de observar los métodos y objetivos de este tipo de estudio, No habia ninguno disponible, pero tuvimos la suerte de conseguir como asistente al Sr. Hugo Yavar V., egresado de la Escuela de Agsicustura de i Vergel, en Angol, quien se nid a nosotros a} camenzar el trabajo en Arica y continud durante todo el tiempo. Aunque no era estudiante de antropologia, su inclinacién natural y gran habilidad, contribuyeron en gran parte al éxito del programa, También tuvimos con nosotros por seis meses y medio a Ia Srta. Grete Mostny, Doctora en Filologta, de! Museo Nacional de Historia Natural, quien no solo compartié con gusto el polvo y falta de confort de las excavaciones, sino que atendi6 al trabajo de referencia rutinario y revis6 fa jiteratura de las cerdmicas chilenas. El autor quiere expreser sus agradecimientos a Miss Bella Weitzner quien editd © hizo la preparacion final de este informe, trabajo ingrato que ocasiona més dificultades de las usuales También tiene una deuda de gratitud con su esposa Margaret Mc Kelvy Bird, cuya dedicacién, cficiencia y entusiasmo para con los detalles de este trabajo, han significaca mas de lo que puede expresarse en palabras, Como regla general los informes arquealégicos son tan estrictamente impersonales, que todos os comentarios sobre el trabajo de campo que no se relacionan directamente a éste, se omiten. Esto. es desafortunado especialmente cuando pueden efectuarse trabajos subsecuentes en la misma zona, Variando asi el procedimiento usual, incluimos una sinopsis breve de nuestro itinerario y aguella informacién que puede ser de uiilidad a cualquiera que planee un trabajo similar en la misma region. Los meses de invierno son en el Norte de Chile los mas agradables para excavar. Tuvimos la suerte de poder comenzar en Julio (1941). Habiendo Hegado a Arica ef da 19, comenzamos a excavar cl dia 22, En total estuvimos en Arica sesenta y cinco dias (Fig. 1). Parte del tiempo la dedicamos a la preparacién del viaje al sur por automévil. Construimos un remolque pequefio para llevar el equipo y herramientas, hicimos carpas, y reunimos el equipg de campamento. Las excavaciones que se realizan en la costa se ven seriamente obstaculizadas si no se cuenta con auto o camion. Fn muchos lugares no hay otra alternative que acampar. Los tramos de la actual carretera que corre de Norte a Sur forman parte de la Carretera Panamericana, y estin bien disefiaclos y nivelados aunque gran parte aGn no pavimentada Nuestro primer carpamento lo establecimos en Punta Pichalo, unas 75 millas (120 kms.) al sur de Arica. Alli permanecimos por un mes y medio. Pisagua, el centro poblade mas cercano, habia dejado de ser puerto de embarque del salitre y podria por tiltimo ser abandonado. Esto hizo dificil HNegar a conseguir provisiones, combustible y mano de obra. El segundo campamento en Alto Molle, inmediatamente al sur de tquique, se hizo principat mente para organizar las notas y datos de Pichalo. Los 10 dias pasados allf dieron tiempo para revisar el basural local, aunque no se hizo ninguna excavacién Estuvimos diez dfas en Antofagasta examinando la costa desde la Baha de Antofagasta hasta Punta Jorge. Cerca de este punto, en Caleta Abtao, se encontré un basural apropiado para excavar, pero no se hizo excavacidn alguna ya que hubiera sido necesario, no sélo mantener un campamento para los trabajadores, sino acarreat abastecimientos y agua por mar desde Antofagasta. Al lado norte en la misma peninsula se examind también fa costa bien protegida de Bahia de Mejillones, pero camo esta es una playa de arena dt unas 12 millas (19 kms.) sin agua dulce, los aborfgenes nunca acamparon all/ ef tiempo suficientemente iargo como para acumular un basural. Siendo ésta la bahia protegida mas grande del norte chileno, uno esperaria encontrat alguna evidencia de poblaciones anteriores, Taltai, situado 2 475 millas (764 Kms.) en linea recta, al sur de Arica, fue nuestro préximo objetive. Nuevamente fue aconsejable establecer campamento y permanecimos alli por un mes y medio. Luego seguimos directamente 2 Coquimbo acampando en el lado este de la Bahia de La Herradura. Un mes en el rea, revisando varios sitios, desde Teatinos a Lengua de Vaca, permitio concluir e\ trabajo de campo. En cada uno de los sitios principales que examinamos se hizo un registra bastante complete yun informe de! material recobrado. Esta nos parecié la mejor alternativa, teniendo en cuenta cierta incertidumbre sobre el tiempo que demoraban las Colecciones en Ilegar a Santiago y la fecha limite fijada para tener un manuscrito final La técnica de excavacién fue siempre la mistna en cada sitio. Cuando era posible, se excavaban trincheras angostas para exponer los cuatro lados de un blogue del basural, ef que fue harneado capa por capa siguiendo las IYneas de estratos mas obvias. Las capas removidas tenfan en general un promedio de 25 ems. de espesor y un minimo de 10 ems. Cuando una sola capa Ilegaba hasta fos 40 cms., la parte mas gruesa se subdividia en doso tres capas. Como ayuda a los trabajadores, el deshecho que iba a ser removido en cada nivel se marcaba con estacas cortas enterradas @ lo largo de las I{neas de los estratos ‘La basura fue harneada (vea Figura 4) en un harnero con malla de alambre de entretejido de un cuarto de pulgada. EI harnero fue puesto inclinado en una posicién de unos 40 grados y descansando sobre un lindero © soporte, Esta se colocaba en cualquier lugar donde fas cartetillas pod ian Facilmente traer Ia basura. El harnero media uno por dos metros y era suficiente para el tipo de basura seca encontrada. Este sistema aunque es lento facilita el obtener casi un maximo de exactitud en los resultados, con un grupo de trabajadores sin entrenamiento, El \iempo que se demora en seleccionar los deshechos del harnero, da la pauta del trabajo y limita el dimer de obreros que pueden ser empleados con buen rendimiento. AI trabajar un sector extenso de un basural de este tipo, se pueden usar dos © tes harneros sin peligro de cometer mayores errores, siempre que los trabajadores sean razonablemente cuidadosos y el capataz entrenado adecuadamente. ‘Ademés del surtido usual de planas,.escobillas, cepillos, etc., se llevaba el equipo siguiente. Para reconacimiento: una tabla de dieciocho por veinticuatro pulgadas (cuarenta y cinco por sesenta 10 centimetvos) para ser montada en un trfpode pesado fa cdmara fotogrifica; una alidada; un compas Brunton con soporte giratorio; un barOmetro o aneroide para alturas hasta de tres mil pies y graduado a intervalos de diez pies; una huincha de medir de acero de treinta metros y varias huinchas de dos metros Para fotografia: una maquina fotogrsfica de nueve x doce centimetros. Voightlander, para la cual se consiguid pelicula de corte panatomic. Una Leica, con lente gran angular que se utiliz6 para Pelicula a color, aunque también se llevaba pelicula regular. Ademds se incluys una maquina de cine Kodak de 16 mm. con un lente accesorio celescopico de 3 pulgadas, aunque un lente gran angular ubiera sido més dtil, La pelicula a color se enviaba por correo empacada a prueba de climas tropicales, para ser procesada tan répido como era posible, aunque una demora hasta de dos meses después de ser tomada, no la alteraba. La pelicula B/N utilizada en carretes era guardada en una caja especial a prueba de humedad y con siicagel, se preservaba sin dafiarse despues de ser usada, durante todo el perfodo de trabajo de campo. Las carpas de campaiia eran simplemente de fabricacién casera sin impermeabilizacién 0 malla para insectos, En Taltal se enmohecié mucho la lona, pero no penetré ta Huvia, En general este equipo ccsult6 ser perfectamente adecuado y cualquier elemento nuevo serfa asunto de preferencia personal n CLIMA y TOPOGRAFIA EFECTOS EN LA VIDA EN EL NORTE DE CHILE Como es bien sabido, es imposible formarse una concepcién comprensible de la historia de la humanidad sin conocer la geografia fisica det mundo. Mientras mas de cerca se sigue el curso del desarrollo humano, uno entiende mejor a importancia de estudiar los detalles de los lugares. Los historiadores, enfrentandose a la dificil tarea de condensat Una gran cantidad de datos, frecuente: mente se preocupan poco de la interpretacién de la historia en términos del medio ambiente. Por otro lado, los arquedlogos, que trabajan en general con datos muy escasos, no pueden darse el \ujo de rechazar cuatquier rama del conocimiento que les ayude a interpretar sus descubrimientos correcta mente, Esto es realmente cierto cuando se trabaja en areas extensas y con poblaciones preagr (cola. Por eso. es necesario analizar en detalle Ia estructura fisica, el clima y otros factores que han influenciado la vida a lo largo de la costa de Chile, especialmente en el sector norte. Sin embargo, veamos primero algunos comentarios para aclarar nuestras ideas sobre el pais en general. ‘Mucha gente, incluyendo los chilenos, piensan «ue Chile es un pais pequefio. Humor sticamente uno podria estar de acuerdo si se toma én cuenta un extremo, o se ve el (erritorio en un corte transversal, pero ciertamente no podriamos decir 10 mismo si tomamos en cventa su vasta longitud Mas especificamente, aunque el ancho de Chile en promedio es de 100 millas (160 kms.}, su longitud equivaie a la distancia desde la parte mas meridional de México a la mas septentrionai de Estados Unidos. Esta estrecha faja de tierra situada entre el mar y las cumbres de las montafias cereanas parece ser mas que en otras regiones gcograficas, un tema ideal para generalizaciones. Aunque en realidad, es tan dificil generalizar acerca de Chile como lo es de otras regiones en el mundo. La afirmacién tan repetida que sefala que Chile esté dividido en tres areas: el desierto del norte, generalmente considerado como la region que esté entre las latitudes 18° a 30° 30° sur; el centro o la Zona central © agricola; y luego, la selva hiimeda del sur, es aceptable aun dentro de ciertas limitaciones. Pero cuando se intent’ definir los limites de estas divisiones, se hace evidente que esta generafizacién es equivalente a decie que el espectro tiene 3 colores primarios. Mas exactamente, en Chile se puede observar una transicién gradual desde el desierto arido del extremo norte hasta la selva excesivamente himeda del extremo sur. Las personas que conocen las latitudes correspandientes en Norte América encontraran que los contrastes del clima se refleian mas cl>ramente en la flora. Las 400 millas del morte de Chile que estin dentro del trépico no tienen un clima ni una vegetacion verdaderarnente tropical. Uno puede ver plantas de pldtanos en Santiago, pero hay que recordar que os pldtanos maduran bien s6lo a unas 1.100 millas mas al norte (1.769 kilémetros), en una latitud que corresponde a la de Jamaica, Las plantas semi—tropicales estén distribuidas a través de una amplitud latitudinal mayor que en Norte América, mientras la diferencia entre los limites geogrdticos para el crecimiento de arboles citricos y el grado de maduracion de gramineas es mucho mas estrecho. Otro contraste digno de mencidn es el de la agricultura comercial que no esta limitada por una zona templada como en el hemisferio norte, sino por una zona de abundantes lluvias, un éfea en que la tierra esté constantemente empapada y las horas de sol son muy pocas. Nuevamente esta observacién debe tomarse com cautela ya que hay familias que viven seteciontas millas (1.126 kitémetros) 0 mds al sur de este limite, no lejos del Cabo de Hornos y que cultivan la mayorfa de sus propias hortalizas, Teniendo en consideracin esta informacion podemos decir en realidad, que prevalecen las condiciones templadas en todo el pals Todo esto parece no relacionarse con el tema. Sin embargo, indica algunas de las diferencias y 12 dificultades fundamentales que encontramios af tratar de formarnos un cuadro general de la geografa de Chie como un todo. Sin embargo, la explicacién bésica para el control primario de estas zonas se encuentra muy relacionada al tema mencionado. Desde el Cabo de Hornos hasta Arica las condiciones climaticas estin determinadas en gran medida por la proximidad al mar, el efecto de los vientos prevalecientes y de las corrientes ovednicas. A Jo larga de [a seccion de fa costa norte de Chile, se desarrolla la famosa, aunque cientéficamente, poco conocida, Corriente de Humboldt. Esta es portadora de agua frfa del sur, y de esta forma se transforma en otras de las grandes unidades de aire acondicionado natural que controla completamente el clima del norte de Chile y de gran parte de la costa peruana. Debido 2 los vientos prevalecientes que la cruzan sobre su superficie, el aire se enfria hasta el punto de impedir precipitaciones en las reas adyacentes. De esta forma, el norte de Chite es el desierto mas arido del mundo. Las estadisticas para Arica registran un “promedia de Hluvias anuales”” de 3/100 de pulgadas (0,76 milimetros}. En Coquimbo, en el extrema sur de la region en estudio, se registran 4.9 pulgadas {125 milimetros). Sin embargo, estas cifras pueden interpretarse equivocadamente porque en gran parte de esta drea senciliamente no hay lluvias anuales. Agu / las precipitaciones son un fenémeno que depend de los ciclos de fluctuacién bastante regulares de Ia Corriente de Humboldt, Los cerros de Arica son pelados y 4ridos, sin huellas recientes de drenajes geoldgicos en la superficie, En Pisagua el mismo tipo de cerros s6lo tiene huellas de Sa erosién de una lluvia que cay6 en 1940, evidencia del efecto poco usual de la Ultima fluctuacién de la Corriente de Humboldt, posibfemente sin paralelo en fos Giltimos mifenios. En Iquique, cuarenta millas mas al sur (64 kil6metros), el agua de las mismas lluvias corrié por canales previamente abiertos y se puede ver parcelas con restos escasos de una vegetaciér pasajera. Esta vida vegetal no se debe necesariamente a oste pequerio aumento de precipitacion, ya que esta limitada a Jos puntos en que las mubes baias y la neblina chocan contra las cerros en mayor concentracién, En estos lugares hay una condensacion de humedad en Ia superficie més que una precipitacion como tal. Esto-explica también la vegetacién un poco mas abundante que se observa en los sectores de cerros a unas doscientas millas al sur (320 kins.) cerca de Antofagasta, Siguiendo ain mas hacia e) sur, inmediatamente al norte de Taltal, se encuentra la formacién vegetal ffamada ‘loma”, suficientemente abundante como para cubrit por completo los flancos de la Cordillera de la costa. Alli se produce una condensacién suficiente de forma tal que cubre a veces los cactos columnares del desierto con una formacién de Iiquenes de un tipo comunmente asociado con la vegetacién de regiones frias y hmedas. Una pequeita cantidad de pasto crece cerca de algunas cimas de Jos cerros, y como hay otros tipos de vida vegetal, aqui pueden sobrevivir los animales de pastizaje ‘Al sur de Taltai se observa poco cambio, excepto por un ensanchamiento del cinturén vegetal costero, Gradualmente disminuye la importancia de la humedad por condensacién aumentando las precipitaciones. Cerca de Coguimbo una precipitacion anual bastante incierta es suficiente, durante algunos afios, para producir trigo en tierras mo irrigadas y mantener una cubierta vegetal mixta de arbustos y pastos, Gran parte de ta costa entre Arica y Coquimbo consiste en acantilados escarpades y snontafiosos que se levantan abruptamente a partir del nivel de} mar. Vista desde ef aire, es impresionante observar argos trechos parejas, quebrados s6lo a intervalos poco frecuentes por batvias 0 promontorios. Las playas arenosas y los sectores de costas con una topograffa mas bien baja, constituyen una porcion mucho mas peauefia de la linea costera que las areas rocosas y altas. Las elevaciones a Jo largo de las cimas escarpadas cerca del agua vacfan gradualmente de sector en sector, comenzando con una altura menor de 200 mts. cerca de Arica; el promedio de altura hacia cl sur aumenta de 600 a 900 mts. justo al norte de Iquique. Entre Antofagasta y Taltal se registran entre 600 y 1.200 metros, con montes del doble de altura justo atras de los acantilados de la costa. EI rea entre Ia costa y el pie de la Cordillera de los Andes, mantiene mas o menos Ja misma clevacién que loz acantilados costeros, Esta gigantesca formacién, tipo plataforma, varfa en ancho Hegando a un maximo de casi {50 millas (240 kilémetros), y estd intersectada a intervalos irregulares por esteechos valles encajonados. Estos han sido cortados por drenajes provenientes directamente de la cordillera, o indirectamente por antiguas cuencas lacustres donde el agua de la montafia fue primero retenida en depresiones en la superficie de la Linea costera. Hoy, sin lluyias 2 Jo largo de su curso, 10s, vyalles dependen totalmente del agua por filtracion proveniente de los flancos de las montafias. De al ‘que la mayor afluencia de agua ocurra en verano con el derretimiento de la nieve y del hielo en la cordiliera. Alli, donde hay bastante agua disponible y el fondo de los valles es lo suficientemente ancho para poder ser irrigados, e! terreno produce cosechas todo el aho. Desafortunadamente son paces tos valles bastante grandes para tener importancia agricola. Los otros proven solo pequefias franjas utilizables agricolamente, ofteciendo una subsistencia minima a sus habitantes. No hay registras histOricos ni otras evidencias que prueben fa extensiOn del rea irrigada en tiempos 1B anteriores, pero se presume que no era mayor que el drea cultivada actualmente. Si se hubiese cultivado mds alld de la superficie actual, habrian trazas del sistema de campos de cultivos, ya que todo aquello que no esté bajo la irrigacion actual, permanece sin cambiar. Una posible excepcidn podria encontrarse en 10s valles con muy poca agua, donde, con muchisimo trabajo, pequerios sectores pudicron haber sido productivas. En algunos lugares hay evidencia de que la erosion reciente del fondo de los valles ha destruido la capa superficial de tierras que pudo haber sido utilizada. En rningin lugar cerca de [a costa se han utilizado pequefias terrazas aunque la estructura de los valles es a veces adecuada para ello. Quizas toda el agua disponible se necesitaba para fa tierra agricola de los, fondos de los vaties. Es dificil visualizer como pudo haber sido el érea cuando el hombre Ilegé por primera vez. Los gedlogos, que han estudiado tos depésitos de salitre en el desierto estén generalmente de acuerdo en Que [a region en su totalidad ha sufrido poco © ningin cambio, incluso durante un tiempo largo, anterior a cualquier posible ocupacién humana. Adin no se ha hecho ningtin estudio del sistema de los valles para llegar @ conocer posibles cambios que hayan ocurrido en tiempos recientes o del Pleistocene tardfo. A lo més, podemos asumir que hubo mayor afluencia de agua que hoy en dia, con vegetacion mis abundante en el fondo de los valles. La posibilidad de cualquier tipo de vegetacion fuera de estos valles depende enteramente de las fluctuaciones de la extensién de la formacion de “Joma”, un tema sobre el cual no hay informacion, En todo caso, es probable que en general, en el area costera al norte de Antoiagasta la caza estuvo originalmente restringida al curso de 103 valles, alin bajo las mejores condiciones. Restringida en esta forma, las especies mas grandes de caza, tales como el guanaco, no habrian tenido casi ninguna posibilidad de sobrevivir una vez que hubiese aparecido un grupo de cazadores. En otras palabras, al orte del 4rea donde los animales pueden depender hoy de la formacién de “‘loma” para alimentarse, por ejemplo de Paposo y Taltal al sur, cerca de la costa, una pablacién no agricola no habrfa tenido luna fuente permanente de alimentos, excepto del mar. Cerca de Traltal y hacia el sur, fa misma poblacién pudo haber combinado la vida costera con la caza de animales terrestres, y pudo quizas haber subsistido adn por completo independientemente del mar. Esta diferencia en la dependencia de alimentos provee una distineién bisica de areas, que cualquier persona interesada en los pueblos Primitivos costeros del norte de Chile tiene que tomar en cuenta En la parte mas septentrional del pais, la distribucién de las necesidades fundamentales, agua, alimenta y combustible, ha mantenido la poblacién en una forma de vida mucho mas estringida de lo usial. Asi, uno puede asumir que los basurales de estos lugares proven una informacién mas correcta, y exacta de la ocupacién hasta Ia introduccién de la agricultura. Una revision de la ubicacién de estos basurales muestra que los sitios habitacionales preferidos eran aquellos mas cercanos a la fuente de alimentos. Aparentemente el agua Y combustible sc acarreaba desde una distancia hasta de cinco millas (8 kilometros). Para comprender la eleccién de campamentas, uno debe entender los problemas locales de recnieccién de alimentos. Las alimentos bisicos eran los mariscos y peces, suplementados con aves, lobos de mar y delfines. Los matiscos recolectados eran principalmente aquellas espe: cies encontradas a fo largo de los sectores rocosos de la costa. Con una pequeiia baja de marea (1) y con playas de arena y piedrecillas expuestas constantemente al pesado oleaje que corre del sudoeste y este, las especies como las almejas no podia recolectarse en forma regular como para tener importancia en la economfa alimenticia Asi los basurales se encuentran en los sectores rocosos a orillas del mar mas que a lo fargo de las playas; los mas importantes estin concentrados en los escasos promontorios ¢ irregularidades de la costa que ofrecen proteccion contra el oleaje Estos puntos son también los mejores para la pesca con sedal, siendo éste en el pasado uno de los medios mas importantes de pesca, no porque los peces eran mas abundantes, sino porque el riesgo de perder el sedal era menor Excepto en aquellos valles con Vegetacién cerca de sus desembocaduras, el dnico combustible disponible era el huiro, algas de tallo gruesa, que crecen abundantemente en las rocas bajo el nivel del agua y en las pozas con suelo rocoso, Una cierta cantidad se suelta cuando hay mal tiempo y se encuetra en la orilla, de tal forma que en algunos lugares s¢ acumula una cantidad considerable, la que tiene que secarse por muchas semanas antes de poder ser quemada. Es dificil estimar 34 importancia a MAREA ARICA PISAGUA Parose. Maximo 3.1 ples 5.0 ples 4.9 pies 94 ems 1152 mts 1s ets Promesio 2.5 plas 3.8 pies 3.8 pies 73 cans, 1.16 mts, 116 mts 14 como combustible porque es posible que en algunos sitios, ef tamafo de la poblacién ha sido controlado por Ja cantidad disponible. En ef drea sur, de Paposo y Taltal a Coquimbo, la recoleccién de mariscos est sujeta a los mismos factores de Control que en el norte. Sin embargo, el combustible principal no es el huico, sino que incluye una variedad de arbustos, plantas y cactos, que se encuentran en muchos lugares. El agua es también mis frecuente en forma de manantiales y de agua subterrénea. Como el mar ya no es la Gniea fuente de alimentos, esto significa que a medida que se viaja hacia ef Sur hay menos posibilidades de encontrar grandes basurates er ur anismo lugar. A lo large de [a costa, tanto de las Areas desérticas como semi—desérticas, la introdu ccién de la agricultura no pudo haber’ suministrada suficiente alimento como para cambiar el mado de vida basado en los productos naturales, pero probablemente fue suficiente como para modificarlo, La agricultura, en sectores como en las cercanias de Taital pudo haber mantenido solo una poblacion pequefia, ciertamente mucho menor de la que podia vivir de la caza y de la pesca. De hecho, es probable que, con la excepcidn del Valle de Elqui cerca de Coquimbo, esto haya sido efectivo para toda la costa hasta Arica en el norte, ya que fa cantidad de tierra arable es muy limitada. Bajo estas Giscunstancias, uno podria esperar encontrar una mezcla de las primitivas culturas costeras con ta agricola, y en lugares no favorables al cultivo, una supervivencia tardia del antiguo sistema de vida. Este parece haber sido el caso. Al describir los diferentes sitios trabajados se repetirén probablemente algunas de estas observaciones; si asi fuera, es solo con la intencién de enfatizar su aplicacién al lugar especifico que se est comentando. EXCAVACIONES EN LOS ALREDEDORES DE ARICA Arica est situada en el vértice de ese Angulo de la costa occidental de América del Sur, que constituye un rasgo tan caracteristico del contorno continental (Fig. 2). Por un Jado le costa se inclina levemente hacia el suroeste en mas de la mitad de Ja tongicud del continente, mientras que por otro lado corre en direceié noraeste, casi alo largo de todo Perd. Esto se menciona no slo para destacar la ubicacion de Arica, sino debido a la importancia real en la prehistoria local, Hacia el sur, alli donde exista la mis pequefia punta de tierra o interrupcién de la tinea costera, se puede encontrar alguna proteccion contra el mar y los vientas prevalecientes del oeste—suroeste. Hacia el noroeste de Arica, sin embargo, y por una distancia considerable, ta costa esta expuesta a la fuerza directa y constante de fuertes marcjadas, En gran parte, este dltimo sector es baja y arenoso, mientras que al sur, el relieve alto llega hasta la costa que se presenta mayormente rocosa. En otras palabras, cuando se viaja al sur, Arica consrituye ef comienzo de un sector de la costa que desde el punto de vista del primitive poblamiento costero, ofrecta sitios habitacionales més favorables que la region adyacente al norte, un contraste gue quizis puede aplicarse hasta bien al noroeste, en la Peninsula de Paracas. Otro rasgo. geografico importante de Arica, es el Valle de Azapa que se extiende hacia el interior. Aqui, hoy en dia, hay 1.200 hectareas de tierra cultivada, toda irrigada con aguas subterraneas, excepto en las escasas épocas de avenidas. No sabemos cuanta de esta superficie pudo haber sido productiva utilizando métados autdctonos, pero con seguridad la superficie cultivada actualmente es mayor que en los dias pre—colombinos. Esto también se puede decir del Valle de LLluta, unos pocos kilémetros al norte de Arica, donde el rfo trae agua todo el afio, cultivindose 2.000 hhectireas de tierra. El clima, que permite sembrar en cualquier época del afio, compensa en cierto modo lo limitado del rea agricola disponible. La diferencia estacional del clima de Arica se limita a tun periodo de cinco meses nublados comenzando en junio, durante los cuales, en las mahanas, ef cielo esta casi constantemente cerrado con nubes bajas. Con reguleridad asombrosa las nubes se despejan de modo que las tardes son casi siempre asoleadas. La fluctuacién de la temperatura y este cambio estacional no aleanzan a afeetar las cosechas. La temperatura media maxima mensual alcanza 770 F (250 ©) y la minima 54° F (120 C) SECTOR BAJO DEL VALLE DE AZAPA A través de la entrada del Valle de Azapa, hasta el Valle do Liuta y adn mas alld, hay una playa interminable de arena y grava, respaldada por una suave elevacién del vaile. En ninguna parte corca de esta playa ni en la hondonada del valle hay trazas de sitios basurales; aparentemente el unico ‘campamento de cierta consideracién estaba ubicado en el sector bajo def valle, y ocupaba parte del sitio actual donde se encuentra la Municipalidad de Arica. Esta es una ubicacién légica, protegida como esté por el famoso Morro, un promontorio rocoso que limita la ciudad por el fado sudoeste Antiguamente habia una vertiente de agua dle donde ahora se encuentra el Hotel Pacifico, asf como 1s oy? = Monticulo * Funerario MQ, \Cementerio -MLosGentiles Ensenada San Martin Meseta Condor Quiani = %Basoral a chevett Bradley del. : OL" Fig. 2 Maps de Avica com la ubleceién de Playe Miller, Quen!» Playa ds tos Gringos 16 también era posible mariscar en las rocas ubicadas en fa base del Morro. A pesar de la nivelacion y Pavimentacién an pueden encontrarse allf restos de conchas. De acuerdo @ relatos locales, muchas momias fueron arraszdas por el mar de las laderas adyacentes del Morro con ocasién del maremoto de 1868. Algunas de ellas se encuentran actualmente en el Museo de fa Universidad de Oxford, Ain hoy, con ja realizacion en estas mismas laderas de wabajos de construccién, ocasionatmente aparecen algunos entierros, ‘Mas al este de! rea inundada en 1868, en el extremo sur de a calle General Lagos, en la base del Morro, donde {a calle termina, hay un monticulo funcrario bastante interesante. Como esté ligeramente cubierto de arena por accién del viento, su delimitacion no es claramente visible. Aparetemente tiene unos 25 mts. de largo pot 15 mts, de anche y su conformacion es bastante iccogular. La cima, ubicada en el extremo sur, na tiene mas de 2 mts, de alto. Err ef ‘ado norte, donde el tumufo fue cortado para construir una mutalla de concreto, presenta una altura maxima de 4 mts. Como tiimulo—funerario es de gran interés ya que estd construida por completo con hojas de totora y esteras de vegetales torcidos. Una de [as piezas que vimos fue hecha con tramas de algodén de dos hilos, uno blanco y ef otro café, y urdimbce de vegetal en la técnica llamada torcido. La totora, en grupos de cinco © seis haces, fue arrugada o desmenuzada, asi que la estera era bastante flexibie. El método de entierro era sencillo, De tiempo en tiempo los cuerpos, algunos completamente extendidos, otros flectados, eran colocados en Ja superficie y cubiertos con totora conformando asi cada una de las capas del timulo. Actualmente algunas secciones de varios cuerpos estin expuestos en un sector abierta por el trabajo de construccién, También son visibles varias trozos de madera sin trabajar y desgastada por el agua, carcomida por gusanos marinos, y ramas de un arbusto conocido locaimente como "Callacas”, desparramadas entre fas esteras y sin’ ninguna relacion aparente con tos entierros. Segiin los hombres que construyeron la pared, estos entierros casi no tenfan ajuares, Con Ia excepcién de una olla de arcilla rojiza y sumaniente tosca, de quince centimetros de altura, con dos a5 Verticales debajn de un borde evertido. Ocasionalmente se encontraron cestos bien hechos en técnica de espiral. Uno de los ejemplares, de diecinueve cent/metros de ancho por nueve centimetros de alte presentan espiraies tan finos que se pueden contar diez de ellos en solo dos centfinetros. La superficie exterior de este canasto fue impermeabilizada con goma o grasa. £1 interior tiene tres hileras con un diseho simple escalonado, products de la espira! on ligamentos negros. Entre las capas de totora también se encontraron restos de tejidos de lana muy tosca con urdiembre de bordes negros. Se examino un cuerpo que yacia en la superficie del monticulo. Descansaba en su lado derecho, orientado hacia c! rte, posicion flectada, sus brazos cruzados bajo los muslos, estaba envuelto en forma suelta con un textil de lana toseo, amarillo y café en malas condiciones. Alrededor de las caderas tenia un resto de tela de urdimbre listada en café, azul y el color natural de la lana, un poco mas fino pero igualmente mal preservado. Atris de ja cabeza estaba colocado un canasto exténdido en técnica de espiral de veintidds centimetros de didmetro y 8 centimetros de alto, que contenia otro canasta también en espiral de la mitad del tamano; un pequefio trozo de tela con pintura roja y una pequeiia concha de “foco" con pintura roja; una pequefta concha de “‘choro” y un atado en forma de U de haces de una planta parecida al junco, sus puntas gastadas por el tiempo, ya que salian un poco del cesto vigndose desde la superficie. Detras de las rodillas habia otro cesto extendido en espiral det mismo tipo que los anteriores, de 25 cm de didmetro y 7 om we alto con fondo céncavo. Dentro del e28t0 habia otro atado en forma de U de finas ramitas o tallos, una mandibula afilada de hueso de Hama © punta de apn quebradis, ¥ una pequetia pieza redonda de madera de 4 cm de largo por 2,5 om de didmetro, También un anzuelo de espina. Cerca de este segundo cesto habia un trocito de estera retorcido hecha de fibra vegetal A catorce 0 quince kilémetros valle arriba desde Arica, hay una extensién plana y aria, un poco mis alta que el resto del valle, En su parte sur bay dna pequefia colina de unos sesenta metros de altura, en cuya ladera norte hay varias figuras hechas de piedra apilada. La principal es de un hombre con 10s brazos extendidos y tiene veintitin metros de largo. A su derecha hay una pequefia figura burmana en posicién similar. Sobre la cabeza de la figura mas grande hay un disefio en forms de sombrero, y por fuera, en posicién mas 6 menos concéntrica, un alineamiento semicircular incompleto mareado con piedras (Fig, 3a). En el terreno plano de la base de la colina justo debajo de estas figuras hay ocho pequefios amontonamientos de piedras redondeadas formando un alineamiento de treinta y ocho metros de largo, en Angulo recto con el eje de la figura central, Paralelo a éste @ unos treinta metros al norte hay un segundo alineamiento de montoncitas de piedras, de cuarenta metros de largo. Este alineamiento exterior esti lo suficientemente lejos dé la base del cerro, de modo gue las figuras se pueden ver Ficilmente. Si uno se acerca mds, queda muy dentro de la linea de visién de la ladera para distinguir detalles. No hay evidencia que hubiese vivido gente en las cercanias Hacia el noroeste, a una distancia de un kilémetro mas o menos, hay un cérro redondeado con una muralia de fortificacién o terraza angosta & unos dos tercios mas arriba de} camino, rodeando WT practicamente todo el cerro, excepto en la parte mas escarpada. Cerca y alin en sectores de la antigua fortificacién, han sido excavadas trincheras pequefias y alargadas, durante la guerra entre Chile y Perd, en 1879, A unos setecientos metros més hacia el noroeste en terreno nivelado, se encuentran los restos de una estructura rectangular de unos treinta por cuarenta y cinco metros, Las paredes derruidas son una mezcla de adobe y piedra de rio que en su condicién actual no presenta trazas de puerta o entrada. EI interior de este recinto esta cubierto por piedrecillas entre las cuales se encontraron treinta y cinco Fragmentos de cerémica. Ninguno tenia decoracién, cuatro tenfan un engobe soncillo rojo, los otros de pasta tosca café rojiza, estaban muy erosionados. Aparentemente éste fue un corral y las piedras del interior son el resultado de la erosion del viento que ha producide una concentracién natural en una superficie muy usada. Mas 0 menos a un kilémetro y medio hacia el este, donde el camino del valle sube a la pampa ms alta, hay un monticulo de guijarros y piedras de un metro y medio de alto que parece ser un hito de ofrenda de los viajeros. Este es ef primer punto desde el cual el mar es claramente visible cuando se desciende por el Valle. También de aqui se tiene una buena vista de las figuras de piedra en la ladera de la colina. ISLA DEL ALACRAN El Alacran, una isla pequefa y baja cublerta de guano, esta situada a unos quinientos metros del Morro. Hace algunos afios se encontré un cierta ndmero de tumbas en un conchal basural. En una de cllas habia una cantidad de turquesas y cuentas de conchas; entre éstas habia algunas hechas de conchas rojas gruesas, que fueron trafdas de la costa de Colombia, En el centro de Pert éstas eran muy estimadas para la confeccién de ornamentos, pero no existen registros anteriores de que hubieran sido trafdas tan al sur Hay sélo una pequena posibilidad de obtener material arqueolégice adicional de esta isla, ya que casi toda la basura fue destruida durante la extraccion del guano. PLAYA MILLER CASINO (La Lisera) Aun kilometro y medio del viejo molo de Arica, siguiendo el camino que va al sur en torno al Morro, existe una punta de tierra de relieve ondulado que se extiende desde la base del cerro (Fig. 3b). Esta punta se conoce localmente como La Lisera, aunque algunos mapas usan este nombre s6lo en relacién a la caleta ubicada en su sector norte. En su mitad del sur hay una considerable acumulacién de basuras en un conchal que cubre medio acre y se extiende hasta el punto mas al este en una pequefia ensenada conocida como Playa Miller (1). A fo largo de la costa, a exeepcidn de la aleta, se puede observar una formacién rocosa baja que aparece a flor de agua con la marea alta Dentro de este contorno, se levanta una franja de arena sobre un piso ligeramente més alto y en el ‘cual se ubica el conchal. Gran parte de esta area, que mide cerca de trescientos metros de longitud, tiene s6lo una acumulacion muy poco profunda. Su mayor volumen descansa sobre la base de la ladera del promantorio de Morro Gordo, donde es casi imposible estimar su profundidad. Dudosa- mente la maxima profundidad es mas de tres metros, midiéndolo en Angulo recto desde el punto de Inclinacién de los estratos en la superficie. Gran parte del conchal habia sido disturbado por la construccién y nivelacién del camino, asi como por buscadores de entierros. En 1941 [a Municipalidad de Arica construyé un casino en el centro de Playa Miller. Con el objeto de obtener material de relleno y poder nivelar en torno a esta estructura, se utilizé parte del conchal. Se habilit6 por la misma via un espacio para estacionamiento de vehiculos. Una secci6n de treinta metros, de aproximadamente dos metros de alto, permanecié intacta en el lado este, de tal forma que obtuvimos permiso de la municipalidad para ampliar el lugar de estacionamiento en un metro y medio por unos diez metros de largo. Como los estratos de esta parte eran bastante horizontales, pareefa razonable aislarlos para harnear el material, sin abrir trincheras en el lado interno, La basura fue removida y harneada estrato por estrato, siguiendo ta estratificacion mas evidente (Fig. 4). 18, El cayor wolumen del basural consiste en conchas y ua fino polve, mezolada con mazoreas y corontas de maiz, restos de juncos, Tragmentos de textiles y fragmentos de cerémica; en realidad toda aquello que la gente dejd, incluso excrementos secos, Cerca del centro, una seccién de sesenta centimetros de espesor presenta un alto porcentaje de guano donde se observan muchas pupas de moscas. Esto es obviamente guano de Llama. Los fragmentos de cerdmica fueron ubicados hasta una profundidad promedio de 2 metros. Bajo éta, la basura ocupacional estd mezclada con una cantidad mayor de arena, y hacia la base a 3,67 mits., se convierte en algo mas que delgadas vetas de huesos de pescados. Esta capa esta depositada sobre arena limpia cuya superficie estd a 1,58 metros sobre ¢) nivel de alta marea, (Fig. 5) CERAMICA, De fa parte superior de tos 30.m* de material excavada y harneado, se recobraron mas de 22,000 fragmentos, pero ningun tiesto completo. Cerca de un 12 por ciento esta pintado y otro 6 por Gfento esta constituido por fragmentos diagndstices de un geupo cerdmico sin pintar. La tabla 1 muestra la distribucién de las principales Formas y elementos de decoracién de estos fragmentos. Llama ja atencién la uniformidad y el_néimero jimitado de tipos que se ubican desde ta superficie hasta el piso del conchal—basural. En todos los niveles aparecen los jarros grandes para agua, con fondo cBnico, dos asas curvas verticales y focas estrechas abiertas. Existen piezas similares completas en las colecciones del Museo Histérico Nacional y del Museo Nacional de Historia Natural en Santiago, que varian en altura de 30 a 40 cms, Basindonos en la decoracion, se pueden clasificar en dos variedades: uno, rojo con engobe blanco cremoso y motivos en negro o negro y rojo (Fig. 6d, &; Fig. 10p); el otro, sin engobe y con motivos negros y rojos sobre la superficie nataral (Fig. 6f, g). La cerimica de engobe blanco aparece continuamente a través de todos los niveles del conchal—basural, desde el piso a la superticie, y no es substituida por la variedad sin engobe que aparece por primera vez en la capa E y continua hasta la superficie EE} Ginico rasgo consistente en la decoraci6n de los jarras de agua engobados son Sos disefios triangulares negros que apuntan hacia abajo desde el borde. En una variante muy escasa estos tridngulos estan indicados por dos lineas paralelas (Fig. 6e). La decoracion det cuerpo llega solo hasta debajo de las asas, generalmente en cuatro paneles repitiendo Ia misma combinacién de lineas, espirales, circulos concéntricos y sélidas unidades de color, pero invirtiendo la combinacién de colores Este engobe blanco que se aplicaba en forrha muy diluida, parece haberse acercado al descubrimiento del lustre o barniz. verdadero. Un ndimero de fragmentos de varios niveles tienen en la superficie unas burbujas pequerhas, verdosas y vidriosas donde el engobe se fundié al cocerse. (i) Esta ensenada estd seflalada como Playa Miller én los mapas de la Municinalidad do Arica, Ep las cartas de le Oficina Hidrogrdfica Chiflena ws designada como Quiani, un nombre aplicado por los pescadores locales al rama ea costa ces kilGmetros af Sue 19 Fig. 3 Geoglifos, Valle de Azapo, (0). Vista de Playa Miller, Arica. La tinea de puntos sovala el limite aproximado de! conchal (0) 20 Fig. 4. Creawciones en Plas Miller que mucstran dos tapes en Ay remocion del depdsite, Arriba, removiendo et Nivel B; Abajo, remaviendo ef Nivel 6. a “Rt 401g 9p fo49U0D JP fosonsuEN 21209" MS 22 TABLA 1. ANALISIS DE LA CERAMICA, BASURAL DE PLAYA MILLER, CERAMIOS UTILITARIOS aleleclo)e |rajea cw [rota ASAS PLANAS VERTICALES. ot | 006 0.08]009 [005 Wo c proyeccidn en la parte superior or Josr fors Jooa oo Jose ora lot2 |oos foos|ooz Fragments de asas _ | 13 | 19 | 47 145 | 66) 9 | 10 7 | 2 | 200 de seccién plana los? lose Jo9o Jit2. load [ove [rae 0 82/070 FRAGMENTOS DE BORDES de formas indicadas mds arriba —|130| 98 | 79 | 179/275] 46 | 93 45 29. 1044 lar lara azo |a52 [393 |aas |534 [520 sora Borde inclinado” ~~] 1 | 2] 10) 13) 3 30 10.01 Joe oss |o33 loos Proyecciones en et borde -|2}2]4 5 to oor Joie Joos Joos Anillo decorative levantado a =——| 1 1 2 gy \e ods od Pequeiias proyecciones | 4 3 3 1 5 on ethombus je] b2| [oat | cll | | PRAGMEWTOS DE BASE ecm” Bases plonas ~~) 3 wiis}3a]i}s)2. 5 lon lo36 p24 jor Jor jose loro aE Bases redondeadas ——| FRAGMENTOS DE CUERPO NO DECORADOS ~~ ~~ — [2782/1880 1494 | 3189] 695] 798 | $800) 888 | 222/10.526 Némeros en cuerpo menor: porcentafe de ocurrencio en cada cape. 23 TABLA 1. (Continuacién) ANALISIS DE LA CERAMICA, BASURAL DE PLAYA MILLER PUCOS a} eB) ci) ple |F2}r3)G | # | ToraL BASES PLANAS Y REDONDEADAS “SiN DOMESTICO ENGOBE ie | 8 iz}20}3])a|7 16 DECORACION DENTRO DEL BORDE: [052 040 [0.18 fo0|o'2 |o 32 oes lo a7 Lineas negras,rectas o curvas NNR 2|3 w [2 3 En nagio Gani dst pace, ——— saloul letelezel | 8 acento y ofvera > 2) s ENGOBE! Adentro solamente — — * ods lode lod? lo 4 nts ° \, 3t ROO sobre el borde a Adentro, con _ ° aso miniatura veN 1 1 2 A NEGRO Y ROVO DENTRO DEL PUCO er NEGRO_Y BLANCO, \ ! SOBRE ROJO | lous ‘ADENTRO | ENGOBE BLANCO ADENTRO Y \ AFUERA CON DISENO DE VOLUTAS ROUAS Y NEGRAS C ADENTRO GQ) | 2 3 Jo 26 Fe VOLUTAS SIMILARES ANGULARES of 2 Contenido eibiee por capas-m? 236 1.95 200 5.60 1.80 1.85 4.57 4.23 Promedio grosor 272 224 33 as 20. 204 1396 297 Longitud be 58 58 Bt Sos 605 103 9.5 Contenido de D1 no ests incluido Contenido de € ef Is cifra msicina 24 TABLA 1. (Continuacién) ANALISIS DE LA CERAMICA, BASURAL DE PLAYA MILLER PuCcOS PUCOS CON LaBIO EN BISEL ( Doméstico, sin decoracién Decoracién tfneas negra en el lado interno del bisel PUCIS DE CONTORNO ANGULAR Y BASE PLANA TO poms 7 Doméstico — — _| 2 8 _ ok of Pintado interiormente, negro y rojo; diseno incierto 12 o4, 100 Joos 008 Negro y rojo sobre, \ \ engobe core lore KEROS <— f NecRo soBRE |_| vant BS ce ) ja 1 "| nove ALIS400 SS =| anitio semi-redondo 2 Gl centro of J Fioura en e borde =F ganda piora leventada |, J, obs 6 TOTAL TABLA 1, (Continuacién) ANALISIS DE LA CERAMICA, BASURAL DE PLAYA MILLER JARROS DE AGUA ale] c]o]e frzjrs]o | # [tora 413, ]o3lo®rlodelobs| 32 wh we 2filuj2iis} 3a] s | 4 at 5 % NESRO Y Rovo SOBRE ENGOBE BLANCO © ilslilss4 16 Fragmentos de asa dei precedente s|2)e] 7} 1 ar Yvy aa\ii it) 26f45| 1 25 004 Jacs|o'se|o-cs [ose jo10 i os Orejas en relleve NEGRO, ROVO Y BLANCO SIN ENGOBE Fragmentos de asa del precedente —_[o4, lo Jods lobe (08 25 ABS sl! DISENOS EN NEGRO, ROVO Y BLANCO. BASES PLANAS ji2|4 6 20 Decoracién | Says nous | SS $, fod [ol No clasificados i) 2} 6} 3/6 18 82 |odalo 08 CUELLO joo4 loos 26 TABLA 1. (Continuacién) ANALISIS DE LA CERAMICA, BASURAL DE PLAYA MILLER JARROS VOLUTAS ENTRELAZADAS ROJO Y NEGRO oN (Otros ejemplos de esta figura) (Ver pucos) NEGRO SOBRE ENGOBE BLANCO ‘SS Frogmentos con la misma figura édarros? ELEMENTOS DE DISENO EN YARROS Y JARROS DE AGUA SIN ENGOBE SEES Entrecruzado rojo y negro EEE erey SADR Leoeeececesc COL CCL joo] | 1: —— TOTAL TOTAL FRAGMENTOS PINTADOS: aga] 256) 277| 537/936) 91] 65; 90| 31 2735) TOTAL (RACMENTOS NO PINTADOS | |2430| 1812) 1603)3426|7051| 857] 552] 631 255 19.924 ° 2724] 2066) 1860 [3963] 7987| 948] 617) 721) 286] 22.656) Contenido cubice en metsos 236 195 200 560 6.11 180 155 457 4.23 Las (eeras desionon estrator suceshios comenzondo con A en fa superficie y H, e) estrate més prafunde con cerémica £1 total inclave un niimero de Fraymentos de esa porte del besural donde A,B, C fueron removides come und nided. (Alii donde tos nimero: del tatel arian de aquellos casos £n las columinas por esiratos, e) patron Se distribucién indicado Ho apareceria alterada), 7 Fig. 6. o/(10630, 10741, 10509, 2412, 10560, 2413, 2413, 10678, 10613, 10687, Museo de Historia Natura! ae Suntiago). Principales tipas de vesiias pore agua » jarras decorados de Toone. ae, rola v negro sabre extgobe blanco, Fj ro}0, negra y' blanco sabre rojizo © ante. 19 lades OpUestos Bel mIsh70 JorF0. 28 9 10 200M Fig. 9, Tumpo 2, Playa Milles, » rexsiles asociados, a, inka; 6, talega pare horina de maiz; c, esterw entrelazeda; dy huspa (bola para coco; &,fardo de momia mostrando 10s lazos onudadersf, Cuerpo en peste, con elementos junerarios asoviages. 8, f uy? ‘ieee | Ay spa 8 Fig. 10. Artefoctos miscelénicos en miniatura asociados, Tumbs 2, Playa Miller. 0, Arco y Flechas: b, bola de cobre; orpan con punta de cobre; d, cabeza! dé arpan, CoM punta Iitica} &, asta de aipon a cuerpo cera /, cuerpo ae Busey tortere: @, remo, h, objetos de modera “rompltos”’ 1, balsa anudada en donde lveron enconirados [as abjetds de 9; j sedcles con anzuelos de cobre y pesai h, balsa de madere, vista de artiba y dle lesa; , mazorca de nats; m, cesta expiral; , kero de madera; 0, contenedores esféricos de cerdmica; p, jarros Ge gu, Negro» Ojo sobre blanco. Largo de &, $5 cms. 30 Los jarros de agua de ceramica sin engobe tienen las. mismas figuras negras bajo el borde como los engobados, 0 estén modificados en el espacio entre los tridngulos, ef cual es algo redondeado. Un s6lo ejemplar tiene lo que parece ser una oreja vertical modelada en relieve con un hoyito para indicar el ofdo. Este proviene de la Capa B. La decoracién del cuerpo de estos jarros difiere considerable- mente de los de engobe blanco. Los fragmentos tienen elementos de disefio similares, como se puede ver en el ejemplo de fas colecciones de Santiago (Fig. 6f, g), aunque no es seguro due jos disefios completos estén duplicados en este sitio. Las bandas diagonales dibujadas desde los hombros sobre las sas y que s¢ juntan en el centro de los costados parecen ser un rasgo caracteristico. Juzgando por los especimenes de Santiago los lados opuestos de estos jarros no tienen siempre el mismo diseft. Casi con la misma frecuencia que los fragmentos de jarros de agua de cerdmica sin engobe, aparecen los fragmentos de jarritos muy bien hechos y pulidos. Las distintas formas de éstos estan indicadas por los tres especimenes de la coleccién del Museo Hist6rico Nacional de Chile, en las figuras 6h, i, j. Algunos son proporcionaimente mas anchos en relacién a su altura, Todos tienen base plana. Son comunes desde la superficie hasta la base de la Capa E, y tienen la misma distribucién que los jarros de agua sin engobar, mas dos fragmentos de cuerpor encontrados debajo de este nivel, y que pueden pertenecer a ellos. Todas son de una pasta de superficie pulida rojiza o anaranjada, con antipléstico de arenisca muy fina, Los disefios son intricados y muy bien ejecutados en rojo terracota oscura, blanco y negro. A través de los dibyjos se traslucen partes de color anaranjado natural de la arcilla, aunque en muchos de los fragmentos esta completamente cubierta. Muchos, aunqué no todos, tienen decorado el interior del borde como se ve en la Tabla |, Haciendo una comprobacién de ia distribuciin de los elementos de disefio éstos no muestran gran cambio excepto uno, de lineas ‘eruzadas rojas y negras, que esté limitado en su distribucién a las Capas A, B, Cy D. E) Gnico grupo adicional importante de fragmentospintados son las escudillas de poco fondo, Pequeias y redondeadas, Son. hechas de la misma pasta que Ios jarritos, pero en general su superficie no esté tan bien terminada como la de éstos. En forma sorprendente estén ausentes de las otras Colecciones de Arica realizadas sobre la base de tumbas, pero son comunes en los basurales. En estas escudilias la decoracion esta limitada casi por completo al borde. Algunas tienen en la parte interior ‘del borde un sesgo angosto inclinado en el que estén pintadas con negro lineas rectas o en zigzag Otras tienen un sélido engobe rojo en toda la superficie interior, mientras que en la parte externa es sencilla y més bien tosca. (Tabla 1). Dos fragmentos de escudillas redondeadas pequefias y de poco fondo, pulidas como las arriba mencionadas, tienen asas curvas decorativas, colocadas a Jo largo del borde y proyectandase desde éste, Tanto el borde como {as asas, son del mismo grosor que ef cuerpo de las escudilias. (Tabla 1). Una de las pocas diferencias indicativas en esta serie es la presencia en el basural, en la base del periodo verémico, de unos pocos fragmentos de bardes de platos pequefios de lados redondeados y altos, ligeramente evertidos debajo de los bordes. Unos, con engobe blanco interno y externo, estin decorados por dentro en rojo y negro opaco; otras, con engobe rojo interior, tienen una decoracion blanca y negra sobre el engobe. Desafortunadamente ninguno de estos fragmentos es suficientemente grande como para identificar los disefios en forma positiva y no existe un registro de platos completos disponible que sirva de comparacién. Un espécimen casi completo de Arica, puede ser visto en el Museo de Concepeian, Chile, Aparentemente el diseito consiste en areas s6lidas triangulares de color, con volutas entrelazadias en los rincones adyacentes, similar a los elementos decorativos que aparecen en la Tabla 1, Este motivo aparece también en la superficie exterior de atros fragmentos de las mismas capas (F, G y ), Uno de é3tos puede corresponder a una jarrita de lados ligeramente inclinados que se levantan de una base plana. La aplicacién de este diserio se ve en wes ejemplares de las colecciones del Museo Nacional de Chile (Fig. 6a, b, ¢). Sus formas no han sido identificadas positivamente con el estrato mas bajo de cerdmica (F, G, H), pero es digno de notarse que la Unica asa con una pequefa proyeceién por encima de ella (Tabla 1}, encontrada en toda la serie de Playa Miller, proviene de la Capa F. Los otros fragmentos, fuera de Jos domésticos, son todos de formas caras y exSticas. Dieciséis Fragments, distribuidos a través de casi todas las capas con cermica, corresponden a un tipo de plato del cual no se tenia informacion previa. Visto desde arriba, el borde es cuadrado o rectangular con esquinas redondeadas y lados curvos. No se pueden determinar medidas, aunque se sugiere una altura de 10 cms. La base es plana, los lados acampanados con una curva hacia adentro y €) borde recto, La mitad de los fragmentos no tienen engobe ni decoracién, mientras los otros estan pimtados negro y rojo s6lo en el interior. No se pueden determinac los diseitos con el materiai que hay a mano. De la Capa €2 (Tabla 1), a unos 3/5 de profundidad de la superficie a la base del basural, entre los deshechos con cermica, aparece la base de un kero tipo Yiahwanaco, El espécimen no es suficiente para determinar la decoracién pero muestra sin embargo unas lineas negras mal ejecutadas sobre la superficie naranja. Lo Unico que se puede decir es que no pertenece al perfodo clésico de Tiahvanaco. De las Capas A y D2 se recuperaron fragmentos de kero de pasta bien alisada sin pintar, de color 31 rojo oscure, con una banda—circular en sobrerelieve plano por el exterior (Fabla 1). Uno de Estos tiene sobre el borde, fa mitad superior de una figura humana, con tos brazos en jarra (Fig. 80) La forma de kero, con una banda plana que Io rodea y una figura en el borde, frecuentemente se encuentra tailada én madera en las colecciones del norte de Chile. Otro fragmento de kero sin pintar de la Capa D, tiene una banda estrecha redondeada que lo circunda Ollas Domésticas: Los fraymentas de estas ollas corresponden todos @ vasijas de boca ancha, base redondeada, generalmente un poco estrechas bajo €l borde. Unas pocas tienen bordes bajos y extendidos. Las asas son todas verticales, rectangulares o curvas en secci6n transversal, En aquellas vasijas de bordes bajos y extendidos, las asas estan al misma nivel o un poco encima del borde niendo éste con los hombres 0 el cuerpo de la olla. Hay trece ejemplares de este tipo. Las ollas con tuna curvatura menos pronunciada bajo el borde tienen asas dentio de esta curvatura sin hacer contacto entre el borde y el hombro. Otras seis ollas de cuerpo desarrollado presentan en su didmetro maximo asas verticales curvas. Fuera de éstas, hay 200 fragmentos de asas que pueden pertenecer a ‘cualquiera de las tres formas mencionadas. En [as vasijas domésticas los rasgos decorativos faltan casi por completo. Aparecen ocho ejemplares de asas verticales, semi—redondas y proyecciones de éstas. Un fragmento de tna vasiia de lados verticales tiene un pequeio anillo de adorno levantado justo debajo del borde. Siete fragmemtos de escudillas de boca ancha tienen dos proyecciones pequeflas apuntadas puestas una junto a la otra sobre el borde. Como este informe se preparé en condiciones de trabajo de campo sin acceso a espee’menes de dreas adyacentes y sin la literatura reciente de trabajos en Bolivia y Perd, fue imposible determinar la relacién de la serie de fragmentos de Arica con la cerdmica pervana y boliviana, Sélo fue posible revisarla en relacién a la cronologia cerdmica del Norte de Chile de acuerdo a Latcham (1). Se propone esta cronologia después de los estuios de! material de tumbas y en sintesis es la siguiente La introduccién de la cordmica se acredita al pueblo de Tiahuanaco portador del kero y formas asociadas. Los disenos indicados por Latcham son angulares, y parecen mas bien locales que derivados directamente de aquellos encontrados en Tiahuanaco, aunque se han encontrado en Chile ejemplares tanto del perfodo clasico como del decadente (2). Por fo tanto, los Atacamefios desarrollaron distintivamente su propia cerdmica. Se dice que son especialmente caracter isticos los grandes jacros de agua engobados como los de la Figura 6, Junto con ellos hay jarritos de cuerpo redondeado, de base plana con asa redonda de corte transversal y generalmente con pequeiias proyecciones en st parte superior. Los dibujos son mas bien angulares en negro sobre blanco, alternando ocasionaimente negro Y rojo sobre bianco y muy pocas veces negro sobre rojo. Se dice también que entre las piezas asociadas sin pintar, las ollas domésticas asimetricas "“pato"” 0 “zapato" son un rasgo atacamerto (3). Se cree aue esta cerdmica estuvo después sujeta a la influencia de una cultura peruana centradla en Ica y el Valle Chincha, Los ejemplares chilenos, clasificados como cerdmica Chincha tfpica, son grandes jarros de agua de la misma forma que los atacamefios. Tienen bordes bajos y abiertos, de intrincada decoracién policroma y ninguna huella de los s6lidos tridngulos negras en fos bordes. Junto con éstos, hay platos de lados bien redondeados y bordes sencillos y curvos por dentro, indistintamente con © sin bases planas, y otra forma de lados inclinados redondeados y base plana. Escos ltimos estin decorados tanto por dentro como por fuera con figuras finas en zig—zag espaciadas irvegularmente, lineas rectas y espirales y pequefias representaciones de pajaros y Hamas, Los primeros estdn decorados por fuera con una banda ancha debajo del borde en la que esta aplicada tna linea estrecha en zig-zag de dos colores. No se pretende que hubiera un perfodo Chincha en Chile, estrictamente hablando, sino solamente uno de influencia Chincha (1}. En ct norte esta especificado como el perfodo Chincha— Atacamefo en el que hay una fusién de las dos culturas. Durante este perfado las formas de cerdmica alacamefia se siguen usando con pequefias modificaciones, pero la decoracién se atribuye a la Chincha. No se mencionan los plates Chinchas como un rasgo del grupo cerémico Fusionado (1). Se eree que el perfodo Chincha~Atacamerio continud hasta el tiempo de ia invasién Incaica, y fo siguié la introduceién de la tipica cerdmica inca que no sufrié casi cambio alguna en el intervalo hasta la Negada de tos europeas. (1) Latenam, 19283 (2) Latcham, 1928, Periodo, Chileno Tiahuanaco 71 al 82. (3) Laccham, Periode, Atacameno 97, Chap 7, Fig. 58, 65, 68,75 (1) Catenam’ 19283, Chincha Ware, 131, PL X. Figs. 1,3, 4, 60, 60, 12)P1. XU Fig, 2 32 Surgen vacias preguntas al comparar esta secuencia con las series de fragmentos del basurero de Playa Miller, El periodo Tiahuanaco coma tal, no esté representado; los tnicos rasgos Tiahuanaco aparecen como piezas aisladas después que el uso de la ceramica fue conocido. La cerémica tipica atacamefa, de acuerdo a to definide por Latcham, abunda en una de sus formas mas taractertsticas; el gran jarro de agua con motivos aplicados en negro sobre blanco y negro y rojo sobre blanco. Este Fasgo es proporcionalmente mas comin en la base del basural pero se continua hasta la superficie, presumiblemente hasta los tiempos incaicos. Contemporéneo a ello, en las Capas Fy G, esté el elemento de disefio (Tabla 1) que Latcham designa como un rasgo Chincha—Atacamefo (2). Este elemento desaparece entonces con la legada de la. intrincada decoracién atribuida a la influencia Chincha, Con esta dltima, los jarritos de asas planas sin la pequeria proyeccién son una forma asociada importante. Conspicuas por su ausencia total de Ja serie completa, estan tas ottas domésticas asimétvicas pato", consideradas como un rasgo caracteristico tanto del periodo Atacameio como dei Chincha—Atacameno, tal como éstas fueron descritas (3). [gualmente faltan los fragmentos de la cerdmica negra pulida, que ha sido sefialada como un elemento de todos los perfodos en el norte de Chile (4) Obviamente es imposible contirmar 0 negar fa secuencia postulada para el norte de Chile con esta seriacion de fragmentos. Si sélo marca, como se podria sugerir, el periodo Chincha~-Atacamefio, entonces por Jo menos demuestra que la fusion de los dos fue un proceso prolongado que fallé en cambiar la forma y decoracién de uno de los rasgos “atacamefios"* mas caracterfsticos y puros. Si por casualidad, esta serie de fragmentos representa et perfodo compicto en que se uso ta cerdmica decorada, entonces seré necesario modificar las ideas respecto de la secuencia o de omitir Arica de fas areas donde se aplican, TEXTILES y CESTERIA Los especimenes encontrados en asociacién can el nivel de fragmentos de cerémica y del periode precedente, estan indicados en la Tabla 2. Desgraciadamente falta por completo el material perecible por debajo del limite de cerémica, probablemente por estar este punto del basural muy préximo al nivel de bumedad de ta arena, cuando las mareas de primavera coinciden con la marejada fuerte Textiles. En el perfodo cerdmico, lo mas abundante después de los fragmentos de cerimica, son Jos restos de textiles. Cuando se escribi6 este estudio atin na se habian limpiado ni preparado para examinarlos, por lo tanto, estas observaciones son tentativas y sujetas a revision. La principal fibra usada fue 1a lana, presurriblemente de tlama 0 alpaca, por la evidencia abundante de su presenti Sélo habia dos piezas de algodén; un chequeo posterior podria revelar otras, puesto que se encontrd algod6n en sus capsulas y manojos todavia con semillas, contempordneo a los ‘ragmentos textiles mas antiguos. Aproximadamente en la mitad inferior del periedo ceramico se encontr6 un s6lo fragmento de tejido con hilos teidos, asociado a Ja coramica mas antigua. Tiene listas con disefios en la urdimbre en tonos naturales de la lana, separados por una sélida seccidn roja. También se observan restos de hilo azul a lo largo de la orilia donde rematan los hilos de la urdimbre, Desde la superficie hacia la base del corte, incluyendo la Capa E, los fragmentos encontrados seflalan que se utilizaron las tinturas rojas, amarillas, verdes y azules aciemas de los tonos naturales de Ja lana, que varfan entre el blanco sucio y el café oscuro, Estas vintueas eran aplicadas en telas de urdimbre simple listada y también en telas con urdimbre de disefo listado que corresponde af tipo mas intricado de tejido que se encontss. No se ubicaron ejemplares de tela teRida No se ha intentado determinar ta forma original de ninguno de los fragmentos fuera de los fcilmente identificables. Estos son los pequefios pafiuelos cuadrados 0 rectangulares (taris), con el hilo de ligadura unido en las esquinas y wenzada en una pequeda borla, Todos tienen franjas sencillas en 1a urdimbre y son similares a fas que ahora se hacen y se usan en el Altiplano Boliviano y en ef Pecil. Las piezas con listas de simple disefio en la urdimbre son de bolsas para coca y representan ef tipo mas intcicado de telido presente en este basurero. Las fajas son escasas y estin representadas por solo cuatro fragmentos en las tres capas 11) Lateham, 1928, Perfodo Chincha—Atacameno, 107, 123-133; P1. 11 Fig. 5; PL 1H; PL, (2) Latenam, 1936, 609%, Fig. 24, 2. = (3) Latcham, 1938, 226, 238. (4) Catcham, 1938) 244247, Fig. 8; PL. xt: PL. xt As OouoS e 4 TABLA 2, EXCAVACION EN PLAYA MILLER - ANALISIS DISTRIBUCIONAL ARICA 1 ARICA | Dinbs e184 Ine Piedras Machacadores de guljarros y herramientes roicas de aGelea similares a Taltal Grupo 1=1.3.5, ~ 1 2 ‘Vaitat Grupo 1-1 : 2 | 1 Talia Grupo 14 - - - 1 ] Taltal Grupo t-1 = = = = 1 Taltal Geupo M3 1 = 1 - 3 Laseas: borde con muesca 1 = — 1 = basalte, 0 piedea burda 16 6 40 79 82 basaito, hordes desgastados 1 1 — 3 = caleedonia| 25 3 34 58 30 exlcedonia, bordes con muescas 3 = a 7 “ Raspadores laterals: un borde 4 2 3 2 dos bordes = = = = 2 Proformas 0 desechos 1 3 2 3 = Puntas: pedunculads con barbas, arpa 2 = 2 1 — twiangular, base céneava = = 1 - - telangular, de tres lados desiguates = = 1 1 - Pereutor litico, guliarro = = - 1 Bolas sin surco, con amarra - 1 = - - Bolas, con surce longitudinal, ovoidat 2 - 2 = - Guijatros: con surco fongitudinal 3 = 2 - = Eon muesea longitdinat = 1 = = sin tabajo, con cueeda amarrada 5 : = leroputar, con cuerda amatrada 2 2 - , - Equipo de Pesca esas: proyeccion para atadura de cuerda 3 1 - - - Plomadas: Liticas, forma de cigarre, seccién Fedonda v oval 2 1 - 4 . Litieas forma cigarra borde plane: 3 - 4 = - Liticas forma cigarre no terminadas = ~ 1 1 = Anauelos de cobre — - - 2 - ‘Arpén Ge hueso de pescado (?) 1 - = = 7. Hueso: Herramientas de desbaste 5 - 1 = - Punzones - — ’ 1 = Vichue para teier 7 = - 2 - Mango de cuchara 1 - = = = Frapmentos trabajados 3 - 1 2 = Objetos “teomp tos", huese de ballena 1 - - 2 = Madera: Objetos “trompitos", sin pedinculo 3 ~ - - Objetos “rompitos™, con pedGnculo 2 - ~ - - Fragmentos de cucharas = - 2 1 = Fragmentos de madera 2 6 ‘ 4 — Esters 1 = : { - ‘Mango, fragmenta, arpén de pesca - 1 = = = Cuero: ‘Cubierta para cajita de madera - 1 - - - Sandalias (Ojotas) 4 5 - = - Correas 25 6 3 < : Curtide, suave 1 - = - Espinas: ‘Aguas 2 1 - 1 - No trabajadas 2 — = 1 = Miscetinea: Torteres para hilar: pieera 2 - - fhueso, rectangular 2 = - “ = madera 1 - ~ - - corimica - - 1 = = Diseo de ceesmica torters no terminada (? } 6 t 3 2 - Peineta compuesta: con entablillado 6 3 - - sin entablillado 34 {Continuacién CUADRO 2.) Bolsas de veliga a Salsas miniatora 2 Fragmentos de cobre 2 Pinture raja 2 “Tubo de hueso de péjaro 1 (1) Tubo de hueso de pajaro, Pauta 9 sitbato { Pendiente plano de hueso = Cuentas de concha Atados de chalas de chocio 4 Fragmentos Ceriimicos: “Total (Wer andlisis aparte) 1292 Textiles Tejido de tana comin his Tejido de slgodén coman 1 Urdinbre listada lana tonos naturales 0 Urdimbre stad, rojo, verde, azul, amarillo 16. Urdimmbre lisrads, disefios 2 Flas simples teas 1 Falas con aisefios wrdimbre 3 ‘Trabajo a crochet 1 Hondas, con centras tajidos 2 Bolsas anudadas = Redes 1 Cordeles y Sogas: ana torciaa 86 Algadéa torcide 3 elo humans, tors 1s Tendones 2 Lana treneada 45 Pela trenzada 4 Fibras vegetates rorcidas a Objetos fibras vegetates: Fajas acarreo, eosidas con pe‘o humana 6 Esteras eatrelazadas 2 Bolsira estera| 1 P jas junquilo t9id0 1 cesteria estos en espiral, ovalado 3 estos en espiral, redondo 2 Gorrg técnica sesteria 1 Restos vegetales Corontas maiz as Secciones plantas maiz 3 Porotos 8 2} Alyoasn : Vainas de nachai 2 Calabazas, Taymentos Je recipientes sencitios 103 Calabazas, Hragmentos de recipientes decorados 3 Nudos de cana 6 (3) Quinoa Restor animales: Craneo © mandibula de perro Gato Cay 0 sara 110 f 9 2 4 1 1 bere (1) Rotos ambos ¢ ineonipletos: 1 dei Nivel Cy 1 del Nivel DS. (2) Owes motas de olgoctin y semitias e encontraron ol lespiar Jos textiles. (3) Deuna tumba intrusiva en fa Cape A. 35 superiores. Todos estén telidos. Une de tos fragmentos puede ser una faja para transportar cosas o una cincha, en donde tos cordones de la urdimbre se juntan y estén trenzados formanda un cordel. Una pieza de lo que parece un trabajo de crochet que se encontré en la Capa A, consiste en unidades de anillos anudados juntos en sus puntos de contacto, dejando abiertas las éreas intermedias. En la misma capa hay un fragmento de una bdisa de cordén de lana anudada, hecha con Ta técnica conocida como espiral sin base. Consiste en un rollo de nudos sucesivas a medio atar con el lazo de cada amarra pasando a través del nudo adyacente del rollo que le precede. Estos nudos se amarran en forma bien apretada de modo que se logra un tejido firme y sdlido, Para hacer estas bolsas se debid usar una lezna 0 un punzdn. Cordeles y Cordones. A través de casi toro el perfodo cerdmico son bastante abundantes las piezas de cordeles y cuerdas. Los ejemplares mas comunes se presentan retorcidos usando tanto dos como tres cordones. Para trenzar se usaban de tres a once cordones 0 haces que producen un efecto muy agradable combinando lana clara y oscura. Parece que se preferfa el algadsnen el uso de lineas de pescar, y para su elaboracion parece se ha utilizado e! huso con tortero rectangular de-madera, o de barba de’ ballena, asoeiado con Jos entierros masculinos. Aunque s6lo se encontraron unos pocos fragmentos de {ineas de pescar, su distribucién demucstra su uso a través del perfodo cerémico. También aparecen, aunque no muy frecuente, tendones trenzados y retorcidos y cuerdas de pelo humano. Abundan mas los cordeles y sagas de junco o totora, también retorcidos y trenzados. Esteras. Las esteras eran de totora y de juntco, fa mayoria con sus haces entrelazados bien espaciadamente (Fig. 7c). Esta técnica se usaba tanto en as esteras toscas como en las esteras finas de junco. Los haces usados para las esteras son todos de fibras vegetales. Ademas de los ejemplares de esteras entrelazadas hay dos fragmentos tejidos. Fajas 0 cintas de acarreo. Para hacer estas correas transportadoras se us6 la misma técnica de ataduras que para las esteras (Fig. 72). Estas son hechas enrollando primero el largo de una cuerda gruesa 0 una pequefta soga de fibra de dos haces haciéndola girar 46 5 veces. Se ex tienden luego los Fig. 7. Artefoctos miscelineos ae! conchal de Playa Miller. a, Pesas—Dolas; el éjetmolac 9 la ieaiends es un guijarco erosionado por el egua cubierto con cuera ¥ cosidos b, abjetos de madera en farmma de trompitas, sin peatinellos: €, Estera dle Fibra veartal Fina: J, plato eesto en espiral:&, Momaas, weclones cenrales,f, Soncalias (Ojotas) y, Paja 9 ines de correo 36 m Fig. 8. Artefoctos miscelineos del conchol de Plava Miller. o, Puntes Titicas de arpan; b, Herramlente de hucso de lame para produeit lascasi €, Figura modelade en el borde de un hero; J, vichuhe; &, torteras de hureso de ballene; f, Torteras de madera y piu; 9, Disco de ceramics, posiblements ung lortard no terminada; b, Peimetas compuesias, 5, plomadas on farrna de vigarr0:j, Pesos con cuerdas umarradios &, Anzuelos de cobre; |, Gunjarcas erasionados por ef ‘2912, uno con eubierta de cuero coside, el segunda con wn surco To Harye del sje fongiundinal. Mm, QbJetas &n Forme Ge trompitos, ef superior de bueso se ba/lend, los dos faferiores de maderas;M, 080 de cuchara de hueso 0 esputile: Oy Aguia de espina de cactus; p, Pertorador para aauies{? J; a, congiomerado de vuus de matz, a fa frquierde, vista este arriba, a} centro yp derecho, wists desde abajo. lados opuestos del rollo de modo que los cordeles entre estas dos puntas estén planos y paralelos. Se mantienen en esta posicién pasando y cosiendo con una cuerda dé pelo humano hacia atras y hacia adelante 2 uavés del centro de la soga, Er’ la Capa Gl, se encontrO una faja de lana tejida, uilizada posiblemente para transporte de 13 1/2" (31.6 cms.) de largo y 11/2" (37 mms.) de ancho con extremos aguzados y un cordel de pelo retorcido atado a los dos extremos. Se encuentra rata desde que fue descubierta Cesteria, La cesteria esta limitada a una técnica con tres formas: canastos redondos, ovalados y esterilias a platos planos (Fig. 7d). Todos tienen base en espiral, con cada vuelta del elemento envalvente pasando & waves de una porsi6n del rollo—base directamente por debajo. Esta misma técnica se encuentra en el fragmento de un gorro (?) de fa Capa A, en que los haces son de pelo y los hilos que lo envuelven de lana Vichuias para Telar. Dos fragmentos dudosos de vichofa para telar, hechos de huesos de llama de la Capa GI (Fig. 84), parecen ser similares a un espécimen completo encontrado en un basurero alterado cercano. Son priicticamente idénticos a [os usados actualmente en el Altiplano Boliviano, Torteros, Los torteros (Fig. 8, f) se dividen claramente en dos grupos: planos rectangulares de hueso de ballena, y discos planos de madera, piedra, 0 de fragmentos retocados y pulidos de ceramica. Ninguno esté decorado. Cuando aparecen en las tumbas, los orteros rectangulares estén asociados a Jos entierros masculinos y los redondos a 1s femeninos ‘Agujas. Todas las aguias enconteadas son de espinas de cactus con agujeros perforados (Fig. 80). Un ejemplar tiene un agujero muy bien hecho aproximadamente de 1/2 mm. de didmetro, En fa Fig. 8p se muestea un instrumento usaclo posiblemente para hacer el ojo de la aguja. Consiste en una laminilla de calcedonia muy pequefa, delgada y puntuda, de 6 mm. de fargo, amarrada con pasto entre dos ramitas de 4cm. de largo, E! montaje esti hecho sin cuidado y probablemente fue un insirumento provisional, usado una vez y luego descartado. MISCELANEOS Peinetas, Todas fas peinetas se componen de dientes hechos de finas secciones de cafia, y todas son de doble filo (Fig. 8h). Un sdlo ejemplar tiene. tos dientes amarrados con una cuerda; las otras estin reforzadas a ambos lados de los dientes con astillas de cata semi—redondias, con ta amarra 37 formando un disefio de chevron en el exterior de éstos. Esparcidos por todo el basurera, como se indica en la Tabla 2, habia nudillos cortados de una variedad de cafia; probablemente trozados despuds de sacar {a parte central de la cafa para fabricar las peinetas (Fig. Sh). Sandalias. Las sandalias son de cuero sin curtir cortadas de una misma forma; aproximadamente rectangularcs, un poquito mas anchas bajo los dedos, tienen dos tiras deigadas que doblan hacia atras desde las esquinas delanteras, cruzan el empeine y se amarran a tiras cortadas en cada lado del talon Una tira mas corta, también amarrada a éstas pasa por la parte posterior del talén (Fig. 7F). Cuentas y Adornos. Las cuentas y otros adornos son muy escasos en el basurero y también faltan por lo. general en las tumbas del perfodo ceramico, La nica cuenta pequefia de la Capa Gl, parece estar hecha de la concha roja de Spondylus, lo misma que algunas cuentas de la Isla del Alacran. Si la identificacidn es correcta, esto ofrece evidencia de un contacto sorprendentemente temprano, aunque podria ser indirecto, con el sistema de intercambio comercial que trajo estas conchas del Ecuador al Perd. Habia slo un pendiente de hueso, un objeto plano rectangular de 4-oms. de largo por 2oms. de ancho con una peque'ia perforacién en el centro de uno de los exiremos. Atados de hojas de maiz, Cinco atados de hojas de maz (Fig. 84) de las Capas B,C y DS, son objetos sobre los ‘que no se habia informado previamente, Estain hechos de varias capas de hojas tan dobladas y plegadas que uno de los lados presenta una superficie plana redonda, mientras que en el lado opuesto los extremos estan amarrados en el centro formando un atado. Varian entre 3.5 a 5 cms. de didmetro. El mis pequefio, (Fig. 8q), tiene la capa externa del lado plano abierta en cintas, entretejidas con finas tiras de cafa, también dobladas hacia atras y amarradas por el lado opuesto. No hay explicacién obvia de su propésito. Cueros. Un pedazo de cuero curtido de la Capa C, bien puede ocasionar la envidia de cualquier ‘curtider moderno. Cuando fue encontrado estaba todavia suave, flexible y fuerte a pesar de siglos en la tierra, Este se endurecid al estar expuesto al aire hiimedo de Santiago, En Nueva York lo emojamos con agua, y estando hiimedo observamos que las piezas cosidas con tendén formaban un Angulo recto, como’ si fuesen una seccidn de un saquito o bolsa de cuero. Le aplicamos aceite mientras se secaoa, lo que evit6 que se volviese quebradizo. Por otra parte, las correas de cuera sin curtir son extremadamente duras y quebradizas con tendencia a convertirse en una sustancia pegajosa, después de estar expuestas a la humedad del aire. Un preservativo buena para estas correas es la goma laca, No se debe usar la acetona como disalvente. Tapas para Cajas de Cuero, Muy comunes en las colecciones del interior del Norte de Chile son unas cajas pequefias y cilfndrieas de madera 9 hueso para guardar pinturas, Generalmente vienen tapas de cuero, Aunque no se encontraron estas cajas, aparecié una tapa en la Capa DS (1). Boisas 0 Saquitos de Veliga. las dos balsas que se encontraron son pequefias veligas de animales, No hay nada que sugiera su uso. Cucharas. Los abjetas clasificados como cucharas son especimenes poco satisfactorios, ya que aquellas de madera no son més que fragmentos de la pala; una de hueso de ballena es sélo el fragmento de un mango plano recortado en forma de zigzag (Fig. 89) Trompitos. (Objetos Redondos). En la figura 8m se muestran tres objetos cuyo uso no se puede identificar. De. los cinco especimenes que se encontraron, cuatro son de madera y uno de hueso de baallena. La longitud varia entre 3 y Scms, El de la Fig. 7h es de madera, no tiene mango, y aparentemente servia para el mismo enigmatico propésite que los otros. En las tumbas se encontraron por lo general cuatro a cinco de estos objetos depositados en bolsitas de malia de cuerda.. Balsas Miniaturas. En la Capa A se cncontré lo que parece ser una balsa en miniatura hecha de cuatra mazorcas amarradas. Un modelo mis pequeio se encontré cerca del mismo nivel, hecho de una ramita larga y dos cortas, amarradas como los modelos de balsas que se encuentran frecuentemente en ls, tumbas. ‘Morteros. No se encontraron morteros en Ia parte excavada del basural, pero si se hallaron durante ol trabajo en el Casino. Paroce haber dos tipos distintos: uno céneavo, ancho y de poco fondo, para moler maiz: otro con una pequefia excavacidn cdnica, algunas veces tan profunda como, ancha. Este ditimo aparece en Quiani en basureros pre—agr fcolas. Recipientes de Calabara. Estas aparecen con la primera cerémica, pero sélo son relativamente abundantes en los estratos superiores, las Capas A, B y C. De un total de 155 fragmentos s6lo cuatro estén pirograbades con disefios de Ifneas, Uno de éstos aparecié bien abajo en Ia Capa F1, las otras, cerea de la superficie en la Capa A. Hasta donde se puede determinar. todas estan cortadas 3 Io largo. €) uso de calabazas como recipientes en el Norte de Chile, y su decoracién han sido descritas por Latchman (2), (1) Lateham 1938, 143, (47, Fig, 45 (2) Latcham, 1938, 168-176, Figs. 59-66, 38 APAREJOS DE CAZA y PESCA Hondas. Aunque se recobraron s6lo cinco ejemplares de hondas (Fig. Te), su distribucién indica que se usaron a través de tado el per(odo cerémico. Todas son de lana, el centro tejido con cordetes redondos y trenzados, hechas de los hilos de la urdimbre de la pieza central y con una lazada como asidero para el dedo. Bolas, Todas las bolas (Fig. 7a y 81) encontradas son pequefias, en forma de huevo y elipticas, acanaladas a lo largo del eje, y probablemente utilizadas para cazar pajaros. Un ejemplar de fa Capa DI presenta alin su cubierta de cuero, es una tira plana envuelta alrededor del peso y cosida a un extremo. El tendon retorcido estaba asegurado a éste y no circundaa la piedra (Fig. 7a) Arcos y flechas. Nada se encontré en la excavacion que pruebe fa presencia de arcos y flechas, pero algunos de ios objetos que se describen mas adelante, demuestran que eran conocidos, por lo menos en la Gltima parte del periodo ceramico, ‘Arpones, La nica evidencia que se encuentra del uso de arpones son las puntas liticas que se ajustaban a éstos. Son de un séto tipo: gruesas, con barbas sobresalientes y un pedinculo aguzado (Fig. 8a). En la figura 75 se muestran piezas completas de cabezales de arpones y un estuche para est05, de un entierro cerca a la Playa de los Gringos. Se debe hacer notar que a estos cabezales de arpones es faltan las barbas de hueso lateral como las que se encuentran en Pisagua, Taltal y Quiani: ‘Anzuelos para pescar. Sélo se encontro un anzuclo (Fig. 8k). Es de cobre con un astil recto y sin barba, De acuerdo a los trabajadores que abrieron las tumbas del basural contiguo, estos anzuetos son muy comunes y todos de esta forma. Plomadas. Las plomadas son de dos tipos, unas en forma de cigarro, y otras mas cortas y mas gruesis, Estas Ultimas tienen en un extremo un corte biselado alrededor de una pequefia protuberan ia sobresaliente; un lazo corto de cordel grueso esta asegurado a esta protuberancia por medio de una fina cuerdecilta, Con este sistema el peso podia amarrarse 0 quitarse répidamente del Sedal de pesca (Fig. 8)). Los ejemplares encontrados var ian entre 2 1/2 y 5 ems. de largo, Las de forma de cigarro tienen dos variaciones: una, ovalada, tiene en seccién transversal un borde plano en toda su longitud. En cada extremo hay un fino canal cortado en toda la piedra, ‘excepto en el borde plano de la circunferencia. Aparentemente uno de los extremos se ha dejado intencionalmente mas anche que el otro (Fig. 8i). Los especimenes completos tienen dos sedales ubicados en et borde plano, atadas a cada extremo de la pesa con un hito, Un poco mis arriba y mas abajo de la pesa los dos sedales han sido torcidas formando una sola cuerda; el sedal de mano esta atado a una de éstas y el anzuelo a la otra. Estas pesas varian en longitud de 41/22 8 1/2 cms. El otro tipo de plomada en forma de cigarro no tiene el borde plano y es redonda u ovalada en seccion transversal. En algunas, los canales estén cortados en parte. Algunas no estén acanaladas, Estas pequefas diferencias aparecen en los mismos niveles y ng parecen tener un significado especial Sedales de pesca. Como se mencioné anteriormente todos los sedales parecen ser de algodén. Son hechos de una cuerda doble extraordinariamente bien terminada, de torsion fuerte, tan uniforme como las hechas con maguinas modernas, ARTEFACTOS DE PIEDRA Instrumentos machacadores 0 nuicleos. Aparecen pocos instrumentos de lascas percutidas hechos muy toscamente, tanto en 10s. perfodos pre—cerémicos como cerémicos. Para simplificar el problema de estudiarlos, se trabajé una clasificacion de grupos de fa coleccién de Taltal en donde aparecen en forma mas abundante, Para evitar repeticiones innecesarias definimos una lista de los artefactos encontrados aqui bajo las categorias de clasificacién usadas para el mismo tipo de abjetos de Taltal Grupo 1-1 Capas D, E2, J (1 espécimen cada uno) Grupo I Capa A, (1 espécimen) Grupo l-4 —_ Capas £2, G2 (1 espécimen cada uno) Debe notarse que estén dispersos desde la superficie hasta la base del basural y que estan acompafiados por lascas toscas del mismo material sin trabajar, presumiblemente deshechos de su manufactur, Comparando éstas con las lascas de calcedonia, encontramos que la proporcion de piecira tosca y calcedonia en el periodo cerdmico es de 10 a 9.26, y en los deshechos pre—cerémicos, de 10 23.9. En el basural pre~ceramico de Taltal, la misma comparacién muestra una proporcin de 10 2 836. Comparando instrumentos toscos con Iascas de) mismo material tenemos del periodo cerimico Arica, de Ja 1a 17; del periodo pre—ceramico Arica, de 1 a 11.7; del periodo pre—ceramica Taltal, de 1a 95.7. 39 Esto indica que en el sitio de Playa Miller en Arica, la frecuencia de instrumentas de piedra u objetos de niicleos, presenta un balance de lascas trabajadas tan alto 0 incliso un poco més alto que en Taltal. Esto no lo habian notado antes otros observadores porque los artefactos de piedra en los basurales del perfodo cerdmico con su alto porcentaje de material perecible, son mas escasos por Unided cibica de deshechos, que en la mayor fa de Jos niveles pre—cerémicos. Raspadores. Los raspadores laterales son todos trabajados monofacialmente en lascas de material \ftico de fina textura, principalmente calcedonia. Tienen por lo general un s6lo berde y como 65 comin con estos raspadores no tienen caractersticas especiales como grupo, manufacturados de cualquier tipo de lascas que hubiese a mano. Los bordes varfan de ligeramente c6ncavos a ligeramente convexos Puntas y Hojas. Ya nos referimos a las putas de arpén al mencionac el aparejo de eaza. Fuera de éstas, el Gnico espécimen bien hecho que se encontré fue un fragmento de una hoia ancha triangular, do base ligeramente céncava y bordes curvos. Habia dos hojas de calcedonia fragmentadas y toscas de unos 4.5 y 4.ems, de largo original ligeramente triangulares con lados de longitud desigual. Ya que faltan espectmenes buenos para comparar, no se puede asegurar que éstas representen un Lipo. Instrumentos de Lascas. Los ejemplares de las capas A, B y C son todos de huesos de llama o ‘uanaco, de ocho a diez centimetros de longitud con las puntas desgastadas (Fig, 8b). De la Capa E tenemos el dnico ejemplar hecho de una costilla de lobo de mar, de 11.51 centimetras de largo con una pequefa punta redondeada. RESTOS DE PLANTAS y ANIMALES Mariscos. La proporcién de restas de varios tipos de mariscos varia un poco en los diferentes estratos, apareciendo las mismas especies desde la superficie hasta la base del basural. Quizas fo mas abundante es un caracol purpura de mar, que se encuentra en las rocas de la costa chilena en localidades intermitentes, llegando bien al sur hasta el Seno de Otway. Los otros, por orden de abundancia son camo sigue Choros. Una especie que aparece s6lo bajo el nivel de marea baja, en profundidades de dos y més brazas de donde se los puede sacar solamente sumergiéndose. También pequefios matiscos esirfados que constituyen especies que se encuentran en las rocas entre los niveles de alta y baja marea Concholepas conocidas en tado Chile como locos. Viven en las rocas al nivel de la marca baia y mais abajo. Fissurella conocidas focalmente como lapas. Viven en la misma situacién que tos locos. Almejas de das especies, que viven en las playas arenosas donde frecuentemente las dejan las Fuertes marejadas. Chitén. Conocidas localmente como apretadores que viven en asociacién con las lapas y locos. Erizos. Que se recoxen en pozos de baja marea y aguas bajas, También se encuentran varias otras especies, pero no son suficientemente numerasas para haber sido importantes como alimento. Una variedad de almejas comin en las playas actualmente, es de forma triangular y de unos ocho centimetros de largo, pero no se encontraron en el basurai. Quizas su Hogada a esta area es reciente. Peces. Aparecen en toda el basural huesos de pescado, incluyendo algunos de tiburon, pero no en forma tan abundante como se pod ia esperar. Las especies no han sido identificadas. Calamares, Ojos secos de calamares aparecen en forma bastante comun a través del per fodlo cerimico, Hoy en dia se usan trozos grandes de calamar come cebo, pero no como alimento. No hay un uso conocido para los ojos, Curiosamente, no se vio ninguno en los basurales de Quiani y Punta Pichalo. Mafz. Las mazoreas que s¢ encontraron son casi todas pequeflas, de unos cinco a doce centimetros de largo. Marzorcas completas de los entierros del perfodo cerdmico de este basural, muestran tanto mate reventadar (pop corn) como granos del tipo ordinario, aparentemente de variedades rojizas. ‘Aunque no se encontraron mazoreas con los fragmentos cerdmicos mas antiguos de la Capa H la excavacion en el basural de Quiani demuestra que el maiz sigui inmediatamente al perfodo pre—cerdmico, de mode que la falta de asociacién directa con la primera cerdmica de Playa Milter debe ser accidental Porotos. Los paces porotos que se hallaron tienen la misma distribucién que el maiz. Son de color café rojizo oscuro y de unos ocho centimetros de largo; la Unica excepcion proviene del nivel C ¥y consiste en una variedad moteada con manchas mas claras, 40 Algodén. Las cifras usadas en la tabla de andlisis (Tabla 2) para indicar ta presencia de algodén se refieren a conjuntos de semislas con cierta cantidad de fibras adheridas a ellas. Si inctuimos los registros de cuerdas y telas de algodén, es evidente que éste se conocié a través de todo el perfodo ceramico y que se utilizé principalmente en la confeccién de sedales Vainas de Pachai (Inga). Estas grandes vainas de contenido fibroso comestible, estén aqui limitadas a fragmentos: dos en la Capa A y una en la Capa E2. Hoy ya no se cultivan en ias cercanias de Arica, pero de acuerdo a Frezier erecian en lla, a 130 kms. al noroeste de Arica (1) Quinoa. Se encontraron algunos granos en una bolsita no decorada de lana, en un entierro alterado en la Capa A, extremo izquierda del corte ‘Tortugas de mar. Unos pocas fragmentos de caparazones de tortuga se encuentran a través del basurero sugiriendo que las tortugas fueron un artfculo de alimentacién ocasional Mamiferos marinos. Los huesos de lobo de mar no son muy comunes, lo que es sorprendente, puesto que Jos arpones para cazarlos formaban parte usual dei equipo. Unos pocos huesos de delfin {tomina) aparecen en los niveles A, B y C. Mamiferos de tierra. Se encontré una pata de cuy con piel blanquecina en Ja Capa A y otra en la Capa B. Aunque la presencia de llamas esta indieada a través de todo el perfado cerémico, sélo se encontraron 3 huesos de llama, todos en la Capa A. Siete huesos de mandibula de una especie de gato pequeho estaban distribuidos en los distintos niveles. Perros. Al menos dos tipos de perros fueron ubicados en el perfodo cerémica; uno en la Capa D corresponde 2 un perro del tamafio de un Airedale, de pelo recto y suave, de color café claro con manchas negras. La mandibula correspondiente a una variedad mucho mas pequefa, quizés no mas grande que un Pekinés, tenia restos de piel blanca adherida. (Identificacién errénea, Nutria? ). Algunos cortes sugieren que el animal fue desollado. Otros cuatro huesos de mandibula ubicados entre la superficie y la Capa F pueden ser de perro o de zorro. Quizds la presencia de perros en este campamenta tiene alguna relacién con la eseasez de huesos en el basural Pajaros, Aparecen huesos de péjaros desde la superficie hasta la base del basural, pero no se han identificade, Se supone que son Jos mismos p§jaros marinps que abundan hoy en el rea: cormoranes, pelicanos y gaviotas, ENTIERROS Al hacer el parque de estacionamiento al lado norte del nuevo Casino, Jos obreros municipales sacaron posiblemente unos quince entierros. La mayorfa estaban en bvedas rectangulares, la mas grande mas o menos de 125 cm por setenta y cinco centimetros con lados de cincuenta a setenla centimetros de alto, hechas de cistas colocadas en forma vertical, o de piedra redonda de playa puesta con argamasa’cle barro. Las cistas también se usaban como cubiertas y las junturas estaban rellenas con barro. Por Jo menos en dos de los entierros las tumbas estaban cubiertas con tuna capa de algas grandes sobre las cuales se esparcia un revestimiento de barro. Mucho de los contenidos de estas tumbas habian sido disturbados, deshechados 0 vendlidos antes que nosotros Hegéramos, Del materiat examinado y de los informes de los trabajadores, juzgamos que eran, aparentemente, todos muy parecidos y produjeron los mismos tipos de objetos, Ninguna tuméa fue encontrada con mas de un cuerpo. Todos los cuerpos estaban en pasicién sentada, con las rodillas contra el pecho, pavuettos 0 cosidos en textiles. El ntimero de articulos puestos en lfos varian de un entierro a otro pero siguen un modelo fijo. Construyendo una base para nuestro harnero se encontré uno de estos cementerios. El cuerpo de un infante estaba cosido en un tejido y puesto directamente en el conchal sin una fosa preparada. El basural en que se encontraba habia sido removido de modo que es imposible determinar en qué nivet se encontraba el entierro. £1 basural que lo rodeaba pertenecia a la primera mitad del per iodo cerdmico Los objetos encontrados se muestran en las figuras 9 y 10. Directamente sobre el cuerpo habia un modelo de balsa de madera (Fig. 10k) cuyo madero central mide 41.5 centimetros de largo y 4.5 centimetros de didmetro con lados de veinticinco centimetros de largo y cuatro centimetros de didmetro, de modo que la amplitud maxima de Ja cubierta es de 12.5 cms. Los tres segmentos estin cortados'en forma plana en su superficie y desgastados en los extremos de la parte inferior para reducir la resistencia del agua.-Los maderos en este modelo estin unidos can cordeles de lana, (2) (Feerier 1913). a mientras otros de entierros similares, tienen tiras de cueros como amarras, Hay cortes en la parte exterior de ambos extremos de los segmentos laterales para permitir estas amarras, La caracteristica de todos estos modelos son las franjas transversales de color rojo en la parte superior o cubierta. El remo de doble pala se encuentra sobre el cuerpo. Como en todos los remos de entierros de este tipo, las palas son planas o levemente concavos en una superficie, y tienen dos caras biseladas en {a otra, Como la balsa, también estén pintados con franjas rojas transversales (Fig. 10g). Por el hombro derecho y a un costado habia una pequeia bolsa de lana con urdimbre de franjas en colores naturales que contenfa aproximadamente un kilo de harina de maiz. Sobre el hombro derecho acta un arco de miniatura; 6 flechas con puntas de espinas y dos plumas cada una, un huso con un tortero rectanbular de madera; un cabezal de arpén con punta litica; un arpén de miniatura con punta de cobre y una lienza unida a @; fo que es aparentemente el mango de un arpén en miniatura con un pequefto sacado en el extremo anterior. Delante de} cuespe habia un ceramio tipo jarro para agua en miniatura de quince centrimetros de alto, con disefios roje y negro y engabe blanca cremoso; un kero en miniatura en la forma de una taza de ocho eentimetros de allo con un protébero vertical en el borde y engobe rojo sobre el cual se observan Iineas negras descuidadamente; dos Pequefios jarros casi esféricos, de ocho centimetros de alto con aberturas muy angostas. Estos no estén pintados y son una cerdmica café rosdcea. Se encontré una tercera muestra dentro del fardo fonerario. Fuera del fardo, junto a los jarros hab/a un cesto en miniatura en técnica de espiral, de 8.5 centimetros de didmetro’ y 3.5 centimetros de alto, conteniendo un pequeiio bolso de cuerda trenzada en el cual habia tres sedales. Uno estaba unido a una pequefia pesa en forma de cigarro, plana en un lado y con un anzuela de cobre. Los otros dos sedales carectan de pesas pero tentan anzuelos de cobre atados. Las tres pueden haber sido especialmente hechos para el entierro ya que la euerda no es mds gruesa que un hilo corriente y las pesas y ganchos son muy pequefios para haber tenido un uso préctico. Can los sedales hab/a cuatro objetos de madera, en forma de trompos rusticos Y pintados de rojo. Se encontré suelto, en Ia base det cesto, un pequetio trozo de plata no trabajada. Bajo el cuerpo se encontré una estera de totora de tejido suelto, de treinta y seis centimetros por veinte y seis centimetros, con hilos transversales tor cidos espaciados (Fig. 9c). Entre los pliegues de la estera una ldmina delgada de cobre de forma irregular. Bajo la estera, habfa restos de cinco trenzas de cabellos amarradas en un atado. Una sexta trenza de cabellos estaba metida bajo las cuerdas que ataban el fardo funerario. Metida bajo et hombro izquierdo habra un pafio cuadrado de urdimbre listada de cuarenta y tres centimetros por treinta y seis centimetros, rojo, café claro, negro y plirpura oscuro, con flecos en las esquinas. (Fig. 9a). Dentro de ta pieza de lana que sirve de envoltorio al cuerpo de [4 momia, habia, delante de las rodillas, una bolsa de coca y un pequeno trozo de ceniza 0 al. Esta bolsa mide veintidés centimetros de largo, veinticuatro centimetros en su parte superior y veintiséis centimetros en fa base. La mayor amplitud de la base parece haber sido hecha intencionalmente y no el resultado de haber sida estirada. Otras bolsas de entierros similares tienen las mismas caracteristicas. Este espécimen se encuentra en la figura $d. El disefio de urdimbre listada es idéntico en ef reverso. Las areas de color sélido entre los diseftos son rojas, mientras que los disefios de Ia urdimbre son rojo, café claro, blanco y un pUrpura oscuro. Los colores no estan dispuestos para destacar ningun patrén de diseio, sino que estén distribuides irregularmente. El material ha sido tejido en una sola pieza, y esta doblado y cosido en sus costados. Ademds, dentro del fardo funerario habia cuatro mazorcas de maiz. Esparcidos entre los objetos de la ofrenda habia varios pufiados de sgranos de maiz, como si hubiesen sido lanzados dentro de la tumba antes de que esta fuera sellada. ‘Aunque este fardo no habia sido abierto, su interior fue examinado desde la base donde ei envoltorio mostraba deteriore. La cabeza no fue removida, por lo tanto la edad 2s incierta, aunque el tamafio sugiere se trata de un nifio menor de un afo. Considerando su envoltorio, la altura de la momia es de treinta y cinco centimetros, Se observé que los objetos en miniatura de estas tumbas no estan en escala relativa; que algunos objetos, especialmente las torteras, los trompitos de madera, textiles, y los cabezales de arpén estin generalmente en tamafio natural, Aquellos ejemplares de cabezales de arpén para lobos encontrados fen las tumbas estin manufacturados en forma tosca, sugiriendo que han sido preparados especial- mente para jos entierros. Las tumbas de adultos contienen a veces astas de arpén de un peso consistente, de tal forma que ef extremo anterior que prove el encaje cdnico €s lo suficientemente grande como para recuperar el cabezal del arpn, Obviamente, estos han sido preparados especialmen- Te para las tumbas. Esto, piensa el autor, también cuenta para aquellos especimenes de colecciones de Arica en donde aparecen considerados como arpones en todo su tamafio sin tener en cuenta el hecho que tienen un peso y envergadura insuficiente, Dedido a su grosor, no han sido reconocides como modelos. Esta seleccién de especimenes de tumbas parece ser propio de los entierros abovedados. Son caracterfsticos les abjetos en miniatura y los modelos, Se usan también algunas piezas de tamafio natural, como las torteras y cabezales de arpdn, pero fos otros objetos sugieren costumbres mortuorias 42 mas bien rigidas y bien establecidas. Llama la atencién los jarritos esféricos con pequefias aberturas y gue son comunes en las tumbas. De estos no existen duplicados en tamafio grande, y segn nuestras obser vaciones no aparecen entre los fragmentas ceramicos de {0s conchales, excepta que es dudoso Se encontrd un segundo entierro correspandiente a un iniante Justo en los \mites de la excavacién principal. La tumba habia sido hecha cuando la superficie estaba al nivel de Ja base de fa capa D, por lo tanto este entierro y los objetos asociados son ecintemporaneos con los restos de ese nivel. $e hizo una excavacién de ochenta centimetros de profundidad por cuarenta centimetros de diametro, y al igual que ene) entierro anteriormeme descrito, no presentaba béveda. En el fondo yacfan una cuchara de madera, un jacro para el agua en miniatura, una calabaza y una pequefia estera rectangular con secciones de cafia de treinta y tres centimetros de largo amarrados con cuatro hilos retorcidos. El cuerpo en cuclillas descansaba sobre {os objetos. Este habia sido calocado dentro de un gran camis6n sencillo de tana que cubria la cabeza y estaba amarrado bajo los pies, Habia un corde! grueso de fibra vegetal en torno al cuerpo. Después de preparado, la altura totai es de treinta y un centimetros en su falda yacian dos fragmentos de cejidéo calé, en uno de ellos estaba el cuerpo de un pequetio perro, aparentemente de color café oscuro, a excepcién de las mejillas que eran blancas amarilentas. Adherid’ a una parte de lo que cubria la cabeza del nifio, y en parte sobre el perro, habia Una substancia que parecia alimento seco, como si se hubiera preparado una mezcla y luego vertido dentro de la tumba, El cuerpo no ha sido completamente desenvuelto, fue mas bien examinado a wavés de la base del camisén. Sobre Ia falda habia una peguefia bolsa no decorada de lana, con comida; ademas, una pequeita botella o javra de diez centimetros de alto, con un vertedero angosto y una sola asa vertical enire el borde y el hombro de la misma. En el lado del vertedero opuesto al asa, hay Un rastro humano modelado en sobrerrelieve con una gran nariz sobresaliente, boca y ojos sefalados por incisiones, orejas sobresalientes, pequenos agujetos para ios ofdes y mentén aputanda y prominents, La frente y la parte posterior de la cabeza estan pintadas de negro~café, Esta pintura contintia hacia airas en una finea en cada hombro, probablemente representando el pelo. Rodeando completamente el centro hay una franjz que consiste de dos Iineas angostas café—negro con lineas verticales en Fig—zag entre elias, Bajo ésta hay ovra franja de color rojo, y sobre ella, en lo que puede ser Considerado el pecho, hombro y mejillas de fa figura, hay mas del color rojo (Fig. 11b}. I Jarro de agua miniatura que fue encontrado fuera del cuerpo es de 9.5 centimetros de alto, del tipo ‘café, pintado con Ja decoracién usual negra del borde hacia abajo dirigida hacia cuatro puntos, Desde los hombros hacia arriba de las dos asas verticafes, hay una franja compuesta de Pequeiios tridngulos unidos, que se distribuye hacia abajo del centro de cada lado. E} resto del area estd pintadla de rojo hasta el/nivel de la base de las asas y esta delineada en negro (Fig. 11a) Fin 11 Jarra de agua miniatura, vasiiay cuchara de madera de ung arb de infanee (No. 1), Plays wsiHer 65108 (eran eneregados af Museo Narural de Historia Natural, Santioga-Chib Al limpiar, una pequeda bolsa proveniente de esta tumba, se encontr6 unos cuantos granas de quinoa, Por encima de esta tumba, se encuentra el cuerpo de un perro, al parecer colocado aiff en Forma intencional. Su cabeza ha sido rota en la construccién de la boveda de «una tumba posterior cuando la superficie se encontraba aproximadamente al nivel actual. De alli que la cavidad haya traslapado levemente el entierro inferior y expuesto y removido la cabeza del perro. Este ltimo entierro mencionado ha estado abierto durante largo tiempo y su contenido extraido, Al margen que esto dé la impresién que las tumbas con baveda son un rasgo tardio, debe mencionarse que una de ellas fue descubierta par los trabajadores del Casino no leios, mas 0 menos al nivel de fa base de la tumba con el perro y el nif. CEMENTERIO LOS GENTILES A mas 0 menos 300 metros al Sur del Casino, en las dunas sobre Playa Brava, hay un cementerio que ha entregado gran parte del material previamente recolectado en Arica. Se excavé completamente un rea de cien metros de largo por cincuenta de ancho, que se extiende detras de la playa hacia Ia ladera a una elevacion de aproximadamente treinta metros. Aqui no s¢ha excavado durante muchos afios, a excepcién de unos pocos entierros descubiertos durante la construccién del camino a lo largo de la playa. El recordado Charles W. Mead, en un manuscrito no publicado del Museo Americano de Historia Natural, en el que describe las colecciones del Norte de Chile, ha revisado los reeistros del trabajo en Arica, Segtin él, el primer informe publicado sobre este cementerio Sue escrito por el seftor John H. Blake (1 y 2) En 1836 el sehor Blake encantro que un gran nimero de las tumbas hablan sido abjertas y despojados de sus contenidos, pero muchos pernwnecieron intactas. Algunas de las tumbas estaban marcadas con pequerios montieulos circuiares de guijarrds y tonchas, otros por circulos de pledra redondas, pero la gran mayoria por leves depresiones del suelo, Todas tenia marcas de fogatas que habjan sido encendidies sobre ellas. El seftor Blake describe estas tumbas de este modo: Son todas de forma circular, ef tamaio varia entre tres y cinco pies de didmetro, y entre cuatro y cineo pies de profundidad, Algunas de ellas estan recubiertas con piedras gastadas tipo cistas y todas estan revestidas con esteras toscas. Ei encontré todos fos cuerpos, a excencidn de los nifos, en posicién sentada, con las rodillas levadas, los brazos cruzados sobre el pecho, y generalmente dispuestos sobre pied’as planas, bajo las cuales se colocaban muchos de los objetos que se enterraba con ellos, Todas los textiles que envuelven los cuerpos eran de lana. En 1894 este mismo cementerio fue visitado por el sefior A.F, Bandelier por un dia mientras espetaba un barco en Arica. El informé que todas las turries habian sido completamente revueltas, Pero los textiles, vestimentas comptetas, y otros objetos habian sido deiados de lado y yacian esparcidos sobre la superficie, En el poco tiempo que tuvo, Bandelier recolecté una seleccidn de este material que ahora es parte de la coleccién de este Musco. Antes de dejar Arica, compré cuatro momiias no abiertas de Caleta Vitor, treinta kilémetros al Sur de Arica, a lo que nos referiremos mas adelante. En 1917, Skottsberg obtuvo material de 8 tumbas que examiné y material adicional de otras que habian sido previamente’ zbiertas. La publicacién de Skottsberg (3) sefiala por primera vez en la historia de la arqueologia chilena la descripcién de objetos y sus asociaciones tumba por tumba. Esta ‘misma publicacion incluye un buen resumen de las conchisiones de Uhte sobre.ta cronologia del Norte chileno. Come nuestro primer objetivo era examinar el conchal, no se intenté localizar entiorros en el cementerio. Especimenes, particularmente textiles, que yacfan en la superficie, fueron examinados conservindose aquellos que no estaban en muy malas condiciones. Entre estos habia varias bolsas, peauefias para coca, asi como fragmentos de bolsas que habian sido tejidas en una sola pieza, con (0) Blake, 1878. (2) Una primera deseripcign esté en “Three Years in the Pacific", Andnimo, Filadelfia 1834 p, 340-342, donde se ve la condieion del cementerio en 1832 como “bastante excavado”, Menciona vambién un inglés de Tacna que compra momias; podria ser el material que ahora se encuentra en el Museo Pitt Rivers. (3) Skorsberg, 1924 44 disefios de franjas en ta urdimbre, por un lado,’ por el otra sin decoracién, Los pocos fragmentos ceramicos observados estaban demasiado deteriorados debido a la cristalizacién de sales por lo que su jdentificacian carecia de valor. Se observ un objeto en precario estado de conservacidn, pero significative a la luz de observaciones posteriores. Era este un canasto con una estructura base hecha de tres palos amarrados fen vl centre y doblados en forma de U. La interseccién de estos palos, que se encuentran a sesenta grados une de otra, forman el centro de la base del canasto, Los espacios triangulares intermedios estén rellenos con cuerda torcida de junquillo,-y que esta envuelta horizontalmente en la. parte exterior, subiendo en espiral desde la base, mantenida asf por una welta simple o media vuelta en todos Ids puntos que estin en contacto con los palos. Trabajos posteriores en Pichalo demostraron que estos canastos son un rasgo tardfo, Latcham (1) publica especimenes recogidos por é| en Quillagua, El los ha descrito como canastos para cargar y sin duda tiene raz6n al llamarles asi porque a veces se encuentra que tienen adheridos correas para vargarlos. Los bordes de los ejemplos que él fencontré son irregulares en su contorno, promediando alrededor de cincuenta centfmetros en una direccién y entre veinte y treinta centitmetros en la ota. No esta claro si esta era su forma original o si fe una distorsin posterior ocasionada por la fuerza ejercida por cualauiera que sea el palo mas firme. De acuerdo a ejemplares vistos en distintas colecciones, su tamafio vara considerablemente, Esto tal vez se deba al hecho que fa mayoria de las colecciones existentes provienen de entierros tardias en tos que hay objetos en miniatura, una suposicién apoyada por la ausencia de muestras pequefias en el conchal de Pichalo (2). Ejemplos cuidadosamente hechos de esta forma de cargadores fueron usados en aflos recientes entre los indios Yaganes de Tierra del Fuego, para pescar sardinas cuando estos peces son impulsados por tos lobos marinos (3) en cardtimenes compactos poco comunes. CEMENTERIO PLAYA DE LOS GRINGOS A mas 0 menos dos kil6metros al sur hay otro eementerio, mas pequefio, que ha sido trabajado anteriormente. En las inmediaciones no hay sefiales prominentes para orientar su posicidn, pero la superficie alterada, producto de excavaciones anteriores, servirs por muchos afios para localizarlo. Se encuentra entre 3 'y 5 metros sobre el nivel de fa marea alta y a unos 50 metros de la linea de fa costa Se examinaron 7 tumbas, cinco de elias ya habian sido abiertas anteriormente. Todas estaban depositadas en arena compacta y arenitla sin muestras de una estructura o béveda u orientacion definida de los cuerpos, los que yacen unos pocos metros unos de otros, Los objetos encontrados demuestean que la gente que tos hizo estén culturalmente muy cerca de aquellos responsables por In fragmentacién ceramica de basurai de Playa Miller. El equipo de caza y pesca parece ser idéntico, como también algunos diserios en 10s textiles. Sin embargo, la cerémica presenta diferencias como ciertas formas que hay en las tumbas, esto es, jarras para el agua no pintadas y sin asa, jarros de boca angosta y base plana, fuentes o pucos de asas horizontales, que estén completamente ausentes en las Series de fragmentos. Esto bien puede significar que estas tumbas se hicieron cuando la seccién def basural examinado ya no estaba ocupado. Referente a los colores de los textiles debe mencionarse e) amarillo. Se cree que este no es un teftido sino un tono seleccionado de Jana natural, como son en gran parte, sino todos, las variaciones del bayo y café Para la limpieza de textiles recolectados cerca de ia costa, por ejemplo aquellos que se encuentran en contacto con tierra que contiene sal producto de la evaporacién del agua de mar, coneluimos que fue necesario remajarios en agua tibia por unas doce horas. El jabon como os Iiquidos comerciaies de timpieza no sirven pars remover manchas 0 la mugre, Es mas efectivo el amoniaco para uso doméstico diluido en el tratamiento de ablandamiento y remocian de incrusta iones de materia animal. Las piezas mas delicadas debieran disponerse en una rejilla y colacarias en tun contenedor o enrollarlas suavemente en un tubo de yoma. Pueden ser secadas en la misma rejilla, de manera de minimizar el manipuleo, Después de secarlas pueden ser planchadas sin deterioro. Asi, estas telas pueden ser estudiadas mas Facilmente, y mas atractivas de exhibir, asi como también, pensamos, su preservacién es mejor. Sélo en circunstancias muy raras los tefidos se han corrido o descolorado, pero esto debiera ser comprobado agregando mas al primer remojado. (1) Latcnam, 1938, 216, 217, Figs, 79 y 80. (2) Ver wwmbas 1 y'G, Cementerio Playa de los Gringos (PaBs....) (3) Lotnrop, 1928, 160, Fig. 89. 45 TUMBA 1 La primera tumba examinada, ef entierro intacto de un nino, estaba ubicada 2 1,40 m. de Profendidad, El cuerpo, en posicion sentada, estaba completamente cubierto con un tozo de tela sencilla de lana, de color natural, cuyos extremos estaban atados bajo los pies con una seccién de cordel hecho de totora. Lo envalvfa, ademas, un poncho de lana ca’é oscura, doblado bajo los pies, a través de cuya aber ura se vefa la cabeza. Los siguientes articulos yacfan en la tumba, junto al cuerpo, aparentemente sin un orden preciso “Textiles: 1 sace de harina de maiz, de 24 em. por 20 em., de color natural urdimmbreFistada de lana 3 ragmentor de sejidos de lana 1 cordin de lana negra de siete ebeas torcldas, de 1,75 metros de largo. Cerimica: 1 jarto de atua en miniatura, de tipo sencillo, color rojo de 10 cm. de alto, con dos asas verticales a los iados 1 botella o jarro de miniatura de base plana, de boca recta de 5 cm. de alto, con un asa vertical, de tipo rol0 sencillo (Fig. 12). Otros dos ceramios estén dudosamente asociados con este entierro, uno pequerio, mas bien esférico, de 4,5 cm. de alto por 5,5 om, de didmetro, con una pequefia abertura de 1,1 cin. (Fig. 12 c) Este es ‘de tipo rojizo con débiles Ifneas negras de decoracién. El otro, no decorado, es una copia Imodesta de um jarro de agua, de 8,5 em. de alto, sin as4s; pero con dos pequerios protuberos en el hombro a cada lado del cuello. (Fig. 12 j). Misceldnea: Un canasto de palos cruzados de 15 cm. de alto por 14m de ancho, con algunos granos de maiz. Estd tan mal confeccionado que se presume se hizo solo para el entierro y pudo ser un modelo, Coma tos palos estén quebrados donde se doblan, la ilustracién lo muestra desde arriba (Fig. 13 g). Se le ha insertado una traba corta para mantenerlo abierto y poder fotografiarlo. Se usé junco no trenzado para las tramas horizontales. Dos de los paneles laterales muestran un tejido cruzado, uno tiene cuatro hebras torcidas verticaies mientras que las otras no estan reforzadas. 1 pieza plana de cesteria en espiral, de 7 om. de didmetso 1 estera cuadrada de 22 cm., hecha de varillas, atadas con cuatro hebras de junco entrecruzados, doblados al medio y atados en una esquina 2 husos de 19 cm. de largo con torteras cil ndricas de cerdmica sin decorar, de 2,5 em. de alto por 1,25 em. de ancho. 5 palos redondos, pintados de rojo, levemente desgastados en los extremos, variando en el largo entre 13 y 35 cm. TUMBA 2 La cabeza de la momia estaba a 1,68 em. de profundidad, el cuerpo estaba en posicién sentada, ievemente inclinado hacia atris con los brazos cruzados sobre el pecho y las rodilla: estiradas hacia adelante, Estaba envuelto en un telido de lana café oscura, mal preservada, de sexo y edad indeterminada, excepto de que fue un individuo joven, El pelo, en muy mal estado, pero ia suficiente como para darse cuenta que estaba peinado igual que el cuerpo de la tumba 3. Varias pequeiias trenzas salen de los lados de la cabeza y estén atadas atrds, mientras que otras trenzas cortas y separadas cuelgan de las sienes y de la nuca. Se observ6 este tipo de peinado en los cuerpos de hombres adultos, y como la ofrenda de esta tumba carrespande a aquel de los hombres, se presume que éste fue un hombre. Los dientes indican una edad alrededor de los 13 a 14 afos. En su falda hay tun carcaj_de cesteria para cabezales de arpén, con siete astas en su interior y una octava ya suelta a su lado, También yace sobre su falda un puco pequefio, bajo, de base plana cubierto con un fragmento grande, parte de un jarro de agua sencilla, no decorado y sin asas. Como los otras fragmentos del jarro estaban en la tumba, debe haber sido quebrado en el instante del entierro. Al lado izquierdo del cuerpo habia un jatto similar, y tres recipientes cerdmicos pequefios, esféricos, de boca angosta. Junto a ellos un modelo de balsa de madera, un remo de pala dable, un manga de arpén, una honda de lana, y lo que parecia ser un modelo de arco. Frente al cuerpo habla un saco grande de harina de ma(z y una esteta pequefta y cuadrada de varillas. Cerca del tobillo derecho habia tuna bolsa similar conteniendo algunas hojas de coca. Detras del cuerpo habia 20 mazorcas de maiz de luna variedad rojo oscuro, cuyas hojas habian sido dado vueltas y trenzadas en cuerdas de dos hileras atadas. Con estas mazorcas habia dos bolsas de coca. Detras del hombro derecho habia un niicleo de pintura roja y sobre el hombro seis flechas de junquillo en miniatura con puntas de madera. En e} fondo de fa tumba, levemente bajo el cuerpo, habia una peque'ia vasija en forma de kero conteniendo muchas pupas de moscas, Sin duda, esta basija contenia comida que atrajo a las moscas y sobre la que depositaron huevos antes que fuera dejada en la wumba. Estos huevos incubaron y maduraron, pero 46 los adultos no pudieron escapar y se han preservado en forma excelente. Casi todas son Sarcophaga, que se alimentan de carne 0 pescado, y algunas Muscioae entre ellas. Aparte dei envoltorio de cejido sencillo y burdo, habia una bolsa rectangular atada alrededor de las caderas La descripci6n de estos elementos es la siguiente: Textiles: La bolsa atada alrededor de la cintura se muestra en la Fig. 14 f, Tiene ochenta em. de largo por 25 em. de alto, con una abertura de 15 cm. de largo en el borde superior. En las esquinas superiores tiene asas cortas cle las que esti atada ura cuerda mds larga que amarra el entorno del cuerpo. Esta bolsa fue tejida en ua tefar de por lo menos 50 cms. de ancho, en un s6lo pafio doblado y cosicle, En su ado interior 0 reverso tiene 28 pasadias horizontales de urdimbre listada en tonos naturales de lana café y tostado. En el anverso tiene tres franjas de disefio urdido en rojo y amarillo, cada una dividida en nueve unidades rectangulares. Las pasadas de urdimbre listado estin separadas y ten su borde tiene franjas rojas sOlidas, Esta bolsa contenia varios atados de pequefias hojas que no han sido identificadas. Las bolsas para alimentos tienen urdimbre listada vertical de lana oseuira y clara. Una mide 31 em de largo por 20 de ancho; la otra es de 36 por 26 em La bolsa con las marzorcas de maiaz esti finamente tojida y tiene Ivneas verticales angostas en colores amaritio, rojo, azul, café, negro y blanco. Tres de ellas tienen un diseno de urdimbre ajedrezado sencilla. Los bordes estén cosidos y tigados con hilos café y blanco. Tiene 22 em de largo por 15,5 em de ancho. Se muestra en la figura 14 d. Una cuarta bolsa, aunque no tan finarente tejida como la anterior tiene urdimbre listada con hilos de colores rojo, verte, purpura, café tostado, café, negro y blancs. Tiene 20 em de ancho por 18 em de largo. Cofamica: En la fig. 12. se muestra uno de los dos jarros de agua no decorados. Tiene 17 cm. de alto, 17,5 de ancho, con un cueiio evertido angosto de siete cm. de largo en su abertura, El segundo jarro luego de ser restaurado, tiene 18 oms, de alto por 18 ems. de didmetra, exactamente de igual forma que él que se ilustra. Ambos son de superficie rojiza, con areas irregulares grises y café y superficie mas bien tosca. + De las vasijas aproximadamente esfiricas, en fa Fig. 12d se muestra la que estd hecha con mas uidado. Tiene 9 em. de alto 11 cm, de didmetro, con una abertura de 1,5 cm. de diimetro. Tieae una superficie rosicea, suave, con Iineas négras y rojas itregulares. Las otras dos estan toscamente terminadas y estén sin Pintar. Una de ell2s tiene 5,5 centimetros de alto y 7,5 de diimetro, con una abertura de un centimetro de ancho. La otra tiene 9 em, de alto, 10 cm, de diémetro, con una abertura de 1,3 cm. de ancho. La figura 12 g ilustra un’ taz6n en forma de kero de superficie bastante tosca, con una base plana evertida y Sobre e| borde, una proyeccién apuntada. Tiene 8,5 centimetros de alto y 8 cm. en fa abertura. La figura 12h muestra un puco bajo, plano, de terminacién burda y sin pintar, con tuna base plana y levemente evertida, aunque en el interior es redondo. Tiene $ cm. de alto con un dlametro maximo de 11 em: Modelo de balsa, Este modelo de balsa tiene 41 centimetros de largo, las piezas laterales miden 27 centimetcas de largo y 17 centimetros de ancho a lo largo de la cubierta, originalmente unidas con amarras de cuero sin curtir, encajadas en ranuras hechas en tos bordes externos de los maderos laterales. La superficie de la cubierta es plana y estd pintada de franjas rojas. La superficie inferior de los maderos ha sido suavizada hacia proa y popa, para reducit la resistencia del agua. El remo de doble pala de este modelo tiene 40 centimetros de largo. La parte central del mango es redonda. Las palas triangulares en seccién, son levemente concavas en la superficie. Esta pintada roja (Fig. 15k) Careaj para Cabezales de Arpon. Fsté hecho de junco y mide 23,5 em. por 14 centimetros de ancho (Fig. 15.2). Aunque séto ten‘a siete cabezales asegurados con una costura temporat con hilos de lana, tiene espacio para un octavo. El interior del cascaj esté dividido en dos compartimientos, separados par una division tejida del mismo junco que se usa en el resto de la pieza. Las hebras laterales estén prendidas en su parte central. Estin firmemente unidas por elementos torcidos, excepto afl donde las reas abiertas se han formado con hebras adyacentes laterales que se cruzan. Cerea del centro de cada mitad de la funda se entretejen hebras de hilo rojo y verde. Igualmente, ss us hilo de lana roja y café oscuro en los extremos. Cabezales de Arpn. Los cabezales y el carcaj estin hechos toscamente, lo que sugiere que han sido preparacos especialmente para el entierro. Vartan en longitud entre 22,5 centimetros y 19,5 centimetres incluyendo las puntas liticas. 4 de elas tienen bases cOnicas irregulares lo que impide que el sedal del arpén se suelte; 3 carecen de este rasgo y no tienen posibilidad para impedir 42 Fig. 12. Cerdmico funeraria ae Playa de los Grinyos. a, jarro de agua ti90 liso, tumba 71 b, jorro de egue tipo liso, Tumbe 2; ¢, recipiente mds bien esférico, tipo lise, Tumba 1; d, recipiente mas bien estérico con lineas rojas ¥ hhegras, Tumba 2; e, reciplente buraamente esférico rojo sobre crema, Tumba 3:1, Kero, Uno fiso, Turaba 7:9, Kero ‘tipo liso, Tumbe 2: h, plate tipo lise, Tumba 2:1, Plato tipo liso, tumbe felsa; |, Jarre miniature, tipo liso, burdo, Tumba 1; k, Ceramio miniatura daméstica, tipo burda, Tumba 4; f, Jarre miniature, ipo Burge, Tumba 3 48 deh tehitiliiemn Fig. 13. Arsefacres miscatineas de Tumbas de Playa de fos Gtiogos 9, Bolsa de everdas anudadas, Tumbe 3: 6, Gorre de cuerdus snuaadas, Tumba 7; ¢, Objetos Je modsra tipo “trompitos; g, modelo burdo de tobieta de auucindgeno; 2, tube de nueso de pijero pora alucinogeno (ee, Tueron eneontcados dentro de a, Tumba 4; f Recipierie de calabaca, Tumba 6:9, Copacho en rhiniatura de tres pales crusades, Tumba 6; h, Cesto espita, Turiba 2, Cesto entrelazade, Tumba 6. Largo de a, 38,5 cms 49 Fig, 14 Texife de Tumibys de Piva de os Griogos a, 6, Blea para caee (CRuiga 9 Viale), Tura 3<, Bobs potas olientin Fulegs 0 Wostaey fue 6.6, Bote’ bata conde (alega a Basogs), Yamnbo 36, Poko @ fkane, mba 3% Boke pre coee [Wane Wajoad) Tine 2 (eet ehiregata of sea Nocona! de Historie Netra!) 50 Fig. 1S. Artefactos Misceldneos de Tambas de Playa de los Gringos. @, b Porta-arpén pare agberates, Tumba 2; &, Asta de arpin miniotura, Tumbe 2; d, Cabezc! de eipsr minucura, Tumba 3; f, Modelo de hacha, Tumba 3; 9, Honaa, Tumbo 53 h, Objeras de madera "irormpitos”, Tumba 2;i, Bolsita de cuerda anudode pora objets de madera “vompites”, Tembo 2:, Balsa miniatura, Temba 2;k, Remo miniatira, Tumba 2:4, Cuchare de madera, Tumba 3: 1m, Heo, Tumba 7 1 aque ei sedal se suclte. Estin pintzdas de ajo y tienen una lienza fina que envuelve la parte exterior del casquiflo de las puntas liticas. Estas Gltimas son det mismo tipo que aquellas que se encuentran en el hhasural ceramic de Playa Miller. Un octavo cabezal de arpén, encontrado fuera del carcaj, es idéntico Con aquellas de base cénica ircegulares ya descritas (Fig. 15 b) Asta de Arpén para Caza de Lobos. Esta asta de arpén para caza que tiene 36 centimetros de largo por 3 cencimetros de didmetro méximo, es obviamente un modelo (Fig. 15 ¢), aunque su didmetro puede ser igual al de un ejemplar de tamafio natural. El extremo delantero tiene tun casquillo cénico para el cabezal y esti enrollado por fuera con lienza de algodén. La parte Posterior del centro del asta tiene varias vueltas con una cuerda similar. El extremo posterior esta desgastado hasta quedar plano y més ancho que el resto del asta. Esto es, aparentemente, un rasgo definido en las astas de arpén para caza de fobos y que no se encuentra en 12s astas de arpones para peces Arco y Flecha. El arco en miniatura, 33,5 centimetros de largo por 1,8 cm. de diémetro es mas bien redondo en su corte transversal, levemente curvo y desgastado a cada lado. Las 6 flechas en miniatura son de totora (junco), con espinas en sus extremos. Originalmente tenfan plumas pues hay restos de elas, Ninguna tiene’ muescas. El ejemplar mejor preservado tiene 30 centimetros de largo. Hondas. La honda de esta tumba tiene 122 centimetros de largo, es de cabos de lana torcida, con un ojal para el dedo y una pieza central sélida tejida, Objetos de madera en forma de tcompo. En la pequefia Bolsa de red hay tres objetos de madera en forma de trompo tallados ruisticamente, y que contrastan con Jos ejemplares bien pulides que fueron encontrados en el basural de Playa Miller (Fig. 15 hi). Los tres objetos estén untados con pintura roja Estera rectangular de varillas, Esta estera tiene 30 cm, por 22 em. de ancho. Las varillas con las que esté hecha estén sujetas con cuatro hebras cruzadas de un cordén sencillo de fibra vegetal entretejido a través de la urdimbre, TUMBA 3 Esta tumba hab(a sido abierta afes atris y estaba muy revuelta. El cuerpo habia sido desmembrado y 19s objetos que le acompariaban estaban esparcidos y rotos, lo que hacia imposible determinar su posicién original o bien saber si todos los objetos pertenectan a esta tumba. La cabeza pertenece a un adulto joven can fos molares del juicio formados aunque adn no hab/an hecho erupcidn, Los dientes muestran poco desgaste. El peinado partido desde adelante hacia atras sobre la coronilla, y a cada lado peinado en 10 u 11 tronzas cortas de otras (res pequefias trenzas, unidas en la base del cuello en un mofo y atadas con un cordén de lana. Ei pelo que crece en la nuca esté conformado por una trenza separada, de 27 centimetros de largo, que cae uebajo de las wenzas Jaterales que estin unidas en sus extremos. En cada sien hay una Venza separada, cuyo extremo esté doblado y atado con cordén de lana mas abajo del nivel del mentén. Tiene una barba mas bien densa de pelos lisos de 4 om. de largo, Textiles. Todas las bolsas de coca encantradas en esta tumba estén tejidas en una pieza larga, doblada y cosida a los lados. Los hilos de urdimbre estén juntos, farman la superficie y esconden la tama. Ninguna de las bolsas tiene en las esquinas asas para colgar, aunque tienen cuerdas cortas fijas para cerrarlas. La amplia franja de disefio de urdimbre hacia et centro de la bolsa que se muestra en la Fig. \4.a, tiene ol mismo modelo geométrieg que el bolso de Ia tumba 2 de Playa Miller. En ambas bolsas, haces de hilos de urdimbre de diferentes colores, rojo, purpura, azul, café, aparecen irregularmente a través del disefic. El fondo de éste esta formado por hilos blanco amarillentos, Bordeando el panel central hay franjas rojas sélidas, enseguida franjas angostas de diseno de urdimbre, usando nuevamente hilos de diferentes colores que no tienen relacién con el disefio. Entre éstos y los lados de las bolsas hay fistados rojos sélidos. Uno de Ios costados laterales esta sujeto con hilos verdes y porpura alternados y el otro con verde y rojo. Ambas caras de la bolsa_ muestran el mismo disefio, Medidas: ancho en Ia base, 24 em.; anicho en fa abertura, 19 em., alto 19,5 em, Como en el caso anterior, la bolsa que se ilustra en la Fig.14b, tiene una seccién de urdimbre en el centro disefiada con hilos negro, purpura, rojo, café y blanquecinn. El disefio es una repeticion de una figura de cabeza doble, pero fo que se Fepresenta no esta claro. Las franjasde color sélido que bordean el centro del disefio son de color purpura oscuro. 52 El disefio de la bolsa por el lado externo de la urdimbre, difiere en forma muy leve, En una cara de ésta, el disefio se divide en tres secciones y en In opuesta es continuo de arriba hacia abajo. £1 area Central del diseso. de’ a urdimbre es el mismo en ambas caras, pero en su parte inferior esta interrumpida por una corrida de hilos blancos. Los lados de lz bolsa tienen pocos hilos rojos de Urdimbre, pero los bordes no estén atados como los de la bolsa ilustrada en la Fig, 14a, Medidast Ancho en la parte superior, 27 ems.; ancko en la parte inferior, 29 ems.; altura 23 cis. ‘Ambas bolsas tienen una irama de hilos de color café oscuro. El mayor ancho en la parte inferior no parece ser el resultado de haber sido estirado. Si es itencional se puede haber producido: por el ineremento de ia tension de Ja trama hacia los extremos de la pieza, en el momento de ser tejida (Otra de las bolsas de esta serie tiene una urdimbre sencilla usando hilos de color rojo, verde, café, tastado y blanco. El ancho, 10 cms, en Ia parte inferior y superior; a altura es de 17 ems. Hay una cuarta bolsa que también tiene un disefio de urdimbre listada hecha de lana en colores natural y' rojo; el ancho es uniforme, 21 cms. y el alto es de 15 cms. En Ia quinta bolsa fa urdimbre Vistada es de lana de colores naturales; el ancho es de 8 ems. y el alto de 9 ems. 1Los otros tipos de bolsas que se encuentran en esta tumba, estén tejidas en forma mas tosca que Jas bolsas de coca, Estas hari sido Hamadas bolsas de alimentos porque con ese propdsito se usaron en las tumbas. Rara vez se tejian con hilos tenidos, pero hay una en esta Lumba, cuya urdimbre esté Compuesta tanta por hitos rojos come por la lana natural color café y tostado. Esta tiene 23 cms. de ancho por 21 cms. de alto. La segunda bolsa para alimentos de urdimbre café oscura y natural, tiene un diserio cuadriculada en la parte inferior del ventro. Su ancho es de 25 ems. y el largo de 45 ems. Estas dos bolsas han sido abiertas y se han vaciado sus contenidos, pero hay otras 3 que estén intactas. Una de ellas, con urdimbre angosta de hilos rojas y azules sobre un fondo de color natural, tiene 27 ems. de ancho por 16 de alto, Hay otra bolsa similar a la del disefio cuadriculado en el contro, y tiene un ancho de 19 cms. y un largo de 27 cms. Una tercera bolsa, cuya urdimbre es café oscura con suaves tenidos tiene 10 ems. de ancho por 17 eins. de largo. Las bolsas hechas con cuerdas anudadas (Fig. 13a,), son del mismo tipo de tas que se hace mencién en la seccién de los conchales “Playa Miller’. Ambas tienen bandas horizontales en las que, alternadamente, se usan cuerdas de lenas, café claras y oscuras. En ambas, la primera hilera de nudos Ge {a base se encuentra asegurada a la parte central por una cuerda corta cuyos extremos estén unidos nos a otros colgando libres. Sus aberturas estin conformadas por una serie de lazas a través de los, Cuales pasan hilos mis delgados para cerrar las bolsas. Una mide 31 cms. de largo por 17 de ancho y la otra mide 29 ems. de largo por 17 de ancho. Una de estas bolsas estaba vacia y Ia otra contenfa objetos que seein descritos més abajo y que se muestran en la Fig. 13. Modelo de Tableta pata alucindgeno y Tubo Una tableta ristica de alucinogeno hecha de madera blanda (Fig. 13 de) tiene 11 ems. de large por 4-de ancho. Tiene manchas de pintura roje en ambos lados. Al comparar esta tableta con las de tamano navural, 90 cabe duida que ésta fue hecha especialmente para fa tumba; tiene, ademas, un peaueno tubo de 11.5 ems, de lergo canfeccionado de hueso de ala de pajaro. Objetos de madera en forma de trompo: Hay 2 de estos abjetos tallados en madera y manchados con pintura roja. Uno tiene una tira de estera en torno al vastago. (Fig. 13c); éste es el Gnico ejemplo con esta caracter(stica entre todos los objetos de este Lipo encontrados en Arica, Cerdmica Entre los objetos de cerdmica encontrados en esta tumba estan las vasijas esférieas (Fig, 12e); lo poco comin de ellas es gue tienen un vertedero vertical corto, Sus terminaciones, mas cuidadas que otras vasijas de este mismo cementerio tienen, ademés, un engobe rosado y amarilio aplicado en su parte superior. Sobre éste estén pintadas de rojo oscuro, a excepcién de un rea horizontal estrecha mareada con una linea zig—zag negra que circunvala la vasija. Tienen una altura de 9 ems. y un didmetro de 8.5 cms. A un segundo ejemplar ie fatta el yertedero y esté hecho en forma menos cuidadosa. Tiene el mismo engobe y la misma decoracién que Ia anterior. Et didmetro es de 10 ems., la altura de 9 ‘ems. y la abertura de 1.2 ems, 53 La taza en forma de keto es un duplicado de la que se encuentra en la tumba 2 (Fig. 122), no est pintada y st superficie es aspera, la base es perfectamente plana y se ensancha suavemente en la parte superior. Una aplicacién corta y puntuda se eleva en forma verGeal desde el borde, la altura es de IT em. y el ancho en Ia boca es de 10 em. Vasijas de calabaza: ‘Como todas las vasijas de calabaza de Arica,-la que se encontré en la tumba N° 3, fue cortada Jo largo, tiene 19 ems. de largo por 18 cms. de ancho y no esta decorada, Canastos espirales: Uhie y otros recoleetaron muchos canastos en forma de macetero, pero nosotros encontramos solamente un ejemplar, La decoracién se caracteriza por el uso de haces de colar café claros y oscuros cosidos al canasto. La base e plana y un espiral en el borde le sirve como soporte. Su altura es de 14.5 ems. y su ancho de 14 ems. Modelo de balsa: Las partes laterales de la balsa modelo, tienen 36 cms. de largo, por 9 ems. de ancho 6 cms. de grosor. Es muy parecida a los modelos mas pequefios. El fondo de la balsa es plano y con franias rojas En sus superficies externas y en su base 2 cada extremo tiene surcos profundos que sirven para sostener las ataduras. Remo de doble pala Se encontré un remo de doble pala de sélo 38 cms. de largo. Su proporcién lestd lajos en relacién a fa escala de la balsa. El mango es avalado en corte asi como las palas son mas bien tringulares. El mango esta pintado rojo y las palas con franjas rojas. Asta de Arpin para caza de lobas: Semejante al encontrado en la tumba NO 2, el casquete cénico en su punta delantera forma el cabezal del arpon en tamatio normal. Aunque su largo es de 46 cms. es muy practico de utilizar. La punta delantera se amarra con cuerdas para reforzar el casquete. Dos tercios de Ja distancia desde la punta trasera tienen amarras con cuerdas del mismo tipo que la balsa. Cabezal de Arpon: Los seis ejemplares que se encontraron en la tumba NO3 varian en largo desde 25 y 28 cms., todos tienen bases cOnicas, estin pintados de color rojo y sus. terminaciones son rlisticas igual a los que se encontraron en la tumba NO 2. Cinco de estos cabezales mantienen el mismo tipo de puntas Iticas, y con ellos se encontré un cabezal que aparentemente estaba 1 pedanewlo pequeTo sin barhas : 1 Dedineulo spuzedo, pequolas Barbas 1 | = 7 a frinagul base convera a |= a ef} Fe ‘riangulr, angola, base concave - Heche oecuena tisngulse eo} > 2 ff ft 2 faynantos indotormivados am fo = ff ge 2 1 ‘cuchiio oval = - - 1 Movtoe 2 Ca? 2 2 4 Marts eon hovaeeciéa ff eo tof Sf es Mana 2 PP 1 Maries: dupresion ebnica 7 1 - =f Fs ae ‘depesisn redondeade a} e Bp ST ‘epresion baja, pequena. = [2 ‘ 1 - 1 7 = Pucosfesamentados a > 0 2) = pe 1 ‘ola com acanalaiento lngitucina elipties, peque - |- 2] 2 Soins ovoide depresién superior cj e 1 - coe guises, oval, paquets . 2 a Oo ‘Bolas, scans diametel oval pavuena - |. -f - 2 ee ‘oval, beaver depresion superior = |e Sf ot es 2 F Suierrs, ova, pequens = |e =)oe 7 Sf Dullaveos oval grande S yo Fry ee 1 - val grande, Con axtomos planes Spee 3} 0 Tt ° val grande. extemes planes, dopresion upmion =| 1 Se ‘ole, evarionapie. sin acanaleaura forma ovaide - |e 2] = - oval rane, cnr cuerda amaviada deleje corte =| 5 2[ = 8 = ‘iso, dapresion superior = ]o 2 Fy 2 8 : Equipo de pesca: Pesos: tics forme cigaeo, sin acanaladuce ~ |e 1 -| - - lites forma oar sm aeanstadrgtagmantos =f = 3 2 oF lives forma cigero acanalado extrema Fragmentos - 2 1 ~ 1 yoo Hives form cigar, muses en extrema = rs Nitca forme cgaro aa erminada 2 [- > of 2 2 5 2 61 acon Table on Seccton {Gontingacion Tabla 3.) "ace “DLES E Ase “Anguelo Peso compuesto: Psat ‘Annum Pesa campuosta.Pases da Nueso Sierra itca? Seccrin dable horde Anzuetos: espina tanchs onchs np texminades anche desersas Anau de bara de 8, Putas de axpén Pontes de Tlic espina de pescado Pants con ar Herramiontas do desboste,huese guenaco encores Frogientor trabajason Ocaamentos {Cunntas hues paiero (Cusntasconcha “Turquess, Wagientos pianos cyora Frogmentos cares Woden: fang, Faget ange curhille Fragianior texbajacos Fragments no tabsiados Espinas No trabaiadae Fragesentae de cerimica toe biog ai, nwa leno, nega Tela es Botta anaes Esteras de junco y cata osetia algadin,torc6n 2 habeas Lang, tereion 2 ebro Lana, torcibn 3 hebres Fibca vigotl torcion 3 hebrae Cobertor pati fia vegetal estos vegetaler 12) Cocontas mast Algod6n Fragmentos de colsbora ‘Wiccrinees CConchas do enoto, horde aserrado ~ - 1 -f- - - = Gonchas chore, pinra raj steriar cfs 1 a bhraataiay (iy ntmaneya de sg et uns corona de mais de D2 {2} Clas niertas;excavecioner contenian | 3 matorcasy agmentos, ¥ 1S MaBMeANOs de restos de plantas de mais hoyos y depresione’. Aparentemente, es similar a los conchales gue fueron acumulados por la gente que utilizaba casas—pozos 0 donde ‘a costumbre era depositar los restos de conchas alrededor de las chozas, como se puede observar en el extremo su de Chile. Lo primero que hicimos fue hacer un pequefio poz de sondeo en ef fondo de una de las depresiones, para saber si el depésito era suficientemente profundo para asegurar una excavacién. Come el depésito tenia mas de un metro y medio, se hizo una trinchera de prueba para exponer [os estratos, Esta Tue de doce metros de largo, perpendicular a los bordes de la barranca, donde habien mejores posibilidades de encontrar estructuras casi horizontales, Desde el lado sur de la trinchera se removié un bloque de diez metros de largo por un metro y medio de ancho y se harneé por capas, de acuerdo a la estructura, tal como se hizo, en la excavacidn de Playa Miller. La remocién del material revelé una profunda depresién hacia el sur, 10 que indicaba que e} gr'4030 del material mas antiguo estaba depositado en el lado opuesto de la trinchera. Por consiguiente, se removié una porcién de 3m* de hasuras, entregando una serie de artefacts mas limitados pero mejor documentados Cronol6gicamente, de hasta una profundidad de dos metros. Debajo del mterial mas antiguo habia un estrato de ripio fino y arena de veinte centimetros de espesor, que se habia desprendido de la ladera del cero. Esta cubre depésitos de arenas de playa de agua limpia a una elevacién cercana a los * 62 Tet dicciséis metros sobre el nivel actual del agua, En total se hamearon alrededor de 50 m®. de basuras, Es probable que esto haya entregado una muestra més real de fa composicion del conchal, aunque para asegurar una recoleccién realmente representativa, se deberia remover cerca del doble de ta cantidad can fa que se trabajo, La distribucién de los especimenes se muestra en la tabla N° 3. Al referirnas a este andlisis, se debe recordar que las letras de los estratos en las dos secciones no significa que sean contempordneos. En la seccion I Jos estratos A, B, C, Dy parte del E, son de la misma edad que los primeros diez centimetros del estrato A. En la seccion Il, y parte de la secci6n 1, el estrato E coincide con la seecién Il, el estrato C y el grueso de la secci6n I, estrato F, tiene la misma edad que el estrato D de la seccién HI. Esta lamentable confusién resulta de las inesperadas variaciones estructurales en las cuales se encontraron, Las irregularidades en los estratos son tales como que un objeto que se encuentra a menos cinco contimetros de la superficie en un lugar puede ser contemporaneo con otro que se encuentra a un metro y medio de profundidad y muy cerca del primero. Es por tanto muy recomendable para cualquier trabajo futuro en este sitio, exponer por sus cuatro fados un bioque largo y angosto, de no mas de dos metros de ancho, antes de comenzar a hornear. De alguna forma, la compasicisn de este conchal es més compacta, més consolidada y tiene wna mezcia mucho mas pequeia de material perecible que el sitio Casing de Praya Miller. Las tres quintas partes supériores consisten en mitad de canchas y mitad de arena y cenizas. Hacia abajo, aumenta la proporcisn de arena y hay menos restos ocupacionales. Los restos de plantas desaparecen en la mitad superior de la seccién Hl, estrato G, pricticamente hasta la base de la excavacion. [Las conchas que mas s€ encuentran son prineipalmente de loco y choro siendo predominante el Joco. Oras conchas, en orden de abundancia son un pequefio molusco estrfado, caracol purpura y la Japa. Las otras especies son faras. También hay conchas de eriz0sa través de toda la excavacién, pero no concentrada En la mitad del depésita habya un conjunto de restos de piure (Tunicado) (1), en la seecion t strato se encontraron unas pocas jaivas. Habia huesos de peces y pajaros en todos los estratos, pero en ninguno en particular habia una notoria concentracién, Habfa muy pocos huesos de lobo marino, en cambio los huesos de deifin eran un poco més abundantes. También se encontrs un sélo fragmento de caparazén de tortuga ARTEFACTOS LITICOS Machacadores burdos: Se usa este término a falta de uno mejor, sin ninguna certeza de que sea el mas apropiado. Se aptica a un grupo de herramientas liticas percutidas bastante toscas, Fueron hechas de guijarros ovalados generalmente de una porfirita gris o gris verdosa de fina textura. El largo varia entre cuatro y dieciséis centimetros y el ancho entre cinco y doce centimetros y de un centimera a siete centimetros de espesor. Quizds seria mas significativo para et trabajo comparativo usar el peso promedio de estos objetos, pero desafortunadamente, tales datos na se pueden incluir aquy. Un examen de un numero considerable de estos machacadores muestran que {as diferencias entre ellos caen dentro de un cierto rango limitado de formas, estos han sido listados, en forma breve, en la tabla NO 3, y serdn mejor explicados mis adelante. Se debe enfatizar y recordar que las divisiones no estén detinidas en forma clara, ya que, una forma se fusiona con fa otra, lo que bien puede significar que estamos tratando, mas que con formas intencionales, con variaciones accidentales. Los machacadores estin unilateralmente trabajados, produciendo bordes itregulares y sin filo, lo que hace cuestionable su clasificacién como herramientas. El Angulo entre la parte frontal del guijarro y la porcidn que queda expuesta al remover las lascas, varia entre 45 y 90 grados, estando la mayor fa de ellos cerca de los 75 grados. La aparicién de estos bordes, sugiere inmediatamente que son aucleos, poro existen tres buenas razones para refurar esta idea Primero, agui no hay artefactos hechos de lascas de este material, tampoco ninguna de las lascas muestra evidencia de desgaste 0 uso. Segundo, la direccién desde la cual se removieron las lascas, produce consistentemente, lascas mas pequerias que aquelias que podrian resuttar del uso de los guijarros. ‘Tercera, en esta drea hab/a piedra de mejor calidad y que fue usada al mismo tiempo. Enel analisis (tabla 3) se usaron las siguientes designaciones: (1) Tanicata 0 Ascigian, probablemence det género Pyro thi). 63 Lascado en un sélo extreme (Taltal, grupo 1-1). Entre estos ejemplos, hay muy pocos que son proporcionalmente mas largos que archos; el promedio del largo es levemente mayor que el det ancho. (Fig. 17a), en la base del conchal habia un ejemplar de esta forma, levemente céncavo en el borde biselado (Fig. 19b). Es et Ginico ejemplar entre los muchos que se encontraron con tal tipo de desgaste. Como la curvatura conforma la superficie exterior de un puco de tamaito promedio, debe haber side usaco para suavizar Uno de estos pucos. Laseado a to fargo del eje: (Taltal, Grupo 1-3). Fl uso continuo o lascado de artefactos que constituyen la primera serie resulta en ejemplos en los cuales ef borde lascado coincide con el largo del eje (Fig. 17b). Es claro que en algunos las lascas han sido intencionalmente obtenidas de wae de fos bordes largos de un guijarro oval. (Fig. 17) Lascado en los extremas y fos lados: (Taltal, Grupo 12). En las ejemplos anteriores los bordes son levemente convexos. En algunos casos la curvatura ex pronunciada. Algunos ejemplos extremos han sido lascados rds de a mitad del largo de. sus bordes. Estas se listaron aparte bajo este encaberamiento. En casi fa mitad de los artefactos asf agrupados, est lascado extendide ha resultado en la remocién completa de la superficie Gesgastada por el agua de un lado del espécimen (Fig. 17d) Lascado a lo largo de todo un borde: (Grupo 1-5). Bajo esta categor fa hay ejemplos del grupo anterior donde el tascado es continus. a lo largo de todo un borde. En todos los ca505, la superficie original del guijarro, desgastada por el agua, solamente permanece en fa cara en que las lascas fueron desprendidas. Todos estos son pequerios y dan la impresion de no estar relacionados con los dos primeras grupos (Fig, 17e). Lascado en las dos caras (Taltal, Grupo 111-4). Esta es una designacién mas bien ambigua, se usa paca especimenes que son porciones residuales de guijarros mas gruesos que el promedio ¥ qule muestran lascas removidas por golpes en ambas casas. (Fig. 17f) Duplicando las tres primeras divisiones estan fos artefactos hechos de lascas primarias de grandes guijarros (Fig. 17g), Naturalmente estos tienen !a superficie original desgastada sélo en un tado, pero came los bardes son idénticos a los que ya se mencionaron, presumiblemente se usaron con ef mismo propésito. Herramientas angufares con dos plataformas de percusidn: En esta clasificacién, tenemos solamente un ejomplar obtenido de una seccién de un guijarro angular, con dos superficies planas y suaves de las que se han sacado lascas burdas. Estos artefacios son un’duplicado de tos que se incluyeron en el andlisis de Taltal, clasificados como Grupo I-4 excepto por las superficies planas naturalmente formadas, Lascado bijlaterat: Como se indica en la tabla NO 3, se encontraron slo 3 ejemplares de guilarros con lascado bifateral, Estén hechos en forma rudimentaria pero sirven para ol mismo propésito que aquellas con fascados unitateral (Fig. 17h). Especimenes de superficie: Come las diferentes formas de machacadores se seleccionaran al azar de un total de trescientos, dejando el balance en el lugar, las proporciones dadas en la tabla 3, bajo la denominacién superficie (S) no se deben tomar como significati vas, Raspadores laterales: Después de las herramientas para machacar le sigue en abundancia los raspadores laterales Como los de Playa Miller. estén hechos de calcedonia y piedras similares al igual que todas las puntas de proyectil, generalmente con un sélo borde lascado percutide y sin caracteristicas particulares de grupo Las variaciones més usuales que se observaron son: unos pocos con dos bordes, trabajados a veces en e| mismo lado de la lasea, otras con el lascada en el lado opuesto. En algunas casos, estos dos 64 bordes afilados se encuentran, formando angulos que varian irreguiarmente desde angulos agudos hhasta dngulos de mas © menos 909. En la seccién If, Estrato D y en la seccién Il, Estrato G, hay tres ejemplares que estin muy cerca de 1o que hemos llamado, en Pisagua y Taltal, pequedos raspadores laterales aquillados. Estos tienen dos bordes convexos casi juntos en cada extremo de la herramienta. (Fig, 185) Raspadores terminates De os dos raspadores torminales, quizas el mas cuestionable, ya que podr(a ser clasificado como raspador lateral de doble hoja, es el de la secci6n 1, Estrato E-~-3. Sin embargo, el de la secci6n I, Estrate A, no deja lugar a dudas respecto a su clasificacion, Es interesante Ia escasez de estas herramientas en culturas cazadoras y pescadores (Fig. 18t). Laseas cuchillos: No son mas que lascas irregulares de calcedonia, con un borde afitado por trabajo bilateral. No hay uniformidad en tamafio o forma Puntas de proyectil y Hojas de cuchillo: Es desilusionante Ia poca cantidad de estas puntas y de las hojas de cuchillo que se encontré en el conchal. Menos de un 5% son perfoctas. A pesar de estas desventajas, hay evidencia suficiente para llegar a algunas conclusiones. No hay duplicados exactos de las puntas de arpén gruesas y con barbs del periodo cecémico de Playa Miller. Hay slo dos ejemplos con pedinculo adelgazados, leves barbas, mis delgadas y de afguna manera diferentes a los que ya se acaba de mencionar. Fl ejemplar de la excavacién (Fig. 18n) duptica al tipo caracteristico del basural tard’ pre—cerémico de Punta Pichalo. CEs aqui accidental su asociacién con evidencias de agricultura? Tanto en el conchal como en ia superficie Ia forma predominante es la del tipo angosto, de doble punta caracterizado por un engrosamiento general. (Fig. 18p). En muchos casos esto es equivalente 2 [a mitad del ancho maximo, y a veces atin mas. Generalmente ni las puntas ni los extremes basales son afilados, aungue estos sitimos en algunos casos tienden a ser levemente redondeados. El largo vara entre cinco y siete centimetros y algunos fragmentos son de un largo mayor Una pequena variaci6n de la anterior, se encontré en Ja base del conchal. Es més delgada y, ests mejor hecha que la mayoria de estas puntas. Los bordes estan finamente serrados, excepto en la base donde ha sido suavizada dando la apariencia de un leve pedinculo. (Fig. 184). Este ejemplar y otros Fragmencos de calcedonia que provienen de la base del conchal, estan suavemente patinados, efecto ue no se advierte en los ejemplares de otros estratos, Otra variante de la forma de doble punta Bruesa, es el Gnico ejemplo, mas ancho y delgado que se muestra en la Fig. 189 de ta seccidn 1, Estrata D, que se encontraba expuesto en la superficie En el conchal, las formas triangulares estén limitadas a ejemplos toscos (Fig. 18-0). Rara vez se presenta la misma forma entre los hallazgos de superficie, mientras que una variedad mas pequeiia, gue pudo ser usada en ias flechas, se encontrs solamente en la superficie. Estas dltimas son del mismo tamaiio, y las bases pueden variar de rectas a redondeadas. Son relativamente abundantes. Entre los especimenes de superficie, aparece otro tipo triangular el que es un rasgo coman en las colecciones de superficie de las vecindades de Cobija y Taltal. Este tipo tiene una base angular COncava, una de cuyas esquinas a veces se extiende para formar una aleta, mientras que los lados tienen una leve diferencia en la curvatura. Estos ejemplares van siempre montados al cabezal del arpGn, Como este tipo triangular aparece como un ejemplo aislado entre fos hallazgos en superficie, es imposible ubicarlo cronoldgicamente, Es obvio que no és un clemento comun ni del perisdo pre~cerémico ni del cerémico Cuchitos El ejemplar que se muestra en la Fig. 18 y que aparece en la lista cle andtisis (Tabla 3) como un cuchillo oval, se encuentra a pocos centimetros de las huelias mas antiguas de ocupacién del sitio. Todo el borde es excepcionalmente delgado, afilado y bien hecho, mostrando un trabajo de lascado mejor terminado que cualquiera de las piezas vistas en Arica. Nada Se sabe acerca de la distribucion de este tipo de cuchillo en el Norte de Chile, Frecuentemente, se puede encontrar un cuchillo similar en la Patagonia Argentina, hasta Puerto Deseada y ocasionalmente més al Sur. Suavemente sobre la base, ten el Estrato G, estaba el extrema redondeado de una gran hoja lanceolada, sus lascados burdos indicaban que esiaba sin terminar. Se encontr6 un fragmento similar en la superficie. 6s Cuchittos con mango: Como a menudo se da el caso con las hojas Iiticas de acuerdo a su uso a veces se desestima su clasificacién, Algunas formas se usaron indistintamente como cuchillos © puntas de proyectil. Ast, las que se mencionaron anteriormente como hojas triangulares, bien pueden haber sido usadas paca arpones 0 cuchillos, especialmente debido al hallazgo de un mango de madera (Fig. 18k); de trece centimetros de lego, con una ranura para fa hoja en un extremo, en el mismo nivel, asi como en las tumbas fueron encontrades cabezales de arpén con las mismas ranuras. Mangos similares y arpones con hojas triangulares se recolectaran en Cobija y otros lugares del norte chileno. Tajadores: El Gnico tajador que se encontré (Fig. 18m), es de un hueso de guanace o vicufia de 8,5 cent imetros de largo, con punta roma, similar a tos ejemplares encontrados en Playa Miller. UTENSILIOS DE PESCA y CAZA Boleadoras: Fue un arma muy importante en este sitio, pero no fue usada por los primeras habitantes del lugar, ya que, aparecié después que se habia acumulado un tercio del conchal actual. La mayoria de las pesas son pequehas y livianas; de tamafios que atin hoy se usan para la caza de pajaros en el r/o Desguadero, que desagua cl Lago Titicaca. Las pesas mas simples se han formado naturalmente con guijarros ovales suaves, de alrededor de cuatro 0 cinco centimetros de largo, con un surco estrecho picado a lo largo del eje vertical (Fig. 19e) Otras, mas o menos del mismo tamaiio, hechas de tuna variedad de piedras han sido modeladas por picado. Estas tienden a ser levemente mas elipticas que las que se formavon naturalmente y tienen surcos mis profundos (Fig. 19d). Se encontré un ejemplar hecho de galena, considerablemente mas pequene pero casi del mismo peso. (Fig. 19f). Dos bolas con forma de huevo achatsdo ¥ con surcos a fo largo del eje, tienen un espacio plano 0 sacado en el extremo mas angosto pa‘a calzar mejer el nudo o ajuste, uniendo ls cuerda a una tira que circunda Ia piedra (Fig, 19-1), Algunas boleadoras de la Patagonia tienen un sacado similar en un extremo para el nudo de la cuerda, pero ninguna que combine la circunvalacién de los surcos y el nudo de la cuerda, Otras estan hechas de guijarros naturales o trabajades para darle forma, tienen cuatro 0 cinco centimetros dé largo, y los surcos estan sobre el centro del eje horizontal (Fig. 19¢,h,i) También, algunas tienen una depresion o sector plano en un extremo a to largo de este surco (Fig. 19K). Las pesas més grandes, de forma similar a las anteriores pero con extremos planos, miden hhasta ocho centimetros de largo por cuatro cent/metros de ancho. Uno de estos también tienen un sacado para el nudo (Fig. 19}). Es dificil sugerir coma estas pesas més grandes se usaron en esta grea Si se confeccionaron como la antigua boleadora patayénica de pelea, una sola pesa en una tirilla de cuero 0 cuerda, entonces serfan adecuadas para matar lobos marios tanto en tierra como después de ser arponeados. Si alguna vez se encuentran aquf algunas de estas pesas, unidas a una u otras dos, se considerard buena evidencia que el guanaco u otra de las especies relacionadas fue acequible en tos valles, ‘Ademis de las pesas mencionadas encontramas otras, conformadas artificialmente pero sin surcos que las ciccunden. Varios de estos fragmentos conservan vestigios de cuerdas vegetales alrededar de sus difmmetros horizontales (Fig. 19m) Arpones: La evidencia del uso de arpones se limita a fas puntas I’ticas y cabezales que han sido descritos. No se encontré ninguna de fas barbas de hueso que van Unidas 2 fos cabezales, Punta de dardo Este término se usa con reserva para denominiar una pequefia punta de seis centimetros de largo hecha de la espina de una manta raya (Fig. 18i). A lo largo de cada borde hay una hilera de pequenas espitias serradas. El extremo basal presenta un bisel plano para ser enmangado. Puntas de arpén para pescar Son un tipo comin en las colecciones de la costa del norte chileno (Fig. 18g). Est4n hechas de hhuesos de patas de guanacos 0 vicufas y se encontraron en un rango que varia en largo desde diez centimetras, a quizas unos dieciocho centimetros, Todas son delgadas, de puntas aguzadas con ‘extremos suavemente desgastados y redondeados. Cuando estan en buenas condiciones, dos espinas cortas se amarran a la punta con una cuerda fina. Usualmente hay una suave plataforma plana 66 preparada para que sobre ella descansen las piias 0 espinas. Estin atados con varias vueltas de la cuerda 2 una corta distancia del exiremo posterior, lo que sigue para asegurar el sedal del arpén y para prevenir que la punta calce en forma muy ajustada dentro del casquete en el extremo delantero del asta Algo similar al anterior es un fragmento de hueso con una suave aleta tallada en un lado (Fig. 181). Su uso es incierto. Anauelos de pesca: Son de dos tipos distintos (Fig. 18d,¢), uno hecho de espinas de quisco y el otro de la concha tun marisco Jamado chore. Aquellos hechos de espinas de quisco tienen cuerpos derechos con una fina ranura cortada en la superficie exterior, cerca de la punta. Los anzucios cortados de la concha del shoro tiene un cuerpo suavemente curvado y la punta doblada hacia adentro. Ninguno de ellos tiene barbas. En un ejemplar de concha hay marcas que muestran que el sedal fue asegurado al cuerpo por un enrollado de cuerda. Los anzuelos de espinas de cactus son mas uniformes en tamafio, mientras que el anzuelo de concha mas grande es casi cuatro veces el tamafio del mas pequefio. Estos se encuentran s6lo en la base del conehal, con los Fesiduos més recientes conteniendo s6lo aquellos de espinas de cactus. Pesas de sedales: Como en Playa Miller las pesas para sedales son de piedra, desgastada hasta conseguir la forma de cigarro puro, comtinmente oval en seccién transversal, con surcos o ranuras en tos extremos (Fig. 182-c). Nose encuentran aqui’ pesas con una plataforma pulida en tn borde o aquellas con una proyeccién cortada en un bisel. El namero encontrado es muy limitado para determinar si el uso de surcos completos © parciales en los extremas tiene algtin significado cronologico. Sin embargo, lo que €5 significativo es el hecho que estas pesas aparecen por vez primera junto a anzuelos de espinas de cactus y no se encuentran asociadas con aquellos de concha. Pesas compuestas de anzuelo Asociadas con los anzuelos de concha habia un fragmento desgastado de hueso de ballena con Cinco surcos circulares el que, Por comparacion con los ejemplares del extremo sur, podcia ser parte de un anzuelo compuesto. Son mas 0 menos del tamano y forma de las pesas con forma de cigarro puro, pero difieren radicalmente en que tienen una barba curvada de hues 9 concha hacia los extrémos basales. En el Estrato G2 habsa otro ejemplar de hueso de ballena, 8,2 centimetros de largo, con un surco profundo dando vuelta muy cerca del exiremo mas grueso, y una depresion en el extremo opuesto donde se amarra el anzuelo (Fig. 18)). El Ginico anzuelo compuesto completo, con su barba y atadura original que ha sido registrado es uno que Uhle encontr6 en Arica, y que ilustra (Lamina XI, Fig. 4) (1). Otro ejemplo excelente de Arica esta en la coleccién del Museo del Indio Americano, ‘Fundacion Heye; la punta de la barba esta rota, pero la amarta todavia es visible, La cuerda usada es de dos cabos de fibra vegetal, Unas cuantas plumas son visibles bajo la amarra, y aparentemente fueron usadas como relieno y no como sefluelo. Un fragmento de cuerda en el surco, én la parte superior, también es de fibra vegetal y es nuestra Unica clave para saber que tipo de sedat se Uus6 con estos anzuelos Anzuelo de barba de calamar Fi la coleccion de Uhle procedente de los cementerios de Arica y Pisagua hay varios ejemplares de anzuslos adecuados para garabatear calamares, al menos, esa cs fa explicacion dada por pescadores locales que hay usan anzuelos sin carnada y con pesas para ese fin, Los calamares llamados /ibja, son aproximadamente de ochenta y cinco centimetros de fargo y no son peseados para alimento, sino como carnada para pescar congrio y otros peces. Los anzuelos antiguos estan generalmente hechos de tn cuerpo central de madera de veinte o mis eentimetros de larga, con el seda! atada en un extreme Amarradas al otro extrem hay tes 0 cuatro barbas de hueso, rectas y muy aguzadas, de cinco a quince centimeiros de largo, colocadas en forma equidistante en angulo de cerca de veinticinco grados det cuerpo central. En el mismo extrema hay ama‘rada una pesa Hitica que parece una pesa de pesca mal terminada. Un ejemplar Unico en la coleccién Ulle tiene cuatro bathas de cobre sobre e) cuerpo Central de madera, mientras otra de Arica que se encuentra en este museo es completamente de cobre con tees barbas aseguradas por ataduras, (0) Unie, 1922, 67 En Quiani la presencia del anzuelo de calamar 0 anzuelo emplomado ests sefalada por dos de las barbas de hueso. Una de hueso de guanaco (?) que se adelgaza hasta llegar a una punta aguda en ambos extremos, tiene once centimetros de largo por cinco centimetros de didmetro y se encantrd en el Estrato II-B (Fig. 18h). El extremo mas bajo tiene dos biseles suaves cerca de la puta donde fue asentado contra ef cuerpo. El segundo ejemplo es de siete centimetros de largo, se encontré en una trinchera de prueba pero sin ningtin dato exacto de posicidn. De alguna forma estos objetos se parecen a los ejemplos més pequefios de puntas de arpdn hechas de huesos de peces, pero no deben ser confundidas con ellos. MISCELANEA Pucos de piedra. Un total de 17 fragmentos de pucos se encantraron distribuidos desde la parte superior a la base del conchal, y otros 34 trozos estaban esparcidos en la superficie, Con la excepcién de uno de roca granitica todos los otros estan hechos de lava negra. (Fig. 19a). Probablemente alrededor de veinte centimetros de didmetro promedio, con una altura bajo los doce centimetros varian en grosor desde 1,5 centimetros a tres centimetros. Son mas bien esféricos, con las bases menos curvadas que los lados. En la Fig. 25 se muestra un ejemplar completo que se encontrd en Punta Pichalo, Hay varias razones para dudar que estos sean morteros. No sélo que veces las paredes Son tan delgadas como para tener un poco de consistencia, sino que también, en algunos casos, son tan curvas que et didmetro interior es mayor gue el ancho de la boca. $i se usaron como morteras, se hubiesen necesitado manos alargadas, las que nos se encontraron. También, junto a ellos’ se encontraron verdaderos morteros. Como ninguno de estos pucos estaba ennegrecido mediante el uso del fuego, es dificil sugerir su uso. Obviamente, no habia ningin fragmento de objeto fabricado en este lugar, ni tampoco afloramiento de lava en los airededores. Morteros: Uni grupo de piezas fueron clasificadas como morteros a falta de una mejor explicacién. Son dela misma lava con leves orificios en una cara, A veces estaban hechas con seeciones de pucos de piedra, pero no se ha hecho ningin intento de clasificarlas dentro de un patron fijo 0 dentro de un tamafio determinado. Se encontraron morteros verdaderas con orificios cSnicos idénticos a los que se vieron en Playa Miller. Camo un buen ejemplar se encontré bajo el nivel de distribucién de! mate, la explicacién de su uso debe estar ex el patton de vida pre—agricola. Como el marisco era el principal rtem do comida y hay varias especies que son duras, se ha sugerido que pueden haber sido molidos en estos morteros. (Fig. 1c) Manos: Unos pocos guijarros ovales muestran un suave desgaste en sus lados debido a un uso como manos; y como la mayorfa tiene rastros de pintura roja se presume que se usaron, principalmente para preparar pintura Martillos Iiticos: No tienen caracter(stica de grupo ni de tamafio ni de forma, algunos pueden haber sido usados como manos de morteros de cavidad cénicas pero la mayorla muestra mucho use, como si hubieran sido utilizados en preparar las tajadores (chopping tools). Punzones: Entre los objetos de hueso, hay dos leznas de hueso de guanaco 0 vicufia; uno can la punta firme y corta (Fig. 181);el otro incompleto y de punta aguda y delicada. Adomos: Los Unicas adornos recuperados en las excavaciones fueron una cuenta de hueso de piiaro de cuatro centimetros de largo y que estaba muy cerca de fa superficie; y dos pequefias cuentas Ge concha perforacas en material antiguo. Las cuentas que estén consideradas en el grupo de la superficie corresponden a fas recién mencionadas, pero fueron encontradas en la parte este del sitio, dionde ios entierros estin expuestos y no son necesariamente de la misma edad como la mayoria de los hallazgos de superficie. Fragmento de Cerdmica: El tinico que se encontré (Fig. 18u) en los desechos proventa de un sector de la seccién | Capa B, que sube hasta la superficie, por lo que estaba a s6lo pocos centimetros de profundidad. Es de una cerdmica roja que tlene una banda doble donde se intercalan volutas rojas y blancas siendo muy parecidos a las volutas intercaladas de cerdmica temprana en Playa Miller (para Fotogratiarlo, fue necesario retocar cl blanco). El Unico fragmento que se encontrd en la superficie estaba en tan malas condiciones que no se podia ver sies que habia sido decorado Textiles: En la excavacién se encontré un slo trozo de tejido de laha. La ausencia de otras piezas no puede ser atribuida a la mala conservacion ya que se encontraron cuerdas de lana y otros ftemes duraderos en niveles mucho més antiguos. Un poco mis abajo del nivel del tejido habia un trozo de bolsa anudada del mismo tipo del que se describid-en la seccin Playa Miller. 68