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JOSE CABA Cristo ora al Padre Estudio exegético-teolégico de Jn 17 BIBLIOTECA DE AUTORES CRISTIANOS ~o (Se omg [rte emo care (ao teoldgico de Jn 17, cme c mena profundidad el conte- Cs (Olas COT Ute Ca Cody Pee oy cion de Jestis. José Capa, si, profesor emérito de la Facultad “Teolégica de Granada y de la Pontificia Universidad ere BEE OREM aOR as ivan sos libros sobre los Evangelios, entre los que desta- ca Cristo, Pan de vida, Teologia eucaristica del IV Evangelio. Estudio exegético de Jn 6 (1996). La BAC A Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) nacido del tronco de La Editorial Catolica y del impul- so del catolicismo social que propugnaba el luego cardenal Angel Herrera Oria. Su primer libro, la Sagrada Biblia, aparecié el 18 de marzo de 1944. Desde entonces, la BAC ha mantenido los trazos de su primera identidad, que la presentan como «el pan de nuestra cultura catolica» por su pro- posito de publicar lo mejor del patrimonio doctri- nal y literario de la Iglesia y lo mas granado del pensamiento cristiano de todas las épocas. De ahi que la BAC se haya reconocido siempre como un servicio hecho a la fe y a la cultura, maxime en su tradicion de expresion castellana, Tal servicio lo realiza la BAC con acendrado sentido eclesial, acentuando la adhesion al magisterio del Papa y la comunién con toda la Iglesia bajo las directrices de los obispos. Y todo ello formando una comunidad moral en la que la Editorial sea puente de comunicacién entre autores y lectores que no solo aprecien el acervo secular del pensa- miento cristiano, sino que lo enriquezcan con las aportaciones de cada momento historico. Para la realizacion de esta tarea en sus diversas secciones, colecciones y formatos, la BAC ha venido contando con el especial respaldo de la Universidad Pontificia de Salamanca y con la colaboracion de todas las Ordenes y Congregaciones religiosas, asi como con la asistencia y simpatia de autores y lecto- res, sacerdotes y seglares, hombres y mujeres que, tanto 21 Espafia e Hispanoamérica como en el resto del reundo, han sabido convertir a la BAC en un hogar intelectual y cultural abierto a todos. No en vano la obra de la BAC ha sido ya definida vomo «el mayor esfuerzo editorial realizado por > 6licos espanoles desde hace siglos». BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTAR’A EN LA BAC RESUCITO JESUS, MI ESPERAN7.A Estudio exegético J. CABA Normal 475 CRISTO, PAN DE VIDA Teologia eucaristica del IV Evangelio. Estudio exegético de Jn 6 J. CaBA Normal 531 OBRAS COMPLETAS DE SAN AGUSTIN Vol. XIII: Escritos homiléticos (1.°): Tratados sobre el Evangelio de San Juan (1-35) Normal 139 LA PASION DE JESUS SEGUN SAN JUAN Texto y espiritu I. DE La Porrerie Estudios y ensayos 97 TEOLOGIA JOANEA Salvacion ofrecida por Dios y acogida por el hombre J. CABA Estudios y ensayos [en prensa] CRISTO ORA AL PADRE JOSE CABA, SJ ‘CRISTO ORA AL PADRE tudio exegético-teolégico de Jn 17 BIBLIOTECA DE AUTORES CRISTIANOS MADRID © MMVII Ilustracién de cubierta: La siltima cena (detalle), de Cosimo Rosselli (h. 1480). Disefio: BAC © José Caba, Sj © Biblioteca de Autores Cristianos Don Ramon de la Cruz, 57. Madrid 2007 Deposito legal: M. 2.043-2007 ISBN: 978-84-7914-876-8 Impreso en Espafia, Printed in Spain Reservados todos los derechos. Queda prohibida, total o parcialmente, cualquier forma de reproduccién, distribucidn, comunicaci6n publica y manipulacién de esta obra sin previa autorizacion del editor, de acuerdo con lo establecido en el Codigo Penal en materia de derechos de la propiedad intelectual. INDICE GENERAL PRIMERA PARTE. ENTORNO DE LA ORACION DE JESUS I. La oracién de Jesus en el IV Evangelio. ‘ocabulario joaneo para la oracion de Jess. Momentos de oraciin de Jessis on el IV’ Evangelio. . 4) Accién de gracias de Jesis . Peticién de Jestis en turbacién y confianza: Jn 227-28 ose eee ee : sion implicita a la oracion de Jest . ; 4) Actitud de Jestis que fundamenta la escucha del Pa- mesa de Jestis de una oracién de intercesién al Padre: Jn 14,16; 6,26-27 14,16... . . ; }) Un futuro de actuacion del Padre en consideracion I. Clima contextual de la tiltima oracién de Jess . Dos grupos distintos de interlocutores de Jesis. 4) 2) Diversos estadios. vil 5. Capiruto Il. cién de Jesus Indice general La despedida de Jestis de los discipulas: Jw 13-17 0.0. 0000s a) Dificultad multiple. . . . b) Variedad de soluciones ) Repercusion en el problema del autor . 4) Vinculo comin entre los diversos discursos de des. pedida Una oracén con races en el conjunto del 1’ E:vangeli . a) Una propuesta de desvinculacién de la oracién de Jestis respecto al IV Evangelio...... 0.0... 0005 }) La oracion de Jesiis (17,1-26) vinculada a la teologia del IV Evangelio . Conclusion Interpretaciones diversas de la ultima ora- La denominacion de la oraciin de Jn 17... a) Oracién de intercesion. . . 4) Oracion sacerdotal La unidad de Jn 17. a) Delimitacion de Jn 17. 4) Dificultades de unidad en el interior de Jn 17. C 2) Propuesta de unidad en Jn 17 ........... Divisiones diversas de Jn 17. a) Division en dos partes. 4) Division en tres partes. . . «) Division en cuatro partes 4 Division en cinco partes 2) Division en seis partes . fl Division en siete partes . Diversas formas de estructurar Jn 17 a) Estructura propuesta por A. Laurentin 4) Estructura propuesta por J. Becker. . ) Estructura propuesta por E. Malatesta 4) Estructura propuesta por R. Schnackenburg. 2) Estructuras propuestas por Y. Simoens . Jf) Estructura propuesta por G. Segalla. La division y estructura propuestas de Jn 17... a) La division de Jn 17. . 4) La estructura de Jn 17 Conclusion Indice general - SEGUNDA PARTE CONTENIDO DE L.A ORACION DE JESUS 89 73 IV. Glorificacién de Jesus para glorificacién del . Qn 17,1-5) . va La estructura de la unidad (v.1- Contenido de la unidad: v.1-5. a) Actitud orante de Jesis (v.1a). 114 b) La glorificacion de Jestis (v.1.5: A-A’). 4 La glorificacién del Padre (v.1b.4: B-B’) . 115 4) Eldon de vida eterna (v.2: C-C).... Vida eterna y conocimiento (v.3) . conclusion... V. Actividad reveladora de Jestis y acogida de cipulos (Jn 17,6-8) eevee ec ee es 126 126 es agentes que se entrelaxan. eee in s) Unidad de la seccion (v.6-8). . be La estructura de la unidad (v.6-8). Tes actuaciones que se suceden y entrecrazan 137 La actuacion del Padre. . 137 La actuacion de Jestis 140 La actuacién de los discipulos 142 142 142 143 n 144 proceso en Ja estructura de peticion (v.9-11). eh in genérica contrastada (v.9: A) 2) La peticion de Jestis. . b) Los beneficiarios de la peticion de Jestis....... La mencién del mundo en Ia peticion de Jesus. ivos de la peticion de Jesiis . La pertenencia de los discipulos al Padre (v.9: B) . . La glorificacion de Jests en los discipulos (v.10: cc). oa diversa de Jess y los discipulos (v.11: al jcrecion de la peticién 0 de Jestis por bos discipulos (v.11: A’- Objeto de la peticion de Jestis por los discipulos . fe finalidad de la peticién de Jess: la union de los Ix Pegs 175 175 178 179 181 200 215 227 241 243, 243 244 245 247 248 259 269 285 287 288 291 291 293 294 297 297 298 309 313 313 326 328 Carfreto VI. discipulos (Jn 17,12-16). 16 4. CapiruLo VIII. los (Jn 17,17-19) 1. Indice general Peticién de defensa del Maligno para los Presentacion contrastada de la actuacién pasada y presente de Jestis (0.12-16). . a) Presentacion global de la actuaci6n de Jestis. 6) Presentacion detallada de la actuacion de Jesus. La actuacién pasada de Jess con los discipulos (v.12.14) a) La guatda de los discipulos (v.12: A-a’-b?) .. b) La defensa de los discipulos (v.12: A-a”-b”) ) La revelacién a los discipulos (v.14: A’-a-b-c)..... @) Actitud contrastada del mundo (v.14: A’-a’-b’-c’) . . La actuaciin presente de Jestis (v.13: B; v.15-16: B’) . a) a pattida de Jess (v.13: B-a-b). 4) La accién reveladora de Jestis (v.1 . 2) Lapeticién de Jesus por los discipulos (v.15-16: B?) . CONMSION oo ee eee Peticién de santificacién para los discipu- Peticion creciente de Jessis por los discipulos . a) Proceso en la formulaci6n de las peticiones por los discipulos ... 00... .0c cc ceeeveeeeceenenes 4) Proceso en la formulacién de la peticion de santifi- cacién de los discfpulos ..... . . Aaciin del Padre en la santificacion de los dis a) Sentido de la accion santificadora del Padre . 4) Clima de la accion santificadora del Padre . Intervencion de Jesis en la santificacién de los discipulos (v.19: A’). a) La santificacién de Jestis orientada a la de los disci- pulos (v.19: A’-a-b-c).. 00. eee eee e eee cee }) La santificacion de los discipulos en la intencién de Jestis (v.19: A’-a-b’-c’) La mision de Jessis y de los discipulos (v.1 a) La mision en el clima de la oracién de Jess, b) La misién de Jess (v.18: B). . ) La misién de los discipulos (wl 4) Relacién entre la misién de Jesus y la de los disci- pulos... : Conclusion... Pig Indice general IX. Peticién de unidad de los creyentes para la 331 mundo (Jn 17,20-23). .. Conexion entre unidad y fe; entre gloria, unidad consumada y cono- 332 RUE cece es ences ers er ae 334 Correspondencia y complemento entre dos partes . aad }) Formulacién cuidada en sus detalles. “ad Desarrollo creciente de los temas. ys discipulos y los creyentes por la palabra (v.20) . 337 a) La mencién de los creyentes en la redaccion del 339 evangelista . Los discipulos abiertos al mundo al que son envia- Inidad de los creyentes y de la fe del mundo (v.21)... La unidad de los creyentes, objeto de la peticion de Jestis (v.21: B) Modelo y motivo de la unidad de los creyentes (v. La fe del mundo en dependencia de la uunidad de los creyentes (v.21: E-F) oo... cece cece cece ee ia y unidad de los creyentes para conocimiento del mundo 22-23)... La gloria dada para una unidad consumada . El conocimiento del mundo como fruto de la uni- dad de los discipulos . . lor ecumsénico de los textos. sobre la sida arejentes en Ia oraciin de Jets... on ssentacin conjunta de presencia mutua, gloria, conocimiento_y vor en Jessis y en sus discipulos . ssencia mutua entre Jesus y sus discip: I; 2. Un texto controvertido en su colocacién y lectura BA eee cece eee eee La expresion de un desco de Jesits para el futuro. . - Anticipacion en el presente de un deseo para el futu- (26: A)... 5 ntemplacién de la gloria de Jesus. Caracterizacion de la gloria de Jess. El momento de la contemplacién de la gloria. Pigs. 427 428 428 430 432 434 434 437 440 441 443 457 462 462 477 484 488 489 490 493 493 495 503 504 505 506 509 XII INTRODUCCION. CapiruLo XI. Elementos de tradicién en Jn 17... . 1 2. Reflejo de los escritos esenios de Qumran Indice general Converyencia de Jestis-y de los discipulos en un conocimiento comiin (0.25: ©) a) Clima de la oracién de Jest al Padre b) Tres actitudes ante el Padre Jessy sus disipuls objeto de un mismo anor del Pade 26: a) Un doble estadio en la actuacion de Jestis con los discipulos b) as “doble finalidad de la actuacion de Jest con los discipulos . Conclusion ‘TERCERA PARTE ANTECEDENTES DE LA ORACION DE JESUS EN Jn 17 Recurso al influjo de la literatura gnostica .. a) Referencia al mito oriental mandeo . 6) Referencia a la literatura hermética a) Afinidades propuestas ......... 4) Posible motivo de tales afinidades . 3. El Antiguo Testamento como fondo inspirador dela oracion de Je- 4. Huellas de tradicion judaica en la oracion de Jesis sis al Padre a) El Antiguo Testamento en el conjunto del IV Evan- gelio 4) Bresencia velada del Antiguo Testamento en la ora- Cin de Jess... 0... c evs e cece tence eee ee es ¢) Significado del modo de presencia del Antiguo Tes- tamento en la oracion de Jestis...... 2.020020 a) Presencia de aspectos judaicos en ei conjunto del IV Evangelio b) Rasgos de la literatura judaica en la oracion de Jestis . ¢) La redaccion de la oracién de Jest, reflejo de la tra- dicién de su tiempo... ss. ececeeeeeeeeeeee es 5. Presencia de la tradicion sindptica en la oraciin de Jestis (Jn 17) a) Reflejo en Jn 17 de otras oraciones de Jestis en los si- nopticos b) Reflejo en Jn 17 de diferentes temas sindpticos . . . Pays. Indice general sdentes de tradicion joanea en la oracién de Jestis (Jn 17)... “Temas de la oracion sacerdotal en el conjunto del IV. Evangelio Partes del IV Evangelio que iluminan la oracion sa- cerdotal Convergencia de tradicidn de la oracién sacerdotal y 1Jn.. sees na 322 1. 528 Su 511 514 520 La actitud orante de Jestis tades presentes en Jn 17..... ides diversas ante el problema . Negacién de acceso al Jestis historic. Afirmacion de acceso al Jestis histérico como sujeto de la oracion Ulterior matizacion del origen fontal en Jess de 531 533 estos baésicas en el avceso al Jests historico jinos abiertos para un acceso al Jessis terreno. 534 a “Convergencia con tradiciones precedentes . aa “Aportaci6n de criterios de historicidad id basica de Jestis propuesta por el evangelista . . -Continuidad con el ambiente judaico de Jesus Continuidad con la actitud habitual de Jestis en los 547 547 550 Cristologia horizontal... . Cristologia escatologica . . . clusion 722 726 729 733, 734 737 737 744 756 762 762 764 770 71 772 778 781 781 783 784 786 788 790, INTRODUCCION sentacion de Dios como Padre es central en el mensa- ‘0 Testamento '. El punto de partida radica en la pre- isma de Jesus. Los evangelios ponen en labios de Je- ra «Padre», referida a Dios, no menos de ciento ie rar repetido de la paternidad de Dios en la palabra 4 respaldado por un trato continuo de Jestis, como ios su Padre. Es el evangelista Juan el que se remon- jo previo a la venida de Jesus a este mundo para ha- a telacion del Hijo con el Padre. Ya desde el princi- g0 alude a la Palabra que estaba junto a Dios (1,1); prologo llama a Dios «Padre» (1,18). Jestss, el envia- (3,17), es el que nos ha contado (1,18) cuanto ha y visto junto a él (8,38). El Padre, que envid a Jesus, omunico cuanto debia hablar (12,49). El trato mis- jo, antes de venir al mundo, mantuvo con el Padre, cauce al mensaje que trajo al poner su morada entre »14). cin de Jestis con el Padre no esta circunscrita a ese ior a su venida; Jestis mantiene su trato con el Pa- habita en carne mortal entre nosotros. Es un aspec- i6n, del que han dejado clara constancia los cuatro evangelios sindpticos son los que contienen més abun- testimonios confirmativos de la oracion de Jestis al los tres primeros evangelistas, es Lucas el que da al clima de oracién de Jestis, al presentarlo orando ntos mas trascendentales de su vida: en el Bautis- a} , El mensaje central del Nuevo Testamento (Salamanca 1966; orig. inglés: 0. 28. E] autor subraya el uso creciente del término «Padre», re- en labios de Jestis: En Mc 4 veces, en Le 15, en Mt 42, en Jn 109. xvi Introduccin Introduccion XIX doble exhortacién que Jestis hace a los discipulos a orar para no entrar en tentacion (22,40.46) >. 2. El IV Evangelio no es tan abundante como los sindpti- cos en mencionar momentos de oracion de Jestis; pero no por eso es menos rico al presentar la relacion de Jestis con el Padre dirigiéndose a él en oracién. Solo tres veces se alude en el evangelio de Juan a una ora- cién explicita y directa de Jesus al Padre. La primera vez es con ocasi6n de la multiplicacion de los panes (6,11.23); aunque aqui no se menciona al Padre, la accion de gracias de Jestis es obvia- mente al Padre. Antes de la resurreccion de Lazaro, Jestis se dirige también al Padre dandole igualmente gracias, en este caso porque siempre lo ha escuchado; en su oracion pide aqui Jesus por la fe de los que lo rodean (11,41-42). Otro momento de oracién sucede ya al final de la vida publica cuando Jests, una vez llegada su hora (12,23), se vuelve al Padre al sentir su alma turbada (12,27-28). La tltima vez que Jess aparece en el IV Evangelio, dirigiéndose al Padre en oraci6n, es a lo largo de mas concreto; dentro del evangelio de Juan nos en la oracién que pone este autor en labios de Je- todo el discurso de la Ultima Cena, inmediata- la Pasion (c.17). Los otros datos que aparecen lio sobre la oracidn de Jesus al Padre seran teni- en la medida en que puedan iluminar la oracion en el IV Evangelio (c.17). 0, que posee Juan en exclusividad, es cierta- mis extensa que se nos transmite como pro- Jesus. La dificultad que encierra este pasaje del inde. Ya es dificil moverse con agilidad en la re serena de la abundante bibliografia que se esta oracion de Jesus. El modo de Ilamarla no todos los autores. La denominacién mas fre- acion sacerdotal»°, junto con otras diversas omo: oracién por la unidad ’, oracién misione- a®, oracion de la hora de Jesus '°, la ultima vo- la suplica que cierra el discurso de despedida de Jesus; es la ora- nacién misma de «oraci6n sacerdotaly se debe al luterano David cidn, elevada por Jestis al Padre, colocada por el evangelista in- al eee Mend yan oe (cf. Cae tee Gebet zum 4 PF F A LacrANce, Evangile.., 0.c., 435). Sin embargo ya desde antiguo, Ci- mediatamente antes de encaminarse Jesus a la Pasion (c.17). fentando Jn 179-11, presenta a Jesis en esta oracién como Hay en el IV Evangelio otras dos ocasiones en que se hace : «dntercedit rursus, ut homo, Dei ac hominum reconciliator et menci6n indirecta de la oracidn de Jesus. Una de estas ocasiones fe magnus et sanctissimus pontifex noster, qui seipsum pro nobis ea. a erpellationibus Genitoris placat animum. Ipse enim est hostia, et seria la sintesis apretada sobre la oracion de peticion, que hace el se mediator, ipse inmaculatum sacrificium, agnus verus qui tollit evangelista, colocéndola en labios del ciego de nacimiento, una (cf. In Tohannis E:vangelinm, Lib. XI, .8: PG 74, 505-508). Entre al- vez que Jestis le ha abierto los ojos, afirmando ante los judios: ft “Hige Pres ie e001 v of Jesus a secerdotle sepuerien a : : fe “Higt Priestly Prayer” of Jesus», a.c.; Batacut, «La oracion «Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero si uno es + Barracuia, «Preghiera ‘sacerdotale..., ac; BOIsMARD- temeroso de Dios y hace su voluntad, a éste lo escucha» (9,31); el a ique, 0.c., 156; Feuer, Le sacerdoce du Christ.... 0.€.; H. ciego, sin aludir aqui explicitamente a Jestis, esta refiriéndose a la non de despedida...», a.c.; ORBE, Oraciin sacerdotal. Meditaciones sobre ae een 7 at 779); POELMAN, «The Sacerdotal Prayer: John XVII»: LVitae 20 persona que lo ha curado; Jess, pues, por hacer la voluntad de IONGEL, «A oracao sacerdotal», a.c.; STEINMPYER, Das hohe priesteri- Dios, ha sido escuchado. La otra ocasién en que se menciona la pero ‘TuusinG, Herrlichkeit und Einbtit.... 0.c.; Voit, Das hohe- 7 eae Secs bet 17,1-26», a. oracion de Jesus, sin que él esté orando, se encuentra en las pala- 4 0 Pare , 7 B » : ’ John 17 and Jesus’ Prayer for U: 6.5 B bras que pronuncia Marta al amigo de su hermano Lazaro: Sé u Petre ot Uaitr, 2c; Bomneskov, «De theo que cuanto pidas a Dios, Dios te lo dara» (11,22). meni .c; Marzorto, «La preghiera per Punita: il cap.17», 3, El objeto de este estudio sera la oracion de Jesus al Padre. El +7 0.C., 169-200; VILLAIN, La priéve de Jésus pour l'unité chré- punto de partida no seran los datos que nos ofrecen los evange- s, «La priére missionaire de Jésus», en ip., L'vangile de Jean... 0. lios sinépticos, sino los que encontramos en el IV Evangelio. El LA, La preghiera.... 0.€.; UKPONG, «Jesus Prayer for His Followers (Jn 30; VaRRO, «Lire Saint Jean. Priére pour la mission», a.c. «da priete apostolique de Jésus...», ac. 5 Capa, Pedid y recbirtis... 0.¢., 280s. s paroles de Jésus Chrisp», a.c., 298-313: ala priére de Pheure de xx Introduccion Introduccion XXxI Pe att 16 as 12 F RPA luntad de Jesus "', la ultima oracién de Jesus '?, el testamento antes que abre este pasaje evangélico, si se tendran as 13, “ a. de Jesus '. . ‘como estimulo de superacién, para poder acoger Las dificultades crecen cuando de la denominacion de la saje que transmite, poder quedar més iluminados oraci6n se pasa a establecer su conexién con cuanto la precede. ue irradia. El problema se agudiza, como lo muestra la variedad de opinio- nes, cuando se quiere establecer la estructura que rige el con- junto. Los comentaristas experimentan la propia limitacion cuando pretenden adentrarse en lo insondable de su contenido. La prehistoria de este capitulo joaneo, en las tradiciones que lo respaldan, es una madeja que se resiste a ser desenredada. La historicidad misma de la oracién de Jestis se escapa de las ma- nos a través del tono elevado y sublime que la caracteriza. La apreciacion del conjunto de todo este capitulo oscila en un mo- vimiento pendular de direccion opuesta. La valoracion va desde el juicio negativo que cataloga el contenido de este pasaje como una oracién monotona donde se escucha siempre el mismo acorde, ya en bajo ya en alto “4, hasta la afirmacion categorica de que jamas se oy6, ni en el cielo ni en la tierra, una voz mas dig- na, mas fructuosa y patética que esta oracién del Hijo de Dios ". Las dificultades que encierra este pasaje evangélico son ex- ponente de la riqueza de su contenido. Si, superando los diver- sos obstaculos, se logra llegar a la cima de esta oracion elevada, entonces se contempla con gozo el amplio panorama que ofre- ce la teologia joanea. Lo que se pretende con este estudio es po- der atisbar algo de cuanto nos muestra aqui el evangelista al in- troducirnos en el mar insondable de la relacion de Jestis con su Padre, al darnos una sintesis de cuanto Jestis, en su oracion, presenta al Padre. Aun sin pretender dar la respuesta definitiva a an de trabajo, pata poder llegar mas facilmente a la esta, estara integrado de tres partes generales. rte primera girara alrededor de cuanto se podria lla- no de la oracion de Jess. En esta parte inicial se trata serie de elementos que, aun situados al exterior mM misma que se estudiara, pueden, sin embargo, sobre el texto que se analizara. En esta primera tres pasos que constituiran otros tantos capitu lo I esbozara: La oracion de Jestis en el IV Evange- ocasiones, en que Juan presenta a Jess orando, tituir el marco mas adecuado para poder captar oracién de Jestis, ya que esta puesta en linea de on un mismo clima de relacién con el Padre. El ca- ‘ de cerca: El contexto de la ultima oracién de Je- y el momento en que el evangelista ha colocado le Jess pueden influir enormemente en una mejor de su contenido. El capitulo IIT ofrecera en sintesis: mes diversas de la ultima oracién de Jesis. El que- cuanto se ha dicho sobre el c.17 de Juan seria algo Pretende aqui mas bien recoger lo que se podrian mo hitos mas representativos de interpretacién de de Jestis. segunda, \a parte central, estudiara: El contenido de Jestis. Se busca aqui el recoger cuantas valencias ‘to mismo, ya que éste es el vehiculo de comunica- Jésus»; La Porrerte, La preghiera... 0.c., 70; MOLONEY, John 17: The Prayer of Je- patente el mundo interior de Jestis, pai i sus’ Hour, ac, {b,, «La preghiera dellora di Gest», a.c. desistpare ener 11 RASEMANN, fam leloter Wille. 0. uede considerar el mensaje del evangelista. El texto 12 Rossé, L’ullima preghiera.... 0.°. su estudio, quedara dividido en siete subunida- 13 Swatuey, «The Testament of Jesus..», a.c., 495-501. , que constituyen la estructura y la disposicién del 7 “4 Weis nisen, Das Evangelinm Jobannis, 0.€., 110 (citado por SEGALLA, La pri te pasaje joaneo. Estas siete subunidades 0 petico era... 0.€., 14, 0.5) . 7 15" Agi lo afirmaba Melanchton, en Wittenberg, el 11-4-1560, en su ultima lec~ 4 otros tantos capitulos dentro de esta segunda par- cién dedicada a Jn 17: «Nec digniorem nec fructuosiorem nec magis pathetic : capitulos IV al X. El estudio de cada una de estas vocem in coelo ac terra umquam auditam fuisse, quam hanc ipsius Filii Dei prec? P : ; de tionem; citado por STEiNMEVER, Das hobepriesterliche Gebet Jesu Christ, ox, 1, 01 de relieve el trabajo de redaccién que ha empleado para transmitir la oracion de Jesus al Padre. (citado por SEGALLA, La preghiera... 0.C., 15, 1.41) Xx Introduccion Introduccién XXII ¢) La parte tercera intentara remontarse, en la medida de lo posible, a lo que se podria llamar: Antecedentes de la oracion de Jestis en Jn 17. Este intento de llegar a los origenes mismos de la oracion de Jestis no tiene como finalidad quedar encerrados en lo sucedido en el pasado, sino poder asi captar mejor lo que el evan- gelista quiere transmitir al elaborar él mismo lo que a su vez tam- bién habia recibido. Para conseguir esta finalidad se daran tres pasos en esta parte final; seran los tres tltimos capitulos de este trabajo. El capitulo XI sera un esfuerzo ascensional en el intento de llegar a Ja fuente original de esta oracién; se intentara descu- brir aqui: Elementos de tradicién en Jn 17, Esto puede mostrar algo de lo legado al evangelista mismo para que pudiera él redac- tar el capitulo que nos ha transmitido. El capitulo XII supone el esfuerzo mayor de ascensién para poder llegar al origen fontal de Jess. En la base de todo esta la realidad misma de Jestis que ora al Padre. El capitulo XIII, al ser el ultimo paso de esta parte y de todo el estudio, quiere tener una orientacién conclusiva y sintéti ca. El evangelista, partiendo de la realidad historica de Jesus que ora al Padre, y recogiendo materiales de tradicion previa a la composicién de su evangelio, ha elaborado en este c.17 de su obra lo que se podria denominar: Teologia del evangelista al pre- sentar la ultima oracion de Jesus. En el proceso que hemos segui- do en la composicién de este libro, intentamos que, cuanto se ha expuesto previamente, desemboque en este ultimo capitulo. Siendo conscientes de cuanto ha dispuesto el evangelista antes de la redaccién de esta oracién, podemos ser asi mas capaces de comprender el contenido mismo de la oracién de Jests tal como la ha formulado el autor al elaborar el c.17 de su evangelio. 5. El método exegético, que se seguir a través del plan trazado, ya queda de alguna manera esbozado. El método de trabajo con- sistira fundamentalmente en el estudio redaccional del c.17; éste sera el objeto principal de toda Ja parte segunda. El anilisis reto- rico, que busca establecer las relaciones que unen las diversas partes del texto, sera el medio basico para encontrar el dinamis- mo que regula y preside el conjunto del texto mismo. La multipli- end estudio actual del Nuevo Testamenton: Greg 73 (1992) cidad de paralelismos, y otros modos semiticos de composicion ra, Sam ibid, 30-36; Capa, ibid, 612-621 literaria, ayudara a determinar la estructura del conjunto, y de sus . me . distintas partes, como vehiculo transmisor de su contenido. i6n mutua, que reciben las diversas partes que se hace que el analisis tenga en modo primario una inctnica. El] texto biblico, a través de las correspon tes entre sus diversos miembros, adquiere una expresiOn evidente de su valencia multiple. Cada tér- jertamente una significacion concreta, pero queda iquecida por cuanto recibe de los otros términos que en la arquitectura de la construccién '°. st profundizar mas en el contenido mismo del tex- 4 observado en su dimension sincrénica y de es- ia, sino también ser considerado desde el angulo ‘su proceso formativo. Ya desde la primera parte | oracin de Jesus en Jn 17 puede quedar iluminada aci6n que supone respecto a otros momentos en esis en oracidn en este mismo evangelio. E] inten- n, que existe detras de la redaccion de poderoso tributo para apreciar su riqueza actual. lo diacténico, caracteristico del método histdéri- tendra especial atencién en la tercera y ultima par- . El empleo complementario del método histori- €s para quedar encerrados en el circulo estrecho ino para tener una proyeccion mas garantizada ha- al que esta abierto el texto mismo en la fase ultima ion 7, en la verdad, toda entera, es fruto de la accion In 16,13). El Espiritu, que intervino en la forma- ‘0, es el que ha de ayudar para su comprension. Si la 8 proponemos con estas paginas es llegar a una ma- cia de Jn 17, necesitamos la accién de este Espiritu le el estudio y haga fructuosa la lectura del texto con la comprension, que el mismo Espiritu nos fa asimilacién de la actitud filial y apostdlica que lidad: CRISTO ORA AL PADRE. MM. BIBLICA, L 'interpretazione della Bibbia.., 0.¢., 36-38; CaBa, «Méto. BIBLIOGRAFIA oe The Greek New Testament (Stuttgart 41993). ?CALLAGHAN, J., Nuvevo Testamento Trilingiie (Madrid 1977). low Testamentum graece et latine (Roma *1957). ~ ALAND, K., Novum Testamentum graece (Stuttgart 171927, 993). en espanol dir.), Biblia de Jerusalén (Bilbao 1967); original: La Bible de Jeru- is 1961). ~ IGLESIAS GONZALEZ, M., Sagrada Biblia. Version orttica sobre arameo y griego (Madrid 1975). — articulos A,, Johannine Vocabulary. A Comparison of the Words of the Fourth ith those of the Three (Londres 1905). Grammar (Londres 1906). s, S., «The “High Priestly Prayer” of Jesus», en F. L. 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Asi el verbo de salvacién (o@oov) utilizado aqui no conlleva la libera- cién de la muerte, sino el que en ella encuentre la gloria; de ese modo queda a salvo de la muerte misma. El «yo» de Jestis, men- cionado antes por la turbacion de su «alma» (wuxt}: 12,27a), que- da ahora recogido en el pronombre en el que se realizara la salva- cidn: Salvame (é)» (12,276). El que Jesus pida al Padre salir a salvo de esta hora establece una linea de continuidad con la peticion que le hace en Getse- mani al proponerle que retirase de él el caliz (Mt 26,39; Mc 14,36; Le 22,24), que pasase de él la hora (Mc 14,35); en todos los textos hay una peticién de Jestis al Padre. La orientacion, en cambio, es diversa, En los sindpticos se explica la peticion de no beber el céliz, pues la «hora» ain no habia llegado; en el IV Evangelio la perspectiva es distinta ya que la «hora» habia llegado (12,23) y Jesus sufria ya sus efectos (12,27a). Por esto en el texto de Juan la peticion de Jestis no es el no entrar en una hora ya presente, sino el salir a salvo de ella 6. La mencion de salvacion (12,27c), aun pasando por la turba- cidn (12,27a), que se da en el texto joaneo, encuentra una reso- nancia en la Carta a los Hebreos; aqui se habla de la salvacion de la muerte que encontro Jestis al ser escuchado por su piedad habiendo pasado antes por el clamor y las lagrimas (Heb 5,7) ”. INT 448, n.° 4; BuLTMANN, Das Evangelium... 0.€., 327, 0.4. KI, The Interpretation... 0.€., 870; cf. supra p.35, 71. en Fip 1,18 Pablo afirma: «En esto [no sdlo] me alegro, sino que (hha) 1e alegrarén; cf. GGNT 448, n.° 6. 75 Westcorr, The Gospel... 0.¢., 182: «The petition is for deliverance out of -Durour, Lerture de Evangile.... 0.c. V1, 466, 470s. (odoov én, Vulg. Salbifica me ex hora hac) and not for deliverance from (6x6) the cri- lo propone Wesrcorr, The Gospel... 0.€., 182: «The but is a simple co- sis of trial»; LEon-Durour, Lecture de 'Evangile.., 0.¢. 11, 469. lay, this I cannot say, for I came to sustain iby. 16 THUSING, Die Erhibung 0.6, 83. pretation», 0.6, 870: «The phrase 86 todto has no gram- 77 Wesrcorr, The Gospel... 0.¢., 182. is constructed ad sensumm. 38 PL. El entorno de la oracion de Jess C1. La oracin de Jestis en el IV Evangelio 39 vado la venida misma de Jess ya en su Encarnacion; a este mo- mento inicial de la vida de Jesus alude el Evangelista al utilizar el tiempo aoristo complexivo con su sentido puntual pasado, visto como hecho historico, para significar la venida de Jesus: «Para esto vine (hkBov)» **, El contenido, pues, de la primera pe- ticion de Jestis: «Padre, salvame de esta hora» (12,27c) radica en la finalidad misma de su Encatnacién. 4) A continuacién sigue una segunda peticion de Jesus: «Pa- dre, glorifica tu nombre» (12,28a) *°. Esta nueva peticion tiene formulacion diversa de la anterior, pero su contenido es expli- caci6n e iluminacion de la peticion precedente. Las dos peticio- nes estan ditigidas concretamente al Padre, pero en este segun- do caso se le pide la glorificacion de su nombre. El verbo «glorificam (S0&dtw), utilizado aqui, es el mismo que ya se em- pleo para hablar de la hora presente de ser glorificado el Hijo del hombre (12,23). En realidad van a converger la gloria del Hijo y la gloria del Padre, significado en la mencién de «su nombre» (God 16 dvoua). La hora de Jesus conllevara, junto con su muerte, su propia glorificacién al salir a salvo de esta hora; en esta glorificacion del Hijo va a ser glorificado también el Padre ®, La conexion de estas dos glorificaciones es una nota tipica de la teologia joanea (cf.13,41; 14,13). inculacién de la gloria de Jestis y la gloria del Padre le manifiesto en la correspondencia que existe entre peticion referida a Jesus: «Padre, sdlvame de esta 12,27), y la segunda referida al Padre: «Glorifica tu (12,28); la gloria que Jesus adquirira al salir a salvo de , tedundara también en gloria del Padre. El paralelismo spondencia entre las dos peticiones quedan garantiza- la forma de imperativo aoristo, tipica de la peticién en presan las dos peticiones: «Sd/vame (odoov)» (12,27) y (86Eagov) tu nombre» (12,28a) §7. Jestis se une al Padre, en las peticiones que le dirige, sino también en el térmi- loria al que las dos peticiones conducen. respuesta del Padre eticion de Jestis sigue répida la respuesta del Padre. El \élico ofrece el medio utilizado y el contenido mismo esta del Padre, la finalidad ultima que persigue. Al fi- lan manifiestas las consecuencias que consigue la peti- Jestis y la escucha del Padre. / medio utilizado para dar cauce a la respuesta del Padre asi el evangelista: «Vino, pues, una voz del cielo» . La conexion entre peticion y respuesta se establece una Particula unitiva: «Vino, pues (obv)» *. El medio 84 Tbid: «The aorist 7A@ov to indicate a coming that has just occusredy; cf. macacion cade esi Unajvor, delicicla}Noves)a RoeRtson, A Grammar of the Grek... 0. 843; ZERWICK, Gracitas biblica. 0,79, en que Dios se comunica en los evangelios mediante ne 23. ; 7 i. st » awous ie se oye del cielo; asi sucede con ocasién del Bautismo ios atenemos a esta lectura del texto: «Glorifica 4 nombre (gov vw Svoya)» ‘i por ser la mas garantizada; asi leen los papiros "5, los cddices maydsculos 8 A W Me wd 1; ec 3,22) y Transfiguracion de Jestis (Mt 17,5; ‘A © W 0141. 0250, junto con otros minisculos: 28, 157, 180, 565, 597... y traduc- eS 35). Aunque estas dos escenas falten en el ciones como la Vulgata. Prescindimos de la lectura: «Glorifica a fv Hijo (aov tv elio, pueden, sin embargo, considerarse : Vi6v)» que presentan otros testimonios: L 0233 f! 13 33. 205. 579. 1071 1241; seme- 10. BE cs mediante | ue dice al B: a, jante lectura contiene indicios de contaminacién con Jn 17,1. Igualmente muestra se~ i 0 duelee cice autista para fiales, con otro texto de la oracién sacerdotal (17,5), la lectura que ofrece el escriba ir al que bautiza en el Espiritu (1,33); la Transfigura- del codice D al afiadir a la peticién de glorificacién del nombre estas otras palabras: l€ como una transposicion en la escena que estudiamos, «Con la gloria que tenia junto a ti antes de que fuese creado el mundo». Hacemos Mlas‘dos ocasiones se Pasid ia delesis”. también caso omiso de la lectura que tiene el cédice Vaticano (B), pero en esta oca- unen Pasion y gloria de Jestis *°. sidn él solo: «Glorifica mi nombre (uov t Svoua)»; cf. METZGER, A Textual Commer ; tap).., 0.C., 202; BARRETE, The Gospel... 0.C., 425; BERNARD, A Critical. 0.¢. UL, 437s. WICK, Graecitas biblica.., 0.€., 79, n.° 255: «ln precibus i - % STO. TOMAS DE AQUINO, In evangelia 5. Matthaei et S. Joannis commentaria, Uk: antiquis lturgiis fere semper, adhibetur aorstus ee be “wvangelium secundum Joannem” ¢.Xil, Lectio V, 2 (Turin $1925) 335: «Fac hoc, INGE, Evangile., 0.¢., 333, : Pater, clarifica nomen tuunt;idest, fac ilhud quod gloria est tui nominis; et in idem redi iy The Gospel... o.c. 1, 4675. quia clarificato Filio, clarficatum est nomen Patris. Ideo autem hoc dicit, qua pas NN, Das Evangelium... 0.¢., 327, 0.7; L&on-Durour, Lecture de sione Filius glorificandus crab, BLANK, Krisis..., 0.€., 277s. oc. II, 471, 0.56. Pl. Elentorno de la oracion de Jesus La voz que viene del cielo es interpretada diversamente por los circunstantes. Unos la consideran como un trueno, otros como un angel que hablo a Jesus. Tanto el trueno como el angel son vistos en ocasiones como medio de comunicacion de Dios, Asi en el Antiguo Testamento expresa a veces la voz de Dios (cf, Ex 9,28; 1 Sam 12,18; Job 37,5)"; los angeles son presentados. frecuentemente como mensajeros que hablan (cf. Gén 21,17; 22,11; 1 Re 13,18; Dan 10,9; 14,34) o confortan en la oracion (Le 22,43) °, Bn la escena presente del IV Evangelio, tal vez el autor presenta, como hace en otras ocasiones ”, interpretaciones no. acertadas de los hechos 0 dichos de Jestis “; en contraste, seguira después la interpretacion correcta de Jestis (12,30). b) El contenido de la respuesta esta expresado en las palabras: «{Lo] glorifiqué y [lo] glorificaré de nuevo» (12,28c). La presen- cia del Padre, que habla en la voz venida del cielo, se deja entre- ver por el uso de la primera persona del singular en los dos ver- bos utilizados: «Glorifiqué» y «glorificaré; es al Padre a quien Jests pidio la glorificacion de su nombre (12,28a) y a quien pe- dira después la glorificacién de si mismo (17,1). Queda, en cambio, sin formulacién explicita el sujeto sobre el que recae la glorificacion, ya que ninguno de los dos verbos tiene objeto directo que lo deje entrever. Puede, sin embargo, tenerse por cierto que el nombre del Padre, aun sin mencionar- se aqui explicitamente, est aludido en modo implicito; fue éste precisamente el objeto de la peticion de glorificaci6n que hizo Jestis: «Padre, glorifica ta nombre» (12,28a). La repeticién del mismo verbo «glorificam (S0&4tw), tanto en la peticion de Jess como en la voz venida del cielo, hace suponer que es siempre el nombre del Padre el objeto de glorificacién. La omision, sin embargo, del nombre del Padre, cuando ha- bla la voz venida del cielo, deja abierta la posibilidad de ver tam- ° Brown, The Gospel... 0.¢. I, 468; BUSSCHE, Jean... 0.0, 362. 92 LAGRANGE, Evangile.. 0.€., 334; SCHNACKENDURG, I/ nangelo di Giovanni, 0. UI, 647. Asi sucede con la interpretaci6n de los judios en la escena de la expulsion de los mercadleres del templo (2,20), de Nicodemo en su didlogo con Jesus (3,4), de la samaritana en torno al agua del pozo (4,11), 0 de aquellos que ereian que Jestis mat- charia ala diaspora de los griegos (7,35). 4 BarkeTr, The Gospel. 0.¢., 426; LA Porrenit, La verdad de Jests.., 0.¢., 91+ GA. La oracion de Jesis en el IV Evangelio 41 0 objeto de glorificacién; éste seria precisamente el ob- Ja primera peticion de Jesus: «Padre, salvame de esta 2,27c). El salir a salvo de cuanto implica la hora de Je- leva la glorificacion aun pasando por la muerte. Sera, en término, en esta glorificacién de Jestis donde quedara lo también el nombre del Padre. En el contenido de la ida del ciclo se pueden encontrar unidas la glorificacion y del Hijo; la omision del objeto concreto de glorifica- de ayudar a dar un tono mas dramatico, al mismo tiem- mas sugestivo, a la redaccion *. z del cielo habla de dos tiempos diversos de glorifica- primer verbo alude a un tiempo pasado: «{Lo] glorifiqué yy; el segundo, en cambio, preanuncia un tiempo futu- gorificaré (50860) de nuevo». La alusién al pasado ferirse a la glorificacién de Jestis a través de los signos s en los que manifest su gloria (cf. 2,11), quedando festada la gloria de Dios (cf. 11,40). En realidad la vida esta resumida en la glorificacién del Padre al llevar a su obra (17,4) °®. La alusién al tiempo futuro de glorifi- {Lo} glorificaré» puede referirse a la Pasion y Resurrec- Jestis donde, pasando por la muerte, quedara glorifica- , al resucitar, y también el Padre al resucitarlo °’. Tanto como el futuro quedan unidos en una misma gloria, la la hora de Jestis, mediante el adverbio «de nuevo»: rificaré de nuevo (WGAtv)»; la gloria, iniciada ya en el pa- completar4 en el futuro %8. finalidad de la voz venida del cielo es ciertamente dar ala peticion elevada al Padre por Jestis. La afirmacion rificacién del nombre del Padre mediante la glorifica- ijo es un balsamo que suaviza la turbacién interna de legar su hora. hay ademas una explicacion especifica de la finalidad voz. Se trata de una intervencidn de Jestis, propuesta ingelista como respuesta de Jestis sin haber precedido , The Interpretation... 0.C., 871. KENBURG, I/ vangelo di Giovanni, 0.c. 11, 644. 5 The Gospel... 0.6, 426. eDurour, Lecture de Evangil 44 PI. Elentorno de la oracién de Jesis C1. La oracion de Jesis en ef IV” Evangelio 45, muestra el mayor amor al dar la vida por los amigos (15,13), Esta atraccién reviste una dimensién personal y universal, orientada a todos: «Atraeré a fodos (wavta¢)» 1; estan incluidos incluso aquellos griegos, paganos, que hicieron acto de su pre. sencia al comienzo de la escena que comentamos (12,20-22) y de los cuales no se hace ninguna otra mencion. A éstos llega también el influjo de la hora de exaltacién y glorificacion de Je. stis 14, El término de la atraccién de Jesus adquiere también una di- mension personal en cuanto a que todos son atraidos a él mis. mo: «Atraeré a todos haca mi (mQ6g éuavtdv)» (12,32). La venida a Jesus hace que se participe de su misma gloria; Jesus resucitarg en el ultimo dia a todo aquel que venga a él (6,44) 105, La participacién en la gloria de Jesus, al llegar su hora, es universal: todos seran atraidos a él; sin embargo, esa misma ocasién es el momento del juicio de este mundo (12,31a), de todo aquel que tiene actitud hostil hacia Jesus. El momento de la hora de Jestis, de su glorificacion y atraccion de todos a él es precisamente cuando el principe de este mundo es echado fuera (12,31b); queda fuera del ambito e¢ influjo benéfico de Jesus. Asi como el que viene a Jesus no es echado fuera (6,37), el que no viene a él, el mundo y el principe que lo subyuga, queda fuera de él. La glorificacion de Jestis que implica la legada de su hora, y la gloria que comporta también para aquellos a quienes Jesus atrae, redunda igualmente en gloria del Padre. El Padre qued ciertamente glorificado (12,28a) al salir Jestis salvo y glorificad de su hora (12,27c); pero resulta igualmente glorificado por dos aquellos que son atraidos a Jesus (12,32) participando de st gloria. En esta atraccién que ejerce Jesus interviene también que ninguno viene a Jestis si el Padre no Io atrac stis, levantado de la tierra, atrae a si (12,32) por la reve- jata que entonces manifiesta (8,28a); pero detras de esa gn esta el Padre que le ensefia (8,28b), y manda lo que cit (12,49). En la hora de Jestis quedan, pues, glorifica- iijo y el Padre, junto con todos aquellos que reciben el \éfico y salvifico de ambos. nida de la hora de Jestis implicé en él ciertamente tur- angustia y muerte. En ese momento Jesus se dirigié al indole salir a salvo de esa hora; su oracin era enton- mas segura y confiada en cuanto que sabia que para legado a esa hora. La oracién de Jestis no era solo sino también filial en cuanto que con su propia gloria la glorificacion misma del Padre. La oracidn de Jestis se a tanto en su interior que llegaba a influir en bien de ellos a los que habia de atraer a si, una vez levantado . Tal oracion de Jestis no quedo sin respuesta del Pa- le la voz venida del cielo el Padre confirmé la gloria ‘del Hijo recibida hasta ese momento, al mismo tiempo tizaba una ulterior glorificacién en el futuro. Jesus pi- dre oy, todos han salido beneficiados de tal oracion. ion implicita a la oracién de Jesus TV Evangelio, ademas de los momentos en que se pre- un modo concreto, a Jestis orando, existen otras oca- que tan solo se deja entrever su actitud orante, vuelta Una primera ocasion serian las palabras que el evange- en labios del ciego de nacimiento, una vez que fue 103 Algunos manuscritos len, no la forma personal referida a todos los hont # Jess: «Sabemos que Dios no escucha a los pecado- bres (adivtas), sino el neutro plural con orientacion también cosmica: «todas la Si uno es temeroso de Dios y cumple su voluntad, a cosas» (nGv7@); asi lo hacen )% ¥* D. Es ciertamente posible que un copista ha} hay Ee as het ana Sigma final dando como resultado el néoveae en ver dela st 31). Una segunda ocasién en que alude ala ora- guo aévta, Sin embargo por critica externa habria que preferir el plural masculi S, aun sin estar él orando, es la confesion esponta- medvtas, El plural ee (mdvec) mas Pa reflejasia la tcologia ee Pablo con uf ronuncia Marta, la hermana de Lazaro, dirigiéndose al royeccion césmica (cf. Col 1,16-17), CE. MetzGer, A Textual Commentary... 0 é F : : , Boas Benwann, 4 Crtial., 0.6. TI, 442; Scant, Gionann, ov, 350. eo cuanto pidas a Dios, Dios te lo dara» (11,22). 108 Barert, The Gospel.., 0.€., 427 afirmaciones pueden proyectar nueva luz sobre la 105 THnsinc, Die Erhohung. le Jestis, 46 PI. El entorno de la oracién de Jesiis C1. La oracién de Jess en el IV Evangelio 47 a) Actitud de Jestis que fundamenta la escucha del Padre: Jn 9,31 que realiza Jesus en dia de sdbado. Al relato de la cura- isma (9,1-7) sigue la admiracion de los. que habian o antes al ciego; quieren salir de su asombro infor- e del que habia sido curado (9,8-12). Los fariseos ha- ptimer interrogatorio al que habia recobrado la vista ; pasan después a preguntar a los padres (9,18-23); y con un segundo interrogatorio al ciego, ya curado, expulsarlo de la sinagoga (9,24-34). Todo el rela- a con un nuevo encuentro de Jestis con el ciego yla declaracién conclusiva que hace Jestis del pecado iseos (9,38-41). A lo largo de estas tres partes van o algunos temas que quedan recogidos en el texto que ahora consideramos. Uno es el tema del pecado i6n pecadora; otro es la seguridad con que se estable- os principios o afirmaciones. El tema del pecado, o del pecador, se proyecta a lo largo o en torno a tres grupos de personas. Al final quedara én es el pecador. imer lugar se plantea el problema del pecado sobre el ; fariseos juzgarin al ciego, todo él nacido en pecados E] evangelista Juan, mediante las palabras del ciego de nagj, miento, presenta una sintesis apretada de la doctrina sobre oracion de peticién. La ensefianza, en su formulacion, adquiere una dimension universal y genética. Pero las supuestas circun; tancias en que se proponen estas palabras hacen una clara refe. rencia a Jesus; se manifiesta aqui cual es la actitud de Jesus que fundamenta la escucha del Padre. a) La afirmacion del ciego y sus circunstancias 1) La afirmacién del ciego esta propuesta de forma muy cui- dada. Para captar mejor su contenido se podria presentar de este modo estructural el texto joaneo (9,31) 1°: A Sabemos que Dios B_ alos pecadores C no escucha. B’ Pero, si alguno es piadoso y hace su voluntad, C a éste escucha. al preguntarle a Jesus: «Maestro, ¢quién pecd, éste eS, para que naciera ciego?» (9,2). Jestis, como res- os discipulos, excluye que el pecado del ciego o de sus ese la causa para que naciera asi; todo sucedié «para umplieran Jas obras de Dios en él» (9,3). La confesién del ciego se abre en forma categorica ponien: do a Dios mismo como el contenido primordial: «Sabemos q Dios» (A). De Dios se muestran dos actitudes contrastadas: «no escucha» (C) y «escucha» (C’). El contraste se propone igual mente en dos clases opuestas de personas con las que Dios ac- tua diversamente: «los pecadores» (B) y el que es piadoso y hace su voluntad» (B’). La construccién, pues, de esta propuesta después de la afirmacién categérica: «sabemos» (A), es un para lelismo 0 cortespondencia antitética en que se oponen persona! distintas: «pecadores» (B) y «piadoso y hace su voluntad» (B’), mismo tiempo que se contraponen actitudes diversas de Dios «no escucha» (C) y «escucha» (C’). 2) Las circunstancias, en que se pronuncia la afirmacién di ciego, pueden traer luz a su mismo contenido. Todo el ¢4 del IV Evangelio gira en torno a la curacién del ciego de nae ema del pecado esta aludido también en referencia a Je- nos fariseos no consideran a Jestis pecador, pues un cador no podria realizar tales signos (9,16); otros, en afirmarin categdricamente de Jesus que es pecador no haber observado el sabado (9,16). Pero también el sta excluido de Jestis; asi lo manifiesta la intervencién 1 ciego. Este también toma posicién sobre Jesus en o. En un principio el ciego hace caso omiso, tal vez de ica, de la opinidn de los fariseos que juzgan a Jesus lor: «Si es pecador, no lo sé, yo tan sdlo sé que, sien- ahora veo» (9,25); pero al final excluye de Jestis el pe- que «Dios no escucha a los pecadores» (9,31). 106 Capa, La oracin de peticiin... 0.6, 285. 48 PL Ellentorno de la oracion de Jestis C1. La oracion de Jesis en el IV’ Exvangelio 49 Al terminar el relato, Jestis dirimira con claridad quicnes soq los pecadores; dice a los fariseos: «Si fueseis ciegos, no tendriaig pecado; pero ahora que decis “vemos”, vuestro pecado perma. nece» (9,41). El pecado, por tanto, no esta en el ciego; en él tan s6lo se han hecho manifiestas las obras de Dios (9,3), no s6lo al ver con los ojos del cuerpo, sino sobre todo al quedar abierto q la luz creyendo en Jestis y adorandolo (9,38). El pecado tampo- co esta en Jestis, ya que Dios lo ha escuchado (9,31) al realizar el signo. Los pecadores son los fariseos que, creyendo ver, se han cerrado a la luz. Jess ha realizado asi la discriminacion para la que ha venido: «Para que los que no ven, vean, y los que ven se vuelvan ciegos» (9,39). El conjunto, pues, de las circunstancias del relato de esta cu- racion esta reflejado en Ia afirmacion del ciego, que ahora con- sideramos: «Dios a los pecadores no los escucha» (9,31). 2° La seguridad con que el ciego establece la afirmacion: «Sabemos (olSauev) que Dios a los pecadores no los escuchay (9,31), también hace eco, como contraste, de una serie de afir- maciones categoricas que formulan los fariseos en este relato. Los dirigentes judios, a lo largo del diélogo mantenido con el ciego, se muestran seguros en sus convicciones. Por una parte afirman taxativamente la condicién pecadora de Jestis: «Noso- tros sabemos (oiSaev) que este hombre es pecador (9,24); pi otra parte se confiesan sabedores de la comunicacién de Dios Moisés, mientras que no saben la procedencia de Jesus: «Noso- tros sabemos (otdapev) que Dios hablo a Moisés; pero éste [Je stis] no sabemos (ot oidapev) de donde es» (9,29) 7. El ciego d nacimiento, por el contrario, alude a su conocimiento utilizand una cierta ironia respecto a los fariseos. A la seguridad que éstos tienen de ser Jestis pecador, el ciego les responde: «Si es pect dor, no sé (ovn of8a); una sola cosa sé (ol8a) que, siendo cic; ahora veo» (9,25). La ironia del ciego crece de tono cuando lo ridiculiza: «En esto esta lo admirable, que vosotros no sabéis (0 oidate) de dénde es, y me ha abierto los ojos» (9,30). o de esta confrontacion entre lo que saben e ignoran 0s, y lo que sabe el ciego, hay algo en que, todos con- § un conocimiento seguro que todos poseen: «Sabemos j) que Dios no escucha a los pecadores» (9,31). Esta jon categorica de un conocimiento seguro: «Sabemos vy)» 8 brota de las circunstancias concretas del relato rgen iluminando la actitud misma de Jests que funda- escucha del Padre. ctitud de Jestis en su oracién inamismo y las circunstancias del relato joaneo han sus- afirmacion del ciego, una vez curado de su ceguera: os que Dios no escucha a los pecadores, pero si uno es 30 de Dios y cumple su voluntad, a éste escucha» (9,31). sin del ciego, dentro de su universalidad, apunta a un e concreto, Jestis, que ha sido el punto de discusion en. iseos y el que fue curado. Cuanto aqui se afirma ha te- realizacién acabada en Jestis. La actitud reflejada aqui respalda su trato filial con el Padre en su oracién. Son los aspectos que se proyectan y resaltan en Jesus: la au- le pecado, su relacion con el Padre que lo lleva a cumplir tad. La ausencia de pecado en Jesus esta afirmada aqui a raiz de ion realizada. En la aseveracion del ciego se encierra la ajante de la opinion que los fariseos se habfan formado . Estos juzgaban a Jesus pecador (9,24) por no observar (9,16). Segan la formulacién del ciego no hay tal pe- Jestis, pues a los pecadores Dios no los escucha. Una €n esta actuacion de Jestis en sabado, habiendo sido lo por Dios, se puede percibir a través de las palabras , como un nuevo desafio hecho a los fariseos sobre Je- n de vosotros le puede acusar de pecado? (cf. 8,46). A q proyeccién universal del conocimiento en este caso, el recoger toda una 17 Cuando el IV Evangelio pone este verbo de conocimiento (ola) en lab! fblica de no escuchar Dios a los pecadores (Is 1,15; Sal 65{66],18; Prov de los judios, los muestra proclamando con suficiencia su saber en materia relig job 27,9; 35,7), el apropiarse el evangelista de esta afirmacion, dada su sa; ef, La Porrerie, «OTBa et yivesax0. Les deux modes de la connaisance dans nen el dinamismo concreto del relato, deja entrever que se trata de un jlen: Bib 40 B (1959) 717-718, n.2; cf. este mismo articulo en [b.,/ to total y absoluto, que refleja una convicci6n de fe; cf. La Porrerie, .¢., 292, 0.21. WOOXO», a.c., 712, 722, 724s. 50 Pl. El entorno de la oracion de Jestis C1. La oraciin de Jess en el IV Evangelio 51 da !!, y al mismo tiempo completada, con una ulterior e rige la relacion con Dios. FE] «hacer la voluntad de Dios» es una segunda nota que matiza la relacion de Jestis con él. Esta otra expre- ta en los labios del ciego: «Pero si alguno...hace su volun- Anu advtov movfj)» (9,31) es mucho mas habitual que ¢ tanto en el Antiguo '!? como en el Nuevo Testamen- hacer la voluntad de Dios se muestra en este caso ina manera concreta de transparentat la actitud de pie- con Dios. Las dos actitudes sumadag, la actitud reve- adosa junto con la realizacion de la voluntad de Dios, Jestis en posicién diametralmente opuesta a la condi- dora que formulaban los fariseos para él (9,24). El cie- contrario, al proyectar sobre Jesus la actitud piadosa y sa con Dios cumpliendo su voluntad, establece los pi- rigen la actitud de Dios con Jesus. actividad redaccional del Evangelista, esta otra carac- de Jestis, propuesta por el ciego: hacer la voluntad es una confirmacion, ain mas especifica, del realizar obras del que lo envio (cf. 9,4). Esta afirmacion de Je- ciada inmediatamente antes de la curacién del ciego ge una actitud constante a lo largo de su vida. Para Je- acer la voluntad del que lo envio y llevar a término su Igo tan consustancial como su alimento (cf. 4,34). En n de Ja Ultima Cena Jestis mismo reconocera al Padre lorificado llevando a término la obra que le habia con- cer (cf. 17,4). lego de nacimiento, partiendo de la experiencia de su 109 i ‘i z : cin, presenta a Jestis abierto a hacer la voluntad de Es San Agustin el que propone la «pietas» latina en equivalencia con cl tét- mino griego (Beoa#Beta) al que corresponde el adjetivo 8eoceBiric, usado en la ex: esta postura de Jestis la que justifica y fundamenta la presion del ciego (9,31); asi S. Gustin, Epistulae CLXVIL, TIT, 11: CSEL 44, 598: ue Dios tiene con él. «Pietatem, quam Graeci vel evoéfievav vel expressius et plenius BeoaéBeiav vo- cant». Esta «piedad» la explica G. Bertram, eooeprig, BeooéBeta», en GLNT IV, 476: all termine non indica tanto uno stato d’animo, un atteggiamento interiore, jwanto piuttosto il comportamento devoto, la pratica religiosa, il culto di Dio». 7 . inci quan i término deoaebic, frecuente en la lieratura wicge, Seusa algunas veces , en su didlogo con los fariseos, establece un princi- en el AT; asi se aplica a los jueces elegidos por Moisés (Ex 18,21), a Job (Job 1,1.8 al en el que esta seguro de que coinciden todos: «Sabe- 2,3), a Judit (Jdt 11,7). Hn textos extrabiblicos también son llamados asi Abrahia (4 Mac 15,28) y la madre de los martires (4 Mac 16,12). En época helenistica y £0" mana el término se usaba para denominar a los judios timoratos de Dios. Por est tal vez se evita su uso en los escritos de NT; cf. BERTRAM, eoasfifc, Beooe SEL ac., col. 482. través del conjunto de redaccion del IV Evangelio, en la cura. cidn del ciego en sabado se manifiesta no la actuacién pecadorg de Jesus, sino la confirmacion de cuanto Jestis mismo habig afirmado en una ocasion parecida al sanar, también en sabado, al paralitico de la piscina de Betesda: «Mi Padre actua hasta aho. ra, y yo también actdo» (5,17). Jestis, pues, en las palabras del ciego esta presentado sin pe. cado ante Dios, y por eso lo escucha. 2) La relacién de Jestis con Dios, en la confesion del ciego, esta atin mas subrayada que la simple ausencia de pecado, Como dato positivo se habla de la condicién de «piadosoy y «hacer su voluntad» (9,31); los dos aspectos se proyectan sobre Jestis fundamentando asf la escucha que Dios le dispensa en su oracin. 1° El punto basico en la relacién con Dios esté en lo que se pudiera llamar «la actitud de piedad» (Geoceprig) para con él. El término empleado en la formulacion del ciego: «piado- so (Beoaepric)» (9,31) es la nica vez que aparece, no sélo en el IV Evangelio, sino en todo el Nuevo Testamento ". Proyecta- do a Jesus, en la ocasion en que se pone en boca del ciego, deja entrever la actitud opuesta al pecador, por tanto una disposi- cién temerosa de Dios, reverente y piadosa con él. En el con- junto del contexto en que se encuentra dentro del capitulo, en la redaccién del evangelista que se apropia de la confesién del ciego, puede aludir a la actitud de Jests que quiere realizar las obras del que lo envid (cf. 9,4), Pero esta actitud con Dios que- ictitud de Dios con Jesus Sal 39(40),8; 142(143),10; Is 44,28; 48,14; 58,13. M724 i St Me 3,35; Jn 7,17; Ef 6,6; Heb 10,36; 1 Jn 2,17. 52 PL. El entorno de la oraciin de Jestis C1. La oracion de Jessis en el IV Evangelio 53 isma que Jess ha realizado en él. Las palabras pro- s por el ciego, al describir la actitud de Dios con Je- ergen con cuanto Jesus afirma de si en su relacion madre: Fiste siempre io oye (11,41.42). La raz6n ultima e Jestis hace siempre la voluntad de aquel que lo envid 30; 6,38-40). el milagro, pues, de la curacién del ciego de nacimien- yesentado por Juan como la concesion y escucha que a Jestis. En la base esta, en ultimo término, la acti- de Jestis respecto al Padre, piadosa y obsequiosa en imiento de su voluntad, vivida de modo habitual y tam- verse a él en oracion. mos (o{Sauev)» (9,31). Ese principio manifiesta la actitud diver. sa que Dios mantiene con los pecadores, y con aquellos que so; piadosos y cumplen su voluntad; mientras que a aquéllos Dio, ano los escucha (ob% Gxotet)», a éstos dos escuchar (éxovey (9,31). El verbo «escuchar (4x06) se presenta en estos dos ca. sos rigiendo un genitivo como objeto: «a los pecadores» (co; genitivo: &uagtw2dyv) Dios no los escucha; por el contrario, que hace su voluntad, «a éste» (con genitivo: tobtov) Dios escu. cha. Esta construccion del verbo «escucham (axovw) es la for. ma de expresar el rechazo 0 acogida de aquello que se escu. cha ''4, Cuando se trata de escuchar una peticién, entonces | verbo «oim (axobw), junto con el objeto o persona oida en geni- tivo, expresa la concesion de lo que se ha pedido. El principi formulado por el ciego establece, pues, que Dios concede cuan- to pide al que hace su voluntad; tal concesi6n, por el contrario, no se otorga al pecador. Las palabras del ciego, al formular este principio, integ: elementos presentes en el Antiguo Testamento: el «escucham como expresivo de una concesion (cf. Sal 65[66],19) y la actitud de hacer Ja voluntad de Dios ''5. La conjuncion simultanea del «escucham como «concedem, junto con la mencion de «la vo- luntad de Dios», es caracteristica de los escritos joaneos (9,31; 1 Jn 5,14) 16, Precisamente porque el ciego ha presentado a Jestis como: aquel que tiene actitud de piedad con Dios y realiza su volun- tad, también muestra a Dios oyéndolo en su oracién y peti- cién, La confirmacién de lo que propone el ciego es la cura- ridad suscitada por la oracién de Jestis: Jn 11,22 tro momento en que se alude, casi de pasada, a la ora- jestis; son las palabras pronunciadas por Marta al diri- stis poco antes de la resurreccién de Lazaro: «Y ahora into pidas a Dios, Dios te lo dara» (11,22). En esta macion de Marta se encierra la seguridad que ella jestis, una posible oracion de Jesus a Dios junto con la que Dios le dispensaria. eguridad de Marta labras que Marta dice a Jestis forman parte del primer jue mantiene con él (11,17-27) cuando éste viene a Be- ocasion de la muerte de Lazaro. Ya antes habia prece- 114 Asi el aoit la voz» (@xoteLv avic: en genitivo) significa en Juan un seat uncio que las hermanas, Marta y Maria, enviaron a Je- do de secundar lo ido (5,25.28; 10,3.16), mientras que «it la voz» (@xoveW icando la enfermedad del hermano (11,1-5). Jesus uy: en acusativo) indica la percepcidn de lo vido (3,8; 5,37). CE GGNT 95, » i6, sin embargo, atin dos dias en el lugar (11,6). Des- 1 Och supra ply ni? we le anunciaran la muerte de Lazaro (11,14), Jesis de- 116 En ocasiones se hace tal conjuncién de un modo explicito; asi en este cast se en camino (11,15) superando la resistencia que, en (9,31) y al exponer que Dios escucha al que pide segtin su voluntad (1 Jn 5,14); cf ipio, ofrecieron los discipulos para evitar que lo ape- Cana, La oraciin de petictin.., 0.€4 281-283. Oras veces semejante conjuncién s° Ro " ; . hace de modo implicito, ya que de Jestis se dice que siempre lo escucha el Padte s judios (11,8). Al llegar Jestis a Betania encontré que (11,41.42) y de él se dice también que hace siempre la voluntad del Padre (4,4 taba en cl sepulcro hacia ya cuatro dias (11,17). 5,30; 6,38.39). En los evangelios sindpticos, aunque se encuentra separadamente: él circunstancias dejan entrever la verdadera dimensién it la peticiony (cf. Le 1,13), y el chacer la voluntad de Dios» (ef. Mt 7,215 12. » © : ; 21,31; Mc 3,35..), sin embargo no aparecen conjuntamente. En el Antiguo Test labras de Marta a Jestis: «Y ahora sé que cuanto pidas a mento sucede igual que en los evangelios sindpticos. 8 te lo dara» (11,22). El «yp» (nati) inicial tiene un valor 54 Pl. Elentorno de la oraciin de Jestis C1. La oracin de Jess en el TV Evangelio 35 adversativo '"’; a pesar de la situacién del momento, Marta g muestra segura en su afirmacion. La dificultad por que atravie esta recogida en el adverbio «ahora» (viv); a pesar de hab muerto Lazaro, a pesar del dolor presente, su conviccion sobr Jesus es segura: Yo «sé (olda). La seguridad de su afirmacig, evoca la aseveracién cierta del ciego de nacimiento sobre Jesis «Sabemos (oiSauev) que Dios...a éste escucha» (9,31); se usa mismo verbo de conocimiento (olda) que frecuentemente em. plea el evangelista para designar una conviccién equivalente a la seguridad de la fe '!®. De alguna manera Marta, con su convie: cion segura (otéa), esta anticipando su confesion de fe que se. guira a continuacién: «Yo he crefdo (meniotevua)» (11,27); s muestra asi abierta a la fe ''”. E] objeto del conocimiento segur de Marta se centra en la oracién de Jestis y en la respuesta qu Dios le otorga. ta haciendo un comentario. Es Marta la que aqui se ia confesando su conviccién en la eficacia de la peti- stis; utiliza aqui para Jesus el verbo frecuente para sig- alquier oracion de peticion '*. menciona atin algo ms sobre la peticion de Jesus, el su oracion: «Cuanto (60a) pidas a Dios» (11,22). Se { el sentido de universalidad del objeto de la peticion, todo, no citcunscrito a lo concreto; se refleja, en la ion de Marta, la doctrina misma de Jesus que, al hablar acién de peticidn, no la limita en su eficacia, sino que ta en dimensién universal a cualquier cosa (cf. , 15,7.16; 16,23). confesion de Marta, el objeto universal de la peticion dquiere un relieve especial por las circunstancias con- la muerte de su hermano hacia ya cuatro dias (11,17). le la universalidad entraria, pues, la misma resurreccion . Otro problema seria el juzgar que de la formula- arta ella muestra atin la esperanza de la resurreccion mano. Habria dificultad de afirmar esto a juzgar de la id de Marta, sobre todo a partir de la reaccion que endra Marta ante la propuesta de Jestis de quitar la sepulcro de Lazaro: «Sefior, ya despide mal olor, pues tro dias» (11,39). A nivel, sin embargo, de la redac- evangelista, ni atin esto se excluye, sobre todo si se tie- nta cuanto se afirma sobre la actitud de Dios ante la le Jesus. 6) La oracion de Jestis La conviccion y fe de Marta comienzan a fijarse en la fue: y el poder de la oracién de Jestis '°. Una vez mas, Marta queda asociada a la afirmacion del ciego de nacimiento; con él coinci- de, no slo en la actitud segura, sino también en el objeto de su seguridad: eficacia de cuanto Jests pida a Dios (9,31; 11,22). La mencion de la peticion de Jestis en la confesién de Marta presenta una novedad en la redaccion del TV Evangelio. En la expresion de Marta aparece un verbo, que puede causar extra- fieza, aplicado a la peticién de Jestis: «Cuanto pidas (aitijon) a Dios». En el IV Evangelio este verbo de peticion (aitéw) se aplica al hombre cuando pide a Dios (15,7.16; 16,23-24.26) 04 Jesus (14,13-14); nunca se usa para indicar la peticién de Jestis a Dios. Para Jesus se reserva otro verbo de peticion (Eowtéw) (14,16; 16,26; 17,9.15.20) '!, tal vez para subrayar asi su espe cial relacion ¢ intimidad con el Padre. En el texto presente que consideramos (11,22), no es Jestis el que habla, ni siquiera el spuesta de Jestis objeto de la profesion de fe de Marta entra también la de la concesion que Dios otorgard a la peticion de Je- TV Evangelio se usan diversidad de verbos para ex- escucha de la oracidn de peticidn. Se utiliza el verbo éw), como ya hemos visto (9,31; 11,42, cf. 1 Jn BERNARD, A Critical... o.c. I, 385. 18 CE supra 0.108. 119 SCHNACKENBURG, I/ vangelo di Giovanni, 0.c. Il, 547. 120 Burtmann, Das Evangelium... 0.¢., 306. 221 C£. supra p8, 0.12. hay otra ocasidn en el [V Evangelio en que se aplica a Jesus este verbo €n este otro caso no es para teferirse a una peticion de Jess al Padre, car la peticién que hace a la samaritana. Esta mujer dice a Jestis: «@C6- do judio, me pides (aiteic) a mide beber, que soy mujer samaritana?» 56 PL El entorno de la oracion de Jestis C1. La oracién de Jestis en el IV Evangelio 57 cialmente en el «Ti» de Jesiis: «Sé que cuanto pidas» este «Tt» se sefiala como el beneficiario de la conce- Dios: «Te (o0i) lo dara Dios». Es la figura misma de Je- fundamenta la seguridad de Marta: «Sé (olda)». Un s adelante, en el mismo dialogo con Jesus, el conoci- (olda) de Marta se concretiza en fe: «Yo he creido at) (11,27); y el objeto de su fe se centra en el «Tt» de isto, el Hijo de Dios que a mn excepcional y uni- s esta también en la base de la actitud que Dios tiene | acoger cuanto pida. La fe en Jestis garantiza la fuerza nn, al mismo tiempo que la concesién segura que orga de cuanto le pida. e cierta de Marta todavia no la deja abierta a la espe- a resurrecciOn inminente de su hermano Lazaro; asi lo la reaccion que tendra ante la propuesta hecha por Je- itar la losa del sepulcro (11,39). Es, sin embargo, el 1 mismo en su redaccion el que abre la puerta a la es- e la resurreccion de Lazaro, incluso casi la preanuncia, e la confesion de Marta al presentar a ésta abierta y la omnipotencia de la oracion de Jestis '**. El evan- yecta sobre el caso concreto de Lazaro la fuerza de la € peticion, reforzado atin mas en este caso por tratarse de Jess. De este modo, el evangelista, al mismo lelanta cuanto Jestis mismo dira sobre su oracion al il Padre: «Yo sabia ciertamente que siempre me escu- 2). De este modo la resurreccion de Lazaro esta pre- or el evangelista como un ejemplo concreto de la om- de la oracion de Jestis. En la confesion, pues, de que no se presente explicitamente a Jesus en oracién, el horizonte ilimitado de la relacion de Jesus con el igirse a él pidiéndole, y de la acogida cierta que Dios al escucharlo en su oracion dandole cuanto le pide. 5,14-15); pero no es solo este el verbo que se emplea. La reg. puesta de Dios también se expresa mediante el «recibir (ia Bavw) del hombre (16,24; 1 Jn 3,22), el «realizarse» (yiyvoucy) de lo que se ha pedido, 0 el chacem (xo1éw) de aquel a quien s. pide, como sucede cuando se habla de la peticion dirigida a Je. sis (14,13-14). No falta tampoco el verbo «dam (615w41t) co sucede en el caso que consideramos (11,22) y otros (15,16 16,23); el uso de este «dar para significar la concesi6n es reflejg de una tradicion, frecuente también en los sinopticos: «Pedid y se os dard (Bo8haetat)» (Mt 7,7; ef. 7,10; Le 11,9; ef. 11,13). Marta, pues, muestra su seguridad en que Dios dara a Jesu cuanto le pida. El sujeto que da, Dios, esta muy subrayado que en breve espacio se repite dos veces; una vez para indicar quién se dirige la peticion de Jesus: «Cuanto pidas a Dios (v6 Ge6v)», otra para mostrar a Dios como el que concede: «Te lo dara Dios (6 8e6¢)». El finalizar en el original griego, como hi mos reflejado ahora en la traduccién, las dos proposiciones con la mencion de «Dios», realza, por una parte, la figura de Dios en cuanto es término al que se dirige la peticidn de Jesus, y es tam- bién origen ultimo de donde dimana la escucha y concesion de lo que se pide. Pero, por otra parte, esta construccion de la co- locacion de Dios cerrando las dos proposiciones deja entrevet la relacién especial entre Dios y Jesus, segtin el modo de pensar de Marta ': Jesus vuelto a Dios en su oracion, y Dios voleado en Jesus mediante la concesion. En realidad, junto con el relieve que adquiere Dios en la formulacion de Marta, también Jesus esta muy subrayado, como sujeto de la peticion: «Cuanto pida (aitmon) a Dios», y como sujeto en el que recae la concesién d Dios: «Te (got) lo dara Dios». En la confesion de Marta no aparece, sin embargo, la mani festacién concreta que motiva la respuesta segura de Dios a la peticion de Jestis. El ciego de nacimiento dio, por el contrario, la razon por qué Dios escuch6 a Jestis: porque Dios oye a todo aquel que es piadoso y cumple su voluntad (9,31). Marta, é cambio, no sugiere aqui ningtin motivo. Se puede dejar entreve sin embargo, si se tiene en cuenta el contexto en que Marta pro- nuncia su confesién. Al formular su confesion Marta se cent IT, 424.433; SCHNACKENBURG, I/ vangelo di Giovanni, 13 Wasrcorr, The Gospel... 0.¢., 168. "ALLA, Giovanni, 0.¢., 326. PI. Elentorno de la oracion de Jess 58 4. Promesa de Jesus de una oracién de intercesién al Padre: Jn 14,16; 16,26-27 Todavia hay en el IV Evangelio otra mencion de la oracié de Jestis, pero referida no ya al estadio de su vida terrena, sing en proyeccin a un futuro ulterior. Hay dos textos alusivos a oracion de Jestis en dimension de futuro, pero siguiendo, a pric mera vista, orientacién diversa. Los dos textos estan coloca. dos en el discurso de la Ultima Cena. Jesus afirma categori. camente en uno de ellos: «Y yo pediré al Padre» (14,16); en ot texto, en cambio, se lee de Jesus en referencia a un futuro: « no os digo que yo pediré al Padre por vosotros» (16,26). El tra tar conjuntamente estas dos formulaciones del IV Evange puede proyectar nueva luz sobre la oracion de Jesus y su clim de relacién con el Padre. a) Un futuro de intercesion de Jesis ante el Padre: Jn 14,16 Este texto se encuentra situado en lo que se podria llams primer discurso de despedida (13,31-14,31). Entre las palabras de aliento y consuelo que Jesus dirige a los discfpulos cuando a separarse de ellos esta Ja promesa: «Y yo pediré al Padre y o dard otro Paraclito, para que esté con vosotros siempre» (14,16) En estas breves palabras se encierra el denso contenido de futura oracién de Jestis, la concesién del Padre y el don d Espiritu. a) La oracién futura de Jesus La promesa de oracién futura de Jests esta intimament unida a cuanto le precede de inmediato; la expresion del ev: gelista que formula la intercesién de Jestis ante el Padre es: « yo pediré al Padre» (14,16a). La particula copulativa «y» (xl manifiesta la union con cuanto se ha dicho inmediatamente tes. Se acaban de exponer a los discipulos las consecuencias las que les ha de llevar el amor a Jestis: «Si me amais, guardat mis mandamientos» (14,15). La promesa de Jestis que sigue: « yo pediré» (14,16a) no implica una forma coordinada entre futuro precedente «guardaréis (ngnoete)» (14,15) de los discip G1. La oracién de Jesis en el IV Evangelio 59 futuro siguiente «ediré eowthoum (14,16a) de Jest: ia de los mandamientos de Jestis por parte de los dis- queda suficientemente explicada por el amor a él. La la observancia de los mandamientos por parte de los y la peticion futura de Jesuis tiene mas bien el sen- mnexionar dos actitudes, la de los discipulos y la de Je- njunto de amor y observancia de los mandamientos se actuacion de Jesus. A la dimensién activa del amor de se manifestara en su peticién futura, corresponde el ivo de los discipulos que se hara patente en la obser- los mandamientos !5. la futura peticién de Jestis tiene una conexién con otra Jue inmediatamente antes ha hecho también Jestis ro. Dos veces se lee previamente cuanto Jestis anun- futuro: «Cuanto pidais en mi nombre, esto lo haré (14,13.14) '°. Esta actividad de concesion que Jestis para el futuro queda ampliada con otra actividad tam- a: «Y pediré al Padre» (14,16a) '2”, r activo de Jestis se manifestara no sdlo en la conce- anto se le pida: «Haré (novjow)» (14,13.14), sino tam- peticion al Padre: «Pediré (towtyjow)» (14,16). Una vez tbo para indicar la peticién de Jesus es el término para él; el «pedir @owtdw) de Jess manifiesta asi su pecial con el Padre '?8. El estadio futuro de esta peti- tis recoge cuanto ya se ha indicado antes sobre su casa del Padre (cf. 14,1-4). Sera precisamente al Pa- n vuelve, a quien presentara su oracién futura. icesin de] Padre ci6n de Jestis y la concesion del Padre estan estre- «Yo pediré al Padre y os dara otro Paraclito» tespuesta del Padre: «Y (xat) os dara» esta coordina- , 296-302. ‘iovanni, o.c. IL, 124. °. eNPURG, Tange dG 60 PI. El entorno de la oracion de Jesis C1. La oracién de Jesus en el IV Evangelio 61 Aclito»; se presenta asi en linea de continuidad, la obra Ja obra del Espiritu '*!. tro Pardclito», continuador de la obra de Jestis, esta o como don del Padre: «Os dard (8woet) otro Paracli- 16b). El Espiritu esta frecuentemente considerado de Dios; asi se utiliza el verbo «dar» (6i3mut) para ha- dom del Espiritu’. Si el Padre «da» el Espiritu el sentido de «don» esta implicito siempre que se habla a» (15,26; 16,8.13) o «envio» del Espiritu (14,26; 15,26; el Padre el que da (14,16b) y envia el Espiritu (14,26); don esta presentado como fruto de la peticién de Je- e: «Yo pediré al Padre» (14,16a); por razon de esta Jestis al Padre, que motiva el don del Espiritu, se icar en parte que haya ocasiones en que se presenta a mo como el que envia el Espiritu (15,26; 16,7). spiritu es, pues, don del Padre por la peticidn de Jestis, llega a ser, también por la intercesion de Jestis, pose- jor de aquellos a quienes el Padre lo da". La oracién ene asi plena entrada en el Padre al ser escuchado y omo fruto el don del Espiritu que el Padre concede a Or quienes Jesus intercede. daa la oracién de Jestis: «Yo pediré», Se deja entrevet como ¢ eco inmediato que suscita en el Padre la intervencion de Jesus Una vez mas la concesién del Padre se expresa mediante ¢ verbo «dar: «Os dard (8éoet)». Este término, especialment presente en el IV Evangelio '%, se usa sobre todo para expres, los bienes salvificos que Dios otorga: Dios da el Hijo (3,16), sy palabra (17,8), el pan verdadero del cielo (6,32), su amor (1 J 3,1) y la vida eterna 1 Jn 5,11)". El tiempo empleado en es caso, el futuro: «Os dard (8Wo81)», corresponde a la promesa di intercesion futura por parte de Jestis: «Yo pediré (Eqwthow) a Padre»; tanto la promesa de peticién de Jesus, como la cont sién que otorgara el Padre, reflejan un clima de seguridad qu alienta en el momento de despedida en que se colocan. Los beneficiarios de la concesién del Padre: «Os (buiv) dara son los discipulos que cristalizan su amor a Jestis en la obse vancia de sus mandamientos (14,15); es a estos discipulos, quienes Jesus habla, a los que él mismo promete su peticios ante el Padre. La intercesion que Jesus hara por los discipulo no esta concretada en su objeto, pero se deja entrever al especk ficar cual sera el don que les concedera el Padre: «Otro Paracl to» (14,16b). turo de actuacién del Padre en consideracion de Jestis: 26-27 y) Eldon del Espiritu EI TV Evangelio, detras del término Paraclito, alude al Esp rita Santo (14,17.26; 15,26); el Espiritu, como Pardclito, est visto en su mision consoladora con los discipulos al estar co ellos siempre (14,16c), incluso al estar en ellos (14,17), al ense Aarlos y recordatles cuanto Jestis les habia dicho (14,26). B Espiritu esta, pues, considerado como «Paraclito», consoladot en cuanto continuador de la obra y actividad de Jesus. Por tanto si al Espiritu se le considera: “Otro (hoy) Paraclitor, se del entrever asf la mencion implicita de ofro que es también Para ae. | ; to; éste seria Jestis mismo en el desempefio de su misidn te Be icidad nce caso he wiceitn lean pea na. El Espiritu, como continuador de la obra de Jestis, €s ¢ €n su actuacion intercesora ante el Padre por aquel que peca, resulta consoladop» para todo aquel que por su propio pecado necesita con- Jn 2,15). Parece en Hch 8,18; 11,16s; Rom 5,5; 2 Cor 1,22; 5,5. 5 The Gospel... 0.€. 205: «Not send simply (v.26), but (as it were) a8 your own»; La Porrerit, La vérité..., 0.c. 1, 357, ultimo texto en que se alude a la peticién de Jestis en . En este caso puede asaltar la sorpresa, pues puede €no se habla de la peticién de Jestis para afirmarla, negarla. En esta ocasion Jestis s¢ dirige a los discipu- aquel dia pediréis en mi nombre, y no os digo que yo adre por vosotros» (16,26). Esta como negacién de 129 Mt 56x, Mc 39x, Le 60x, Jn 76x; cf. MORGENTHALER, Statistik... 0.C- 88 130 Vannoye, «L’oeuvre du Christ..», a.c., esp. 388. 62 PI. Flentorno de la oracion de Jestis C1. La oracién de Jestis en el TV Evangelio 63 Jestis, de pedir al Padre por los discipulos, s6lo puede qued clarificada por la raz6n ulterior que afiade: «Pues el mismo dre os ama, porque vosotros me habéis amado y creido que sali de Dios» (16,27). En el conjunto, pues, de esta doble pro puesta de Jess hay que tener en cuenta para su comprensiog primero la afirmacion sorprendente de Jestis, en segundo lug el motivo explicativo sobre el amor del Padre; por ultimo, e qué radica la intercesidn de Jestis a pesar de su insinuacién d no pedir al Padre en aquel dia por los discipulos. poder pedir cn nombre de Jesiis, y el que el Padre es- conceda en virtud del mismo nombre. ste contexto se vuelve a hablar de nuevo de lo propio etapa de gozo: «En aquel dia pediréis en mi nombre» pero esta vez se habla de peticion, no ya para indicar la le la concesién, como se hizo antes (16,23-24), sino para exponer la actitud de Jestis y del Padre. Aqui es inserta la afirmacién de Jestis que puede causar sor- no os digo que yo pida al Padre por vosotros» Se expresa aqui algo que no aparece en ninguna otra este Evangelio: la no intervencidn de Jestis ante el Pa- clusién de esta peticion de Jesus se hace mediante el ‘0 del IV Evangelio reservado para la oracién de Je- e: «No os digo que yo pida (tewtrjow) al Padre» La negacion de esta intervencién de Jestis junto al Pa- ita su mediacion ante él; ésta, de alguna manera, esta ida en el hecho mismo de «pedir en su nombre» 16; 16,24.26a). La peticion en nombre de Jestis inclu- On intima a él en fe y amor '*°. Igualmente la afirma- s de no peticién al Padre no implica el que nosotros n acceso directo al Padre; ya se ha presentado Jestis el camino para llegar al Padre (14,6). tido y motivo de la no intervencién de Jestis ante el splica en la actitud que el Padre mantiene con los que iombre de Jestis (16,27). Esto mostrara el modo continua actuando ante el Padre a favor de todos jue piden en su nombre. ‘ a) Una afirmacidn sorprendente de Jesus La afirmacion de Jestis esté enmarcada en el contexto de oracién de peticidn de los discipulos: «En aquel dia pediréis ef mi nombre» (16,26a). La mencidn de «aquel dia» (ev éxeivy x AEQa) recoge cuanto ha precedido de inmediato en este disc so de la Ultima Cena, Jesus, al ditigirse a los discipulos, ha dis tinguido como un doble estadio: «Un poco y no me veréis, y d nuevo un poco y me veréis» (16,16); pasado un primer estadi en el que Jestis como que se eclipsaré y asi no lo veran los disd pulos, seguir un segundo estadio, iniciado con la resurreccion glorificacion de Jestis, en el que los discipulos lo volveran a ve pero ya con una visién que penetra en lo més intimo y caract ristico de Jess. En este segundo estadio desaparecera la tristez que caracteriz6 al primero; entonces se alegraran, y no ya 86 por volver a ver de nuevo a Jestis (16,16), sino porque Jest I vera de nuevo; se regocijar4 entonces el corazon con una alega que nadie podra quitar (16,22). Caracteristica de este segundo estadio, de este dia, seta pedir al Padre en nombre de Jestis (16,23), como fruto de la sidn nueva que se tenga de él; a quienes pidan asi en nombre¢ Jesus, en union con él por la actitud de fe y de amor, el Pad los escuchard también en nombre de Jestis, en atencion y uid a é: «Cuanto pidais al Padre os lo daré en mi nombt (16,23) 34, Este es uno de los motivos de gozo de este estad ACD W0 y £1; vetsiones: lat sy p& bo) que hacen preceder a la peticién, entendiendo asi de un modo especifico la peticidn re de Jestis; tal lectura sufre un claro influjo de Jn 15,16. Por eso se @.como lectura no armonizante, y tambien mas dificil: «Os dard en isileen NB LA, Sin embargo, aunque no se hable aqui explicitamente mi nombre», la peticién aqui mencionada se sobreentiende hecha Bescon aatlo crige cuanto se dice a continuacion: «Hasta ahora ro 7 7 / oe 20 mi nombre» (16,24), y la caracteristica de la doctri b 134 Aqui (16,23) se habla de peticion al Padre; no se dice explicitamente 1 i ; ; asin de tc, esta peticidn sea en nombre de yJestisn La mencion «en mi nombren 3¢ aplica ge 288s 156165 16,26) CE Cann, La omen epi bien a la concesién que el Padre hace en nombre de Jestis. Hay, ciertamente,™! 64 PI. El entorno de la oracién de Jestis C1. La oracion de Jess en el IV Evangelio 65 fa la amistad 0 Ia filiacién '3°, Proyectando este matiz al amor que se indica aqui del Padre hacia los. discipu- mismo Padre os ama (ptdei)» (16,27a) sugeriria que el Dios se asemeja al amor que es natural y espontaneo a dre con sus hijos '*°. El amor de Dios expresado aqui revestir Otro matiz, el amor de amistad. Precedentemente pulos han quedado presentados en un clima de amistad is (15,15); ahora mediante el amor del Padre hacia los se proyecta también su amor de amistad hacia 8) El amor del Padre La raz6n de la acogida que el Padre presta a los que piden en. nombre de Jestis, aun sin una intervencién de peticion explicita por parte de Jestis, esta indicada por el modo como se introdu. ce la actitud misma del Padre: «Pues el mismo Padre os am; (16,27); la particula causal «pues» (yao) justifica la no necesidad de una actuacién directa de Jestis. El motivo de fondo es ¢ amor del mismo Padre. La redaccion del evangelista da un relieve especial a la intro. duccion de este motivo al abrirlo mediante un adjetivo demo: trativo que subraya la actitud del Padre: «E/ mismo (abtéc) Pa. dre»; este anticipar el pronombre al nombre mismo consigue dar un sentido enfatico muy marcado al sujeto que actua \%, Del Padre se afirma un amor especial a los discipulos: «Os am (tdel)». En otras ocasiones el IV Evangelio habla del amor de Dios al mundo (3,16), y en modo particular a los discipulo: (14,21.23; 17,23); pero en estas otras ocasiones se usa otro ver- bo para indicar el amor (&yandw). Hay, ciertamente, quienes no ven distincién alguna entre estos verbos para expresar el amor 17; sin embargo, es posible establecer una diferencia que en este caso puede contribuir a iluminar la actitud de amor d Padre. Mientras que el amor expresado por un verbo (éyaéa) indica un matiz sobrenatural conocido por revelacion |", amor expresado por el otro verbo (ptA€w), como en el caso q nos ocupa, sugiere el amor que brota de una relacién especial ste amor del Padre hacia los discipulos atin hay que sub- atiz indicado en el uso del tiempo presente en el verbo a el amor del Padre: «Os ama (ptAei)»; se insinua asi, a del tiempo presente utilizado aqui, no sdlo el amor ac- también la continuidad en su amor; en él envuelve con- a los discipulos "7. E] afecto tierno y continuo del Padre a los discipulos tiene su motivo y razon de ser; el sta mismo lo indica. De este modo deja entrever en qué verdadera intercesion de Jesus, aun sin formular ante el a peticion explicita por los discipulos. ercesion de Jesus mismo expone el motivo del amor del Padre a sus dis- asi se lo expresa a ellos: «Porque vosotros me habéis y creido que yo sali de Dios» (16,27b); hay una particula porque» (St) explicando la razén del amor del Padre. : adica en el amor y fe que los discipul 136 En la redaccién griega el adjetivo demostrativo «el mismon (atit6<) abre yet giao namo stad proposicién quedando, mediante la particula causal «pues» (yo) que se interpong a menci6n de los discipulos aqui, mediante el pronom- separado del nombre «Padre» (6 xatyig). Esta construccién esta explicada di tos» (Uueic), adquiere un sentido enfatico al suponer mente por los autores. Hay quienes, en este anticipar el demostrativo al nombt posicidn con otros que no han amado a Jesis, sino que ven un puro aramaismo contribuyendo asi a dar énfasis a la expresidn; asi BROw - » q The Gospel... 0c. Il, 724. Sin embargo hay quienes, sin acudir a un influjo semnitic ven en la construccién un reflejo de griego clasico, elegante, que lleva a dar al sujet 1402. Asi matiza el amor expresado por ptéw: «lta differt ut indi una iniciativa personal en su actuacidn, «proprio motu»; asi de este modo el ere n quemdam tenerum et affectivum qualis in animis connaturaliter ul- del TV Evangelio no hay que verlo como una traducci6n al griego; cf. BERNARD, a consanguincos amicosve et etga res quas nobis iucundas esse sen- Critical... 0.€. Il, 520; BARRETT, The Gospel... 0.€., 496. 137” BERNARD, ibid. 138 Asi LexGrae, 5. Zorell describe aqui el amor expresado pot este verbo: exprimendum eum amorem adhiberetur sola nobis revelatione notum, quo De amat et quo homines rationibus fide apprehensis et Deum et sese et mutuo intet complecti iubentur». , The Gospel, 0.C., 235: Asi explica el amor de Dios a los discipu- do en este texto: «The love which springs from a natural relationship le disciples are also sons (Rom.VIII, 15)», INACKENBURG, Giovanni III, 259. SKI, The Interpretation... 0.€., 1104. 66 PL. El entorno de la oracion de Jestis C1. La oracién de Jess en el IV Evangelio 67 lo han odiado. Estos serian los que integran el mundo host (15,18) 9. Los discipulos, en cambio, estan unidos a Jesus por ‘esentada con diversidad de matices. Su venida esta ex- un lazo de amor y fe; esta unidn ha quedado incluso grafica fg como una salida: «Saif (¢€fMov) del Padre»; el verbo mente expresada en la yuxtaposicion de los pronombres, el que €oxouar) esta empleado frecuentemente en el IV Evan- se refiere a los discipulos y el que designa a Jestis: «osorros a significar el hecho de la Encarnacion (cf. 1,11; 5,43; (oueic) me (ué) habéis amado» (16,27b). “Pero en este caso el verbo esta integrado de una particu- La actitud de amor de los discipulos a Jestis esta indicad, ocedencia «de» (éx{E]) para expresar de donde salié '. con el mismo verbo con que se expres6 el amor del Padre haci conjunto del verbo, puesto en tiempo aoristo de indica ellos; asi esta formulado el amor de los discipulos: «Vosotros fiMO0v), es apto para expresar el acto puntual del tiempo me habéis amado (nepisnxate)». Por razon del verbo utiliza de la Encarnacion '*°, (@théw) los discipulos estan situados en una relacién de amistad salida que Jesus tiene de Dios atin esta mas matizada en con Jestis; seria como la respuesta a la amistad que Jests mismo la que expresa el objeto de fe de los discipulos; Jests les habia ofrecido y mostrado: «A vosotros os he llamado ami. «Habéis creido que yo sali de Dios (naga [tot] Gov)» gos» (15,15). Por razon del tiempo perfecto, usado para expre- 147, Junto con el sentido de salida y procedencia, indi- sar el amor de los discipulos: «Me habéis amado (mepukixate)», la razon del verbo (&ijA@ov), se muestra la cercania e in- amistad que le ofrecen a Jess como respuesta no queda cir~ de Jestis junto al Padre de donde viene; asi lo deja en- cunscrita a un pasado, es algo que estan viviendo también en uso de la particula empleada para significar su salida presente; este amor de los discipulos a Jesus suscita el amor del 96) Dios '**. Padre a ellos, Junto con el amor de los discipulos a Jestis hay otra actitud que regula la relacion con él, atrayendo también el amor del Pa- dre, actitud de fe: «Habéis creido (nemvotetuate)»; es la disposi- cion que lleva a una plena adhesion a Jesus dandole absoluta firma de él. La realidad basica creida es su venida del te mismo verbo (Egxojiat), precedido de esta particula (bx [8E]) para in- ida de donde viene, se encuentra utilizado otras veces (8,42; 13,3; 8). wn, The Gospel... 0.¢. Il, 725. a expresion para indicar la salida de Dios (maga [08] ®e00) oftece algu- credibilidad a su palabra. Esta fe, al igual que el amor, esta ex- s en su lectura. Asi a veces se lee como salida de! Padre (naga tod xa- presada mediante el tiempo perfecto del verbo: «Habéis cretd a a lectura, aun eeandy garantizade (asi leen los ieee 5 i i 6 5 ), parece set secundaria por asimilacion del versiculo siguien- (nemotevxorte)», indicando asi su adhesion en el pasado, conti- ) (cf. Marzcen’ Toca! Commentane.to-e, 212) 0 por influjo del een nuada también en el presente. La fe queda atin mas matizada al ecuentemente aparece la mencion del Padre (cf. SCHNACKENBURG, I/ van- indicar el contenido concreto de lo que han aceptado y abraza- ica mm, a n.68). La a que presenta la roe eee a ea . ; ién ofrece la variante de presencia u omision del articulo tov; do con ella; Jest mismo formula el objeto de esta fe: Que yo © por algunos manuscritos mayiisculos (C? W W 054). Teniendo igual sali de Dios» (16,27b). El contenido de la fe esta introducido dla omision o Is presencia del articulo, algunos autores prefieren po- i a si tesis cuadrado en el texto [tov]; asi Nestux - ALAND, Novum Testa con la particula «que» a), con valor completivo, centrando a ! @71993). CE Mercer, Textual Commentayn, 00, 212, cuanto han creido los discipulos. Es Jess mismo el que focaliz ala zag, 2 diferencia de las otras: 46-8, subraya la union perso- la fe en su persona: «Habéis creido que yo (ys) sali de Dios ae iced c indmidad ae sede Jes feaezt ee Lone 7 ae 4 lida de Dios, slo esta puesta en labios de Jesiis (16,27; 17,8); cuando con el pronombre personal «yo» (Ey«S), puesto al principio del scipulos o el evangelista, o cualquier otro, los que hablan, entonces se uti proposicion, y separado del verbo en la redaccién original gti 4x6 para expresar la salida. Esta particula éx6 mas bien indica la ga, adquiere un relieve mayor ™ centrando asi la atencidn en lo Punto de partida; la particula éx, mas que la proximidad de la particula listancia de la particula dx6, indica mas bien el origen 0 procedencia; cf. . The Gospel... 0.c., 235; I. pt La Porrertr, «l’onction du chrétien par la 43 Ibid. A (1959) 35, n.1 DE La Porrerte - S. LYONNET, La vie selon "Esprit. 14 Thid., 1105. b (Paris 1965) 131, 1.1; CaBa, La oracién de peticién..., 0.c., 252, 0.61. 68 PI. Elentorno de la oracion de Jessis C1. La oracién de Jestis en el VV Evangelio 69 el Padre dispensa a Jestis queda manifiesta aun a aque- quienes trata, como lo manifesto Marta (11,22). isposicion de Jesus de acudir al Padre para exponer sus s no queda limitada a su vida mortal; aun estando ya lo, de vuelta al Padre, intercede para que el Padte envie a los discfpulos (14,16). Incluso, aun sin pedir al Pa- odo explicito, contintia Jestis intercediendo e influyen- que cl amor del Padre envuelva a aquellos que le piden ymbre (16,26-27). cién de Jesus implica, ciertamente, una relacion per- a con el Padre; pero desemboca en beneficio de los ‘a que brote en ellos la fe (11,42), para que queden y polarizados hacia aquel que, levantado en alto, es glo- 12,32). Jesus, en su peticién al Padre, continuara bus- bien de los suyos al pedir por ellos «otro Paraclito» que sentit el consuelo de continuar la obra iniciada por él Es, por tanto, el amor y la fe en Jesus, salido de Dios, el que suscita el amor del Padre hacia los discipulos. Cuando éstos pj. den al Padre en nombre de Jestis (16,26), tienen la garantia de ser escuchados, aun cuando Jesus no especifique su peticidn, Aun entonces Jestis no esta ausente; él interviene y esta presen. te respaldando el amor del Padre a los discipulos. Este amor de Dios a los discipulos de Jesus es, en ultimo término, amor ale. sts mismo, ya que el amor del Padre se vuelca en los discipulos porque éstos ya han puesto su amor en Jesus y lo han aceptado como salido de Dios. En la misma oraci6n de los discipulos, he. cha en nombre de Jesus, Jestis acttia y ora con ellos ante el Pa. dre. De este modo, al acoger el Padre con amor la peticién di los discipulos, esta expresando también su amor a Jestis que res- palda la oracién de los suyos. Se puede decir que Jestis ora tam. bién al Padre en la oracion y peticién de sus discipulos cuand éstos se ditigen al Padre pidiendo en nombre de Jesus. El amor, que suscita en el Padre la intercesion de Jestis, termina orientan- dose hacia aquellos que aman y creen en Jestis como salido de Dios. te clima de oracién hay que situar la oracion mas ex- xplicita que el IV Evangelio pone en labios de Jesus al e de sus discipulos, después de la Ultima Cena, ya en mismo que da acceso a la consumacién del sacrificio ion. La situacion concreta de esta ultima oracion de Je- 5. Conclusién noe * a ocupat en el proximo capitulo. La oracion de Jestis, pues, en el TV Evangelio no es algo me- tamente marginal; es algo que caracteriza la relacién de Jestis con su Padre. E] tema adquiere en este Evangelio relieve espe cial ya a partir del mismo vocabulario utilizado al distinguir oracion de Jestis de la oracion de cualquier otro que se dirige Padre. Hay ocasiones en que la oracién de Jesus es explicita al gracias al Padre (6,11.23) y mostrarse consciente de que el Pa- dre siempre lo escucha (11,41-42); otras veces su oracién ha aflorar el sentimiento intimo de turbacion que lo embarga, pe! quedando seguro en el Padre a quien confia su propia glorifica’ cién, y buscando también en ello la gloria misma del Pa (12,27-28). E] resorte que preside esta relacion de Jestis radica en su ac titud abierta a hacer siempre la voluntad de Dios (9,31). La ac

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