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1 Literatura Juvenil | Guía de Lectura | por Celina Parera Los árboles mueren de

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1 Literatura Juvenil | Guía de Lectura | por Celina Parera Los árboles mueren de pie

Literatura Juvenil | Guía de Lectura | por Celina Parera

Los árboles mueren de pie

Alejandro Casona

El autor

| Cod. Int. 2020560
| Cod. Int. 2020560

Alejandro Rodríguez Álvarez, conocido en el ambiente teatral y literario como Ale- jandro Casona, nació en 1903 en una aldea asturiana llamada Besullo. Al igual que sus padres, su fuerte vocación lo llevó a ser maestro de escuelas pri- marias. En 1928 se casó y se trasladó a Les, en Lérida, para desempeñarse como Ins- pector. Casona encontró allí la oportunidad de desarrollar una pedagogía aplicada al teatro, su otra vocación. Creó, junto a los niños de la escuela, la compañía de teatro “Pájaro Pinto”, que escenificaba situaciones sencillas y tradiciones del lugar. Pocos años después publicó su libro de poemas La flauta del sapo (1930), de estilo posmodernista. Al correr el año 1931, en España se proclamó la Segunda República, sistema político al que Casona adhería ideológicamente. El autor des- empeñó entonces una tarea creada casi a su medida: fue nombrado Director del “Teatro del Pueblo”, escenario ambulante mediante el cual él y un grupo de estu- diantes difundieron, en más de trescientos pueblos, obras de Cervantes, Calderón de la Barca, Lope de Vega y Molière, entre otros. Es durante estos años que Alejandro Casona comenzó a ser reconocido en los medios literarios españoles, debido a los premios que recibieron sus obras y al éxito en el escenario de Nuestra Natacha, obra que convirtió a Casona en uno de los autores mas reconocidos de la etapa republicana. Por eso, al producirse el golpe de Estado que desembocó en la guerra civil, el autor debió exiliarse. Inició una gira teatral por Hispanoamérica y se instaló definitivamente en nuestro país en 1937. Esta etapa fue prolífera y además la de sus mejores piezas, entre las que se encuentra Los árboles mueren de pie. Casona retornó a España en la década de 1960, momento de cierta apertura política del régimen franquista. Allí encontró, por un lado, un público ávido de sus obras que lo recibió cálidamente y, por otro, un sector de la crítica que lo acusó de ser un dramaturgo escapista. Murió en 1965, habiendo alcanzado un gran reconocimiento no exento de polémica.

La obra

En los primeros textos de Alejandro Casona es muy notable el rescate de lo popu-

lar y su inclinación hacia los elementos fantásticos. La sirena varada (1929), por

ejemplo, toma un tema de esta índole y Flor de leyendas (1933) recopila historias legendarias

ejemplo, toma un tema de esta índole y Flor de leyendas (1933) recopila historias legendarias de distintas culturas. En una segunda etapa, ya en el contexto del gobierno republicano y de una fuerte politización de la sociedad española, escribe obras cuyos personajes desbordan idealismo y solidaridad, como los de Nuestra Natacha (1935), que además presentan un discurso apologético de la libertad. Durante el período de su exilio en América alcanza la madurez de su escritura. Se estabilizan en sus obras los rasgos propios del teatro pedagógico-moralizante y del teatro de tesis, con incursiones en el simbolismo y lo fantástico. En Buenos Aires fueron estrenadas Las tres perfectas casadas (1941), La dama del alba (1944), La barca sin pescador (1945), La molinera de Arcos (1947), Los árboles mueren de pie (1949), La llave en el desván (1951), Siete gritos en el mar (1952), La tercera palabra (1953), Corona de amor y muerte (1955), La casa de los siete balcones (1957) y Tres diamantes y una mujer (1961); en México se estrenó Prohibido suicidarse en prima- vera (1937); Romance en tres noches (1938) en Caracas; Sinfonía inacabada (1940) en Montevideo y Carta de una desconocida (1957) en Porto Alegre. Durante sus últimos años en Argentina escribió El anzuelo de Fenisa (1958) y Tres diamantes y una mujer (1961). En algunas de estas obras se trata temas problemáticos para la sociedad mediante confrontaciones entre los personajes, sin embargo, en muchos de los dramas mencionados los personajes viven apartados del mundo, a veces en planos de ensueño, y en ocasiones su lenguaje se plaga de evocaciones poéticas, características estas que, como ya fue dicho, fueron usadas por la crítica para tildar la obra de Casona como evasiva o escapista. Finalmente, en 1964 el autor estrenó en Madrid El caballero de las espuelas de oro, biografía dramática en la que no falta el humor, cuyo protagonista es Fran- cisco de Quevedo y Villegas.

Los árboles mueren de pie

La dramática o género teatral es uno de los géneros literarios tradicionales. Presen- ta, de manera directa, uno o varios conflictos a través de personajes que desarro-

llan el argumento mediante el diálogo. La dramática puede llegar a los receptores de dos

llan el argumento mediante el diálogo. La dramática puede llegar a los receptores de dos maneras: mediante la interpretación de los actores sobre un escenario delante del público o a través de la lectura del texto, constituido por parlamentos y didascalias. Sin embargo, la característica fundamental de las obras teatrales es la de estar concebidas para ser representadas, y su simple lectura no nos permite ac- ceder a todos los signos que la constituyen como unidad: hablamos de elementos tales como la música, la iluminación, los colores de la escenografía y del vestuario, el movimiento de los actores y la entonación de su voz, entre otros. Los árboles mueren de pie aborda el tema de la capacidad para soportar un gran dolor y disimularlo. Sin embargo, el conflicto que presenta se da entre la realidad de lo que son los personajes y la fantasía de lo que quisieran ser o desean que fueran los demás. La acción se inicia en una institución fundada por el Doctor Ariel (personaje que aparece ya en Prohibido suicidarse en primavera), cuyo objetivo es realizar obras de “beneficencia pública para el alma” mediante intervenciones originales –que incluyen el arte– en la cotidianeidad de las personas. Hasta allí llegan, al mismo tiempo, dos personajes “necesitados”: Isabel, una joven al borde del suicidio, y Balboa, un anciano que se propuso dulcificar los días de su esposa

 
  2 mediante una ficción creada sobre la vida de su descarriado nieto, a quien crió

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mediante una ficción creada sobre la vida de su descarriado nieto, a quien crió

3 pero se halla apartado desde hace veinte años y a quien cree muerto (cosa

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pero se halla apartado desde hace veinte años y a quien cree muerto (cosa que oculta a su mujer). Ambos se entrevistan por separado con Mauricio, el director de la institución, luego de lo cual la muchacha comienza a trabajar en el lugar y el anciano obtiene ayuda para continuar con la ficción: Mauricio interpretará al nieto

e Isabel a su esposa, en una visita de una semana. Durante la misma, la pareja de

actores impregna de vitalidad el hogar y descubre un sentimiento mutuo. Sobre el final, aparece el Otro (nieto verdadero) y en una entrevista a solas transforma en desengaño la alegría de la Abuela, quien no obstante decide simular ante sus benefactores, a modo de agradecimiento. Casona llama a su pieza “comedia”, a pesar del clima que se instala en el tercer acto y de un desenlace que no es feliz para todos. Sin dudas, Los árboles mueren de pie es una obra de tesis porque presenta un problema mediante la confrontación de las ideas de los personajes y también mediante el dilema de la Abuela: aceptar la realidad despojada de adornos o alimentar la fantasía de lo que se desea vivir. La ironía que salpica toda la obra y los juegos de malentendidos hacen que esta lucha entre realidad e ideal sea de gran frescura y dinamismo.

Propuesta metodológica

La obra se trabajará en tres etapas: lectura-debate, comprensión y producción.

Lectura-debate: la actividad se iniciará proponiendo el análisis del título y sus posibles significados. Conviene indagar qué creen los alumnos que significa “estar de pie” o “en pie” y pedirles que mencionen situaciones en las que suele usarse la frase. También, proponerles que se detengan a pensar qué representa la figura del árbol para nuestra cultura. Para ello, convendrá utilizar disparadores tales como refranes, proverbios o poemas. Dentro de los últimos, se puede tomar “¡Piu Avan- ti!”, de Almafuerte y “Soneto”, de Francisco Luis Bernárdez. Los alumnos tomarán personajes voluntariamente y se leerá la obra en el aula, con los intervalos necesarios. Luego, se los invitará a reconocer el personaje carac- terizado como semejante a un árbol y a señalar los pasajes del texto en que esto se connota y se denota.

Comprensión: partir de lo anterior para orientar a los alumnos en la identificación del conflicto central de la obra. Luego, delimitar las partes de la estructura dramática:

presentación, desarrollo y clímax, desenlace. Se realizará la clasificación del subgé- nero y tipo de obra de teatro, con la debida mención de elementos textuales que la justifiquen. Además, puede pedirse a los estudiantes que expliquen en qué consiste, en la obra, realizar “la caridad por medio de la poesía” y quiénes la realizan.

Producción: se propondrá a los estudiantes que imaginen la siguiente continua- ción de las acciones: el Otro se entrega a la policía y es conducido a prisión. Desde allí escribe una carta a la Abuela, quien al leerla decide ir a visitarlo. Los alumnos deberán, en primer lugar, redactar la carta observando que tanto el contenido como

la

forma logren “movilizar” a su destinataria. En segundo lugar, escribirán en grupos

la

escena del encuentro en la cárcel entre el Otro y la Abuela, incluyendo la descrip-

ción de la escenografía, vestuario y elementos paralingüísticos. Por último, luego de

poner en común lo escrito se los invitará a representar el guión creado.

4 Actividades 1- ¿Cuál es el objetivo de la institución que dirige Mauricio? ¿Por qué

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4 Actividades 1- ¿Cuál es el objetivo de la institución que dirige Mauricio? ¿Por qué sus

Actividades

1- ¿Cuál es el objetivo de la institución que dirige Mauricio? ¿Por qué sus acciones perma- necen en el anonimato?

2- Al comienzo del acto I se describe la escenografía: “una gran oficina moderna”, que sin embargo es muy particular: “en contraste con el aspecto burocrático hay acá y allá un rastro sospechoso de fantasía”. Expliquen por qué ambos aspectos son igualmente nece- sarios en la institución.

3- Distingan las situaciones personales que motivan a Isabel y Balboa a llegar al lugar. Además ¿qué encuentra allí cada uno?

4- ¿Qué concepto tiene Mauricio acerca del arte en relación con la realidad? ¿Y acerca de las características de un buen actor? Citen fragmentos del texto que lo demuestren.

con la realidad? ¿Y acerca de las características de un buen actor? Citen fragmentos del texto

5- El léxico de la Abuela la perfila como el personaje mas vivaz de la obra. Citen tres parla- mentos en los que se destaquen su lucidez, su ingenio y su expresividad.

6- ¿Cuándo nace la complicidad entre la Abuela e Isabel?

7- En la obra aparecen ciertos estereotipos de género que tienen que ver con la época en que fue escrita. Mencionen qué características atribuidas a las mujeres y a los hombres de esta comedia pueden responder a esto (por ejemplo, que las mujeres se ocupan de cocinar).

8- Mauricio e Isabel actúan como enamorados para la Abuela. Narren el proceso por el cual esto se transforma en realidad.

9- A partir de la caracterización del Otro, dibujen su retrato.

 
 

10- El desenlace presenta dos momentos. Delimítenlos e intenten una explicación que justifique la elección por parte del autor de este modo de cerrar la obra (en lugar de un final breve o abrupto).

11- En la obra se hace presente de manera constante la lucha entre la realidad y el idealis- mo. Agrupen los personajes según su mayor valoración de la primera o del segundo. Luego transcriban un fragmento de cada acto en el que la lucha mencionada se haga explícita.

12- Y ustedes ¿En qué grupo se encuentran? Escriban un texto argumentativo a favor de vivir de manera realista o idealista.