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ACCION OBLICUA:

Es denominada también acción subrogatoria por cuanto el acreedor se subroga la posición de su

deudor y se dice que "el deudor de mi deudor es mi deudor”. A través del ejercicio de esta acción, el acreedor no sustituye al deudor, sino que el acreedor solamente está ejerciendo el derecho de su deudor, por esta razón es una acción indirecta y además es una acción conservatoria, ya que el acreedor no trata de pagarse su acreencia, sino conservar el patrimonio del deudor, y a su vez ejecutar la defensa de los derechos patrimoniales de carácter pecuniario, ejerciendo las acciones y resguardo de su deudor salvo las que lesean exclusivamente personal

1480 del Codigo Civil.- Se efectúa la subrogación por el ministerio de la ley, y aun contra la voluntad del acreedor, en todos los casos señalados por las leyes, y especialmente a beneficio:

Del acreedor que paga a otro acreedor de mejor derecho en razón de un privilegio o hipoteca;

Del que, habiendo comprado un inmueble, es obligado a pagar a los acreedores a quienes el

inmueble está hipotecado;

Del

que

paga

una

deuda

a

que

se

halla

obligado

solidaria

o

subsidiariamente;

4º Del heredero beneficiario

que

paga

con

su

propio

dinero

las

deudas

de

la herencia;

Del que paga una deuda ajena; consintiéndolo expresa o tácitamente el deudor.

En

la Acción Pauliana (de origen romano) regulada en el Art. 2214 y 2215 C. El Acreedor puede dar

por rescindidos los actos o contratos que el dedudor haya realizada de mala fe, en perjuicio o fraude al acreedor, o dicho de otro modo, para no pagarle o bajarselo. Aquí lo que opera es una especie de nulidad (del acto que realiza el deudor frente a terceros) calificado por la doctrina realmente como

una acción rescisoria porque intenta combatir el acto fraudulento, así muchos autores la ubican como acción directa, en línea recta (no obstante que se afecten terceros) ya que los expertos procesalistas coinciden en que hay un litisconsorcio necesario cuando el acreedor demanda al deudor en conjunto con el tercero con quien realizó el acto en su perjuicio.

La Acción Oblicua o subrogatoria (también de origen romano), es casi igual pero con efectos

procesales y circunstancias distintas. Es una acción ejercida también por el acreedor, donde se collca

en nombre de su dedor como acreedor de otros deudores, (dicho de otra manera si deudor es a la

vez acreedor de otros deudores puede colocarse en lugar de este); en este momento solo se me viene el caso del 1488, pero otro caso es donde el acreedor se subroga como heredero (del deudor

obviamente), para saldar su credito, además del Art. 1480 (que si no mál recuerdo es un solo caso)

mi profesor de civil hablaba de 5 casos especificos regulados en todo el código y esos son lo que

quiero recordar. De antemano gracias por la ayuda.

1° Caso. Art. 1160 El que repudia la herencia en perjuicio de su acreedor 2° Caso. Art. 1273 El heredero, legatario o donatario que repudia en perjuicio de sus acreedores 3° Caso. Art. 1547 Cuando la cosa ha perecido por hecho o culpa 4° Caso. Art. 1753 en caso de ejecución de embargo en el arrendamiento

5° Caso. Art. 1756 Inc. 2°, prestando fianza a satisfacción del acreedor sustituyendose en el

arrendamiento.

6° Caso. Art. 2213 Inc. 1° parte final, Sobre especies identificables que pertenezcan a otras personas

en razón de dominio

La Teoría de los Riesgos

En primer orden, resulta pertinente aclarar lo que debe entenderse por riesgo, así se puede decir que riesgo o peligro es la situación jurídica que se presenta cuando las partes de un contrato, o una de ellas, se encuentran en la imposibilidad de cumplir sus obligaciones o sus prestaciones debido a una causa extraña que no les es imputable.

Esa situación jurídica plantea varios problemas a resolver disyuntivamente: si queda obligada de todos modos a cumplir la parte cuya obligación se hace de cumplimiento imposible, o si queda liberada de la misma, no pudiendo el acreedor exigirle el cumplimiento. En el primer caso, los riesgos los sufrirá el deudor, y en el segundo, los riesgos los sufrirá el acreedor, en el sentido de que deberá contentarse o resignarse a aceptar el incumplimiento sin que pueda disponer de ningún recurso jurídico para impedir tal situación.

De allí pues, que la teoría del riesgo analiza la noción de riesgo en los diversos tipos de contratos conocidos. El problema a determinar radica en fijar los efectos de la imposibilidad de la ejecución de la prestación por el deudor y los recursos que el acreedor puede o no tener para pedir el cumplimiento.

Efectos

La doctrina distingue determinados efectos de la teoría de los riesgos, que se desprenden de la naturaleza de los mismos y que se pueden sintetizar así:

1 ° El contrato queda terminado desde el momento mismo en que ocurre la causa extraña no imputable que hace imposible la ejecución de las prestaciones.

2 ° No hay lugar a indemnización de daños y perjuicios, ya que el incumplimiento no se debe a hechos imputables a las partes.

3 ° Si el contrato se ha cumplido parcialmente y las prestaciones ejecutadas no son

equivalentes, la parte que haya cumplido prestaciones por mayor valor tiene derecho a que se le restituya lo que haya cumplido demás, dentro de los límites del equilibrio patrimonial.

En opinión del autor Maduro Luyando, ello sería la solución correcta, porque de lo contrario se consagraría un enriquecimiento sin causa en favor de la parte que cumplió prestaciones por un menor valor.

Principios

La Teoría del Riesgo, plantea soluciones que oscilan alrededor de dos grandes principios: el “res perit domino”, que hace recaer los riesgos de la cosa sobre la persona que es titular del derecho de propiedad sobre la misma, y el principio “res perit creditori”, que ordena que los riesgos recaigan sobre el acreedor o sujeto activo de la obligación.

Igualmente cabe observar que la expresión “res perit creditori” y su noción antagónica “res perit debitori” se aplican con preferencia en materia de riesgos del contrato, más específicamente en materia de riesgos de la relación obligatoria nacida de un contrato; mientras que la expresión “res perit domino” se emplea con más frecuencia en materia de riesgos de la cosa. Los principios expuestos varían según las situaciones a las que se apliquen y presentan variedad de excepciones.