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EL GERENTE El vendedor de verduras recorría todos los días las mismas calles del pueblo abasteciendo a las amas de casa de las compras de último momento, necesarias para preparar el alimento de sus familias. En la casa del Alcalde estaba cerrada la puerta que daba acceso al área de servicio y eso no era usual, antes de que el vendedor tocara la puerta, esta se abrió y salió la empleada doméstica llamada Camila. -"Hoy no le compramos nada Paco, ha ocurrido una desgracia y tenemos vela. No ve que la niña Leonor estaba embarazada, anoche Don Rómulo casi la mata a

golpes y hoy amaneció muerta porque se bebió unas pastillas para curar maíz, lo peor de todo es que se fue sin decir quién es el tata del chiguin y aquí todo está que arde, así que adiós". Paco se retiró sin hacer ningún comentario adicional, pues era hombre de pocas palabras, y mientras movía su carreta muy despacio recordó que un día en que se levantó más temprano que de costumbre, vio a la vuelta de la casa de Don Rómulo a la niña Leonor bajándose de un vehículo muy elegante y como a escondidas. No había nadie más en la calle, la muchacha no lo vio pero Paco reconoció al gerente de la compañía de suministro de electricidad del pueblo, le extraño que aquel señor de casi cincuenta años acompañara ala muchacha, más que todo porque pudo observar que el hombre estaba completamente borracho y se le quedó viendo con una mirada vidriosa. Paco continuó su camino y se olvidó del asunto, hasta hoy, y a medida que caminaba se preguntaba si ese personaje sería el que había embarazado a Leonor. Cuando llegó a la altura del primer semáforo del centro del pueblo, decidió ir a visitar las glorietas que estaban alrededor de las oficinas de la compañía de electricidad con el propósito de que le compraran su producto y de informarse sobre el Ingeniero Rodríguez, que así se llamaba el señor gerente. Al llegar al área de las glorietas, pudo ver que en el estacionamiento que decía "Gerencia", se estacionaba el vehículo del señor gerente, del mismo bajaron él y su familia, compuesta por el ingeniero, la esposa de este

y dos niños que por el parecido con la señora, se notaba que eran los hijos de ambos. El gerente

se notaba de mal humor, con mala cara, y observó la carreta de Paco sin hacer ninguna señal de haberlo reconocido. Una de las muchachas de la glorieta donde compraron culantro de para, ingrediente que no debe faltar en la sopa de olla dijo: -"Ya se le jodieron las movidas al Ingeniero Rodriguez, con la esposa aquí en el pueblo va a dejar de andar preñandocipotías". -"Callate vos", le contestó otra de las meseras, "si te oye nos corre, ya sabes que es mala gente el viejo ese". Paco fingió no saber de quién estaban hablando y continuó su camino, terminó temprano, se dirigió a la cuartería donde vivía solo pues hace tiempo que estaba sin mujer y no se le antojaba hacerse de otra. Llegó a las cinco de la tarde y tomó café, se acostó en su hamaca y se dispuso a escuchar el noticiero de las siete donde seguramente pasarían la noticia de la muertita. Paco no tenía televisión, pero su vecino era medio sordo y le subía el volumen al aparato, de manera que todas noches podían ambos disfrutar de las ultimas noticias de la comunidad. En efecto, era la noticia del día, pero no se mencionaba abiertamente el embarazo de Leonor, obvio porque era hija del

Señor Alcalde y había que tratar la noticia con cautela. Al día siguiente Paco, realizó el recorrido de siempre y al pasar por la casa de Don Rómulo, pudo darse cuenta de que se estaba velando a la difunta por el chongo negro que había en la puerta y la cantidad de vehículos estacionados afuera. De repente escuchó gritos que decían: -"¿Andate de aquì hijueputa, embarazaste a mi hija

y si te vuelvo a ver te mato desgraciado!. "-Le juro por Dios Don Rómulo, que nunca toqué

aLeonor, no soy yo quien le hizo esa trastada, se lo juro". Al mismo tiempo que un muchacho era echado a la calle por dos guardaespaldas del alcalde y atrás de Don Rómulo venía el Ingeniero Rodriquez quien le dijo a su amigo Rómulo: "-¡Calmàte, no manches el nombre de tu hija, un

escándalo de esa clase será aprovechada por tus enemigos políticos!". Dón Rómulo se echó a

llorar en los brazos del Ingeniero Rodriguez al mismo tiempo que le decía cuanto le dolìa el corazón por la muerte de Leonor. De repente el señor gerente clavó sus ojos nuevamente en Paco

quien siguió su camino, llegó a la cuartería a la misma hora, escuchó las noticias y se durmió

día siguiente a su vecino le extrañó que eran las nueve de la mañana y Paco no había salido a vender, tocó la puerta y le pegó tres gritos llamándolo "viejo haragán" medio en broma, notó que la puerta estaba abierta y entró. Al observar el cuadro empezó a vomitar, Paco yacía

descuartizado a machetazos en su querida hamaca, entre los vecinos fueron a la alcadía para que les donaran un ataúd y no hubo vela porque Paco no tenía familia. Fue enterrado esa misma tarde en el Cementerio General pero en el área del pueblo, mientras que Leonor era enterrada en un precioso nicho que su padre había hecho preparar a la carrera.

Al

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