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CAPÍTULO 4 PRIMERA ETAPA: ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DE LOS OBJETIVOS En el
CAPÍTULO 4
PRIMERA ETAPA: ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DE LOS OBJETIVOS
En el capítulo 1, planteamos el desarrollo de una relación como ;
fundamental para la eficacia de cualquier estrategia de ayuda. Después
pezamos a ver qué características y habilidades de comunicación caraci
zan a las personas que proporcionan ayuda eficaz. Y seguimos examina
cuáles eran las condiciones y los pasos a dar para generar el clima de
patía que permite que la persona que recibe la ayuda empiece a explora
mundo y a profundizar en el conocimiento de sí misma.
Condiciones que afectan a la etapa de la relación
Antes de hablar de los cinco pasos que han de darse en la etapa d
relación, vamos a ver cuáles son las condiciones inherentes que ejercer
guna influencia sobre ésta. Es posible que estas condiciones le parez
obvias, pero si no las tuviera presentes, podrían entorpecer el desarrolle
la relación de ayuda.
CONTACTO INICIAL.
El término entrevista se aplica a las dos primeras o a la primera ses
de la relación de ayuda, que suelen dedicarse a la recogida de infori
ción. Para algunas personas, es posible que esta palabra tenga una con
tación formal que podría no ser positiva; todos recordamos haber pas;
por entrevistas laborales y escolares que han sido muy parecidas a intei
gatorios. Independientemente de si ha sido el terapeuta, una tercera peí
na o el cliente quien ha concertado la entrevista, éste se preocupa por <
le acepten y tiene miedo a «equivocarse» con lo que diga.
De todos modos, utilizaremos el término entrevista para estos prii
ros encuentros en que los participantes en la relación de ayuda se encu
tran por primera vez y recaban información. Si la relación de ayuda sij
avanzando, las reuniones posteriores pueden llamarse sesiones. La prim
entrevista es en realidad un período de prueba para las dos partes: los te
3 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) is se preguntan si van a ser capaces de
3 AYUDAR
DE FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
is se preguntan si van a ser capaces de trabajar de manera eficaz con
ientes, y los clientes se preguntan si van a ser capaces de confiar y res-
a los terapeutas y confiarles sus verdaderas preocupaciones. Es muy
rtante comentar en la primera entrevista las expectativas que cada una
; partes tiene respecto a la otra y respecto al proceso de terapia.
L1 tono de una entrevista se establece en los primeros momentos de
cto inicial, ya sea cyando se le da hora al cliente o cuando empieza la
ira entrevista. En primer lugar, cliente y terapeuta deben encontrar
ora para reunirse que les vaya bien a los dos. El terapeuta debería ser
ro desde un principio. Si no es capaz de dedicar al cliente el tiempo
ario en ese momento en particular, en lugar de intentar atenderle de
ra precipitada por teléfono o en un pasillo, debería decirle: «Veo que
itas hablar de esto conmigo. Pero ahora estoy muy ocupado. ¿Podrías
r (a llamar) a las tres en punto?».
terapeuta debería ser capaz de determinar rápidamente las realidades
ridades de cualquier situación. «¿Se trata de una crisis?» «¿Puedo apla-
is otras entrevistas?» «¿Podría esta persona esperar a verme más tarde?»
es el único modo de determinar la naturaleza de una situación es pre-
r al cliente si puede esperar o no. En cualquier caso, en los momentos
>s del contacto inicial el terapeuta puede comunicar su preocupación y
eo sincero de estar a disposición del cliente. Estos son algunos de los as-
; que hay que recordar cuando se da una cita para una entrevista.
. Acuerde con el cliente un momento específico para la reunión; evi-
ir «luego», «la semana que viene», o «pronto», y sugiera alternativas
ficas.
Dígale a su cliente que quiere estar a su disposición cuando ambos
n dedicar todo su tiempo y atención a sus preocupaciones.
Comunique su apoyo (refuerce) a su cliente por haber iniciado el
:to (por ejemplo: «Estoy muy contento de que hayas venido a verme
to»). La gente suele sentirse un poco ridicula e insegura cuando tie-
; pedir ayuda, y necesita que la apoyen.
usted trabaja en un entorno en el que no es usted, sino otra persona,
le da hora a los clientes, debe asumir la responsabilidad de lograr que
;ona que cita a sus clientes les comunique el mismo tipo de preocu-
1 y disposición para ayudar. No hay nada que desanime más a una
ia que está buscando ayuda que pedir hora para una visita y que
;ona que se la da se la retrase diciéndole que usted (el terapeuta) es-
/ ocupado o dé la impresión de que le cuesta darle hora o sea dema-
nquisitiva y haga demasiadas preguntas personales.
ESTABLECIMIENTO D E LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 12 7 Si es posible,
ESTABLECIMIENTO
D E LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS
12 7
Si es posible, arrégleselas para tener un rincón donde a las personas
que estén esperando a que las visite no las puedan ver las demás que acu-
den a recibir tratamiento. Muchas personas se sienten incómodas si alguien
sabe que están viendo a un supervisor, a un terapeuta o a cualquier otro
profesional de la ayuda.
En el caso de que sea usted quien haya citado a la persona para la en-
trevista, dígale por qué ha dispuesto la reunión, preferiblemente en el mo-
mento en que la llame para darle hora o al principio de la primera entre-
vista. El cliente tiene que saber por qué ha establecido usted el contacto
para poder empezar a confiar en usted y compensar sus resistencias y de-
fensas.
DURACIÓN
Una relación de ayuda puede durar una, algunas o muchas sesiones. Su
número dependerá de lo siguiente:
1. De la naturaleza de la relación: de si es formal o informal, volunta-
ria o involuntaria, etcétera.
2. De la naturaleza del problema: de si es de corta o de larga duración;
de si es fácil o no definirlo, aclararlo y aceptarlo; de si se trata de una crisis
o forma parte del proceso normal de desarrollo; de si es individual, rela-
cional (implica a otras personas) o una cuestión de dificultades de adapta-
ción entre la persona y el entorno (por ejemplo, racismo, despido o discri-
minación sexual).
3. Del entorno en el que se desarrolla la relación; de si es un centro de
asistencia, una institución perteneciente a los servicios sociales, un negocio,
etcétera, y de las políticas de pago propias de la situación.
En muchos casos es difícil determinar por anticipado la naturaleza y
duración de la relación de ayuda antes de aclarar la naturaleza del proble-
ma. Por ello, la mayoría de las primeras sesiones tienen un comienzo pare-
cido, con el doble objetivo de que las partes implicadas conecten e identi-
fiquen el problema.
SOLICITUDES Y FORMULARIOS
Si hay que rellenar por escrito alguna solicitud o formulario, lo mejor
es pedirle al cliente que lo haga antes de empezar la entrevista para poder
1 2 8 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) dedicar el tiempo de la entrevista a
1 2 8
AYUDAR
DE
FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
dedicar el tiempo de la entrevista a establecer una relación positiva. De to-
dos modos, si su tiempo se lo permite, ayudar al cliente a rellenar los for-
mularios puede servir para empezar a establecer una relación de ayuda. Pe-
ro procure no centrarse tanto en el contenido de los formularios que olvide
lo que su cliente le esté comunicando en realidad.
Los orientadores profesionales y vocacionales suelen recoger for-
mularios de información y, a veces, resultados de baterías de test, antes
de la sesión inicial. Cada vez más, los profesionales de la salud mental pi-
den a sus clientes que rellenen formularios (ver anexo C) por adelantado
para poder centrar la primera entrevista en la conexión con la persona
en lugar de en la recogida de información. La información que se solici-
ta en estos formularios suele incluir el nombre, la dirección, la fecha de
nacimiento, los datos del seguro de salud, las experiencias anteriores con
la asistencia, la terapia o los tratamientos médicos (incluyendo la medi-
cación que se esté tomando en la actualidad), la historia de alcoholismo
y abuso de drogas, una breve historia familiar, un perfil de la familia en
el momento presente, un historial legal, la definición que el cliente hace
de sus problemas y la descripción de sus síntomas y quejas, la idea que
tiene de cuáles pueden ser las causas y los factores que contribuyen a sus
problemas, los otros centros o profesionales que están implicados en el
caso en esos momentos y las expectativas que se tienen de la relación de
ayuda.
INSTALACIONES
Para generar confianza y transmitir apoyo, es necesario disponer de un
lugar de reunión en el que pueda asegurarse la confidencialidad. Las reu-
niones en oficinas abiertas con separaciones delgadas o en la esquina de
una habitación ocupada son situaciones en las que es difícil que el cliente
manifieste sus verdaderas preocupaciones. Si no puede disponer de una sa-
la privada, intente encontrar un lugar que esté fuera del paso en el hueco
de una escalera o en un pasillo, o salga fuera del edificio.
Si tiene una oficina privada, intente colocar los muebles de tal modo
que pueda sentarse delante de su cliente sin que les separe ninguna barre-
ra. Por ejemplo, puede sentarse en el mismo lado de la mesa en el que esté
el cliente, en lugar de frente a él o ella. Algunas personas prefieren trabajar
lejos de sus mesas y disponen las sillas una frente a otra en otro lugar de la
sala.
ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 6 HORARIOS Excepto en circunstancias excepcionales,
ESTABLECIMIENTO
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS
OBJETIVOS 6
HORARIOS
Excepto en circunstancias excepcionales, intente no anular las c
que haya acordado. Resulta muy frustrante para alguien que viene a v
encontrarse con que usted no puede visitarle. Al principio de la entrev
puede decirle al cliente de cuánto tiempo dispone, si es que aún no lo
establecido. Durante todas las entrevistas y sesiones, es importante que
muestre su compromiso con el cliente no aceptando llamadas telefónie
impidiendo que se hagan interrupciones de ningún tipo. Una queja h¡
tual de las personas que buscan ayuda es que justo cuando empiezan a
trar en contacto con sus verdaderas preocupaciones hay algo que romp
clima.
Otro aspecto a considerar es el momento del día en que tanto la p
sona que ayuda como la que recibe la ayuda funcionan mejor. Algunas peí
ñas están más despiertas en ciertos momentos del día que en otros.
CONSERVACIÓN DE HISTORIAS CLÍNICAS
La conservación de los historiales clínicos se está convirtiendo en a.
cada vez más importante en el actual contexto de tratamiento. Es imp'
tante que los profesionales de la ayuda conserven algunas informacioi
básicas por escrito. Además de los formularios que ya hemos comentac
los profesionales que trabajan en el campo de la salud mental deben re¡;
trar el diagnóstico de las personas a las que prestan su asistencia siguien
la cuarta edición del Diagnostic Statistical Manual (DSM IV) de la Ame
can Psychiatric Association. Además, las instituciones que financian los t
tamientos suelen exigir a los profesionales que establezcan unas meta:
objetivos concretos para todo el proceso de ayuda y que definan las est:
tegias que van a seguir para alcanzar esos objetivos y los criterios que vai
utilizar para determinar si los han alcanzado. También se anima a los tei
peutas a realizar anotaciones con el contenido de cada sesión: fecha, ho
duración y objetivos y resultados específicos de cada una. Y no son sólo.
instituciones que financian el tratamiento, las clínicas y las organización*
las que solicitan este tipo de información; en muchgs estados se requie
que también tengan acceso a ella las personas que ayudan al cliente c<
posterioridad y otras instituciones en las que esté implicada la persona.
Comentaremos las implicaciones éticas y legales de la conservación >
estos historiales en el capítulo 9. Yo suelo decir desde el primer momen
a mis pacientes qué información voy a registrar y qué personas van a ten
acceso a ella. También les comento la opinión que tengo sobre su diagnc
AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Counseling) i juntos establecemos el diagnóstico que más encaja con ellos
AYUDAR DE FORMA
EFECTIVA
(Counseling)
i juntos establecemos el diagnóstico que más encaja con ellos y sus cir-
tancias particulares.
Si desea tomar notas por escrito o utilizar una grabadora de vídeo o so-
durante las sesiones, puede empezar la terapia explicando sus motivos
seguir este procedimiento y aclarando qué personas van a tener acce-
os datos registrados y quiénes no van a tener acceso a ellos. No dé por
esto que si su cliente no le dice nada sobre la grabación de las sesiones
irque no tiene ninguna pregunta ni siente nada al respecto. Usted de-
hacer que planteara esas preguntas y manifestara esas emociones pa-
der hablar de ello con franqueza. Terapeuta y cliente suelen olvidarse
s aparatos de grabación después de los primeros momentos de con-
dón. Los clientes suelen pedir con frecuencia las cintas de vídeo o
) para poder verlas o escucharlas, lo cual puede ser una estrategia ex-
te para desarrollar la conciencia que cliente y terapeuta tienen de sí
os. Tomar notas en las sesiones o entrevistas puede provocar distrae-
os y poner impedimentos a la atención de cliente y terapeuta; si tiene
tacerlo, intente ser breve y no intrusivo.
is posible que la organización en la que trabaja disponga de un for-
rio de consentimiento informado para que lo firmen sus clientes. Si no
así, podría plantearse crear el suyo propio. Puede ver un modelo de
ipo de formulario en el anexo C. Cuando hay varios profesionales
ayuda o varias organizaciones interviniendo en un mismo paciente, es
ado coordinar la información y los servicios. En esta situación, unos
ros detallados pueden ser de gran valor.
S PERSONAS
i veces un cliente puede acudir a la entrevista acompañado de otra
na que puede ser un amigo, un familiar o un intérprete. En estos
, el profesional de la ayuda debe decidir, en función de la natura-
le la situación y del entorno, si la presencia de la otra persona va a
ir o entorpecer el desarrollo de la relación, y actuar en consecuen-
uando sea necesario un intérprete, debe tener presente que el pro-
de comunicación entre usted y su cliente pasará por un filtro más
la relación entre intérprete y cliente y entre terapeuta e intérpre-
es neutral. Si hay un amigo o familiar presente en la sesión usted
á la oportunidad de observar y.escuchar una visión nueva y dife-
de su cliente; y la presencia de esa tercera persona aportará tam-
il beneficio potencial del fortalecimiento de los recursos de ayuda
cliente.
ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVO S 13 1 A menudo, las
ESTABLECIMIENTO
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVO S
13 1
A menudo, las personas de otras culturas dan por supuesto que tienen
que llevar amigos o miembros de la familia a las sesiones. No hace mucho,
cuando asesoraba a una estudiante keniana sobre sus problemas de nostal-
gia, ella trajo a su compañera de habitación afroamericana y dio por su-
puesto que eso era lo correcto, y así era en realidad. Personalmente creo
que cualquier persona de la red de apoyo social del cliente que desee par-
ticipar en la relación de ayuda debería ser incluida en ésta.
Algunos de los puntos anteriores forman parte de la cortesía más ob-
via. Sin embargo, podemos imaginar situaciones en las que nosotros mis-
mos, como personas que recibíamos ayuda, nos hemos encontrado con
algún impedimento provocado por algún fallo de la persona que nos ayu-
daba en una o más de estas condiciones que afectan a la etapa de la re-
lación.
Recuerde todas las entrevistas que le hayan hecho. ¿Qu é condiciones
le resultaron amenazadoras, y cuáles le sirvieron de ayuda? Intente rela-
cionarlas con lo que comentaremos en lo que queda de capítulo. Vamos a
hablar de los cinco pasos que se dan en la etapa de la relación: 1) ini-
cio/entrada, 2) definición del problema, 3) estructura/contrato, 4) explo-
ración intensiva de los problemas y 5) establecimiento de posibles metas y
objetivos.
Paso 1: inicio/entrada
Una bienvenida cálida y sonriente es la mejor manera de empezar una
entrevista. El objetivo evidente es lograr que la persona que recibe la ayuda
se sienta cómoda y a partir de ahí empezar a identificar asuntos y preocupa-
ciones lo más rápidamente posible. Y, por supuesto, usted querrá que sus
clientes sepan que se alegra de verles. A menudo es necesaria una conversa-
ción informal sobre el tiempo, los problemas para aparcar o algo por el esti-
lo para que el cliente se relaje. Las observaciones que rompen el hielo como
«Dígame qué puedo hacer por usted» o «Me interesaría saber qué es lo que
le sucede» pueden ayudarle a centrarse en el motivo de la reunión.
RECOGIDA DE INFORMACIÓN
Al principio de toda sesión o entrevista, lo mejor para obtener infor-
mación de la persona es hacer algunas intervenciones de escucha activa
formulando preguntas.
1 3 2 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) Algunos ejemplos en los que se recoge
1 3 2
AYUDAR
DE FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
Algunos
ejemplos
en los que se recoge información
de los clientes:
CLIENTE: Mi marido nunca ha estado tanto tiempo en el paro. Esta si-
tuación está teniendo un efecto terrible en nuestros hijos. Supongo
que por eso estoy aquí.
PERSONA QUE AYUDA: Imagino que esta situación os dará miedo a to-
dos. Vamos a hablar más de cómo está afectando a tu familia.
En este ejemplo el terapeuta comunica apoyo y comprensión, y al mis-
mo tiempo dirige la conversación hacia los efectos concretos que tiene el
desempleo del marido en la familia.
CLIENTE: Mi amiga Joan Astin me dijo que la ayudaste a decidir si de-
bía seguir con su novio. Y entonces me decidí a venir para ver si podías
ayudarme a decidir qué hacer con el mío. Tengo la sensación de que no
quiere tomar ninguna decisión y creo que ya debería saber si quiere
que nos casemos.
PERSONA QUE AYUDA: Joa n es una mujer encantadora. Me encantó
trabajar con ella. Pareces sentirte algo confusa respecto a lo que
quieres hacer. ¿Puedes hablarme más de tu relación y de lo que has
estado pensando?
En este ejemplo, el terapeuta reconoce la relación de su cliente con la se-
ñorita Astin y, al mismo tiempo, intenta aclarar la naturaleza de la situación.
CLIENTE (moviéndose inquieto en la silla y evitando el contacto visual):
No sé por qué me ha hecho venir. Yo no he hecho nada malo.
PERSONA QUE AYUDA Te sientes incómodo porque crees que sólo pue-
do llamarte para castigarte. Te he pedido que vinieras para conocernos
mejor y saber cómo te está yendo en la tienda. El señor Jones tiene la
sensación de que estás teniendo alguna dificultad.
Aquí la persona que ayuda responde a la petición de una explicación
del motivo de la entrevista con sinceridad y en un tono no amenazante.
CLIENTE: No sé si tendría que acudir a usted por esto. No me gusta
quejarme, pero mi hija está muy descontenta con Keisha [su consejera
del campamento],
PERSONA QUE AYUDA: Me alegro de que haya venido a verme, señora
Woo. Dígame qué es lo que cree que le molesta a Mikage de Keisha.
ESTABLECIMIENT O DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LO SOBJETIVOS10 En este caso la persona
ESTABLECIMIENT O
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LO SOBJETIVOS10
En este caso la persona que ayuda le da al cliente la seguridac
está bien hablar del tema en cuestión, al mismo tiempo que le pide
formación.
AMIGO: ¡Hola! ¿Tienes tiempo para tomar un café?
AMIGO: Un segundo. Me preguntaba cómo te estaban yendo la
En este entorno informal la persona que ayuda reacciona ense
la pista que le da la visita de su amigo y empieza bien expresando s
cupación.
Las intervenciones o directrices como las de estos fragmentos,
traen información de un modo no amenazador, abierto e indirecto,
abrir puertas y romper el hielo. Su objetivo es hacer que la común
fluya sin ningún juicio, confrontación o manipulación. Otras direct
este tipo son: «Habíame más de eso», «Me pregunto si
»,
«Teng<
presión de que
»
y «Eso suena interesante». Las respuestas verbak
mas también pueden ser eficaces para hacer que la comunicación f
cilmente, y también pueden serlo el gesto de asentir con la cabe
sonrisa o las palmaditas en el hombro (cuando crea que son aprop
pueden servir de alguna ayuda).
Los terapeutas deben apoyar y motivar a sus clientes para pod
blecer relaciones eficaces de ayuda con ellos. Pero si usted, como f
que ofrece ayuda, confunde apoyar y motivar a sus clientes con tt¿
zarlos es posible que fomente en ellos la evitación en lugar de ayuc
afrontar sus verdaderas preocupaciones. Si les tranquiliza demasiad
rá negando la legitimidad de sus preocupaciones y, al hacerlo, están
niendo sus valores y juicios, aunque le parezca que está siendo an
haciendo que «se sientan mejor».
Hay varios tipos de preguntas que puede formular a sus clientí
guntas con final abierto («¿Qué puedes decirme de esto?»), cc
(«¿Le respondiste algo?»), exploratorias («¿Puedes decirme lo qu
bas pensando cuando te empezaste a asustar?»), o que reflejen le
(«¿Estás diciendo que tienes miedo de que se enfade si no estás de
do con ella?»). Usted puede hacer cualquier tipo de pregunta qi
que va a favorecer el flujo de comunicación, pero lo mejor es hao
guntas indirectas y abiertas. La mayoría de las personas formulan
siadas preguntas al principio de la relación, de modo que sería una
idea que las personas que se están formando como terapeutas se pi
límites para formular el menor número de preguntas posibles y, ei
11 AYUDAR D E FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) •o, concentrarse en las intervenciones de escucha activa.
11 AYUDAR D E FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
•o, concentrarse en las intervenciones de escucha activa. Se sorpren-
de la frecuencia con la que puede convertirse una pregunta en una
vención que facilita más información de la que puede obtener la pre-
i.
> Ejercicio 4.1. En grupos de tres, repártanse los papeles de te-
•apeuta, cliente y observador. El cliente debería imaginar un se-
rreta que le produjera ansiedad y que tendría que revelar para
nantener una buena relación de ayuda. El terapeuta debería in-
entar establecer un clima de seguridad y empatia que permitiera
jue el cliente se abriera. Después de veinte minutos, los miembros
leí grupo deberían procesar qué conductas verbales y no verbales del
erapeuta les fueron de más ayuda y cuáles no les fueron útiles.
AR CON CLIENTES RESISTENTES
^a resistencia de los clientes puede ser negativa para el proceso y el re-
jo de la relación de ayuda. Los terapeutas pueden intentar manejar es-
istencia respetuosamente desde el principio de la relación. Larrabee
:) sugiere el uso de técnicas de afirmación con este tipo de clientes. Es-
cnicas, que están basadas en la escucha activa, ayudan al cliente a
ntarse a la realidad de su situación problemática y a comprender qué
istancias están manteniendo la dinámica. Las personas resistentes po-
no percibir los aspectos negativos de su situación y resistirse al cant-
or una lealtad malentendida hacia los demás o hacia sus iguales. Una
le actuación sería que el terapeuta le dijera a su cliente cuáles son los po-
resultados de la relación de ayuda y le propusiera un número limita-
sesiones para explorar las posibilidades antes de tomar una decisión
El uso de respuestas intercambiables y aditivas permite al terapeuta
ir los sentimientos y pensamientos del cliente sin comunicar menos-
), sarcasmo ni impaciencia; y, al mismo tiempo, permite la comuníca-
le una preocupación y respeto genuinos por el punto de vista dife-
de la persona que recibe la ayuda. Larrabee también sugiere que las
ntas abiertas pueden ayudar a hacer que los clientes resistentes se
:n en la exploración de sí mismos. Sin embargo, hay momentos en los
s necesario utilizar el silencio como la única manera de atender acu-
ite a un cliente resistente. ¡Aunque a las personas que son primerizas
profesiones de ayuda un minuto de silencio puede parecerles una
dad!
ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 13 5 • Ejercicio 4.2. El
ESTABLECIMIENTO
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS
13 5
• Ejercicio 4.2.
El silencio es una técnica muy necesaria para las
personas que ofrecen ayuda, aunque a menudo se sienten incó-
modas con él. Trabaje las siguientes series de ejercicios de la Ges-
talt en grupos de tres, intercambiando los papeles de persona que
ayuda, persona que recibe la ayuda y observador después de com-
pletar cada serie.
1. El cliente comenta una preocupación real o imaginada, y el tera-
peuta no puede dar ninguna respuesta, ni verbal ni no verbal. Después de
cinco minutos, compartan sus reacciones y emociones.
2. Conservando los mismos papeles, repitan la primera secuencia;
ahora el terapeuta puede dar dos respuestas no verbales en un período de
cinco minutos. Vuelvan a procesar el ejercicio.
3. Ahora el terapeuta puede dar una respuesta verbal y dos no verba-
les en un período de cinco minutos. Procesen después de terminar.
4. El terapeuta puede dar cuatro respuestas, ya sea de manera ver-
bal o no verbal, en un período de cinco minutos. Procesen después de
terminar.
5. El terapeuta puede dar respuestas, ya sean verbales o no verbales,
en un período de cinco minutos.
Ahora comenten sus reacciones a la serie completa de ejercicios, inter-
cambien los papeles y vuelvan a empezar.
También puede contribuir a calmar la resistencia y la actitud defensiva
de sus clientes resistentes tomándose todo el tiempo necesario para desa-
rrollar el proceso de terapia y mostrando paciencia y empatia. La autenti-
cidad de la persona que le ayuda, que incluye el comentario de las alterna-
tivas disponibles y sus posibles consecuencias, permite al cliente resistente
decidir si cooperar con ella va a ser positivo para sus intereses. Sin embar-
go, el cliente no podrá tomar esta decisión a menos que usted pueda expli-
carle detalladamente quién es usted, qué es lo que hace y cuáles cree que
van a ser la naturaleza y los objetivos de su futura relación de ayuda.
En ocasiones los terapeutas se enredan en una dinámica con los clien-
tes resistentes en la que hacen poco más que perder el tiempo. Es el juego
de «L o único que quiero es ayudarte», que es percibido como una amena-
za por el cliente porque implica la omnisciencia del terapeuta. Un modo de
evitar entrar en esta dinámica es animar al cliente a tomar la iniciativa para
estructurar la relación. Un ejemplo de esta situación tuvo lugar en un cen-
tro de reinserción social, en el que un educador juvenil mantuvo su proxi-
midad física con un chico que se resistía a relacionarse con él, haciendo ca-
1 3 6 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) so omiso de sus agresiones verbales y
1 3 6
AYUDAR DE FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
so omiso de sus agresiones verbales y comunicándole su preocupación y
autenticidad más con su presencia no verbal que a través de las palabras.
Después de cuatro días poniendo a prueba al educador juvenil de todas las
maneras imaginables, el chico, de L4 años de edad, empezó a dejar a un la-
do sus bravatas y a compartir algunas de sus emociones y pensamientos con
él. Fue prácticamente una prueba de resistencia: a ver quién podía aguan-
tar más.
Intente no sentirse culpable o herido por el rechazo de un cliente re-
sistente. En lugar de ello, intente ver qué características del enfoque que ha
asumido con esa persona y del entorno y la situación en los que tiene lugar
la relación podrían estar fomentando ese rechazo. Es posible que descubra
que su estilo de ayuda no funciona con ese cliente en particular en ese en-
torno determinado. Si ése es el caso, podría cambiar su estilo o bien hacer
una derivación. Un cambio de estilo podría incluir el uso del humor o la
apertura, una mayor manifestación de su apoyo y aceptación o alguna dis-
tracción temporal, como cambiar de tema. Otras técnicas incluyen el refle-
jo de la resistencia y el estudio de las consecuencias de no trabajar juntos.
• Ejercicio 4.3.
Después de leer cada una de las siguientes inter-
venciones de personas que reciben ayuda, señale la letra de la res-
puesta de los terapeutas que crea que facilita más el desarrollo de
una relación empática y define mejor el problema.
Encontrará las respuestas a este ejercicio al final del capítulo.
1.
PERSONA QUE RECIBE AYUDA: L a
señor a
Álvare z
m e
h a
dich o
qu e
quería hablar conmigo.
PERSONA QUE AYUDA:
a.
Así es, Elena. Me ha dicho que no te está yendo muy bien con el
grupo.
b.
¿Sí? Es verdad, se lo dije. ¿Podrías decirme qué es lo que pasa
en la sección de taquigrafía? Creo que está bajando la producción.
c.
Quería hablar contigo, Elena. ¿Qu é piensas de lo que está pa-
sando en la sección de taquigrafía?
d.
Sí, quería saber si puedo hacer algo para que te sientas mejor
aquí. ¿Podrías decirme cómo va todo en la sección de taquigrafía?
e.
Umm. Quería oír tu versión de lo que está pasando en la sección
de taquigrafía.
2 .
PERSONA QUE
RECIBE AYUDA: N o vo y a se r capa z d e hace r es a
entre -
vista. ¡Sé que la voy a echar a perder igual que las otras veces!
PERSONA QUE AYUDA:
a. No, no vas a echarla a perder. No si estás decidida a no hacerlo.
ESTABLECIMIENT O DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LO S OBJETIVOS 14 b. ¡Venga! Ten
ESTABLECIMIENT O
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LO S OBJETIVOS 14
b. ¡Venga! Ten un poco de confianza en ti misma. Por SL
que vas a hacerlo bien.
c. ¿Te preocupa venirte abajo una vez que estés allí?
d. ¿Por qué no hablas con otras personas que ya hayan h>
entrevista y ves si pueden explicarte cómo ha sido?
e. Crees que como has tenido malas experiencias con algu
trevistas, ésta también va a irte mal.
3.
PERSONA QUE
RECIBE AYUDA: N o entiendo por qu é estamo s s
peleándonos. Parece que seamos incapaces de hablar de nac
PERSONA QUE AYUDA:
a. Explícame.
b. Todos los matrimonios discuten de vez en cuando.
c. Te da miedo pasarte tanto tiempo enfadada con tu marid
gustaría saber qué es lo que ha pasado para que vuestra relaa
ya cambiado tanto.
d. ¿Por qué motivos os peleáis?
e. Es probable que necesitéis hacer algún cambio. ¿Qué te f
ría cambiar un poco vuestra rutina; quizás saliendo a cenar,
al cine o haciendo algo diferente?
4.
PERSONA QUE RECIBE AYUDA: H e venido
a verte porqu e n<
ayuda. ¿Qué crees que debería hacer?
PERSONA QUE AYUDA:
a. Tengo la impresión de que quieres que te diga lo que tienes qut
b. Lo primero es informarse. ¿Has buscado ayuda financier
c. Ya sabes que no puedo resolver tus problemas por ti.
d. ¿Qué quieres hacer?
e. No sé. Hablemos de ello.
5.
PERSONA QUE RECIBE AYUDA: L a empresa se está hundiendo,
hablando de despedir a los empleados.
PERSONA QUE AYUDA:
a. Te preocupa que te despidan si las cosas no mejoran.
b. Lo sé. Yo también estoy preocupado. No sé cómo va a £
todo esto.
c.
Sí, son tiempos muy duros. Cada día salen más despidos
periódicos.
d.
No te preocupes. Estoy convencido de que están exageran
cosas.
e.
¿No te parece que estamos todos en el mismo barco?
6.
PERSONA
QUE RECIBE AYUDA: N o
acab o d e decidi r a qu é
ins
quiero ir el año que viene. Me correspondería ir al del distritc
pero es posible que me den un permiso especial para ir al di
trito oeste.
15 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) PERSONA QUE AYUDA: a. Parece que has estado pensando
15 AYUDAR
DE FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
PERSONA QUE AYUDA:
a. Parece que has estado pensando mucho en esto.
b. ¿Qué es lo que buscas en un instituto?
c. ¿Has ido ya a ver los dos institutos?
d. Es una decisión difícil de tomar. Hablemos de lo que piensas
de cada instituto.
e. Veo que no tf gusta tener
que tomar esta decisión. ¿Qu é pue-
do hacer para ayudarte?
7. PERSONA QUE RECIBE AYUDA: Venir a verte no va a servirme d e na-
da. Tú no puedes cambiar nada.
PERSONA QUE AYUDA:
a. Te gustaría que hiciera que las cosas te fueran más fáciles.
b. Estás muy desanimado. Te gustaría que pudiera cambiar las cosas.
c. Tengo la impresión de que ni siquiera tienes ganas de intentarlo.
d. ¡Quizás haya algunas cosas que tú sí que puedas cambiar!
e. Me pregunto si realmente quieres cambiar.
8.
PERSONA QUE RECIBE AYUDA: Ojalá hubiera hecho caso a mi padre.
Él ya me avisó de que no saldría bien.
PERSONA QUE AYUDA:
a. Bueno, todos aprendemos cosas en la vida. No es tan malo co-
meter un error.
b. Llorar por algo que ya no tiene remedio no va a servirte de nada.
c. Es muy duro. Dime por qué piensas que no salió bien.
d. Parece como si te diera miedo que tu padre pudiera tener ra-
zón en algunas cosas. ¿En qué más podría tener razón?
e. Te pone nervioso darte cuenta de que no siempre vas a tener razón.
9.
PERSONA
QUE RECIBE AYUDA: N o
quiero volver a la
universidad.
No estoy aprendiendo nada y los profesores son malísimos. Quie-
ro ponerme a trabajar.
PERSONA QUE AYUDA:
a.
Misha, sabes que si no acabas la carrera, vas a lamentarlo en un
futuro, y ya será demasiado tarde.
b. Sé cómo te sientes, pero es muy difícil encontrar trabajo hoy en día.
c. Estás muy decepcionado con esa universidad. Parece como si
quisieras alejarte de allí.
d.
No estás seguro de que le estés sacando partido a la universi-
dad. Crees que estás perdiendo el tiempo.
e.
Me pregunto qué estás intentando para que te vaya mejor allí.
].
PERSONA QUE RECIBE AYUDA: Mis padres están siempre controlán-
dome. Siempre quieren saber dónde estoy, qué estoy haciendo y
con quién estoy. No me dejan nunca en paz.
ESTABLECIMIENT O DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVO S 13 9 PERSONA QUE
ESTABLECIMIENT O
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN
DF, LOS OBJETIVO S
13 9
PERSONA QUE AYUDA:
a. Crees que tus padres se preocupan demasiado, ¿verdad?
b. Estás muy enfadado porque crees que tus padres no confían en ti.
c. Estoy seguro de que tus padres te quieren y de que sólo están
algo preocupados. Hoy en día es difícil entenderse con los adoles-
centes.
d.
¿Has hecho alguna vez algo que les haya dado motivos para
preocuparse?
e. Es bonito ver que les importas tanto, ¿no?
Recuerde, usted no quiere parecer un juez, un interrogador o una par-
te no interesada. A veces los terapeutas encuentran difícil comunicar cali-
dez y aceptación debido a las reacciones inmediatas y las emociones que
despiertan en ellos las intervenciones y la forma de presentarse de sus clien-
tes. Es posible que hayan pasado por experiencias o que hayan tenido pro-
blemas parecidos y estén ansiosos por transmitir cómo reaccionaron y có-
mo les fue. Hay momentos en que desvelar este tipo de cosas dé uno mismo
puede ser facilitador para los clientes, pero en los primeros momentos del
establecimiento de la relación esta táctica probablemente dirija la atención
hacia el terapeuta y no hacia la persona que viene en busca de ayuda. Ob-
serven las respuestas sugeridas para este ejercicio al final del capítulo, y co-
menten las respuestas que ustedes han dado en grupos pequeños, viendo si
pueden determinar por qué algunas son mejores que otras.
Paso 2: definición del problema
Es posible que necesite tiempo y paciencia para descubrir cuál es el
problema que preocupa realmente a su cliente. Es comprensible que la ma-
yoría de las personas pongan a prueba a los terapeutas con preocupaciones
superficiales antes de poder confiar en ellos lo suficiente como para revelar
otras más profundas. Por ejemplo, una mujer vino a verme hace poco y me
dijo que había venido porque estaba preocupada por uno de sus hijos. Sin
embargo, a medida que fuimos desarrollando la relación, se evidenció su
enfado con su marido y su preocupación por su matrimonio. En este caso,
fue menos doloroso para la mujer centrarse en su hijo que en los problemas
de su matrimonio. Debemos escuchar activamente y responder con cuida-
do a nuestros clientes para evitar desviarnos siguiendo preocupaciones su
perficiales.
Es posible que una persona que venga en busca de ayuda tenga varias
preocupaciones. Utilizando las técnicas de escucha activa, podemos ayudar
1 4 0 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) a esta persona a poner orden y
1 4 0
AYUDAR DE FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
a esta persona a poner orden y establecer prioridades entre los diferentes
problemas.
Ei siguiente
ejemplo
muestra dos enfoques
diferentes
de la misma
inter-
vención en la que un cliente expresa varias
preocupaciones.
\
CLIENTE: Tengo un verdadero problema familiar. Mi novia y yo tenemos
un tío en común, con el que mis padres y yo mantenemos una relación
bastante estrecha. Los padres de ella hace quince años que no se hablan
con él, y le han prohibido visitarle o que venga a mi casa cuando esté él.
TERAPEUTA: Tiene que ser duro. Debe hacer que te sientas culpable por
relacionarte con tu tío.
CLIENTE: Sí. El problema es la boda. Mi madre insiste en que él venga
y mi novia dice que eso es imposible.
TERAPEUTA: Estás en un lío y no sabes cómo salir de él.
CLIENTE: Estoy empezando a pensar que deberíamos fugarnos. Ya sa-
bes cómo son las bodas en las grandes familias italianas; no sé cómo
vamos a poder tener contento a todo el mundo.
TERAPEUTA: Vamos a ver qué puedes hacer con el tema de las invita
dones de boda.
CLIENTE: Tengo un verdadero problema familiar. Mi novia y yo tenemos
un tío en común, con el que mis padres y yo mantenemos una relación
bastante estrecha. Los padres de ella hace quince años que no se hablan
con él, y le han prohibido visitarle o que venga a mi casa cuando esté él.
TERAPEUTA: Pareces estar enfadado porque los padres de tu novia ejer-
cen mucho control sobre ella.
CLIENTE: Sí, supong o qu e es eso.
TERAPEUTA: Te resulta incómodo encontrarte en medio de dos familias,
y que ella no se ponga de tu parte.
CLIENTE: ¡Creo que es a mí a quien debería demostrarle su fidelidad!
Después de todo, ¡voy a ser su marido!
TERAPEUTA: Tengo la sensación de que te estás preguntando cómo va a
reaccionar a las presiones de sus padres una vez que os hayáis casado.
CLIENTE: Es o
es.
En el segundo caso, el terapeuta es capaz de definir cuál es la verdade-
ra preocupación, en lugar de centrarse en el problema manifiesto. En este
ejemplo podemos ver lo importante que es tomarse el tiempo necesario pa-
ra llegar al problema real y no entrar rápidamente en la resolución de pro-
blemas. Por mi propia experiencia como terapeuta y en las reuniones con
ESTABLECIMIENT O D E LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 18 mis colegas, sé
ESTABLECIMIENT O
D E LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS
OBJETIVOS 18
mis colegas, sé que a menos que uno se tome el tiempo necesario par:
tificar con claridad cuál es el problema y quién es su «propietario»,
prenden actividades de resolución de problemas que resultan con
mente inútiles. Cuando digo que. hay que identificar al propieta;
problema quiero decir que hay que identificar a la persona que tiene
blema. Uno tiene que sentir que al menos parte del problema «es suy
tes de ser capaz de dedicar energía al proceso de su resolución.
Otro ejemplo
que ilustra el paso de la definición
del problema
e
guíente:
CLIENTE: No voy a poder venir mañana a trabajar. Sé que me ne
para hacer el inventario, pero no puedo venir.
PERSONA QUE AYUDA: Da la impresión de que hay algo que te m
CLIENTE: No, no es eso. Es que voy a tener que empezar a busca
PERSONA
QUE AYUDA: N o te está yendo bien donde estás ahora.
CLIENTE: ¡Eso diría yo! Mi compañero de habitación es muy retí
y me lo está haciendo pasar muy mal. Necesito tener mi propic
tamento, aunque no sé cómo voy a arreglármelas.
PERSONA QUE AYUDA: Pareces asustado por los gastos y dividido
el deseo de tener un sitio para ti solo y la necesidad de aguant;
mala convivencia.
CLIENTE: Tienes razón. Nunca he vivido solo hasta ahora. No sé
a poder hacerlo. Todo me parece demasiado caro.
PERSONA QUE AYUDA: Veamos si puedo ayudarte a que te hag;
idea de lo que puede costarte.
De nuevo, tomándose el tiempo necesario para escuchar lo i
cliente estaba diciendo en realidad, la persona que le ha ayudado h
capaz de identificar su miedo e inseguridad subyacentes, en lugar d
trarse en el tema de la relación con su compañero de habitación.
En muchos casos, los problemas que los clientes exponen o
otros problemas más invasivos, y pueden pasar muchas sesiones an
que éstos emerjan. Esto podría suceder porque a unas personas le:
más tiempo que a otras desarrollar su confianza o porque no reco
qué temas son realmente importantes. Podemos seguir los pasos de
pa de la relación con el problema manifiesto, para después empe:
nuevo con otros problemas que vayan emergiendo.
• Ejercicio 4.4.
En grupos pequeños, comenten las siguientes s
tuaciones. Después, si es posible, simulen los cursos de acción qc
AYUDAR D E FORMA EFECTIVA (Counseling) ; siguen en cada caso para definir el problema.
AYUDAR D E FORMA
EFECTIVA
(Counseling)
; siguen en cada caso para definir el problema. Comparta con los
tros miembros de su grupo las emociones y reacciones que estos
:mas despierten en usted y vea si le han ayudado a definir el pro-
lema. Dé los motivos por los que ha aceptado o rechazado cada
na de las alternativas y añada las que se le ocurran.
Tanya, de 10 año^de edad, acude a usted, su monitora de los boy
, para decirle que dos scouts de su grupo robaron ayer algunos cara-
de una tienda del pueblo. Ella ha visto cómo hacían lo mismo otras
¿Qué haría usted, y por qué?
a. Llamaría a las otras dos niñas y les diría lo que le ha explicado
Tanya.
b. Hablaría con Tanya de la moralidad de los robos y de chivarse y
de lo que puede pasar cuando uno se junta con personas que no ha-
cen cosas buenas, aunque uno no haga nada malo.
c. Exploraría con Tanya qué es lo que le preocupa del problema y
qué opciones tiene.
El señor Domingo acude a la oficina de empleo para insistir en que
sentó a una entrevista de trabajo que usted le había concertado, aun-
empresario sostiene que no lo hizo. ¿Qué haría usted, y por qué?
a. Decirle al señor Domingo que sabe que está mintiendo y que no
puede concertarle más entrevistas de trabajo.
b. Pedirle que le explique qué pasó y decirle lo que usted puede y
no puede hacer por él y qué opciones tiene.
c. Sugerirle que se inscriba en un grupo de orientación profesional
para hacer prácticas de entrevistas.
Tom, de 14 años de edad, acude «colocado» a su clase de gimnasia
entro recreativo. A pesar de que no ha dejado de ir a clase ningún
ted está preocupado porque hace unas semanas que su participación
:lases es bastante irregular. Cada vez que le ha preguntado qué le pa-
1 le ha dicho: «Nada. No me dé la lata». ¿Qué haría usted y por qué?
a. Decirle a Tom que quiere tenerle en su grupo pero que no pue-
de ir colocado a clase, porque eso no sería justo para usted ni para
los demás miembros del grupo.
b. Decirle que está preocupado por él y que está a su disposición
para hablar cuando él quiera de cualquier cosa que le preocupe.
c. Preguntarle si puede acompañarle a casa y hablar con sus padres
delante de él.
Usted es el responsable de una tienda de moda de las afueras de la
y hace algunas semanas que viene observando que la supervisora de
idedores comete errores de manera continuada en sus auditorías
ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 14 3 nocturnas. También se ha
ESTABLECIMIENTO
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS
14 3
nocturnas. También se ha dado cuenta de que está irritable y contesta mal
a sus compañeros a propósito de cualquier cosa. ¿Qué haría usted, y por
qué?
a. Decirle que se ha dado cuenta de que le pasa algo, y que está
preocupado. ¿Podría explicarle ella qué es lo que le pasa?
b. Explicarle que el jefe de área la está vigilando porque ha detec-
tado esos errores y que quiere saber si necesita que la ayuden por
las noches.
c. Sugerirle que da la impresión de tener problemas y que es posi-
ble que sienta la necesidad de hablar con alguien. Usted conoce a
una persona de un centro cercano que estaría encantada de aten-
derla.
5. Usted es un voluntario de un curso de artesanía para la tercera
edad. Un caballero, el señor Roberts, se muestra distante y malhumorado.
Cuando habla con él, le explica que su nuera le está tratando muy mal, y
que no le gusta vivir con
ella. ¿Qu é haría usted y por qué?
a. Hablar con él de lo poco comprensiva que suele ser la familia
política y simpatizar con su postura.
b. Hablarle de las muchas habilidades que tiene y de sus posibili-
dades de hacer varias actividades en la comunidad.
c. Empatizar con su sentimiento de soledad y decirle qué pueden
ofrecerle usted y los demás en forma de compañía y actividades.
De nuevo, dramaticen tantas respuestas como les sea posible, y vean lo
eficaz que resulta cada una. Entre en contacto con sus propias emociones y
valores cuando se identifique con las personas que participan en la relación
de ayuda.
Paso 3: definición de la estructura/contrato
Una vez que el cliente ha definido y reconocido su problema, y ha de-
cidido que necesita solucionarlo, usted debe decidir si es o no capaz de
proporcionarle la ayuda necesaria para resolverlo. Si cree que no va a ser
capaz de hacerlo, puede ayudar al cliente a obtener la asistencia necesaria
en algún otro lugar haciendo una derivación.
Las derivaciones son disposiciones para que los clientes sean recibidos
con un propósito específico por un individuo o institución determinados
En las relaciones de ayuda, es importante derivar con rapidez, ya que es
probable que la derivación tarde algún tiempo en efectuarse. Es posible
que haya un tiempo de espera antes de que tenga lugar la primera cita, y
1-44 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Counsélillg) hay que mantener una relación de ánimo y apoyo
1-44
AYUDAR
DE FORMA
EFECTIVA
(Counsélillg)
hay que mantener una relación de ánimo y apoyo durante ese período. Pue-
de darse el caso de que el cliente se resista a aceptar la derivación, y en ese
caso usted podría convertir la aceptación (predisposición) de la derivación
en el objetivo de su relación de ayuda. Si ofrece sus servicios en un entorno en
el que no puede tener acceso a una asistencia personal o a largo plazo, de-
bería identificar los recursos disponibles en su comunidad para poder es-
tablecer contacto con ellos rápidamente en caso de necesidad.
Este es un ejemplo de derivación.
La señora White, de 42 años de edad, lleva ocho trabajando como su-
pervisóla en la unidad de perforadoras de una compañía. Últimamente ha
perdido mucho peso en poco tiempo y se está mostrado irracional e irrita-
ble con sus subordinados Su conducta se sale de lo habitual; hace ocho
años que está considerada como una de las supervisoras de la compañía que
mejor trata a sus trabajadores. El siguiente fragmento pertenece al final de
su segunda entrevista con la jefa de personal, con quien la señora White ya
había hablado antes en alguna ocasión. Fue la propia señora White quien
solicitó estas entrevistas al creer que «tenía que hablar con alguien».
SEÑORA WHITE: Y es como si todo mi mundo se estuviera derrumban-
do. No puedo comer, no puedo dormir, no puedo pensar.
JEFA DE PERSONAL: Esto y preocupad a
po r ti. L o estás pasand o
mal.
SEÑORA WHITE: Fui al médico hace un par de días. Me dijo que excep-
to por la pérdida de peso y los nervios todo es cosa de la cabeza y que
lo único que tengo que hacer es dejar de preocuparme. Pero ni siquie-
ra sé qué es lo que me preocupa.
JEFA DE PERSONAL: Thelma, me gustaría poder ayudarte, pero la verdad
es que creo que necesitas un tipo de ayuda diferente de la que yo te
puedo ofrecer.
SEÑORA WHITE: ¿Qué quieres decir? No estoy mal de la cabeza ni nada
por el estilo.
JEFA DE
PERSONAL:
No ,
ya lo
sé.
Per o
está s
teniend o
problema s
qu e
muchas personas tienen en un momento u otro de sus vidas. Y hay
personas que han recibido la formación necesaria para poder ayudar-
te. Pueden ayudarte a averiguar qué es lo que te preocupa.
SEÑORA WHITE: No sé. No creo que pueda hablar con nadie del mismo
modo que puedo hablar contigo. Y no podría pagarlo.
JEFA DE PERSONAL: No tienes por qué dejar de hablar conmigo. Déjame
averiguar quién puede serte de ayuda en la ciudad, lo que puede cos-
tarte y todo eso. Entonces podemos volver a hablar más sobre el tema.
SEÑORA WHITE: Si realment e cree s qu e es o es lo qu e deberíamo s
hacer
ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 22 JEFA DE PERSONAL: ¿Puedes venir
ESTABLECIMIENTO
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 22
JEFA DE PERSONAL: ¿Puedes venir a verme mañana por la mañan
rededor de las 9:45, justo antes del descanso para el café? Pe
volver a hablar entonces.
A la señora White le da miedo la derivación, y la jefa de pers>
muestra receptiva a este miedo. En un caso como éste, la persona qi
da debe tomarse el tiempo necesario para dejar que la relación de c<
za que establezca con su cliente actúe como vehículo para ayudarle;
tar la derivación. Como la jefa de personal sabe que la señora Whit
pasado por un examen médico, puede tomarse el tiempo necesari
proporcionarle el apoyo necesario y hacer lo que cree que será una <
ción productiva para ella.
Para sentirse bien haciendo una derivación, debe saber qué COSÍ
de y no puede asumir y qué personas de las que le rodean pueden Í
qué tipos de situaciones. Sin embargo, si la naturaleza y extensión d(
blema son tales que cree que usted mismo puede proporcionar la ayu
cesaría, debe exponerle claramente a su cliente qué es lo que puec
que no puede hacer, lo que espera de él, lo que cree que él espera de
y cuánto tiempo puede dedicar a su relación de ayuda. Estas orienta'
son aplicables tanto a las relaciones formales como a las infórmale
cual sea el entorno donde tengan lugar. Por desgracia suelen soslayar:
nerando infelicidad y frustración en las dos partes cuando no se sati;
las expectativas (que no se habían aclarado).
Hoy en día, cuando hay tantas personas que no tienen acceso a le
vicios tradicionales de ayuda, es especialmente importante conocer 1
cursos disponibles. A menudo es una ventaja poder tener acceso a tod
enfe>ques y servicios diferentes para una situación en particular. Yo n
suelo derivar a mis clientes a recursos como Alcohólicos Anónimos,
grupos de apoyo matrimonial, grupos para pacientes de padres, pai
dres de niños con dificultades de aprendizaje o para enfermedades e;
ficas. Una cliente que atendí hace poco, después de haber sido dada
ta de un hospital psiquiátrico, volvió al estado donde tenía su domic
empezó a asistir a las reuniones de un grupo de mujeres con trastorne
níaco-depresivo. Esto le fue de gran ayuda, ya qu^obtuvo el mismo ti]
ayuda y comprensión de sus iguales que recibía cuando estaba ingres;
• Ejercicio 4.5. Cada miembro de la clase puede seleccionar ur
problema en particular (como el alcoholismo, los problemas ma-
trimoniales, ser padres de un niño enfermo, enfrentarse a un ado-
lescente rebelde, afrontar un despido) que podría presentar una
ECTIVA (Counseling) largo de la semana, cada uno de- stituciones de la comunidad (clí- ,
ECTIVA
(Counseling)
largo de la semana, cada uno de-
stituciones de la comunidad (clí-
, organizaciones) y leer detenida-
locales para identificar todos los
descubrimientos con sus compa-
tado de posibles derivaciones.
naturaleza del problema o si parecen
e pedir consejo a un supervisor sobre
cliente que busque a otra persona. Si
:omo dolores de cabeza o problemas
tyendo al estrés de su cliente, podría
adelante. O si su cliente tuviera pro-
rle que buscara ayuda legal,
erdo, un modo de aclarar las expec-
i relación de ayuda es hacer un con-
dimente o por escrito; debe ser cla-
s, y estar siempre abierto a posibles
ío de sus clientes que le gustaría en-
cómo están las cosas, podría decidir
o si los dos estuvieran de acuerdo. El
os del contrato pueden incluir el ho-
realizarán las sesiones, su coste (si es
íes necesarias, quiénes podrían estar
sesiones, los procedimientos a seguir
linos y la identificación de las expec-
) hacer un contrato.
iños que estaba en su primer año de
:uta por el consejero de su residen-
ítimiento de nostalgia. El siguiente
imera sesión, en la que el terapeuta
3 la baja autoestima con sentimientos
bado el tiempo, Marianne. Me pre-
charla de hoy.
venir?
jue debería?
ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 24 TERAPEUTA: Eso depende de ti.
ESTABLECIMIENTO
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS
24
TERAPEUTA: Eso depende de ti. Yo creo que podríamos hablar más so-
bre lo que estás haciendo y sintiendo.
MARIANNE: Ajá.
TERAPEUTA: ¿Por qué no nos citamos para tres sesiones más, de una ho-
ra semanal, y después vemos hasta dónde podemos llegar? Cuando aca-
bemos es posible que quieras plantearte apuntarte a un grupo o seguir
viniendo aquí. Podemos dejar esa posibilidad abierta de momento
MARIANNE: Me parece bien. ¿Me darás tú cita para las sesiones o debo
hablar con tu secretaria?
En este caso, el terapeuta sugiere que aún queda material por recoger
y que, en algunas semanas, podría haber otras opciones a considerar. Este
tipo de estructuración facilita un marco de referencia que resulta útil para
que el cliente no se sienta atrapado en un proceso interminable.
En este otro ejemplo encontramos a un cliente resistente en libertad con-
dicional después de haber cumplido condena por consumo de drogas y absen-
tismo escolar.
Liam, un estudiante de 17 años de edad, ha sido derivado a un tera-
peuta por el asistente social responsable del seguimiento de su libertad
condicional. En la primera sesión, le explica al terapeuta que el origen de
sus problemas se encuentra en la homosexualidad de su madre y que a me-
nos que ella cambie su orientación sexual, no va a poder superarlos. Se
muestra reacio a asistir a otra sesión y enfadado porque los términos de su
libertad condicional exijan la asistencia a sesiones semanales de terapia.
TERAPEUTA: Puedo entender que no quieras venir a verme.
LIAM: Odio a los loqueros. No entiendo por qué tengo que venir aquí.
TERAPEUTA: No resulta agradable no poder escoger lo que uno quiere
hacer
debe ser duro que otra persona te controle.
LIAM: Sí.
TERAPEUTA: Me pregunto qué pasaría si decidiéramos no volver a reu-
nimos.
LIAM: Vuelva a darme hora para la semana que viene.
TERAPEUTA: ¿Qué? Me sorprendes, estoy confuso
porque tú no que-
rías volver.
LIAM: Déme la cita. El señor C. me dijo que tenía que venir durante lo
que queda del año escolar, así que vendré seis veces más.
TERAPEUTA: Da la impresión de que quieres acabar el curso. Me doy
cuenta de lo frustrado que estás y voy a ver qué puedo hacer para dar-
te hora para las próximas seis semanas.
1 4 8 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) En este caso, el problema inmediato era
1 4 8
AYUDAR
DE FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
En este caso, el problema inmediato era cumplir con lo establecido en
los términos de la libertad condicional para que Liam pudiera acabar el cur
so. A lo largo de las seis semanas que siguieron a esta sesión, se definieron y
exploraron más los problemas manifiestos y subyacentes de Liam. Fíjese en
que el terapeuta no intento en ningún momento ir contra su resistencia.
Paso 4: exploración intensiva de los problemas
Utilizando el modelo de comunicación de la escucha activa, puede em-
pezar a ayudar a su cliente a estudiar las características, implicaciones y ra-
mificaciones de sus problemas. Por supuesto, a lo largo del proceso de ayu
da irán surgiendo nuevos problemas. De nuevo, es importante saber cuál es
el problema, quién es responsable de él y hasta que punto el cliente es ca
paz de resolverlo.
El problema de un cliente suele formar parte del sistema en el que vi-
ve. Si es así, lo normal es que se sienta muy frustrado, desesperado e inde-
fenso. De todos modos, en estos casos se aplican los mismos principios que
se aplican a otras situaciones: el terapeuta intenta obtener toda la informa-
ción posible sobre el cliente, el sistema, las posibilidades de cambio y las
opciones disponibles. En esta etapa, estudia los procesos de pensamiento,
emociones y conductas de la persona a la que intenta ayudar, tanto los que
aparecen en la relación de ayuda como los que se manifiestan fuera de ésta.
Intenta descubrir los valores, creencias, actitudes, estrategias de defensa y
de afrontamiento, relaciones, esperanzas, ambiciones y aspiraciones del
cliente. Son momentos en los que se anima al cliente a expresar cualquier
pensamiento o emoción que esté experimentando, sin miedo a que le juz-
guen o le enseñen nada. Se fomenta el desarrollo de la confianza, la auten-
ticidad y la empatia, para generar un clima seguro en el que el cliente se
sienta libre de explorar la conciencia que tiene de sí mismo.
El siguiente fragmento
forma parte de la tercera sesión de terapia de Ma-
rianne y muestra la exploración intensiva
de su
problema.
TERAPEUTA: De modo que pensaste durante mucho tiempo que no po-
días hacer nada por ti misma.
MAR1ANNE: Mi madre y Pat [su hermana mayor] siempre lo hacían to-
do por mí.
TERAPEUTA: Y es o hacía qu e te sintieras
MAR1ANNE: Tonta. Incluso repasaban mis deberes cada noche. Mira,
Pat se casó después de salir del instituto y nunca fue a la universidad.
ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 26 Había sido una buena estudiante,
ESTABLECIMIENTO
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS
OBJETIVOS 26
Había sido una buena estudiante, y ahora se ha quedado viuda
vuelto a casa con un hijo.
TERAPEUTA: Es como si se supusiera que tienes que compensar a
a tu madre por lo que ellas no han tenido.
MAR1ANNE: Siempre decían que querían que yo fuera lo que ellas n
bían podido ser y tuviera lo que ellas no habían podido tener. Pe
era tan importante que fuera a la universidad.
TERAPEUTA: ¿Y tú también creías que era importante?
MARIANNE: No sé. Nunca me paré a pensar en lo que era impor
para mí. Nunca quise disgustar a mi madre; llora con mucha fácil
TERAPEUTA: Y tu padre
MARIANNE: Bueno, él está de acuerdo con todo lo que dice mi m
Nunca se mete en nada.
TERAPEUTA: Me ha parecido notar algo de ira en tu voz.
MARIANNE: Estaba pensando que hubo momentos en los que m<
biera gustado que mi padre hubiera dado la cara por mí.
En este ejemplo, el terapeuta está averiguando todo lo posible s
los antecedentes de Marianne y sus sentimientos de inadecuación,
requiere mucho tiempo y habilidad, pero es necesario explorar ante
poder establecer metas y objetivos. La exploración intensiva es un pi
so continuo que tiene lugar a lo largo de toda la relación de ayuda,
chos terapeutas creen que es uno de los pasos más desafiantes y exc
tes de la relación de ayuda. De hecho, muchas relaciones finalizan
vez que se ha acabado este paso, porque el acto de la exploración
junta es en sí mismo terapéutico ya que genera nuevas perspectivas
pueden dar origen a emociones, pensamientos y conductas comp
mente nuevos.
Paso 5: establecimiento de posibles metas y objetivos
Después de haber explorado el problema con detenimiento, terap
y cliente pueden concretar las metas y objetivos de la relación de ayuda
te paso puede seguirse de manera sistemática o casual, según cuáles:
los estilos de las partes implicadas en la relación de ayuda y los reqt
mientos del contexto de tratamiento. Lo importante es que ambas pa
deben estar de acuerdo en estas metas y objetivos y que éstas deben er
en lo que permita la institución donde se lleve a cabo el tratamiento. S
objetivos sólo reflejaran las necesidades del terapeuta, no le servirían de
da al cliente. Y si hubiera un conflicto entre las metas establecidas y lo
27 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) rmite en el contexto de tratamiento, terapeuta y cliente
27 AYUDAR
DE FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
rmite en el contexto de tratamiento, terapeuta y cliente deberían acor-
ómo afrontar ese conflicto.
Alientes y terapeutas establecen objetivos que pueden ser inmediatos
rgo plazo, concretos o poco precisos. Por ejemplo, un estudiante de-
o a terapia porque puede suspender un curso universitario podría te-
imbién problemas familiares. Terapeuta y estudiante podrían decidir
jar con el objetivo rpás específico e inmediato (el de aprobar el curso
:ener que dejar la universidad) en lugar de con el menos preciso y a
plazo de resolver los problemas
familiares.
.Es posible que los objeti-
o sean igual de válidos o importantes, y son terapeuta y cliente quie-
eben determinar conjuntamente qué objetivos son factibles dada la
aleza y condiciones de cada relación de ayuda en particular,
'.n alguno s caso s e s posibl e qu e el objetiv o se a simplement e desarro -
ás la relación de ayuda para mejorar la autoimagen del cliente o fa-
•le un vehículo para la comprensión de sí mismo. Éste bien podría
objetivo en el caso de Marianne. En otros casos el objetivo po-
er tomar una decisión o buscar formas alternativas de conducta. Lo
tante es que las personas que participan en la relación de ayuda se-
or qué mantienen la relación y cuáles son sus objetivos. Cuando le
nto a los estudiantes que se están formando como terapeutas qué es
: diferencia una sesión en un centro de asistencia de una conversa-
mistosa tomando un café, suelen contestar que una relación de ayu-
plica metas y objetivos que uno no se plantea en una conversación
>sa.
uando terapeuta y cliente tienen objetivos diferentes, deben decidir
e los objetivos tiene prioridad y durante cuánto tiempo debería ser
ario. A veces el establecimiento de un orden de prioridad en los ob-
sigue una secuencia lógica; otras veces terapeuta y cliente establecen
:n de manera arbitraria.
' siguiente fragmento ilustra el establecimiento de objetivos al final de
imera sesión.
señor Winsor, de 32 años de edad, ha ido a ver al asesor del centro
nación para adultos de su comunidad. Quiere hacer algún curso que
nita mejorar su situación laboral. Se siente atrapado en un trabajo en
no tiene ningún futuro.
ESOR: Es importante para usted tener posibilidades de mejora.
ÑOR WINSOR: Sí . M i famili a est á creciendo , no s cuest a llega r a fi n d e
;s, y queremos marcharnos de la ciudad antes de que nuestro hijo
ayor empiece la universidad.
ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVO S 15 1 ASESOR: Pero no
ESTABLECIMIENTO
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVO S
15 1
ASESOR: Pero no sabe qué cursos le convendría hacer ni qué tipo de
trabajo buscar.
SEÑOR WINSOR: En estos momentos sólo quiero cambiar
a mejor.
ASESOR: Quizás tendríamos que averiguar qué tipo de trabajos le gustan
y en cuáles podría encajar, en lugar de sólo apuntarle a algunos cursos.
SEÑOR WINSOR: ¿Qu é quiere decir?
ASESOR: ¿Por qué no se lleva nuestra batería de test de actitudes e in-
tereses vocacionales, y después repasamos los resultados e intentamos
decidir juntos cuál es el mejor camino a seguir?
SEÑOR WINSOR: De acuerdo. ¿Me llevará mucho tiempo?
ASESOR: Puedo preparar una sesión de test la semana que viene y po-
demos hablar antes de que se apunte a los cursos.
SEÑOR WINSOR: He oído hablar de esos test
gún daño. Voy a hacerlos.
no pueden hacerme nin-
Los objetivos de la relación se han centrado en los test y la orientación
laboral.
Los objetivos deben ser concretos y conductuales. Se formulan en
varias sesiones y están siempre abiertos a modificaciones posteriores.
Cuando se formulan, es bueno que terapeuta y cliente decidan cómo
van a evaluar su logro; cómo van a saber cuándo han resuelto el pro-
blema.
El establecimiento de objetivos también es importante en los niños.
Como sucede con los adultos, la motivación de los niños mejora, mejoran-
do también su ejecución, cuando tienen un papel activo en el estableci-
miento de los objetivos de la relación.
• Ejercicio 4.6.
En las siguientes situaciones, ¿cuál cree que sería
el principal objetivo de la ayuda en cada caso? Comente sus res-
puestas con los demás miembros de su grupo.
1. El señor O'Leary fue despedido hace tres meses junto a otros cuatro
mil quinientos trabajadores técnicos de una gran compañía. Confiaba ple-
namente en encontrar otro trabajo, pero se está encontrando con que hay
una competición feroz por los pocos puestos disponibles en su comunidad.
Ha perdido peso, está irritable y cansado, y discute más con su mujer y sus
hijos. Está especialmente preocupado porque su hija podría tener que dejar
la universidad a mitad de curso debido a los recortes económicos.
Objetivo principal:
1 5 2 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA ( C u u nseli l t g
1 5 2
AYUDAR DE
FORMA
EFECTIVA
( C u u nseli l t g )
2. La señora González ha sido derivada a la casa de acogida para mu-
jeres maltratadas. Llegó al país hace cuatro meses de América Central y su
marido, estresado por su incapacidad para encontrar trabajo y mantener a
su familia, se está volviendo cada vez más violento. Sus hijos no quieren ir
a la escuela y la señora González se siente amenazada por el personal de la
escuela, que le insiste en que vayan.
Objetivo principal:
3. Johnny, de 16 años de edad, es una estrella del fútbol universitario.
Últimamente, desde que su padre se marchó de la ciudad y su madre tuvo
que recurrir a la asistencia social, sus notas han bajado hasta tal punto que
podrían expulsarle del equipo de fútbol. Está muy enfadado, tiene miedo y
se siente atrapado entre hacer sus deberes, jugar al fútbol, buscarse un tra-
bajo de media jornada y ser «el hombre de la familia».
Objetivo principal:
4. A la señora Robinson, una administrativa responsable de la corres-
pondencia en una importante empresa editorial, la han amenazado con el
despido si no deja de tallar al trabajo. La señora Robinson sufre una de-
presión mayor crónica junto con trastornos de pánico y agorafobia. Perió-
dicamente, tiene episodios en los que es incapaz de salir de su casa. Ha ago-
tado su subsidio médico y le da pánico no poder pagar las facturas. Sus
padres quieren que solicite la invalidez en los servicios sociales, y su psico-
farmacólogo quiere que se esfuerce todo lo posible para mejorar su inde-
pendencia y bienestar. Es derivada a usted por un amigo.
Objetivo principal:
5. Amy, una chica de origen asiático de 23 años de edad, está destro-
zada. Su familia no le permite salir con su novio sin que alguno de ellos la
acompañe. A su novio de origen americano se le está empezando a acabar
la paciencia y Amy dice que «está entre la espada y la pared».
Objetivo principal:
Resistencia
Un comentario sobre los estados y etapas de las relaciones de ayuda es-
taría incompleto si no habláramos de la resistencia. La resistencia puede
presentarse en cualquier momento de la relación de ayuda. Suele manifes-
tarse cuando el cliente no colabora en el desarrollo de la relación de ayuda,
en el establecimiento de los objetivos y/o en la lucha por alcanzarlos. Es la
ESTABLECIMIENT O DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 30 respuesta que suele dar
ESTABLECIMIENT O
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVOS 30
respuesta que suele dar la persona que recibe la ayuda cuando se :
amenazada por la relación o por el material que se explora, o cuand(
que el terapeuta está explorando o interpretando aspectos delicados
de establecer una relación de confianza.
Otani (1989) describe cuatro categorías para clasificar aspectos dii
tes de la resistencia del cliente: 1) cantidad de verbalización, 2) contenic
mensaje, 3) estilo de comunicación y 4) actitud hacia la persona que ay
las sesiones. Por ejemplo, los clientes pueden mostrar resistencia hac¡
pocas verbalizaciones, verbalizando sólo sobre temas seguros, charlanc
bre aspectos irrelevantes o dando respuestas monosilábicas, no asistie:
las sesiones, llegando tarde, no prestando atención, etcétera. Cada una i
tas categorías puede tener un significado y relevancia diferentes.
La mayoría de los terapeutas encuentran cierto grado de resistenc
algún momento de la mayor parte de las relaciones de ayuda que est
cen. Esta puede manifestarse sutilmente en forma de falta de atención,
lacion de sesiones u otros indicios de actitudes ambivalentes, y pued
gar a provocar el rechazo manifiesto de la terapia. La resistencia p
servir de orientación para los terapeutas receptivos, ya que hace que se
cesario prestar más atención a las características de la relación. En otra
labras, uno puede prestar atención a la resistencia de un cliente sin
cionar contra ella, para entender mejor el estilo de defensa de ese clien
particular. Los terapeutas eficientes también intentan reducir la actitui
fensiva de sus clientes cambiando el ritmo, el tema o el nivel de la coi
sación, y comunicando tanto apoyo y aceptación como les es posible,
resistencia tiene lugar en un momento en que la relación de ayuda ya
bien establecida, el terapeuta puede reflejarla y decidir con el cliente c
afrontarla . A menud o lo s terapeuta s puede n reduci r l a resistenci a ha>
do un cambio de estrategia o derivando el cliente a otro profesional.
Suele ser inútil entrar con un cliente resistente en una batalla de p
con vencedores y vencidos, porque el terapeuta sólo puede perder. L
puede llevar a un caballo al río, ¡pero no puede hacer que beba! La 1
contra la resistencia sólo consigue hacer que el terapeuta experimenti
siedad, frustración e ira. Cuanto más se persigue a un cliente resistí
más intensa y manipuladora puede ser su resistencia. Es más útil «acoi
ñar» o seguir la resistencia del cliente proporcionando apoyo y hacerl
tal modo que el cliente no se sienta amenazado. Si esto no funciona
cliente se niega a colaborar para afrontar su resistencia, lo más adeci
podrí a ser darl e un «permis o sabático » a la relación d e ayuda . Ha y mu>
clientes que necesitan disponer de tiempo para sí mismos para poder si
rar su resistencia y, si disponen de un período de tiempo entre sesic
sienten que controlan más la situación.
AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Counseling) \ menudo la resistencia suele ser un problema del cliente,
AYUDAR DE FORMA
EFECTIVA
(Counseling)
\
menudo la resistencia suele ser un problema del cliente, pero en al-
s
ocasiones puede ser el resultado de una conducta inapropiada del te-
ita, como un fallo en la empatia que le haya hecho dar respuestas que
lyan servido de ayuda. Pero la cuestión no es culpar a nadie; lo impor-
es comprender y reconocer el valor y la inevitabilidad de la resisten-
>mo parte del proceso de cambio.
,os siguientes ejercicios le darán la oportunidad de familiarizarse con los
'ntes pasos de la etapa de la relación. Cuanto más activamente
participe
os, los procese y comente
sus emociones y reacciones con los demás, más
icado cobrarán para usted los conceptos comentados en cada apartado.
• Ejercicio 4.6. ¿Cuál de los cinco pasos de la etapa de la rela-
ión (inicio/entrada, definición del problema, estructura/contra-
o, exploración, establecimiento de posibles metas y objetivos) se
videncia en el siguiente ejemplo?
.
CLIENTE: Si al final resulta que estoy embarazada, mis padres me
matarán.
TERAPEUTA: Tienes miedo de lo que tus padres puedan hacer.
CLIENTE: ¡Usted no los conoce! Siempre están chillándome y di-
ciendo que voy a acabar como mi hermana.
TERAPEUTA: Y tú no quieres ser como tu hermana.
CLIENTE: ¡De ninguna manera! Ella tuvo que casarse con Ron cuan-
do estaba en el instituto, y ahora está atrapada con dos mocosos y
un marido que le pega.
TERAPEUTA: Eso debe de dar miedo. Pareces tener miedo porque
puedes haberte metido en una situación en la que podrías acabar de
la misma manera.
n este fragmento, el terapeuta está en el paso 2: definición del pro-
. Está intentando determinar cuál es el tema más importante: el posi-
íbarazo (el síntoma), la relación con los padres o el miedo a quedar
>ada». Ahora decida qué paso ilustra cada uno de los siguientes ejem-
comente en parejas o grupos pequeños lo que haya decidido. Des-
za los comentarios del final del capítulo.
ASESOR: Ya sólo quedan dos semanas de clase. ¿Te gustaría dedicar
ese tiempo a trabajar en tu timidez en clase, para que puedas em-
pezar el próximo curso sintiéndote más cómoda?
CLIENTE: ¿Cree que seré capaz de contestar en voz alta en clase sin
hacerme un lío?
ESTABLECIMIENTO DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVO S 15 5 ASESOR: Hay ejercicios
ESTABLECIMIENTO
DE LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓN DF, LOS OBJETIVO S
15 5
ASESOR: Hay ejercicios que podemos practicar y que pueden ayu-
darte a no ponerte tan nerviosa.
CLIENTE: Eso sí que me iría bien. Si pudiera aprender eso, sacaría
mejores notas.
3. CLIENTE: ¿Llego demasiado pronto?
TERAPEUTA: No, llegas justo a la hora. Ven y siéntate.
CLIENTE: ¿Aquí?
TERAPEUTA: Sí. Cuéntame qué es lo que pasa con tu suegro.
CLIENTE: Sí, estoy muy preocupado por él. Verás
4. CLIENTE: ¿Cree que podrá ayudarme a encontrar trabajo?
ORIENTADOR: Podemos trabajar juntos para preparar un currículo y
decidir qué camino puedes seguir.
CLIENTE: No sé por dónde empezar. ¿Cuánto cobra por esto?
ORIENTADOR: Vamos a reservar tres sesiones para empezar a traba-
jar. Aquí tiene una copia del resumen de mis tarifas. También le da-
ré algunos formularios para que los vaya rellenando.
5. CLIENTE: No sé qué es lo mejor para mí y los niños, si quedarnos
con Joe o marcharnos de casa.
TERAPEUTA: Tienes sentimientos ambivalentes respecto a tu matri-
monio.
CLIENTE: Bueno, no quiero que los niños crezcan sin un padre, y él
dice que no podemos permitirnos separarnos por el dinero. Pero
tengo 37 años, y odio imaginarme el resto de mi vida así. Tiene que
haber algo mejor.
TERAPEUTA: Vamos a centrarnos en esa ambivalencia un momento.
¿Qué crees que puedes conseguir si sigues con tu matrimonio?
• Ejercicio 4.7. En este ejercicio, si es posible, debería formar
grupos de tres con personas con las que aún no haya trabajado ni
establecido relaciones. Deben intercambiar los papeles de perso-
na que ayuda, persona que recibe la ayuda y observador, y escoger
como problema una o más de las siguientes situaciones (o imagi-
nar una ustedes mismos). Escojan cualquiera con la que se sientan
cómodos. Las personas que establecen la relación de ayuda deben
trabajar durante hora y media; el observador debe utilizar las es-
calas de puntuación del anexo A y tomar notas de las conductas
de la persona que ayuda y de los pasos que sigue. Al final de la se-
sión, tómense el tiempo que necesiten para procesar el ejercicio de
manera que tanto la persona que haya recibido la ayuda como el
observador puedan facilitar tanta retroalimentación específica co-
mo sea posible al terapeuta. ¿Qu é pasos pudo dar? ¿Cómo se sin-
1 5 6 AYUDAR DE FORMA EFECTIVA (Cuunseliltg) tió? ¿Qué es lo que creen que
1 5 6
AYUDAR
DE FORMA
EFECTIVA
(Cuunseliltg)
tió? ¿Qué es lo que creen que debe seguir trabajando? Este ejer-
cicio puede utilizarse a lo largo de varias semanas de formación,
dentro o tuera de las clases.
1.
2.
Ha tenido un encontronazo con su marido.
Nunca es capaz de acabar sus tareas a tiempo.
3.
Quiere perder peso.
4.
Tiene miedo de que le echen del trabajo.
5.
Su coche está en el taller, y no sabe cómo se las va a arreglar, por-
que necesita el coche para trabajar.
6. Tiene miedo a volar, y va a tener que hacer un viaje dentro de poco.
7. Es muy tímido y tiene dificultades para conocer a otras personas.
8. No está seguro de por qué ha venido.
9. Tiene problemas para decir que no a las personas que le piden
alguna cosa.
10.
Está preocupado porque un amigo suyo podría tener el sida.
Este ejercicio le permite experimentar el poder de la interacción per
sona que ayuda - persona que recibe ayuda. Las relaciones de ayuda pue
den diferir en intensidad, en función de cuál sea la situación. Los factores
que determinan su intensidad son las expectativas y sentimientos de inse
guridad y ansiedad de la persona que recibe la ayuda al principio de la se
sión, y las expectativas, emociones, competencias y habilidades de la per-
sona que ayuda. Intente localizarlos cuando haga los ejercicios.
Resumen
En este capítulo, hemos hablado de las condiciones inherentes a la eta-
pa de la relación. Podemos agrupar estas condiciones bajo las categorías de
contacto inicial, duración de la relación de ayuda, solicitudes y formularios,
instalaciones, horario de las sesiones, historiales y otras personas. Hemos
diferenciado entre entrevistas, reuniones iniciales en las que se establece
una conexión y se decide si la relación va a continuar o no, y sesiones, reu-
niones subsiguientes que empiezan con el paso del establecimiento de la es-
tructura o el acuerdo de un contrato y se alargan hasta la finalización de la
etapa de las estrategias.
Hemos comentado los cinco pasos fundamentales de la etapa de
la relación; inicio/entrada, definición del problema, establecimiento de la
estructura/contrato, exploración intensiva de los problemas y estableci-
miento de posibles metas y objetivos, dando ejemplos de casos ilustrati-
ESTABLECIMIENT O DE LA RELACIÓN Y DEFINICIÓ N DF, LOS OBJETIVOS 34 vos. Una idea
ESTABLECIMIENT O
DE
LA RELACIÓN
Y DEFINICIÓ N DF, LOS OBJETIVOS 34
vos. Una idea importante que hay que recordar es que cada uno de
pasos necesita cantidades diferentes de tiempo y contacto. En algun<
sos, se necesitan solamente una o dos reuniones para dar los cuatn
meros pasos, mientras que en otros son necesarias muchas reuniones
de poder hacer una exploración intensiva. La cantidad de tiempo y
tacto que se dedica a las relaciones de ayuda no sólo la determinan
turaleza de la relación y los temas que se tratan en ella, sino tan
el contexto donde se establecen. Algunas instituciones y centros delimi
número de sesiones a las que puede tener acceso cada cliente; otra
más flexibles.
En este capítulo también hemos hablado del tema de la resiste
asumiendo el punto de vista de que el apoyo y la comprensión de la
tencia son más eficaces que la lucha contra ella. La resistencia es una
necesaria del proceso de cambio y crecimiento, y debemos trabajar co:
en lugar de temerla.
La investigación no ha podido demostrar que determinadas estrat
de ayuda sean más eficaces que otras, pero los estudios sí que demue
que el efecto de cualquier relación de ayuda depende tanto de las téc
y estrategias utilizadas como de la calidad de la relación establecida i
cliente y terapeuta. Con estos conocimientos, y con la práctica de los
cicios de este capítulo para dominar la potenciación de las relaciom
ayuda, podemos pasar al siguiente paso de la relación de ayuda: la e
de las estrategias.
Respuestas a los ejercicios
Ejercicio 4.3. Respuestas posibles:
1. d, 2. e, 3. c, 4. a, 5. a, 6. a o
b,8 . doe , 9. cod ,
10. b.
Ejercicio 4.6. El fragmento 2 representa el quinto paso, el estab
miento de metas y objetivos. En este caso hay un límite temporal para 1
lación de ayuda, y las personas que participan en ella deciden utiliz
tiempo disponible para centrarse en las conductas asertivas. El fragm
3 representa el paso de inicio/entrada. El fragmentft 4 representa el pas
estructura/contrato, en el que se comentan las tarifas, la duración ;
compromisos específicos de la relación. El fragmento 5 es una breve m
tra de exploración intensiva; se comentan todos los aspectos y consec
cias de las preocupaciones del cliente.
AYUDAR DE FORMA EFECTIVA C Counseling ) rencias y lecturas complementarias rican Psychiatric Association, Diagnostic
AYUDAR DE FORMA
EFECTIVA
C Counseling )
rencias y lecturas complementarias
rican Psychiatric Association, Diagnostic and statistical manual of mental di-
sorders,, 4" ed., Washington, DC, Author, 1994.
imin, A., The helping interview, V ed., Boston, Houghton Mifflin, 1981.
mer, L., The helping relationship, 3" ed., Englewood Cliffs, NJ, Prentice-Hall,
1983.
f , G., Theory and practice of counseling and psychotherapy, 5 a ed., Pacific Grove,
"A, Brooks/Cole, 1995.
, G., The skilled helper: A problem management approach to helping, 5" ed.,
Pacific Grove, CA, Brooks/Cole, 1994.
A. E., Intentional interviewing and counseling: Facilitating client development
n a multicultural society, 3 a ed., Pacific Grove, CA, Brooks/Cole, 1994.
bee, M. J., «Working with reluctant clients through affirmation techniques»,
Personnel and Guidance journal, n°61 , 1982, págs. 105-109.
, A., «Client resistance in counseling: Its theoretical rationale and taxonomic
dassification», journal of Counseling and Development, n° 67, 1989, págs.
(58-462.
CAPÍTULO 5 TEORÍA DE LA AYUDA Ahora que ya hemos hablado de los pasos que
CAPÍTULO 5
TEORÍA DE LA AYUDA
Ahora que ya hemos hablado de los pasos que se dan en la etapa de la
relación, podemos empezar a estudiar la segunda etapa de las relaciones de
ayuda, la de la aplicación de estrategias. Para facilitarle un marco que le
permita entender cómo aplicar habilidades y estrategias terapéuticas, de-
bemos revisar las principales teorías formales de la ayuda. En este capítulo
revisaremos estas teorías centrándonos en sus principios básicos, en la vi-
sión que tienen de las relaciones de ayuda, en sus estrategias más relevan-
tes y en las implicaciones que tienen para las personas que ofrecen algún ti-
po de ayuda. Al final del capítulo sugerimos algunas lecturas de cada una
de las perspectivas teóricas. Y en los capítulos 6 y 7 exploraremos la apli-
cación de las estrategias de cada una.
Pero antes de empezar a estudiar estas teorías, vamos a explorar los va-
lores y necesidades que constituyen su propia teoría «personal». Es impor-
tante comprender la teoría personal que cada uno de nosotros tiene de la
conducta humana, ya que esta teoría afecta indudablemente a nuestra for-
ma de entender las teorías formales y científicas de la ayuda y determina si
las rechazamos o aceptamos.
Teorías personales de la conducta humana
Ahora podría estar preguntándose por qué debería molestarse en co-
nocer las teorías de la conducta humana cuando lo que intenta hacer es
aprender habilidades prácticas para aplicarlas en el contexto de situaciones
únicas de ayuda. Es posible que se esté formulando esta pregunta porque
no se siente cómodo con estas visiones aparentemente alejadas de la reali-
dad. Además, a muchos de nosotros suele intimidarnos el término teoría,
probablemente porque implica cierta rigidez o porque nos obliga a justifi-
car nuestras posturas.
Sin embargo, permítame señalar que cada uno de nosotros ya posee
una serie de puntos de vista o suposiciones personales que constituyen una
teoría útil sobre la conducta humana. Con el término teoría útil me estoy
refiriendo a las creencias o suposiciones que operan en nuestra vida coti