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Primer Curso Taller:

Taller:

TÉCNICAS
CNICAS DE

INTERVENCION EN

TERAPIA DE
LENGUAJE

“Estudio
De Dislalia”
Dislalia”

Elaborado Por:
MG. MARIA ESTHER BERNABEL VEGA.
VEGA
MG. BERTHA ANGELICA LEON TAZZA.

Organizado Por:

1
INDICE

Pág.

1. Introducción 3

2. Definición 4

3. Clasificación 7

3.1. Dislalia Evolutiva 7

3.2. Dislalia Audiógena 8

3.3. Dislalia Orgánica 10

a. Disartria 11

b. Disglosia 12

3.4. Dislalia Funcional 14

a. Etiología 15

b. Sintomatología 20

c. Tipos de errores 21

4. Pronóstico 25

5. Referencia Bibliográfica 26

6. Anexos 28

6.1. Organizador de información sobre la Dislalia 29

6.2. Causa de los trastornos fonológicos en la infancia 30

6.3. Guía de detección y encuadre de la dislalia 31

1. 2
INTRODUCCIÓN

La pronunciación de los sonidos del lenguaje, al igual que los otros

elementos del habla, es una habilidad que el niño debe adquirir a lo largo de su

desarrollo. El niño comenzará emitiendo los sonidos más simples como el sonido

“m” o “p” y a medida que sus habilidades mejoren comenzará a pronunciar sonidos

más complejos y finos que requieran de más músculos y órganos fonadores.

Con la producción de las primeras palabras, entre los 12 y los 18 meses de

edad, comenzarán los primeros

errores de pronunciación. El niño

dirá “lete” cuando se refiera a

“leche” o “mimir” por “dormir”.

Estos errores son la

consecuencia de la inmadurez de

su lenguaje que tiende a

simplificar los sonidos para que

resulte más sencilla su

pronunciación. A medida que avance en la adquisición de habilidades articulatorias,

los patrones fonatorios se irán automatizando, mejorando su pronunciación y su

fluidez verbal. Cuando este proceso de adquisición de habilidades de

pronunciación del lenguaje no se realiza con normalidad hablamos de Dislalias.

Por tanto, su estudio e intervención resulta importante para el

fortalecimiento del aprendizaje escolar del niño y sin ir muy lejos en su desarrollo y

bienestar psicosocial.

3
2. DEFINICIÓN:

El Trastorno Fonológico o Dislalia consiste en la incapacidad del niño

para pronunciar correctamente los sonidos del habla que son esperables

según su edad y desarrollo. Este trastorno se va a manifestar en errores en la

producción de sonidos como la sustitución de una letra por otra (el niño dice “tasa”

en vez de “casa”) o la omisión de consonantes (“lapi” en vez de “lápiz”).

La dislalia corresponde al trastorno en la articulación de los fonemas, o bien

por ausencia o alteración de algunos sonidos concretos o por la sustitución de

éstos por otros de forma improcedente. Se trata pues de una incapacidad para

pronunciar o formar correctamente ciertos fonemas o grupos de fonemas.

La dislalia puede afectar a cualquier consonante o vocal. Así puede

presentarse el defecto referido a un solo fonema o a varios en número

indeterminado, o afectar tan sólo a la asociación de consonantes, cuando éstas

aparecen unidas en una sola sílaba, omitiendo en este caso una de ellas.

El lenguaje de un niño dislálico, si se encuentra muy afectado al

extenderse a muchos fonemas, puede llegar a hacerse ininteligible, por las

desfiguraciones verbales que emplea continuamente.

Este trastorno de la articulación de fonemas, puede ser motivado por

distintas causas. Teniendo en cuenta de una forma genérica el origen de su

producción, se hará la clasificación de las mismas.

4
Pero en cualquier caso, fuera de la dislalia de evolución que forma parte de

un proceso normal del desarrollo del lenguaje, debe ser tratada lo más

precozmente posible, para así conseguir su rehabilitación.

Hay que tener en cuenta que, al menos refiriéndose a algunos fonemas, no

a todos, lo que en un idioma puede ser considerado como una articulación

defectuosa, para otro no lo es. Pero en estos casos no se trata de dificultad, sino

del contexto social del idioma de cada país, que puede determinar algunas formas

particulares de articulación.

La Dislalia suele provocar problemas de comunicación del niño con su

entorno y suele asociarse con retrasos en el desarrollo del lenguaje. En los casos

más graves influye negativamente en los aprendizajes escolares que suele verse

reflejado en un bajo rendimiento escolar.

Según Pilar Pascual 1define a la dislalia como:

DISLALIA:

 Dificultad o defecto para pronunciar correctamente ciertos fonemas o grupos


de fonemas (letras o silabas).

 Es un trastorno en la articulación o pronunciación de la palabra.

 La dislalia es de carácter funcional es decir que no hay compromiso a nivel


del sistema nervioso Central, por lo tanto se supera con el tratamiento.

1
PASCUAL GARCIA, Pilar(1992 ) La Dislalia: Naturaleza, diagnóstico y rehabilitación. Madrd: CEPE.
5
A. Presentación de la Dislalia:

Por omisión Por sustitución Por agregados

 Puede producirse en  Esto implica  Un sonido puede

cualquier parte de la reemplazar un sonido insertarse en cualquier

palabra. correcto por otro parte de la palabra.

incorrecto.
 Ejemplo:  Ejemplo:

 Ejemplo:
- Pátano por - Gusar por USAR.

PLÁTANO. - Tina por DINA

- Camelo por - Pego por

CARAMELO PERRO.

Fuente: GAMBOA QUINTANA, Mauricia. Ministerio de Educación

6
3. CLASIFICACIÓN DE LAS DISLALIAS

De acuerdo a su causa, según Pilar Pascual García podemos clasificar las

dislalias en:

3.1. DISLALIA EVOLUTIVA.

Se denomina dislalia evolutiva, aquella fase del desarrollo del lenguaje

infantil en donde el niño no es capaz de repetir por imitación las palabras

que escucha y de formar los estereotipos acústico-articulatorios correctos.

A causa de ello, repite las palabras de forma incorrecta desde el punto de

vista fonético. Los síntomas que aparecen son, por tanto, los de la dislalia,

al darse una articulación defectuosa.

Dentro de una evolución normal en la maduración del niño, estas

dificultades se van superando y sólo si persisten más allá de los cuatro o

cinco años, se pueden considerar como patológicas.

Aunque la dislalia evolutiva no precisa un tratamiento directo al formar

parte de un proceso normal, es necesario mantener con el niño un

comportamiento adecuado que ayude a su maduración general para

evitar posteriores problemas, y que no permita una fijación del esquema

defectuoso, que en ese momento es normal para él. Por ello, es

conveniente siempre hablarle de forma clara y adulta, no imitándole en

7
sus defectos, ni tomárselos como una gracia, lo que puede reforzarle la

pronunciación defectuosa e impedir su evolución.

3.2. DISLALIA AUDIÓGENA.

Un elemento fundamental en la elaboración del lenguaje es la percepción

auditiva, siendo necesaria para conseguir una correcta articulación el

poseer una correcta audición. El niño que no oye nada, no hablará nada

espontáneamente, y el niño que oye incorrectamente, hablará con

defectos.

Estas alteraciones de la articulación producidas por una audición

defectuosa, se denominan dislalia audiógena, la "hipoacusia, en mayor

o menor grado impide la adquisición y el desarrollo del lenguaje, dificulta

el aprendizaje de conocimientos escolares, trastorna la afectividad y altera

el comportamiento social”2.

El niño que presenta una dislalia audiógena, motivada por un déficit

auditivo, tendrá especial dificultad para reconocer y reproducir sonidos

que ofrezcan entre sí una semejanza, al faltarle la capacidad de

diferenciación auditiva.

2
PERELLO, J. (1973). “Trastornos del habla. Barcelona”: Científico Médica. Pág. 262

8
En cualquier caso las alteraciones que presente en el habla el niño

hipoacústico, dependerán de la intensidad de la pérdida de oído que

tenga y de la capacidad del niño para compensarla.

Generalmente en estos casos, junto a la dislalia, se presentarán

alteraciones de la voz y del ritmo, que modificará la cadencia normal del

habla. En muchos casos, estos síntomas en la voz y en la dificultad

articulatoria, son las señales de alerta de una sordera, que no es muy

importante y que hasta ese momento de la vida del niño en que se

presentan estas manifestaciones, ha pasado inadvertida.

La causa audiógena de la dislalia se detectará con exactitud con el

examen audiométrico que nos indicará la intensidad de la pérdida. Según

sus resultados se verá si es necesaria la aplicación de una prótesis

auditiva que permita la amplificación del sonido y que en la mayoría de los

casos será útil al niño, tanto para el desarrollo de su lenguaje como para

su vida de relación.

Junto a la ayuda del amplificador el tratamiento irá dirigido,

fundamentalmente, a la discriminación auditiva, al perfeccionamiento de

su lenguaje, corrigiendo los defectos articulatorios que presente y

enseñando las articulaciones ausentes, desarrollando la lectura labial que

le ayude en la compresión del lenguaje y mejorando la voz y el ritmo.

9
El tratamiento de la dislalia funcional también puede ser válido para la

audiógena, en lo que se refiere a la enseñanza y corrección de la

articulación.

3.3. DISLALIA ORGÁNICA.

Se denomina dislalia orgánica a aquellos trastornos de la articulación

que están motivados por alteraciones orgánicas.

Estas alteraciones orgánicas pueden referirse a lesiones del sistema

nervioso que afecten al lenguaje, en cuyo caso se denominan más

propiamente disartrias.

Cuando la alteración afecta a los órganos del habla por anomalías

anatómicas o malformaciones de los mismos, se tiende a llamarlas

disglosias.

Algunos autores engloban dentro de la dislalia orgánica, como un

apartado más, a la dislalia audiógena, ya que está motivada por una

alteración o déficit sensorial y como tal se puede considerar de origen

orgánico.

10
No obstante la hemos tratado en distinto apartado, por considerar que

presenta una mayor semejanza con la dislalia funcional y como ésta, unas

mayores posibilidades de rehabilitación con un tratamiento semejante.

A. Disartria.

Las disartrias pueden ser de origen muy variado dentro del trastorno

neurológico, dándose igualmente desde el nacimiento o como

consecuencia de enfermedad o accidente posterior que desencadena

la lesión cerebral.

Generalmente son graves y sus posibilidades de rehabilitación están

en relación con la severidad de la lesión producida.

Las alteraciones neurológicas de la fonación, tienen interés

logopédico cuando constituyen "situaciones secuela", es decir, una

vez que ha desaparecido la acción del morbo etiopatogénico que

causó la enfermedad neurológica. Son pues, las "situaciones secuela"

de la neuropatología las que constituyen el campo de la acción de la

clínica y la terapéutica foniátrica. 3

3
PERELLO, J. (1973). “Trastornos del habla. Barcelona”: Científico Médica. Pág. 3

11
B. Disglosia.

Las anomalías anatómicas y malformaciones de los órganos del

lenguaje son siempre causa de defectos de pronunciación, que se

denominan disglosias. Aunque hay autores, como M. Seeman, que

las llaman dislalias mecánicas.

Sus causas están en malformaciones congénitas en su mayor parte,

pero también pueden ser ocasionadas por parálisis periféricas,

traumatismos, trastornos del crecimiento, etc. Estas alteraciones

pueden estar localizadas en los labios, lengua, paladar óseo o blando,

dientes, maxilares o fosas nasales, pero en cualquier caso impedirán

al niño una articulación correcta de algunos fonemas.

Atendiendo al órgano afectado se clasificarán en disglosias labiales,

linguales, palatinas, dentales, mandibulares y nasales o rinolalia. "De

las malformaciones anatómicas, las más comunes son las del labio

leporino, acompañado o no de fisura del paladar. En estos casos

corresponde a la cirugía plástica la reparación del defecto en la

medida de lo posible y luego la ejercitación foniátrica corregirá

funcionalmente los fonemas incorrectos". 4

4
BERNALDO DE QUIROS, J.( 1969). “Los grandes problemas del lenguaje infantil”. Buenos Aires: Centro
Médico de investigaciones Foniátricas y Audiológicas. Pág. 368.
12
Labiales  Labio leporino.- Malformación congénita caracterizado por una fisura más o menos amplia del
labio superior.
La lesión reside en
el labio.
 Parálisis facial: A causa de las infecciones virales o inflamaciones a temprana edad, puede
afectar a un lado de la cara o ambos lado. En estos casos se recurre a la electroterapia y
masaje de labios y con la ayuda de guía lenguas ir desplazando los labios a su posición
correcta.

Dentales  Diastemias: Son los amplios espacios libres interdentarios por estos espacios escapa el aire
dando lugar a una articulación defectuosa. En estos casos el tratamiento es odontológico.
La articulación de la
palabra puede
afectarse  Maloclusión: Aquí sucede que el plano horizontal de cierre de las arcadas dentarias está
significativamente alterado por la excesiva longitud de algunas piezas dentarias, imposibilitando el cierre total de la
por alteraciones de
la colocación, forma boca.
o presencia de las
piezas dentarias.

Maxilofaciales  Atresia mandibular: La mandíbula inferior queda detenida en su desarrollo y la barbilla


empequeñecida o hundida.
Originados por la
mala colocación de
uno o ambos  Progenie: La mandíbula inferior es prominente la relación entre los maxilares superior e inferior
CLASIFICACION DE LAS DISGLOSIAS

maxilares. no existe y se pierde la articulación entre los dientes.

Lenguales  Anquiloglosia: La punta de la lengua muy corta. El frenillo parece llegar a la punta de la
lengua. Solo cuando este fenómeno comprometa la articulación apical de la R (rotacismo) bebe
La lengua como
órgano del sistema ser tratado quirúrgicamente, una vez seccionado el frenillo se procede a los ejercicios
fonoarticulatorio por
su rapidez y reeducativos.
exactitud de
movimientos. La  Macroglosia: consiste en el aumento de tamaño de la lengua. En el niño Down se debe exigir
lesión de este
órgano produce una que mantenga la lengua dentro de la boca y así evite proyectarla.
inmediata alteración
del habla.

Palatinas  Fisura Palatina: Malformación congénita por la cual las dos mitades derecha e izquierda del
paladar no se unen en la línea media creando una comunicación patológica entre la cavidad
Son trastornos que
conllevan la bucal y las fosas nasales.
alteración del timbre
vocal y a veces  Paladar corto: El paladar óseo y el velo del son cortos e insuficientes, el paciente tiene gran
alteraciones de
algunos fenómenos. escape de aire nasal durante el habla, silbido nasal a pesar de la falta del cierre nasofaringeo,
algunos de ellos respiran por la boca. El tratamiento es quirúrgico.

 Paladar Ojival (Insuficiente respiración nasal): La estrecha forma de la arcada dental y la


altura de la bóveda, favorece la aparición de dislalias. Velo largo, facilitará la rinolalia cerrada
y sobre todo ronquidos durante el sueño.

Nasales  Hiporrinofonia.- Se produce al adherirse total o parcialmente el paladar blando a la pared


posterior de la faringe. Aparece un taponamiento de todos los sonidos nasales con mayor
afectación en los fonemas M, N, Ñ. Está indicado lo quirúrgico si la alteración es grave. Las
causas frecuentes de las disglosias nasales son: hipertrofia de cornetes, vegetaciones
adenoideas, pólipos nasales, tumores, resfriado agudo, rinopatía alérgica etc.

El tratamiento es casi siempre quirúrgico eliminando si es posible la causa responsable de la


obstrucción. La corrección ortofónica consiste en alargar exageradamente la nasalización de
ciertos fonemas para después unir estos a vocales.

13
3.4. DISLALIA FUNCIONAL.

La dislalia funcional es un defecto en el desarrollo de la articulación del

lenguaje, por una función anómala de los órganos periféricos en la que se

dan las anomalías anteriormente descritas al tratar del concepto general

de la dislalia, sin que existan trastornos o modificaciones orgánicas en el

sujeto, sino tan sólo una incapacidad funcional.

La dislalia funcional puede darse en cualquier fonema, pero lo más

frecuente es la sustitución, omisión o deformación de la /r/, /k/, /!/, /s/, /z/ y

/ch/.

El niño dislálico, en unos casos, sabe que articula mal y él quisiera

corregirse y trata de imitarnos, pero sus órganos no obedecen con la

facilidad que él desea, y no encuentran el movimiento concreto que debe

ser realizado para pronunciar un sonido correctamente.

El fonema es el resultado final de la acción de la respiración, de la

fonación y de la articulación. Pero en estos casos existe una incapacidad


14
o dificultad funcional en cualquiera de estos aspectos que impide la

perfecta articulación.

En otras ocasiones, aunque la dificultad sea la misma, el niño no percibe

su defecto por la fijación que tiene del mismo, no pudiendo él distinguir las

articulaciones que emite bien y las que emite mal.

Para la denominación de los distintos errores que se dan en la dislalia, se

utiliza una terminología derivada del nombre griego del fonema afectado,

con la terminación "tismo" o "cismo". Así la articulación defectuosa de

la /s/ se denomina sigmatismo, la de la /d/ deltacismo, etc. Cuando un

fonema es sustituido por otro se antepone "para", como el

pararrotacismo.

El resultado de la experiencia, así como los resultados estadísticos

existentes, demuestran que se da una mayor incidencia de dislalias en el

sexo masculino que en el femenino.

A. Etiología de la dislalia funcional

La etiología de la dislalia funcional es muy variada, pudiendo existir

una serie de causas que determinan unos mismos efectos de

articulación defectuosa. En muchos casos no es una sola la causa

determinante, sino que estas anormalidades funcionales se deben,

15
por lo general, a una combinación de factores que están todos ellos

incidiendo sobre el niño.

Es importante conocer en el estudio de cada caso cuáles son estas

posibles causas, para aplicar el tratamiento adecuado atendiendo a

aquel factor que está impidiendo el desarrollo y normal evolución del

lenguaje del niño.

En cualquier caso la dislalia funcional nunca es producida por una

lesión del sistema nervioso central, la cual ocasionaría otra serie de

trastornos, sino que, en general, estará motivada por una inmadurez

del sujeto que impide un funcionamiento adecuado de los órganos

que intervienen en la articulación del lenguaje.

Vamos a presentar una serie de causas que pueden ser determi-

nantes de la dislalia funcional, siguiendo el orden con que aparecen

de mayor a menor frecuencia. Hay que tener en cuenta, como ya

queda dicho, que en muchos casos habrá una interrelación de estos

factores actuando sobre el sujeto.

16
Etiología
Descripción
D. F.

El desenvolvimiento del lenguaje está estrechamente ligado al desenvolvimiento de


las funciones del movimiento, es decir de la motricidad fina que entra en juego
directamente en la articulación del lenguaje. Existe, por tanto, una relación directa
entre el grado de retraso motor y el grado de retraso del lenguaje en los defectos de
ESCASA HABILIDAD MOTORA

pronunciación. Por ello estos defectos irán desapareciendo al mismo tiempo que se
va desarrollando la motricidad fina, pues el niño irá adquiriendo la agilidad y
coordinación de movimientos que precisa para hablar correctamente.

De aquí la necesidad de enfocar el tratamiento, no sólo en orden a enseñar a


articular, sino a desarrollar todo el aspecto psicomotor del sujeto, educando todos los
movimientos, aunque no sean inmediatamente; utilizados en la articulación de la
palabra y organizando su esquema corporal.

Esta causa es la que se encuentra más frecuente en los casos de dislalias


funcionales, pues, aunque se den asociados otros factores que facilitan la generación
del trastorno, la mayoría de estos niños tienen torpeza en los movimientos de los
órganos del aparato fonador y una falta de coordinación motriz general, aunque ésta
sólo se manifieste en los movimientos de destreza final.
DIFICULTADES EN LA PERCEPCIÓN DEL ESPACIO Y

En muchos casos el trastorno de la articulación está asociado a trastornos de la


percepción y a la organización espacio-temporal, siendo difícil llegar a un desarrollo
del lenguaje sin una evolución correcta de la percepción.

El lenguaje comienza a surgir en el niño por imitación de movimientos y sonidos. Es


muy difícil que puedan darse los primeros si el niño no es capaz de percibirlos tal
como son, si no tiene interior-rizadas las nociones del espacio y el tiempo.
EL TIEMPO

En ocasiones el niño ve un movimiento, pero no lo percibe tal y como es y no es


capaz de diferenciar una articulación de otra, porque él las percibe de forma
semejante sin lograr captar los matices que las distinguen por falta de desarrollo de
la capacidad perceptiva.

El desarrollo de la percepción tiene un interés extraordinario para la necesaria


evolución del lenguaje, encontrándose muchos niños dislálicos con dificultades en
este aspecto.

17
Algunos niños tienen dificultades en cuanto a la discriminación acústica de los

FALTA DE COMPRESIÓN O DISCRIMINACIÓN


fonemas por capacidad insuficiente de diferenciación de unos a otros. El niño no
podrá imitar los sonidos diferentes, porque no es capaz de discriminarlos como tales.

En estos casos falta capacidad para discernir los intervalos entre dos sonidos, las
diferencias de intensidad y las duraciones, como igualmente el sentido rítmico es
AUDITIVA

muy imperfecto.

Cuando estas causas aparecen pueden generar una dislalia producida, no porque el
niño no oiga, sino por una falta de compresión auditiva, creando un fallo en la exacta
imitación de los fonemas oídos. El niño oye bien, pero analiza o integra mal los fo-
nemas correctos que oye.

La educación auditiva y rítmica será, por tanto, un medio para lograr hablar con
perfección.

Los factores psicológicos juegan un papel muy importante como generadores de


trastornos de lenguaje, encontrándose, en muchos casos, asociados a cualquiera de
las otras causas descritas.

Cualquier trastorno de tipo afectivo puede incidir sobre el lenguaje del niño haciendo
FACTORES PSICOLÓGICOS

que quede fijado en etapas anteriores, impidiendo una normal evolución en su


desarrollo.

Una falta de cariño, una inadaptación familiar, un problema de celos ante la venida
de un hermano pequeño, la actitud ansiosa de los padres, la existencia de un
rechazo hacia el niño, experiencias traumatizantes por ambiente familiar desunido,
por falta de alguno de los padres o por un accidente, pueden provocar un trastorno
en el desarrollo de la personalidad del niño que se refleje en la expresión de su
lenguaje, ya que existe una interacción continuada entre el lenguaje y el desarrollo
de la personalidad.

Así, toda perturbación psicoafectiva de la primera infancia retarda y perturba la


normal evolución del lenguaje. En estos casos falta la necesidad emocional de
comunicarse, que es un elemento básico para el desarrollo del habla en el niño.

18
El ambiente es un factor de gran importancia en la evolución del niño, que junto con
los elementos o capacidades personales, irán determinando su desarrollo y madu-
ración. Así muchos de los factores psicológicos, anteriormente descritos que retardan
o retienen esta evolución de la personalidad; con todo lo que esto conlleva, está
ocasionado por factores ambientales poco favorecedores.

En primer lugar se puede citar la carencia de ambiente familiar. Esta es la situación


de aquellos niños que viven en instituciones en las cuales, aunque traten de ser
estimuladoras de su desarrollo, les falta la cercanía de los padres y el ambiente
afectivo normal que precisan para su maduración en todos los órdenes y esto se
refleja en muchos casos en su expresión hablada.

Otro aspecto importante es el nivel cultural del ambiente en que se desenvuelve el


niño. Esto se hace notar de forma muy acusada en el vocabulario empleado y en la
FACTORES AMBIENTALES

fluidez de expresión, pero igualmente en el modo de articulación, ya que ésta, en


muchas ocasiones, también es defectuosa en el medio en que se mueve.

Un problema que en algunos casos se presenta es el del bilingüismo existente en el


ambiente en que se desenvuelve el niño, que puede crear desorientaciones en la
etapa de fijación de su lenguaje, aunque no sea éste uno de los aspectos-más
influyentes en la determinación de su trastorno.

Estos factores son más bien de tipo social, pero pueden darse otros entornos
ambientales de carácter más patologógico que influyen negativamente en el
desarrollo psicoafectivo del niño, y por tanto en la normal evolución de su lenguaje.

Entre otros factores se puede citar la superprotección materna que impide la debida
maduración del niño, que queda detenido psicológicamente en etapas que debería
haber superado.

En otras ocasiones será el rechazo, manifestado de una u otra forma, pero percibido
por el niño, o la inadaptación familiar, por causas de desunión o desequilibrio de los
miembros de la familia, la que actúa de forma traumatizante sobre el pequeño, que
no encuentra el medio psicológico adecuado para su desarrollo armónico.

19
En algunas ocasiones puede darse un factor hereditario que predisponga, al menos,

HEREDITARIOS
a un trastorno articulatorio, aunque estos casos son menos frecuentes que los
FACTORES anteriormente citados.

El factor hereditario, cuando existe, se puede ver reforzado por la imitación de los
errores que cometan al hablar los familiares, si es que estas deformaciones
articulatorias persisten en ellos.
DEFICIENCIA INTELECTUAL

Una manifestación muy frecuente en la deficiencia intelectual es la alteración del


lenguaje con dificultades para su articulación.

En estos casos no se puede hablar tan sólo de dislalia funcional, sino que son
problemas más complejos, donde aparece la dislalia como un síntoma más, y como
tal, puede ser igualmente tratada, aunque en estos casos las posibilidades de
reeducación estén más limitadas y condicionadas a la capacidad intelectual del
sujeto.

Fuente tomada: De Pascual Garcia, Pilar.La dislalia: “Naturaleza, diagnóstico y rehabilitación”.(1992)

B. Sintomatología de la dislalia funcional.

Los síntomas que aparecen en la dislalia funcional, son la omisión,

sustitución o deformación de los fonemas, como ya se ha descrito. La

expresión es, en general, fluida, aunque a veces por su forma se

puede hacer ininteligible si aparecen afectados muchos fonemas.

Los niños que padecen este trastorno aparecen con frecuencia

distraídos, desinteresados, tímidos o agresivos y con escaso rendi-

miento escolar.

20
En muchas ocasiones el niño cree que habla bien, sin darse cuenta

de sus propios errores, y en otras, aunque sea consciente de ellos, es

incapaz por sí solo de superarlos, creando a veces este hecho

situaciones traumatizantes que dificultan más su rehabilitación.

C. Tipos de errores en la Dislalia Funcional.

En rubros anteriores se ha tratado de definir el concepto de dislalia

como expresión de un trastorno concreto del lenguaje en su aspecto

articulatorio, que, referido a la dislalia funcional, está relacionado

con el empleo de los órganos de la fonación, no con su estructura, ya

que no existe ningún defecto físico que los motive.

No obstante, el niño presenta una dificultad para la articulación

correcta y esta dificultad la expresa con distintos tipos de errores. A

veces son tantas las alteraciones, que resulta difícil comprender lo

que quiere expresar. En otras ocasiones su articulación defectuosa no

21
impide comprender el contenido de su lenguaje, pero en todo caso ha

de ser objeto de tratamiento.

Algunos niños sólo cometen un tipo de errores, pero en otros se dan

varios asociados, ya que ante distintas dificultades que se les

presentan reaccionan de forma diferente.

 Sustitución: Se denomina sustitución al error de articulación en

que un sonido es reemplazado por otro. El niño se siente incapaz

de pronunciar una articulación concreta y en su lugar emite otra

que le resulta más fácil y asequible.

También se puede dar el error de la sustitución por la dificultad en

la percepción o en la discriminación auditiva y en este caso el niño

percibe el fonema, no de forma correcta, sino tal como él lo emite.

La sustitución puede darse al principio, en medio o al final de la

palabra.

Así frecuentemente el fonema /r/ es sustituido por /d/ o por /g/,

diciendo "quiedo" y "pego" por "quiero y "perro". El sonido /s/

es sustituido por el /z/, diciendo "caza" por "casa", y el fonema

/k/ es reemplazado por el /t/, expresando "tama" por "cama".

22
La sustitución es el error que con mayor frecuencia se presenta en

las dislalias funcionales y ofrece una mayor dificultad para su

corrección, ya que una vez superada la articulación, cuando el niño

es capaz de emitir correctamente el fonema que tenía ausente,

tiene que superar una segunda fase, generalmente más larga, en

la que tiene que integrarlo en su lenguaje espontáneo. Y aquí está

la dificultad, ya que tenía fijada cada palabra con la articulación

defectuosa. En estos casos convendrá empezar por enseñarle

palabras nuevas con este fonema, en las que le será más fácil

automatizarlo, para pasar después a la generalización.

 Omisión: Otra forma que tiene el niño de salvar su dificultad

articulatoria es omitiendo el fonema que no sabe pronunciar, sin ser

sustituido por ningún otro, pudiéndose dar la omisión en cualquier

lugar de la palabra.

A veces omite tan sólo la consonante que no sabe pronunciar, y así

dirá "apato" por "zapato", o "caetera" por "carretera", pero

también suele omitir la sílaba completa que contiene dicha

consonante, resultando "camelo" por "caramelo", "lida" por

"salida".

Cuando se trata de sílabas dobles en las que hay que articular dos

consonantes seguidas y existe dificultad para la medial, en estos

23
casos lo más general es omitirla, diciendo "paza" por "plaza",

"bazo" por "brazo", "futa" por "fruta", etc.

 Inserción: A veces la forma de afrontar un sonido que le resulta

dificultoso al niño es intercalando junto a él otro sonido que no

corresponde a esa palabras y, sin conseguir con ello salvar la

dificultad, se convierte en un vicio de dicción.

En lugar de "ratón" dirán "aratón", o en lugar de "plato" dirán

"palato”. Este tipo de error es el que se suele presentar con

menos frecuencia.

 Distorsión: Se entiende por sonido distorsionado aquel que se da

de forma incorrecta o deformada, pero que tampoco es sustituido

por otro fonema concreto, sino que su articulación se hace de

forma aproximada a la correcta, pero sin llegar a serlo.

Generalmente es debido a una imperfecta posición de los órganos

de la articulación, a la forma de salida del aire, a la vibración o no

vibración de las cuerdas vocales, etc.

La distorsión, junto con la sustitución, son los dos errores que con

mayor frecuencia aparecen en las dislalias funcionales.

24
4. PRONOSTICO

Siguiendo la orientación de MARTI BARBER Y OTROS que plantea en su libro

sobre Prevención de las Dislalias, refiere en relación al pronóstico de estos

niños que presentan dislalias:

“Con una inteligencia suficiente, buena audición, edad correspondiente y

tiempo de varios meses, es siempre posible la recuperación completa. Las

recaídas raras veces se producen”.

Hay una opinión extendida de que las dislalias funcionales desaparecen

espontáneamente. Esto no es así. A partir de cierta edad, alrededor de 7 años,

el defecto se afianza y el niño por si mismo no puede corregirse”.

“Si el enfermo conoce su defecto y

no le molesta, es un mal caso para

reeducar, sin embargo, si el

enfermo es consciente del defecto

y sufre por ello, su reeducación

será positiva”5.

5
MARTI BARBER, R; MARTI MARTI, Mª T.y OTROS ( 1998 ) “Prevención de las Dislalias”.España:MARFIL.,
25
5. REFERENCIA BIBLIOGRAFÍA.

 BERNALDO DE QUIROS, J.( 1969). “Los grandes problemas del lenguaje

infantil”. Buenos Aires: Centro Médico de investigaciones Foniátricas y

Audiológicas. Pág. 368.

• BUSTO MARCOS, M.C. (1998): Manual de logopedia escolar. Madrid: CEPE.

• BUSTOS, I. (1984): Discriminación auditiva y logopedia. Madrid: CEPE.

 GAMBOA QUINTANA, Mauricia. “Dislalias”. Perú: Ministerio de Educación

• PASCUAL GARCIA, Pilar (1992) La Dislalia: Naturaleza, diagnóstico y

rehabilitación. Madrid: CEPE.

• PASCUAL GARCÍA, PILAR. Tratamiento de los defectos de articulación en el

lenguaje del niño. Cispraxis S.A.

 MARTI BARBER, R; MARTI MARTI, Mª T.y OTROS (1998) “Prevención de las

Dislalias”.España: MARFIL.

• PEÑA CASANOVA, J. (1990): Manual de logopedia. Barcelona: Masson.

 PERELLO, J. (1973). “Trastornos del habla. Barcelona”: Científico Médica. Pág.

262.

 PUYUELO, M. Y OTROS (1997, 2001). Casos clínicos en logopedia 1. Barcelona: Masson.

26
 En línea:

Dislalia funcional. www.espaciologopedico.com/articulos2.php?Id_articulo=39-23k

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ANEXOS

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ANEXO N°1

ORGANIZADOR DE INFORMACIÓN SOBRE LA DISLALIA

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ANEXO N°2

Causa de los Trastornos Fonológicos en la infancia

Existen varias causas en los trastornos relacionados con la producción de los sonidos del
habla. La distinción de cuál es la causa del trastorno es fundamental para una posterior intervención
especializada, ya que ésta va a variar según el problema sea orgánico o de aprendizaje. Las
posibles causas de los trastornos fonológicos son:

 Retraso fonológico: En este caso se entiende que los problemas con la producción del habla
vienen derivados de un retraso el desarrollo del habla de modo que el niño mantiene las
simplificaciones de los sonidos porque no ha aprendido la
producción de sonidos más complejos de su lengua. En este
caso, la capacidad articulatoria no está afectada, es decir, el
funcionamiento neuromuscular y los órganos fonadores no
están alterados.

 Trastornos fonéticos o dislalia: La alteración en las dislalias


viene causada porque el niño no ha adquirido de forma
correcta los patrones de movimiento que son necesarios para
la producción de algunos sonidos del habla. Es decir, el niño
con este problema no mueve de forma correcta los músculos
que se encargan del habla y por ello comete omisiones, sustituciones y distorsiones de algunos
sonidos de la lengua.

 Alteraciones físicas: En ocasiones, malformaciones físicas en los órganos que intervienen en


el habla pueden ser la causa de las dificultades para pronunciar sonidos. Las lesiones en el
sistema nervioso pueden ocasionar alteraciones en el movimiento y en la coordinación de los
músculos implicados en el habla, lo que se denomina Disartria. Otras alteraciones como la
mala oclusión dental, el frenillo lingual o malformaciones en el labio podrían ocasionar
Disglosia. Si la causa del trastorno viene por malformaciones físicas se requerirá un
procedimiento médico para que el niño no tenga dificultades en el desarrollo de las
capacidades del habla.

En el caso de los retrasos fonológicos y las dislalias es probable que las dificultades con el
habla mejoren con el paso del tiempo, sin embargo, la mayor parte de las veces será necesaria una
intervención educativa especializada para conseguir la adquisición de las habilidades para producir
los sonidos del habla de forma completa.

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ANEXO N°3

Guía de detección y encuadre de la Dislalia.

Sintomatología  Trastorno en la articulación de algún o algunos fonemas, bien por ausencia o alteración de algunos
Esencial sonidos concretos del habla o por la sustitución de estos por otros, de forma improcedente, en
personas que no muestran patologías comprometidas con el sistema nervioso central, ni en los
órganos fono-articulatorios a nivel anatómico.

 A veces un error de base motora da lugar a una retroalimentación auditiva en la propia persona que
puede terminar condicionando una discriminación poco precisa y en algunos casos dislalias.
Frecuentemente aparecen asociados a retrasos madurativos con imprecisión o incoordinación en la
motricidad fina de los órganos periféricos que intervienen en el habla.
Sintomatología
 Puede haber dificultades en la percepción y organización espacio temporal y dificultades en la
Asociada
discriminación acústica de los fonemas por insuficiente diferenciación de unos con otros (Sin que
sea evidente, ni esté diagnosticada una hipoacusia).

 Los niños que padecen este trastorno pueden aparecer con frecuencia: distraídos, desinteresados,
tímidos o agresivos y con escaso rendimiento escolar.

 A veces situaciones que producen trastornos de tipo afectivo (Falta de cariño, actitudes ansiosas en
los padres, ambientes familiares desestructurados, traumas infantiles) pueden incidir sobre el
lenguaje del niño haciendo que quede fijado en etapas anteriores a su edad, afectando al habla,
haciéndola más infantil y con frecuencia con dislalias. Otras veces la atención inadecuada que
Factores prestan los padres a los errores dislálicos contribuye a que estos se mantengan.
Predisponentes
 Se relaciona más frecuentemente con bajos niveles culturales, situaciones de bilingüismo y
sobreprotección familiar.

 Se relacionan también con una mayor incidencia de antecedentes familiares con dislalias, sea
como consecuencia de una predisposición hereditaria, sea por la imitación de modelos paternos o
familiares alterados en la producción de algunos fonemas determinados.

 En las dislalias audiógenas (de los sordos o hipoacusicos), en las disartria y en las disglosias se
producen dificultades en la articulación de los fonemas pero en ellas existe malformación de los
órganos periféricos del habla o parálisis periféricas, hipoacusias graves o trastornos del sistema
nerviosos central.
Características
 La expresión es fluida (No existen bloqueos ni repeticiones) y estructura bien las frases y no existe
Diferenciales
una incoordinación e imprecisión motriz general y torpeza en la movilidad de los órganos fono-
articulatorios muy afectada y clara.

 No existe evidencia, ni diagnóstico de deficiencia mental.

 No está aprendiendo nuestro habla por ser emigrante de un país con distinto idioma.

 Su dislalia no es característica común de todas las personas de su zona.

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