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CÓMO INTEPRETAR LAS ESCALAS DEL MMPI-2 UCR (PASO A PASO)

Realizado por Carlos Arguedas Rodríguez

¿Qué mide el test?: Psicopatología de la personalidad.

Rango de edad: 18 años en adelante. En caso de utilizarse con adolescente hay que tener cuidado.

Cuando la calificación es por medio de computadora, los valores son:

1 punto para las respuestas verdaderas

2 puntos para las respuestas falsas

0 punto cuando no contesta.

I. Construcción del código:

Se colocan los puntajes de las Escalas de mayor a menor puntuación. La utilidad del código está en la posibilidad de hacer grupos de Escalas clínicas y subclínicas. Ver documento “Reglas para la interpretación”.

Criterios y símbolos para codificar el perfil del MMPI-2

Rango T

>119

Símbolo

**** (o!!)

110-119

*** (0!)

100-109

**

90-99

*

80-89

70-79

´

65-69

+

60-64

-

50-59

/

40-49

:

30-39

#

<30

Se colocaría a la derecha de #

Ejemplo: Si al calificar obtenemos el siguiente puntaje, el mismo lo podemos transformar en el código que vemos abajo.

Escala

L

F

K

Hs

D

Hy

Pd

Mf

Pa

Pt

Sc

Ma

Si

Escala

     

1

2

3

4

5

6

7

8

9

0

Puntuac

57

75

43

69

88

75

94

52

81

75

79

59

65

Código: 4*268 37`10+95 F`L/K

Este código significa lo siguiente:

4* = Que la escala Pd (4) registran puntajes ubicados en el rango de 90 a 96.

26= Que las escalas D y Pa registran puntajes ubicados en el rango de 80 a 89.

8 37`= Que las escalas Sc, Hy y Pt registran puntajes ubicados en el rango de 70 a 79, pero que Hy y Pt los puntajes tienen el mismo puntaje o un punto menor Pt de Hy.

La importancia estriba en hacer subgrupos de Escalas clínicas y Subclínicas al momento de la interpretación, siempre que el puntaje entre las escalas 8, 3, 7 tengan una diferencia de cinco unidades.

II: Puntuaciones Interrogantes (?)

 

Tabla Puntuación ? (Interrogante)

 

Implicaciones de las interrogantes

Puntuación directa

Utilidad del perfil

Origen de la elevación

Hipótesis interpretativas

PD30

Probablemente inválido

Serios

problemas

Depresión

de

lectura

o

 

dislexia

Estado obsesivo

 

Retardo

 

psicomotor

Confusión

Desafío

Indecisión

PD 11-29

Validez cuestionable

Problemas

leves

Falta

de

de lectura

 

familiaridad

con

el

Ausencia

de

idioma

experiencia

Ideación paranoide

Supercauteloso

o

 

legalista

PD 2-10

Probablemente válido

Interpretación

 

(probar el contenido por omisiones selectivas)

idiosincrásica

PD 0-1

Válido

de validez o clínicas, o si más bien ocurren después de este punto y afectan a las puntuaciones de contenidos o suplementarias; d) el porcentaje de ítems contestados en cada escala.

En la entrevista posterior a la aplicación debe preguntarse directamente al paciente el motivo de tales omisiones.

Los factores que inducen a dejar sin contestar algún ítem o a dar dobles marcas pueden ser:

Mala comprensión de las instrucciones

Deficiencias intelectuales de tipo general

Problemas de comprensión de lectura

Ambigüedad o confusión semántica

Consideración ofensiva de un contenido, suspicacia o resistencia.

III. ESCALA L (Mentira)

 

Escala L (Mentira)

 
 

Implicaciones de las puntuaciones

 
 

Puntuaciones T

Utilidad del perfil

Origen de la elevación

Hipótesis interpretativa

T80

Probablemente

Fingir

un

buen

Prueba

de

invalidado

ajuste

resistencia

e

ingenuidad.

T

70-79

Validez cuestionable

Respuestas

al

Estado

de

 

azar

confusión

Rechazo de faltas

Estilo represivo

Falta

de

comprensión

T

60-69

Probablemente válido

Cuadro defensivo

Superconvencional y conformista.

 

Moralista

Rígidamente

virtuoso

T

50-59

válido

Típica aproximación a los tests.

Puntuaciones dentro de la media

Conforme

con

su

 

propia imagen

T

< 50

Posible actitud de “mala imagen”

Cuadro de “buscar conseguir algo más”

Auto-confiado

e

 

independiente

 

Crítico, sarcástico.

Todas

las

respuestas

son

“Verdadero”

1. Es una de las escalas de manipulación de la imagen.

2. Puntajes altos no implica necesariamente que el sujeto mienta intencionalmente, sino que niegan pequeños y comunes defectos de carácter y disciplina extendidos en la cultura occidental. Contrariamente son personas que no niegan esos defectos, como personas pertenecientes al clero, o los pacientes que interpretan el contexto de la evaluación como si en él fuera objeto de revisión y de amenaza de su situación e incluso sus valores morales.

3. Algunas personas no sólo niegan los pequeños defectos sino sus síntomas, el malestar, las dificultades interpersonales, los rasgos y actitudes negativas (puntuaciones altas).

4. Ambos grupos tienden a rebajar puntuaciones en las escalas clínicas (más el primero que el segundo)

5. L es la escala más débil y la más fácil de manipular.

6. Personas brillantes, bien formadas y cultas suelen obtener puntuaciones bajas. L está influida por la formación, la inteligencia y la educación en general.

IV. ESCALA F (Incoherencia)

 

Escala F (Incoherencia)

 
 

Implicaciones de las puntuaciones

 
 

Puntuaciones T

Utilidad del perfil

Origen de la elevación

Hipótesis interpretativa

T> 100

Perfil invalidado

Respuestas

 

al

Actitud

no

azar

cooperativa

Errores

 

de

Fingir mala imagen de sí mismo.

corrección

 

Grave dislexia

 

Paciente

   

psiquiátrico

que

Contestar

como “Verdadero”

a

todo

puede

desorientado,

estar

 

confuso,

con

un

comportamiento

claramente

psicótico.

T

80-100

Perfil invalidado

Fingir

enfermedad

Reafirmación

 
 

Si

válido,

considerar

Procesos

 

Deseabilidad social

serios

problemas

psicóticos

Estado confusional

psicopatológicos

Responder “Falso”

a

todas

las

 

respuestas

 

Exageración

de

problemas.

 

T

65-79

Probablemente válido

Fingir

enfermedad

Psicótico

 

Procesos

 

Neurótico severo

psicóticos

Problemas

de

     

sociabilidad

Propenso a cambiar

de

humor,

desasosegado,

inquieto,

insatisfecho

Cambiante,

impredecible.

T

60-64

Probablemente Válido

en

Problemas

un

 

área

particular

(trabajo,

salud,

sexo, etc.)

T

50-59

Registro aceptable

Puntuaciones dentro de la media

Buen

 

funcionamiento

 

Típicas respuestas

T

< 50

Registro aceptable

Conformidad

Convencionalidad

 

Posible

falsa

Sinceridad

imagen

Conformidad social.

Evalúa la tendencia del paciente a mantener actitudes y conductas muy inusuales en función de una gran psicopatología, a desear presentar una imagen desfavorable de sí mismo, o a tener dificultades para completar el cuestionario.

Respuestas al azar y puntuaciones altas.

1. Un individuo que conteste al test con el esmero y comprensión habituales, es improbable que obtenga una puntuación directa superior a 5 ó 6 puntos, o una puntuación T mayor a

55.

2. Algunos sujetos pueden obtener una puntuación algo superior debido a que describen

enfrentándose (por ejemplo, una pérdida del trabajo, divorcio)

3. Puntuaciones bajas. Puntuaciones T inferiores son infrecuentes en poblaciones clínicas, pero se dan a menudo en contextos forenses y civiles (manipulación intencionada de los evaluados). Por lo general, las puntuaciones bajas indican convencionalismo (pero no mucho, cuando van acompañadas por elevaciones en las escalas L y K. Sí F es baja, pero L, K o las dos son elevadas, ello indica ordinariamente un esfuerzo por negar el estrés, la alineación y la anormalidad. En personas normales este patrón refleja una actitud extraordinariamente convencional y la minimización o negación de los problemas.

sentimientos

o

reacciones

inusuales

en

circunstancias

especiales

a

las

que

están

V. ESCALA K (corrección)

 

Escala K (Corrección)

 

(Implicaciones de las puntuaciones)

Puntuaciones

Utilidad del perfil

Origen de la elevación

Hipótesis interpretativa

 

T

T> 70

Probablemente

Fingir buena imagen

Implicación

 

invalidado

 

emocional

acusada

Marcada defensividad

inhibición, timidez

Contestar

a

todo

como

Desconfianza

“falso”

Ausencia

de

 

comprensión

T

60-70

Validez cuestionada

Defensividad moderada

Clínicamente

 

defensivo.

Todo lo

Negación del problema

niega.

Intolerante

Sin capacidad para la intuición.

T

50-59

Perfil válido

Autoevaluación equilibrada

Muy ajustado

 

Independiente

Entusiasta

 

Intereses amplios

T

< 50

Perfil invalidado

Fingir “hacerse el enfermo”

Confuso

 

Exageración de sus propios desajustes

Autocrítico

Conformista

Contestar

a

todo

como

 

“Falso”

Introvertido

Cínico, suspicaz

T

35-45

Perfil invalidado

Recursos limitados para afrontar el estrés y la

Sugiere

 

infravaloración,

muy

exigencia diaria o cosas.

ambas

autocrítico,

pesimista,

insatisfecho,

irritable,

 

inestable,

pensamiento

perturbado.

 

Es el más complejo de los indicadores de validez. El contenido de los ítems cubre un rango de características que muchos individuos prefieren negar acerca de sí mismos y de sus familias. Pero muchos otros sujetos encuentran esos mismos atributos inofensivos y hasta bastante positivos, por lo que los aplican a sí mismos o sus familias. Por ello, las puntuaciones superiores a la media pueden reflejar la tendencia al sesgo.

Es una escala de validez. imagen.

Funciona como escala de auto-engaño o como manipulación de la

Registra las actitudes sobre sí mismo relativamente estables y profundamente arraigadas, y puede ser sensible a la sobrevaloración que haga el sujeto de sí mismo.

Las escalas clínicas estándar incluyen las ocho escalas básicas desarrolladas a partir de los grupos criteriales patológicos y las escalas Masculinidad-Feminidad (Mf) e Introversión Social (Si).

T de 65 puntos de referencia para diferencia entre normales y patológicos.

Las elevaciones de las escalas y los perfiles pueden estar influidas, en primer lugar, por la gravedad y estrés del examinado, pero también, de manera significativa, por factores relacionados con el estilo de respuestas.

Cuando las escalas L o K son sustancialmente más altas que F, las puntuaciones en las escalas clínicas raramente alcanzan una T de 65, independiente de la gravedad del trastorno o la incapacidad del sujeto. Las puntuaciones superiores a 50 son raras bajo las mismas circunstancias.

Cuando F está sustancialmente elevada sobre L y K, la extensión y gravedad de los problemas del sujeto pueden ser groseramente exageradas por las elevaciones de las escalas más altas y por el número de escalas con puntuaciones superiores a T 65. En estas condiciones, las escalas de contenido están sujetas también a una rápida y simultánea elevación que, a su vez complica la interpretación.

VI. ESCALA S

falta hacerla

VII. ESCALA Fp (F posterior)

 

Escala Fp (F posterior)

 

Implicaciones de las puntuaciones

Puntuaciones T

Utilidad del perfil

Origen de la elevación

Hipótesis interpretativa

T> 100

Perfil invalidado

 

Responder al azar.

Paciente

 

Responder

a

como “Falso”

todo

psiquiátrico

puede

desorientado,

que

estar

Ofrecer una mala imagen de sí mismo.

confuso

o

que

puede

mostrar

 

claramente

su

conducta psicótica.

T 80-100

Perfil invalidado

 

Responder

a

todo

Posibles problemas psicopatológicos.

Si

es

válido,

como “Falso”

considerar

serios

Hacerse el enfermo.

Confuso

problemas

Exagerar

desajustes

sus

Fatiga, cansancio.

psicopatológicos

T

65-79

Validez cuestionable

Responder

a

todo

Considerar

serios

 

como “Falso”

problemas

Hacerse el enfermo

psicopatológicos

Exagerar

sus

Fatiga, cansancio.

desajustes

 

T

50-64

Puntuaciones dentro de la media

Puntuaciones

 

aceptables

T< 50

Validez cuestionable

Considerar que ha podido expresar una “buena imagen” de sí mismo.

El índice F-Fp.

En algunos casos una puntuación alta en Fp, sí F está en un nivel aceptable, significa que el examinado elige simular perturbación de ánimo e ideación suicida más que psicotismo.

En otras ocasiones refleja ansiedad real de pánico o síntomas depresivos.

La exageración o el fingimiento pueden interpretarse con seguridad solamente cuando las dos, F y Fp, son altas por encima de ciertos límites.

VIII. INVAR (inconsistencia de las respuestas variables) INVER (inconsistencia de las respuestas verdadero) /

Análisis de las escalas de consistencia.

Los individuos pueden responder a todos los ítems como verdadero o como falso. Un patrón extremo es fácilmente detectable examinando la hoja de respuestas, pero una predisposición menos extrema en una dirección u otra puede no ser tan fácilmente detectable.

El uso de INVAR e INVER PUEDE SER ÚTIL PARA DETECTAR INCONSISTENCIA EN LAS RESPUESTAS.

INVAR / INVER

Las puntuaciones INVAR e INVER proporcionan un índice de la tendencia del sujeto a responder a los ítems de forma inconsistente o contradictoria.

Cuando ambas alcanzan puntuaciones T > a 65, es muy probable que los ítems del tests se hayan contestado de modo inconsistente.

Si INVAR está alta y INVER normal = las elevaciones de F, Fp suelen confirmar modelos de falta de cuidado, exageración o falta de cooperación al responder.

F, Fp son elevados y INVAR bajo, se descarta la falta de cuidado al responder y sospechar de sicopatología, exageración de síntomas o fingimiento.

INVER alta indica una tendencia a dar respuestas verdaderas de manera indiscriminada e INVER muy baja tendencia a contestar falso indiscriminadamente.

a) INVAR

Escala INVAR (inconsistencia de las respuestas variables) Implicaciones de las interrogantes

Puntuación T

Utilidad del perfil Perfil invalidado Perfil válido

Hipótesis interpretativa Responde al azar

> 65

65

Las razones por las que pueden obtenerse puntuaciones altas son:

Puntuaciones advierten que el sujeto puede haber contestado a los ítems del Cuestionario de forma indiscriminada, e indica la posibilidad de que el protocolo pueda ser invalidado y de que el perfil no sea interpretable.

Perturbaciones graves de la personalidad, tales como psicosis manifestada por disrupciones de la atención y concentración, confusión, dudas e indecisión.

Falta de cuidado al cumplimentar el cuestionario, escasa cooperación, dificultad de lectura, carencia de motivación y falta accidental de correspondencia entre la enumeración de los ítems en el Cuadernillo y en la Hoja de respuestas.

Exageración de los síntomas, por inconsistencia en la respuesta.

b) INVER

 

Escala INVER (inconsistencia de las respuestas verdadero)

 
 

Implicaciones de las interrogantes

 

Puntuación T

 

Utilidad del perfil

Hipótesis interpretativa

 

>

65

Perfil invalidado

Tendencia a la aquiescencia de respuestas /Contestar a todo verdadero de manera indiscriminada

>50-65

 

Perfil válido

 

T < 50

 

Perfil inválido

Tendencia a la no- aquiescencia de las respuestas (Contestar a todo falso indiscriminadamente)

INVAR alto

INVER normal

F, Fp: elevados

Falta de cuidado

No se recomienda

o

cooperación

o

el proceder

a

Exageración

interpretarlo

INVAR baja

 

F elevada

Se descarta falta

Psicopatología

 

de

cuidado

Exageración

de

 

los

síntomas

o

fingimiento.

IX. ESCALAS CLÍNICAS ESTANDAR

Índice de Goldberg.

Goldberg propuso una fórmula predictiva que discrimina entre perfiles neuróticos y psicóticos. El índice se calcula así:

L + Pa + Sc Hy Pt = si el resultado de la puntuación es mayor a 45, sugiere un diagnóstico psicótico.

ESCALA 1: HIPOCONDRÍA (HS)

Mide la tendencia a manifestar síntomas físicos como expresión de malestar emocional, a preocuparse por la propia salud y a rechazar las interpretaciones no médicas (es decir, psicológicas) de tales síntomas.

 

Escala 1 (Hs) Hipocondría

Implicaciones de las puntuaciones.

 

Puntuaciones T

Hipótesis interpretativas

T

> 80

Relacionado con problemas somáticos graves

 

Ilusiones esquizoides, extrañas ilusiones corporales o somáticas

Constreñido, inmovilizado por múltiples síntomas y quejas.

T

60-80

Preocupaciones somáticas

 

Reacción exigente a cualquier problema real

Exageración de problemas físicos

Falta de energía

Insatisfecho

Quejas variables y múltiples

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Pequeñas preocupaciones, o ninguna, acerca del cuerpo o de la salud

Emocionalmente abierto y equilibrado

Realista y perspicaz

T

< 40

Ausencia de preocupaciones somáticas

 

Enérgico

Optimista

Intuitivo

Capaz, efectivo.

CONSIDERACIONES INTERPRETATIVAS

Las preocupaciones están centradas en la salud y el funcionamiento somático. Estas preocupaciones suelen persistir a pesar de la opinión médica disconforme y los resultados negativos de los procedimientos diagnósticos, lo que no produce alivio sino una continuada convicción de enfermedad y una decreciente confianza en el médico.

En el paciente hipocondríaco, el problema real es normalmente difícil de localizar y clasificar y las quejas físicas van acompañadas a menudo por una narración detallada del historial médico del paciente que puede incluir un amplio vocabulario técnico de los síntomas, indisposiciones y demás y de los procedimientos diagnósticos y de tratamiento que no han proporcionado alivio.

En los pacientes psiquiátricos los síntomas de preocupación son mucho menos estables en el tiempo a menos que vayan unidos a ideación delirante.

Patrón sintomático

Estos pacientes suelen estar sensibilizados a sensaciones somáticas interiores o a implicaciones de salud potencialmente horribles con signos visibles. Aunque no sean especialmente deprimidos o ansiosos, quienes puntúan alto tienden a estar tristes, insatisfechos, algo pesimistas y de aspecto cínico. Cuando está presente la ansiedad es capaz de tomar la forma específica de nerviosismo. Los pacientes son perezosos y faltos de entusiasmo, difíciles de animar y carentes de impulso y ambición. Desde el punto cognitivo tienden a ser más bien estrechos de miras, poco creativos e imaginativos, convencionales y limitados por hábitos y rutinas.

Son cautelosos, reprimiéndose en muchas áreas y considerando muchos placeres como frívolos.

Su trato con personas ajenas a la familia es distante aunque responsable y escrupuloso. Son generalmente educados, sinceros y considerados, observan las normas y los reglamentos (aunque

a veces con cierto resentimiento) y no cometen actos antisociales. Raramente tienen capacidad.

De ordinario son capaces de llevar una vida normal, pero con un reducido nivel de eficiencia.

RELACIONES INTERPERSONALES

Estos pacientes tienden a formar lazos de dependencia duraderos, especialmente de naturaleza familiar, con otra persona, normalmente un cónyuge. Sus relaciones con otros suelen ser limitadas, utilitarias y controladas.

Ponen expectativas y exigencias excesivamente altas en los íntimos y se convierten en huraños

o quejumbrosos cuando los demás dejan de prestar atención, consideración o servicios. Al mismo

tiempo son emocionalmente reservados y tacaños cuando los demás son los interesados y frecuentemente se muestran obstinados, estrictos, egoístas, interesados, desagradecidos y difíciles de contentar. Su ira (especialmente hostilidad) suele expresarse de modo indirecto mediante el desagrado, la insatisfacción, la exigencia y el excesivo control. Suelen también manipular los síntomas y deficiencias somáticas para intimidar a los demás, insinuar culpa y un exagerado sentido de la obligación, o ambas cosas. Con el tiempo, su modelo de comportamiento crea una acumulación de resentimiento en los demás, quienes pueden, a su vez, atender a las necesidades de la persona con menor frecuencia y de mala gana (o ambas cosas a la vez). No obstante sus matrimonios suelen ser estables.

Estabilidad emocional

Este patrón puede ser extraordinariamente estable a lo largo del tiempo. Se considera una escala de rasgo

Perfil del paciente

La

medicación debe ser manejada cuidadosamente porque son propensos a experimentar

efectos secundarios a causa de su enfoque somático y la sensibilidad a las sensaciones internas.

Existe posibilidad de que abuse de los medicamentos (forma de a reafirmarse su estado enfermo).

A

menudo son referidos a psiquiatras o psicólogos después de ser desahuciados por

considerárseles pacientes con enfermedades imaginarias. En consecuencia, cuando llegan

a

consulta psicológica muestran escepticismo hacia el psicólogo, considerando esta

atención como degradante e injustificada, al rechazar el motivo de su enfermedad.

Los contactos iniciales tienden a procurar atención, simpatía y apoyo. El consuelo es contraproducente puesto que el paciente las considera como un enfrentamiento, además, seguramente se intentó en el pasado sin éxito y su uso tenderá a identificar al terapeuta con los anteriores médicos que fueron incapaces de prestarle ayuda.

El

paciente se identifica con el lenguaje indicativo de enfermedad, siendo importante la

sustitución del mismo. Asimismo, los sentimientos de ira, frustración y malestar cuando

den paso al miedo, disgusto e impotencia significará un progreso en el tratamiento.

PUNTUACIONES BAJAS

El primero y preferible consiste en tener una puntuación baja en esta escala, junto a una de tipo medio en K. Sugiere experimentar “en la propia piel” una completa sensación de confort. A este patrón corresponde la ausencia de dolencias somáticas, mayor iniciativa en la actividad física y social, satisfacción positiva con el estado corporal, sensación de placer en el ejercicio, esfuerzo y actividad, y capacidad para aceptar cambios y oportunidades sin temor. Puede existir una falta de atención a los temas de la salud y seguridad y aceptar riesgos imprudentes en la actividad física.

El segundo modo de tener esos valores bajos puede hacerse con la elección de pocos ítems, tanto en esta escala como de K. En este modelo, la ausencia de dolencias somáticas va unida a la autocrítica, la insatisfacción, la ineficiencia y escasa decisión social que implica la puntuación baja en K. Puede producirse la desatención a la enfermedad o al daño hasta que estos problemas empeoren y causen mayor debilidad.

ESCALA 2: DEPRESIÓN (D)

Mide aspectos de depresión sintomáticas: disforia, ansiedad, pesimismo, baja moral, inhibición, molestias físicas, síntomas vegetativos y problemas en el modo de pensar.

 

Escala 2 (D) Depresión

Implicaciones de las puntuaciones.

 

Puntuaciones T

Hipótesis interpretativas

T

> 70

Depresión clínica severa

 

Reservado, afectado seriamente por los problemas, desesperado

Culpabilizado con sentimiento de inutilidad e inadecuación

Preocupado por la muerte, suicida.

Abatido, lento en el pensar y en el actuar.

T

60-70

Depresión moderada

 

Insatisfecho, ausencia de energía, incapacidad de concentración

Quejas somáticas, problemas de sueño.

Reservado

Falta de confianza en sí mismo, auto-depreciación, molesto, miserable.

Disfórico

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Conforme consigo mismo

Estable, ajustado, realista

T< 40

Alegre, de buen humor

Seguro de sí mismo, Autoconfiado

Ausencia de inhibición, impulsivo, a veces descontrolado

Socialmente extravertido

Ausencia de desórdenes emocionales.

El tema se centra en torno al estado de ánimo, la moral y la eficiencia. Las puntuaciones tienen implicaciones con la salud física y el bienestar experimentado, el nivel de interés y compromiso con el entorno, incluyendo el entorno social, y los sentimientos generales de satisfacción, agrado y seguridad. Sus puntuaciones tienden a ser muy sensibles a las fluctuaciones del humor y a los factores situacionales que pueden causar estos cambios y, en general, son más sensibles al verdadero estado de salud o enfermedad que las puntuaciones de la escala 1. La escala 2 es raramente elevada por separado y su interpretación es sumamente dependiente de sus modelos de combinaciones con otras escalas.

SUBESCALAS DE E/D

D1. (Depresión subjetiva):

Puntuación alta: Indica que los sujetos se sienten infelices o deprimidos, sin energía para afrontar los problemas de su vida diaria y carente de interés por lo que ocurre en torno a ellos. Tienden a sentirse inferiores, carentes de auto-confianza y se sienten incómodos en situaciones sociales.

D2. (Retardo psicomotor):

Puntuaciones altas: Los sujeto carecen de energía para enfrentarse a las actividades diarias, parecen emocionalmente inmovilizados y evitan a los demás. No admiten impulsos o acciones hostiles o agresivas.

D3. (Disfunción física):

Puntuaciones altas: Son sujetos propensos a preocuparse por su propio funcionamiento físico. Rechazan la idea de que tienen buena salud y pueden informar de una amplia variedad de síntomas somáticos específicos.

D4. (Enlentecimiento mental):

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto carecen de energía para manejar los problemas de la vida diaria: informan también de tensión y dificultades con la concentración, la atención y la memoria. Carecen de auto-confianza y se sienten inferiores. Disfrutan poco de la vida y pueden haber llegado a la conclusión de que la misma no merece la pena vivirla.

D5. (Rumiación):

Puntuaciones altas: Los sujetos parecen carecer de energía para manejar los problemas y pueden haber llegado a la conclusión de que la vida ya no merece la pena. Dan vueltas a las cosas, lloran, presentan rumiaciones y pueden sentir que han perdido el control de sus procesos de pensamiento.

Patrón sintomático.

Son muy variables. Los más frecuentes son quejas de depresión o ánimo deprimido, pero son comunes también los síntomas y la enfermedad física (llamada “depresión enmascarada”), insomnios o somnolencia, pérdida o ganancia de peso, debilidad, fatiga y agotamiento o falta de energía y vigor, culpabilidad, baja autoestima, falta de auto-confianza, distractibilidad, falta de memoria, indecisión, tensión, ansiedad, preocupación, irritabilidad, enfado y agitación fáciles e incluso ira.

Las quejas actuales implican frecuentemente un profundo sentido de pérdida o dolor que precede a la aparición de los síntomas y afecta negativamente la seguridad y la autoestima del paciente.

Estos pacientes se sienten desgraciados, tristes, deprimidos e insatisfechos y pesimistas respecto al futuro y son lentos de pensamiento y de movimientos. Les falta también motivación e iniciativa, encuentran difícil superar una sensación de inercia para “ponerse en marcha” o para retomar una tarea interrumpida o apartada y tienden a abandonar ante los obstáculos. Son frecuentes los problemas de apetito y sueño. La culpabilidad, el autodesprecio y la baja autoestima perjudican la confianza en sí mismos y los pasados logros se desprecian sin razón para ello. Se aíslan de las actividades físicas y sociales normales en el silencio y el ensimismamiento. Sin embargo el encerrarse en sí mismos les sirve para poco porque sus funciones mentales están comprometidas. Los problemas de atención, concentración, memoria, juicio e indecisión hacen el pensamiento y la solución de problemas muy laboriosos, gravosos, estereotipados y frecuentemente inútiles.

Procesan la información lenta e incompletamente y, a menudo, dándole un sesgo pesimista. Tienden a alejarse de las preocupaciones presentes y futuras con una infructuosa fijación en el pasado. Con inquietud reflexiva, preocupación y recriminación de sí mismos crean una espiral descendente que conduce a la desesperación y a pensamientos de suicidio.

La emocionalidad está constreñida y muy controlada y el paciente tiende a ser indiferente, convencional, poco asertivo y agresivo y con escasas probabilidades de llevara a cabo acciones contraproducentes o antisociales o de “engancharse” en el consumo de drogas. La mayor parte de ellos sufre debilidad, cansancio y fatiga, tiene poca energía o iniciativa, y manifiesta algún grado en enlentecimiento o retardo. En estos casos, la agresión y la hostilidad están fuertemente inhibidas. No obstante, en un pequeño número de casos aparecen tensión, agitación, impaciencia, irritabilidad, intolerancia a la frustración y enfado pasajero fuerte, sobre el que el paciente puede experimentar posteriormente un exagerado sentimiento de culpa.

Elevaciones acusadas el paciente puede sentirse derrotado y totalmente inútil, desamparado, desesperanzado y despreciable.

Cuando es elevada la escala 2, generalmente es apropiada una evaluación del riesgo de suicidio.

Relaciones interpersonales

Retraído y socialmente reservado.

Tiende a evitar los conflictos y enfrentamientos y generalmente parece tímido.

Los amigos lo consideran distante y difícil de ser afectado emocionalmente.

Su comportamiento puede conducir al rechazo y al abandono que el paciente ha temido y añorado

al mismo tiempo.

Los patrones defensivos asociados con las puntuaciones altas en la escala 2 son muchos y variados, dependiendo de otras características del perfil. Las elevaciones señalan algún grado de fallo, si no la rotura de toda postura defensiva anterior.

Muchas defensas, como la intelectualización, la racionalización, o la reacción-formación pueden observarse cuando el paciente está airado. Otras defensas como la negación, el desplazamiento, la supresión y la represión, pueden canalizarse hacia la ira o hacia la misma depresión, enmascarándola así frente al propio paciente y a los demás.

En la historia del paciente es pertinente indagar la pérdida o muerte de un padre o de otro ser querido durante la niñez, la exposición a la negligencia, abuso o crueldad emocional, tanto directa como indirecta, durante el crecimiento, así como la experiencia de ser frecuentemente desarraigado

o la pérdida de lo que se consideraba una importante oportunidad, especialmente si el paciente

responde pasivamente a tales pérdidas. Más recientemente, pérdidas que pueden ser relevantes incluyen la separación de una fuente importante de apoyo emocional o compañerismo, como la esposa o un amigo íntimo, debido a la muerte o el abandono, pérdidas relacionadas con el empleo

o la seguridad económica y pérdidas relacionadas con accidente, daño o pérdida de función debida

a enfermedad.

Consideraciones diagnósticas

El diagnóstico se sitúa generalmente entre los trastornos del estado de ánimo: trastorno distímico, trastorno depresivo mayor, trastorno depresivo no especificado o trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo.

Consideraciones sobre el tratamiento

Las elevaciones en la escala 2 se asocian con resultados favorables de tratamiento, y utilizan una variedad de tratamientos.

Muchos pacientes responden favorablemente a medicación antidepresiva, ejercicio, manipulación ambiental.

Puntuaciones bajas

Las puntuaciones bajas reflejan optimismo, alegría y capacidad para el entusiasmo, actividad intensa e intereses sociales así como vigilancia y facilidad mental.

No obstante, si las puntuaciones son demasiadas bajas, estas tendencias pueden convertirse en problemáticas. Un excesivo optimismo puede conducir a debilidad de juicio, una excesiva alegría puede dar lugar a un carácter implacable e insensible; una gran actividad y entusiasmo pueden producir inhibición y temeridad; un exceso de intereses sociales puede conducir a relaciones superficiales y oportunistas, a ostentaciones, inconstancia, insensibilidad o intromisión; una excesiva facilidad mental puede acarrear un juicio enfermizo y un estilo impresionista o descuidado del proceso de información. La agudeza de un optimismo emocional y la rapidez cognitiva pueden concluir en expresiones que son irreprensibles, pero inapropiadas o hirientes para los demás. Aunque se den en raras ocasiones, las puntuaciones bajas en la escala 2 pueden reflejar la euforia y el descontrol que aparece en la manía.

ESCALA 3: HISTERIA DE CONVERSIÓN (HY)

Mide la tendencia a desarrollar síntomas físicos en situaciones de estrés, a experimentar dolor y a negar roces sociales o desavenencias con los demás.

Escala 3 (Hy) Histeria

Implicaciones de las puntuaciones.

Puntuaciones T

Hipótesis interpretativas

T > 80

Considerar Reacción de Conversión

Elevada sugestionabilidad

Frecuente ansiedad y episodios de pánico

Desinhibido

Rabietas infantiles.

Reacciona a la vergüenza desarrollando síntomas físicos

T 60-80

Síntomas somáticos

 

Trastornos del sueño

Ausencia de comprensión acerca de las causas de los síntomas

Negatividad

Inmaduro, centrado en sí mismo

Exigente, absorbente

Sugestionable

Cariñoso

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Realista, abierto a los sentimientos

Lógico, sensato

T

< 40

Reservado, conformista, convencional

 

Intereses reducidos

Socialmente aislado y reservado

Critico, de mente cerrada

La escala 3 intentó identificar a personas propensas a responder al estrés vital desarrollando síntomas de conversión, tales como accesos, dolores abdominales, vómitos, amnesia, fuga, sonambulismo, parálisis, contracturas, temblores, irregularidades de la voz, movimientos espasmódicos, forma de andar incómoda o afectada; debilidad y fatiga episódicas, insensibilidad, insensibilidad, sordera, ceguera o visión difuminada y oscura y crisis cardíacas.

El paciente con histeria se le ha llamado “el gran imitador”, por su habilidad para simular los signos y síntomas de las enfermedades orgánicas. El clásico punto de vista psicodinámico tiende a asociar los síntomas motores con la regulación simbólica de la conducta (negando tener nada que ver con impulsos y acciones), síntomas sensoriales con la regulación simbólica de la conciencia y los síntomas interconceptivos con la regulación simbólica de la emoción.

La correlación configural con la 1 (Hs) tiene diversas implicaciones:

Si 1 > 3 = sugiere más quejas somáticas, mayor pesimismo y una actitud derrotista, así como una mayor extracción y aspereza en relación con los demás.

Si 3 > 1 = Pocas quejas somáticas, más optimismo y patetismo (emoción), más habilidad social y un más atrayente, si no seductivo, acercamiento a los demás.

Las elevaciones en L y K, especialmente cuando se combinan con puntuaciones bajas en F, 7, 8 y 0, subrayan el éxito de las conductas defensivas para evitar ansiedad.

Subescalas

Hy 1. (Negación de ansiedad social):

Puntuación alta: Las personas tienden a ser sociablemente extravertidos. Se sienten bien interactuando con otros y no son fácilmente influenciables por las normas y costumbres sociales.

Hy 2. (Necesidad de afecto):

Puntuaciones altas: Indica que se trata de sujetos con una fuerte necesidad de atención y afecto

por parte de los demás, tienen temores de que esta necesidad no se satisfaga si se es honesto con respecto a las mismas y a sus creencias. Se presentan a sí mismos, o ante los demás, como honestos, sensibles irrazonables y niegan tener sentimientos negativos hacia los otros.

Hy 3. (Lasitud-malestar):

Puntaciones altas: Se sienten incómodos y sin buena salud.

Son propensos a sentir debilidad y

fatiga y a tener dificultades para concentrarse y para conciliar el sueño. Pueden sentirse tristes y

desgraciados.

Hy 4. (Quejas somáticas):

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto en esta subescala presentan múltiples quejas somáticas. Expresan poco o ninguna hostilidad hacia los demás.

Hy 5. (Inhibición de la agresión):

Puntuación alta: Los sujetos que puntúan alto en esta subescala niegan los impulsos agresivos y hostiles. Tienden a ser muy sensible al modo en que otros reaccionan ante ellos.

Los síntomas no acompañarán necesariamente a las puntuaciones elevadas, a menos que éstas sean de nivel suficientemente alto (T = 75), para haber obligado a marcar alguno de los ítems somáticos. Por el contrario, pueden darse fácilmente falsas predicciones negativas cuando las conversiones son singulares, localizadas y simples, aun cuando sean activas y manifiestas.

La escala abarca dos grupos de ítems claramente distintos; el primero es un conjunto de dolencias somáticas, en gran parte con connotaciones disfóricas, y el segundo un conjunto de ítems que afirman ausencia de dificultades emocionales y una orientación amistosa y sociable hacia los demás.

Estudios de

seguimiento con pacientes diagnosticados con trastornos de conversión han encontrado con

frecuencia altos niveles de patología orgánicas.

Las elevaciones en 3 no descartan la existencia de una enfermedad física.

PROBLEMAS QUE PRESENTAN

Son muy variados. Muchos pacientes son remitidos por servicios médicos, especialmente de neurología o por abogados que representan al paciente en una reclamación personal de compensación de daños. En los pacientes que acuden por sí mismos, no es infrecuente un foco de atención somático, pero a menudo no resulta obvio en la entrevista inicial. Algunos de estos pacientes se presentarán con un desmentido más o menos inmediato de problemas emocionales o psicológicos. Con frecuencia, las relaciones de un paciente con otras personas tienen connotaciones de rechazo, tales como la ruptura de una relación estimada, la muerte o enfermedad de un ser querido, un conflicto o discusión conyugal, el embarazo o el nacimiento de un hijo, o un sentimiento de no ser plenamente aceptado o integrado en un grupo de compañeros que se desea. A menudo existe una inicial sensación de falta de armonía entre el modo cómo el paciente se va a sí mismo y el modo cómo lo ven los demás. Son también evidentes los problemas con el rendimiento escolar, corren el riesgo de la expulsión del centro o del examen de comprobación o los fallos en el trabajo que pueden implicar el despido, como lo son los problemas de ansiedad, especialmente ataques de ansiedad o mareos. Entre los varones, los problemas pueden implicar conflictos con los profesores, supervisores y otras figuras de autoridad. Una queja de dolor es probablemente el síntoma somático más común.

PATRÓN SINTOMÁTICO

Los síntomas pueden ser de aparición reciente o lejana en el tiempo. Los síntomas recientes aparecen de ordinario de manera repentina como respuesta a situaciones de estrés que tienen un profundo significado emocional o que replican o recuerdan al paciente algún acontecimiento previo emocionalmente traumático. Puede presentarse la elegante indiferencia en la medida en que el síntoma consigue mantener efectivamente el acontecimiento traumático y la ansiedad que le rodea fuera de la conciencia. Cuando el dolor es el síntoma principal, la presencia de la elegante indiferencia no se aplica al dolor como tal sino a sus consecuencias en la vida del paciente, a las adaptaciones y limitaciones que el dolor impone. Los síntomas tienden a ser escasos en número y a disminuir con el tiempo. Cuando la aparición ha sido hace tiempo, el acontecimiento que le dio origen es, a menudo, oscuro y desconocido, y la emoción que le rodea está embotada. Los síntomas son normalmente más numerosos, menos dramáticos y aparentemente menos incapacitantes y parecen intentados a confirmar o legitimar la situación de enfermo del paciente. En esos casos, no suele darse la elegante indiferencia y el paciente puede mostrarse como un inválido, carente de todas las responsabilidades excepto la de buscar tratamiento. Estos casos presentan frecuentemente una depresión secundaria y tienden a disfrazarse con rasgos característicos de trastornos hipocondríacos o de somatización.

Tienden a la dramatización en las situaciones sociales tanto al nivel de síntomas como de estado de ánimo. Las expresiones pueden ser algo exhibicionistas y frecuentemente parecen calculas para lograr efectos sociales específicos. Son muy sugestionables.

Los que puntúan alto en 3 suelen estar sujetos a la influencia de los demás, a la imitación y a notables cambios en los sentimientos y en el estado de ánimo, así como a aceptar o abandonar rápidamente actitudes y convicciones, dependiendo, a veces, de la última persona con la que hayan hablado.

Si están enfadados y malhumorados o bien llorosos y

suplicantes, frecuentemente la emotividad aparecerá como altamente exagerada, escenificada e,

indirectamente coercitiva.

La ideación psicótica es menos probable cuando la escala 3 es elevada, independientemente del patrón o perfil o de las elevaciones de otras escalas clínicas. Sus opiniones parece que se forman de modo apresurado y a partir de informaciones que causan una fuerte impresión emocional, pero con escasa preocupación por la perspectiva, la precisión o la confirmación.

Tienden a ser lábiles y caprichosos.

RELACIONES INTERPERSONALES

El sujeto que es clasificado como tipo 2 en la escala 3 está interesado en que los demás encuentren satisfacción en estar a su lado, pero secreta reclama atención, afecto, seguridad y apoyo, e implícitamente insiste en que esto le sea otorgado desinteresadamente de modo que no requiera reciprocidad. Esta falta de reciprocidad frente a los intereses y deseos de los demás convierte todas las relaciones del paciente en potencialmente inestables. Confiados, abiertos y optimistas en las relaciones, pero a la vez, centrados en sí mismos e inmaduros, quienes puntúan alto en la escala tienden a buscar a otros que sean muy pacientes, necesitados de asistencia y poco exigentes. Las relaciones con los demás suelen ser algo superficiales e inmaduras. Se desaniman fácilmente cuando los demás dejan de cumplir sus expectativas y rompen sus relaciones tan rápidamente como se establecieron. Con los más íntimos su relación es unilateral y de dependencia y hacen múltiples e infantiles demandas al compañero. Frecuentemente manipulan los síntomas y las fuertes reacciones emocionales, reales o fingidas, para evitar responsabilidades y para ocultar las elecciones egoístas.

DEFENSAS

Además de la misma conversión, las defensas clásicas en este caso son la negación y la represión. La negación es especialmente sorprendente. Muchos de estos pacientes niegan problemas y dificultades que otros reconocerían como emocionales y psicológicos.

HISTORIAL

Conviene pensar en la pérdida temprana de un pariente, especialmente el padre, por muerte o desaparición o en otras experiencias penosas de rechazo; el pariente ausente es, a menudo, idealizado. Algunos pacientes pueden haber experimentados intensos e incluso violentos altercados entre sus padres cuya abrumadora intensidad producía una angustia emocional y una aguda necesidad de escapara a la sobrecarga sensorial.

En algunos casos, el historial puede revelar a alguien que sirvió de modelo de los síntomas del paciente. Incluso en otros, fue un descuido emocional general lo que contrasto con la excesiva e indulgencia atención durante períodos de enfermedad.

Consideraciones diagnósticas

Lo característico es el trastorno de conversión, pero también puede haber diagnósticos secundarios o incluso primarios de trastornos por dolor, distimia, trastorno depresivo no especificado o trastorno con estado de ánimo depresivo, o con trastorno del comportamiento.

Los trastornos psicóticos son infrecuentes, puesto que se trata de perturbaciones de la personalidad, pero trastornos histriónicos, paranoides, límites y disociativos se dan en algunos casos cuando la escala 3 es alta junto con otras. El abuso de drogas tampoco es frecuente.

Cuando las elevaciones son de T > 65 es menos probable el trastorno de conversión.

Si Hy-O supere personalidad

Hy-S es

más probable el

diagnóstico de estado de ánimo, trastornos de

ESCALA 4: DESVIACIÓN PSICOPÁTICA (PD)

Mide alineación, desinhibición social y tendencia a entrar en conflicto con la familia, autoridades o los demás mediante rebeldía, explotación de otros, mala conducta, conciencia escasamente desarrollada y falta de normas morales interiorizadas.

 

Escala 4 (Pd) Desviación Psicopática

Implicaciones de las puntuaciones.

 

Puntuaciones T

Hipótesis interpretativas

T

> 75

Asocial / comportamiento antisocial

 

Juicio pobre

Inestabilidad

Irresponsable

Egocéntrico e inmaduro

Atacante y agresivo

T

60-75

Puede tener problemas con la Ley y la autoridad (varones)

 

Puede consumir drogas no autorizadas (varones)

Problemas familiares

Impulsivo

 

Airada, irritable, no cooperativa (mujeres)

Culpabilidad, vergüenza

Extrovertido

Relaciones superficiales

Enérgico

Creativo

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Sincero, confiado

Responsable, persistente

T

< 40

Convencional y rígido

 

Aceptación de la autoridad

Sincero

Persona de confianza

Moralista, autocrítico

Excesivamente cumplidor

Puntuaciones bajas

Personas que prefieren el confort personal y la auto-suficiencia.

Pueden ser antipáticos y socialmente aislados.

Parecen tener generalmente una apariencia misantrópica, los demás les ven fríos, distantes, difíciles de llagar a conocerlos.

Cínicos y suspicaces. Probablemente son indiferentes a la aprobación social. Carecen de un sentimiento de diligencia o propósito, tienen escasos intereses y tienen una vida que los demás pueden considerar relativamente rutinaria y sin compromisos.

IMPLICACIONES INTERPRETATIVAS.

El constructo general subyacente parece ser un patrón de la organización de la personalidad y la conducta arraigada, duradera y muy inadaptativo, que tiende a estrechar el rango y la estabilidad de las satisfacciones interpersonales, a dificultar el rendimiento educativo y profesional, a impedir el logro de los objetivos a largo plazo y a limitar la armonía, flexibilidad, eficacia y actuación social.

No todos los atributos son indeseables. Características tales como intrepidez, la energía, la espontaneidad, la auto-confianza, la agresión, el espíritu emprendedor e, incluso, la rebeldía, pueden cumplir funciones sociales importantes y altamente positivas en ciertos momentos y circunstancias.

Las elevaciones en la escala 4 constituyen generalmente un riesgo físico mayor para el paciente que para aquellos con los que está en contacto. En términos de mortalidad o morbilidad total, quienes puntúan alto en esta escala suelen ser más destructivos de sí mismo que de otros.

El abuso de drogas y la tendencia a asumir riesgos imprudentes y despreciar el peligro convierte a los que puntúan alto en vulnerables a los percances que terminan en daño o muerte. Sin embargo,

los de puntuación alta constituyen un riesgo emocional para otros por su frialdad emocional, escasa disponibilidad, egoísmo, falta de responsabilidad e indiferencia al estrés que causan en los demás por las situaciones en que su comportamiento puede colocarlos.

El hecho de que las puntuaciones Pd-O sean las dominantes en 4 lleva consigo una mayor elevación del perfil total con “apuntamientos” destacados en 7 y 8 y un patrón autocrítico con las de validez; mientras que el predominio de 4 en Pd-S se asocia con una menor elevación del perfil, escasos “apuntamientos” concurrentes.

Elevaciones concurrentes en 6, 8 y 9 tienden a acentuar los aspectos negativos característicos

de 4, mientras que elevaciones en 2, 3, 5 (la 5 baja en mujeres) y 0 tienden a atenuar o socializar las expresiones de 4. Por ejemplo, el patrón 4-9 ó 9-4 acentúa la actuación exterior y la tendencia

a la búsqueda de sensaciones en 4, mientras que el patrón 4-5 ó 5-4 las tendencias están influidas

en la dirección de la expresión verbal y conciencia social por la pasiva y, en cierto modo, estética e intelectual orientación de 5.

Las elevaciones en L o K que acompañan a 4, especialmente cuando las puntuaciones en F, 7 y 8 son bajas, reflejan, a menudo, un patrón más fundamentalmente paranoide que antisocial.

 

Subescalas de Pd

Pd 1 (Discordia familiar).

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto describen a sus familias actuales o de origen como carentes de amor, comprensión y apoyo. Sienten que sus familias son o ha sido crítica y no les han permitido una liberación e independencia adecuadas.

Pd 2 (Problemas con la autoridad).

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto en esta subescala reniegan de las normas y costumbres parentales y sociales, tienen opiniones definidas acerca de lo que es correcto e

incorrecto, y luchan por sus propias creencias. Admiten haber tenido problemas en el colegio o con

la

ley.

Pd 3. (Frialdad social).

Puntuaciones altas: Los sujetos se describen a sí mismos como cómodos y confiados en situaciones sociales. Tienen opiniones seguras acerca de muchas cosas y no dudan en defender las mismas vigorosamente.

Pd 4. (Alineación social).

Puntuaciones altas: Los sujetos se sienten alienados, aislados y extraños. Creen que los demás no les comprenden y que la vida les ha tratado mal.

Pd 5 (Auto alienación).

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto en esta subescala se describen a sí mismos como incómodos e infelices. No encuentran la vida interesante o de provecho. Pueden expresar vagas lamentaciones, culpa y remordimiento por hechos pasados.

Es poco frecuente que quienes obtienen puntuaciones altas en Pd acudan a consulta por propia iniciativa, ya que normalmente están satisfechos con ellos mismos y con su conducta. Habitualmente estos pacientes son atendidos respondiendo a alguna forma de coacción, tal como la amenaza de un cónyuge o pareja de romper las relaciones, directivas de los jefes de su trabajo o potenciales jefes o en el curso de una orden judicial u otras investigaciones de los tribunales, imposición del hospital y circunstancias similares.

El motivo para tomar contacto con un profesional de la salud mental suele ser de tipo práctico:

la solución de un problema o conjunto de problemas o la mejora de un conjunto de circunstancias desagradables de la vida. Debido a que estos pacientes sitúan el problema en sus vidas fuera de ellos mismos, raramente se interesan por cambiar sus propias cosas; prefieren convertirse en más hábiles o mejor informados sobre cómo cambiar o evitar el modo de comportarse de los demás con ellos.

PATRÓN SINTOMÁTICO

Los patrones implicados en la escala 4 predicen fiablemente el enfrentamiento con el entorno social. Éste puede tomar la forma de un conflicto activo, resistencia pasiva, o esfuerzos para socavar, subvertir o evadir la influencia de personas específicas, representantes de la autoridad, convencionalismos y normas. Los pacientes tienden a mostrar rebeldía frente a cualquiera que considere una amenaza para su autonomía, aunque esa rebelión pueda ser manifiestamente contraria a sus propios intereses. Suelen minusvalorar o tomar a mal las costumbres o convencionalismo sociales y procuran evitar o desdeñar las reglas o normas sociales. A menudo, estos pacientes no tienen una total desconsideración hacia los sentimientos, expectativas y conveniencia de los que están a su alrededor. Se muestran dispuestos a sacrificar los objetivos a largo plazo para gozar de las satisfacciones a corto plazo. Tienen dificultad de aprender de la experiencia, a veces adversa y sancionadora. Su historial revela, a menudo en la niñez, una incorregible oposición a todas las formas de esfuerzos disciplinarios, desde las advertencias y privación de privilegios a las distintas modalidades de restricción, castigo corporal, azotes, suspensión y daños.

Suele darse una mala regulación de la emocionalidad y repentinos cambios de humor. La excitación y la expresión emocional suelen estar escasamente equilibradas con las circunstancias que las producen, de tal manera que, por ejemplo, la irritación se convierte en ira expresada abiertamente, y de la ira se pasa al altercado verbal o físico. La tolerancia a la frustración y al aburrimiento es baja. Las expresiones de emocionalidad afiliativa, tales como el afecto, la aprobación y la cordialidad suelen ser engañosas y amañadas. Las mismas tienden a ser verdaderas expresiones de culpa y remordimiento. En el inicio, el efecto suele ser calmado aunque inestable, transformable fácilmente en irritabilidad, inquietud o aburrimiento y le tono del sentimiento tiende a ser frío a agresivo. Estos pacientes raramente sienten ansiedad; sin embargo, su inquietud, aburrimiento e irritabilidad pueden producir en los demás una ansiedad que éstos, a su vez, atribuyen erróneamente al paciente.

Aunque es improbable que experimenten un fuerte estrés en la mayoría de las circunstancias estos pacientes no se consideran a sí mismos especialmente felices o contentos a pesar de que afirmen lo contrario. Es improbable que se describan a sí mismos como deprimidos, pero a menudo experimentan un vago sentido de falta de objetivos, de vacío o futilidad en sus vidas, con sentimientos de aburrimiento e inquietud, y una larvada insatisfacción de claro contenido disfórico.

Con la excepción del juicio, las funciones cognitivas están generalmente dentro de los límites normales. La atención, la concentración y la memoria están inalteradas y no existen más trabas para la toma de decisiones que la falta de temor y el atrevimiento. El juicio, sin embargo, es más bien limitado con una tendencia crónica a subestimar el riesgo y frecuentes fallos de anticipación y previsión. La planificación anticipada se sacrifica frecuentemente a los impulsos momentáneos o a la necesidad de estimulación o gratificación.

Sus motivaciones son normalmente vistas por los demás como egoístas, auto-beneficiosas, auto-justificativas y orientadas a la gratificación inmediata. Raramente definen los objetivos importantes de la vida e incluso, cuando son capaces de articularlos, hay una notable falta de persistencia en los esfuerzos para lograrlos. Los valores son utilitarios, auto-beneficiosos y escasamente interiorizados. La verdad y la mentira se valoran en el plano de la conveniencia, más bien que en el de las exigencias morales.

Quienes puntúan alto suelen ser socialmente extravertidos, sociales, superficiales y atrevidos, incluso con extraños y parecen enérgicos y aventureros. Su carencia de niveles normales de ansiedad e inhibición social hace que los demás los vean atractivos, auto-confiados y deseosos de lograr acercamientos de modo que su propia desinhibición puede ayuda a otros a liberarse del miedo y la timidez, a ser más comprometidos, más “al día” y espontáneos.

Estos pacientes se describen ocasionalmente en términos que sugieren hostilidad, como sarcásticos

y cínicos; sin embargo, más fiablemente son vistos como agresivos, en el sentido de moverse en el

entorno social de modo que los demás les ven descarados, entrometidos o implícitamente exigentes. La hostilidad, como tal, suele ser situacional más bien que consistente, especialmente como reacción a la frustración.

El modelo de comportamiento sexual está enfocado normalmente a la búsqueda de sensaciones

más que a la intimidad. El umbral de la experimentación sexual es bajo y relativamente alto la necesidad de estimulación erótica. La interacción sexual es normalmente espontánea y desinhibida, pero también relativamente indiscriminada y promiscua. Las parejas se seleccionan

más por sus cualidades estimulantes que por su adecuación como compañeros y son comunes en este terreno el egoísmo y la exploración.

RELACIONES INTERPERSONALES

Los pacientes con puntuaciones elevadas en Pd parecen definitivamente incapaces de acercarse

a los demás para establecer relaciones cálidas y estables con ellos. Aunque sean duraderas, estas relaciones del paciente están basadas ordinariamente en la dependencia y tienden a ser egocéntricas y abusivas.

Hay siempre una sensación de desatención o indiferencia en la forma en que se relacionan con la gente aunque no se comporten con ella de manera especialmente intrigante y abusiva. A menudo son deshonestos en sus relaciones con los demás, con frecuencia mentiras oportunistas, ocultando información importante o engañándolos de otra forma, y suelen dar por sentado que los otros serían tan deshonestos como ellos si no fuera por su debilidad y falta de valor.

El consumo de drogas de uno u otro tipo es muy común y normalmente causa, a largo plazo,

dificultades financieras u ocupaciones incluyendo el desempleo y la falta de hogar.

Este patrón es altamente resistente al cambio, con o sin tratamiento.

DEFENSAS

Son características la racionalización, la intelectualización y la transferencia de la culpa. Las operaciones defensivas van dirigidas normalmente a evitar la responsabilidad y las consecuencias de sus conductas más que hacia la reducción de la ansiedad, la depresión o sus fuentes internas de malestar.

HISTORIAL

Normalmente ponen de manifiesto un historial de fallos tanto en la formación escolar, debidos a desobediencia, interrupción o abandono, como en la actividad laboral, a causa de conflictos con los supervisores por retrasos, frecuentes bajas por enfermedad, robos, bebida durante el trabajo, insubordinación, peleas, discusiones con los compañeros o infracciones similares. El patrón de mentiras, estafas, “novillos” y hurtos suele estar establecido hacia la mitad de la adolescencia y se da habitualmente, aunque no siempre, un largo registro de enfrentamiento con las autoridades escolares o juveniles.

A menudo existe un historial de conflicto e inestabilidad familiar, desatención emocional y

padres poco fiables o indiferentes.

El entorno doméstico careció frecuentemente de afecto y

cariño, con insuficiente atención a cuidarse a sí mismo prematuramente y sin suficiente guía,

recursos y apoyos o con una protección insegura. En otros casos existió una reacción permisiva o indebidamente correctiva de la agresividad del niño. Uno o los dos padres pudieron haber aprobado implícitamente u ofrecido satisfacciones vicarias a la mala conducta del niño a través de los repetidos rescates e intercesiones ante las autoridades.

Consideraciones diagnósticas

El diagnóstico primario tiende a situarse en el Eje II, en el que sería típico el trastorno de personalidad antisocial, límite y narcisista.

Puntuaciones bajas

Son personas que están en paz consigo mismas y con los demás. Son poco exigentes y tienen un aspecto alegre y bondadoso. Pueden ser tímidas, modestas y sin pretensiones. Sinceras y merecedoras de confianza en las relaciones con otros, muestran a menudo una gran capacidad de lealtad y perseverancia. Son dignas de confianza en el sentido de que valoran la confianza en sus relaciones con los demás y tienen un sentido de obligación moral para cumplir sus acuerdos, tanto explícitos como implícitos. Sin discretas y razonables en sus intentos de solucionar los conflictos que surgen en sus relaciones y parecen valorar mucho la armonía y la estabilidad. Suelen tener integradas la conciencia y las sensibilidades éticas.

En algunos casos, se ha observado en varones, que no son competitivos ni intentan aventajar a los demás. Por el contrario, son frecuentemente considerados agradecidos, pasivos, sumisos, poco asertivos y fácilmente dispuestos a aceptar advertencias y sugerencias y a subordinar sus propias preferencias a las de otros, aunque puedan ser vistos a veces como demasiado deseosos de hacerlo. Toleran bien la rutina y son dependientes y persistentes en la consecución de sus objetivos y deberes, pero también algo convencional y poco espontáneo. En el extremo, quienes puntúan muy abajo en 4 pueden ser rígidamente conformistas y conservadores, aceptar incondicionalmente la autoridad, tener intereses reducidos, mucha tolerancia al aburrimiento, preocupación por el estatus y la seguridad y miedo al cambio y a lo desconocido.

ESCALA 5: MASCULINIDAD-FEMINIDAD

Mide amplios patrones de intereses, actividades, actitudes y sentimientos que suelen acompañar a los estereotipos sexuales.

Escala 5 (Mf) Masculinidad-feminidad: Varones

Implicaciones de las puntuaciones. Hipótesis interpretativas Considerar graves problemas sexuales Conflictos sobre la identidad sexual Afeminado Ausencia de intereses masculinos tradicionales Intereses intelectuales Sensible, empático

Puntuaciones T > 75

T

T

60-75

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Práctico

Acomodaticio

Realista

Convencional

T

< 40

Patrón tradicional de intereses masculinos

 

Declaraciones machistas, crudo, agresivo

Intereses reducidos, escasos

No le gusta jugar con los sentimientos

Imprudente

Orientado a la acción

autoconfiado

 

Escala 5 (Mf) Masculinidad-feminidad: Mujeres Implicaciones de las puntuaciones.

 

Puntuaciones T

Hipótesis interpretativas

T

> 75

Considerar graves problemas sexuales

T

60-75

Rechazo del papel tradicional femenino

 

Asertiva

Segura de sí misma

Competitiva

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Empática

Capaz

Competente

Acomodaticia

Considerada

Idealista

T

< 40

Con bajo nivel cultural:

 

- Se presenta a sí misma como muy femenina

- Pasiva, sumisa, complaciente, dócil

- Quejica

- Ingenua, idealista

Con buen nivel cultural

- No especialmente femenina a la manera tradicional

- Capaz, segura, concienzuda

- Enérgica, competitiva

- Considerada

- Flexible, informal

La escala 5 ha sido criticada como medida de los intereses masculinos frente a los femeninos, a causa de su contaminación con la preferencia homosexual y por su presunta bipolaridad en la que las puntuaciones altas significan un patrón de intereses extremadamente femeninos y las bajas el extremo opuesto masculino.

Las puntuaciones de 4 tienen una fuerte influencia en los aspectos interpersonales de las puntuaciones directas altas de la escala5. En el caso de los varones, la fuerza de la unión básica del paciente con los demás, su compromiso de mantener o restaurar las estrechas relaciones y su capacidad para la confianza, el optimismo, la cordialidad y el perdón vienen indicados por el grado con que la escala 5 supera a la 4, siempre que la escala4 supere a la 5, supuesto que la 4 no sea superior a T 60.

Si la escala 4 sobrepasa estos límites, especialmente si, en el caso de los varones, supera la escala 5, tienden a superarse problemas crónicos en la calidad, fuerza y estabilidad de las

vinculaciones. Estos patrones suelen predecir peleas pasivo-agresivas indicando conflictos en torno

a la dependencia y la independencia, tendencia a reaccionar a las peticiones como si fueran

exigencias; y una rapidez a sentirse dominado y a rebelarse reflexivamente contra este sentimiento. Con puntuaciones altas en 5, las elevaciones en 4 son más benignas que de otro modo. La 5 tiende a centrarse en la rebeldía y los conflictos de autoridad que acompañan a la 4 y a otorgarles una base intelectual o filosófica de forma que muchos varones con este patrón son mejor descritos como antiautoritarios que como contrarios a la autoridad.

Los varones con puntuaciones altas habitualmente presentan problemas o preocupaciones sexuales, humor disfórico, problemas de auto-imagen o dificultades en las relaciones. Se sienten presionados por las expectativas de otros, principalmente con respecto a representar papeles que les hace sentirse a disgusto o enfermizos. Otros presentan conflictos con compañeros de trabajo, vecinos u otras personas debido al acoso o a las burlas hostiles que asustan y enfadan al paciente. Incluso hay quienes muestran tristeza o depresión, centrada frecuentemente en un sentido de alineación o frustración y en la incapacitación satisfacer necesidades. Independientemente del problema inicial planteado, están normalmente presentes problemas en el área de la sexualidad.

La situación es semejante en las mujeres que tienen puntuaciones altas, pero los problemas sexuales y la disforia se producen con mucha menor frecuencia que entre los varones con puntuaciones semejantes en esta escala. Las mujeres experimentan, a menudo, conflictos entre los valores íntimos y los papeles que esperan ejercer. Experimentan una variedad de problemas interpersonales, incluyendo dificultades por lo que otros perciben de su insensibilidad, sensaciones de que sus motivos son incomprendidos, sentimientos de rechazo y problemas maritales o de cuidado de los niños.

Los hombres con puntuaciones bajas rara vez acuden voluntarios al tratamiento como pacientes externos, pero a veces acompañan a sus mujeres para un consejo matrimonial o para abordar problemas con un niño, especialmente problemas de disciplina o rebeldía que tienen su origen en la falta de sensibilidad del padre con las necesidades del niño o una dependencia alta en el castigo corporal.

Las mujeres con puntuaciones bajas presentan una amplia variedad de dificultades, centradas frecuentemente en las relaciones matrimoniales, junto con problemas de comunicación y

asertividad, sentimientos de agobio ante las responsabilidades y una actuación por parte del esposo

o los hijos. Estas mujeres, a menudo, parecen interiorizar estrés y no es raro que presenten problemas somáticos, tales como dolores de cabeza.

Defensas

Los varones con puntuaciones altas tienden a defensas adaptativas y maduras, como el humor y la sublimación. Suelen ser intelectualizados e intelectualizar, y se dan también con relativa frecuencia defensas como la racionalización y la supresión, así como pequeñas negaciones, idealización, devaluación y agresión pasiva.

Las mujeres que puntúan bajo tienden igualmente hacia defensas adaptativas, pero muestran un rasgo considerable de restricción, con tendencia, cuando es más leve, hacia el humor y la sublimación y, si es más fuerte, hacia la supresión, la racionalización, la intelectualización, la formación e incluso la negación y proyección.

ESCALA 6: PARANOIA (PA)

Mide rigidez personal o moral, sensibilidad interpersonal, rencor e ideas de ser incomprendido, maltratado, perseguido o controlado por los demás, así como tendencia a interpretar las acciones, intenciones y motivaciones de los demás como injustas, desagradables u hostiles.

 

Escala 6 (Pa) Paranoia

Implicaciones de las puntuaciones.

 

Puntuaciones T

Hipótesis interpretativas

T

> 70

Considerar psicosis paranoide

T

60-70

Predisposición paranoide

 

Excesivamente sensible

Suspicaz

Airado, resentido

Reservado

T

50-59

Sensible

 

Suspicaz

Airado, resentido

Ausencia de control emocional

T

45-49

Puntuaciones medias

 

Racional

Pensamiento claro

Cauto

Flexible

T

35-44

Tenaz

 

Evasivo

Egocéntrico

Insatisfecho

Sin intuición

 

Considerar psicosis

T < 35

Probablemente psicosis paranoide

Cauteloso y evasivo

Testarudo

RELACIONES CON OTRAS ESCALAS.

Las elevaciones concurrentes en 4, 8 y 9 tienden a acentuar los aspectos negativos de las características de 6, mientras que las elevaciones en 2, 3 y 7 tienden a atenuarlos y suavizarlos. La escala 8 influye en la 6 en la dirección de mayor desorganización, exceso, extravagancia e incoherencia. Cuando 8 es baja y la 6 alta, los delirios tienden a ser sistematizados y enfocados hacia un enemigo específico.

En la medida en que la 3 supera a la 6, y las dos son altas, las manifestaciones paranoides tienden a estar mejor socializadas. El paciente manifiesta una actitud socialmente positiva y sumisa en apariencia y no suele mostrarse abiertamente airado y hostil. Sin embargo, encubiertamente, existen a menudo preocupaciones por el control, el poder y la discreción. Estas personas mandan, pero no inspiran lealtad y suelen ser consideradas confabuladoras, calculadoras, falsas y crueles. A veces la escala L actúa como sustituta de la 6. En muestras psiquiátricas los perfiles poco elevados con distintas alturas en L, especialmente con el código 3-4 ó 4-3 reflejan casi invariablemente una condición paranoide.

SUBESCALES

Pa 1. (Ideas persecutorias).

Puntuaciones altas: Los sujetos ven el mundo como un lugar de amenaza. Tienden a ser suspicaces y desconfiados. En casos extremos pueden tener ilusiones de persecución.

Pa 2. (Hipersensibilidad).

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto en esta subescala están indicando que son más tensos y sensible que las demás personas. Se sienten solo e incomprendido, y pueden correr riesgos o realizar actividades emocionantes para sentirse mejor.

Pa 3. (Ingenuidad).

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto en esta subescala presentan actitudes irrealmente optimistas acerca de los demás. Se presentan a sí mismos como sinceros, con normas de moral y carentes de impulsos hostiles negativos.

IMPLICACIONES INTERPRETATIVAS

La escala 6 responde a una sensación de vulnerabilidad percibida como sí uno se sintiera a sí mismo enfrentado despiadada e inexorablemente a fuerzas hostiles o expuesto a enfrentarse a ellas repentinamente y sin aviso. Quienes obtienen puntuaciones elevadas se sienten atrapados como se real o potencialmente hubieran sido “empujados a un rincón”, o estuvieran “entre la espada y la pared” y “sin tener en quien apoyarse”. Se sienten abocados a la aniquilación si ceden y a la vergüenza, la humillación y la derrota si se mantienen en su puesto. Estos pacientes se sienten fuertemente inclinados hacia la racionalidad, la ética y la moralidad a la vez que se preocupan de las amenazas y dilemas a que se enfrentan, sabiendo que son incapaces de superarlas por sus propias fuerzas. Sus manifestaciones verbales suelen magnificar el poder y el tamaño de las fuerzas que les acosan, la corrupción existente, o la crueldad, salvajismo, brutalidad. Suelen

reclamar mayor capacidad, recursos o conocimientos de los que realmente poseen o creen poseer para oponerse a tales fuerzas.

En todo caso, la atención del paciente no se centra normalmente sobre la vulnerabilidad física, sino sobre el sentido de identidad, voluntad y autonomía. Quien puntúa alto en la escala 6 exige ser tratado como ciudadano pleno con derechos inalienables y buen nombre y teme convertirse en una cifra o en un esclavo.

Siguiendo el principio de que el precio de la libertad es la perpetua vigilancia, quien puntúa alto advierte rápidamente los acontecimientos interpersonales que pueden tener implicaciones negativas para él y sus estatus; interpreta descuidos e inadvertencias como descortesías deliberadas y maliciosas, y pequeños desaires como indicativos de faltas de respeto, insultos o desprecio. Esto es, los pacientes se apartan de ellos mismos del mundo ordinario, de toma y daca social en el que innumerables lapsos e indiscreciones se compensan con el humor, el beneficio de la duda, la broma

y el olvido, porque, en la experiencia del paciente, el nivel de amenaza hace el juego también serio

y sitúa el listón demasiado alto. Tendiendo a interpretar todas las interacciones como situaciones potenciales de dominio, como juegos de todo o nada, los pacientes sospechan que los demás se aprovecharán de cualquier debilidad para conseguir la finalidad de su control y sometimiento.

Los amigos deben distinguirse de los enemigos rápida e inequívocamente; dejar de hacerlo es una amenaza a la supervivencia.

Los problemas asociados con las puntuaciones en la escala 6 dependen en gran medida de su elevación, de forma que la causa de las consultas por propia iniciativa tiende a decrecer notablemente a medida que la elevación de las puntuaciones es mayor.

Cuando las elevaciones son bajas, los problemas de relaciones constituyen el motivo más frecuente de consulta. La pérdida o amenaza de pérdida, de amigos o cónyuge conduce a la disforia y a aprensiones para las que el paciente desea alivio, comprensión y apoyo.

Las elevaciones en la escala 6 predicen un amplio rango de sentimientos, actitudes y conductas relacionadas con un tema central: el de evitar ser vulnerables a la hostilidad de los demás, especialmente cuando tal hostilidad parece dirigirse potencialmente a la autonomía, estatus e identidad del sujeto. Las manifestaciones sintomáticas tienden a ser parejas a la elevación, con expresiones relativas a la dinámica general de la personalidad en los niveles más bajos y con expresiones paranoides psicóticas en os niveles más altos. Prácticamente, en cualquier nivel de elevación superior a un T de 55, preocupa que la sensación de seguridad personal y bienestar del sujeto esté sujeta a influencias adversas por los sentimientos y acciones de los demás. Cuando las elevaciones son medias, la experiencia de desaprobación puede crear sólo un malestar moderado que activa, también moderadamente, maniobras defensivas o auto-protectoras que pueden considerarse como un modelo de salvar las apariencias. Al aumentar las elevaciones empiezan también a incrementarse las distorsiones en la percepción social, de modo que gestos ordinarios de desaprobación o desagrado por parte de otros, aun cuando no tengan intencionalidad, se experimentan como producidos maliciosamente.

El estado de ánimo y el afecto suelen concretarse en dos patrones principales que, ambos relativamente inestables, corresponden a la huida o la lucha, y al alto frente al bajo nivel de auto- control. La tensión, el miedo, la irritabilidad y el rencor son comunes a los dos. En el primer patrón, la tensión y el recelo expresan sentimientos de ansiedad y disforia; el paciente tiende a evitar confrontaciones y a interiorizar el estrés, procura congraciarse o apartarse de los otros y puede llegar al suicidio; los aspectos de proyección o resentimiento influyen en la colaboración de

estos signos afectivos. En el segundo patrón, la emocionalidad se exterioriza más y los controles resultan comprometidos; la suspicacia, la amargura, la ira, el rencor, la hostilidad, el odio, la rabia y

la venganza dominan el panorama afectivo.

Los sentimientos de afecto y ternura tienden a aumentar la sensación de vulnerabilidad del sujeto al daño y la decepción; están, por eso, sujetos a un rígido control. El paciente estima que

someterse a cualquier solicitud emocional es un signo de debilidad y una amenaza a la racionalidad y a la capacidad de auto-protección. Por eso, las expresiones de amabilidad y consideración dirigidas hacia el paciente pueden ser interpretadas como provocativas y arrogantes.

Una característica destacada de quienes obtienen puntuaciones altas en la escala 6 es la hipervigilancia, una atenta sensibilidad hacia los signos de hostilidad o confirmación de las creencias establecidas. Este síntoma es mucho menos común después de la formación de delirios y entre los pacientes en que la cognición está perturbada y desorganizada (véase código 6-8 ó 8-6).

Quienes puntúan alta en la escala 6 tienden, sin embargo, a describir su propio pensamiento como inusualmente libre de deterioro. Consideran normales y carentes de trastorno su atención, concentración, memoria, toma de decisiones y juicio. No obstante cuando, a la vez, se dan elevaciones en las escalas 1, 2, 3, 7 o (especialmente) 8, se marcan más frecuentemente ítems que indican problemas en el pensamiento. Independientemente de que otras acompañen a la 6, casi siempre existen problemas de pensamiento, evidentes normalmente para los demás. Debido a que la atención se centre estrechamente sobre los aspectos del entorno que parecen confirmar amenazas o rencor, cuando los aspectos que invalidarían la realidad o gravedad de tales amenazas son ignorados o pasador por alto, el juicio del paciente es reflexivo y desacertado.

De ordinario, estos pacientes tienen importantes dificultades para ver las cosas desde la perspectiva del otro, por lo que sus dificultades con los demás se agravan y amplían sustancialmente por su incapacidad para tener empatía con ellos. De este modo, el paciente se convierte en una especie de prisionero de sus propios puntos de vista, limitados y a menudo aislado, que son compartidos con otros no como una confidencia, sino como una acusación o reprimenda. A menudo, los pacientes son incluso incapaces de exponer los motivos de queja que otros pueden tener contra ellos y mucho menos de considerar la posibilidad de que esos motivos sean ciertos, incluso si se le pide que lo hagan pueden sentirlo como una concesión a los puntos de vista que ellos consideran prohibidas y erróneos.

Puntuaciones moderadamente altas entre 65 y 75 se asocian con cautela, suspicacia e hipervigilancia. En la percepción social resultan evidentes distorsiones cognitivas. La actitud del sujeto es obstinada e irascible, con un bajo umbral para percibir las palabras y las acciones de los demás como una amenaza a la autonomía. El paciente entiende bien los significados ocultos e indicios de peligro y puede provocar activamente conflictos con otros para “hacer que se muestren como verdaderamente son, y para liberar la tensión.

Puntuaciones altas, de 75 a 85, sugieren la presencia de creencias delirantes, aunque a veces son contenidas por la cautela del paciente. La hipervigilancia es menos constante porque los pacientes normalmente han identificado y localizado las amenazas contra ellos. La cognición puede mantenerse bastante bien organizada, incluso si la percepción de la realidad social está distorsionada de diversos modos.

Puntuaciones muy altas, de 85 o superiores, indican escasa cautela y desorganización o extravagancia incrementadas. Estos pacientes son a menudo inusualmente cándidos en divulgar sus ideas delirantes, pero sus creencias suelen tener una cara emocional mucho más reducida en estos niveles y pueden ser expresadas como un hecho positivo. Tienden más probablemente ser retraídos, descuidados o negligentes en el cuidado personal y la higiene. Suelen tener alto los niveles de depresión y ansiedad y no son raras las ideas de suicidio. En algunos de estos casos la prueba de la realidad puede estar tan deteriorada que el paciente actúa bajo ideas delirantes en las que cabe incluir la amenaza y los ataques a los demás.

PUNTUACIONES BAJAS

La sabiduría popular clínica diría que pueden describirse de manera similar tanto los pacientes que puntúan alto como los que puntúan bajo en la escala 6m, pero no hay una total certeza sobre este punto.

RELACIONES INTERPERSONALES

El ámbito de las relaciones interpersonales casi siempre está gravemente afectado, o incluso destruido, en quienes tienen puntuaciones altas en la escala 6. Tienden a ver a todos los demás como antagonistas potenciales, sojuzgados por quienes los explotan o se interpones a ellos, y debilitan su voluntad o atacan su dignidad, y tratan de hacer frente a estos riesgos mediante una hipersensibilidad a los desaires y a los indicios de amenaza.

o

histriónicos), las relaciones estrechas se preservan mucho mejor.

Con

algunos

pacientes

(aquellos

con

dependencia

significativa

o

aspectos

disfóricos

DEFENSAS

La proyección es la principal defensa en quienes puntúan alto en la escala 6. La racionalización de la ira, el rencor y la pérdida de control son también comunes e incluso dominantes. Con una rígida auto-justificación y la acumulación del uso hostil de la “evidencia”, el paciente considera que se le autorizan la sospecha, la acusación e incluso el ataque. Dependiendo de otras modalidades del perfil, existe un rango de defensas secundarias que incluyen la intelectualización, la reacción- formación y la negación.

HISTORIAL

Por lo general, son personas que han tenido experiencias de opresión. La atmósfera familiar fue a menudo tensa y conflictiva; uno de los progenitores, normalmente el padre, era una figura tiránica y sádica, y a la vez rígida y distante; el otro, habitualmente la madre, era débil, depresiva e ineficaz para evitar la brutalidad del esposo. En algunos casos se consideraba a la madre controladora, buscadora de faltas, intrusiva, exigente, perfeccionista y provocativa, mientras que el padre, cuando no estaba ausente, era pasivo, débil, inaccesible o incapaz de proteger al niño de los abusos de la madre. La disciplina, aun cuando no violenta, despreciaba ásperamente los sentimientos del paciente y era arbitraria, caprichosa y desproporcionada a la falta cometida. En uno y otro caso, el paciente se sentía de ordinario rechazado por ambos padres. Existía, a veces, un patrón de enemistad crónica entre los padres que iba desde el alejamiento emocional a la guerra abierta, con frecuentes riñas en voz alta, si no violencia física. El paciente se sentía incapaz de agradar al padre que le atormentaba, sin correr el riesgo de ser menospreciado, desacreditado o ridiculizado por su sumisión o incluso abandonado. Nada de lo que hacía era suficientemente bueno para merecer una aprobación incondicional o gratitud, lo que conducía a sentimientos de inadecuación personal e inferioridad. Uno de los dos padres parecían sentirse amenazados por cualquier signo de autonomía por parte del paciente y reaccionaban con ataques dirigidos a la autoestima o estatus del paciente, buscando que éste se sintiera abatido, ridiculizado, avergonzado y humillado. En el paciente, la autonomía y la independencia, enfrentadas a la experiencia de sus relaciones con los padres, sólo podrían mantenerse mediante la sumisión llegando a sentimientos crónicos de ira, rencor y rabia. Paradójicamente, quizá el paciente pueda también sentir una frustrada añoranza por el padre maltratador.

CONSIDERACIONES DIAGNÓSTICAS

El diagnóstico está influido por el grado de elevación de las puntuaciones, con las elevaciones suaves y moderadas asociadas a trastornos de la personalidad y a condiciones combinadas. Lo habitual en estos niveles es la personalidad paranoide, esquizofrénica, antisocial, narcisista, histriónica y pasivo-agresiva. También se dan condiciones psicóticas que incluyen trastornos delirantes y ciertos trastornos del estado de ánimo, especialmente el trastorno bipolar y la manía

con características paranoides. En niveles de elevación mayores predominan el pensamiento psicótico y trastornos de estado de ánimo incluyendo la esquizofrenia paranoide o indiferenciada, el trastorno bipolar, el trastorno esquizo-afectivo, depresiva mayor, todo ello con aspectos paranoides.

ESCALA 7: PSICASTENIA (PT)

Mide la tendencia a manifestar estrés a través de la tensión, ansiedad, aprensión, preocupaciones, fobias, rumiaciones, compulsiones y temor a perder el control, con obstinados e inflexibles esfuerzos por controlar estos síntomas.

 

Escala 7 (Pt) Psicastenia

Implicaciones de las puntuaciones.

 

Puntuaciones T

Hipótesis interpretativas

T

> 75

Miedo extremo, ansiedad, tensión

 

Trastorno del pensamiento

Percepción defectuosa

Falta de concentración

Rumiaciones

Rituales rígidos

Fobia supersticiosas

Sentimientos de culpa

T

60-75

Ansiedad, moderada depresión

 

Pesadillas en los sueños

Falta de seguridad en sí mismo

Culpabilidad

Perfeccionista

Indeciso

No se siente aceptado por los demás

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Confiable

Sincero

adaptable

Bien organizado

T

< 40

Ausencia de desórdenes emocionales

 

Seguro de sí mismo

Capaz, competente

Personalidad con prestigio, éxito, reconocimiento.

Se aplica el término a “aquellas psiconeurosis que se caracterizan por obsesiones, compulsiones

o fobias. Se habla a menudo de condiciones psicasténicas como neurosis compulsivas, estados

obsesivo-compulsivos o estados de tensión obsesiva reflexiva” Hathaway y McKinley (1942 / 1980) ampliaron esta definición en su descripción del desarrollo de la escala 7: “el pensamiento se

caracteriza por

lo que se presenta como entorno hostil

compulsivamente actos innecesarios, perturbadores o personalmente destructores o bien a

mantener obsesivamente líneas de pensamiento que carecen de significación para sus actividades normales [y] para realizarlas sin tener en cuenta consideraciones racionales. El pensamiento

obsesivo

sobre el contenido de sus pensamientos

ideas tales como que se desmaya o que algo terrible y amenazador está a punto de suceder, [o

secundariamente producen una reacción

ansiosa; por ejemplo, contar compulsivamente

actos y pensamientos compulsivos y obsesivos se la denomina psicastenia. La palabra parte del concepto de una voluntad debilitada que no puede resistir la conducta, independientemente de su carácter inadaptativo.

A la típica reacción general caracterizada por estos

que] pueda sentirse forzado a pensar cosas que

o encontrarse a sí mismo ansiosamente obsesionado con

va acompañado de ansiedad, de modo que el paciente puede estar tenso y ansioso

[sintiéndose] forzado por el miedo a realizar

miedos irracionales

por grandes dudas sobre el significado de su relaciones con

RELACIONES CON OTRAS ESCALAS

La correlación más importante de la escala7 es la que tiene con la 8. La elevación de estas dos

escalas constituye un buen predictor del diagnóstico del estado psicótico frente al no psicótico. En

la medida en que la puntuación directa en la escala 7 supere en más de tres puntos la puntuación

directa en la escala 8, la 7 refleja probablemente un enfrentamiento contra los efectos

desorganizativos de la escala 8. En la medida en que las puntuaciones directas en la escala 8 superen en más de tres puntos a las de la escala 7, ésta última refleja una derrota o una sumisión

a las influencias psicóticas, de forma que lo que anteriormente pudo experimentarse como lucha y resistencia se experimenta ahora de forma más pasiva como apatía, ansiedad, alineación o impotencia.

Esta escala refleja una disposición general alta hacia una emocionalidad negativa o vulnerabilidad a la ansiedad, aprensión, terror, pusilanimidad, tensión, malestar, estrés, mal humor, confusión, agitación, tirantez, nerviosismo, alta irritabilidad, ambivalencia, indecisión, inmovilidad, culpabilidad, arrepentimiento, remordimiento, autocrítica, auto-recriminación, auto-reproches, auto-devaluación, sentimientos de inseguridad, inhabilidad, inferioridad, retraimiento social, torpeza y timidez.

El síntoma primario asociado a la escala 7 es la inquietud. El paciente se intranquiliza como forma de precaverse contra el error y la imprevisión. Aunque la inquietud se orienta parcialmente hacia el exterior contra los acontecimientos temidos y la influencia de los demás, se dirige, en primer lugar, contra la propia vida psíquica del paciente, evaluando la corrección y adecuación de sus pensamientos, la bajeza u otras debilidades de sus motivaciones y cualquier signo de fortaleza en sus impulsos que pudiera empujar a una acción catastrófica. La duda y la ambivalencia dominan el examen de las decisiones pasadas y de las opciones futuras.

La desconfianza en su propio juicio y decisión se compensa mediante la meticulosidad, el perfeccionamiento, una rígida escrupulosidad y un esclavo respeto a las normas. Teme cometer errores y lo considera como la consecuencia inevitable de una acción espontánea y auto-dirigida. Por eso, trata de conformar su conducta a unas pautas, normas y principios impuestos desde el exterior como si fueran verdades inmutables.

Entre las escalas clínicas del MMPI-2, la 7 y 2 son las que se asocian más claramente con el estrés subjetivo. Mientras que la escala 2 refleja una sensación interna de lentitud y agotamiento que corresponde normalmente a signos externos de fatiga y actividad motora reducida, la 7 refleja

una vida mental en lucha contra sí misma en la que las experiencias yo-otro se enfrentan a los pensamientos contrarios del yo-sintónico. La experiencia de ansiedad, miedo, creencia, duda, imagen, idea, palabra o impulso, se origina dentro del yo, pero se considera como una intrusión inoportuna que debe ser observada, resistida o desterrada por los medios y recursos del mejor yo del paciente.

Quien puntúa alto tiende a ser interiormente activo y alerta, comprobando, revisando, preocupándose, anticipándose, criticando, planeando y luchando en un esfuerzo por estar al tanto de las cosas y dispuesto para lo inesperado. También, tiene temor que la memoria, concentración

o juicio no actúen de la forma deseada, dando lugar a errores o descuidos de consecuencias

catastróficas. A su vez, este miedo inexorable lleva al paciente a sentirse abatido, exhausto y

vulnerable a las perturbaciones sociales.

básicas,

especialmente la 2 y la 8, y por algunas de las escalas de contenido.

Los pacientes racionalizan sus acciones no sobre la base de sentimientos y deseos, sino sobre la base de una regla o una norma exterior tal como ellos estiman lo que otros deberían considerar adecuado. Por eso, tienden a experimentar los motivos de sus actos como impuestos desde fuera del yo y se sienten dirigidos, más que libres y autónomos para emprender una acción. Suele haber controles rígidos gobernando la expresión de angustia y hostilidad que, si son manifestados abiertamente, probablemente son bien racionalizados y mantenidos dentro del ámbito familiar o bien dirigido hacia alguien considerado como de un nivel inferior.

Quienes puntúan alto tienden ser introspectivos y pesimistas. Anticipan exageradamente resultados improbables y graves, carecen de confianza para enfrentarse o acomodarse a situaciones difíciles o estresantes y son propensos a renunciar fácilmente. Presentan a menudo problemas de distracción y olvido así como deterioro de la eficiencia cognoscitiva. Su estilo cognitivo da más importancia al análisis que a la síntesis. Tienden a ser rígidos y poco imaginativos en su acercamiento a los problemas, a atascarse en los detalles, rizar el rizo y perder la visión de conjunto. Tienen dificultades para distinguir lo relevante y esencial de lo baladí y trivial. Su falta de inventiva e ingenio, combinada con su búsqueda de soluciones absolutas, les lleva a menudo a la dilación, la indecisión y, finalmente, al inmovilismo. En situaciones de estrés o cuando la exigencia de la decisión es alta, el paciente puede abandonar repentina e inexplicablemente todas sus deliberaciones previas y decidir el tema impulsivamente.

Son propensos a las ideaciones mágicas en las que sus pensamientos e ideas son a menudo investidas con un grado de poder o entidad propia de las representaciones teatrales y pueden considerar que los gestos simbólicos tienen un grado de eficacia equivalente al de la acción directa. Se sienten a menudo importunados por ideas e imágenes que consideran obscenas, horrendas o blasfemas lo que produce una sensación de alarma o pánico y que ellos pueden estimar como evidencia de inminente desintegración y locura.

Estos pacientes tratan de resolver los problemas emocionales de forma sobre-ideacional. Temen y desconfían de los sentimientos y suelen sentir ansiedad cuando una emoción fuerte amenaza con romper sus controles racionales. A medida que el estado mental del paciente va siendo progresivamente dominado por la ansiedad, la aprensión o la preocupación, se hace menos accesible a los demás.

La

interpretación

de

la

escala

7

está

muy

influida

por

otras

varias

escalas

DEFENSAS

Las operaciones defensivas de quienes puntúan alto en la escala 7 tienden a centrarse en la

Son comunes la intelectualización, la racionalización, reacción-formación,

racionalidad y la lógica.

el aislamiento del afecto, el desplazamiento y la anulación.

PUNTUACIONES BAJAS

Ausencias de los síntomas y rasgos asociados con las puntuaciones altas. Quienes puntúan bajo deberían atribuirse auto-confianza, seguridad, una actitud generalmente relajada, satisfacción con las iniciativas subjetivas, así como ausencia de ansiedad, preocupación y miedo. No obstante, la corrección K complica este panorama. Las puntuaciones T entre 40 y 55 pueden obtenerse por las elevaciones altas o muy altas en K con pocos o ningún ítem directo en Pt. En la medida en que Es se aproxima o excede a k, las personas en este intervalo pueden describirse como naturales o equilibradas, cariñosas y amistosas, responsables, adaptables y realistas, ambiciosas, competentes y eficaces, así como capaces de emplear sus recursos para llevar adelante sus tareas sin inhibición ni retraso. Este patrón favorable de rasgos es menos convincente y se ve parcialmente oscurecido cuando K supera sustancialmente a Es. Estas personas pueden ser menos relajadas y flexibles y más inhibidas, tímidas y cautelosas. Las puntuaciones inferiores a 40 son infrecuentes y se consiguen con puntuaciones bajas de K y una reaparición de ítems directos de Pt. En este patrón el paciente se muestra torpe e inestable y puede exhibir signos obvios de trastornos, especialmente manía.

ESCALA 8: ESQUIZOFRENIA (SC)

Mide alineación grave, autodesprecio, desorganización cognitiva, desidia, sentimientos de irrealidad, impulsos extraños y deterioro motor y sensorial.

 

Escala 8 (Sc) Esquizofrenia

Implicaciones de las puntuaciones.

 

Puntuaciones T

Hipótesis interpretativas

T

> 75

Posible trastorno esquizofrénico

T

60-75

Esquizoide de estilo libre

 

Confuso

Miedoso

Pesadillas en los sueños

Reservado, no comprometido

Fantasía y ensueños excesivos

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Adaptable

Dependiente

Buen equilibrio

T

< 40

Sensible

 

Confiado

Prudente, convencional

Concreto, práctico

Condescendiente, sumiso

Las investigaciones y la experiencia clínica han confirmado ampliamente que la escala 8 carece de especificidad diagnóstica, y se encuentran elevaciones comunes en forma psicóticas de manía y de depresión, en el trastorno por estrés postraumático y algunos otros trastornos de ansiedad, en trastornos graves de personalidad, especialmente los límites y esquizoides, al igual que en la esquizofrenia. No obstante la escala 8 es útil para diagnósticos diferenciales, partiendo de los patrones que forma con otras escalas, así como para hacer descripciones de la personalidad.

La mayoría de los pacientes que puntúan alto en esta escala experimentan un yo enjaulado, alienado, alejado, afligido o defectuoso. Tienden igualmente a considerar ajeno e incomprensible el mundo material. Se sienten enfrentados a desafíos que parecen perversamente antagonistas y frustrantes. Desde las costumbres o convenciones sociales hasta el moverse por la vida, desde el manejo de asuntos financieros hasta el cumplimiento de sus obligaciones, desde ocuparse de reparar aparatos rotos o en mal funcionamiento, etcétera. En todas esas tareas las personas tienden a encontrar la experiencia ordinaria de la vida llena de dificultades y que, para superarlas, limitan su ámbito de comunicación y conducta de forma que les permita evitar los fallos y ataques sociales y, al mismo tiempo, los problemas del mundo material, que exceden su capacidad para afrontarlos y resolverlos.

Sus palabras y acciones parecen torpes, afectadas y fuera, como si fueran el producto de una representación teatral. Tanto si son amables como si son hirientes, suena como metálicas y mecánicas, y parecen producir ecos en vez de sonidos. Se sienten perplejos ante la aparente fluidez de las palabras y acciones de los demás, que parecen tener una armonía e integridad a la que el paciente se siente incapaz de aspirar. Por tanto, el yo se siente como mal equipado e incompetente para comunicarse con el mundo y con la gente. Cuando otros parecen comprometidos y animados, el paciente se siente, impasible y extrañamente indiferente. Eventualmente esta alineación conduce al auto-desprecio y a una rabia incipiente.

Cualesquiera que sean la causa y las consecuencias de esta experiencia alienado del yo, quien puntúa alto en la escala 8 tiene problemas para idear y ejecutar planes racionales. La actividad laboriosa y poco fiable, y los pacientes son, a menudo, sorprendentemente ignorantes de la información necesaria para resolver un gran número de problemas prácticos. Aunque la inteligencia y la solución de problemas sencillos pueden conservarse bien, la ejecución intelectual sostenida necesaria para proyectos complejos y prolongados en el mundo real no está a su alcance. El pensamiento puede ser productivo poco a poco, pero el paciente tiene dificultades para organizar coherentemente los materiales y los resultados del pensamiento. La información se reúne desordenadamente y las personas son incapaces de juzgar la importancia de los hechos y tareas de que se están ocupando. De este modo, el proceso de pensamiento queda entorpecido por los datos directos. La información se procesa entonces de manera desorganizada, con fallos elementales de lógica y secuencia; se producen condensaciones, yuxtaposiciones inapropiadas y combinaciones arbitrarias, fines que se confunden con medios, concreciones fuera de lugar, confusión de las relaciones parte-todo, intrusiones fantásticas, sesgos idiosincrásicos y conceptos supervalorados, lagunas y saltos repentinos, metáforas confusas o arbitrarias, metonimias, y una multitud de otros deslices y equivocaciones que convierten el producto en laberíntico, caprichoso e ineficaz.

Dado que el pensamiento no puede lograr fines complejos y distantes, se empobrece el sistema motivacional. La conducta dirigida a un fin se quiebra a no ser que se enfoque a propósitos apetitosos inmediatos. La conducta no apetitosa comienza a estar guiada por una ideación impulsiva y mágica. En la mayoría de los casos, los patrones de conducta se convierten en descuidados y retraídos, con crecientes periodos de inactividad o actividades repetitivas, estereotipadas y sin finalidad, como vagabundear, pasear o canturrear.

Cuando la escala 7 supera a la 8, el paciente se esfuerza por preservar la organización y contener las expresiones psicóticas. Cuando la escala 8 supera a la 7, pierde interés por las conductas inapropiadas. Si la 8 es muy superior a la 7, existe una probabilidad cada vez mayor de que las expresiones sintomáticas sean extravagantes y de que el descontrol conductual llegue a alcanzar proporciones destructivas.

Las relaciones con otros reflejan un grado de alineación mayor que la sentida hacia sí mismo; por eso, son raras las relaciones íntimas y duraderas. Los pacientes se muestran distantes, aprensivos

y reservados con los demás, temerosos de decir o hacer algo que manifieste incompetencia y les

marque como diferentes o raros, o que provoque respuestas incomprensibles tal vez embarazosas y molestas. Consecuentemente, los pacientes evitan interactuar con los demás porque se sienten en desventaja. En ocasiones, afrontan este miedo haciendo justo lo que se teme. Cuando se acercan

a los demás sus interacciones carecen, a menudo, de vitalidad, de animación y de un sentido de

co-presencia. Puede parecer que hablan a otros, y sus palabras suenan como sacadas de las frases

de un guión.

Los contactos sociales suelen ser efímeros e instrumentales. A menudo es enormemente limitado o fortuito el sentido de la corrección, el respeto a la situación personal o el atenerse a cortesías sociales básicas tales como decir “por favor” y “gracias”, contestar al saludo o abstenerse de mirar fijamente.

PROBLEMAS QUE PRESENTAN

Las elevaciones en la escala 8 se asocian con la necesidad de hospitalización más que cualquiera de las demás escalas clínicas. A menudo se considera que la conducta de estos pacientes supone una amenaza para ellos mismos o para los demás, suficiente como para que se pongan en marcha medidas públicas de actuación

Cuando la puntuación T en la escala 8 es superior a 65, el papel de K parece proporcionar una protección para los síntomas, especialmente si las puntuaciones directas de K son superiores a las de Sc.

Son personas inaccesibles, desentendidas y esquivas en sus relaciones interpersonales. Se sienten inferiores a los demás e incomprendidos por ellos y son aprensivos respecto a gente y situaciones nuevas por miedo a no ser aceptados o comprendidos. Lo que o bien les fuerza a fidelidades o actos de sumisión que les priva del sentido de individualidad e independencia, o bien les obliga a alguna obra o tarea que no son capaces de realizar sin torpeza o vergüenza. Su miedo a los demás se acompaña frecuentemente de la envidia por la facilidad con que éstos se desenvuelven en las interacciones personales, facilidad totalmente inalcanzable para los pacientes. Suelen contar largas historias de fracasos sociales en las que otros se han valido de su apariencia o conducta para dañarles o rechazarles o para ponerles en ridículo ante los espectadores.

Quienes puntúan bajo se ven a sí mismos y son vistos por los demás como amistosos, cariñosos, bondadosos, pacíficos, corteses, dignos de confianza, responsables y adaptables. El panorama de satisfacción, pero también de convencionalismo, conciencia, timidez, cautela y una inclinación a ceder a la voluntad de otros, especialmente si poseen un alto nivel o autoridad. La tendencia a evitar conflictos y tensiones subjetivas podría esperarse que limitara tanto el ámbito de relaciones como los niveles de intimidad conseguidas en ellas. Estas personas que puntúan bajo son probablemente consideradas competentes para las tareas ordinarias más que dotadas e imaginativas para la solución de problemas. Al mismo tiempo, parecen tener interés y aptitud por

las ocupaciones laborales. Atentas, precisas y difíciles de distraer, se valoran seguramente a ellas mismas sobre la base de la consecución de productividad, más que en términos de características más personales. Las puntuaciones T bajas son poco comunes. Las inferiores a 30 solamente pueden obtenerse con puntuaciones directas sumamente bajas en Sc y puntuaciones K por debajo de la media.

SUBESCALES

Sc1 (Alineación social).

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto en esta subescala se sienten maltratados,

incomprendidos y no queridos. dañarles físicamente.

En casos extremos pueden creer que otros están intentando

Sc2 (Alineación emocional).

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto informan de sentimientos de temor, depresión y apatía, y a veces pueden desear estar muertos.

Sc3 (Ausencia del control del yo, cognitivo).

Puntuaciones altas: Los sujetos que puntúan alto en esta subescala informan de extraños procesos de pensamiento, sentimientos de irrealidad y dificultades en la concentración y la memoria. A veces pueden pensar que han perdido el juicio.

Sc4 (Ausencia del control del yo, conativo).

Puntuaciones altas: Los sujetos piensan que la vida es extraña y es probable que estén deprimidos. Se preocupan excesivamente y puede que respondan al estrés refugiándose en la fantasía y en la ensoñación. A veces pueden desear estar muertos.

Sc5 (Ausencia del control del yo, inhibición defectuosa).

Puntuaciones altas: Los sujetos sienten que no tienen control sobre sus propias emociones e impulsos. Tienden a ser inquietos e hiperactivos, pueden tener períodos de risa o llanto en los que pierden el control y episodios durante los cuales no saben qué están haciendo y luego no pueden recordar lo que han hecho.

Sc6 (Experiencia sensoriales extrañas).

Puntuaciones altas: Los sujetos pueden sentir que sus propios cuerpos están cambiando en formas inusuales y extrañas. Pueden informar sobre su sensibilidad de la piel y de otras experiencias sensoriales inusuales y pueden tener alucinaciones contenidos de pensamiento insólitos e ideas de referencia externa.

ESCALA 9: HIPOMANÍA (MA)

Mide un ritmo personal rápido y enérgico, sobre-excitación, hiperactividad, búsqueda de estimulaciones, euforia, arrogancia, descontrol e impulsos rebeldes (puntuaciones altas), frente a apatía, lentitud, resignación, vulnerabilidad, meticulosidad y, ocasionalmente, depresión (puntuaciones bajas).

 

Escala 9 (Ma) Hipomanía

Implicaciones de las puntuaciones.

 

Puntuaciones T

Hipótesis interpretativas

T

> 80

Posible trastorno bipolar, tipo maníaco

T

70-80

Energía excesiva

 

Ausencia de dirección

Desorganización conceptual

Poco realista en su auto-valoración

Tiránico, mandón

Muy hablador

Baja tolerancia a la frustración

Impulsivo

T

60-69

Activo

 

Enérgico

Extravertido

Creativo

Rebelde

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Sociable y amistoso

Responsable

Realista

Entusiasta

Equilibrado

T

< 40

Sensible

 

Confiado

Responsable

Prudente, convencional

Sumiso, condescendiente

Práctico, concreto

Las características principales de los que puntúan alto en la escala 9 son aumento de energía, un ritmo físico y mental acelerado y poca necesidad de sueño, incremento de la tasa, volumen y cantidad de conversación, humor irritable o exaltado, incremento de la agudeza perceptiva, aumento de la extraversión y de la cantidad de acercamientos sociales, mayor interés y actividad sexuales, impulsividad y volubilidad. Transmiten una fuerte impresión de carencia de las limitaciones que inhiben la agresión o la toma de riesgos. Las relaciones con otros propenden a ser tirantes a causa de los excesos del paciente en la manera de hablar, en las discusiones, la actividad, el temperamento, la prodigalidad financiera o las aventuras sexuales.

El grado de elevación de las puntuaciones en la escala no está bien calibrado con los niveles de actividad y trastorno; algunos pacientes con puntuaciones T próxima a 65 pueden manifestar síntomas maníacos depresivos graves y psicosis, mientras que otros con puntuaciones más altas, permanecen relativamente eficaces y controlados. La hipomanía tiende a disfrazarse de manía y, por eso, tampoco las elevaciones en la escala 9 son de mucha ayuda para discriminar entre ellas. No obstante son útiles a este respecto las elevaciones relativas de Ma-O y Ma-S. Cuando las de Ma-S superan las de Ma-O, son frecuentes la hipomanía y la manía eufórica, pero es rara la manía irritable. Si Ma-O es mayor que Ma-S el patrón es el inverso.

RELACIONES CON OTRAS ESCALAS.

Cuando la escala 9 está acompañada de puntuaciones inusualmente bajas en la escala 2, especialmente cuando las escalas más bajas son la2 y la 0, el estado de ánimo suele ser optimista, incluso exaltado y eufórico. La concurrencia de puntuaciones bajas en la escala 7 suele acentuar estos efectos. Cuando la escala 2 tiende a ser elevada al mismo tiempo que la 9, el humor suele ser turbulento e inestable y el paciente es propenso a periodos de agitación. Las elevaciones simultáneas en las escalas 4, 6 y 8 limitan o evitan la euforia y el humor tiende a ser irritable.

PROBLEMAS QUE PRESENTAN

Los pacientes plantean una serie limitada, aunque característica, de problemas; que incluyen insomnios, consumo excesivo de alcohol, gastos extravagantes y desaconsejables, demasiada locuacidad, excesos sexuales, alucinaciones, delirios y asaltos.

SUBESCALAS DE Ma

Ma 1(Amoralidad).

Puntuaciones altas: Los sujetos ven a los demás como egoístas, deshonestos y oportunistas, y debido a estas percepciones pueden sentir que está justificado actuar de forma similar. Pueden obtener satisfacción vicaria de la explotación manipuladora de otros.

Ma 2 (Aceleración Psicomotriz).

Puntuaciones altas: Los sujetos informan de habla acelerada, aceleración de los procesos de pensamiento y también de las actividades motoras. Pueden sentirse tensos, inquietos y excitados. Se aburren fácilmente y buscan el riesgo, la excitación o el peligro como modo de superar el aburrimiento.

Ma 3 (Imperturbabilidad).

Puntuaciones altas: Los sujetos niegan ansiedad social. Se sienten cómodos interactuando con otros. Les preocupan poco las opiniones, valores y actitudes de los demás.

Ma 4 (Auto-envanecimiento).

Puntuaciones altas: Los sujetos tienden a tener evaluaciones irreales acerca de sus propias capacidades y de su propio valor. Se muestran resentidos cuando otros les hacen peticiones.

Tanto en su aparición inicial como en las recaídas, los síntomas maníacos se desarrollan a menudo repentinamente y es sólo cuestión de horas o días el tiempo transcurrido entre las primeras manifestaciones sintomáticas y el síndrome maníaco depresivo completo.

En la mayor parte de los casos que puntúan alto, el estado de ánimo es predominantemente irritable o indisciplinado, y el paciente se convierte en airado, hostil e, incluso, agresivo si es contrariado. En algunos ocasiones, el estado de ánimo es alegre, eufórico y exaltado, especialmente en el inicio del ciclo maníaco, y estos pacientes son, a menudo, descritos como cariñosos, felices, entusiastas, risueños, vivaces y animosos. Sin embargo, este estado de ánimo es típicamente endeble y frágil, con un substrato de irritabilidad que puede manifestarse fácilmente frente a la contradicción, la oposición o el rechazo.

Cuando el estado de ánimo es eufórico, el paciente es considerado por los demás y se considera a sí mismo perspicaz y con un gran sentido del humor; su conversación puede estar salpicada de chistes, finas ironías, bromas, juegos de palabras y ocurrencias. El efecto de las agudezas del paciente sobre los demás puede, sin embargo, no ser de alegría y sus expresiones imprudentes pueden resultar hirientes, intrusivas u ofensivas. La tolerancia a la frustración suele ser baja. Cuando aparecen obstáculos, independientemente de que su origen sea temporal, material o humano, el paciente tiende a sentirse frustrado y reacciona dramáticamente con estallidos airados, abandonos repentinos o rabia destructiva.

Quienes puntúan alto suelen tener también sentimientos reforzados de competencia cognitiva, en la que el alcance de las ideas y la habilidad para razonar se experimentan como poderosamente expandidos. La ideación es ágil y superproductiva, la memoria aguda y fácilmente accesible y el habla fuerte y articulada. El paciente se experimenta a sí mismo como intelectualmente ilimitado y teniendo un acceso exclusivo a las intuiciones profundas. El ámbito de intereses se ensancha y se hace más inclusivo. El pensamiento es rápido y comúnmente experimentado en rápidos pensamientos que pueden ser estresantes cuando se sobreponen a los controles cognitivos normales. En el extremo, la sucesión de pensamientos se hace nerviosa y se interrumpe fácilmente; en la manía propiamente dicha, la simple distractibilidad cede el paso al torrente de ideas en el que los pensamientos se suceden rápidamente unos a otros, pero están cada vez más tenuemente conectados hasta que el flujo del pensamiento se hace incoherente.

Aunque no estén representados en el contenido de los ítems, las elevaciones de se asocian a menudo con signos y síntomas convencionales de psicosis como desorganización conceptual, trastornos de pensamiento, alucinaciones y delirios, desatención al propio cuidado y tendencia a perder de vista los intereses y compromisos, aunque éstos sean extremadamente importantes, tales como pagar la renta o curarse la diabetes.

RELACIONES INTERPERSONALES

Son pacientes extravertidos y tienden a manifestar preocupaciones sociales y una alta tasa de acercamiento social. Normalmente intentan dominar las relaciones y atraer a otros a interacciones desiguales en las que ellos monopolizan la conversación, preguntan, interrumpen frecuentemente

mientras resulta difícil interrumpirles a ellos. En niveles más bajos, su gran vivacidad, rápida agudeza y fácil desinhibición puede resultar atractivas y contagiosas y producir una primera impresión favorable. Aunque tienen, a menudo, una cualidad de superficialidad, indiscreción, falta de sensibilidad y recato en sus interacciones que eventualmente dejan a los demás sintiéndose heridos, utilizados, exhaustos o irritados y exasperados. Tienden a tener poca consideración con las necesidades y motivos de los demás mientras que son muy sensibles a sus debilidades. Sus relaciones con los otros pueden considerarse interesadas puesto que emplean la adulación y la seducción para conseguir la atención, el apoyo, la alabanza, los favores e incluso los bienes de los demás. El paciente puede manipular hábilmente la debilidad, la buena voluntad, la autoestima y la culpabilidad de otros para asegurarse su lealtad y obtener ventajas o para la propia presunción. En el extremo, estos pacientes pueden ser tan intrusivos, presuntuosos y exigentes que tanto los procedimientos de seducción como los basados en el interés resulten inefectivos como coercitivos que alejen a los demás o provoquen su ira. En este momento, en que el paciente empieza a sentirse progresivamente desdeñado y aislado, es frecuente que se inicie la manifestación de síntomas paranoides.

Las elevaciones predicen un patrón de conducta errático e inestable con fluctuaciones en el estado de ánimo, actividad, excitabilidad, asunción de riesgos, etc., tanto a corto como a largo plazo. Los pacientes con trastornos del estado de ánimo tienden a mostrar mayor inestabilidad que los que consumen drogas o padecen trastornos de la personalidad; muchos de estos últimos manifiestan un patrón de conducta estable.

Los diagnósticos asociados a puntuaciones altas varían, pero principalmente se dividen entre trastornos de estado de ánimo, consumo de drogas y trastornos de personalidad.

Puntuaciones bajas

Se manifiestan en personas con depresión, retraso psicomotor y exceso de control. Estos pacientes pueden sentirse letárgicos, apáticos e inmovilizados. En algunos casos de depresión, la escala 2 puede no mostrar elevaciones, quedando esta escala como único indicador de depresión. En estos casos el panorama depresivo tiende a estar dominado por manifestaciones conductuales, tales como el retraso psicomotor o la pérdida de interés, más que por aspectos afectivos o de estado de ánimo tales como tristeza manifiesta o la disforia que dominan la escala 2. Los depresivos unipolares obtienen comúnmente puntuaciones muy bajas, a no ser en momentos de agitación.

ESCALA 0: INTROVERSIÓN SOCIAL (SI)

Mide introversión, timidez, ansiedad y tosquedad, y evitación social (puntuaciones altas) frente a extroversión, sociabilidad, habilidad y satisfacción social, intrepidez y deseo de estimulaciones sociales (puntuaciones bajas).

Escala 0 (Si) Introversión social Implicaciones de las puntuaciones. Hipótesis interpretativas Extremadamente reservado Introvertido, reservado, tímido Depresivo, culpable

Puntuaciones T > 75

T

T

60-75

 

Bajo ritmo personal

Ausencia de intereses

Supercontrolado

Sumiso, condescendiente

Persona de confianza, formal

Responsable en el trabajo

T

40-59

Puntuaciones medias

 

Activo, enérgico

Amistoso

Equilibrado

Hablador

T

< 40

Extrovertido, sociable

 

Seguro de sí mismo

Enérgico

Competitivo

Poco controlado

Manipulador

y

somáticos, escasa confianza en sí mismo, confusión y cinismo.

Relaciones con otras escalas: la escala 0 se relaciona altamente con 7, 9 y 2 en este orden. Tiene elevada correlación con SOD. La correlación configural más importante es la que tiene con 9. En pacientes con trastorno bipolar estas dos escalas se cruzan en la transición entre estados maníacos y depresivos. Las puntuaciones bajas en la escala 0 y altas en 9 son sinérgicas con respecto a la apetencia social. Cuando las dos son elevadas, 0 tiende a ser dominante mientras que las modalidades de la 9 suelen limitarse a las sugeridas por Ma-=, Ma2 y Ma4. Si las dos son bajas, la escala 9 tiende a ser dominada por Ma3 y Ma-S, las cuales se mezclan en la mayoría de los casos y acentúan las características de las puntuaciones bajas en 0.

Contenido:

inhibición

social,

evitación

de

grupos,

circunspección,

síntomas

mentales

La escala 0 es sensible a un patrón de malestar no reflejado fácilmente en otras escalas, una mezcla de timidez, confusión e incomodidad en las situaciones de grupo, con una gran amplitud de estrés psicológico y estado de ánimo disfórico, tensión, ansiedad y miedo, problemas cognitivos, vulnerabilidad física, convencimiento de ineficacia, incapacidad, incompetencia, ineptitud, así como una fastidiosa, ambivalencia e inestable calidad de alineación con respecto a los demás.

SUBESCALAS

Si1 (Timidez / auto-cohibición)

Puntuaciones altas: Tímido cuando está rodeado de gente, fácilmente azarado, incómodo en situaciones sociales y molestas en situaciones nuevas.

Si2 (Evitación social).

Puntuaciones altas: Gran aversión y evitación de las actividades de grupo y las muchedumbres; elude el contacto con otras personas.

Si3 (Alineación respecto a sí mismo y a otros).

Puntuaciones altas: Baja auto-estima y auto-confianza, auto-crítico, cuestiona su propio juicio, se siente incapaz de determinar su propio destino. También reflejan nervios, temores, indecisión y suspicacia respecto a los demás.

PATRÓN SINTOMÁTICO

A menudo es difícil discernir el patrón completo de los síntomas y situaciones de quienes

puntúan alto en la escala 0 a causa de su resistencia a abrirse y confiar en los demás. El miedo a

la incomprensión y al desconcierto les obliga a preocuparse por el sentido de la oportunidad y por expresarse “de la manera adecuada”, lo que conlleva la omisión de hechos y circunstancias importantes así como de los sentimientos que los acompañan. A veces estas omisiones tienen una motivación defensiva, pero más frecuentemente son el resultado de una incertidumbre sobre cuándo podrían suscitarse estos temas. Esta dificultad es frecuentemente fundamental para los problemas señalados que presenta el paciente y es sintomática de su conducta en diversas áreas.

El estado de ánimo es muy variable entre los que obtienen puntuaciones elevadas y está muy

influido por otras escalas. Las expresiones emocionales suelen estar fuertemente controladas, si bien estos pacientes son más activos emocionalmente de lo que aparentan superficialmente. Su preocupación oculta está en que otros puedan considerar inapropiados sus sentimientos. Suelen experimentar, al menos, una leve disforia y aprensión y tienden a sufrir una penosa timidez de la que se sienten prisioneros. Un comportamiento de esta timidez es la conciencia que el paciente tiene de ser incapaz de interactuar de la manera espontánea y despreocupada que observa en otros, lo que les produce sentimientos de tristeza, privación y envidia. Este estrés es crónico y tiende a persistir con otros estados de ánimo.

El proceso cognitivo está, de ordinario, totalmente intacto, aparte de la crónica u obsesiva duda

sobre uno mismo, una tendencia a dar vueltas a las situaciones y a los acontecimientos y los problemas en la toma de decisiones, especialmente, si éstos tienen consecuencias sociales. Estos pacientes tienden hacia la rigidez cognitiva y son propensos a paralizarse, abandonar o disgustarse cuando su forma habitual de abordar el problema no lo resuelve. Sin embargo, dentro de sus áreas de competencia y habilidades aportan una seriedad de propósitos, dedicación, enfoque y formalidad

en el trabajo, y en los resultados derivados de él, que, en ausencia de mayores satisfacciones en sus relaciones con los demás, constituyen, a menudo, un soporte muy importante a su autoestima.

Estos pacientes suelen pensar demasiado en comparaciones sociales. La confianza en sí mismos es baja y su autoestima escasa. Son excesivamente sensibles a lo que otros piensen de ellos, se fijan en la apariencia de los demás, en su adaptación y habilidad en las interacciones, en su cordialidad y generosidad, y en la notable atención que otros les prestan y que ellos prestan a los demás, etc. Las situaciones de competencia producen gran malestar y tratan de evitarse. La notoriedad social se convierte en aversiva, y éste es otro aspecto a considerar en el caso de los que puntúan alto y hayan de tomar decisiones relacionadas con las actividades en que pueden comprometerse o que deben evitar y con el grado de interacción que pueden soportar sin sobrepasar su nivel de bienestar.

producirla y apoyarla.

La conducta social de los que alcanzan puntuaciones altas está marcada por la timidez, la reserva, la vergüenza, la incomodidad, la turbación y el retraimiento.

Se sienten incómodos con los demás, pero no necesariamente desean estar solos y dejados de lado. Establecen relaciones lentamente y de forma deliberada, frecuentemente después de un período inicial de notables dudas e inconveniente. Sin embargo, una vez formadas estas relaciones pueden ser muy estables, leales e íntimas. Estos pacientes pueden sentirse especialmente incómodos al tratar con miembros del sexo opuesto y pagan el déficit de las habilidades sociales heterosexuales que, a su vez, se deben a su propia vergüenza y evitación anterior de las situaciones.

PUNTUACIONES BAJAS.

Sugieren un ajuste totalmente favorable; son expresivos e interesados en lo que se dice, alegres, entusiastas, activos, enérgicos, vigorosos, emprendedores, ambiciosos, aventureros y valientes, francos, asertivos, adaptables, versátiles, etc. También pueden ser considerados oportunistas, indulgentes consigo mismos e impulsivos. Su afán por encontrarse con otros puede ser descarado, e incluso, agresivo, y cabe que se les juzgue frívolos y poco juiciosos.

X. ESCALAS DE CONTENIDO.

Las escalas de personalidad basadas en el contenido de los ítems, tienen la ventaja de ser más fáciles de interpretar debido a la homogeneidad de su contenido.

ANX (ANSIEDAD)

Puntuaciones altas: Pueden indicar síntomas generales de ansiedad, incluyendo tensión, problemas somáticos (tales como problemas cardíacos y respiración entrecortada), problemas de insomnio, preocupaciones y escasa concentración. Los sujetos temen perder el juicio, viven en tensión y tienen dificultades para tomar decisiones. Parecen conscientes de estos síntomas y problemas, y admiten libremente que los tienen.

FRS (MIEDOS)

Puntuación alta: La indicación es que el sujeto tiene muchos temores específicos. Éstos incluyen temor a ver sangre, a los lugares altos, relacionados con el dinero, temores a los animales como las serpientes, ratones o arañas, a salir de casa, al fuego, a las tormentas y a los desastres naturales, al agua, a la oscuridad, a los lugares cerrados o a la suciedad.

OBS (OBSESIVIDAD)

Puntuación alta: Indican que se trata de sujetos con grandes dificultades para tomar decisiones

y que son propensos a rumiar excesivamente sus preocupaciones y problemas, impacientando a los demás. Les molesta tener que hacer cambios y tienen algunas conductas compulsivas como cantar

o coleccionar cosas sin importancia. Están excesivamente preocupados, tanto que frecuentemente están asfixiados por sus propios pensamientos.

DEP (DEPRESIÓN)

Puntuación alta: Caracteriza a sujetos con pensamientos significativamente depresivos. Se sienten melancólicos, con incertidumbre acerca de su futuro y sin interés por sus vidas. Probablemente dan muchas vueltas a las cosas, están tristes, lloran fácilmente y sienten desesperanza y vacío. Tienen pensamientos de suicidio o deseo de estar muertos. Suelen creer que están condenados o que han cometidos pecados imperdonables. No suelen ver a los demás como fuente de ayuda.

HEA (PREOCUPACIONES POR LA SALUD)

Puntuación alta: Los sujetos presentan muchos síntomas físicos en varios sistemas orgánicos. Incluyen síntomas gastro-intestinales (como náuseas, vómitos, problemas neurológicos (convulsiones, vértigos y amagos de desmayos, parálisis), problemas sensoriales (visión o audición deficientes), síntomas cardiovasculares (dolores pectorales o cardíacos), problemas dermatológicos (dolor de cabeza o de cuello) y dificultades respiratorias (tos, alergia, asma). Estos individuos se preocupan por su salud y enferman más que el promedio de las personas.

BIZ (PENSAMIENTO EXTRAVAGANTE)

Puntuación alta: Son procesos de pensamiento psicótico. Informan de alucinaciones auditivas,

visuales u olfativas y pueden reconocer que esos pensamientos son extraños y peculiares.

mismo pueden informar de ideación paranoide (como la creencia de que están siendo objeto de una conspiración). Estos individuos pueden sentir que tienen una misión especial o que poseen poderes especiales.

Así

ANG (HOSTILIDAD)

Puntuación alta: Sugieren problemas con el control de la ira. Estos individuos se sienten irritables, son gruñones, impacientes, exaltados, molestos y tercos. A veces siente ganas de jurar o romper cosas. Pueden perder el control de sí mismos y dicen haber abusado físicamente de personas y objetos.

CYN (CINISMO)

Puntuación alta: Se caracterizan por creencias misántropas. Estos sujetos esperan ocultar motivaciones negativas tras los actos de los demás (creen que la gente es honesta porque tienen miedo de ir a la cárcel). Desconfían de los demás porque creen que la gente usa a los otros y establece amistades sólo por razones egoístas. Tienden a tomar actitudes negativas hacia las personas cercanas a ellos, incluyendo compañeros de trabajo, familiares y amigos.

ASP (CONDUCTAS ANTOSOCIALES)

Puntuación alta: Además de tener actitudes misántropas como las de los sujetos que puntúan alto en CYN, los sujetos que puntúan alto en la escala ASP informan de conductas problemáticas durante los años de escolarización, y de prácticas antisociales tales como tener problemas con la ley, robos o estafas. A veces dicen que disfrutan con las fechorías de los criminales e incluso, si no tienen una conducta explícitamente fuera de la ley, creen que es correcto bordear los límites de la misma.

TPA (COMPORTAMIENTO TIPO A)

Puntuación alta: Puntuaciones altas indican que los sujetos trabajan duramente, se mueven rápidamente, y son individuos orientados al trabajo, que frecuentemente se impacientan, se irritan y se molestan. No les gusta esperar o ser interrumpidos. Para ellos no hay horas suficientes en el día para completar sus tareas. En sus relaciones con los demás, son directos y autoritarios.

LSE (BAJA AUTOESTIMA)

Puntuación alta: Los sujetos que tienen estas puntuaciones se caracterizan por tener mala opinión de sí mismos. No creen que los demás les aprecien no se consideran importantes. También adoptan múltiples actitudes negativas hacia sí mismos, incluyendo pensamientos de que no son atractivos, que son desmañados, torpes, inútiles y una carga para los demás. Tienen una clara carencia de auto-confianza y les cuesta aceptar cumplidos. Se sienten abrumados por todos los errores que ven en sí mismos.

ISO (INCOMODIDAD SOCIAL)

Puntuación alta: Los sujetos que puntúan alto se sienten intranquilos cuando están rodeados de gente y prefieren estar solos. Cuando se encuentran en situaciones sociales, suelen sentarse solo en vez de hacerlo con gente del grupo. Se ven a sí mismos como tímidos y no les gustan las fiestas y los actos sociales.

FAM (PROBLEMAS FAMILIARES)

Puntuación alta: Los sujetos informan de considerables discordias familiares. Sus familias son descritas como carentes de amor, con constantes riñas y desagradables. Pueden incluso sentir odio hacia miembros de su familia. Su infancia puede describirse como humillante y sus matrimonios como infelices y carentes de afecto.

WRK (INTERFERENCIA LABORAL)

Puntuación alta: Una puntuación alta es indicativa de conductas o actitudes que probablemente contribuyen a una deficiente ejecución de trabajo. Algunos de los problemas se relacionan con baja auto-confianza, dificultades de concentración, obsesividad, problemas en la toma de decisiones, tensión y presión. Otros, sugieren ausencia de apoyo familiar en la elección de una carrera, o cuestiones personales en la elección de la misma y actitudes negativas hacia sus colegas.

TRT (INDICADORES NEGATIVOS DE TRATAMIENTO)

Puntuación alta: Puntuaciones altas en TRT indican que los individuos tienen actitudes negativas hacia los médicos y el tratamiento de salud mental. Los sujetos que puntúan alto creen que nadie puede atenderles o ayudarles. No se sienten cómodos discutiendo sus problemas con otros. Pueden no querer cambiar nada en sus vidas, ni creen que sea posible el cambio. Prefieren darse por vencidos frente a las crisis o las dificultades.

LAS ESCALAS SUPLEMENTARIAS

ESCALA A. (ANSIEDAD)

Puntuaciones altas: Reflejan malestar, ansiedad, incomodidad y trastornos emocionales generales. Los sujetos tienden a ser inhibidos y excesivamente controlados, incapaces de tomar decisiones sin vacilación e incertidumbre, conformistas y fácilmente alterables en situaciones sociales.

Los sujetos tienden a ser

enérgicos, competitivos y socialmente abiertos. Pueden ser incapaces de tolerar frustración y frecuentemente prefieren la acción a la contemplación.

Puntuaciones bajas: Reflejan ausencia de malestar emocional.

ESCALA R (REPRESIÓN)

Puntuaciones altas: Los sujetos tienden a ser convencionales y sumisos, y se esfuerzan por evitar situaciones desagradables o no placenteras.

Puntuaciones bajas: Los sujetos parecen ser acomodaticios, adaptables, enérgicos, expresivos, desinhibidos e informales, con entusiasmo por la vida. Tiende a ser emocionalmente excitables, agresivos, astutos y dominantes.

ESCALA Fyo (FUERZA DEL YO)

Puntuaciones altas: Están asociadas a la espontaneidad, el buen contacto con la realidad, sentimientos de adecuación personal y buen funcionamiento físico. Los sujetos son capaces de hacer frente al estrés y de recuperarse de sus problemas.

Las puntuaciones altas en Es están asociadas a la espontaneidad, el buen contacto con la realidad, sentimientos de adecuación personal y buen funcionamiento físico.

Los sujetos con puntuaciones altas son capaces de hacer frente al estrés y de recuperarse de sus problemas. Hay que tener cuidado con sujetos que responden defensivamente, porque pueden tener puntuaciones altas.

Puntuaciones bajas: son sujetos inhibidos, informan de enfermedades físicas y de sentimientos de incapacidad para afrontar las presiones del entorno. También tienden a tener bajo autoconcepto y dificultades para adaptarse a las situaciones problemáticas.

A-MAC (ESCALA DE ALCOHOLISMO)

Puntuaciones altas: Pueden estar relacionadas con una propensión a la adicción general, más que con tendencias alcohólicas.

Las puntuaciones T 65 o superiores sugieren un abuso de sustancias. Las puntuaciones T 50 y

T 65 son algo indicativas de abuso de sustancias, pero puede haber muchos falsos positivos en este

nivel. Las puntuaciones altas reflejan que los sujetos son socialmente extravertidos, exhibicionistas

y que les gusta correr riesgos.

Puntuaciones bajas: Son personas por debajo de T 50 parecen indicar que no hay un problema de abuso de sustancias. También puede indicar que son personas introvertidas, tímidas y carentes de autoconfianza.

ESCALAS ADICIONALES.

Hr (HOSTILIDAD EXCESIVAMENTE CONTROLADA)

Puntuaciones altas: Estas puntuaciones están relacionadas con un comportamiento adecuado a las provocaciones, pero ocasionalmente despliegan respuestas exageradamente agresivas sin provocación aparente.

Puede tratarse de personas crónicamente

agresivas como de individuos que expresan su agresividad de forma bastante adecuada.

Puntuaciones bajas: Hay poca investigación.

DO (DOMINANCIA)

La

perseverancia, resolución y liderazgo del grupo son característicos de los sujetos con puntuaciones

altas.

Puntuaciones bajas: Los sujetos son sumisos, poco asertivos y fácilmente influenciables por otros. Carecen de confianza en sí mismos y se sienten incapaces de hacer frente a sus problemas.

Puntuaciones altas: Están asociadas a equilibrio, seguridad de sí mismo e iniciativa social.

Rs (RESPONSABILIDAD SOCIAL)

Puntuaciones altas: Son sujetos que tienden a verse a sí mismos, o a ser vistos por otros, como dispuestos a aceptar las consecuencias de sus propias conductas, dependientes y dignos de confianza y poseedores de integridad y sentido de la responsabilidad hacia el grupo.

Puntuaciones bajas: Los individuos no se ven a sí mismos, o no son vistos por los demás, como dispuestos a aceptar la responsabilidad de sus propias acciones. Son poco o nada dependientes, dignos de confianza o íntegros, y carecerán de sentido de la responsabilidad hacia el grupo.

Dpr (INADAPTACIÓN UNIVERSITARIA)

Puntuaciones altas: Son sujetos propensos a estar pobremente ajustados, a ser ineficaces, pesimistas y ansiosos.

Puntuaciones bajas: Personas bien ajustadas, optimistas y responsables.

GM y GF (Escalas de Rol sobre el género)

Las investigaciones preliminares indican que en los varones, la escala GM está relacionada con autoconfianza, fuerte persistencia y amplitud de intereses, así como con ausencia de miedos o sentimientos de auto-referencia.

En mujeres GM se relaciona también con alta autoconfianza, así como honestidad y tendencia a experimentar nuevos casos, y con ausencia de preocupaciones o sentimientos de auto-referencia.

EPK (Escalas de Trastorno de estrés postraumático)

No hay datos al respecto en cuanto a puntuaciones.

EMM (Escala de malestar matrimonial)

La puntuación T 60 es un buen punto de corte que indica un mal ajuste matrimonial en los sujetos de la muestra normativa. La puntuación de corte fue ubicada debajo de T 65 (el nivel recomendado para la significación clínica), porque este elevado umbral da un número excesivamente falsos negativos.

PA (Escala de Potencial de adicción (APS))

Se sugiere utilizar la información en términos probabilísticos.

Puntuaciones altas: Las puntuaciones altas sugieren una probabilidad de abuso de sustancias o también pueden sugerir las ausencias de otros conflictos psicológicos significativos.

ERA (Escala de reconocimiento de adicción

Es complemento de la escala APS, la cual no contiene ítems obvios de abuso de sustancias.